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El libro de Zacarías, vamos a
leer todo el capítulo 14. Y aquí el día de Jehová viene,
y en medio de ti serán repartidos tus despojos, porque yo reuniré
a todas las naciones para combatir contra Jerusalén. Y la ciudad
será tomada, y serán saqueadas las casas, y violadas las mujeres. Y la mitad de la ciudad irá en
cautiverio, más el resto del pueblo no será cortado de la
ciudad. Después saldrá Jehová y peleará
con aquellas naciones como peleó en el día de la batalla. Y se
afirmarán sus pies en aquel día sobre el Monte de los Olivos,
que está enfrente de Jerusalén al oriente. Y el monte de los
olivos se partirá por el medio, hacia el oriente y hacia el occidente,
haciendo un valle muy grande. Y la mitad del monte se apartará
hacia el norte y la otra mitad hacia el sur. Y huiré al valle
de los montes, porque el valle de los montes llegará hasta Asal.
huiréis de la manera que huisteis por causa del terremoto en los
días de Osías, rey de Judá. Y vendrá Jehová mi Dios, y con
él todos los santos. Y acontecerá que en ese día no
habrá luz clara ni oscura. Será un día, el cual es conocido
de Jehová, que no será ni día ni noche, pero sucederá que al
caer la tarde habrá luz. Acontecerá también en aquel día
que saldrán de Jerusalén aguas vivas, la mitad de ellas hacia
el mar oriental y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano
y en invierno. Y Jehová será Rey sobre toda
la tierra. En aquel día Jehová será uno
y uno su nombre. Toda la tierra se volverá como
llanura, desde Jehová hasta Rimón al sur de Jerusalén, y ésta será
enaltecida y habitada en su lugar desde la puerta de Benjamín hasta
el lugar de la puerta primera, hasta la puerta del ángulo, y
desde la torre de Ananel hasta los lagares del Rey. Y morarán
en ella, y no habrá nunca más maldición, sino que Jerusalén
será habitada confiadamente. Y ésta será la plaga con que
herirá Jehová a todos los pueblos que pelearon contra Jerusalén.
La carne de ellos se corromperá estando ellos sobre sus pies,
y se consumirán en las cuencas sus ojos, y la lengua se les
deshará en su boca. Y acontecerá en aquel día que
habrá entre ellos gran pánico enviado por Jehová. y trabará
a cada uno de la mano de su compañero, y levantará su mano contra la
mano de su compañero. Y Judá también peleará en Jerusalén. Y serán reunidas las riquezas
de todas las naciones de alrededor, oro y plata, y ropas de vestir
en gran abundancia. Así también será la plaga de
los caballos, de los mulos, de los camellos, de los asnos, y
de todas las bestias que estuvieran en aquellos campamentos. Y todos
los que sobrevivieran de las naciones que vinieron contra
Jerusalén subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová
de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos.
Y acontecerá que los de las familias de la tierra que no subieran
a Jerusalén para adorar al Rey, Jehová de los ejércitos, no vendrá
sobre ellos lluvia. Y si la familia de Egipto no
subiere y no viniere, sobre ellos no habrá lluvia. Vendrá la plaga
con que Jehová herirá a las naciones que no subieron a celebrar la
fiesta de los tabernáculos. Esa será la pena del pecado de
Egipto y del pecado de todas las naciones que no subieron
para celebrar la fiesta de los tabernáculos. En aquel día estará
grabado sobre las campanillas de los caballos, santidad a Jehová,
Y las ollas de la casa de Jehová serán como los tazones del altar.
Y toda olla en Jerusalén y Judá será consagrada a Jehová de los
ejércitos. Y todos los que sacrificarán
vendrán y tomarán de ellas, y cocerán en ellas. Y no habrán aquel día
más mercader en la casa de Jehová de los ejércitos. Vamos ahora. Nuestro Padre Celestial, Te pedimos
por mucha ayuda mientras terminamos ese libro de Zacarías, este pasaje,
que nos des el poder del Espíritu Santo y la ayuda en el entendimiento
y en la aplicación de este pasaje. En el nombre de Cristo. Amén. Hay mucha esperanza para el pueblo
de Dios. Esa es la verdad que yo quiero
que ustedes aprendan después de todo este estudio del libro
de Zacarías. Hay mucha esperanza para el pueblo
de Dios. ¿Sufrimos? Sin duda. ¿Experimentamos
la disciplina de Dios? Por supuesto. Pero Dios siempre
está con su pueblo. Debido a lo que ha hecho por
nosotros en Cristo, siempre nos cuida, siempre provee la victoria
que necesitamos a través de su poder y debido a su maravillosa
gracia. Si todavía no entiendes cada
detalle de cada reciclo de este libro, bienvenido al club. Yo tampoco. Pero no tenemos excusa. de todavía no entender el punto
mayor de este libro. No tenemos excusa de no regocijarnos
en lo que hemos aprendido de Cristo y la salvación a través
del estudio de este libro, la victoria final que tenemos en
Cristo. No tenemos excusa de no reposar en la esperanza que
es nuestra. Hoy vamos a terminar nuestro
estudio de este libro con un mensaje del capítulo 14 que no
solamente una conclusión a la profecía de los capítulos 12
a 14, sino también una conclusión a todo el libro. Por eso no solamente
vamos a estudiar este pasaje, sino a través del mensaje también
vamos a recordarnos de lo que hemos aprendido a través de todo
este libro, este tema de la esperanza del pueblo de Dios. Ese es el
tema de todo este libro. El tema de este capítulo en específico
