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En segunda de Tesolonicenses,
en su capítulo uno, por favor. Primero vamos a orar. Padre Celestial,
estamos muy agradecidos porque nos has permitido reunirnos el
día de hoy, llegando a este último día del año 2023. Y sabemos que sigue sobrando
en medio de tantas cosas que están pasando en el mundo, tantas
cosas que han sucedido en la vida de muchos hermanos, muchas
hermanas, las cosas algunas que comentábamos en la oración. Y
te pedimos que nos ayudes, los que estamos congregados el día
de hoy, no tan solo concentrarnos en lo que vamos a escuchar, sino
entender cómo ubicarnos, cómo encontrarnos nuevamente en tus
propósitos para nosotros en el Año Nuevo. Y por eso te pedimos
que ayudes a cada persona, no tan solo entender, sino aplicar
lo que vamos a ver. en su propia vida y por eso te
damos las gracias en el nombre de Cristo Jesús. Amén. Bueno,
el texto aquí lo conocemos. Es uno de esos textos, uno de
los más citados y en ocasiones es uno de los más discutidos
porque su alcance es enorme, ¿no? En todas las epístolas En
el Nuevo Testamento encontramos oraciones. Normalmente al principio
de cada pístola de Pablo se encuentra este fenómeno de Pablo asegurando
a los recipientes de la pístola, la carta, de que estaba él mismo
y los en su círculo apostólico estaban orando por los creyentes
en cada una de estas congregaciones y al final de cada pístola les
pide a cambio que no dejan de orar. por la obra misionera,
por el mismo apóstol Pablo, etcétera, etcétera. Ahora, en esta pequeña
parte de esta epístola, lo que nos interesa es esta oración
del apóstol Pablo. Ya lo encontraron, segundo de
Pesulomisenses, su primer capítulo. Vamos, después de una lista de
cosas anteriores en este capítulo, vamos directamente a la oración
por la cual en el versículo 11 se encuentra, por lo cual asimismo
oramos. siempre por vosotros. Y aquí, en este contexto, es
un tema que hemos tocado muchas veces, es tan frecuente, especialmente
nosotros tenemos una chat, una forma informal en internet en
que podemos Solicitar, pedir oración, los unos por los otros. Y uno de los temas que hemos
tocado muchas veces es ¿qué es lo que estamos pidiendo? En cualquier
circunstancia de la vida, y aquí estamos yendo más allá de una
necesidad, alguna enfermedad, accidente, crisis, emergencia,
etcétera. Estamos yendo más allá de algo
así inmediato, ¿no? Estamos preguntándonos ¿qué es
lo que pedimos los unos por los otros al orar así? Y en este
texto nos hace, bajo inspiración del Espíritu Santo, nos hace
un gran favor el apóstol Pablo porque dice a los tesolonicenses,
estamos pidiendo, orando siempre por vosotros. Y la petición es
el tema aquí en donde hay tantas cosas. Vean lo que dice, que
primero nuestro Dios sostenga por dignos de su llamamiento. Muchas personas siempre discutan
esta frase, porque ningún ser humano es digno de ser llamado
eficazmente a los pies de Cristo. Eso es el llamamiento eficaz
que nos otorga la capacidad de arrepentirnos, creer en Cristo,
entregarnos a Él como Señor y Salvador. Y sin embargo, el apóstol pide
a favor de estos creyentes, los tesolonicenses, para que sean
dignos, ¿no? De este llamamiento. A esto llegaremos
más adelante. Es el mismo contexto en otros
versículos de vivir de manera digna, ¿no? De este llamamiento.
Y luego, la otra parte tan discutida, en la versión antigua, e hincha
o llene, ¿no? La palabra llenar, hinchar, de
bondad, todo buen intento, Y aquí tengo dos versiones, ¿no? Y cumpla
todo propósito de bondad. Todo buen, en nuestra versión
antigua, buen intento, ¿no? O propósito bueno, es la traducción
en varias de las versiones actualizadas, creo que igual en las 60. Todo
propósito de bondad y toda obra de fe con su poder, con su potencia. Ahora, esta petición es la base
de lo que vamos a discutir el día de hoy. Es la petición de
que Dios efectúe en nosotros todo lo que, la frase, buen propósito,
¿no? Buena intención, ¿no? En la versión
antigua, la idea es cualquier intento de hacer algo bueno. El debate sobre ese texto nunca
terminará. Porque la pregunta es, desde un principio, ¿de dónde
surgen estos buenos propósitos, estas buenas intenciones? Como
vamos a ver, lo vamos a vincular con todo este asunto de propósitos,
incluso de Año Nuevo. Pero las traducciones son interesantes. En una versión dice que Dios
efectúe todo el bien que Él desea hacer. Y todas las cosas buenas
que fluyen de él. El origen de estas buenas intenciones
es el debate. ¿Son propósitos suyos o nuestros? Por los cuales Pablo estaba orando
aquí y la respuesta es, en síntesis, las dos cosas. ¿No? ¿Son los
propósitos buenos de parte de Dios? De otra forma, ni serían
propósitos buenos. Pero son buenos propósitos que
están siendo realizados en nosotros por la misma eficacia y poder
de la gracia de Dios en nuestras vidas. Todas esas cosas buenas
que fluyen de su bondad es una de las traducciones y todas esas
cosas, así lo vamos a decir, buenas que Dios quiere lograr
en los esolonicenses. La oración se aplica a ellos
y se aplica de manera directa también. a nosotros. Y a este
asunto llegaremos más adelante. Ahora, ¿listos? Comencemos este sermón de fin
de año. A veces predicamos dos o tres
domingos en relación con el año nuevo. No lo vamos a hacer en
este momento. Vamos a hablar tan solo el día
de hoy sobre este tema. Y comencemos con una introducción
que es de mucha importancia, como vamos a ver. Ahora, en la
introducción hay muchas cosas. Hay muchos creyentes que se se
quejan de muchas cosas en sus vidas. Muchos de los que se identifican
como creyentes terminan, incluso esto es un fenómeno normal en
la época de diciembre, comienzo de enero, que se repite año tras
año, se quejan de tener en sus vidas como un tipo de vacío. Sus vidas se consideran como
aburridas, como vacías, como aparentemente es sin propósito,
es opresivamente. Hay muchos creyentes que si fueran
a ser honestos y si pudiéramos leer sus pensamientos nos daríamos
cuenta de que muchos luchan con este tipo de pensamiento como
creyentes. Hay muchos creyentes y cuando
vemos estas actitudes nos damos cuenta de que han sufrido de
toda una serie de problemas en su vida, han sido decepcionados,
han sido desolucionados, han sufrido y la lista de cosas comienza
con decepción, pérdidas, en una lista de circunstancias
en sus vidas, las cosas les han salido mal, esto puede ser en
relación con algo material, sus posesiones, su trabajo, su chamba,
su vocación, pudiera ser en su carrera, no han logrado lo que
pensaban que lograrían, pudiera ser que, y normalmente esto siempre
es así en la familia, Hay problemas en la relación que tenemos con
algunos y pueden ser muchos miembros de nuestra familia, de igual
manera con problemas gravísimos en el matrimonio, en la relación
de padres e hijos, etcétera, etcétera, etcétera. Y debido
a estas decepciones, Muchos creyentes cuando llegan a un momento como
en la época de fin de año y comienzan a repasar lo que les ha sucedido,
comienzan a preguntarse sobre los propósitos de Dios en todo
esto. Y nosotros vemos esto, lo vuelvo
a decir, en muchos creyentes confundidos, perplejos, desanimados
y aún tristes, ¿no? en relación con este fenómeno.
Y el problema, como vamos a ver con estos creyentes, es que están
viendo tan solo una parte de la historia, que no están viendo
el panorama, están viendo tan solo lo que les está pasando
en un momento. Ahora, cuando analizamos, y lo
vuelvo a decir, a estas personas en forma objetiva, en forma bíblica
y queremos saber qué es lo que ha pasado aquí estamos hablando
de creyentes por el momento no lo que lo que encontramos es
que muchos de sus creyentes han reducido su vida a tan solo dos
puntos nada más su vida ha sido reducida a dos puntos y nada
más primero la pura sobrevivencia Esto es algo sorprendente, ¿no?
¿Qué quiere decir la pura sobrevivencia, no? Su vida ha sido reducida
a cómo lograr lo necesario para sobrevivir. Y esto puede ser
a nivel físico, económico, puede ser a nivel material, puede ser
a nivel psicológico, emocional. El tema es sencillo y profundo. No puede ser a nivel físico suficiente
dinero para sobrevivir. Puede ser un nivel suficiente
de salud, ¿no? para vivir una vida, entre comillas,
normal, ¿no? Pero el punto es, están tratando
tan solo de sobrevivir su estancia en este mundo. Y todos sus propósitos,
llegando al final de un año, no van más allá que el mero hecho
de seguir, de alguna manera, sobrevivir lo que les ha pasado,
lo que les está sucediendo en este mundo. Ahora, hay muchísimos
creyentes así. Primero. Segundo, hay otros que
no están en este momento, en medio de alguna crisis, tratando
de sobrevivir, nadar, ¿no? Y no ahogarse, ¿no? Estos son los que tienen lo básico
en cuanto a sus necesidades materiales y en cuanto a la salud y otras
cuestiones. Tienen lo básico para sobrevivir.
