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Galatas capítulo tres versículo
veintiséis al veintinueve vamos a leer desde el versículo
veinticinco pero ahora que ha venido la fe ya no estamos bajo
hallo pues todos sois hijos de dios mediante la fe en cristo
jesús porque todos los que fuisteis bautizados en cristo De Cristo
os habéis revestido. No hay judío ni griego, no hay
esclavo ni libre, no hay hombre ni mujer, porque todos sois uno
en Cristo Jesús. Y si sois de Cristo, entonces
sois descendientes de Abraham, herederos según la promesa. El título del mensaje es Emancipados
de la ley. por medio de la fe en cristo
y la idea que está transmitiendo el apóstol pablo la idea exegética
en este pasaje es que al llegar a cristo por la fe todos somos
emancipados o libertados de la ley unos de la ley Por lo tanto, estamos en Cristo,
somos uno en Cristo, hijos de Abraham y herederos de la promesa. Pablo nos está animando a comprender
la bendición de haber creído en Cristo. No podemos atarnos
a creer que podemos, por la ley, alcanzar estos beneficios. Sería
imposible. Cristo nos libera de la ley,
emancipados de la ley. Somos uno en Cristo, somos hijos
de Abraham y herederos de la promesa. Hemos estado viendo,
hermanos, que las Escrituras nos han enseñado que todos estamos
bajo el hallo o tutor de la ley. Y eso veímos en el mensaje anterior. Un ejemplo que me llamó la atención
es, que se utiliza mucho, es el de la patria potestad. La
patria potestad es el conjunto de deberes y derechos que conforme
la ley los padres tienen sobre sus hijos. Es decir, un hijo
está bajo la autoridad de sus padres, legalmente, oficialmente,
hasta que sus hijos lleguen a la edad adulta. Entonces, cuando
ya llegan a la edad adulta, son emancipados, son libertados de
la tutela o de la patria potestad de los padres, que los padres tienen sobre ellos.
Entonces, aquí el apóstol Pablo mira la ley de Dios como alguien
que tiene autoridad sobre nosotros. y nos enseña, nos instruye, nos
amonesta, nos condena, nos castiga hasta el momento en que ella
nos guía a Cristo y creemos en Cristo. Cuando creemos en Cristo
ya hemos sido emancipados, libertados de la dirección, la guía, la
amonestación de la ley. Hemos llegado a la libertad de
la tutela de la ley, de la guía de la ley. Pablo nos dice que
cuando la fe y la gracia de Dios son reveladas al pecador y este
cree en Jesucristo, recibe perdón de pecados, entonces la ley ya
cumplió su propósito. La ley de Dios no tiene como
propósito salvarte, Tiene como propósito instruirte. Mira, esto
se llama pecado. Cada vez que tú dices una cosa
que no es cierto, es mentira, eso es pecado. Y tú estás condenado. Es decir, la ley nos muestra,
nos enseña el pecado, nos señala el pecado y nos dice claramente
que estamos condenados. no hay manera de libertarnos
del pecado cuando el hombre despierta esta realidad de su alma entonces
clama miserable de mí quien me librará y la ley nos señalase a cristo
nos dirige hacia cristo cuando un hombre va y huyendo de su
pecado de la condenación de la ley y se entrega a cristo la
ley cumplió con su propósito logró su propósito guiar al hombre
la mujer a cristo cuando un hombre una mujer está en cristo ya es
libre libre del pecado pero también libre de la tutela de la atención
de la ley hoy vamos a estar viendo esto hermanos qué beneficios
qué derechos qué alegría trae al hombre el creer en cristo
vamos a ver a ver el versículo 26 pues todos sois hijos de Dios
mediante la fe en Cristo. La semana pasada hablamos mucho
de la ley y qué es lo que representa para nosotros cuando es nuestro
tutor, cuando estamos bajo su autoridad, cuando estamos bajo
su patria potestad, cuando ella nos guía, nos amonesta, nos disciplina. Ya vimos eso la semana pasada.