es nuestra esperanza en el Día de Jehová. Es como empieza el
capítulo. Y aquí el Día de Jehová viene. Y vamos a ver por qué es de esperanza
para nosotros como cristianos. La razón es porque tenemos en
este día victoria final. Tenemos confianza completa y
esperanza completa por lo que Cristo ha hecho y lo que Cristo
va a hacer. Aunque sufrimos y pasamos por
muchos problemas y dificultades aquí, nuestra esperanza como
el pueblo de Dios permanece firme porque se basa en la confianza
completa de la victoria de Cristo y el triunfo final. Es como vamos
a enfocarnos hoy en el mensaje. Y otra vez, no solamente de este
mensaje, sino esto habla de lo que hemos aprendido en todo este
libro. En este pasaje específicamente, tenemos descrito este día de
Jehová. Y de la misma manera que hemos
visto en esos tres capítulos finales, todavía hay debate en
cuanto a cómo interpretar este día, cómo interpretar este capítulo
catorce. Si es algo literalmente futuro,
o hable de manera más figurativa de la Iglesia de Dios a través
de los siglos. La verdad es que es muy difícil
estar seguro, completamente seguro. Martín Lutero, el gran reformador,
escribió un comentario sobre este libro de exagerías. Este
comentario tuvo 12 ediciones. En la primera edición, Lutero
detuvo sus escritos al final del capítulo 13 y ni intentó
explicar el capítulo 14. En su segunda edición, sí intentó
explicar el capítulo 14, pero empezó con esas palabras. Aquí,
en este capítulo, me rindo, porque no estoy seguro de lo que está
hablando el profeta. Entonces, yo entiendo perfectamente
su punto de vista. Es difícil. Por eso yo quiero
que nos enfoquemos en el estudio de este capítulo, en la manera
en la cual hemos hecho a través de todo este libro. Ver el gran
panorama. Ver el punto mayor. Tal vez nos
vamos a explicar y entender cada detalle en cada reciclo. Los
detalles son importantes. Y mientras aprendemos más de
Dios y estudiamos más, vamos a aprender más de los detalles.
Pero a veces nos desanimamos por los detalles y perdemos el
punto importante, el punto mayor. Entonces no quiero que lo hagamos.
Vamos a enfocarnos en lo que es muy importante, lo que era
importante para Israel a través de ese mensaje y lo que es importante
para nosotros hoy en día a través de este capítulo 14. El día de
Jehová es un día de victoria absoluta, de un triunfo total
para el pueblo de Dios. Algunos lo ven como un día que
va a suceder en el futuro, que va a empezar el tiempo del milenio,
esos mil años sobre los cuales leemos en Apocalipsis 20. Otros
lo ven como un día al final de la edad de la iglesia cuando
Cristo regrese. y otros lo ven como algo que
sucede constantemente en la iglesia a través de sus luchas diarias.
El problema otra vez es que en este capítulo a veces parece
hablar de algo muy literal y a veces claramente parece hablar del
cielo. Y vamos a ver a través de esos detalles lo que yo creo
y lo que podemos ver a través de este capítulo. Pero otra vez,
creo que el punto no es entender seriamente cada detalle. sino
estar seguros de la victoria final que tenemos cuando venga
el día de Jehová. Lo que sea este día y cuando
sea este día. Nuestra confianza está que cuando
suceda esta vida, tenemos la victoria final. Cuando Cristo
regrese, vamos a estar con Él para siempre. No vamos a sufrir
más. Vamos a tener el triunfo total
por la victoria que Cristo ha hecho para nosotros. Entonces,
en primer lugar, en este capítulo vamos a aprender de este Día
de Jehová y nuestra esperanza en el Día de Jehová. En primer
lugar, que viene entre muchas pruebas. El Día de Jehová viene
entre muchas pruebas. En los reciclos 1 y 2 encontramos
una descripción de una batalla en contra de Jerusalén. Y dice
específicamente en el versículo 2 que es Dios que reúne a todas
las naciones para combatir en contra de Jerusalén. Fíjense,
Dios reúne las naciones para combatir en contra de su pueblo. Dice que, para que sean repartidos
sus despojos, y la ciudad sea tomada, y las cosas saqueadas,
y las mujeres violadas, y la mitad de la ciudad ira en cautiverio. Dios lo hizo en una parte muy
rápida. Cuando nosotros como cristianos
no entendemos por qué sufrimos aquí, no entendemos quién es
Dios. Dios nos da los sufrimientos. para ayudarnos, como vamos a
ver. Eso no es el fin de la historia. Dios no dejó a Israel en este
problema, si lo rescató. Pero es el primer punto del mensaje. El día de Jehová viene entre
muchas pruebas. Y como cristianos, vamos a tener
muchas pruebas. Es normal para el pueblo de Dios. Entonces, si estamos hablando
de muchas pruebas, aquí es una descripción vívida y clara. La ciudad de Jerusalén ha sido
vencida. Algunos dicen que esa es la misma
batalla que hemos escrito en el capítulo 12, pero ese capítulo
no menciona que Jerusalén sería vencida como aquí. Otros dicen
otra vez que no es una batalla literal, sino que lo que tenemos
que aprender es la batalla que nosotros sufrimos cada día como
cristianos, como en la iglesia. Entonces, otra vez, no es mi
intención explicar cada detalle aquí. y no vamos a poder explicar
el tiempo y todo de cada punto necesariamente. Pero lo que no
deberíamos perder en los primeros dos frisicos de este capítulo
es que el Día de Jehová, el tiempo de victoria final, viene entre
muchas pruebas. Y otra vez, hay aplicación aquí.