Y esto es lo que pretenden hacer es disfrutar la vida. y se dedican a eso, a sacar el
máximo provecho, el máximo placer que este mundo nos puede proporcionar. Y esto es una larga lista, desde
el placer de cosas tan sencillas como muchas personas contemplando
qué vamos a comer, qué vamos a cenar en este fin de año, qué
vamos a disfrutar para cerrar el año. Pero esta lista de placeres
va por muchos caminos. Puede ser el placer de lograr
la meta, el placer de alcanzar el sueño, el placer de cumplir
algún propósito, el placer de obtener, de poseer. Y la lista
nunca termina aquí de placeres. El placer de ser alabado, respetado,
reconocido. A esto volveremos. El placer
de ser queridos y amados y aceptados y apreciados, por lo menos por
un círculo de amigos o miembros de la familia. el placer, ¿no? En todas sus formas de controlar,
de demandar el privilegio, de sacar y disfrutar la vida en
su máxima dimensión. Y cuando, aquí estamos introduciendo
un tema, cuando vemos a creyentes centrados en esto, pensamos de
inmediato en los grupos que, eso es lo que predican cada domingo,
cómo disfrutar la vida, cómo sacar el máximo provecho, cómo
llegar al éxito, ¿no? ¿Y cómo cumplir los sueños en
tu vida? Y están cada ratito con una nueva
fórmula, con una nueva receta, ¿no? Para seguir, punto, este
número uno, dos, tres, los pasos involucrados, ¿para qué? Para disfrutar la vida, ¿no?
El evangelio de prosperidad en la mayoría de los casos no va
más allá de eso. Pero es todo a nivel egoísta,
es todo para mí. Es todo en un acto de autoidolatría,
como si estuviéramos aquí para esto. Y se quedan muchas personas
en un contexto religioso, se quedan atrapadas la mayor parte
de su vida en este círculo vicioso, ¿no? Porque todos esos placeres,
todo este fenómeno, no, no, ya no, ya tengo lo suficiente para
sobrevivir y ahora quiero disfrutarlo. Y se queden atrapadas esas personas
en placeres temporales y pasajeros que tan solo terminarán mal.
Les va a dejar todo esto vacíos, ¿no? Como veremos, ¿no? Y sin
nada, al fin, ¿no? De ese proceso. Ahora, Pasemos
al tema de los enconversos para ver lo anterior. Los enconversos
viven igual, como muchos de estos que dicen ser creyentes. Los
enconversos viven enredándose en sus apetitos, en sus concupescencias,
que son insaciables, imposibles de satisfacer, más que momentáneamente,
se enredan en lo mismo, ¿no? En un círculo. Nosotros lo vemos
cada año, comenzando con Guadalupe, terminando con Reyes, las personas
enredándose en algo, con estímulos artificiales, con todo tipo de
medios, ¿no? Terminan abusando de sus cuerpos.
Muchas personas en estos días terminan abusando de sus facultades,
pero en una forma cíclica. Eso es la totalidad de sus vidas.
Se enredan en algo que, según la ley de ganancias cada vez
más devaluadas, nunca les va a satisfacer. Y terminan muchas
de esas personas, es cuestión de tiempo, en la desesperación,
en ese increíble número de suicidios, el número de personas que se
privan de su propia vida, incluso en esta época del año, terminan
en el autoengaño y por fin en un colapso total. terminan estas
personas, ¿no? Pero lo vuelvo a decir, están
buscando algo en su propósito de vivir, algo que valga la pena,
algo que les pueda satisfacer, algo, nosotros entendemos con
este tema que hemos escuchado tantas veces, la búsqueda interminable
de la felicidad, ¿no? Están buscando ser felices y
se enredan en vanidades, en engaños, en mentiras, que tan solo terminarán
en su propia ruina, sin darse cuenta. Ahora, no debemos perder
de vista lo siguiente. En lo que estamos introduciendo
aquí, lo que vemos es un fenómeno. El fenómeno es cada persona buscando
su razón de ser, su propósito de vivir, lo que llamamos algo
trascendental, algo que vaya más allá. de su propia vida. Están buscando algo más grande,
más pesado, más permanente, más importante, más real para que
puedan librarse de su pequeñez, de su vida aburrida, de su vida
fracasada, de su vida de infelicidad. Están buscando algo significativo,
algo valioso, algo que les pueda cambiar su vida. Y esto es lo
que vemos por todos lados, dentro de un contexto cristiano y fuera
de un contexto cristiano lo vemos. Ahora, en el trasfondo de este
asunto, lo que no debemos perder de vista es lo siguiente, Esta
búsqueda incansable de algo así, algo que pueda dar verdadero
propósito a mi vida, es algo real. Esa búsqueda es
real. Y el Dios que nos hizo, ¿no?
Puso la eternidad, como vamos a ver, en nuestros corazones
y eso es una parte de lo que las personas están buscando sin
saberlo. Ahora, para no alargar la introducción rápido, lo que
voy a hacer es ilustrar lo que estoy diciendo con lo que sucede
en nuestro mundo. Vemos por todos lados las personas
buscando incansablemente algo para que tengan significado y
propósito en sus vidas. Aún en un contexto cristiano
lo encontramos. Pero ahora veamos la lista de
ejemplos. Eso lo vemos nosotros en los deportes. Lo vemos, es
algo increíblemente fuerte el impacto que los deportes tienen.
¿Qué tipo de mundo sería si fueran a quitar mañana todos los deportes?
La gloria momentánea de la victoria que no dura más que un ratito,
y la prolongada agonía de la derrota, ¿no? En cualquier cuestión
deportiva, tenemos ese fenómeno, es por todos lados, el equipo
y sus aficionados, sus fans, el hecho de que esto es nuestro
año, ahora vamos a ganar, esto es nuestra victoria, y vamos
a lograr algo trascendental, ¿así? Algo para superar esto,
¿así? La victoria que tiene miles de
parientes y la derrota que siempre en inglés decimos es el huérfano,
la derrota. Nadie quiere identificarse con
el equipo derrotada, son perdedores y es culpa de ellos, pero con
la victoria todo el mundo quiere colgarse, todo el mundo quiere...
Ganamos y... ¿Ganamos? Esto lo vemos, la lista
rápida, en forma rápida la vamos a resumir. Lo vemos en todas
las cuestiones políticas, en todo el mundo. desde nuestro
partido, y nuestro candidato, y nuestra causa, y nuestro movimiento,
hasta el patriotismo falso. Llevo años diciendo, hay un patriotismo
falso en alguna medida en todos los países del mundo, más en
nuestro querido México que probablemente cualquier país en América Latina.
Un patriotismo falso de principio a fin. No voy a decir más, pregúntenme
después ¿De qué estoy hablando? Pero lo vemos en la relación
de la nación con sus ciudadanos, ¿no? Y lo vemos en toda una lista
de movimientos políticos, de igual manera lo vemos en las
fuerzas armadas. Eso es algo fuertísimo en algunas
naciones, ¿no? En donde están tantas películas
sobre tantas guerras y los soldados en el campo de batalla y de ambos
lados, ¿no? Héroes y cobardes. Y en tiempo
de guerra, y eso es la historia de la mayoría de las naciones en el siglo XX, es increíble
el número de guerras y lo que va de por medio a algo trascendental
va a suceder en la guerra. de la vida o la muerte, ¿no?
Y la cuestión de si la guerra justifica los sacrificios y los
sufrimientos. Lo estamos viendo de lejos en
Ucrania, lo estamos viendo de lejos en Israel, en Gaza, y la
derrota o la victoria, ¿no? Y toda la pregunta de si todo
esto valga la pena, ¿De si lo que va a pasar al final de una
guerra pudiera justificar las pérdidas? A mí me sorprendió
las cifras de Israel. Ya más de 500 soldados del lado
de Israel muertos desde el 7 de octubre. Y yo pensé, ¿cómo 500
soldados ya muertos? Las cifras en Ucrania rebasan
150.000 del lado de Ucrania. 150 mil muertos en un par de años,
¿no? Pero yo estaba con Israel, ¿cómo 500 muertos? Y no me di
cuenta de que el 7 de octubre fueron más de 350 soldados muertos
al mismo día de la invasión, para llegar a los 500, ¿no? Pero,
¿valga? O sea, ¿se justifica? ese número,
sin hablar de civiles, no, sin hablar de, es una guerra de propaganda
con el número de bajas, no, del lado de los civiles, pero a mí
me sorprendió que hay grupos ultra ortodoxos en Israel que
siempre se han opuesto a las fuerzas armadas y siempre se
han negado a ingresar, a alistarse como soldados y ya lo están haciendo.
Ya lo están haciendo estos grupos que eran pacifistas en todos
los sentidos, ¿no? En contra de la guerra y ya como
súper religiosos están ingresando las Fuerzas Armadas de Israel,
de IDF, Israeli Defense Forces, porque piensan que algo que ha
sucedido ahora justifica, justifica lo que está pasando. Se trata
de algo trascendental. Y la lista no la puedo alargar,
lo vemos en el mundo artístico, la carrera artística, lo vemos
en la música, mis fans, la lista aquí nunca termina de ejemplos,
las personas buscan algún propósito. la vida de servicio, los servidores
públicos, los educadores, los profesionales, los maestros,
los médicos y científicos y investigadores, y haz tu lista. La lista aquí es interminable
porque en todos los casos lo que estamos ilustrando es lo
mismo. las personas están buscando algo
para que tenga propósito su vida. Y es a través de estos medios
que pretenden encontrarlo, lo que hacen con su vida, lo que
es su vocación, lo que es su chamba, etcétera. Pero lo vuelvo
a decir, algo trascendental quiere decir algo más allá de mi salud,
más allá de mi trabajo en sí, más allá de mi familia, más allá
de la persona que soy. Y en el contexto están buscando
y están buscando, se enredan todas las personas en un círculo
vicioso, olvidándose de algo muy importante. de la diferencia
entre un fin y un medio, ese es un gran tema, la tragedia
en que caen todas esas personas que pretenden convertir los medios
en fines. Y en el contexto ese es otro
gran argumento que conocemos. Cada cosa que existe es un instrumento,
medio, o potencialmente un fin. Eso es lo que el mundo piensa.
