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Romanos 12.1 Por consiguiente,
hermanos, os ruego, por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros
cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que
es vuestro culto racional. Amén. Vamos a pedirle a Dios
nuevamente que nos ayude a entender su palabra. Señor y Dios, tú
nos cansamos de orar y pedir de tu gracia necesaria. Padre,
mira que en nuestro corazón, como Adán, nos rebelamos contra
tu palabra y contra todo orden que tú estableces. Danos un corazón
sencillo y humilde para escuchar tu voz. Ayúdanos a examinarnos
a nosotros mismos para ver si andamos en la fe. Permítenos el poder agradarte
en todo lo que hagamos. En el nombre de Jesús te lo pedimos.
Amén. Diga hermanos, nosotros estamos
viendo la adoración a Dios y la estamos viendo de una manera
pública. Hemos tocado ya el principio de esa adoración que viene desde
la adoración a Dios, una adoración en la eternidad y una adoración
que estuvo sellada por un pacto de redención, un pacto que lo
vimos en todo el Antiguo Testamento. en el Antiguo Testamento cuando
Dios estableció ese pacto a este pacto le llamaron el Antiguo
Pacto y ese pacto se renovó una y otra vez en Adán, en Noé, en
Abraham, en Isaac, en Jacob, en Israel y así fue de una generación
a otra hasta llegar al Nuevo Pacto El nuevo pacto lo encontramos
en el Nuevo Testamento y este nuevo pacto es hecho por Jesucristo
en su sangre y en su cuerpo. Esta adoración se realizó siempre
apartado por un día de reposo necesario para la humanidad.
porque la humanidad estaría ocupada en el trabajo, en la administración,
en el gobierno de la creación. Como encontramos en Génesis capítulo
1 versículo 26 en adelante. Que Dios dice al hombre, gobierna,
sojuzga la tierra, eso parte del trabajo del hombre, labrar
la tierra. Entonces, Dios establece un día
de reposo en el Antiguo Testamento con ese fin, de que el hombre
luego de su trabajo reposara, adorara a Dios, descansara, glorificara
a Dios conociéndole y amándole. Cuando llegamos al Nuevo Testamento,
nosotros encontramos que de ese día de reposo se hizo un cambio
al día del Señor, el Señor Jesucristo, el día en que se celebra la resurrección
del Señor Jesucristo, el día en que se celebra la venida del
Señor, el Espíritu Santo, el día en que se celebra la nueva
creación de una vida nueva en Cristo, en los hombres. Entonces ahora los apóstoles,
como decíamos, con la autoridad de Cristo en su mano, apartan
un día del otro y le llaman al domingo el día del Señor. Yo lo podría llamar Sabbat, el
Sabbat cristiano, como muchos antiguos reformadores le llamaron.
sabat porque mantiene el espíritu del día de reposo la palabra
sabat es sábado el día de reposo el espíritu de ese día pero en
el día que los apóstoles separaron para diferenciar una fiesta un
pacto antiguo del nuevo pacto una fiesta de la otra entonces
hemos visto poco a poco todo eso en varios sermones hoy vamos
a seguir viendo los cuidados que debemos de tener en cuenta
para adorar en el día del Señor. Al hablar de adoración hemos
dicho según el Juan capítulo 4 que Dios está llamando a adoradores,
adoradores que adoren en espíritu y en verdad, reflejando en espíritu
todo el ser del hombre y la verdad como toda la verdad, la palabra
de Dios revelada en las escrituras y revelada en Cristo. Entonces
Dios quiere que lo adoremos con todo nuestro ser, con todo el
espíritu del hombre, pero también con la verdad, revelada en Dios
en su palabra y en la persona de Cristo. Entonces, Dios está
llamando a adoradores que adoren al Padre en Espíritu y en verdad.
Y Pablo prácticamente casi usa la misma frasología de Juan en
el capítulo 4. Y es lo que estamos leyendo en
Romanos capítulo 12. Juan prácticamente casi dice
lo mismo, solamente con términos diferentes. Un poquito más elaborado. Dice Juan, Pablo en Romanos 12.1. por consiguiente y esa palabra
por consiguiente es una conexión con lo que él viene diciendo
Pablo viene diciendo ustedes son salvos por la fe Dios los
ha declarado inocentes Dios los ha perdonado a través de Jesucristo
ya ustedes son limpios tienen el sello del Espíritu Santo en
sus vidas ahora son nuevas criaturas salvos por fe Por consiguiente,
ahora que son hijos de Dios, salvos por fe, hermanos, os ruego,
por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos
como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro
culto racional. Juan decía, adoren a Dios con
todo vuestro espíritu, Juan Pablo está diciendo presente en vuestros
cuerpos como sacrificio presente vuestro cuerpo como sacrificio
vivo y santo es decir todo vuestro cuerpo presente Pablo está pensando
Pablo está pensando en la mente en el alma en todo el ser igual
que Juan que es lo mismo que Dios demanda en el primer mandamiento
como debo de amar a Dios con toda mi alma, con toda mi mente,
con todo mi corazón, con todas mis fuerzas. Tanto Juan como
Pablo están señalando hacer el primer mandamiento. La adoración
debe estar centrada en Dios. La adoración debe ser hecha con
todo el alma, con todo el cuerpo, con todo el ser. Y ese es nuestro
culto racional. El centro ya no es la capilla,
o en aquellos días de Israel, el templo de Jerusalén. No, el
centro ahora de la adoración se va a concentrar en el pueblo
de Dios. Donde el pueblo se reúne para
levantar adoración y alabanza a Dios, para escuchar la voz
de Dios a través de su palabra. Y esto no se hizo solamente en
el Nuevo Testamento. Esta mañana en la Escuela Dominical
leíamos Deuteronomio 31, como recordarán, y allí veíamos a
Moisés reuniendo a todos para enseñar en la Palabra de Dios,
para instruirlo. Es algo que continúa de generación
en generación, de un pacto antiguo al nuevo pacto. Hoy queremos
ver, amados hermanos, los cuidados que debemos tener en cuenta para
adorar a Dios. Hay cosas que tenemos que considerar. Si nosotros queremos adorar a
Dios con todo nuestro ser, decíamos en el mensaje anterior, con todo
nuestro corazón, es una adoración del corazón. Pensando en el corazón como el
centro de todo el ser del hombre. Es una adoración donde el alma
está incluida. donde mi gozo está en Dios, donde
mi expectativa está en lo que Dios va a hacer, donde yo estoy
con humildad esperando la voluntad de Dios a través de lo que Él
va a hacer, donde yo estoy orando para que Dios descienda con poder
sobre su iglesia y sobre mi alma de manera especial o particular.
