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Para ello, quiero que me acompañe
esta mañana a Lucas 12, del 16 al 21. Lucas 12, del 16 al 21. En lo que usted lo busca, se lo
voy a leer. También le refirió una parábola,
diciendo, La heredad de un hombre rico había producido mucho, Y
él pensaba dentro de sí diciendo, ¿Qué haré porque no tengo donde
guardar mis frutos? Y dijo, esto haré. Derribaré mis graneros y los
edificaré mayores. Y ahí guardaré todos mis frutos
y mis bienes. Y diré a mi alma, alma, muchos
bienes tienes guardados para muchos años. Reposate, come,
bebe, regocijate. Pero Dios le dijo esto. Necio,
esta noche vienen a pedirte tu alma y lo que has provisto, ¿de
quién será? Así es el que hace para sí tesoro
y no es rico para con Dios. Este pasaje es muy importante
hermanos y muy confrontativo para nosotros porque nos habla
acerca de dos perspectivas de la administración de los bienes
una perspectiva de acuerdo al hombre y una perspectiva de acuerdo
a Dios y la razón por la que esto es importante porque nuestra
credibilidad hermanos como cristianos el hecho de que la gente nos
mire como cristianos verdaderos depende mucho de la manera en
como nosotros manejamos nuestras finanzas es por eso que nosotros
tenemos que estar conscientes en todo momento como creyentes
verdaderos que el dinero es una administración es algo que nosotros
tenemos que administrar si a usted su empleador le da
100 dólares para que le compre algo y ese empleador le va a
exigir después una contabilidad de cómo gastó el dinero usted
va a cuidar bien hasta el último centavo que le dé porque no es
un dinero suyo y porque le van a pedir cuentas después en cambio
si ese dinero es suyo usted dará con ese dinero lo que usted quiera
porque quien le va a pedir cuentas Entonces tenemos que llegar hermanos
a la pregunta de quién es realmente el dinero. ¿Es realmente mío
o es el dinero de Dios? El dinero, como todas las cosas
en esta tierra hermanos, pertenece al Señor. Ya vamos a ver más
adelante algunos versículos que hablan acerca de ello. Así que
si nosotros tenemos que rendirle cuenta a nuestros empleadores
por el dinero que nosotros le manejamos. Imagínese hermano,
siendo el señor, el dueño del dinero, cuánto más tenemos que
rendirle cuentas a él por cómo lo gastamos. El problema en nuestros
días es que nos enfrentamos a muchos enemigos que nos quieren distraer
y quieren llevarnos a que ejerzamos una mala administración de nuestras
finanzas. El mundo quiere que todo el dinero
de nosotros sea utilizado en distracciones, sea utilizado
en bienes, sea utilizado en posesiones, para que no tengamos nada que
darle a Dios. Los anuncios publicitarios hoy
en día compiten entre sí para que usted compre productos con
el dinero que tiene disponible. Y ahora más que nunca, porque
antes solo los miraba en la carretera, en una valla publicitaria, Ahora
nos mira en la televisión, nos mira en su celular, nos mira
en la tablet, nos mira en el reloj inteligente, nos mira por
todos lados. Cualquier aplicación, cualquier
situación tiene un anuncio que lo está bombardeando a usted
para que gaste su dinero. Para que gaste su dinero. Y si
no tiene suficiente dinero, entonces tenemos los bancos, tenemos las
tarjetas de crédito, tenemos las instituciones financieras
que están dispuestas a prestarnos para que podamos comprar estos
productos. El resultado de esto, hermanos,
es que nos va endeudando y nos va limitando aún más en los recursos
que nosotros tenemos para poder dar para Dios. ¿Cómo sé yo o qué criterio tengo
para decir que esto es un enemigo del cristiano? Pues quizás un
verso que hemos pasado por alto o hemos pasado de noche y no
le hemos dado la suficiente atención es Marcos 4 del 18 al 19 Marcos
4 del 18 al 19 y este es un pasaje que usted quizás conoce mejor
que otros porque es la parábola del sembrador ¿cuántos están
familiarizados con la parábola del sembrador? ¿la ha leído alguna
vez? muchos crecimos con esa lección
en escuela bíblica, en escuela dominical ¿verdad? un tema que
casi todos los cristianos están familiarizados con él pero mira
lo que dice acerca de la semilla que cayó entre espinos Marcos
4 del 18 al 19 estos son los que fueron sembrados entre espinos
los que oyen la palabra pero los afanes de este siglo y el
engaño de las riquezas y las codicias de otras cosas entran
y ahogan la palabra y se hace infructuosa. Ve como el endeudamiento,
como el afán de la vida, como anhelar otras cosas, las riquezas
y todo eso van ahogando la palabra del Señor en nuestra vida y se
convierte en un enemigo para el cristiano. Vivimos en una