Y el instrumento es algo que tiene un propósito, Más allá
de sí mismo, en las manos de quién? Tan solo en las manos
de Dios. Porque Dios es el único que no
es un instrumento. Dios es el fin. Dios es la meta. Dios es el fin de todo, no? Todos nosotros no somos más que
instrumentos. Y si no encontramos nuestra razón
de ser, nuestro propósito de vivir en nuestro creador, en
nuestro hacedor, en nuestro Dios, Vamos a enredarnos en lo que
estamos diciendo. Vamos a estar dando vueltas buscando en nosotros
mismos, como si nosotros fuéramos el fin, como si nosotros fuéramos,
¿no? Capitanes de nuestro destino,
como si nosotros nos hubiéramos hecho a nosotros mismos, ¿no?
Nuestro creador soy yo, ¿no? Me hacedor soy yo. El propósito,
yo. Y el fin, yo. El punto lo hemos
escuchado muchas veces. Pero vuelvo a decirlo. Este deseo
para algo trascendental está en el corazón de cada ser humano,
sin excepción del Dios, según Eclesiastes 3, que puso la eternidad
en nuestros corazones, ¿no? ¿Qué es esto? Esto es, hay un
deseo para algo más allá de lo que es mi vida. Ese texto en Eclesiastes dice
que Dios ha puesto, es un deseo, es un anhelo, son profundos anhelos. en relación con la eternidad.
Algo trascendental que trasciende todo lo que es esta vida, este
mundo, que me conduzca hasta la eternidad. Pero lo sigo diciendo,
hasta que los seres humanos se percatan de todo esto, Nunca,
nunca saldrán del mundo en que se han quedado atrapados, ¿no?
Todas estas personas. Ahora, hay que volver a decirlo.
Lo sorprendente en lo que estamos comentando aquí es que la mayoría
de los creyentes han reducido sus vidas a algo parecido o algo
peor, ¿no? De lo que vemos con los enconversos. ¿Qué quiere decir esto? ¿Han
reducido su vida al nivel, como lo comenté al principio, de sobrevivir?
Nada más. O pudiera ser al nivel de Barbie.
Han llegado, ¿no? Y los que quieren disfrutar de
la vida, ahí está la religión de Barbie, que hemos escuchado
tantas veces de la religión de Barbie, ¿no? Pero la religión
de Barbie es quiero sacar el mayor beneficio, provecho y placer
a nivel personal. no de mi estancia en este mundo.
Y en ambos casos, lo que está pasando con los inconversos y
con muchos que se identifican como creyentes, se trata del
mismo error. Ahora, para cerrar el argumento
aquí, y les pido que busquen en Primera de Pedro III, voy
a otra vez comentar algo que es la prueba contundente de lo
anterior. Todo lo que estamos diciendo
aquí en la primera parte del sermón del día de hoy, se manifiesta
en las redes sociales, que son tan populares hoy en día, ¿no?
¿Habrá alguien presente que no tenga su página en las redes
sociales? Por lo menos en Facebook. Las
redes sociales que son tan populares, ¿no? Son un medio para lograr
propósitos en la vida, según muchas personas, porque te permiten
crear tu propia imagen. Hasta las redes sociales te permiten
recrearte, reencarnarte incluso, ¿no? Creando con la tecnología
moderna, como si las redes sociales fueran tu agencia de publicidad,
en donde usando imágenes, blogs, fotos, videos, comentarios, ¿no? Tú puedes proyectar la imagen
que quieres dar a los demás. Y la imagen que todos quieren
dar en las redes sociales es que sí, Yo tengo una vida llena
de propósitos, ¿no? Y tú puedes ser celebridad, tú
puedes ser protagonista, tú puedes proyectar mediante este medio
de las redes sociales, ¿no? Tú puedes ser protagonista en
tu propio programa de realidad. Y esto es lo que vemos constantemente
en las redes sociales, en donde la persona puede volverse famosa.
No dicen, usan una palabra hoy en día que no existía antes,
es tomada del inglés influencers. una persona con influencia, que
es influyente en los demás, un influencer en inglés, es una
persona que, aprovechándose de las redes sociales, se ha convertido
en una persona famosa, en una persona como un tipo de celebridad,
¿no? En donde esta persona ha logrado
un alto grado de reconocimiento, llamando la atención del público
por medio de esto. Y estas personas influyen porque
son personas ya importantes que están cumpliendo un gran propósito
con su vida. Soy una celebridad en Facebook. Todo el mundo, en teoría, mi
audiencia abarca hasta todo el mundo. Son espectadores en mi
teatro y el show de realidad que estoy llevando a cabo ¿Ha
logrado llamar la atención del medio mundo? ¿No? Y en tu mundo narcisista, egoísta,
tú puedes actuar así. Tú eres el protagonista en la
telenovela de tu propia vida y tú eres una persona tan importante
como para que los demás quieran saber de tu vida. Y tú puedes
escribir nuevos capítulos. Cada semana un nuevo capítulo
acerca de mi vida. la telenovela de mi vida. Y esto, lo sigo diciendo, es
un medio para todo lo anterior. Yo puedo medir mi autoestima,
mi valor personal, a través del número de amigos, a través del
número de seguidores, a través del número de fans, a través
del número de likes. Y cuando vemos fulano tiene 100
mil seguidores en su página, en su red, Y cada seguidor así,
cada amigo nuevo, amigos nuevos. Y se aumenta mi valor personal,
se aumenta mi autoestima, se aumenta el concepto que estoy
proyectando exitosamente ante los demás. Yo sigo recibiendo admiración
y aprobación y aplausos y popularidad. Y es una tragedia inconcebible
el hecho de que hay una generación de jóvenes que nacieron en este
contexto de la tecnología, en donde en vez de tener que vivir
en el mundo real, en vez de tener que vivir con personas de su
misma edad y hacer lo que normalmente tiene que suceder en la convivencia,
en el intercambio, que sucede en las relaciones interpersonales,
la mayoría de estos jóvenes están así todo el tiempo perdidos en
el mundo de las redes sociales. Pero escuchen ahora con mucha
atención. Estas redes sociales que proporcionan una solución
para lo que estamos diciendo, las personas que quieren tener
algún propósito en su vida, ¿no? Escuchan lo que voy a decir.
Si esto lo han pretendido lograr en las redes sociales, les aseguro
de que son una bola de don nadie. Y como vamos a comprobar, que
no han hecho más que desperdiciar sus propias vidas en un mundo
que no es real. Pero vuelvo a decirlo. Estas personas pueden provocar
celos, pueden provocar envidias de parte de los demás a través
de esto. No, ustedes no son tan felices.
Ustedes no son tan admirados. Ustedes no son tan conocidos
y reconocidos y populares como yo lo soy. No, no, no. Y estas personas en las redes
sociales siempre felices, siempre alegres, siempre disfrutando
la buena vida, siempre, siempre proyectando esa imagen falsa,
¿no? Ustedes ya que me están conociendo
por medio de esto, ¿saben la persona extraordinaria que soy?
¿Saben que yo soy una persona especial? ¿Saben que que yo tengo una vida de propósitos
que ustedes no tienen. Y todo esto, lo vuelvo a decir,
en la mayoría de los casos, una fantasía, un engaño, un tipo de escapismo peor para
estas personas, ¿no? Que son, en lo más profundo de
su ser, don nadie, que viven una vida totalmente distinta
de la que quieren proyectar a los demás. La persona en Facebook
siempre hay una incongruencia, siempre hay una brecha. Se ven
más atractivas, más talentosas, más exitosas, más de lo que es
la persona realmente. ¿Nosotros sabemos esto del mundo
artístico? Creo que sí. que la cara, la
imagen, la publicidad, propaganda es la palabra, nunca corresponde
a la vida real de estas personas, artistas, ¿no? Influencers, ¿no? Y ya toma, lo tengo que dejar.
Estamos caminando a algo aquí, ¿no? Perdiendo el tiempo quizás. Es ese deseo de que seamos vistos,
¿se acuerdan? escuchados, conocidos y amados. La fórmula, llevamos tanto tiempo
empatizando la fórmula. Quiero que me escuchen, quiero
que me vean, quiero que me conozcan, todo con el fin de que yo sea
amado, aunque sea a través de algo virtual. La pregunta para todas estas
personas es, Yo llevo años predicando sobre esto. ¿Qué pondría Dios
en tu página de Facebook? ¿En la parte en donde te identificas,
la persona que eras? ¿No? En donde, en estas redes
sociales hay una página con datos personales, ¿no? Con detalles. ¿Y qué pondría Dios ahí, en la
página de Facebook de tantos millones y millones de personas
enredadas en todo esto? No, esto ya no es la pregunta.
Ahora la pregunta ha cambiado a la pregunta más grave. ¿Qué
es lo que será escrito en tu lápida funeraria a la hora de
tu muerte? ¿Con cuáles palabras, no? ¿Van
a escribir algo en tu lápida funeraria? ¿Palabras, dedicatorias
que comuniquen un mensaje Para resumir lo que fue tu vida, y es una pregunta espantosa,
va por dos caminos. ¿Qué pondrías tú? Eso es un tema
actual, en el primer mundo por lo menos, si tú compras un paquete
para que seas enterrado en algún lugar en la tierra, en los formularios,
ya quieren que pongas ahí lo que quieres tú, no la familia,
la persona que será enterrada. ¿Qué quieres poner ahí? ¿Qué
es lo que será escrito de tu vida en tu lápida? ¿Cuál frase? ¿Cuál mensaje? Y de inmediato este tema surge. Y están dando la opción a la
persona, ¿qué quieres que pongan? ¿Y qué es lo que pondrán? Si
tú no pusiste nada, entonces seréis queridos a ver qué van
a poner ahí. Pero lo que yo estoy preguntando es, ¿qué es lo que
va a escribir Dios sobre tu vida? ¿Cuál frase? ¿Cuál mensaje? Y de inmediato todo el asunto cambió.
