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El Señor le dijo a la mujer samaritana,
mujer créeme, que la hora viene y ahora es en que los verdaderos
adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad. Dios
es espíritu y los que le adoran en espíritu y en verdad es necesario
que le adoren. Esa manera de describir la adoración,
hermanos, el Señor obviamente está indicando que es una nueva
manera, aunque ya existía en el Antiguo Testamento, sin embargo,
ahora Habría de manifestarse y había de practicarse de una
manera más específica. Por eso Él dice, la hora viene
y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre
en espíritu y en verdad. Esa manera de expresar la adoración
en espíritu y en verdad, está desplegada o está explicada a
lo largo de todos los escritos neotestamentarios. Anteriormente
consideramos hermano lo que era adorar en espíritu, dijimos que
adorar en espíritu solamente puede ser posible para alguien
que ha sido regenerado espiritualmente. tiene que ser hecho con una actitud
espiritual. Entonces una persona regenerada
espiritualmente, o sea que nacida de nuevo, es la única que puede
adorar un espíritu, pero tiene que hacerlo con una actitud espiritual
también, y tiene que hacerlo conforme a los principios del
nuevo pacto, que es el pacto del espíritu, no al antiguo pacto,
al nuevo pacto. Eso es adorar un espíritu, en
términos generales. Adorar en verdad requiere, primero,
adorar en Jesucristo, que es la verdad. Sin Él no hay adoración,
porque Él es la verdad. Adorar conforme a los principios
de la Escritura, porque ahí nosotros encontramos contenida la verdad,
la verdadera forma de adorar a Dios. O sea, tiene que ser
en verdad, en la verdad de Jesucristo, en la verdad de la Escritura,
y tiene que ser hecho con un corazón verdadero. Eso es adorar
en verdad, eso es en términos generales. Pero hoy vamos a considerar
un pasaje hermano que expande y explica de una manera más específica
lo que es adorar en espíritu y en verdad. Nos da principios
bíblicos de adoración. Es ese pasaje de la primera carta
de Pedro, capítulo 2, 1 al 10. Y vamos a considerar tres aspectos
de esta adoración espiritual. los requisitos de los adoradores,
qué se requiere de los adoradores. Segundo, la naturaleza de la
adoración, que expande en esto que hemos ya estado explicando.
Y luego vamos a considerar la identidad de los adoradores. Pedro explica eso acá y vamos
a leer el pasaje. Y tomen en cuenta ustedes estos
tres encabezados porque están muy bien definidos en este pasaje.
Primero habla de los requisitos de los adoradores en los versos
1 al 3, dice desechando pues toda malicia, todo engaño, hipocresía,
envidias y todas las detracciones, desean como niños recién nacidos
la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para
salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Ahora respecto a la naturaleza
de la adoración, continúa diciendo el verso 4, acercándoos a él,
piedra viva desechada ciertamente por los hombres, más para Dios,
escogida y preciosa. Vosotros también, como piedras
vivas, sededificados como casa espiritual y sacerdocio santo
para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo. Por lo cual, también contiene
la Escritura, he aquí pongo en Sion la principal piedra del
ángulo, escogida, preciosa, y el que creyera en él no será avergonzado.
Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso, pero
para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon
ha venido a ser la cabeza del ángulo y piedra de tropiezo y
roca que hace caer porque tropiezan en la palabra siendo desobedientes
a lo cual fueron también destinados. Luego los versos 9 al 10 nos
hablan de la identidad de los adoradores. Continúa Pedro diciendo
más, vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,
pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las virtudes de
aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Vosotros
pues que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo
de Dios, que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia,
pero ahora, habéis alcanzado misericordia. Amén. Muy bien, antes de entrar, hermanos,
en la consideración de estos tres aspectos, de estos tres
principios de adoración espiritual, quiero que noten en este pasaje
el lenguaje que usa Pedro para hacer más gráfica su explicación,
para que nosotros podamos tener una idea más imaginativa, bíblicamente
imaginativa, ¿no?, de lo que él está queriendo expresar acá. En primer lugar, él se refiere
a nosotros como niños resignacidos. Él dice en el verso número 2,
desead como niños resignacidos. a los creyentes, como niños recién
nacidos, debemos ser como niños. El Señor Jesucristo dijo algo
similar, que debemos de ser como niños, el que no se acerca como
un niño no puede entrar al reino de Dios. Esto lo usa Pedro acá. Luego habla de leche, pero él
la cualifica, no es cualquier leche, dice que es leche espiritual
no adulterada. Y con esto se está refiriendo
a la verdad de la escritura, a las verdades bíblicas, la leche
espiritual no adulterada y la verdad de Dios contenida en las
escrituras. Luego él usa otra metáfora respecto
a la persona del Señor Jesucristo en el verso 4, refiriéndose a
Él como piedra viva, dice acercándose a Él piedra viva. Aquí está hablando
de Cristo Jesús, pero se está refiriendo a Él como piedra viva.
