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Esta mañana vamos a estar viendo
Efesios 2, de versículo 14. Bueno, vamos a estar haciendo
en sí dos mensajes del bosqueo que está en su boletín. Eso es
Efesios 2, 14 hasta 18, que el título es Cristo, nuestra paz. Cristo, nuestra paz. Y lo que vamos a seguir viendo
en estos dos sermones es un tema que sorprendía a los judíos que
vivían en los días de la iglesia primitiva y también en los días
de Jesús. Es la verdad que Dios estaba
acercando a sí mismo, no solo personas de los judíos, sino
personas de entre los gentiles. Nosotros en nuestro contexto,
somos gentiles aquí, ni siquiera pensamos en lo sorprendente que
esa verdad era para ellos. Y tampoco entendemos muchas veces
la antipatía que tenían los judíos para los gentiles. Les costaba
mucho asimilar esta verdad. En el sermón anterior, tomamos
tiempo viendo Efesios 2, 11 a 13, que también indican varias de
esas verdades. Vamos a leer enseguida el pasaje
entero. Pero en Efesios 2, 11 a 13, vimos que los gentiles estaban
separados de Cristo. Antes de la llegada de Cristo,
estaban separados de Dios verdadero. Vivían apartados de la verdad
del Mesías. Los gentiles eran separados de
Cristo. Los gentiles también eran excluidos
de la ciudadanía en el pueblo de Israel. Ellos no podían contar
con las bendiciones de estar incluidos en el pueblo de Dios.
Los gentiles no eran incluidos tampoco en el pacto que Dios
había hecho con su pueblo. Y la base de ese pacto es lo
que Dios les había dicho a los israelitas, es yo seré tu Dios
y tú serás mi pueblo. Eso es la base del pacto que
Dios había hecho con el pueblo de Israel. Los gentiles no podían
realmente contar con las promesas del pacto de estar incluidos
en eso. Las promesas que Dios había hecho
a los israelitas no eran para ellos, los gentiles. No les pertenecían. Los gentiles también vivían adorando
dioses falsos en lugar de adorar y servir a Yahweh, el Dios verdadero. Y los gentiles tampoco tenían
una esperanza real que una persona un pueblo puede tener, y esa
es la esperanza, de tener una relación reconciliada con Yahweh
el Dios de todo. Así que tomamos tiempo la semana,
el sermón anterior, meditando estas verdades en el contexto
bíblico. Y en ese contexto bíblico recordamos
que Dios, Yahweh Dios, no tiene ninguna obligación ni para con
los gentiles ni para los judíos para extender misericordia. Los
judíos si experimentaban el amor, la gracia y la misericordia de
Dios, pero fue una gracia, una misericordia totalmente inmerecida. Los gentiles no experimentaban
esas bendiciones. También les recordamos que Hemos
visto en este capítulo de Efesios 2 que cada persona en sí misma
es un rebelde contra Yahweh Dios y por ende cada persona merece
la justicia, la justa indignación e ira de Yahweh Dios. Pero Dios
De su propia libertad, propia voluntad, decide derramar gracia
y misericordia sobre una nación, la nación de los israelitas en
el Antiguo Testamento, y sobre las personas que él quiera. Ahora
está haciendo un pueblo para sí mismo, tanto de los judíos
como de los gentiles. No existe ninguna compulsión
externa a Dios que le obliga a extender su favor. Es totalmente
libre. Y otra vez, ni los judíos ni
los gentiles tienen derecho a la misericordia y la gracia de Dios. Así que eso es lo que hemos estado
viendo en los sermones anteriores. La verdad principal que vamos
a estar viendo hoy día, de los versículos 14 y 18 de Efesios
12, Dios ha hecho la paz entre los judíos y los gentiles, creando
un solo pueblo en Cristo Jesús. Y por medio de la cruz, Cristo
ha acabado con la enemistad, tanto verticalmente con Dios
como horizontalmente entre los seres humanos. Entonces, y con
eso también, Él nos ha dado a todos entrada por medio del mismo Espíritu. Los versículos de hoy son 14
hasta 18 de Efesios 2. Efesios 2, 14 a 18. Porque Él mismo es nuestra paz,
quien de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia
de separación, aboliendo en su carne la enemistad, la ley de
los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí
mismo de los dos un nuevo hombre, estableciendo así la paz, y para
reconciliar con Dios a los dos en un cuerpo por medio de la
cruz. habiendo dado muerte en ella a la enemistad, y vino y
anunció paz a vosotros que estabais lejos y paz a los que estaban
cerca, porque por medio de él los unos y los otros tenemos
nuestra entrada al Padre en un mismo espíritu. Esos son los
versículos que estamos viendo tanto hoy como la próxima semana
en el bosquejo que tienen en su boletín. Y es importante,
otra vez yo creo, leer todo el capítulo de Efesios 2 para ubicarnos
donde están situados esos versículos. Muchas veces tenemos la tendencia,
por ejemplo, Efesios 2, 1 a 10, son versículos muy conocidos,
pero los divorciamos de su contexto más amplio. Así que los versículos
que estamos viendo hoy también están en ese mismo contexto que
hemos estado viendo por varios, bueno, por varios domingos. Así
que quiero dar lectura a Versos, todo el capítulo a Versos 2,
para ubicarnos dentro del contexto donde estamos viendo esos versículos.