Pueden volver a escucharlo en el mensaje que está en internet. hoy vamos a ver hermanos qué
sucede cuando ya tú estás en Cristo dice aquí al creer en
Jesucristo es mi primer punto ya todos sois hijos de Dios qué
bendición el apóstol Pablo viene trayéndonos mostrándonos el trabajo
efectivo de la ley acusándonos reprendiéndonos guiándonos y
mostrando nuestro pecado diciendo tu única esperanza miren allí
en la cruz tu única esperanza es Jesucristo él es la promesa
él es la salvación por la fe en él eres eres salvo la ley
nos muestra esto y cuando un hombre entiende el mensaje y
deja de tratar de ganar el cielo por sus buenas obras deja de
tratar de entender deja de tratar de ver a la ley como su eterna
guía como si va a ser siempre su maestro su tutor bueno no
como su maestro pero sí como su tutor cuando el hombre deja
de ver a la ley así y mira a cristo en perfección en hermosura en
gloria para liberarle de toda maldad este hombre ha entendido
le ha caído el 20 como dicen aquí le ha caído el 20 ya ha
entendido ya entendí es imposible que yo sea bueno yo soy un pecador
solamente cristo puede salvarme ahora me ha venido ahora que
ha venido la fe ya no estamos bajo el hallo y qué sucede cuando
no estamos bajo el hallo eres entonces a partir de ahora un
hijo de dios al momento en que dios te ayuda a entender a través
de la ley que tú estabas condenado que tú estabas muerto y huiste
a cristo y creíste en jesucristo y entregaste tu vida a cristo
y confesaste tus pecados a partir de allí eres un hijo de dios
eres un hijo de dios cuando vemos al hombre cuando vemos al hombre
sin cristo siendo instruido por la ley está en una etapa de niñez
Está en un estado de niñez, de servidumbre, sin recibir los
derechos que son reservados únicamente a los hijos que han llegado a
la adultez. Solamente los hijos adultos se
pueden liberar de la patria potestad de la ley, pasan a ser libres
cuando ellos ya han llegado a esa etapa. todos están bajo autoridad
la autoridad de la ley su tutor condenados por ella gobernado
por ella y malditos por ella y lo que dicen gálatas capítulo
3 versículo 10 porque todos los que dependen de las obras de
la ley están bajo maldición pues escrito está maldito todo aquel
que no permaneciera en todas las cosas escritas en el libro
de la ley estamos malditos porque no hacemos no obedecemos todo
lo que la ley exige pero el versículo 26 dice pero al creer en jesucristo
ya no estás bajo la ley ya no estás bajo su tutoría no estás
bajo su guía bajo su maldición ha llegado la adultez que es
la fe que es la fe en Cristo, esa es la adultez, esa es la
madurez que ella te estaba tratando de dar y de guiar, ahora en esa
adultez ya no necesitas a la ley como un año, ahora sois hijos
de Dios, herederos de la promesa, eso dice el apóstol Pablo en
el versículo 26 y es lo que dice Juan en Juan 1 12 más a todos
los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios. Los que no han creído
en su nombre están todavía siendo dirigidos por la ley. Eso está
mal. Tú andas desobedeciendo. Tú estás
condenado. Es el trabajo de la ley. Y estará
con ese hombre, con esa mujer, 10, 15, 20, 40 años, 80 años,
90 años, 100 años, y hasta el día de su muerte la ley estará
ahí, hablándole y condenándole y mostrándole su maldad. Es el
trabajo de la ley. Y hay personas que nunca llegan
a la madurez. nunca llegan a confiar en cristo nunca llegan a ser
hijos de dios quiero que miren esto hermanos porque hay un gran
privilegio hay un gran gozo cuando ya tú pasas es muy bonito en
los niños usted ve a los niños pequeños y usted lo ve así pequeño
pero llega un momento que tú dices pero ya está bueno crezcan
crezcan cuando yo voy a descansar de estar detrás de ustedes, de
estar llamando la atención, de estar diciéndoles esto, de estar
diciéndoles aquello. ¿Cuándo yo voy a descansar? A
veces nos ponemos así los padres, hermano, porque deseamos que
llegue a la adultez, a la madurez. Eso es lo que deseamos. en este pasaje se toma esta idea
para que podamos entender que la adultez es cuando tú crees
en cristo la madurez y cuando tu vida está preservada guardada
en cristo y ahora eres hijo de dios ahora tienes herencia veamos hermanos que aprendemos
en consecuencia de esto Miremos a los hombres, hermanos, bajo
la ley en un estado de maldición. Recordemos, hermanos, que toda
persona que está bajo esa maldición está condenado. Niño, grande,
pequeño, adulto, viejo. Tengamos compasión de ellos.
