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Vamos a ver realmente qué ha
hecho Jesús para nosotros. Vamos a entregar este tiempo
al Señor. Gracias, Señor, por esta mañana.
Gracias por tu palabra. Gracias por Hebreos, una carta
que nos enseña mucho de lo que tú has hecho y nos advierte también
de prestar atención a lo que tú dices en tu palabra. al mensaje
que tú has traído, tu vida, tu muerte, tu resurrección, la perfección
de todo lo que tú has hecho a favor de nosotros. Te pido que esta
mañana también podamos profundizar nuestro conocimiento de ti y
lo que tú nos llamas también a confiar en ti, en todo lo que
tú has hecho. Gracias, Señor. En tu nombre.
Amén. La semana pasada comenzamos a
enfocarnos un poco más en la humanidad de Jesucristo y cómo
Él es el cumplimiento perfecto de la humanidad. Él es lo que
Adán y Eva y cada uno de nosotros tenía que ser. En el principio
Yahweh creó a Adán y Eva a su imagen y les dio dominio sobre
todo. y tristemente por la rebelión
de Adán hemos caído en el pecado y estamos bajo la justa condena
de Dios. Pero después de que Jesús cumplió
su obra terrenal, Dios Padre lo instaló como Rey sobre todo
y Él, en ese sentido, ha llegado a ser el cumplimiento perfecto
de todo lo que nosotros teníamos que hacer. Hoy día vamos a seguir
contemplando la perfección de su vida terrenal de su vida humana
y el hecho de que Él ha abierto el camino para nosotros a una
relación restaurada con Yahweh Dios, nuestro Padre, a todos
los que creemos en Cristo. El pasaje de esta mañana es Hebreos
2, versículo 9, 14, la primera parte de versículo 14, y el título
es Jesús, nuestro hermano pionero. Nuestro hermano pionero. Vamos
a leer todo Hebreos 2 para el contexto, y luego vamos a estar
viendo lo que Jesús ha hecho por nosotros. Hebreos capítulo
2 a partir de versículo 1. Dice, por tanto, debemos prestar
mayor o mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que
nos desviemos, porque si la palabra hablada por medio de ángeles
resultó ser inmutable, y toda transgresión y desobediencia
recibió una justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros si
descuidamos una salvación tan grande? la cual, después que
fue anunciada primeramente por medio del Señor, nos fue confirmada
por los que la oyeron. Dios testificó junto con ellos
tanto por señales como por prodigios y por diversos milagros y por
dones repartidos del Espíritu Santo, según su propia voluntad. Porque no sujetó a los ángeles
el mundo venidero acerca del cual estamos hablando. Pero uno
ha testificado en un lugar de las escrituras diciendo, ¿Qué
es el hombre para que tú te acuerdes de él? ¿O el hijo del hombre
para que te intereses en él? Lo has hecho un poco inferior
a los ángeles, lo has coronado de gloria y honor, y lo has puesto
sobre las obras de tus manos. Todo lo ha sujetado bajo sus
pies. ¿Por qué? Al sujetarlo todo a
él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora, no vemos
aún todas las cosas sujetas a él. Pero vemos aquel que fue hecho
un poco inferior a los ángeles, es decir, Jesús, coronado de
gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que, por la
gracia de Dios, probara la muerte por todos. Porque convenía que
aquel para quien son todas las cosas, y por quien son todas
las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfecto
por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos. Porque tanto el que santifica,
como los que son santificados, son todos de un Padre. Por lo cual, él no se avergüenza
de llamarlos hermanos. Cuando dice, anunciaré tu nombre
a mis hermanos, en medio de la congregación te cantaré himnos. Otra vez, yo en él confiaré.
Y otra vez, aquí estoy, yo y los hijos que Dios me ha dado. Así
que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, también Jesús
participó de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de
aquel que tenía el poder de la muerte. Es decir, el diablo y
librar a los que por el temor a la muerte estaban sujetos a
esclavitud durante toda la vida, porque ciertamente no ayuda a
los ángeles, sino que ayuda a la descendencia de Abraham. Por
tanto, tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin
de que llegara a ser sumo sacerdote misericordioso y fiel en las
cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados
del pueblo. Pues, por cuanto él mismo fue
tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los
que son tentados. Así dice la Palabra de Dios.
Y los versículos de esta mañana que vamos a estar leyendo Son
Hebreos 2, 9 a 14. Hebreos 2, 9 a 14. Así que vamos a estar viendo,
en medio del capítulo, esos versículos principalmente. La verdad principal
es Jesús participó de nuestra humanidad y todo el sufrimiento
humano hasta padecer la muerte para perfeccionarnos y llevarnos,
los que somos sus hermanos, a la gloria. Comenzando con el primer punto,
Jesús probó la muerte por todos. Y en eso vamos a ver varias partes
de lo que Él ha hecho por nosotros, por un lado, lo que significa
todos, y luego vamos a seguir viendo los otros versículos.
