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Les invito a buscar en sus Biblias
el libro de Josué. El libro de Josué, capítulo seis. En nuestro estudio de este libro
de Josué hemos llegado ya al momento del sitio de Jericó y
el domingo pasado llegamos hasta el versículo 5 de capítulo 6
así que vamos a comenzar en el versículo 6 de capítulo 6 Josué
6 del 6 en adelante dice así la palabra de Dios Llamando,
pues, Josué, hijo de Nun, a los sacerdotes, les dijo, Llevad
el arca del pacto, y siete sacerdotes lleven bocinas de cuerno de carnero
delante del arca de Jehová. Y dijo al pueblo, Pasad y rodead
la ciudad, y los que están armados pasarán delante del arca de Jehová. Así que Josué hubo hablado al
pueblo, los siete sacerdotes, llevando las siete bocinas de
cuerno de carnero, pasaron delante del arco de Jehová y tocaron
las bocinas, y el arco del pacto de Jehová los seguía. Y los hombres
armados iban delante de los sacerdotes que tocaban las bocinas, y la
retaguardia iba atrás del arco, mientras las bocinas sonaban
continuamente. Y Josué mandó al pueblo diciendo,
vosotros no gritaréis, ni se oirá vuestra voz, ni saldrá palabra
de vuestra boca hasta el día que yo os diga. Gritad, entonces
gritaréis." Así que Él hizo que el arca de Jehová diera una vuelta
alrededor de la ciudad, y volvieron luego al campamento, y allí pasaron
la noche. Y Josué se levantó de mañana,
y los sacerdotes tomaron el arca de Jehová, y los siete sacerdotes,
llevando las siete bocinas de cuerno de carnero, fueron delante
del arca de Jehová, andando siempre, tocando las bocinas, y los hombres
armados iban delante de ellos, y la retaguardia iba tras el
arca de Jehová, mientras las bocinas tocaban continuamente. Así dieron otra vuelta a la ciudad
el segundo día, y volvieron al campamento. Y de esta manera
hicieron durante seis días. Al séptimo día se levantaron
al despuntar el alba. Dieron vuelta a la ciudad de
la misma manera siete veces. Solamente este día dieron vuelta
alrededor de ella siete veces. Y cuando los sacerdotes tocaron
las bocinas la séptima vez, Josué dijo al pueblo, porque Jehová
os ha entregado la ciudad. Y será la ciudad Anatema Jehová,
con todas las cosas que están en ella. Solamente Rahab la ramera
vivirá, con todos los que estén en casa con ella, por cuanto
escondió a los mensajeros que enviamos. Pero vosotros guardaos
del Anatema, ni toquéis ni toméis alguna cosa del Anatema, no sea
que hagáis Anatema el campamento de Israel y lo turdéis. más toda la plata y el oro y
los utensilios de bronce y de hierro sean consagrados a Jehová
y entren en el tesoro de Jehová. Entonces el pueblo gritó, y los
sacerdotes tocaron las bocinas, y aconteció que cuando el pueblo
hubo oído el sonido de la bocina, gritó con gran voz herido, y
el muro se derrumbó. El pueblo subió luego a la ciudad,
cada uno derecho hacia adelante, y la tomaron. y destruyeron a
filo de espada todo lo que en la ciudad había, hombres y mujeres,
jóvenes y viejos, hasta los bueyes, ovejas y los asnos. Masosué dijo
a los dos hombres que habían reconocido la tierra, «Entrad
en casa de la mujer ramera, haced salir de ahí a la mujer y a todo
lo que fuera suyo, como lo juraste». Y los espías entraron y sacaron
a Rahab, a su padre, su madre, sus hermanos, y todo lo que era
suyo, y también sacaron a toda su parantela, y los pusieron
fuera del campamento de Israel, y consumieron con fuego la ciudad,
