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Esta mañana vamos a comenzar
el capítulo nueve, Hebreos capítulo nueve. Y los sermones va a haber,
no sé, por lo menos dos, yo creo que tres sermones del bosquejo
que estamos viendo esta mañana. Estamos en los primeros 14 versículos
esta mañana y no sé hasta dónde vamos a llegar,
pero realmente deseo que sea de ayuda y de bendición para
nosotros. El título es Redención Eterna
por la Sangre de Cristo. Redención Eterna por la Sangre
de Cristo. Y en este pasaje, el autor de
Hebreos continúa los contrastes entre la imperfección del primer
pacto para tratar el pecado y la manera definitiva y final de
la obra de Cristo en el nuevo pacto. Si vamos a entregar este
tiempo al Señor para que nos guíe, nos ayude para entender
lo que Él dice aquí en este pasaje. Gracias, Señor, otra vez por
esta mañana. Gracias por tu palabra. Gracias
por Hebreos, que sí es un libro difícil para nosotros para entender. Pero ayúdenos esta mañana a continuar
profundizando estas verdades. Sabiendo que esta carta fue escrita
para la madurez de esos creyentes en ese tiempo y también nos ayuda
también en este tiempo para madurar en nuestro conocimiento de ti,
nuestro gran Dios y Salvador. Así que te pido, Señor, que tú
nos ayudes a poder entender, que yo pueda explicar de una
forma clara, Señor, lo que este pasaje está diciendo. En tu nombre. Amén. Bueno, debemos recordar que Hebreos
capítulo ocho explica que el nuevo pacto es cualitativamente
diferente e infinitamente superior al primer pacto. Porque el primer
pacto todo está basado en la obra y el obra de Jesús y el
poder de Dios. Y por lo cual todos los integrantes
del nuevo pacto, como hemos visto, tienen sus pecados perdonados,
la ley de Dios en su corazón y obviamente conocen a Dios de
forma personal. Así que con eso es lo que hemos
estado viendo en Hebreos capítulo 8. Y con esa base bien cuesta,
el autor continúa mostrando cuánto mejor es lo que nosotros tenemos
en la persona y la obra del Mesías Jesucristo. Y vamos a dar lectura
a todo el capítulo 9 para el contexto. Es un poco largo, pero
realmente vale la pena porque nos ayuda a entrar en el contexto
y ver lo que Dios está diciendo en este pasaje. Hebreos capítulo
nueve, a partir del versículo uno. Ahora bien, aún el primer
pacto tenía ordenanzas para el culto y el santuario terrenal. Porque había un tabernáculo preparado
en la parte interior en el cual estaba el candelabro, la mesa,
los panes consagrados. Este se llama el lugar santo. Detrás del segundo velo había
un tabernáculo llamado el Lugar Santísimo, el cual tenía el altar
de oro del incienso y el arca del pacto cubierta todo de oro,
en la cual había una urna de oro que contenía el maná, la
vara de Arón que retoñó y las tablas del pacto. Sobre el arca
estaban los querubines de gloria que daban sombra al propiciatorio. Pero de estas cosas no se puede
hablar ahora en detalle. Así preparadas estas cosas, los
sacerdotes entran continuamente al primer tabernáculo para oficiar
en el culto. Pero en el segundo sólo entre
el sumo sacerdote, una vez al año, no sin llevar sangre, la
cual ofrece por sí mismo y por los pecados del pueblo cometidos
en ignorancia. Queriendo al Espíritu Santo dar
a entender esto, que el camino al Lugar Santísimo aún no había
sido revelado en tanto que el primer tabernáculo permaneciera
en pie. Esto es un símbolo para el tiempo
presente, según el cual se presentan ofrendas, sacrificios, que no
pueden hacer perfecto en su conciencia al que practica ese culto. ya que tienen que ver solo con
comidas, bebidas, diversos lavamientos, ordenanzas para el cuerpo impuestas
hasta el tiempo de reformar las cosas. Pero cuando Cristo apareció
como sumo sacerdote de los bienes futuros, a través de un mayor
y más perfecto tabernáculo, no hecho con manos, es decir, no
de esta creación, entró al lugar santísimo una vez para siempre,
no por medio de la sangre de machos cabríos, de becerros,
sino por medio de su propia sangre, obteniendo redención eterna. Porque si la sangre de los machos
cabríos, de los toros, la ceniza de la novia rociada sobre los
que se han contaminado, santifican para la purificación de la carne,
¿cuánto más la sangre de Cristo? quien por el Espíritu Eterno,
el mismo se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia
de obras muertas para servir al Dios vivo. Por eso, Cristo
es el mediador de un nuevo pacto, a fin de que, habiendo tenido
lugar una muerte para la redención de las transgresiones que se
cometieron bajo el primer pacto, los que han sido llamados reciben
la promesa de la herencia eterna. Porque donde hay un testamento,
necesario es que ocurra la muerte del testador. Pues un testamento
