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que todos anhelamos y no le ha pasado en su vida diaria
que aparentemente todo va bien y de pronto casi como que de
la nada sale un problemón de pronto se encuentran enfrentando
una situación muy difícil interpersonal con otra persona Estos conflictos resultan en
sentimientos heridos, separaciones, silencios, familias divididas,
iglesias divididas, etcétera, etcétera, ¿verdad? Puede uno
seguir el daño que sucede con conflictos interpersonales. y
hay un sinfín de emociones encontradas y que el resultado siempre es
mucho dolor y mucha tristeza y la tristeza no es solamente
para los que están participando en la pelea, ya sabemos, ¿Verdad? Son afectados muchos todos los
que están a nuestro alrededor que son espectadores de esos hay mucho sufrimiento, mucho
dolor causado por estas estos conflictos y hay un sinfín de libros, ¿Verdad? Que que se han escrito para cómo
resolver los conflictos personales. Y es bueno, no digo que es malo,
debemos de aprender a resolver los conflictos. muchas veces ya es muy tarde,
¿No? Ya hay mucho daño causado para
cuando llegamos allí, que estamos buscando un libro para a ver
cómo le hago para resolver este problema donde ya estoy hasta
aquí. Y tristemente es es una marca
de realmente es un gran problema.
Pero no sería mejor si pudiéramos conocer la raíz
de estos problemas, ¿verdad? Y arrancar esa raíz antes de
que dé su fruto, antes de que esa maleza crezca
y dé y cause todo ese dolor. No sería mejor que alguien nos
dijera, mira, no hagas esto, mira, haz esto mejor, pórtate
de esta manera, no hagas estas otras cosas, y vas a ver que
van a salir las cosas mejor. ¿Verdad que sí? Sería bueno.
Y hoy predico sobre el capítulo cuatro de la carta de Santiago
a la iglesia. Los primeros seis versos. Y estos versos, creo yo, nos
enseñan precisamente esto. ¿Cuál es la raíz de que causan
los problemas entre la gente? Pero el el enfoque principal
de ¿Lo haremos? ¿Sí? Señor, gracias
por tu palabra, gracias por las instrucciones que tú nos das,
guíanos, señor, guíame a mí al al estar hablando, predicando
aquí, señor, y y abre nuestros oídos para oír lo que tú quieres
de nosotros, Dios mío. Tú quieres enseñarnos para arrancar
esas raíces antes de que den sus frutos, título de la predicación es una
pregunta, ¿Realmente buscas la paz? ¿Verdad? Voy a tratar de
explicar esta, bueno, estas versos en tres puntos, el primero que
es la raíz del problema, ahí Santiago nos expone la, nos hace
una pregunta clave, y nos da una descripción de las pasiones
desordenadas que nos llevan a conflictos. El segundo punto es una confrontación. Él afirma la seriedad del problema,
que es esto en la iglesia. Y en el punto tres, no hay un
imperativo en estos versos, un decir hace esto pero está implícito
en en todo lo que dice allí entonces la solución también es el punto
tres y para algo de contexto quiero
regresarme un poco al capítulo tres en estos versos anteriores Santiago
escribió sobre la necesidad de la necesidad de todo y dependiente del señor dependiendo
de su sabiduría para vivir una vida agradable ante sus ojos
y una vida en paz y no nomás dentro de la iglesia pero en
todo ¿Verdad? Señor pide que seamos íntegros y las y lo que
él nos manda a hacer es dentro de la iglesia y fuera ¿Verdad? Pero en estos versos en el hace una distinción entre la
verdadera sabiduría y la falsa sabiduría. El hermano Israel
predicó hace dos semanas este tema y y nos explicó bastante
bien ¿Verdad? Que la verdadera sabiduría viene
de Dios. Es primeramente pura, después
pacífica, amable, condescendiente, llena de misericordia y de buenos
frutos, sin El resultado de poseer esta sabiduría
es buena conducta. Buena conducta. La persona sabia
hace ver sus obras en sabia mansedumbre y humildad. También hace la distinción
entre esas la fe pura y la sabiduría pura y la sabiduría
falsa. que como él como él escribe,
no viene de lo alto, es decir, no viene de Dios, sino que viene
de lo terrenal, de lo diabólico. Se hace una distinción entre
la sabiduría. En esta sociedad, pues, se exalta
mucho la sabiduría pero solo en la iglesia se exalta la sabiduría
real, la pura. En nuestra sociedad se Entonces, Santiago hace esa distinción,
que esta sabiduría es diabólica, esta sabiduría se manifiesta
en celos amargos, ambiciones personales, en confusión, en
toda cosa mala. Fíjense en el verso 18 conmigo
ahí en el capítulo 3. Dice, explicando, hablando de
la sabiduría de lo alto, es la semilla cuyo fruto es la justicia,
