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Vayamos a Daniel. En nuestra serie de escatología.
Estamos considerando. Las 70 semanas de Daniel. El capítulo 9. versos veinticuatro al veintisiete setenta semanas están determinadas
sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad para terminar la prevaricación
y poner fin al pecado y espiar la iniquidad para traer la justicia
perdurable y sellar la visión y la profecía y ungir al santo
de los santos. Sabe, pues, y entiende que desde
la salida de la orden para restaurar y edificar a Jerusalén hasta
el Mesías príncipe habrá siete semanas y setenta y dos semanas. se volverá a edificar la plaza
y el muro en tiempos angustiosos. Y después de las sesenta y dos
semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí. y el pueblo de un príncipe que
ha de venir destruirá la ciudad y el santuario. Y su fin será
con inundación y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará
el pacto con muchos. A la mitad de la semana hará
cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de
las abominaciones vendrá el desolador hasta que venga la consumación
y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. Ya nosotros consideramos la semana
pasada el resumen que ofrece el versículo 24 de todo lo que
se enseña en estos versos que hemos leído. El ángel Gabriel
le trae esta revelación a Daniel. Como sabemos en el contexto,
Daniel estaba sumamente angustiado por la condición y el estado
en que estaba el pueblo de Israel. Habiendo él leído en el libro
de Jeremías, pudo observar que ya la profecía sobre la deportación
de Israel estaba llegando a su final o a su final cumplimiento. Y en ese contexto, Daniel se
humilla delante del Señor pidiendo que Dios, en su gracia, cumpliera
lo que él había prometido, el retorno de Israel a la tierra
prometida. Y es en ese contexto de ruego,
de oración, de súplica, de humillación, de confesión del pecado, donde
el ángel Gabriel es enviado con la respuesta a la oración de
Daniel. Y eso es justamente lo que estamos
considerando, la respuesta que le envió Jehová Dios a Daniel
con este ángel Gabriel donde Dios le daba un informe detallado
de los eventos que iban a suceder desde la restauración de Israel
en la tierra prometida hasta la destrucción del Templo de
Jerusalén por las horas, por las horas de Tito, el romano. Básicamente, eso es lo que se
enseña, lo que el ángel les revela aquí en esta profecía. Vamos a ver ahora en detalle
los versos que hemos leído, o sea, la explicación y aplicación que
le da el ángel Gabriel a lo que le había resumido en el versículo
24. Primero que nada, Gabriel revela
que la orden de reedificar a Jerusalén marcaría el inicio de esas 70
semanas. Ya nosotros vimos la semana pasada
que la palabra semana no solamente se refiere a siete días en el
lenguaje de los hebreos, en el argot de la comunicación de los
hebreos, La palabra semana puede denotar tanto 7 días como también
7 años. Se usa tanto para designar 7
días como para designar 7 años. Y obviamente, el contexto aquí
nos enseña que la palabra semana aquí no es usada para definir
7 días, sino para definir 7 años. de manera que cada día, en este
contexto, es equivalente a un año. Eso es importante que lo
tengamos en mente. El primer período abarca siete
semanas, o sea, 49 años. Siete por siete son 49. 49 años. Es el período en que
los judíos han de retornar a Jerusalén. es el tiempo en que Jerusalén
será reconstruida. Y esto se llevó a cabo en los
días de Edras, en los días de Neemías y otros siervos de Dios
que retornaron de la cautividad para emprender esa tarea de reconstruir
a Jerusalén, el templo, y demás edificaciones como la muralla
que habían sido quemadas y destruidas. Ahora, la Biblia presenta cuatro posibles decretos en los
cuales o en uno de los cuales se habría
de cumplir la revelación que le dio Gabriel a Daniel. En Esdras 1, 4 y en Esdras 5,
13 al 17, ahí aparece el decreto de Ciro. donde se le da a Estras y a los
cautivos la libertad para retornar a Jerusalén para llevar a cabo
la obra de de reconstrucción. Eso pasó en el año quinientos
treinta y ocho aproximadamente. También encontramos otro decreto tenía como propósito volver a