es válido sólo en caso de muerte, puesto que no se pone en vigor
mientras vive el testador. Por tanto, ni aún el primer pacto
se inauguró sin sangre, porque cuando Moisés terminó de promulgar
todos los mandamientos a todo el pueblo, Conforme a la ley,
tomó la sangre de los becerros, de los machos cabrillos, con
agua y lana, escarlata y sopo, y roció el libro mismo y a todo
el pueblo, diciendo, Esta es la sangre del pacto que Dios
les ordenó a ustedes. De la misma manera roció con
sangre el tabernáculo y todos los utensilios del ministerio. Según la ley, casi todo ha de
ser purificado con sangre. Y sin derramamiento de sangre,
no hay perdón. Por tanto, fue necesario que
las representaciones de las cosas en los cielos fueran purificadas
de esta manera, pero las cosas celestiales mismas con mejores
sacrificios que estos. Porque Cristo no entró en un
lugar santo hecho por manos, una representación del verdadero,
sino en el cielo mismo, para presentarse ahora en la presencia
de Dios por nosotros. y no para ofrecerse a sí mismo
muchas veces, como el sumo sacerdote entra al lugar santísimo cada
año con sangre ajena. De otra manera, a Cristo le hubiera
sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del
mundo, pero ahora, una sola vez. en la consumación de los siglos
se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de
sí mismo. Y así como está decretado, como
está establecido, que los hombres mueren una sola vez y después
de esto el juicio. Así también Cristo, habiendo
sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá
por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación
de los que ansiosamente lo esperan. Así dice la palabra de Dios. La verdad principal, por la sangre
perfecta de Cristo que fue ofrecida a nuestro favor, tenemos redención
eterna, entrada a la presencia de Dios y una conciencia purificada
para poder servirle de corazón, servirle a Dios de corazón. Esta mañana voy a seguir usando
la Nueva Biblia de las Américas. Estoy usando material también
muchas veces de James White y de otros comentaristas. El primer
punto, y no vamos a terminar el primer punto esta mañana,
por si acaso. Vamos a estar, yo creo, por la
mitad. Pero vamos a estar viendo hasta, no sé, el versículo 5,
6 o 7 esta mañana. Y hay algunas cosas, no voy a
ir muy rápido. porque deseo tomar tiempo para
meditar estas cosas y para ver verdades que a veces, bueno,
muchas veces no meditamos. Los sacrificios del primer pacto
no podían tratar definitivamente con el pecado, ni propiciar la
redención eterna, ni purificar la conciencia. Hebreos 9 1. Ahora bien, aún
el primer pacto tenía ordenanzas para el culto y el santuario
terrenal. Podemos hacer una pregunta para
comenzar. Dice había ordenanzas de culto. Cuando hay ordenanzas. Hay alguien
quien ordena. ¿Lo cierto? Y la pregunta es,
¿Quién era el que ordenó lo que tenían que hacer los israelitas
en el culto? Había ordenanzas, ¿Quién era
el que ordenó? Y la respuesta es muy obvia,
es Yahweh Dios. Hablando de la construcción del
Tabernáculo, por ejemplo, Hebreos 8.5, la segunda parte, es una
cita de Éxodo 25.40 que dice, Dios le manifestó a Moisés cómo
tenía que construir el Tabernáculo. No solo fue que Yahweh ordenó
cómo tenía que construirse el tabernáculo, sino que ordenó
cómo ellos tenían que realizar todas las actividades del tabernáculo. Los sacrificios, el incienso,
los candelabros, los panes de la proposición. En sí, podemos
ir leyendo, no? Éxodo, Levítico, Número, Deuteronomio. Hay muchas instrucciones de Yahweh
Dios Respecto al culto y el tabernáculo ahí. Recordemos lo que vimos
cuando estudiamos el día de la expiación. Levítico, si quieren
pasar ahí, Levítico 10, 1. Levítico, capítulo 10, versículo
1 hasta 3. Pero Nadab y Abiú, hijos de Aarón,
tomaron sus respectivos incensarios. Después de poner fuego en ellos
y echar incienso sobre él, ofrecieron delante de Yahweh fuego extraño,
que él no les había ordenado. Y de la presencia de Yahweh salió
fuego que los consumió, y murieron delante de Yahweh. Entonces Moisés
dijo a Aarón, eso es lo que Yahweh dijo, como santo seré tratado
por los que se acercan a mí. En presencia de todo el pueblo
seré honrado. Ellos murieron por hacer las
cosas a su manera. Si pasamos a Levítico 16, los
primeros tres versículos ahí. Levitico 16, Yahweh habló a Moisés
después de la muerte de los hijos de Aarón cuando se acercaron
a la presencia de Yahweh y murieron. Yahweh dijo a Moisés, dile a
tu hermano Aarón que no entre en cualquier tiempo en el lugar
santo detrás del velo, delante del propiciatorio que está sobre
el arca, no sea que muera. porque yo apareceré en la nube
sobre el propiciatorio. Y luego dice Aarón podrá entrar