Tengamos compasión y prediquémosles el evangelio. llamémoslos a reconciliarse
con el señor para que dejen ese estado de condenación y sean
salvados pasemos al versículo 27 al querer en jesucristo y ser
bautizados damos testimonio de la libertad que poseemos eso
dice el versículo 27 porque todos los que fuisteis bautizados en
cristo de cristo os habéis revestido observe que él creyó la persona
que ha sido libertado la tutoria de la ley ahora camina en libertad
en cristo y después de haber creído pablo sigue diciendo ahora
el bautismo el que ha creído se bautiza y que es el bautismo
el apóstol está subrayando que nuestra unión con cristo ha sido
evidenciada a través del bautismo el bautismo que es un testimonio
público tú estás diciendo públicamente yo he creído en jesucristo tú
dices públicamente estoy unido por la fe a jesucristo estoy
unido por la fe me uní a cristo yo soy cristiano eso es lo que
significa cuando una persona se bautiza estando un testimonio
público yo doy un paso público ante todos al bautizarme de que
la obra interna de la fe en cristo es real en mi vida por eso todo
aquel que ha creído en cristo ha sido instruido en la palabra
enseñado las doctrinas esenciales para que pueda comprender la
fe a la que ha sido llamado debe ser bautizado debe ser bautizado
como su testimonio personal es decir que esta obra interna tiene
un testimonio externo cuando tú crees en cristo eso es interno
tú creíste en tu corazón cómo tú vas a dar un testimonio a
todo el mundo de forma pública a través del bautismo por esto
solamente y solamente los que han creído en jesucristo tienen
el deber y también se les permite el privilegio de bautizarse es
un deber porque ya yo estoy unido a cristo ya estoy unido a cristo
y voy a dar y es mi deber dar testimonio de mi fe a los demás
pero también es mi privilegio es mi privilegio porque yo testifico
que lo que cristo hizo por mí es real y yo levanto en mi propia
vida la bandera yo le pertenezco a cristo le pertenezco a él por eso se les permite tienen
el derecho de ser bautizados es el testimonio de su unión
con cristo y es interesante verlo es hermoso ver a felipe que le
predique a un eunuco en hechos capítulo 8 versículo 35 al 37
van de camino el espíritu el espíritu guía a felipe a acercarse
el eunuco Y él escucha que el eunuco está leyendo Isaías cuando
hablaba del Señor Jesucristo, el Cordero inmolado. Y Felipe
le pregunta, ¿y tú entiendes lo que estás leyendo? ¿Cómo lo
voy a entender si nadie me lo explica? Ven, súbete. Y se subió en el carrito del
hombre. Y ahí Felipe va con él explicándole
¿Quién era Jesucristo? ¿Cómo murió en la cruz? ¿Cómo
ese texto representa al Salvador? ¿Y cómo él murió? Y lo lleva
por todo el evangelio de manera sencilla y clara. Y hasta le
habla del testimonio del bautismo. Y el hombre dice, oh, aquí hay
un rito. ¿Qué me detiene para yo ser bautizado?
y Felipe le dijo bueno si has creído puede ser bautizado y
el hombre dijo yo he creído que Jesucristo es el Hijo de Dios
he creído que Jesucristo es el Salvador estoy parafraseando
no es exactamente las palabras hermano y Felipe lo bautizó Felipe
lo bautizó ese hombre el eunuco quería dar un testimonio de su
fe quería testificar a través del bautismo aunque sea a Felipe
solamente pero quería dar su testimonio porque ese bautismo
algo externo habla de la obra interna de su corazón amados
hermanos Pablo nos dice aquí que ese bautismo es una vestidura
externa una ropa que dice a todos quién eres soy un hijo de dios
y soy salvo por la fe en cristo pablo usa la metáfora de la ropa
la vestimenta como un testimonio público hermanos ya no estamos
bajo el hallo de la ley hemos sido libertados y ahora participamos
del testimonio público de cristo a través del bautismo Es que
yo quiero que sepan que yo soy un hijo de Dios. Como dice el
versículo 26, soy un hijo de, tú eres un hijo de Dios. Pero
yo quiero que la gente lo sepa. Bueno, bautízate públicamente. Bautízate públicamente para que
dé testimonio. Soy un hijo de Dios. Soy salvo
por la fe en Cristo. Pablo usa esta metáfora de la
vestimenta como un testimonio público de a quién le pertenecemos. Por eso, el que no es creyente
no debe bautizarse porque no le pertenece a Cristo. Sería
una mentira lo que estaría haciendo ahí, un engaño. Porque todos los que fuisteis
bautizados, habéis dado testimonio de vuestra unión con Cristo.
Hermanos, esto es un privilegio solamente para los que han creído,
que están ya en la edad adulta, que ya no necesitan el hallo.