la volver a Jerusalén a los expatriados del pueblo de Israel. Eso lo
encontramos en estas seis, seis al doce. Artajerjes también hizo
un decreto por el año cuatrocientos cincuenta y ocho con la finalidad
de restaurar a Jerusalén. Eso lo encontramos en Esdras
siete once al veintiséis. Y Altajereje también hizo otro
decreto dándole a Nemi a permiso un viaje seguro y provisiones
para retornar a Israel con la finalidad de restaurar a Jerusalén
Todos estos decretos ponen un solo énfasis. Dios. Habría de cumplir de manera exacta
y precisa, inequívoca lo que le había. Dicho a Daniel por boca del ángel
Gabriel y eso básicamente es lo que se revela ahí en esos
decretos, Dios cumplió su palabra. Dios cumplió su palabra tal y
como le había dicho Gabriel a Daniel. Eso sucedió. Los libros de la
historia están ahí y revelan claramente que Dios cumplió al
pie de la letra lo que Gabriel le había revelado a Daniel. Israel fue restaurado, el templo
fue restaurado, las murallas fueron restauradas y el pueblo
de Israel retornó con toda seguridad a morar en la tierra donde 70
años antes habían sido hechos cautivos y expatriados desde
allí. De manera que Se cumplió al pie
de la letra lo que Dios le había revelado a Daniel que habría
de suceder en esas primera siete semanas o cuarenta y nueve años. Se cumplió al pie de la letra.
El libro de Neemías y el libro de Estras se ocupan de revelar
la historia cumplida, los hechos acontecidos. Dios fue fiel a
su promesa, la cumplió. Y ahí está el libro de Estras
y de Neemías para afirmarnos que eso sucedió bien. El segundo período abarca 62
semanas. Primer período, reconstrucción,
49 años. En esos 49 años, Dios cumplió
su palabra. Israel fue restaurada. Se terminaron
esos 49 años. Ahí se inicia la segunda etapa
de la revelación que le dieron a Daniel. Esa segunda etapa abarca
62 semanas o 483 años. En ese período. De 483 años.
Se completa todo aquello que había sido revelado a Daniel. En la época de Nehemias, dice
un autor, o muy pronto después, el profeta Malaquías escribió
la última nota de la profecía bíblica por el año 516 antes
de Cristo, el año en que el templo fue terminado. En ese libro,
el Señor reprende a los sacerdotes por sus matrimonios, por sus
matrimonios mixtos, con paganos, con paganas, también los reprende
por el descuido de los diezmos y ofrenda, los reprende por la
indiferencia hacia el Sabbat, Malaquía, En ese contexto, abarca
el fin apropiado a la orden profética del Antiguo Testamento y anticipa
la siguiente palabra profética que vendría por Juan el Bautista
y el mismo Señor Jesucristo. Entonces, esos 483 años son denominados
un período de silencio. que duró aproximadamente 400
años. Malaquía fue la última voz profética
con la cual Dios le habló a Israel y a partir de allí no se levantaron
más profetas inspirado por el Espíritu Santo para escribir
nuevos libros en el Antiguo Testamento o para dar nuevas revelaciones. del antiguo testamento para Israel. Ese periodo abarcó unos cuatrocientos años,
como dice un comentarista. Después de su regreso de la deportación,
siguieron sobreviviendo unos cuatrocientos años más de agitada
vida política siendo súbditos sucesivamente de los persas,
los macabeos, los macedonios y los romanos, con un breve respiro
de nacionalidad cuando fueron súbditos de los macabeos. Pero el eclipsis de la independencia
política solo sirvió para intensificar la exclusividad nacional de ellos. pudieron haber tenido fallas
durante los cuatro siglos que transcurrieron antes de la venida
de Cristo, pero se puede tener certeza de que la idolatría no
fue una de ellas. La disciplina de la cautividad,
el noble ejemplo de Daniel y sus compañeros, y la obra de Estras
y de Neemías lo curó para siempre de la idolatría. en medio de
las imponentes idolatrías de las poderosas naciones, hubo
un pequeño y despreciado pueblo que se aferró a la unidad y a
la espiritualidad de Dios, un oasis en el desierto universal
del politeísmo. Y añade José Grau, la espinosa
estaca del judaísmo fue protegida divinamente hasta que brotó en
flor para convertirse en el prometido hijo de David e hijo de Dios
y en la iglesia que nacería de este. un pueblo de amor y presencia
universal, luego fue barrida para siempre en la tormenta de