en el lugar santo con esto y luego da instrucciones. Y por eso yo creo que estos dos
hijos de Aarón murieron por entrar al lugar santísimo pero no conforme
las instrucciones de Dios. Yahweh, Dios, había establecido
tanto el santuario terrenal como todo el culto y esto para estar,
para que el pueblo, no los israelitas, pudieron estar en paz con él,
para adorarle y servirle de corazón. Yahweh estableció el tabernáculo,
los sacrificios, y todo lo que estableció, hay que entender,
estaba apuntando al cumplimiento final y perfecto en el Mesías
Jesucristo. Hebreos capítulo 2, perdón, Hebreos capítulo 9, versículo
2. porque había un tabernáculo preparado
en la parte anterior en el cual estaban el candelabro, la mesa
y los panes consagrados. Este se llama el lugar santo
y versículo 6 Hebreos 9, 6, así preparadas
estas cosas, los sacerdotes entran continuamente al primer tabernáculo
para oficiar en el culto. Esos dos versículos hablan de
la primera parte del tabernáculo. Y vamos a volver a poner la imagen
que hemos puesto hace tiempo atrás, unos sermones atrás, cuando
estuvimos viendo el día de la expiación Y lo que deseo en este
momento, vamos a estar pensando en esto y lo que dice aquí en
Hebreos capítulo nueve. Dice, había un tabernáculo preparado
en la parte anterior en el cual estaba en el candelabro. Ustedes
pueden ver el candelabro ahí. La mesa al otro lado. y los panes
consagrados que estaban sobre la mesa. Y así que, vamos a dejarlo por
un rato. Y aquí, en esta parte, en la
primera parte del tabernáculo, dice el comentarista Kistemaker,
Dejando atrás la descripción del tabernáculo del mobiliario
del santuario, el escritor pasa una explicación de los deberes
de los sacerdotes y del sumo sacerdote. Él hace notar, en
versículos 6 a 9 y 6, que los sacerdotes entraban regularmente
al compartimiento exterior para desempeñar su ministerio. El Antiguo Testamento enseña
cuáles eran esos deberes, quemar incienso cada mañana, cada anochecer,
atender las lámparas del candelabro. desde el atardecer hasta la mañana,
y reemplazar los doce panes de la mesa cada sábado. Y eso se puede encontrar, varios
de esos deberes en Éxodo, por ejemplo, 27, Éxodo 29, Levítico
capítulo 24, no vamos a leer, pero se puede encontrar y leer
de esos deberes en esa primera parte del Tabernáculo. Y en el
Nuevo Testamento, sigue Kistemaker, enseña que según una costumbre
de esa época, los sacerdotes eran escogidos por suertes para
entrar en el templo y quemar incienso. Así que ellos hacían
ese oficio en la primera parte del tabernáculo o diariamente,
semanalmente, tenían diferentes deberes conforme a eso. Y todos
esos ritos se hacían de forma regular. Como yo había dicho,
conforme a las instrucciones que Dios les había dado. Y así entraban para oficiar en
el culto. El altar, la fuente y el primer
parte ahí. Continuando. con Hebreos 9, capítulo
9, versículo 3. Y quiero que ustedes presten
mucha atención ahorita lo que voy a leer y lo que está aquí.
Porque hay una discrepancia aquí que vamos a ver. Detrás del segundo
velo había un tabernáculo llamado El Lugar Santísimo. el cual tenía
el altar de oro de incienso y el arca del pacto cubierta toda
de oro, en la cual había una urna de oro que contenía el maná,
la vara de Arón que retoñó y las tablas del pacto. Sobre el arca
estaban los querubines de la gloria que daban sombra al propiciatorio. Pero de estas cosas no se puede
hablar ahora en Detalle. Y aquí en Hebreos nueve, versículo
tres y cuatro dice detrás del segundo velo, es decir, entrando
el lugar santísimo. Había en versículo cuatro el
cual tenía el altar de oro del incienso y el arca del pacto. Ahora bien, qué está dentro de
ese segundo velo? Sólo el arca, no está el oro,
no el altar de oro de incienso, no está ahí. Y la pregunta es,
el autor de la carta de Hebreos está confundido? No sabe lo que
pasaba porque aún dicen los comentaristas y varios que aún los niños hebreos
sabían exactamente cómo estaba ordenado el tabernáculo. Obviamente nos debe llamar la
atención. Y a medida que vayamos avanzando
en esta carta, a veces parece que el autor está haciendo un
error. Pero no es un error. Está haciendo
algo a propósito para llamarnos la atención a algo. Sabemos, y esto es correcto si
uno lee el Antiguo Testamento, por ejemplo, Éxodo capítulo 30,
esta imagen es correcta en cómo se armó el lugar o el tabernáculo. Voy a citar tanto a James White
como a Kiss the Maker de eso y luego resumir. Había una tradición
que reconocía un vínculo íntimo entre el altar de incienso y
el hogar santísimo. Tenía su lugar delante de la
cortina que ocultaba el arca del pacto y el lugar de expiación
en el expiatorio. Donde se hacía expiación en el