se siembra en paz por aquellos que hacen la paz. En otras palabras,
tomando de la sabiduría de Dios, es necesario sembrar de estas
semillas para obtener fruto de justicia y obtener paz. la la
raíz de la paz es la sabiduría, la sabiduría de lo alto ahora
eh si leen conmigo en el capítulo cuatro versos uno al seis de Santiago aquí dice ¿De dónde
vienen las guerras y los conflictos entre ustedes? No vienen de las
pasiones que combaten en sus miembros ustedes son envidiosos y no pueden obtener
por eso combaten y hacen guerra no tienen porque no piden piden
no reciben porque piden con malos propósitos para gastarlos en
sus placeres oh almas adúlteras ahí tiene gran exclamación oh
almas que la amistad del mundo es enemistad
hacia Dios por tanto el que quiere ser amigo del mundo se constituye
enemigo de Dios o piensas que la escritura dice en vano Dios
celosamente anhela el espíritu que ha hecho morar en nosotros
pero el da mayor gracia por esto dice Dios resiste a los Punto uno, la raíz del problema. termina el el capítulo tres Santiago
describiendo la la semilla cuyo fruto es la justicia
que se siembra en paz por aquellos que hacen la paz
y inmediatamente hace el cambio dando la respuesta o sea mostrando
lo opuesto ¿De dónde creen ¿De dónde creen? Hace la pregunta
en el primer verso. ¿Dónde creen ustedes que vienen
las guerras y conflictos entre ustedes? Afirma eso dos, tres
veces ahí en estos versos. No es problemas allá afuera,
es problemas entre ustedes, le dice a la iglesia. Es necesario tomar nota de que Santiago
está usando un lenguaje muy fuerte para describir los resultados
de vivir acuerdo a la sabiduría del mundo, ¿verdad? Miramos en
los pasajes anteriores. Él marcó la distinción. La sabiduría de Dios, de lo alto,
resulta en paz. La sabiduría diabólica resulta
en lo opuesto, en guerras y contiendas. él así perdón guerras y conflictos
y algunos comentaristas proponen que él está hablando de de guerras
literales en los soldados pero no el contexto no se presta para
eso el contexto está hablando de guerras, nosotros usamos los
términos, ¿Verdad? Estoy en guerra con mi compañero
de trabajo y es así como se entiende aquí, pero pero de igual modo
es un término fuerte, necesita ser entendido fuerte porque codician, no tienen, por eso
cometen homicidio. Estas guerras y conflictos, si
se dejan a su extensión final, sin corregirse, pueden llegar
a una muerte física, ¿verdad? Él describe Él describe los desacuerdos o
diferencias como guerras y conflictos. Escribí esto aquí porque nosotros
tenemos la tendencia de minimizar los problemas. O sea, para darnos
a nosotros el beneficio. Yo puedo seguir enojado con mi
hermano. Es un conflicto pequeño. Es una situación, un desacuerdo,
pero no. Santiago afirma, es una guerra,
es algo serio. Esto puede llegar a mal si no
se corrige. Cuando minimizamos, nos damos
permiso de seguir en ese estado. veamos nuevamente en el verso
ah el verso Santiago pregunta ¿De dónde vienen las guerras
y los conflictos entre ustedes? y afirmo otra vez él está hablando
a la iglesia a la iglesia del señor a creyentes nos corresponde
escuchar y luego luego pasa a Pregunta, ¿de dónde vienen las
guerras y los conflictos entre ustedes? Otra pregunta, ¿no vienen
de las pasiones que combaten en sus miembros? Esa es la respuesta. A este mismo, bueno, déjame regresar un poquito,
hablemos un poquito de estas pasiones que menciona aquí. dice no vienen las pasiones no
vienen de las pasiones que combaten en sus miembros dice la escritura que vienen
las guerras y los conflictos de adentro de nosotros porque
donde es que están las pasiones en nuestro corazón están es ahí
donde empiezan a nacer a germinar esas semillas que se han sembrado
Por eso creo importante seguir la conexión del capítulo anterior,
donde habla de una semilla que se siembra para paz. Las pasiones que están en el
corazón vienen de una semilla, de algún lado, y van a ser para
bien o para mal. Si en el capítulo 1 de Santiago,
en el verso 14, busquen conmigo si gustan, ahí hace referencia a estas pasiones
también dice sino que cada uno es tentado
cuando él es llevado y seducido por su propia pasión después
cuando por la pasión ha concebido da a luz el pecado y cuando el
pecado es consumado engendra la muerte en este verso se capta creo yo
la mejor la son deseos de la carne fuertes,
que jalan, seducen, queriendo llevar a la persona a obrar para
satisfacer los deseos, sus deseos a como del hogar. El sentido
en que Santiago usa esta palabra pasiones es siempre algo malo.