Versos 2 de Versículo 1. Estoy leyendo de la Biblia de
las Américas. Y Él os dio vida a vosotros,
que estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales
anduvisteis en otro tiempo, según la corriente de este mundo, conforme
al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera
en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos
nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne,
satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos
por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Pero
Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que
nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos,
nos dio vida juntamente con Cristo. Por gracia habéis sido salvados,
y con él nos resucitó, y con él nos sentó en los lugares celestiales
en Cristo Jesús, a fin de poder mostrar en los siglos venideros
las sobreabundantes riquezas de su gracia por su bondad para
con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia habéis sido
salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que
es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe. Porque
somos hechuras suyas, creados en Cristo Jesús para ser buenas
obras, las cuales Dios preparó de antemano para que induviéramos
en ellas. Recordad, pues, que en otro tiempo
vosotros, los gentiles, en la carne, llamados en circuncisión
por la tal llamada circuncisión, hecha por manos en la carne,
recordad que en ese tiempo estabais separados de Cristo, excluidos
de la ciudadanía de Israel, extraños a los pactos de la promesa, sin tener
esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora, en Cristo Jesús,
vosotros, que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido acercados
por la sangre de Cristo, porque Él mismo es nuestra paz, quien
de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,
aboliendo en su carne la enemistad, la ley de los mandamientos, expresados
en ordenanzas para crear en sí mismo, de los dos un nuevo hombre,
estableciendo así la paz. y para reconciliar con Dios a
los dos en un cuerpo por medio de la cruz, habiendo dado muerte
en ella a la enemistad. Y vino y anunció paz a vosotros
que estabais lejos, y paz a los que estaban cerca, porque por
medio de él los unos y los otros tenemos nuestra entrada al Padre
en un mismo espíritu. Así pues, ya no sois extranjeros
ni advenedizos, sino que sois ciudadanos de los santos, Sois
de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles
y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular, en quien
todo el edificio bien ajustado va creciendo para ser un templo
santo en el Señor, en quien también vosotros sois juntamente edificados
para morada de Dios en el Espíritu. Así dice la palabra de Dios.
Así que esta mañana vamos a estar viendo más que todos los versículos
14 y 15. Vamos a estar viendo el primer
punto en su bosquejo que es la pared derribada. En esos versículos
de 14 y 15 vemos que Cristo ha derribado todo obstáculo a
la paz entre los judíos y los gentiles. Dicen esos versículos
porque él mismo, es decir, Cristo mismo, es nuestra paz. Quien
de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,
aboliendo en su carne la enemistad. la ley de los mandamientos, expresados
en ordenanza, para crear en sí mismo de los dos un nuevo hombre,
estableciendo así la paz. Voy a estar leyendo varias citas
al ver estos versículos. Hendrickson dice, para nosotros,
a fin de entender el párrafo presente, es decir, los versículos
que estamos leyendo, este contexto, se ha de tener en mente que el
apóstol conocía por experiencia personal Cuán difícil era fundir
a los judíos y gentiles en una unidad orgánica, unidad de perfecta
igualdad. Los cristianos judíos se mostraron
a menudo renuentes para admitir gentiles en la iglesia, excepto
vía el judaísmo. Y eso es lo que vimos a través
del Nuevo Testamento. Los judíos, que estaban muchas
veces exigiendo a los gentiles, pasar por los ritos del judaísmo
que Dios también había establecido muchos de ellos en el Antiguo
Testamento, por ejemplo, la circuncisión. En Hechos 10 leemos la historia
de la visión de Pedro antes de que Pedro fuera a predicar a
Cornelio y los de su casa. Cornelio era gentil y realmente
Pedro tenía dificultad, asimilar la verdad que Dios ya estaba
llamando a los gentiles a sí mismo. Y dicen Hechos 10, versículo
28. Y les dijo, está hablando ya
la casa de Cornelio. Vosotros sabéis cuán ilícito
es para un judío asociarse con un extranjero o visitarlo. Conforme
al Antiguo Testamento, las costumbres también de los judíos, No era
correcto que un judío se asocie con un gentil. Pero Dios, aquí
dicen ese versículo, me ha mostrado que ningún hombre debo llamar
impuro o inmundo. Los judíos llamaban a los gentiles
impuros, inmundos, que no deberían asociarse con
ellos. Y eso es lo que estamos viendo
en esos versículos, como Dios fundió en un solo pueblo tanto
los judíos y los gentiles. Y tal vez estamos pensando, pero
qué tan relevante es eso para nosotros hoy en día. Somos gentiles
