00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Colosenses capítulo uno vamos
a leer tres versos desde el verso nueve hasta el verso once el
tema del mensaje en esta mañana un modelo de oración un modelo
de oración Siempre mantenga allí abierta
su Biblia durante toda la exposición del mensaje para que siempre
esté corroborando con la lectura de la palabra que lo que se está
predicando va acorde a esa lectura. Y tenga algo para tomar notas
de aquellos pasajes bíblicos que fortalecen las verdades que ya
tenemos en el principal pasaje bíblico. Colosenses 1, 9 al 11,
nos dice así la palabra del Señor. Por esta razón, también nosotros,
desde el día que lo supimos, no hemos cesado de orar por ustedes,
pidiendo que sean llenos del conocimiento de su voluntad en
toda sabiduría y comprensión espiritual para que anden como
es digno del Señor, haciendo en todo lo que le agrada, dando
fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios. Rogamos
que ustedes sean fortalecidos con todo poder, según la potencia
de su gloria, para obtener toda perseverancia y paciencia con
gozo. Hasta ahí lo dejamos, ese siguiente
verso ya es para el próximo domingo. Pueden sentarse mis hermanos. Mis hermanos, a pesar de no tener
a nuestra disposición todas las facilidades que ofrece la tecnología
y la ciencia, si usted no lo sabía, sépalo en esta mañana,
todo cristiano está capacitado para servir al bienestar de otros
creyentes a quienes no pueden ver o no pueden hablar directamente. Y nosotros podemos contribuir
al crecimiento espiritual de otros creyentes a través, y garantizar
esas bendiciones, esas bendiciones de Dios, a través de la oración,
a través de la oración. Esa herramienta, esa extraordinaria
herramienta, mis hermanos, que nos permite garantizar o contribuir,
mejor dicho, al crecimiento espiritual de otros creyentes. La oración,
la oración. al crecimiento espiritual de
otros creyentes. Podemos contribuir grandemente
cuando estamos dispuestos a orar, a orar por ese hermano, por esa
hermana que usted conoce. Y visto esto, mis hermanos, no
resulta o no debería de resultar sorprendente que el Nuevo Testamento
constantemente nos exhorta a orar los unos por los otros. Para
ponerle algunos ejemplos, rápidamente, tenemos el caso de Efesios, capítulo
6, verso 18, donde el apóstol dice, con toda oración y súplica,
oren en todo tiempo en el espíritu, y así velen con toda perseverancia
y súplica por todos los santos. Pero también Pablo, escribiéndole
a Timoteo, 1 Timoteo 2, 1, dice, exhorto pues ante todo que se
hagan plegarias, oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos
los hombres. El autor de los Hebreos, de igual
forma les pidió a sus lectores, de la siguiente forma, oren por
nosotros, pues confiamos en que tenemos una buena conciencia
deseando conducirnos honradamente en todo. Hebreos 13, 18. Y así
también, mis hermanos, la Biblia está colmada de ejemplos de oración
de unos por otros dentro del pueblo de Dios. Por ejemplo,
tenemos el caso de cuando Job oró por sus amigos en Job 42,
cuando Moisés oró por Arón en Deuteronomio 9, por Arón y por
María en Números 12. También vemos eso cuando Samuel
oró por Israel en primera de Samuel 7, cuando David oró por
Israel en segunda de Samuel 24 y también por Salomón en primera
de Corintios 28. Cuando Ezequiel oró por Judá
en II de Reyes 19. Cuando Isaías oró por el pueblo
de Dios en Isaías 63 e Isaías 64. Cuando Daniel oró por Israel
en Daniel 9. Cuando Ezequiel oró también por
Israel en Ezequiel 9. Neemías oró por Judá en Neemías
1. Jesús oró por sus discípulos
en esa famosa oración del capítulo 17 de Juan, que es una oración
completa, el capítulo. La iglesia de Jerusalén oró para
que Pedro fuera librado de la cárcel. En Hechos capítulo 12
leemos de eso. Pablo oró por los cristianos
acá, en este pasaje que estamos estudiando, pero también en Romanos,
en Efesios, en Colosenses también cuando Pablo oró. o mejor dicho,
cuando Epafras oró por los colosenses. Miren, mis hermanos, debido a
que la oración es tan, tan importante, nosotros vemos precisamente que
el apóstol Pablo inicia su carta dando a conocer esas oraciones
que él había elevado a Dios por los colosenses antes de él incluso
presentar su enseñanza. Incluso antes de entrar en detalle
de lo que él quiere hablar, el primero dice yo he estado orando
por esto y por esto y por esto. Y hay dos elementos que componen
esta oración que el apóstol Pablo eleva a Dios. El primer elemento
es una petición específica que vamos a entrar en detalle en
estos versos 9 al 11 y luego está una alabanza. porque también
es un tipo de oración cuando alaba la obra que Dios está haciendo
