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Vamos a abrir nuestras Biblias
en el Salmo 23. Hemos cantado de un himno que
hace alusión al Señor que es nuestro pastor. Vamos a abrir entonces en el
Salmo 23. Vamos a leerlo completo en esta ocasión. Dice así este
Salmo de David. Jehová es mi pastor. Nada me
faltará. En lugares de delicados pastos
me hará descansar. Junto a aguas de reposo me pastoreará.
confortará mi alma, me guiará por sendas de justicia por amor
de su nombre. Aunque ande en valle de sombra
de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Tu
vara y tu callado me infundirán aliento. Aderezas mesa delante
de mí en presencia de mis angustiadores. Unges mi cabeza con aceite. Mi copa está rebosando. Ciertamente
el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi
vida y en la casa de Jehová moraré por largos días. Vamos a presentarnos
nuevamente delante de nuestro Dios. Señor y Padre, Dios nuestro,
te alabamos y exaltamos en esta ocasión, en esta hora que tú
permites que podamos venir delante de tu presencia. Te reconocemos
como nuestro Dios, como nuestro pastor, como aquel que guía,
que conduce nuestras vidas en la santidad hacia la perfección
y hacia la gloria. aquel que entregó su vida, que
derramó su sangre en nuestro favor para ser nuestro pastor. Y por eso, Señor, clamamos a
ti que tú nos guíes en esta tarde, que nos conduzcas hacia el entendimiento
de tu palabra, dándonos la luz necesaria para que tú, por medio
de esta palabra, tú hables a nuestras mentes y nuestros corazones y
podamos rendir nuestras vidas en fidelidad y obediencia delante
de ti. Haznos entender tu palabra. Permite,
Señor, que te agrademos. y que tú seas glorificado en
esta tarde por medio de ella en el nombre del señor jesús
te lo pedimos amén vamos a empezar en esta tarde
una serie de sermones basados en este salmo 23 son unos estudios
que hace unos años pude compartir hace quizás algo más de 20 años
en esta ocasión los he retomado retocado un poco por decir de
alguna manera adaptándolo y poder considerar estas cosas para bien
de nuestra alma. Podría preguntarle qué pensamos,
qué piensan ustedes, qué perciben o qué les evoca cuando pensamos
en este Salmo 23 que todos conocemos. Ante ciertos pasajes podemos
quedarnos nosotros únicamente con el envoltorio. quedarnos
con lo de fuera, con la apariencia, quedarnos quizás con ese mensaje
directo que puede traernos, quedarnos con lo hermoso, con lo que nos
evoca, como acabo de decir, es decir, quedarnos con lo que afecta
a los sentimientos y a las emociones y no llegar a profundizar en
las verdades, esas verdades que contienen la palabra de Dios,
que es para lo que Dios nos lo ha dado. El Salmo 23 muy probablemente
sea uno de esos pasajes. Este es un Salmo que ha sido
durante mucho tiempo a los creyentes, a muchos creyentes, motivo de
consuelo, motivo de descanso en tiempo de angustia. Muchos
han sido reconfortados por su contenido, incluso ante las puertas
de la muerte. Y este Salmo suele venir a la
mente. La imagen que es utilizada en
este salmo es la de un pastor que cuida de sus ovejas. Es una
imagen tierna, una imagen que transmite seguridad, confianza. Al pensar en esa imagen, el alma
se siente protegida por su pastor divino. José, en el Génesis 48,
15, decía estas palabras, el Dios en cuya presencia anduvieron
mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que
yo soy hasta este día, el Dios que me mantiene. Esto es un pensamiento
que está desde el comienzo de las escrituras y a lo largo de
toda ella. Hay ciertos pasajes que por lo
que en ellos se expresa y por la forma en que están escritos
resultan para el creyente de un mayor deleite. transmiten
ciertas cosas, nos evocan. Y podemos decir con toda seguridad
que el Salmo 23 es uno de esos pasajes, quizás el más señalado
de todas las Escrituras en este sentido. David, entre otras cosas,
era un poeta, también fue un músico. De hecho, los Salmos
son de un contenido musical, y los salmos escritos por él
están formados con un estilo que le caracterizan. Están escritos
de una cierta manera que en ocasiones refleja unos sentimientos propios
en su relación con Dios y consigo mismo, con su pecado. Ahí tenemos,
por ejemplo, el Salmo 16, O alma mía, dijiste a Jehová, tú eres
mi Señor, no hay para mí bien fuera de ti. O el Salmo 51, Ten
piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia. o el 103 bendice
alma mía a Jehová y bendiga todo mi ser su santo nombre y como
estos muchos muchos salmos y frases contenidos de los salmos que
nos evocan de esta manera realmente todos estos salmos conmueven
el alma nos dan luz acerca del trato de Dios con nosotros nos
muestran verdades acerca del carácter de Dios Y aunque es
cierto que siendo uno de los pasajes más entrañables que el
creyente puede encontrar en las escrituras, ¿quién no se lo sabe
de memoria? Hasta los niños posiblemente.