día de expiación. Por ende, aunque estaba físicamente
en el lugar santo, estaba situado lo más cerca del arca. Por eso,
en primera de Reyes 6.22, no vamos a leer, pero menciona esta
relación con el lugar santísimo y también en Hebreos 9.4. Está
en este versículo que estamos viendo ahorita, está reconocido
como parte del mobiliario del lugar santísimo. Y les voy a
explicar en un momento más también En esto debemos ver una idea
importante teológico, que es la siguiente. En la realidad
celestial, que es el argumento del autor aquí, lo terrenal,
que lo terrenal representa lo celestial, el incienso, que es
las oraciones de los santos, está ofrecido delante del trono,
es decir, en la presencia de Dios. También James White dice, al
pensar en los tres muebles para el día de la expiación, tenemos
el altar de bronce, luego entrando directamente recto
había el altar de incienso. y luego el arca del pacto. Esos fueron el mobiliario, los
tres muebles más importantes en el día de la expiación, y
eso hacía una línea recta a la presencia de Dios. La sangre
del sacrificio fue aplicada al altar de bronce, donde hacían
los sacrificios, y luego la sangre aplicada al altar de incienso,
y luego al arca del pacto. Kistemaker también dice algo
similar. En el día de la expiación, el
sumo sastradote tenía que tomar un incensario lleno de brazas
ardientes del altar que estaba ante el Señor y dos puñados de
incienso fragrante, finamente molido, y llevarlos detrás del
velo. En ese día especial, una vez
al año, Esta es la parte importante. El incensario se transformaba
en una extensión del altar de incienso. El humo, cuando entraba,
¿qué es lo que tenía que hacer? Tomar el humo del altar de incienso
dentro del lugar santísimo para así velar la presencia de Dios. El humo tenía que hacer eso. para que el sumo sacerdote pudiera
entrar y no morir. La función del altar no podía
ser obstruida por una cortina que separara el lugar santísimo
del lugar santo en ese día. En ese día, por decir, llegaba
a llevar una función en el lugar
santísimo. Es así que el incensario entraba
momentáneamente en un sentido espiritual detrás de la cortina. como una extensión del altar
del incienso. Así que, tanto la sangre, la
sangre fue, el animal fue ofrecido en altar de bronce, pero tenía
que ser rociado también en altar de incienso y el arca del pacto. Y el humo, del altar de incienso
tenía que ser llevado dentro detrás de la cortina para tapar
así la presencia de Dios. Y esto es exactamente lo que
el autor aquí está. Está diciendo en este pasaje
ya puede apagar. En unos versículos, no creo que
hoy, pero Versículo 8. Queriendo el Espíritu Santo dar
a entender esto, que el camino al lugar santísimo aún no había
sido revelado, en tanto que el primer tabernáculo permaneciera
en pie. ¿Quién podía entrar al lugar
santísimo? Sólo el sumo sacerdote, sólo
una vez al año, con sangre, y como ya hemos también meditado, con
ese humo, para así tapar o velar la presencia de Dios. ¿Qué es
lo que el sacrificio de Cristo ha hecho para nosotros? abierto el lugar santísimo para
nosotros, es decir, la presencia misma de Dios. Y eso es lo que
vamos a continuar viendo en estos versículos. Vamos a pensar a Ya hemos pensado
en lo que dice ahí, en versículo cuatro, en la primera parte,
en el cual tenía el altar de oro de incienso y el arco del
pacto, cubierta toda de oro. ¿Qué estaba dentro del arco? Y vamos a tomar un tiempo pensando
en esto. ¿Qué estaba dentro del arco,
del arco? En la cual, versículo cuatro,
había una urna de oro que contenía el maná. Una urna de oro que contenía
el maná. Éxodo 16, 32 y 33. Éxodo 16,
32 y 33. Esto es lo que Yahweh ha mandado,
dijo Moisés, que se guarden unos dos litros llenos de maná para
sus generaciones, para que vean el pan que yo les di de comer
en el desierto cuando los saqué de la tierra de Egipto. Entonces
Moisés dijo a Aarón, toma una vasija y pon en ella unos dos
litros de maná y colócalo delante de Yahweh a fin de guardarlo
para las generaciones de ustedes. ¿Por qué tenía que guardar ese
maná ahí? ¿Y por qué está mencionándolo
aquí? No parece muy relevante a lo que el autor está diciendo
aquí, pero yo creo que sí es relevante. En Deuteronomio 8, versículo
3, dice Dios te humilló. Te dejó tener hambre. Te alimentó
con el maná que tú no conocías. Ni tus padres habían conocido,
con una razón, para hacerte entender que el hombre no solo vive de
pan, sino que vive de todo lo que procede de la boca de Yahweh. ¿Qué es lo más real y duradero? Todo este pasaje está hablando
de lo terrenal, de lo celestial, las representaciones y el verdadero. El maná físico les alimentaba
físicamente. Y no necesitamos para el cuerpo.
