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Apocalipsis capítulo 22, si Dios
lo permite vamos a considerar desde el versículo 10 hasta el
versículo 15. Apocalipsis 22 desde el 10 hasta
el 15. Cristo viene pronto. Guarda sus
mandamientos y presta atención a sus advertencias. Cristo viene
pronto. guarda sus mandamientos y presta
atención a sus advertencias. Aquí vemos en Apocalipsis capítulo
22 cómo resalta incluso Cristo mismo con sus palabras que Él
viene pronto. Lo podemos ver ahí en versículo
7 cuando Jesús mismo dice, he aquí vengo pronto. O aquí en
versículo 12 Es aquí, yo vengo pronto. Viendo la importancia... de este mensaje. Es un mensaje
urgente al cual debemos de escuchar. Y debemos de vivir de acuerdo
a el mensaje que encontramos aquí en Apocalipsis. Por eso
debemos de guardar sus mandamientos. Debemos de prestar atención a
sus advertencias. Realmente en el libro de Apocalipsis
vemos la misericordia de Dios. La bondad de Dios que Él realmente
no quiere que ninguno se pierda. Sino que todos procedan al arrepentimiento,
como nos dice el apóstol Pedro. Dios quiere que nos arrepintamos
de nuestro pecado, pero llegará el día que será demasiado tarde. Va a haber personas que van a
persistir en su rebeldía, va a haber personas que van a persistir
en su maldad, y será demasiado tarde. Es como cuando una madre
le dice a su hijo, voy a ir de compras, voy a comprar el pan,
cuando vuelva, más vale que tu cuarto esté arreglado más vale
que tu cuarto esté ya recogido y limpio voy a ir vengo pronto
pero el niño sabe ah bueno mi madre cuando va a comprar el
pan se pone a hablar con con la con la dueña del local con
la panadera luego ve a una vecina por allí luego ve a otra vecina
y empieza a hablar y hablar y bueno cuando va a venir pues mira tengo
tiempo para pues Quizás salir al patio y jugar con la pelota,
o jugar con mi perro, o con mi gato, o jugar a la videoconsola. Tengo tiempo para todas estas
cosas, pero la madre dijo, vengo pronto. Viene pronto. No sabe
cuándo, pero viene pronto. Y cuando venga, hay que estar
preparados. Y por ello, viendo allí a este
niño jugando y de repente abre la puerta, y supongo que os habréis
encontrado una situación similar, cuando de repente limpiáis el
cuarto lo más rápido posible y estáis corriendo de un lado
para el otro, diciendo, lo voy a lograr, lo voy a lograr, pero
entra la madre y ya es demasiado tarde, ¿no? Ya viene el castigo,
ya viene ese momento de evaluación, ¿no? Y es la misma idea, ¿no?
¡Cristo viene pronto! ¡Cristo viene pronto! Debemos
de vivir nuestras vidas para Él, debemos de guardar sus mandamientos,
debemos de prestar atención a sus advertencias. El mensaje es tan
importante que aquí, en Apocalipsis 22, versículo 10, Vemos que el
apóstol Juan recibe estas palabras, me dijo, no selles las palabras
de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. Estas palabras que encontramos,
este mensaje que encontramos de aquí en Apocalipsis, que viene
de Dios mismo, debemos de atesorarlas, debemos de ponerlas en práctica,
debemos de atender a ellas. debemos de atender a sus advertencias. Aquí vemos, en el versículo 10,
estos apocalipsis, capítulo 22, versículo 10, dice, y me dijo.
¿Quién está hablando? Está hablando el ángel. El ángel
continúa hablando. Como el ángel anterior, en el
versículo 9, dice, pero él me dijo. ¿Quién es? Es el ángel
Lo más probable es el cual empezó en capítulo 21, versículo 9,
donde nos dice, vino entonces a mí uno de los siete ángeles,
que tenía las siete copas llenas de las siete plagas postreras,
y habló conmigo diciéndome, diciendo, ven acá, yo te mostraré la desposada,
la esposa del cordero. Ahí vemos uno de los ángeles,
y nos indica que es uno de los que tiene esas últimas plagas,
¿no? Una de las siete copas. Pero este ángel está revelando aquí la palabra de Dios al apóstol
Juan y él nos la está comunicando a nosotros nosotros tenemos acceso
a ella y la podemos leer por estas palabras dice no selles
las palabras de esta profecía de la profecía de este libro
porque si las sellas la idea es sellarlo para que nadie pueda
tener acceso a ello nadie lo pueda ver hasta que se abra hasta
que sea el momento de abrir esos sellos. Y es que es vital que
el libro se mantenga abierto para que todos lo puedan leer.
El libro de Apocalipsis está para hacer frente a una crisis
inmediata. Aplica a nuestra vida hoy. No
solamente es para el futuro, aunque es un libro profético
que habla del futuro, tenemos que leer el libro de Apocalipsis
y darnos cuenta que aplica a nuestra vida hoy y vivir a la luz del
futuro, ¿no? A la luz de lo que Dios va a
hacer en el futuro, estar preparados para ese día. Y es que las iglesias, desde
los días del apóstol Juan, necesitan escuchar el mensaje de Apocalipsis.
