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conforme el Señor se acerca y
conforme este mundo se sigue deteriorando. Nos introducimos
al capítulo 4 y hablaba de los deberes conyugales, o sea, cuál
es nuestra parte en el sufrimiento. y no se refiere al sufrimiento
del matrimonio, sino que el cristiano debe vivir como una luz en todas
las áreas de su vida, cuanto más con los deberes conyugales.
No todos estarán casados, no todos están casados al mismo
tiempo, pero no hay matrimonio que no tenga sus altos y sus
bajos. y entonces no puede venir alguien y sorprendernos y decir
bueno nosotros nunca hemos peleado, discutido, nuestro hogar cristiano
ha sido una maravilla siempre hay una armonía y una paz que
usted no se puede imaginar y ya uno pone la mirada y dice bueno
es que eso no es real en la vida o sea todos ustedes que están
casados saben que en algún otro momento van a haber divergencias,
maneras de pensar Pero esas no deben ser con asuntos que son
prioritarios en la vida cristiana. O sea, van a haber algunas desaveniencias. Que alguien fuera de la familia
le pregunta a tus hijos cómo ven tu matrimonio. cómo ven ellos,
o sea, de qué pelean tus padres, cuáles son los puntos de discusión.
Entonces, un hogar cristiano lejos esté de nosotros discutir,
por ejemplo, infidelidades, problemas de juego, problemas de drogadicción
y cosas por el estilo que destruyen un hogar a la larga o a la corta. Entonces, es una alegría que
tu hijo pueda decir, bueno, mi papá a veces no está contento
como calienta el té. O sea, son cosas nimias. Hay
cosas que uno se lo puede preparar. No tiene que se lo preparen o
que le sirvan. Porque uno no se casa para tener
una muchacha de empleo o servicio en la casa. Es construir una
familia para Dios y tener una descendencia para Dios. Entonces,
cuando uno se casa, el hogar es tuyo, tú como cabeza. Y tú
eres el que diriges y que puedes entender bien si tu mujer te
manipula o no. ¿Cuál es el cumplir la voluntad
de Dios? El hacer lo que es la Escritura, la voluntad de Dios,
que Dios te va a revelar a ti. Entonces eso es lo que es importante
cuando un hombre también va a comenzar a formar su matrimonio. Y van
a haber obstáculos. El diablo también va a tratar
de atacar tu matrimonio en alguna u otra forma. Porque él sabe
que esa es la manera como Dios honra y glorifica. Entonces dense
cuenta si el matrimonio en el mundo actual pasa por diferentes
ataques. Diferente forma, tiene que entender
que el creador del matrimonio es Dios. Porque usualmente tendemos
a pensar que Dios sí nos creó a nosotros, pero Él creó un matrimonio. La creación del hombre y la mujer
es un matrimonio. no creó seres individuales. Y
por eso dicen, no es bueno que el hombre esté solo. Entonces
la judaidonia es la mujer en el hecho de que al mismo tiempo
van procreando una generación. O sea, la creación no terminó
en Génesis. La creación continúa. entonces
cada persona creyente o no en ese aspecto adulto o tiene que
pensar si yo voy a casarme voy a tener esta señora de responsabilidad
y voy a tener mis hijos entonces cómo vas a criar tus hijos con
quién vas a tener tus hijos esos hijos que son tuyos que van a
llevar tu nombre o tu apellido cómo van a ir por la vida Entonces
es muy fácil quitarse un problema cuando el gobierno o la ley te
dice, bueno, esto es una carga demasiado grande, sácate el muchacho. Qué fácil. O sea, la gente entiende
que su placer es primero antes que el deber de por qué Dios
creó un hombre y una mujer y cómo la creación continúa. Entonces
hay sagrados deberes en el hecho de ser, en el hecho de vivir. y no hay un matrimonio perfecto
en la tierra. Se ha dado cuenta, ¿verdad? Pero
que los problemas que debemos traer o tener no deben ser problemas
que no glorifiquen a Dios. Esa es la idea de que nosotros
tenemos que entender que en el matrimonio, en el trabajo, en
todas las cosas, la gente siempre mira cómo eres tú, cómo crees.
Y hoy en día es un, y creo que cuando predicamos de esto, le
dije que es una pena y una vergüenza, aunque todo divorcio es pecaminoso,
que las parejas, dizque que cristianas terminen en divorcio. Cuando
hay muchas avenidas, ¿no? Y hay gente que tiene idea. Dice,
no, si no existe el divorcio no me caso. Bueno, los divorcios
están por la dureza de tu corazón. La idea de Dios es que una vez
que te cases, pues dures para siempre. salvo que hay sus excepciones,
porque las hay, para eso está, porque si entras en una relación
mala por enfermedad o violencia, recuerden que siempre en mi punto
de vista no hay necesidad ni que el hombre ni la mujer sufran
violencia, en el sentido de cualquier tipo de violencia, sobre todo
las violencias domésticas que hoy en día hay, te van a matar,
cuando uno encuentra una situación el fin de eso es que te van a
matar, Y hay votos que se rompen y el matrimonio deja de ser cuando
ninguna de las dos personas involucradas en el matrimonio quieren mantener
los votos que hicieron delante de Dios y delante de los hombres. Entonces por eso es importante
entender que esto es algo serio y que es de Dios. Hoy en día
todo el mundo trata de poner que esto no es de Dios. Entonces
si el matrimonio es de Dios, también va a ser entre un hombre
y una mujer. Y ustedes me entienden a lo que quiero decir en cuanto
a las leyes que hoy día tratan de poner como cosas legales lo
que es anormal. Y esto tiene que ver con nuestro
mensaje, por supuesto, porque al entrar en el capítulo 4 vamos
a ver que el creyente va a sufrir por la fe, va a sufrir por lo
que creemos. Y es más, la gente nos acusa
de aquello, en el sentido de que nos falta amor o no entendemos
y no tenemos por qué nosotros aceptar la manera de vida de
otras personas cuando lo que queremos hacer es hacer la voluntad
de Dios. es cumplir la voluntad de Dios.
O sea, tú y yo, que es el foco, digamos, primordial de este mensaje,
es que el creyente, una vez que es salvo, él tiene que hacer
lo que es la voluntad de Dios, no lo que mejor le parece para
su vida o familia. No, es, ¿qué Dios quiere de mí? Porque lo que Dios quiere de
mí, lo que yo voy a hacer va a influir también alrededor de
mi familia. Y tú lo ves a cada rato. O sea,
el sostenernos en el ministerio por tantos años es para que tú,
tú, tú, tú... Mira, estoy hablando en esa segunda
persona, es que tú entiendas que Dios te va a guiar a ti en
tu vida. No es que la iglesia en general
como una comunidad guíe a toda la gente y todos vamos a seguir
esa idea de a lo mejor apóstatas o de falso profeta y igual se
envenenan o mueren todos juntos. No, es que Dios nos guía a nosotros
comunitariamente Pero Él tiene una voluntad específica para
tu vida y tu familia, y qué bueno que podamos tener unanimidad
en eso, ¿verdad? Andar juntos en armonía en el
hecho de adorar a este Dios maravilloso que nos guía a través de esta
tierra. con tantos asuntos que hoy están pasando y que no sólo
están pasando sino que ya están tocando a amigos, a seres queridos
cerca a nosotros y dejan un vacío porque uno comienza a preguntarse
por qué tanta muerte, por qué tanto dolor, por qué tanta tristeza
y es que el Señor ya viene. Muy bien, así que vamos a entrar
a nuestra última parte del sufrimiento, les voy a recordar nuestra parte
en el sufrimiento cristiano que es por causa de la injusticia
de la gente, no porque nos pasa algo porque hacemos algo malo.
