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Ahora, el camino del malo. El libro de Proverbios es muy
claro en distinguir entre dos clases de personas. Unos que
temen a Dios, y porque temen a Dios, viven para Dios, y le
reflejan en toda área de su vida, ponen en práctica los mandamientos
de Dios, obedecen a Dios, andan rectamente, se apartan del mal,
se gozan en la sabiduría, disfrutan de Dios, disfrutan de la palabra
de Dios, viven para Dios y entonces impactan de una forma positiva
a los de su alrededor, realmente ayudan, fortalecen, edifican
incluso con su boca, con sus hechos, ayudan y Y entonces,
lo que hacen es para bien. Esa es la persona que teme a
Dios, el camino del justo. Pero el otro lado es el camino
del impío, aquel que no teme a Dios. Realmente es opuesto,
exactamente lo opuesto al justo. Porque no teme a Dios, no respeta
a sus autoridades, no respeta a otras personas, no le interesa
la palabra de Dios. No es fiel a Dios, sino que se
revela contra Dios, se desvía del camino de Dios, pervierte
sus caminos, se goza de la maldad, desobedece a Dios, rompe los
mandamientos de Dios, es orgulloso, soberbio, confía en sí mismo,
es irresponsable, no tiene deseo de Dios, Sigue sus placeres. Ama el mal. Rechaza el consejo. Rechaza la sabiduría. Rechaza
el temor de Dios. Es insensato. Ese es el que... el que... Hace lo malo. Impacta negativamente a los de
su alrededor. Daña con su boca. Daña con sus
manos. Y sus caminos le llevan a la
muerte. No tiene paz. Y perece. No permanece, sino que perece. Esa es la persona que rechaza
a Dios, la persona impía. Y realmente podemos ver un resumen
en Proverbios 30, versículo 11. Esta clase de persona. Proverbios
30, versículo 11. Donde dice... Hay generación
que maldice a su padre, y a su madre no bendice. Hay generación limpia en su propia
opinión, si bien no se ha limpiado de su inmundicia. Hay generación
cuyos ojos son altivos, y cuyos párpados están levantados en
alto. Hay generación cuyos dientes
son espadas, y sus muelas cuchillos, para devorar a los pobres de
la tierra y a los menesterosos de entre los hombres." Y en esos
versículos vemos esta clase de persona. Este impío. Estos que hacen lo malo. Realmente
reflejan el caminar del malo, porque ¿qué es lo que hacen?
En vez de honrar a los padres, Incluso en los 3 mandamientos
dice, honra a tu padre y tu madre. ¿Qué es lo que hacen aquí? Versículo
11 dice, maldice a su padre. O sea, habla mal del padre, no le bendice, no le desea, no
le importa. Incluso dice, y a su madre no
bendice. realmente haciendo ese énfasis
de que no respeta a sus padres, no honra a sus padres, y entonces
no está reflejando el temor de Dios, no está viviendo de acuerdo
a la justicia, a la rectitud, no está poniendo en práctica
los mandamientos de Dios, sino que realmente está odiando a
sus padres. El versículo 12 dice que esta
generación se piensa que es limpia por sí misma, no confía en sus
caminos. Piensa que hace lo recto. No
quiere escuchar los consejos de otros. No quiere el temor
de Dios. No vive para Dios. Y por eso, dice que hay generación
limpia en su propia opinión. Si bien no se ha limpiado de
su inmundicia. Y de la forma que lo expresa,
lo expresa con mucho énfasis. Porque ese término, inmundicia,
literalmente tiene la idea de excremento. Entonces, piensa
que está limpio. pero realmente está lleno de
excremento, está lleno de suciedad. Por eso dice, y no se ha limpiado
de su inmundicia. Es como alguien que piensa que huele bien, que
todo le va bien, pero en realidad no se ha duchado, no se ha limpiado.
Puede hablar mucho, pero se nota que lo que está diciendo no es
verdad. Y entonces, por eso dice, Piensan
que son limpios en su propia opinión. Que su camino es el
camino correcto. Que su mentalidad es la mentalidad
correcta. Que su consejo es cierto. Piensan
lo que dicen. Hacen lo que quieren. Y piensan
que ellos tienen la razón siempre. Da igual quién les dé el consejo.