todos aquí, no tenemos ese problema. Pero yo creo que vamos a estar
viendo con las aplicaciones al final que tiene mucho que decir
a nosotros hoy en día. Otra vez, volviendo a Efesios
2, comienza el versículo 14 diciendo, porque Él mismo es nuestra paz. Él se refiere a Cristo. Cristo es nuestra paz. Solo en Él y a través de Él podemos
experimentar la verdadera paz. Este es el tema central de estos
versículos, tanto de todos los versículos que hemos leído de
14 a 18 y el contexto más amplio. Cristo es nuestra paz y nuestra,
¿a qué se refiere nuestra? Hace referencia tanto a los judíos
cristianos como a los gentiles cristianos. Todos los que hemos
experimentado la resurrección espiritual estamos incluidos. Solo en Cristo tenemos paz. Así que, ¿qué significa la paz? Carlos dice, esta palabra en
griego es Eireni y en hebreo y arameo es Shalom. Este término Tiene muchos positivos
significados. Por ejemplo, estar bien. Un bienestar
completo. Buena salud, felicidad, prosperidad. Pero también, y más importante,
paz es una relación pacífica. Unión, concordia. Y paz es opuesto
a la guerra. Es estar realmente tranquilo
en la amistad con otro. Y la paz que estamos viendo en
estos versículos se hace referencia a dos dimensiones. Este primer punto de hoy más
tiene que ver con la dimensión horizontal entre personas, entre
pueblos. En la siguiente prédica vamos
a estar viendo la paz horizontal con Dios, la cual es la base
para lo horizontal. En Cristo, lo que estamos viendo
hoy, ya no existe una base para rechazar a otra persona a base
de su nacionalidad, por ejemplo. Porque en Cristo, todos los que
estamos en Cristo tenemos paz con todos los demás que están
en Cristo, no importa su ascendencia. Versículo 14, volviendo a Efesios
2, dice, hablando de la paz, quien de ambos pueblos hizo uno,
derribando la pared intermedia de separación. En Cristo, Dios
ha derribado lo que separaba a los judíos de los gentiles. Aquí voy a citar el comentario
bíblico. Dice, la pared intermedia de
separación se refería al muro del templo que separaba el patio
de los gentiles de las partes interiores del templo que apartaba
a los judíos, que se consideraban escogidos. Es decir, había un
lugar para los gentiles, pero ellos no podían entrar en los
lugares más santos. También Hendrickson dice, cuando
Pablo habla acerca de esta barrera de hostilidad, bien, podría también
ser una alusión a la barricada que en Jerusalén separaba la
corte de los gentiles del templo mismo, y sobre la cual había
una inscripción de amenaza, de muerte, para cualquier gentil
que se atreviera a pasar. Ningún extranjero puede pasar
esta barricada que rodea el santuario y su contenido. cualquiera que
fuera sorprendido haciéndolo, será responsable único de su
muerte consecuente. Entonces pasar esa barrera era
con sentencia de muerte. Pero debemos entender que conforme
al contexto, Y esta pared derribada significaba algo mucho más significativo
que un muro físico. Esta pared significaba ya que
los gentiles y los, perdón, los gentiles ya podían unirse al
pueblo de Dios. Ya no estaban excluidos de la
ciudadanía en Israel. Ya no eran extraños a los pactos
y las promesas de Dios. ya podían conocer al Dios verdadero
y vivir en esperanza. Y eso es como nosotros hoy en
día vivimos, podemos vivir. Pero en ese tiempo realmente
fue un concepto totalmente extraño a los judíos y también a los
gentiles. En versículo 15 comienza diciendo,
aboliendo en su carne la enemistad. Aboliendo en su carne la enemistad. Hendrickson otra vez dice, para
los judíos los gentiles eran perros. Se usaban muchas otras
expresiones insultantes. A los no judíos, se les consideraban
inmundos, personas con las cuales no debía tener relación alguna,
salvo las absolutamente necesarias. Para muchos prominentes judíos
y raíces, aún los prosélitos, es decir, los gentiles, que por
decir, habían convertido al judaísmo, ellos eran dignos de desprecio. La asociación cercana con gentiles
significaba contaminación, Y por supuesto los gentiles trataban
igualmente a los judíos. A los judíos los gentiles los
consideraban enemigos de la raza humana, personas llenas de ánimo
hostil hacia todo el mundo. ¿Y por qué los gentiles consideraban
a los judíos así? Porque los judíos proclamaban
un solo dios que era su dios. En sentido general, los gentiles
decían, bueno, tú puedes tener tu propio dios, está bien, todos
tenemos nuestros propios dioses. Pero los judíos decían, ah, ah,
todos tus dioses de los gentiles eran falsos. Así que los gentiles
los llamaban enemigos de todo el mundo por hacer eso. Y por
ejemplo, bien podemos imaginar cuál debe haber sido el desteño,
el gesto desteñoso y tono de desprecio usado por Pilato al
decir, ¿soy yo acaso judío? O también cuando la joven esclava
filipense denunciara a los judíos, como alborotadores como Pablo
y Silas decían, estos hombres siendo judíos están turbando
nuestra ciudad. Hay mucho en el Nuevo Testamento
que nos pasa por alto porque no entendemos el desprecio entre