Estamos claros en cuanto a eso, sino en el hecho de que el creyente
tratando de vivir una vida justa, tratando de honrar y agradar
a Dios, muchas veces va a ser maltratado y vamos a sufrir pruebas
en ese sentido y se van a notar cada vez más y más. Entonces
permítame leerle el capítulo 4 y solamente vamos a leer algunos
versículos hasta el versículo 7, la primera parte. el título
que tiene en esta nueva Biblia de las Américas. Ustedes pueden
seguir leyendo la versión 60, no hay, ustedes pueden comparar
o no se enriquece con eso. Al leer la versión 60 me parece
que hay algunos de estos versículos que son mucho más directos y
claros, pero vamos a aprender sacando de los dos en el hecho
de cómo nos enriquecemos y edificamos en el amor cristiano. Por tanto,
puesto que Cristo ha padecido en la carne, ármense también
ustedes con el mismo propósito, pues quien ha padecido en la
carne ha terminado con el pecado, para vivir el tiempo que le queda
en la carne, ya no para las pasiones humanas sino para la voluntad
de Dios. Porque el tiempo ya pasado les
es suficiente para haber hecho lo que agrada a los gentiles,
habiendo andado en sensualidad, lujurias, borracheras, orgías,
embriagueces y abominables idolatrías. Y en todo esto se sorprenden
de que ustedes no corren con ellos en el mismo desenfreno
de disolución y los insultan, pero ellos darán cuenta a aquel
que está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos.
porque con este fin fue predicado el Evangelio aún a los muertos,
para que aunque sean juzgados en la carne como hombres, vivan
en el Espíritu conforme a la voluntad de Dios. Pero el fin
de todas las cosas se acerca. Sean pues ustedes prudentes y
de espíritu sobrio para la oración. Sobre todo sean fervientes en
su amor los unos para con los otros, pues el amor cubre multitud
de pecados. Sean hospitalarios los unos para
con los otros, sin murmuraciones. Según cada uno ha recibido un
don especial, úselo sirviéndose los unos a los otros como buenos
administradores de la multiforme gracia de Dios. El que habla,
que hable conforme a las palabras de Dios. El que sirve, que lo
haga por la fortaleza que Dios da. para que en todo Dios sea
glorificado mediante Jesucristo, a quien pertenecen la gloria
y el dominio por los siglos de los siglos. Amén. Así sea, Señor,
tu santa palabra, tu bendita palabra para nosotros, que la
necesitamos día tras día para guiarnos, para consolarnos, para
corregirnos, para instruirnos, para enseñarnos, para quitar
de nosotros esta dureza de nuestro corazón, la intemperancia, Señor,
de nuestra mente, la volubilidad en que continuamente vivimos,
oh Dios, en nuestra carne. Vagamos por el desierto del mundo
y queremos obtener todas las riquezas del mundo, pero también
tus bendiciones espirituales, y no podemos servir a dos señores. Haz que nuestro amor, nuestra
fe y nuestra constancia sean solamente en Ti. y que en esta
mañana tú puedas seguir siendo glorificado en nuestras vidas.
Esa es nuestra oración y nuestro pedido para aquellos que no te
conocen es que puedan ser persuadidos por tu amor y conducidos al verdadero
arrepentimiento. En el nombre de Jesucristo. Muy
bien, entonces entramos así a esta última parte del sufrimiento
y en primer lugar tenemos que tener la misma actitud, reacción
que nuestro Salvador tuvo en relación a los sufrimientos,
porque Él sufrió injustamente. Si ha habido una persona que
haya sufrido, es el Señor Jesucristo en que sufrió todo por amor a
nosotros injustamente. Todos nosotros somos justos por
Él. nada más, pero no porque seamos justos y que no hayamos
cometido alguna falta en alguna ocasión, en alguna vez. Entonces,
si uno lee estos pasajes, vamos a ir a Mateo capítulo 10, y vamos
a encontrar que es el versículo 16, un pasaje un poquito largo,
pero siempre vale la pena, porque nos hablan de cómo el Señor Jesucristo,
hablando a su discípulo y a la gente que lo oía en aquel entonces,
también se estaba refiriendo a nosotros. Dice, miren, yo los
envío como ovejas en medio de lobos. Por tanto, sean astutos
como las serpientes e inocentes como las palomas. Pero cuídense
de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán
en sus sinagogas. y hasta serán llevados delante
de gobernadores y reyes por mi causa como un testimonio a ellos
y a los gentiles. Pero cuando los entreguen, no
se preocupen de cómo o qué hablarán, porque a esa hora se les dará
lo que habrán de hablar, porque no son ustedes los que hablan,
sino el espíritu de su padre que habla en ustedes. El hermano
entregará la muerte al hermano y el padre al hijo, y los hijos
se levantarán contra los padres y les causarán la muerte. y serán
odiados de todos por causa de mi nombre. Pero el que persevere
este el fin, ese será salvo. Pero cuando los persigan en esta
ciudad, huyen a la otra, porque en verdad les digo que no terminarán
de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre.
Un discípulo no está por encima del Maestro, ni un siervo por
encima de su Señor. Le basta al discípulo llegar
a ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al dueño de
la casa lo han llamado Belseú, ¿cuánto más a los de su casa?
Así que no les tengan miedo, porque nada hay encubierto que
no haya de ser revelado, ni oculto que no haya de saberse. Lo que
les digo en la oscuridad, háblenlo en la luz, y lo que oyen al oído,
proclámenlo desde las azoteas. No teman a los que matan el cuerpo,
pero no pueden matar el alma, más bien teman a aquel que puede
hacer perecer tanto el alma como el cuerpo en el infierno. No
se venden dos pajarillos por una monedita, y sin embargo ni
uno de ellos caerá a tierra sin permitirlo el padre, y hasta
los cabellos de la cabeza de ustedes están todos contados,
así que no teman, ustedes valen más que muchos pajarillos. Por
tanto, todo el que me confiese delante de los hombres, yo también
lo confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Pero
cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también lo
negaré delante de mi Padre que está en los cielos. No piensen
que vine a traer paz a la tierra. No vine a traer paz, sino espada,
porque vine a poner al hombre contra su padre. a la hija contra
su madre y a la nuera contra su suegra, y los enemigos del
hombre serán los de su misma casa. El que ama al padre o a
la madre más que a mí no es digno de mí, y el que ama al hijo o
a la hija más que a mí no es digno de mí, y el que no toma
su cruz y sigue en pos de mí no es digno de mí. El que ha
hallado su vida la perderá, y el que ha perdido su vida por mi
causa la hallará. La total entrega y sumisión al
Señor Jesucristo son básicos en la vida del creyente. No hay
nadie por debajo de él ni por encima de él que tenga competencia
con el Señor Jesucristo, tu Maestro y Señor. y en eso hay que estar
alerta. El otro pasaje está hablando,
recuerdan cuando quería uno sentarse a la derecha y a la izquierda
y viene la mamá de Juan y le dicen, no, mi hijo aquí a tu
mano izquierda y a mi derecha porque aquí no busca lo mejor
para sus hijas. Y el Señor le responde, ¿ustedes
pueden beber de la copa que yo he de beber? Y ellos dicen sí.