en el corazón de los colosenses, que veremos en los versos 12
al 14, ya para el próximo domingo, si Dios quiere. Entonces vamos
a ver en esta mañana, en primer lugar, cuál es la petición que
el apóstol Pablo eleva a Dios por esta iglesia a la cual él
se le estaba dirigiendo. Y ahí la primera sección nosotros
la vemos en el verso nueve. Usted lo puede leer de nuevo
conmigo. Verso nueve dice Pablo, por esta razón también nosotros
desde el día que lo supimos no hemos cesado de orar por ustedes
pidiendo que sean llenos del conocimiento de su voluntad en
toda sabiduría y comprensión espiritual. Pablo inicia aquí
esta sesión diciendo por esta razón. ¿A qué está haciendo referencia
Pablo? Bueno, a ese informe favorable
que Pablo había recibido de Epafras que nosotros vemos en los primeros
ocho versículos y donde en el verso 8 él expone claramente
quién fue que le dio ese informe que fue epafra posiblemente el
verso 7 y 8 el apóstol perdón el pastor de esta congregación
en Colosas Entonces, podría parecer innecesario orar por quienes
están bien, porque por lo que nosotros vemos en esta en esta
carta, esta iglesia no tenía problemas graves, vamos a decir,
y pudiera entonces, pudiéramos caer en el error o cualquier
personas que digan, no, pero es que él no tiene motivos para
orar, porque ahí están todos bien, y eso es un error, eso
es un error, porque usted piense que alguien está bien, no quiere
dejar dicho de que usted no debe de orar, por esa persona. Generalmente la mayoría de nuestras
oraciones se concentran en quienes están sufriendo, en quienes están
enfrentando dificultades, en quienes están padeciendo algún
tipo de enfermedad, pero lo importante que usted debe de aprender en
esta mañana es que nosotros no debemos dejar de orar por quienes
están progresando en la fe, quienes están creciendo en la fe, quienes
aparentan no tener ningún problema en su vida. Al contrario, mis
hermanos, esa persona que está creciendo en la fe, esa persona
que es madura, esa persona que está progresando en la fe, ese
crecimiento en la fe de esa persona debería animarnos a nosotros
a orar por ello para que ese crecimiento no se detenga, para
que sigan creciendo, para que sigan llegando cada día más y
más a la perfecta madurez, al perfecto a la perfecta estatura
de Cristo. Amén. Nunca debemos de pensar
que porque una persona no tenga problemas, no hay motivos de
orar por ella. ¿Por qué, mis hermanos? Porque
precisamente el enemigo es quien puede atacar con más fuerza,
es quien puede alistar su mayor oposición precisamente contra
personas que tienen una mayor capacidad para expandir la obra
de Dios aquí en la Tierra. Una persona que está todo bien,
que se está consagrando a Dios, que está creciendo, pues el enemigo
le va a dar ataques más fuertes, incluso, a esa persona para impedir
que la obra siga avanzando. Y esa oración incesante y reiterativa,
conforme a lo que Pablo también le dijo a la iglesia de Tesalónica,
en I de Tesalonicense 5, 17, requiere de nuestra parte ante
todo una actitud consciente de la presencia de Dios. Esto no
significa que nosotros debamos orar todo el tiempo, sino que
veamos cada situación de la vida, en la vida, en la vida relacionada
con Dios. Es decir, bueno, vamos a orar
a por el hermano Don Emilio. Vemos que llegó el hermano Don
Emilio a la iglesia. Vamos a seguir orando para que
siga viniendo, para que siga asistiendo, para darle un ejemplo,
para darle un ejemplo. Por ejemplo, si conocemos a otro
ejemplo, si conocemos a alguien, nosotros podemos meditar en su
condición delante de Dios. ¿Cómo está él? Señor, síguele
fortaleciéndole, síguele animando, así como ha estado ahora. Gracias
te damos por lo que tú has permitido en su vida. Síguele fortaleciendo.
Ayúdale a mantenerse así firme. No permita que las luchas de
esta vida se conviertan en obstáculos para que él no siga creciendo.
Para darle un ejemplo. Para darle un ejemplo de cómo
podemos orar por alguien que usted no vea que tiene ningún
problema en su vida. Sabemos que Dios va a intervenir. Sabemos
que Dios va a dar respuesta a esa oración que es conforme a su
voluntad. Y cuando usted ora así, ¿usted puede estar seguro
que esa es la voluntad de Dios? donde usted puede estar seguro
que usted tiene respuesta positiva a esa oración. También nosotros
podemos responder en alabanza de gratitud a Dios porque sabemos
que esa forma de ese hermano estar consagrado a Dios es lo
que le agrada a Dios y darle las gracias Señor por ese hermano,
gracias por esa vida, gracias por ese testimonio que ese hermano
está teniendo en medio de esta generación tan maligna y perversa.
