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les pido puedan abrir sus biblias
en primera pedro estar delante de ustedes compartiendo desde
la primera vez que pude hacerlo siempre ha sido motivo de nervio
porque por un lado tengo temor porque sé que lo que estoy compartiendo
es la palabra de dios y en otro sentido también sé que está bien
porque no estoy ah o tengo que cuidar de no hablar por hablar
porque estoy hablándole a quienes son parte del pueblo de Dios
y lo que voy a decir o lo que yo vaya a compartir tanto hoy
como en futuras eh oportunidades significa o edificación otro
piezo para ustedes y es mi oración en este día que lo que voy a confrontación también si tiene
que ser, según la palabra, y que cada uno de nosotros, tanto ustedes
como yo, podamos responder de una forma correcta a esto. Oremos
hermanos. Padre, tú sabes que soy nada
más un instrumento en tus manos, y como decía Edward, somos barro. Y podemos acordarnos que dice
David, ¿qué es el hombre? Para que pienses y te acuerdes
de él. ¿Y qué es el hijo del hombre,
Señor? Para que tú tengas memoria o incluso nos visites. Pero te
ha placido amarnos desde la eternidad, crearnos con el propósito de
que seamos tu pueblo, disponer y preparar a tu hijo antes de
todas las cosas. antes que todas fueran hechas
para salvarnos y hacer de nosotros tu pueblo, tu reino, sacerdotes
tuyos, Señor. Te pido que hoy tú uses tu palabra
y uses este instrumento que es barro nada más para bendición
de tu iglesia, y que tú nos des oídos para oír, corazón para
creer, y tú, Señor, te glorifiques en todo esto. En el nombre de
Jesús. Amén. Voy a leer varios pasajes desde
el capítulo 1. Voy a ir avanzando hasta el capítulo 2. Lo que hoy
día nos corresponde es capítulo 2, verso 4 hasta el 10. Dice así desde el versículo 1.
Pedro, apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión
en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia y Bitimia, elegidos según
el previo conocimiento de Dios Padre por la obra santificadora
del Espíritu, para obedecer a Jesucristo y ser rociados con su sangre.
Que la gracia y la paz os sean multiplicadas. Verso 22, puesto
que en obediencia a la verdad habéis purificado vuestras almas
para un amor sincero de hermanos, amamos los unos a los otros entrañablemente
de corazón puro, pues habéis nacido de nuevo, no de una simiente
corruptible, sino de una que es incorruptible, es decir, mediante
la palabra de Dios que vive y permanece. Porque toda carne es como hierba,
y toda su gloria como la flor de la hierba. Sécase la hierba,
cese la flor, mas la palabra del Señor permanece para siempre,
y esa es la palabra que os fue predicada. Por tanto, desechando
toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidia y toda difamación, desead
como niños recién nacidos la leche pura de la palabra, para
que por ella crezcáis para salvación, si es que habréis probado la
benignidad del Señor. y viniendo a él como una piedra
viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante
de Dios. También vosotros, como piedras
vivas, ser edificados como casa espiritual para un sacerdocio
santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios
por medio de Jesucristo. Pues esto se encuentra en la
Escritura. Aquí pongo en Sion una piedra escogida, una piedra
angular y el que él, una piedra preciosa, perdón, angular, y
el que crea en él no será avergonzado. Este precioso valor es pues para
vosotros los que creéis, pero para los que no creen, la piedra
que desecharon los constructores, esa en piedra angular se ha convertido
y en piedra de torpiezo y en roca de escándalo, pues ellos
tropiezan porque son desobedientes a la palabra, y para ello estaban
también destinados. Pero vosotros sois linaje escogido,
real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión
de Dios, a fin de que anunciéis las virtudes de Aquel que os
llamó de las tinieblas a su luz admirable. pues vosotros en otro
tiempo no erais pueblo, pero ahora sois pueblo de Dios. No
habíais recibido misericordia, pero ahora habéis recibido misericordia. Esa es la palabra de Dios. En
el contexto inmediato de lo que hoy voy a presentar y predicar
a cada uno de ustedes, Pedro está exponiendo el tema de la
santificación del creyente, lo que vimos en el capítulo uno,
que dice, sean santos, porque yo soy santo. La última vez que