¿Pero qué es lo que necesitamos para realmente vivir es lo espiritual, es ser nutrido
con la palabra de Dios, en comunión con Dios. Este maná en el arca
apuntaba a la verdad que sólo Yahweh Dios es quien nos sostiene,
tanto físicamente como espiritualmente. Ellos guardaron el maná exactamente
para ese propósito. Cuando nos desvinculamos de Dios,
¿qué es lo que nos queda? La muerte, la destrucción, nada
más. Así que Dios le dijo a Moisés que tenían que
guardar ese maná por esa razón. para hacerles recordar a los
israelitas que no solo por pan vive el hombre. Y una aplicación obvia para nosotros. ¿Cómo vivimos nosotros en la
vida diaria? Vivimos como si las necesidades
físicas son las más importantes de la vida. ¿Nos afanamos y nos
preocupamos por el maná, por decir físico? ¿Estamos preocupados
por nuestro sustento de mañana? ¿O entendemos que lo eterno se
basa, lo eterno, es decir, lo más real Lo que dura para siempre
se basa en nuestra relación con Dios y el Salvador Jesucristo. Hay muchos que han tenido mucho
dinero en toda la historia del mundo, y cada uno ha muerto. Sus riquezas
no los podían sostener. Hoy en día, Con la tecnología,
hay muchos ricos que están intentando hacer la tecnología para darse
vida eterna. Están haciendo eso hoy día con
la tecnología, intentando, por decir, vivir para siempre. No van a poder. Esa posibilidad no está en sus
manos. Van a morir. Porque no están confiando en
el maná verdadero, lo que viene de Dios. Y para nosotros, nosotros tenemos
confianza en el amor, el poder, la fidelidad de Dios para con
nosotros en lo grande Y en lo pequeño, los israelitas en el
desierto pasaron pruebas grandes y pruebas más pequeñas. Y de autonomía ese versículo que
leí dice explícitamente para qué entendieron que no solo de
pan vive el hombre. ¿Dónde está tu confianza cuando
llega la prueba? El maná en el arca fue puesto
para recordarles a los israelitas que debían confiar en Yahweh
Dios. Volviendo a Hebreos 9,4, la segunda cosa que estaba dentro
del arca, la segunda cosa ahí que dice La vara de Aarón que retoñó y
las tablas del pacto. Entonces tenemos la vara y luego
las tablas. Ahora la vara de Aarón. Esto
hace referencia a lo que Yahweh Dios hizo después de la rebelión
de Coré, Datán y Abiram. En Números capítulo 16 y vamos
a leer algunos versículos ahí. Otra vez, esto fue puesto dentro
de la arca para recordarles las consecuencias de algunas cosas. Números capítulo 16, versículo
1. Y se reveló Coré hijo de Isard,
hijo de Coat, hijo de Leví, con Datán, Abiram, hijos de Eliab. y un hijo de Pelet, hijos de
Rubén, se alzaron contra Moisés junto con algunos de los israelitas,
250 jefes de la congregación, escogidos en la asamblea, hombres
de renombre, y se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron,
basta ya ustedes, porque toda la congregación, todos ellos
son santos. Y Yahweh está en medio de ellos. ¿Por qué entonces ustedes se
levantan por encima de la asamblea de Yahweh? ¿Quién había escogido? ¿Moisés? ¿Yarón? Dios. ¿Y estos hombres dijeron? No. Nosotros también. Ustedes no
son especiales. Y si uno va leyendo la historia,
puede ver la interacción entre ellos. Pasamos al versículo 25. Entonces se levantó Moisés y
fue a Datán y Abraham y le seguían los ancianos de Israel. Y habló
a la congregación, apartense ahora de las tiendas de estos
malvados. Y hay que recordar, ¿qué es lo
que dijeron Corea, Yatán y Abiram? Toda la congregación es santo
a Yahweh. Ustedes no son especiales. Por decir, parecía que estaban
hablando en nombre de Dios. Pero aquí el pasaje dice, de
estos malvados. Uno puede levantar el nombre
de Dios y ser un malvado. Dice ahí, apártense ahora de
las tiendas de esos malvados y no toquen nada que les pertenezca,
no sea que perezcan con todo su pecado. Se retiraron, pues,
de los alrededores de las tiendas de Coré, Datán y Avirán. Y luego Moisés les dice, si ustedes
ven algo sobrenatural respecto a la muerte de estos hombres,
ya van a saber la verdad de quien me ha mandado. Y obviamente, si ustedes han