Jesús es el autor de la salvación por todos los que son perfeccionados
en él, por todos los que son santificados, por todos sus hermanos
y por toda la descendencia de Abraham. Eso es un resumen de
lo que vamos a estar viendo. Existe mucha controversia en
cuanto a la muerte de Jesús. ¿Y por quién murió? En este primer
punto vamos a ver esa controversia. Y realmente debemos entender
que no solo es para tener la razón, sino es para entender
el propósito de la vida y muerte de Jesucristo. Es para entender
lo que su muerte ha logrado y si él ha logrado lo que él quería
lograr. Es para entender si su muerte
es poderosa y eficaz. como para realizar perfectamente
lo que Dios quería realizar. Así que, en sí, este debate no
es para discutir sobre el número de personas por quienes Jesús
murió, sino para enfatizar el éxito de la obra terminada de
Jesús. Hebreos 2, 9. Pero vemos aquel
que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús,
coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte,
para que por la gracia de Dios probara la muerte por todo. La semana pasada vimos la primera
parte de este versículo que fue hecho un poco inferior a los
ángeles como dice este versículo. Él tomó la naturaleza humana,
nuestra naturaleza. Él fue hecho y llegó a ser un
ser humano. Y luego, este versículo y luego
también todo este contexto nos explican tanto su participación
en nuestra humanidad y lo que ha sido el resultado de esa participación,
que incluye su muerte en nuestro lugar. Hebreos 2.9 dice que Jesús después
de que fue hecho un poco inferior a los ángeles, fue coronado de
gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, es decir, a causa
de su obra exitosa, de lo que él había logrado en su muerte,
de su victoria en la muerte. Y los versículos también a continuación
explican eso, que vamos a estar viendo tanto hoy como en las
próximas. En su muerte, él ha ganado una
victoria o la victoria, mejor dicho, decesiva sobre la muerte
y sobre el diablo. Su muerte también logró el perdón
de nuestros pecados y nuestra reconciliación con Dios. Es por tener ese éxito, el éxito
perfecto en su obra terrenal y su muerte en particular, que
él ha sido coronado de gloria y honor, que él ha llegado a
tener esa posición de supremacía sobre toda su creación. En su muerte, él realmente sufrió. Había el sufrimiento físico,
la vergüenza humana y aún más tenía que llevar la maldición
de Dios que nosotros merecíamos. Sólo voy a leer algunos de las
cosas que Jesucristo realizó en su muerte, que explica en
esa parte. Cuando dice en Hebreos 2.9, los
padecimientos o el padecimiento de la muerte. ¿Qué significa
eso bíblicamente? En Gálatas 3, y vamos a estar
viendo, pasando varios pasajes. Gálatas 3, versículo 13. Y catorce, Cristo nos redimió
de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros,
porque escrito está, maldito todo el que cuelga de un madero,
a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera
a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante
la fe. Cristo tomó nuestra maldición. Y nos bendijo en Abram. Colosenses, capítulo uno, versículo
veintiuno. Y aunque ustedes antes estaban
alejados y eran de ánimo hostil, ocupados en malas obras, sin
embargo, ahora Dios los ha reconciliado en Cristo en su cuerpo de carne,
mediante su muerte, a fin de presentar a los santos, sin mancha,
irreprensibles delante de él. Entonces tenemos ahí la reconciliación
para que nosotros pudiéramos ser presentados santos y sin
mancha delante de Dios. Colosenses 2, versículo 13. y
hasta 15, Colosios 2, 13 en adelante. Y cuando ustedes estaban muertos
en sus delitos y en la incircuncisión de su carne, Dios les dio vida
juntamente con Cristo, habiéndonos perdonado todos los delitos y
habiendo cancelado el documento de deuda que consistía en decretos
contra nosotros y que nos era adverso. que y lo ha quitado
del medio clavándolo en la cruz y habiendo despojado a los poderes
y autoridades hizo de ellos un espectáculo público triunfando
sobre ellos por medio de él por medio de la cruz y la obra que
Cristo había hecho en la cruz. Así que aunque el diablo El enemigo
pensaba tener una victoria o la victoria sobre Cristo cuando
murió. En sí, lo que pasó es que volcó
todo y él hizo un espectáculo público de sus enemigos, del
diablo, de la muerte y del pecado. Luego hay otros versículos. Primero
de Juan 2 habla de que tenemos propiciación, que Cristo es la
propiciación. Romanos 3 también habla de la
justificación, de la redención. Romanos 5 habla de tener paz
con Dios. Así que esas son varias cosas
que nosotros tenemos en la obra de Cristo. En resumidas cuentas,
podemos decir que Jesús pasó la muerte en el lugar de los
creyentes. Jesús cargó con la maldición
de Dios. Jesús ya abrió el camino para
que nosotros recibiéramos la bendición de Dios. Somos reconciliados,
perfeccionados, tenemos nuestro pecado perdonado y varias otras
cosas que nosotros tenemos por la muerte de Jesucristo. Así que por lo que Jesús padeció en la muerte, Él ha abierto
camino para todos los que son sus hermanos, los cuales reciben
estos beneficios de su muerte. Así que cuando conversamos sobre
por quién es Cristo o Jesús murió, debemos comenzar con lo que Él
logró en su muerte. Y vamos a estar viendo varias
de esas cosas a medida que vayamos viendo el el alcance de todos
en versículo 9. Y así, es de esa forma que nosotros
podemos tener una, una, cómo decir, una conversación correcta
al respecto. Oviendo Hebreos 2, 9, dice otra
frase ahí Jesús en la mitad del versículo
dice a Jesús, vemos a Jesús coronado de gloria y honor a causa del
padecimiento de la muerte, ¿para qué? Por la gracia de Dios. Por la gracia de Dios. La vida,