guerra emprendida por Tito y sus legiones romanas. Básicamente
ahí se resume lo que fue la vida nacional, la vida política, la
vida religiosa de Israel. durante ese período de sesenta
y dos semanas que describe el profeta Daniel. Ahora, en esos
cuatrocientos años llamado de silencio profético, los hilos
de la historia siguieron siendo movidos por la mano de Jehová
de los ejércitos. En esos 400 años, la mano de
Dios continuó tejiendo la historia con la mano de su providencia
para hacer cumplir sus propósitos sobre la faz de la tierra. En
ese contexto, durante ese periodo de 400 años, Dios levantó a Alejandro
Magno, Y qué importancia tiene este personaje en el contexto
de la historia de la redención? Bueno, primero que nada. Dios levantó a este personaje
llamado Alejandro Magno para reinar durante 13 años. En el contexto. De. Grecia. Y su reinado cambió por
completo la estructura política y cultural de toda esa región. Alejandro conquistó el imperio
mero persa fundado por Ciro el Grande en el año quinientos treinta
antes de fue algo extraordinario. Es calificado como algo milagroso
porque nadie había logrado tanto en tan poco tiempo y siendo un
individuo muy joven de edad. Con Alejandro se inició lo que
se denomina el período helenístico, que va del 323 a. C. hasta el año 30 a. C. El imperio de Alejandro y los
sucesores de este difundieron el idioma griego, difundieron
la cultura griega, a todos los territorios que conquistaban. Por esa razón, el griego llegó
a ser tan ampliamente conocido en todo el mundo antiguo. Este
se arraigó profundamente y fue un productor de cultura. Cuando
llegaron los romanos, ya este idioma estaba profundamente arraigado
en el tejido de la cultura social, tanto de la alta sociedad como
de las castas más bajas de la población de esos años. Y esa es la razón. por la cual
los veintisiete libros del Nuevo Testamento fueron escritos en
ese idioma griego. Ahora, ¿por qué Dios permitió
la difusión del idioma griego? ¿Por qué Dios permitió que ese
idioma se universalizara? Cuando Levantó a este hombre Alejandro
Magno para conquistar el mundo conocido. ¿Cuál fue la razón
o la motivación que tuvo Dios para permitir que esto sucediera
así? Bueno, mis amados hermanos. Yo
soy de la convicción de que el idioma griego era el lenguaje
más idóneo. Para comunicar. las grandes verdades
abstractas contenidas en el Nuevo Testamento. Recuerden los personajes
que produjo esa cultura. Platón. Y la llamada filosofía
platoniana. Sócrates. Otro gran y eminente
filósofo, Aristóteles. Hay una playa de grandes filósofos
que no aparecen en ninguna otra cultura. Y la pregunta es, ¿por
qué? ¿Es que eran más inteligentes los griegos que la demás cultura? Yo pienso que no. que el problema no estaba en
el nivel de inteligencia, en el coeficiente de inteligencia. El problema aquí, el asunto aquí
está en el hecho de que la cultura es producida, es la productora
de los idiomas y obviamente el idioma griego contiene un medio
de comunicación, una herramienta de comunicación que permite comunicar
grandes verdades abstractas. Por eso los filósofos griegos
se explayaron en todas esas teorías que ellos elaboraban acerca de
la vida, acerca de todos los asuntos que tienen que ver con
la existencia humana en esta tierra. El idioma fue una herramienta
que le permitió a ellos expandir sus pensamientos, hurgar, escarbar
en las interioridades del alma humana. Le permitió escarbar
en las problemáticas de la existencia humana en este mundo. ¿Qué herramienta
usaron para ello? el idioma y la cultura que le permitía llegar
a esos lugares recónditos del corazón y del alma humana para
hurgar allí, para escalvar allí. Interesante observar o leer esos
tratados de filosofía de Platón o de Aristóteles. Cuando usted
lee a esa gente, para usted entender lo que están diciendo, tiene
que a veces leer dos veces lo que están allí escrito, para
poder darle cabeza a lo que ellos están diciendo. Para poder entender
lo que ellos están diciendo, los conceptos que emplean. Muchas
veces alejados de la verdad, pero otras veces, otras veces
muy cercanos a las verdades universales. Y no debemos de olvidar que la
tabla de la ley de Dios estaba escrita en el corazón del hombre.