Y esto es en referencia, hermanos, al hecho de que el Señor Jesucristo
vino a edificar un templo, pero no un templo físico, no un templo
institucional, sino un templo espiritual. Por lo tanto, Él
es una piedra. Adelante, más adelante, Pedro,
Expande esto diciendo que Él es la principal piedra del ángulo
y el ángulo se refiere al ángulo que sostiene todo el edificio,
la principal piedra, Cristo Jesús. En el verso 5, Él se refiere
a nosotros de nuevo, primero se refiere a nosotros como niños
recién nacidos, pero luego se refiere a nosotros como piedras
vivas, dice en el verso 5. nosotros o vosotros también como
piedras vivas. Y luego también Pedro usa esta
otra metáfora, casa espiritual. Vosotros también como piedras
vivas ser edificados como casa espiritual. Al hablar de la casa
espiritual, Pedro se está refiriendo a los creyentes congregados en
iglesias locales como esta mañana estamos nosotros. Somos una casa
espiritual, somos la casa espiritual. Por supuesto, esta casa es universal
y es eterna. Está en todas partes, a través
de los siglos, en muchas regiones geográficas y a través de la
historia. Es la casa de Dios, o sea, la
iglesia. Pero esa casa de Dios, la iglesia,
se manifiesta visiblemente a través de iglesias locales como esta.
Entonces, Pedro está hablando de la edificación de una casa
espiritual para ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios
por Jesucristo. Muy bien, esto es para que tengamos
una idea, hermanos, general del pasaje. Más adelante, Pedro también
habla de un sacerdocio santo, sacrificios espirituales y otros
aspectos más que vamos a ver durante los próximos minutos.
Pero comencemos hablando, hermanos, de los requisitos requisitos
necesarios para una adoración espiritual, lo que se requiere
de los adoradores, de los que han de ser adoradores en espíritu
y en verdad. Todos los seres humanos, instintivamente,
poseen la inclinación a adorar, porque nosotros somos criaturas
dependientes, siempre estamos dependiendo de algo. Originalmente,
nuestra dependencia estaba conectada absolutamente, totalmente, perfectamente
a Dios. Pero cuando el hombre pecó contra
Dios, se desconectó de esa dependencia y comenzó a depender de sí mismo,
comenzó a depender de la mentira, comenzó a depender de los recursos
propios. Y Pablo lo dice que que comenzaron
a adorar a las criaturas antes que al Creador. Es decir, todo
mundo es adorador, de alguna manera. Tú tienes religión, aunque digas
que no tienes religión, aunque no profeses ninguna religión,
todos somos adoradores. Pero para adorar a Dios, para
adorar en espíritu y en verdad, como a Él le agrada, como a Él
lo requiere, Hay requerimientos específicos y Pedro habla de
algunos de ellos acá. En el verso 1 él dice, desechando
pues toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias y todas
las detracciones. Noten ustedes, él está hablando
aquí de pureza moral. Él está hablando aquí de integridad
en nuestra conducta, de integridad en nuestra vida. Está hablando
de batalla contra el pecado, desechando, porque el pecado
acecha. Pero nosotros somos llamados
como adoradores, los que quieren adorar a Dios en espíritu y en
verdad somos llamados a luchar contra el pecado. a arrepentirnos
del pecado, a desechar el pecado, a buscar el perdón de nuestros
pecados, a rechazar el pecado, eso es lo que está diciendo en
el verso número 1, desechando pues toda malicia, todo engaño,
hipocresía, envidia y detracciones. Es decir, la gente que levanta
falsos contra otros, la gente envidiosa, la gente hipócrita,
la gente engañosa, la gente maliciosa, no puede adorar a Dios. No hay
manera de acercarse, no hay manera de agradar a Dios con una vida
hipócrita, con una vida impura, con una vida desordenada. Así
que ese es un requerimiento. ¿Quién subirá al monte del Señor?