y todo lo que en ella había, solamente pusieron en el tesoro
de la casa de Jehová la plata y el oro, y los utensilios de
bronce y de hierro. Masozué salvó la vida a Rahab
la ramera, y a la casa de su padre, y a todo lo que ella tenía,
y habitó ella entre los israelitas hasta hoy. por cuanto escondió
a los mensajeros que Josué había enviado a reconocer a Jericó. En aquel tiempo hizo Josué un
juramento, diciendo, Maldito delante de Jehová el hombre que
se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó, sobre su primogénito
eche los cimientos de ella, y sobre su hijo menor asciente sus puertas. Estaba pues Jehová con Josué,
y su nombre se divulgó por todas la tierra. Nuestro peregrinar
por el libro de Josué nos ha llevado por un sendero hasta
el momento muy hermoso. Hemos repasado capítulos de mucha
confianza, de mucho consuelo, de mucho ánimo. Hoy llegamos
a un capítulo diferente. Este capítulo nos lleva a la
reflexión, a la solemnidad, porque en este capítulo nosotros vemos
que el juicio de Dios comienza en la tierra de Canaán. La semana
de juicio se inicia y se consuma. De nuevo, como en cada paso desde
el principio de este libro, de nuevo vemos que Dios está en
control y Dios manifiesta el hecho que está en control por
medio del número 7. ¿Cuántas cosas de 7 había en
el capítulo? ¿Alguien contó? ¿Cuántos 7 había
en el capítulo? 7 sacerdotes, 7 bocinas, 7 días,
7 vueltas a la ciudad al final de la semana. Por medio de este
número 7, hermanos, Dios está manifestando que Él está en control. ¡Esto no es una guerra humana!
¿Dónde primero encontramos un ciclo de 7? Al puro principio
de la creación, ¿se acuerda? Que en 6 días Dios creó el mundo,
descansó y organizó nuestra semana con 7. De ahí en adelante Dios
consagra este ciclo de siete. Por tanto nosotros aquí, cuando
Dios escoge siete sacerdotes, siete bocinas, siete días, siete
vueltas, debemos entender que es Dios que está en control.
Dios que está organizando esta guerra. Esta guerra es de Dios
y todo será consagrado a Dios. También hay otra manifestación
que nos prueba que Dios está en control, el papel del arca.
¿Dónde debía ir el arca? Detrás de los primeros hombres
armados y en medio del que venía después la retaguardia, ¿verdad?
El arca de Dios iba en medio de los que rodeaban la ciudad. ¿Y qué representaba el arca de
Dios? Representaba su presencia, representaba su pacto. representaba
la identidad de Dios en medio de Israel. Y como el arco iba
en medio de los que rodeaban la ciudad, Dios está manifestando
también que Dios está en medio de ese evento. Este evento es
de Dios, y Dios está en control. Ahora, en versículo 10, guarden silencio durante esos
seis días. Examinemos ese asunto del silencio. Hay otros pasajes en la Biblia
donde Dios también dice, en eventos similares, cuando Israel enfrentaba
algún enemigo, decía Dios, cállense y miren la salvación de Dios. Cállense y miren la salvación
de Dios. Aquí tenemos lo mismo, dice Josué,
ni una sola palabra salga de vuestra boca, dice. Muchas veces,
creo, hablamos mucho. Muchas veces nosotros hablamos
mucho, no es cierto. Pero tal vez veríamos la mano
de Dios mejor si nos calláramos y si intentáramos ver lo que
Dios estaba haciendo. El silencio del pueblo de Dios,
¿qué era? En primer lugar, era un fuerte
recordatorio que esta victoria no era de ellos. Cuando usted
hace planes para hacer algo, ¿cómo hacen esos planes? Hablando
con otras personas. Se sienten, se hacen planes.