Es un mensaje de obediencia. De que debemos de obedecer a
Dios. Obedecer al Evangelio. Y es un
mensaje urgente. Por eso, no la selles. Realmente,
el apóstol Juan está cumpliendo el mandato anterior. Cuando en
Apocalipsis 1, versículo 11, recibe las palabras de Jesús
mismo, dice, escribe en un libro lo que ves y envíalo a las siete
iglesias que están en Asia. Eso es Apocalipsis 1, versículo
11. Entonces debe escribir este libro
de estas revelaciones que recibe y enviarlo a las iglesias. ¿Para
qué? Para que lo lean. para que se
den cuenta de este mensaje, de la importancia de atender a este
mensaje. Es que tener el libro accesible
permitiría a las iglesias a leer y a escuchar sus contenidos,
y entonces podrían recibir las bendiciones que se encuentran
en el libro. Por ejemplo, en Apocalipsis 1-3
dice, bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de
esta profecía, y guardan las cosas en ellas escritas, porque
el tiempo está cerca. Eso es Apocalipsis 1-3, vemos
esa bienaventuranza de aquellos que lo leen y que lo oyen. y
que guardan las cosas de este libro. En Apocalipsis 22, 7. Bienaventurado el que guarda
las palabras de la profecía de este libro. ¿Cómo las puedes
guardar? Las tienes accesibles. Por eso
las puedes estudiar. Las puedes aprender. Puedes ponerlas
en práctica y guardarlas. Atesorarlas. Vivir de acuerdo
a ellas. Y es que tener el libro también
les permitirá estudiar sus contenidos y vivir de acuerdo a ellos. Y
por ello las palabras del ángel animan a la comunicación de las
cosas que deben suceder pronto. Pues si notáis, menciona esta
idea de que está cerca el tiempo. Ahí en versículo 10. Porque el
tiempo está cerca. En el versículo 6 nos dice en
estos Apocalipsis 22.6, me dijo, estas palabras son fieles y verdaderas? Y el Señor, el Dios de los espíritus,
de los profetas, ha enviado a su ángel para mostrar a sus siervos
las cosas que deben suceder pronto. ¿Quiénes son sus siervos? Los
creyentes, los fieles, los santos. Ellos tienen la responsabilidad
de conocer este libro. y de ponerlo en práctica. Por
eso es necesario que se mantenga abierto. Para que tengamos acceso
a este libro. Porque el creyente debe de vivir
de acuerdo a la palabra de este libro. El creyente debe de vivir
con la urgencia que comunican estas palabras. Y por ello vemos
al ángel como dice, porque el tiempo está cerca. Está mostrando
la urgencia. Está cerca. está cerca el tiempo. Lo cual, está repitiendo con
las palabras exactas que encontramos en Apocalipsis 1-3. Cuando en
Apocalipsis 1-3 dice, bienaventurado el que lee y los que oyen las
palabras de esta profecía y guardan las cosas en ella escritas porque
el tiempo está cerca. Veamos la urgencia. Eso es Apocalipsis
1-3. Realmente es una situación diferente
a la que en la cual se encontró el profeta Daniel. Porque el
profeta Daniel, él debía de guardar la visión, porque su cumplimiento
no venía hasta mucho después. Como en Daniel 8, 26, dice, la
visión de las tardes y mañanas que se ha referido, es verdadera. Y tú, guarda la visión, porque
es para muchos días. Entonces, guárdala. Entonces
vemos aquí que es exactamente lo opuesto. La profecía para
Daniel estaba aún para mucho, mucho tiempo en el futuro, debía
guardarla, pero Apocalipsis, el libro está abierto, porque
debemos de estudiarlo, porque en cualquier momento, ¿no? Está
cerca. En cualquier momento pueden empezar
los eventos que aquí describe, porque lo único que hace falta
es el retorno de Cristo por su iglesia, es el arrebatamiento.
Por eso está próximo, está pronto, es lo próximo por acontecer,
por eso el tiempo está cerca. Y dándonos cuenta de que el tiempo
está cerca, Realmente es una exhortación a que vivamos cada
momento para Dios. Que nos demos cuenta de que en
cualquier momento Cristo puede volver a por su iglesia y los
eventos que describe Apocalipsis pueden empezar. Empieza inmediatamente,
después del arrebatamiento, inmediatamente empieza la tribulación. La gran
tribulación. Entonces, por ello, hay que estar
preparados. El tiempo está cerca. Y entonces
en versículo 11 dice, el que es injusto, sea injusto todavía. El que es inmundo, sea inmundo
todavía. Y el que es justo, practique
la justicia todavía. Y el que es santo, santifíquese
todavía. Y podéis ver aquí en versículo
11 esos paralelos, ¿no?, donde pone dos Dos de manera negativa y luego
dos de manera positiva. Dos que hacen lo malo y dos que
hacen lo bueno. Como vemos, el injusto, que se
refiere a alguien que hace lo malo, actúa injustamente. Y luego menciona también el inmundo,
que se refiere a una persona impura moralmente, una persona
degenerada. Y en contraste, está el justo,
el recto, que hace justicia. Y el santo y puro, el que se
santifica, el que anda en santidad, que vive para Dios. Realmente,
el versículo 11 tiene una conexión con el versículo 10, porque la
causa, en versículo 10, es que el tiempo está cerca. Pero el
efecto, al estar cerca, es que las personas siguen su propio
camino, siguen haciendo lo que hacen, viven, de acuerdo, han
estado viviendo, Aunque realmente el texto está presentando la
idea de... Mira, el tiempo está cerca, así
que más vale que cambies ya. Porque no tienes ni idea cuándo
estos eventos van a empezar. Y es otra manera de expresar
la desesperanza de los impíos, porque ellos persisten en su
rebelión, persisten en su maldad. Y al mismo tiempo, expresa el
peligro de aplazar la decisión de volverse un seguidor fiel
del Cordero. Porque si persistes en tu maldad,
llegará el día cuando va a ser demasiado tarde para arrepentirse. Por eso, no aplaces esa decisión
de ser seguidor del Cordero. ¡El tiempo es corto! Cuando se
termine, no habrá más oportunidad para cambiar. Es como el que va por un camino,
¿no? Si sigue dando pasos en ese camino,
pues no se va a desviar, ¿no? Va a seguir en ese camino. Pero
si vas en el camino incorrecto, o en la dirección opuesta a donde
debes de ir, ¡tienes que darte la vuelta! ¡Tienes que cambiar
tu dirección! Pero si continúas poniendo un
paso en la dirección incorrecta, pues llegará el día cuando va
a ser demasiado tarde volver. ¿No? Es esa idea. Y es que hay
que recordar, el retorno de Cristo es inminente. El retorno de Cristo
iniciará los eventos que describe Apocalipsis. Y lo que está enfatizando
es que la manera en que uno responde al mensaje del Apocalipsis puede
llevarle a su condición eterna. Porque o recibes a Jesús como
Señor y Salvador o no. Y dependiendo de tu relación
con Cristo, eso va a determinar dónde vas a pasar la eternidad.
