00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Nosotros queremos seguir adelante
con ayuda del Señor. Estamos detenidos en la carta
de Pedro, primera de Pedro, capítulo 1, versículo La gracia se manifiesta en la gracia de Dios se manifiesta
en el servicio cristiano. Es decir, hermano, el creyente
tiene un privilegio en la vida cristiana. Así lo manifiesta
el apóstol Pedro. Y esto decimos entonces que la
salvación tiene un ministerio que cumplir. Toda persona rescatada,
redimida, salvada, Tiene un ministerio que cumplir y Pedro dice que
es ofrecer son el ministerio que debemos cumplir. Este son
por lo menos dos ofrecer sacrificios espirituales a Dios, que es lo
primero que Pedro enfatiza y este y también anunciar las virtudes. de aquel que nos llamó de las
tinieblas a su luz admirable. Entonces, Pedro va a enfocar,
va a tratar de mostrarle a los hermanos salvados por gracia,
redimidos por la, por, por, por, por este, la, la, la, como dice
él, en la en la primera carta, por la pura misericordia de Dios,
obviamente que vemos más adelante que ya es preordenado esta redención. Pedro dice, hermano, que el creyente
tiene que ofrecer sacrificios espirituales, ofrecer sacrificios
espirituales, así como en el Antiguo Testamento ofrecían ofrendas
aceptables a Dios. que son los holocaustos, los
famosos holocaustos, también hermanos nosotros ofrecemos,
debemos ofrecer sacrificios espirituales. Ahora Cristo, Pedro aquí Cristo
lo menciona como la piedra angular. la piedra angular que soporta
el edificio. Este, el edificio que es la casa,
como lo menciona el versículo 4. Vamos a leerlo, dice así,
1 Pedro 2, versículo 4, acercándoos a él. Ahora, acercándoos a él. El creyente tiene el deber, dice
aquí, la palabra de acercarnos a Cristo. Pedro le pone un epiteto, dice
piedra viva, piedra viva. El creyente dice debe acercarse
a Cristo quien es la piedra viva, obviamente desechada ciertamente
por los hombres, pero para Dios. es algo preciosa algo escogida
dice el apóstol pedro es para el mundo cristo es despreciable
y verdaderamente así lo es que lo podemos ver el mundo perdido
el mundo incrédulo no quiere nada no tiene y no no quiere
compromiso con Dios, y por razones, bueno, obvios, como lo vemos
aquí, porque Cristo es despreciada, ciertamente, por los hombres,
más para Dios, escogida y preciosa. Hasta que el hombre se reconcilie
con Dios, entonces, verá también a Cristo como algo precioso en
su vida. Ahora, aquí la orden imperativa,
acercándose a Él, Es algo que el creyente debe hacer. Acercarnos. Debemos acercarnos a Cristo.
A esa piedra angular, a esa piedra viviente. Para que nosotros también seamos
edificados con Él. Cristo es designado aquí en esta
carta como la piedra viva, la piedra angular que soporta todo
el edificio que es la casa de Dios. Esta calificación, hermano,
era también conocida. Ya era conocida en el Antiguo
Testamento por los lectores activos. Por ejemplo, el libro de Isaías,
capítulo 28, versículo 16, habla de la piedra desechada. O más
bien, habla más bien de la piedra angular, no desechada, pero la
piedra angular. Como también en el Salmo 118,
versículo 22 donde también el salmista habla de la piedra principal
y aquí pongo en sion dijo dios en sion la piedra angular piedra
este principal y eso hermano si lo comparamos estos dos textos
en el libro de mateo capítulo 21 versículo 42 ahí vemos hermano
que cristo recitó o sea que citó tanto el libro de de salvo como
el de isaías mostrando que la piedra que desecharon los edificadores
ha venido a ser cabeza del ángulo ahora Pedro lo vuelve a retomar
en el libro de Hechos capítulo 4 versículo 31 vamos a buscar
este Hechos capítulo 4 versículo 31 Pedro aplica que esa piedra
era Cristo la que crucificaron los judíos. Hechos capítulo cuatro
versículo once dice ahí este dice este este Jesús es la piedra
es la piedra reprobada por vosotros los edificadores la cual ha venido
has ha venido a ser cabeza del ángulo entonces Pedro toma lo
que está en el salmo 118 mostrando que los edificadores eran los
propios la nación de israel y resulta que desecharon a aquella pedra
que el señor iba a poner como piedra del ángulo esto lo vemos
en el salmo 118 vamos a consultar nada más para que usted vea salmo
118 versículo este a 22 Salmo 7, 18, versículo 22 dice, la
piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. Entonces esto lo recitó nuestro
Señor también en Lucas 20, 17. aplicando esa profecía en su
persona, en su ministerio, en su obra. Ahora, entonces, el
apóstol Pedro agrega una idea nueva por el epiteto Piedra Viva. Ahora, los antiguos, tanto Isaías,
el profeta Isaías y también el salvista, hablaron de la piedra
angular. de la de la cabeza de la piedra
este este ha venido a ser la piedra que iba a ser la piedra
principal del ángulo pero Pedro le agrega aquí que esta piedra
que el Señor puso en Sion iba a ser piedra viviente piedra
viva piedra viva Isaías busque Isaías Porque no sé si lo vimos
la otra vez, pero vamos a buscarlo. Isaías 28, 16. Ahora ahí, hermano,
en el libro de Isaías, resulta que Isaías está profetizando
que esa piedra que el Señor había puesto también iba a ser piedra
de tropiezo, piedra de caída. Isaías 28, versículo 16, dice
ahí la palabra. Por tanto, Ahora, si usted lee,
si leemos el contexto de lo que Isaías viene enseñando, uno puede
ver que Isaías está hablando de los que desecharon a Emanuel,
de los que no querían someterse a Emanuel. Por eso, ahí en el
versículo 16, por tanto, varones burladores que gobernáis este
pueblo que está en Jerusalén, oíd la palabra de Jehová. Por
cuanto habéis dicho pacto, pacto tenemos con la muerte, e hicimos
convenio con el Señor. Cuando pase el turbión del azote
no llegará a nosotros porque hemos impuesto nuestro refugio
