00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Buenas tardes hermanos, es un
placer para mí estar el día de hoy con ustedes, poder compartir
la palabra, poder aprender juntos de la palabra, poder ser exhortados,
poder ser convencidos, poder ser guiados y enseñados por la
palabra de nuestro Dios. Esta tarde vamos a estudiar el
libro de Génesis, libro de Génesis capítulo 39, El primer libro de la Biblia,
Génesis, capítulo 39. Voy a leerlo. Llevado pues José a Egipto, Potifar,
oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo
compró de los ismailitas que lo habían llevado allá. Mas Jehová
estaba con José, y fue varón próspero, y estaba en la casa
de su amo el egipcio. Y vio su amo que Jehová estaba
con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar
en su mano. Hacía yo, José, gracia en sus
ojos, y le servía. Y él le hizo mayordomo de su
casa, y entregó en su poder todo lo que tenía. Y aconteció que
desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía,
Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José. Y la bendición
de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en
el campo. Y dejó todo lo que tenía en mano
de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna, sino del pan
que comía. y era José de hermosa semblante
y bella presencia. Aconteció después de esto que
la mujer de su amo puso sus ojos en José y dijo, duerme conmigo
y él no quiso. Y dijo a la mujer de su amo,
He aquí que mi Señor no se preocupa conmigo de lo que hay en casa,
y ha puesto en mi mano todo lo que tiene. No hay otro mayor
que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha reservado sino a ti,
por cuanto tú eres su mujer. ¿Cómo pues haría yo este grande
mal y pecaría contra Dios? Hablando ella a José cada día,
y no escuchándola a él para acostarse al lado de ella para estar con
ella, acorteció que entró él un día en casa para hacer su
oficio, y no había nadie de los de la casa allí, y ella lo hació
por su ropa, diciendo, duerme conmigo. Entonces él dejó su
ropa en las manos de ella, y huyó y salió. Cuando vio a ella que
le había dejado su ropa en sus manos y había huido fuera, llamó
a los de la casa y les habló diciendo, mirad, nos ha traído
un hebreo para que hiciese burla de nosotros. Vino él a mí para
dormir conmigo y yo di grandes voces. Y viendo que yo alzaba
la voz y gritaba, dejó junto a mí su ropa y huyó y salió. y ella puso junto a sí la ropa
de José hasta que vino su señor a su casa. Entonces le habló
ella las mismas palabras diciendo, el siervo hebreo que nos trajiste
vino a mí para deshonrarme y cuando yo alcé mi voz y grité, él dejó
su ropa junto a mí y huyó fuera. Y sucedió que cuando oyó el amo
de José las palabras que su mujer le hablaba diciendo, Así me ha
tratado tu siervo, se encendió su furor. Y tomó su amo a José
y lo puso en la cárcel donde estaban los presos del rey y
estuvo allí en la cárcel. Pero Jehová estaba con José y
le extendió su misericordia y le dio gracia en los ojos del jefe
de la cárcel. Y el jefe de la cárcel entregó
en mano de José el cuidado de todos los presos que había en
aquella prisión. Todo lo que se hacía allí, él
lo hacía. No necesitaba atender el jefe
de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José.
Porque Jehová estaba con José. Y lo que él hacía, Jehová lo
prosperaba. Vamos a orarnos. Señor nuestro,
muchas gracias por tu bendita palabra, gracias que podemos
tenerla en nuestro idioma, que podemos estudiarla, que podemos
juntos aprender cada día más de ti, aún nuestro Dios de pasajes
tan famosos, muéstranos, oh Dios, lo que tú quieres para nosotros
el día de hoy, muéstranos tus caminos, repréndenos, y guíanos
en la senda de verdad, en la senda de Tu Palabra. Te pedimos
en el nombre de Cristo. Amén. ¿Alguna vez se han preguntado
qué es lo que nos frena para pecar? ¿Cuál es esa cosa que
hace que nos detengamos cuando vamos a pecar, cuando vamos a
hacer algo malo? Normalmente para un incrédulo
ni siquiera lo llamaría pecado, tal vez lo llamaría algo malo.
Y su razón para frenarse obviamente son las consecuencias. Una persona
que no tiene a Cristo, una persona que no es regenerado, se frena,
se detiene de hacer el mal porque tiene miedo de las consecuencias.