¿Qué pondrá tu hacedor? ¿Qué pondrá tu creador? ¿Qué
pondrá el Dios que te hizo y te dio el don de la vida? ¿No? Sobre
ya terminando, ya no el teatro, ya no el mundo virtual, sino
lo que fue la realidad de tu vida, termina en este mundo.
Y ahora, ¿qué es lo que se va a decir de ti? ¿Qué es lo que
se va a escribir acerca de mí, acerca de nosotros, al final
de todo esto? ¿Qué? Ahora, en Primero de Pedro, este
texto también lo conocemos. Primero de Pedro, por favor. Y ahora, rápido, por favor, Tomás. El
texto lo conocemos. Este, hay una descripción de, ¿Cómo los maridos deben vivir
con sus esposas en el versículo 7? Es un tema de mucha controversia.
Sabiamente, ¿no? En la versión antigua, habitar
con ellas según ciencia, verdadero conocimiento. Y dejando esto
en el ocho, sé todos de un mismo corazón, compasivos, amándoos
fraternalmente, en la versión antigua, con amor fraternal,
mercedicoriosos, amigables, no volviendo mal por mal, ni maldición
por maldición, sino antes por lo contrario, por el contrario,
bendiciendo, sabiendo que vosotros sois llamados para que posáis
bendición, inherencia. Es como un tipo de prefacio Y
de inmediato viene una lista de textos que son citados de
Isaías, del libro de los Salmos, y la primera frase en el versículo
de Dios, porque el que quiere amar la vida y ver días buenos
y la lista de cosas, refrende su lengua del mal, sus labios
que no hablen engaño, apártese del mal, haga el bien, busque
la paz, sígala. Es una parte de lo que vamos
a ver en la serie sobre las guerras y los pacificadores, porque los
oídos del Señor están sobre los justos y sus oídos atentos a
sus oraciones. Pero el rostro del Señor está
en contra de aquellos que hacen mal. ¿Y quién es aquel que os podrá
dañar si vosotros seguís el bien? Ahora, de este gran argumento
aquí nos interesa una sola frase. Vimos una miniserie sobre este
tema hace un tiempo. Es la frase, el que quiere amar
la vida, ¿Quién no ama la vida? ¿Quién
no quisiera amar su vida? De eso se trata esto. Son personas
buscando algún propósito, alguna razón para amar sus vidas. Para que sus vidas cumplan con
lo que su corazón está buscando. ¿Quién no, en teoría, todos quisieran
amar su propia vida? Eso es todo lo anterior, lo que
acabamos de ver. Pero sorpresivamente, Todo lo
anterior, y ahora lo tenemos que ver en otro contexto, viene ahora lo que dijo el predicador
en Eclesiastes, ¿se acuerdan? Aborrecí mi vida. ¿Qué? Sí. ¿El predicador en Eclesiastes
terminó aborreciendo su vida? Sí. Habiéndose enredado en todo
lo anterior, Habiendo probado todos los medios posibles para
encontrar felicidad, todos los medios concebibles para encontrar
algún propósito en su razón de ser, sin discutir el argumento
de Clesiastes y sin ver los textos, estoy citando del capítulo 2,
aborrecí mi vida porque todo resultaba fastidioso y todo terminó
en vanidad y todo terminó en aflicción de espíritu. porque las cosas no salieron
como esperaba el precador en su rebeldía, en su idolatría
incluso. El más rico del mundo, el más
poderoso en un momento dado, terminó con su vida llena de
frustración, de enojo, armargura y victimización. Así terminó
el precador en Ecclesiastes. A esa conclusión llegó Salomón.
después de haber probado el dinero, el poder, el placer y haz tu
lista, llegó a la conclusión de que terminó aborreciendo su
propia vida. Y a esa condición llegan todos
los inconversos. Es cuestión de tiempo para que terminan aborreciendo
su propia vida. Es cuestión de tiempo. ¿Cuántos
millones? ¿Cientos de millones? ¿Mil millones?
¿Dos mil millones de personas? ¿Tres mil millones de personas?
¿Terminarán igual? ¿Aborreciendo su propia vida?
¿Al fin y al cabo? ¿Deseando el no haber existido?
Sí. Sí. El texto dice el que quiere amar
la vida. Es un lenguaje medio raro, ¿no?
¿Quién no quisiera amar la vida? En teoría, lo vuelvo a decir
todos, amamos la vida. Salvo aquellos, no, es un promedio
variante, ¿no? De dos, tres, en algunos años
llegan cuatro, cinco millones de personas que atentan contra
su propia vida en todo el mundo. Hace años hicimos una miniserie
sobre el tema de la depresión y las cifras, ¿no? Es increíblemente,
en algunos lugares es uno de cada diez que tiene éxito en
privarse de su propia vida porque Dios no lo permite. Pero si llegan
al grado, si llegan al extremo de atentar contra su propia vida,
Eso confirma lo que estamos diciendo. No aman su vida. Y lo sigo diciendo. Las cosas no salieron como esperaban.
Terminaron llenas de amargura. Terminaron llenas de victimización.
Terminaron con una frustración, con un nivel de coraje, de enojo,
que les condujo a actuar en contra de su propia vida. Sí, millones. y millones de personas
demuestran esto cada año. Y los que no llegan a eso, escuchen,
van por otro camino y el camino es, no, dicen tenemos que aguantar
la vida, soportar, sufrir, aguantar la vida. La vida con todos sus
problemas, todas sus luchas, todas sus dificultades, todas
sus tristezas, todas sus desgracias y pérdidas, todo el dolor, todo
el sufrimiento, las cosas se van acumulando y estas personas
creen que no no no jamás vamos a no vamos a suicidarnos no vamos
a aguantar vamos a soportar y cómo lo van a hacer ya saben
ya sabemos haciendo todo lo posible para escapar para huir metiéndose
en un mundo de fantasías, metiéndose en los vicios, en las drogas,
en el alcohol, en el abuso de su propio cuerpo, se pierden. O sea, tenemos que aguantar y
mientras tanto, dame otro Heineken. Tenemos que aguantar y mientras
tanto, vamos a celebrar el fin de año en una borrachera que
nos va a convertir a personas estúpidas que se van a actuar
como si hubieran perdido el uso de su razón. Vamos a salir huyendo
de la vida. Y esto va por muchos caminos.
Va por el camino que ya señalábamos de los que están perdidos en
el mundo virtual, hasta los que viven en un mundo de sueños y
fantasías, mitos y cuentos. Hasta los que viven su vida está
pegada al 100% a su telenovela favorita. Increíble, millones
de personas. hasta los que viven como si estuvieran
muertos, o dormidos o zombies. ¿Quiénes son estas personas?
Es, en cualquier país, el 40% de la población. Son los que
toda su vida tratando de evitar las responsabilidades. Toda su
vida huyendo de sus deberes, toda su vida viviendo en la flojera,
la negligencia, la irresponsabilidad, todo le sale mal y nunca resulta
ser culpa de estas personas, son víctimas. Y la victimización
para justificar su propia negligencia, irresponsabilidad, viven como habiendo enterrado su talento
en la tierra, en la parábola, como zombies. Y luego, al final
de la parábola, ¿se acuerdan? El cuate que vivió así intentó
echarle la culpa a Dios. Es por tu culpa, Dios, que tuve
que enterrar mi talento, ¿no? Y vivir como zombie, y no habiendo
hecho nada, toda la vida ociosa, toda la vida un desperdicio total. Toda la vida desocupados. Ninguna
responsabilidad, ¿no? Ese es el síndrome de juniors,
es la cosa más espantosa que vemos. Llevo tantos años diciendo,
y vuelvo a decirlo con una o dos excepciones en el círculo de
amigos de Mark y Luke, no conozco a ningún junior en este país
que no acaba de describir a estas personas. Nunca son responsables,
nunca asuman la culpa, siempre son víctimas, ¿no? Y nunca hacen
nada. con sus vidas. Será como si hubieran
vivido como muertos, como zombies. Ahora escuchan con mucha atención.
Todo esto, todo lo estamos construyendo un argumento para decir ahora
lo siguiente. Muchos quieren saber, yo quisiera
amar la vida, pero ¿cómo puedo amarla? Y el primer punto rápido,
Este gran argumento en 1 de Corintios 7, las palabras fueron dirigidas
a personas en su mayor parte nacidas en la esclavitud, vivieron
así y murieron en la esclavitud física. Esclavos desde su nacimiento
hasta su muerte. Y les escribe Pablo, estos esclavos
resultan ser creyentes, y les dice que hay que vivir la vida
que Dios nos asignó. Hay que vivir, la palabra es
técnica, 7 y 17, el texto lo hemos visto muchas veces. Que
cada quien permanezca en la situación de vida que Dios le asignó, le
repartió, se traduce, le destinó hasta los esclavos. Sí. Y ahí se acaba con todo lo que
estábamos comentando hace unos momentos. ¿Quiénes serían los,
no serían los primeros que dicen somos víctimas, somos esclavos?
Podemos justificar nuestra irresponsabilidad. Somos esclavos, ¿no? ¿Qué puedo hacer yo con mis talentos?
Soy esclavo, nacido en la esclavitud. No, dice Pablo, a estos creyentes
esclavos, creyentes gentiles, en la iglesia. Vemos a la iglesia
corriendo y les dice que permanezcan en la posición que Dios les había
asignado en su vida. Ahora, ¿qué quiere decir todo
esto? Escuchan con mucha atención, esto es un argumento contundente
ahora. Resulta que en esta búsqueda de propósito, de razón de ser,
de propósitos para vivir incluso, ninguno de nosotros vivimos la
vida que habríamos planeado. No. Resulta que vivimos la vida
que Dios planeó para nosotros. Lo vuelvo a repetir. Resulta
que ningún, aquí estamos hablando específicamente de creyentes,
ningún creyente vive la vida que hubiera planeado vivir. No.