Pero aunque sea uno de esos pasajes más entrañables que nos podemos
encontrar, es bueno hacer notar que precisamente por eso hay
que tener la prudencia de no dejarse llevar por el sentimentalismo
y estas cosas que nos pueden evocar, esas imágenes que nos
transmiten textos como estos, que es producto de la belleza
ingerente a él mismo. Y fijándonos o centrándonos en
eso, se desvíe la atención de la enseñanza que pudiéramos recibir
para nuestro crecimiento. Que aunque nos sintamos afectados
por esa imagen tierna del pastor, Incluso quizás motivado por una
situación particular, por esa situación por la que podemos
estar pasando. Pero que por encima de eso debe
prevalecer lo que el espíritu nos muestra por medio de su palabra.
Que realmente nuestro corazón pueda ser edificado y no solo
confortado por los sentimientos. Que la paz que da el Dios de
paz Que esa paz sea el resultado de comprender las verdades bíblicas
que se desprenden del Salmo 23, que en verdad es un texto dotado
de hermosura, de una gran hermosura, pero también de mucha enseñanza.
En esta ocasión vamos a hacer una introducción y lo vamos a
hacer mirando el trasfondo en el que se encuentra este Salmo.
Ya en futuras ocasiones, si el Señor lo permite, procederemos
a irlo desgranando. Es importante saber el trasfondo
en el que se encuentra, porque teniéndolo claro, podemos tener
una visión correcta de en qué circunstancias lo escribe David
y por qué él dice ahí lo que dice. Entender con exactitud
en qué lugar se encuentra en las Escrituras este Salmo. Y
entender eso ampliará el conocimiento que nosotros podamos tener de
nuestro Señor. Y de esa manera seremos ayudados
a amarle más con una visión más amplia. En la introducción de
este estudio dedicaremos un tiempo a la frase y al título que más
destaca del Salmo. El Señor es mi pastor o Jehová
es mi pastor. Así comienza el Salmo y ese es
el centro sobre el que gira todo él. La figura que emplea David
aquí era muy cercana para él como hombre, como persona. Siendo
muy joven, antes de ser ungido como rey, él se dedicaba a pastorear
el rebaño de las ovejas de su padre. Miren las propias palabras
de David cuando él quería luchar con Goliat. Recuerdan aquella
ocasión cuando los filisteos estaban en guerra con Israel
y él se presentó voluntario para enfrentarse ante aquel gigante.
Un jovencito que al ser llevado ante el rey lo vemos explicándole
ahí al rey lo que él hacía. Pueden buscar en primera de Samuel
capítulo 17 vamos a leer los versículos 32 al 36 Dice 1 Samuel 17 32 dijo David
a Saúl no desmaya el corazón de ninguno a causa de él miren
lo que transmite este este muchacho cuando dice estas palabras no
desmaya el corazón de ninguno a causa de él de este Goliat
tu siervo irá y peleará contra este filisteo dijo Saúl a David
no podrás tu ir contra aquel filisteo para pelear con él porque
tú eres muchacho un jovencito y él un hombre de guerra desde
su juventud. David respondió a Saúl, tu siervo
era pastor de las ovejas de su padre y cuando venía un león
o un oso y tomaba algún cordero de la manada salía yo tras él
y lo hería y lo libraba de su boca y si se levantaba contra
mí yo le echaba mano de la quejada y lo hería y lo mataba fuese
león, fuese oso, tu siervo lo mataba. Y este filisteo incircunciso
será como uno de ellos, porque ha provocado al ejército del
Dios viviente. Esa era su vida. Esa era la vida
de David, cuidando las ovejas de su padre, defendiéndola de
lobos, de osos, de leones. Y esa era su vida hasta que fue
recibido en la casa real. Así que ahora vemos, años después,
a un hombre que dice estas palabras en el Salmo con el recuerdo en
su mente de algo que él mismo había hecho, cuidar ovejas. Era
conocedor de las ovejas, de sus reacciones, de sus necesidades,
de ciertos cuidados específicos que había que tener con ellas,
de cómo las ovejas dependen del que los cuida y del que los guía. Él era consciente de su propio
lugar como pastor y de su responsabilidad en el cuidado y en el trato con
las ovejas, de alimentarlas en los mejores pastos, de cuidar
sus heridas si hiciere falta, de defenderla ante las fieras
del campo. Esa era la labor de él como pastor. Todo eso habían sido vivencias
de David siendo joven. Y así, en el relato del Salmo
23, estas cosas se deben de tener en cuenta, puesto que el Señor
en su providencia escogió a este hombre con esa experiencia para
que escribiera las palabras que encontramos aquí. Ahora, él,
David, se coloca como oveja de otro pastor. Mira hacia Dios
y dice, el Señor es mi pastor. Menciona el sustento, los pastos,
el agua, el cuidado, la reprensión, la atención continua. Esas cosas
que él sabía que formaban parte de su labor y son consideradas
aquí en esa relación de él como oveja con su pastor divino. Dentro del trasfondo y en primer
lugar hemos de definir quién es este pastor al que se refiere
David, porque él dice el Señor es mi pastor. La frase es evidente. Él dice el Señor o Jehová. La palabra original que se utiliza
se refiere a Dios mismo, el nombre propio de Dios. Y entendemos
que se refiere a Dios, pero podemos ser más concretos diciendo que
este Señor Pastor es el Señor Jesucristo. Para ello nos basamos
en el contexto en que se encuentra el Salmo. Y antes de pasar a
exponer esto en su contexto, quiero que miremos tres textos,
tres pasajes del Nuevo Testamento, que apuntan a Cristo como pastor