yo pude compartir en el capítulo dos verso uno al tres, pudimos
ver el cómo se hace eso, y es principalmente despojándonos
de características y costumbres que son propias del mundo. Y entonces, puesto que hemos
gustado la bondad de Dios en la salvación, deseamos más y
nos alimentamos de su palabra de modo que crecemos tanto en
la gracia como en la salvación o santificación. Algo que he
buscado y espero que haya quedado claro es de que el creyente o
el cristiano no es un eterno bebé, un niño inmaduro o caprichoso,
sino que el cristiano es alguien que, aunque va creciendo en madurez,
es alguien eternamente dependiente de Dios y de su palabra. Y en
los versículos que ahora vamos a ver, que son los 4 a 10, Vamos a ver cómo empieza a manifestarse
esta santificación de una forma real, visible, tal vez palpable,
en la vida del cristiano y en la vida ahora no sólo de un individuo,
sino de toda la comunidad que es la iglesia. Y esto es básicamente
siendo dos cosas, templo y sacerdocio santo, que ofrecen sacrificios
agradables de gratitud, de alabanza a Dios por medio de Jesús. Comenzando
con el primer punto, como ustedes tienen en sus boletines, vamos
a ver a Jesús como piedra viva. Verso 4 y 6 dice así, viniendo
a él como piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida
y preciosa delante de Dios. Esto dice el verso 4. Y el verso
6 dice, pues esto se encuentra en la Escritura. Pongo en Sion
una piedra escogida, una preciosa piedra angular, y el que crea
en él no será avergonzado. Como pueden ver, esto está enfocado
directamente en la persona de Jesucristo, el Mesías o de Cristo,
y es el primer punto que vamos a entender en este día. Jesús,
Nuestro Señor Jesucristo es la piedra principal del templo de
Dios. Entendemos por templo que no
está hablando de un lugar físico con paredes, un techo, no, sino
que estamos hablando del templo espiritual de Dios a entender
la iglesia misma. Es decir, todos los creyentes
en todo el mundo y en toda la historia somos el templo de Dios. Ahora, como podemos ver en el
verso 4 y en el verso 6, se utilizan diferentes calificativos para
esta piedra, principalmente como preciosa, de valor, angular. Y el valor que se le atribuye
a esta piedra, el valor que podemos ver en los calificativos que
utiliza Pedro, es un valor atribuido por el Padre, es decir, Dios
mismo, es el que ha atribuido todo este valor, esta importancia
a esta piedra, de modo que de esto también depende el éxito
y la culminación o el término de la obra que se está realizando,
que es la edificación de este templo. ¿Qué significa que Jesús
sea piedra viva? ¿Por qué la imagen de una piedra?
Muchas veces nos gusta más la imagen de una roca. Algo grande,
fuerte, de peso. Algo en lo cual se puede construir
encima. Uno no construye sobre una piedra. ¿Por qué una imagen
de piedra? Algo que tenemos que entender
es que estos versículos están llenos de imágenes y es importante
que los entendamos. Pedro los está poniendo ahí para
que nuestra imaginación pueda ser abierta muy, iluminada y
podamos ver el valor de Jesucristo. Y vamos a ir respondiendo esta
pregunta ahora en adelante. ¿Por qué una piedra? Hay otras
imágenes más que Pedro utiliza, como el templo, sacerdotes, ¿sí? Y la imagen de Jesús como piedra
tiene un contexto, un trasfondo profético en el Antiguo Testamento,
tanto en Isaías, Salmos, donde se utilizaba esta imagen con
un sentido mesiánico acerca de algo que Dios iba a ser, una
persona que era el Mesías que iba a ser fundamental Su importancia
es tan grande que el éxito o que la obra prospere y llegue a su
culminación de una forma completa, agradable delante de Dios, dependía
de este individuo que era el Mesías o que iba a ser conocido
como la piedra angular. Algo que es hermoso y que me
sorprende realmente de esta imagen de piedra, hablando de Jesucristo,
es que no lo está presentando como fundamento, no lo está presentando
como el área o el terreno en el cual se está construyendo
algo, sino que es diferente. Jesús no está puesto aquí como
un fundamento, no está puesto como un techo, no está puesto
como unas paredes en el templo, sino más bien como parte principal
de todo un edificio que se está levantando. De modo que nos da
la idea de que él no es la única pieza en este edificio, es la
pieza principal, la más importante, pero hay otras piezas, otras
piedras más que son necesarias para que se complete esta obra.