Dice, de cierto, de la copa que yo bebo ustedes beberán. Pero
el siervo no es más que el señor, ni el señor puede ser menos que
el siervo. O sea que nosotros estamos bajo
la sumisión del maestro. Y si el maestro nos permite que
suframos, estamos bebiendo de su misma copa. Hay diferentes
sufrimientos y diferentes clases de padecimientos que tendremos
en esta vida, en este valle de lágrimas y de dolor, pero que
no es que nos vamos a lamentar o quejar, es porque el mundo
no entiende a quién servimos, a quién honramos y a quién tratamos
de obedecer. Así que todo el resto de nuestra
vida, desde que conocimos al Señor, antes, antes que tú conozcas
al Señor, tú hacías lo que tú querías. Tú hacías lo que imaginabas que
era lo mejor, pero hoy debemos despreciar a la gente y a las
personas que dicen ser creyentes y quieren hacer lo que les da
la gana. Perdonen la expresión, quizás
pueda sonar muy fuerte, pero yo no estoy aquí para suavizarle
el pan con mantequilla y que lo puedas comer. Es en el hecho
de que la mayoría de gente que dice ser cristiana jamás se preocupa
en orar al Padre y decir, ¿es esto lo que tú quieres para mi
vida y para el resto de mi familia? piensan en sus deseos y en sus
propias conveniencias. Y quizá en una parte es que todavía
queremos disfrutar muchas cosas del mundo. O sea, queremos estar
bien con irnos a lo mejor de vacaciones, que yo les he dicho,
no hay nada de malo. Pero tú no puedes tomar simplemente
el día del Señor o tomar las cosas del Señor como que cumples
en una parte y después quedan relegadas a un segundo plano.
No, esta es toda tu vida. Este es toda tu vida, que cuando
uno es salvo y entiende que el Señor dio toda su vida por nosotros. no derramó unas cuantas gotas
de sangre por ti, para que cuando a ti se te ocurra y la idea es
que comiencen a salir las cosas un poquito mal, entonces recién
vas a buscar a Dios para encontrar cuál es el problema. Te conviertes
como en los amigos de Jonás en el barco, que ellos trataban
de ver qué era lo que estaba ocurriendo, por qué esta tormenta
y por qué nos ha venido esto, hasta que encuentran que era
la desobediencia de Jonás. que Jonás no estaba haciendo
lo que Dios le había dicho, y va a afectar a todo. Entonces cuando
tú y yo decimos, sí, Cristo es mi Dios, mi Salvador, y tenemos
el perdón de los pecados, es, yo voy a hacer ahora lo que es
tu voluntad. Y por eso el apóstol Pedro nos
dice, otra vez entrando en el capítulo 4 verso 1, dice, ya
que Cristo ha padecido en la carne, ustedes también ármense
de ese mismo valor, porque él con ese mismo propósito, él ha
padecido en la carne, ha terminado con el pecado, el pecado que
era de nuestra vida anterior, de aquello que a lo mejor no
podíamos salir, y quizá eran conversiones dramáticas o la
gente que se ha convertido en diferentes etapas en su vida
y se han metido en el pecado muy profundo en su práctica y
les cuesta, les es difícil quitarse de la mente. A lo mejor las imágenes
que vamos a mostrar en el sentido de cómo describe Pedro la sensualidad,
la lucuria, la lascivia, las cosas que eran naturales de nuestra
carne, que nos venían porque hemos sido criados en eso, hemos
nacido en el pecado, y por lo tanto ahora al tener un nuevo
nacimiento queremos agradar a Dios. ¿Y dónde partió eso tan pronto?
Uno mira a Adán y Eva en el huerto, desobedeciendo a Dios, haciendo
lo que ellos querían, lo que le parecía mejor a los sentidos
a Eva, vio que era agradable a los ojos. Y es interesante
porque Pedro comienza a hablarnos de lo que era esa vida vieja
y lo que era la vida pasada. Entonces todo el resto de nuestra
vida, desde nuestro nacimiento espiritual, es cumplir la voluntad
de Dios. Y es lo que dice este pasaje,
el que ha padecido en la carne ha terminado con el pecado. para vivir el tiempo que le queda
en la carne a ustedes o a mí, que estamos vivos en este tiempo,
ya no para las pasiones humanas, sino para la voluntad de Dios. Y hay diferentes versiones, para
cumplir, para hacer la voluntad de Dios. O sea, tú estás en el
sagrado deber como creyente de decir, Señor, ¿cuál es tu voluntad?
Y no es la voluntad con quien me voy a casar, qué profesión
voy a seguir. Esas ideas que la gente tiene
como que Dios fuera un genio y tiras una moneda en el aire
y entonces esto es lo que hay que hacer. Es vivir para Dios. Es vivir para Él. Es en el hecho
de que cuando conocemos la Escritura, tenemos la revelación de Dios,
tenemos la manifestación de Dios, de lo que Él nos dice, lo que
tenemos que hacer y lo que no tenemos que hacer. El apóstol
Pablo lo pone aún más evidente cuando habla de desvestirnos
de lo viejo y vestirnos de lo nuevo. O sea, poner hábitos mejores,
hábitos nuevos en la vida de un cristiano. ¿Qué era lo que
tú hacías antes de conocer al Señor? Si tú todavía quieres
seguir haciendo, que es el temor de que mucha gente quiere vivir
todavía, quiere añadir cosas del cristianismo a su vida, de
vez en cuando ir a la iglesia, de vez en cuando leer y cumplir
en la oración y a lo mejor de vez en cuando dejar algo en la
ofrenda en que tú tratas de hacer algunas cosas que el cristiano
normal hace por diferentes intenciones y piensas que ya eres cristiano.
Hay personas que me han dicho, bueno, tú no puedes juzgar, yo
soy cristiano a mi manera, ¿no? Entonces, hay muchas cosas que
yo sé hacer y que puedo hacer. Pero qué interesante es que las
personas me puedan decir a mí qué es ser cristiano o no. Y
yo digo, bueno, si hay muchas otras cosas que puedo hacer,
pero esta es la principal tarea que tengo. Pararme en el púlpito
y predicarles a ustedes con claridad de quién es Dios, cómo es Dios
y de lo que ustedes tienen que hacer en cuanto a esas preguntas. El mismo Dios que se ha revelado
a ustedes. que Dios les habla por su palabra,
que Dios me habla a mí por su palabra. Cuando yo me siento
y escucho a otro hermano hablar de la escritura y me dice No,
esta palabra es para mí. O sea, no es solamente porque
yo estoy acá. Este es la mayor parte del tiempo.
Pero créanme que yo me deleito cuando me siento y alguien me
predica la palabra de Dios porque es lo mismo que yo espero de
ustedes, que cuando alguien les predique, les enseñe, es porque
es la palabra de Dios. Y que es la manera como Dios
nos guía, como Dios nos habla presencialmente o por internet
para hacer lo que es su voluntad. La palabra de Dios aplicada al
tiempo en que nosotros vivimos es para hacer la voluntad del
Señor. Pero me gusta la palabra cumplir.
Porque cuando tú y yo vivimos la Palabra de Dios, estamos cumpliendo
la Escritura. O sea que cuando tú vienes a
ver la vida, por ejemplo, del Señor Jesucristo, dice para que
se cumpliera esto. Mateo le encanta, para que se
cumpliera, para que se cumpliera la profecía de Isaías. Lo que
los profetas nos hablaron es para que se cumpliera. Jonás
tenía un encargo de Dios, no quiso cumplir. no quiso hacer
lo que Dios le pedía. Igual con Saúl, con todos aquellos
que tú ves en la escritura que son un claro ejemplo y una clara
ilustración de que Dios manda algo y dice algo y tú no lo quieres
hacer. Eso es pecado. Y el Señor viene
y emplea todas las herramientas, teniendo compasión y misericordia
de ti, para que tú vuelvas al camino. Esa era la labor del
profeta. Vuelvan al camino, cumplan lo que es el Señor. Entonces,
nuestro énfasis es, tú tienes que cumplir, tú cumples la palabra
de Dios. Si pasas por una dura prueba,
por un sufrimiento injusto, aparentemente injusto, ¿en cómo vas a salir
los demás creyentes? Estamos expectantes si eres creyente
o no. ¿Cómo vas a recibir esa palabra?