Y máxime para la guerra. Se sienten, el consejo de guerra,
y toman consejo y hacen los planes. Fíjese que aquí Israel no hizo
ningunos planes. Josué nos reunió los ancianos,
no se sentaron, callaron. Cállese. Tampoco que hacen los
equipos de fútbol y que hacen los ejércitos cuando tienen que
enfrentar al opositor. Se animan con una gran oratoria
de alguien que sepa animar al grupo. Fíjese que aquí Josué
no intenta levantar el ánimo de Israel con ninguna retórica,
ninguna oratoria. Cállese. La única orden de Dios
es cállese y camine. El silencio del pueblo de Dios
fue un fuerte recordatorio que la victoria no era de ellos.
Pero el silencio era otra cosa también. El silencio de Israel
era preludio al juicio de Dios. Venía algo triste. Venía la muerte
de muchas personas. Y Dios mismo no se alegra en dar
muerte al pecador. Por tanto, Israel cada día que
salía en la mañana se embarcaba en una marcha fúnebre. Yo sé
que usted nunca ha visto una procesión de funeral donde la
gente ande hablando. ¿Verdad que marchan detrás del
carro que lleva el muerto? andan callados, solemnes. Fíjese que todos los días Israel
salía para una marcha fúnebre. Dios había advertido a los cananitas. Desde que Abraham llegó a la
tierra, ellos tenían testimonio. Acabamos de leer Génesis capítulo
12. ¿Y qué había hecho Abraham? Levantó
dos altares. y los altares en el tiempo de
los israelitas eran monumentos que representaban algo y los
cananitas tenían testimonio y podía preguntarle y sin duda le preguntaron
a Abraham que representaba y dice que Dios que Abraham proclamó
el nombre de Jehová invocó el nombre de Jehová en tierra de
los cananitas desde hacía más de mil años los cananitas habían
sabido de Jehová No se habían arrepentido. La copa de su iniquidad
se había llenado. No tenían deseo de convertirse
como lo hizo Rahab. Como lo hizo Rahab. Los demás
no tenían deseos de convertirse y por tanto el juicio de Dios
había llegado sobre ellos. Pero nadie se gozaba. Cuando yo estaba preparando este
mensaje se me surgió la pregunta, ¿usa Dios la iglesia hoy para
anunciar su juicio final? En la palabra de Dios, Dios ha
dicho que va a haber un juicio final. ¿Por qué tantas iglesias solo
saben gritar, silbar, cantar, saltar y decir gloria a Dios? ¿No tenemos el deber nosotros
de advertir al mundo de un juicio venidero? según Jesús y según
los apóstoles sí lo tenemos. ¿Qué le parece que invitáramos
a todos nuestros vecinos, amigos que no conocieran a Cristo, que
no creyeran a Cristo y los invitamos para un culto especial? Y al
venir al culto todos venimos vestidos de negro. Y el culto consiste en una hora
de silencio. Y cuando nos preguntaran, ¿pero
qué les pasa a ustedes? ¿Qué clase de culto es este? Que la congregación les dijera,
estamos guardando luto para todos aquellos que se niegan
a creer en Cristo. Tal vez ese culto sería más impactante
que la gran mayoría de las campañas y todos los cultos que se hacen
cultos evangelísticos. Pues Israel todos los días celebraba
un culto de luto y debe haber sido impactante. Y para que hieran las bocinas
de carnero, versículo seis, Siete bocinas de cuerno de carnero. El sonido de este tipo de instrumento
es un sonido único. Si usted ha oído, tal vez en
películas, se ha oído aquellos cuernos de carnero. En las montañas resuenan. Es
un sonido solemne. Es un sonido que se proyecta
lejos. Es un sonido que pide que se
le preste atención. En la Biblia las bocinas de carnero
se usaban para dos cosas. Uno, para llamar a la guerra,
y dos, las sonaban antes de un evento especial para convocar
al pueblo para una santa convocatoria. Usaban estas mismas bocinas al
principio del año de jubileo. Para anunciar el comienzo del
año de jubileo, desde el templo los sacerdotes debían sonar las
bocinas de cuerno de carnero. Aquí, hermanos, yo creo que Dios
manda sonar las bocinas para las dos cosas. Dios estaba anunciando
guerra contra los pecadores, y también jubileo para Su pueblo,
porque ellos estaban iniciando la toma de su herencia. Cuando
Israel estaba ante la presencia de Dios en el monte de Sinaí,
¿se acuerdan el sonido que oían? El sonido de la bocina. Y se
hacía más y más fuerte, más duro, y dice Dios, cuando oigan el
sonido de la bocina ninguno toque la montaña para que no muera. El sonido de la bocina estaba
relacionado con la santidad de Dios. Y mientras los sacerdotes
rodean a Jericó y suenan la bocina, Lo que están haciendo es santificando
la ciudad de Dios. Están apartando la ciudad de
Dios, en este caso, para destrucción. Los versículos 17 y 18 mencionan
que la ciudad será anatema. El término en el hebreo es heren.