los dos pueblos. También Carro dice, de modo racial
y cultural los griegos llamaban bárbaros a los no griegos. Los judíos llamaban perros a
los no judíos. Los romanos llamaban hijos de
asno a los judíos. Los samaritanos no se saludaban
con los judíos. Los de la circuncisión llamaban
incircuncisos, comunes impuros a los demás. Hay muchos términos
de desprecio que se encuentran en la palabra de Dios. Una nación
contra otra nación. ya yo creo que debemos estar
entendiendo que realmente tiene mucho que ver aún con lo que
pasa aquí en Bolivia, aún en la iglesia misma. También dice
este autor, de modo socioeconómico la práctica ritual del sábado
estorbaba las relaciones laborales entre judíos y no judíos, los
judíos no trabajaban los sábados, eso causaba problemas para la
parte económica, de modo social, la regla de trato entre judíos
y gentil no era de no saludarse ni ayudarse entre sí, el silencio
era una barrera de división y también de modo religioso Si bien los
judíos evangelizaban a los gentiles a veces, sus leyes y ordenanzas
rituales exigían a estos saltar altas barreras sabáticas de comidas,
bebidas, fiestas, peregrinaciones a Jerusalén, así que había muchas
barreras para un gentil que quería hacerse judío. Y en fin, aún
si uno se convertía, llegaba a ser un creyente en Dios de
segunda clase. Eso era el asunto que estamos
hablando hoy día. Así que Pablo está diciendo que
todas esas barreras entre los judíos y los gentiles ya han
sido abolidas. La buena noticia en Cristo es
que por Él y en Él, todo esto ha sido solucionado. Efesios
2, 15, otra vez. Aboliendo en su carne la enemistad,
la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas. para crear en
sí mismo, de los dos, un nuevo hombre, estableciendo así la
paz. Y dice aquí este versículo, la
ley de los mandamientos expresados en ordenanzas. ¿A qué se refiere
eso? Bueno, sabemos del Nuevo Testamento,
más que todo lo que se refiere. Primero, los judíos cumplían,
tenían que cumplir con la ley de Dios que Dios había puesto
en el Antiguo Testamento. Había muchas leyes morales y
también ceremoniales. Así que, obviamente, eso está
incluido aquí. Y cuando, por ejemplo, hablamos
de la circuncisión, eso fue una ley impuesta por Dios. Dios mismo había dicho a los
judíos tenían que circuncidarse y eso fue para mostrar que eran
o formaban parte del pueblo de Dios, pero también en el tiempo
qué es lo que iba pasando, los dios mismos agarraban la ley
de Dios y agregaban sus propias exigencias, así que no sólo había
las barreras de la ley ceremonial que Dios
había puesto, más bien los mismos judíos habían agregado sus propias
leyes, haciendo aún más difícil la unión entre esos dos pueblos. Así que vamos a ver de las dos
partes. De la ley ceremonial, la Biblia
dice que es claro que Cristo mismo ha terminado con mucho
de eso. La ley moral sigue en efecto.
La ley moral, por ejemplo, los 10 mandamientos. Pero la ley
ceremonial, los sacrificios y muchos otros aspectos de esa ley han
sido cumplidos en Cristo. Si pasamos a Abreos 10, Abreos
capítulo 10, vamos a leer varios versículos ahí. En la ley, Había
sombras y estaban anticipando la obra perfecta de Jesucristo. Dice Hebreos capítulo 10 de versículo
1. Pues, ya que la ley sólo tiene
la sombra de los bienes futuros y no la forma misma de las cosas,
nunca puede, por los mismos sacrificios que ellos ofrecen continuamente,
año tras año, hacer perfectos a los que se acercan. De otra
manera, no habría cesado de ofrecerse, ya que los adoradores, una vez
purificados, no tendrían ya más conciencia del pecado. Pero en
esos sacrificios hay un recordatorio de pecados, año tras año. Pasando
al versículo ocho. Habiendo dicho arriba, sacrificios
y ofrendas y holocaustos y sacrificios por el pecado, no has querido,
ni en ellos te has complecido. Los cuales se ofrecen según la
ley. Entonces dijo, he aquí, yo he
venido para hacer tu voluntad. Él quita lo primero para establecer
lo segundo. Por esta voluntad hemos sido
santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo una
vez para siempre. Y hay muchos otros pasajes en
el Nuevo Testamento que habla de cómo Cristo ha cumplido con
la ley ceremonial. Y aún, por ejemplo, una vez Cristo
dijo respecto a la comida, que los judíos no podían comer ciertas
carnes, ¿no ven? Pero Cristo al hacer, hizo una
declaración declarando toda carne pura, que no había ya impureza
en eso. Así que Cristo cumplió perfectamente
la ley de Dios, la ley ceremonial y también la ley moral a favor
de su pueblo. Y esa fue la ley que ni siquiera
los judíos podían cumplir y tampoco podía realmente santificarlos
como habíamos leído. ¿Pero qué tal de la otra parte? la parte de, porque dice, exigencias,
ley y exigente, volviendo a Efesios 2, 15, habla de ley, exigencias,
ahí dice, aboliendo en su carne la enemistad, la ley de los mandamientos
expresados en ordenanzas. Y hay una parte respecto a eso
que tiene que ver con las otras exigencias que los judíos mismos
habían inventado, que no eran válidos tampoco delante de Dios.