Aquí no cabe esta escritura, en esta porción de la escritura
no cabe decir, estoy guerreando por mi pasión del Señor. O sea,
estoy peleando con estos hermanos porque mi pasión es tan fuerte
para el Señor que no. En este término está hablando
de las pasiones desordenadas que van contra el Señor. Siempre se refiere esta palabra,
como se usa aquí, a malos deseos. Totalmente a la contra o contrario
a los deseos de Dios. Miren conmigo el verso 2. Y si
ustedes codician y no tienen, por eso cometen homicidio. Santiago básicamente está diciendo,
estas guerras y conflictos que hay entre ustedes causan tanta
confusión, tanta destrucción y toda cosa mala. Estas son causadas
por ustedes. y yo no los conozco a todos bien
a bien y no conozco sus vidas y no estoy diciendo ustedes porque
sé algo de ustedes pero dice la escritura que nos hace bien
escuchar si hubiera algo en ustedes Santiago le está diciendo a ustedes
a la iglesia allá en aquel tiempo pero esta carta es para toda
la iglesia así que pues yo creo nos queda Estas guerras, estos conflictos
que entre ustedes causan tanta confusión, destrucción y toda
cosa mala, son causadas porque ustedes codician y no tienen,
y por esta razón cometen homicidio o matan. El décimo mandamiento,
¿quién se lo sabe? Todos, ojalá. Dicen, no codiciarás,
¿verdad? y es uno de los grandes por una
buena razón. La codicia es el deseo de tener
algo que alguien más tiene y ese deseo nunca, esa codicia nunca
se satisface, nunca va a llegar el punto donde si me presto la
codicia, oh ya, tomé esto y ya lo tengo y ya descanso. La codicia
jamás descansa. la persona codiciosa vive centrada
en sí misma Santiago afirma esto en una en
la segunda vez en el verso dos ustedes son envidiosos y no pueden
obtener y en el verso dos lo dice dos veces ustedes codician
y no tienen por eso cometen homicidio son envidiosos y no pueden combaten y hacen guerra. Y puse una pregunta, ¿será que
la codicia y ambidia se manifiesta en la iglesia? Y pues, yo creo, sí somos honestos,
sí. Tristemente se manifiesta ahí
demasiado. Aquí, todo esto que describe Santiago,
sí se manifiesta en la iglesia. en las iglesias. En esta misma
carta de Santiago tomé, me empecé al principio y empecé a escribir.