Y este término Jerem quiere decir apartado para algo especial.
Algunas cosas eran apartadas para uso sagrado. Pero muchas
veces el Jerem era una cosa llevada aparte para destrucción, para
castigo. En este caso Jericó es Jerem. Es apartado para castigo, para
juicio, para destrucción. Dios no pidió ninguna otra ciudad. que ninguna otra ciudad fuera
Jerén, sólo Jericó, la primera ciudad, porque Dios pide las
primicias. La primera ciudad es primicia.
Será santa para Dios. Por eso todo lo que estaba dentro
de esa ciudad era ofrenda de Dios. Había mucho oro en Jericó.
Probablemente Jericó era la primera ciudad de toda la tierra de Cana,
porque cuando los demás reyes oyeron que Jericó cayó, dice
la Biblia que su corazón se derritió de miedo. Jericó era la ciudad
más fortificada, la ciudad más fuerte, probablemente la ciudad
más rica. Había mucha plata, mucho oro,
mucha riqueza dentro de Jericó. Pero Dios les pidió que quemaran
todo. como primicias a Él. Dios pidió
que ellos ofrecieran la ciudad, ¿por qué? En reconocimiento,
en reconocimiento que Dios era el dador de esta tierra. Aunque
la batalla es de Jehová, Dios pide nuestra respuesta de fe.
A pesar de que la salvación sea de Dios, Dios pide nuestra respuesta
de obediencia y al dedicar la ciudad a Dios, al no tocar ninguna
riqueza en esa ciudad, ¿qué estaba reconociendo Israel? Que Dios
les daba todo. Dios les iba a dar otras cosas.
No les iba a hacer falta lo que estaba en Jericó. Ese es nuestro
problema tantas veces. Nos duele sacar esa ofrenda porque
tal vez me va a hacer falta. No les iba a hacer falta. Dios
tenía toda una tierra que les iba a dar de gratis, por gracia. Por tanto, al ver ese oro, y
al ver la plata, y a ver las ropas lujosas, y todas las cosas
que estaban en las casas, dice Dios, conságrenmelo por fe. Conságrenmelo
creyendo que yo les daré. sabe que las primicias y los
diezmos en Israel representaban lo mismo antes de comer de las
primeras granitos de cebada llevaban primero a Dios confiando que
el resto de la cosecha Dios te la iba a dar las primicias Dios
te la dará y la ofrenda del diezmo hoy en día es lo mismo cuando
nosotros primero le damos a Dios estamos mostrando nuestra fe
en Dios que Él proveera En versículos 26 y 27, Josué pronuncia una
maldición sobre el que reedificara Jericó. ¿Por qué? Porque Dios
quería que las ruinas de Jericó se quedaran ahí toda la vida,
como recordatorio de lo que Dios había hecho. Y Jericó iba a quedarse
casi como un gran altar. Aquellas piedras de los muros
iba a quedarse como un gran altar, el memorial de lo que Dios había
hecho. Por eso dice Josué, maldito el
que levante estas ciudades. ¿Sabe? Años después, cuando Israel
había caído en apostasía terrible durante la vida del profeta Elías,
puede leer de ello en Primera de Reyes capítulo 16, Versículo
34, un hombre llamado Eiel levantó Jericó y dice que conforme a
la palabra de Dios murió su primogénito cuando comenzó la obra y murió
su hijo menor cuando colocó las puertas. Lamentablemente Eiel
no quiso respetar la memoria de la victoria de Dios y quiso