Da igual si va en contra de Dios, si va en contra de la palabra
de Dios. Porque no temen a Dios. Entonces
ellos son su propio estándar. Incluso, ellos son los que se
elevan sobre los demás. Y por eso, en el siglo XIII,
dice, hay generación cuyos ojos son altivos. Son orgullosos,
¿no? Soberbios. Son los mejores. Dice,
y cuyos párpados están levantados en alto. Es la idea de que no
quieren bajar la mirada a nadie más. Porque ellos son los más
altos. Todo el mundo los tienes que respetar. Los tienen que
respetar. Todo el mundo tiene que seguir su consejo. Todo el
mundo tiene que hacer lo que ellos quieren. Pero lo que reflejan
es necedad, porque reflejan que no temen a Dios. Y entonces se
exaltan a sí mismos. Luego el siglo XIV dice, hay
generación cuyos dientes son espadas y sus muelas cuchillos.
¿Qué es lo que hacen? Devoran, dañan con sus bocas. Y entonces sus bocas literalmente
son armas que matan a otros. Incluso ahí lo dice la mitad
del versículo 14, dice, para devorar a los pobres de la tierra
y a los menesterosos de entre los hombres. Ese término menesterosos
tiene la idea de pobres o de necesitados. Simplemente está
enfatizando que estos malos destruyen a todo el mundo que puede y especialmente
a aquellos que no se pueden defender a sí mismos. Lo cual es opuesto
a lo que la ley de Dios dice. La ley de Dios dice que tenemos
que hacer bien a los demás. Incluso tenemos que cuidar de
los pobres. Tenemos que cuidar de aquellos que están en necesidad.
¿Pero qué es lo que hacen los impíos? Exactamente lo opuesto.
¿Qué es lo que hacen los pecadores? Exactamente lo opuesto. ¿Por
qué? Porque menosprecian a Yahweh. En Proverbios 14, versículo 2,
Proverbios 14, Versículo 2, dice, el que camina en su rectitud
teme a Jehová. Hablamos de la importancia del
temor de Dios, ¿no? El que hace lo que es justo,
el camino del justo, realmente demuestra que teme a Dios. Y
por eso camina en rectitud. Más, el contraste, en la última
parte del versículo 2, Proverbios 14.2, dice, más el de caminos
pervertidos, lo menosprecia. ¿Qué es lo que está mostrando?
Que rechaza a Dios. No le interesa a Dios. No quiere
obedecer a Dios, sino que pervierte sus caminos. Entonces, esos caminos
que se tuercen, esos caminos que se desvían de la palabra
de Dios, que se desvían del camino de Dios, que se desvían a hacer
lo malo. Dice, más el de caminos pervertidos
lo menosprecia. ¿Qué es lo que menosprecia? ¿A
quién menosprecia? Menosprecia a Dios. Menosprecia
la palabra de Dios, sus mandamientos. Porque la primera frase del versículo
2 dice, el que camina en su rectitud teme a Jehová. Entonces, el que
no camina en rectitud no teme a Jehová, sino que le menosprecia. No le honra, no le obedece, ¡no
le desea! Quiere vivir para sí mismo. Piensa
que es lo mejor. Piensa que es más sabio que Dios.
Y por eso rechaza la sabiduría de Dios. Por eso dice más el
de caminos pervertidos lo menosprecia. no quiere nada que ver con Dios. Quiere vivir para sí mismo. Y
por eso no teme a Dios. No le interesa. Porque si realmente
aceptase que hay un Dios, si realmente aceptase que ese Dios
es soberano y le tiene que obedecer, realmente le impactaría en toda
área de su vida. Y no quiere someterse a Dios. sino que quiere seguir sus propios
planes, sus propios deseos. Quiere seguir disfrutando de
su propia necedad. Porque rechaza a Dios. Eso es
lo que refleja. Necedad. Y vemos que menosprecia
a Dios. Y es que rechazan el temor de
Yahweh. Y eso es lo que vamos a ver hoy. Es la idea de que en el camino
del impío, es que rechazan, al rechazar a Dios, al rechazar
el temor de Dios, realmente rechazan la sabiduría. Rechazan el consejo. Porque no quieren obedecer a
Dios. Y no quieren obedecer ningún
consejo que se acerque o que sea conforme al estándar de Dios,
que sea conforme a los mandamientos de Dios. Por eso en Proverbios
1, Versículo 20. Proverbios 1. Versículo 20. Y voy a leer del versículo 20
hasta el final del capítulo, que es hasta el versículo 33.
