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Es bueno verlos esta noche, si por favor se unen conmigo a Mateo 15, Mateo capítulo 15. Es un gozo escuchar de Brian esta noche, de conocer a su familia. Y es nuestro privilegio de ser compañeros en este trabajo como misioneros en otro país, en otra parte del mundo. Es un gozo cantar a nuestro Dios todo este día y de recibir de nuestro Dios a través de la lectura y la predicación de la Palabra.
Y esta noche venimos a Mateo 15, y vamos a leer del versículo 1 al 9, empezando del primer versículo, capítulo 15. Entonces se acercaron a Jesús algunos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo, ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Pues no se lavan las manos cuando comen pan. Jesús les preguntó, ¿por qué también quebrantan ustedes el mandamiento de Dios a causa de su tradición? Porque Dios dijo, honra a tu padre y a tu madre. y quien hable mal de su padre o de su madre, que muera. Pero ustedes dicen, cualquiera que diga a su padre o a su madre, ofrenda a Dios todo lo mío con que pudiera ser ayudado. No necesitará más honrar a su padre o a su madre. Y así ustedes invalidaron la palabra de Dios por causa de su tradición. hipócritas. Bien profetizó Isaías de ustedes cuando dijo, Este pueblo con los labios me honra, pero su corazón está muy lejos de mí, pues en vano me rinden culto, enseñando como doctrinas preceptos de hombres.
Oremos a nuestro Dios y pidamos su bendición en esta próxima hora. Señor, te damos gracias por la forma en las cuales hemos sido dado fuerzas, dado poder. Hemos sido animados en este día. Gracias porque todos los días trabajas en nuestras vidas. Gracias por tu paciencia hacia nosotros, así como nos recordaste esta mañana. Por tu gracia y la forma llena de gracia con la cual trabajas con nosotros. De esa forma, vemos todo nuestro caminar desde el momento en que nos salvaste. Vemos que a pesar de todas nuestras fallas y todas nuestras caídas, tu mano está sobre nosotros y tú no nos dejas ir. Tu trabajo continúa aún en este momento y lo seguirá hasta el final. Con lo que nos encontramos en nuestro pasado, Nuestro, perdón, tu lealtad es lo que seguirá trabajando en nuestras vidas hasta el día en cuando te veamos y estemos contigo por la eternidad. Lo que tú empiezas, tú terminas.
Esta tarde, mientras regresamos a tu palabra, pedimos que tú seas nuestro maestro, que tu espíritu nos fortalezca cada uno de nosotros y que el resultado sea nuestro crecimiento, un trabajo que nos transforme en nuestras vidas y que continúe todos los días. Que a través de tu perfecta palabra, tú nos santifiques y nos fortalezcas en esta noche. Y te pedimos por aquellos que nos escuchan que no conocen a tu Hijo. Te pedimos que salves pecadores en esta noche y que abras corazones, oídos, y que tu luz entre y que tú puedas liberar a todos aquellos que necesitan ser liberados, que puedan conocer a tu Hijo Jesucristo, el líder de tu iglesia. Pedimos todo esto en el nombre de Jesucristo. Amén.
Lo que vemos en nuestros versículos no podría ser más claro. Tradiciones o mandamientos. La tradición es de los hombres o los mandamientos de Dios. Hay una diferencia. ¿Reconoces esa diferencia? Y ¿cuál de estas dos tú verdaderamente quieres? ¿Cuál te importa más a ti? ¿Cuál de estas dos respetas más? ¿A cuál de estas respondes más? ¿Cuál de estas dos defenderías? ¿Tradiciones, las tradiciones de los hombres o los mandamientos de Dios?
Cuando pienso en esta distinción, en esta comparación, hay una palabra que viene a mi mente. Es una palabra que escuchamos mencionada a menudo. Es una palabra que normalmente no es usada correctamente, no es usada cuidadosamente. Pero aun así, es una palabra que necesitamos comprender porque puede ser usada correctamente. Es la palabra legalismo. Legalismo. Y como dije, es una palabra normalmente mal utilizada.
Hay personas que utilizan esta palabra y realmente lo que están haciendo es criticando cosas que son dignas de celebrar y llamándolo legalismo. Quiero ser claro, el obedecer las escrituras no es legalismo. El enfatizar la necesidad de obedecer las Escrituras no es legalismo. Tal vez ustedes han pasado por algo así. Tal vez en sus propias familias algún problema sale y tú hablas acerca de lo que dicen las Escrituras, lo que Dios nos manda a creer y hacer, y tal vez ese familiar te dice, eso es legalismo. No, la obediencia a las Escrituras no es legalismo.