de tres maneras distintas, para que teniendo estas maneras en
nuestra mente, al analizar el trasfondo, nos sirvan para comprender
y para verlo como pastor. En el primero vemos que Jesús
con sus propias palabras se presenta como el buen pastor. el pastor
de sus ovejas un texto en Juan 10 versículo 11 que es también
muy conocido y que expone verdades que tienen que ver con el oficio
de Cristo en ese sentido dicen Juan 10 11 vamos a leer estos
siete versículos yo soy el buen pastor el buen pastor su vida
da por las ovejas Más el asalariado y que no es el pastor, de quien
no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas
y huye. Miren la diferencia con las palabras
de David. El asalariado ve venir al lobo y huye. Y el lobo arrebata
las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye porque
es asalariado y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor. Dijo Jesús y conozco mis ovejas
y las mías me conocen así como el padre me conoce y yo conozco
al padre y pongo mi vida por las ovejas también tengo otras
ovejas que no son de este redil aquellas también debo traer y
oirán mi voz y habrá un rebaño y un pastor por eso me ama el
padre porque yo pongo mi vida para volverla a tomar un pastor
que da su vida por las ovejas y es el buen pastor porque sólo
él puede hacer esto lo hace porque esas ovejas le pertenecen son
suyas son sus ovejas son su propio rebaño no son de otro y que él
las esté cuidando como un asalariado no son sus ovejas las conoce
y ellas la conocen a él las llama por su nombre y ellas responden
Y además dice que aunque tiene un rebaño, otras que no están
ahí también han de ser añadidas cuando Cristo las llame, porque
le pertenecen un pastor y un rebaño. Miren lo que dicen aquellos
en ese mismo texto que les hablaba y que le estaba rechazando. Ellos
decían que tenía demonios, versículos 26, pero vosotros no creéis. Porque no sois de mis ovejas.
Como os he dicho, mis ovejas oyen mi voz. Y yo las conozco
y me siguen. Y yo les doy vida eterna. Dios
el Padre le dio las ovejas. Y a las que él llama por su voz,
al oír su voz, le seguirán. Ese es el llamamiento eficaz.
Por cuanto es la voz de Dios. Las ovejas son todos aquellos
redimidos por Cristo. Los que, habiendo estado sujetos
a sus pecados, fueron liberados por la obra de Cristo y fueron
llevados a ese redil para ser guiados por su pastor, formando
parte de un rebaño eterno, el rebaño de Cristo, del que nadie
podrá sacarla jamás. Y no podrán hacerlo porque tiene
un pastor divino. ¿Ven cómo se presenta una distinción
entre el padre y el hijo? él me las dio yo les doy vida
eterna otro texto en hebreos 13 20 dice hebreos 13 20 y 21 y el dios de paz que resucitó
de los muertos a nuestro señor Jesucristo el gran pastor de
las ovejas miren el otro el otro término aquí el gran pastor de
las ovejas por la sangre del pacto eterno os haga aptos en
toda obra buena para que hagáis su voluntad ahora vemos aquí
a Cristo llamado el gran pastor en Juan Jesús se señala como
el buen pastor el que da vida que es capaz de morir por salvar
a sus ovejas en hebreo se ha llamado el gran pastor porque
resucitó de la muerte su muerte no fue en vano no se quedó en
un acto heroico un acto valiente para proteger a sus ovejas Dios
el Padre le sacó de entre los muertos para ser ese pastor eterno,
un pastor que vive y que se desvive por su rebaño, por la iglesia
que él ha formado para sí. Ahí también en el capítulo 7,
versículo 24, dice, más este, por cuanto permanece para siempre,
tiene un sacerdocio inmutable, por lo cual puede también salvar
perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre
para interceder por ellos, Ven, una labor, una labor que realiza. Cristo es presentado como uno
que vive para siempre, para salvar e interceder por los suyos, el
gran pastor. En tercer lugar, hay otro apelativo
para Cristo que vemos en primera de Pedro capítulo 5, versículo
4. está hablando a los pastores
de la iglesia y les dice esto y cuando aparezca el príncipe
de los pastores vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria
el príncipe de los pastores como alguien que tiene autoridad porque
está por encima un príncipe príncipe de los pastores en los tres textos
se refiere a jesús en relación a sus ovejas y tanto en juan
como en hebreos, como en Pedro, el autor se dirige a los creyentes
diciendo estas cosas para su consideración y para su edificación. El Dios de paz que resucitó al
Señor Jesucristo, os haga aptos, os haga aptos para que hagáis
su voluntad. O cuando aparezca el príncipe
de los pastores, vosotros recibiréis la corona de gloria. el creyente
es conducido por su pastor por la senda de la voluntad de Dios
es capacitado para andar en las buenas obras como pastor también
entregará coronas de gloria siendo príncipe que tiene autoridad
otorgará coronas de gloria Pues con estos tres términos, el buen
pastor, el gran pastor y el príncipe de los pastores, volvemos al
Salmo 23 y continuamos con el trasfondo y observamos su situación,
la situación del Salmo 23. El escenario más claro para situar
este Salmo es que está entre el Salmo 22 y el Salmo 24. Aunque parezca una nimiedad lo
que estoy diciendo, Aunque esto parezca algo muy simple, al detenernos
en estos salmos que le rodean, se nos muestra el por qué y quién
es el pastor. Se puede observar una continuidad
entre los tres salmos. Los tres son escritos por David.