Cada creyente está obligado a vivir la vida. Eso es lo que Pablo
estaba diciendo a aquellos esclavos creyentes en Corinto. Estamos
obligados a vivir la vida que Dios planeó para nosotros. No. ¿Qué es esto? Es un motivo para
amar la vida. ¿Sí? Porque la vida no tan solo
nos ha sido asignada por Dios, sino nos fue planeada por Dios
para que la viviéramos. Y en los países en donde en donde
hay muchos cristianos en todos los niveles de vida, esto es
algo increíblemente maravilloso que se ve. Creyentes en la Corte
Suprema de la Nación, creyentes en el Departamento de Justicia,
creyentes al frente de las Fuerzas Armadas, creyentes como pilotos
de aviones de guerra, creyentes y la lista nunca termina aquí. ¿Viviendo la vida que Dios les
había asignado? Sí. Pero como vamos a ver la
mayoría en el anonimato, no en ningún puesto que sirva para
llamar la atención de nadie, como aquellos esclavos. ¿A quién
podrían llamar la atención estos esclavos cumpliendo con su deber
como esclavos? ¿Cómo? ¿Viviendo la vida que
Dios les había asignado? ¿Cómo? Y estos que predican constantemente
la prosperidad dicen, no, el cristianismo es la garantía para
elevar tu nivel de vida. ¿De veras? Eso no es lo que Pablo
dijo a aquellos esclavos, sino lo contrario. No, hemos de amar la vida porque
es la que Dios nos asignó, es la que fuimos destinados a vivir,
no la que tú o yo hubiéramos planeado. Nunca, esto nunca es
así. No. No. ¿Es una vida capaz de hacer buenas
obras? Sí. ¿Es una vida capaz de lograr
propósitos eternos? Sí. ¿Es una vida en que todo
este debate sobre las mayores obras que los creyentes debemos
de hacer no son milagros, no es el mundo del carismatismo?
No. Las mayores obras son de ser instrumentos de salvación, de comunicar el mensaje a una
sola persona. esa persona vale más, su alma
vale más que todo el mundo, mayores obras, el privilegio de andar por fe, de
vivir una vida llena de riesgos, en la cual terminaremos haciendo
cosas que humanamente hablando nos fueran imposibles, Sí. Y este mismo Dios colocándonos
en situaciones y circunstancias en donde es tan solo su gracia,
tan solo su ayuda, tan solo su providencia soberana para protegernos
y ayudarnos y capacitarnos. Sí. Colocándonos a propósito en cosas
así, con buenos propósitos suyos metidos por medio en el asunto.
Sí. Ahora, Y el tiempo se nos está
yendo. Estoy midiendo el tiempo. Nuestro
texto dice, es una oración. Ya la vimos. Pablo rogándole
a Dios, ¿para qué? Para que Dios llevara a cabo
todo propósito suyo. Todo propósito de su bondad.
Todo propósito, ¿no? De su soberanía, de sus planes,
de su beneplácito. Haciendo bien en la vida de estas
personas, ¿sí? Obrando con su poder. Cada obra
de fe, con su poder. Cada obra impulsada por medio
de la fe de estas personas, pero capacitados, motivados, por Dios. Por los propósitos de Dios. Ese
es un argumento, tú puedes pedir esta oración a favor de quien
sea. No, tú puedes orar, Dios quiero que hagas todo lo que
tú quieras hacer en tus buenos propósitos de bondad, no, obrando
por medio de la fe, con tu poder, estos propósitos en la vida de
los creyentes, los tesoloniscenses. Sí. Y el texto termina con algo
totalmente distinto de lo que hemos estado viendo aquí. Ah,
todo esto para que el nombre de nuestro Señor Jesucristo sea
glorificado y en vosotros. ¿Qué es esto? Que ustedes sean
en el propósito de ellos instrumentos que van a glorificar, no a sí
mismos, no a ellos mismos, no a ellas mismas, sino a su Señor. Que su Señor, que nuestro Señor
sea glorificado. en vosotros y vosotros glorificados
en él es un otro gran texto en donde se invierten los papeles
pero todo por la gracia de nuestro Dios y nuestro Señor Jesucristo
entonces ya de inmediato todo lo que hemos estado viendo aquí
ya cambió radicalmente con con la parte que se agrega a la oración
todo esto para qué para que Dios se glorifique a sí mismo Ah,
porque nosotros somos instrumentos, no somos el fin. El fin, la mente,
el propósito, no está en nosotros. Está en él, en la gloria de Dios,
en los propósitos de Dios, en el nombre de Dios, para que Dios
sea cada vez más glorificado, honrado, ¿no? Alabado. Nada egocéntrico está en el texto. No son cosas centradas en el
ego, no son propósitos egoístas, no son obras egoístas, egocéntricas,
no. Toda la meta, todo el fin, todo
el propósito, el nombre, la causa, el reino de Dios, la fama, la
gloria, la honra de Dios. Eso es el asunto. Incluso, no
vamos a discutir esto el día de hoy, el tiempo se nos está
yendo, pero lo comento de paso. Todo este concepto de propósitos
de año nuevo está centrado en el misterioso tema bíblico de
tomar o hacer votos. Y esto no lo vamos a discutir
el día de hoy, tan solo lo menciono. Porque el tema de los votos,
¿no? Daniel propuso en su corazón, hizo un voto para no contaminarse
con la comida del rey Nabucodonosor. Job hizo un voto, un pacto con
sus ojos para no mirar con lujuria a ninguna mujer. No codiciar
es la idea. Y el pobrecito Job hizo un voto. Un pacto con Dios, ¿no? Y hay
una larga lista de textos. Es un tema que conocemos. Votos
de abstinencia, votos de devoción, votos de entrega, votos de obediencia,
votos de destrucción. Es un tema muy amplio en la Biblia
que es en el trasfondo el concepto de votos o propósitos de año
nuevo. En síntesis, todo el concepto
es de hacer una promesa, de prometer Prometer y pagar, y la idea es
vuestros votos a vuestro Dios en el Salmo 76, y toda una lista
de textos que adviertan a los que proponen hacer algo, le dicen,
es hacerle una promesa a Dios, voy a hacer tal o cual cosa,
y luego no lo cumplen. Es un tema espantoso a lo largo
del Antiguo Testamento. Pero lo que nos interesa aquí
es que al acercarnos al año nuevo, al fin de un año, y estamos aquí
atrapados con este tema de los propósitos. ¿Ven cómo lo tengo?
¿Cuáles propósitos? Siempre hay personas que no,
yo voy a hacer votos o promesas o propósitos en relación con
mi testimonio, en relación con la mayordomía, en relación con
el servicio, en la relación y la lista es interminable. La lectura,
la oración, el evangelismo, el uso de mi tiempo, los compromisos,
en el matrimonio, en la familia, con los hijos, en el trabajo
y muchas veces en relación con la salud, en relación con la
economía, en relación y la lista nunca termina. de propósitos,
o votos, o promesas. Así, así, así. Y en el contexto de lo que estamos
viendo aquí, todo esto está relacionado con lo anterior. Porque las personas
piensan, bueno, para que mi vida tenga propósito yo necesito hacer
cambios, ¿no? Yo necesito comprometerme, yo
necesito hacer una lista de cosas que quiero mejorar, que quiero
cambiar, que quiero transformar en mi propia vida, en mi entorno,
en mi familia, en mi matrimonio, en mi trabajo, en la iglesia
incluso. Y necesito tomar votos, hacer
propósitos en relación con todo esto. Pero lo sigo planteando
en estos términos. ¿Cuáles serían los propósitos
de Dios para tu vida en el año nuevo? No estamos en contra de
lo que acabo de decir, de tener toda una larga lista de cosas,
o puede ser una lista muy reducida, eso es lo de menos, pero ¿Cómo debemos ver esto? Eso es
lo que vamos a ver concluyendo aquí. Pero vuelvo a decirlo,
estos momentos de decisión, algunos llaman los propósitos como momentos
decisivos en la vida, son importantes, sí. Escuchen
ahora mi comentario, pero nunca son suficientes. No. Y esto lo sabemos también porque
por cada 100 personas que hacen, al final de 2022 hicieron una
lista de X propósitos, las estadísticas dicen que tan solo una persona, una sola persona está llegando
al final del año 2023, habiendo cumplido con esos propósitos. Esto es en todo el mundo. Esa
es la cifra que dan uno de cada 100 personas. Terminan el año
habiendo cumplido. ¿Por qué? Porque esto no es simplemente
la decisión de un momento. No. No. Porque lo que sucede es, cotidianamente,
el día está compuesto de 10.000 momentos pequeños a lo largo
del día, y el proceso de cambio es progresivo, es continuo. Esto
es así en todo lo que estamos ilustrando. No son los momentos
de crisis, no son los momentos de drama, no son los momentos,
no es algo que hay que continuar. cotidianamente, paulatinamente,
constantemente, en obediencia, en submisión, en entrega, en
relación con Dios, esto es así. Es todo el fenómeno bíblico,
en la palabra que conocemos, andar. Es andar a lo largo de
cada día en el espíritu. Andar cotidianamente por la fe. andar, esta lista la conocemos
en buenas obras, cotidianamente, andar en sabiduría, es de momento
en momento a momento en sabiduría, andar en la verdad, andar en
los mandamientos, andar en el amor. Y la lista no andar de
manera digna, andar como digno de los santos, digno del nombre
de Cristo y la contraparte de una larga serie de cosas de no
andar en deshonestidad, de no andar en desobediencia, de no
andar como hombre según la carne, de no andar por vista, sino por