en la mentira y en la falsedad nos esconderemos. Por tanto,
Jehová el Señor dice así, ahora entonces esta escritura que vemos
en el libro de Isaías, fue escrito para los despreciadores, para
los menospreciadores, para los rebeldes, para en ese caso hermanos,
para los que no querían al Emmanuel, al Dios con nosotros,
por tanto que va el Señor dice así, he aquí que yo he puesto
en Sion por fundamento una piedra piedra probada, angular, preciosa,
cimiento estable. El que creyere no se apresure. Entonces, y ajustaré el juicio
a cordel, y a nivel la justicia y granizo barrerá el refugio
de la mentira. Agua arrollará el escondrijo. Ahora el señor está hablando
de que esa piedra iba a ser también una piedra que Ivano iba, como
lo muestra Pedro en su carta, que iba a ser piedra de tropiezo
para los incrédulos, para los rebeldes. Pedro dice Ivano que
debemos acercarnos a la piedra viva, a esa piedra angular, por
lo consiguiente viva debemos acercarnos. Esto, hermano, es
el pensamiento que da Pedro. Acercaos a él, piedra viva, está
expresando la idea con la mera intención de quedarse con la
piedra viva, de quedarse junto o edificado en la piedra viva. En otras palabras, tener una
plena comunión con la Piedra Viva. Obviamente que se está
hablando de acercarse a la adoración y obviamente para ofrecer sacrificios
espirituales, el acercarse a Él. de Dios. Hebreos 11 6 donde dice que sin
fe no hay porque el que se acerca a él crea que le hay que es galadorador. Entonces la idea que da Pedro
es que el adorador debe acercarse a Cristo para ofrecer sacrificio
espiritual agradable a Dios. piedra viva. Esta expresión piedra
viva es un epíteto o sea un para que para que se entienda hermano
que que el salvador en la piedra profetizada angular en el antiguo
testamento es piedra viviente, pero no sólo piedra viviente,
sino piedra vivificante. No sólo Cristo vive, pero da
vida. Entonces a eso se está refiriendo
el apóstol, el apóstol Pedro, además de que él es el que él
es el viviente, el que tiene vida, pero también el generador,
el generador de vida. como se le dijo a la mujer samaritana,
que le daría vida eterna, que salte para vida, para vida eterna. Como Cristo también es visto
por el apóstol Pablo como espíritu vivificante. La palabra piedra
aparece entonces cinco veces y también tres veces preciosa. Esa es la analogía que usa Pedro
del Redentor como lo describe aquí. Cristo, la piedra viva,
Cristo no sólo es la piedra angular para la iglesia, para la casa
que iba a ser edificada, pero también es la piedra, la piedra
que vivifica Ahora sí, como si pensamos de un árbol, el árbol
que le da vida son en sí las raíces, las raíces, como la raíz
de un árbol que al mismo tiempo lo fija, lo fija en el suelo,
pero también lo nutre. Entonces, la iglesia que Pedro
está pensando, la casa, la casa, porque ahí vemos una expresión
que usa Pedro más adelante, ser edificados como casa espiritual. Entonces dice que la piedra angular
está pensando la piedra, el cimiento sobre el cimiento de esa piedra
angular. Las piedras que somos nosotros
los creyentes. Pedro dice que debemos acercarnos
a la piedra principal y ser edificado, ser como bloques puesto, puesto,
puesto, puesto hasta hacer un edificio. para formar un edificio
que viene siendo la casa espiritual que dice Pedro, sed edificado,
dice el apóstol Pedro, sed edificado como casa espiritual. Entonces, hermano, el cimiento,
el sostén, De la Iglesia humano debe ser Cristo. Por eso el Señor,
cuando habló ahí en Mateo, cuando habló del, del, del, este, del,
ah. ¿Cómo es la piedra? ¿Cómo no la piedra? Se me fue
ahorita el... Donde el señor habló cuando dice
vienen ríos, vienen viento y soplan contra la roca, la roca que no
fue movida. Es Cristo, hermano. Es Cristo.
La casa que debe ser edificado sobre Cristo es la iglesia. Es
la iglesia que debe estar edificado sobre Cristo. No solo ahora esa
piedra no es inanimada, no es inerte, no está muerto, no, no
es una simple piedra, no, sino Pedro dice que es una piedra
viva, una piedra vivificante, no solo viva, pero que genera
vida. que nutre la vida. Entonces,
la vida de la casa que está encima de ella le va a nutrir, le va
a dar vida, le va a dar, este, es otra vez como, como, como,
este, cuando Pablo, perdón, no Pablo, sí Pablo también, pero
Cristo cuando habló de la vid verdadera, la vid verdadera,
Cristo es la vid, dice el tronco, Pero hermano, la rama entonces
dice, son los pámpanos, viene siendo el creyente. Pero entonces,
el que nutre todos los pámpanos, toda la rama, es la savia, el tronco. Entonces,
así Pedro está tomando ese ejemplo de una piedra, pero una piedra
viva que está vivo y además que genera vida, o sea, vivificador,
como dice el apóstol Pablo. Obviamente que todos los creyentes
salvo, entonces a la A esta analogía que Pedro está tomando es que
nosotros también somos piedra viva, piedra es que tenemos vida
mediante la vida de la piedra angular. Entonces es interesante,
Cristo no solo es la piedra angular de la iglesia, entonces también
es la vida de ella. La misma vida de la iglesia es
Cristo. La raíz que le dan como un árbol
es nutrido por la raíz. Así Cristo es hermano, lo que
nos sostiene, lo que sostiene a su pueblo, a su iglesia para
que no caiga la iglesia fundado sobre la roca. Por eso el Mateo
dice edificaré mi iglesia sobre esta roca. Es la roca viviente,
es la roca desechada por la gente, es la roca Pongo en Sion esta
principal piedra. Digo el Señor, esa piedra es
en todos los tiempos es reprobada por los hombres, pero dice la
palabra preciosa y escogida para Dios. Por eso decimos, dijimos
la otra semana que Cristo como piedra vivificante o como piedra
viva, Cristo es la peña Es de que fluye, que fluye vida para
todos los sedientos, para todos los sedientos de todos los tiempos.