Han creído, han tenido fe en Cristo. Recuérdense que Pablo
está usando esto para que entendamos lo que sucede en la ley antes
de cristo y condenado por el pecado y luego en cristo sin
esa ley que nos sigue guiando amonestando ahora somos hijos
de dios y ahora personalmente yo doy testimonio público quiero
ser bautizado pastor me quiero bautizar yo quiero ser un testimonio
de cristo en el mundo Vamos al tercer punto. Al creer en Jesucristo,
todos somos uno y sin diferencias. Versículo 28. Al creer en Jesucristo,
todos somos uno. ¿Qué sucede cuando tú has creído
en Jesucristo? Dice el versículo 28. No hay
judío ni griego. No hay esclavo ni libre. No hay
hombre ni mujer. Porque todos sois uno en Cristo
Jesús. Miren lo que ha sucedido en nuestra
vida. Al creer en Jesucristo, nuestra unión con Jesucristo
ha quitado las diferencias entre nosotros de nacionalidad, judíos
o gentiles. Los judíos no se juntaban con
los gentiles. Los gentiles no querían saber
de los judíos. Pero al creer en Cristo, esa
pared de división fue quitada. ahora judíos y gentiles se reúnen
teniendo como centro a cristo esa separación que los hombres
mantienen dándose privilegios otorgándose favores dice romanos
10 12 porque no hay diferencia entre judío y griego pues el
mismo que es señor de todos es rico para con todos los que le
invocan Usted ve esto, amado hermano. Es decir, pasar a Cristo,
creer en Cristo, dejar el hallo de la ley, es pasar a un estado
de madurez, donde tú tienes que dejar esas diferencias, donde
tú tienes que entender que todos somos uno en Cristo Jesús, uno
en Cristo Jesús. Esos privilegios espirituales
que tenían los judíos, Esos privilegios que ellos tenían de muchas cosas
ya no existen en Cristo. Todos estamos unidos con un mismo
Dios, un mismo Señor Jesucristo y un mismo bautismo. Observe
que es la misma agua para todo el mundo. Todo el mundo tiene
que ser sumergido en el agua. Todo el mundo tiene que creer
en Jesucristo. Todo el mundo tiene que arrepentirse de su
pecado. Es decir, no hay diferencia.
Por eso es tan importante, hermanos, y lo he dicho no sé cuántas veces,
pero lo voy a volver a decir una vez más. El inconverso que
viene de la iglesia no es un hermano en Cristo. No le diga
hermano. Esa persona necesita entender
que está bajo el hallo de la ley y está condenado en su pecado. la única manera de ser librado
de esa ley y de ese hallo es arrepintiéndose de su pecado
y creyendo en cristo tú no puedes ser parte del pueblo de dios
y ser bautizado cuando tú amas tu pecado y vives en tu pecado
no puede ser bautizado tú no puedes dar un testimonio
público de lo que no eres Por eso nosotros como iglesia no
podemos estar diciendo hermano, hermano, hermano, hermano a una
persona que acaba de llegar. ¿Qué testimonio tiene? ¿De dónde
viene? ¿Es realmente un hijo de Dios?
Porque mire, yo he conocido a mucha gente que brinca de iglesia y
iglesia, huyendo de las cosas que ha hecho en otros lugares.
Y eso es triste. Entonces se refugia aquí, o mejor
dicho, se esconde en una iglesia y después no está todo bien y
vive su vida como si todo estuviera normal. Y en tal iglesia tienen
un adulterio, en tal iglesia le den un trompón a otro, en
tal iglesia le roban fulano. Toda una lista, porque no son
cristianos, son impíos, viven su vida de pecado, pero como
lo, como el mal hábito que aquí tenemos decirle mano a todo el
mundo se acepta como cristiano y no es cristiano por lo menos
este que está aquí como pastor no lo va a bautizar aunque todo
el mundo le diga cristiano e ignora lo que le estoy enseñando yo
sí sé que no es cristiano porque su vida no da testimonio de cristo
Y amados hermanos, eso es importante, que la vida nuestra dé testimonio.
Yo sí puedo dar testimonio de mucha gente que está aquí sentada
por su fe y su vida. Eso es lo que habla. Entonces,
amados hermanos, la evidencia de nuestra fe es el arrepentimiento
y la obediencia a Cristo. Al creer en Jesucristo, amados
hermanos, somos bautizados. Es un gran privilegio, pero ahora
somos uno. ¿Sabe lo que Cristo te va a exigir?