cultura hermanos que nos lleva a ser autocomplacientes. Esto
significa en que sólo tenemos que invertir en mis gustos, en
mis caprichos, en lo que yo quiero. Y es una cultura también materialista,
que se basa en las posesiones. Y entre más cosas tengo, mejor
estoy, mejor persona soy. Eso es lo que nos enseña la cultura
a nosotros hoy en día. Y en resumidas cuentas, eso viene
a influir en la manera en cómo nosotros damos a Dios también. La gente invierte la mitad del
tiempo que están despiertos pensando en el dinero. Pensando cómo conseguirlo,
cómo gastarlo, cómo ahorrar el dinero, cómo invertirlo o cómo
irlo a pedir a los bancos o a las instituciones financieras o a
las tarjetas de crédito. Definitivamente, hermanos, es
para nosotros permitido poder ahorrar, poder tener planes de
ahorro y poder hacer una planificación sabia de nuestro dinero. Es permitido
también por la escritura que nosotros podamos cubrir para
nuestras necesidades y las necesidades de nuestra familia. Pero antes
que todas estas cosas, hermanos, nosotros tenemos que aprender
a dar tenemos que aprender a dar porque no es nuestro dinero y
nosotros sólo somos administradores y el dinero le pertenece a Dios
primeramente entonces como iglesia es necesario que nosotros aprendamos
cómo dar dónde dar hasta cuánto dar porque nuestra salud espiritual
nos debe de motivar a dar Un verdadero creyente, nacido de
nuevo, tiene un corazón regenerado, tiene un corazón convertido,
que lo impulsa a dar para proveer para las necesidades de aquellos
que no tienen nada. Para proveer para las necesidades
de su iglesia local. Así que, tenemos que aprender
nosotros, hermanos, qué sucede si un cristiano no da. ¿Qué sucede
si un cristiano sí da? Así que vamos a comenzar con
este estudio esta mañana viendo la moralidad del dinero. ¿Qué
dice Dios acerca del dinero? Y ciertamente responder a las
preguntas que nos hemos hecho, porque son cuestiones con las
que todos nosotros tenemos que lidiar todos los días. Independientemente
de nuestro estado económico, todos nos hacemos las mismas
preguntas. ¿Cómo dar? ¿Dónde dar? ¿Cuánto
dar? ¿Qué pasa si doy? ¿Qué pasa si
no doy? ¿Cómo administramos nuestro dinero? Habla mucho, hermanos, de nuestro
estado espiritual. ¿Sí? Y algunas iglesias enseñan
esto porque las finanzas están bajas. Algunas iglesias enseñan
esto porque necesitan incrementarle el sueldo al pastor. Algunas
iglesias enseñan esto porque necesitan comprarle un jet. al
pastor porque necesitan invertir en algo de la iglesia. Pero yo
quiero que mire conmigo que la razón por la que nosotros estamos
enseñando esto es porque es importante para nuestra salud espiritual. Un creyente verdadero que ha
nacido de nuevo, un creyente bíblico, confesional y misional
va a ser siempre motivado por el Espíritu Santo a dar para
la obra de Dios. ¿Por qué dice eso? Porque nuestra
salud depende de nuestra manera de dar. Porque usted se va a
sorprender cuando yo le diga de que 16 de las 38 parábolas
de Jesús nos hablan a nosotros de cómo manejar nuestras riquezas
terrenales. 16 de las 38 parábolas de Jesús
nos hablan acerca de eso. y de hecho nuestro señor Jesucristo
enseñó más acerca de este asunto del manejo de las finanzas que
lo que enseñó acerca del cielo y del infierno uno de cada diez versículos en
los evangelios habla acerca de este tema del manejo de las finanzas
la biblia completa ya si solamente si pasamos más allá del nuevo
testamento la biblia completa tiene más de 2.000 referencias
2.000 referencias a las riquezas y a las propiedades y cuando
lo vemos en comparativo hermanos esto es el doble de lo que habla
acerca de la fe y la oración lo que hagamos con las cosas
que él nos ha dado es muy importante para él Dios interesa, Dios está
interesado en cómo nosotros manejamos el dinero de Él. Así que nosotros
tenemos que pensar en función de que todo lo que nosotros tenemos,
todo lo que nosotros ganamos, es de Dios primeramente antes
que ser de nosotros. Y vamos a ver más adelante por
qué. Así que miremos la naturaleza
del dinero. El dinero en sí, hermanos, es
un instrumento. el dinero no es bueno ni es malo
es un instrumento y este depende de cómo es utilizado por aquel
que lo posee es como una pala una pala puede ser un instrumento
de trabajo o puede ser un arma letal ¿de qué depende? el uso que le dé del corazón
del que la vaya a usar ¿verdad? lo puede usar para darle un palazo
o lo puede usar para escarbar un hoyo. El dinero es un instrumento. No es bueno, ni es malo, sino
que depende del uso que le da a aquella persona que lo posee.
Anteriormente era muy difícil seguirle la pista al dinero.