El limpio de manos y de corazón puro, dice el Santo. Es decir,
es un requerimiento absoluto para adorar. Por lo tanto, se
le quiere una vida de arrepentimiento, una vida de comunión con Dios,
una vida de lucha contra el pecado. Desechando, pues, toda malicia,
engaño, hipocresía, envidia y todas las distracciones. Y Pedro agrega
a esa vida de pureza moral, a esa vida de lucha contra el pecado,
le agrega le agrega la necesidad de deseos
intensos y deseos puros. Y por eso es que nos compara
con niños recién nacidos, dice deseada, deseos, pero deseos
intensos. Por eso Pedro dice como niños
recién nacidos porque los niños hermanos no van a esperar, los
niños van a gritar, van a llorar, los niños exigen porque necesitan,
quieren, cuando tienen hambre tú no los puedes calmar si no
es con comida o con su leche en este caso porque son recién
nacidos. Desean Para adorar a Dios en espíritu y en verdad, tenemos
que tener deseos intensos, cultivar nuestro hombre interior para
que esos deseos estén allí. No puede ser de una manera tibia,
de una manera informal, de una manera superficial, tiene que
ser algo intenso, deseando como niños recién nacidos. Y por supuesto los deseos de
los niños no solamente son intensos, los deseos de los niños son puros,
son legítimos. Ellos no están deseando absolutamente
nada más que lo que necesitan de verdad. Necesitan alimentarse. Un niño recién nacido no está
deseando juguetes porque todavía no sabe lo que es entretenerse
con juguetes. Un niño recién nacido no tiene
otros deseos, no tiene deseos ulteriores, deseos secundarios,
su deseo en este caso es primario, es absoluto, está centrado. En
este caso, dice Pedro, en la verdad, en la leche, la leche
espiritual no adulterada. Qué interesante hermanos, cómo
Pedro describe la actitud necesaria, los requisitos necesarios para
adorar a Dios. Usa estas metáforas como un niño
recién nacido desee la leche espiritual no adulterada. A un niño recién nacido no se
le puede dar leche mezclada, tiene que ser la leche pura de
la madre En nuestros casos, en nuestra época moderna, en la
época de Pedro no existían las fórmulas infantiles, tenía que
ser la leche de la madre. Hoy existen las fórmulas infantiles,
pero no son igual de eficaces que la leche de la madre. Lo que Pedro está diciendo es
que un adorador espiritual tiene que anhelar la leche que brota
de los pechos de la Escritura. La leche espiritual no adulterada. Tiene que haber un deseo intenso. Tiene que haber un deseo verdadero,
no un deseo mediocre. El Señor le dice a la iglesia
de Éfeso, tengo contra ti quejas. Y caer de nuestro primer amor,
hermanos, es dejar de desear estas verdades no adulteradas. El Señor le dice a la iglesia
de la odisea, tú eres tibio, no eres frío, ni eres caliente,
eres tibio, por lo tanto te vomitaré de mi boca. No vas a poder adorar
en espíritu y en verdad. No se puede ser inconsistente
orar a Dios en espíritu y en verdad, tienes que ser consistente,
tienes que luchar contra el pecado, desechando toda malicia, engaño,
hipocresía, envidia, detracciones, deseando como niño recién nacido
la leche espiritual no adulterada para crecer, para salvación. Ocupados en vuestra salvación
con temor y temblor, dice Pablo, porque Él es el que pone el querer
como el hacer, Él nos llama a esto. Hermano, esto es adoración espiritual,
adoración en espíritu y en verdad, esto se requiere de los adoradores
en espíritu y en verdad. Pedro en el verso 3 agrega, si
es que habéis gustado la benignidad del Señor, es decir, si ustedes
son verdaderamente convertidos, si ustedes conocen en realidad
la gracia, si de verdad ustedes han sido regenerados, esta es
la manera de dedicarse a Dios, desechando el pecado, deseando
la verdad intensamente, con toda pureza, la verdad no adulterada,
si es que habéis gustado la venilidad del Señor. De manera que El requisito para adorar en espíritu
y en verdad es la pureza moral, los deseos intensos y puros,
la verdad de Dios, el deseo de la verdad de Dios, se requiere
la verdad de Dios, por eso es la adoración en verdad y el conocimiento
de la gracia. Y también, obviamente hermanos,
esto implica que la adoración no se trata de cuan bien canta
una iglesia, cuan bien cantamos nosotros, que armoniosamente
se escucha o que bien ejecuta la adoración, la orquesta o el
pianista, o qué número de adoradores hay, no se trata de eso, se trata
de que haya gente que lucha contra el pecado, que se arrepiente
del pecado, que anhela y desea la verdad pura, no adulterada
y que ha sido regenerada. Esos son requisitos para adorar
el Espíritu y la verdad. Y es un error muy grande Es una
equivocación muy grande, es una plaga que está dañando la adoración
espiritual. El hecho, hermano, de que la
adoración se fundamente o consista simplemente en números o en ejecución
o en qué tan grato se pueda sentir o qué tan grato se pueda oír.
Lo que Pedro está diciendo acá es diferente, es algo muy espiritual.
Esto es adoración en espíritu y en verdad, o esto es lo que
se requiere de los adoradores en espíritu y en verdad. Muy
bien, en segundo lugar, Pedro, después de hablar de los requisitos
de los adoradores, habla de la naturaleza de la adoración. En
el verso número 4, él dice, acercándoos a él, piedra viva, desechada
ciertamente por los hombres, más para Dios, escogida y preciosa. Por supuesto, Él, el que es piedra
viva, es Jesucristo. En otras palabras, la adoración
espiritual está centrada en la persona del Señor Jesucristo.