leído, la tierra misma se abrió y tragó a esos hombres y todos
los suyos. Pero en la segunda parte, después
de eso, es increíble lo que pasa. Versículo cuarenta y uno, números
dieciséis cuarenta y uno. Pero al día siguiente, toda la
congregación de los israelitas murmuró contra Moisés y Aarón,
diciendo, Ustedes son los que han sido la causa de la muerte
del pueblo de Yahweh. Sucedió, sin embargo, que cuando
la congregación se había juntado contra Moisés y Aarón, se volvieron
hacia la tienda de reunión y vieron que la nube la cubría. La gloria de Yahweh apareció. Entonces Moisés y Aarón fueron
al frente de la tienda de reunión y Yahweh habló a Moisés y dijo,
apártense del medio de esta congregación para que yo la destruya en un
instante. Entonces ellos cayeron sobre
sus rostros y Moisés le dijo a Aarón, toma tu incensario y
pon en él fuego del altar. ¿No? El altar, incienso. Y echa
incienso en él. Tráelo entonces pronto a la congregación
y haz expiación por ellos porque la ira ha salido de parte de
Yahweh. La plaga ha comenzado. Arón tomó
el incensario, como Moisés le había dicho, corrió hacia el
medio de la asamblea, pues vio que la plaga ya había comenzado
entre el pueblo y echó el incenso e hizo expiación por el pueblo. Entonces se colocó entre los
muertos y los vivos y la plaga se detuvo. Y los que murieron
a causa de la plaga Fueron catorce mil setecientos, sin contar los
que murieron por causa de Corea. Después, Aarón regresó a Moisés
a la puerta de la tienda de reunión, pues la plaga había sido detenida. Y eso es lo que procede, procede
lo que respecto a la vara de Aarón, porque el siguiente capítulo.
Versículo 1, 17 y 1, entonces Yahweh dijo a Moisés, habla a
los israelitas, toma de ellos una vara por cada una de los
de las casas paternas, 12 varas de todos los jefes conforme sus
casas paternas. y tenía que poner sus varas delante
del Señor para manifestar a quien Dios había escogido. Y versículo ocho, después de
haber puesto todas sus varas al día siguiente, cuando Moisés
entró a la tienda del testimonio, vio que la vara de Aarón de la
casa de Leví había retoñado y echado botones y había producido flores,
almendras y almendras maduras. Y Moisés sacó todas las varas y
las llevó a los israelitas y ellos miraron y cada uno tomó su vara. Dios estaba mostrando quién había
escogido. Así que en esa historia, ¿por
qué tenía que guardar la vara de Aarón que había retoñado? Había rebelión. Había rebelión
contra Dios, contra lo que Dios había dicho, ¿dónde? En su palabra,
por su palabra, por medio de su siervo Moisés. Había rebelión
contra Dios. Luego había murmuraciones, quejas,
de todo lo que había sucedido. Y
es increíble pensar de las murmuraciones que es lo que dijeron el pueblo.
Ustedes, Moisés y Aarón, son la causa de la muerte, como si
ellos, por su propio poder, podían abrir la tierra y tragar a esos
hombres. No entendían. Y sus murmuraciones
en sí eran contra Dios. Cuando nos quejamos, cuando murmuramos,
¿contra quién estamos quejando y murmurando? Dios. En primera de Corintios, capítulo 10, versículo 9, Habla de muchas de las cosas
que sucedieron en el desierto, dice versículo 9, 1 Corintios
19, ni provoquemos al Señor como algunos de ellos lo provocaron
y fueron destruidos por las serpientes, ni murmuren como algunos de ellos
murmuraron y fueron destruidos por el Destructor. Estas cosas
les sucedieron como ejemplo y fueron escritas como enseñanza para
nosotros, para quienes ha llegado el fin de los siglos. Y habla de, versículo 13, no
les ha sobrevenido ninguna tentación que no sea común a los hombres
fieles Dios. que no permitirá que ustedes
sean tentados más allá de lo que pueden soportar. Dios es
fiel. Y esas cosas fueron escritas
para ellos. Y obviamente, volviendo a Hebreos
capítulo 9 y el versículo que estamos viendo, versículo 4,
Cuando esos creyentes habrían leído esos pasajes, ese versículo,
ya les habría venido a la mente lo que les acabo de explicar. El maná, para que entendieran,
para que nosotros entendamos que el hombre no vive solo de