la muerte y toda la obra de Jesús no aconteció por casualidad. Dios en sí tomó la iniciativa
en derramar su gracia sobre nosotros por la muerte de Cristo. Y esos
versículos muy conocidos de Efesios 2, 4 hasta 6, hasta siete en sí, pero Dios,
que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que
nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos,
nos dio vida juntamente con Cristo. Por gracia ustedes han sido salvados,
y con él nos resucitó, y con él nos sentó en los lugares celestiales
en Cristo Jesús, a fin de mostrar en los siglos venideros las sobreabundantes
riquezas de su gracia por su bondad para con nosotros en Cristo
Jesús. Dios tomó la iniciativa y conforme
a su gracia, derramó, mandó a Jesús a la tierra y él padeció en nuestro
lugar. Es por esa gracia, es por su
amor, el amor de Dios, que Jesús padeció la muerte y así llegamos
a la última parte. porque, Hebreos 2.9, para que
por la gracia de Dios probara la muerte por todos. Muchos dicen, bueno aquí dice
todos, entonces significa cada persona sin excepción. Y conforme
a esta interpretación también Jesús padeció la muerte por Faraón,
por Judas, por Herodes y para todas las personas que están
pasando o van a pasar la eternidad bajo la justa ira de Dios. Pero
no debemos verlo tan superficialmente. Muchas veces, el mismo contexto
de un versículo nos indica el alcance de todos. A veces es
el mismo versículo, otras veces es el contexto. Pasamos a Hebreos
12, versículo 8, solo para un ejemplo de eso. Hebreos 12, versículo
8. Dice, pero si están sin disciplina,
está hablando de la disciplina de Dios, de la cual todos han
sido hechos participantes, entonces ahí dice todos. Y la pregunta
es, ¿ahí significa toda la humanidad sin excepción? Bueno, podemos seguir leyendo.
Entonces son hijos legítimos y no hijos verdaderos. Y si uno
sigue leyendo el contexto, uno se da cuenta que ahí todos han
sido hechos participantes. Se está hablando de los hijos
verdaderos. los hijos reales de Dios. Hay
un contraste en ese pasaje entre los hijos verdaderos y a los
que no son, como dice ese versículo, son hijos ilegítimos, es decir,
no son hijos reales de Dios. Así que ahí todos en versículo,
Hebreos 12, versículo 8, quiere decir los hijos verdaderos. Volviendo
a Hebreos 2, Vamos a ver si el mismo contexto nos indica quienes
están incluidos en la palabra todos. Vamos a leer versículo
10. Porque convenía que aquel para
quien todos son todas las cosas, y por quien son todas las cosas,
llevando muchos hijos a la gloria, llevando muchos hijos a la gloria,
hiciera perfecto por medio de los padecimientos al autor de
la salvación de ellos. Entonces, aquí tenemos llevando
muchos hijos a la gloria. ¿Quiénes son estos todos? Podemos
decir, ahí dice, los hijos que son llevados a la gloria. Esos representan o constituyen
el grupo de todos. En el mismo versículo, hiciera
perfecto los que los que son hechos perfectos. Ahí, al final
del versículo, la salvación de ellos, los que reciben la salvación
son ese grupo. Versículo 11, porque tanto el
que santifica como los que son santificados son de un padre. Entonces tenemos ahí los que
son santificados, todos los que son santificados. Y luego el
mismo versículo dice, son todos de un padre. Son todos de un
padre. Por lo cual, él no se vergüenza
de llamarlos hermanos. Son todos de uno. Entonces, el
punto ahí es, esos todos, ¿quienes son esos todos? Los que reciben
la salvación. Los que reciben, son santificados. Los que son llevados a la gloria. Ellos todos, ahí usa la misma
palabra todos nuevamente, indicando quienes pertenecen a este grupo. Versículo 12, perdón, versículo
11 también dice, los hermanos Los hermanos son
los que participan en este todo. Versículo 12. Cuando dice, anunciaré
tu nombre a mis hermanos, en medio de la congregación te cantaré
himnos. Otra vez tenemos hermanos. Tenemos
congregación. Y esa palabra congregación en
ese versículo, en el original, es iglesia. Y aquí está diciendo
los que forman parte de la iglesia verdadera. Ellos son parte de esto todos. Y si pasamos
un poco más adelante a versículo 16. Hebreos 2, 16, porque ciertamente
no ayuda a los ángeles, sino que ayuda a la descendencia de
Abraham. Ayuda a la descendencia de Abraham. Así que esa descendencia de Abraham
Otras veces, una nos está explicando quiénes son estos todos. Entonces
volviendo a Hebreos 2.9, Para que por la gracia de Dios probara
la muerte por todos. Esos son los todos. Y cuando
vamos estudiando quién es descendencia de Abraham, si uno va leyendo
Romanos 4, por ejemplo, Dice que su descendencia en el versículo
romano, capítulo 4, versículo 12, por ejemplo, Abraham, también
Abraham es padre de la circuncisión. Para aquellos que no solamente
son de la circuncisión, sino que también siguen en los pasos
de la fe que tenía nuestro padre Abraham cuando era encircunciso. Así que luego versículo 16, por
eso es por la fe, Romanos 4, 16, para que esté de acuerdo
con la gracia, a fin de que por la promesa sea firme para toda
la posteridad, la descendencia, por decir, no solo los que son
de la ley, sino también a los que son de la fe de Abraham,
quien es padre de todos nosotros. Así que debemos entender que
si vamos estudiando, leyendo un contexto, podemos entender
también esas palabras. Pero otra vez quiero volver la
mirada a entender que Esa controversia nos debe llevar
a pensar en qué es realmente lo que Jesucristo ha logrado
en su muerte. Y eso es el énfasis en Hebreos
capítulo 2, qué es lo que Jesucristo ha hecho por nosotros, los que
dice en versículo el autor de la salvación de ellos. los que
son santificados. Nosotros somos santificados.