Y en esta continuidad, para llegar a situar el 23 en el lugar en
que se encuentra, En el Salmo 22 tenemos unas palabras proféticas
que miran a Cristo y a su sacrificio, como si el mismo Señor Jesús
las hubiera escrito pasando por esas inconstancias mucho tiempo
después de que el Salmo fue escrito. Y no solo es que Jesús las tuviera
en su mente, es que en Jesús se estaba cumpliendo lo que esa
profecía dijo. ¿Recuerdan las palabras de Cristo
en la cruz? cuando estaba siendo crucificado Mateo 27 46 cerca
de la hora novena clamó Jesús a gran voz diciendo Eli Eli lama
sabactani esto es Dios mío Dios mío por qué me has desamparado Estas palabras que dice Jesús,
quizás cuatro o cinco siglos después de escrito el Salmo.
Miren ahora el Salmo 22, versículo 1. Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi
salvación y de las palabras de mi clamor? Versículos 7 y 8. Todos los que me ven me escarnecen,
estiran la boca, menea en la cabeza diciendo se encomendó
a Jehová libre de él. Sálvele puesto que en él se complacía. Versículos 16 al 18 oradaron
mis manos y mis pies contar puedo todos mis huesos. Entretanto
ellos me miran y me observan repartieron entre sí mis vestidos
y sobre mi ropa echaron suertes. En este salmo se refleja con
exactitud lo que Cristo padeció. Este es un salmo mesiánico que
tiene lugar en el Calvario, que ocurre en la cruz, allí donde
se realizó el sacrificio de Cristo, en una cruz donde tuvo lugar
la muerte del Hijo de Dios. ¿Ven la conexión del Salmo con
esos textos del Nuevo Testamento que hemos visto? Está el buen
pastor que da su vida por sus ovejas. Este es el Salmo que
antecede al Salmo del Pastor. Detenernos en el Salmo 22 es
observar aún más allá. con más profundidad, más allá
de la imagen del pastor. Observar más allá de esa imagen
tierna, hermosa, que comentábamos antes. Detenernos en el Salmo
22, en esta realidad que se nos dice aquí, es observar por qué
el Señor es pastor de los suyos. No es que simplemente Él se pone
como pastor. es observar cuidadosamente y
detalladamente lo que a Cristo le costó ser pastor. El precio
que tuvo que pagar su propia vida. Por eso es el buen pastor. Podríamos decir que Cristo para
llegar al Salmo 23 como pastor hubo de pasar por el Salmo 22.
Hubo de pasar como cordero inmolado para llegar a salvar a sus ovejas,
guiarlas, cuidarlas. Eso nos recuerda a Isaías 53,
versículos 4 al 7. Ciertamente llevó él nuestras
enfermedades, sufrió nuestros dolores y nosotros le tuvimos
por azotado, por herido de Dios y abatido. más el herido fue
por nuestras rebeliones molido por nuestros pecados el castigo
de nuestra paz fue sobre él y por su llaga fuimos nosotros curados
todos nosotros nos descarriamos como ovejas cada cual se apartó
por su camino más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros
angustiado él y afligido, no abrió su boca. Como cordero fue
llevado al matadero y como oveja delante de sus trasquiladores,
enmudeció y no abrió su boca. Por esto tuvo que pasar Cristo
para ser nuestro pastor. Hacerse como una oveja, como
un cordero sacrificado para ser nuestro pastor. El Salmo 23 hay que comenzar
a mirarlo desde el Salmo 22. Y con esa visión llegamos aquí.