El odiar el pecado. vivir una vida donde estás tratando de vivir de una forma santa. Eso no es legalismo tampoco. Lo que es esforzarse en la vida cristiana, lo que es tratar de vivir una vida con disciplina en la vida cristiana, eso no es legalismo tampoco. No todas esas cosas son enseñadas en las Escrituras. Lo que la Escritura enseña debe ser creída y obedecida. Eso no es legalismo.
Pero ahora, al ver visto la forma en que esta palabra es mal utilizada, debemos pensar en el hecho de que legalismo es un problema. Y este problema habita en más de un ámbito. La forma más letal de legalismo opera en el ámbito de la salvación, hablando de la justificación delante de Dios. El legalismo es una distorsión de la verdad. de cómo uno es justificado ante Dios. Un legalista es alguien que cree que el pecador puede ser salvado a través del desempeño del pecador. Dios nos ha dado revelación, nos ha dado su palabra, entonces el legalista cree que puede ser salvado manteniendo la ley o cumpliendo la ley. o sea, vemos lo que dice Dios, tratamos de vivir al estándar que Dios ha puesto, y decimos que Dios nos va a salvar por el esfuerzo que nosotros ponemos al obedecer la palabra. Eso es legalismo. Eso es una salvación a través de tratar de obedecer las leyes, y eso es una sustitución del evangelio, un evangelio falso.
Y lo vemos en Gálatas 2.16 que dice, sin embargo, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino mediante la fe en Cristo Jesús. Pablo tiene que mencionar esto porque hay personas que creen que pueden ser salvas al mantener la ley. Y continúa en Gálatas 2 que dice que yo no nullifico la ley. En el versículo 21, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano. Entonces, si decimos que la salvación se obtiene al obedecer la ley, entonces ¿por qué murió Cristo, verdad? Gálatas 2.19 dice, pues mediante la ley, yo morí a la ley a fin de vivir para Dios. Versículo 20, Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí. Y la vida que ahora vivo yo en la carne, la vivo por la fe en el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No puede ser más claro.
Romanos 3.20, Porque por las obras de la ley, ningún ser humano será justificado delante de él. Pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado. ¿Qué hace la ley? Nos informa de nuestra pecaminosidad. No es para salvarnos, pero sí nos apunta a Aquel que nos puede salvar. Aquel que sí cumplió la ley. Salvados no solamente por la muerte de Jesucristo, pero también por la vida de Jesucristo. Su justicia dada a nosotros como un regalo a través de la fe. Su muerte pagando por los pecados por los cuales éramos culpables. Así que esta es una forma de legalismo, el pensar que puedes ser salvado a través de cumplir la ley. Y las escrituras son claras que tú no puedes ser justificado a través de cumplir la ley.
Pero la mayoría de las personas, cuando hablan de legalismo, no están hablando acerca de esta forma de pensar la salvación, pero están hablando de cómo vivimos la vida cristiana. Y lo que ellos reconocen correctamente, lo que ellos reconocen correctamente, es que es posible el tener, digamos, la pistola correcta. Perdón, lo que quería decir es que la forma en la que empezamos la vida cristiana es a través de la gracia. Y después piensan que La forma de vivir ahora la vida cristiana ya no es por gracia, pero es por obedecer la ley. Es por obras nada más. Es como mantener el estándar a nuestras propias fuerzas.
No solamente es posible distorsionar la verdad de la justificación a través de la gracia, pero también es posible distorsionar cómo es que la vida cristiana se vive. Leemos en Gálatas 3.3 Hablando con personas que están siendo persuadidas por los legalistas. Él dice en Galatians 3, 3, ¿tan insensatos son? Habiendo comenzado por el espíritu, ¿van a terminar ahora por la carne? Esto es lo que las personas a menudo hablan cuando mencionan el legalismo. Que ahora vives la vida cristiana de una forma que va en contra del trabajo del Espíritu Santo. Tú sustituyes la habilidad humana por el poder del Espíritu de Dios. Eso es legalismo.
Ahora, lo que conectan estas dos cosas, estas dos formas de legalismo, lo que conecta esto es de lo que se habla en nuestro pasaje esta noche. ¿Y eso es la autoridad? ¿Qué es lo que verdaderamente tiene autoridad sobre nuestras vidas? ¿Qué es lo que Dios ha aprobado para nosotros? ¿A qué estamos obligados? ¿Qué es lo que Dios espera de nosotros? ¿A qué nos rendimos? ¿Y a qué obedecemos? y lo que se verá muy claro en estos versículos, es que la cosa que, eso que, a lo que nosotros tenemos que darle importancia, es a lo que Dios ha dicho, no lo que otra persona dice que Dios ha dicho. ¿Qué es lo que Dios ha dicho? No, que no, ¿qué es lo que esta persona ha dicho acerca de lo que Dios ha dicho? Solo una de estas tiene autoridad.
