00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Antes de decirle adiós a esta
mini, lo que se está convirtiendo aquí en una miniserie y el texto
que nos interesa en Romanos 12, no pagues en el versículo 17
a nadie Mal por mal, que tan dificil es eso. Procurar lo bueno
delante de todos los hombres. Es un modismo aqui la formula
de procurar lo bueno. Es otro tema de mucho debate. Y en tanto que dependa, eso es
la mejor traduccion en cuanto dependa. En nuestra versión antigua,
si se puede hacer, dando a entender que no es siempre posible, pero
de lado nuestro, en la medida en que depende de nosotros, hay
que tener paz con todos los hombres. Y esto es el contexto del mundo
en que vivimos, los comentarios preliminares al sermón. Y luego
la prohibición, nos vengues vosotros mismos, se nos prohíbe tomar
venganza, amados míos. Y el gran tema que queda flotando
aquí en el aire, que nosotros ya sabemos a qué se refiere todo
esto, de dar lugar a la ira. Y esto es la ira de Dios. Porque
escrito esta, a mi es la venganza, yo pagare, dice el Señor. Ahora vamos, en la lectura aquí,
vamos a Santiago, después vamos a volver a Efesios. Vamos a Santiago,
a su primer capítulo. Hemos estado dándole vueltas
a este tema en torno o en relación con estos textos, como lo volveremos
a hacer el día de hoy. Santiago 1. El versículo 19,
por eso mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír.
Y esto es el gran tema, nos falta investigarlo, de saber, ¿no? De estar bien seguros en los
hechos, en algo, antes de dar lugar al coraje, a la ira. Y
eso es un problema increíblemente fuerte en la vida de todos. Este
asunto de cómo hay que saber los hechos y evaluar correctamente
la realidad de algo. Eso es lo que está metido de
por medio. En pronto para oír, tardío, tardo, lento para hablar. Y aún más, por tercera vez, lento,
tardío para enojarse, airarse. Y luego la tremenda advertencia,
la ira del hombre en ningún caso, en ninguno de los casos, efectúa,
obra o realiza la justicia de Dios. Y esto es algo, aún efectuando
la pena de muerte con un asesino, no están realizando lo que le
corresponde a Dios realizar, es el saber derramar su vida
en contra de esa persona. Esto lo veremos en otro sermón,
en otro estudio, en esta miniserie. Ahora vean en Efesios 4. Empezamos
a discutir esto un poco el domingo pasado, combinándolo con la prohibición
en Mateo. en el Sermón del Monte, este
asunto del enojo pecaminoso, de la ira, hablando de la ira
de los hombres, el coraje prohibido. Y esto es el tema aquí en el
versículo 26, de enojarse y no pecar, de no caer en la trampa
de pecar. Y eso es lo que sucede, la ofensa,
lo que nos hicieron, provoca nuestra reacción e incluso su
pecado termina conduciéndonos a nosotros a pecar. Y eso es
una parte de lo que está metido por medio en esta prohibición
de enojarse, no pecar y luego de no dar rienda suelta a esto,
de no cargar, ¿de cuánto tiempo vas a continuar enojado? Y el
argumento aquí es en la forma más breve posible, hay que tratar
con estos asuntos, porque si no lo hacemos, en el 27 estamos
dándole una tremenda ventaja, oportunidad, puerta abierta,
mesa servida al diablo, de eso se trata, no? Le estamos sirviendo
la mesa al enemigo para meterse en el asunto de no darle esta
oportunidad, de no darle lugar. Ahora, ¿listos? Un pequeño resumen
nos sirve aquí de introducción nuevamente el día de hoy. ¿Quién
es el más enojado? Según los eruditos, Dios o el
diablo. Algunos dicen ni el uno ni el
otro, sino los seres humanos. Este debate lo vimos en el primer
sermón. El tema es la Biblia está lleno
de ejemplos, tanto de la ira de Dios como el enojo de los
hombres, de igual manera como La furia es la palabra de Satanás. Es el más enojado, es lo que
yo creo, es el diablo, el que está descontento, enfurecido,
lleno de envidia y de celos en contra de la raza humana y en
amistad contra Dios. Pero el tema de quién es el más
enojado, ¿no? Fue la introducción a nuestro asunto y no hemos resuelto
todavía La pregunta y luego el hecho de que siempre hay cuatro
blancos objetos del enojo de parte de los hombres. Aquí estamos
hablando y muchos están en primer lugar enojados en contra de Dios. Son aborrecedores de Dios. Esto
lo volveremos a ver el día de hoy una parte del por qué de
esto. Pero el hecho de que vivimos en un mundo en donde la gente
está en una condición de odio, resentimiento, rencor, enemistad,
en una forma constante. Su misma carne, su misma naturaleza
pecaminosa. En Romanos 8 se describe como
enemistad contra Dios. Eso es por un lado. Eso explica
un montón de cosas que suceden. Incluso toda la oposición, toda
la persecución anticristiana en cuanto a la Biblia, en cuanto
a la palabra. En síntesis es más de lo mismo. En segundo lugar,
la gente está enojada con Dios y en segundo lugar, como volveremos
a ver otra vez el día de hoy, en cuanto a sus circunstancias,
en cuanto a las cosas que no han salido, no a su gusto, y
las decepciones, los fracasos, la trampa de las comparaciones,
los celos, la envidia, volveremos a hablar de esto, y es la gente
enojada en cuanto a sus circunstancias, y en este sentido es más de lo
mismo, porque saben de alguna manera Que estas circunstancias
están bajo el control de Dios. Eso es un gran lío en que se
enredan muchísimas personas. Lo vamos a ver otra vez el día
de hoy. En tercer lugar, el enojo en cuanto al prójimo. Por todo
lo que sabemos y lo que vamos a discutir más el día de hoy.
Hay en ese sentido muchísimo coraje en contra de terceros,
en contra de otras personas, la victimización es la regla
fija en todo lo que sucede en el mundo. Y por último, la gente
enojada con sí misma, la persona consigo misma, la persona está
enojada Y volveremos a ver también una parte de esto más adelante
sin entender ni siquiera el por qué. Hace ocho días comenzamos
a abrir el tema un poco hablando del enojo condenado, el enojo
pecaminoso, de enojarse y no pecar. Y lo que vimos en síntesis
es que esto es lo que Es el pan de todos los días, ¿no? Lo que
vemos por todos lados. En el Sermón del Monte, la prohibición
es de enojarse alocadamente. Que se sobreentiende es injustamente,
sin causa, sin razón. Guarden en mente el punto 11,
haberlo dicho de una forma extraordinaria. Cómo la gente se enoja injustamente,
¿no? Incluso sin razón. Cuando nos enojamos tú y yo con
una persona que no tiene la culpa. Muchos dicen, no yo entiendo
esto, mi problema es con los que tienen la culpa. Esto lo
vamos a ver en parte también el día de hoy. Pero en muchísimos
casos nos enojamos con alguien, la culpa no es suya. No es de
él, no es de ella. ¿Cuántas veces nos hemos enojado
así? En un accidente, y voy a tratar
de no desviarme aquí mucho con ilustraciones, cuando es este... Lo que se llama, este, la fila,
este, este, ayúdenme, help me here, este, este, es uno tras
otro, tras otro, es una carambola y luego quieren saber culpa de
quién. ¿No? ¿Quién ocasionó la carambola?