Él es el que Dios envió a buscar adoradores. Y solamente en Él
podemos adorar al Padre en espíritu y en verdad. Cuando el Señor Jesús le dijo
a la mujer samaritana, el Padre busca adoradores que le adoren
en espíritu y en verdad. Pues esa búsqueda de Dios es
a través de Jesucristo. Él dice yo vine a buscar y a
salvar lo que se había perdido. Él dice yo soy el camino, la
verdad y la vida. Nadie viene al Padre si no es
por mí. Así que la naturaleza de la adoración, hermanos, está
centrada en la persona del Señor Jesucristo. Y noten ustedes como
Pedro expande esta verdad cuando dice, acercándoos a él, piedra
viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida
y preciosa. Y cuando Pedro dice desechada
ciertamente por los hombres, se está refiriendo específicamente
a los judíos que lo desecharon. Pero para Dios, escogida y preciosa. Los judíos no le creyeron. Los
judíos lo rechazaron y eventualmente lo mataron. Dice que si los príncipes
de este siglo hubiesen conocido la sabiduría de Dios, no hubiesen
crucificado al Rey de Gloria, pero no conocían, porque esa
es una sabiduría revelada, oculta. Así que Pedro dice para adorar
en espíritu y en verdad acérquense a Él porque Él es la Piedra Viva
y posteriormente nos explica que Él es la Piedra Viva porque
Dios está edificando un templo espiritual. Así que acérquense a Él, Él es
la Piedra Viva. Que los hombres han desechado
dice el verso 4, desechada por los hombres pero para Dios escogida
y preciosa. En el verso número 6 Pedro explica eso del rechazo
de los hombres hacia esta piedra viva, hacia Cristo. Él dice,
por lo cual también contiene la escritura, he aquí que pongo
en Sion la principal piedra del ángulo. Sion se refiere a la
iglesia. En el Antiguo Testamento era
un monte, el monte donde estaba el templo, pero ese monte donde
se encontraba el templo representa, o más bien, señalaba, simbolizaba lo que
hoy es la iglesia. Entonces, en el verso 6 leemos
lo siguiente que dice Pedro, por lo cual también contiene
la escritura, he aquí que pongo en Sion la principal piedra del
ángulo, escogida, preciosa, el que en el creyere no será avergonzado.
Para vosotros los que creéis él es precioso, pero para los
que no Y esto sucedió con los judíos,
pero sigue sucediendo el día de hoy también. La gente lo sigue
rechazando, pero los judíos eran doblemente culpables porque ellos
tenían a los profetas, ellos tenían las promesas, ellos eran
el pueblo escogido de Dios, ¿no es cierto? Eran el pueblo escogido
de Dios para que a través de ellos las Escrituras llegaran
a nosotros, para que los profetas surgieran de allí, para que Cristo
mismo naciera de allí. Eran el pueblo escogido de Dios
para eso. Y ese pueblo escogido, ellos que se supone que iban
a edificar el templo espiritual que Dios quiere edificar, rechazaron
a la piedra del amor. Por eso dice el verso 7, para
vosotros los que creéis él es precioso, pero para los que no
creen, la piedra que los edificadores desecharon, Los edificadores
eran los judíos. La piedra que los edificadores
desecharon ha venido a ser la cabeza del ángulo. Se refiere
al ángulo del templo, la piedra que sostiene todo el templo,
de quien depende todo el templo. Y dice el verso 8, piedra de
tropiezo y roca que hace caer. porque tropiezan en la Palabra
siendo desobedientes a lo cual también fueron destinados. Tropiezan en la Palabra y Cristo
no es para ellos la principal piedra del ángulo, Cristo para
ellos es piedra de tropiezo, Cristo para ellos es roca que
hace caer. Hace un momento nuestro hermano
Adolfo nos decía Nos hablaba, mencionaba el Rosario de los
Católicos, que es una letanía, son palabras vanas que se repiten
y falsas también, mentiras, pero la gente ha edificado un templo
con eso, han edificado un templo en Roma, que es majestuoso, la
gente viaja y paga miles de dólares para ir a ver aquel templo. Michael
Angelo pintó ese templo de una manera majestuosa, es una cosa
maravillosa, pero es despreciable para Dios. Es la edificación
de los hombres. Los hombres pueden edificar imperios
religiosos, iglesias muy hermosas, iglesias muy influyentes, sistemas
religiosos impresionantes, emotivos. Pero si no están fundamentados
en Jesucristo, no son adoración en espíritu y en verdad, no lo
son. Pedro dice, he aquí yo pongo
en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa. El
que creyera en él no será avergonzado. Para vosotros los que creéis,
él es precioso, pero para los que no creen, la piedra que desecharon
los edificadores, ha venido a ser la cabeza del ángulo porque Cristo
lo resucitó. Ellos lo mataron y Cristo lo
resucitó. Ellos lo rechazaron y Dios lo exaltó. Los judíos lo crucificaron y
Dios lo exaltó, Dios lo resucitó. Vino a ser la cabeza del ángulo,
pero también vino a ser piedra de tropiezo y roca que hace caer.