fe, de no andar en la vanidad, la parte negativa, la parte positiva,
de no andar en la vanidad de la mente, que es el mundo cibernético
de vanidades, de no andar desordenadamente, la palabra técnica de un soldado
en el ejército, que no obedece las reglas, no andar fuera de
regla, fuera de orden, fuera de línea, como irregulares, como
soldados insubordinados en el ejército del Señor. La lista
es increíble de ejemplos de cómo esto es más
que decir yo voy a hacer tal o cual cosa. Llevo tantos años,
lo tengo que volver a decir el día de hoy. Personas, casi muchos
me tienen miedo, esto lo entiendo, pero las personas que se me acercan
y me dicen voy a hacer tal o cual cosa. Me quedo así atónito y
comienzo a orar, ojalá. Mientras que me lo están diciendo,
estoy pensando dentro de mí, será cierto. Y la mayoría termino
con ni les creo. No sé si me querían engañar o
si estaban auto engañados o por qué se me acercaron o por qué
me lo dijeron. Porque normalmente es en algún aspecto de servir
a Dios, hacer algo concreto en su servicio cristiano, en la
lista, en su mayordomía, en su matrimonio, su familia, lo que
sea. ¿Y usted con qué? ¿Por qué me lo quieren decir
a mí? ¿No es suficiente decírselo a Dios? ¿Con quién se quieren
comprometer conmigo? personas se me acercan y esto
casi nunca sucede porque aquí la ofrenda es secreta y salvo
miniseries sobre la mayordomía nunca mencionamos el dinero desde
este punto pero se me acerca y voy a dar una cantidad mejor
no me lo hubieras dicho no lo traes ahora mismo dámelo ya de
una vez porque después no lo van a hacer
no lo van a hacer increíble y este porque son 10.000 momentos, paso
a paso, minuto a minuto, hora tras hora, en donde el andar se convierte en algo real, no
algo pasajero, no algo momentáneo, no algo dicho. La mayoría de las personas que
hicieron propósitos de año nuevo hace 365 días ni se acuerdan ni se acuerdan de cuáles fueron
esos propósitos. Y con algunos, cuando sabemos
que se trata de bajar de peso, no tenemos que preguntar, ni
saber, ni investigar. Tráigame tu báscula, vamos a
ver si subiste o bajaste ni un kilo. No, no es necesario verificar. Tenemos esa famosísima frase
del presidente Reagan, por favor, Ronald Reagan, Trust and verify. Su fórmula para tratar en la
época de la Guerra Fría que él ganó después de una larga Guerra
Fría de 70 años, él ganó, pero su argumento, trust, confiad,
hay que confiar, vamos a confiar en lo que dicen los rusos y luego
lo vamos a verificar. Eso fue su lema, trusting, y
lo siguen usando los políticos en Inglaterra hasta el día de
hoy. ¿A qué confiaron lo que nos están diciendo? Y luego lo vamos a
verificar. Y los políticos no quieren que se verifique nada
hoy en día, ¿no? ¿Verificar qué? Que lo que decían
se cumplió, verificarlo, ¿no? ¿Qué es lo que estoy ilustrando
aquí? La verificación es a lo largo de cada día de 2024. o estaríamos verificando, andando,
viviendo en una forma correcta, obediente, para lograr los propósitos
de Dios o no. Ahora, todo esto preparó el camino,
se terminó la introducción. Ahora vamos a terminar el sermón. Vamos a resolver aquí lo que
para algunos habrá sido un gran misterio. Ahora vamos a resumirlo. Como preguntábamos sobre ¿qué pondría Dios en tu
lápida funeraria a la hora de tu muerte? Como una frase descriptiva
de lo que fue tu vida. Esta pregunta ya la planteábamos.
Es una buenísima pregunta. Si tú te pones a pensar ¿Qué
es lo que? Mi familia me está obligando
a apuntarlo en algún documento que van a tomar como una parte
de mi último testamento después de mi fallecimiento y ahí está
estipulado, ¿no? ¿Qué es lo que yo quiero que
pongan? Y a la luz de eso, ¿qué voy a hacer? Es espantoso esa
ilustración, es increíblemente fuerte. Es espantoso pensar en
esto. ¿Qué pondrías tú? ¿Qué pondría
Dios? ¿Qué escribirían tus seres queridos? Y hay que entenderlo, no una
mentira, no algo falso, porque ahí van
a venir después, por lo menos en alguna fecha misteriosa, creo
que es en noviembre, octubre, yo no me acuerdo cuándo, van
a ir a la tumba. Y si no es antes, si no es por lo menos una vez
al año en México, van a ir y van a leer la descripción, la inscripción,
la dedicatoria, las palabras aquí se me están escapando, la
frase usada para describir lo que hiciste en tu vida. ¿Qué
pondrán? El ejemplo, eso no lo voy a citar
correctamente, pero me viene a la mente la ilustración de
este David Livingston, el misionero, pionero, explorador de África. Y yo entiendo que hay un texto
bíblico en su lápida, pero lo describen siempre como el hombre
que dejó su corazón. Y esto pasó, su corazón fue enterrado,
lo quitaron. En la autopsia le quitaron su
corazón y lo enterraron en un lugar, creo que es en África
del sur, en South Africa. Está enterrado ahí. Su cuerpo
lo trasladaron al Reino Unido, a Gran Bretaña, para enterrarlo.
Y todo el mundo cuando piensa en él, eso es lo que viene a
la mente. El hombre que dejó su corazón en África, después
de su fallecimiento, fue enterrado su corazón en África. Es increíble eso. pensarlo, analizarlo. Y le voy
a decir más. Es una ilustración que describe
su vida. Que cualquier persona que se
acerca a la tumba, ahí lo ve. Este hombre entregó su vida a
servir la causa de Dios y el Evangelio para alcanzar en un
continente no explorado hasta aquel entonces, increíble la
vida de ese hombre. Pero ahora vamos a terminar con
esto. Y rápido vamos a concluir, espero. ¿Cuál es el propósito de Dios?
Ahora busquen en Romanos 8. ¿Cuál es el propósito de Dios? ¿Cuál es la meta de Dios en la
vida de cada creyente? Si fuéramos a preguntarle al
Señor, ¿cuál es tu propósito en la vida del hermano fulano,
en la vida de la hermana fulana? ¿Cuál es tu propósito? Todo esto en relación con la
nueva identidad en Cristo, cabeza de una raza redimida. El segundo
Adán, todo el trasfondo del tema lo conocemos. Y en Romanos 8.28,
a los que antes conoció también predestinó. El mismo que predestinó, les
asignó a aquellos esclavos su trabajo en Corinto, predestinó que fuesen ellos hechos
conformes a la imagen de su hijo. para que él fuese o sea el primogénito
entre muchos hermanos. Y la cadena de oro de predestinación,
llamamiento, justificación y glorificación en el versículo 30 y todo el
argumento Dios por nosotros. ¿Qué diremos a esto? Acabamos
de cantarlo. Si Dios por nosotros, ¿quién
contra nosotros? El que aún a su propio hijo no
perdonó. Ahora, ¿qué es esto? Le entregó a su hijo el lugar
nuestro. No nos dará también juntamente con el don de su hijo
este modismo, sino ya nos dio el don mayor. ¿Acaso no nos dará
todo lo demás? Todo lo demás es el don menor.
No nos dará juntamente con el don de su hijo todas las demás
cosas necesarias para llevarnos a la gloria. Pero ahora de inmediato
encontramos la respuesta a lo que estamos preguntando. Aquí
está la respuesta. Ya lo sabemos, Dios nos quiere
hacer semejantes. a su hijo. Dios nos compara no
en las redes sociales, no en lo que ya vimos, sino tan solo
con su hijo. Nos compara como creyentes con
la imagen de su hijo. Somos comparados. Dios nos quiere
hacer en alguna medida semejantes a Cristo antes de que salgamos
de este mundo en el proceso de transformación, la metamorfosis,
la palabra griega, santificación. Lo que Dios quiere hacer es alguna
semejanza a Cristo. en nosotros. Esto es su propósito. Y la fórmula, ¿qué quiere decir
semejantes a Cristo? En un momento la voy a elaborar
un poquito más, pero es semejantes en obediencia, semejantes en
submisión, semejantes en sufrimiento, semejantes en humildad, semejantes
en mansedumbre, semejantes en autonegación y sacrificio y entrega
y servicio, pero todo encapsulado en la palabra amor. Semejantes
a Cristo en su amor, en alguna medida. Esto es la meta, esto
es el propósito de Dios para la vida de cada creyente. ¿Y
esto quiere decir qué? Que para el año nuevo, esto es
el propósito de Dios para tu vida, creyente. Ese es el propósito
para mi vida, Tomás. Y cualquier creyente y todos
los creyentes, aquí estamos. Dios quiere tiene la plena intención
de llevar a cabo un proceso que es lento, que es doloroso, que
es difícil, que es alargado en casi todos sus casos. Y pero
cueste lo que cueste, Dios llevará a cabo este propósito en cada
creyente. Y hay que entenderlo a la luz
del argumento aquí de lo que ya hizo, de lo que ya pagó. Qué
es lo que le costó a Dios este proceso, esta transformación,
la justificación, la glorificación final de los creyentes le costó
a nuestro Dios la vida de su hijo. Y por lo tanto, a la luz
de lo que ya pagó Dios. Y Cristo dio todo, Cristo dio
su vida, su corazón, su alma. Como sacrificio. Entonces, pagando
lo que jamás podríamos haber pagado. En la cruz del Calvario
ya pagó la cuenta. La factura se quedó colgada en
la cruz, pagada, liquidada, la deuda. Y a la luz de lo que ya
hizo con el sacrificio de su hijo, no hay límite a lo que
Dios hará para realizar su propósito en la vida de cada creyente.