Una acción de gracias también es un motivo de orar. Cuando Pablo veía el mundo, cuando
veía las diferentes facetas del mundo, él siempre veía un motivo
para orar. Siempre veía allí un motivo para
orar. Cuando él pensaba o recibía noticias
acerca de una de sus amadas iglesias, esto lo llevaba al apóstol Pablo
a una comunión con Dios, y de igual manera a nosotros también.
De igual manera a nosotros también. Entonces, un segundo aspecto
de esa oración incesante que nosotros podemos utilizar, es
el conocimiento de las personas. ¿Por qué, mis hermanos? Porque
nosotros no podemos orar de manera eficaz por la persona menos que
no nos percatemos de sus necesidades. Hay que conocer a la persona,
hay que saber cómo está, no de por sentado que esté todo bien.
Quizás esa apariencia de que esa persona, pudiera darse el
caso de que esa persona está en su vida todo bien, cuando
nos acercamos a ella, cuando conversamos con ella, quizás
nos daremos cuenta de que no todo estaba, no todo pintaba
como nosotros pensábamos que estaba pintando las cosas, ¿saben?
Esa es la idea, esa es la idea. Y eso es lo que nosotros podemos
ver, esos elementos de la oración que estuvo en el apóstol Pablo
durante su vida ministerial y precisamente es una característica que nosotros
debemos de manifestar en nuestra vida como parte del Cuerpo de
Cristo, como parte de la Iglesia visible. Nunca desmayar en orar
los unos por los otros. Hay algunos detalles que nosotros
podemos ver en esta oración que eleva a Pablo, que también podemos
aprender de allí. En primer lugar, Pablo pide que
los colosenses sean llenos, llenos del conocimiento de su voluntad. Ese término llenos en el griego
significa estar completamente controlado. En la palabra original
también significa lleno, lleno, controlado. Pablo deseaba que
los colosenses estuvieran totalmente controlados. Ahora, ¿controlados
por qué? Pablo lo dice, yo quiero que
sean llenos ¿de qué cosa? ¿Qué dice ahí en su Biblia? ¿Llenos
de qué cosa? ¡Del conocimiento! del conocimiento. Esa palabra en el griego se compone
de dos términos que significa, en primer lugar, conocimiento
claro está, pero también la primera parte, el epiginosis es el término
en griego, esa primera parte está reforzando el significado.
de el conocimiento. Entonces, Pablo anhelaba ver
en los colosenses un conocimiento profundo, algo acentuado, algo
firme, no un conocimiento aéreo, ni siquiera un conocimiento básico
de lo que pudieran ser las verdades del Evangelio. El apóstol Pablo
quería que ellos estuvieran llenos, totalmente reforzados. Y ese
tema del conocimiento es algo que es reiterativo en los escritos
del apóstol Pablo. también nosotros lo vemos en
sus otras cartas por ejemplo en primera de corintios uno cinco
en en efesios uno diecisiete en filipenses uno nueve en esos
pasajes bíblicos nosotros los vemos verdad enfatizando ese
deseo ese anhelo Y como nosotros también podemos ver en los escritos
del apóstol, este conocimiento no era algo que se manifestaba
en palabras bonitas, palabras elaboradas, sino que era un conocimiento
que llevaba a la obediencia. llevaba a la obediencia. Nosotros
vivimos en tiempo, en este siglo XXI, en que se han negado los
absolutos morales. Los absolutos morales, el negar
esto es una de las características que nosotros vemos en nuestra
sociedad. En nuestra sociedad nosotros vemos que se acepta
cualquier cosa, ¿verdad? Y que todo está bien porque no
importa cómo lo vean los demás. Si tú te sientes bien con eso,
está bien, síguelo haciendo. Y muchas veces esos valores,
entre comillas, morales, están basados en conceptos arbitrarios
elaborados por personas que no tienen la más mínima idea de
lo que está bien o de lo que está mal. ¿Quiénes son los que
elaboran estos conceptos, estos valores morales de, entre comillas,
de nuestra sociedad? Los medios electrónicos, las
personas famosas, los populares, los que saturan las redes sociales. Y no hay para la sociedad nada
absoluto. Está bien si tú lo haces, porque
si tú no molestas a nadie con esto, tú lo puedes seguir haciendo.