Para poder rastrear a dónde iba el dinero, los estadistas, los
financieros y los contadores de antes tenían que hacer un
montón de procedimientos y un montón de investigación hoy día
basta con echar un vistazo a nuestro estado de cuenta para saber en
qué gastamos y dónde gastamos determina dónde está nuestra
prioridad dónde está la prioridad de nuestra vida y por consiguiente
hermanos a dónde está nuestro corazón agarre usted su estado
de cuenta y miren lo que usted gasta y usted se va a dar cuenta
a dónde está la prioridad de su vida y adónde está su corazón
se lo pongo con biblia mateo 6 20 21 dice si no haceos tesoros
en el cielo donde ni la polilla ni el orin corrompen y donde
ladrones no minan ni hurtan porque donde esté vuestro tesoro ahí
estará también vuestro corazón y hermanos yo sé que La mayoría
acá me va a decir, pero hermano, en mi estado de cuenta, usted
no va a encontrar nada más que idas al súper, compra de alimentos,
compra de medicinas, compra de esto. Hermano, pero en su estado
de cuenta, ¿cuánto de eso va para Dios? Entonces le pregunto, ¿dónde
está su corazón? los afanes de la vida, las cosas
de la tierra alguien que vea el patrón de
sus gastos puede discernir hermano sin temor a equivocarse dónde
está la dirección moral de su vida tradicionalmente la gente piensa
que el dinero corrompe a las personas y mientras más dinero
tenga una persona más corrupta es Sin embargo, hermanos, en
la realidad nosotros vamos a encontrar que hay personas sumamente ricas
que han sido en efecto corrompidas por utilizar de una mala manera
sus riquezas. Pero por otro lado, también hay
personas ricas que son justas y que demuestran su justicia
por la forma en la que invierten sus riquezas. igualmente al otro
lado del espectro al otro lado del péndulo hay personas pobres
y corruptas también no sólo hay personas ricas y corruptas hay
personas pobres y corruptas también de la misma manera que hay personas
también pobres y justas y es mucho más admirable porque aún
de su pobreza tienen la disposición en su corazón para dar así que
el dinero no corrompe hermanos no es el dinero lo que corrompe
sino la mala utilización del dinero que en resumidas cuentas
sólo va a evidenciar un problema mayor sólo va a demostrar un
problema más grande y esa es la corrupción de nuestros corazones la corrupción de nuestros corazones
primera de Timoteo 6.10 primera de Timoteo 6.10 Dice 1 Timoteo 6.10 Porque raíz
de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando
a algunos se extraviaron de la fe y fueron traspasados de muchos
dolores. Se da cuenta. El dinero no es
bueno ni es malo. El dinero no corrompe. Es la mala utilización del dinero
la que nos lleva a pecar, pero eso es una evidencia de que la
corrupción no está en el dinero, ni está en nuestras acciones,
sino que está en nuestro corazón. ¿Dice usted amén? Amén. Ahora, miremos entonces de dónde
provienen las riquezas, de dónde proviene el dinero. Los profetas
del antiguo testamento, hermanos, establecieron correctamente que
las riquezas provienen de Dios. Así que el dinero y todas las
cosas que nosotros podemos tener vienen de Dios. Quiero que me
acompañe al libro del profeta Ajeo en el capítulo 2, verso
8. Ajeo 2, 8. en lo que termina de buscarlo
se lo voy a leer ya lo tienen lo pueden seguir la lectura y
con sus ojos dice ajeo 28 mía es la plata mío es el oro dice
jehová de los ejércitos a quien pertenece el dinero a quien pertenece el dinero a dios Salmo 24.1, mire, David sabía
esto también. Salmo 24.1 dice, De Jehová es
la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan. ¿De
quién son las riquezas? De Dios. ¿De quién son nuestras
posesiones? De Dios. ¿De quién es nuestro dinero?
De Dios. Pero al ser Dios, el dueño de
todas las cosas, hermanos, Él no prohíbe que la humanidad use
el dinero. Dios le concedió al hombre, desde
el principio, desde Génesis 1.1, Dios le concedió al hombre, perdón,
desde Génesis 1, Él le concede el privilegio y la sabiduría
de administrar todos los bienes de esta tierra y para poder convertirlos
en mercancías valiosas y en servicios comercializables Dios le da al
hombre el privilegio y la sabiduría para poder hacer riquezas si usted piensa que su dinero
es suyo porque usted se lo gana con el sudor de su frente y con
su esfuerzo y con su conocimiento y con su sabiduría y con todos
sus años de experiencia piense de nuevo quien le dio esa sabiduría
piense de nuevo quién le da salud todos los días para que se levante
de su cama y vaya al trabajo qué pasa si un día le quitan
eso qué va a pasar con su conocimiento con su experiencia con su sabiduría
con todas las cosas pregúntele al hermano Roberto que le ha
tocado estar incapacitado un par de días hermano si Dios no
nos da salud si Dios no nos da bendición si Dios no nos da sabiduría
nosotros no podríamos hacer absolutamente nada de lo que hacemos diariamente
pero hasta que estamos acostados en una cama nos damos cuenta
cuánto cuesta la bendición que Dios nos da y usted piensa que usted es autosuficiente
que es solvente porque puede trabajar porque tiene un buen
sueldo porque puede pagar sus cosas Hermano, ¿qué pasa si un
día a usted le da un derrame cerebral? ¿Qué pasa con su familia? ¿Qué pasa con su fuente de ingreso?
¿Qué pasa con su sustento? ¿De quién son las riquezas? Del Señor. El Señor le ha dado
al hombre el privilegio y la sabiduría para administrar los
bienes de la tierra y para convertirlos en mercancías valiosas y en servicios
comercializables. Deuteronomio 8.18 Aquí se lo
pongo ya con Biblia Dios nos revela este aspecto muy importante
que nosotros tenemos que recordar acerca de nuestro trabajo y acerca
de nuestra habilidad para poder hacer las riquezas. Dice Deuteronomios
8, 18. Si no, acuérdate de Jehová tu
Dios, porque Él te da el poder para hacer las riquezas, a fin
de confirmar su pacto que juró a tus padres como en este día. Dios nos ha dado, hermanos, la
capacidad mental y la capacidad física para hacer riquezas por
medio de nuestros dones y por medio de nuestros talentos individuales
todo eso es una edad viva de Dios todo se encuentra dentro
del marco del propósito creativo de Dios y de su plan soberano
para la humanidad para que pueda hacer uso de las grandes riquezas
que ha puesto a nuestra disposición aquí en la tierra En economía le muestran a uno
de que hay tres factores que son necesarios para producir
riqueza. Los que pasaron por la universidad
se pueden acordar y si no, les recuerdo. Y esos son trabajo,
tierra y capital. Trabajo, tierra y capital. Y de esos tres, no hay ninguno
que no venga de Dios. ¿De quién es la Tierra? Salmo
24.1, de Jehová es la Tierra y toda su plenitud y todo lo
que ahí habita. ¿Quién nos da el esfuerzo para
trabajar? Deuteronomio 8.18. ¿De quién son las riquezas? Ageo 2.8. Mío es el oro y la
plata, dice el Señor. Se da cuenta. Todo proviene de
Dios y todo es de Dios. Dios quiere, hermanos, que entendamos
que el dinero es un instrumento. Que el dinero en sí no es bueno
ni es malo. Que toda la riqueza proviene de Él. Y Él nos la ha
dado a nosotros para gastarla como a nosotros se nos dé la
gana. Para administrarla correctamente. Para administrarla correctamente.