¿Cómo vas a recibir esa prueba? ¿Cómo vas a salir airoso? Porque
tú crees en Dios, tú estás cumpliendo la palabra de Dios en tu vida.
Cuando hay un nuevo creyente y tiene el deseo de bautizarse
y se bautiza, él está ¿qué? cumpliendo la voluntad de Dios,
enseñándolo, bautizándolo en el nombre del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo. Está obedeciendo a su Dios. Entonces,
aunque tú y yo a lo mejor podamos tener diversas maneras de ver
algunos pasajes de la Biblia, el punto básico es si tú cumples
la palabra de Dios o no. no es meramente porque se le
antoja al pastor o a los hermanos mayores, es que nuestro deber
es mostrarte ante tus ojos esto es lo que tienes que hacer para
que cumplas la voluntad de Dios porque eso es lo que el apóstol
Pedro está diciéndonos. Entonces no hay manera en que
podamos pasar por alto aquello y que quizá lo que tienes que
aprender en esta mañana fuertemente para tu vida es En realidad yo
he pasado muchos años y décadas en mi vida tratando de hacer
lo que me parece, pero no le he preguntado a Dios cuál es
su voluntad. A veces estamos sujetos a otras voluntades, los
hijos cuando están pequeños, no alcanza mayoría, o cuando
los hijos a los cuales estamos a cargo y sobre todo en este
país se mudan, por ejemplo, se cambian de cierto lugar y entonces
no van a consultar a los padres para eso. o al hacer todas esas
cosas nos adaptamos para que la gente pueda escuchar la palabra
y crecer en la palabra del Señor porque entienden que esto es
la voluntad de Dios para sus vidas. Entonces todas las amonestaciones
de Dios es para que cumplamos que es su voluntad. que tú tienes
que cumplir lo que es la voluntad de Dios en tu vida. Todo el resto
de tu vida, no te olvides. Y cuando hablo del resto de tu
vida, no sé a qué edad conociste al Señor. Qué gran ventaja y
qué bueno si tú fuiste joven antes de casarte o después de
casarte. Siempre hay la oportunidad y
la posibilidad de que nosotros podamos seguir creciendo en la
gracia y el conocimiento de Cristo, que es lo que el mismo apóstol
nos lo va a enseñar en su segunda epístola. tenemos que cumplir
lo que es la palabra del Señor. Seguimos los pasos del Maestro,
el creyente sigue los pasos y bebe la misma copa que el Maestro
bebió en esta tierra y él estuvo dispuesto siempre a hacer lo
que es la voluntad de su Padre. quizá como un broche de oro,
a ese punto, ¿no? Él siempre hacía lo que era la
voluntad de su Padre. Él siempre se preocupaba en hacer
lo que era la voluntad de su Maestro que estaba en los cielos
también, y por lo tanto nosotros igual. Así que al entrar en esta
última parte del sufrimiento, el pensamiento y la cultura hebrea,
o al haber sido criados en la Palabra de Dios, es la vida del
contraste. Y es muy fácil también para nosotros
poder aplicarlo. Cómo era tu vida pasada, cómo
debe ser tu vida ahora. O sea que la escritura al Pedro
al mencionarnos esto y decir basta ya, es el tiempo pasado
para hacer lo que agrada a los gentiles. Y no era porque eran
gentiles por ser paganos. Lo que Pedro está diciendo es
que no eran creyentes. Nosotros somos verdaderos judíos en ese
aspecto, porque tenemos la palabra de Dios y queremos cumplirla,
lo cual falló el pueblo del antiguo pacto. Pero ahora el creyente
tiene el poder, no importa de qué etnia seas, para cumplir
la voluntad de Dios y entender su palabra. Así que él hace el
contraste para que tú entiendas lo que tú eras y poder hacer
las definiciones. Las definiciones que están acá
son la mayoría de la Real Academia Española, o sea que ustedes lo
pueden buscar y poner porque para eso existe el diccionario,
una herramienta muy útil. No hay ningún idioma que tú domines
que tú puedas tenerlo exhaustivamente y conocer todas las palabras.
Tratamos, por cierto nosotros como cristianos, de cristianizar
nuestro lenguaje. entendiendo cuál es la etimología
de alguna de las palabras y traerlo a la Biblia, lo que la palabra
de Dios nos enseña y nos dice. Por eso, gracias al Señor que
podemos tener ahora diferentes versiones, diferentes traducciones
en el hecho de cómo se aclara el lenguaje, que nuestro idioma
siempre se ha adaptado. Todo lenguaje vivo se adapta
a todas las circunstancias. Aún traemos extranjerismos, sea
del francés, o sea del inglés, o sea del latín, para que podamos
entender la manera como nos expresamos y pueda llegar a nuestra razón,
a nuestra mente, y entonces nuestro corazón cambia. Y así ha sido
desde que Moisés escribió y comenzó a escribir el Pentateuco. ¿Cuál es ese contraste en el
versículo 3? Les leo desde el 2, para vivir el tiempo que queda
en la carne, o sea, el tiempo que estamos viviendo, que tú
tengas vida orgánica, que todavía sigas celebrando tu cumpleaños,
ya no para las pasiones humanas, sino para la voluntad de Dios.
Porque el tiempo ya pasado les es suficiente para haber hecho
lo que agrada a los gentiles, habiendo andado en sensualidad,
lucuria, borracheras, orgías, embriagueces, y abominables idolatrías. Y en todo esto se sorprenden
de que ustedes no corren con ellos. en el mismo desenfreno
de disolución y los insultan. O sea que el contraste es que
tú y yo no podemos seguir viviendo esa misma carrera, que los gentiles
mismos ven. Y entonces al entrar, cuando
las personas dicen, bueno, pero tú eres cristiano, yo no te puedo
invitar a tal fiesta o a cual actividad, porque los cristianos
no practican aquello, tienen razón. Pueden distinguir la conducta. y no distinguir cuando le digo
tú no eres cristiano, tú quieres ser cristiano a tu modo. Quieres
seguir cristiano del brazo de Satanás y del brazo de Dios para
que pueda ser más claro el contraste. y que equipararnos. Porque hay
gente así, piensa que puede obtener lo mejor de este mundo y también
lo mejor de Dios y que va a obtener el mejor de Dios. Y hice una
idea de algunos que dicen, no, yo me arrepiento a lo último,
como Dios es bueno, me va a admitir en el cielo, ¿sí? ¿Por qué? Porque
lo dices tú. Hay tanta gente que a lo último
se ha arrepentido y está en el cielo. Mira al ladrón de la cruz.
El ladrón bueno, ¿era bueno porque era buen ladrón? ¿O porque era
bueno? Así le llama a la gente en sus
hábitos, en sus tradiciones le dicen al ladrón bueno. Pero la
Biblia dice que bueno no hay uno. O sea, no hay nadie bueno
en la Tierra, entendiendo el primer punto de que el ser humano
está caído por el pecado, es depravado por el pecado. No quiere
decir que no haga cosas buenas. Pero no es la bondad que lo admite
como justo ante Dios. Porque para Dios tú tienes que
ser 100% justo para verlo. Recuerda cuando Pedro dijo, para
llevarnos a Dios, por eso el justo padeció por los injustos.