levantar Jericó. y la maldición que pronunció
Josué ese día realmente se cumplió. Después de los seis días de silencio,
el día séptimo, el silencio se rompe. Aquellos seis días habían
sido seis días largos. Fue un espectáculo jamás visto
en la historia. cuando se había visto tomar una
ciudad simplemente caminando alrededor de ella, en silencio,
sonando unas bocinas de cuerno de carnero. Pero llega el fin,
llega el séptimo día, donde los siete sacerdotes, sonando siete
bocinas de cuerno de carnero, dan siete vueltas a la ciudad
y todo se ha consumado. todo se ha consumado. Todo está
consagrado a Dios. La copa de iniquidad de los cananitas
también se ha llenado, y viene el grito. Yo no sé qué gritaron. Pienso que probablemente gritaron,
Dios reina. Y cuando gritan se desplomaron los muros de Jericó. Hubo un tiempo de silencio, pero
vino el momento de gritar. Y ante la presencia de Dios,
el arca ante la presencia de Dios, el último refugio de los
moradores de Jericó se esfuma. Sus fortificaciones grandes y
fuertes se vuelven cuantos pedazos de piedra y de polvo. Toda la esperanza vana en el
poder del hombre fácilmente cae al suelo con tan sólo la mirada
de Dios. Ninguno de nosotros realmente
podemos apreciar lo que pasó ese día porque nunca nos ha tocado
vivir dentro de ciudades fortificadas. Nunca hemos puesto nuestra esperanza
en murallas. No sabemos qué es creer que estamos
seguros dentro de una ciudad y ver que aquellos muros se caen. No sabemos lo que es eso. Pero
mire, debe haber sido impresionante no sólo para Jericó sino para
los mismos israelitas. yo creo que ni los israelitas
lo pudieron creer y parece que creo tanta confusión para los
de Jericó era tan tan tan increíble lo que había pasado que parece
que ni pudieron ofrecer resistencia porque dice que entraron a Jericó
y mataron a filo de espada a todos los que estaban ahí parece que
ni siquiera resistencia pudieron ofrecer Israel entra y ejecuta
la sentencia de Dios. Hermano, yo no quiero que ignoremos
el paralelo con nuestro tiempo, esta secuencia de silencio y
juicio. Sabe que el apóstol Pedro en
su segunda carta, segunda de Pedro, capítulo tres, él dice
que muchos se burlan diciendo, ¿dónde está esta venida de Cristo? con juicio. Esos cristianos hablan
de que va a sonar una última trompeta y que Jesús viene en
juicio. ¡Es mentira! ¡Las cosas siguen como siempre! El apóstol Pedro nos advierte
que no nos engañemos. Dice Pedro que vendrá un colapso
peor que las murallas de Jericó. que el cielo mismo se arrollará
como un rollo, dice Pedro, y que las estrellas caerán del cielo,
y que se estremecerá todo el cosmos, todo el universo. Y ese día pedirán que les caiga
encima las montañas, y lamentarán mucho, porque habrá llegado el
juicio de Dios. Hay un silencio Hay un silencio
en este momento de parte de Dios, pero no es un silencio de olvido,
es un silencio momentáneo dando oportunidad para aquellos como
Rahab para llegar a la fe y al arrepentimiento. Pero un día
se romperá el silencio. Estamos nosotros, hermanos, advirtiendo,