Nosotros participamos en la congregación, en la iglesia. Nosotros somos
hijos de Dios e hermanos de Jesucristo. Y finalmente, solo quiero leer
una cita del comentarista Kistemaker respecto a cuando dice, probara
la muerte por todo. ¿Qué quiere decir la palabra
probara la muerte? Y el otro es gustando la muerte
sería otra traducción. Y él dice Jesús logró la redención
de su pueblo gustando la muerte. para que su pueblo pueda vivir
y gobernar con él. El texto no dice que Cristo murió,
sino que él gustó la muerte por todos. Y esa frase no es meramente
una expresión idiomática hebrea que reemplaza el verbo morir. Las palabras gustar la muerte
son una expresión gráfica de la dura y dolorosa realidad de
morir tal como lo experimenta el hombre y que Jesús también
sufrió. Jesús experimentó la muerte en
el más alto grado de amargura, no como un noble mártir que aspira
a un estado de santidad, sino como el Salvador sin pecado que
murió para librar a los pecadores de la maldición de la muerte
espiritual. Jesucristo realmente experimentó
la muerte a nuestro favor. Él tomó el lugar de todos sus
hermanos. Y esa es una verdad que vamos
a seguir viendo mucho en esta carta. Continuamos con el segundo punto. Jesús hizo perfecto. Jesús hizo perfecto. Jesús amaba y servía a su padre
perfectamente, experimentando todas las tentaciones, sufrimientos,
hasta los sufrimientos humanos, hasta el extremo de la muerte.
No es hombre que nunca fue probado y así no pecó, sino hombre experimentado
en el sufrimiento y toda clase de tentación sin pecar. Y así que a través de toda esa
experiencia humana, Él fue perfeccionado. Cuando hablamos de dar consejo,
de hablar con otras personas, hay muchos que son expertos en
dar consejo. Ellos saben cómo, por ejemplo,
se debe amar al cónyuge, cómo se debe aportarse en el trabajo,
cómo no debe mentir, no discutir y ellos pueden analizar una situación,
dar consejo acertado para solucionarlo. Pero lo que les falta es la madurez
y la experiencia. Es decir, cuando ellos están
en esa situación difícil, no practican lo que enseñan o lo
que aconsejan. Y eso es lo que vemos muchas
veces. Que nosotros sí podemos dar buen
consejo, pero cuando nos corresponde la situación difícil, no practicamos
lo que decimos. Eso no fue el ejemplo de Jesús. Jesús comenzó su ministerio cuando
tenía unos 30 años. Y la pregunta es, ¿qué hacía
Jesús antes de tener esa edad? Y podemos resumirlo en su sumisión
a sus padres terrenales y en crecer en sabiduría con Dios. En Lucas capítulo 2, 50 a 51, Dice, descendió con sus padres
hablando de Jesús y vino a Nazaret. Eso fue cuando tenía 12 años
y continuó sujeto a ellos. Y su madre atesoraba todas estas
cosas en su corazón. Jesús crecía en sabiduría, en
estatura y en gracia para con Dios y los hombres. En toda su
vida, de niño, adolescente y joven, él nunca pecó. pero sí iba experimentando
todas las experiencias que son comunes a la humanidad. Él experimentaba
las situaciones que nos frustran, las personas que no son comprensivas,
ni amables. Él experimentaba qué era vivir
con seres humanos, otros seres humanos que son pecadores. En resumidas cuentas, él experimentaba
La vida humana, porque Él también tomó nuestra naturaleza, es de
humanidad en toda su plenitud, pero sin pecado. La palabra griega
que se usa ahí cuando dice en versículo 10 Voy a leer el
versículo, porque convenía que aquel, está hablando de Jesús,
para quien, perdón, de Dios, y luego hablando de Jesús después,
convenía que aquel, para quien son todas las cosas, y por quien
son todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera
perfecto por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos. Entonces, el autor de la salvación
es Jesús. Entonces, Dios Padre hiciera
perfecto. Entonces, Dios Padre es el que
hizo perfecto por medio de los padecimientos, no a Jesús. La palabra griega que se traduce
ahí como hiciera perfecto o perfeccionarse, creo que esa es la forma que
se traduce en la Reina Valera. Tiene el sentido de llegar a
ser completo, de terminar algo de forma exitosa. Viene de la
misma raíz que la palabra usada por Jesús cuando Él está en la
cruz y Él dice, consumado es. Consumado es, es decir, todo
ha sido completado, terminado. Y en ese sentido, eso fue en
Juan 19, 30. que Él cumplió perfectamente
su obra en la cruz. Aquí en Hebreos 10, lo que está
diciendo es, Jesucristo cumplió toda experiencia humana para
llegar a ser maduro y completo. En esa forma, Él fue perfeccionado
para poder ser el autor de la salvación. Hay varias maneras en que Jesucristo fue hecho perfecto
en su vida. Por ejemplo, como dice versículo
14, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, también Jesús
participó de lo mismo. Jesús participó de carne y sangre. Eso es lo que vamos viendo, que
Jesús realmente se hizo hombre con la naturaleza humana. Él tenía que ser hecho semejante
a nosotros en todo. Cuando pensamos en las personas
que son comprensivas, que pueden ayudar ayudarnos en una situación,
muchas veces, y no siempre, pero muchas veces son las personas
que han pasado situaciones similares, dificultades semejantes. Y esas personas, después de haber