No hay límite. Y repasábamos en la oración,
enfermedades no esperadas, accidentes, personas llevadas a tener lo
que decimos un pie en la tumba y levantados y restaurados en
cuanto a su salud física, personas en peligro de muerte, en peligro
de la lista. Ejemplos de lo que Dios hará,
cueste lo que cueste. Esta fórmula, cualquier disciplina,
cualquier sacrificio, cualquier dolor, cualquier agonía, es lo
que Dios hará en la vida de cada creyente. Este Dios que te va
a lastimar y nunca te va a perjudicar, no hay límite en cuanto a lo
que Él hará para cumplir su propósito en nuestras vidas. Y nosotros,
por lo tanto, no podemos contentarnos con menos. Hay un tema aquí que
hemos conocido desde hace años. En un sentido, el pecado significa
contentarse con menos de lo que Dios quiere, menos de lo que
Dios exige, menos de lo que Dios manda. Tú y yo estamos más que
contentos al conformarnos con sobrevivir o con sacar el máximo
placer de la vida, como vimos al principio, pero Dios no está
contento con nada de eso. Eso es burlarse de él, eso es
mofarse de su palabra. Dios nos quiere hacer en algún
sentido semejantes a Cristo. Y esto exige de parte nuestra
¿qué? Que su propósito sea nuestro
propósito, único, singular. No son muchos propósitos, no
es un solo propósito. De efectuar los cambios que poco
a poquito pueden transformar nuestras vidas. Y en ese sentido,
¿con cada decisión, con cada acto de nuestra voluntad o nos
hacemos más semejantes a su hijo? o más semejantes al viejo hombre,
al hombre que éramos antes de ser convertidos. Y es la suma
de estas decisiones a lo largo de nuestra vida lo que Dios está
usando. Eso es todo el concepto de andar
y nos vamos convirtiendo cada vez más en criaturas celestiales,
si somos en verdad creyentes, más aptos cada día para el cielo.
O más, si somos inconversos, cada día más aptos para el infierno. Eso es lo que está pasando en
la vida de todos. Poco a poco nos volvemos cada vez más la
persona que Dios nos destinó a ser en Cristo, o cada día nos
volvemos más semejantes a Satanás mismo, más enemigos de Dios que
nunca, más enemistados contra Dios que nunca. Estas dos experiencias,
estas dos realidades están presentes constantemente en nuestro mundo.
Y el Dios que nos llevará donde no quisiéramos ir, para lograr
en nosotros lo que de otra forma no se podría haber logrado, es
este Jiaozi. Yo he vivido tres vidas, y es
un error hablar de mí mismo, de mi vida. Pero en mi vida como
un converso, hijo de un militar, tuve la oportunidad de vivir
en Europa, conocer todo el continente, y pasar dos años de mi vida viviendo
en Irán, en el Medio Oriente. Eso es una vida extraordinaria.
Luego, desde primaria, tocando la batería, músico, toda mi vida.
Hasta el día de mi conversión, tocando la batería en el rock
pesado. Es otra vida increíble que Dios
me permitió vivir. Y desde el momento de mi conversión,
es otra vida. Totalmente diferente. La vida
que Dios me asignó es esta. Las otras dos vidas eran preliminares,
preparatorias, para cumplir con esta vida, la que estoy viviendo
ahora. Y Dios me llevó a donde yo no quería ir. Yo hablo ahora
de verdad, en algún sentido, en mi corazón, con cariño de
nuestro querido México. Y yo no tenía la menor intención
de venir a México. Ni menos pasar 40 años de mi
vida en México. Esa es la vida que Dios a mí
me asignó. y la estoy viviendo. No a la perfección. ¿Pero por
qué estoy hablando de mí mismo? Porque yo no estoy simplemente
predicando un sermón de año nuevo sobre los propósitos de Dios
en nuestras vidas. Estoy viviéndolo igual como tú.
Igual. ¿No? Puede ser en una forma más
drástica. ¿No? Más real. Y en la semejanza a Cristo, escuchen,
es obediencia y submisión. Y Dios me dobló para traerme
aquí. Y es lo mismo contigo. Para que
se cumpla su propósito en tu vida, te va a obligar a obedecer
y someter, someterte a su voluntad. Y el sufrimiento que esto puede
abarcar, no. Cristo sufrió por nosotros, dejándonos
un ejemplo para que sigamos sus pisadas, dice el mismo Pedro.
Esto significa sufrir. Estaba hablando con Héctor, la
oposición de su familia, y lo tienen pintado como un demonio
encarnado. En su familia, en donde habiendo sufrido recientemente
la muerte de su papá, ahora los miembros de la familia están
más en su contra que nunca. Y yo estoy con, ¿qué tipo de
sufrimiento? En su misma familia sufrimiento.
Y luego, semejantes a Cristo en humildad y mansedumbre, aprender
de mí, que soy manso y humilde de corazón, y es la única forma
para encontrar descanso. La humildad, la mansedumbre,
sea tu voluntad, echa tu voluntad, no la mía. En autonegación, si alguno quiere
venir en pos de mí, tiene que negarse a sí mismo. Tiene que
tomar su cruz y es cada día, es cotidianamente, es el sígame,
¿no? Seguirme a lo largo de diez mil momentos de cada día. Seguirme. Y semejante es a Cristo en sacrificio.
Hemos de presentar nuestros cuerpos, no como un sacrificio muerto,
como lo hizo nuestro Señor, sino un sacrificio vivo. Para que
Dios use nuestras vidas. Y este sacrificio es la clave
para tu servicio. El Hijo del Hombre no vino para
ser servido, sino para servir, tomando la forma del siervo más
humilde, negándose la autonegación. Pero todo el asunto está encapsulado
en la palabra amor, semejantes a Cristo en su amor, que es la
clave para todo lo demás. ¿Hasta cuál punto andamos en
este amor? ¿Hasta cuál punto somos personas capaces de amar
hasta nuestros peores enemigos? ¿Hasta cuál punto andamos en
amor? Ese es el tema que se repite
más en el Nuevo Testamento, en la Fórmula de unos a otros 57,
8 versículos lo dicen. Pero andar en este amor Es el propósito de Dios para
nuestra vida. Este amor que no es arrogante,
presumido, envidioso, celoso, jactancioso, endecoroso, que
nunca es egoísta, que nunca busca lo suyo propio. Este amor que
no guarda rencor, que no ni siquiera lleva cuentas del mal, que ni
siquiera piensa mal de los demás. andar en este amor, vivir en
este amor, permanecer en este amor, en alguna medida? Esto es el propósito de Dios
para tu vida, para la vida mía, para la de cada creyente. Entonces,
con esto vamos a concluir, delineando aquí, bosquejando un poquito
acerca de lo que esto significa en la práctica, ¿no? Es la fórmula que está en una
lista de textos en filipenses y otros que dicen que hemos de
andar, comportarnos de manera digna del evangelio, de manera
digna del Señor. Es una parte de lo que significa
ser semejantes a Cristo, de andar de forma de manera digna. Ahora
vamos a concluir con esto. Este tema lo Lo podríamos aplicar a una larga
lista de cosas, ¿no? Pero no lo vamos a hacer el día
de hoy. Vamos a resumirlo a unos dos o tres puntos para concluir.
Andar de manera digna, esa es la forma que vamos a glorificar
al Señor, significa aceptar el anonimato, lo que vimos al principio
de las personas buscando incansablemente algo trascendental, algo para
llamar la atención, algo para que sean protagonistas, ¿no?
Y personas con su club de fans, hasta este grado llega el problema,
¿no? Pero andar de manera digna significa aceptar El anonimato. ¿Qué quiere decir esto? Que tú
y yo vivamos la vida que Dios nos asignó. Y la mayoría de los
creyentes han sido asignados un puesto anónimo. Como eslabones
en una cadena son actores anónimos. Este tema lo conocemos. Es el
tema de aquel... ¿Cómo se llama ese niño, este
jovencito? Hay un debate acerca de su edad
que proporcionó los panes y peces. ¿Cómo se llama? Se me está escapando. Les aseguro de que no es Juanito.
Les aseguro que no, porque el nombre no está. Escuchen ahora
lo que voy a decir. En todos los milagros, se acuerdan
del ministerio sobre los milagros, increíble. Repitiendo, ¿no? Los milagros de la creación,
incluso en la sanidad y curación. todo la simbología de abrir los
ojos y destapar la boca y los oídos y resucitar al muerto y
sanar al paralítico y todos que son argumentos en relación con
la realidad espiritual de la salvación de quien sea. Escuchen, no hay el nombre No se escribió, no se registró,
no se apuntó el nombre de ninguna de estas personas, salvo Bartimeo. Ayúdenme. No está Mark, no están
los servicios aquí. Es un solo. El ciego mendigando. Y se me está escapando bien el
nombre en inglés y en español. Estoy diciendo partimeo y esto
es bueno. No me acuerdo bien ni del nombre. Es el único ejemplo
cuando se menciona un nombre de una persona sanada por Nuestro
Señor Jesús, todos los demás son casos de personas anónimas
que conoceremos llegando al cielo. Pero aquí en la tierra nadie
sabe, ni ha sabido nunca el nombre de ninguno de ellos desde aquel
entonces, ¿no? Hasta el día de hoy, anónimos,
actores anónimos. Y resulta que el nombre de este,
perdóname, pero de este mendigo ciego de nacimiento. Resulta
que el nombre es una combinación de los apellidos de su papá,
ni siquiera es su nombre de él. Es el hijo de Omar Armado, está
ayudándome, ahí va a encontrarme, luego tienes permiso de decirme
el nombre exacto. Pero su nombre es una combinación
de dos nombres que son los apellidos de su papá, no es ni siquiera
el nombre de él. Pero punto, y ya entienden lo
que estoy diciendo. ¿Qué tipo de anonimato? ¿Pensaríamos
que nos habría proporcionado por lo menos algún nombre? Ningún
nombre registrado. Y el 99.9% de los creyentes vamos
a vivir como personas desconocidas en esta historia. Desconocidas
por el mundo, sí. Desconocidas, ¿no? salvo no desconocidas
por Dios. Esa es la contraparte. El Dios
que está llevando a cabo sus propósitos, en las palmas de
mis manos te llevo, te tengo grabado. Yo vi algo hace poco,
lo tengo que decir, estamos acercándonos a concluir. Es un sermón muy
corto el día de hoy. Yo no había pensado en esto,
en un sentido no me gustó. Lo vi en un artículo hace poco. Te llevo grabado, escrito en
mis manos, Isaías 49, ¿no? Gozaos de que vuestros nombres
están escritos en los cielos, en Lucas 10. El nombre de cada
creyente por la mano de Cristo escrito en el libro de vida del
Cordero. No somos personas desconocidas para Dios, desconocidas por Dios
jamás, ¿no? Y te he dado un nombre glorioso
en Isaías 45. Es una tremenda lista de textos,
estoy citando algunos, para confirmar que desconocidas por los demás,
pero no por Dios. Pero ahora escuchan, me sorprendió
esto, esto de ponerte, no sé cómo decirlo, tatuarse, una tattoo. Tatuarte, estoy diciéndolo mal.