Esas exigencias también creaban distancia entre los judíos y
los gentiles. El versículo de hoy nos dice
contundentemente que todo lo que separaba a los judíos y gentiles,
sea cual sea la ley de Dios o sean las exigencias extras de los
judíos, todo eso ha sido solucionado en Cristo. Ya no había razón
de separación. Cristo había establecido la paz
entre todo creyente, no importa su nación o ascendencia, ya no
puede haber motivo de alejarse uno del otro. En el Nuevo Testamento vemos
que ni siquiera Pedro vivía muy constante conforme a esta verdad. Aún después de la visión que
él había tenido, de ir y hablar con Cornelio. ¿Qué fue el problema
que Pablo confronta en la Carta de los Gálatas? Fue que Pedro
mismo se estaba desviando ya con los que estaban exigiendo
la circuncisión para ser seguidor de Cristo. Estaban ya volviendo
atrás a las leyes anteriores. para exigir, y él estaba creando
una división entre los judíos y gentiles por algo no válido. Y eso es lo que vamos viendo
esta mañana. Todo eso dice el versículo, otra
vez, de 14 y 15, porque él mismo, Cristo mismo, es nuestra paz. nuestra paz de todos los creyentes. Efesios fue escrito también a
los, mayormente los gentiles, pero también había judíos, pero
Pablo está incluido, es nuestra paz. Quien de ambos pueblos,
es decir, el pueblo judío, pueblo gentil, ha hecho uno derribando
la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne la enemistad
ya no podía haber enemistad entre judíos y gentiles en el cuerpo
de Cristo. La ley de los mandamientos expresados
en ordenanza para crear en sí mismo de los dos un nuevo hombre,
estableciendo así la paz. Un nuevo hombre, el pueblo unido
de Dios. Dios ya no tiene por un lado
el pueblo judío como su pueblo especial y la iglesia, por otro
lado, de los que podrían estar incluidos en iglesia. Todos los
que creemos en Jesús estamos incluidos en el cuerpo de Cristo,
la iglesia y la Biblia también lo llama el verdadero Israel. ha hecho un solo cuerpo, ya no
hay división para el pueblo de Dios. Deseo hacer varias aplicaciones
esta mañana de lo que hemos estado viendo. Primero, yo creo que
debemos entender la primera aplicación y la primera es el racismo que
existe aún en la iglesia cristiana en Bolivia. Obviamente tener
diferentes iglesias por causa del idioma es una razón válida. Necesitamos entender y participar
en la iglesia con comprensión. Pero algo que pasa muchas veces
es la división por ser de diferentes etnias o clases sociales. Muchas
veces, aún en la iglesia cristiana, hay clases sociales en la iglesia
que se conforman a las clases sociales en el país. eso es una
maldad terrible delante de Dios. La verdad que Cristo es nuestra
paz quiere decir que por medio de él y su evangelio ya no existe
barrera entre una nación y otra, ya no existe ninguna causa, ningún
sistema de clases o por etnias, por lo que sea en la iglesia. Uno de los Filimón en el Nuevo
Testamento, Pablo está animando a Filimón a aceptar a su esclavo,
perdón, Onésimo, gracias, a aceptarlo como hermano. Eso nos pasa también por encima.
Como para él, hacer eso habría sido ir en contra de todo lo
que la clase social y también la posición que él tenía. Pero nosotros aquí, muchas veces,
hay una mentalidad de clases sociales, aún dentro de la iglesia. Y eso es una maldad delante de
Dios. En Dios, bueno, nosotros podemos
ver diferentes colores de piel, diferentes etnias, pero en Dios,
la realidad es, hay una sola raza, la raza humana. Y todos somos iguales en Cristo. Delante de Dios, el color de
la piel no importa nada. lo que importa delante de Dios
es ser reconciliado con Dios y pertenecer a su familia. Eso
es también lo que nos debe importar. Tal como los judíos tenían que
vencer su racismo para proclamar el Evangelio a todos, incluir
todos los creyentes como miembros reales del cuerpo de Cristo,
así nosotros necesitamos esforzarnos por una comprensión correcta
y un amor genuino por todos los creyentes. Y eso es lo que nosotros
aquí en esta iglesia necesitamos seguir trabajando, esforzando. Y realmente yo creo que estamos
en un sentido general bien en este punto, pero no es que podemos
como decir relajarnos, es algo que tenemos que seguir pensando
porque por un lado los de las clases más altas pueden tener
discriminación hacia las más bajas y los de las clases por
decir más bajas pueden sentir inferiores a los otros, por ejemplo
no tomando una posición de liderazgo o otra cosa en la iglesia sólo
por eso, La Biblia no sabe nada de eso. Anoche estuvimos viendo las cualidades que deben ser
los líderes. No habla nada de raza, de ascendencia. Habla solo de carácter delante
de Dios. Mi segunda aplicación esta mañana
tiene que ver con lo que dice en Efesios 2, 15. Aboliendo en
su carne la enemistad, la ley de los mandamientos expresados
en ordenanzas. Aboliendo en su carne la enemistad,