En ese sentido, hermanos, nosotros tenemos que estar conscientes
de que todos manejamos el dinero de Dios. De manera que nuestras
riquezas y nuestras posesiones se convierten todos los días
para nosotros en una prueba moral. ¿Una prueba moral para qué? Una
prueba moral para responder diariamente qué vas a hacer hoy con el dinero
de Dios. ¿Qué vas a hacer hoy con el dinero
de Dios? Así que cuando pensamos de esta manera debemos reevaluar
entonces hermanos nuestras prioridades de compra ¿Qué vas a hacer con el dinero
de Dios? ¿Vas a invertir en tus vicios? ¿Vas a invertir en tus
caprichos? ¿Vas a invertir en tus pasatiempos? ¿Vas a invertir en aquello que
te trae gloria a ti y no gloria a Dios en qué vas a invertir
el dinero porque no es tu dinero es el dinero de Dios y Dios te
ha dado administrar ese dinero que le pertenece a Él quiero
leerle algunos pasajes que son bastante confrontativos acerca
de esto Isaías 55.2 Isaías 55.2 búsquelo porque quiero que lo lea y que
se dé cuenta de que yo no estoy aquí al frente hablándole mentiras
sino que lo que estoy haciendo es hablándole la palabra de Dios
y así habla Dios acerca de su dinero y que Dios es celoso con
las cosas que le pertenecen Isaías 55 2 dice ¿Por qué gastáis Vuestro dinero en lo que no es
pan. Y vuestro salario en lo que no
es hacía. Miren, Dios haciendo una recriminación
fuerte, porque su pueblo estaba gastando en necedades. Porque
su pueblo estaba gastando en vanidades. Estaban siendo ricos
para con ellos mismos, pero pobres para con Dios y con su pueblo. Dios viene y lo recrimina y le
dice ¿Por qué gastáis vuestro dinero en lo que no es pan? Y
vuestro salario en lo que no es hacía Hermano ¿Cómo gastas el dinero
de Dios? Primera de Timoteo 5.8 Primera de Timoteo 5.8 Dice, si alguno no provee para
los suyos y mayormente los de su casa, ha negado la fe y es
peor que un incrédulo. Hay hermanos que prefieren andar
con un carro del año que proveer para las necesidades de su casa.
Gastan su dinero en lo que no es pan. Gastan su salario en
lo que nos hacía y el que no provee para los suyos y el que
gasta indignamente el dinero del señor dice la palabra que
es peor que un incrédulo y que ha negado la fe tristemente hermano muchos creyentes
confesos han fracasado a la prueba moral de gastar indignamente
el dinero de Dios y han deshonrado su nombre de esa manera porque
han gastado el dinero de su salario en cosas que no se hacían han
sido ricos para con el mundo pero pobres para con Dios que
es lo que nos hace fracasar a esta prueba el materialismo aunque tener dinero y posesiones
hermanos no es pecado Tener cosas no es pecado. Usted no se va
a ir al infierno porque tiene su buen carro, su buena casa
y todas las cosas que Dios le ha permitido tener. Tener dinero
y tener posesiones no es pecado. Ahora, acaparar, adorar, codiciar
cosas como símbolo de prestigio y excederse construyendo una
vida alrededor de ellas, eso sí es pecado. eso si es pecado
y durante la historia de la humanidad esto ha sido normal para el mundo
porque el mundo nos enseña a nosotros que la manera de tener prestigio
es acaparar cosas, adorarlas, presentarlas a todos como símbolo
de grandeza y de prestigio y construir nuestra vida alrededor de estar
haciendo y teniendo posesiones mientras más posesiones tienes
más grande y mejor eres y esto es normal para el mundo Así piensa
el mundo, así funciona el mundo y está bien. El problema es que
en siglos recientes, hermanos, esta perspectiva ha capturado
incluso a la Iglesia de Cristo. Ha capturado a la Iglesia del
Señor y muchos pastores, en lugar de enseñar una postura distinta,
una postura piadosa, una postura espiritual, han sucumbido a la
perspectiva del mundo haciendo las iglesias iguales que una
empresa persiguiendo las mismas cosas que una iglesia son iglesias
con fines de lucro se han dejado seducir por los excesos del materialismo y este es un problema mucho más
grave de lo que nosotros pensamos hermanos porque no solo los pastores
sino muchos miembros se han convertido en el rico insensato que quería
hacer graneros más grandes como el que vimos al principio del
relato bíblico y el problema hermano no está en querer hacer
graneros más grandes sino que en buscar la satisfacción
y el contentamiento en los bienes que uno atesora y uno cambia
su seguridad en Dios por la seguridad que le dan los bienes si nosotros pensamos igual que
el mundo que estas cosas son las que nos pueden traer paz
que estas cosas son las que nos pueden traer seguridad que estas
cosas son las que pueden saciar nuestra alma entonces nosotros como iglesia
no estamos presentando una alternativa justa a aquellos que no creen
en el evangelio si adoptamos estos criterios y estas prácticas
del mundo la gente va a decir ¿y en qué se difiere esa iglesia
a las empresas? si es para perseguir lucro ¿para
qué me voy a meter a una iglesia? mejor me voy a una fundación
que para tales efectos puede hacerme lo mismo puede ayudarme
de la misma manera Como iglesia tenemos que presentar una perspectiva
diferente, una perspectiva espiritual, una perspectiva más piadosa en