Por eso a un Platón no le fue difícil descubrir que el hombre
tenía alma. O Aristóteles. ¿Por qué? Bueno, porque hay una
revelación de la ley de Dios escrita en la tabla de su corazón
que le permitía a ello hurgar en caminos que para otras culturas
era imposible llegar allí. De manera que Dios preparó el
terreno para que el idioma griego fuera el idioma universal, el
que más se hablaba en aquella cultura. Y obviamente, como era
un idioma universal, el Nuevo Testamento fue escrito en ese
idioma para que pudiera llegar cuanto antes, en un lenguaje
claro, sencillo, llano, para que todo el mundo conocido pudiera
conocer de las buenas nuevas. Sabemos que las barreras del
idioma son una verdadera barrera a la hora de comunicar un mensaje.
Porque si usted lo que habla es español y llega a China, y
usted no habla chino, y los chinos no hablan español, ¿cómo usted
se comunicará con ellos? ¿Cómo usted le entregará el mensaje?
Por señas. ¿Ven por qué Dios levantó a este
hombre? Para regar la cultura griega
y llevar a los de aquellas generaciones a hablar un idioma único o por
lo menos el predominante. Bueno, para que tengamos una
idea, recordemos que Cristo, cuando fue crucificado, arriba
le clavaron una tabla. Dónde se exponía la causa de
su muerte. Fue escrita en arameo. Fue escrita
en griego y fue escrita en latín. En arameo, porque era el idioma
de los judíos. En griego, porque era el idioma
que más se hablaba en el imperio romano y en latín, porque obviamente
era el idioma oficial. Pero se destaca el hecho de que
fue escrito en griego. ¿Por qué en griego y no en arameo
y en latín nada más? Bueno, porque el griego era el
idioma que más se hablaba. Era el idioma común. Luego de los griegos, llegó el imperio
romano. En el año 27, Allí se inauguró
este imperio que duró hasta el 476 después de Cristo. Comenzó
en el 27 antes de Cristo y llegó hasta el 476 después de Cristo. Y es interesante, mis amados
hermanos, porque este imperio albergaba a alrededor de 60 millones
de personas. sesenta millones de personas
aproximadamente vivían en unos tres millones de kilómetros cuadrados. Eso abarcaba en territorio el
imperio romano tres millones de kilómetros cuadrados y sesenta
millones aproximadamente de habitantes. Ahora, el imperio romano, a mi
juicio, Dios lo permitió o lo estableció en su providencia
para crear lo que se denomina la paz romana. Durante alrededor
de 100 años, el imperio romano trajo una paz a toda esa región de 3 millones
de kilómetros cuadrados, a esos 60 millones de habitantes que
había en su territorio. Había paz. Y esa paz permitió que se crearan infraestructuras
de comunicación en toda esa vasta extensión de
territorio que abarcaba a Asia, que abarcaba a Europa y que abarcaba
también a África. Eso obviamente agilizó y permitió
la rápida comunicación entre una comunidad y otra. Habían
buenas carreteras. Y por ende, había una gran facilidad
para llevar el mensaje del evangelio de una comunidad a la otra. Y
eso fue lo que hizo posible, sin lugar a dudas, de que el
evangelio rápidamente. Se esparciera sobre eso 3 millones de metros cuadrados
para alcanzar a esos 60 millones de alma que habitaban en esos
3 millones de kilómetros cuadrados. Había buena comunicación, buena
carretera. De hecho, yo me sorprendí enormemente