Tal vez alguien no asesina a otra persona porque no quiere terminar
en la cárcel, porque no quiere sufrir las consecuencias de ese
acto de maldad. Pero a veces, aún como cristianos,
pensamos así. Eso es algo grave, porque nuestro
enfoque para no pecar no debería estar jamás en las consecuencias
de ese pecado. Vamos a ver en la historia de
José, a través de esta pequeña parte de su historia, de este
relato, cómo debemos reaccionar cuando somos tentados, cómo debemos
reaccionar al pecado y por qué debe estar en nuestro corazón
ese freno, esa detención para no pecar. Entonces, primero vamos
con un poco de contexto. en el capítulo 37 en Génesis
podemos empezar a escuchar, a leer la historia de José La primera
cosa que leemos, la primera cosa importante ahí es que nos describe
la relación que tenía con su padre, la relación también que
tenía con sus hermanos. Como dice Génesis 37.3, su padre
le amaba, su padre le amaba más que a todos sus hermanos porque
lo había tenido en la vejez. Y Génesis 37.4 nos dice que sus
hermanos, a causa de eso, le aborrecían. claramente tal vez
nosotros podemos verlo como ejemplo en nuestras familias a veces
decimos a nuestros padres es que mi hermano es tu consentido
es que tú haces más por mi hermano y él tiene más privilegios o
lo quieres más porque es el menor o lo quieres más porque es el
mayor esa es nuestra tendencia a veces pero para los hermanos
de José llegó tan lejos que le aborrecía que le odiaban que
no podían siquiera verle, que no se sentían cómodos al estar
con él. Y para apoyar y para continuar
ese odio, ese aborrecimiento de su parte hacia José, la siguiente
cosa que vemos acerca de él es sus sueños. José empezó a tener
estos sueños que Dios le daba. Dios empezó a hablar con José
a través de los sueños. Y nosotros, desde una perspectiva
donde ya hemos leído el libro de Génesis, donde ya hemos leído
esa historia de José, sabemos cómo termina. Sabemos que esos
sueños estaban prefigurando lo que vendría, prefigurando dónde
estaría José como el segundo hombre más importante de Egipto
para preservar la línea por la que después vendría nuestro Salvador. Pero José en ese momento no tenía
claro cuál era exactamente el propósito de Dios. iniciaron
sus sueños, recuerdan podemos recordar el sueño de los manojos,
el sueño del sol, la luna y las estrellas que como les dije prefiguraban
aquella posición que tendría José. pero obviamente sus hermanos
incluso su padre no lo tomaban tan bien porque no era normal
sabemos que José no era el primogénito José no era el mayor y no era
el que naturalmente tenía que recibir este privilegio no era
el que naturalmente tendría que recibir o la herencia o podría
ser usado por Dios para cosas así entonces eso alimentó aún
más el odio de sus hermanos hacia él. Hasta que un día ya sobrepasados
empiezan a conspirar contra él, empiezan a tramar su muerte. Recordamos que ellos querían
matarle. Rubén intercede y dice que no
manchen sus manos con la sangre de él y llegan al acuerdo de
dejarlo en la cisterna, donde posteriormente vendrían los ismaelitas
a sacarlo, a comprarlo y llevarlo a Egipto para venderle como esclavo. Y aquí inicia nuestro relato. Ese es nuestro contexto, ese
es lo que José había tenido que vivir hasta ese momento. No había
sido, como podemos ver, una vida fácil, no había sido, aún en
su juventud, no habían sido años fáciles, era todo muy complicado,
tal vez él en su mente tampoco entendía perfectamente los propósitos
de Dios, pero sí sabía que había un propósito. entonces comenzamos
capítulo 39 versículo 1 dice llevado pues José a Egipto potifar
oficial de faraón capitán de la guardia varón egipcio lo compró
de los ismaelitas que lo habían llevado allá entonces es la continuación
de después de que estaba en la cisterna y que le vendieron como
esclavo le llevaron a una tierra lejana a Egipto aquí encontramos
que la persona que lo compró era potifar un hombre prominente
ante Faraón, un hombre de confianza, un hombre de puesto alto para
Faraón, leemos que era capitán de la guardia, y él lo compró. Versículo 2 dice, Mas Jehová
estaba con José, y fue varón próspero, y estaba en la casa
de su amo, el egipcio. Esta frase aquí más Jehová estaba
con José, creo que podemos verla repetida en este capítulo varias
veces, pero aún si no con las mismas palabras, creo que podemos
ver esta frase implícita en toda la historia de José, en general
en toda la historia del pueblo de Dios, pero hablando de José,
Dios estaba con él, Jehová estaba con él y le prosperaba. estaba
en una posición complicada, estaba en una posición donde no era
muy cómodo, era un esclavo realmente tenía que obedecer las órdenes
de otra persona para trabajar para él quisiera o no, era un
esclavo no tenía otra opción, estaba alejado de su familia
pero aún dentro de todo eso Jehová estaba con él le prosperaba,
versículo 3 dice, y vio su amo, que Jehová estaba con él, y que
todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.