pan, de lo físico. La vara, que retoñó de la seriedad
de la rebelión contra Dios y de la murmuración contra Dios. Volviendo a Hebreos 9.4, ¿qué
dice al final del versículo? Dice que las tablas del pacto
también estaban adentro del arco. Las tablas del pacto. Ellas contenían
los diez mandamientos. Esas fueron la base del primer
pacto que Yahweh había hecho con su pueblo. En Éxodo capítulo
20, Dice, yo soy su Dios, que lo saqué de la tierra de Egipto
y así esto es lo que ustedes van a hacer. ¿Y qué es lo que manifestó el
pueblo de Israel en todo ese peregrinaje, todo el Antiguo
Testamento? Que no podían guardar su parte
del pacto. Eso es lo que vimos en el capítulo
8. Dios había rescatado al pueblo
de Egipto, les había dado sus mandamientos. Pero ellos no guardaron
el pacto. Y a continuación, versículos
cinco. Sobre el arca estaban los querubines,
estaban los querubinos de la gloria que daban sombra al propiciatorio. Pero de estas cosas no se puede
hablar ahora en detalle. El propiciatorio. Y en Éxodo capítulo 25, Éxodo capítulo
25, y eso se vincula el propiciatorio con las tablas del pacto. Dice
Exodus 25 versículo 21, pondrás el propiciatorio encima del arca
y en el arca pondrás el testimonio que yo te daré. Ahí me encontraré
contigo de sobre el propiciatorio. y de entre los querubines que
están sobre el arca del testimonio. Te hablaré acerca de todo lo
que he de darte por mandamiento para los israelitas. Pondrás
el propiciatorio encima del arca y en el arca pondrás el testimonio
que yo te daré. Ahí me encontraré contigo sobre
el propiciatorio. ¿Y qué estaba sobre el arco? Estaban los querubines de la
gloria. Y God Questions dice, los querubines
sirven el propósito de magnificar la santidad y el poder de Dios. Esta es una de sus principales
responsabilidades en toda la Biblia. Ellos cantan alabanzas
y sirven a Dios. Y ahí los kerevines, esos que
habían esculpidos, ahí moraba dentro de ellos, moraba la presencia
invisible y especial de Yahweh Dios. El propiciatorio era la
tapa del arco sobre el cual tenían que hacer rociar la sangre en
el día de la expiación. Primero, por el sacerdote, su
familia y luego para por el pueblo. ¿Por qué? ¿Qué estaba dentro,
debajo del propiciatorio? La ley de Dios. La ley de Dios
que los israelitas habían quebrantado. Y así la sangre era para expiar
ese pecado. A causa de las rebeliones del
pueblo contra la ley de Dios que estaba dentro del arca tenía
que hacer ese rito cada año. La ira de Dios tenía que ser
aplacada. Y eso no pasó como dije en el
día de la expiación. Y eso fue una manifestación de
la seriedad del pecado. Todo eso, aquí en Hebreos 9,
para recordar a sus oyentes todas las ceremonias que tenían que
hacer, todos los recordatorios que Dios había dado a los israelitas
para recordarles de él. Y muchas veces nosotros no
tomamos muy en serio el pecado. No estamos viendo con nuestros
propios ojos la sangre derramada de un animal, como en el Antiguo
Testamento. Muchas veces no estamos entendiendo
la seriedad de vivir en rebelión contra Dios. Muchas veces No estamos pensando
en la seriedad de murmurar contra Dios, de pensar, de afanarnos,
de preocuparnos por el día de mañana, del pan que necesitamos
para mañana. Estos capítulos en hebreos, por
un lado, están hablando, nos están manifestando Todo lo que
los israelitas, recordando todo lo que los israelitas tenían
que hacer para expiar su pecado, para estar en la presencia de
Dios, pero ni siquiera para que todos pudieron entrar a la presencia
de Dios. La sangre de un animal, como
va a decir más adelante, no puede quitar pecado. Solo la sangre de Cristo. y la sangre de Cristo fue dada,
sí, para purificarnos de nuestro pecado. Pero nosotros no debemos
pensar, ya, entonces se ha hecho, no importa, yo puedo pecar cuanto
quiera. Eso es despreciar la seriedad de pecado. Entonces, por un lado, Tenemos
la seriedad del pecado, de quejas, chismes, murmuraciones, rebelión,
impurezas y muchas otras cosas. Y por otro lado, ¿qué tenemos?