Y tienes que seguirme muy de cerca, porque el mundo hispano,
la cultura hispana tiene muchas ideas de bondades, de ser bueno,
de ser justo, pero no es de Dios y lo que queremos es que tú entiendas
lo de Dios. Entonces mira el contraste de
lo que es la vida de mucha gente. Y cuando habla de esa palabra
sensualidad, la propensión excesiva a los placeres de los sentidos,
Somos seres sexuales, pero no necesariamente toda sensualidad
es del sexo. ¿Por qué? Porque el ser humano
tiene muchos sentidos, pero hoy más que nunca se vive en el sentido
de lo irreal. Porque si tú sientes que eres
mujer, aunque hayas nacido hombre, ahora es válido. Así que lo que
Pedro a lo mejor se refería a los pensamientos y los deseos que
eran meramente sensuales, producto de los cinco sentidos que tú
y yo tenemos. Pero siempre quiero poner como
una nota media graciosa que hay un sexto sentido. El de la idiotez. Porque es tan notorio. O sea,
tú notas. Hay gente que dice, pero es que
esto es una insensatez. Una idiotez que estamos viviendo
en una esquizofrenia. Estamos vivos. Disfrutamos de
los sentidos. Pero hay gente que está llevando
el sentido a lo último porque es lo que tú piensas que tú sientes
eres. Entonces a los placeres de los
sentidos. Y nota que aún está ahí la gula.
Porque a veces la gente no se cansa de comer. O piensa que
todo en la vida es comer, comer, comer, comer. Y el Señor le ha
enseñado al pueblo suyo siempre. Mira, aprovechemos mientras hay
comida, pero el hombre no vive solo de pan. Es más, Dios trae
momentos de economía que son tristes. Yo creo que por siglos
nosotros hemos tenido asegurada la comida en alguna manera u
otra. Como les digo, somos los que
hemos nacido después de 1950, por lo menos había una nevera,
aunque sea de kerosene o algo, o en algún familiar o en alguno
tuyo ibas a lo que era una nevera. A lo mejor has pasado por etapas
donde me acuerdo de un hermano que decía, pero habría y había
un galón parqueado de agua ahí, pero había un galón parqueado
de agua. Y hay momentos en que, bueno,
aquí a veces tú no sabes dónde poner las cosas en la nevera. Pero así no era 200 años atrás. Los más ricos tenían sus cuartitos
refrigerados, lo que sabían. Yo me acuerdo una de las grandes
descubrimientos en mi vida de haber nacido en una capital y
saber que hay hielo, que hay nevera, etc. Cuando fui a Huaraz,
una ciudad muy bonita, como a seis horas de Lima, pero hay que atravesar
la cordillera y entrar a ese callejón de Guaylas y ver la
plaza nueva, porque la primera plaza o muchas cosas se han cambiado
y perdido. Las típicas regiones y casas
que hay en la sierra, en los Andes, aquellos que conocen cómo
es la cordillera y cómo ves las ciudades a través de las montañas,
Y ya la ves, pero falta un montón para llegar ahí. Igual es muy
bonito. Pero en la plaza vendían raspadillas,
¿no? O sea, la raspadura de hielo
que le echan jarabe. En muchos países tiene diferentes
nombres. ¿Verdad? Raspado, frío, frío. rayado, rayado por el cuaderno,
pero bueno, rayado porque la rayaban así. Y entonces yo en
Huaraz, y dice, ¿de dónde sacarán el hielo? Claro, debe haber fábricas
de hielo. Pero después descubría que habían
algunos obreros y gente que iba al borde del Huascarán y de ahí
sacaban el hielo. Así que yo estaba tomando raspadilla
o lo que tú quieras del hielo de un glaciar de una montaña. Pues eso no es normal, pero nos
sorprende, ¿no? Porque vas a la llave y sale
el agua. Entonces, son las maravillas de Dios en su creación, de no
sólo los animales, sino de la provisión que Él ha hecho para
que el hombre viva. Entonces, cuando nosotros vemos
aquello, contemplamos la gloria y la maravilla de Dios que los
salmos nos hablan, empleamos nuestros sentidos para Dios.
Así que cuando no éramos creyentes, lo que caracterizaba a la gente
es comamos y bebamos que mañana moriremos. hay que disfrutar
de la vida porque no sabes lo que te trae mañana. Y luego venían
otras palabras, lujurias, el deseo excesivo del placer sexual
que hoy día la gente quiere tomarlo como normal. Cada quien tiene
su tensión, su poción de placer sexual en esta vida, pero todo
lo que caracteriza siempre al hombre es la lujuria. O a la
mujer, Y nota cómo hemos sido sacudidos hace poco cuando dos
agentes del FBI fueron muertos por un tipo degenerado haciendo
pornografía infantil y simplemente no respetó la vida, disparó por
cualquier cosa que sea, pero mataron a dos personas, padres
o madres, con hijos pequeños y que eran hijos y hermanos de
otra familia. por la lujuria, por el afán del
dinero en ese aspecto, o las borracheras que la humanidad
entera desde que Noé salió del arca lo primero que ha hecho
es el exceso en comer o en beber. Pongo aquí los dos porque se
está hablando de esa borrachera en que el hombre simplemente
embota su sentido por algo que toma en demasía y ni hablar de
las drogas que se meten en cuanto a las orgías. Las orgías venían
del dios Baco, venían de los romanos, o sea que la gente bebía,
porque el dios Baco es el dios del vino o de la uva, y entonces
la gente encontraba que cuando fermentaba la uva sentían algo
que es muy distinto, placentero, cuando el alcohol entra en su
cuerpo. entonces la gente perdía el conocimiento, a excepción
de algunos países donde culturalmente el beberse una copa de vino no
es malo, es bueno, a veces es más barato que el agua, no en
Europa, en otros lugares, pero hay personas en nuestros países
que beben para emborracharse y que cuando tú entras a veces
a ciertas casas encuentras que hay un altar prácticamente míralo
tú si tú quieres ver, tienen un altar a las bebidas alcohólicas,
y un creyente tiene que preguntarse, bueno, no es que no tengas tu
vinito, porque la Biblia condena a la borrachera, pero yo creo
que la palabra embriagueces nos va a ayudar, porque la embriaguez
son parrandas que da lugar, o sea, puede ser que comience como algo
muy social, con algo en que se pueda tener algo de sentido,
verdad, estamos en control, pero probablemente va a llevar al
descontrol. Es una copita nada más. Y por
eso aún la ciencia o los que manejamos en este país hay cero
tolerancia. Es que ni una copa. No puedes
tener nada de alcohol en tu sangre porque eso es lo que quiere decir
cero tolerancia. Pero la gente siempre quiere
traer algo a sus sentidos para exacerbar sus sentidos. Pero
hay una noticia. y es que te funciona la primera
vez y la segunda tienes que aumentar la dosis y entonces eso es lo
que lleva a mucha gente a estas orgías con toda clase de excesos
y uso de estimulantes. Es interesante notar que hoy
en día este país está sufriendo una enfermedad de fármacos dependientes. No estamos hablando de marihuana,
no estamos hablando de otras cosas que quieren hacerlo legal,
sino estamos hablando de gente que se droga con las medicinas
comunes para el dolor que le recetan a otros. Y son billones
y billones y billones. Y en esto, claro, el médico no
gana o no, me perdonan si a lo mejor exagero un poquito, si
no te receta una medicina. O sea, yo entiendo que en su
ética, por ejemplo, si vas a un doctor, el doctor tiene que recetarte
alguna medicina. O sea, no funciona, no es negocio
que vaya y dice, bueno, ¿sabe qué le da? Cuídese usted, siga
tomando su tecito, hablando del tecito, ¿no? Tome su hierbita
y le va a ir bien. porque nuestro cuerpo se va deteriorando
y vamos a necesitar algún tipo de ayuda, sea de lo natural o
sea de lo artificial, para poder seguir viviendo. Por lo tanto,
tú y yo tenemos que entender cuántas de estas cosas son de
los sentidos, y luego habla de que son abominables idolatrías. Y recuerdo todas las fiestas
religiosas que hay en nuestros países, que no son cristianos,
son paganos. y que esas fiestas conducen a
otras fiestas. Comienzan con un ídolo y una
celebración y todo el mundo termina embriagado y el motivo religioso
termina en una intemperancia y moralidad. Y cuando vas a la
Escritura te sorprenderá en qué condiciones hicieron el becerro
de oro. y los becerros de oro todavía
se siguen haciendo, solo que tienen otro nombre. El patrón
de fulano de tal, la fiesta patronal del pueblo, que su patrón o su
patrona es tal, Y a veces algunos que han oído hablar del grupo
Le Luthier, ya varios han muerto, tenían una, ¿cómo se le llamaría?,
un sketch de San Icticola de los peces, que es sumamente interesante,
la parodia y el sarcasmo de que la gente estaba
rezando al ídolo equivocado. Y aunque es algo del mundo, eso
es lo que le ocurre a la mayoría de la gente que dice creer en
Dios y que todavía se llaman cristianos, invocan al Dios pagano
del mal. Se han equivocado en su manera
de adorar a Dios. No adoran a Dios como debe ser
en espíritu y en verdad. Y Pedro, el apóstol que anduvo
con el Señor Jesús, nos dice a nosotros, y nota que él siendo
criado en un ambiente, por así decirlo, religioso, que oía la
palabra de Dios, cuando hay un cristiano hoy en día, él podía
darse cuenta. Este era lo que éramos, él era
cargo. Él tenía a su suegra, quiere decir que tenía a su señora,
tenía a sus hijos. ¿Sabía lo que era de la vida?