Versículo 4. Hacía yo a José Gracia en sus
ojos y le servía. Y él le hizo mayordomo de su
casa y entregó en su poder todo lo que tenía. Entonces podemos
ver claramente que esa mano de Dios ayudando a José, que esa
frase que tenemos aquí de Dios estaba con José, Jehová estaba
con José, era evidente. Potifar una persona no conversa,
una persona no cristiana, una persona mundana, podía verlo,
era evidente. José estaba siendo diligente
en su trabajo y siendo fiel a las enseñanzas que había recibido
de Dios, vamos a ver más adelante. Pero el punto aquí es que era
evidente que Jehová estaba bendiciendo a José, aún en una posición dura
como la esclavitud. y el versículo 5 nos da más detalle
dice y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa
y de todo lo que tenía Jehová bendijo la casa del egipcio a
causa de José y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo
que tenía así en casa como en el campo y dejó todo lo que tenía
en manos de José y con él no se preocupaba de cosa alguna
sino del pan que comía Entonces, hasta ahí, evidentemente podían
ver resultados, podían ver prosperidad, podían ver la mano de Dios con
José y reflejándose en todas las cosas de la casa de Potifar,
porque él le había encargado como mayordomo de todo lo que
él tenía, de todos los quehaceres, de toda la administración. Entonces,
era evidente, como cuando en una empresa tenemos al empleado
estrella, ¿no? Ese empleado que no puede faltar,
ese empleado que eleva las ventas, ¿no? El empleado aquel que tiene
las mejores ideas siempre y que siempre está liderando los grupos
de la compañía. Algo así era lo que estaba pasando
con José, y no fue de la noche a la mañana. Él se mostró diligente
y se mostró fiel a su trabajo, aún como esclavo, y Dios estaba
con Él, y podían verse los resultados en todas las cosas. En cada una
de las cosas que Él hacía, habían los resultados y los frutos de
la bendición de Dios, de Jehová. después nos dice, nos describe
el versículo 6 de la segunda parte, dice que José era de hermoso
semblante y de bella presencia, esto es importante también, esta
descripción para un hombre se hace poco en la Biblia, también
se hace para David y realmente es la descripción de alguien
muy guapo, muy hermoso, de un semblante casi angelical, como
pudiéramos decir en el día a día, ¿no? Obviamente, esto debió influir
en la esposa de Potifar, en fijarse en él y en desearle, pero aquí
viene la parte de la tentación. Aquí viene la parte de cómo vamos
a resistir el pecado y por qué vamos a resistir el pecado. Pero
antes tenemos que ver cómo llega, ¿no? Recordamos que José en este
punto de la historia estaba bien. No bien del todo, porque seguía
siendo... estaba lejos de su casa aún,
no sabía de su familia, no sabía lo que le deparaba el destino,
más allá de que Dios sí tenía un plan y que Dios era fiel,
pero no tenía certeza de muchas otras cosas. Entonces, pero él
estaba bien, sabemos que estaba a cargo, sabemos que no estaba
sufriendo, sabemos que no estaba siendo golpeado, por ejemplo,
como muchos otros esclavos en ese tiempo. Estaba bien, estaba
tranquilo, estaba haciendo su trabajo, estaba siendo diligente,
se estaba dedicando a lo que tenía que hacer, y en ese momento
de tranquilidad, donde él estaba haciendo lo correcto, es ahí
donde viene la tentación. Entonces, la primera lección
para nosotros es, la tentación puede llegar en cualquier momento,
la tentación puede llegar incluso cuando no estamos haciendo nada
malo, y por el contrario, estamos haciendo lo bueno. José no estaba
haciendo otra cosa que no fuera lo que tenía que hacer. Él no
estaba provocando, Él no estaba coqueteando, Él no estaba poniéndose
en situaciones que lo llevaran a la tentación, pero de todas
maneras llegó la tentación. Dice, versículo 7, aconteció
después de esto que la mujer de su amo puso sus ojos en José
y dijo, duerme conmigo. y él no quiso y dijo a la mujer
de su amo he aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo
que hay en casa y ha puesto en mi mano todo lo que tiene no
hay otro mayor que yo en esta casa y ninguna cosa me ha reservado
sino a ti por cuanto tú eres su mujer y vamos a detenernos
tantito antes de llegar al punto clave ella se acerca a él, ella
llega, podemos imaginar de manera seductora, de manera provocativa,
a pedirle que se acueste con él, a pedirle que duerma con
ella, a pedirle entrar en un pecado. José se niega, José no
quiso. Primero menciona la parte práctica,
la parte natural que podríamos nosotros pensar, ¿no? No puedo
hacer eso contra mi amo. Él ha puesto toda su confianza
en mí. Yo simplemente soy un siervo aquí. No podría hacer
ese mal. Él en su mente entendía que para
los hombres estaba mal, que ese pecado estaba mal visto, era
algo que no debía hacer. Él lo entendía de esa manera.