Y ahora leemos esto. El Señor es mi pastor. Mencionamos antes que para ser
del rebaño de Cristo hay que ser llamado por él. Ese llamamiento
eficaz. La voz del Espíritu hablando
a los corazones. En el pasaje de Juan que leímos,
Jesús dice que él es la puerta de las ovejas. El que entrare
por él será salvo y hallará pastos. Y es así que vemos a Cristo ejerciendo
su labor como pastor sobre aquellos que él ha redimido por su sangre
y que ha llevado a su redil. Miren lo que encontramos ahí
después del sacrificio de Cristo al pastor del rebaño. preocupándose
por los suyos, aquel que dio su vida, ahora guiándolos con
un interés y de una manera que no encontramos en otro lugar.
Vemos además al que se reconoce como oveja que está recibiendo
los cuidados de su pastor, porque son evidentes esos cuidados.
Y así David lo expresa. Ve a un guía especial, a uno
que le conduce por los caminos de la voluntad de Dios. ya que
por sí solo él no puede ir por ahí y por eso mira a cristo el
señor es mi pastor este es el gran pastor que ha resucitado
que pasó por la muerte y la venció y ahora vive para siempre para
salvar un pastor vivo al que nadie puede arrebatarle sus ovejas
porque habiendo dado su vida por ellos Le fue esa vida devuelta
en gloria por su padre. Y así las conduce por un camino
de perfección. Un camino que los lleva hacia
la gloria celestial. En este lugar y en estos pastos
hemos de mirarnos a nosotros ahora. Como creyentes tenemos
un pastor que es nuestro Señor Jesucristo. Nuestra consideración
debe pasar por tener un concepto y una percepción correcta de
nuestro lugar con respecto a Cristo. Mirar a Cristo, verlo a Él y
ver nuestro lugar, una visión correcta y lo más amplia posible
de la persona y la obra de Cristo. Un entendimiento de quién es
nuestro pastor. Jesús mismo dijo, mis ovejas
me conocen, oyen mi voz y me siguen. Por lo que podríamos
preguntarnos ya no únicamente si él es nuestro pastor, que
lo es, sino más aún, ¿le conocemos? ¿Le conocemos como tenemos que
conocerle? ¿Oímos su voz? ¿La reconocemos
y le seguimos? El conocimiento al que se refiere
Jesús no es solo un conocimiento intelectual o doctrinal acerca
de su persona, de su obra, de su enseñanza, sino más bien un
conocimiento experimental basado en la comunión íntima con él. Mis ovejas me conocen, oyen mi
voz y me siguen. ¿Ven la correlación? Me conocen,
oyen mi voz y me siguen. Es que el conocimiento intelectual,
eso que se nos muestra a través de la Biblia, a través de las
escrituras, ese es el comienzo del conocimiento práctico. La
comunión íntima con Dios comienza a través de las escrituras. Ahí
es donde nos es mostrado Cristo. Es el punto de partida para nuestra
relación espiritual con el Salvador. Y que luego lo mantiene, que
luego nos mantiene en la fe. Esa fe que viene por oír la palabra
de Dios, un conocimiento de Cristo que nos lleva a la obediencia. Después del Salmo 23, y con esta
visión correcta en nuestra mente para seguir situándolo en su
trasfondo, llegamos ahora al Salmo 24. Hemos pasado por el
sacrificio del buen pastor para llegar al gran pastor resucitado
que guía y guarda sus ovejas. Y mirando el salmo siguiente,
vemos que ahora se nos habla del rey de la gloria. Podríamos
hacernos la misma pregunta que en el versículo 10 de este salmo
24. ¿Quién es este rey de gloria? Y lo primero que hemos de apreciar
que el rey de gloria es Cristo. Versículo 1 dice, de Jehová es
la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan, porque
él la fundó sobre los mares y la afirmó sobre los ríos. Acerca
de Cristo dice Romanos que de él, por él y para él son todas
las cosas y todas por él subsisten, por él todas las cosas fueron
creadas. El versículo 3 y 4 de este Salmo
24 pregunta ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará
en su lugar santo? Y contesta, el limpio de manos
y puro de corazón, el que no ha elevado su alma a cosas vanas,
ni jurado con engaño. Subir al monte de Jehová es estar
en su presencia, en gloria. La santidad de ese lugar es la
santidad de Dios, ¿Y quién podrá subir hasta ahí si no sólo Cristo? Sólo Él es limpio de manos y
puro de corazón. Él es el fuerte y valiente, el
poderoso en batalla. Esa es su majestad, el rey de
gloria. Siendo hombre no hubo pecado
en Él y por eso aquí lo vemos recibiendo la gloria de la que
es digno. es un sumo sacerdote que conoce
nuestras debilidades y que, habiendo pasado por la muerte y por la
resurrección, nos conduce hacia la gloria. Y lo hace para darnos
la corona, una corona incorruptible. Él vino para dar vida en abundancia
a los suyos. Habiendo visto entonces esto
que nos sitúa en el trasfondo, Quiero ahora hacer una introducción
a este salmo. Se está usando, como dije al
principio, una metáfora tomada de un rebaño de ovejas y su pastor. Eso es evidente. El centro del
salmo es la figura del pastor, vista bajo la mirada de la oveja.