Pero lamentablemente esto está llevando cada día más al desenfreno,
cada día más al pecado, cada día más a la corrupción, cada
día más al malestar en sentido general, pero la gente no reconoce
eso. o por lo menos el blanco de la población a quien es dirigido estos instrumentos de Satanás,
¿verdad? Estos instrumentos de Satanás
no lo ven así. Pero para nosotros como cristianos
la palabra de Dios revestida de toda autoridad es la que determina
los absolutos Y esos absolutos son la base sobre la cual se
establece toda la verdad acerca de Dios y todas las normas de
fe y conducta. Y ese conocimiento nosotros tenemos
que asimilarlo primeramente para entonces estar capacitados para
vivirlo y para defenderlo también. Muchas veces hay cristianos que
Se le enseñó algo en su ambiente como cristiano, recibió algo,
una enseñanza que puede ser verdad o puede no serlo, y cuando se
le pide que defienda ese concepto delante de la población, pues
se sienten incapacitados para hacerlo, y quizás dan miles de
vueltas o tratan de rehuir a eso, precisamente porque no han sido
llenos del conocimiento de Dios. Nosotros no debemos de ser así,
mis hermanos. Nosotros debemos de tener un esfuerzo consciente
para combatir esa falta de absolutos morales que están permeando nuestra
sociedad. Y para esto hay que dedicar tiempo. Hay que estudiar a profundidad
la Palabra de Dios, las verdades que Dios nos ha dado en su Santa
Palabra. Amén. Tenemos que dedicar tiempos
para esto, para combatir esa falta de absolutos morales. La Palabra de Dios nos advierte
a nosotros acerca del peligro de la falta de conocimiento.
Por ejemplo, Proverbios 19, 2 nos dice, tampoco es bueno para una
persona carecer de conocimiento. Fue la falta de conocimiento
lo que llevó a Israel al exilio, en Isaías 5, 13. Y Dios dice
en Oseas, capítulo 4, verso 6, mi pueblo es destruido por falta
de conocimiento. Entonces nosotros estamos viviendo
tiempos, mis hermanos, donde se demanda más del cristiano
un conocimiento más profundo de lo que habíamos recibido antes
de llegar a esta época. Incluso así, aunque nunca hay
excusa para dejar de estudiar, de conocer de Dios, nunca ha
habido excusa, siempre es necesario hacerlo, pero ahora se nos demanda
más como cristiano. se nos demanda más. Ahora, la
pregunta es, ¿cómo se obtiene el conocimiento? Este motivo
de oración del apóstol Pablo hacia los colosenses, ¿cómo se
obtiene? ¿Cómo usted lo puede obtener en este siglo XXI donde
hay esa falta de absolutos morales? ¿Cómo se puede obtener? Yo le
voy a dar algunas pautas básicas, sencillas, para que usted pueda
entonces comenzar a tomar medidas en su vida y así pueda comenzar
a ver cambios en cuanto a ese desafío que el Señor nos pone
en esta mañana de ser lleno de todo conocimiento de su voluntad. ¿Cómo se obtiene este conocimiento?
En primer lugar, usted debe de desearlo. Debe de desearlo. Si usted no lo desea, ya perdimos
la batalla. No hay nada que buscar. Isaías,
capítulo 6, verso 3, nos dice, Conozcamos, pues, esforcémonos
por conocer al Señor. Conozcamos, pues, esforcémonos
por conocer al Señor. Hay que desearlo primeramente.
Hay que desearlo. Tiene que haber una motivación
interna para hacerlo. En segundo lugar, se requiere
depender del Espíritu Santo. Pues Él es quien nos da a conocer
las cosas que Dios nos ha revelado. Como bien nos dice 1 Corintios
2, 10-12. Entonces esto va estrechamente
relacionado con el, en primer lugar, desearlo. Claro está,
Dios nos ha dado a nosotros esa capacidad de poder tomar decisiones. Y por esa razón, si sabemos que
en nosotros hay esa falta de motivación por desidia, por descuido,
por comodidad, por lo que sea, entonces debemos de pedirle al
Espíritu Santo que nos dé esa gracia para que así podamos entonces
recibir ese conocimiento. Y por último, No menos importante,
es necesario estudiar las Escrituras que hacen al creyente, como nos
dice II Timoteo 3.16-17, perfecto para toda buena obra. Tres cosas, primero desearlo,
segundo depender del Espíritu Santo y tercero escudriñar las
Escrituras, para que así entonces podamos ser columnas y evaluarte
de la verdad. Y Pablo ora para que nosotros
también alcancemos el conocimiento de la voluntad de Dios. Y su
voluntad no es un secreto. La voluntad de Dios no es un
secreto. La voluntad de Dios ya ha sido revelada en su palabra.