Él está tratando con tentaciones, pruebas, pecados de varios tipos
y esta porción como que es una culminación de lo que ya les
dije, estos pecados que hay, que yo miro y ¿Y quieren saber de dónde vienen
las guerras? De allá. Mire y empecé el capítulo uno
hasta el cinco y anoté esta lista pequeña. Tome nota. Si hay, o
sea, dice Santiago en el en el capítulo tres, esto no debe ser
así, ¿Verdad? Esto no debe haber en nosotros,
en un cristiano. Así que lo voy a haga algo con esto. El primero
que noté es gloria en su alta posición, vanagloria, ira, inmundicia,
malicia, sabiendo qué hacer y no hacerlo, calumniar, que es eso
hablar de la gente, verdad, o levantar falsos contra la gente, chismear, compartir cosas que no nos corresponden,
favoritismo, juicio, fe muerta, yo prediqué de la fe muerta hace
unas semanas, el mal uso de la lengua, el mal decir, celos amargos,
ambición personal en su corazón, arrogancia, mentira, idolatría,
amor al mundo, soberbia, hablar mal el uno del otro, jactancia
en nuestra propia fuerza, avaricia, mal pagador, impaciencia, quejas
el uno con el otro, juramentos, el no orar, el homicidio, estas
son solo las que están enlistadas en esta carta y hay muchos más. Esas pasiones desordenadas que
que nos impulsan a escoger la filosofía del mundo y no la verdad,
la sabiduría de Dios, ¿verdad? Estas, todo estas como dice aquí,
todas estas, las guerras y los conflictos vienen de estas pasiones
que combaten en nuestros miembros, es decir, en nuestros corazones,
¿verdad? Combaten primero nuestros corazones
y luego si hay otro hermano o hermana que está en lo mismo, o sea,
ahí viene la guerra. Solo se requiere que uno tenga,
esté practicando estos pecados. o permitiéndolos en su vida para
que suceda una, una guerra. Pero ya si, si hay, si hay más
partícipes, wow, qué destrucción se, se arma. Alguien dirá que yo no he matado
a nadie, no he cometido yo homicidio. Escuchen lo que está escrito
en primera de Juan tres quince. todo el que aborrece a su hermano
es un asesino y ustedes saben que ningún asesino tiene vida
eterna permanente en él tristemente si hay dentro de
la iglesia todo tipo de este pecado porque hay en la iglesia
visible personas de todo tipo de personas está llena de personas
la iglesia algunos son creyentes otros no algunos son el ah y hacemos bien escuchar
las dos palabras de Santiago ah uno de los comentaristas que
que leí ah se llama doctor Edmund Heibert escribió la siguiente
esta frase siguiente allí y me pensé compartirla ¿no? Él escribió,
es deplorable que la iglesia cristiana tan a menudo sea caracterizada
con tales controversias amargas, con tantas controversias, o con
tales y tantas controversias amargas, ¿verdad? Es deplorable, o sea, es que
es que feo que los que están de afuera miren a la iglesia
y es lo que vean. y otro filósofo judío del nombre
Espinosa, observó lo siguiente, dice, yo frecuentemente me he
asombrado que personas que que con jactancia profesan la religión
cristiana, es decir, amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad,
fidelidad, mansedumbre, y con tanta animosidad rencorosa,
y muestren diariamente ira y enojo los unos contra los otros, en
vez de mostrar las virtudes que profesan, siendo que es de lo
primero que demanda la fe cristiana. ¿Verdad? Y le doy gracias a Dios
que eso no se manifiesta aquí de esta manera, ¿no? O sea, no
estoy diciendo la Iglesia del Valle Central es aquí. pero es
así, la iglesia está por todo el mundo y tristemente se mira
esto demasiado y necesitamos hermanos hacer escuchar bien
estas palabras de Santiago para desechar, desechar lo más lejos
que se pueda de nuestros corazones esta maleza
que filosofías e ideas del mundo para no ser causas de estas guerras
y contiendas. Y nuevamente repito, Santiago
habla fuertemente a la iglesia. Yo creo con la razón para que
nos detengamos y consideremos si hay algo, poquito o mucho
de esto en nuestra vida. Que nos demos cuenta que si hay
esto en nuestras vidas, estamos buscando equivocadamente nuestra
propia voluntad. Oramos, bueno, yo creo la mayoría