La aplicación es doble. Una, que no es posible, no es
posible vivir en este mundo como el pueblo de Dios, sin problemas,
sin pruebas, sin tribulaciones, sin dificultades. Es imposible. Aún en este capítulo que habla
del triunfo final, o de Israel o de la iglesia. Desde el día
de Jehová encontramos esta verdad. De hecho, empezamos con esta
verdad. Antes de leer de la victoria,
leemos de los problemas. Antes de leer del triunfo final,
leemos de las pruebas de un tiempo de sufrimiento terrible para
el pueblo de Dios. ¿Y quién lo hizo? Dios mismo,
otra vez. Esa es la primera aplicación.
Como cristianos, tenemos que esperar los problemas. Son naturales,
son comunes. Es lo que vamos a sufrir. La
segunda aplicación es esta. Que esta profecía no termina
con el reciclo dos. No termina con este aparente
vencimiento. sino que los siguientes versículos,
como vamos a estudiar, enseñan cómo Dios va a luchar por su
pueblo, así dándoles a ellos la esperanza. Es lo que vamos
a ver en el segundo punto del mensaje, que el día de Jehová
no solamente viene entre muchas pruebas, esa es la verdad, empezamos
con esta verdad, sino también, en segundo lugar, que el día
de Jehová viene con su poder milagroso. Es importante entender
estos dos puntos juntos. El día de Jehová, la victoria
final, viene con pruebas, con tribulaciones, con problemas.
Pero también viene con el poder milagroso de Dios. Que Dios nunca
abandona a su pueblo. no importa si está bajo su disciplina
o sufriendo las consecuencias de sus propios pecados, o nada
más pasando por tribulaciones de la vida. Dios nunca abandona
a su pueblo, no puede y no va a hacerlo. Y en los versículos
3 a 11 de este capítulo podemos ver esta verdad de la manera
milagrosa en la cual Jehová demuestra su omnipotencia, su poder. La ciudad de Jerusalén, descrita
aquí, lo que sea que representa, parece vencida. Pero en el versículo
3 encontramos lo que estaba diciendo, que Dios va a pelear para su
pueblo en contra de las naciones en esta batalla. Que Él va a
venir en su poder. ¿Qué dice el versículo 3? Después,
después de qué? Después de las pruebas, después
de las dificultades, saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones
como peleó en el día de la batalla. Los versículos 4 a 11 describen
el milagro aquí. ¿Por qué digo que es un milagro?
Porque dice que sus pies, los pies de Jehová, según el versículo
3, se afirmarán o se posarán sobre el Monte de los Olivos,
que está enfrente de Jerusalén al oriente, y el Monte de los
Olivos se partirá por medio, hacia el oriente, hacia el occidente,
hacia un valle muy grande. Y la mitad del monte se partirá
hacia el norte y la otra mitad hacia el sur. Parece poder milagroso,
¿no? ¿O no? Si es, es la omnipotencia
de Dios aquí. Dios va a descender para rescatar
su pueblo. Y aparentemente, cuando desciende
sobre este monte de los olivos, va a causar este cambio físico.
Así que el monte se parta, que un valle se forme. Por eso estoy
hablando de que este día de Jehová viene con su poder milagroso. en una manera obvia que es Dios
que ha llegado y Dios está actuando para su pueblo. Y aquí cuando
la Biblia usa la palabra Jehová para describir a Dios, normalmente
pensamos en Dios el Padre, ¿no? Eso no es incorrecto. Pero aquí
en nuestro pasaje, ¿a qué parte de la Trinidad se refiere? Como
dice que los pies de Jehová van a estar sobre el monte de los
Olivos. Estamos hablando aquí de Cristo, no? Porque Dios el
Padre es espíritu y no tiene pies, pero Cristo sí. De hecho, los pies de Cristo
ya han estado sobre este monte. Es el Monte de los Olivos, es
el lugar de donde Cristo ascendió después de su resurrección. También
es el lugar donde Cristo fue traicionado antes de su crucificación. Así que aquí está hablando de
algo que Cristo va a hacer sobre la tierra, el regreso de Cristo. a la tierra otra vez, su poder
milagroso en batallar para su pueblo. Porque cuando Cristo
desciende y el monte se parte, va a producir una vía de escape,
una vía de evacuación para el pueblo. Lo que dice en versículo
5, huiréis al valle de los montes, porque el valle de los montes
llegará hasta Asal. Huiréis de la manera que huisteis
por causa del terremoto en los días de Josías y de Judá. No
hay otra referencia a este lugar de asal en toda la Biblia. Parece
un lugar cerca, o que va a estar un lugar cerca, de seguridad
para el pueblo. Dice que van a salir como en
el tiempo del gran terremoto en los días de Husías, asunto
histórico sobre lo cual también leemos en el libro de Amoz. Y
dice que Cristo no va a venir solo, sino al final del versículo
5 dice, vendrá Jehová mi Dios y con Él todos los santos. La Biblia normalmente habla de
nosotros, los hijos de Dios, como los santos. Y por eso parece
que los hijos de Dios que han muerto antes de ese tiempo van
a regresar con Cristo en este tiempo de poder y su reinado.