Le voy a dar un ejemplo. Por ejemplo, es la voluntad de
Dios que una persona se salve. Eso nos dice 2 Timoteo 2.4, 2
Pedro 3.9. Por esa razón tenemos que predicarle
y orar para que Dios trabaje con ese corazón. Una vez que
una persona es salva, es la voluntad de Dios que esa persona sea llena
del Espíritu Santo, como nos dice Efesios capítulo 5, verso
17 al 18. Como una persona es llena del
Espíritu Santo, a través de la lectura de la Palabra, a través
de la vida de intimidad con el Señor, a través de la vida de
comunión con otros hermanos. Además, la voluntad de Dios también
es la santificación, como nos dice 1 Tessalonicense 4, 3. La santificación, vivir apartado
para Dios. Y otra cosa que no le gusta a
mucha gente, pero que también es la voluntad de Dios en algunos
casos, es, es, es el sufrimiento. Es el sufrimiento. Pero eso no
nos gusta mucho, ni tampoco se predica mucho porque asusta a
la gente. Pero también la Palabra de Dios nos dice eso en Primera
de Pedro, capítulo 9, 4, verso 19. Así que los que sufren conforme
a la voluntad de Dios encomienden su alma al fiel Creador haciendo
el bien. Por último, la voluntad de Dios
es que demos gracia. 1ª de 3ª Unicense 5, 18. Debemos
de dar gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para
ustedes en Cristo Jesús. Entonces, permitir que el conocimiento
de la Palabra de Dios controle nuestra mente es la clave para
alcanzar una vida justa. permitir que el conocimiento
de la Palabra de Dios controle nuestra mente es la clave para
alcanzar una vida justa. Lo que controla nuestros pensamientos,
controlará también nuestro comportamiento. El control en sí mismo es el
resultado del control de la mente. Es decir, lo que gobierna mi
mente es lo que se manifiesta en mis hechos diarios, en mis
hechos diarios, lo que domina mi mente, Y si la Palabra de
Dios domina mi mente, entonces ese conocimiento de la Palabra
de Dios me llevará, como dice Pablo acá en Colosenses 1, 9,
a toda sabiduría, a toda comprensión espiritual, a toda sabiduría
y a toda comprensión espiritual. Dos términos Verdad que en español
se definen de diferentes formas, pero que en el original griego
todos tienen que ver la misma fuente a la que está haciendo
referencia Pablo en este caso específico, que es el ser lleno
del Espíritu Santo, el ser lleno del Espíritu Santo. Entonces,
el estudio de la Biblia basado en la fe, basado en el conocimiento
de Dios, entonces, o en el sometimiento, lleva al conocimiento de la voluntad
de Dios. Una mente saturada por Dios, una mente saturada de ese
conocimiento, va a tener la capacidad de comprender los principios
generales de una conducta recta, de una conducta piadosa. Por
eso es necesario llenarnos constantemente de su Palabra. Esa Palabra obrará
en nosotros. Pero si el Espíritu Santo no
está aplicando eso a nuestro corazón, entonces seremos como
unos cascarones, ¿verdad?, llenos de mucho conocimiento pero poca
praxis, porque eso también se da. Pero esa no es excusa. Eso no es excusa para dejar de
llenarnos de la Palabra de Dios. Continuando con los versos 10
y 11, entonces el apóstol Pablo enumera cinco propósitos que
se cumplen mediante ese conocimiento espiritual. Cinco propósitos. Luego que yo soy lleno de ese
conocimiento, a través de la Palabra, a través del Espíritu
Santo, después que yo soy lleno de toda esa sabiduría y comprensión
espiritual, entonces eso me lleva a la praxis. ¿Cómo se manifiesta
la praxis? En primer lugar, con un andar
digno. Eso es lo que dice Pablo ahí
en el verso 10, la primera, podemos decir, La primera línea, vamos a dividir
este verso 10 en por lo menos dos o tres secciones. La primera
línea dice, para que anden como es digno, ¿cómo dice? Haciendo en todo lo que le agrada. En la Biblia andar se refiere
a la pauta de conducta cotidiana. Eso es andar, ¿verdad que sí?
Eso está claro. Andar es una pauta de conducta
cotidiana, una conducta diaria. Una mente controlada por el conocimiento,
la sabiduría y el entendimiento produce una vida digna del Señor. Amén. Eso, eso es, eso, cómo
le digo, una cosa lleva a la otra. Y aunque parezca imposible
que una persona pueda andar como es digno del Señor, eso es lo
que la Biblia nos enseña. Y no sólo en este pasaje, mis
hermanos, sino en otros pasajes, como por ejemplo 1 Tessalonicense
2.12. Efesio 4.1, Filipense 1.27. Para ponerles un ejemplo, es
posible andar conforme una conducta digna del Señor. Pero lo bonito
de esto, mis hermanos, es que Dios no nos ha dejado solos en
esa tarea de andar de una manera digna. Cristo habita en nosotros,
en la persona del Espíritu Santo. Cristo no nos ha dejado huérfanos,
dijo Él, mientras estuvo aquí en la tierra. Nosotros tenemos
las arras del Espíritu Santo. Nosotros tenemos el Espíritu
Santo en nosotros. Entonces tratar de andar de una
manera digna de Dios en nuestras propias fuerzas es una tarea
condenada al fracaso. Yo por mi propia fuerza no puedo
andar en una vida digna de Dios, por mi propia fuerza no lo puedo
hacer, necesito del Espíritu Santo, necesito constantemente
de su auxilio divino, necesito constantemente acudir a Él, necesito
constantemente depender de Él. Amén. Entonces ya usted lo sabe
mis hermanos, si usted trata de vivir por su propia fuerza
usted fracasó ya, en el intento fracasó ya. En segundo lugar,
nos dice que debemos de dar, como sigue la lectura, donde
quedamos, dando fruto en toda buena obra. Dar fruto también
es un resultado del conocimiento. El fruto es producto de la justicia
y el sello de cada persona redimida. Eso fue lo que dijo Jesús en
Juan capítulo 15, verso 8. En esto es glorificado mi Padre,
en que llevéis mucho fruto y prueben así que son mis discípulos. Amén. La Biblia define fruto
de diversas maneras, pero aquí específicamente Pablo habla de
dar fruto en toda buena obra. Ahora, ¿qué es toda buena obra?