Si nunca te ha tocado una de estas cosas, no entiendes qué
tan difícil puede ser esto. A veces es el que iba en la moto
que se escapó. Se desapareció, se dio la fuga,
el culpable de la carambola. No, no voy a decir más aquí.
No todos los demás, no es culpa mía. Pero si tú pegaste al que
iba enfrente, el seguro y los polis te van a decir que es tu
culpa, no importando todo lo demás. Y si te pegaron de atrás,
tú vas a decir, y los que me chocaron, ¿no? Los que venían
desde atrás y me, es culpa de ellos, es lo que tú vas a decir.
Ya estamos enredados aquí con el ajustador, ¿no? Y con las
cámaras. Cuidado con las cámaras. No voy
a decir más. Y los polis llegan y dicen, hay
un video. ¿Ah, de veras? ¿De quién es la culpa? Y sucede
algo, nos enojamos, queremos echar la culpa a quien sea. No
nos importa si tiene la culpa o no. Es culpa de alguien. Eso es lo que sucede. ¿Cuántas
veces sucede esto en la familia? Lo vimos con, va llegando Pedro,
cansado de su trabajo, hay una fuga en la cocina. Lo que Pedro
quiere saber es cómo se atrevió su mujer a abrir la llave. ¿Qué
hiciste mujer? Para provocar la juga, no voy
a decir más. En la familia hay un escándalo,
es culpa de alguien peor con los hijos, hay platos rotos,
hay cinco pequeños que viven en casa y queremos saber cuál
de ellos es el culpable. Y la lista aquí hay que cortarla,
por falta de dinero, porque los precios subieron, porque ahora
el marido gana menos, porque le despidieron en su chamba.
La lista es interminable de ejemplos, en donde hay un coraje de por
medio, es culpa de alguien. ¿Por qué te despidieron? Se cerro
la fabrica mujer. No, tiene que ser. Por algún
otro motivo. Por tu culpa de haber cerrado
la fabrica. Es lo que ella esta pensando,
no? Y traemos la culpa a alguna persona y en muchísimos de estos
casos la culpa no es de esta persona. Y en muchísimos casos
nosotros tenemos algo de culpa en el asunto. No lo queremos
reconocer, no queremos admitir nuestra propia necesidad. Me
equivoqué. Se trata de un error, de una
equivocación. No fue negligencia, no fue responsabilidad,
no fue ningún pecado mío. Y los niños, volviendo a mi ilustración,
se resuelve el dilema. Los niños nos dicen a sus papás,
el plato se rompió. Ahí está la solución. El plato
se rompió por sí solo. Sí cayó de las manos de alguien,
pero es culpa del plato que se haya quedado en pedazos. Aquí incluso la marca es, no
voy a decir, y aquí dice Irrompible. Que este tipo de
plato no se rompe. Irrompible el plato. Es culpa del fabricante. Les
vamos a demandar ¿no? A los que nos vendieron ese plato. Y el ejemplo de echar la culpa
a alguien ¿no? Peor como vamos a ver un momento
porque hacen algo bueno en vez de algo malo y eso nos hace enojar. O el enojo provocado por cosas
pequeñas, eso es una parte del tema que por la prisa el domingo
pasado no lo analizamos a fondo. ¿Cuántas cosas, no? Pequeñas,
muy pequeñas, cosas sin importancia alguna en el contexto, ¿no? Pero estamos así, la palabra
que vimos, irritados del amor que no se irrita, no de mal genio.
Y la más mínima cosa Es capaz de provocar un gran coraje por
cosas pequeñas. Es otro tema que tendríamos que
dejar flotando en el aire. Pero esto de enojarse sin propósito,
lo comentamos hace ocho días, es hacer un gran berrinche en
vano. Ah, porque no vamos a lograr
nada haciendo un berrinche. No, vamos esto más, bajando el
vidrio y aaaah, al aire, a la medianoche, atrapado ahí. No
les voy a decir, había un lugar específico. Cada vez que llega
a atraparme en ese lugar, aaaah, así un berrinche total. Y algunos
se asustaron, ¿no? Pero no logré nada. salvo un
daño a mis cuerdas vocales quizás, pero enojarnos sin lograr ningún
Bien, ¿no? Es en vano. Es para gratificarse
uno mismo. Es para desquitarse, desahogarse,
lo que sea. Y hay muchas personas, lo comentábamos,
que les gusta vivir así. Es un mal día si no hay algún
motivo para... Les gusta. Es un estilo de vida. Es una parte de... Es como se
diviertan emocionalmente. Así no. Y luego el enojo persistente
que mencionamos. Así, así, así. Y llegamos a este
punto sin avanzar. Hace ocho días. Diciendo que
todo esto. Afecta el enojo pecaminoso. Afecta nuestra relación con Dios. No. Y como vamos a ir viendo. Nos hace a nosotros mucho daño.
Y ese es el punto al cual llegamos hace ocho días y no avanzamos.
Ahora busquen en Eclesiastes el día de hoy. Vamos al capítulo
4 de Eclesiastes. No pierdan de vista los otros
textos. Vamos a Eclesiastes 4. Ahora vamos a comenzar aquí.
Vamos a darle seguimiento a lo anterior. Y ahora vamos a analizar
de paso el coraje y el enojo que la envidia produce. Es un tema que hemos tocado en
uno de los primeros estudios, cómo nos sentimos desgustados,
cómo nos sentimos enojados al ver la prosperidad ajena, al
ver que el vecino prospera, al ver que recibe bendición, al
ver que tiene éxito o no en lo que sea, cómo lo tomamos nosotros
como un golpe en contra de nuestra Nuestra imagen en contra de nuestro
orgullo, en contra de nuestra soberbia. Lo que creemos que
nosotros merecemos y no lo hemos recibido, pero aquel malvado
vecino sí. ¿Cómo es posible? Y el texto
de entrada aquí es, ya lo tienen, Efesios 4. Y esto es una espada
de dos filos lo que vamos a ver aquí. Porque a nosotros nos ha
sucedido lo que vamos a leer. Y nosotros hemos hecho lo que
el texto prohíbe o lo que el texto condena. Hemos sido tanto
partícipes en esto o haciéndolo o recibiendo este trato que el
texto describe. Ya lo tienen en Ecclesiastes
4. Y hay muchas cosas aquí, lo vamos a sacar tan solo para ver
este punto nada más sentido ahí. He visto así mismo cuatro, cuatro
en todo trabajo, en la versión antigua, toda excelencia de obras. Es una fórmula tremenda, ¿no?
Algo bien hecho, para decirlo en términos coloquiales, ¿no?
Un trabajo bien hecho, una tarea bien hecha, ¿no? Una responsabilidad
cumplida bien, bien en forma y regla, a tiempo. ¿Qué dicen? Mueve, a mí me gustó tanto leyendo
la versión antigua. Ven como lo dice, las versiones
modernas despiertan la envidia. Nuestra versión antigua dice Como un mini tsunami. Mueve las
aguas y las olas. Se mueven. Sí. Mueve la envidia del hombre en
contra de su prójimo y la queja del predicador. También esto
es vanidad. Claro que sí. Es sin propósito esta envidia.