Proverbios 1.20 dice, La sabiduría clama en las calles. Alza su
voz en las plazas. Ahora, ¿qué es lo que está reflejando?
Que realmente la sabiduría quiere ser encontrada. O sea, Dios quiere
que tengas sabiduría. Dios quiere que pongas en práctica
sus mandamientos. Dios quiere que le temas. Entonces,
acaba de describir algunos que andan en el camino de limpio
y por eso en versículo 15 dice hijo mío no andes en camino con
ellos aparta tu pie de sus veredas cuál es el camino que debes de
seguir el camino del sabio el camino de aquel que teme a dios
y por eso la sabiduría te está buscando para que vivas de acuerdo a la sabiduría
de dios para que vivas en el temor de dios y por eso aquí
personifica la sabiduría, en que la sabiduría realmente está
clamando, está pidiendo que le busques, está pidiendo que prestes
oído, que realmente escuches para actuar, y que pongas tu
fe en Dios, y que vivas de acuerdo al temor de Dios. Y por eso,
versículo 20, Proverbios 1.20, dice, la sabiduría clama en las
calles, alza su voz en las plazas, clama en los principales lugares
de reunión, en las entradas de las puertas de la ciudad, dice
sus razones. ¡Hasta cuándo, oh simples, amaréis
la simpleza! Y los burladores desearán el
burlar, y los insensatos aborterán la ciencia. Entonces, está reflejando
este desprecio que tiene el malo hacia la sabiduría. Aunque la
sabiduría le está buscando, no la encuentra. O sea, el malo
no encuentra la sabiduría porque lo rechaza. No quiere obedecer.
No quiere atender su oído al consejo de Dios. ¡No quiere temer
a Dios! Incluso es interesante porque
menciona ahí usa tres palabras para diferentes
clases de necio, incluso para diferentes personas malas, porque
ahí menciona a los simples. Versículo 22 dice, hasta cuando,
oh simples, amareis la simpleza. Y es interesante porque ese término
tiene la idea de alguien que no sabe nada. Alguien que es
irresponsable. Alguien que, aunque no sepa nada,
¡les da igual! Porque disfrutan de su necedad. Disfrutan de buscar cosas que
no valen para nada, que no sirven para nada. Este es el simple.
El que disfruta de las tonterías. Y luego, dice también los burladores. Dice, ¿hasta cuándo, no? Los
burladores desearán el burlar. El burlador es alguien que rechaza
la reprensión. O sea, no quiere cambiar sus
acciones, no quiere cambiar sus pensamientos, rechaza la reprensión. Cuando alguien le corrige, o
le castiga verbalmente, le está diciendo ¡No lo hagas! Él dice,
¿Quién eres tú? ¿Qué clase de consejo es ese?
Yo no quiero obedecer ese consejo. Vale, he escuchado En el sentido
de que ha entrado en mi oído, pero nada más. No estoy dispuesto
a cambiar mis pensamientos. No estoy dispuesto a cambiar
mis acciones. No voy a cambiar mi vida porque
haya escuchado la palabra de Dios. No voy a cambiar mi vida
para seguir el temor de Dios o el camino recto. No. Yo quiero
vivir como yo quiero vivir. Y luego también menciona ahí
los insensatos. Dice, los insensatos aborrecerán la ciencia. O sea,
¿hasta cuándo los insensatos? Y entonces, ese término insensato
tiene la idea de alguien que tiene una cabeza dura. ¡Alguien
que es terco! Ahora, no es tonto, sino que
decide no escuchar. No quiere escuchar la sabiduría,
ni el consejo. No tiene sitio para Dios en su
vida. Es alguien que siempre piensa
que tiene la razón. Y entonces no va a escuchar ninguna
clase de consejo. Y entonces vemos estas personas
que rechazan a Dios. Y en versículo 23, ahí vemos
la sabiduría está clamando y está diciendo, ¡VOLVEOS A MI REPRENSIÓN! Ese castigo verbal, ¿no? Está diciendo, ¡VOLVEOS! He aquí
y yo derramaré mi espíritu sobre vosotros, y os haré saber mis
palabras, por cuanto llamé. Y no quisisteis oír. ¡Extendí
mi mano! Y no hubo quien atendiese, sino
que desechasteis todo consejo mío, y mi reprensión no quisisteis. También yo me reiré. en vuestra
calamidad". Ahora, ¿por qué menciona esa
idea de reírse? Porque los burladores, ¿qué hacen?