Bueno, toda buena obra, en cortas palabras, es todo lo que Dios
ha establecido en su Palabra como bueno. para darle un ejemplo
que es bueno en su palabra, vivir en santidad, alejado del pecado,
en comunión íntima con él a través de una vida devocional robusta,
proclamando su palabra a través de mi vida y con mis labios,
estableciendo el reino de Dios aquí en la tierra, para darle
un ejemplo, ¿verdad? Eso es, eso es el dar fruto en toda buena
obra. No es buena obra lo que le dice
el vecino, no es buena obra lo que le dice la televisión, o
el internet, o las redes sociales, o los famosos de las redes sociales. Eso no es buena obra. Ellos podrán
ponerle apellido a eso, pero no es buena obra. Buena obra
es lo que Dios ya ha establecido en su Palabra, y ustedes tienen
que discriminar, ustedes tienen que marcar la diferencia. Porque
hay personas que se levantan en la sociedad y quieren imponer
a usted lo que es correcto, lo que es bueno, lo que está bien.
Mis hermanos, ya Dios ha establecido lo que es bueno. ya Dios ha establecido
lo que es malo y usted no tiene ahí opción de reelaborar esos
términos de que esto es bueno o que esto es regular o que esto
está un poquito bien. No mis hermanos, ya Dios nos
ha dado las pautas claras de lo que es llevar fruto en toda
buena obra y está allí en su palabra. Amén. Muy bien, tercer
lugar, dice Pablo, pero también es palabra para nosotros, y un
tercer resultado del conocimiento, dice ahí el verso 10, la parte,
vamos a decir C, la división C, dice, y creciendo, ¿en qué
cosa? en el conocimiento de Dios. El crecimiento espiritual progresa
en el conocimiento de Dios. El conocimiento de Dios revelado
en su palabra es crucial para el crecimiento espiritual. Para
yo crecer espiritualmente hablando, yo necesito conocer lo que ya
Dios ha hablado. Precisamente por esa razón, el
apóstol Pedro, en su primera carta, primera de Pedro 2, 2,
de eso predicamos hace un tiempo atrás, dijo, deseen como niños
la leche espiritual no adulterada, como un niño recién nacido, la
leche espiritual no adulterada para que por ella, la leche espiritual
no adulterada de la Palabra, para que por ella crezcan para
salvación. Usted debe de desear, como decíamos
hace un ratito, y claro está, claro está, el Espíritu Santo
es el que infunde esa gracia a nosotros, en nosotros, para
que ese esfuerzo nos lleve a resultados positivos, porque sin el Espíritu
Santo nunca podríamos crecer. Pero hay que anhelar, hay que
esforzarse, esa es la parte humana. Y Dios nos va a hacer esa parte,
nos corresponde a nosotros esforzarnos. Y sabemos que en el camino, mientras
más nos esforzamos, más gracia vamos a recibir del Señor para
entonces estar, para crecer y así seguir anhelando aún más de esa
leche espiritual. Entonces, la primera evidencia,
la primera evidencia del crecimiento espiritual, obvio que es un amor
profundo por la Palabra de Dios. Esa es la evidencia de que una
persona está creciendo, espiritualmente hablando. Como dijo el salmista,
el Salmo 119, 97, Oh, cuánto amo yo tu ley, todo el día es
ella mi meditación. Hay hambre por la palabra de
Dios para esa persona que está creciendo. En segundo lugar,
el crecimiento espiritual se refleja en una obediencia más
perfecta. Eso es lo que dice 1ª de Juan. Si alguno dice que le ha conocido
y no guarda sus mandamientos, esa persona es un mentiroso y
la verdad no está en él. Está claro en la palabra, mis
hermanos. Hay principios que están claros en la palabra. Yo
conozco a Dios. Ok, tú dices conocerle. Déjame
ver tu vida. Déjame ver cómo anda tu vida.