Yo estoy adorando con todo mi ser. Sin embargo, amados hermanos,
Nosotros necesitamos tener, si deseamos tener una adoración
donde, como dice aquí, sea un sacrificio agradable a Dios,
hay que tener cuidado de algunos detalles. Para poner un simple
ejemplo, dos jóvenes, hijos de Aaron, no tuvieron cuidado de
lo que presentaban a Dios. y dieron a Dios un fuego que
Dios no le había pedido. Usted dirá, pecado, espérate,
no necesariamente era un fuego pecaminoso, pero si era un fuego
que Dios no le había pedido. Consecuencia, Dios no aceptó
su adoración y los mató. No lo aceptó. Yo no he pedido
eso. Eso es, usted está actuando por
encima de mi mandato y trajo juicio sobre esos jóvenes. Por
esa causa, nosotros, pensando en que Dios es un Dios justo,
bueno, compasivo y celoso, tenemos que procurar mantenernos en los
linderos que Él ha establecido. Y por eso, estos cuidados. En
primer lugar, queridos hermanos, si deseamos presentar a Dios
un culto racional agradable a Dios, cuidémonos de acercarnos a Dios
conscientes de la realidad en que nos encontramos. ¿Qué es
lo que realmente está pasando aquí? ¿Qué es lo que está sucediendo
aquí? Bueno, usted dirá, nos estamos reuniendo y cantando
a Dios. No, no es eso lo que está pasando
aquí. Bueno, nos estamos reuniendo y estamos teniendo comunión con
los hermanos. No, no es eso lo que está pasando
aquí. Eso no es eso, esto. Entonces,
¿qué es lo que está sucediendo? El Cuerpo de Cristo, la Iglesia,
se está reuniendo para presentar adoración al Dios Eterno, al
Todopoderoso que está en su trono y que está en medio nuestro recibiendo
dicha adoración. Y este pueblo lo está haciendo
en espíritu y en verdad. con todo el ser, con todo el
alma, con todas nuestras fuerzas. Eso es lo que está sucediendo
ahora. No nos estamos reuniendo para cantar. Ay, que a mí no
me gusta. No, ese no es el objetivo que
te guste. El objetivo es adorar a Dios. Ay, mira que yo creo
que deberíamos pintar la iglesia de verde, un verde más bonito.
Ese no es el objetivo. No es la decoración el objetivo.
No, pero deberíamos hacer cambios. Está bien, pero ¿cuál es el objetivo?
La adoración a Dios. Dios es el objetivo. Es para
eso que venimos. Y debe hacerse en espíritu y
en verdad. Hay un pasaje en Hebreos que me gustaría que leyéramos.
Hebreos, capítulo 12, versículo 28. Hebreos 12.28 Por lo cual, puesto
que recibimos un reino que es incomovible, demostremos gratitud
mediante la cual ofrezcamos a Dios un servicio aceptable con temor
y reverencia. Hay tres aspectos que dice el
escritor a la carta a los hebreos. tú quieres un culto, presentar
un culto aceptable delante de Dios demuestra gratitud veíamos
el domingo pasado, ven con gozo, con alegría, dando gracias a
Dios por lo que te ha bendecido ven con alegría, expectante de
lo que Dios va a hacer a través de su palabra, a través de los
hermanos, a través de la relación con todo a través de la oración,
ven con expectativa Y aquí está diciendo ven con gratitud, con
esa expectativa. Mediante la cual ofrezcamos a
Dios un servicio aceptable con temor. Y la palabra aquí temor
es un temor reverente, un temor de amor hacia Dios. Un temor
donde yo reconozco que Él es Dios y yo su hijo. donde yo voy
a adorarle con toda mi alma porque le amo, pero con reverencia porque
se lo merece. Con temor y con reverencia. No es cualquier tipo de adoración.