Primer versículo, entonces se acercaron a Jesús algunos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo, ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Pues no se lavan las manos cuando comen pan.
Lo primero que quiero que noten es que tienen estos hombres haciéndole preguntas a Jesús, y estos hombres vinieron de Jerusalén. Jesús está en Galilea, en una parte remota de Galilea. Pero estos hombres vienen de Jerusalén. Y lo que pienso que tenemos que entender en esto, en este grupo, es que este grupo vinieron a Jesús representando a la autoridad. Ellos son delegados. Son representantes de Jerusalén. Esta cosa acerca de Jesús está volviendo serio y los líderes religiosos lo están reconociendo. Tal vez algunos líderes en el norte le pidieron a Jerusalén que mandaran representantes para lidiar con los efectos de la influencia de Jesús. No solamente hablaban por sí mismos, pero hablaban también por los líderes religiosos de Jerusalén, del pueblo judío. Algo similar pasó con Juan el Bautista y su ministerio. En Juan 1.19 dice, este es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron sacerdotes y levitas de Jerusalén a preguntarle, ¿Quién eres tú? Si vas a operar y enseñar y llamar a las personas al arrepentimiento, debemos saber quién eres tú. D.A. Carson comenta, estos no pertenecían a los muchos líderes esparcidos por toda la tierra, sino que venían de Jerusalén. Probablemente, por lo tanto, serían tenidos en especial estima. Pero desde la perspectiva de Mateo, probablemente eran una delegación casi oficial y una fuente de la oposición más virulenta de Jesús.
hombres que vinieron representando toda la religiosidad de Jerusalén, que estaba centrada ahí en Jerusalén, y eran los que venían a oponerse a Jesús. Leon Morris también comenta, el orden de las palabras de Mateo además pone algún énfasis en Jerusalén. Vinieron a Jesús de Jerusalén. Viniendo de la capital, la Ciudad Santa, a esta zona rural, habrían sido considerados especialmente autorizados. No era de esperar que la gente de la gran ciudad apareciera en una área tan remota.
Mateo también aclara que vinieron a Jesús. No es que estuvieran haciendo una visita pastoral a Galilea y se encontraron con Jesús. Parece que habían venido expresamente a confrontarlo. Que vinieron de tan lejos para oponerse a Él nos dice algo de la reputación de Jesús, que Él había construido, y algo también de la medida de la hostilidad de los fariseos.
Iban acompañados de escribas. o expertos legales que sentirían que están bien equipados para hacer frente a lo que se encuentren en el área norte. Así que aquí vienen, bien armados supuestamente, los fariseos y los escribas de Jerusalén. Ellos querían hablar con Jesús acerca de tradición. ¿Por qué tus discípulos rompen las tradiciones de los ancianos?
Ahora, tres cosas que quiero que noten. Primeramente, el entender la tradición. ¿De qué están hablando ellos? Bueno, ellos están hablando de un grupo de enseñanzas, interpretaciones y aplicaciones acerca de la ley de Dios que creció con el tiempo y que fue transmitido y preservado oralmente. Un grupo de tradiciones basado en el deseo, inicialmente, en el deseo de honrar la ley de Dios. Ahora, no quiero que se pierdan eso. La forma en que la tradición se desarrolló tuvo que ver con el deseo de obedecer la ley de Dios.
Así que tomas las partes de la ley que son difíciles de entender, y tienes este grupo de enseñanzas que está creciendo acerca de cómo entender esas partes difíciles de la ley. O también tomas las partes de la ley que son que son fáciles de entender, y ahora piensan, ¿cómo podemos aplicar estas cosas? ¿Cómo entendemos esto? ¿Cómo vivimos esto? Así que esta tradición está creciendo y se esparce de generación a generación, y los rabís aportan su propia interpretación, y este grupo de tradiciones creen, crece más, y crece con el tiempo.
R.T. Franz dice, esta frase se refiere a la ley oral, una elaboración continua de reglas para vivir basadas en la ley del Antiguo Testamento, pero que van mucho más allá, que finalmente se convirtió en las regulaciones increíblemente detalladas de la Mishna. Para los fariseos, esta tradición era una autoridad junto a la ley del Antiguo Testamento.
