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Vámonos a meditar en el Salmo
número 49, versículo 5 en adelante. En este hermoso Salmo comenzamos
a ver que todo el mundo debe de escuchar la sabiduría de Dios
porque esa sabiduría llena el corazón, da entendimiento al
alma. Salmo 49, versículo 5. ¿Por qué he de temer los días
de adversidad cuando la iniquidad de mis enemigos me rodee? ¿De
los que confían en sus bienes y se jactan de la abundancia
de sus riquezas? Nadie puede en manera alguna
redimir a su hermano, ni dar a Dios rescate por él. Porque
la redención de su alma es muy costosa y debe abandonar el intento
para siempre. Para que viva eternamente, para
que no vea corrupción. Porque él ve aún los sabios mueren. Porque él ve que aún los sabios
mueren. El torpe y el necio perecen de
igual manera y dejan sus riquezas a otros. Su íntimo pensamiento
es que sus casas serán eternas y sus moradas por todas las generaciones,
y a sus tierras han dado sus nombres. Mas el hombre en su
vanagloria no permanecerá. Es como las bestias que perecen. Este es el camino de los insensatos
y de los que después de ellos aprueban sus palabras. Amén. Que contraste hermano,
vemos aquí primeros versículos del 1 al 4 hablando de la sabiduría
de Dios y como el abre su boca con proverbios para dar sabiduría
al corazón. Que diferencia es la sabiduría
del hombre. Él comienza a preguntar en el
versículo 5 ¿Por qué de temer en los días de la adversidad
cuando la iniquidad de mis enemigos me rodea? ¿Por qué de temer a
la sabiduría torpe y necia del hombre? Miren como él dice ¿Por
qué de temer? Miren lo que los rodea a ellos,
su iniquidad. Su maldad no es sabiduría. Lo que rodea a Dios es su sabiduría. Lo que... Cuando Dios actúa podemos
ver su entendimiento y su prudencia. Todo en el lugar perfecto. Justamente colocado. Pero... ¿Por qué voy a temer si lo que
los hombres expresan es su maldad? Dice el versículo 5. Observen. Diría el salmista, observen.
Miren como actúan. Confían en sus bienes. Se jactan
de la abundancia de su riqueza. Hasta ahí que llega su sabiduría. Miren la torpeza del hombre. Verso la sabiduría de Dios. La
sabiduría de Dios llena el corazón. Es profunda porque es una meditación
de su corazón. Pero el hombre no medita en nada,
simplemente se jacta de sus riquezas, de algo pasajero. Algo que no
es el fruto de la sabiduría. Por eso dice el salmista, ¿de
qué voy a temer? Mira cómo se jactan de su necedad. Nadie puede de manera alguna
redimir a su hermano. Por más riqueza que tú tengas,
no puedes ganar el alma de otra persona. Recordarán a un hombre
rico que le dijo a Abraham, envía a Lázaro a mis hermanos para
que no vengan a este lugar de tormento donde él ya se encontraba. Y Abraham le dijo a Moisés y
a los profetas tienen, oíganlos, yo no tengo que enviar un muerto,
no tengo que enviar un difunto, un fantasma para que le hable. Daniel, conviértete, que es verdad
el infierno. Ya Moisés dijo eso y lo explicó.
Moisés habló de la salvación y Moisés dijo, habló del profeta
que venía después de él, que era igual como él, hablando de
Cristo. Pero este hombre necio, que con
toda su riqueza llegó al infierno, le quería enseñar a Abraham cómo
ser salvo cuando él mismo había fallado en el intento. Entonces
hermanos, observen aquí cómo se expresa la necedad. Hay que
prestar oído. Preste oído al que está hablando.
A ver si habla con la sabiduría de Dios o con la necedad del
hombre. Preste oído, esté atento. Ah
no, tú sabes que yo tengo, yo tengo, yo tengo, yo soy una gran
cosa porque yo tengo. Este es un necio. Este es un
necio. Presta atención a sus palabras. Porque ni la redención pueden
comprar con el dinero. Por más intento que hagan, la
vida eterna no se puede alcanzar así. Dice versículo 8, porque
la redención de su alma es muy costosa. Y debe abandonar el
intento para siempre. Para que vive eternamente. para
que no vea corrupción. Es interesante, hermanos, que
es tan cara la salvación que fue necesario que el mismo Hijo
de Dios viniera a pagarla. Y la gente piensa que puede ganar
la salvación. Mire, yo diezmo en la iglesia, yo ayudo, yo ayudo
a todos los niños pobres del barrio, les compro zapatos, les
pago la escuela. eso era tu deber pero así no
se alcanza la salvación ese era tu deber con tu prójimo amar
a tu prójimo como a ti mismo a mí no me gustaría ver a mi
hijo sin zapato pues entonces no me debe de gustar ver a otro
niño sin zapato y debo hacer un esfuerzo dentro de mis posibilidades
pero no pienses que así alcanzar la salvación dice el versículo
10 porque él ve que aún los sabios mueren el torpe y el necio perecen
igual manera y dejan sus riquezas una de las grandes teorías que
tenían los griegos bueno no teoría de sus inventos y los egipcios
que cuando tu mueres tu tenías que ir con algo para poder pagar
tu entrada al cielo Tú tienes que ir con joyas, morirte con
algo en la mano o por lo menos tener bienes a tu favor para
poder pagar. Los egipcios decían que había
que pagarle monedas al hombre de la barca para llegar a ese
hermoso lugar donde iban a recibirle, pero también había que tener
dinero para aquel lugar. Usted ven esas historias egipcias, historias
griegas, también había que tener sus buenos méritos, había que
ser meritorio en algo. Si eres guerrero, tenías que
morir en una guerra. Si eres una persona encumbrada, tenías
que servir, hacer algún servicio, algún pago por tu salvación.