Como ya tú eres parte de su pueblo, eres un hombre, una mujer madura
en fe, en el sentido de que has creído en Cristo, Cristo te va
a exigir que tú perdones a tu hermano. Cristo te va a exigir
que tú seas paciente con la debilidad y aún con el pecado del otro
y le amonestas con amor Cristo te va a exigir que tú dejes aquellas
cosas que más tú amas para seguirle a él hermano no dicen por ahí
que a mayor edad mayor responsabilidad y eso es así así mismo sucede
en la iglesia y en nuestra vida Usted ve que el señor es paciente
por un tiempecito, pero luego te jala el capítulo. Mira, ya
a partir de ahora no, se acabó. Mira lo que dice aquí en el texto.
No hay esclavos libres. La separación social también
ha sido quitada. Ah, no, que aquí delante se sientan
los más espirituales. La gente puede hacer eso y pensar
eso. Cristo dice no, no importa el
lugar. No que en el medio tal cosa,
atrás se sientan otras. A veces hay iglesias que tuvo
una estructura toda, hasta de asiento. Hermano, no hay diferencia, no
hay estatus, no hay esclavos o libres. Ahí esclavos se refieren
estos días a los empleados. Ah, no, que yo soy el jefe de
Leding y Leding entonces tiene que estar para allá, ya trae
yo aquí. No, no hay diferencia. Todos somos uno en Cristo Jesús. Por eso, amados hermanos, la
iglesia tiene que recibir a todo pecador, por más encumbrado o
líder que sea, o por tentado, o por más humilde y sencillo
que sea. todos tienen lugar. El apellido humilde o el apellido
de dinero son lo mismo delante de Dios. Lo mismo. En Cristo no hay distinción entre
varón y hembra. El sexo no afecta la unión con
Cristo. No os despreciéis el uno al otro,
más bien respetaos y no quitemos el privilegio que Dios ha dado
a hombres y a mujeres. Hermano, es algo que está sucediendo
en el día de hoy, en las iglesias. Hay una batalla de sexo dentro
de las iglesias. Y usted oye el cántico comúnmente,
mujeres al poder, hombres al poder. Y la idea es, tumbo a
la mujer para que los hombres suban. Las mujeres le hacen un
boicot, hacen una guerra y suben las mujeres al gobierno. Hermano,
esto no es la política, la iglesia no es política. Nos encanta introducir la política
a la iglesia. No, esto no es política. Aún los políticos que son creyentes
en la iglesia no son políticos, son simplemente hermanito. Todos somos hermanitos. ¿Y por
qué? Porque Cristo los hace a todos
uno. cualesquiera que hayan sido sus
diferencias anteriores sólo cristo puede unirlos a todos vosotros
sois uno la distinción se ha eliminado ahora el objetivo del
apóstol es mostrar que la gracia de la adopción y la esperanza
de la salvación no depende de la ley no depende del sexo no
depende la posición social todos están unidos en cristo jesús
Y amados hermanos, esto es importante verlo y también entender que
eso, lo que acabo de decir, no significa que nosotros entonces
vamos a cambiar la estructura de lo que Dios estableció en
su palabra. Porque, oiga bien, así como está este principio,
hay otros principios de las Escrituras. No son los hijos. que le imponen
a sus padres lo que los padres tienen que creer. Esa estructura,
Dios no la ha cambiado. Y, pero, papi, somos todos igual
en Cristo, somos todos. Si alguien me escucha aquí, usted
oyó, papi, que todos somos igual en Cristo, por lo tanto, usted
y yo somos iguales. No, porque hay una estructura
que Dios ha establecido, un orden bíblico que Dios ha establecido.
El que era esclavo, hermano, en esa época, seguía siendo esclavo,
aunque fuera creyente. Ahora decía Pablo, si te puedes
libertar y ser libre, hazlo. Si puedes mejorar tu condición,
hazla. Pero en Cristo todos somos iguales.