Los reciclos 6 a 7 describen cómo van a estar los seres celestiales
durante este tiempo, el sol, la luna, las estrellas. Dicen
en reciclo 6, en ese día no habrá luz clara ni oscura. No tiene
mucho sentido nuestra traducción. Estas palabras literalmente significan
que las luces del cielo van a coagularse. es la palabra exacta, precisa,
coagularse. La idea es que no van a brillar
más. Como dice el versículo 7. Será un día, el cual es conocido
de Jehová, que no será ni día ni noche. ¿Por qué? Porque el
sol y la luna y las estrellas se han coagulado. Pero sucederá
que al caer la tarde habrá luz. ¿Qué significa aquí? Dice un
día. Cualquier día No está hablando de un día único, un día diferente. Se describe como un día que es
conocido de Jehová. Y todo este vocabulario aquí
nos hace pensar o debería hacernos pensar en Génesis 1, en la creación,
cuando Dios creó la luz y la separó de las tinieblas. Un día
antes de que había día o noche. Un día que solamente Dios conoce
porque solamente Dios estaba. cuando creó la luz, cuando creó
los seres celestiales, cuando estableció la mañana y la noche. Aquí está hablando de un regreso
a la creación, de una nueva creación. Una nueva creación sin la necesidad
para el sol y luna y estrellas. Un tiempo sin día y noche, sino
al caer la tarde habrá luz, como dice el final del versículo 7.
Y cuando yo leo esas descripciones, En mi mente inmediatamente pienso
en dos pasajes. En primer lugar, en Isaías 60,
19 y 20, que yo voy a leer para ustedes. Una profecía que dice,
el sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor
de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz perpetua,
y el Dios tuyo por tu gloria. No se pondrá jamás tu sol, ni
menguará tu luna, porque Jehová te será por luz perpetua, y los
días de tu luto serán acabados. Es una profecía de Isaías. cuando
la gloria de Dios viene a su pueblo y cuando las naciones
buscan a Dios. Y parece como está hablando de
ese tiempo en Zacarías también. El otro pasaje es lo que leímos
en Apocalipsis 21, cuando leemos esas descripciones de la luz,
del día y de la noche. Recordamos que en Apocalipsis
21, hablando de la nueva Jerusalén, la esposa del Cordero dice, Sus
puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche,
y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella. No entrará
en ella ninguna cosa inmunda o que hace abominación y mentira,
sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida
del Cordero. En Apocalipsis 21.5 dice, No
habrá allí más noche, y no tiene necesidad de luz de lámpara,
ni de la luz del sol, porque Dios el Señor los iluminará,
y reinarán por los siglos de los siglos. Entonces, por mí
no es coincidencia que aquí en Zacarías 14 estamos estudiando
una profecía de la ciudad de Jerusalén y usa descripciones
muy similares a las que Juan usa en Apocalipsis, hablando
de dónde la iglesia va a morar para siempre, la nueva Jerusalén,
sin sol, sin luna, sin día, sin noche, porque Dios está en ella
como la luz. Hay muchas similaridades aquí,
y yo creo que está hablando de la misma cosa. Para ver más de
esta verdad en el reciclo 8, continuamos con la misma semejanza.
El reciclo 8 dice, Acontecerá también en aquel día que saldrán
de Jerusalén aguas vivas. La mitad de ellas hacia el mar
oriental, y la otra mitad hacia el mar occidental, en verano
y en invierno. Así que va a salir de Jerusalén
aguas vivas, aguas corrientes, es la idea. Y otra vez en Apocalipsis
22, hablando de la nueva Jerusalén, descrita como la esposa del Cordero,
dice, Tenemos aquí el mismo tema de
un río que se encuentra en ese lugar saliendo aguas vivas de
la Nueva Jerusalén. Estamos hablando de la misma
cosa aquí en Zacarías y ya en Apocalipsis. Tenemos que pensar. Este capítulo
es difícil de interpretar, sin duda. Pero no deberíamos cerrar
nuestros ojos a las pistas que tenemos. o por lo menos en lo
que Dios quiere que emprendamos aquí por el resto del contexto
bíblico. Está hablando aquí en Zacarías 14 de un tiempo futuro
de luz perpetua, luz sin sol, sin luna, sin estrellas, luz
única, que es un resultado del hecho de que Cristo está reinando,
como vamos a ver en los siguientes versículos. Estamos leyendo aquí
de un río de agua corriente, agua viva, saliendo del lugar
donde reina el Cordero. Tenemos que pensar en el futuro.