estamos haciendo el llamado nosotros. a todos que no se confíe, porque
viene seguramente aquel día final. El castigo de los pecadores trae
salvación. ¿Sabe, hermanos, que en la Biblia
siempre van juntos el juicio de Dios y la salvación de su
pueblo? Ericú se derrumba, pero permite que Israel ocupe la tierra
de su herencia. ¿Y sabe que siempre ha sido así? Pensemos en Noé. El agua que destruyó a los incrédulos
fue el mismo agua que levantó al Arte y salvó a Noé. Pensemos
en Egipto con los israelitas. La noche que murieron todos los
primogénitos, juicios sobre Egipto, fue liberación para su pueblo. Pensemos en Jericó. el juicio
sobre esa ciudad y el derrumbe de sus murallas fue un paso más
para la liberación y la salvación del pueblo de Israel. Y de igual
manera, Pablo dice en 2 Tessalonicenses capítulo 1 que a los que están
afligiendo a la iglesia, los incrédulos recibirán eterna perdición
cuando Jesucristo se manifieste y salga a su iglesia. Hay una
serie de novelas cristianas ahorita dejados atrás, que muchos están
leyendo. En esa serie se enseña de que
vendrá un rapto silencioso donde la iglesia se desaparece de la
tierra para luego haber una gran tribulación sobre la tierra. Puede ser que los libros sean
interesantes, pero están equivocados. El juicio y la salvación de Dios
siempre ha venido juntos, y así será en el final día. No debemos
esperar escaparnos, la iglesia, del mismo evento, pero el evento
que trae juicio sobre los que no creen en Cristo será a la
vez el mismo momento que será para salvación para su pueblo. Y no fue sólo salvación para
Israel, sino para Rahab y su familia. Josué e Israel cumplieron
su promesa. Hermanos, los fieles del Señor
no esperan en vano. Imagínense lo que pensaba Rahab
mientras rodeaba la ciudad. E imagínense cuando comenzaron
a caerse las murallas lo que pensó esa pobre mujer. Pero Josué dice, los primeros
de entrar serán los que hicieron el pacto con Rab para sacarla,
para salvarla. Era necesario que Rab fuera sacada
y separada del pueblo pagano. Hericó estaba bajo el juicio
de Dios y Rab debía ser tomada fuera de esa ciudad porque iba
a caer el juicio de Dios sobre ella. ¿Sabe que el término iglesia,
sabe lo que significa el término iglesia? Viene del griego, eclesia,
llamados fuera. La iglesia del Señor son los
que han sido llamados fuera del mundo para ser santificados al
Señor. Y es importante para cada uno
de nosotros hoy reafirmar esta realidad para los que hemos creído
en Cristo Jesús. al ser salvos por el Señor, hemos
sido llamados fuera de un mundo pagano bajo el juicio de Dios. Para ser consagrados a Dios en
vida verdadera ¿Raab qué recibió? Raab recibió mucho más que vida
física, mucho más que seguir viviendo. Ella recibió mucho
más. Ella recibió el consuelo de Dios. Ella recibió el perdón de sus
pecados. Y Dios colocó a Raab, ¿se acuerdan? Como bisabuela de David y como
parte del linaje de Jesucristo. ¿Usted cree que Raab hubiera
cambiado lo que Dios le dio por lo que tenía en Jericó? Quizás
tenía bienes materiales en Jericó, quizás tenía cosas de este mundo