Si en el lago de fuego o en la nueva creación, en la nueva Jerusalén. Y es que los que leen o escuchan
el apocalipsis van a persistir. ¿En qué? O en el mal o en el
bien. El ángel aquí, si notáis, no
anticipa un cambio general antes de que venga el fin. Los sabios
responderán con fidelidad. Vivirán sus vidas preparados
para la vida eterna. Preparados para la venida de
Jesús. Pero los necios no. Y es que llegará el día cuando
no habrá oportunidad para arrepentirse. Y la lección realmente es ¡Cambia! Mientras haya tiempo. Mientras
haya tiempo Arrepiéntete de tus pecados. Cree en Jesús como Señor
y Salvador. Porque en un momento determinado,
Cristo vendrá. Y lo triste es que una gran parte
de la humanidad recibirá las consecuencias por haber escogido
un estilo de vida incorrecto. Y sufrirá castigo divino por
toda la eternidad. Pero aquí mismo en Apocalipsis
vemos la terquedad del hombre, porque aún a pesar de todas estas
plagas, que las plagas tienen el propósito de que las personas
se den cuenta de su maldad, se den cuenta de la soberanía de
Dios y le adonen a él, ¿qué es lo que hacen? Le rechazan. Deberían de arrepentirse. Pero
no, no se arrepienten. Porque están tan arraigados en
su maldad. Eso es lo que está reflejando
aquí este texto. Cuando dice el injusto sea injusto
todavía y el que es inmundo sea inmundo todavía. Porque persisten,
están arraigados en su maldad a pesar de recibir advertencias,
de recibir sufrimiento. No cambian. Lo vemos ahí en Apocalipsis
9, del 20 al 21, dice, y los otros hombres que no fueron muertos
con estas plagas, ni aún así se arrepintieron de las obras
de sus manos. ni dejaron de adorar a los demonios
y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra, de madera,
las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar. Y no se arrepintieron
de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación,
ni de sus hurtos. Eso es Apocalipsis 9, del 20
al 21. Los malvados persisten en su
maldad, persisten en su rechazo de Dios. Pero aún así hay que
recordar, Dios está usando esas plagas, ese sufrimiento, esas
advertencias para que las personas se arrepientan. Pero no quieren. La invitación sigue abierta,
aún aquí en Apoclipsis. Si notáis en versículo 17, Apoclipsis
22, 17. dice y el espíritu y la esposa
dicen ven y el que oye diga ven el que tiene sed venga y el que
quiera tome del agua de la vida gratuitamente la invitación sigue
allí pero llegará un día cuando va a ser demasiado tarde por
ahora sigue abierta pero como nos dice la última frase del
versículo 10 el tiempo está cerca recibe esa advertencia Y es que
la enseñanza que nos está dando es que una vez que una persona
toma una decisión, se aferra a esa decisión, y su destino
eterno está finalizado. Cuando rehusan creer el Evangelio,
cuando no quieren creer, como nos dice Juan 3.36, el que rehúsa
creer no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
¿Por qué? Porque rehúsa, no quiere creer. Y aquí vemos Como aquí, lo que
presenta es que se le permite a cada persona a continuar. A
continuar en su camino. Cada persona toma sus propias
decisiones. Cada persona va a continuar en
su elección personal. Sus decisiones determinan su
futuro. Y en lo que el texto enfatiza
es la permanencia. La permanencia de su carácter. La permanencia de su condición
y de su destino. Y, aunque Dios manda, a través
de las Escrituras, a rechazar la impureza, algunos se aferran
a ella. Como en Santiago 1.21. Dice,
por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia,
recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar
vuestras almas. Eso es Santiago 1.21. Es el deseo
de que obedezcan al Evangelio, obedezcan la Palabra de Dios
y que rechacen la inmundicia y toda la malicia. Pero hay algunos
que se aferran a ella. Es que el estado de cada persona
dependerá de la decisión que se tome. El recto notablemente continuará
practicando lo recto. El santo continuará el proceso
de ser santo. Pero los malvados persistirán
en su maldad. Y aquí, aunque encontramos aquí
imperativos, en versículo 11, los imperativos son de permiso,
no es un mandato. No es, oye tú malvado, sigue
haciéndolo malo. No es, te permito hacer lo que estés
haciendo. No, es tu decisión. Entonces los imperativos del
versículo 11 son de permiso, no de mandato. Y es que la decisión que uno
toma determina si permanece en el mal o si permanece en el bien.
El ángel, si notáis aquí el texto, no presenta una segunda oportunidad. Tienes que decidir. Y llegará
un tiempo cuando ya no habrá más oportunidad para decidir.
Ya has decidido. Y es que las... aquí, si notáis,
menciona el justo para que practique la justicia todavía, y el santo
que se santifique todavía. Las menciones separadas, menciones
separadas del justo y del santo, eso no implica que sean independientes
el uno del otro, ¿no? Su mención por separado es para
proveer un equilibrio con las dos anteriores, el injusto y
el inmundo. Pues, el contraste, ¿cuál es?