No es que vamos a vivir una vida perfecta, porque humanamente
hablando, en esta tierra no alcanzaremos la perfección nunca, pero hay
un esfuerzo consciente y podemos decir a la distancia, sí, se
está esforzando. Se está esforzando. Realmente tiene deseo de obedecer
a Dios. Sí, realmente lo veo. Pero hay
personas que usted ve hablando de que desee que es siervo de
Dios, pero su vida no da ni la más mínima gota de
señal de que esa persona realmente ha sido transformada por el poder
del Espíritu Santo. Eso es lo que el apóstol Juan
dice, ahí 1ª de Juan 2, 3 al 5, Si alguno dice conocerle pero
no guarda sus mandamientos, es un mentiroso y la verdad no está
en él. Pero también otra cosa que produce el crecimiento espiritual
es una fe creciente, una fe creciente. una fe creciente, como le dijo
Pablo a la iglesia de Tesalónica, II Tesalonicenses 1, 3, Siempre
tenemos que dar gracias a Dios por ustedes, hermanos, como es
justo, porque su fe aumenta grandemente y el amor de cada uno de ustedes
hacia los demás abunda más y más. Y otra evidencia del crecimiento
espiritual es un amor mayor, Como dijo Pablo a los filipenses,
esto pido en oración que el amor de ustedes abunde aún más y más
en conocimiento verdadero y en todo discernimiento. Amén. Número 4. El cuarto resultado
del conocimiento es la fortaleza espiritual, como lo vemos en
el verso 11. ¿Lo leen conmigo? Rogamos que
ustedes sean fortalecidos con todo poder según la potencia
de su gloria. Fortalecido, mis hermanos, es
un participio presente en el griego que indica una acción
continua. Dios no actúa como un cohete,
¿verdad? ¿Cómo actúa un cohete? Que da
un primer impulso, no sé si usted ha visto eso en la televisión
cuando son enviados a la luna, ese primer cohete da un impulso
y después usted ve cuando está en el aire que el cohete se desprende.
para que siga caminando solo. Dios no actúa de esa forma. Dios
no actúa de esa forma. Nosotros los creyentes somos
fortalecidos con todo poder a lo largo de nuestra vida cristiana.
El Señor va con nosotros. Como dijo el apóstol Pablo, aquel
que comenzó la buena obra en ustedes será fiel en terminarla. Entonces, no es que nos dio el
impulso y nos soltó en el camino. Lleguen a ver como puedan. Él
siempre estará con nosotros conforme a la potencia, como dice aquí,
a la potencia de su gloria. Once de las doce veces que se
usa ese término en el Nuevo Testamento hace referencia a Dios. Ese poder
que está a nuestra disposición es el poder ilimitado de Dios
mismo. Ese poder ilimitado está a disposición
del creyente, ese creyente que ha sido lleno del conocimiento
de la Palabra de Dios. Amén. Ese poder ilimitado. Y por último, un último resultado
del verdadero conocimiento espiritual es el que nos lleva, como dice
el capítulo, el verso 11, vamos a decir la parte B, nos lleva
ese conocimiento espiritual a soportar con gozo y paciencia las pruebas. Eso lo dice ahí la parte B, vamos
a decir, la parte B de ese verso 11, para obtener toda perseverancia
y paciencia con gozo. para obtener toda perseverancia
y paciencia con gozo. El conocimiento de las promesas
y propósitos de Dios revelados en las Escrituras nos da la fortaleza
para soportar las pruebas y el sufrimiento. Amén. Porque lo que Dios ha revelado
allí nos va a llevar a esa perseverancia, a esa paciencia. nos va a llevar
a eso, nos va a llevar a eso. Y Pablo no está hablando de una
paciencia como una paciencia estoica que nos haga rellenar
los dientes, yo me estoy aguantando aquí porque si no, si no me aguanto
exploto. No está hablando de eso, no es
ese tipo de paciencia. La paciencia o la fortaleza que
proporciona el conocimiento de la Palabra de Dios faculta al
creyente para soportar las pruebas ¿Con qué? Ahí está el verso,
la última palabra. ¡Con gozo! Entonces no es… ¡Ay,
yo me estoy aguantando, porque si no le voy a dar! Pero yo soy
paciente, yo tengo paciencia. No es así, mis hermanos. No es
así, esa es la diferencia que existe entre el que es una persona
ecuánime en el mundo, que lo puede haber, que no conoce de
Dios, una persona tranquila en el mundo, lo hay, claro está,
y entre aquel que es cristiano. Soporta las pruebas con gozo. ¿Por qué? Porque sabemos que
esto es temporal, que esto ha de acabar. Porque sabemos que
lo que Dios nos tiene preparado es mejor. Y descansamos en esas
promesas. no en el momento, ni siquiera
para quedar bien delante de la gente. Es un desafío que nosotros
tenemos como cristianos, porque no todos los días estamos preparados