La piedra que los edificadores desecharon La adoración en espíritu y en
verdad, hermanos, requiere que nosotros edifiquemos un templo
espiritual. Nosotros como Iglesia somos los
edificadores. En el Antiguo Testamento Israel
se supone que iban a ser los edificadores. Los príncipes,
los maestros de Israel, los fariseos, los sacerdotes, los profetas,
habrían de ser los edificadores. ¿Pero qué sucedió? Aquel pueblo
rechazó la principal piedra del ángulo y ellos establecieron
su propio sistema. Vengan conmigo, amigos romanos,
como Pablo lamenta, hermanos, esa tragedia religiosa. que existió en aquel tiempo y
sigue existiendo en nuestros días. En el capítulo número 10
de Romanos, Pablo dice, hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón
y mi oración a Dios por Israel es para salvación, porque yo
les doy testimonio que tienen sedo de Dios, pero no conforme
a ciencia, porque ignorando la justicia de Dios y procurando
establecer la suya propia, no se han sujetado su lamento por la religión judaica que es
tan impresionante. Pablo dice, mi oración, el anhelo
de mi corazón y mi oración a Dios por Israel es para salvación,
yo quiero que se salven los israelitas porque ellos tienen celo de Dios,
son muy religiosos, han establecido, han construido una forma de adoración,
un sistema religioso, pero no es conforme a ciencia, no sirve,
es humano, no es en espíritu y en verdad, porque ignorando
la justicia de Dios en Cristo y procurando establecer la suya
propia, es decir, como ellos quieren, como a ellos les gusta,
como a ellos les parece, como ellos lo han hecho siempre. Es
lo que la gente dice hoy día, ¿no? A mí no me gusta así, aunque
sea bíblico, no les gusta. Recuerdo que uno de los argumentos,
hermanos, que tuvimos que enfrentar durante aquel proceso, cuando
esta iglesia cambió de ser pentecostal a ser reformada y la adoración
comenzó a cambiar, fue un proceso largo, penoso, porque ni siquiera
yo mismo sabía exactamente cómo hacerlo, no tenía quien me lo
dijera, no tenía nada. para guiarme, pero el Señor me
estaba guiando a través de su Palabra y nos estaba guiando
a varios hermanos. Pero había algunos que se quejaban, salían
molestos cuando cantábamos himnos, porque ellos querían corritos
rítmicos, querían balancear su cuerpo, querían levantar sus
manos y sentir algo, y salían molestos porque no estaban sintiendo
lo que siempre habían sentido. Era una irritación muy grande.
porque la religión puede ser adictiva especialmente la religión
emocional la religión ceremonial atrapa la conciencia de los hombres
por eso Pedro dice que nosotros debemos de rechazar, de desechar
la malicia, el engaño, la hipocresía, la envidia, las detracciones,
es decir, debemos tener un corazón puro debemos luchar contra el
pecado y debemos desear como niños recién nacidos desear intensamente,
desear puramente la leche espiritual no adulterada no debemos desear
sentirnos bien no debemos desear que todo sea muy hermoso y a
nuestro gusto o que todo sea como lo hacen en otros lugares
que luce tan lindo y se oye tan lindo debemos desear que sea
conforme a la leche espiritual no alterada conforme a las escrituras
por supuesto esto requiere requiere no solamente un corazón inclinado
a la verdad, pero también constancia, inteligencia en la lectura, en el estudio, en
la interpretación y en la aplicación de la Escritura en nuestras vidas
y en la vida de la Iglesia. porque nunca lo vamos a hacer
perfectamente hermanos y siempre vamos a estar cortos pero nosotros
debemos siempre anhelar avanzar en esto para que por ella crezcáis
dice Pedro para salvación pero por supuesto entonces Pedro dice
tienen que hacerlo acercándose a él que es la piedra viva la cual desecharon los edificadores
porque crearon su propio sistema, la cual siguen desechando hoy
los edificadores, los pastores la siguen desechando para lograr atraer más gente,
para lograr crear una atmósfera y un ambiente. Desecha la principal
piedra del ángulo, claro siguen usando el nombre de Jesucristo,
pero solamente como una referencia, como una excusa, para ultimadamente
hacer lo que ellos quieren hacer. Estos son principios, hermanos,
sobre la adoración espiritual. Y la naturaleza de la adoración
debe estar centrada en la persona del Señor Jesucristo, a pesar
de la oposición, a pesar de los criterios humanos. Por eso dice
en el verso 4, acercándose a él piedra viva, ciertamente desechada
por los hombres. Ustedes acérquense, la gente
lo va a desechar, pero ustedes ahí es donde tienen que ir. No
es donde va toda la gente, es donde el Señor dice. No es como
le gusta a la gente, es como el Señor dice, acérquense a Él,
piedra viva, desechada ciertamente por los hombres. Dice el verso
4, más para Dios, escogida y preciosa. Ahora, Pedro agrega que la naturaleza
de la adoración espiritual, aparte de estar centrada en la persona
del Señor Jesucristo, debe ser espiritual, con una actitud espiritual,
en espíritu y en verdad, dijo el Señor a la mujer camaritana,
con una actitud espiritual, de manera espiritual, usando elementos
espirituales, no elementos tangibles, físicos, visuales, sensitivos o auditivos sino espirituales espirituales como lo dice Pedro
en el verso 5 vosotros también como piedras vivas ser edificados
como casa espiritual Noten que nos llama piedras vivas. Le dice
que Cristo es piedra viva, la principal piedra del ángulo.