El justo y el santo. Pero aquí realmente este texto
está haciendo un llamado. Un llamado a los rectos, a los
justos, para que permanezcan siendo fieles aún ante severa
persecución, aún ante rechazo. Pero al mismo tiempo es un llamado
a los impíos a arrepentirse. A darse cuenta de que no merece
la pena seguir en su rebeldía. Porque lo que está a juego es
tu eternidad. Y por ello tienes que tomar la
decisión correcta. Y para enfatizar la urgencia,
vemos a Jesús en versículo 12, dice, He aquí, yo vengo pronto,
y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Eso es versículo 12. Jesús mismo
dice, hablando aquí, y lo más probable es que hable desde aquí
del versículo 12 hasta el versículo 19, pero vemos aquí como el texto
enfatiza la situación inmovible del estado espiritual. Una vez
que decides, ahí vas a persistir, si es haciéndolo malo o haciéndolo
bueno, y vas a pasar a la eternidad dependiendo a tu decisión. Los
dos resultados del versículo 11 dependen de cada persona,
de lo que cada persona ha hecho en su vida, en su vida presente.
Lo que hay que recordar es que estos eventos, que nos describe
Apocalipsis, aún quedan en el futuro. Pero el cumplimiento
está cerca. Por eso nos dice, el tiempo Está
cerca. Eso es lo que repite el texto,
pero aquí en la última frase del versículo 10. El tiempo está
cerca. O aquí en el versículo 12. He
aquí, yo vengo pronto. Y es que las miserias y los conflictos
que describe el libro de Apocalipsis empezarán pronto. No hay ningún
evento que tenga que ocurrir antes de que Jesús venga por
su iglesia en el arrebatamiento y empiece la gran tribulación.
Y por ello Jesús, una vez más, promete su venida inminente. Porque en versículo 7, ya lo
dijo, he aquí, vengo pronto. Y ahora en versículo 12, he aquí,
yo vengo pronto. Y es que la inminencia de Jesucristo
incrementa la importancia de la obediencia. Pero si notáis,
En versículo 7, vemos que después de que Jesús dice que viene pronto,
vemos una bienaventuranza para los que guardan las palabras
de la profecía de este libro. Pero en versículo 12, le vemos
que promete juicio que va a diferenciar entre el impío y el recto. Porque
dice, aquí yo vengo pronto. Esto es Apocalipsis 22, 12. He
aquí, yo vengo pronto. Y mi galardón conmigo para recompensar
a cada uno según sea su obra. O sea, Jesús viene para recompensar. Y depende de tu relación con
Él esa recompensa va a ser positiva o va a ser negativa. Vemos aquí
que Él trae un galardón. Y cuando Él dice mi galardón
se refiere al galardón que solamente Él tiene el derecho a dar. en Isaías, capítulo 62, versículo 11, dice,
he aquí viene tu salvador, he aquí su recompensa con él. Entonces, él viene para recompensar. Eso es Isaías 62, versículo 11. También Isaías 40, versículo
10, aquí lo aplica Yahweh, a Dios Padre cuando dice, he aquí que
Jehová el Señor vendrá con poder y su brazo señoreará, he aquí
que su recompensa viene con él y su paga delante de su rostro.
Eso es Isaías 40, versículo 10. Entonces vemos como el Señor
viene con su galardón para recompensar. Pero hay que entender que la
recompensa es de acuerdo a la obra. Si la obra es buena o mala,
pues determinará la naturaleza de la recompensa. Y la obra,
en este contexto, se refiere a toda la vida. ¿Cómo ha vivido? ¿Se ha vivido para Dios o no?
¿Se ha vivido con fe o no? ¿Se ha obedecido la verdad o
no? Y vemos aquí la responsabilidad individual, porque dice, a cada
uno, ¿no? Recompensar a cada uno. Es como en una carrera, una carrera
Se corre y... bueno, los que llegan primero
les recompensan con un... con un premio, ¿no? Les dan quizás
una medalla. Pero... eh... si un amigo corrió en la misma
carrera, no le van a dar a él también un galardón, no le van
a dar a él una medalla porque su amigo ganó. No. Tú eres responsable
por lo que tú haces. Tú tienes que correr en la carrera,
¿no? Y aquí es esa idea de que cada
uno es responsable. Cada uno es responsable por lo
que hace, por cómo vive. Entonces, tú no eres responsable
por lo que otros hacen, otros no son responsables por lo que
tú haces. Tú eres responsable delante de Dios por lo que tú
haces, por cómo vives, por cómo actúas, por lo que piensas. Es
como si haces algo malo y te pillan, ¿quién es responsable?
Eres tú. No la persona a la cual robaste.
Eres tú el responsable por haberle robado. Creo que entendemos ese
concepto. Cada uno de nosotros somos responsables. Si una persona no cambia el aceite
de su vehículo, y el vehículo se funde, se quema, ¿quién es
responsable? ¿El mecánico? No. El mecánico
no es responsable. Es tú. Es tu responsabilidad
mantener ese vehículo. Cambiarle el aceite cuando es
necesario. ¿La fábrica que hizo el vehículo? Pues no, ellos no son responsables.