Pero eso no fue el punto. que lo hizo detenerse en su pecado. La siguiente parte dice, cómo
pues haría yo este grande mal y pecaría contra Dios. Esta es
la clave de todo aquí, esta es la clave en cuanto al pecado,
en cuanto a resistir el pecado y en cuanto a, como vamos a ver,
huir del pecado. José no sólo estaba pensando
en las consecuencias temporales en este mundo que sí habría porque
era un pecado y era algo malo acostarse con una mujer que no
es tu esposa además la esposa de tu jefe de alguien que hasta
cierto punto te ha tratado bien, ha confiado en ti y ha dejado
toda su casa, todas sus ocupaciones, todos sus pendientes en ti. Él
entendía que eso estaba mal, pero entendía más allá que era
pecado contra Dios. Y esa es la clave de todo. A
veces no podemos detenernos de pecar porque ni aún las consecuencias
más graves a veces son suficientes para detenernos. Pero lo que
sí debería de ser es nuestro Dios. José no tenía toda la Palabra
de Dios que tenemos nosotros, obviamente. No estaban escritos
los libros de la Biblia. Él no podía leer, él no podía
ir a un versículo. Pero estoy seguro y estamos seguros
que él sí conocía a Dios profundamente. Él sabía quién era Dios y él
sabía lo que había hecho Dios. Conocía las promesas de Dios
también. La tradición en ese tiempo era
oral, obviamente se pasaba de generación en generación, se
decía de los padres a los abuelos, a los nietos, y así es como el
pueblo de Dios en ese entonces conocía de él. Pero es evidente
que José conocía profundamente a su Dios. Él sabía que era un
Dios santo. En esa pregunta que Él le hace,
¿cómo podré yo pecar contra Dios? refleja ese dolor que deberíamos
sentir cuando vamos a pecar. Dolor porque estamos pecando
y estamos afrentando en contra del Dios Santo y Perfecto, en
contra del Dios que como a José nos salvó y está con nosotros,
así como con Él. Entonces él puso su enfoque en
la cosa correcta, él no se preocupaba tanto por las consecuencias sino
por quién era su Dios. Él era fiel a Dios. Él sabía
que era pecado para Dios. Él sabía que estaba mal para
con Dios. Y él también conocía lo que Dios
había hecho, lo que Dios había prometido. Él sabía que era un
Dios grande, todopoderoso, un Dios de milagros. En su propia
línea familiar, teniendo a Abraham y aquellas grandes promesas,
de gran descendencia, de bendición a las naciones que vamos a ver
y estamos viendo en la historia de José mismo. Él había escuchado
también del milagroso nacimiento de Isaac, de aquel hijo de la
promesa, también su mismo padre y todas las maravillas que Dios
había hecho para con ellos. José estaba consciente de que
a pesar de que había tenido una vida complicada, de que a pesar
de que sus hermanos le habían abandonado y le habían aborrecido,
Dios no. Y Dios estaba con él. Dios había
sido fiel a José. Estaba siendo fiel a José. Y
José estaba demostrando el mismo carácter. siendo fiel a Dios,
guardando sus mandamientos, honrándole y también honrando a las personas,
también honrando en este caso a su amo, a su jefe, botifar. También podemos leer de este
entendimiento en los Salmos, cuando David, Salmo 51, 4, dice,
contra ti, contra ti sólo he pecado, David claramente sabía
que había pecado contra otras personas. ¡Claro que sí! Tenía
consecuencias. Él era consciente. Pero, en lo
más profundo de su corazón, y el dolor más profundo en su corazón,
era que había hecho ofrenda ante el Dios Santo. porque todo pecado,
claro que afectamos a otras personas, claro que hay consecuencias,
claro que nos llevamos gente de corbata, como dirían comúnmente,
pero cada pecado es en contra de Dios, porque Dios es santo,