de aquí nos conocemos la oración que el Señor Jesús enseñó a los
discípulos. Cuando los enseñó cómo orar,
le llamamos el Padre Nuestro. ¿Verdad? Una parte de allí dice,
venga, venga tu reino, hágase tu voluntad. Así en la tierra
como en el cielo. Y tristemente muchas veces estamos
orando esa oración. Señor, hágase tu voluntad y por
este lado peleando por mi voluntad. ¿Verdad? Porque no he aprendido
a separar, más bien a hacer un lado mi propia voluntad para
aceptar la voluntad de Dios. Sigamos adelante en la parte
final del verso 3 de Santiago. voy a leer todo el verso final del verso, voy a leer el
verso dos y el tres. Ustedes codician y no tienen,
por eso cometen homicidio, son envidiosos y no pueden obtener,
por eso combaten y hacen guerra, no tienen porque no piden. Si
no tienen porque no piden, piden y no reciben, porque piden
con malos propósitos para gastarlos en sus placeres. Hacemos oraciones
incorrectas, o sea, en el verso dos habla de que codiciamos y
no tenemos, o sea, deseamos cosas y no tenemos por eso peleamos,
buscamos conseguirlas a nuestra propia manera. Y no, nunca dice
que es la codicia que uno tiene, pero la marca es que, o sea,
no es Pueden ser cosas buenas, pero
si las buscamos a nuestra propia manera, más que no vamos a errar. Dice aquí que no tenemos una
de dos, porque no pedimos o porque pedimos mal. En el primer capítulo nuevamente
de Santiago, en el verso cinco, Santiago escribió lo siguiente,
y si alguno de ustedes, si alguno de ustedes le falta sabiduría,
que se la pida a Dios, quien da a todos abundantemente y sin
reproche, y le será dada. él dice que él nos va a dar,
si le nada de sus hijos, él quiere
dar a todos abundantemente y sin reproche pero que pida, dice
que pida con fe y sin dudar simplemente no pedimos, pedimos
a y decidimos conseguir lo que queremos a nuestra Nuevamente es porque pedimos
con malos propósitos. Muchas veces podemos pedir, Señor,
una cosa buena es un servicio, un ministerio. Es bueno, es bueno
pedir un ministerio. Pero si yo pido el ministerio
para tener una posición, para verme bien, es el mal propósito,
el Señor no va a dar eso. Pero si yo tengo esa codicia
en mi corazón y no la estoy pidiendo a Dios, o aún si la estoy pidiendo
a Dios, pero esa es la intención de mi corazón. Esa es una de
las raíces del mal. Estoy pidiendo con malas intenciones. buscando gloria propia y no la
gloria de Dios. Ya miramos el punto uno, la raíz
del problema, que son las pasiones desordenadas, el no orar, el
no pedir, el no orar. Ahora pasamos al punto dos, que
es la confrontación. En el verso cuatro, Es ahí donde
dice, oh almas adúlteras, no saben ustedes que la amistad
del mundo es enemistad hacia Dios. Por tanto, el que quiere
ser amigo del mundo se constituye enemigo de Dios. Ya Santiago analizó la raíz del
problema, no son las pasiones que están en el corazón. Ahora
llega a esta conclusión, a este confrontamiento. Ustedes, almas
adúlteras, ¿por qué les dirá almas adúlteras a la iglesia?
La audiencia de él era un pueblo judío. Ellos tenían bien en claro
lo que significaba esa frase. la nación de Israel estaba ligada
a a Dios como con un lazo de matrimonial y irse detrás de
otros dioses era visto hoy expresado como adulterio leamos en Isaías
cincuenta y cuatro cuatro y seis Isaías cincuenta y cuatro cuatro
y seis Dice, no temas, pues no serás
avergonzada, ni te sientas humillada. Está hablando el profeta de parte
de Dios hacia su pueblo. No temas, pues no serás avergonzada,
ni te sientas humillada, pues no serás agraviada. sino que
te olvidarás de la vergüenza de tu juventud y de lo probio
de tu viudez, no te acordarás más, porque tu esposo es tu hacedor,
el señor de los ejércitos es su nombre, y tu redentor es el
santo de Israel, que la llama, que se llama Dios de toda la
tierra, porque como mujer abandonada y afligida de espíritu, te ha
llamado el Señor, y como esposa de la juventud, que es repudiada,
dice tu Dios. le hacía a la iglesia porque
él sabe que la iglesia entiende como Dios le hablaba al pueblo