No sé, tanto del dolor, sufrimiento, de peleas o pleitos o lo que
sea, como también del placer, como de las cosas, porque él
tenía que comer todos los días, si no, no hubiera sido pescador.
Se ganaba el oficio en que la gente que tiene que comer, porque
esos son todos los servicios, ¿verdad?, que tenemos en la vida,
es, bueno, te vendo mis pescados y después con esto yo voy y compro
a lo mejor el maíz, compro el trigo que me hace falta. Y así
ha sido la humanidad a través de la historia, con lo que nos
hemos civilizado un poco más. ¿Por qué vas al doctor? Te enfermas,
el doctor cobra el seguro, todo lo que tú quieras, pero él después
va y hace esos servicios también para que la señora vaya o él
mismo compre en el supermercado y coma. Cuando tú vienes todo
es un intercambio para poder comer y para que tú y yo podamos
seguir subsistiendo y dentro de esto todo esto en nuestra
civilización es que no logramos realizar en las cosas que queremos
hacer y también logramos que nuestros hijos sigan adelante.
pero en cuanto a las cosas del sentido de la carne eran abominables
idolatrías porque no era conforme a la voluntad del Señor. Así
que eso es lo que tenemos en este tercer punto. Y podemos
decir ese desenfreno de disolución, esas cosas que encontramos nosotros
de los no creyentes y la diferencia con el cristiano. Se puede seguir
corriendo, nota como Juan habla en Apocalipsis, el que sea injusto
que siga siendo injusto todavía, ¿verdad? Pero nosotros como creyentes
tenemos que tener una vida diferente a la de ellos. Así que ellos
se sorprenden de que no corramos como ellos. Porque ellos viven
en disolución, viven adorando las cosas que no deben adorar.
siguen sirviendo y lo más triste es que en su mente piensan que
son cristianos. El apóstol Pablo dice, antes
de nosotros éramos hijos de ira, lo mismo que los demás, siguiendo
la corriente de este mundo. Y nota que el apóstol Pedro ahora
utiliza dos palabras que empiezan con la letra D, desenfreno y
disolución. O sea, entregarse desordenadamente
a los vicios o maldades, rompimiento de vínculo existente entre varias
personas. O sea, que el desenfreno es como
el caballo que no tiene la brida. Es entregarse desordenadamente
a los vicios o maldades. Nota que nuestros países y nuestros
gobiernos quieren quitar toda clase de freno. Y es imposible. El ser humano
no puede andar desbocado por la vida porque sufre las consecuencias.
Y lo que Dios nos ha enseñado a nosotros al darnos no sólo
los mandamientos, sino su palabra, es que no andemos en ese mismo
camino de desenfreno porque nos conduce a la perdición. Pero
la disolución es que la manera como la gente vive destruye las
relaciones familiares. ¿Te has puesto a pensar cuánto
golpea el alcoholismo a los padres y a las madres o los hijos viendo
cómo los padres se entregan al alcoholismo? Hablando como una
droga legal de hace muchos años. Hablando de países nuestros,
centroamericanos, del Caribe o latinoamericano, cuando la
gente a veces gasta el pan de sus hijos en beber. ni hablar
cuando gastan todavía algunas cosas que pueden ser para los
hijos en drogas. Y tú sabes toda la mitomanía
que hay, mentiras, ¿no? De todo eso para su vida de desenfreno. Y no se dan cuenta que la vida
de desenfreno lo que lleva es a la vida de disolución. Y cuando
tú disuelves algo, por eso encuentras matrimonios que se rompen. diferencias
entre padres e hijos. ¿No te parece extraordinario
cuando leímos Mateo 10? El señor dijo, yo he venido para
traer paz. No he venido para traer paz, he venido para traer
guerra. En el hecho en que cuando creemos en él y vivimos para
él, no puede machar la vida de desenfreno. No se puede, perdón,
comparar. No podemos nosotros mirar que
va a ser una vida igual. Podemos pasar por las mismas
cosas, pero el resultado siempre será distinto. Ese rompimiento
de vínculos existente entre varias personas, llámese familia, nota
todo lo que hay en disolución. A veces yo me pregunto, ¿qué
hay de malo? O sea, por ejemplo, se trata
de poner muchas cosas en en defender el feminismo, defender a lo mejor
el patriarcado o el hombre o la mujer en ese aspecto, pero las
reglas y las leyes se dan para que haya armonía, para que no
haya disolución y cuando las leyes lo que fomentan es una
disolución de ciertas cosas no es de Dios. No viene, así que
puedes encontrar diferentes motivos o razones en que el pastor enseña
lo mismo de diferentes aspectos. y que si sigues viviendo esa
vida y la gente trata desesperadamente, por ejemplo, de mantener su matrimonio,
de ayudar a los hijos que viven en disolución y en desenfreno,
es una vida en vano en ese sentido, no vayan a pensar que todo lo
que está en el mundo, doctores y psicoterapeutas, no sirven,
porque eso no es lo que quiero decir, es que mientras no sirvamos
a Dios, todo lo demás es futil y vano. Mientras no hagamos lo
que es la voluntad de Dios para nuestra vida, nuestra vida es
como un barco sin timón. No estoy diciendo que te mejore,
porque la idea de los falsos maestros es que añade a Dios
como un aditivo. El Evangelio es lo que te hace
falta y vas a ver cómo Dios va a hacer todo camino de rosas.
Bueno, el sufrimiento injusto no es un camino de rosas. El hecho de vivir sin Dios es
muy duro. No hay paz para los impíos, dijo mi Dios. Y hay gente
que trata de hacer su propia vida bajo sus propios esfuerzos
y están tan cerca de la verdad, pero no la hacen. ¡Qué llamado
de atención es cuando el joven rico va donde Jesús! Él tenía
todo en la vida. Siempre me pregunto qué lo motivó
a ir a Jesús, haciendo que voy a heredar la vida eterna. No
tenía necesidad de nada, si vamos a suponer que el dinero es lo
que trae todo. Pero el Señor le da en la herida, ¿no? Como
Él siempre hace. Dios siempre pone y te señala
cuál es tu problema. Muchas veces nos utiliza a nosotros.