cuanto a las riquezas y en cuanto a las posesiones. Y esa perspectiva
más justa y más piadosa es que las posesiones no representan
nuestra seguridad y nuestra satisfacción. Nuestra seguridad y nuestra satisfacción
viene de Cristo. Los únicos que presentan el acaparamiento,
la adoración y la codicia de los bienes y las posesiones son
el mundo. Como iglesia no nos podemos parecer
al mundo. Todos los creyentes y no sólo
los pastores debemos darnos cuenta de que no es problema de cuánto
dinero tiene una persona. el problema de cuánto dinero
tiene una persona sino que es cuestión de dónde está su corazón
y qué hace con lo que tiene esos son los problemas así que todos
necesitamos hermanos urgentemente revisar nuestras actitudes con
respecto a nuestros lujos y con respecto a nuestras necesidades
y una medida bíblica para encontrar este balance la podemos ver en
Proverbios 30 del 8 al 9 Proverbios 30 del 8 al 9 dice vanidad y
palabra mentirosa aparta de mí no me des pobreza ni riqueza
manténme del pan necesario no sea que me sacie y te niegue
y diga quien es Jehová o que siendo pobre urte y blasfeme
el nombre de mi Dios. La riqueza o la falta de ella
constituye para nosotros, hermanos, una prueba. Si tenemos más de lo necesario,
vamos a estar tentados a no confiar en Dios, sino que a confiar en
nuestras riquezas. Y si no tenemos lo suficiente,
estamos tentados a deshonrar el nombre de Dios. la clave entonces
está en que tenemos que confiar en Dios porque Dios es infinitamente
más grande que cualquier riqueza del universo y si Dios no puede ser suficiente
para nosotros entonces tenemos una perspectiva bien chiquita
de lo que es Dios y en contraste tenemos una perspectiva bien
amplia de lo que son las riquezas a dónde está tu corazón a dónde
está tu seguridad de donde está tu corazón ahí
está tu tesoro cómo pasamos entonces la prueba
cómo no sucumbimos al materialismo la manera en cómo no caer en
esa trampa mortal hermanos es buscar el tesoro de la satisfacción
en Dios buscar el tesoro de la satisfacción de Dios así que
en lo que queda de tiempo quiero llevarlo a que usted mire conmigo
cómo hacemos eso cómo buscamos ese tesoro de la satisfacción para poder tener la victoria
sobre esta dominante serpiente del materialismo el secreto está
en encontrar primero la satisfacción de Dios el diccionario nos dice
a nosotros que satisfacción es una razón una acción o un modo
con el que se sosiega y con el que se responde enteramente a
algo que a alguien le hace falta. Sin embargo, para el cristiano
verdadero la satisfacción va más allá de suplir algo que nos
hace falta. Para el mundo la satisfacción
es hacer algo para suplir la necesidad que tiene. Para nosotros
como creyentes, el significado de satisfacción tiene que ir
más allá de simplemente suplir nuestras necesidades. La definición
de satisfacción para nosotros que somos cristianos verdaderos
consiste en entender que Dios es el dueño de todo, que Dios
controla todo y que Dios provee todo. Dios es el dueño de todo,
Dios controla todo. y Dios provee de todo. Esa es
la satisfacción del cristiano. Dios es el dueño de todo, Dios
controla todo y Dios provee de todo. De vital importancia hermanos
que entendamos esto esta mañana, porque las riquezas y el afán
no van a tener nunca la capacidad de satisfacernos enteramente. solamente de manera temporal.
Es por eso que los que han puesto su satisfacción en el dinero,
en el trabajo, en las posesiones, nunca van a estar conformes.
Siempre va a haber algo más que van a querer. Si su satisfacción
depende del dinero, de su trabajo o de sus posesiones, nunca va
a estar satisfecho. siempre va a haber más trabajo
que hacer siempre va a haber una mejor manera de hacer su
trabajo si usted piensa que su satisfacción va a estar cuando
usted tenga tanto ahorrado en un banco siempre va a querer
más siempre va a querer más si usted piensa de que su satisfacción
va a estar completa cuando tenga una casa cuando tenga un carro
usted está muy equivocado siempre va a querer más porque hay que
hacerle modificaciones a esa casa, hay que pintarla, hay que
reparar el techo, hay que hacer un anexo para el cuarto de los
niños, hay que hacer esto, hay que hacer el otro. Las posesiones,
las riquezas y el trabajo nunca nos van a satisfacer. Por mucho
que a usted le guste su trabajo, hermanos, nunca, nunca va a encontrar
satisfacción total. Sólo temporal. Usted puede encontrar
que llega a su casa en la noche y dice me siento satisfecho con
mi trabajo pero la mañana siguiente es empezar de cero es hacer otra
cosa más y nunca, nunca va a llegar a ese punto en el que diga hoy
si me puedo retirar siempre hay algo más que hacer porque el
dinero, las riquezas y el trabajo no tienen la capacidad de satisfacernos
plenamente Por el contrario, cuando nuestra
satisfacción está en Dios, no hay nada que el mundo pueda ponernos
a nosotros enfrente que pueda interesarnos. Porque Dios ocupa toda nuestra
atención y todo nuestro afecto. Para el que ha puesto su satisfacción
en Dios, dar de lo mejor que tiene, no es un sacrificio, sino
que es un placer. Porque no le interesa nada más.