Cosas que quiero enfatizar que menciona Franz. Él dice que esta tradición iba más allá de las Escrituras. Eso es lo que dicen las Escrituras. Así debemos entender lo que la Biblia dice. No solamente estaban hablando de las Escrituras. Ellos estaban buscando entenderla y aplicarla. Pero lo que pasa es que este grupo de entendimiento crece, que va más allá de lo que dice la Biblia. pero después tratan esta tradición como si tuviera la misma autoridad que las escrituras de Dios. O podrías decir que ellos trataban la tradición como necesaria para entender las escrituras. Entonces aquí está la palabra de Dios, pero aquí está nuestro entendimiento de la palabra de Dios.
Y lo que pasa con el tiempo es que tu lealtad, tu ortodoxia es medida por si tú tienes como estándar y te rindes, no a las escrituras, pero a la tradición y la enseñanza acerca de las escrituras. Eso es lo que dice la ley. Eso es como lo entendemos. Y ahora vamos a medir tu fe y tu doctrina. Si usando el estándar de que si obedeces esta tradición, en otras palabras, esta tradición tiene la misma autoridad que la palabra de Dios.
Y puedes ver la autoridad de esta tradición en la pregunta. Porque miren lo que dicen. ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? La palabra parabaino en el griego quiere decir transgredir, como transgresión. Desde el punto de vista de los fariseos y los escribas, hay una transgresión que está pasando aquí. Tus discípulos están quebrando. la tradición de los ancianos. Están quebrantando la tradición.
Y la transición particular que ellos mencionan tiene que ver con lavados ceremoniales. O sea, el lavado de las manos, que ellos no lo estaban haciendo antes de comer. Una clase de lavado ceremonial que se había puesto típico antes de comer. Donald Hagner dice, no hay mandamiento del Antiguo Testamento sobre el lavado ceremonial de las manos antes de comer las comidas ordinarias. Si no hay ningún mandamiento en el Antiguo Testamento acerca de lavarte las manos, ¿cómo terminas con una tradición como esta?
Hegner continúa, los fariseos, sin embargo, tenían como principal proyecto la reaplicación de la pureza ritual exigida a los sacerdotes en relación con sus deberes en el templo, a la conducta en la mesa de la familia ordinaria en el hogar. Los fariseos, en este caso, habían llevado el mandamiento a los sacerdotes sobre lavado de manos y pies antes de sus deberes en el templo y lo habían aplicado a todos los judíos en la bendición que precede a la comida. Entonces, tú tomas algo que es bíblico, que tiene que ver con los sacerdotes y su servicio, y lo aplicas a los tiempos comunes antes de comer, disfrutado por las familias comunes, y ahora vamos a esperar que tú practiques lo que Dios no te manda a ti en el lugar, pero sí se lo mandó a los sacerdotes en su servicio en el templo.
Entonces están tomando algo de la Escritura, aplicándolo de una forma más allá de lo que manda la Escritura, y ahora insistiendo como si la Escritura sí lo está mandando. ¿Por qué es que tus discípulos transgreden la tradición de los ancianos? ¿Por qué vienen a Jesús? ¿Por qué vienen a Jesús y le hacen esta pregunta? ¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición?
Esos representantes vienen a Jesús, y ellos saben que Jesús le ha enseñado a sus discípulos que estos lavados no son necesarios, no son requeridos. En la Biblia nos dice que Jesús practicó lo que él enseñaba a sus discípulos. Lucas 11.37, cuando terminó de hablar, un fariseo le rogó que comiera con él. Y Jesús entró y se sentó a la mesa. El fariseo, al ver esto, se sorprendió de que Jesús no se hubiera lavado primero antes de comer, según el ritual judío. Así que nuestro Señor no practicaba estos lavados ceremoniales, ni les pidió a sus discípulos, ni les enseñó que hicieran lo mismo. Así que estos fariseos y escribas estaban correctos. Jesús era el centro de esta transgresión. Él era el que no lo practicaba, ni se lo enseñaba a sus discípulos. Una pregunta acerca de la tradición. ¿Por qué tú, Jesús, no observas esto? que nos lleva a la segunda cosa, una respuesta acerca de mandamientos.