de Israel cuando ellos se desviaban se iban tras otros dioses sin
adúlteros y cuando la iglesia nosotros tomamos un camino a
oír las voces de otro sino es la pasión del nuestro
Dios que estamos escuchando y vamos tras cosas, codiciamos las cosas de otras fuentes, podemos llegar
a la idolatría. Es idolatría. Y el señor aquí
Santiago dice, idólatras, iglesia. Por esta razón, quiero que vean
la comparación, es lo mismo. Si ponen mi palabra a un lado
para satisfacer sus propios deseos, es obvio. No hay lealtad a mí. No hay prioridad para mí. La
prioridad son tus celos, tus codicias, tu persona. dice otra vez en el verso cuatro
o almas adúlteras no saben ustedes que la amistad del mundo es en
amistad hacia Dios la amistad que habla aquí se
trata de tener un gran afecto por las cosas del mundo ya miramos arriba que el resultado
de tener este tipo de afecto por lo terrenal lleva a pasiones Las personas que adoptan esta
amistad y amor por lo del mundo, se están oponiendo abiertamente
a Dios. Eso es enemistad. ¿Verdad? Si yo hago amistad con el mundo,
de hecho estoy haciendo enemistad. Yo me estoy haciendo enemigo
de Dios. Me estoy oponiendo abiertamente a Él. y es tan serio, dicen la segunda
parte del verso cuatro, por tanto, el que quiere ser amigo del mundo,
se constituye enemigo de Dios la lealtad a Cristo no está su
lealtad es al mundo se busca en el sistema y actitudes Es ahí cuando agarramos el camino
equivocado, es que buscamos, aunque sea, si es algo malo,
obvio, no debemos de buscarlo. Si es algo bueno, debemos de
hacerlo a la manera de Dios. Y cualquier camino que no sea
hacia Dios, está equivocado. Nuestra lealtad no está a Él.
Efectivamente, se está sirviendo a otro Dios. Como dijo Santiago,
almas adúlteras. Leen conmigo en primera de Juan
2, 15 y 16. Dice, no amen al mundo, ni las
cosas que están en el mundo. Si alguien ama al mundo, el amor
del Padre no está en él. Porque todo lo que hay en el
mundo, la pasión de la carne, la pasión de los ojos, la arrogancia
de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. También lean conmigo Romanos
8, capítulo 8, verso 7. solamente puesta en la carne
es enemiga de Dios porque no se sujeta a la ley de Dios pues
ni siquiera puede hacerlo y los que están en la carne no pueden
agradar a Dios sin embargo ustedes no están en la carne sino en
el espíritu si en verdad el Un poco más adelante, aquí en
el mismo capítulo ocho, el verso doce, dice, así que, hermanos,
somos deudores, no de la carne para vivir conforme la carne,
porque si ustedes viven conforme la carne, habrán de morir, pero
si por el espíritu hacen morir las obras de la carne, vivirán,
porque todos los que son guiados por el somos de odores, no de la carne,
jamás somos de odores del Señor. Él nos llama, si estamos en Cristo,
nos llama hijos, nos llama siervos, un siervo tiene lealtad a su
Dios, lealtad a su palabra, lealtad a a lo que él dice. Su corazón
está ligado a él, voluntariamente, y la deuda que tenemos es a él,
no al pecado, no a las pasiones de la carne, no a todo eso desordenado
que nos lleva a ser adulterio contra nuestro Dios. Santiago, aquí creo yo, está
siendo llamado al arrepentimiento, al arrepentimiento de haber tomado
como normal este tipo de pecado, estas actitudes, que tan fácilmente
perdemos de vista a quién estamos sirviendo. Le damos prioridad
a lo que hay en nuestras, en nosotros. Selfishness, pride,
o sea, todo eso, la, la, la arrogancia, todo eso se, se llena si no prestamos
atención. Santiago está llamándonos al
arrepentimiento cuando dice, oh, almas adúlteras, no lo dice,
pero arrepiéntanse, arrepintámonos de esas actitudes, de haber aceptado
tantas ideas del mundo y afirmarlas con nuestros hechos. Verso cinco, nuevamente en capítulo,
en Santiago, perdón. Este verso es bien difícil, dice
uno de los comentaristas que probablemente es uno de los más
difíciles en la Biblia para interpretar por la manera que se ha escrito,
pero leí varios comentaristas y el
doctor Heibert que coincidió con muchos, es el que más coincide. porque afirma el verso cinco