Tú eres responsable. Es esa idea. Tú eres responsable. Cada uno muestra la responsabilidad
individual. Según sea su obra. Por eso aquí
dice, vemos la urgencia, porque Cristo viene pronto, y dice,
he aquí, estos Apoclipsis 22, 12, he aquí, yo vengo pronto,
y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Y esa idea de según sea su obra,
¿no?, es un tema bastante constante a través de las Escrituras. Como
nos dice en 2 Corintios 5, 10, donde encontramos el tribunal
el Tribunal de Cristo, que es donde los creyentes van a ser
evaluados, y van a ser evaluados de acuerdo
a sus obras. Porque nos dice, porque es necesario
que todos nosotros comparezcamos ante el Tribunal de Cristo, para
que cada uno reciba según lo que haya hecho, mientras estaba
en el cuerpo, sea bueno o sea malo. Ahí no está hablando de
que te ganas la salvación. No está hablando de un juicio
para ver si pasas a la eternidad con Cristo o no. Ahí está hablando
de galardones, de recompensas. Recibes recompensa dependiendo
de lo que has hecho. Entonces, vas a ser evaluado
por Cristo, en el tribunal de Cristo. Eso es 2 Corintios 5,
10. En 1 Corintios 3, 11 al 15, explica
que cada uno de nosotros que hemos puesto nuestra fe y
confianza en Jesús como Señor y Salvador. Estamos como construyendo
un edificio con diferentes materiales dependiendo de nuestro servicio, dependiendo
de lo que hacemos conforme a nuestras obras. Y entonces hay diferentes
materiales que usamos para edificar. Pero llegará el día cuando va
a ser evaluado. ¿Cómo? Con fuego. Y el fuego, pues hay algunos
materiales que el fuego los quema. y otros materiales que permanecen,
que persisten. Y entonces, cuando tu obra persiste,
porque los materiales resisten el fuego, entonces vas a ser
galardonado de acuerdo a lo que resiste, de acuerdo a lo que
has hecho. Y por ello, en 1 Corintios 3, del 11 al 15 dice, porque
nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual
es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno
edificare oro, plata, piedras preciosas, madera, heno o jarasca,
la obra de cada uno se hará manifiesta, porque el diablo la declarará,
pues por el fuego será revelada, y la obra de cada uno, cual sea
el fuego, la aprobará. Si permaneciere la obra de alguno
que sobreedificó, recibirá recompensa. Si la obra de alguno se quemare,
él sufrirá pérdida, si bien el mismo será salvo, aunque así
como por fuego". Eso es 1 Corintios 3, del 11
al 15. Entonces, viendo que cada creyente
va a ser galardonado de acuerdo a sus obras. Y los incrédulos, nos menciona
Apoclipsis 20, del 11 al 15, Ellos se presentarán ante el
gran trono blanco, van a ser evaluados también por medio de
sus obras, pero ahí sí se determina si han puesto su fe y confianza
en Jesús como Señor y Salvador. Pero ahí nos dice, en Apocalipsis
20, del 11 al 15, vi un gran trono blanco y el que estaba
sentado en él, de delante del cual huyeron la tierra y el cielo
y ningún lugar se encontró para ellos. Y vi a los muertos, grandes
y pequeños, de pie ante Dios. Y los libros fueron abiertos,
y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida.
Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas
en los libros. Según sus obras. Y saltando al final del versículo
13, dice, fueron juzgados cada uno según sus obras. Y luego,
en versículo 14 dice, y la muerte y el Hades fueron lanzados al
lago de fuego, esta es la muerte segunda, y el que no se halló
inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
Esos Apocalipsis 20 del 11 al 15. Entonces ahí sí se hace diferencia entre si han puesto en su fe
y confiante Jesús como Señor y Salvador, que no, lanzados
al lago de fuego, porque no están inscritos en el libro de la vida,
pero son juzgados de acuerdo a sus obras. Y por ello aquí, resalta, volviendo
aquí a Apocalipsis 22, 12, dice, para recompensar a cada uno según
sea su obra. ¿Recompensar cómo? Dependiendo,
principalmente, si ha puesto su fe y confianza en Jesús como
Señor y Salvador, o no. Por ello, en 1 Pedro 1, 17, Primera de Pedro 1.17 dice, La
importancia de andar en el temor de Dios todos los días de nuestra vida.
¿No? Porque Él es quien nos juzga y nos juzga de acuerdo a nuestras obras. Y para saber
si realmente Jesús está cualificado para recompensar
aquí vemos como Jesús menciona tres títulos aquí en Apoclipsis
22 13 Jesús dice yo soy el alfa y la
omega el principio y el fin el primero y el último estos tres
títulos certifican de que Cristo está cualificado está cualificado
para recompensar a cada persona porque enfatizan la divinidad
de Jesucristo, enfatizan su eternidad, enfatizan su soberanía, porque
estos títulos, eh, estos títulos se les aplican a Dios Padre,
entonces identificando a Jesús como Dios, tiene la misma naturaleza,
porque Él es Dios, en... aquí menciona yo soy el alfa
y la omega es un título que se que se usa para dios padre en
apocalipsis 1 8 y aquí el alfa simplemente es la primera letra
del alfabeto griego y la omega es la última letra del alfabeto
griego. Y lo que implica es que incluye
todas las letras entre medias, entonces el título resalta la
soberanía de Dios sobre todo lo que ocurre. Destaca su soberanía
eterna. Todo procede de él y vuelve a
él. Y un título similar dice principio
y fin. También es un título aplicado
a Dios Padre en Apocalipsis 21.6, pero resaltando que Él es Creador.