Y aflicción de espíritu. Nos sentimos afligidos frente
a esto. Todo aquel que tiene éxito en
lo que hace. Despierta esto. Vean la regla. Todo trabajo bien hecho, ¿no? Todo el trabajo bien hecho, despierta
la envidia de su prójimo. De esto se quejaba Salomón, ¿no? Ahora, hay mucho aquí, lo que
quiero enfatizar es un solo punto. Nosotros, al hacer el bien, pensamos
que hemos de recibir aplausos, ¿no? Que alguna obra excelente
ha de producir en los que nos rodean, por lo menos, aplausos,
¿no? Hasta pudiéramos comenzar a formar
nuestro club de fans, ¿no? Los que dicen, no, lo hiciste
súper bien, es lo que sucede en los deportes. Ahora lo tienes
que volver a hacer en el próximo partido. Bien. No, no, no, no.
Súper bien. Otra vez. Y va aumentando el
club de fans, los aficionados. Y es lo que se espera que ha
de suceder. Pero en el mismo equipo, algunos
de los demás jugadores no les gusta nada de eso. Sí, anotó
el gol, pero no lo hizo solo. No? Llevo tantos años aquí escuchando
programas de radio. Hay uno que es antes de Pepe
Cárdenas. Y este cuate cantando, se anotó el gol. Ahí está cantando
el cuate, celebrando porque dice, todos pusimos nuestro grano de
arena. Y yo estoy con qué? De algún modo, de alguna manera,
hasta el estilo de rock and rollers, no? Y pusimos nuestro grano de
arena para que se anotara el gol. Está incluyendo a los fans.
a los aficionados. ¿A de veras? ¿Es así el asunto? Es un tema que todos nosotros
lo conocemos. Por un lado hay muchísima gente
que su autoestima, su valoración personal, su imagen propia depende
de los logros y el éxito que logran en lo que sea, en su vida,
en su matrimonio, en su vocación, en su profesión. Esto es una
motivación principal por todos lados. No hay ninguna disciplina
donde no se encuentra esto. en el atletismo, en los deportes,
en todas las profesiones, ¿no? Es increíble el debate, no vamos
a desviarnos aquí, entre expertos, el inventor de la tecnología
del mensaje RNA, el que lo inventó, incluso lo vimos, lo quiero platicar
con Luke y Mark llegando a casa, que otro que ha criticado las
vacunas, salió en una entrevista atacando al que inventó no estas
vacunas, sino la tecnología. ¿No? Y salió en un programa diciendo,
¿Cómo se atreve el Dr. Malone a presentarse aquí, frente
al público, en red nacional, como inventor de la tecnología,
the messenger RNA technology de las vacunas? ¿Cómo? Porque
no es así. Y la entrevista no tenía nada
que ver con nada de esto. Estaban hablando de otro asunto
en relación con las vacunas, pero no con quién inventó la
tecnología. Y el Dr. Malone, a mí me dio una gran
sorpresa, dice, es un golpe bajo, dijo. It's a low blow. Y abrió su boca y dijo, hay ocho
o nueve patentes en relación con esta clase de vacuna. No
las que usan para COVID, sino la tecnología. Mi nombre está
en cada patente. Incluso hoy en la mañana yo vi
que lo publicaron en Red Nacional. Las vacunas, sus patentes y el
nombre de Robert Malone cada vez. Y ahí está. ¿Cómo se atrevió
el otro a atacar y decir que no? Es esto. No es otra cosa. Es esto, ¿no? La envidia. Nada
más, el éxito, nada más. Sí. Y la persona, este, normalmente
hay que entenderlo, se puso a defender el Dr. Malone. No se enojó, es
lo que me sorprendió tanto. No se enojó ni en la entrevista.
Dijo, lo veremos después. Y luego en su blog, en su revista,
publicó cada patente, cada uno con su nombre ahí. Y el otro,
ya no lo encuentran. El que lo atacó dijo, ¿dónde
está ahora este hombre, no? Pero mi punto aquí es, ¿cuántas
personas? Esto es una espada de dos filos. autoestima, autoimagen, depende
de lo que estamos diciendo, de los reconocimientos, de las alabanzas,
de las palmadas por lo menos. ¿Cuántas personas miden? ¿Esto
es el mundo de redes sociales? ¿Cuántos seguidores? ¿Cuántos
likes o lo que sea? Todo el mundo. Pero en vez de
ser alabados, respetados, reconocidos, Lo que el texto dice es lo que
sucede. Esto tan solo despierta la versión antigua. Mueve la
envidia. Y la envidia es ese espíritu
de descontento ante la prosperidad o el éxito ajeno. Y la envidia
está metida de por medio en cuantos conflictos. Aflicción de espíritu dice este
Salomón. ¿Cuándo los conflictos surgen
de esto? Y nosotros sabemos que la forma que esto sucede, ya
lo sabemos, es la soberbia, lo que da lugar a la impidia, es
el orgullo. No nos gusta que otros sean superiores
a nosotros. No nos gusta que tengan beneficios
que nosotros no podemos obtener. No nos gusta que sean personas
así, con beneficios, con bendiciones, etcétera, con privilegios, con
oportunidades. Se nos hace que esto es una afrenta,
es un escándalo, están contra mi dignidad. porque somos dominados por un
amor propio que no admite a ningún rival aquí. Peor, peor, si son
compañeros de trabajo, si son amigos nuestros, se complica
más el asunto si se trata de miembros de tu familia y resulta
que son más honrados, son más destacados y nosotros nos sentimos
inferiores. Así el asunto. De tal modo que
esto es tan común que en Tito hay este texto que dice que antes
de ser convertidos vivíamos en malicia. Escuchen lo que dice
vivíamos en malicia y en envidia vivíamos. Así, eso es el mundo
en que vivimos. Y así vivíamos nosotros antes
de ser convertidos. Y el asunto se agrava más en
Santiago porque dice que en donde hay envidia amarga, hay contención
en el corazón de estas personas. Hay un conflicto en tu corazón
que se manifiesta como envidia amarga, dice. Estoy citando de
Santiago 3.14. Y luego dice que todo esto no
es de Dios. Que esto no es algo que desciende
de la sabiduría de Dios. Que esto no desciende de lo alto.
Este modismo de que toda buena edad lleva todo a un perfecto,
desciende de lo alto. No, esto no. Esto es terrenal. Esto es
animal. Es algo diabólico. Dice Santiago. Y donde hay, por eso no dar lugar
al diablo. Y donde hay envidia y contención,
hay la versión antigua perturbación y toda obra perversa. Y con razón se quejaba Salomón.
Una persona hace algo bien hecho, se preocupa por cumplir con su
deber, resulta que lo hace bien. En algún sentido se espera que
los demás, no tienen que aplaudir, pero tienen que reconocer que
se hizo algo bueno. Se dedica esta persona a su carrera,
a su vocación. Y no le gusta hacer las cosas
así a medias. No, se preocupa por hacerlas
bien. Y en vez de provocar admiración,
aceptación, por lo menos algún nivel de estima, lo contrario. Tan solo los celos y la envidia. Ahora rápido hay que terminar
con esto. O tu estas haciendo el buen trabajo y eras el objeto
de todo esto, y tu reacción, enojo y coraje. O tu estas del otro lado de esto,
lleno de envidia, lleno de celos y lleno de coraje, porque la
otra persona te supero. Es lo que tu piensas, es un golpe,
en contra tuya, a lo mejor si. Así lo toma la mayoría de la
gente hoy en día. Increíble. Esto se ve en cada
deporte, en cada equipo, en cada fábrica, empresa, taller, oficina,
en cada escuela, astrolista, en cada familia. Está esto. Aflicción de espíritu
dice Salomón, aflicción de espíritu es su conclusión. Hay que detenernos
unos momentos nada más porque el tiempo se nos está yendo.