la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas. Recuerden que
una parte de la barrera fue por los mandamientos judíos, varios
de los cuales eran invenciones humanas. Y la aplicación aquí también
es muy sencilla. Muchas veces iglesias y los cristianos
hacemos barreras y discriminaciones por reglas humanas que la Biblia
no sabe. Imponemos reglas humanas que
no tienen validez en el cuerpo de Cristo. Por ejemplo, una iglesia
puede tener reglas respecto a la vestimenta. tanto de las mujeres
como de los varones y obviamente no estoy hablando de ser inmodesta,
de vestirse incorrectamente, estoy hablando de una forma de
vestirse en contra de otra, por ejemplo pueden exigir faldas
como si fuera una exigencia bíblica, faldas o vestidos para las mujeres,
no es una exigencia bíblica, puede haber una razón para vestirse
así, pero no es una exigencia bíblica. Debemos vestirnos, yo
creo, entendiendo que estamos viniendo a la casa de Dios con
reverencia, no como si estuviéramos yendo a jugar fútbol. Yo creo
que eso es un… pero no hay una exigencia explícita y tampoco
podemos decir, estás excluido por eso y seguir amonestando
por tal razón. Puede ver distinciones por la
traducción de la Biblia. Decir, ya, tú eres de otra clase
de creyente, ¿por qué usas esa traducción? Hay iglesias que
hacen tales distinciones. Hay movimiento aquí también que
ha entrado Bolivia respecto a la, bueno, la reina Valera, Textus
Receptus, que es el griego por decir que está detrás de eso,
que no está bien. Está creando una división en
la iglesia, inválida, que no es correcto. Puede haber críticas
y divisiones por la música. Obviamente, la música debe ser
bíblica. Pero muchas veces las peleas
por la música son porque a mí me gusta este tipo de música. Eso no es bíblico. Y hay muchas
divisiones respecto a eso. Hay muchas otras cosas que se
podría dar como ejemplo, pero debemos ser muy cautelosos en
imponer exigencias. Si no son bíblicas, no tenemos
derecho. Si hay una base bíblica de algo,
podemos explicar, podemos decir, esa es la base por la cual queremos
hacer esto o aquello. Y otro, por ejemplo, no hay una
ley que dice que tenemos que reunirnos los domingos en la
mañana. No hay una ley, aunque sí, es nuestra costumbre y es
una buena costumbre. Vamos a seguir esta costumbre.
No porque la ley, la Biblia, exige domingo en la mañana, pero
sí nos exige reunirnos. Es un mandato de Dios. Y nosotros hemos decidido, en
general, el momento y los momentos. El pasaje de hoy nos dice explícitamente
que todas las barreras por razones de reglas humanas y aún de la
ley ceremonial de Cristo han sido solucionadas en Cristo.
Cristo es nuestra paz. Ya no existe razón para imponer
reglas humanas y para crear distinciones en la iglesia. las divisiones
válidas deben basarse en razones legítimas, como una negación
a dilución del evangelio, por doctrinas engañosas, por hipocresía,
etcétera. Y realmente debemos ser muy lentos
para dividir solo por no estar de acuerdo con un hermano en
un punto de menor importancia. Pasando a la tercera aplicación
de esta mañana, Yo creo que es muy necesario en este momento
en la historia de Bolivia. Tristemente muchas iglesias cristianas
están muy polarizadas a causa de la política. O una iglesia
es de la izquierda o una iglesia es de la derecha. Y muy rápidamente
uno aprende que no se debe hablar de este tema porque puede provocar
una división inmediata. El texto de hoy habla de este
asunto directamente. ¿Cómo puede haber una división
por la ideología cuando los otros creyentes con el amor de Cristo
están pasando por alto también, o estamos en Cristo? Me explico. Hay asuntos políticas
que sí podemos debatir. si debe ser el socialismo, capitalismo,
la Biblia no habla de eso directamente. Yo creo que sí, hay cosas en
la palabra que apuntan a eso y algunos principios tal vez,
pero no, no es una razón para dividirnos. Pero la Biblia sí
habla directamente a la moralidad. Entonces, cuando los estamos
hablando en el área político, cuando tocan la moralidad, como
el aborto, la homosexualidad, el matrimonio, sí o sí es causa
de involucrarnos y animarnos como creyentes en lo que agrada
a Dios, sea cual sea el partido político. Pero a la vez es importante que
esas conversaciones se hagan con amor, pero cuando los asuntos
políticos no tocan la moralidad bíblica debemos entender y debemos
poder tener diferentes opiniones sin romper con el amor fraternal. En la palabra de Dios realmente
ellos vivían en el Nuevo Testamento y también muchos en el Antiguo
Testamento con reyes con sistemas políticos muy corruptos, pero
en el medio de eso seguían proclamando la palabra de Dios, lo que Dios
mismo había dado para todos, sea un político o no. Y para
nosotros debemos entender que el reino de Dios, la palabra
de Dios, va a avanzar, sea quien sea, está en el gobierno. Debemos tomar los principios