Nosotros, dice, entonces vosotros también, como piedras vivas,
Él es piedra viva, ustedes son piedras vivas también. Acérquense
a Él, piedra viva, y vosotros, como piedras vivas, sededificados,
como una casa espiritual. Y como un sacerdocio santo. O
sea, la adoración debe ser espiritual. debe ser en espíritu, debe ser
de manera espiritual, con propósitos espirituales, con elementos espirituales. Nosotros usamos aquí ciertos
elementos tangibles, por ejemplo, el día de la cena del Señor usamos
pan y usamos vino, pero porque el Señor lo mandó. pero los hombres
le agregan otros elementos, en algunos casos le agregan incienso,
o le agregan vestiduras, o le agregan cruces, o le agregan
figuras, en otros casos le agregan ritmo, le agregan música, en
otros casos le agregan luces, o le agregan artistas, es decir,
los hombres se inventan muchas cosas, Pero el Señor nos está diciendo
acá que nosotros debemos acercarnos a Él, piedra viva, y nosotros
como piedras vivas ser edificados como una casa espiritual y sacerdocio
santo para ofrecer sacrificios espirituales. Sacrificios espirituales, los
sacrificios espirituales tienen que ver con la fe, con el arrepentimiento,
con la admiración, con el cántico que brota de nuestros labios
de corazón. de Dios durante el sermón en
nuestras lecturas y aplicada a nuestras vidas, en nuestra
vida cotidiana. Esos son sacrificios espirituales
y hacer bien al prójimo, amar al prójimo, esos son sacrificios
espirituales. Pero la gente se imagina hermano
que sacrificios espirituales tienen que ver con algo que se
siente y que sucede dentro de la iglesia a la hora del culto
y vienen a recibir pero no vienen a dar. ¿Y qué es lo que quieren
recibir? Lo que quieren recibir es algo
que les haga sentir satisfechos, una especie de terapia, de terapia
religiosa, terapia emocional religiosa. Pero no hay esa conciencia
hermano de que venimos a acercarnos a la piedra viva y nosotros somos
piedras vivas, venimos a ser edificados como casa espiritual
y sacerdocio santo para ofrecer sacrificios espirituales agradables
a Dios por Jesucristo. Es de la naturaleza de la adoración
en espíritu y en verdad. Claro, alguien que no cumple
los requisitos previos no va a poder entrar en esta dimensión
de adoración. Porque si su corazón no es puro,
si sus deseos no son puros, si sus deseos no son intensos con
respecto a la palabra, bueno, claro, va a tener deseos mundanos,
deseos personales, deseos culturales, emocionales, carnales. Lógico. Y la adoración va a ser una adoración
mundana, carnal, voluntariosa. Eso fue lo que hizo Caín. Caín
no quiso adorar conforme a los principios divinos. Y entonces
Dios no aceptó, no le fue agradable el sacrificio de Caín. Nada había
viú. Quisieron hacerlo a su manera.
Ofrecieron fuego extraño. Por alguna razón extraña, hermano,
ofrecieron fuego extraño. Aparentemente fue porque estaban
embriagados. Pero Pablo dice, o Pedro dice
acá, ser edificados como casa espiritual y sacerdocio santo
para ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por Jesucristo.