Cristo también es la piedra angular que sostiene y que nutre a su
iglesia. Cristo es la piedra para los
judíos. que viene a ser la piedra de
tropiezo para los increíbles judíos y Cristo es la piedra
desmenuzadora para el mundo para los imperios para la potencia
mundial. obterá la piedra desmenuzadora
como lo vimos en el libro de Daniel. Pero también Cristo como
la piedra viva. Cristo es la piedra que quebrantará
en el juicio a todos los incrédulos. Por eso Pedro ahí, Pedro hace
ver que la piedra y la piedra resulta que va a ser de tropiezo
y roca que hace caer. ¿Qué hacen? Porque tropiezan
la palabra siendo desobediente a la cual fueron también destinado. Dice ahí este Pedro. Ahora la roca dice, hay un texto
en el Evangelio donde dice que quien cae sobre la piedra, dice
no pasa nada. Quien cae sobre la piedra, Pero
sobre quien la piedra cae sobre ella, entonces dice, será desmenuzada. Es decir, si tú caes sobre la
roca, dice, no pasa nada, pero cuidado, dice, si la roca cae
sobre ti. Eso habla del juicio, habla del
juicio de Dios. Entonces el creyente, nosotros
somos edificados sobre la roca, pero el incrédulo no es edificado
sobre la roca, sino que la roca Caen sobre él, es lo que dice,
y será desmenuzado. Será, este, eso habla del juicio
inminente que Dios hará a todo el mundo incrédulo. Este, Pedro,
ahí en la carta entonces, Pedro, está, está, este, mostrando la gran piedra que
fue desechada por los hombres, en especial con la nación de
Israel. Esta piedra que es Cristo, como
lo muestra Pedro en su carta, en Hechos 4, 11, esta piedra de Cristo fue rechazada.
También lo vemos en Marcos 8, 31, Lucas 9, 22, ya que no era
lo que estaban esperando del Mesías. Porque el mundo judío estaba
esperando un Mesías, un Mesías con un poder militar, con un
poder político, con una pompa, es decir, con mucho... auge con
mucho poderío. Ellos estaban esperando un David
guerrero, un Salomón sabio que iba a aplastar a todo, a subyugar
a todos los enemigos políticos en aquel tiempo, o militar, o
los reinos, los reyes de aquel entonces. Ellos estaban esperando
El ambiente judío estaba esperando un Mesías que aplaste a los romanos,
que conquiste el imperio romano. Y ellos estaban esperando un
Mesías así. Pero como lo vieron, venido montado
en un poíno. Ellos lo despreciaron. No quisieron
a ese Mesías porque pensaron que iba a ser imposible poder
librarlo de la esclavitud de Roma. Ahora, pero ellos hermanos
no entendieron que la primera venida del Mesías iba a ser mazo
y la segunda es cuando va a venir montado en su caballo blanco. Cristo vino por primera vez como
un verdadero cordero y la segunda vez vendrá como un verdadero
león. como el león de la tribu de Judea,
dice conquistando, venciendo hermano a todos sus enemigos.
Esto es lo que la nación Israel no lo entendió. Entonces la descripción de Cristo
como escogido de Dios o piedra escogida se halla también en
Lucas 23.35. Hermano, piedra escogida. Lucas 23.35 Este, ahí, ahí los, los, eh,
la, la, la piedra, este, despreciada más bien. Cuando ellos dijeron,
si ese es el Hijo de Dios, pues que, que, que se salve y nos
salve a nosotros. O, o, o, o, esto, algo, algo
así dijeron. Luca 23, 35, este, Dice, y el pueblo estaba mirando,
y aún los gobernantes se burlaban de él, diciendo, a otro salvó,
a otro salvó, sálvese a sí mismo, si ese es el Cristo, el escogido,
el escogido de Dios. Ellos dudaron de que Cristo sea. Y ellos querían ver, según ellos,
que verdaderamente había evidencia de que Él resucitó a otros, salvó
a muchos. Pero la evidencia que ellos querían
ver era que Cristo se salvara a sí mismo. Es decir, que descendiera
de la cruz, que bajara de la cruz. Era el milagro que ellos
querían ver. Pero no entendieron, hermano,
que el Cristo iba a levantarse de entre los muertos. Entonces,
Pedro, por eso el Pedro le pone piedra viva, porque habla, está
insinuando la resurrección que Cristo hizo. Es lo que insinúa
cuando dice la piedra viva. Está diciendo que Cristo es el
viviente, el Cristo viviente. Por eso Pedro también agrega
que es esa piedra escogida para el Padre, la piedra preciosa
para Dios. Esto habla de mucho valor. ¿Qué significa digno de honor? Digno de honor. La piedra escogida,
piedra preciosa, habla de dignidad o de honor. Prosigue el autor,
prosigue aquí el escritor más bien, el apóstol Pedro, que todos
los creyentes también nosotros somos piedra viva. Es lo que
dice la carta. Vosotros también como piedra
viva. Entonces obviamente que si es
vivo la piedra que es Cristo, todos los que hemos llegado a
Cristo, dice Pedro, que somos piedra viviente. Vosotros, versículo
5, vosotros también como piedras vivas. Ahora, ¿qué debe suceder? Ser edificados como casa espiritual. En todos los creyentes, a través
de todos los tiempos, somos comparados como piedra viva y debemos ser
edificados como una casa espiritual. Esto es lo que muestra también
Hefechus 2, 20, donde dice que edificados sobre el fundamento
del apóstol y profeta. Tanto como 1 Timoteo 3.15 donde
dice que es de la casa, la casa, la casa de Dios. Pablo habló
de la casa de Dios, es de la casa de Dios, que es la iglesia,
dice el apóstol. Entonces la casa de Dios hoy
en día es la iglesia. La orden edificaos es una exhortación
imperativa y no indicativo, es decir, no solo está diciendo,
sino que está exhortando el apóstol Pedro de que cada creyente tenga
el deber de edificarse sobre la roca para que llegue a ser
parte del edificio, que es obviamente la casa, La casa de Dios donde
ahora mora mediante su espíritu como lo muestra también en Efesios
1, 19, 20, 21. La edificación es una exhortación imperativa
y no indicativa. Y la casa espiritual, que es
la iglesia, que el Espíritu de Dios edifica y santifica, cuyos
miembros son todos necesarios, los unos con los otros. Nosotros
en sí entonces, viéndolo en esa, viéndolo como Pedro lo está viendo
en esa analogía, entonces nosotros somos, dice, cada creyente para
Dios viene siendo como un blocos. Como un bloc que va a colocarlo
en el edificio que es la iglesia. Lo va a colocar otro bloc y así
se va edificando la casa de Dios. Sólo que esa piedra dice es viva. Esa vida es la vida espiritual,
insinúa la vida espiritual del creyente. Por eso dice edificados
como casa espiritual, como casa espiritual. Entonces, ahí donde
Dios vive, donde Dios mora. Esta destinación de la iglesia
frecuenta también la epístola de Pablo. Habla mucho esto, el
apóstol Pablo como casa de Dios. Como ya le dije, 1 Timoteo 3,
15, ahí lo podemos ver como Pedro, como Pablo, habla que la casa
de Dios es la iglesia. Primero de Timoteo, capítulo
tres, versículo quince. Dice así, para que si tardo,
dice el apóstol, para que si tardas sepas cómo debes conducirte
en la casa de Dios. Ahora dice, aclara, que es la
iglesia del Dios viviente. Y otra cosa que agrega Pablo
dice que es columna y baloarte de la verdad. La iglesia No solo
es la casa de Dios, pero también dice que la iglesia es la columna
y malvarte de la verdad. Es decir, hermano, la iglesia
tiene algo verdadero, algo immovible. La casa de Dios que es la iglesia,
dice el apóstol Pablo. La orden de edificar la Iglesia
de Dios tiene que ser con piedras vivas. En otras palabras, con
personas regeneradas, con personas salvadas, con personas que tengan
vida espiritual. Eso es lo que está refiriendo
el apóstol Pedro cuando dice, vosotros como piedras vivas.