Le digo esto, hermano, como un balance, porque a veces nos vamos
a un extremo o al otro. ¿Qué aprendemos de esto? que
nuestra unión con cristo también quita de entre nosotros nuestras
distinciones no borra el orden dado por dios pero establece
una unión por encima de nuestras diferencias que es en cristo
todos estamos unidos a cristo y somos uno en cristo y amado
hermano esto es bueno y saludable comprenderlo porque en el corazón
del hombre me refiero al varón hay una inclinación al abuso
a la mujer. Y en el corazón de la mujer,
por otro lado, hay una inclinación a la insubordinación, a la rebeldía
hacia su esposo. Hermano, tenemos que entender
este principio. No, el hombre no tiene que abusar
de su esposa. El hombre le debe dar todos los
privilegios que su esposa debe de tener, todos los privilegios,
porque son uno en Cristo. Igualmente, la mujer debe darle
todo el honor y respeto a su esposo, porque son uno en Cristo. En último lugar, y con esto concluyo,
el punto, el versículo 29. al creer en jesucristo somos
hijos de abraham y herederos y si sois de cristo entonces
sois descendencia de abraham herederos según la promesa pertenecer
a cristo estar unido a cristo y no a la ley es lo que nos ha
concedido el ser verdaderos hijos de abraham hermano el testimonio
de esto Lo que nos dice la escritura es que somos hijos de Abraham.
Cuando creímos en Cristo y estamos viviendo por la fe, mostramos
que somos hijos de Abraham. Abraham tuvo muchos hijos, como
dice una canción de los niños. Pero no todos son descendientes
de Abraham por la fe. No todos son hijos de Dios. No
todos los hijos de Abraham en la carne creyeron en Cristo.
aquel hombre o mujer que se arrepintó de su pecado que se ha bautizado
y como dice aquí que se ha unido al cuerpo de cristo y ahora todos
somos uno en la iglesia el cuerpo de cristo amados hermanos esos
son los hijos de abraham los que por la fe han creído en la
promesa que dios ha dado en la promesa del hijo de dios que
es jesús Por lo tanto, cuando un hombre o una mujer, empleado
o empleador, judío o extranjero, ha creído en Jesucristo o ha
creído en la promesa dada Abraham por la fe, entonces eso testifica
de quién eres. Eres hijo de Abraham. Eres hija
de Abraham. Qué hermoso fue cuando Jesús
fue a la casa de saqueo. Ese hombre bajito, ladrón, ladrón,
y se sube un árbol en un sicomoro y Jesús va pasando por ahí, saqueo,
baja que voy a comer en tu casa. Oye, oye, al maestro comiendo
con un ladrón. Un hombre pecador. Qué hermoso
cuando saqueo se arrepiente, ¿eh? Si Jesús no hubiera ido donde
saqueo, no se hubiera arrepentido. Pero qué hermoso cuando saqueo
se arrepiente y da testimonio público devolviendo lo que había
robado. Y hermanos, Cristo dijo, este
también era hijo de Abraham. Este también es hijo de Abraham.
¿Y qué diferencia hay que él creyó? Y su testimonio habló
de su fe. hermanos cristo dio testimonio
de saqueo como un hijo de abraham por haber creído y recibido al
salvador en su vida y es lo que pablo está resumiendo aquí pablo
resume este hermoso texto haciéndonos entender que tú eres un verdadero
hijo de abraham eres una verdadera hija de abraham porque tú has
creído en la fe has creído en jesucristo por la fe has confiado
en la promesa del señor y al final dice todas las promesas
de salvación de libertad del pecado nos han sido dadas en
jesucristo somos entonces herederos de esas promesas y eso concluye
el apóstol pablo descendientes de abraham por la fe en cristo
y herederos de la promesa por la fe en cristo por eso él concluye
en muchas de sus cartas no hay condenación para lo que han creído
en cristo no sé si pueden ver amados hermanos y amigos y jóvenes
lo que aquí el apóstol nos está enseñando que grandes privilegios para aquellos que han sido emancipados,
libertados de su tutor, la ley. Pero han sido emancipados para
venir a ser hijos de Dios. Han sido emancipados por creer
en Cristo. Tú no puedes pretender pensar
que ya soy libre de la ley sin estar en Cristo. Soy libre de mis padres, pero
mis padres me dan la comida. Exijo mi libertad, pero mis padres
me siguen alimentando, me siguen pagando la casa, me siguen pagando
todo. ¿Qué libertad es esa? ¿Qué libertad es esa? Eso es
lo que dice aquí el apóstol. Si aún estás bajo hallo, si aún
estás condenado por la ley, tú no eres libre. Tú no eres libre. Para ti no son las promesas.
Tú no eres hijo de Abraham. Quiero que meditemos en eso,
hermano. Que Dios nos ayude, hermanos, a entender los verdaderos
herederos de las promesas de Dios, Abraham. Somos los que
hemos creído en Cristo, que hemos creído en la promesa que creyó
Abraham. Somos los verdaderos herederos
heredero de las promesas dadas por Dios. Veamos algunas aplicaciones. En primer lugar, todo hombre
o mujer, rico o pobre, de cualquier nacionalidad que está bajo la
maldición de la ley, está condenado. No importa tu estatus social. Tú puedes ser dueño del ancho.