aquel que no puede estar en presencia del pecado. Y continuamos con
la historia, dice versículo 10, Hablando ella a José cada día
y no escuchándola a él para acostarse al lado de ella, para estar con
ella, aconteció que entró en un día en casa para hacer su
oficio y no había nadie de los de casa allí y ella lo vació
por su ropa diciendo, duerme conmigo. Entonces él dejó su
ropa en las manos de ella y huyó y salió. Naturalmente Es esta
historia muy famosa cuando hablamos, cuando predicamos, cuando enseñamos
acerca de huir del pecado. Obviamente este es un gran ejemplo
porque literalmente estaba huyendo, estaba corriendo, estaba saliendo
de ahí. Como ya hemos visto, el motivo
era Dios, Dios mismo. Pensar en sus atributos, en quién
él es, y en su fidelidad, y en lo que había hecho, y en lo que
habría de hacer. O sea, el conocimiento pleno
de nuestro Dios es nuestra mejor arma para huir de las tentaciones. Pero vemos que también eran muy
constantes, así como para nosotros. En este caso, hablando de la
tentación sexual, dice que la esposa de Potifar no se conformó
con el primer NO. En el primer rechazo, cuando
José le había dicho NO, ¿cómo voy a pecar contra Dios? ¿Cómo
voy a hacer esto a Potifar? ella no se quedó conforme y continuó
y continuó no nos dice cuántos días pero si son varios y así
continuó hasta llegar al clímax hasta llegar al punto mayor de
esta historia donde José huye pero ella había agotado tal vez
ya todas sus artimañas por llamarlo de algún modo todas sus estrategias
de seducción y no había podido convencer a José de pecar contra
Dios hasta que un día dice no había nadie en la casa José estaba
haciendo su trabajo y ella se acerca y lo toma de la ropa y
casi casi puedo imaginarle diciendo como va a ser hoy, hoy no te
vas a escapar Y el acto siguiente fue José
escapando, José huyendo, le tomó de la ropa, hubo forcejeo incluso,
dejó su ropa y salió corriendo. Esto es importante también. porque
si bien pensamos en lo bien que hizo José al salir huyendo de
ahí eso es correcto es completamente correcto pero también debemos
recordar que es Dios siendo fiel y es Dios cumpliendo también
lo que nos dice si me acompañan a Primera de Corintios libro
de Primera de Corintios capítulo 10 primera de Corintios capítulo
10 versículo 13 dice no os ha sobrevenido ninguna tentación
que no sea humana pero fiel es Dios que no os dejará ser tentados
más de lo que podéis resistir sino quedará también juntamente
con la tentación la salida para que podáis soportar qué gran
alivio que gran reposo tenemos en nuestro Dios. Que sí, estamos
llenos, estamos completamente bombardeados en todo momento
por la tentación. A cada paso de nuestra vida lo
podemos ver. En este caso, hablando de la
tentación sexual, y creo que nosotros también podemos ser
testigos de que esto es verdad, estamos completamente bombardeados
por todos los medios, por el entretenimiento, llámese películas,
llámese series, llámese publicidad, llámese cualquier cosa que está
a nuestro alrededor, tiene tentación en el ámbito sexual, incluso
personas en nuestro alrededor. incluso personas que no conocen
a Dios. Y somos tentados, somos muy fuertemente
tentados, ya sea en lo sexual, aquí como José, o en cualquier
otro pecado. La tentación llega cuando menos
lo esperas, cuando estás más tranquilo, cuando no estás haciendo
nada malo incluso, y constantemente. Pero tenemos este descanso, que
Dios nos ha dicho que Él siempre provee la salida. Dios siempre
nos provee la vía de escape. Nunca estaremos en una tentación
donde seamos obligados 100% a pecar. Podemos caer, sí, es verdad.