Esta, la oveja, ve su propia situación en que se encuentra
y sabe que todo se lo debe al pastor. se siente cuidada, se
siente protegida, se sabe alimentada por la mano de ese pastor que
le conduce a donde está el alimento, la mantiene. Como dijimos al
principio en aquel texto que dijo José en Génesis, la mantiene. Pero lo que más destaca es que
el hombre que se sabe oveja reconoce a su pastor. Así comienza el
Salmo. El Señor es mi pastor. esos versículos
que miramos donde Jesús conoce a los suyos y que los llama y
que los suyos responden porque le conocen es evidente en esa
frase inicial del salmo el señor es mi pastor el resto viene a
continuación pero eso es lo primero el señor es mi pastor luego el
nada me faltará viene a continuación pero esto está sobre lo demás
el reconocimiento del pastor Con frecuencia el creyente invierte
el orden en esto. Enfatiza el hecho de que nada
le va a faltar, de estar tranquilo, confiado, que recibe todo bien,
antes que el reconocimiento de Jesús como su pastor. El reconocimiento
de que Él nos guía, nos proporciona todo lo necesario. Ese nada nos
faltará, es porque Él es nuestro pastor. en todos los pasajes
en que Dios se presenta como pastor de su pueblo queda manifiesto
que él es el pastor y en el Salmo también se expresa así por lo
que nosotros debe haber un interés mayor por conocer al pastor del
Salmo por encima incluso del Salmo en sí mismo para evitar
lo que decía antes eso que nos evoca la imagen hermosa Las palabras
que se encuentran aquí nos darán luz para conocer a ese pastor,
porque es pastor, porque es señor. Es lo que hace como pastor y
también para saber que la iglesia se mantiene, es mantenida en
una relación concreta, íntima con su pastor. En segundo lugar de esta introducción,
hemos de notar que la situación de paz en la que se encuentran
las ovejas en el Salmo no es exclusivo para algunas. Unas
están mejor que otras. Ese es el rebaño de Cristo. Y
Él dice, mis ovejas. Y el propósito de Cristo es llevarlas
a los suyos, a todos, por un camino hacia la perfección y
en instancias finales a la gloria. Miren el último versículo del
Salmo, ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos
los días de mi vida y en la casa de Jehová moraré por largos días.
El propósito de Cristo es conducir a todos sus hijos por ahí, que
ni una sola de sus ovejas ande desviada. De ahí la importancia
de no quedarnos solos con la imagen del pastor, ese pastor
que cuida a sus ovejitas, una imagen tierna, amorosa, pero
una imagen que puede desvirtuar la imagen poderosa de Cristo,
el señor de la iglesia, el señor del rebaño. Que nos recuerda como algunos,
algunos creyentes, ciertas iglesias, ciertos hermanos se dirigen a
Cristo o a Dios en maneras un poco que desvirtúan esa imagen,
jesucito, papaíto. o un amiguito. Y esa es la imagen
que puede quedar en la mente del Dios poderoso, del Señor
de todas las cosas, del creador de todo, del pastor de la iglesia. Y convertir esa relación solo
en algo sentimental, que toca las emociones. Las palabras de
David no eran solo algo contemplativo, mirando la felicidad actual en
la que él estaba, Hay en él un reconocimiento del bien y de
la misericordia de Dios. ¿Te estás quedando tú fuera de
esto? Creyente, ¿sabes lo que dijo Cristo? He venido a buscar
y salvar lo que se había perdido. Te ha traído a su redil, a su
rebaño. Ha entablado una relación íntima
contigo, como el pastor con sus ovejas. Ese salvar es también la santificación,
te lleva, te conduce y te mantiene. ¿Ves y reconoces a Cristo como
tu pastor? ¿O andas solo por ahí, a tu manera,
en tu forma de pensar, en lo que hay en tu corazón y en tu
mente, correteando por fuera del camino y de esos pastos? Has de ver la mano de Dios. que
en su providencia te conduce cada día de tu vida y lo hace
mostrándote su misericordia. Tampoco es lo contrario, estarte
completamente quieto en una actitud pensativa. Qué bueno es Dios.