Si usted no es creyente, no ha creído en Cristo, usted está
condenado. Y usted es un muchacho para la
ley. La ley lo dirige y lo condena
y lo amonesta. Usted no ha llegado a la madurez.
Es lo que hemos visto hasta ahora. Ahora, qué gran beneficio. Qué
alegría. Ya sea rico o pobre, ya sea dueño
de un lancho o dueño simplemente de una caja de de una caja de
fósforo humilde, si usted ha creído en Cristo, usted sea un
hijo de Abraham. Un hijo de Abraham, como aquel
Lázaro, lleno de llagas. La única medicina para sus llagas
era lo que los perros hacían por él, le lamían las llagas.
Cuando murió, ¿a dónde fue? ¿A dónde está Abraham? a gozar
del cielo y el rico, aunque tenía muchos bienes. ¿De qué le valió
los bienes cuando murió? De nada. ¿A dónde fue? ¿Al infierno? ¿A recibir el pago por su pecado? ¿Porque no había creído en el
Mesías, en Cristo? Entonces, esto es importante.
Cada uno de nosotros entienda eso. Tú no eres más que otros. Tú eres igual a los demás. Todos
estamos bajo la ley. Los niños aquí están bajo la
ley. Los niños y jóvenes aquí están bajo la tutoría de la ley
de Dios. Y ella estará todo el tiempo
detrás de ti, señalando tu pecado, condenándote hasta que vengas
a Cristo, hasta que te arrepientes de tu pecado. pero en segundo lugar también
debemos de aplicar que el bautismo habla de nuestra madurez el bautismo
habla de nuestra libertad habla de nuestra fe interna es un testimonio
en los creyentes y yo quiero animar a los hermanos que aquí
están perseverando a que se bauticen joven te has arrepentido de tu
pecado has creído en cristo entonces debes de bautizarte debe de tomar
tu instrucción tu enseñanza en el caso nuestro aquí impartimos
la confesión de fe para que las doctrinas esenciales de la iglesia
la puedan conocer y puedan entender su fe y vivir más ampliamente
su fe en toda área en que dios lo llama a trabajar o a servir
pero es un testimonio que tú debes de dar es tu deber si has
creído en cristo y es tu privilegio también revelar mostrarle al
mundo tu unión interna con cristo pero en tercer lugar nuestra
unión con cristo no es no es un nuestra unión con cristo no
es por privilegio de nacionalidad nuestra unión con cristo no es
por posiciones sociales o por el sexo si hemos creído en jesucristo
somos hijos de dios todos somos hijos de dios todos somos iguales
herederos de las promesas todos podemos y debemos de mirar sin
estorbo al señor queridos hermanos No traigamos a la iglesia esos estorbos en lo que yo soy
empresario y yo no me junto con este grupo de hermanos. No traiga
eso a la iglesia. Deje esa politiquería en el mundo. No, que tú sabes que nosotras,
las mujeres, no traiga eso a la iglesia. Esa guerra de sexo allá
en el mundo, déjelo en el mundo. Desista de eso. Ya Cristo quitó
las divisiones. No venga a traer más divisiones
a la iglesia. Formando su grupo. Este es mi
grupo, el grupo de las mujeres. El grupo de los hombres. El grupo
de la jovencita. El grupo de las mujeres ancianas.
Y hay una lucha por el poder. ¿Y dónde tú crees que tú estás?
¿Quién tú te crees que tú eres? Tú vas a dividir la iglesia.
Vas a destruir la iglesia con tu orgullo. Te recuerdo que el que destruye
la iglesia de Cristo, Cristo lo destruirá a él. Eso es una amenaza que Cristo
le echa a los que se atreven a destruir su pueblo. Queridos hermanos, nosotros necesitamos
entender que esas divisiones, déjela. Entienda que somos uno en Cristo
Jesús. No hay división entre los que
tienen más años, menos años. De esas divisiones, no se crea
más que los demás. Recordemos lo que dice el apóstol
Pablo, tengamos un concepto correcto nosotros mismos. ¿Qué somos todos
aquí? Siervos de Cristo. Hermano, he
dicho esto, pero al mismo tiempo debo decir la otra, la parte
contraria. Nosotros tenemos que respetarnos en amor los unos
a los otros. Nosotros tenemos que honrar las
canas Tenemos que reconocer a los que sirven en medio nuestro.