Pedro dice que Jesús es la piedra escogida y preciosa de Dios. Él utiliza estos calificativos
para Jesús. Él es una piedra escogida porque
la obra que se pretende realizar es importante y es de mucho valor. Esta obra no es una obra improvisada
y cada vez que paso por Pedro me sorprendo más de esto porque
ayuda a entender la idea de lo que Dios está haciendo, que de
nuevo no es algo, no es un plan B que Dios está llevando a cabo
a causa del pecado de Adán y de Eva en el huerto. Es un plan
eterno que estaba preparado desde antes de la fundación del mundo.
Imagínense, en nuestras Biblias no hay un lugar donde podamos
ver eso. Nuestras Biblias comienzan en
Génesis 1 diciendo, en el principio creó Dios los cielos y la tierra.
Antes de ese versículo, Dios ya existía, Dios ya estaba. Y
Dios ya había preparado y ya había diseñado todo esto que
ahora nosotros estamos viendo, estudiando y viviendo. La palabra
nos enseña que el Cordero de Dios había sido preparado o destinado
desde antes de la fundación del mundo. La palabra dice que Dios
ya nos había escogido y conocido a nosotros desde antes de la
fundación del mundo. Y entonces tenemos que entender
que la misma iglesia o el templo que Dios está buscando edificar,
y que de hecho lo está haciendo, también es algo preparado desde
antes de la fundación del mundo. Y eso es grandioso. Eso realmente
es asombroso, porque no es algo que entre en nuestra línea de
tiempo. No es algo que tal vez pueda caber de una forma total
o completa en nuestra mente o en nuestra imaginación. Es realmente
grande lo que Dios ha hecho y lo que Dios está haciendo. Otra cosa que es maravillosa
de entender acerca de esto es que el Hijo, Jesucristo, no es
el reino por sí solo. Él no es el templo por sí solo,
y Él no es un cuerpo por sí solo. Al Padre le plació que estuviera
en una eterna y perfecta comunión o unión con su pueblo, para que
las virtudes, la gracia de Dios pudieran ser exhibidas y disfrutadas
por medio de esta unión. Así como el cuerpo está conformado
por Cristo como cabeza y la iglesia como cuerpo, así como un reino
está compuesto por el rey que es Jesucristo y el pueblo o los
ciudadanos que son la iglesia, así también el templo de Dios. Jesucristo es la piedra angular,
la piedra principal en toda la edificación, pero no es el único. sino que estamos todos nosotros
ahí incluidos. Todos aquellos que desde antes
de la fundación del mundo habíamos sido escogidos y separados por
Dios con este propósito. Ser su pueblo, su templo y disfrutar,
poder disfrutar de la comunión íntima con Dios. Algo que es
grandioso, que me gusta cuando lo entendí en el Catecismo de
Westminster, la primera pregunta es, ¿cuál es el fin principal
del hombre? Y ahí dice dos cosas, glorificar a Dios, conocer a Dios, pero no solo
quedarnos en esas dos, en esas cosas, ¿no? Que es conocer o
glorificarlo, sino disfrutar de él para siempre. Y esto nos
da a entender, junto con todo lo que dice la palabra, que nuestra
comunión con Dios no es una comunión fría. Dios no nos ha salvado
para que estemos eternamente, quién sabe, en qué tipo de estado
en el cielo, ¿no? Como suspendidos, flotando o
aburriéndonos allá. Dios nos ha escogido para que
disfrutemos de su presencia al conocerlo, al servirle, al adorarle. Y esto es visible por medio de
la iglesia y el edificio que él está construyendo, que es
su templo. Entonces, Jesús no es el único,
no es la única piedra, es la piedra principal, y nosotros
somos otras piedras, parte del mismo edificio. Quiero leer algunas
notas acerca del Antiguo Testamento y cómo en el Antiguo Testamento
se ve a Jesús o a Yahweh como piedra, dice así, uno, el concepto
de que la piedra era algo durable, bueno, son temas, ¿no?, de cómo
podemos entender la piedra angular, uno, como un concepto de que
era algo durable, un buen fundamento utilizado para descubrir, perdón,
describir a Yahweh, esto es en Salmo 18, Otra forma es de que
esto fue evolucionando, además de ver solamente a Dios o a Yahweh,
este título evolucionó de una forma que se lo entendía como
algo mesiánico, hablando de el Cristo, el ungido de Dios, el
siervo de Dios. Y también llegó a representar
el juicio de Yahweh a través de su Mesías. Tenemos como un