cuando fui allá a España hace ya unos cuantos años. porque
me llevaron a un puente que aún estaba, hermanos, intacto, en
pleno funcionamiento. Cruzaba un río. Y ese puente está todavía en
pleno, oiga bien, en pleno funcionamiento. Cientos de autos cruzan por ahí
diariamente. Un puente construido en el año
100, ahí tiene la placa, en el año 100 después de Cristo. Yo no lo voy a creer, pero Tú
me estás diciendo a mí que ese puente lo crearon los romanos
cuando esto aquí era parte de esos tres millones de kilómetros
cuadrados que comprendían ese imperio. Sí, eso fue construido
en ese tiempo, mis hermanos. Las bases debajo del puente,
las que están dentro del río, están igualitas. hecha de piedra, de una piedra
que yo no me la puedo aplicar. Pero el punto aquí es que eso
era el imperio romano. Eso fue lo que creó el imperio
romano. Una infraestructura. De comunicación vial extraordinaria. Y obviamente eso facilitó. Que el evangelio. fuera llevado
a las muchas comunidades que habían allí. Se estima que en
los primeros 100 años de predicación del evangelio en esa vasta extensión
de terreno y a esos 60 millones de habitantes que había en ese
imperio. En los primeros 100 años, prácticamente
todo el imperio romano había sido evangelizado. todo el imperio
romano. Millones de creyentes ya habían
en esos territorios del imperio. Y amados hermanos, eso fue gracia
al trabajo evangelístico y obviamente también gracia a la buena comunicación
que había entre las diferentes comunidades. Por lejos que tuvieran
las comunidades, había facilidad para llegar Cuando le hablo del
puente, está hablando del Lugo. Eso está en el norte de España,
en la parte de arriba, por el mar Cantábrico, por allá arriba. O sea, había una franca comunicación
entre la capital del imperio, Roma, y algo tan lejos como Lugo. Se podía llegar por carretera.
Y de ahí de Roma, Sin problema se podía llegar a Palestina por
carreteras. Porque el imperio se ocupó de
crear infraestructuras que facilitaran que el evangelio fuera llevado
de una comunidad a otra. De manera que en esas 62 semanas, la mano providencial de Dios
no estaba de brazo cruzado, estaba activa, estaba obrando en todo
el vasto imperio romano. Eso está claro en esas 62 semanas. ¿Hasta dónde llegan las 62 semanas? Según vimos aquí en el pasaje
bíblico, llegan hasta el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Y ahí se inicia lo que se denomina
el tercer periodo. El tercer periodo de esas 70
semanas de Daniel. El tercer periodo narrado en
esas 70 semanas de Daniel. Y ese tercer periodo, esa última
semana llamada la semana 70, abarca dos etapas o se divide
en dos se divide en dos los primeros tres días y medio
o sea treinta y cinco años van desde el nacimiento de cristo
hasta su muerte tres años y medio o sea tres días y medio treinta
y cinco años lo siguiente tres días y medios, o sea, lo siguiente. Treinta y cinco años. Aproximadamente. Van desde la
muerte de Cristo hasta la detrucción de Jerusalén en el año 70. Nota que el versículo 27 dice
y por otra semana confirmará el pacto con muchos. A la mitad de la semana hará
cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de
las abominaciones vendrá el desolador hasta que venga la consumación
y lo que está determinado se derrame sobre el desolador. Observemos este texto bíblico.