Tenemos que honrar a los que honrar merecen. Eso lo dicen
las escrituras también. Es decir, que un principio no
quita a otro, nos da el equilibrio, nos da el equilibrio. Ah, pues
aquí yo no voy a abrir la boca. No, aquí todo el mundo puede
hablar. Aquí todo el mundo debe de ser escuchado. no quiera convertir la iglesia
en una guerra, porque ahí sí es verdad que vamos a tener un
problema serio. Hasta ahí va a llegar su posición, porque
la iglesia no es un lugar de guerra, ni de grupitos. Es muy importante verlo, hermanos,
amados hermanos, porque somos uno en Cristo. Y en último lugar,
joven, ¿qué esperas? amigos en cristo que esperas
de las promesas de dios si aún no crece en jesucristo que tú
esperas las bendiciones la herencia para
los hijos de dios no son dadas a los extraños No tienes parte en las promesas
como Ismael no tenía parte con las bendiciones de Isaac. No tienes parte en las bendiciones
como Esaú no tenía parte en la heredad de Jacob. No tienes parte de los beneficios
de los hijos cuando no eres un hijo de Dios, no tienes parte.
Y esto es importante, trazar esta diferencia. No todos los que vienen a la
iglesia son cristianos. No todo el que visita una iglesia
desde que era chiquitico, porque su mamá lo trae de chiquitita,
de chiquitico, es creyente, no. No todo el que canta ahí es cristiano. ¿Quiénes son los cristianos?
Los que se arrepienten de su pecado, los que entregan su vida
a cristo por la fe los que viven en obediencia a la palabra del
señor y dan un testimonio público bautizándose tomando santa cena
honrando al señor sirviendo a los hermanos y hay un testimonio
de vida no es un testimonio de media hora ni de 15 minutos tú
no eres cristiano y tú no tienes parte en ninguna de estas peticiones
que hemos dicho aquí no son para ti Es importante que te veas en
tu posición real. La ley es tu bayo. Y quien te condena y quien te
va a llevar hasta la muerte y te va a condenar en el infierno.
Esa es tu parte. La única libertad y esperanza
que tienes es confesar lo que ya sabes que eres. Es reconocer que no puedes cumplir
la exigencia de la ley. Y es aceptar que solamente Jesucristo
puede salvarte de tus pecados. Esa es la única esperanza que
hay. Dios quiere que tú entiendas
eso. Y por eso lo estás escuchando
ahora. y Dios quiere que tú procedas
el arrepentimiento y que seas parte del pueblo de Dios y que
reciba la bendición y que seas hijo de Abraham y que recibas
todas las promesas Dios quiere que tú recibas todo ese bien
pero Dios quiere también que tú entiendas tu lugar y posición
ahora estás condenado y sin Cristo arrepiéntete Arrepiéntete. Arrepiéntete ahora que puedes. Porque ese hallo de la ley no
se cansa. Estará pegado a ti hasta que
mueras. Y en el infierno, ese gusano
que no se apaga, esa conciencia, de todas esas amonestaciones
y reprensiones y señalamiento tu pecado no te dejará en paz
nunca muere ese gusano nunca muere calcomiéndote calcomiéndote
destruyéndote eternamente eternamente eso es lo que te espera huye
a cristo huye a cristo Deja tu rebelión. Deja tu guerra contra
Dios. Arrepiéntete y crea en Él. Él
es el único que dio su vida para salvarte. Crea en Jesucristo. Padre, damos gracias por tu palabra.
Damos gracias por tu fidelidad. Damos gracias por tu amor. Ayúdanos
a poder entender este gran privilegio, pero también, Señor, a entender
que tú nos has dado una unión por la fe gloriosa. Cristo es el centro de todos
nosotros. Por él hemos sido bautizados.
Por él hemos sido sanados. Por él somos tus hijos. Por él
hemos recibido la promesa, somos hijos de Abraham. Todo es por
nuestra unión con Cristo. A él sea la gloria. Emancipados,
libres al fin de esta ley que nos condenaba. Y hoy estamos
refugiados en Cristo. Salva a aquellos que aún no te
conocen, Señor. Sánales, conviérteles. Transformales. Tráela a tus pies para gloria
tuya. Sánalos para que tengan paz. En Cristo te lo pedimos. Amén.
Emancipados de la ley por medio de la fe en Jesucristo
Series Epístola a los Gálatas
Emancipados de la ley por medio de la fe en Jesucristo
| Sermon ID | 12924315181630 |
| Duration | 51:46 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | Galatians 3:26-29 |
| Language | Spanish |
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