Versículo 3, Jesús les preguntó, ¿Por qué también quebrantan ustedes el mandamiento de Dios a causa de su tradición? Porque Dios dijo, honra a tu padre y a tu madre, y quien hable mal de su padre o de su madre, que muera. Pero ustedes dicen, Quiero que subrayen eso. Vean las primeras tres palabras del versículo cuatro. Porque Dios dijo las tres palabras del versículo cinco al principio, pero ustedes dicen,
Cristo pone en oposición las palabras de los fariseos contra las palabras de Dios. Dios dijo, honra a tu padre y a tu madre, y quien hable mal de su padre o su madre, que muera. Pero ustedes dicen, cualquiera que diga a su padre o a su madre, es ofrenda a Dios todo lo mío, con que pudiera ser ayudado, no necesitará más honrar a su padre o a su madre. Así ustedes invalidaron la palabra de Dios por causa de su tradición.
Jesús les responde su pregunta con otra pregunta. Ustedes me preguntan por qué mis discípulos transgreden la tradición, pero yo les pregunto a ustedes por qué ustedes transgreden la Palabra de Dios a causa de sus tradiciones. Así que esto va al tema de autoridad. ¿Qué tiene autoridad, tus tradiciones o la Palabra de Dios? Y como lo hacen los legalistas. Estos hombres invirtieron sus tradiciones. Ellos llenaron sus tradiciones con una autoridad que solo la Palabra de Dios tiene. Y al final invalidan la Palabra de Dios por causa de sus tradiciones. Ellos respetaban sus tradiciones más que las Escrituras. Y esto es lo que los legalistas hacen. Ellos pretenden honrar las Escrituras con sus tradiciones, pero lo que realmente hacen es que elevan sus tradiciones mucho más allá que las Escrituras. Ellos respetan más las tradiciones que las Escrituras.
Jesús hace bien claro que esto no es un cargo vacío. Él añade cosas específicas a este cargo. ¿Qué es lo que sabemos que Dios ha dicho? Él habla de lo que dice Éxodos 20 y Éxodo 21. Jesús ha dicho que el padre y madre es de ser honrado. Éxodo 20, 12. Dios dice, honra a tu padre y a tu madre, para que tus días sean prolongados en la tierra que el Señor tu Dios te da. Y Dios también ha dicho que ellos han de ser honrados en la forma que tú les hablas a ellos. Éxodos 21, 17, el que maldiga a su padre o a su madre ciertamente morirá. Tú respetas a tus padres, a tu madre o a tu padre, no solamente con palabras, pero también los respetas con la forma en que cuidas de ellos cuando ellos están en necesidad. Pero también los respetas con tus palabras. No maldices a tu padre o a tu madre.
Sabemos lo que Dios ha dicho, pero ¿qué han dicho ustedes? 5. ¿Qué dicen ustedes? Cualquiera que diga a su padre o a su madre, es ofrenda a Dios todo lo mío con que pudiera ser ayudado. No necesitará más honrar a su padre o a su madre. ¿De qué está hablando Jesús? Le está hablando de una práctica que se llamaba Corban, Marcos 7, 11. Pero ustedes dicen, si un hombre dice al padre o a la madre, cualquier cosa mía con que pudieras beneficiarte es Corban, es decir, ofrenda a Dios. Ya no lo dejan hacer nada en favor de su padre o a su madre, invalidando así la palabra de Dios por la tradición de ustedes, la cual han transmitido y hacen muchas cosas semejantes a estas. Esto solo es un ejemplo de muchos en los cuales tradición ha sido puesto sobre las Escrituras. ¿De qué está hablando Jesús acerca de este principio del Corban? Bueno, las personas podían tomar su riqueza, podían después hacer un voto de que esa riqueza se dará para el servicio del templo, pero al final se la quedaban por el resto de su vida. Ellos podían usarla, su riqueza. Pero si había una necesidad, en el caso de su padre o madre, ellos no podían dar lo que había sido dedicado a Dios y dárselo a sus padres. No podían hacerlo ya. Tú lo podías hacer para tú mismo, pero no para alguien más.
Y si te preguntas por qué alguien haría un voto como este, la respuesta es la codicia. No queriendo ver que sus riquezas se acaben por tener que usarlas para cuidar a sus padres ancianos, ellos se niegan a usarlas para sus padres diciendo que se las dieron a Dios. No puedo usarla para ustedes. Esto es ahora para Dios. Y en esta forma, a través de esta tradición, estaban violando la ley o la palabra de Dios. Cuando le niegas apoyo a tus padres, tú les niegas el honor que las Escrituras te mandan a darles. Y cuando les explicas por qué no les puedes ayudar, le terminas hablando mal sobre ellos. Porque en el nombre de Dios, tú les estás diciendo a ellos una historia que no concuerda con lo que Dios ha dicho. Por eso es que Dios lo consideraría como maldecir a tus padres. Lo que le dices a tus padres para explicar por qué no les puedes ayudar es como una maldición. Es una violencia, violencia contra tus padres.