Tenemos que pensar en Apocalipsis, en nuestro hogar celestial, en
el día cuando vamos a experimentar la victoria final y permanecer
y vivir y reinar con nuestro Dios para siempre. Esta es nuestra
esperanza en el día de Jehová, un día que viene con poder milagroso. En el versículo 9, continuando
de hablar de este poder, dice que Jehová será rey sobre toda
la tierra, aunque siempre ha sido soberano, obviamente, aunque
siempre Dios ha tenido control. En ese día todos van a ver y
estar bajo su reino. Y recordando otra vez que es
Cristo que está reinando, pensamos en Filipenses 2.10. que en el
nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los
cielos, y la tierra, y debajo de la tierra. Y toda lengua confiese
que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. O también
lo que profetizó Pablo en 1 Corintios 15. Luego el fin, cuando entregue
el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio,
toda autoridad y potencia, porque todas las cosas las sujetó debajo
de sus pies. Esto todavía no es la verdad.
No todos se doblan sus rodillas a Cristo. Es una profecía. Pero en este Día de Jehová, profetizado
en Sáhara 14, se da la verdad. Cristo va a reinar sobre todos
y todos van a estar bajo su reino. En el versículo nueve dice que
en aquel día Jehová será uno y uno su nombre. Totalmente el
punto no es que Dios está cambiando, sino que todos van a reconocer
esta verdad. Refleja el famoso dicho de Deuteronomio
6, 4 a 5. Oye Israel, Jehová nuestro Dios,
Jehová uno es, y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, de
toda tu alma y con todas tus fuerzas. Otra vez, es la verdad
ahora para nosotros, pero no para todos. En el futuro va a
ser la verdad para todos. Todos bajo el reino y el control
y poder de Cristo como Rey. Los versículos 10 a 11 describen
un cambio físico que va a suceder en cuanto a la ciudad de Jerusalén.
Dicen que toda la tierra alrededor se volverá como llanura. y después
describe los límites físicos que ustedes pueden leer. Entonces
es posible que en el futuro Dios va a hacer un milagro físico
que va a cambiar la geografía de Jerusalén. Creo que el punto
aquí es más teológico. El punto aquí es que Jerusalén
será exaltada como el monte de Dios y así será completamente
segura, como dice el versículo 11, sino que Jerusalén será habitada
confiadamente. Hay muchos detalles aquí, ¿no?
Pero en esas descripciones de aquel día de Jehová que viene
del poder milagroso en omnipotencia vemos muchas descripciones del
cielo de la Nueva Jerusalén donde nosotros, la Iglesia, vamos a
vivir para siempre. Entonces, otra vez, no vamos
a pensar tanto en los detalles que perdemos el punto más importante
aquí. Tú puedes interpretar este pasaje como una imagen de la
iglesia, o algo literal en el reino milenario, o como el cielo. Pero por lo menos, tenemos que
pensar en la vida eterna. Porque si lo interpretamos como
algo figurativo que describe la iglesia, todavía es la verdad
que aquí en este mundo, en la iglesia, tenemos que fijar los
ojos en el futuro, ¿no? fijaron sus ojos en el cielo,
fijaron sus ojos en Cristo. Si lo interpretamos como una
descripción del reino milenario, entendemos que este reino milenario
será una preparación para el cielo. Todo se enfoca en el cielo,
todo se enfoca en este lugar donde la iglesia va a morar para
siempre, en la nueva Jerusalén, que tiene a Dios por luz, que
tiene un río de aguas vivas, que es completamente segura.
El lugar donde vamos a experimentar el triunfo final y la victoria
de Dios para siempre. Esa es nuestra esperanza. Seguimos
estudiando estos dos puntos. Nuestra esperanza en el día de
Jehová, porque este día viene entre muchas pruebas, pero también
viene con poder milagroso. En tercer lugar, vamos a estudiar
que este día de Jehová viene con su juicio contra sus enemigos.
En los versículos 12 a 15, que yo no voy a leer otra vez, pero
podemos ver ese asunto específico del juicio de Dios en contra
de sus enemigos. Continúa hablando de la batalla
y habla de una plaga que va a destruir sus cuerpos, que va a afectar
a sus animales, que va a causar que se luchen uno contra el otro
para que los de Judá y Jerusalén puedan saquear las riquezas de
sus enemigos. Ustedes pueden leer los detalles
en esos versículos, pero la idea es muy clara. Dios está juzgando
a sus enemigos. Y espero que no nos cansemos
de ver las semejanzas entre este capítulo y el libro de Apocalipsis,
porque también encontramos una descripción muy similar a lo
que hemos visto en todos estos puntos del poder y del juicio
de Dios en Apocalipsis 19. Vamos a leer juntos en Apocalipsis
29. Para ver otra descripción de
estos dos puntos, del poder milagroso de Dios y de su juicio en contra
de sus enemigos, el libro de Apocalipsis 19, 11 a 21. Vamos a leer este pasaje y vamos
a ver las semejanzas que hay entre nuestro pasaje en Zacarías
y esa descripción en Apocalipsis de que cuando Cristo viene del
cielo hasta el mundo. Apocalipsis 29, 11. Entonces vi el cielo abierto,
y aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel
y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama
de fuego, y había en su cabeza muchos diademas, y tenía un nombre
escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una
ropa teñida en sangre, y su nombre es el Verbo de Dios." Aquí estamos
hablando de Cristo. Y los ejércitos celestiales,
vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos
blancos. Aquí estamos hablando de los
santos, de los cristianos. De su boca sale una espada aguda,
para herir con ella las naciones, y él las regirá con vara de hierro,
y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira de Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo
tiene escrito este nombre, Rey de Reyes y Señor de Señores. Y vi a un ángel que estaba en
pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves
que vuelan en medio del cielo, venid y congregaos a la gran
cena de Dios, para que comáis carnes de reyes y de capitanes,
y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sucinetes, y carnes
de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes." Aquí muy
parecido a lo que leímos en Zacarías 14 de la plaga que Dios envía
a estos enemigos. Y vi a la bestia, a los reyes
de la tierra, a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra
el que montaba el caballo y contra su ejército. Y la bestia fue
apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante
de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron
la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Esos dos fueron
lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre.
Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca
del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes
de ellos. Aquí vemos lo que hemos estudiado.
El día de Jehová viene con poder milagroso. Cristo mismo desciende
para conquistar a sus enemigos. Este tercer punto, que el día
de Jehová viene con su juicio contra sus enemigos. Probablemente
esa es nuestra esperanza, que en el futuro Dios va a vencer
todos sus enemigos. No tenemos que dudar. Pero otra
aplicación también. Si leemos lo que Dios va a hacer
en contra de sus enemigos, no queremos ser sus enemigos. ¿Verdad? Entonces si leemos este juicio
en Zacarías en Apocalipsis, decimos, ah que bueno, Dios va a vencer
a sus enemigos, muy bien pero tenemos que examinarnos soy hijo
de Dios o enemigo de Dios no hay otra opción, somos de esos
dos hijo o enemigo porque el día de Jehová viene sin duda
Cristo va a regresar un día no sabemos cuándo y no sabemos cómo
pero va a regresar y cuando regrese va a juzgar a sus enemigos. Y
no queremos ser encontrados en la lista de sus enemigos. Y finalmente,
si regresamos a Zacarías 14, el cuarto punto del mensaje es
que el día de Jehová viene con todo dominio y santidad para
siempre. El día de Jehová viene con todo
dominio y santidad para siempre. En los reciclos 16 a 19 continúa
describiendo lo que va a pasar con las otras naciones. Dice
que ellos van a subir a Jerusalén cada año para adorar a este rey
y celebrar la fiesta de Tabernáculos. Si no lo hacen, van a ser juzgados
con falta de lluvia y describe el país de Egipto como ejemplo
de lo que va a pasar si son desobedientes. La fiesta de los tabernáculos
era algo que los judíos celebraron cada año. Con ellos moraron en
tiendas por una semana, ofreciendo sacrificios y recordando su éxodo
de Egipto y el poder de Dios que los rescató. También era
una celebración de la provisión de Dios en el año pasado y una
petición para lluvia y así para una cosecha buena para el presente
año. Era una fiesta de gozo, y por
eso probablemente es la razón por la cual se menciona aquí,
en este capítulo, celebrando aquí que ya está morando con
ellos, regocijando en su presencia, porque Cristo ha descendido y
ya está reinando aquí con ellos. Lo difícil de entender, si estamos
hablando del cielo, como parece, por qué parece que hay incrédulos
yendo a Jerusalén, las naciones que van a ser juzgadas y no obedecen.
Pues algunos dicen que aquí estamos hablando del reino milenario,
lo que va a pasar en esos mil años, de los cuales leemos en
Apocalipsis 20. Yo creo que la manera más fácil
de entenderlo es ver que Dios está usando imágenes aquí que
su pueblo puede entender, o que su pueblo podía entender en su
tiempo, no diciendo que otros que no son parte de su pueblo
van a estar en la Nueva Jerusalén, sino que los que están fuera
de ese lugar todavía están bajo de su control, que ellos van
a adorar a Cristo, aún por fuerzas, como leemos en Filipenses 2,
cada rodilla. y que aunque ellos no pueden
participar en las bendiciones de estar con Dios, ellos no están
fuera de su control. En los versículos 20 y 21, al
final del capítulo, vemos otro resultado de este reino completo
de Dios. Dice que todas las cosas y personas
serán santas. Es decir, específicamente apartadas
para la obra de Dios. Nosotros recordamos que en el
templo algunas cosas eran santas, cubiertos, vasos, platos. Probablemente
no santos por alguna razón en sí mismos, sino que la palabra
significa apartado. Vasos y platos apartados para
una obra específica del templo. Don Biciclo XX dice que aún las
campanillas de los caballos van a tener grabados sobre ellas
Santidad a Jehová. Es interesante. Esas palabras
Santidad a Jehová son las que estaban grabadas en la mitra,
en la diadema del sumo sacerdote. Fue la única cosa grabada con
esas palabras. Pero en este tiempo, en el día
de Jehová, aún las cosas normales, como campañas, y cosas sobre
un animal inmundo, como el caballo, según la ley del Antiguo Testamento,
van a tener esta descripción sobre ellas. Todo será santidad
de Jehová. La misma cosa va a suceder con
las ollas, dice el versículo 21. Van a ser consagradas a Jehová. No habrá nada normal. Todo va
a tener como su fin demostrar la santidad de Jehová y los ejércitos
en el lugar santo de Jerusalén. Dice, no habrá nadie para estorbar
esta santidad. Dice que no habrá ni aquel día
más mercader en la casa de Jehová. Ninguna persona vendiendo cosas
en el templo. Ninguna persona para profanar
el lugar santo. Esa descripción de esa santidad
debería hacernos pensar en el cielo otra vez, porque solamente
allá vamos a ver esta profecía cumplida perfectamente. Solamente
en el cielo habrá este tipo de santidad de todas las cosas,
de todas las personas, que todo va a proclamar santidad a Jehová. Todo eso es solamente posible
en el Cielo donde no hay pecado. No es posible aquí. La única
cosa en cuanto a esta interpretación de los reciclos es que no vamos
a tener sacrificios en el Cielo. Yo quiero enfatizar esto otra
vez. Cuando habla en el versículo 21, cuando menciona a los que
sacrifican, no se refiere a sacrificios reales con animales con sangre. Es nada más una imagen del templo,
una imagen que esos judíos, en el tiempo en que estaban viviendo,
podían entender esta verdad de santidad en todos los lugares.