Es en el principio, pero también es el fin, ¿no? Él es quien crea
y también perfecciona la creación. Y el primero y último es un título
aplicado a Yahweh, quien es el primero y postrero ahí en Isaías
44.6, pero resaltando que su esencia Es que Él es Eterno. Su naturaleza
es Eterna. Él es Dios. Dios Eterno. Él es
la causa y la finalidad de la historia. Entonces Él es el Alfa
y Omega. Principio y Fin. Primero y Último. Nos enfatiza en su eternidad,
su soberanía, su divinidad. Jesús está cualificado para dar
regalardones. Y por ello en versículo 14 y 15 vemos bienaventuranzas para
aquellos que están preparados para la venida a Cristo en contraste
con aquellos que no porque en versículo 14 dice bienaventurados
los que lavan sus ropas para tener derecho al árbol de la
vida y para entrar por las puertas en la ciudad Pero en el siglo
XV vemos un contraste, lo opuesto. Más los perros estarán fuera,
y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras,
y todo aquel que ama y hace mentira. Eso es Apocalipsis 22, del 14
al 15. Vemos aquí, en el siglo XIV, la última bienaventuranza
del libro de Apocalipsis. Hay siete. En Apocalipsis 1-3
dice, bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de
esta profecía y guardan las cosas en ellas escritas, porque el
tiempo está cerca. Eso es Apocalipsis 1-3. Apocalipsis 14-13, bienaventurados
de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Apocalipsis
16-15, bienaventurado el que vela y guarda sus ropas para
que no ande desnudo y vean su vergüenza. Apocalipsis 19, 9. Bienaventurados los que son llamados
a la cena de las bodas del Cordero. Apocalipsis 20, 6. Bienaventurado
y santo el que tiene parte en la primera resurrección. La segunda
muerte no tiene potestad sobre estos, sino que serán sacerdotes
de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años. Apocalipsis
22, 7. Bienaventurado el que guarda
las palabras de la profecía de este libro. Y luego aquí vemos
la última, la séptima. Bienaventurados, los que lavan
sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida y para entrar
por las puertas en la ciudad. Siete bienaventuranzas. Y cada
una de ellas viene de diferentes fuentes, pero todas tienen autoridad. Tenemos a Jesús, tenemos una
voz celestial, tenemos a un ángel, tenemos al apóstol Juan, a quien
en Apocalipsis 22 Versículo 14, es Jesús quien está dando esta
bienaventuranza y se centra en las cuestiones principales de
la vida. El tener derecho al árbol de
la vida y entrar por la puerta de la ciudad santa. Si queríais
que mencionara otra vez las siete benaventuranzas, una está en
Apocalipsis 1-3, otra en Apocalipsis 14-13, otra en Apocalipsis 16-15,
otra en Apocalipsis 19-9, otra en Apocalipsis 20-6, otra en
Apocalipsis 22-7 y luego esta última en Apocalipsis 22-14. las siete bienaventuranzas que
encontramos aquí en el libro de Apocalipsis. Aquí esta última,
¿no? Se centra en las cuestiones principales
de la vida. El tener derecho al árbol de
la vida. Tener derecho a entrar a la santa
ciudad, entrar por las puertas. Por eso dice, bienaventurados
los que lavan sus ropas. No, esa es la razón por la que
tienen estos beneficios. Estas bendiciones. Estos privilegios.
Porque han lavado sus ropas. Y por ello tienen derecho al
árbol de vida. Y para entrar por las puertas
en la ciudad. Y está haciendo referencia, esa
idea de lavar sus ropas está haciendo referencia a Apocalipsis
7-14. Cuando en Napolipsis 7, 14 dice, han
lavado sus ropas y las han emblanquecido en la sangre del cordero. A eso se refiere cuando dice
que el bienaventurado es los que lavan sus ropas. ¿Dónde las
han lavado? Las lavan en la sangre del cordero. ¿Y qué es lo que ocurre? Esa
sangre los limpia, emblanquece. Les purifica. Porque la manera
de lavar sus ropas es por medio de la sangre del cordero. Es
algo que resalta especialmente en el Nuevo Testamento. Pero
a través de las escrituras. La sangre es la que purifica. Incluso
sin remisión de sangre. No hay limpieza. No hay perdón
de pecado. Y en Efesios 1,7 dice, en quien
tenemos redención por su sangre. Está hablando de Jesucristo.
Eso es Efesios 1,7. En quien tenemos redención por
su sangre. El perdón de pecados según las
riquezas de su gracia. O en Romanos 5, del 8 al 9. Mas Dios muestra su amor para
con nosotros. en que siendo aún pecadores,
Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justificados
en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Romanos 5 del
8 al 9, o sea, Cristo toma todo nuestro pecado sobre sí mismo,
él muere en la cruz por nosotros, derrama su sangre Y cuando le
aceptamos como Señor y Salvador, recibimos por la fe esa salvación,
esa limpieza, esa justificación. Porque en Romanos 5.1 dice, justificados
pues por la fe. Tenemos paz para con Dios por
medio de nuestro Señor Jesucristo. Entonces, somos declarados inocentes,
o sea, justificados por la fe. No es por las obras. Sí, una
vez que hemos puesto nuestra fe y confianza en Jesús como
Señor y Salvador, somos evaluados de acuerdo a nuestras obras.
Porque debemos de vivir conforme a las buenas obras en el temor
de Dios y seremos recompensados, pero la salvación no es por obras,
es por fe. ¿Estamos justificados? Pues por
la fe nos dice Romanos 5.1. Y por ello tenemos paz para con
Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. ¿Quién? Quien derramó
su sangre por nosotros. Y esa sangre, cuando por la fe
aceptamos su sacrificio por nosotros y lavamos nuestras ropas en su
sangre, ahí es cuando recibimos esta limpieza y por ello somos
bienaventurados y tenemos derecho al árbol de la vida y para entrar
en las puertas de la ciudad. Porque la necesidad de la limpieza
es por la contaminación del pecado. En el mensaje para la iglesia
de Sardis, en Apocalipsis 3, 3-4, dice, pero tienes unas pocas
personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras. y andarán
conmigo en vestiduras blancas porque son dignas. Esa idea de
mancharse las ropas es de mancharse con el pecado. Las vestiduras blancas que son
en Apocalipsis 19.8 nos dice Porque el lino fino es las acciones
justas de los santos. Entonces, el lino fino, esas
vestiduras blancas de lino fino son las buenas obras que reflejamos
una vez que hemos puesto nuestra fe y confianza en Jesús como
Señor y Salvador. Y es que los que lavan sus vestiduras en la
sangre de Cristo son los que se han arrepentido de sus pecados.