Lo que él demanda es lo que nosotros vamos a presentar. No el invento
de alguien que hoy se levantó con el pie izquierdo y quiere
pasarse la mañana entera cantando. o la mañana entera orando, o
la mañana entera dando vueltas. No, no son ni los inventos míos
ni los inventos suyos. La reverencia se logra haciendo
y detrayendo lo que él demandó en su palabra, o demandó a su
pueblo. Entonces, algo que tenemos que
tener en cuenta, hermanos, al acercarnos a Dios, seamos conscientes
de lo que venimos a hacer. Seamos conscientes de la importancia
de esto. Piense en esto. Dios, quien puede
dar respuesta a la más pequeña o más grande de tus necesidades,
está aquí. Pídele en oración. Dios está
en su trono, aquí en su iglesia, recibiendo tu adoración. ¿Cómo
es tu adoración? ¿Qué le presentas a Él? lo peor? lo mejor? lo que te sobra? que es lo que presenta delante
de Dios? considera lo que estás haciendo y pon este peso de lo
que significa presentarse del todo poderoso porque es lo que
está sucediendo ahora estamos delante del todo poderoso ahora
mismo Su Espíritu se pasea, como lo hacía aquellos días en la
creación, en el principio, creando en nosotros entendimiento, creando
entre nosotros regeneración, vida nueva en los pecadores,
creando entre nosotros. Su Espíritu está libremente caminando
entre nosotros. Cristo está sentado recibiendo
toda alabanza y todo sacrificio que presentamos aquí. Las tres
personas de la Trinidad tienen sus ojos puestos sobre nosotros. Es lo que está sucediendo, hermanos,
amados hermanos. Comprendamos qué está pasando,
pero también recordemos que debemos desvestirnos con humildad. Si yo voy a presentar algo delante
de mi papá o de mi mamá y yo hago esto, mira ahí está lo que
me pediste y se lo tiro. ¿Cómo así que tú le tiraste algo
a tu papá, a tu mamá? ¿Qué él te pidió? Es una falta
de respeto, de cuidado, de honra, de amor. ¿Cómo tú le tiras la
comida a tu papá? Ahí está la comida y se la tira
y se bota un poco por aquí. Un desorden la comida. Si tú
como padre te comes una cosa así, ¿tú crees que está mal?
No es aceptable. Mi hijo tiene que presentarme
algo ordenado, bonito, con amor, porque yo soy su padre, con respeto. Queridos hermanos, Dios espera
que nosotros presentemos una comida, una adoración, una alabanza
a sí mismo con respeto, con honra, con amor, con humildad. Primera de Pedro 5.5 está antes de Apocalipsis y antes
de Juan. Primera de Pedro capítulo 5 Versículo 5. Asimismo, vosotros, los más jóvenes,
estáis sujetos a los mayores, y todos revestidos de humildad
en vuestro trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios,
pero da gracia a los humildes. Observen ahí cómo Dios nos llama
a tener un espíritu humilde. Y eso lo veíamos en el mensaje
anterior. Dios espera que cuando nos presentemos tengamos el corazón
humilde para recibir su bendición, su enseñanza, su amonestación,
su disciplina. Lo que Él me manda. Tengo que
venir con un corazón humilde para cambiar. porque yo estoy
aquí para aprender la palabra de Dios y hay cosas que yo creo
que están bien pero cuando Dios le apresenta su palabra no están
bien y yo necesito un corazón humilde para dejar lo que está
mal y cambiarlo por lo que está bien por eso necesitamos humildad
y uno de los principales problemas del orgullo, es decir, falta
de humildad es que comúnmente resiste a Dios. Resiste a Dios. Resiste su palabra. Y Dios, que
es un Dios de amor, lleva a sus hijos a cambiar de algo malo
a algo bueno. Y a veces de algo bueno a algo
más excelente. Pero señor, yo soy cristiano
y yo no necesito cambiar. Si mijo, hay alguien que necesita
cambiar, aún como cristiano. Aún como cristiano. No, pero
yo no necesito cambiar. Yo soy casi perfecto, dirá la
persona inconversa. No mijo, tú no eres perfecto,
tú eres pecador. Y peor aún, tú vas corriendo
al infierno eterno. Pero cómo va a ser? Yo no mato,
yo no robo. ¿Pero tú mientes? ¿Tú engañas?