Entonces, gracias a Dios, la vida la cobramos, de la piedra
misma, por eso dice acercaos a él, acercaos. También empieza
a mencionar para un sacerdocio santo, para obviamente que el
pensamiento que está llevando Pedro de ofrecer sacrificio espiritual
Entonces, nos lleva a pensar ahora como un cuerpo de sacerdote,
como un cuerpo de sacerdote. Esto, hermano, esto es lo que
somos realmente. Según Apocalipsis, capítulo uno,
versículo seis, dice la palabra que nos hizo Dios sacerdote. Apocalipsis, capítulo uno, versículo
seis. Dice, nos hizo reyes y sacerdotes
para Dios, su padre. Entonces, Dios dice, nos hizo
reyes y sacerdotes. Cristo nos ha hecho reyes y sacerdotes
para su padre, para ahora. Entonces, ahora el creyente no
solo es piedra viva, ahora todas esas piedras vivas en su conjunto,
dice, forman la casa espiritual, que es el templo de Dios o la
iglesia, en otras palabras. Y luego dice Pedro que ahora
también somos un cuerpo de sacerdote santo y por eso somos capaces
o estamos, estamos hecho o más bien capacitado para ofrecer
sacrificios espirituales por aceptable a Dios. por medio de
Jesucristo. Ese ministerio sacerdotal dice
Pedro que debe ser con la alabanza. Pablo dice en hebreo que debe
ser con fruto del labio. también con el mismo cuerpo,
con el mismo cuerpo consagrado. Somos sacerdotes de Dios y debemos
ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios. Como lo muestran los romanos
2 de 1 al 2, filipenses 2 de 17, segundos de Timoteo 4 a 6,
hebreos 13 a 15 y primero de Juan capítulo 3, versículo 16, donde
todo este texto muestra que el creyente sí tiene un deber de
ofrecer sacrificios espirituales. Lo mismo como la edificación
del templo que edificó Salomón, se dice que las piedras fueran
labradas, las piedras que levantó con las piedras que levantó Salomón.
El gran templo eran piedras preciosas, pero también piedra labrada,
ya labrada. Fíjense, es interesante ver la
historia que relata el libro de los reyes cuando Salomón edificó
el templo Dicen que no había ruido de martillo, no había ahí
la construcción echando bacha, quitando. No, ya todo estaba
hermenéticamente, hermano, ya preparadas esas piedras. Nada
más los edificareos fueron colocando, no había martillo, no había cincel
de quitarle un poco. No, sino que todo ya estaba.
Hermano, esto nos lleva a pensar así Cristo edifica su iglesia.
No, no, no, no está tratando de, de, de, de, de, de, de, de,
de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de,
de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de,
de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de,
de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, de, tratando de alinearlo en la edificación,
no, nada más es ir acomodando. Es lo que dice la historia de
los reyes. Entonces, esto, hermano, nos
lleva a pensar que la iglesia debe ser libre de todo ruido
de controversias, toda falsa doctrina, todo eso que puede
desordenar, echar a perder una iglesia. Otro detalle muy importante
que Pedro menciona también es que la roca, la roca que es viviente
es Cristo. Es como la romana dice que la
roca donde está edificada la iglesia es Pedro. No, de ninguna
manera. Pedro nunca da a entender que
él es la roca. No, esa es una mala interpretación
que le dan. donde muchos piensan que Pedro
es el fundamento de la iglesia o que Pedro tiene la llave. No
hay tal cosa. Es Cristo quien tiene, hermano,
la llave y también es Cristo sobre quien la iglesia está edificada. Es el fundamento de la iglesia
prácticamente. La casa espiritual es una expresión
que alude a su condición de santuario. O sea, recuerden que en el Antiguo
Testamento había un santuario donde Dios se manifestaba. Ese
santuario era no sólo el Templo de Salomón, pero también el tabernáculo
que levantó Moisés en el desierto. Era considerado como el santuario
de Dios. Entonces, esa expresión, la casa,
la casa espiritual que dice Pedro, es el santuario. Obviamente,
es una expresión que alude a su condición del santuario. Como
lo vemos también en 1 Corintios 6, 19, donde dice que nuestro
cuerpo es el templo del Espíritu de Dios, tantos segundos de Corintios
6, 16, donde dice también que somos templo del Dios viviente
y por eso no debemos mezclarnos con la tiniebla, es decir, la
luz con la tiniebla o Cristo con Belial, etcétera, no, porque
somos templo dice por eso Pablo dice que debemos limpiarnos de
toda de toda de toda contaminación este ahí en el segundo de corintios
habla dice tomaré este vosotros son este hijos e hijas dice el
señor por eso dice aquí por eso dice apartado dice salir del
medio de ello hablando de la inmundicia Pues también el templo
antiguo era llamado Casa, como lo muestra el Salmo 68, Salmo
56, Marco 11, 17, Juan 2, 17. Este cuando el señor dijo este Isaías 28,
16. El templo era considerado también
como la casa. Entonces, Pedro no está mal en
decir que está usando esa expresión tomándola del Antiguo Testamento. Este cumplimiento hermano, este
cumplimiento de la casa, lo encontramos en Mateo 16, donde Cristo dice,
edificaré mi iglesia, edificaré mi iglesia. Está hablando entonces
de una construcción. Pedro no era la piedra del fundamento,
sino Cristo mismo, el fundamento de la iglesia. La cita de Isaías
28-16 fue presentado a situación, a causa de los incrédulos en
el tiempo del profeta Isaías, claro, exhortando a los incrédulos
de su propio contemporáneo, como hoy en día también que rechazan
la salvación del Mesías, en aquel entonces, Isaías venía profetizando
del Emmanuel, del Dios con nosotros, del niño que vendría, de ese
Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz, Pedro, Isaías venía ya
anunciando que todos los que rechazan a Emmanuel, el Mesías
Venedero, tendrán consecuencias severas. Sin embargo, los pobres
y los humildes se regocijaban de la venida de la salvación
de Emmanuel. Así como lo muestra Isaías 29,