Su satisfacción está en Dios. Entonces, dar de lo que tiene,
dar de lo mejor, es un privilegio, es un placer. No es una carga. Hace unas semanas murió mi suegro. Mi suegro era una persona muy
excepcional. De hecho, no he conocido una
persona tan generosa como era él. y una de las cosas que a
mi me impresionaba es que yo vengo de una cultura en donde
pues siempre nos ha gustado dar y contribuir a las necesidades
de las personas pero muchas veces nosotros tenemos una partida
en el presupuesto que es lo que aprovisionamos para poder dar
a los demás es decir, si yo gano mil voy a apartar 500 y estos
500 los voy a dejar para ayudar a varios hermanos Mi suegro nunca
llevaba una partida de esa naturaleza y siempre daba lo mejor. Muchos
damos de lo que nos sobra, y él daba siempre lo mejor. Y si era
necesario, se privaba él de las cosas suyas para darle a los
demás. Y eso es admirable, porque muchos
de nosotros damos lo que ya no nos queda, de la ropa que tenemos,
lo que ya pasó de moda, lo que ya tiene hoyos, lo que empieza
a oler aguardado eso hay que sacar y eso hay que darle mi
suegro sacaba de su tesoro personal para darle a las personas y en vida nunca nos dimos cuenta
que él hacía esas cosas nos dimos cuenta porque muchas
personas empezaron a escribir al facebook de mi esposa y de
sus familiares para decirles mis hijos comieron gracias a
él Él siempre venía y nos dejaba
una bandeja de comida. Él siempre me dio esto. En el
funeral habían algunos hermanos que andaban con camisas muy finas
que él les había regalado. Ese día se pusieron las camisas
para irle a rendir tributo. Lo que yo quiero hacer con esta
ilustración, hermanos, no es exaltar a mi suegro. Sino que
decirle que para un creyente verdadero dar de las cosas que
Dios le ha permitido administrar cuando uno entiende verdaderamente
que la satisfacción no está en estas cosas para uno no es un
sacrificio dar lo mejor para uno es un privilegio para uno
es un privilegio ¿por qué razón? porque cada cosa que usted se
despoja es una distracción menos para acercarse a Dios y estar
satisfecho en Él A veces ese perfume tan caro
que huele bien, que es el perfume que usa la nobleza de Inglaterra,
es lo que lo está previniendo a usted de poner sus ojos y de
poner su confianza en Cristo. A veces ese caro último modelo
que le costó un año de salario, es lo que lo está previniendo
a usted de acercarse a Dios. Cuando entendemos, hermanos,
que nuestra satisfacción está en Dios, dar de lo que Dios nos
ha dado a administrar, que no es nuestro, no es un sacrificio,
sino que es un privilegio. ¿Por qué? Porque entendemos que
nuestra felicidad no depende de esas cosas. Nuestra felicidad
depende de Dios. Y sea que yo ande en un Rolls
Royce o a pie, Yo voy a estar feliz porque dependo de Dios. No dependo de lo que tengo. Entonces,
¿cómo encontramos, hermanos, la satisfacción en Dios? En primer
lugar, reconociendo que Dios es el dueño de todo lo que existe.
Eso incluye mis pertenencias más queridas. Mi carro, mi casa,
mi consola de juegos, mi computadora, mi tablet, mi celular, etcétera. Todo le pertenece a Dios. David
reconoce esto en varias ocasiones, y una de ellas, la más específica,
Primera de Crónica 29.11 Primera de Crónica 29.11 dice así, Tuya
es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria
y el honor, porque todas las cosas que están en los cielos
y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino.
Tú eres excelso sobre todos. Como Dios es el dueño de todo,
hermanos, no hay nada nuevo no hay nada nuevo que nosotros podamos
adquirir porque literalmente cualquier cosa que usted vaya
a comprar ya Dios es el dueño de eso así que ya sea desde nuestra
perspectiva o la perspectiva de Dios tenemos que aprender
a lidiar de esta manera con nuestras posesiones hermanos si queremos
encontrar esa satisfacción en él cuando nosotros comenzamos a
hacer esto esto va a resultar en que dejemos de preocuparnos
por las cosas y dejemos que dios se ocupe de ellas señor es tu
casa señor es tu carro señor es tu empresa toma tu el control la iglesia no tiene para pagar
dos meses de alquiler que vamos a hacer ahora esperar en dios Mi empresa no tiene para pagar
los impuestos, no tiene para pagar los salarios. ¿Qué voy
a hacer? Esperar en Dios. Hermano, pero si me pongo a esperar
en Dios, me van a meter preso. Gloria a Dios. Quizás el Señor
lo está mandando como Pablo a predicar el Evangelio a la cárcel. Dependemos
de Dios. Nuestra confianza está en Dios.