de orar por el gobierno, de buscar leyes justas conforme a la palabra,
pero de hacer una división y decir, por ejemplo, esta iglesia es
de la derecha, o esta iglesia es de la izquierda, está mal. Debemos estar buscando los principios
bíblicos que fundamentan nuestras decisiones políticas. Y si no
hay una razón de moralidad, de política, no debemos hacer divisiones
para esas cosas. Debemos poder tener conversaciones,
tal vez animadas también, respecto a esos asuntos, pero no deben
dividir. Pero cuando hablamos de la moralidad,
sí es algo que debemos buscar lo que agrada a Dios. Voy a terminar mis aplicaciones
esta mañana con una aplicación más personal. Muchas veces hay
barreras entre nosotros y otras personas por el pecado no resuelto. Muchas veces aún en la iglesia
con otros creyentes no buscamos resolver problemas. Lo que se
hace es solo tratarlos en la forma que los trate el mundo. Por un lado puede entrar en la
amargura y venganza o tapar el problema superficialmente. Podemos mantener enemistades
y rivalidades en nuestros corazones, tal vez chismeando a los que
nos escuchan. El guardar rencor y hostilidad
en nuestro corazón contra otro hermano Y otro creyente es violar
la paz que Cristo ha establecido por medio de su cruz. Hay que tratar los problemas
correctamente. Y si, por ejemplo, si hay un
problema que es público, hay que tratarlo públicamente. Si
el problema es privado, hay que tratarlo de esa forma. La manera
de conquistar la hostilidad en tu corazón es pedir a Dios que
reemplazca esos hábitos anteriores con hábitos nuevos que agradan
a Dios. ¿Cómo hacían los judíos en general
con los gentiles y viceversa? Los creyentes comenzaban a congregarse
juntos. comenzaban a interesarse uno
por otro. Todas las cartas que Pablo escribe,
muchos de esos son, bueno, el ministerio de Pablo en sí era
para los gentiles. Pablo tenía mucho amor por creyentes
gentiles y era un fariseo antes de ser creyente. Sin lugar a
dudas, esas actitudes de enemistad, de racismo, él tenía que pelear,
así que la manera de combatir eso era entender las verdades
que en Cristo tenemos paz y comenzar a tratar, amar, orar por ellos
conforme a lo que la palabra dice. Y eso es también lo que
debemos estar haciendo en la manera o en nuestras relaciones
personales. Que Dios realmente nos ayude
en ese asunto. Podemos preguntar de los de la
palabra, cómo es que Jesús podía mantener una actitud tan agradable
a Dios en medio de circunstancias muchas veces contrarias. circunstancias
como la incredulidad de sus discípulos, las rivalidades también de ellos,
la traición también, el trato que recibió también de los fariseos,
cómo podía mantener una actitud de buscar la paz, la reconciliación
con sus discípulos en eso. ¿Cómo podían mantener actitudes
que agradaban a Dios otros personajes bíblicos, como José que fue traicionado
y vendido por sus hermanos? Moisés que siempre tenía que
tratar con un pueblo contrario y había muchos otros. Era porque
ellos personas no mantenían una actitud de hostilidad y maldad
hacia las otras personas. obviamente también esas personas
también tenían que luchar contra el pecado, ellos tenían que luchar
contra los mismos pecados que nosotros también, pero podían
ir ganando la victoria por tener la mente puesta en las cosas
correctas. No olvidemos que el contexto
de hoy está hablando de enemistades de diferentes naciones y que
por medio de la cruz todas estas cosas han sido derribadas. Y
la aplicación del texto es que ya no hay razón por separación
entre creyentes de ascendencia judía y creyentes de ascendencia
gentil. La aplicación, hemos visto varias
aplicaciones, primero de clase social, de etnia, Ya no hay razón
de tener una iglesia de la clase alta, otra iglesia de la clase
baja. No es correcto. Es un pecado
delante de Dios. No es correcto que en las iglesias
podemos estar imponiendo reglas humanas para así crear divisiones. Eso también es pecado. No hay
razón de tener hostilidad por el asunto político. Debemos poder
conversar de los puntos políticos en hermandad y conforme a la
palabra. Y finalmente, la última aplicación
es, no debe haber hostilidad entre un hermano y otro. Cristo
ha establecido la paz. En el cielo, todos los que somos
creyentes vamos a estar adorando a Dios juntos. Vamos a vivir esta perfecta paz. No va a haber ninguna hostilidad
en el cielo. Y la iglesia, que es el cuerpo
de Cristo, debe ser un lugar donde ya se está viviendo esa
realidad más y más. Vamos a ver los otros puntos
que están en el bosquejo la próxima semana, que son reconciliados
con Dios. Y eso es la base por lo que hemos
estado hablando hoy día, la paz que tenemos. Y también que todos
tenemos entrada al Padre por el Espíritu. Y realmente todo
eso son verdades, otra vez, sorprendentes para los gentiles. Recordamos la verdad principal.