¿Tú no adoras a Dios como Él demanda en Su Palabra? ¿Tú has
codiciado a la mujer de tu prójimo en tu corazón? ¿O no es así? ¿Tú has mirado y has codiciado
los bienes de otros? ¿O no es así? Entonces, ¿Tú has
pecado contra Dios? Arrepiéntete. Ah, pues yo pensaba
que estaba bien. No, necesitas conocer a Dios. De esa manera necesitamos humildad
porque Dios va a tratar con nuestras almas a la luz de su palabra
y necesitamos, tenemos que venir al culto con estas dos cosas. corazón agradecido porque Dios
es bueno gozoso porque estamos a la expectativa Él nos va a
visitar hoy va a hablar a nuestras almas el Espíritu Santo se va
a pasear con libertad oremos para que Él hable el corazón
de mis niños que son inconversos y se arrepientan y el Espíritu
Santo de un nuevo nacimiento oremos para que el Padre esté
en medio nuestro ministrando nuestras almas Es así con esa
expectativa que tenemos que venir aquí. Atentos a lo que Dios va
a hacer. Esto no es un relajo. El Creador
que dice que los cielos de los cielos no le pueden contener,
está aquí hermanos. Esto no es un juego. De ahí que
Hebreo nos dice, consideren la reverencia y el temor y el agradecimiento. con que deben estar combinados
estos tres elementos, agradecimiento, Salmo 100, entrar por sus puertas
con acción de gracias, con alabanza, grande es el Señor, con reverencia,
trayendo un corazón gozoso, humilde, temeroso, un corazón que le adora
solamente a Él, pero también ofreciendo lo que Él pide, ofreciendo
lo que Él pide. Hay cosas que Dios no pide que
no tienes que traerle. No la traigas. Sencillamente
no la traigas porque Él no la pidió. Algo que no debe traer
es el orgullo. No lo traigas. No nos ayuda,
ni a ti ni a mí, porque Él quiere un corazón humilde. Todas tus
quejas que por tal vez no orar, estás quejándote. Todas tus quejas
déjalas afuera. Entra por sus atrios con alabanza,
con acción de gracia, con gozo, porque Él es bueno y para siempre
es su misericordia. Y cuida estas cosas porque tú
necesitas y yo necesito adorar a Dios en sus términos, en sus
términos, en lo que Él demanda. Pero algo también práctico, como
lo que hasta ahora hemos estado hablando, nosotros, amados hermanos,
también tenemos que cuidar de la manera en que nos presentamos
delante del Señor. Algo que nos dice Romanos 12.1,
vuelva allí, por favor. Algo que nos dice Romanos 12.1
muy interesante es esto, Os ruego por las misericordia de Dios
que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo y santo. Observen que está hablando del
cuerpo. El cuerpo como el alma para Dios son necesarios. Cuando
Adán iba a pecar, a ellos se les ocurrió la muy mala idea
de usar hojas para taparse, para cubrirse. Pero Dios no vio eso
como bueno. Dios mató animales y los cubrió
con la piel de animales. Les hizo un vestido que protegiera
su desnudez, pero también que los guardara del frío. Que los
protegiera realmente de las condiciones de un mundo en pecado. Observen que Dios tiene cuidado
del alma y del cuerpo. Cuando le envía su Santo Espíritu
para restaurar nuestra alma y darnos vida eterna, Él está restaurando
el alma, pero también el cuerpo, porque el cuerpo también va a
resucitar cuando Cristo venga. No solamente el alma se va a
levantar, el cuerpo también. Ambas cosas, el cuerpo y el alma
se van a levantar y estarán en la presencia de Dios perfectos.
Por eso, hermanos amados, nuestro sacrificio también incluye nuestro
cuerpo. Y como nosotros estamos entre
pecadores, cuidémonos de las siguientes cosas. En primer lugar,
1 Timoteo 2.9 Primero decimos Teo 2.9. Así
mismo, 1 Timoteo 2.9 Que las mujeres se
vistan con ropa decorosa, con pudor y modestia, no con peinados
tentosos, no con oro o perlas, o vestidos costosos, sino con
buenas obras, como corresponde a las mujeres que profesan la
piedad. Observen, queridos hermanos,
cómo en este pasaje Dios también toma en cuenta nuestro cuerpo. Porque el cuerpo exterior es
un reflejo de lo que está sucediendo en nuestro corazón, el interior.
Y así como Pablo dice en Romano 12.1, presenten vuestros cuerpos. ¿Cómo deben de ser presentados
nuestros cuerpos? deben ser representados con pudor,
con modestia, con decoro y voy a aclarar esto de una manera
bien sencilla Pablo continúa enseñando aquí que la vestimenta
y su orden también es parte de nuestra presentación a Dios Pablo
está enseñando aquí que nuestra vestimenta y su orden En la adoración
es importante. Lo primero que Pablo reconoce
aquí es el deseo legítimo de la mujer o del hombre de adornarse. Y adornarse es algo correcto
y legítimo. Lo único que él llama para que
haya un control y los creyentes lo tomen en cuenta. Hermanos,
es importante adornarse. arreglarse. Pero cuidado, no
exageren. En aquellos tiempos como en estos,
tal vez algunos queremos ponernos hasta joyas en el cabello. En
aquellos tiempos las mujeres hacían eso, se ponían joyas,
se ponían oro en la vestimenta. Y tal vez en una situación particular
se puede llamar o prestar a eso, pero para la adoración a Dios,
para presentarnos a Dios. Estas cosas no son necesarias. Pablo señala, el decoro, la vestimenta
correcta, la limpieza en el vestir está correcto. Pero cuídense,
amados hermanos, de los excesos, de las extravagancias, de la
exageración. Entonces, el adornarse, adornar
su cuerpo, es lo que se le está llamando aquí la atención. Vístanse
con un orden, con arreglo. Porque ustedes van a presentar
una adoración donde no solamente el alma, también el cuerpo está
incluido. No solamente el alma. No, porque
hay que adornar a Dios con todo el corazón. Sí, eso es cierto.
Eso es cierto. Pero toma en consideración que
tú estás entre pecadores y que tú tienes que amar a tu prójimo
también al momento de adorar. ¿Cuáles son los conflictos entre
los hombres y las mujeres? ¿Cuáles son las diferencias entre
el hombre y la mujer? ¿Cuáles son las dificultades
que si salimos de la iglesia en la sociedad hay entre hombres
y mujeres? Por ejemplo, el vestir. Imagínense
esto, voy a poner un ejemplo. En la sociedad hay dificultades
porque ahora estamos encontrando que las mujeres andan tan poco
vestidas que son una tentación para hombres pecadores, tanto
en la sociedad como en la iglesia. Entonces, el orden tiene que
ver también con eso. El decoro tiene que ver con eso.