Este es el primer ejemplo del enojo injusto que estamos señalando
aquí. Hay que apurarnos. Ahora rápido,
cinco puntos respecto a esto. Primero, esta envidia es en todos
los casos injusta. ¿Ven cómo lo estoy diciendo?
Es una injusticia de parte de la persona envidiosa. Se hace
bien el trabajo, bien hecho, algo superior, algo excepcional,
algo que cumple para hacer bien. En este contexto vamos a hacer
al próximo, a quien sea, a los demás, se hace un bien. Envidiar
a la persona que lo hizo es una injusticia, primero. Segundo,
¿ven? Esto produce en la persona envidiosa,
Muchos frutos desagradables, malos frutos, saldrán de esto. Como por ejemplo, van a comenzar
una campaña para despreciar a la persona que hizo el bien. Van
a iniciar una campaña para, de desprecio, hasta pudiera ser,
endemoniar a la persona, ¿no? Esto es increíble. Van a comenzar
a despreciar a la persona, minimizando lo que hizo, sí, y minimizando
a la persona. No, dicen esto, tenemos que bajar
a este cuate que hizo esto. No hay ningún hombre de negocios
aquí. Ninguna persona que haya trabajado en el mundo real. El
problema de los gobiernos a nivel mundial es que están llenos,
la mayoría de las burocracias, de gente que nunca ha tenido
un trabajo real en toda su vida. Y en cada nivel de la burocracia,
esto es el pan de todos los días lo que estamos señalando. Entonces van a despreciar
la obra, van a minimizar su importancia y van a atacar a la persona y
lo van a volver un asunto personal. Es un asunto personal ya. Ah,
porque ustedes no saben, este, volviendo a lo anterior, dice,
no, este malón era un don. Nadie ahora con todo esto es
alguien muy importante en la controversia sobre ciertas tecnologías
con ciertas vacunas. Pero ustedes no saben que este
hombre es un hombre que ama las cámaras. Es un hombre que ama
los aplausos y los reconocimientos. Ustedes no lo conocen, nosotros
sí. Este hombre está cuestionando
sus motivos. Es increíble. El balón era un
don nadie. En 89, cuando sacó los patentes,
encontraron cómo iba a funcionar todo esto de pura casualidad.
Él mismo lo dice. Como muchos de esos descubrimientos.
Con accidentes en el laboratorio, descubren algo. Así lo ha dicho
Molón desde un principio. No soy un genio. Tan solo vimos
lo que sucedió. Y le dimos seguimiento a ver
si podríamos cambiar la tecnología para vacunar. Pero el punto,
no, ustedes no saben. Van a cuestionar. sus motivos,
van a menospreciar sus virtudes, lo van a volver un asunto personal. ¿A de veras? Sí, esto es así. Entonces, los frutos amargos,
desagradables, una vez que se vuelve un asunto personal, no
hay fin. De los chismes, las críticas,
los ataques, Por eso, Malone dijo, ¿de dónde salió este golpe
bajo? Este cuate que acaba de decir
esto en Red Nacional ni me conoce, nunca ha hablado conmigo, ni
una vez hemos estado personalmente en frente el uno del otro. ¿Y
cómo sale a atacarme? ¿Acusándome de que yo soy algún
mentiroso? Simplemente porque soy el que
tiene los patentes sobre esta tecnología. ¿Yo soy el mentiroso?
¡Sí! Yo entiendo que a ustedes no
les interesa, esto explotó como bomba al otro lado de la frontera.
Pero escuchen, malos, desagradables frutos surgen de esto. Y tercero,
o sea, se complica todo el asunto, porque es contraproducente. Esto de dar rienda y suelta la
envidia, No aumenta tu valor personal. No sube tu dignidad. No. No te hace superior. No te hace
mejor. No. Sino que termina perjudicando
a todos. A todos. La envidia amarga que Santiago
menciona, ¿no? Este, en otros textos, en el
texto en hebreo, es una brota, ¿no? de algo como la palabra
es amargura, brotando, termina contaminando. Contamina, ¿no? En una forma espantosa, ¿no?
Se contaminan muchas personas y son impedidas, son obstaculizadas,
dice el texto. Y cuarto, vean lo que estamos
diciendo. Todo esto tiene su raíz en la ingratitud, en el
descontento, en un espíritu quejumbroso, en la falta de amor incluso.
Es lo que en el trasfondo del asunto las personas no están
contentas. Peor cuando uno de sus conocidos
sube por algo que hicieron bien. Su nivel de descontento sube
también. ¿Cómo? Como lo estamos diciendo. Es increíble esto. Se fomenta
la ingratitud. Eso es un tema no lo vamos a
dar seguimiento, lo hemos comentado antes. Pero por fin, en quinto
lugar, todo esto, la envidia distorsiona la realidad, la perspectiva
de la realidad se distorsiona. De tal modo que, ese es el tema
de los espejos. Nos vemos en un espejo que distorsiona
la realidad de todo. Ah, porque es el espejo, el filtro
de tu envidia. No te deja ver a nada, nada ni
nadie objetivamente. Todo está distorsionado por una
imagen falsa que es tu envidia. Y así de esto no vamos a discutir.
De aquí surgen críticas, chismes, espíritu, el espíritu de lo que
está, lo que comentábamos hace ocho días en Mateo 7, la doble
regla para, una regla para juzgarme a mí y otra para juzgarte a ti.
Juicios ilícitos. Y todo el asunto termina, escuchen
lo que, tan solo estoy ilustrando, Sin decir más, como todo esto
termina en más enojo, más coraje, más ira de parte de los hombres. Y la gente, hay que entender
algo que no hemos analizado todavía más a fondo. El enojo es una
emoción. Y lo que estamos tratando de
lograr en parte en estos estudios es de identificar la fuente,
la causa de esta emoción. Y muchas personas tan solo saben
que se sienten enojadas y no entienden el por qué. Y le digo,
no, es que tú me debes algo. ¿Qué es lo que te debo? Y me lo vas a pagar. ¿Qué es
lo que te tengo que pagar? Quiero saber y la gente ni sabe.
Me lo debes. O peor, En la envidia, tú me
lo debes. Están enojadas porque la otra
persona tiene dinero, talentos, oportunidades, cosas, fama, renombre,
puede ser espiritualidad, imagen, pareja, hijos, familia, vocación,
algo que yo no tengo y por eso me lo debe. Es lo que siento,
es lo que sucede, la persona siente esto. Ah, por su pecado,
por su falta de amor, por su egoísmo, por su narcisismo, por
su victimización. Siente todo esto, ni sabe por
qué. Yo soy víctima y tú me lo debes,
¿no? Esto, si nunca se han dado cuenta. Todo esto de los woke,
¿no? En inglés. De toda la filosofía
de la izquierda en relación con la sexualidad y una larga lista
de otras cosas, incluso el racismo. Esto es el tema. Están sembrando
por todos lados coraje en base a envidias y celos en gran medida. ¿Quién te robó? Fueron sus ancestros. ¿Cuándo te robaron? Hace cuatrocientos
años. Por eso estamos marchando, por
eso estamos enfurecidos y como lo vimos eso es la supuesta justicia
en ojo justo en donde queremos el mayor número posible de personas
que compartan con nosotros el mismo coraje y si no, les vamos
a hacer algo. Eso es lo que estamos viviendo.