en Jericó, ¿pero usted cree que ella cambiaría eso por lo que
Dios le dio con Israel? Jamás. Y mire cómo Dios la recompensó
más allá de lo que aún merecía. No siendo israelita, la puso
en el mismo linaje de David y de Jesucristo también. Hermanos, la Biblia dice que
este mundo entero está bajo la condenación de Dios. Está esperando
el juicio final de Dios. Y dijo Jesucristo en Juan 3,
versículos 18 y 19, el que en él cree no es condenado, el que
cree en el Hijo de Dios no es condenado. Pero el que no cree
ya ha sido condenado porque no ha creído en el nombre del Unigénito
Hijo de Dios. Y esa es la condenación. que
la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que
la luz, porque sus obras eran malas." Debemos recordar que
cuando las cosas de este mundo nos llaman la atención, que son cosas, actividades, actitudes,
lo que se quiera, son cosas bajo el juicio de Dios. Cuando nosotros
cedemos a las actitudes del mundo, aquellas actitudes transmitidas
por medios atractivos, por medio del cine, por medio de la música,
de la radio, por medio de la literatura de este mundo, cuando
nosotros cedemos ante esas actitudes, estamos buscando aquello que
está bajo el juicio de Dios. Estamos buscando aquello que
no agrada a Dios. Estamos buscando aquello que
Dios ha pronunciado el anatema sobre ello. Dios no dice que
tenemos que salir del mundo para servirle. Ese ha sido el error
de algunos, entonces metámonos en algún monasterio o vivamos
en una comuna. Dios no nos pide que recurramos
a esos medios. Pero el cristiano debe tener
claro que fuimos separados por Dios de aquellas cosas que caerán
bajo su juicio. Son tres áreas principales en
que somos separados nosotros, hermanos. Y el cristiano debe
tener muy claro estas cosas. En primer lugar, el matrimonio.
El cristiano, el joven cristiano, no puede unirse en yugo desigual. El matrimonio es consagrado por
Dios, y Dios pide que nosotros nos casemos en el Señor, y no
permite que nosotros contraigamos matrimonios mixtos. En primer
lugar, el cristiano es separado del mundo en cuanto a su hogar,
y el joven y la joven que está buscando novio, novia, esposo,
esposa, algún día ni siquiera debe pensar en salir con una
persona que no confiese a Jesucristo como su Salvador. En segundo
lugar, la comunión cristiana específicamente dentro de la
iglesia. La Biblia es muy clara, Pablo
es muy claro en el Nuevo Testamento. En la iglesia, los que deben,
por ejemplo, participar de aquellos signos sagrados de los sacramentos,
recibir el bautismo, tomar de las santas cenas del Señor, deben
ser aquellos que profesan su fe en Cristo Jesús, porque es
transgredir, es hacer injusticia contra aquellas cosas sagradas,
si se permite a las personas que niegan a Cristo, que niegan
que Jesús sea Dios, que Jesús sea el Salvador, que Jesús sea
el Señor, que aquellas personas. En segundo lugar, la comunión
cristiana Debemos apartarnos de aquellos que no profesan su
fe en Cristo. En tercer lugar, nuestra manera
de vivir, nuestro testimonio. Hay muchas áreas en la vida en
que nosotros tenemos que convivir con las personas no creyentes.