Pero siempre hay una salida. Y debemos de estar gozosos, reposando
en esa promesa porque nos alivia. Nos alivia el pensar que podemos
hacer como José. dar vuelta, girar y huir. A veces tal vez no físicamente,
pero se entiende lo que quiero decir, ¿no? Huir de la tentación,
dar vuelta y girar en el sentido contrario hacia donde está nuestro
Dios, pensando siempre en nuestro Dios. Recuerdan que les dije
La razón por la que José podía resistir de esta manera era por
el conocimiento amplio que tenía con Dios y su comunión que tenía
con Él también. Entonces, nosotros tenemos mucha
más luz de lo que tenía José en ese tiempo. Tenemos absolutamente
todo lo que Dios ha querido revelar en la palma de nuestras manos
con nuestras Biblias. No hay algo que quedó fuera,
no hay algo que necesitemos saber, algo que sea añadido. Para ellos
sí, era poco a poco la revelación, poco a poco, más y más luz, pero
nosotros la tenemos completa. Nosotros no tenemos que especular,
la palabra de Dios está aquí. Y también el Salmo 119 nos dice,
Salmo 119.11 En mi corazón he guardado tus
dichos para no pecar contra ti. Realmente es nuestra arma, realmente
es nuestra defensa, nuestro escudo y a donde debemos correr para
evitar el pecado, para guardarnos de caer, porque como la Palabra
nos dice, sí tenemos salida. pero cómo buscaremos esa salida,
cómo buscaremos la voluntad de Dios si no la conocemos o cómo
buscaremos complacer a nuestro Dios si no conocemos a ese Dios
Entonces, en nuestro corazón guardemos sus dichos y como consecuencia
no pecaremos contra él. Tendremos respuesta siempre que
la tentación venga. Tendremos a dónde agarrarnos
siempre que estemos tentados, aunque nadie esté viendo. porque
sabemos que nuestro Dios sí y que nuestro Dios no sólo está ahí
viendo sino que es fiel que es fiel para ayudarnos a no caer
en esa tentación y que es fiel para prosperarnos como a José
si seguimos fielmente su camino no económicamente pero espiritualmente
sí debemos tener esa confianza incluso vamos más allá con Nuestro
Señor Jesucristo. ¿Recuerdan el famoso pasaje en
Mateo, la tentación en el desierto? Recordamos que Nuestro Señor
Jesucristo fue tentado de todas las maneras posibles. Tenemos
el registro de tres muy fuertes, pero obviamente no fueron las
únicas. Fueron muchos días de constante
bombardeo, de tentación, de Satanás mismo. Porque a veces pensamos,
¿no?, como, ay, todas las tentaciones vienen de Satanás y Satanás está
aquí, a mi lado, ¿no? Recordamos que Satanás no es
omnipresente. Él no está en todos los lugares
a la vez. Hay veces, tal vez, en que sea una tentación directamente
de él, pero hasta podría sonar un poco egoísta pensar que Satanás
está todo el tiempo a nuestro lado, sólo nuestro lado, tratando
de hacernos caer. No somos tan importantes, pero
Jesucristo sí, Jesucristo nuestro Señor sí, y Satanás estaba ahí,
a su lado, tentándole a cada momento y de todas las maneras,
Obviamente, Cristo no podía pecar. Es Dios mismo. No puede haber
pecado en Él. Pero, lo interesante es que Cristo
no apeló a su condición de Dios para resistir a Satanás. No le
dijo a Satanás, vete porque soy Dios perfecto y santo y no me
vas a hacer pecar. No le dijo, es imposible que
lo hagas, ¿para qué pierdes tu tiempo? sino que resistía cada
tentación con la Palabra de Dios. Y Él decía y citaba, escrito
está, y daba su defensa. ¿Por qué pensaríamos que nosotros
somos mejores que nuestro Señor Jesucristo? Que nosotros podemos
resistir la tentación de otra manera que la Biblia no nos enseña. Llámese en nuestras propias fuerzas. No podemos resistir la tentación
en nuestras propias fuerzas. Y nuestro Señor Jesucristo mismo
nos deja el ejemplo. La Palabra de Dios tenemos en
Salmos, guarda sus dichos en tu corazón. Creo que no puede
ser más clara la Palabra. La razón por la que José reaccionó
de esta manera tan apropiada, cuando la tentación vino, fue
porque conocía a Dios, porque reconocía el peso de cada pecado
ante un Dios Santo, y porque, con el conocimiento que tenía
de Dios, de quién era, de lo que hacía, de su voluntad y de
sus atributos, podía poner defensa, podía mantenerse fiel ante todos
esos ataques y después continúa la historia versículo 13 dice
la esposa de Potifar cuando vio a ella que le había dejado su
ropa en sus manos y había huido afuera llamó a los de la casa
y les habló diciendo Mirad, nos ha traído un hebreo para que
hiciese burla de nosotros. Vino él a mí para dormir conmigo
y yo di grandes voces. Y viendo que yo alzaba la voz
y gritaba, dejó junto a mí su ropa y huyó y salió. Y ella puso
junto a sí la ropa de José hasta que vino su señor a su casa.