Facilitado por redes sociales y manipulación en la prensa a
nivel mundial. Y los gobiernos que lo usan como
un fútbol político para manipular a quien sea. No hay conspiraciones dice uno
de estos, no voy a decir su nombre aquí en forma pública. Pero tampoco
hay coincidencias. Take your pick. En el trasfondo de todo esto,
Dios me debe. En el trasfondo de esto, con
creyentes increíblemente, lo vamos a ver. Lo entendemos con
los no creyentes. De como en forma indirecta le
están acusando a Dios. No, yo creía que estaban atacando
a Moisés. No, dice Dios. Sus quejas me
llegaron a mí. Se dirigieron en contra de mí.
Así lo dice Dios. Esta enfermedad del alma, la
envidia que hemos visto, lo dejamos. ¿Qué es lo que estoy con este
punto ilustrando? Es algo tan sencillo. Hay que
tratar de entender tu coraje, tu enojo, en una lista de cosas. Identificando la cuestión de
si no sería un enojo pecaminoso la verdadera causa de lo que
tú sientes. Si tú te enojas con alguien o
algo que no tiene la culpa, tu enojo es pecaminoso. Ahora
hay que pagar reparaciones por la esclavitud, dicen. ¿Pagar
a quién? A personas que nunca fueron esclavizados. ¿Y quién tiene que pagarles a
estos reparaciones? Es una palabra técnica, política. en el primer mundo. Hay que pagarles
reparaciones, hay que hacer restitución a estos, supuestamente en base
a un principio bíblico. ¿Quiénes son estos? ¿Fueron esclavizados?
No. Y tiene que remontarse en Gringolandia
hasta 150 años para encontrar a alguien que pudiera haber sido
esclavizado. Porque se peleó una guerra civil
que puso fin a eso allá. ¿Quiénes tienen que pagar a los
culpables? ¿Quiénes son los culpables? Son
los ancestros, son los sucesores de aquellos que vivieron hace
150 años. Pagar por envidia, celos, coraje,
una protesta nacional. Peor, violencia. Vamos a quemar
centros comerciales hasta que nos pagan reparaciones. Es lo
que están haciendo. Y algunos partidos con luz verde
están apoyando el 100%. Eso funciona así. Y las ilustraciones
son interminables. Ahora vamos al segundo punto
del día de hoy, que es este. Y este es el tema que hoy lo
tenemos que introducir y nos va a ocupar por un tiempo aquí.
Escuchen bien. Ahora pasamos al tema de la felicidad. Y por más que yo no quería llegar
a esto, ya estamos atrapados. Porque la felicidad es el objeto
principal que todos los seres humanos buscan. Esto lo vamos
a, vamos a dedicar un sermón a analizar lo que acabo de decir,
a comprobarlo. Aunque es totalmente necesario.
Lo vamos a hacer. La felicidad es el objeto principal. Todos quisiéramos ser Felices. El tema es gigantesco porque
es una parte de lo que Dios ha preprogramado en nosotros. No
es simplemente una parte de nuestra naturaleza caída pecaminosa que
ha pervertido el deseo de ser felices. Sin embargo, lo vuelvo
a decir, es algo que Dios ha programado consciente o inconscientemente. Estamos buscando en un sentido
la misma cosa en casi todo lo que hacemos en nuestras vidas.
Quisiéramos ser felices. En ese sentido es el denominador
común, en quien sea, es un tema gigantesco. Yo les voy a comprobar,
no el día de hoy, en otro estudio, que hasta las personas que se
suicidan, escuchen lo que estoy diciendo, terminan suicidándose,
privándose de su vida, buscando la felicidad. Lo voy a comprobar. Han buscado y no han encontrado
esa felicidad. Y se han vuelto tan miserables
y tan desesperados, tan deprimidos, tan encerrados en su búsqueda
interminable de felicidad, que piensan que tan solo terminando
sus vidas pudieran encontrar la dicha, ¿no? La bienaventuranza,
la felicidad que anhelan tanto. Esto es el anhelo que está metido
de por medio en casi todo. Y la falta de felicidad de igual
manera, es lo anterior pero ahora en una forma más directa. La
raza humana no está contenta, no ha estado contenta ni feliz
desde la caída. Desde que Adán y Eva perdieron
esa bendición, la verdadera felicidad, la perdieron en su pecado original,
echaron a perder el asunto para todos. Trajeron con su caída,
con su rebeldía, la maldición de Dios, que en gran medida es
una parte de lo que obstaculiza nuestra felicidad de la gente.
El terremoto es culpa de alguien. Y si nunca van a decir es culpa
de Dios, es lo que están ocultando. ¿Cómo es posible que Dios haya
permitido que con el temblor se destruyó mi patrimonio, mi
casa? Y murieron algunos seguidos míos
también. Peor, peor. Y la gente enfurecida. Porque Adán y Eva llegaron a
perder nuestro entorno. Hicieron daño a la nave espacial
en la cual estamos viajando alrededor del sol en nuestro sistema solar.
Estamos a bordo de una nave espacial que trae todos los suministros,
todos los ecosistemas, todo lo necesario, pero con algunas fallas
en el sistema operativo. que ocasionaron estas fallas
fueron causados, efectuados por los primeros pilotos que agarraron
el timón de la nave. Es la historia. El mundo desde
aquel tiempo hasta el día de hoy anhela y busca constantemente
de día y de noche en todo La felicidad. Si tú dudas esto,
nunca has tenido hijos o nunca te has acercado a estos chamaquitos.
Lo que quieren es divertirse y ser felices el 100% del tiempo. De tal modo que cuando yo dije
algo a uno de mis nietas, no voy a
decir. No, no, no voy a decir nada.
Pero esa felicidad no la pueden alcanzar. Están buscando por
todos lados. Obviamente sin Dios, fuera de Dios, sin el Creador.
Y por lo tanto la gente vive infeliz,
descontenta, desgustada, enojada. Porque saben que hay bendiciones
las cuales no tienen. Que hay bendiciones, hay buenas
dádivas, hay dones perfectos que no tienen, no saben, en alguna
medida. Y la Biblia abarca este asunto
de principio a fin, en un sentido. No es porque el mensaje es antropocéntrico,
es teocéntrico. Y el Creador, no, está centrado. El Creador es el que ha determinado
que sin una relación correcta con Él, No puede haber felicidad para
nadie. Y la raza humana descontenta,
enojada, furiosa, anhelando lo que no se encuentra por ningún
lado. No lo encuentran. Y aquí tenemos
que detenernos unos momentos. Obviamente, ¿hacia dónde va Tomás
con esto? Ya saben lo que voy a decir. Ah, yo soy infeliz y
es por tu culpa. Ese es el punto aquí. Mi infelicidad
es culpa de alguien. Y ese alguien una vez identificando
quien es, quien sea, entonces ya sé en donde puedo descargar
mi coraje, mi ira, mi enojo. Es contra los que han impedido
mi felicidad. Cuando yo comenté hace 8 días,
hay personas hace 10 o 12 años enojadas conmigo, créanme. Es por lo que acabo de decir.
Querían hacer algo en nuestra iglesia y yo les dije que no.
Se enojaron conmigo. Y desde hace 10 o 12 años están
con que ese gringo echó a perder mi felicidad. No estoy inventando ni exagerando
nada. Si estas personas no se arrepienten de su error antes
del día de juicio, lograremos en el día de juicio. Lo que acabo
de decir. Pero eso es un ejemplo de, tú
conoces a personas. No, quizás no fue hace 10 años. Quizás no fue, pudiera haber
sido el día de ayer. Que se enojaron contigo. Porque
tú eres la persona que arruinó sus vidas. ¿Qué quiere decir
eso? Arruinó sus vidas. Les echaste a perder su felicidad. Tú lo
hiciste. Ese es un tema complicado. No
llegan precipitadamente a ninguna conclusión. Estoy adelantándome
aquí con el argumento porque se nos va a acabar el tiempo.