Dice y por otra semana confirmará el pacto con muchos. Como hemos dicho, una semana
tiene siete días. Y la palabra semana aquí no se
refiere a días literales, sino a días de año, como ya hemos
señalado. La palabra días aquí es una expresión
simbólica que representa años. Siete años. Y es interesante,
en la Biblia el número siete tiene una marcada simbología. Significa aquello que es o llegará
a ser perfecto, aquello que es o llegará a ser pleno. Por ejemplo,
Dios le dijo a los israelitas que caminaran alrededor de Jericó
durante siete días seguidos. Y una vez hecho esto, le dieron
siete vueltas a las murallas. ¿Y qué pasó? Las murallas cedieron,
cayeron. Cristo le dice, o los discípulos
le preguntan a Cristo que cuántas veces se debe de perdonar al
que ofende. ¿Y qué responde Cristo? Setenta
veces siete. ¿Hasta cuándo perdonaría a mi
hermano que pegue contra mí? Hasta siete. Él les responde,
hasta setenta veces siete. El número siete, entonces, representa
lo que es acabado, lo que está completo, lo perfecto. Y vemos aquí, mis amados hermanos, que en esos primero tres días y medio se
anuncia el nuevo pacto. y por otra semana confirmará
el pacto con muchos obviamente es una referencia a un periodo
continuo de tiempo y que es imposible separar por espacio de siglos como bien lo hacen los dispensacionalistas por un espacio indeterminado
de tiempo y la ponen allá, al final, al final de la historia. Esa
semana representa ese periodo de tiempo después
del milenio donde vendrá la famosa gran tribulación y otros eventos
más que yo también ahí ligan en ese sentido pero un simple análisis de esta profecía
simple y llanamente establece que la expresión y por otra semana
confirmará el pacto con muchos Es una referencia. Al nuevo pacto
que Dios habría de establecer. Cuando Cristo viniese en su en
su primera venida, así estaba profetizado en Jeremía treinta
y uno treinta y uno. Aquí vienen días, declara el
Señor en que haré con la casa de Israel y con la casa de Judá
un nuevo pacto. de ese pacto es que está hablando
Daniel. Eso fue lo que le reveló Gabriel
a Daniel. A esa profecía es a la que Cristo
hace referencia en Lucas 22 20 cuando dice de igual manera después
que hubo senado tomó la copa diciendo esta copa es el nuevo
pacto en mi sangre que por vosotros se derrama. es una alusión a ese pacto lo
que está haciendo Gabriel a Daniel de manera que la santa cena que
celebramos amados hermanos es el cumplimiento literal de Daniel
nueve veintisiete cada vez que aquí celebramos los domingos santa cena Estamos anunciando
al mundo que Daniel 9.27 se cumplió en medio de nosotros. Estamos
diciendo que ese vino es la sangre del nuevo pacto que derramó Cristo
por nuestros pecados, la cual es representada por el vino. Hebreo 8.10, por lo cual este
es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos
días, dice el Señor. Pondré mis leyes en la mente
de ellos y sobre su corazón la escribiré y seré a ellos por
Dios y ellos me serán a mí por pueblo. Eso fue lo que le revelaron
a Gabriel. Y Gabriel se lo llevó a Daniel. Y por otra semana confirmará
el pacto con muchos. Le dijo el ángel a Daniel. A la mitad de la semana hará
cesar el sacrificio y la ofrenda. Ahí está clarísimo. Primera parte de la semana. Primera
mitad de la semana. Qué va a pasar? confirmará el pacto. ¿Con qué
lo confirmará? Con la sangre derramada por nuestro
Señor Jesucristo. ¿Y qué va a acontecer en la segunda
mitad de la semana? Hará cesar el sacrificio y la
ofrenda. ¿Cuándo hizo cesar el sacrificio
y la ofrenda? ¿Cuándo? vemos que aquí básicamente se está
estableciendo, amados hermanos, el fin de los sacrificios, el
fin de las ofrendas levíticas. ¿Y cuándo iba a suceder eso? Después de la muerte Después,
en otras palabras, de la firma del pacto, del nuevo pacto. ¿Cuándo fue firmado y dónde fue
firmado el nuevo pacto? En la cruz. Cuando él derramó
su sangre. Ahí el nuevo pacto fue firmado. Cuando él. Con su sangre se selló lo que Dios había prometido que
habría de hacer, un nuevo pacto. Lo que estamos diciendo aquí
es, amados hermanos, que el culto judío cesó definitivamente después
de la detrucción del templo. La detrucción de ese templo no
fue otra cosa sino que el cumplimiento literal de lo que Dios le había profetizado
a Daniel. A la mitad de la semana hará