Entonces le habló ella las mismas palabras diciendo, el siervo
hebreo que nos trajiste vino a mí para deshonrarme. Y cuando
yo alcé mi voz y grité, él dejó su ropa junto a mí y huyó fuera. Y sucedió que cuando oyó el amo
de José las palabras que su mujer le hablaba, diciendo, así me
ha tratado tu siervo, se encendió su furor. Entonces la siguiente
cosa que pasa cuando José resiste la tentación y se mantiene fiel
a Dios, es algo malo. La esposa de Potifar literalmente
estaba inventando lo opuesto a lo que había pasado. ella estaba
diciendo él es el que vino a mí, él es el que intentó propasarse,
él es el que intentó hacer esto conmigo y yo sólo grité literalmente
lo opuesto de lo que había pasado y es curioso porque esta tentación llegó cuando dice
que no había nadie en la casa ¿no? Muy probablemente la esposa
de Potifar había puesto las condiciones propicias para eso. Es decir, si no podemos asegurar
que ella hubiese mandado a todos a salir de la casa y hacer diferentes
cosas, sí podemos inquirir que por lo menos ella conocía los
horarios y conocía en qué momento era el perfecto para hacer eso. Entonces nadie, no había testigos,
nadie había visto lo que había pasado. y ella inventa esta historia
con coraje, con resentimiento tal vez de que no había podido
cumplir su cometido y de que no había podido acostarse con
este hombre entonces ella llama a los hombres de la casa y les
dice este esclavo intentó violarme y miren aquí está su ropa que
salió corriendo porque yo gritaba y ustedes iban a venir de tan
rápido que salió aquí la dejó, aquí está la prueba de lo que
intentó hacer y casi como trofeo la guarda hasta que su marido
regresa para contarle la misma historia, la misma mentira obviamente
su esposo Potifar se enfurece no era una acusación ligera,
era un intento de violación de un esclavo hacia la esposa de
un prominente hombre pero lo siguiente que ocurre dice
versículo 20 y tomó su amo a jose y lo puso en la cárcel donde
estaban los presos del rey y estuvo allí en la cárcel Esto a veces
no nos parece tan sorprendente, nos parece algo triste, después
de haber visto a José mantenerse fiel, estar recibiendo consecuencias
de algo que no hizo, nos parece incluso desalentador, pero... Incluso en este pequeño detalle
podemos ver la gran fidelidad de Dios. ¿Por qué? La esposa de Potifar acababa
de decir, este esclavo, este siervo, me intentó violar. En ese tiempo, ni siquiera se
le hubiera dejado hablar cuando ya se le hubiera mandado matar. Era algo gravísimo. Aquí, Dios
preservó la vida de José a través, tal vez la experiencia de Potifar,
porque lo más seguro es que él conocía que su esposa no era
ninguna santa, que su esposa tenía esas tendencias, además
recordamos que José había demostrado ser fiel, José había demostrado
y había ganado la confianza de Potifar, entonces si tenemos
esos dos elementos, una esposa que es conocida por esas tendencias
y un hombre próspero a quien Dios estaba ayudando y en quien
él tenía toda su confianza. Esos son los medios que Dios
usó para mostrar su fidelidad y no permitir que en ese momento
José fuera matado porque era lo que era lo que era normal
para un intento de delito de ese calibre. continuamos versículo 21 Pero Jehová estaba con José y
le extendió su misericordia y le dio gracia en los ojos del jefe
de la cárcel. Y el jefe de la cárcel le entregó
en mano de José el cuidado de todos los presos que había en
aquella prisión. Todo lo que se hacía allí, él
lo hacía. No necesitaba atender el jefe
de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José.