dice o piensan que la escritura dice en vano Dios celosamente
anhela el espíritu que él ha hecho morar en nosotros y es como una como que está un
quote diciendo algo de otra parte de la Biblia, pero no hay en
ningún lado en la Biblia esa frase que Dios anhela celosamente
el espíritu que ha hecho morar en nosotros. Entonces, dice que
se presta este texto para dividirlo en dos, es decir, son dos frases
independientes, y así es como lo vamos a mirar. El verso cinco,
tomado así, dice, o piensas que la escritura dice en vano, y
a lo que se está refiriendo es, ¿tiene autoridad la palabra de
Dios o no sobre sus vidas? dice en vano todo lo que o sea
todo lo que lo que han oído de decir decir Dios dice Dios ha
dicho es en vano que lo está diciendo a los padres que están
aquí si les ha pasado que uno dice a los hijos haz esto y luego
haz esto otro y ve y cuando termines va a hacer esto y al momento
nada pasó aquí no se escuchó es uno habló en vano, ¿verdad? Y es lo que está preguntando
Santiago ¿Es acaso que dice todo esto en vano,
la Escritura? ¿Tiene autoridad sobre sus vidas
o no? ¿Creen que realmente es la voz
de Dios, de su Señor? Él cuando introdujo su carta
dijo esclavo de Dios y de Jesucristo Es un sometimiento voluntario
por amor, por gratitud a su Dios. Y es decir, escucha, debe uno,
tenemos que escuchar lo que él dice. Tiene autoridad sobre nuestra
vida. No podemos decir, ah, sí dice
así, pero yo tengo una mejor idea. Eso es diabólico de acuerdo
a Santiago. en el capítulo dos de Santiago
verso diecinueve dice Dios es uno haces bien también los demonios
tú crees que Dios es uno haces bien también los demonios creen
y tiemblan pero estás dispuesto admitido hombre vano que la fe
sin las obras es estéril si nuestra fe Si lo que decimos creer, si
leemos la escritura, pero nuestra vida no va hacia rumbo en esa
dirección, en obediencia a lo que él ha dicho, no sirve. Es fe muerta, es uno de los pecados
enlistados. Hacemos bien en escucharlo. La
segunda parte del verso cinco. dividido así independientemente
dice así Dios celosamente anhela al espíritu que ha hecho morar
a nosotros y así ya cobró más sentido para mí esta frase nos indica que el
Espíritu Santo que fue que nos fue dado por Dios cuando creímos él depositas el
espíritu de él en nosotros para guiarnos, para enseñarnos para hablarnos cuando estamos
tentados a irnos por el lado equivocado él él nos habla los
que lo conocemos sabemos que él habla y tenemos la decisión
si escucharlo o ignorarlo anhela celosamente nuestra lealtad. No nos fue dado el Espíritu de
Dios para que esté ahí cuando estemos en un problema. El Espíritu de Dios anhela que
estemos ahí como siervos fieles. Aquí estoy, señor. Mi lealtad
es para ti. Mi corazón está para ti. O sea,
buscando continuamente honrar a Dios. Es un celo bueno, ¿No? En el sentido de
que el desea alejarnos del mal, el desea guiarnos hacia el bien. jamás debería de tener segundo
plano, segundo lugar en nuestras vidas. Qué problema, ¿no? La solución en el verso 6, bueno,
ya empezó la solución desde antes en cuando exclama, oh almas adúlteras,
arrepiéntanse. Esa es la primera parte de la
solución. Tiene que comenzar ahí. Necesitamos
confesar esos pecados, cualquiera de los que enlisté o cualquiera
otro que usted sepa, por el cual se ha prestado. Arrepentimiento. y el verso seis
es da esperanza, o sea, el señor está bueno, ¿no? Ah, y un canto
que cantamos seguido aquí, mis faltas son muchas, pero su gracia
es mayor, ¿verdad? Creo que es así. Dice el verso
seis, pero él da mayor De confrontar a un pueblo, a
una iglesia, a un grupo de gente con pecados tan horrendos, con
el pecado del adulterio, con el pecado, los pecados de pasiones
desordenadas, a codicias, con pecado de alejamiento, de ignorarlo,
de desecharlo, de idolatría, de todo eso. pasa a decir, pero
estoy dispuesto a darles gracia. Tengo gracia para ustedes. Es
más, tengo gracia mayor para ustedes. Es decir, no hay ningún pecado
por el cual la gracia de Dios no sea más fuerte, más poderosa.