No está en las cosas que tenemos. El mundo nos enseña, hermanos,
a ser acumuladores egoístas, a estar guardando cosas para
nosotros y estar teniendo ahí y reteniendo esas cosas. Pero esa perspectiva debe de
ser diferente para los que realmente hemos creído en Dios y hemos
puesto nuestra confianza para salvación en Él. ¿Por qué razón? Porque nosotros no somos dueños
de nada. Todas las cosas que usted tiene no son suyas, son
de Dios. Usted solamente las administra. si alguien desea o si alguna
vez perdemos algo hermanos realmente no lo perdemos porque
no es nuestro, es del señor pero muchas veces hermanos que
les han robado el carro, que se han metido a robarles en la
casa y les han llevado la computadora, el celular, las consolas y todo
lo que tenían eso fue motivo para que se perdieran en el mundo Eso fue motivo para que se desanimaran
en su fe. Ese fue el motivo para que se
apartaran de los caminos del Señor. ¿En quién estaba su corazón
realmente? ¿En quién estaba su confianza?
No en Dios. Estaban las riquezas. Porque
el día que las perdió, ese día dejó de confiar en Dios. Ese
día se salió del camino. Y mire, nadie de nosotros aquí
ha pasado lo que ha pasado Job. ni había determinado de darle
la mala noticia a un criado de que le habían que se había muerto
todo su ganado cuando llegó otro a darle la noticia de que sus
hijos ya habían muerto y sobre ese llegó otra mala noticia y
sobre esa otra mala noticia perdió todo pero la confianza dejó estaba
en el señor no estaba en sus en sus pertenencias así que si
alguna vez perdemos algo hermano no perdimos realmente porque
no era de nosotros únicamente éramos administradores y si alguien
llega a desear algo que usted tiene usted tiene que saber hermanos
que esa persona puede tener la misma facultad que usted para
tenerlo puede tener la misma facultad que usted para tenerlo
porque usted no es el dueño de eso sino que Dios entonces Dios
puede bendecir a esa persona espiritual y físicamente para
que pueda llegar a tener lo que usted tiene también. Lo que una
persona tiene no es propiedad aislada de esa persona. Todo
es de Dios. Esa persona únicamente es administrador
de Dios. Si usted quiere lo que tiene
el hermano, entonces pídale a Dios que le dé lo que tiene el hermano.
Dios le va a dar la capacidad, la facultad mental y física para
poder llegar a tener lo que tiene el hermano. Porque todo es de
Dios. Dios es el dueño del oro y de
la plata. Nosotros no somos dueños de nada,
únicamente somos administradores. Dios es el dueño de todo. Lo
segundo, Dios controla todo. Y este segundo enunciado se desprende
del primero. Si Dios es el dueño de todo,
entonces Dios controla todo. Si Dios es el dueño de todo,
Dios controla todo. el antiguo testamento enfatiza
hermanos que Dios controla todo soberanamente para su propósito
Isaías 46 del 9 al 10 acordado de las cosas pasadas desde los
tiempos antiguos porque yo soy Dios y no hay otro Dios y no
hay nada semejante a mí que anuncio lo porvenir desde el principio
y desde la antigüedad lo que aún no era hecho que digo mi
consejo permanecerá y haré todo lo que quiero haré todo lo que
quiero Dios controla todo los profetas confiaron en esa verdad
para poner la confianza de su libertad del cautiverio y para
poner la confianza de su vida en la verdad de que Dios controla
todo y Dios va a hacer lo que el dijo que iba a hacer imagínese
los profetas confiaron su libertad y confiaron su vida a esa verdad
de que Dios controla todo ¿Qué es lo que usted estima más
valioso hermano? ¿Qué es lo que estima más valioso? piensa por
un momento Ahora le pregunto, ¿valdrá eso
que usted estima más que su libertad? Si estos hombres de Dios pudieron
confiar lo más grande y valioso a Dios que era su vida, ¿por
qué no podemos nosotros entonces confiar las más pequeñas decisiones
financieras a Dios? Si estos hermanos tenían la certeza
de confiar de que Dios se iba a encargar de libertarlos y que
Dios se iba a encargar de preservar sus vidas porque Dios lo controla
soberanamente todo y hace lo que Él quiere y nosotros no podemos confiar
en que Dios va a proveer para nuestras necesidades se da cuenta que diferencia de
perspectiva Dios es dueño de todo y Dios controla todo. Y si nosotros podemos creer esas
dos cosas, entonces podemos creer la tercera y última. Que Dios
provee de todo. Dios provee de todo. ¿Por qué? Porque Dios controla todo y porque
Dios es el dueño de todo. Así que Dios provee de todo.
Dios es el dueño de todo, Dios controla todo, así que Él puede
proveer para las necesidades de su pueblo. Y el apóstol Pablo
testifica de esto a la iglesia de Filipos. En Filipenses 4.19
dice, Dios va a proveer todo lo que nos hace falta. la provisión de Dios para los
que confían en él es tan característica de Dios que llega a constituir
uno de sus grandes nombres Jehová Jiré Dios proveerá Génesis 22
14 para el que lo quiera buscar sin embargo hermanos hemos de
entender que esta promesa Para proveer para las necesidades
de su pueblo, no es una promesa para prosperidad y para opulencia,
y para extravagancia. Dios ha prometido proveer para
nuestras necesidades, no para nuestros caprichos. Y esto lo
explica claramente Jesús cuando enseña a sus discípulos acerca
de la providencia divina. Les dice, mirad los lirios del
campo. No trabajan y ni a un Salomón se vistió con su gloria. Eran las aves del cielo, no siembran
ni cosechan. Pero el Padre cuida de ellas.