cesar el sacrificio y la ofrenda. ¿Cuándo hizo cesar el sacrificio
y la ofrenda? El día en que fue destruido el
templo en Jerusalén. El Mesía se hizo servir de las
circunstancias históricas para hacer cesar el sacrificio y la
ofrenda que se llevaban a cabo allí en ese templo. Y recordemos
el contexto. Qué declaró Cristo que estaba
sucediendo en ese templo? Con qué lo comparó? Y qué hizo? con una cueva de ladrones. Habéis
convertido la casa de Dios en cueva de ladrones. El templo
estaba totalmente corrompido. Las ofrendas estaban corrompidas. El sacrificio estaba corrompido. Por eso, más el hecho de haber
rechazado a Jesucristo. Dios hizo cesar el sacrificio en aquel templo. Es lo que nos dice la palabra
de Dios claramente. Un autor llamado José Grau dice,
apareció Tito y destruyó el templo, pero no sin antes haber practicado
muchas abominaciones en su interior y en la santa ciudad de Jerusalén. Este estado de destrucción durará
hasta la consumación determinada por Dios. Está claro que el versículo
27 tiene como centro los resultados de la obra redentora de Cristo
y las consecuencias del rechazo por parte de Israel del Mesías. Las setenta semanas constituyen
un periodo continuado de tiempo y que es imposible separar por
espacio de siglos la última de la penúltima semana. Como sabemos, y decíamos hace
un momento, los dipensacionalistas toman esa última semana y la
mandan para el final de la historia, desconectándola de las primeras
sesenta y nueve. Y eso es un error garrafal. Sigue diciendo Grau la última
semana verá la confirmación del pacto. Pues no solamente se cumplirá
las seis predicciones del versículo 24, sino también los gloriosos
resultados salvíficos que emanan de la cruz y que constituyen
el clima de todos los tiempos. En medio de la última semana,
Cristo hará cesar los sacrificios de la ley ceremonial al ofrecerse
a sí mismo en la cruz por nuestros pecados. Jerusalén, no obstante,
será asolada luego de haber rechazado al Mesías. El cumplimiento es
mesiánico y fue totalmente realizado en la primera venida de Cristo. Todo lo que se anuncia en las
70 semanas fue cumplido en la primera venida de Cristo. Eso
es importante señalarlo. a todas luces, resulta totalmente
injustificado separar la semana setenta de las sesenta y nueve
semanas por un intervalo que ya ahora es mayor que la totalidad
de las setenta semanas. Porque es lo que hacen los dispensacionalistas,
que separan una cosa sesenta y nueve de las setenta y las
setenta la mandan por allá. Ahora, usted coge las setenta
semanas juntas al día de hoy quince dos del dos mil veintidós
y ya hace rato que pasamos las setenta semanas juntos de manera que es erróneo ver
este pasaje como lo ven los dispensacionalistas Dice Grau, todos los intérpretes
están de acuerdo en que las primeras siete semanas le siguieron a
las 62, sin que hubiera un paréntesis de por medio. ¿Hubo paréntesis
entre la primera siete y las 62 siguientes? No. ¿Por qué tiene
que haberlo entre las 69 y las 70? Un paréntesis. Si no hubo
paréntesis entre las 7 y las 62 siguientes, tampoco hay paréntesis entre las 69 y
las 70. Es un evento continuado. Las 69 llegan hasta la primera venida de Jesucristo
y su muerte en la cruz. Como sabemos, esa está dividida
en dos. La primera parte, la obra de Cristo, y la segunda
parte, la destrucción del templo y el cese de los sacrificios. Del culto judío, propiamente
hablando. O sea, el cese de todo lo que
implicaba la ley ceremonial. Eso es básicamente lo que se
está aquí anunciando. Cuando Daniel se refiere a las siete
semanas y luego a las sesenta y dos que le siguieron, establece
en todo caso un énfasis que señala inequívocamente un gran evento
en la historia de Israel. ¿Cuál era el evento que se señalaba
ahí? La restauración de Jerusalén, la restauración del templo bajo
estras y leemías. De manera parecida, no existe
ruptura ni intervalo prolongado entre las sesenta y nueve y las
setenta. Pero el modo de hablar del texto bíblico señala el gran
acontecimiento de los siglos. El advenimiento de nuestro Señor
Jesucristo. Eso es lo que se destaca ahí
en esa, en esa última semana. Por eso las separan. para destacar
el hecho, para destacar el acontecimiento, para establecer claramente en
la mente de los lectores que ese evento es el más importante