En los negocios, en la política, en lo económico, en la educación. En muchas áreas de la vida tenemos
que convivir e inclusive colaborar con muchas personas que no son
cristianas. Pero en nuestra vida personal,
en nuestro trato personal debemos ser muy claros que fue Dios que
nos separó y nuestro testimonio personal debe ser, debe manifestar
que fuimos apartados por Dios. Este pasaje de Josué 6 nos prepara,
como los otros capítulos ya lo hemos visto, nos prepara para
la venida de Cristo. En el tiempo de Israel, Josué
ejecutaba el juicio de Dios a sus órdenes, caía en los muros de
Jericó y también se salvaba a Gad. Josué, como ungido de Dios, porque
Josué tenía un papel muy especial, y Josué como ungido de Dios traía
el juicio de Dios o traía la salvación de Dios. Josué en esta
capacidad, hermanos, actuaba como preparación como sombra
de Jesucristo. Jesús fue el final y verdadero
ungido de Dios. Jesucristo dijo que la persona
que oía sus palabras pero no las hacía, ¿a cómo la comparaba? Como una persona que edificaba
sobre la arena. El que oía las palabras de Dios
pero no las hacía, dice, es como la persona que edificó sobre
la arena. Y cuando vino el día de prueba, Grande fue su ruina. Ante este pasaje de la caída
de Jericó, yo creo que cada uno de nosotros en esta mañana debemos
probar nuestro corazón y debemos asegurar nuestra salvación. Reconoce usted, mi amigo, reconoce
el juicio de Dios que está sobre cada persona que no está en Cristo
por la fe. Hemos renunciado todo aquello
que está bajo la condenación de Dios, incluyendo las actitudes,
incluyendo la conducta, incluyendo las amistades, que no conviene. La esposa de Lot había salido
de Sodoma, tal vez como muchos cristianos que aparentemente
han salido del mundo, pero realmente su corazón estaba en Sodoma. ¿Y cuántos recuerdan la historia
mientras los ángeles llevaban a Lot, su esposa y sus hijos,
sus hijas, fuera? ¿Qué hizo su esposa? Volvió a
mirar atrás. Añoraba todavía Sodoma y fue
convertida en columna de sal y no participó de la salvación
de Dios. estamos dispuestos a salir de
Jericó definitivamente para ser salvos con el pueblo de Dios,
aún, aún cuando representa la pérdida de muchas cosas de este
mundo, la paciencia de Dios no durará para siempre. La copa
de iniquidad de este mundo se está llenando, al igual que se
llenó la copa de los cananitas. Pero el final será diferente
que el día de Jericó, porque el final será para todos, no
sólo para los cananitas. Cada hombre, cada mujer, sea
anciano, joven o niño, estará ante la presencia de Dios para
ser juzgado. Y ese será un evento tan real
como lo fue el día que cayeron los muros de Jericó. En ese día
serán castigados con eterno juicio los que no aceptaron a Cristo
como Hijo de Dios. Y en ese día serán salvos los
que esperaron en Él. La última trompeta aún debe sonar. La última bocina de carnero aún
debe sonar. No sé si estamos en el 16 o el
15. o el día cuatro. No podemos saber
en qué día estamos, pero viene el último día, viene el séptimo
día, y sonará por última vez la trompeta del arcángel. Y en
ese día Dios declarará guerra contra Sus enemigos y jubileo
para los Suyos. ¿Dónde se encuentra usted, mi
amigo, en Jericó o en el campamento de Israel? oremos. Padre, gracias que Tú no haces
nada en secreto. Gracias que adviertes al mundo
y a todos nosotros de lo que vas a hacer. Gracias que enviaste
a Tu Hijo Jesucristo para que en Él hallemos redención. Pedimos por este mundo perdido. Pedimos por nuestro país. Pedimos
por nuestros vecinos, amigos, familiares, que aún no han confesado
a Jesucristo, Rey, Salvador y Señor. Oh Padre, líbralos, líbralos
pedimos del juicio venidero, obrando fe en su corazón por
Tu Palabra y Tu Espíritu Santo. Yo pido que cada uno de nosotros
aquí presentes en esta mañana, oh Padre, hayamos podido escudriñar
nuestro propio corazón, y que hayamos encontrado allí fe, sincera
y verdadera, en Ti. Y si hay alguna persona aquí,
Padre, que duda, que no está segura, Padre, aclárele, Tú,
por medio de este mensaje, y lleva a esa persona a los pies de Jesucristo
en fe. Lo pedimos en el nombre de Jesús,
Tu Hijo. Amén. y amén.
Dios vence a sus enemigos Josué 6
Dios vence a sus enemigos soberanamente. La Iglesia necesita caminar unicamente como Dios establece. Inventar otras formas para 'ayudar' a Dios es peligroso para la vida Cristiana.
| Sermon ID | 211101020305 |
| Duration | 42:13 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Joshua 6 |
| Language | Spanish |
© Copyright
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