Bueno, vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres y tú ven
y sígueme. Toma tu cruz y sígueme. Pero Él tenía otro amor. No era
Dios. Aquí de lo que se trata es que
no hay nadie que compita con Dios cuando tú crees en Él. Tú
estás dispuesto a todo con tal de seguir a tu Maestro y Señor.
Y no hacerlo tampoco de una mala manera. O sea, no es que somos
rebeldes en esa mala manera. Porque si el gobierno manda algunas
cosas, a lo mejor alguno dirá, no, hay que obedecer al gobierno.
Depende. Mi Dios va primero. Oh, que tienes
que atender a la familia. Bueno, depende. Dios es primero
que tu familia. Lo vas a entender o aprender
más tarde o más temprano. Porque algunas personas dicen,
no, no, esto es primero. No, realmente no es así. El que
ama a padre o madre más que a mí es Dios quien lo dice. El que
ama a hijo o hija más que a mí no es digno de mí. Tenemos que tener cuidado cómo
hablamos. o que algunos de lo mejor decimos esto necesitamos
o necesitan esto y tengo que suplir aquello. Muy bien, siempre
y cuando sea la voluntad de Dios que tú lo hagas. Siempre y cuando que tú lo estés
haciendo porque Dios te lo indica y Dios te lo muestra. Entonces
ellos terminan insultándonos porque nos consideran a nosotros
falsos o hipócritas. Claro, yo soy hombre. No me gustan
los hombres. Pero no puedo dejar de apreciar
si hay una mujer bonita. Peco por eso. Bueno, si ya tú
vas más allá en tu mente, claro, a lo mejor. Pero, tú ves, no
negamos nuestro sentido. No negamos la parte caída nuestra. El impío lo que dicen, no, este
no es mejor que yo. Por ejemplo, muchos hombres no
van a una iglesia católica y eso que se creen de que el cura es
célibe. Tú me vienes a hablar a mí como
hombre de que tú eres célibe, que tú no vas a mirar con deseo
a ninguna mujer y tú puedes permanecer tranquilo. Permíteme sonreír. Y que haya mujeres que lo crean,
bueno, y a tú que lo puedas creer. Por eso a mí siempre me gusta
ver a un hombre en una edad ya casado. Porque esa es la mala edad como
Dios nos creó. Tiene no solamente que disfrutar
de la vida, sino tiene que tener a cargo una señora y tener a
cargo sus hijos. Y es la vida normal, natural. Cuando tú miras a un hombre casado
o a una mujer casada, no es lo mismo que a alguien que convivan
juntos. Escúchame bien, porque la gente
puede tratar de poner muchas cosas en su manera para tratar
de justificar su vida de disolución y desenfreno, pero nunca será igual ante los
ojos de un hombre el hecho de que tú seas casado y tienes a
alguien a tu lado a que responder. Nosotros no estamos hechos en
la vida para andar haciendo lo que nos da la gana. Es un error
del mundo en pecado y viceversa para la mujer. Tienes tu responsabilidad
para con tu hombre y tienes tu responsabilidad para con tus
hijos y tus generaciones que vienen porque ellos están, ¿qué?
Mirando y viendo. No hay nada que nuestra generación
menor no aprenda más y mejor que lo que te ve acerco. de lo que tú practicas como modelo.
Y por eso el Señor hablaba. Ustedes pueden beber de la copa
que yo bebo. Pueden seguir mi ejemplo, porque ahora el Espíritu
de Dios reposa sobre vosotros. Y por eso hablan mal, nos acusan
de ser hipócritas. Y es verdad que mucha gente se
cuela en las iglesias que no son creyentes. Nuestra esperanza
es que al venir a la iglesia y oigan, se conviertan. Pero
que es cierto, hay mucha gente que viene y no son sábios. Nuestra
idea es que sean creyentes. El juez de toda la tierra es
el que juzga. Yo no te juzgo. Yo soy hombre
igual que tú, caído. Yo no voy a juzgar a un homosexual
porque yo no sea homosexual. Yo puedo tener otro pecado. No
puedo juzgar a alguien que se emborracha y decir yo soy mejor
que tú porque yo no me emborracho porque por ejemplo a mí el alcohol
me cae mal. Yo creo que hay un grave error
de la gente que no es creyente que piensa que nosotros juzgamos
su manera de vivir porque no somos como ellos no entendiendo
de que en realidad somos igual que ellos. ¿Tú no duermes de
noche a veces? Yo también. ¿Te da dolor de cabeza
a veces? Sí, a mí también. ¿Se te meten
deseos y pasiones por el cerebro? Claro, somos seres humanos. A
mí también. ¿No te da a veces el deseo de
agarrar y decir una mala palabra fuerte? A mí también. ¿Soy peor
que tú o mejor que tú? Porque a lo mejor tú piensas
que, ah, no, no, pero que el pastor no va a hacer eso. Primero
yo soy hombre. O sea, cuando digo hombre soy
ser humano, y tú eres un ser humano. Ahora, de género femenino
quizás, o de género masculino, nos entendemos. Pero tú ves,
nosotros no tengo por qué juzgar tu vida en ese aspecto porque
somos humanos. Porque la debilidad tuya puede
ser que en mía sea otra. Pero el que te juzga es Dios,
y de ese es lo que se trata. que yo trato de vivir de acuerdo
a la voluntad de Dios, de lo que Dios me ha mostrado. Y me
ha dicho que ahora, como el apóstol Pablo, que en Minas no tenía
una vida, ni Pedro, ni una vida a lo mejor así de disolución
en ese sentido, era muy religioso Saulo de Tarso. Él quería defender
su religión. Dice, el juez de toda la tierra
es el que juzga. Horrendas cosas caen en manos
de un Dios. Porque Él te va a mostrar, esto
es lo que yo hubiera querido para ti. Yo mandé a mi Hijo Jesucristo
para que tú en Él seas un verdadero hombre y una verdadera mujer.
Así que es entender que el que está preparado para juzgar a
los vivos y a los muertos. Y aquí, aunque esta es casi la
última diapositiva, y lo es en realidad, nos dice, Él está preparado. Con todo esto se sorprenden de
que ustedes no corran con ellos en el mismo desenfreno de insolución.