pasado esas dificultades, tienen un nivel de misericordia, de
compasión, de comprensión, de poder ayudarnos en esa situación. Por igual Jesucristo participó
con nosotros en tener nuestra naturaleza humana participando,
experimentando toda clase de sufrimiento y dificultad. Versículos
17 y 18 de Hebreos 2. Hebreos 2, 17 y 18. Por tanto,
tenía que ser hecho semejante a sus hermanos en todo, a fin
de que llegara a ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel
en las cosas que Dios atañen, para hacer propiciación por los
pecados del pueblo. Pues, por cuanto él mismo fue
tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los
que son tentados. Es decir, Jesucristo pasó por
las mismas tentaciones y por su experiencia personal en eso,
Él es poderoso para socorrernos. Hebreos 4, Hebreos 4, otros versículos
muy conocidos. Versículo 15, 16. Hebreos 4,
15. porque no tenemos un sumo sacerdote
que no pueda comparecerse de nuestras flaquezas, sino uno
que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado. Por tanto, acerquémonos con confianza
al trono de la gracia para que recibamos misericordia y hallemos
gracia para la ayuda oportuna. En sí, los evangelios, si uno
va pasando por los evangelios, nos dicen claramente que Jesús
experimentaba muchas diferentes circunstancias. Experimentaba
qué es pasar la necesidad física, tener hambre, sed, faltar también
dónde dormir. Él experimentaba las dificultades
en las relaciones interpersonales. Él experimentaba la traición.
Él experimentaba toda clase de dificultad y flaqueza humana,
pero sin pecado. El comentarista Ceballos dice,
El autor de Hebreos afirma que los padecimientos de Cristo sirven
para perfeccionarlo. Perfeccionar no significa que
él estuviera en un estado de imperfección o de pecado y tuviera
que llegar a la condición de perfección. Más bien, los padecimientos
fueron parte esencial del proceso por el cual Jesucristo fue preparado
para su obra de salvación. En Hebreos 5, 7 a 10, este autor
dice, se explica que la obediencia de Jesús a la voluntad de Dios
incluía el sufrimiento. Si Jesús no hubiera aceptado
el sufrimiento, no habría podido cumplir perfectamente el plan
de Dios. Entonces, los sufrimientos y
la muerte de Jesús no son evidencia de la desaprobación de Dios,
sino la manifestación más clara de su amor y su deseo de rescatarnos
del pecado. Así que eso es la forma que fue
perfeccionado por medio del sufrimiento de pasar toda clase de dificultad,
de sufrimiento, de tentación sin pecar. Él llegó a ser completo,
maduro, perfecto en ese sentido. Pasando al último apunto esta
mañana. Jesús, nuestro hermano pionero. Jesús, nuestro hermano pionero. Jesús, habiendo sido perfeccionado
por su sufrimiento, abrió camino y llegó a ser el fundador de
nuestra salvación. Él lo hizo para que, habiendo
sido reconciliados con Dios, pudiéramos nosotros ser sus hermanos. Comenzamos leyendo versículo
10. Versículo 10 dice, Porque condenía
que aquel para quien son todas las cosas, y por quien son todas
las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfecto
por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos. Y por unos minutos vamos a enfocarnos
en la palabra autor. ¿Qué significa autor? Casi al
final del versículo. Y voy a leer varios diferentes
comentarios al respecto. El comentario del contexto cultural
dice, ese terminó significa pionero, líder, campeón. El término se
usaba tanto para los héroes humanos como para los héroes divinos,
los fundadores de escuelas o quienes abrían brecha para sus seguidores
y cuyas proezas a favor de la humanidad estaban recompensadas
con la exaltación. Entonces, los que abrían camino,
el pionero, el líder, para los que lo seguían. El comentarista
Ceballos dice, por tanto, mandó o manda a Jesús como autor o
pionero, él dice, de la salvación. Jesús es un pionero en el sentido
que pasó por el camino del sufrimiento y llegó a la gloria de Dios. Él ha abierto este camino para
que los que le siguen también llegan. Él llegó a la presencia
de Dios, y el creyente cumple el propósito para el cual fue
creado en Jesús, que es glorificar a Dios. Finalmente, otro comentarista,
el Keystemaker dice, Jesús es presentado como el autor de la
salvación de ellos. En realidad, Él va delante de
ellos, puesto que Él es el pionero, el fundador de la salvación. En Hebreos 12, versículo 2, también
usa esta misma palabra. como autor y perfeccionador de
nuestra fe. Dios le hizo pasar por medio
de horrendos sufrimientos para obtener la perfección. Así que
fue la voluntad de Dios que el Hijo sufriese todas esas cosas. Cuando el Hijo completó su sufrimiento,
se constituyó el fundador de su salvación. Fue designado para
guiar a los escogidos desde una vida de esclavitud hasta una
vida de felicidad eterna en la cual ellos, nosotros todos los
creyentes, somos considerados hijos y herederos con Cristo. Así que ese término, autor, encapsula
estos diferentes sentidos. El que funda, el que va adelante,
el que es el líder, el guía también, y el que ha abierto el camino
para nosotros. Él es nuestro campeón. Repasando, ¿cómo es que él ha
llegado a ser pionero de la salvación? Bueno, ¿cómo dice este pasaje?