De manera que debemos de adorar en espíritu, de manera espiritual,
para propósitos espirituales, con elementos espirituales, buscando
edificar un templo espiritual donde ofrezcamos sacrificios
espirituales que sean agradables a Dios. Ahora todo esto implica hermanos
también que nuestra adoración debe ser una adoración con celo y con aprecio. En el
verso número 7 leemos lo siguiente, dice para vosotros los que creéis,
Él es precioso, es precioso adorar a Cristo así, es precioso contemplar. David decía, una cosa he demandado
al Señor, que esté yo en la casa del Señor, para contemplar la
hermosura de su santidad y para adquirir en su santidad. Él quería llegar y contemplar
a Dios, que cada día fuese más precioso. Pedro dice acá, para
vosotros los que creéis, Él es precioso, y adorarlo de esta
manera es precioso, pero para los que no creen, La piedra que
los edificadores edificaron ha venido a ser cabeza del ángulo
y piedra de tropieza y roca que hace caer. Por un lado, es la
manera en que Dios estableció, pero ellos como la rechazan,
tropiezan en eso. Les parece indeseable, les parece
desagradable. No es lo que nos desean, no es
lo que buscan. Pero para nosotros es precioso. Por lo tanto, hermanos,
tenemos que tener celo por estas verdades y cultivar estas verdades,
esta actitud, este llamado, cumplir, buscar cumplir los requisitos
de los adoradores y ajustarnos a la naturaleza de la adoración. Pero bueno, en tercer lugar,
este pasaje nos habla también de la identidad de los adoradores. En el verso número 9 dice, más
vosotros, poniéndonos en contraposición
a los que establecen su propio sistema, a los que rechazan la
piedra angular, a los que rechazan la adoración espiritual. Él dice,
más vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,
pueblo adquirido por Dios, no tengo ustedes esos cuatro calificativos,
linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido
por Dios, son cuatro calificativos que describen nuestra identidad,
la identidad de los verdaderos adoradores. Tenemos que ser dignos,
adoradores de Dios, Tenemos que reflejar con dignidad esos títulos
que Él nos atribuye. Linaje escogido, Real Sacerdocio,
Nación Santa, Pueblo Adquirido. ¡Qué privilegio! ¡Qué privilegio,
no! Linaje escogido. Linaje escogido
quiere decir que ustedes son una raza escogida. O sea, dentro
de la raza humana Dios tiene otra raza que es escogida, porque
la ha regenerado, le ha dado una nueva naturaleza. Es un linaje
escogido. Nosotros somos un grupo aparte
de la raza humana cuya cabeza es Adán. La cabeza de la raza
humana es Adán. La cabeza de este linaje es Cristo. Adán transmite culpa, pecado,
ignorancia, rebelión. Cristo transmite inocencia. Nuestra cabeza es Cristo como
raza, el postrer Adán, dice la Escritura. En Él hay inocencia, no hay culpa,
hermano, no hay maldición sino bendición, no hay muerte sino
vida, no hay pecado sino santidad, no hay condenación sino libertad.
Somos linaje escogido, linaje escogido. Elegidos, dice Pedro,
según la presidencia de Dios Padre, en santificación del Espíritu,
para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo.
Pelearán contra el Cordero, dice Apocalipsis, y el Cordero los
vencerá, porque Él es Señor de señores, Rey de reyes, y los
que con Él están son llamados, escogidos y fieles, linajes,
Esto nos debe afectar hermanos a cada uno de nosotros individualmente,
es un privilegio adorar a Dios, porque somos linaje escogido,
somos diferentes porque Dios en su gracia nos regeneró, no
somos mejores que nadie, pero somos regenerados, somos perdonados,
justificados, estamos en el mundo pero no somos del mundo, linaje
escogido. Por eso debemos renovarnos. No
os conforméis a este siglo, dice Pablo, sino transformados por
medio de la renovación de vuestro entendimiento. No améis el mundo
ni las cosas que están en el mundo. Por eso nosotros nos asociamos,
los unos con los otros somos linaje escogido. Nos asociamos
alrededor de Cristo, alrededor de su palabra para adorarlo en
espíritu y en verdad. Pero Pedro también dice que somos
reales. real sacerdocio. Israel en el Antiguo Testamento
eran sacerdotes, eran sacerdotes en el sentido de que a esa nación
Dios le estaba reglando su verdad a través de los profetas y ellos
la tenían que proclamar al mundo, en ese sentido eran sacerdotes,
porque ellos eran los mediadores, digamos, entre Dios y las naciones. La verdad llegaba a las naciones
a través de Israel, eran sacerdotes. Ahora la Iglesia son sacerdotes
porque Israel desechó la principal piedra del ángulo. Por eso dice
vosotros también como piedra diva ser edificados como casa
espiritual y sacerdotio santo para ofrecer sacrificios espirituales
aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Y hermanos nosotros
como iglesia, como adoradores somos sacerdotes para con Dios
porque nos acercamos a Dios, lo glorificamos, lo adoramos
en espíritu y en verdad porque Él busca a esos adoradores pero
también somos sacerdotes para con los hombres porque oramos
intercedemos, evangelizamos, predicamos, proclamamos el Evangelio. En la Reforma, una de las doctrinas
más maravillosas, hermanos, que se recuperó fue el sacerdocio
de todos los creyentes, porque el sistema romano establecía
que los sacerdotes eran solamente aquellos hombres escogidos superiores,
únicos, que estaban en los conventos, pero los reformadores comprendieron
que todos somos sacerdotes. Así que somos linaje escogido,
real sacerdocio. Real sacerdocio, como real sacerdocio
hermano nosotros tenemos comunión unos con otros, nosotros adoramos
a Dios juntos, estudiamos la palabra juntos, interpretamos
la palabra juntos, la aplicamos en nuestra vida, nos dedicamos
a la oración, al servicio, celebramos la santa cena, el bautismo, la
iglesia es un sacerdocio, un sacerdocio para con Dios y un
sacerdocio para con los hombres. No se puede ser cristiano sin
ser sacerdote, sin ejercer ese oficio sacerdotal. Pedro Agrega también, que somos
Nación Santa. Somos linaje escogido, Real Sacerdoncio,
Nación Santa. Nación implica hermanos leyes,
implica orden, implica gobierno, implica ciudadanos legítimos.