Se ríen de aquellos que les corrigen. Les corrigen y les dicen, no
hagas eso, y simplemente se ríen y se burlan y hacen lo que les
da la gana. Por eso dice, vale, versículo
26, también yo me reiré en vuestra calamidad. Y me burlaré cuando
os viñere lo que teméis. cuando viñere como una destrucción
lo que teméis, y vuestra calamidad llegare como un torbellino, cuando
sobre vosotros viñere tribulación y angustia. Realmente les va
a venir mal. ¿Por qué? Porque hacen lo que
es malo. Versículo 28. Entonces me llamarán y no responderé. ¿Qué es lo que está haciendo
la sabiduría? ¿Qué es lo que está haciendo Dios? Está haciendo
exactamente lo que los malos le hacían a él, se está riendo
de ellos, y ahora no les está escuchando cuando claman, porque
solamente claman cuando quieren, cuando le necesitan en un momento
específico. Pero dice versículo 28, entonces
me llamarán y no responderé, me buscarán de mañana y no me
hallarán. ¿Por qué? Por cuanto aborrecieron
la sabiduría. Y no escogieron el temor de Jehová,
ni quisieron mi consejo, y menospreciaron toda reprensión mía. Comerán
el fruto de su camino, y serán hastiados de sus propios consejos,
porque el desvío de los ignorantes los matará, y la prosperidad
de los necios los echará a perder. Mas el que me oyere, Habitará
confiadamente, y vivirá tranquilo, sin temor del mal." Entonces
vemos como ese pasaje, vemos al malo que rechaza a Dios, rechaza
el temor de Dios. No quiere escuchar, sino que
se burla de los consejos, se burla de Dios, se burla de la
palabra de Dios. Y entonces, no quieren el consejo
de Dios, Menosprecian la reprensión de Dios. ¿Y qué es lo que les
va a acontecer? Destrucción. Van a perecer. Van
a comer. Ahí mismo dice versículo 31.
Comerán del fruto de su camino. Realmente, el fruto que producen
sus hechos, eso es lo que van a comer. ¿Y cuál es el fruto?
La muerte. Dice, por eso dice, y serán hastiados
de sus propios consejos. Pensan que sus consejos son los
mejores, pero se van a cansar de ellos. Porque se van a dar
cuenta de que no valen para nada. De que sus consejos perecen. Porque versículo 32 dice, porque
el desvío de los ignorantes los matará. Y la prosperidad de los
necios los echará a perder. Entonces, por una temporada parece
que que prosperan, parece que salen adelante, pero realmente
por su maldad, realmente, dice, su desvío los matará y su prosperidad
los echará a perder. Por eso es tan esencial el versículo
33, donde dice, más el que me oyere, más el que atendiere a
la voz de Dios, más el que atendiere a la sabiduría de Dios, al temor
de Dios y el que mide de acuerdo al temor de Dios. Dice más, el
que me hiere habitará confiadamente. ¿No? Tiene estabilidad, tiene
seguridad. Dice, y vivirá tranquilo, sin temor del mal. ¿Por qué? Porque hay seguridad en el camino
de Dios. Pero vemos como el malo rechaza
el temor de Yahweh. Rechaza el temor de Dios. Y es
que desecha toda reprensión. Desecha toda reprensión. Proverbios
10, versículo 17. Proverbios 10, versículo 17,
dice... Camino a la vida es guardar la
instrucción, pero quien desecha la reprensión, hierra. Ese término, hierra, tiene la
idea de... se equivoca o falla. Y entonces, ahí vemos ese contraste. El camino a la vida es guardar
la instrucción, si atiendes tu oído a la instrucción. ¿Qué vas
a? Te va a guardar a esa esa sabiduría
de Dios. Porque vas a temer a Dios y vas
a vivir de acuerdo al temor de Dios. ¡Pero el que desecha esa
reprensión! Ese término reprensión tiene
la idea de un reproche, un castigo verbal, un regaño. Pero el que
desecha ese regaño, el que desecha esa reprensión, realmente es
para su mal. Yerra, cae en error. En Proverbios 15, versículo 10. Proverbios 15, versículo 10.