Él participó en nuestra humanidad. Padeció la muerte. Participó
en los sufrimientos humanos. Él, como pionero, está llevando muchos
hijos a la gloria. Él santifica a sus hermanos. y él es nuestro humano tanto
físico como espiritual. Y eso es lo que significa ser
pionero. Vamos a ver varios de esas partes
y en versículo Versículo 11 dice, porque tanto
él que santifica. Entonces, él es el pionero en
cuanto a abrir el camino para la santificación y él es quien
nos santifica. ¿Qué significa ser santificado
por Cristo? En resumidas cuentas, eso quiere
decir ser separado del mundo o apartado del mundo y separado
para Dios. apartado del mundo y separado
y consagrado también es una buena palabra consagrado a Dios. Eso
es lo que significa ser santificado y Jesús ha hecho eso por nosotros. Y luego vemos las citas que se
encuentran en estos versículos. Versículo 12, versículo 13. Versículo
12 dice, Anunciaré tu nombre a mis hermanos. En medio de la
congregación te cantaré himnos. Y esa es una cita de Salmo capítulo
22 y versículo 22. Dice, ese salmo, tal vez mejor
explicar, ese salmo es un salmo mesiánico. Ese salmo comienza
con las palabras muy conocidas, Dios mío, Dios mío, ¿por qué
me has abandonado? Y Jesús cita este salmo cuando
está en la cruz. Este mismo salmo también termina
con el triunfo de Yahweh y la vindicación de sus hechos, de
lo que él ha hecho en su siervo. Y dice el último versículo del
Salmo. Vendrán y anunciarán, perdón,
versículo 30, Salmo 22, 30 y 31. Pueden escuchar o pueden pasar
ahí. La posteridad les servirán. Esto
se dirá del Señor hasta la generación venidera. Vendrán y anunciarán
su justicia a un pueblo por nacer. Anunciarán que Él ha hecho esto. dando honra y gloria a Yahweh
por lo que él ha hecho en su siervo. Así que en versículo
22 de ahí es la cita. Hablaré de tu nombre, mis hermanos.
En medio de la congregación te alabaré. Y como mencioné, la
palabra congregación es la palabra iglesia. Así que, ¿quiénes son
estos hermanos? Cuando dice, anunciaré tu nombre
a mis hermanos, son los que participan en la iglesia verdadera de Dios. los que han sido santificados
y están en camino a la gloria. Jesucristo ha abierto camino
a esa congregación grande, los cuales Él no se avergüenza de
llamar hermanos. El versículo 13 es otra cita
de Isaías esta vez, de Isaías. Y eso lo voy a leer en Hebreos
2, 13. Otra vez, yo en él confiaré. Y otra vez, aquí estoy y los
hijos que Dios me ha dado. Y esa cita es de Isaías 8. Y en Isaías 8, lo que se encuentra
es que Isaías está anunciando la palabra de Dios a un pueblo
rebelde. Bueno, la gran mayoría de los
israelitas no aceptaban su mensaje, pero sí había un remanente que
aceptaba su mensaje. La gran parte de los israelitas
no confiaban en Yahweh, pero había una parte pequeña que sí
confiaban en Yahweh. Así que lo que Isaías está diciendo,
¿no? Otra vez, yo en él confiaré.
Aquí estoy, los hijos que Dios me ha dado. Había ese remanente,
los hijos que Dios le había dado a Isaías. Y Jesús está usando
esa cita, hablando de los hijos, para manifestar que Jesús también
se identifica con nosotros como Isaías se identificaba con el
remanente que compone sus hermanos. Kistemaker dice de eso, es necesario
notar las palabras del profeta Isaías llegan a ser palabras
de Cristo, el profeta y sus hijos. Así como Cristo, el profeta Isaías
y sus hijos, el remanente, así como Cristo y sus hermanos están
ante Dios. Los hijos que Dios le diera a
Isaías son el remanente de Israel fiel. Los hermanos de Jesús forman
la iglesia. Así como Isaías estaba rodeado
por sus conciudadanos, que también a Dios, del mismo modo Cristo
está en medio de su pueblo. Así como el remanente fiel en
tiempo de Isaías era signo y símbolo de Dios en el mundo de incredulidad,
así la iglesia de hoy funciona portadora de la luz en un mundo
de oscuridad y pecado. Así que el autor de Hebreos está
usando estas citas para manifestar cómo Jesús, nuestro salvador
humano, se identifica con nosotros, su iglesia. Pensamos realmente
en qué tan increíble es todo eso. Jesús se rebajó. Tomó nuestra naturaleza. Algo
que no tenía que hacer. No era obligatorio por decir. Lo hizo voluntariamente. Tomó
la naturaleza de criatura. Él tomó nuestra naturaleza. Y sufrió todas nuestras debilidades,
sufrimientos que nosotros pasamos, las tentaciones y todo lo que
nosotros hemos pasado. Él sufrió eso. Él compartió, compartió la experiencia
humana, se identificó con nosotros en su nacimiento, crianza humana,
su crecimiento en Sabería, su bautismo por él, por Juan el
bautista. Aún ahí en esa historia Juan
dijo, no, no, no, yo debo ser bautizado por ti. Pero una de
las cosas, entre varias, una de las razones por las cuales
Jesús fue bautizado fue para identificarse con nosotros. Jesucristo
participaba con los recaudadores de impuestos y pecadores, es
decir, los menospreciados. Él participaba con los enfermos
y marginados. También, por otro lado, participaba
con los líderes odiados. Él participaba en toda nuestra
experiencia humana. Pensamos, meditamos en qué tan
increíble es que se identifique con nosotros de estas formas.