Y voy a añadir esa parte del decoro. Así como Dios quiere
que la mujer y el hombre anden ordenados, que se vean bien sin
irse a los extremos, al descuido total, como a una extravagancia
en el vestir más de lo necesario, Así como Dios quiere un orden,
una vestimenta ordenada, arreglada, también añade lo que tiene que
ver con la modestia, con la pureza, con el cuidado. Es decir, que
en el orden de tu vestimenta, cuídate al venir a adorar a Dios,
de que haya pureza y modestia. eso significa que tú no estás
mostrando lo que solamente le corresponde a tu esposo ver y
viceversa que tú no estás mostrando lo que solamente le corresponde
ver a tu esposa porque así como hay necesidad de la modestia
de la mujer lo hay también del hombre a los dos extremos entonces
amados hermanos aquí Pablo nos dice en 1 Timoteo 2.9 Las mujeres se vistan con ropa
decorosa, con pudor y modestia. Debe haber orden, belleza. Dios no quiere que la mujer se
vista de forma sucia y descuidada. Ay, yo soy cristiana y no me
peino. Ando con zapatos sucios, ando
con ropa sucia. Eso no es orden. Eso no es decoro. Dios quiere que usted ande de
forma ordenada, bonita, que usted se arregle. Ahora, cuídese de
los extremos, de los extremos. El completo desorden es un extremo. Yo he visto gente que dicen,
yo soy cristiano y por eso yo no me arreglo el pelo. Yo soy
cristiano y por eso no, la mujer no se pinta. Yo soy cristiano
y por eso hago, dejo de hacer muchísimas cosas. y porque se van a los tres extremos.
Y el Señor dice, señores, ni a un lugar ni al otro, anden
de forma ordenada. Recuerden que estamos en el templo
del Señor y tú con corazón humilde y gozoso te vas a presentar a
Dios. Pero no olvides el contexto. No olvides que estamos en la
iglesia, compuesta no por ángeles, sino por pecadores. Por lo tanto,
ven ordenadamente, que se vea bonito, que no huela mal, que
huela bien. Y, por favor, que tú te vistas
con la pureza que va a ayudar o a permitir que los hombres
de aquí puedan adorar tranquilos, sin la lucha de estar mirando
para el cielo, porque no pueden bajar la cabeza, porque todas
las hermanas están desnudas. Entonces tú ves los hombres,
y creo que tú miras para el techo. ¿Para dónde vas a mirar? Y eso está sucediendo en la iglesia
de hoy. en lo que las mujeres creyentes
han dejado de amar a su prójimo para decir que miren para otro
lado. Ajá, pues entonces el centro
eres tú. Es decir, tú no vienes a adorar
a Dios, tú vienes a para qué, para tú brillar y sobresalir.
Pablo busca al momento de, y recuerden que estamos hablando de la adoración,
al momento de adorar a Dios, recuerda que tú debes de modelar,
tienes que mostrar la fe que hay en tu corazón. Es una fe
centrada en Cristo y que te manda a amar a tu prójimo como tú te
amas a ti mismo. Por lo tanto, al adorar a Dios,
hermanos, cuidémonos, de nosotros presentarnos en el culto, en
la adoración, desordenadamente, pero también inmodestamente. Por eso, amadas hermanas, hay
buenas prácticas culturales que llaman la atención. En el caso
de los judíos, ellos usaban un vestido largo. Largo, no mini
falda. Largo. Tanto hombres como mujeres. Las mujeres de una forma y los
hombres de otra. En nuestro contexto ya no es
así. En nuestro contexto ahora tenemos
pantalones para los hombres y falda para las mujeres. Y yo estoy
hablando de forma cultural. Cultural. Por eso es que hay
que evaluar la cultura a la luz de la palabra. ¿Eso significa
que tenemos que volver los hombres a los vestidos de los judíos?
No. ¿Eso significa que las mujeres
tienen que volver a los vestidos de las judías? No. Pero tenemos
que evaluar a la luz de la palabra, si el objetivo es el decoro,
si el objetivo es adorar a Dios, entonces procuremos tener una
vestimenta gobernada por esto, por pudor y por modestia. Y si
en esta cultura se apoya de esa manera, hermana, apoye eso y
promuévalo. ¿Qué usa la mujer aquí comúnmente?
O faldas. Es un excelente vestimenta. Cuando
nos referimos a faldas largas. A faldas que cubra su cuerpo. Porque ese cuerpo es suyo, es
para su esposo. No es para lo que están mirando
alrededor. Y yo pienso que hay muchos hombres
que en su machismo promueven el abuso y maltrato a la mujer
utilizando esto de la falda. Yo pienso que sí. Sin embargo,
amados hermanos, no vamos a generalizar, no generalicemos. Porque lo que
es correcto es correcto, aunque el hombre más bruto lo diga. Él es bruto, pero es correcto.
Entonces, lo incorrecto es incorrecto, aunque el presidente lo diga.