Las leyes de esta nación son el amor, los 10 mandamientos
expresan ese amor. El gobierno de esta nación es
la palabra de Dios, la escritura, somos gobernados por la escritura.
La historia de esta nación es la historia de la redención,
todo lo que Dios ha hecho a través de los siglos y culminó con Jesucristo
y está expresado en las epístolas, esa es la historia nuestra como
nación, somos una nación, una nación espiritual. Los ciudadanos
tienen que ser ciudadanos legítimos, regenerados y el carácter de
esta nación es santa. Somos nación, linaje escogido,
Real Sancto Ocio, nación, santa, pueblo adquirido por Dios. Somos un pueblo compuesto de
muchos pueblos y estamos mirando aquella ciudad, aquella suidad
eterna, celestial, que Dios ha preparado para nosotros. Esto,
hermanos, nos da identidad y esto confirma que no somos del mundo.
Esta es la identidad de los adoradores en espíritu y en verdad. Se requieren
requisitos, se requieren pureza, se requieren deseos puros, se
requieren anhelos por la palabra, se requieren lucha contra el
pecado, se requieren ser regenerados para adorar a Dios en espíritu
y en verdad. Se requiere entender la naturaleza de la adoración
en la persona de Jesucristo, la naturaleza espiritual, la
naturaleza de la iglesia, de lo que Dios está hecho, de lo
que Dios está haciendo y ha hecho. Se requiere entender eso, porque
de otra manera nosotros vamos a terminar adorando al gusto
de los hombres, al gusto personal, según la corriente de la cultura,
según las tradiciones. No, somos llamados a edificar
una casa espiritual, a ser edificados como una casa espiritual para
ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por Jesucristo. Tenemos una identidad hermanos,
tenemos que honrar esa identidad. Somos llamados a honrar esos
calificativos que Dios nos atribuye, linaje escogido, real sacerdocio,
nación santa, pueblo adquirido por Dios. para que anunciéis
las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz
admirable y termina Pedro diciendo en el verso 10 vosotros que en
otro tiempo no erais pueblo pero que ahora sois pueblo de Dios
que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia pero que
ahora habéis alcanzado misericordia vosotros no erais pueblo No habíais
alcanzado misericordia. Esto es de referencia, hermano,
a la historia de aquel profeta, Oseas, que tuvo hijos con una
mujer adultera. Y los hijos eran hijos de adulterio,
de una mujer adultera, indeseables. Y el nombre, un nombre muy triste
para esos hijos, una historia muy triste para esos hijos. Uno
se llamaba Jezrael, que significa juicio o implica juicio. El otro
se llamaba Loami, que significa no pueblo mío, y el otro se llamaba
no misericordia, porque había adulterio, había pecado allí
en ese matrimonio. Al igual que nosotros, no éramos
pueblo, no habíamos alcanzado misericordia, éramos hijos de
ira, dice Pablo, hijos de desobediencia. Pero ahora hemos alcanzado misericordia. No éramos pueblo, ahora somos
pueblo. No habíamos alcanzado misericordia, ahora hemos alcanzado
misericordia. ¿Cuánta devoción, cuánta reverencia,
cuánto deleite espiritual, hermanos, requiere adorar a Dios en espíritu
y en verdad? requiere que nosotros seamos
adoradores dignos y cumplimos los requisitos, luchamos contra
el pecado y deseamos y anhelamos la verdad, que entendamos la
naturaleza de la adoración y que reconozcamos y caminemos dignamente
conforme a la identidad que Dios nos ha dado. Amén. Padre nuestro que estás en los
cielos, por favor, te suplicamos que
nos enseñes a ser reverentes, a no esperar satisfacción carnal,
personal, portugal, emocional, sino a fijar en Ti nuestros ojos,
Señor, y llegar a este lugar con un corazón doblegado, pero nosotros somos puestos en
el Señor Jesucristo, acercándonos a Él y ofreciendo sacrificios
agradables a Ti por Jesucristo, pero no sacrificios caprichosos,
sino sacrificios espirituales, porque somos un santo por ser
un santo. Señor, en cada detalle de nuestra adoración, en nuestro
comportamiento, en nuestra asistencia, en nuestra consistencia, en nuestra
puntualidad, en nuestra atención, en nuestro amor unos por otros,
Señor.
Principios bíblicos de la adoración
Series Adoracion biblica
Principios bíblicos de la adoración:
1.- Los requisitos de los adoradores
2.- La naturaleza de la adoración
3.- La identidad de los adoradores
| Sermon ID | 122023149245771 |
| Duration | 53:31 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | 1 Peter 2:1-5 |
| Language | Spanish |
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