Cuánto bien ha traído sobre mí. Qué bueno es Dios conmigo. Qué
bien estoy. Algunos pueden caer en esto,
una actitud conformista y contemplativa y quedarse con esas cosas que
lo aparentemente bueno de la obra de Dios, de la misericordia
de Dios para con nosotros y quedarse contemplando eso y no avanzar
en esa relación con el gran pastor. Sólo contemplan, sólo miran,
dicen mira lo que hizo Dios. la iglesia cuánto bien nos ha
dado dios durante tantos años durante tanto tiempo y contemplar
sólo contemplar se quedan unos quedamos absortos contemplando
la obra de cristo lo que cristo hizo lo hizo para que los suyos
fueran salvos y como salvados conducirlos a la gloria Y este
es un camino que avanza, no es un camino de contemplación, un
estado de contemplación, como estar en ese prado solo contemplando,
comiendo, disfrutando. Es un camino que avanza, que
se mueve en y hacia la perfección, no solo contempla. Miren las palabras de David,
me guiará por sendas de justicia. Tu vara y tu callado me infundirán
aliento. ¿Parecen o estas palabras nos
hablan de un hombre que parece estar en medio del prado comiendo
feliz y contemplando absorto a su pastor? No. Realmente él sabe lo que su pastor
espera de él. ¿Sabes tú lo que Cristo espera
de ti? Tu confianza, tu obediencia,
tu compromiso, tu perseverancia en los medios de gracia. Más
aún, Él te ha capacitado para que le obedezcas. Dios ha puesto
en ti su espíritu para que tú seas llevado por ese camino de
perfección, dándote luz sobre su palabra para que ella te marque
el camino por el que debes andar. y nos ha dado su palabra para
que ésta nos ilumine, nos enseñe, nos muestre por dónde y de qué
manera hemos de andar y por medio de su espíritu nos muestra esa
verdad como dicen hebreos porque la palabra de Dios es viva y
eficaz y más cortante que toda espada de dos filos penetra hasta
partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos
y disierne los pensamientos y las intenciones del corazón. Así
trabaja la palabra de Dios en nuestro interior por la obra
del espíritu para producir estos efectos. Así es la guía de Cristo. Su palabra te lleva, te guía,
te enseña, te marca los límites, te muestra lo que tú eres y te
señala tu lugar tu propósito ese lugar que has de ocupar allí
donde tú estás aquí o en tu casa o en tu trabajo te señala tu
lugar así ejerce cristo su pastoreo sobre su rebaño y sobre la iglesia instruyéndonos por su palabra
enseñándonos por medio de los pastores y maestros, aquellos
que él levanta para ministrar la palabra en los corazones y
para mostrarnos la voluntad de Cristo reflejada y revelada en
su palabra. Esas verdades que nos enseñan
para vivir en ellas, amonestándonos, proveyéndonos. Así es la guía
de Cristo. Vamos a ir concluyendo. La imagen de Cristo como pastor
que se nos presenta en las escrituras es la que Dios ha querido utilizar
para mostrarnos esa relación y ese trato de Cristo hacia nosotros.
Necesitamos profundizar en esta verdad tan amplia y que contiene
tanta riqueza espiritual. Ya que Cristo conoce a los suyos
y que los suyos también le conocen a él, que cristo por amor a los
suyos dio su vida para salvar hermano mira ahora ese amor de
cristo mira ahora ese amor de cristo
fue para ser el pastor de su iglesia vas a tenerlo en poco
mira el salmo 22 mira el sacrificio de cristo en la cruz para llegar
a ser el pastor de su rebaño. ¿Vas a tenerlo en poco? Según
esta metáfora, cada creyente es una de sus ovejas. Pues entonces Cristo espera de
ti que te comportes como tal, que asumas tu lugar en el rebaño,
que realices un esfuerzo en conocer a Cristo como tu pastor. ¿Acaso
se ha revelado poco Cristo en las escrituras? Al contrario, la Biblia toda,
toda ella, gira en torno a la persona de Cristo para que tú
le conozcas. Mis ovejas oyen mi voz, me conocen. ¿No nos pedirá también Cristo
cuentas de esto? ¿Hasta dónde hemos llegado en
el conocimiento de Cristo? que teniendo el medio de conocerle
más y mejor, nos quedemos solo con la imagen tierna y agradable
del pastor que cuida a las ovejitas y nos conformemos con eso. Dios te llama a que ejercites
tu mente, a que le supliques que se te muestre y que te permita
conocerle. que penetres en las escrituras
para buscar a Cristo. Pídele que te abra las puertas
que encierran sus verdades y que te llene de ellas, que lo haga
aquí. Aprendamos a confiar y a descansar
en Él y en sus promesas, un conocimiento intelectual, pero también experimental,
que podamos decir, lo conozco, por lo tanto lo amo, confío y
descanso en Él. Que Dios quiera darnos a nosotros
esta clase de conocimiento acerca de nuestro pastor y de nosotros
mismos, para que no seamos como ovejas camufladas entre el rebaño,
que andamos a nuestra manera, que solo estamos en una actitud
contemplativa, observando, mirando y nos detenemos solo con la imagen
de Cristo, la imagen del buen pastor. quiera Dios, darnos a
nosotros esta clase de conocimiento. Quizás alguno pueda escuchar
estas palabras y no conoce a este pastor. Yo sé que me he dirigido
principalmente a la iglesia, a las ovejas de Cristo, pero
este sermón también es una exposición del evangelio de salvación. Hemos
predicado a Cristo en la cruz, al Cristo resucitado y en la
gloria. al cristo salvador todo esto
que has oído no te hace reflexionar no te hace pensar en verte a
ti mismo y ver dónde estás ciertamente cristo es pastor de su propio
rebaño y aunque quizás amigo tú no te sientas identificado
con estas palabras yo sólo quiero decirte que en nuestra vida que
tu propia vida le pertenece a Dios. Él es el que nos la ha dado.