No hay ninguna tentación o ningún jale, cualquier cosa posible
que pueda uno obtener en el mundo, que no pueda ser vencido por
la gracia de Dios. Pero necesariamente necesita uno ir, pedir. Dice, no tienen porque no piden. Si es bueno para ustedes, claro
que se los quiero dar. El 6 también tiene un recordatorio. Dice, por eso dice la escritura. Y acuérdense, si es que creen
que no es en vano que está escrita Dios resiste a los soberbios,
pero da gracia a los humildes Dios perdona, Dios restaura,
Dios levanta a un pecador de lo más vil Él quiere, pero necesita
aún huir como Él dice Dice aquí la Escritura que él resiste al
soberbio al que se presenta con sus propios méritos. Él quiere al que viene con las
manos vacías, Señor, no puedo, soy culpable ante ti, he pecado,
no tengo nada que ofrecerte, perdóname. Él quiere darnos esa
gracia, Él quiere perdonarnos, Él quiere guiarnos, nos ha dado
su espíritu. Ya nos ha contestado la pregunta,
¿de dónde vienen las guerras y los conflictos entre ustedes? Es de eso, de no escucharlo a
Él, de escuchar otras cosas, de buscar cosas que no son de
Él, de buscar cosas del mundo, cosas terrenales, diabólicas.
Necesariamente necesitamos ir a Él. Y quiero cerrar con unos versos del capítulo 1, que
todo está bien ligado, conectado a esta carta. el capítulo uno
verso dos dice tengan por sumo gozo hermanos míos cuando se
hayan en diversas pruebas sabiendo que la prueba de su fe produce
paciencia y la paciencia tenga su perfecto resultado para que
sean perfectos completos y no les falte nada el señor quiere
que no nos falte nada que hay que codiciar ya quiere darnos lo que necesitamos.
El verso 5, dice, y si a alguno de ustedes le falta sabiduría,
que le pida a Dios, quien da a todos abundantemente y sin
reproche, y le será dada. O sea, dice, pídanme yo, yo les
voy a dar lo que necesitan saber para vivir su vida de una manera
honrosa delante de mí. Pero pidan con fe, sin dudar. verso diecisiete toda buena dariva
y todo don perfecto viene de lo alto desciende del padre de
las luces con el cual no hay cambio ni sombra de variación en el ejercicio de su voluntad
él nos hizo nacer por la palabra de verdad para que fuéramos primicias
de sus por lo cual, desechando toda
inmundicia y todo resto de malicia, reciban ustedes con humildad
la palabra implantada, que es poderosa para salvar sus almas.
Nos hace bien escuchar. Amén. Señor, Dios les bendiga. Oremos. Señor, Gracias por tu
paciencia, por tu misericordia, por tu grande amor que aún entre
tanto pecado, tanta infidelidad de tu pueblo, Señor, tú extiendes
mayor gracia. Con precioso es, Señor. No nos
tiras, Señor. De lo contrario, nos llamas y
nos vuelves a llamar y nos vuelves a acercar. Señor, y gracias te
doy. Te pido, Señor, que escuchemos
todo lo que está escrito en tu palabra. Que no sea en vano lo
que dices nunca, Señor. Que le demos el peso merecido.
Tú eres el Dios del universo. Tu palabra es verdad. En ella
y solamente en ella se encuentra la vida, Señor. No hay nada que
valga la pena fuera de Ti, Señor. Que valga la pena irnos tras
eso, dejándote, Señor. No vale la pena. Ayúdanos, Señora,
a que no perdamos de enfoque quién es nuestro Señor. ¿A quién
le servimos? Señor, que ese celo que deseas
por nuestra lealtad, Señor, podamos acercarnos más y más, más íntegramente,
enteramente entregados a Ti, Señor, conforme Tu voluntad.
En Cristo te lo pido.
Como Lograr La Paz
Series Santiago
- La Raiz del problema
2 Una confrontacion - La solución
| Sermon ID | 13023224912499 |
| Duration | 54:52 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | James 4:1-6 |
| Language | Spanish |
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