¡Claro! No corremos con ellos. Nosotros
corremos la vida cristiana, la carrera cristiana. Y lo interesante
de Pedro en el idioma es que la gente corre en este camino
de desenfreno, pero es como un torrente. Es como el camino ancho. Han entrado por la puerta ancha,
el camino ancho que los lleva a la perdición. son arrastrados
por esa corriente del mundo. Pero el creyente ha sido sacado
de ahí. Por eso la congregación es de los primogénitos, los que
han salido fuera. Somos los que trastornamos el
mundo. Es imposible que tú tomes la
bandera de Cristo y puedas seguir viviendo como el diablo. Es imposible que tú leas la Biblia
y encuentres algo en la Escritura que te llegue a ti el corazón
y te muestre cuál es tu maldad y tu pecado y no cambies. La mayor perversión y para mí
idolatría, abominación, es cuando uno, alguien que dice que es
creyente, encuentra algo en la Biblia y lo acomoda a su economía,
por ejemplo, lo acomoda a su manera de vivir. Es una idolatría
abominable. y Dios nos lo muestra claramente
cuando Samuel le dice a Saúl esa abominación a Dios cuando
tú desobedeces a Dios cuando tú quieres cumplir lo que sólo
los sacerdotes están haciendo y de ahí de ese momento Saúl
fue desechado y Dios trajo en mente a David porque aunque no
era un hombre impecable como tú y yo bien sabemos Él era suficientemente
humilde y sencillo para buscar y hacer lo que era la voluntad
de Dios, aún cuando tenía que hacer restauración. Este versículo
más adelante, terminando, dice, porque con este fin fue predicado
el Evangelión a los muertos, para que, aunque sean juzgados
en la carne como hombres, vivan en el Espíritu conforme a la
voluntad de Dios. Y no está hablando a lo anterior
que hemos visto, sino que cuando alguien me predicó a mí yo estaba
muerto en mis delitos y pecados. Les acorto camino de entender
de que hemos salido del lugar de los muertos para ahora andar
como vivos. Seguimos predicando el Evangelio
a los muertos espirituales a ver si viven. ¡Vivan! como Lázaro
que oyó la voz de Jesús y salió después de cuatro días de muerto
en el sepulcro. Dice para que ahora vivan, para
que no sean juzgados, para que anden conforme a la voluntad
de Dios. Porque ciertamente Jesucristo
mostró su obediencia a Noé salvándolo, pero también mostró su obediencia
al Padre viendo a esos espíritus encarcelados. Tú y yo tenemos
la victoria asegurada porque al final de todas estas cosas
tendremos la corona de vida viviendo al lado del Señor. No porque
hemos andado en torrente, esa corriente de la gente que siempre
te pregunto, y has notado que a un cristiano le dicen, pero
¿ustedes creen en eso? ¿Estás en una iglesia correcta? A veces
ponen dudas sobre la doctrina. Se sorprenden de que estemos
en una iglesia correcta. en el sentido de predicarte la
palabra. Y que tú y yo, nuestra preocupación es obedecer la escritura,
no huir de los problemas. Y probablemente lo que Pedro
tenía en mente es que la gente pensaba de que si tú te mueres,
te mata, ya se acaban las cosas. O sea, la amenaza en aquel entonces,
mira, te van a matar, vas a perder la vida, ¿y qué? El Evangelio
se ha predicado a muertos y a vivos, el que va a juzgar las cosas
son vivos. Entonces esto es una clara referencia, por ejemplo,
se le pone en boca de Tertuliano, uno de los padres de la fe, de
que él decía que la sangre de los mártires es semilla de la
iglesia. Las estadísticas muestran que
no es tanto de verdad en un sentido pasar de los años, pero lo que
sí es verdad es que el que nos amenacen de muerte y nos insulte
no tiene ningún efecto en aquel que es creyente. Si alguien viene a nosotros y
diciendo, mira, tienes que praticar de esta manera porque no estás
siendo equitativo ni justo con otros, o sea, no va a ocurrir. Vamos a suponer que alguien venga
y vengan leyes que les aseguro que pueden venir y decir, mira,
no puedes hablar, y ya lo está viendo, no puedes hablar que
los matrimonios entre homosexuales es ilegal, porque no lo es. Pero es ilegal ante los ojos
de Dios. Eso es lo que no vas a poder impedir. Y entonces van
a venir amenazas. Lo puedes poner en cualquier
área, ¿no? Y decir, bueno, entonces vas a ir a la prisión. Bueno,
Juan Bunyan fue a la prisión por predicar de Cristo. Y tenía
la celda abierta. Y tú puedes salir cuando quieras,
pero tienes que prometer que no vas a predicar de Cristo.
Y ahí pasó siete años. Hasta que la ley cambió. no va a ocurrir, créeme, no va
a ocurrir por lo menos en este púlpito y ustedes estarán ahí
para orar o para defender o buscar cualquier otro tipo y así con
cada cosa que el Señor nos mande que es clara, vamos a obedecer
a Dios primero. Y lo próximo puede decir, te
vamos a quemar en la hoguera, como ocurría con aquellos. Te
vamos a sacar a los leones. ¿Qué vamos a hacer? No tememos
aquel que puede matar al cuerpo, tememos aquel que puede juzgar
a los vivos y a los muertos. El que me confesare delante de
los hombres, yo también le confesaré delante de mi padre. Y esto lo
digo porque yo sé que hay personas que oyen y a veces, tus hijos
se oponen a tu fe. No quieren que oigas tú la palabra
del Señor, como debe ser. Te sacan de la congregación.
Son muy sutiles en ese aspecto. o a veces padres se oponen también
a que sus hijos sigan sirviendo, oyendo la Escritura, la Palabra
de Dios, porque qué más correcto que podamos hacer en el sentido
de comparar lo que la Biblia dice. Jamás vamos a tratar de
socapar o de justificar tu mala doctrina. Si tú enseñas mal a
tus hijos, si tú eres un mal modelo para tus hijos, siempre
trataremos de que seamos bíblicos. Buscamos el bienestar general
de todos los hermanos porque todos somos responsables delante
de Dios. Nuestra conducta debe ser clara
en ese sentido. Que Dios nos ayude a ser claros. Que Pedro nos dice, el fin se
acerca de todas las cosas. Él dice en este versículo 7,
el fin de todas las cosas se acerca. Y no solo él, Pedro, también
Pablo, aún Santiago, el apóstol Juan. Cuando tú lo lees separado,
siempre habla último día. La última hora, dice el apóstol
Juan. Y ya estamos en el fin del siglo.
Oye, hermano, no tenemos que ser muy profetas. Si eso lo dijeron
ellos al comienzo de la era cristiana y han pasado mil novecientos
y pico de años, cuán cerca estamos. para ser sobrios, para ver nuestra
vida y decir esto, tiene que ser puesto por alto, porque el
juez viene, el juez está a la puerta. Él va a juzgar a los
vivos y a los muertos. Y no piensa que me va a juzgar
a mí o no te va a juzgar a ti. No será para decidir entrar al
cielo o no, pero él juzgará a los vivos y a los muertos. Y en este
tiempo que nosotros vivimos en que mucha gente está sufriendo
la pérdida de un ser querido en la carne, en el cuerpo, más
que nunca nos damos cuenta que la vida es temporal, la vida
orgánica. Y lo que hacemos para Dios es
lo que cuenta. Así que tú y yo, en esta hora, queremos a Dios
que nos ayude a seguir perseverando porque la hora final y la hora
de prueba recién empieza, no acaba, recién empieza. Gracias, Señor, por abrir el
entendimiento de tu pueblo, por lo que oímos de tu apóstol, que
él vivió en su época y en su tiempo y no es muy diferente
de nosotros porque somos seres humanos caídos. Necesitamos de
tu gracia y tu consuelo para seguir adelante. Gracias, Señor,
por hacernos entender que debemos correr el camino de fe por el
camino angosto, no el camino ancho. que podamos seguir sorprendiendo
al mundo de la manera como vivimos porque creo que no hay sorpresas. Oímos de mucha gente que vive
como si nunca hubieran conocido a Dios. No creemos que así debe
ser. Que les llame la atención porque
somos cristianos y aquí sometemos ante tu altar nuestros pecados
nuestros huesos secretos. Las cosas que tenemos, Señor,
que arreglar contigo. Bendice a tu pueblo, purifica
siempre tu iglesia, guía tu iglesia. Y gracias por aquellos que están
viviendo una vida de fe y sufriendo por la fe. En tu nombre lo esperamos.
El creyente cumple la voluntad de Dios, padezca o no por su fe
-Actitud de Cristo ante el sufrimiento.
-Cumplir la voluntad de Dios.
-Contraste con la vida sin Cristo.
-No seguimos la corriente de este mundo.
-El fin se acerca.
| Sermon ID | 215211817553183 |
| Duration | 1:10:11 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Peter 4:1-7; Matthew 10:16-39 |
| Language | Spanish |
© Copyright
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