Pero desde, no son mis papás que echaron a perder mi felicidad,
no. O son otros miembros de mi familia. O es mi ex marido, no. El que echó a perder, o mi ex
esposa que echó a perder mi felicidad. ¿De veras? Vamos a ver. Eso es el plan de
todos los días. La mayoría de las personas, infelices,
descontentas, tristes, insatisfechas, incompletas, enojadas, peor con
esto de aburridas. Esto hay que ponerlo aparte,
lo vamos a discutir. Su aburrimiento surge en todas
las adicciones. Horas y horas paradas frente
a la tele o frente a algo en internet, incluso la pornografía.
Vean lo que estoy diciendo. Gente aburrida con la vida real.
Ah, porque en la vida real no pueden ser felices. Tienen que
meterse en un mundo de fantasías para por lo menos temporalmente,
momentáneamente sentirse felices en una fantasía. ¿Saben que algo
o alguien les está pidiendo? para que no sean felices, y andan
buscando por todos lados a los culpables. ¿Quiénes son? Y como vamos a ver aquí, estos
vuelven a escuchar. Yo no estoy diciendo lo que algunos
ya pensaron. Si este cuate chocó, borracho,
destruyó tu auto, tu coche, y te mandó al hospital con fracturas,
Yo no estoy negando ni minimizando lo absoluto su culpa. Y tu infelicidad
llegan y dicen, cuando salga del quirófano a lo mejor me voy
a sentir un poco mejor, pero por el momento me siento muy
mal y estoy muy enojado con aquel chofer que en su borrachera me
hizo esto. Yo no estoy descartando ni minimizando
esto. No malinterpretan el argumento
aquí. Pero esto es más profundo de
lo que parece ser. La gente desanimada, decepcionada,
infeliz por todos lados. Y rápido, hay que ver esto y
dejarlo, rápido. En medio de esto hay este tema
de los interminables debates, las controversias acerca de cómo
salir de mi infelicidad. Y obviamente lo que estoy anticipando
es que muchos dicen identificando al culpable, enojándome con él
o con ella y boom, mi venganza. Es quitarme por lo menos, devolverles
un poquito del pago por lo que me hicieron, aunque sea poquito. Así, ese es el mundo que vivimos. Y al mismo tiempo, este asunto,
el mundo dice a todos los que no alcanzan dicha felicidad,
que es el tema de las bienaventuranzas, dichosos, felices, las palabras
sinónimas que no vamos a discutir a fondo el día de hoy, hablan
de lo mismo. Pero el punto, la controversia
sobre esto es el pan de todos los días. Algunos, la gran mayoría
afirman que obedeciendo a Dios, Haciendo caso de su palabra,
de su evangelio, de su ley, los diez mandamientos en céntesis. Es la receta segura para la miseria
y la infelicidad eterna. Es lo que nos dicen. Es lo que
el diablo dijo a Dan y Eva. De eso les habló, de eso les
convenció. ¿Con qué? Ustedes han de ser
las criaturas más infelices del mundo aquí. Porque no tienen
verdadera libertad todo el lío que conocemos. Así el mensaje
del diablo que asegura a medio mundo, a todo el mundo en converso
de que el camino directo a la infelicidad y la miseria es esto. Y créanme, todos los que quieren
destruir el matrimonio dicen, no tradicional y otras palabras
técnicas que no voy a meter por el momento en este tema. No,
el matrimonio tradicional que es misogínico, que sujeta a la
pobrecita mujer a una esclavitud absoluta y al hombre que le permite
ser el dictador tiránico, el más horrible monstruo posible
en el hogar. Es de este libro, ese concepto. Es de la religión cristiana,
dicen. Y así comienzan a atacar la familia. Ah, no, no, no, no. Yo ni estoy
hablando de la familia. Aquí estoy hablando del matrimonio.
Primero, el matrimonio. Y el mundo es infeliz por esto,
¿no? Porque tantos hicieron caso,
en algún sentido, de estos cuentos, de estos mitos, ¿no? Todo este
asunto de matrimonios es tan inventado, dicen, como la biología
lo es. Como la identidad biológica de
varón y hembra es cuento, mito dicen, invento. De aquel libro que debe de ser
quemado, ¿no? y prohibido. Por lo menos en
las escuelas, en los institutos de educación superior. ¿Cómo
van a dar lugar a algo tan adecuado y tan absurdo como? Y así comienza. La gente pintando el camino de
Dios como si fuera el camino de dolor y tristeza y sufrimiento
y desgracia y de ahí toda la infelicidad que hay en el mundo.
Es lo que nos dicen. Y luego nos dicen que no, si
vamos por otro camino, el camino de pura satisfacción, dicen. De pura felicidad nos hablan,
¿no? Y eso es un mensaje a todos los
jóvenes, eso es cíclico en cada generación. Por lo menos en los
países cristianizados en algún sentido. Y tomen el pelo de la
nueva generación. Son una bola de ingenuos, ¿no? Y tontos que caen en la trampa,
friendo este mensaje. Y es lo más fácil de manipular.
La niña que no encuentra algún niño. La jovencita que nunca
encuentra al jovencito idóneo, que cumple con todo su perfil. No, entonces, a lo mejor estoy
buscando equivocadamente, a lo mejor debería de buscar una mujer
en vez de un muchacho. Una jovencita en vez de un jovencito. No sé. No sé si entienden mi
ilustración. O la mujer ya divorciada y ahora
como consecuencia aborrece la institución tradicional que se
llama el matrimonio. Mi infelicidad, mi divorcio,
el 100% culpa del matrimonio como institución o concepto en
la sociedad. Algo impuesto. a fuerzas por
encima de... Así el asunto. Lo estoy ilustrando,
no podemos avanzar aquí. Y rápido, este debate de cuál
sería el camino de felicidad. Y el diablo afirmando por todos
lados que el pecado es el camino de pura felicidad. Por eso la
gente se enreda en cualquier pecado, desde las drogas, el
alcohol, el sexo ilícito, la avaricia, la codicia, haz tu
lista, la receta segura para felicidad. Y la gente fácilmente
convencida, dispuesta a ser seducida, dispuesta a ser engañada, más
que dispuesta a creer la mentira, creyendo que pudiera haber fallado
para otros, pero para mí pudiera funcionar. Esta receta de rebeldía,
de oponerse a cualquier ley, cuanto más a lo que está aquí
en la Biblia. Y hasta que hayan sufrido desgracias,
tragedias, pérdidas, enfermedades o algo peor, siguen, hasta la
tercera edad siguen creyendo la mentira? No se dan cuenta? No. No se dan cuenta. Y luego concluye, no es el camino
equivocado, sino vuelvo a lo anterior. Algunas personas que
se metieron en el camino. Algunas personas echaron a perder
mi felicidad pecaminosa. El sueño de hacerme feliz pecando
se echó a perder por estas personas. Y así, esto lo tenemos que dejar.