Los legalistas son alerta, entienden las transgresiones contra sus tradiciones, pero están ciegos acerca de las transgresiones contra la Palabra de Dios. El legalista se pregunta, ¿por qué estás negando nuestras tradiciones? Pero el Hijo de Dios dice, ¿por qué están transgrediendo la Palabra de Dios?
Ahora, la tercera cosa que quiero que vean, en este tercer punto, quiero que vean un análisis acerca de la hipocresía. en el versículo 7 al 9. Versículo seis, no necesitará más honrar a su padre y a su madre, y así ustedes invalidaron la palabra de Dios por causa de su tradición. Hipócritas, bien profetizó Isaías de ustedes cuando dijo,
este pueblo con los labios me honra,
pero su corazón está muy lejos de mí,
pues en vano me rinde en culto,
enseñando como doctrinas preceptos de hombres.
¿Cómo explicas personas como estos, fariseos y escribas? Jesucristo dice que ellos son hipócritas. Tú sabes que son hipócritas, ¿verdad? Como un actor, alguien que se pone una máscara, da una apariencia, pero la realidad es que la realidad es diferente a la apariencia. Das la apariencia de que te importa la ley de Dios, que te importa la voluntad de Dios. pero en realidad, tu tradición, niegan la palabra de Dios. Rechazan la palabra de Dios. No puedes tener una preocupación por la voluntad de Dios si estás rechazando la palabra de Dios. Y Jesucristo explica esto al nivel del corazón. Este pueblo con los labios me honra, pero su corazón está muy lejos de mí. Dios en tus labios, pero el mundo en tu corazón. No quieren darle a Dios lo que Él manda, pero solamente quieren dar lo que tú mismo determinas que quieres darle. Esto es lo que el legalismo hace. Solamente obedecer de una forma exterior, pero no de una forma interior, al nivel del corazón. Vamos a mantener las reglas, vamos a mantener las obras, vamos a comportarnos como todos deberíamos de comportarnos y vamos a ofrecerle servicio a Dios que se mira como servicio, pero al final nos vemos como tumbas vacías en las cuales no hay nada. Al nivel del corazón, hay muerte. Porque lo que no tienes es un verdadero amor por Dios, el cual después se muestra como amor a otras personas, inclusive a tus padres.
Los escribas y los fariseos representaban algo que era antiguo. Estas enseñanzas eran antiguas. Pero ellos representaban una forma diferente de estas cosas antiguas. Jesús dice que ellos van atrás a los tiempos de Isaías. Ustedes caminan en los mismos pasos que tus ancestros, que tus padres, que eran también mentirosos. Y Jesús dice en el versículo 7 que cuando Isaías profetizaba, ellos profetizaban acerca de ustedes. Y dice Hipócritas, bien profetizó Isaías de ustedes. cuando dijo, Este pueblo con los labios me honra, pero su corazón está muy lejos de mí, pues en vano me rinde en culto enseñando como doctrinas, preceptos de hombres.
Isaías 29.13 Dijo entonces el Señor, Por cuanto este pueblo se acerca a mí con sus palabras, y me honra con sus labios, pero aleja de mí su corazón, y su veneración hacia mí es sólo una tradición aprendida de memoria. Su religión es un show. Por eso se les llama hipócritas. Sus palabras no concuerdan con sus obras. Dios está en sus labios, pero su corazón está lejos. Su corazón está lejos de Dios. Así que por eso su alabanza, su adoración, su culto es inútil. No tiene ningún uso. No sirve.
Ellos han sustituido los preceptos humanos por mandamientos de Dios. Eso es legalismo. Eso es lo que hacen los hombres hablando de la justificación hacia Dios, que piensan que pueden ser salvos por mantener la ley. Eso es lo que los legalistas hacen cuando se pierden en su forma de caminar. Y ahora sufren en su vida porque en vez de caminar hacia Cristo por los estándares de las Escrituras y el poder del Espíritu, ahora viven por preceptos humanos que tal vez empezaron con motivos buenos, pero ahora se han transformado en cosas que son destructivas espiritualmente. Y ahora su vida muestra ese efecto.
Ahora, la próxima semana, cuando vengamos a los versículos que siguen, vamos a ver por qué Jesús no le ponía atención a las tradiciones que ellos mencionaban. Va a hablar de lo que realmente contamina a una persona. Pero en esta noche solo quiero hacer unas preguntas mientras terminamos, algunas preguntas para considerar. o podríamos decir, quiero ofrecerles algunas exhortaciones.