18, 19, Sofonías 3, 12 y Mateo 5, 3. Mateo 5, 3. Ahora, vamos a volver a Pedro,
vamos a ver, dice, para vosotros pues, dice Pedro, para vosotros
pues, En el versículo 7. Para vosotros, pueblos, que creéis,
Él es precioso. Estos serán los que reconocen
al gran valor de la piedra que Dios ha colocado en Sion. Y a
ellos se acercarán. Para los creyentes, dicha piedra
será de gran valor. lo cual contrasta con la vergüenza
de los que rehusan confiar en Cristo como su Señor y Salvador. Para nosotros los creyentes,
dice Pedro, que Cristo es precioso. Para los que no creen, ah, hermano,
dice que entonces la roca no es preciosa, sino que la roca
es para tropiezo, dice Pedro. En el versículo siete, para vosotros
pues, los que creéis, Él es precioso, Cristo es precioso, pero para
los que no creen, para los que no creen, ¿qué dice? Eh, eh,
eh, este, dice que la piedra ha venido a ser, la piedra, para
los que no creen, la piedra vino a ser tropiezo para ello y roca
que hace, que hace caer. ¿Por qué? Porque dice que tropiezan
a la palabra siendo desobediente, a lo cual también fueron. destinado
dice Pedro y esto esto lo vemos vamos a vamos a ver este nada
más la profecía de de Isaías capítulo ocho vamos a ver esa
profecía Isaías capítulo ocho versículo catorce y quince Isaías
ocho Búsquelo. Vamos a ver lo que dijo aquí
el profeta Isaías. Porque esto Pedro está tomándolo
del libro de Isaías. Isaías 8, versículos 14 y 15. Dice, voy a leer el 13. A vosotros, a Jehová del Ejército,
a Él santificad, sea vuestro temor, Él sea vuestro miedo.
Entonces Él será por santuario. Pero las dos casas de Israel
por piedra para tropezar y por tropezadero para caer y por lazo
y por red al morador de Jerusalén. Y muchos tropezarán entre ellos
y caerán y serán quebrantados y se enredarán y serán apresados. Ahora, vean hermanos, dice que
Isaías está diciendo que Dios, que Jehová de los ejércitos,
no sólo se debe santificar, pero que sea también nuestro temor
y nuestro miedo. Pero el 14, entonces Él será
para, por santuario. Todos los que creen en Cristo
serán por santuario, pero las dos casas de Israel, o sea que
Judá e Israel, por piedra para tropezar y por tropezadero para
caer y por lazo y por red al morador de Jerusalén. Entonces,
hermano, todas las personas que no creen en Cristo, dice que
Cristo les va, va, les va a ser de tropezadero. O sea que prácticamente
lo que sucedió con Israel, tropezaron en Cristo, no creyeron en Cristo. Y obviamente que Pedro dice que
tropezaron en la palabra siendo resobediente, a lo cual también
fueron destinados, fueron destinados. Ahora, para los que creemos es precioso,
para los que no creen será para confusión Será para tropezadero
y será para lazo, dice el profeta. El profeta dice ahí, este, cuyo
fin entonces habla de que será, hermano, será su juez, será el
que, como dice Mateo, que caerá la piedra sobre ellos, caerá
la piedra sobre ellos, los desmenuzará. Entonces, este, Ya también vemos
en Mateo 11.6, Lucas 2.34, Romano 9.33, todo esto. Y en 1 Tessalonenses
5.9, donde habla de que hermanos, los que no creen el Evangelio,
verdaderamente será muy difícil. Muy triste porque su castigo
ya está determinado. Vamos a ver Primeras de Tesalonicenses,
nada más. Capítulo 5, versículo 9. Primeras
de Tesalonicenses, capítulo 5, versículo 9. Dice, porque no nos ha puesto
Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro
Señor Jesucristo. Dios dice que no nos ha puesto
para ira, pero para los que no creen, hermano, obviamente, como
dice Pablo en el mismo epesio, son hijos de ira, son hijos de
ira. Es temerario entonces ver que
la piedra que no es preciosa para ti, entonces tiene que ser
de tropiezo. Es exactamente lo que es Cristo,
hermano. Para unos Cristo es precioso,
para otros no tiene ningún valor. Pero resulta que para los incrédulos
que no es precioso Cristo para ellos, resulta que será de tropiezo
para ellos. Porque van a tropezar, dice en
la palabra, van a tropezar siendo incrédulos, siendo incrédulos.
Ahora, este Pedro hermano va a otra virtud o más bien otro
privilegio que tiene el pueblo de Dios. No sólo es, no sólo
es acercarse a Cristo como piedra para adorar, acercarse a Dios
como adorador, acercarse para ofrecer sacrificio, pero también
dice hermano que el creyente también está para anunciar. para anunciar el creyente no
solo debe ser adorador o sea en este caso no solo debe ser
no solo debe ser este para no no solo debe ofrecer
este este ofrenda como sacerdote pero dice hermano debe anunciar
debe anunciar este la palabra la virtud de Dios debe proclamar
dice el versículo el versículo nueve más vosotros soy linaje
escogido. Ahora empieza Pedro a mostrar
entonces como sacerdote que somos desde Dios, dice que somos linaje
escogido, somos real sacerdote, somos nación santa, somos pueblo
adquirido por Dios. para que anunciéis las virtudes
de aquel que os llamó de las tenieblas a su luz admirable. El creyente no sólo debe ofrecer,
pero también debe anunciar, debe anunciar las virtudes de Cristo. En este versículo, el autor enumera
los privilegios que tiene el pueblo de Dios para este. ¿Cuál es la posición que tiene
el pueblo de Dios? Dice que es anunciar anunciar
este tenemos altos privilegios hermano que menciona Pedro aquí
por ejemplo dice el linaje escogido es un este es un privilegio que
posee el creyente linaje escogido esto nos habla de un selecto
grupo de persona como fue seleccionado el pueblo no sólo de Israel pero
el pueblo hermano levita el pueblo levita fue selecto Por Dios,
para que sean los ministros, los que fungen como sacerdote
en el pueblo de Dios. Entonces hermano, cuando dice
la palabra que soy linaje escogido, real sacerdocio, linaje escogido,
habla de que somos elegidos. Por eso Pedro viene desde el
principio mostrando. Esa lección nos habla de nuestra
selección como grupo de personas, como también lo muestra Deutronomio.