Estamos introduciéndolo. Nos va a servir muchísimo, como
veremos, ¿no? Próximamente. Pero cierro este
punto con lo siguiente. Hay increíblemente este anhelo
incansable de ser felices, ¿no? Y el mundo
está enojado por su falta de felicidad. concluyen es culpa
de alguien y tan solo tiene que ser de Dios, culpa de Dios que
yo soy infeliz o culpa de los demás como sea da igual sigo
infeliz hasta el punto en que hay muchísima gente que se vuelve
escénica, escéptica. Y estas personas se dan cuenta
de que lo que están buscando no se encuentra como lo están
buscando. Y dicen, no, eso es un cuento
de ser feliz, es un mito, es una fantasía, es pura ilusión.
Es lo que dicen. Y su argumento, no, yo no soy
feliz y tú tampoco, no me digas que sí, no te creo. Tú compartes
conmigo la misma infelicidad. Yo no soy feliz, ni ustedes tampoco. Nadie es feliz. Ah, ¿por qué? Estos cuates son los más inteligentes,
son los más sofisticados, salen con que, no, la felicidad ni
existe. ¿Cuán filosóficos y inteligentes
son estos? Es lo que nos dicen. La mayoría piensa, no, estoy
perdido en el debate, ya no sé. Lo que voy a hacer es, me voy
a contentar con los momentos de felicidad, por muy pocos que
sean. Yo estoy ya con la felicidad
momentánea y pasajera. Es todo lo que puede haber en
este mundo. Desde una buena comida, hay que
buscar cómo, que no se acaban pronto las hamburguesas aquí. Se tiene que alargar el gusto,
¿no? La felicidad momentánea. Miren
lo que estoy metiendo de por medio, el tema del placer. Y
estas personas están con el placer, es lo que piensan que es la clave
para la felicidad. Y ese placer, aunque sea con
una prostituta, Aunque sea por cinco minutos y aunque yo tenga
que pagarle a la prostituta después, valió la pena para tener mis
cinco minutos de felicidad. Y eso es la mayoría de la gente
que nos rodea. Es por eso que incansablemente van de una diversión
a una fiesta, a otra borrachera, al baile. Porque los demás días hay un
vacío de tristeza. Están deprimidos, decepcionados. Utilicen aquí un concepto que
no vamos a discutir el día de hoy, amargados. Estos pobrecitos,
hasta cualquier médico de profesión nos dan como, no, estos jóvenes
son amargados, ¿qué les pasó? Vamos a dar unas pastillas para
que se sientan no tan amargados. Y así el asunto. Y no vamos a discutirlo más el
día de hoy, salvo para decir esto. Ahora bien, para decir
esto. Y si yo no puedo tener lo que
necesito para que mi placer o mi felicidad, por más limitado y
momentáneo que sea, si yo no puedo tener el control, me voy
a enojar. Y si me quitan el juguete, la
posesión o no, me la quitan o no la puedo, no me la trajeron los
reyes esta posesión, el juguete. Yo andaba el otro día metí un,
no voy a decirlo, mi esposa no está aquí, una muñeca de Barbie.
estábamos en el centro comercial, en la época navideña, pasé por
ahí un, ah sí, muñecas de Barbie, no, amontanadas, agarré la caja,
la metí en mi, en mi carrito, ya se me, luego se me acercó
Lisa, supongo que nos está viendo aquí, me va a regañar llegando
a la casa, Lisa vio mi, mi, el regalito, no, de Barbie, no,
yo no les voy a decir más, les dejo, Les dejo dudando de qué estaba
haciendo Tomás. Y yo le dije, si tú quitas la
muñeca de Barbie del carrito, yo voy a ser un gran berrinche. Hasta mis hijos me van a preguntar
llegando a casa qué pasó después. Y el punto, yo estaba dispuesto
a hacer un gran berrinche en cuanto a la lista. Estaba bromeando,
por favor. Es la locura. No, no voy a decir. Pero el punto,
si tú me quitas la posesión, o el placer, o la lista la conocemos,
o el control, me voy a enojar contigo. Y en ese sentido, ya estamos
listos para dejar este punto y concluir el día de hoy. Pero
el punto es, hemos visto dos ilustraciones del enojo el día
de hoy. El enojo provocado por la envidia
o el enojo provocado por la falta de felicidad. Y nosotros entendemos esas cosas,
cuando no respetan tu agenda, cuando tienes que cambiar tus
planes, cuando no te dan el tiempo libre que te pertenece. Y peores cosas que sucedan en
donde la felicidad momentánea, ni siquiera puedes disfrutar
de momentos de felicidad. Y es culpa de alguien. ¿De quién
sería la culpa? De la gente enojada por todas
partes. ¿No? Y obviamente, sin decir más,
están buscando la felicidad en donde no se encuentran todas
esas personas. Así. Ahora entre paréntesis, para
que vean lo que quiero decir así. Si hay un Dios que es nuestro
creador, si nos ha pre-programado para que busquemos la felicidad,
y esto es así. Ven como lo estoy diciendo, esto
es así. Somos, entramos a este mundo, el niño llorando, recién
nacido, y todo lo que hace hasta que puede decir, dame, hasta
que pueden salir las palabras de su boca, está exigiendo todo
lo que él cree o la niña cree que necesita para ser felices.
Si entramos al mundo preprogramados así, este, creo que el que nos hizo así
tendría algo que decir acerca de cómo funciona esto. Y en síntesis, anticipándolo,
vean. Si este Dios, conociéndole a
él, si él nos puede proporcionar más conocimiento verdadero de lo que nuestra mente
es capaz de recibir, hasta el punto de dejarnos fascinados,
asombrados, sorprendidos, intrigados, pensando en lo que nos revela
acerca de todo. Y si este Dios es capaz de llenar
nuestras emociones con la emoción principal que es amor, sin discutir
lo demás, de sobreabundar hasta inundar tu corazón, no con coraje,
no con enojo, no con envidia, no con celos, sino con su amor. Y si Él es capaz de decirte qué
es lo que debes hacer con tu vida, en todo lo que importa,
garantizándote que esto terminará en una felicidad
inexpresable, imposible de expresar con palabras
humanas. Si esto es así y la gente anda
buscando la felicidad, rechazando lo que acabo de decir, no ha de sorprender a nadie que
Que estén infelices, que estén en la miseria. Así funciona esto. Ahora vamos
a terminar. El día de hoy no avanzamos mucho, pero es importante
el tiempo que hemos dedicado a esto. Ahora vamos a terminar
con esto. Vamos a incluir por el momento
una parte de esto. Lo tenemos que hacer antes de
irnos. Vamos a volver a este asunto
que sigo discutiendo acerca de la gente infeliz. Ah, porque
mi marido me abandonó. O lo que sea. El ejemplo es lo
de menos. No estoy señalando ese ejemplo
a propósito. Es fácil de entender. Yo estoy
infeliz porque otras personas me han hecho cosas. Y estas cosas
no son inventadas. Y yo no soy culpable de la victimización,
sino que de veras yo soy víctima. Hay que entender esto, la palabra
inocente aquí no la vamos a escuchar el día de hoy. Los niños abortados son víctimas
inocentes. Así lo dejamos. Ya después hay debates. No sé si me explico acerca de
la palabra inocente. Pero tú dices, yo soy víctima
inocente. OK. Te damos el beneficio de la duda.