Primeramente, Iglesia, quiero animarlos a que sepan la diferencia entre la palabra de Dios y la tradición. Sepan la diferencia. Porque lo que pasa es que a veces, en congregaciones como esta, lo que es una vista alta de Dios y una vista alta de las Escrituras, así como pasó con estas tradiciones, por tratar de respetar la ley de Dios y no violarla, nos ponemos a pensar acerca de qué significa esto y cómo debemos de vivirla, qué aplicaciones hay. Entonces, Hablamos como, si esto es verdad, entonces esto es verdad, y si esto es verdad, entonces tenemos que hacer esto, y seguimos así, y al final terminamos como cinco pasos muy lejos de las Escrituras, y terminamos tomando ese quinto paso como si fuera lo mismo que las Escrituras. Y después nos empezamos a comparar con otras personas, nuestra obediencia con la obediencia de ellos, Empezamos a hablar como si, empezamos a decir, no si obedecen las Escrituras, pero si obedecen la forma en la que nosotros pensamos acerca de las Escrituras.
Los legalistas no pueden apoyar estas tradiciones correctamente. ¿Sabes esta diferencia entre estas dos cosas? ¿Y entiendes que esto no es Una pregunta buena, porque cuando le empiezas a poner la misma autoridad a los preceptos humanos que tienen las escrituras, no solamente te vas a dañar a ti mismo, pero vas a dañar a otras personas porque terminas juzgándolos a ellos, no por la palabra santa de Dios, pero a través de tus propias ideas y preceptos y aplicaciones, tus propias tus propias formas de pensar acerca de lo que dice el versículo.
Ahora eso se vuelve una autoridad, y así juzgas a otras personas, no por las Escrituras, pero por la forma que tú interpretas las Escrituras. Te exhorto, por favor, no hagas eso. Debemos pensar acerca de sabiduría y debemos pensar acerca de cómo ayudarnos a nosotros mismos, pero debemos entender siempre acerca de la distinción acerca de lo que dice la Escritura y lo que piensas tú. Hay una diferencia entre estas dos cosas.
Ahora, la segunda cosa, que va junto con la primera, cuidado de darle a tu tradición la misma autoridad que la Palabra de Dios tiene. ¿Qué es una tradición que tú tienes? ¿Qué es importante para ti y para tu familia? En una iglesia es importante estar como congregación, pensar acerca de estas cosas, para saber la diferencia entre estas dos. Ahora hay tradiciones que son buenas, que no son dañinas, pero siempre tienes que tener en mente la autoridad.
Ahora, pastor, ¿me puedes dar ejemplos? Sí, te puedo dar unos cuantos. Pensemos acerca de la educación, por ejemplo. Para algunas personas, no hay una pregunta acerca de la educación. Voy a educar a mis hijos en el hogar. No van a ir a la escuela privada o a la escuela pública, sino que van a estar en el hogar nada más. Ahora les quiero exhortar si pueden evitar el sistema de educación pública Les pido que, si pueden, que lo eviten, porque se ha vuelto en un lugar donde te lavan el cerebro a tus niños. Y si tus hijos están en la escuela pública, te pido que les hables a tus hijos cuidadosamente acerca de las cosas de interés y las cosas que tienen importancia, porque hay mucha indoctrinación ahora en este país, en las escuelas públicas.
Ahora, con eso, con eso en mente, la educación es un Es algo que cada familia tiene que lidiar entre ellos mismos. Es algo que tú escoges tú mismo. Pero ahora, si estás juzgando a otras familias entre la forma que tú quieres educar a tus hijos y tú los juzgas a ellos incorrectamente porque tú educas a tus hijos de esta manera, entonces ahora tú estás siendo culpable acerca de esta tradición, teniendo más autoridad que la Palabra de Dios.
He conocido a muchas personas que son apasionadas por la medicina. Esto es lo que hago, esto es lo que yo no hago, y no voy a ir en detalles, pero tú sabes la diferencia entre lo que tú personalmente crees contra lo que dice la Biblia. Para que no empieces a hacer categorías en la iglesia entre las personas que son obedientes o sabios usando cosas por las cuales no puedes apoyar con las Escrituras. Sepa la diferencia entre la tradición y las Escrituras y no le pongas autoridad a las tradiciones más que la Palabra de Dios, o la misma autoridad que le tiene la Palabra de Dios.