Vamos a buscar este texto. Deutronomio 10, versículo 15. Deutronomio 10, 15. Vea, ahí
Deutronomio, capítulo 10, versículo 15. Solamente de tus padres se
agradó Jehová para amarlo y escogió su descendencia después de ello
a vosotros de entre todos los pueblos como en este día. Entonces hermano, vemos aquí
interesante, vemos aquí que se le dice al pueblo de Israel que
solamente de tus padres se agradó Jehová para amarlo y escogió
su descendencia. después de ello. Imagínense la
selección de Dios, hermano, para con nosotros, en este caso para
Israel. Pero aquí, hermano, Pedro está mostrando que así como Israel
fue selecto y dentro de ese pueblo redimido, seleccionado, Dios
todavía eligió aún más un otro grupo más selecto todavía, que
es el pueblo levita. El pueblo levita que debía ofrecer,
que debía fungir como sacerdote. Y con este aplica, Pedro aplica
a la iglesia lo que pertenece, lo que pertenecía a Israel como
pueblo escogido de Dios. Nos da a entender entonces que
nosotros también somos un pueblo seleccionado por Dios. lo que
se llama ecleotón, que significa escogido. Pedro lo aplica a cada
creyente. Cada creyente, dice, no solo
es sacerdote, pero también es escogido, es escogido. Es el famoso ecleotón que significa
escogido. Pedro lo aplica a cada creyente,
ahí en su carta, 1 Pedro 1, 2. Por eso dice elegido según la
presencia. de Dios. Ahora, real sacerdocio,
sacerdote real en relación directa con el rey, con este hermano,
con inmediato acercamiento a Dios por medio de él. Cada creyente,
dice, es un sacerdote que tiene el privilegio de poder acercarse
a nuestro Dios. Podemos llegar en una forma directa
a Dios. Da a entender que todos los creyentes
comparten el ministerio, juntamente el ministerio con Cristo, justamente
con Cristo. Cristo es el sumo sacerdote y
los creyentes somos los sacerdotes. En el Antiguo Testamento, Aarón
era el sumo sacerdote y sus hijos eran, hermano, los sacerdotes. Añade Pedro que somos Nación
Santa. Nación Santa significa entonces
que estamos apartado exclusivamente para una función. Esto también
se encuentra en el libro de Éxodo. Cuando Dios seleccionó a sus
sacerdotes, dijo que ellos eran santos. Éxodo, versículo 19. Vamos a verlo nada más. Éxodo, capítulo 19, versículo
6. Exodos 19-6 dice, y vosotros me seréis un reino de sacerdote
y gente santa. Estas son las palabras que dirás
a los hijos de Israel. Vosotros me seréis un reino de
sacerdote. Así fue el deseo de Dios con
Israel y así es el deseo de Dios para con su iglesia que sea un
reino de sacerdote. Qué bendición hermano, el privilegio
que tenemos. Deuteronomio, capítulo 7, 6.
Deuteronomio, capítulo 7, versículo 6. Dice también, dice ahí, este
Deuteronomio, capítulo 7, Este versículo 6 dice a dice
porque tú eres pueblo santo para Jehová tu Dios Jehová tu Dios
te ha escogido para que para hacerle un pueblo especial más
que todos los otros pueblos que están sobre la tierra. Es el
privilegio que gozaba Israel y es el privilegio que goza la
Iglesia hoy en día de un pueblo selecto, nación santa, pueblo
adquirido por Dios, como lo muestra el Apóstol Pueblo. Un pueblo
adquirido, un pueblo altamente estimado, altamente hermano en
su posición, entonces tenemos una posición muy alta. como creyentes,
somos un pueblo escogido, somos un pueblo selecto, somos un cuerpo,
dice, un reino de sacerdote, de sacerdote. Con este vocablo
se da a entender que la iglesia está formada de toda clase, está
formada de clase, de gente, no sólo elegida, pero Dice con alta
dignidad, siendo sacerdotes santos, santos de Dios. Ahora, por eso
el creyente se le invita a que se acerque a Dios para ofrecer
sacrificio por causa de la posición que Dios nos dio. Es la posición,
hermano, no tanto, no tanto el, el, el, este, el, el, el, cómo
se puede decir, este, la dignidad o, o, o, este, cómo se, cómo
se puede decir, este, No es que lo merezcamos en otras palabras,
pero es la posición que Dios nos ha nombrado. Dios nos ha
nombrado, dice pueblo, santo, sacerdote de él. Y por eso somos
aceptos. cuando nosotros nos acercamos
a Dios mediante Jesucristo, somos aceptos. Para que anunciéis,
dice Pedro, las virtudes de aquel que os llamó a su luz admirable. El apóstol Pedro añade los oficios
sacerdotales del creyente. Para que anunciéis, dice, para
que ofrezcáis y para que anunciéis. Los creyentes tenemos entonces
esta función también de profeta, es decir, de anunciar lo que
Cristo ha hecho por nosotros. Dice Pedro que anunciamos la
virtud de aquel que nos llamó a su luz admirable. Es la responsabilidad de la iglesia
y la responsabilidad de los sacerdotes, es decir, de los creyentes que
poseemos tal relación, tal privilegio de proclamar anunciar, proclamar la bondad
de Dios y también llamar al hombre para que venga, dice, para que
venga de la tiniebla a su luz, a su luz admirable. Los que son
iluminados deben ser, dice, a los que ya hemos sido iluminados,
hermano, debemos brillar como luz. Admirable también, como
una luz. Hermana, por eso Cristo dice,
vosotros sois la luz del mundo. Dijo el Señor allí en Juan 12,
en Juan 12. Vosotros sois la luz del mundo.