para soportar con paciencia y con gozo las pruebas. Aquí, mis hermanos,
al terminar esta lectura de estos motivos de oración del apóstol
Pablo, nosotros podemos ver Nosotros podemos ver que el apóstol estaba
consciente de que esta iglesia, al igual que nosotros en el siglo
XXI, solamente podemos andar de una manera digna del Señor
si nosotros somos real y efectivamente dirigidos por ese conocimiento
que Dios nos ha dado en su palabra. y Pablo sabía y nosotros debemos
de aprender también que es indispensable tener ese conocimiento para nosotros
poder vivir una vida fructífera, para así poder tener un crecimiento
espiritual y para así también poder soportar con gozo las pruebas. Y es por esa razón que el apóstol
oraba por esta iglesia. Es la misma razón por la que
nosotros debemos de orar los unos por los otros. Es la misma
razón por la que debemos de interceder los unos por los otros. Está
bien, mis hermanos, llevar ante el trono de la gracia las necesidades
físicas de nuestros hermanos en la fe, las necesidades materiales
de nuestros hermanos en la fe. Está bien, nosotros como iglesia
lo hacemos. Elevamos a Dios pidiendo por las necesidades físicas y
materiales de nuestros hermanos en la fe. Pero aún, a pesar de
ello, es aún más necesario y urgente que nosotros intercedamos los
unos por los otros por esas carencias espirituales y morales. Esas
carencias, esas faltas que podemos ver en el carácter de nuestros
hermanos en la fe. Las apariencias engañan. Nosotros
miramos a nuestros hermanos y sólo tenemos ojos para ver sus necesidades
superficiales, pero al ir creciendo en el conocimiento de la voluntad
de Dios y al ir adquiriendo sabiduría y discernimiento espiritual,
nuestras oraciones deberían cada día más ajustarse al patrón que
nosotros hemos visto en estas palabras que encontramos aquí
en Colosenses 1, 9 al 11. Mientras más vamos creciendo
en el conocimiento de Dios, nuestras oraciones, nuestras peticiones
se van a ir enfocando en esa urgente necesidad de mantener
una vida espiritual coherente con lo que nosotros proclamamos
con nuestros labios. Y por esa razón somos motivados
a orar por nuestros hermanos para que sean fortalecidos en
el poder del Espíritu Santo, para que el Espíritu Santo ilumine
la mente y nos fortalezca en ese hombre interior. Y cada día,
según vayamos caminando en esta tierra, vayamos reflejando más
y más el rostro de Cristo. pero también pudiera darse el
caso que necesitamos orar por nosotros mismos. Quizás en ocasiones
solamente nos hemos enfocado en orar por alguna necesidad
sentida físicamente, quizás la falta de alimento, quizás la
falta de trabajo, quizás la falta de salud física. Y nos hemos
olvidado que más importante que ese aspecto físico que es temporal
en esta tierra, necesitamos orar más para madurar más en los caminos
del Señor, para dar testimonio más de las cosas de Dios, para
estar fortalecidos más en el Señor, para mantenernos firmes
en medio de las luchas, en medio de las pruebas. Quizás nos hace
falta más orar por los aspectos espirituales que son eternos
y dejar de lado los aspectos físicos y materiales que son
temporales. No estoy diciendo que vamos a dejar de orar por
lo físico y lo material, pero es necesario enfocarnos en lo
que es eterno primeramente. Como nos dice el Señor en su
palabra, buscad el reino de Dios y su justicia y todo lo demás
le será añadido. Quizás hemos hecho al revés y
nos hemos enfocado solamente en lo temporal, en lo terrenal,
en lo visible. Por esa razón nos ha costado
trabajo tener respuesta a esas necesidades porque hemos dejado
de lado lo que es eterno, lo que Dios real y efectivamente
le da importancia. Cualquiera que sea nuestra condición,
la exhortación en esta mañana es seguir orando para que podamos
crecer en el conocimiento de Dios, el conocimiento de su voluntad
en toda sabiduría y comprensión espiritual. Estemos de pie mis
hermanos y oremos al Señor.
Un modelo de Oracion
Series Colosenses
La oración constante de Pablo por los colosenses es que fueran llenos del conocimiento de la voluntad de Dios. Él sabía que los creyentes solo podían andar de una manera digna del Señor y agradable a Él si eran dirigidos por este conocimiento. En este sentido ora el apóstol por ellos. Y es de una manera similar como también nosotros debemos interceder los unos por los otros.
| Sermon ID | 13121186551363 |
| Duration | 44:54 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Colossians 1:9-11 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.