porque Jehová estaba con José y lo que Él hacía Jehová lo prosperaba
otra vez volvemos a ver esta repetición en tres versículos
repetido dos veces Jehová estaba con José eso nos habla del propósito
de Dios primeramente de su fidelidad en preservar las promesas que
Él había hecho Y es curioso, ¿no?, porque siempre que parece
que José está pasando un mal momento, siempre es exaltado
hasta cierto punto. Lo vemos cuando llega como esclavo
y termina siendo mayordomo, el más importante en la casa de
su amo. Después acusado injustamente,
echado a la cárcel, preservado por Dios, pero también completamente
bendecido por él y otra vez volví a estar en autoridad aún dentro
de la cárcel en un lugar pues donde normalmente no tienes derechos,
normalmente no tienes privilegios Dios estaba con José, Jehová
estaba con José estaba preservando, le estaba haciendo bien y eso
lo podemos ver de continuo en toda su historia hasta que le
puso en la segunda posición más importante de todo Egipto. Entonces, creo que podemos aprender
muchas cosas aquí. Como aplicación. Primero, hablamos
de cómo evitar el pecado, hablamos de cómo estar firmes cuando la
tentación llega. ¿Pero qué pasa cuando no somos
hijos de Dios? Como dije al principio, en primer
lugar, ni siquiera piensan en eso como un pecado. La Biblia
nos dice que no hay nadie bueno, que no hay nadie justo, que no
hay nadie que busque a Dios, que todos se desviaron. Están
sus ojos vendados, no pueden ver la diferencia entre bien
y mal, la diferencia entre el Dios Santo y el pecado. que está
en su contra siempre no pueden verlo no pueden resistir la tentación
no pueden resistirse a su naturaleza pecaminosa que tiende siempre
a ser el mal porque necesitan a Dios primero necesitan ser
salvados primero necesitan a Cristo y si alguno aquí, si alguno que
ve este mensaje Entiende y sabe que necesita a Cristo. Búsquenlo. ¿Por qué? Arrepiéntese de sus
pecados. Crea en Cristo, que vino a salvarnos,
que vino a morir por nosotros, que derramó su preciosa sangre,
su perfecta sangre. Él que no pecó, cargó todos nuestros
pecados. Entonces, si no somos salvos,
primero busquemos a Dios. Hay que buscar a Dios mientras
puede ser hallado. Arrepintámonos de nuestros pecados
y confiemos en Cristo como nuestro único Salvador. Pero, si ya hemos
hecho eso, si somos llamados hijos de Dios, si pertenecemos
a su familia porque fuimos comprados por esa sangre derramada del
Cordero perfecto una vez y para siempre, Si estamos cubiertos
por su manto, entonces debemos tener confianza. Debemos tener
confianza en que Dios nos ayudará a ser fieles. Podemos orar en
confianza de que Dios nos va a ayudar a ser fieles porque
es su voluntad. Claramente Dios no quiere que
pequemos. Claramente Dios y el pecado no
van juntos. Sería ilógico pensar que no es
voluntad de Dios preservarnos del pecado y que no es voluntad
de Dios guiarnos y ayudarnos y ser fiel con nosotros en la
tentación. Tenemos esa seguridad. ¿Qué debemos hacer? ¿Cuál es
nuestra parte activa? Si tenemos ese gran descanso
de que Dios no nos va a dejar, de que Dios siempre da una salida,
de que Dios está con nosotros como Padre. ¿Cuál es lo que debemos
hacer nosotros? ¿Qué es lo que debemos hacer
nosotros activamente? Lo que ya vimos. Perseverar en la palabra. Conocer
más y más de nuestro Dios. Llenar nuestros corazones y nuestras
mentes de su palabra para tener los recursos, para tener las
armas, para resistir los embates en esta guerra que es la vida. que es la vida cristiana porque
estamos en guerra estamos siendo atacados constantemente por este
sistema de pecado que es el mundo por satanás y por nuestra propia
remanente de naturaleza pecaminosa que busquemos a Dios que le conozcamos
más, que memoricemos su palabra, que la estudiemos profundamente,
que lleguemos a contemplar cada aspecto de la personalidad y
atributos revelados de nuestro Dios, para que podamos estar
firmes cuando la tentación venga descansando en el poder de nuestro
Dios, quien ha prometido mantenerse fiel y darnos salida. Vamos ahora
a reunirnos. Padre Celestial, te damos muchas
gracias por este día, te agradecemos que nos das la oportunidad de
escuchar Tu Palabra, que nos das la oportunidad de unir un
pasaje que es muy famoso, unir un pasaje que es muy conocido,
poder aprender, poder ser exhortados, poder ser animados y confrontados,
Señor. Gracias por Tu Palabra, porque
es viva y eficaz, y no importa el predicador señor sino solo
tu bendita palabra gracias que podemos escucharla que podemos
exhortarnos que podemos animarnos unos a otros gracias por la comunión
en la iglesia te pedimos que nos guíes y que nos ayudes en
este andar para que podamos ser conformados a la estatura del
varón perfecto quien es tu hijo cristo te pedimos que nos ayudes
a darte la gloria señor si comemos o bebemos o hacemos cualquier
otra cosa. Ayúdanos y líbranos del pecado. Te pedimos en el nombre de Cristo.
Amén.
¿Cómo podría pecar contra Dios?
| Sermon ID | 214212153354044 |
| Duration | 49:51 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Genesis 39 |
| Language | Spanish |
© Copyright
2026 SermonAudio.