Fácilmente podría haber vuelto arrogante diciendo algo como,
bueno, yo he experimentado todo lo que ustedes experimentan,
pero nunca fallé. Esta es la actitud normal. y
arrogante que nosotros muchas veces tenemos. Cuando vemos a
alguien sufriendo, pasando dificultad y aun por su pecado, nosotros
decimos, que necio, porque ha hecho eso. Yo nunca haría tal
cosa. Y nosotros nos volvemos muy arrogantes. Pero él no lo hizo. Más bien,
se puso al servicio de nosotros. Se puso a nuestro lado para ayudarnos
y abrirnos el camino. Nosotros muchas veces no nos
identificamos con los despreciados. Más bien, nosotros solo nos identificamos
con los que son como nosotros. Pero Jesús tomó nuestra naturaleza
y se identificó con nosotros los pecadores. Él se hizo hombre
y le hizo todo esto para identificarse con nosotros y para llegar a
ser el perfecto sacerdote para abrir el camino a Dios Padre. No solo es que se identifica
con nosotros, pero Hebreos 2.11 dice algo, otra cosa muy sorprendente. No se avergüenza de llamarlos
hermanos. No se avergüenza de llamarlos
hermanos. Es decir, no se avergüenza de
llamarnos a nosotros, los que somos creyentes, hermanos. Él no tiene la misma vergüenza
de nosotros que muchas veces nosotros tenemos de otras personas. Muchas veces de otro hermano
creyente cuando cae en pecado o cuando está pasando por dificultad
o cuando algo le está sucediendo, nos distanciamos de esa persona. Jesús nunca hizo eso. Jesús, más bien, se puso a nuestro
lado. No se avergüenza. En sí, ¿qué
dice el versículo? Nos presentan al Padre diciendo,
aquí estoy y los hijos que Dios me ha dado. Aquí estoy yo y aquí
están los hijos. Jesús Aunque no merecemos eso,
Jesús nos presenta delante de su padre con esa clase de orgullo
correcto de decir, aquí están mis hermanos. Así que Jesús, si recordamos
su vida, se puso al servicio de ayudar a sus discípulos, de
ayudar a otras personas, a los menospreciados. Se puso al lado
de ellos. Y por eso él fue, como dice este
pasaje, perfeccionado. Logró esa madurez completa por
toda su experiencia humana en todo lo que hizo. Otra vez, pensamos
un poco ahí que dice no se avergüenza de llamarnos hermanos. Aquí estoy
y los hijos que Dios me ha dado." Así que Jesús abrió ese camino
y nos presentan delante de Dios como sus hermanos. Y nosotros, habiendo ya sido
presentado a Dios como los hermanos de Cristo, de Jesús, nosotros
ya tenemos ese privilegio de entrar la misma presencia de
Dios. Pasamos a Hebreos 10, Hebreos
capítulo 10, versículo 19. Entonces, hermanos,
Puesto que tenemos confianza para entrar al lugar santísimo
por la sangre de Jesús, por un camino nuevo y vivo que Él inauguró
para nosotros por medio del velo, es decir, su cuerpo, puesto que
tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos
con corazón sincero, en plena certidumbre de la fe. teniendo
nuestro corazón purificado de mala conciencia y nuestro cuerpo
lavado con agua pura. Así que nosotros podemos entrar
porque nuestro pionero, nuestro líder, el que ha abierto el camino,
el autor de nuestra salvación, ha abierto ese camino por su
muerte. Y nosotros tenemos ya plena confianza
o podemos tener plena confianza para entrar a la presencia de
Dios. Quiero terminar con algo fundamental
que leemos en versículo 10, versículo 10, Hebreos 2, versículo 10. Dice en la primera parte ahí,
es una frase que no hemos visto hasta ahora, porque convenía
que aquel ¿Para quién son todas las cosas? ¿Y por quién son todas
las cosas? Llevando muchos hijos a la gloria. La pregunta es ¿Por qué realizó
toda esta obra Jesús? Lo realizó por Aquel, es decir,
el Padre Yahweh Dios, para quien son todas las cosas y por quien
son todas las cosas. Todo existe para Yahweh Dios. Nos está llevando a la gloria
para que Él reciba lo que Él merezca. Recordemos que nosotros
existimos para amarle, para servirle a Yahweh Dios. Así que todo este
plan de salvación, la venida de Jesucristo, el ser perfeccionado
como ser humano, el morir, resucitarse y llegar a estar sentado a la
diestra de Dios, Jesús, todo es para que nosotros cumplamos
el plan por el cual Él nos creó, es decir, Su gloria. Nosotros existimos para Él. Y todo eso es conforme a lo que
dice en Romanos 11, versículo 33 hasta 36. Romanos 11, 33 a
36, o profundidad de las riquezas y de la sabiduría del conocimiento de
Dios. Cuán insondables son sus juicios, inescrutables sus caminos. Pues, ¿quién ha conocido la mente
del Señor o quién llegó a ser su consejero? ¿Quién le ha dado
a él primero para que se le tenga que recompensar? Porque de él,
por él y para él son todas las cosas. A él sea la gloria para
siempre. Amén. Si hay alguien que está escuchando
esta mañana que no se ha sometido a Jesús en el Evangelio, tú no
eres hijo de Dios, no eres hermano, no participas en la iglesia verdadera
de Dios. Y Dios te llama a confiar en
este Salvador, arrepentirte de tus pecados y confiar solo en
Cristo. Que hoy día sea ese día de arrepentimiento. de entrar a participar en la
familia de Dios como hijo de Dios, como hermano de Jesucristo. Recordemos la verdad principal.