Vemos aún esa idea de que el malo desecha la reprensión. Es el camino del impío. Es un
camino en el cual desecha la reprensión. Proverbios 15, versículo
10. Dice, la reconvención es molesta
al que deja el camino. Ese término reconvención tiene
la idea en el original de disciplina severa. Entonces, es una corrección
severa. ¿Para qué? Para que vuelva, ¿no? Para que vuelva a Dios. Para
que busque a Dios. Para que cambie su camino incorrecto. Para que cambie sus caminos pervertidos. ¡Y vuelva a su camino el camino
de Dios! Que ponga su dirección en el
camino de Dios. De acuerdo a los mandamientos
de Dios. Que viva en el temor de Dios. Que tema a Dios. Pero dice
la reconvención. Esa disciplina severa es molesta
al que deja el camino. Y el que aborrece la corrección
morirá. Entonces, está hablando de alguien
que realmente, por eso dice, le molesta, o incluso aborrece
la corrección, aborrece esa disciplina, aborrece aquellos que dicen,
no, estás en el camino incorrecto. Y entonces, a veces, les tienen
que golpear con la vara, ¿no? Les tienen que ayudar un poquito.
Y entonces, el que no teme a Dios, realmente odia la disciplina,
odia la corrección, odia que le digan, mira, tienes que ir
por este camino, te has desviado. Y entonces, les intentan trazar los límites, ¿no?, de acuerdo
a la palabra de Dios, para que puedan poner en práctica la sabiduría
de Dios. Pero si no temen a Dios, ¿cómo
van a poner en práctica la sabiduría de Dios? ¡No pueden! Y entonces,
aunque lo puedan aparentar un rato, pero vemos la idea de que
el malo desecha a Dios. Y por eso no le interesa la sabiduría
de Dios. Y por eso le duele cuando le
disciplinan, y no disfruta de que le corrijan. Porque el justo
se agrada de que le corrijan porque quiere andar en el camino
correcto. No se quiere desviar. Entonces,
realmente le ayuda que le corrijan. Dice, mira, te has desviado.
Entonces, gozosamente vuelve al camino y gozosamente intenta
mantenerse en el camino recto. Porque vive en el temor de Dios.
Pero el malo no quiere andar en el camino de Dios, y no quiere
que le corrijan para que vaya en el camino de Dios, sino que
quiere vivir en sus caminos pervertidos. Proverbios 29, versículo 1. Proverbios
29. Versículo 1 dice, el hombre que
reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado,
y no habrá para él medicina. Entonces está hablando de un
hombre que cuando le reprenden, cuando le corrigen, cuando le
regañan, él endurece la cerviz, se pone más terco. Y entonces,
realmente es la idea de que aguanta todo lo posible y no se quiere
mover. Voy a seguir en mi camino da
igual, o sea, no quiero padecer. No quiero andar de acuerdo a
la sabiduría. Y aunque le reprendan, aunque le castiguen, aún así
es terco, como una mula. Y no se quiere mover. Y quiere
seguir haciéndolo malo. Y entonces dice, de repente,
esto es Proverbios 29.1, de repente será quebrantado. Realmente, esa idea de quebrantado es la
idea de romper, de... de triturar, de quebrarse. Dice, de repente será quebrado
y no habrá para él medicina. Y entonces es la idea de que
llega al punto de que sigue en su terquedad y como no escucha
ninguna clase de consejo, pues simplemente va, se pervierte
más y más su camino, se desvía más y más de Dios. Y entonces,
¿cuál es el resultado de su caminar lejos de Dios? Pues que sigue
caminando lejos de Dios. Y cuando pasa la eternidad, va
a seguir lejos de Dios. Y va a recibir el castigo eterno.