Pero el salmista dice aquí, Pero ellos no ven que los sabios y
los necios mueren igual. No importa que este sea rico
y aquel sea pobre, van al mismo hoyo, a la tumba. No hay diferencia. ¿Tú crees
que tu dinero te hace más diferente? Mira, y tú te diste cuenta que
la caja de un fulano es en caoba Una madera preciosa, brillosa
estaba. Ajá, en caoba. ¿Y qué van a hacer
con la caja y don fulano? En el mismo hoyo lo van a poner.
Donde pusieron a otra persona que no tenía ni caja. Ahí vemos la necedad del hombre.
Y aquí se está contrastando entre la gran sabiduría de Dios y la
torpeza y la necedad del hombre. Su íntimo pensamiento, versículo
11, es que sus casas serán eternas. en oro piensan que sus carros
lo van a llevar al cielo por eso andan con un carro nuevo
ay! y cuidado si se me despega el
carro nos matamos por ese carro mi casa nunca me voy a morir
piensan versículo 11 que son eternos no mueren eso piensan
ellos miren la necedad del corazón del hombre Y una de las cosas
que yo he visto, y uno lo puede ver a nivel de todos los lugares,
que el hombre tiene un conocimiento de la eternidad aún sin ser cristiano. Porque usted ve que le ponen
su nombre a algo que dura mucho tiempo, un terreno, una finca. La finca si no se revende, ¿verdad? Otra familia se queda con ese
mismo nombre por muchos años. Villa Rafael Dante. Ah, mi Villa. Porque mira, eso va a permanecer
siempre. Deja que la vendan, porque tú
ves que no me la vas a poner. Y si la venden a cualquier otra
persona, le quitan Villa Dante y ponen Villa y el apellido del
otro, porque también es nuestro deseo. Es más, no hay un deseo
de eternidad de nuestra alma. Es un deseo real. pero no se
puede satisfacer como el hombre cree Dios es el que satisface
por medio de la fe en Jesucristo ese deseo y lo hace real Dios
hace real nuestra eternidad por medio de Cristo pero dice el
versículo 12 mas el hombre en su vanagloria no permanecerá
Observen como el salmista le llama a su gloria algo vano. La palabra vano es algo hueco. Como suena esto así por dentro,
es la que está vacío por dentro, hueco. Así es la gloria del hombre,
hueca, sin sentido. Sin sentido, sin valor. Y él
concluye, versículo 13, este es el camino de los insensatos
y de los que después de ellos aprueban sus palabras. Tristemente, muchos padres somos
unos insensatos. Pensamos que viviremos para siempre,
pensamos que nuestra riqueza, nuestros bienes o nuestra pobreza
no va a llevar al cielo. Hay personas que se sienten orgullosos
de ser pobres porque piensan que el reino de los cielos es
para los pobres, se olvidan que es lo pobre en espíritu. No,
yo soy pobre, yo voy para el cielo y se ponen tan orgullosos
como el rico que tiene de todo y se siente orgulloso por su
riqueza. Abraham era un hombre muy rico, pero era un hombre
muy humilde. La riqueza no es el problema.
La pobreza no es el problema. Es donde esté tu filosofía de
vida. Es tu filosofía atea sin Dios. Eres un insensato. Y qué triste
que tú transmitas esa filosofía a tus hijos. Y ellos terminen
creyéndosela. Y tú mueres y te vas al infierno
y luego ellos te siguen el camino. Repito, el hombre es rico. Abraham, manda a Lázaro para
que mis hermanos no vengan aquí. Él se había negado a creer y
evidentemente sus hermanos iban por el mismo camino que él. Aprendieron bien, todos aprendieron
bien. El camino es el infierno. Que
triste hermano que haya una falsa enseñanza generacional, de generación
en generación, falsa enseñanza, falsa enseñanza, y así cada generación
muere y se va al infierno, cada generación muere y se va al infierno.
Hasta que Dios en su misericordia llame a alguno de esa generación
y se vuelven a Cristo, y son los únicos que se salvan. Después
todos los primos, hermanos, tíos, toditos van en un camino de perdición.
Porque hubo uno de ellos, un anciano, un mayor, que vivió
esa vida de vanidad y enseñó lo más chiquito. Eso es lo que
termina diciendo el versículo 13. Este es el camino de los
insensatos y de los que después de ellos aprueban sus palabras,
aprueban, aceptan sus palabras como buenas y válidas. cuando
son mentir. Amados hermanos, Dios nos ayuda
a poder diferenciar de versículo 1 al 4, leal otra vez en su casa,
miren la sabiduría de Dios. Pero de versículo 5 al 13, sorpréndase
de la necedad del hombre. Presta atención a las palabras
de los hombres, porque ellos mostrarán o la sabiduría de Dios
o la necedad del hombre. Y si muestra necedad, guarde
su corazón de seguirle sus malos caminos. No le siga sus malos
caminos. Más bien, llévelo a Cristo, amonéstelo,
guíelo a Cristo en arrepentimiento, para que dejen la necedad del
hombre y se unan a la sabiduría de Dios. Amén.
La sabiduría de Dios versus la sabiduría o necedad del hombre
Series Los Salmos
La sabiduría de Dios versus la sabiduría o necedad del hombre
| Sermon ID | 2124170426153 |
| Duration | 15:41 |
| Date | |
| Category | Devotional |
| Bible Text | Psalm 49:5-13 |
| Language | Spanish |
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