¿Por qué puedo decir esto? Porque en el libro de Hebreos
es completamente claro, sin lugar para duda alguna, que nunca más
vamos a ofrecer sacrificios, porque Cristo se sacrificó una
vez para siempre. Cristo ofreció a sí mismo en
la cruz y después se sentó a la diestra de Dios. No vamos a sacrificar
animales a Dios, nunca en el futuro. Y esto lo enfatizo otra
vez porque hay personas que hablan del milenio, ese tiempo, y dicen
que vamos a regresar a tener un templo y sacrificios. No es
la verdad. Es imposible. Completamente imposible. ¿Que después de la muerte de
Cristo vamos a sacrificar animales? Es lo que hace la Iglesia Católica
en la misa. Resacrificando a Cristo cada
vez, cada vez, cada vez. Nunca vamos a hacerlo en la Iglesia.
Por eso enfatizo otra vez, sea lo que sea nuestra interpretación
de esos capítulos, si es un tiempo literal para Israel en el futuro,
o es el reino milenario, nunca más vamos a regresar a tener
un templo, o sacerdotes, o sacrificios, porque eran imágenes y nada más,
porque prefiguraban a Cristo, y Cristo cumplió todo eso en
su muerte. Otra vez el libro de Apocalipsis
lo dice de manera completamente clara. En el capítulo 21-22,
Juan dice, hablando de la Nueva Jerusalén, no vi en ella templo,
porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella y el Cordero. En el cielo no vamos a tener
sacrificios, solamente vamos a tener al sacrificado. ¿Entendemos? No vamos a tener sacrificios,
vamos a tener al sacrificado. que es Cristo, el Cordero. Pero
ahora, mientras esperamos esas cosas, aunque no somos completamente
santificados ahora, aunque no todo está aportado para Dios
hoy en día como será en el futuro, según los versículos, como si
hubiéramos la semana pasada, Dios está santificándonos ahora. está haciendo este proceso de
hacernos santos progresivamente a través de nuestras vidas cristianas
aquí. Por eso Pedro nos manda, en 1
Pedro 1.15, que seamos santos en toda nuestra manera de vivir.
Por eso Hebreos 12.14 dice que tenemos que seguir la santidad
sin la cual nadie verá al Señor. Entonces, mi punto aquí es que
no tenemos el derecho de tomar un pasaje así y de decir, mira,
Dios va a hacer todo eso en el futuro. Dios va a hacer todo
santo y apartado. Él es Poderoso. Sin duda va a
hacerlo. Por eso no tengo que preocuparme
mucho aquí por estas cosas. No. No es la respuesta correcta. Tenemos esperanza. Estas cosas
van a suceder. Un día Dios va a apartar todo
para Él. Pero no tenemos el derecho de
solamente esperar. Tenemos una responsabilidad de
mirar con confianza estos días, pero tenemos que trabajar ahora
también. Tenemos que obedecer lo que Dios manda para que Él
pueda santificarnos. Entonces, ¿cómo deberíamos concluir
este mensaje? Y también el estudio de este
libro. El día de Jehová viene, sin duda. Un día Cristo va a regresar.
Un día Cristo va a reinar sobre todo. Un día Cristo va a juzgar
a sus enemigos y llevar su pueblo con Él para vivir en santidad
y perfección para siempre. Ese es el enfoque de este capítulo.
Es una conclusión apropiada a un libro que tiene como su tema
la esperanza del pueblo de Dios. porque aunque sufrimos y pasamos
por muchos problemas y dificultades aquí, nuestra esperanza como
el pueblo de Dios permanece firme, porque se basa en la confianza
completa de la victoria de Cristo y el triunfo final. En las palabras
de los puntos que estudiamos hoy, el día de Jehová viene entre
muchas pruebas. Vamos a sufrir. Pero no deberíamos
permitir que nuestro enfoque se quede en este asunto, sino
creer en la verdad que este día va a venir con un poder milagroso,
un poder milagroso de Dios, que va a juzgar a sus enemigos, y
cuando reina para siempre va a ser con todo dominio y santidad
para la eternidad. Entonces, eso no es solamente
el mensaje de este capítulo. De alguna manera este es el mensaje
de todo este libro también. Este libro empezó con un llamado
al arrepentimiento, porque es necesario que recordemos que
todas estas promesas son solamente para los hijos de Dios. Estas
promesas no son para todos, solamente para las personas que Dios ha
justificado y salvado por la sangre de Cristo. pero cuando nos hemos arrepentido
y tenemos la seguridad de que somos los hijos de Dios, tenemos
que pasar por muchos peligros, muchas tribulaciones, muchas
tentaciones, antes de disfrutar la victoria final. Exactamente
como el pueblo de Israel, ellos físicamente, nosotros espiritualmente.