Si es incorrecto, es incorrecto. Entonces, nosotros tenemos un
parámetro que va más allá de lo que la gente diga. Por eso,
nosotros sí apoyamos el uso de la falda en la mujer. Una falda
holgada. Una falda que corresponde a mujeres
piadosas. Eso quiere decir de antes que
la mujer no puede usar pantalones. Eso es parte de lo que es la
libertad de la persona. Ahora, tenga esto pendiente. Pudor y modestia. Si por tus
pantalones los hombres impíos hacen así, créanme que no son los hombres
impíos que están mal. Examine usted primero. ¿Son tus pantalones
chicle? donde esté la figura tuya se
dibuja entonces no hay que ser un cristiano muy estudiado para
saber que si usted se pone un pantalón pegado los hombres se
le van a quedar mirando entonces con cuidado usted examina su
ropa porque usted puede vestir y si no encuentra un pantalón
decoroso ligero que se pueda hacer ancho, que le permita guardar
su cuerpo para su esposo, entonces Madre Hermana use falda. Y no
aquellas faldas que son ajustaditas, en las que las mujeres andan
caminando que parecen pingüinos, porque no pueden extender las
piernas, porque no le permite, la falda es pegadita, es lo mismo
que un pantalón chicle, una falda chicle. Entonces usted ve que
muchas cristianas vienen a la iglesia, sí, con la falda que
les llega a los tobillos, pero mire, más pegaque. Entonces, aquí hay un... tenemos que recordar, y yo voy
a extender esto un poquito más allá, yo sé que estoy hablando
de la adoración, ese es mi objetivo ahora, pero aún estando en el
mundo, amadas hermanas y amados hermanos, si nosotros como creyentes
andamos como las del mundo, No importa que usted diga que usted
es cristiano, la gente va a pensar que usted es del mundo. Profese
su fe, no solamente con sus palabras, sino también con lo que usted
hace y como se viste. Piensa en estas cosas y medite,
porque lo importante aquí es saber si estamos glorificando
a Dios con lo que hacemos. Si Dios, al momento de tú acercarte
a la iglesia y le adoras, con tu patrón y ajustado, va a estar
agradado. Piénsalo. Porque aquí según el
texto que leímos en I Timoteo, no, no va a estar agradado. Porque
tú no estás pensando en tus hermanos, en los hombres que están aquí,
que tienen ojos y que luchan por su corazón y su pecado. Los
hombres son pecadores. Aquí no vemos ángeles, se lo
digo desde ahora, somos pecadores. y necesitamos ayudarnos mutuamente.
De ahí que un hombre que llama la atención a otro, fulano, ¿qué
tú estás mirando? Mire para adelante. Eso es importante. Tenemos que amonestarnos y tratarnos
con amor los unos a los otros. Por lo tanto, cuidémonos de andar
de forma decorosa. En otro sentido, para dirigirnos,
para cuidarnos al celebrar el culto de adoración, También tenemos
que tener cuidado de las personas que dirigen la adoración. Y esto
es un foco importante. Muchas veces nosotros queremos
adorar a Dios, pero aquí estamos poniendo en la adoración o en
dirigir la adoración. Dios en 1 Timoteo 2, 11 al 14,
ahí mismo en 1 Timoteo 2, lo primero que encontramos es
lo siguiente. Que la mujer aprenda calladamente, con toda obediencia. Yo no permito que la mujer enseñe
ni que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que permanezca
callada. Porque Adán fue creado primero
y después fue Eva. Y Adán no fue el engañado, sino
que la mujer, siendo engañada completamente, cayó en transgresión.
Yo no te veo aquí algo importante. En el culto de adoración es el
hombre quien tiene que dirigir, no la mujer. Se ven como lo enseña
aquí la palabra. Yo no quiero que la mujer enseñe
en el culto, que ejerza autoridad sobre los hombres que están aquí.
Es una enseñanza clave. Porque recordemos, para irnos
un poquito hacia atrás, al Antiguo Testamento. ¿Cuántas sacerdotas
¿Cuántos sacerdotes mujeres había en el Antiguo Testamento? Que
ustedes recuerden. Ninguna. Estaba la sacerdotisa
de Baal, de los paganos. Pero ese no es un ejemplo que
nos completa a nosotros. Los impíos tenían sacerdotisa, pero
ojo, ¿para qué? Para que tuvieran relaciones
sexuales con todos los hombres que llegaran. no eran sacerdotisas
muy santas, eran prostitutas para la adoración a Baal, ojo
con eso. En el nuevo pacto tampoco encontramos
dentro de los apóstoles a una mujer, de los hombres señalados
por Dios para predicar el Evangelio. Hermanos, esos ejemplos nos ayudan
a nosotros a observar, a aprender, a entender que no es que Pablo
tiene nada contra las mujeres. No, todo lo contrario. Dios llamó
a amar a la mujer, a honrar a la mujer. Dios lo llamó y así lo
dice en Efesios capítulo 5, versículo 30, en adelante. Sin embargo,
hay un orden que Dios estableció. Usted no va a encontrar sacerdotes,
levitas, mujeres en el Antiguo Testamento y mucho menos en el
Nuevo. No es nada en contra de la mujer. Dios ama a la mujer
y hizo a la mujer a su imagen. Quiero que esté claro eso. Ahora,
en la iglesia, Dios quiere que el hombre sea el que ejerza autoridad
para instruir, para enseñar, y da dos ejemplos bíblicos del
Antiguo Testamento. Primero, Adán fue creado primero. Valga la redundancia. Y segundo,
Eva fue la que cayó entre la agresión. Esos dos ejemplos utilizan
Pablo para mantener el orden. Y entonces eso significa que
a través de la enseñanza, Dios colocó al hombre para que guardara
y protegiera a su mujer. Eso quiere decir que la mujer
no va a hablar. Hermanos, cuando nosotros oramos todos juntos,
las mujeres también están incluidas. Cuando estamos aprendiendo todos
juntos, todos estamos incluidos, hombres y mujeres. Ahora en lugar
de autoridad, Dios espera que sean hombres. Y un último ejemplo. ¿Dónde usted ve en el Nuevo Testamento
que Pablo o algún apóstol estableciera pastoras? ¿Verdad que no aparece? ¿No aparece? Entonces, amados
hermanos, aunque el feminismo con el error de supuestamente
libertar a la mujer quiera meter en la iglesia a punta de pistola,
a punta de fuerza, que la mujer también sea pastora en la iglesia,
queridos hermanos, eso es un error, eso es un invento, que
no tiene ningún sustento en la Biblia entera, su único sustento
es con los baales y también con los pueblos paganos. Ese es su
único sustento y no es un sustento agradable a Dios. Por lo tanto,
lo único que tenemos que notar aquí es que si nosotros vamos
a colocar a líderes que prediquen y enseñen la Palabra, estos deben
ser hombres que puedan ejercer autoridad de la Iglesia. Hay
que tener cuidado de eso para preservar la iglesia del error.