No es culpa tuya. No. Te hicieron algo, sí te hicieron
algo. Desde que entraron a la casa
a robar y mataron a mi esposa. Lo que sea. Algunos de ustedes
vieron esto. No voy a mencionar ningún nombre
aquí. Hay personas aquí. Entraron y no sé si fue un tío
o un abuelo. Mataron frente a los demás. Personas
que vienen aquí con nosotros. Nos narraron esta historia hace
años. ¿Cómo es posible? presenciar algo así y cuanta
infelicidad cuanta tragedia no estamos negando que estas cosas
sucedan que sean reales estamos incluyendo este punto para concluir
el día de hoy pero ahora ven como como lo hicimos hace ocho días
el dios de este libro dice mía es la venganza Dejar lugar a
la ira es, lo vamos a personalizar. Déjalo a mí. Es lo que Dios está diciendo
con ese lenguaje. Dejan este asunto en mis manos. Y mientras tanto, es un tema
que vamos a discutir a fondo pero hay que concluir. Esto es
el argumento constante en la palabra de Dios. El tema de la paciencia de Dios.
La longanimidad de Dios. Y el hecho de que ellos dicen
yo he sido paciente para contigo. En todo lo que tú me has hecho
en contra de mí. Yo he sido más que paciente con
cada uno de ustedes. Yo he soportado. Es un tema quizás
uno de los más increíbles de la Biblia. Yo he aguantado tanto. No simplemente la raza humana
caída en su conjunto, sino de cada persona, creyente y no creyente
en un sentido. Peor con los creyentes, no vamos
a discutir eso todavía. Y hemos de pensar que habría
sucedido si Dios hubiera actuado como nosotros quisiéramos actuar
en estos asuntos. Si Dios nos hubiera tratado a
nosotros como quisiéramos tratar al prójimo. El que me chocó,
borracho, destruyó mi automóvil y yo ando así hasta el día de
hoy porque no se sanaron bien los huesos, ¿no? Dios ha tratado
con esta persona con mucha longanimidad, ¿sí? Y conmigo de igual manera. Yo pudiera haber muerto en el
accidente. Los médicos dijeron debería haber
muerto, pero milagrosamente no. Y nosotros que sabemos que le
hemos ofendido a Dios más que cualquier otra persona. Aquí
estoy hablando de los creyentes, ven como lo estoy diciendo. Si
no te identificas con Pablo, de los pecadores de los cuales
yo soy el primero, yo soy el más grande, yo soy el más culpable. Nosotros sabemos cuánto le hemos
ofendido, de cuántas maneras y cuántas veces. Y Dios ha sido tan paciente. Su paciencia es asombrosa, créeme. Una parte de lo desagradable
del ministerio cristiano es que llegas a saber muchas cosas,
muchísimas cosas. Es increíble. Es un tema que
no voy a ampliar. Yo no estoy espiando a nadie
y sin embargo hay un montón de cosas que llegan a mis oídos.
Yo sé más acerca de cada persona que viene aquí que cualquier
otra persona aquí, aunque yo no quisiera saber nada. Y con lo poco que sé, a veces
estoy tan, o sea, tan sorprendido con la paciencia asombrosa de
Dios. Sí. Pero dejámoslo así, no necesaria
hablar de otros, sabemos de nosotros mismos. ¿No? ¿Hay alguna persona
presente que haya ofendido a Dios más que a nosotros? ¿Más que
a ti? ¿Más que a mí? Cuidado. Yo entiendo que hay
personas que vienen aquí cada domingo como el fariseo que subió
al templo. Vienen a señalar. Es increíble. No, resulta que tal persona estaba
enredada en algún pecado y piensan que no, los pastores en la iglesia
eran una bola de tontos. Oh, please. Y vienen así como
los fariseos a juzgarnos. Lo vuelvo a decir. I wish I didn't
know. Pero nos conocemos mejor que
a cualquier otro. Pero así subimos al templo como el fariseo para
señalar el pecado ajeno. ¿Y Dios está con qué? Yo he sido tan paciente para
contigo y ahí tú estás ahí juzgando a otros. Aquí no estoy hablando
de pecados inventados. La pregunta, ¿alguna persona
nos ha ofendido más que nosotros le hemos ofendido a Dios? ¿Hay
alguna persona? Cuidado con la respuesta. ¿Hay
alguna persona que puede decir, no lo que me hizo mis papás,
peor que lo que yo le he hecho a Dios? ¿A de veras? ¿Te han pecado? ¿En contra de
ti han pecado? Más de lo que tú has pecado en
contra de él. ¿Te han provocado? Más de lo
que tú le has provocado a Dios. No te creo. No me convences. Nunca me vas a convencer. Y el punto es tan sencillo para
terminar. No, y sabiendo la verdad acerca de esto, Dios ha sido
tan bondadoso, tan paciente. Nos ha tratado con favor y merecido.
Merecemos lo contrario de su favor, de su misericordia, de
su gracia. Y increíblemente nosotros, sabiendo
todo esto, pensamos, Dios de verdad te ha tratado. Sí, me
ha tratado. En el momento cuando estoy más en mi juicio y más
humillado, y viendo la realidad si esto es así entonces quieres
que Dios ya no ya no te trate así más que quieres que Dios
diga ya no no seguimos esperando que nos
siga perdonando que sigue derramando su misericordia eso es lo que
pensamos dentro de nosotros mismos Estamos tan asombrados y tan
a favor de la manera en que Dios ha procedido y ha actuado con
nosotros. Y Él simplemente dice, okay,
haz lo mismo con nosotros. Así. ¿O acaso crees que yo haya
sido demasiado paciente para contigo? No. No. No deberías estar dispuesto. a tratar a este otro, el que
echó a perder tu felicidad a tratarle a este, a él o a ella de la misma
manera en que yo he tratado contigo. No, pero son obstinados. No,
pero son necios. No, pero se comportan a veces
como puros rebeldes. Es el espejo. para terminar aquí el día de
hoy. Es el espejo. Tú estás mirando a esa persona
a través del espejo, de todo lo que hemos dicho. Tu enojo,
tu coraje, tu envidia, el espejo. No llegas a ver a la persona
antes de llegar. Hay una nube que dice, esta persona destruyó
mi felicidad. Y Dios dice, ok. Mira conmigo a este otro espejo. Que acabamos de pintar en este
otro espejo. Yo estoy ahí. Pero no estamos hablando de espejos
ni espejismos. Estamos hablando de la realidad. y la paciencia de Dios para con
nosotros. Aquí entenderlo todo el lío de Cristo su ejemplo a
seguir en todo esto no devolvió mal por mal las cosas que le
hicieron inconcebible en tu lugar. Este Dios dice no
tan solo tú me has tratado así sino que yo me metí de por medio
en el asunto para recibir el castigo y la ira mía que yo debería
de haber derramado en tu contra. ¿Cómo? Sí, el asunto es así. Y termino diciéndolo,
ya saben, el argumento aquí es el más sencillo. Los tratos de
Dios para con nosotros cambian nuestro corazón. Quiten el corazón duro estos
tratos de parte de Dios. Suavizan el corazón. La palabra suavizar. El corazón
de piedra es cambiado por un corazón de carne. El diablo es
sensible. Y Dios dice déjame todo esto
en mis manos Y este tema lo veremos, ¿no?
Lo dejo. Dios dice, en el peor de los
casos, si estas personas nunca se arrepientan, mi paciencia, mi longanimidad,
mi mansedumbre, se acabará. Se acabarán. Y voy a derramar mi
Enojo del hombre e Ira de Dios 4
Series Enojo del hombre e Ira de Dios
El enojo es una manifestación de la perpetua infelicidad que existe en las vidas de muchos...
| Sermon ID | 122221851311333 |
| Duration | 1:20:34 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Ecclesiastes 4:4; Ephesians 4:26 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.