Porque ha rechazado a Dios. Y entonces por eso no va a haber
medicina para él. Porque sigue siendo terco y duro
de servicio. Versículo 9, Proverbios 29, versículo
9 dice Si el hombre sabio contendiere con el necio, que se enoje o
se ría, no tendrá reposo. Y aquí mencionando cómo el malo
desecha la reprensión, no le interesa. Y por eso, cuando el
hombre sabio, el que vive de acuerdo al temor de Dios, cuando
el hombre sabio contiende con el necio en el sentido de que
le corrige, ¿cómo responde el necio? Pues contiende con él. pelea porque no quiere poner
en práctica los mandamientos de Dios. No quiere corregir su
camino. Y entonces, por eso, dice que
se enoje o se ría. Esas van a ser sus respuestas.
Cuando le corrigen, o se va a enojar y va a odiar al malo, le va a
molestar tanto que le haya corregido, que se va a enojar, O a lo mejor
se ríe, simplemente. Anda ya, no voy a poner en práctica
los mandamentos de Dios, aunque me paguen. Tiene esa idea de
burlarse. ¿Qué pasa? O se enoja o se ría. No tendrá reposo. ¿Quién no va
a tener reposo? El justo no va a tener reposo.
¿No? El hombre sabio contendiere con
el necio, que se enoje o se ría, no tendrá reposo. ¿Por qué? Porque
constantemente aquí está el malo, que sigue siendo perverso, y
entonces no tiene ese... no tiene ese reposo, porque el
necio constantemente está haciéndolo malo, y se enoja, y se ríe, y
se enoja, y se ríe, y aunque lo corrige constantemente, tiene
ese pleito, constantemente le está intentando corregir. Y entonces,
nunca va a escuchar, nunca va a poner en práctica la sabiduría
de Dios. ¿Por qué? Porque es sabio en
su propia opinión. Y entonces, piensa que puede
hacerlo todo, pero lo que hace es muestra su necedad. y muestra su insensatez. Incluso toda su instrucción,
toda su disciplina, todo su consejo es insensatez. En Proverbios 16, versículo 22. Proverbios 16, versículo 22. Dice, manantial de vida es el
entendimiento al que lo posee. Ahí vemos esa vida que da la
sabiduría de Dios. porque vives en el temor de Dios,
y entonces vives en el favor de Dios. Más, la erudición de
los necios es necedad. Ya mismo, aquí Proverbios 16,
22, dice más, la erudición de los necios es necedad. Ese término,
erudición, tiene la idea de instrucción. En el original tiene la idea
de disciplina, o de educación. Esa educación que te corrigen,
¿no? Para que pongas en práctica lo
que es correcto. Y no aprendas lo malo, sino que
hagas lo bueno, que hagas lo recto. Esa instrucción. Pero
¿qué pasa? La instrucción de los necios es necedad, es insensatez. No caminan de acuerdo a la sabiduría,
sino todo lo que hacen manifiesta necedad. En Proverbios 13, versículo 16
Proverbios 13, versículo 16 Dice Todo hombre prudente procede
con sabiduría ¿Quién es el prudente? Aquel
que teme a Dios, al que vive de acuerdo a la sabiduría de
Dios ¿Y ese prudente cómo procede? Pues con sabiduría, considerando la palabra de Dios, viviendo
para Dios, y entonces por eso lo que hace es de acordar la
sabiduría de Dios, porque vive en el temor de Dios. Más, la
última frase del versículo 16, Proverbios 13 y 16, más el necio
manifestará necedad. ¿Por qué? Porque vive constantemente
rechazando a Dios, no teme a Dios, no vive de acuerdo a la sabiduría
de Dios, entonces todo lo que hace refleja necedad, refleja
insensatez, porque ha rechazado la sabiduría de Dios, porque
ha rechazado el temor de Dios, porque ha rechazado el consejo
de Dios. Y eso es lo que vemos, que el
impío, que el malo, rechaza el temor de Dios, rechaza la sabiduría
de Dios, rechaza cualquier consejo que tiene que ver con el temor
de Dios. ¿Por qué? Porque menosprecian a Dios y rechazan el temor de
Dios. Y por eso rechazan la reprensión, reflejando que... reflejando
su insensatez, reflejando su necedad, reflejando que no aman
a Dios, que no viven para Dios. Vamos a terminar en oración.
El Camino del Impío - Rechaza la Sabiduría
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| Sermon ID | 21016167267 |
| Duration | 32:11 |
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| Category | Midweek Service |
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