Son todos los creyentes en Cristo. Son todos los santos. Y por ello
tienen derecho al Árbol de la Vida. No solamente el derecho al Árbol de la Vida,
sino también entrar por las puertas de la ciudad. Pero hay que recordar,
el Árbol de la Vida está dentro de la ciudad. El tener derecho
al Árbol de la Vida es el tener acceso a comer de su fruto. Como el mensaje al vencedor de
la iglesia de Éfeso. En Apocalipsis 2.7 dice, al que
venciere le daré a comer del árbol de la vida, el cual está
en medio del paraíso de Dios. Eso es Apoclipsis 2, 7. Pero aquí menciona primero tener
acceso al árbol de la vida y luego entrar por las puertas, pero
no debemos de pensar que es ilógico que mencione el árbol de la vida
antes de entrar por las puertas porque están mencionando el mayor
privilegio primero, lo cual incluye a los demás. Porque esta bienaventuranza
aplica a todas las personas la fe. Cada creyente va a tener
acceso a la santa ciudad y también va a tener acceso al árbol de
la vida. Va a estar en la nueva creación. Por ello esta bienaventuranza
aplica a todas las personas de fe en Cristo. Todos los creyentes
tendrán derecho al árbol de la vida y para entrar en la santa
ciudad. Pero los que no son creyentes, los que no son de fe, No tienen
acceso. Serán lanzados al lago de fuego.
Por eso no tienen acceso a esta ciudad. Por eso vemos el contraste
en versículo 15. Más. Los perros estarán fuera,
y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los ídolatras,
y todo aquel que ama y hace mentira. Esto es Apoclipsis 22, 15. Ahora,
en este versículo presenta lo opuesto a la bendición prometida
al versículo 15, perdón, al versículo 14. Porque en el versículo 14
vemos a los santos, los que han limpiado, han lavado sus ropas,
han limpiado sus ropas en la sangre de Cristo y por ello tienen
salvación, tienen vida eterna, tienen derecho a la vida, tienen
derecho al árbol de la vida y para entrar en la santa ciudad. Pero
el versículo 15 menciona a los que no tienen acceso a la santa
ciudad. Estos son los que no quisieron
arrepentirse. Estos son los que rehusaron creer
en el Hijo y por ello no ven la vida. Y aquí Jesús continúa hablando
sobre el destino eterno de aquellos que no han lavado sus ropas en
la sangre del Cordero y por ello no cualifican para entrar en
la Santa Ciudad. Estos que menciona están excluidos
de la Santa Ciudad. No pueden entrar, ¿por qué? Porque
en Apocalipsis 21-27 nos dice, no entrará en ella ninguna cosa
inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los
que están inscritos en el libro de la vida del Cordero. Eso es
Apocalipsis 21, versículo 27. Entonces, estos, los inmundos,
los malvados, los que nunca se han arrepentido de sus pecados,
no tienen acceso a la Santa Ciudad, no están inscritos en el libro
de la vida del Cordero. esta idea de estar fuera estar fuera
de la ciudad lo que significa es tener el lago fuego el lago
de fuego como el destino final porque nos dice apocalipsis 20
15 el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado
al lago de fuego otro texto que menciona menciona algunas de estas categorías
en Apocalipsis 21.8. Dice, pero los cobardes e incrédulos,
los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros,
los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago de
fuego que arde con fuego y azufre que es la muerte segunda. Eso
es Apocalipsis 21.8. Entonces, estos malvados que
nos describe aquí Apocalipsis 22 versículo 15. Estar fuera de la ciudad implica
que están separados de Dios por toda la eternidad. Su destino
final es el lago de fuego. Es la muerte segunda. Es castigo eterno. Muerte eterna. Y lo que el texto resalta es
el horror. El horror del futuro estado de
los incrédulos. Habla en un tiempo futuro porque
aún estos eventos están en el futuro. Por ello tenemos que evaluar
nuestra vida. ¿Dónde estamos nosotros? ¿Cuál
es nuestra relación con Cristo? Aquí lo que hay que entender
es que en versículo 15 no es un mandato para que las gentes
salgan de la ciudad. Estas personas nunca tendrán
acceso a la Santa Ciudad. Estas personas ya están fuera.
Y porque están fuera, ellos reciben el lago de fuego. Ahora, aquí
menciona diferentes personas. No debemos de pensar que es una
lista exhaustiva. Es una lista representativa de
diferentes pecados. Pero aquí menciona más los perros.
Están fuera, estarán fuera. ¿Fuera de qué? Fuera de la Santa
Ciudad. No tienen acceso, nunca tendrán acceso porque no han
creído en Cristo como Señor y Salvador. Lo que hay que entender es que
para muchos, en el mundo antiguo, los perros no eran mascotas. Eran carroñeros, despreciables
y muchas veces peligrosos. Entonces, eran despreciados.
Hablar de personas de esta manera, como perros, caracterizaba su
depravación, su maldad, a lo que estaban dispuestos a hacer.
Realmente es una metáfora para personas impuras moralmente,
practicantes de obras repugnantes. Son personas desasca... eh... descaradamente impuras. Contaminadas
de toda clase de maldad. Personas adictas a vicios totalmente
antinaturales. Incluso en Deuteronomio 23, versículo
18, los menciona a los perros, en combinación con rameras, dando
a entender, en ese contexto, en Deuteronomio 23, 18, que está
hablando de prostitutos. O sea, de hombres que se prostituyen. Pero aquí menciona a los perros,
o sea, personas descaradamente impuras, con vicios antinaturales. Continúa el texto mencionando
hechiceros. Esto es Apocripsis 22, versículo
15. ¡Hechiceros! Que es alguien que
prepara y usa drogas para producir encantos y magia. Lo cual tiene
una conexión con la religión y con la adoración de un dios
falso. Incluso aquí mismo en Apocalipsis
vemos que Babilonia, la ramera, usará hechicerías para engañar.