Jesús participó de nuestra humanidad y todo el sufrimiento humano
hasta padecer la muerte para perfeccionarnos y llevarnos los
que somos sus hermanos a la gloria. Que meditemos en la vida, la
muerte de Jesús y de cuánto se rebajó para hacernos sus hermanos. Y que esta meditación haga crecer
nuestra fe y nuestra obediencia a él. Voy a terminar leyendo
el pasaje de hoy y luego un pasaje de primero de Timoteo. Hebreos
2, 9 a 13. Pero vemos a aquel que fue hecho
un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de
gloria y honor, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la
gracia de Dios probara la muerte por todos. Porque convenía que
aquel para quien son todas las cosas y por quien son todas las
cosas, llevando muchos hijos a la gloria, y si era perfecto,
por medio de los padecimientos, al autor de la salvación de ellos. ¿Por qué? Tanto él que santifica
como los que son santificados son todos de un Padre, por el
cual él no se vergüenza de llamarlos hermanos. Cuando dice, anunciaré
tu nombre, mis hermanos. En medio de la congregación,
te cantaré himnos. Y otra vez, yo en él confiaré. Y otra vez, aquí estoy, yo y
los hijos que Dios me ha dado. Y primero de Timoteo 1.15 en
adelante. Palabra fiel. y digna de ser
aceptada por todos, Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los
pecadores, entre los cuales yo soy el primero. Sin embargo,
por esto hallé misericordia, para que en mí, como el primero,
Jesucristo demostrara toda su paciencia, como un ejemplo para
los que habrían de creer en Él para vida eterna. Por tanto,
al Rey eterno, inmortal, invisible, único Dios. A él sea honor y
gloria por los siglos de los siglos. Amén. Vamos a orar. Gracias, Señor, por esta mañana.
Y realmente, Señor, ayúdanos a entender que Tú has pasado
por todo la experiencia humana. Te has rebajado tomando nuestra
naturaleza. Has padecido en todas las tentaciones,
las dificultades, los sufrimientos humanos y hasta padecer la misma
muerte, Señor. Ayúdenos, Señor, a entender todo
lo que tú has hecho a nuestro favor. Y por todo lo que tú has
hecho, has llegado a ser nuestro sumo sacerdote, misericordioso,
fiel. Tú has abierto camino para Dios
Padre. Y por medio de ti, nosotros estamos
reconciliados con Dios. Tenemos el perdón y podemos entrar
la presencia de Dios. Gracias, Señor, por todo eso.
Ayúdenos, Señor, meditar en la verdad que tú no te avergüenzas
de amarnos hermanos como nosotros muchas veces nos avergonzamos
de otras personas aún de otros hermanos creyentes pero tú nos
has presentado nos presentas delante del padre con gozo con
alegría gracias señor por eso gracias por todo lo que tú has
hecho por nosotros ayúdanos a meditar en eso Y en medio de muchas dificultades
que vamos a pasar nosotros esta semana, ayúdanos a recordar que
podemos acudir a ti para la ayuda que necesitamos en estos momentos. Gracias, Señor, por todo eso,
que tú eres nuestro salvador, tú eres el autor que ha abierto
este camino para el Padre. En tu nombre es santo. Amén.
Jesús, nuestro hermano pionero
Series Hebreos
VERDAD PRINCIPAL: Jesús participó de nuestra humanidad y todo el sufrimiento humano hasta padecer la muerte para perfeccionarnos y llevarnos, los que somos Sus hermanos, a la gloria.
Escrituras tomadas de la Nueva Biblia de las Américas Copyright 2005 por The Lockman Foundation; usadas con permiso; todos los derechos reservados. www.NuevaBiblia.com
| Sermon ID | 12923195817843 |
| Duration | 1:05:29 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Hebrews 2:9-14 |
| Language | Spanish |
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