Porque aquí no es un problema, como mencionó nuevamente, un
problema de conflicto entre sexos. Eso no es el problema. Para Dios
no hay conflicto en ese sentido. El punto aquí es que hay un orden
bíblico que es necesario mantener. Esta no es la casa de Dante.
Ni la casa de los hermanos. Esta es la casa de Dios. Y no
me refiero a las paredes. Me refiero a cada uno de ustedes.
Ustedes son la casa de Dios. Todos juntos somos la casa de
Dios. Y en la casa de Dios se debe de hacer y se debe de traer
lo que Dios demanda. De ahí el cuidado que tenemos
que tener. Venimos a adorar. ¿Qué es lo
que Dios pide? Cuidémonos de traer lo que Dios pide. el que
dirige el culto un hombre debe ser maduro espiritual un hombre
espiritual y maduro que conozca a cristo como salvador y señor
no puede dirigir aquí un hombre impío tiene que ser un creyente
un hombre que haya dado testimonio de su fe un hombre que ha demostrado
ser un hijo verdadero de dios no un impío Un hombre que ame
a Dios y coloque a Dios sobre todas las cosas, en su alma,
en su mente y corazón. Que sea devoto de Dios, humilde
ante Dios. Un siervo de Dios. Que esté dispuesto
a servir a cada una de sus ovejas. ¿Qué fue lo que el Señor Jesucristo
le dijo a los discípulos? Ustedes están peleando por ser
el primero. No, no peleen. Es muy sencillo. El que quiera
ser el primero debe de servir a todos. No hay que pelear, es
servir. Y el Señor Jesucristo se lo dijo.
El hombre de Dios que está sirviendo a Dios en el culto debe de ser
un creyente genuino y verdadero, uno. Y debe de ser un hombre
de Dios maduro, espiritual. quien dirige nuestra adoración
a Dios en el culto debe ser un hombre que conoce claramente
las doctrinas de la palabra de Dios. La palabra doctrina significa
enseñanza. No puede ser un neófito, alguien
que no conoce nada. Pablo se lo dijo a Timoteo. ¿Usted
quiere un hombre grande en el obispado? ¡Ay, qué bueno! Muy
bueno. vamos a 1 Timoteo capítulo 3
ahí mismo 1 Timoteo 3 palabra fila es esta si alguno aspira
al cargo de obispo buena obra desea un obispo debe de ser y
entonces tira la línea y un obispo debe de ser irreprochable, marido de una
sola mujer, sobrio, prudente, de conducta decorosa, hospitalario,
apto para enseñar, no dado a la bebida, no pendenciero, sino
amable, no contencioso, no avaricioso, que gobierne bien su casa, teniendo
a sus hijos sujetos con toda dignidad, no un recién convertido. no un recién convertido, un neófito. No sea que se embanesque y caiga
en la condenación en que cayó el diablo. Oiga eso. Desde el
púlpito, muchos han caído en la condenación del diablo. Porque
son unos neófitos y a alguien se le ocurrió la mala idea de
colocarlo allí. ¿Y de qué se llenó? De orgullo y de arrogancia. Y en vez de ser un siervo, Lo
que hacía era que pisaba a la gente, como un cucaracha. Por eso, debe ser un hombre de
Dios, un creyente que cree en Cristo, alguien que sea humilde,
que se someta a Cristo, alguien que conozca la palabra de Dios,
que pueda sentarse con la gente y decirle, mira, lo que Dios
dice es esto, es tu problema. Dios nos enseña su palabra y esto
es lo que Dios nos enseña. Alguien que pueda prestar oído
a la gente, y responderle con la palabra de Dios. Que tenga
el peso de las convicciones dadas por Dios. ¿Qué nosotros hacemos
en la iglesia? Desde los días de nuestro hermano
Andrés, lo primero que le pedimos a nuestro hermano Andrés fue,
Andrés, enseña la confesión de fe. Enseña las doctrinas básicas,
importantes en la iglesia local. enséñalo para que los hermanos
crezcan de forma madura fuerte y Andrés se puso a enseñar la
confesión de fe Se puso en señal la confesión de fe. Entonces,
esas enseñanzas, vamos a seguir viéndolas poquito a poquito,
más adelante, porque son doctrinas importantes. El hombre de Dios,
que va a dirigir la adoración a Dios, tiene que manejar la
confesión de fe, esas doctrinas importantes, la doctrina de Dios,
la doctrina de la Trinidad, la doctrina de las Sagradas Escrituras,
la doctrina de la fe, la soterología, cada doctrina general y principal
de la Escritura, ese hombre de Dios tiene que manejarla para
poder enseñar la Palabra de Dios al pueblo de Dios. El hombre
de Dios que va a dirigir el culto debe ser un hombre comprometido
con Cristo y con la Iglesia. Quiero que vean, amados hermanos,
que no solamente la Iglesia Debe tener un orden. Dios pone orden
también en lo que van a dirigir. Y límites. Pone límites. Usted tiene que estar apercibido
de eso. Más adelante podríamos estudiar la carta de Pablo Timoteo
y ver qué es necesario para que un hombre sea un pastor, un diácono,
un líder. Guía a otros. Y esa cosa la iglesia
tiene que saberla. para que no acepte a hombre que
no tenga esas evidencias y para que le den paso o entrada a hombre
que tengan esas evidencias, esas gracias así que amado hermano
quiero que observe con cuidado como el señor quiere que en la
adoración haya un orden desde como usted va a venir en su corazón
hasta en su vestimenta pero también en lo que va a dirigir No es
cualquiera que debe pararse allí a predicar la palabra de Dios.