También Pablo dice que somos iluminares. En Filipenses, capítulo
3, dice Pedro 17, que nosotros somos iluminares en el mundo
oscuro. Habla, hermano, entonces tenemos
privilegios, tenemos responsabilidad de anunciar las virtudes de Cristo. Versículo, Pedro, capítulo dos,
versículo diez, vosotros, dice el nueve, vosotros, más vosotros,
soy linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido
por Dios. Ahora dice, para que anunciéis
las virtudes de aquel que os llamó de la luz de las tinieblas
a su luz admirable. Hermano, esto nos enseña que
el creyente no puede ser pasivo, el creyente no puede ser una
persona pasiva, tiene que ser activo, el creyente tiene que
anunciar, tiene que hablar, tiene que predicar, tiene que testificar,
tiene que llamar, tiene hermano, tiene que hacer la la la la obra
que Dios le ha encomendado para que anuncié como sacerdote no
solo hermano debemos ofrecer a Dios fruto de la avancia de
no solo debemos adorar a Dios como sacerdote pero dice también
como como Como profetas debemos levantar nuestra voz, anunciar
la verdad, la virtud de aquel que nos llamó de su luz admirable. Entonces el creyente tiene que
hablar de Cristo, predicar de Cristo, proclamar. a Cristo,
anuncia la virtud de aquel que nos llamó a su luz admirable. Es lo que este es lo que el creyente
goza de su privilegio. Es un privilegio. Hermano, el
anunciar de Cristo es un privilegio, no es una, no es, no debe ser
como una carga, sino como un privilegio. Pedro dice vosotros
que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de
Dios. que en otro tiempo no habéis
alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. Nosotros éramos un pueblo, como
dice Pablo, adbenedizo, ajeno a la ciudadanía de Israel. En
ese tiempo no teníamos ningún privilegio, pero ahora, dice
en Cristo, hemos sido alcanzados, redimidos, ahora tenemos un alto
privilegio, una responsabilidad. La terminología del versículo
10, hermano, ahí vosotros dice, hace alusión del libro de Oseas,
Oseas 1.10, Oseas 2.23. de donde también el apóstol Pablo
lo tomó en Romanos 9, 25-26, no compadecida, o sea, no compadecida. Esa es una profecía, hermano,
cuando Pedro dice, vosotros que en otro tiempo no erais pueblo.
Resulta, hermano, que nosotros, dice, no éramos pueblo, pero
que ahora sí Hemos sido pueblo. ¿Cómo sucedió eso? Esto lo muestra
ahí en Oseas. Vamos nada más a consultar este
texto donde, hablando de Oseas, de la desechada y todo eso. Oseas capítulo 1, 10 primero. Oseas capítulo 1, versículo 10. Oseas 1, 10. Con todo, será el
número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no
se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde le fue
dicho, vosotros no sois pueblo mío, le será dicho, soy hijo
del Dios viviente. Ahora, hermano dice, en el lugar
en donde le fue dicho, vosotros no sois pueblo mío, le será dicho,
soy hijo del Dios viviente. Esto es una profecía, hermano,
de lo que iba a suceder con el pueblo gentil. El mismo Oseas
2.23, y Oseas 2.23, también vea cómo dice. Ahí, Oseas 2.23. Voy
a, este, Al leer dice el 23 y la sembraré
para mí en la tierra y tendré misericordia de la de lo a lo
lo rama y diré a lo a lo a mí tú eres pueblo mío y él dirá
Dios mío. Entonces, dice que Dios la iba
a sembrar en la tierra y le iba a decir a Loroama y le diría
a Aloami, tú eres pueblo mío, y él dirá Dios mío. Este, hermano,
es una profecía de lo que Dios iba a hacer con el pueblo, con
el pueblo gentil. ¿Qué privilegio es que el gentil
también haya sido un pueblo? No complacida de un principio,
pero ahora dice, ahora mi pueblo, mi pueblo. De aquí el apóstol
también habló ahí en Romano 9. Vamos a ver cómo Pablo lo usó
este Romano 9, este Romano capítulo 9, 25. Lo que Pedro está diciendo en
el versículo 10, Pablo también lo habló en Romano 9.25. Dice
Romano 9.25, dice ahí, como también en Osea dice, voy a leer el 24,
dice, a los cuales también ha llamado esto es a nosotros, dice
Pablo, no solo a los judíos, sino también de los gentiles,
hablando de la riqueza de su gracia que ha alcanzado el mundo
gentil. Como también dice, ella dice lo llamaré pueblo mío al
que no era mi pueblo y la y la no amada amada y el lugar y en
el lugar donde se le dijo vosotros no soy. No soy pueblo mío. Así serán llamados hijos del
Dios viviente. Ahora, Pablo está hablando de
la riqueza, de la bondad de Dios, mostrando de cómo por medio de
la riqueza y la sabiduría de Dios, también acobijó o alcanzó
al mundo gentil. Ya como el apóstol de los gentiles
dice que, o sea, ya lo decía esto, llamaré pueblo mío al que
no era mi pueblo. O sea que el mundo gentil no
somos israelitas. Más sin embargo Dios nos llama
pueblo mío. Y serán llamados hijos del Dios
viviente. Los que no eran su pueblo serán
llamados hijos del Dios viviente. Por eso Pedro dice, vosotros
que no eran pueblo en otro tiempo, ahora son pueblo, dice Pedro.