Quizás Dios esté llamando por su palabra. Y quizás te esté
llamando a formar parte de su rebaño. Dicen Juan 6, 37, todo
lo que el Padre me da vendrá a mí. Ni siquiera tú podrás resistir
a ese llamado. Ese llamado eficaz porque es
el llamado de Dios, porque es la voz de Cristo. Aunque te esfuerces
en decirte a ti mismo que tú no eres de sus ovejas, te pido
que no resistas a la voz de Dios, porque hoy es el día de salvación.
Jesús tiene otras ovejas que no son de su redil y esas también
debe traerlas. ¿Serás tú una de esas ovejas? Al final, Cuando llegue el príncipe
de los pastores y abra las puertas del cielo para estar eternamente
ante su gloria, ¿estarás tú también ahí? Esperamos y pedimos a Dios
que te muestre la verdad por medio de las escrituras, esa
verdad que te hará libre, que puedas ver a Cristo como la puerta
que da acceso a la gloria eterna. Acércate a Él. y pídele sin temor. Nos despedimos en oración. Señor y Dios nuestro, que te
has revelado a nosotros de esta manera por medio de tu palabra,
que nos muestras tu corazón, tu realidad, tu obra, que has
querido hablarnos por medio de tu palabra de esta manera que
encontramos aquí en este salmo como nuestro pastor aquel que
habiendo pasado por la muerte en la cruz que habiendo resucitado
habiendo sido restaurado en esa vida que le correspondía en gloria
ahora quiere ser nuestro pastor nos llama nos conduce, nos guía, nos da Señor los medios para
nuestro sustento, para sostener nuestra alma y has puesto Señor
en nosotros a tu espíritu para guiarnos en ese camino hacia
la santidad y hacia la gloria eterna. Gracias por este privilegio
tan grande de poder tenerte como nuestro Señor y pastor. Te pedimos, Señor, que tú perdones
nuestra incredulidad, que perdones nuestra condición, nuestra actitud
contemplativa, Señor, ante tu palabra y ante estas cosas que
tú nos has mostrado por medio de ellas. Cuando no queremos
llegar hasta esas verdades que tú nos has revelado, sino nos
conformamos, Señor, con el envoltorio, con las cosas hermosas que se
desprenden de ellas, y nos quedamos con eso. Perdónanos, Señor, si
esa es nuestra condición. Obra tú en nuestra mente y en
nuestro corazón para entregarnos a la fidelidad, para entregarnos
a conocer a Cristo, a obedecerle y andar de esta manera que Él
nos muestra en su guía. Señor y Dios nuestro, que podamos
andar en fidelidad y en obediencia. y que en nuestra vida diaria
podamos andar como ovejas guiadas señor por su pastor dando testimonio
mostrando nuestra fidelidad para testimonio del mundo y así poder
ser sal y luz allí donde tú nos colocas a cada uno señores y
dios nuestro que podamos ser esas ovejas en el rebaño de cristo
que andan en la manera en que el nos guía obra tu señor en
nuestros corazones y en nuestra voluntad para que esto pueda
ser así Condúcenos, Señor, a nuestras casas. Despídenos con tu paz,
con tu bendición. Haz tu obra, Señor, en nuestros
corazones. En medio de esta iglesia, fortalece,
Señor, los lazos en la comunión cristiana y que el amor de Cristo
pueda ser evidente también entre nosotros, ahora en este tiempo
en que podemos estar juntos para compartir. Sé tú con nosotros. y que esta unidad que tú has
puesto en este rebaño, en esta iglesia local aquí, en este lugar,
pueda ser evidente así entre nosotros, fortalécenos. Señor
y Dios nuestro, condúcenos a lo largo de la semana que comienza
para que podamos agradarte en todas las cosas. Acuérdate de
aquellos que están en enfermedad y en necesidad y sé tú también
con cada uno. Despídenos ahora con tu paz y
con tu bendición. Te lo pedimos en el nombre de
nuestro señor y salvador Jesucristo, nuestro gran pastor. Amén.
Introducción y Trasfondo "El Señor es mi Pastor"
| Sermon ID | 19251710192946 |
| Duration | 54:31 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Psalm 23 |
| Language | Spanish |
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