Debe ser un creyente genuino, un hijo de Dios. No un muchachito
que llegó a la iglesia, se convirtió hace tres días y venga, dé su
testimonio. No. Porque en el día de hoy tenemos
iglesias que ponen a niños, a jovencitos, a neófitos, a enseñar a adultos. ¿Qué le va a enseñar? Lo que
va a lograr es que ese niño, que pudiera ser en un futuro
un buen hombre de Dios, se llene de orgullo. Y entonces tengamos
ahí al pastor Franklin. Tiene 10 años y como ya él se
ha parado a predicar 10 veces, ya cree que él puede llamar la
atención a los hermanos. Porque ya le dieron autoridad.
Terrible error. Queridos hermanos, Dios quiere
que hombres piadosos, temerosos de Él y maduros, que conozcan
la palabra de Dios, puedan enseñar al pueblo de Dios. Y en último
lugar, el hombre de Dios, apto para dirigir, debe tener un carácter
conforme al de Cristo. Y ahí encontramos el mismo texto
que leímos en 1 Timoteo 3. Ay, pero fulanito pajaromina,
él habla como un pastor. No, no es así. Él necesita el
carácter de un hombre cristiano. No es que hable como un pastor.
Es el carácter, como él es en su interior. Veamos esto. Él es irreprochable. Veamos esto. Él es marido de una sola mujer. Él es sobrio. Es prudente. es de conducta decorosa, es hospitalario,
apto para enseñar, no es un pendenciero, no he dado al vino, es amable,
es un hombre que no es contencioso, no es avaricioso, su casa está
en orden, imagínese usted, como dice aquí el pasaje. debe de gobernar bien su casa,
teniendo a sus hijos sujetos con toda dignidad. Pues si el
hombre no sabe cómo gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará
de la iglesia de Dios? Hay hombres y mujeres piadosísimos.
Cuando tú vas a su casa, tú encontrás un desorden. Ese hombre, aunque
tenga muy buenos dones, no puede ser pastor, ni diácono, ni nada.
Que organice su casa, que la ponga en orden. Y luego, veamos
si tiene el carácter para poder lidiar con personas, instruir
al pueblo de Dios. Amados hermanos, que el Señor
nos permita cuidarnos de traer una adoración a Dios que sea
según su voluntad. Aún en el cuerpo Dios lo toma
en cuenta hermanos. Aún nuestra vestimenta, porque
es parte de lo que somos en el corazón. Que Dios nos permita
con humildad examinarlos. Y si hay áreas en tu vida, en
mi vida, en la vida de todos los que estamos aquí, que usted
entiende que hay que corregirla, con amor, con sabiduría acérquese. Mira, hermano Dante, yo veo esto,
trabaja esta área, yo estoy orando por ti en esto. Eso es bueno,
amados hermanos. Porque cuando yo diga que llegué
y no necesite de su amonestación, su instrucción, yo realmente,
amado hermano, estoy equivocado. Yo también necesito seguir creciendo.
Usted necesita seguir creciendo. Yo me voy a acercar y se lo voy
a decir, con amor, con paciencia, pero se lo voy a decir. Porque
usted también me lo tiene que decir. Y tenemos que entender
que todos estamos creciendo. a la imagen de Cristo. Aquí no se pueden quedar enanos,
la gente. Todos tenemos que seguir creciendo en amor. Que Dios nos
conceda seguir creciendo en amor. Vamos a orar. Señor y Dios y
Padre, gracias te damos por tu palabra. Ayúdanos. Mira nuestras
luchas y debilidades. Dándonos la gracia de poder creer
a tu palabra, de creerte a ti, Señor. y poder cambiar con humildad
todas aquellas cosas que no te son agradables. Transformanos
para traer una mejor adoración, una mejor y más excelente adoración
para Ti Señor. En el nombre de Jesús te lo pedimos.
Amén.
06 Los cuidados en la adoración pública
Series La adoración
Los cuidados que debemos tener en la adoración pública.
| Sermon ID | 12720613146676 |
| Duration | 59:34 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Romans 12:1 |
| Language | Spanish |
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