Está pensando la profecía de Oseas. Ahora dice también, y
Isaías clama tocando a Israel, si fuera el número de los hijos
de Israel, como la reina del mar, tan solo la remanente será
salva. En otro lugar dice, y en el lugar
donde se le dijo, vosotros no sois mi pueblo, Dios llegó un
tiempo a desconocer a Israel. Dice, no sois mi pueblo. Dice,
ustedes ya no son mi pueblo. Claro, esto lo ejemplificó con
lo que le sucedió, o sea, Dice, el lugar donde se le dijo, vosotros
no sois mi pueblo, ahí serán llamados, hijo del Dios, del
Dios viviente. Imagínense qué privilegio el
creyente tiene en Cristo. Por eso Pedro, el apóstol Pedro,
tanto Pablo y el apóstol Pedro toman para decir a sus lectores
gentiles que no por pertenecer al pueblo judío no habían pertenecido
al pueblo de Dios y podrían esperar de él las misericordias que disfrutaba
el pueblo escogido. Pero que ahora por la pura y
libre soberanía y gracias a Dios y mediante la obra redentora
de Cristo Ahora, ahora este pueblo que en un tiempo no era pueblo,
que un tiempo era benedicto, alejado de la ciudadanía de Israel,
han alcanzado misericordia y resulta que ahora son pueblo de Dios. y no solo pueblo, pero dice Pedro,
sacerdote y un reino de sacerdotes. Entonces, por eso tenemos el
gran privilegio, dice Pedro, de anunciar las virtudes de aquel
que nos llamó de su luz admirable. Entonces hay un deber muy grande,
hermano, hay un deber muy grande que tenemos, hermano, que debes,
que más que deber lo debemos ver como privilegio, que es,
hermano, ofrecer ese sacrificio a Dios, sacrificios espirituales. Y Pedro dice también anunciar
las virtudes de Cristo, anunciar la palabra, anunciar la bondad,
la misericordia de Dios en nuestra vida. Es lo que Pedro dice, tanto
como sacerdotes debemos ofrecer algo y también debemos proclamar,
dice el apóstol Pedro. Es el privilegio que tiene el
creyente en Cristo Jesús. Ahora, hay otras cosas que seguramente
pasamos por alto, como por ejemplo, que el ¿Qué es lo que vamos a
ofrecer como sacerdote? Claro, los sacerdotes antiguos
tenían ahí el macho cabrillo, tenían ahí el cordero, tenían
la palomina, tenían otros para ofrecer a la vaca la sana, ofrecían. Pero el creyente, ¿qué es lo
que vamos a ofrecer? hoy en día. Obviamente, hermano,
el sacrificio que debemos ofrecer, dice Pablo, que es nuestro cuerpo,
el sacrificio vivo, es nuestro fruto de la alabanza, que confiesa
su nombre. También dice que debemos ofrecer,
hermano, la buena obra, la ayuda mutua, que dice el mismo hebreo. Y también debemos ofrecer En
este caso, hermano, debemos ofrecer lo que Dios nos da. Entonces,
hay muchos sacrificios espirituales. Por ejemplo, hermano, cuando
tú cantas a Dios, dices, estás ofreciendo una ofrenda. Cuando
tú prestas servicio a un hermano, una buena obra, estás ofreciendo
sacrificio. Cuando tú estás dando con un
dador alegre, estás ofreciendo sacrificio. Cuando te consagras,
a Dios estás ofreciéndote el sacrificio vivo. Entonces, hermano,
es la ofrenda que nosotros hoy debemos ofrecer y también es
nuestro deber no solo ofrecer, pero también dice proclamar.
proclamar la virtud, la salvación, la gracia, la misericordia, el
amor de Dios con que nos amó. Entonces es lo que Pedro enseña
a sus lectores, a los hermanos que les escribe,
los expatriados. Primeramente Dios, vamos a seguir
con la carta de Pedro y vamos a entrar ahora, creo que vamos
a ir entrando en La gracia se muestra mediante
un ministerio que debemos cumplir, el creyente. También la gracia se muestra
no solo en el servicio, pero prontamente veremos que la gracia
se muestra en la sumisión, en la sumisión, en el sufrimiento. Ahí se ve la gracia de Dios también. La gracia se ve, dice, en la
sumisión bajo la vida. Bajo la vida, ¿cómo se puede
decir? La vida que Dios nos marca. Por eso Pedro dice que a los
que padecen según la voluntad de Dios, encomienden su arma
al fiel Creador y hagan el bien. El creyente, hermano, es sacerdote. Es un pueblo, hermano, realmente
escogido por Dios. Y Pedro dice que por eso debemos
cumplir ese ministerio que Dios nos ha dado. Primeramente, Dios,
seguiremos, hermano, más adelante, si Dios nos permite. Vamos a
dar gracias en esta mañana. Dejamos este comentario que encontramos
en la carta del apóstol Pedro. El creyente tiene muchos altos
privilegios que a veces desconocemos. Dice Mateo en el Apocalipsis
que Dios nos hizo reyes y sacerdotes. reyes y sacerdotes. Es la posición
que Dios ha dado al creyente. Y por eso podemos llegar a Dios,
acercarnos a Dios y ser aceptables a Dios. Vamos a orar. Padre,
gracias te damos en el día de hoy. Padre, nosotros, Señor,
a veces desconocemos muchas virtudes y muchas bendiciones. A veces,
Señor, no entendemos lo hermoso, Señor, el privilegio que nos has dado.
Padre, a veces, en lugar de privilegio, lo vemos como una carga, y esto
no debe ser, sino no como una responsabilidad, sino como como
un privilegio, señor, de ofrecer los sacrificios que tú quieres
que ofrezcamos y también, señor, de anunciar las virtudes, señor,
de las virtudes que tú tienes, señor, ya que, como dice tu palabra,
que fuimos las virtudes en las cuales nos ha alcanzado, señor. Padre, El creyente Señor tiene
que anunciar la virtud de Aquel que nos llamó. Esto es Cristo.
Se supone que Tú nos has llamado para esta obra. Nos has escogido,
nos has alcanzado, nos has redimido. Entonces, señor, somos responsables,
tenemos un gran deber. No hay tal cosa, señor, que el
creyente supuestamente redimido sea pasivo, o que no haga nada,
que no ofrezca nada, que no tenga nada que ofrecer, o que no tenga
nada que anunciar. Padre, no hay tal cosa. Sabemos,
señor, que fuimos hechos un cuerpo de sacerdote para que nosotros
funjamos Señor, como ministro suyo Señor y también como portavoces,
como embajadores Señor, como dice su palabra en el libro de
Corintios. Gracias Señor por cada hermano
que se presentó. Señor, por el tiempo muchas personas
no se acercan, por este temor de enfermarse, pero Señor, Tú
eres el que nos guardas, Tú eres Señor el que nos los cuidas,
Tú eres Señor el que bendice nuestra vida, nuestra familia
y en nuestro tiempo también. Gracias Señor, te damos por todas
las cosas, que Tú nos permites, rogamos Señor, si Tú permites
Señor que tengamos el tiempo calmado, en la tarde podamos
presentarnos Señor, sin impedimento, y poder ofrecer los sacrificios
que tu palabra, Señor, exige o muestra. Padre, que cada creyente estemos
dispuestos para siempre ofrecer frutos de labios, que confiesa
tu nombre, y también la ayuda mutua, Señor, que es agradable
delante de sus ojos. Gracias, Señor. Te damos por
todo. Te agradecemos por cada hermano que se ha esforzado,
Señor, en venir y adorarte en espíritu de verdad. Señor, recibe
la alabanza, la honra y la gloria. Gracias, Padre. En el nombre
de Cristo Jesús, oramos. Muchas gracias. Amén.
La Gracia Manifestada En El Servicio Cristiano Parte 2
Series Gracia Suficiente En Pruebas
| Sermon ID | 12517194720 |
| Duration | 1:09:19 |
| Date | |
| Category | Teaching |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.