3. Cuidado con ofrecer a Dios lo que es externo en vez de darle a Él tu corazón. Una de las cosas que sabrás que tu vida tal vez está acercando mucho al legalismo es que ahora tú mides todo por lo externo, y en tu propia vida también. Yo tal vez estoy bien, ¿por qué? Porque yo voy a la iglesia todos los domingos, en la mañana y en la noche, y estoy involucrado con las clases, y tengo mi propio tiempo de estudio. y así que estoy marcando las cajitas, ¿verdad? Tengo que hacer estas cosas para que mi vida espiritual esté bien.
Pero te pregunto, ¿a dónde está tu corazón? ¿A dónde está tu corazón? Y si no le das atención a la condición de tu corazón, puedes llegar a un punto en donde estás tan lejos Y estás tan lejos que ni lo puedes percibir porque has estado midiendo la salud espiritual por un estándar equivocado.
Este pueblo con los labios me honra, pero su corazón está muy lejos de mí. ¿Es posible que creyentes se alejen de su primer amor y aún así estar ocupados en el nombre de Dios? Si no lo crees, simplemente lee las siete letras a las siete iglesias y lee la letra a Éfesos en el libro de Apocalipsis. Ellos estaban en buena doctrina. Estaban llenos de actividades en el nombre de Jesús, pero se habían alejado de su primer amor.
¿Cuál es la condición de tu corazón? Ten cuidado de ofrecerle a Dios lo que es externo en vez de darle a Él tu corazón.
La última exhortación, asegúrate que tus palabras estén rendidas a la Palabra de Dios. Y asegúrate que tus palabras sean sinceras también. La distinción en el versículo 4, porque Dios dijo, y en el versículo 5, pero ustedes dicen, piensen esto, ¿tus palabras están rendidas a las mismas palabras de Dios? Así es que evitas poner la tradición sobre las Escrituras. Así es que evitas darle autoridad a algo que no tiene autoridad. Y es de llenar tus palabras, tu corazón, tus estándares, tu vida llena de la Escritura.
Asegúrate que tus palabras estén rendidas a las palabras de Dios. No te acortes de lo que Dios ha dicho, ni tampoco vayas más lejos de lo que Dios ha dicho. Sepan la diferencia entre lo que Dios dice y lo que tú o otras personas dicen acerca de lo que Dios dice, para que lo que digamos esté rendido siempre a lo que Dios ha dicho.
El legalismo es una palabra que es mal utilizada a menudo, a menudo de una forma cruel. No es legalismo el obedecer a las Escrituras ni tener importancia a obedecer las Escrituras. No es importancia el caminar de una forma sabia. No es legalismo el buscar vivir una vida santa y poner disciplina y esfuerzo para vivir esa vida cristiana. Eso no es legalismo.
Pero lo que lleva el legalismo, hablando de la justificación delante de Dios y el legalismo de cómo vivir la vida cristiana, estas dos cosas se conectan con la palabra de la autoridad. Y la forma de resolver esto es simplemente pensar siempre, ¿qué es lo que Dios ha dicho? En la palabra de Dios es donde la autoridad verdaderamente se encuentra. Y si ves eso, si puedes contestar con un amén.
Oremos, hermanos. Padre, te damos gracias por tu revelación que nos has dado. Gracias por tu palabra, Dios, que en nuestras propias vidas podamos reconocer la diferencia entre lo que tú has dicho y la diferencia entre lo que nosotros decimos que tú has dicho. Déjanos entender esta diferencia y déjanos saber cómo aplicar estas cosas a nuestra vida. Exórtanos siempre acerca de cómo vivir vidas que son santas y rendidas a ti, pero que no vivamos como jueces y actuemos como jueces, como si fuéramos tú, porque tú eres el juez.
que sepamos la diferencia entre tradiciones y mandamientos, y que podamos amarnos a cada uno de nosotros, y nos podamos amar con el verdadero entendimiento de que el juez está a la puerta, para que te demos a ti lo que te pertenece a ti, y que podamos vivir de una forma con las cosas en mente que nos pertenecen a nosotros. que te podamos dar honra a ti y te pedimos todas estas cosas en tu nombre. Amén.
Parémonos, hermanos.
Tradiciones o Mandamientos?
Series Spanish Translation
La obediencia a Dios esta guida principalmente por amor a El, no por tradiciones o costumbres que tratan de agradar a Dios por medio de sus obras , no podemos sustituir los mandamientos del hombre por los preceptos de Dios.
| Sermon ID | 12822130255996 |
| Duration | 50:57 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Matthew 15:1-9 |
| Language | Spanish |
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