de toda la historia del universo, la venida de Cristo y el establecimiento
del nuevo pacto con todo lo que eso implica para la raza humana. Eso es básicamente lo que se
destaca ahí en esa semana 70, no otra cosa. se destaca la obra
extraordinaria de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Finalmente,
para resumir, amados hermanos, el versículo
24 destaca que de todos los acontecimientos
que sucederán durante esas 70 semanas, La obra de Cristo ocupa
el centro de la historia. Eso es lo que se destaca en el
versículo 24. En el versículo 25 se destaca el hecho de que
habrá un regreso de los judíos que estaban exiliados. para reedificar el templo. Eso es lo que se destaca en el
versículo 25. En el versículo 26. También se destaca que desde
la edificación del templo hasta. La primera venida de Cristo pasarán
69 semanas. Y amados hermanos, eso es importantísimo. porque esto sin lugar a duda
que era algo que le estaba señalando a los judíos que se avecinaba
un periodo extraordinario para la historia de la redención de
la raza humana y el versículo veintisiete ahí se señala con
claridad el cumplimiento de lo que ya se había profetizado desde
el versículo veinticuatro hasta el versículo veinticinco, veintiséis. Se señala que en esa última semana
se le quitará la vida al Mesías, se establecerá o se reestablecerá,
se renovará el viejo pacto que Dios hizo con Abraham, Pero también allí se señala el
fin del sistema de culto ritual que por siglos había celebrado
Israel. También ahí se destaca la destrucción
de la ciudad de Israel como nación, como pueblo. También se destaca
el fin del santuario. eso es lo que básicamente se
destaca en el versículo veintisiete de manera mis amados hermanos
que Daniel y sus setenta semanas es un pasaje grandemente alentador
para nosotros alentador porque vemos con una simple mirada a
la historia que todo lo que Dios le había anunciado a Daniel vino
a su cabal cumplimiento de manera literal. Y amados hermanos, si
él cumplió lo que había prometido a Daniel, y hoy nosotros somos
el fruto de ese cumplimiento, debemos de estar persuadidos
de que él seguirá cumpliendo con el resto de las profecías
y promesas que nos ha hecho. ¿Guerra avisada? No mata soldado. Y si lo mata, es boy de cuidado. A Daniel se le dijo que en 62
semanas llegaría el Mesía. pero ellos, lejos de estar listos
y preparados para recibirlo, habían convertido el templo de Dios, no en el templo
de Dios, sino en una cueva de ladrones. Y eso revela, obviamente,
el estado espiritual en que estaba Israel cuando llegó el Mesías. Por eso, cuando llegó, muy pocos
se dieron por enterados. Y eso estaba allí revelado claramente en el libro de Daniel. Pero en
lugar de estar mirando al libro de Daniel, estaban mirando los cuartos que se podían ganar
con el negocio de la religión. En eso era que estaban. Los cuartos
que se podían ganar con el negocio de la religión, porque en eso
habían convertido la religión en esos días, en un negocio. Fueron avisados, pero se descuidaron
Y amados hermanos, lo que se les dijo ayer a ellos es lo mismo
que se nos dice a nosotros. Cristo volverá por segunda vez.
Si se cumplió lo que se le anunció a aquellos en esos días, hermanos,
se nos cumplirá también lo que Cristo prometió que haría en
su segunda venida. Que Dios nos ayude a estar preparados
y a no descuidarnos, aguardando ese día glorioso en que Cristo
retornará en gloria a este mundo. Señor, te damos gracias por esa
palabra viva y eficaz, gracias por esta profecía que revela
tantas verdades maravillosas y extraordinarias de tu palabra.
Te rogamos que nos conceda atesorarla en nuestros corazones y por ella
vivir una vida preparada con las lámparas llenas del aceite
de la unción de tu espíritu. aguardando el día de tu venida. Bendícenos, Señor. Los rogamos
en el nombre de Jesús. Amén.
Las Profecias de las 70 semanas de Daniel parte 2 #12
Series Escatología
Las Profecias de las 70 semanas de Daniel encontramos la respuesta de Dios a través del ángel Gabriel de los eventos que sucederían desde la restauración de Israel hasta la destrucción del templo de Jerusalén.
| Sermon ID | 213222172136 |
| Duration | 1:00:48 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Daniel 9:24-27 |
| Language | Spanish |
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