Ningún cristiano debería pensar que esta esperanza sobre la cual
hemos estudiado significa que toda la vida es fácil y al final
más fácil cuando estemos en la gloria. No es así. La vida no
es fácil. Cada persona entiende eso. Ahora
sufrimos. Como este capítulo 14 empezó,
nosotros sufrimos. Y parece que este día de Jehová,
este día de victoria completa y final, va a empezar con tribulaciones
extremas. Eso no debería sorprendernos. Pero Cristo siempre triunfa.
Cuando Cristo regrese, Él va a realizar una victoria completa
y para siempre para Su pueblo. El pueblo de Israel en tiempo
de Zacarías necesitaba esta esperanza, porque estaba viviendo en un
tiempo de mucha falta de esperanza, hablando humanamente. Pero en
este capítulo 14, y en medio de todo el resto del libro, les
dio a ellos una visión de esperanza. Esperanza de que Dios iba a cumplir
su propósito, que sus enemigos no siempre iban a vencerles,
que eran escogidos por Dios y por eso garantizada la victoria y
el reino perfecto y santo de Dios a través de ellos para siempre.
Es lo mismo para nosotros. Tal vez ahora, o a veces en nuestras
vidas, no parece existir mucha esperanza. Así es a veces. si estamos honestos. No parece
existir mucha esperanza para nuestras vidas, o para nuestras
familias, o para nuestra iglesia, o para el mundo en general. Pero Dios, a través de esta profecía,
nos ha dado una profecía, una promesa de esperanza. Él siempre
está con su pueblo. Nuestros sufrimientos no son
para siempre. Somos escogidos por Él y por
eso garantizada la victoria y el reino perfecto y santo de Dios
a través de nosotros para siempre. Entonces tengamos esperanza,
hermanos. Esperanza en este Día de Jehová, cuando Cristo regrese,
cuando tengamos la victoria final, y permanente. Tengamos esperanza
ahora debido a lo que Dios nos ha prometido y debido al hecho
de que siempre cumple su palabra. Tengamos esperanza y gocémonos
en ella para siempre. Vamos ahora. Nuestro Padre Celestial,
Tenemos muchas gracias por ese libro que hemos estudiado. Un
libro lleno de esperanza. Un libro muy desconocido, pero
muy importante para nosotros el día de hoy. Un libro que no
solamente de historia y no solamente de profecía, sino también de
aplicación muy importante para nosotros en este día. Señor necesitamos tu ayuda de
creer en lo que dice. El problema es que muchas veces
tenemos el conocimiento de esas verdades, pero no actuamos a
la luz de ellas. Que vivimos como si todavía estuviéramos
en nuestros pecados y en la oscuridad en el mundo, cuando tú nos has
salvado. no nos ha salvado para vivir
de manera fácil aquí, pero nos ha salvado con victoria completa
y final, victoria garantizada. Ayúdanos por favor de tomar lo
que hemos aprendido hoy a través de estos meses y creerlo y aplicarlo y pedirte
por mucha ayuda de cambiar la manera en la cual vivimos Porque
si realmente somos tus hijos, no tenemos excusa de vivir en
desesperanza. No es apropiado para el Hijo
de Dios. Solamente significa que no entendemos
completamente o no aplicamos lo que hemos aprendido. Ayúdanos
de no vivir en este pecado. Ahora cada persona sabe que es
pecado vivir en desesperanza. Pero gracias que no tenemos que
encontrar esta desesperanza nosotros mismos. eso está en ti, está
en tu palabra. Nuestra confianza no está en
ninguna parte de nosotros, sino totalmente en ti, totalmente
en lo que Cristo ha hecho por nosotros. Ayúdanos a reposar
en esta verdad, a descansar en esta verdad, de no continuar
en tantas luchas internas porque estamos intentando de hacerlo
por nosotros mismos. sino creerte y creer tu palabra
y vivir a la luz de ella. Te pedimos por cualquier persona
aquí que no te conoce como salvador, que nunca ha recibido la salvación,
que está viviendo en desesperación natural porque no tiene solución,
porque no tiene esperanza. Te pedimos por salvación para
esas personas que encuentren la esperanza en Cristo. que entiendan
que es imposible salvarse a sí mismo. La salvación solamente
se encuentra en ti. Necesitamos mucha ayuda en este
día, en esta semana, en este año, de aplicar esta verdad y
de vivir en más esperanza y así en más cosas. Por favor, ayúdenos
de hacerlo. En el nombre de Cristo. Amén.
Nuestra esperanza en el día de Jehová
Series Estudio sobre Zacarías
Aunque sufrimos y pasamos por muchos problemas y dificultades aquí, nuestra esperanza como el pueblo de Dios permanece firme, porque se basa en la confianza completa de la victoria de Cristo y su triunfo final.
| Sermon ID | 12516231998 |
| Duration | 52:43 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Zechariah 14 |
| Language | Spanish |
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