Dios ha hecho la paz entre los judíos y los gentiles, creando
un solo pueblo en Cristo Jesús. Por medio de la cruz, Cristo
ha acabado con la enemistad tanto verticalmente con Dios como horizontalmente
entre los seres humanos, dándonos toda su entrada al Padre por
medio del mismo Espíritu. Si hay alguien aquí esta mañana
que no ha experimentado primero la paz con Dios, Hoy es el día
de arrepentirse y creer en Cristo. Solo por medio de Él puedes estar
en paz con Dios, con los pecados perdonados. Y el llamado del
Evangelio es sencillo, volver de ti mismo a Dios. confiar solo
en Jesucristo y su obra perfecta, su vida, su muerte, su resurrección. Y así vas a tener, entrar a tener
paz con Dios y ya puedes tener paz con los otros miembros del
cuerpo de Cristo. Para los que somos creyentes,
que trabajemos esta paz en el cuerpo de Cristo. Primero aquí
en nuestra iglesia, Y también si lo encontramos en otros círculos
cristianos en los cuales andamos, podemos animar, podemos exhortar
conforme a lo que la palabra dice. La palabra no conoce clases
de personas. Todos somos uno en Cristo. que dejemos de tomar por sentado
realmente la paz que nosotros hemos obtenido y que nosotros
nos esforcemos en esa paz. Voy a terminar leyendo otra vez
Efesios 2, 11 a 22. Efesios 2, 11 a 22. Dice, recordad pues que en otro
tiempo vosotros los sentiles en la carne, llamados en circuncisión,
por tal llamada circuncisión hecha por manos en la carne,
recordad que en ese tiempo estabais separados de Cristo. excluidos
de la ciudadanía de Israel, extraños a los pactos de la promesa, sin
tener esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo
Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido acercados
por la sangre de Cristo, porque Él mismo es nuestra paz, quien
de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación,
aboliendo en su carne la enemistad, La ley de los mandamientos expresados
en ordenanza para crear en sí mismo de los dos un nuevo hombre,
estableciendo así la paz y para reconciliar con Dios a los dos
en un cuerpo por medio de la cruz, habiendo dado muerte en
ella a la enemistad. Y vino y anunció paz a vosotros
que estabais lejos y paz a los que estaban cerca. porque por
medio de él los unos y los otros tenemos nuestra entrada al Padre
en un mismo espíritu. Así pues, ya no sois extranjeros
ni advenidizos, sino que sois conciudadanos de los santos y
sois de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles
y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la figura angular. en quien
todo el edificio bien ajustado va creciendo para ser un templo
santo en el Señor, en quien también vosotros sois juntamente edificados
para morada de Dios en el Espíritu. Vamos a orar. Gracias, Señor, por este pasaje
para nosotros. Al principio es un poquito más
difícil de entrar en el mundo en el cual fue escrito este pasaje,
pero te pido, Señor, que tú nos ayudes a entender que es muy
aplicable para nosotros. Que primero, lo realmente sorprendente
que es que nosotros, los que somos gentiles, podemos tener
paz. contigo y con el pueblo de Dios. Ayúdenos a no tomar eso por sentado
hoy día y realmente darte gracias por habernos incluidos en tu
pueblo. Y segundo Señor, ayúdenos a entender
las aplicaciones válidas las enemistades, la hostilidad que
existía en el tiempo en el cual fue escrito, también existe hostilidades
similares. Hay clases sociales aún dentro
de la iglesia cristiana y está mal, señor. Hay divisiones por
reglas humanas. Hay divisiones por asuntos políticos,
señor. Y te pido por tu iglesia que
tú nos ayudes a entender que en Cristo todos somos uno. Ayúdanos también a entender que
debe haber paz entre nosotros y otros creyentes, Señor, porque
por tu carne, por tu sacrificio, tú has establecido la paz. Y esa paz es vivir en armonía,
es vivir en amistad, es vivir realmente con bondad y amor hacia
nuestro hermano. Y te pido, Señor, que tú puedes
seguir obrando eso en nuestros corazones, en nuestra iglesia,
que realmente podemos entender y vivir estas verdades que estamos
viendo hoy día. Gracias, Señor, por toda tu obra
maravillosa que tú has hecho para hacernos tu pueblo, que
te sigamos dando la gloria, las gracias y regocijándonos en esta
bendición grande que hemos recibido de ti. Gracias, Señor, en tu
nombre santo. Amén.
Cristo nuestra paz #1
Series Efesios
VERDAD PRINCIPAL: Dios ha hecho la paz entre los judíos y los gentiles creando un solo pueblo en Cristo Jesús. Por medio de la cruz, Cristo ha acabado con la enemistad (tanto verticalmente con Dios como horizontalmente entre los seres humanos) dándonos todos entrada al Padre por medio del mismo Espíritu.
Escrituras tomadas de La Biblia de las Américas® (LBLA®), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.LBLA.com
| Sermon ID | 2132305153599 |
| Duration | 59:44 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Ephesians 2:14-18 |
| Language | Spanish |
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