Tatuaje, tatuaje. ¿Entienden la idea? Tatuaje. Estamos hablando en maya ahora.
Sí, está bien. Tan solo él y yo hablamos maya.
Está bien. Imagínense, esto es lo que algunos eruditos dicen
que esto significa. No me gustó, en un sentido, por
el abuso de eso hoy en día, de los tatuajes, ¿no? No me gustó.
Pero al ponerme a pensarlo, pensé, hay algo muy poderoso en eso. El hijo de Dios diciendo, en
un lenguaje escatológico futuro profético, traigo, llevo grabado
en la piel de su cuerpo humano tu nombre como tatuaje. Llevo tu nombre. ¿Qué tipo de conocimiento de
parte de Dios? Entonces, en la práctica, rápido,
que seamos desconocidos por el mundo, sí. Pero muy conocidos
de parte de Dios, sí. Y ahora escuchen, esto ya lo
saben. Y a la vez, simultáneamente, personas no desconocidas por
el diablo. Y se acuerdan, conozco a Pablo,
los exorcistas ambulantes, en el libro de los hechos, en el
capítulo 19, y la respuesta que dieron a estos que pretendían
practicar un tipo de exorcismo en el nombre de Cristo, lo querían
hacer, y la respuesta del demonio, conozco a Pablo, sé quién es
Pablo. Y hablaban de Pablo, ¿no?, porque
Pablo predicaba a Cristo. Y dicen los, los demonios dicen,
y conocemos a Cristo, ¿Pero quiénes son ustedes? ¿Sabe el diablo quiénes somos
nosotros? ¿Saben los demonios? ¿Conozcan tu nombre, los ángeles caídos? ¿Qué es esto? Es un tema gigantesco. ¿Qué quiere decir esto? Que si
en verdad somos personas que estamos cumpliendo los propósitos
de Dios en nuestra vida, Que en verdad, si somos personas
muy conocidas por Dios, simultáneamente los demonios sabrán de nosotros.
Sabrán de ti, sabrán de mí. Ah, ¿por qué? Porque nos verán
como instrumentos peligrosísimos, no en nosotros mismos, no, en
las manos de nuestro Dios. Nos verán como, no, estos son
enemigos no potenciales, reales. Que son los siervos, esa es la
contraparte, son los siervos de Dios. Este tema a lo largo
del Antiguo Testamento, mi siervo Abraham, mi siervo Isaac, mi
siervo Jacob, el gusanito Jacob, mi siervo dice, Dios dice, mi
siervo Samuel, mi siervo David, En cuanto a Cristo mismo, Cristo
usaba el mismo término como el siervo profetizado de Jehová,
el Mesías, no? Cristo mismo es ese siervo. Y
en la medida en que a las heridas le servimos a él, somos sus siervos. Y los enemigos de Dios nos van
a tachar así, nos van a reconocer así. como siervos de Dios, personas
en quienes en sus vidas los propósitos de Dios están siendo cumplidos? Sí. Ya estos siervos en la iglesia,
los tesolonesenses, no? Quédense ahí, son esclavos, y
en el mismo argumento, y son siervos, son esclavos del mismo
Cristo. Están sirviendo a Cristo. Al cumplir con su esclavitud,
sus amos carnales, ¿no?, son simultáneamente los siervos del
Dios Altísimo. Instrumentos, ¿no? que no están
buscando sus propios intereses, que no están con cómo voy a cumplir
mis sueños, que no están buscando comodidad, no están buscando
nada de esta éndole, como lo vimos al principio, lo que todo
el mundo anda buscando en sus propósitos de año nuevo, nada
de eso sobre la mesa, no, sino tan solo el cumplimiento de la
voluntad de Dios. Y la voluntad de Dios sigue siendo
que en alguna medida, no a la perfección, porque esto sería
ya la glorificación, no, esto es un proceso no terminado en
esta vida, de transformarnos en algunos aspectos de nuestro
carácter para que seamos semejantes a nuestro Señor. Y la regla aquí
para concluir es, ¿qué que debo hacer para cumplir con esto? Ya lo hemos escuchado, andar,
¿no? toda la lista de textos y simultáneamente
es lo mismo sembrar. La regla, ¿no? De todo lo que
la persona anda sembrando en su vida, ese mismo es lo que
se va a cosechar. La cosecha corresponde a lo que
hemos sembrado. No vamos a cosechar algo diferente. Si sembramos frijol, no vamos
a cosechar maíz. Si sembramos peras, no vamos
a cosechar manzanas, ¿no? Y en este sentido, si estamos
sembrando en nuestra vida cosas de la palabra de Dios, ¿no?,
que corresponden en alguna medida al amor de Dios, amor para con
Dios y para con el prójimo, en síntesis, toda la semejanza a
Cristo, vamos a cosechar algo de todo esto. No os engañéis,
Dios no puede ser burlado, todo lo que el hombre sembrar es lo
mismo. Sembrará, porque el que siembra para su carne, que es
la naturaleza humana caída, de la carne llegará corrupción,
mas el que siembra para el espíritu, del espíritu, llegará vida eterna. No nos cansemos pues de hacer
bien a su tiempo, llegaremos si no hubiéramos desmayado. Y
esto de desmayarse es de no darse por vencido. Entonces estamos
sembrando como campesinos, la ilustración la conocemos en todos
los aspectos de nuestra vida. Estamos sembrando como pescadores
de hombres, sembrando como embajadores, sembrando como soldados y arquitectos
y constructores, sembrando como atletas profesionales. Toda la
lista, la larga lista de ilustraciones, estamos sembrando. Y si lo que estamos sembrando
Son los propósitos de Dios y no los nuestros. La cosecha que
recibiremos, ¿no? No solamente nuestra transformación
en alguna medida, sino el hecho de ser usados por Dios como instrumentos
para llevar fruto en la vida de otras personas para siempre.
Eso es la cosecha. De tal modo que ya hemos dado
toda la vuelta al tema y ya sabemos que todo lo que el mundo busca
por estos días es contrario a lo que hemos de buscar nosotros.
Hemos de irnos de aquí comprometiéndonos nuevamente, entregándonos nuevamente
a Cristo como nuestro Señor y Salvador, rogándole al entrar a la medianoche
de ese día a un año nuevo que seamos momento a momento, día
tras día, semana tras semana, mes tras mes, a lo largo, si
Dios nos nos presta vida de 2024 entregándonos a este propósito. Y el Dios que hará, como lo vimos
en el sermón, lo que sea, cualquier precio, cualquier cosa, habiendo
sacrificado a su Hijo para rescatarnos y cambiarnos, Dios hará lo que
se tenga que hacer. en nuestras vidas. Si esto significa
tragedias, si esto significa enfermedades, si esto significa
pérdidas, si esto significa hasta un listón de supuestas desgracias,
que pudieran ser realmente medios de gracia para transformarnos,
eso es lo que Dios hará. Y en la medida en que entendemos
que debemos cooperar y entregarnos más y más y más y más a esto,
sembrando para el Espíritu, Todo esto será mil veces más
fácil. Es como termino con la ilustración.
Lo que decimos a nuestros hijos desde chicos, hay dos maneras
para aprender esta lección, ¿no? Dos formas para aprender algo. La manera fácil y la manera difícil. ¿Cuál de las dos formas quieres
aprender? Porque vas a tener que aprender.
como sea o como dé lugar y así lo que tenemos que aprender es
este propósito de Dios tiene que ser la prioridad número uno
cada día de nuestras vidas. Padre damos muchas gracias por
habernos reunido, por habernos permitido pasar estos últimos
momentos de un largo año, estos últimos momentos, estas últimas
horas de un año en el cual has estado obrando en nuestras vidas
para hacernos más semejantes a tu Hijo como creyentes. Y te pedimos que nos ayudes a
irnos de aquí entregándonos de todo corazón a este propósito
en el año nuevo, sabiendo que esto lo harás en la vida de cada
creyente. Y quisiéramos vivir la vida que
nos has asignado, amar esta vida como una oportunidad única de
ser preparados para servirte a lo largo de 2024 y para toda
la eternidad. Y por eso te pedimos por cada
creyente el día de hoy. En el nombre de Cristo Jesús.
Amén.
Un Sermón de Año Nuevo
Series Mensajes para Creyentes
Un Sermón de Año Nuevo 2023
| Sermon ID | 1624011563084 |
| Duration | 1:40:27 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Thessalonians 1 |
| Language | Spanish |
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