Agradecimiento. Debemos tener agradecimiento
por todo lo que Dios ha hecho en Jesucristo para purificarnos
y para perdonar nuestros pecados. No hay nada que nosotros podemos
hacer en eso. Y este pasaje va manifestando lo que había en el primer pacto
que apuntaba, ¿quién? Al perfecto sacrificio, al perfecto
sumo sacerdocio. al verdadero tabernáculo en el
cielo. Y aún cuando pensamos en el maná
otra vez, ¿cuál es más real? Lo que vamos a comer después
del culto o el alimento espiritual que nos
va a mantener para siempre. Vamos a continuar con versículos
7 en la próxima ocasión. Vamos a estar viendo también
la perfección del sacrificio de Cristo. Esos son los versículos
11 y 12. Y el último punto, la perfección
del sacrificio de Cristo purifica la conciencia. Los versículos
13 y 14. Pero nosotros debemos tener realmente
inmensa gratitud a Dios. Porque aún en medio de nuestros
pecados, en medio de nuestras desviaciones, Dios es fiel. Y la sangre, como dice primero
de Juan, cuando confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para
perdonarnos nuestros pecados. Y es un perdón real. Es un perdón, como dice Hebreos
8, que jamás va a recordar nuestros pecados. Así que debemos tener
suma gratitud a Dios por eso. Recordemos la verdad principal
por la sangre perfecta de Cristo que fue ofrecida a nuestro favor. Tenemos redención eterna, entrada
a la presencia de Dios y una conciencia purificada para poder
servirle de corazón. Y vamos a leer algunos versículos
de esta mañana para terminar esta mañana. Vamos a leer de
Hebreos capítulo nueve. Y vamos a leer de versículo 4,
de versículo 3, perdón. Detrás del segundo velo había
un tabernáculo llamado El Lugar Santísimo, el cual tenía el altar
de oro del incienso, el arca del pacto cubierta toda de oro,
en la cual había una urna de oro que contenía el maná y la
vara de Arón que retoñó, y las tablas del pacto. Sobre el arco
estaban los querubines de gloria que daban sombra al proficiatorio. Pero de estas cosas no se puede
hablar ahora en detalle. Así preparadas estas cosas, los
sacerdotes entran continuamente al primer tabernáculo para oficiar
en el culto. Pero en el segundo sólo entra
el sumo sacerdote una vez al año, no sin llevar sangre, la
cual ofrece por sí mismo y por los pecados del pueblo cometidos
en ignorancia. Queriendo el Espíritu Santo dar
a entender esto, que el camino al lugar santísimo aún no había
sido revelado en tanto que el primer tabernáculo permaneciera
en pie. Eso es un símbolo para el tiempo
presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no
pueden hacer perfecto en su conciencia al que practica ese culto, ya
que tienen que ver solo con comidas, bebidas, diversos lavamientos,
ordenanzas para el cuerpo impuestas hasta el tiempo de reformar las
cosas. Pero cuando Cristo apareció como
sumo sacerdote de los bienes futuros, a través de un mayor
y más perfecto tabernáculo, no hecho con manos, es decir, no
de esta creación, entró al lugar santísimo, una vez para siempre,
no por medio de la sangre de machos cabríos, de becerros,
sino por medio de su propia sangre, obteniendo redención eterna. Porque si la sangre de los machos
cabríos y de los toros, la ceniza de la novia, rociada sobre los
que se han contaminado, santifican para la purificación de la carne,
¿cuánto más la sangre de Cristo, quien por el Espíritu Eterno
Él mismo se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia
de obras muertas para servir al Dios vivo. Vamos a orar. Gracias, Señor, por esta mañana,
por lo que hemos visto, Señor, por Tu palabra, Señor, estos
versículos y muchas veces, bueno, aún si leemos hebreos, pasamos
rápido sobre estos versículos sin pausar para meditar en cómo
tú habías ordenado las cosas. La seriedad de que tú eres el
que ordena y nosotros tenemos que seguir tus ordenanzas. Todo lo que tú tenías, tú habías
ordenado en el primer pacto, apuntado al cumplimiento final
y cumplimiento perfecto en la persona y la obra de nuestro
Mesías Jesucristo. Gracias, Señor, por eso. Ayúdanos
a no tomar por sentado esa gran obra maravillosa, perfecta. Ayúdanos
a no minimizar nuestro pecado. Ayúdanos a ver como el maná que
nosotros, el maná tenía que recordar a los israelitas, que nosotros
tampoco vivimos solo por el pan físico, sino por todo lo que
sale de tu boca. Ayúdenos a entender la seriedad
de la rebelión, de las murmuraciones contra ti, Señor. Porque muchas
veces nos quejamos y murmuramos, Señor. Ayúdenos, Señor, a ver también
el perfecto sacrificio de Jesucristo. que cubre, que perdona todos
nuestros pecados. Gracias, Señor, por eso. Y gracias
por lo que vamos a continuar viendo en los próximos sermones
también de este pasaje, tu gran obra que tú has hecho a favor
nuestro. Gracias, Señor, en tu nombre.
Amén.
Redención eterna por la sangre de Cristo #1
Series Hebreos
Verdad principal: Por la sangre perfecta de Cristo, que fue ofrecida a nuestro favor, tenemos redención eterna, entrada a la presencia de Dios y una consciencia purificada para poder servirle de corazón.
(grafico del tabernaculo de: ᐅ El Tabernáculo Estudio Bíblico | Partes y Significado. 7 de noviembre de 2017, https://recursoscristianosweb.com/estudio-biblico/el-tabernaculo/. )
Escrituras tomadas de la Nueva Biblia de las Américas Copyright 2005 por The Lockman Foundation; usadas con permiso; todos los derechos reservados. www.NuevaBiblia.com
| Sermon ID | 218241850541497 |
| Duration | 1:03:31 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Hebrews 9:1-14 |
| Language | Spanish |
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