Y si el Padre cuida de estas cosas, de los livios del campo
y de las aves del cielo, ¿cuánto más, iglesia? ¿Cuánto más Dios
va a proveer para nosotros? No hay ni un solo pájaro en el
cielo que no tenga nada que comer esta noche. Porque Dios ya ha
provisto lo que ellos van a comer. ¿Y usted cree que no va a interesarse
por nosotros? ¿Usted cree que no va a proveer
para nuestras necesidades? Tampoco es que vamos a orar,
Señor me hace falta un Ferrari. Señor me hace falta un helicóptero.
Así que Dios va a proveer para mi necesidad de un Ferrari. Dios
va a proveer para mi necesidad de un helicóptero. Eso no es
necesidad. Eso es un capricho. Y el punto
de la enseñanza de nuestro Señor Jesús es que tenemos un padre
clemente y amoroso que vela por nuestras necesidades. Dios vela
por nuestras necesidades. Por eso David pudo expresar confiadamente
en el Salmo 37 25. Joven fui y he envejecido y no
he visto justo desamparado ni su descendencia que mendigue
pan. Quiero concluir hermanos con este punto. si sabemos que
Dios es el dueño de todo en este mundo y que controla todas nuestras
posesiones, todas nuestras riquezas y que puede proveer para todas
nuestras necesidades porque somos sus hijos entonces no tenemos ninguna necesidad
de confiar en nuestros lujos no tenemos ninguna necesidad
de confiar en nuestras riquezas no tenemos ninguna necesidad
de confiar en nuestro propio esfuerzo. Porque Dios cuida de nosotros.
Porque Dios provee de todo. ¿Y por qué Dios provee de todo?
Porque Dios controla todo. ¿Y por qué Dios controla todo?
Porque Dios es el dueño de todo. No es necesario, mis hermanos,
que nuestra vida gire en torno a las preocupaciones de qué vamos
a comer, de qué vamos a vivir. ¿Qué va a pasar si? No es necesario
que nuestra vida gire en torno a estas preocupaciones, sino
que nuestra vida gire en torno a estar satisfecho con lo que
tenemos. Nuestra vida debe de girar, hermanos,
en torno a la satisfacción de saber que el soberano y magnífico
Dios Todopoderoso, dueño de todo, tiene la capacidad de proveer
aún para las cosas más básicas de nosotros. En eso tiene que
estar nuestra confianza puesta. Y así para terminar, hoy sí,
para terminar realmente, quiero leerle dos citas bíblicas que
me impactaron mucho. Esta es la bomba de Nagasaki
de Hiroshima. Primera de Timoteo 6, del 6 al
8. Primera de Timoteo 6, del 6 al
8. Pero gran ganancia es la piedad
acompañada de contentamiento porque nada hemos traído a este
mundo y sin duda nada podremos sacar así que teniendo sustento
y abrigo estemos contentos con esto ¿cómo le parece? nada hemos traído a este mundo
y nada nos vamos a llevar su casa, su carro su casa de playa
todas las cosas que usted tenga nada de eso se va a llevar todo
se va a quedar así que aprenda a contentarse con que tiene sustento
y con que tiene abrigo Hebreos 13 del 5 al 6 dice sean vuestras costumbres
sin avaricia contentos con lo que tenéis ahora porque el dijo
no te desampararé ni te dejaré de manera que podemos decir confiadamente
el señor es mi ayudador y no temere a lo que pueda hacerme
el hombre que hermoso contentos con lo que tenéis ahora
y podemos decir confiadamente el señor es mi ayudador hermano
usted no tiene que ser dueño de todo ni tener el control de
todas las cosas para tener dinero suficiente para suplir sus necesidades
básicas por el contrario podemos echar a un lado todas nuestras
preocupaciones y nuestros afanes todo eso que nos carga en cuanto
a nuestras necesidades y podemos recibir alegremente lo que Dios
conceda darnos para su reino esa es la respuesta bíblica de
cómo debemos ver las riquezas y cómo debemos lidiar con cualquier
preocupación orgullosa cualquier preocupación egoísta por la avaricia
y por el materialismo deje de pensar que si usted no está se
va a caer la iglesia o se va a caer la empresa o se va a caer
su casa Dios va a proveer cualquier pensamiento de esa naturaleza
es puro orgullo es puro egoísmo y pura vanidad estamos teniendo
nuestro corazón amarrado a la avaricia y al materialismo y
eso nos está impidiendo encontrar satisfacción en Dios cuando nosotros encontremos esa
satisfacción en Dios se puede caer el mundo le pueden
quitar su empresa le pueden quitar su casa le pueden quitar sus
posiciones más preciadas pero usted va a estar contento y sus
necesidades van a estar satisfechas aunque no coma los tres tiempos
de comida Dios sabe qué es lo que usted necesita para vivir
Dios sabe qué es lo que usted necesita para poder tener contentamiento
Amén y Amén.
Dios y El Dinero
Series Mayordomia 2019
la manera como administramos el dinero dice mucho de nuestra salud espiritual. En esta nueva serie veremos porque es importante para Dios que tengamos una correcta administración de las finanzas.
| Sermon ID | 24191150573119 |
| Duration | 1:01:11 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Luke 12:16-21 |
| Language | Spanish |
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