Como lo vemos ahí en Apocalipsis 18-23. Y los demás en la lista
que encontramos aquí en Apocalipsis 22, versículo 15, los 10 mandamientos lo condena.
Como los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo el que
hace, el que ama y hace mentira. Los fornicarios son personas
inmorales. Personas que practican toda clase
de inmoralidad sexual. Y muchas veces, se hacen pasar
por creyentes. Pero no pueden engañar a Dios.
Porque en 1 Corintios 5.11 dice, no os juntéis con ninguno que,
llamándose hermano, fuere fornicario. O avaro, o idólatra, o maldiciente,
o borracho, o ladrón, con el tal ni aún comáis. Eso es 1 Corintios
5.11. Tenemos que entender que Hay
algunos que dicen ser creyentes, pero son inmorales. Son fornicarios. Mencionan también
homicidas. No, aquellos que están dispuestos
a matar a otros porque no temen a Dios, no valoran que el hombre
está hecho a la imagen de Dios, lo cual, en el reino de la bestia,
vemos que los seguidores de la bestia no valoran la vida humana
y por ello matan. los que siguen a la bestia tienen
su parte en el martillo de los creyentes. Aquí también menciona
idólatras. ¿No? Alguien que adora imágenes.
Lo cual, obviamente, está condenado en los 10 mandamientos. No hay
que adorar a otro dios, no hay que hacerse una imagen, ni adorarla,
ni postrarse delante de ella. Pero aún, aquí en Apocalipsis,
vemos que durante el reino de la bestia, la idolatría va a
ser común, porque incluso van a hacer una imagen a la bestia,
y la van a adorar, y van a matar a todo el que no la adore. Como
nos menciona ahí Apocalipsis 13, del 14 al 15. Pero luego
termina aquí la lista con, aquí en Apocalipsis 22, versículo
15, todo aquel que ama y hace mentira. O sea, no solamente
está hablando de personas que mienten, sino a personas que... les entretiene. Disfrutan de
la mentira. Alguien que dice mentiras y trama
engaños, pero su amor hacia la mentira muestra que lo estima.
O sea, miente para entretenerse, para saber hasta qué nivel puedo
llegar, ¿no? Se entretiene con las mentiras.
le entretiene las mentiras de los demás, se goza de aquellos
que mienten y se salen con la suya. Le recuerdo una vez vi
a unos jóvenes que se estaban riendo y se estaban gozando con... ¿a quién lo llaman chuletas,
no? En un examen escribes una nota o escribes algunas notas
para... cuando vas al examen y entonces
sacas la nota para hacer trampas, ¿no? en el examen. Y entonces
se estaban gozando, contando historias. Ah, pues yo vi un
amigo mío hizo una chuleta de esta manera, hizo trampas en
el examen de esta manera. Yo lo hice de esta manera. Y estaban
diciendo, wow, wow, qué ingenioso, qué no sé qué. Qué bien que te
saliste con la tuya. Y se estaban gozando con hacer
trampas en un examen. Con hacer lo incorrecto delante
de Dios. Pero es esa idea. Aquí, personas
que se gozan de aquellos que mienten, de aquellos que se salen
con la suya. Pero, no nos debe sorprender,
porque Satanás mismo es el padre de mentira. Nos dice Juan 8,
44. ¿Él es mentiroso? Es padre de
mentira. Y en Primera de Juan 1, 6, dice,
si decimos que tenemos comunión con Él, con Cristo y andamos
en tiñeblas, mentimos y no practicamos la verdad. Entonces esa idea
también de el amar y hacer mentiras es no practicar la verdad. Lo cual es andar en tiñeblas,
no andar en la luz. Y como mencioné antes, los malhechores
simplemente no quieren arrepentirse de sus pecados. Aunque Dios les
advierta, les castigue, les haga sufrir, prefieren rebelarse,
prefieren blasfemar el nombre de Dios. Y por ello estos malhechores
están guardados eternamente en un lugar de tormento, incapaz
de una relación con Dios, destinados al lago de fuego. Lo cual, en
las escrituras, también lo menciona cuando están echados fuera, la
idea de echados a las tinieblas. Nos dice Mateo 8, 12. Echados
a las tinieblas de afuera, allí será el lloro y el crujir de
dientes. En Mateo 13, 42. Los echarán
en el horno de fuego, allí será el lloro y el crujir de dientes.
He leído Mateo 8.12 y Mateo 13.42. En Marcos 9, del 47 al 48, ser
echado al infierno donde el gusano de ellos no muere y el fuego
nunca se apaga. O sea, cuando ves la descripción
de ese lugar, te debe de alertar. Es una advertencia. No quieres
ir a ese lugar. Así que toma una decisión para
seguir a Cristo hoy. Porque el tiempo está cerca. Aquí realmente vemos un mensaje
de urgencia. Presta atención. Aún no es demasiado
tarde. Cristo muestra mucha misericordia
hacia aquellos que son sus enemigos. Él quiere que todos se arrepientan. Él quiere que ninguno perezca. Pero Al final del día es nuestra
decisión. ¿Cuál va a ser nuestra decisión?
¿Realmente estás preparado para la eternidad? Ese es el primer
paso a tomar. Es creer en Jesús como Señor
y Salvador para tener vida eterna. Y si eres creyente, Reconoce
que Cristo viene pronto. Reconoce la urgencia y la importancia
de guardar sus mandamientos y prestar atención a sus advertencias.
Vivir de acuerdo a su palabra. Es que Cristo viene pronto. Guarda sus mandamientos y presta
atención a sus advertencias. Vamos a terminar en oración.
Cristo viene pronto; guarda Sus Mandamientos y presta atención a Sus advertencias
Series Apocalipsis
| Sermon ID | 212231846472663 |
| Duration | 59:39 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Revelation 22:10-15 |
| Language | Spanish |
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