título para el Señor, para Dios, Yahweh, como algo durable o un
buen fundamento. Esto va evolucionando y creciendo
en otros pasajes como un título mesiánico y por último llega
a representar también un juicio de parte de Dios por medio del
Mesías. Formas en las que nosotros entendemos
esta expresión de la piedra angular es en primer lugar, que es la
piedra primera, la más segura y la más estable que se pone
en un edificio, en la edificación de un edificio y esta misma sirve
para marcar el ángulo. Otra forma dice, puede referirse
a la última piedra que se pone en algún lugar para mantener
a todas unidas. Es decir, han acogido todas las
piedras, o como se puede ver en algunas construcciones, los
arcos, los dinteles, y se pone una última piedra que hace presión
entre todas, ¿no? De modo que las demás ya no se
muevan más. Yo creo que la forma en la que
nosotros podemos entender a Jesús, según estas ilustraciones o estas
imágenes que nosotros tenemos es, como la primera, la más segura
y estable piedra del edificio. Es la primer piedra que se pone
y que marca el ángulo para toda la demás edificación. Y eso es
Jesucristo para nosotros que somos su iglesia. Dentro de esto,
de estas metáforas, estas imágenes que nosotros tenemos, vemos a
Jesús de esta manera. Algo que también dice Pedro es
que ha sido desechada por los hombres. Así como es precioso
pensar en Cristo de esta manera, de una manera como piedra angular,
resulta duro y triste reconocer que para el hombre, delante de
la carne, Jesús ha sido y continúa siendo rechazado y despreciado.
Si vemos en los evangelios, si alguna vez han pasado por ahí,
especialmente en el evangelio de Juan, es muy claro, no hay
necesidad de profundizar mucho en un estudio para ver el rechazo
de los judíos a la persona de Jesús. No solo los fariseos o
los escribas, sino el pueblo mismo. Es ahí donde dice, en
los evangelios, pueblo no pudo hacer muchos milagros, ¿Por qué?
Porque todos lo veían y decían, ¿No es de Jesús, hijo de José?
¿Acaso no conocemos a su madre y a sus hermanos? ¿De dónde tiene
estas cosas? Los fariseos también los rechazaban
y aún Pilatos cuando lo estaba o estaban en el juicio al final
de antes de ser crucificado, él mismo notó por cuál era la
razón por la cual los judíos estaban entregando y acusando
a Jesús. y era envidia. Él mismo, un hombre
tan pagano, injusto y corrupto, se dio cuenta. Esa envidia. Lo rechazaban y no lo querían.
No lo veían como precioso. Ante los ojos de los judíos,
él no era lo que ellos estaban esperando. Y con mucha razón,
el apóstol Juan dice, a los suyos vino y a los suyos no les recibieron.
Y también Isaías dice, en Isaías 53, hablando del Mesías, no tiene
aspecto hermoso ni majestad para que le miremos, ni apariencia
para que le deseemos. Fue despreciado y desechado de
los hombres, varón de dolores, experimentado en aflicción. Y
noten esto, como uno de quien los hombres esconden el rostro,
como uno de quien los hombres esconden el rostro, fue despreciado. y no lo estimamos. Todo eso nos
está mostrando el papel del Mesías, piedra angular, preciosa y de
gran valor, escogida delante de Dios, pero delante de los
hombres, despreciado y desechado. La carne, y por carne me refiero
al hombre no nacido de nuevo, rechaza los designios de Dios.
al hombre le place sublevarse contra Dios, pretendiendo demostrar
su autosuficiencia, su poder, diciendo, no necesito un salvador,
no necesito tu ayuda, no queremos tus designios, a nuestra manera
es mejor. Es lo que dice el hombre. Y sin
duda es lo que muchas veces dicen nuestras acciones. La carne desobedece
a la verdad, se revela contra ella para no someterse al Creador,
de modo que busquen así y logren sus propios placeres, propósitos,
que los conducen solamente a su destrucción. Mi pregunta para
ustedes que están escuchando hoy aquí es, ¿es Jesucristo suficiente
para ustedes? Tú que escuchas hoy logras ver
su valor incalculable, no sólo por el sacrificio y por la redención
que efectuó, sino ahora en tu diario vivir. ¿Es Jesucristo
valioso para ti? ¿Es la piedra angular en tu vida? ¿Abrazas el Evangelio? ¿Vives
el Evangelio? Si vemos el evangelio solamente
como estar reunidos aquí hoy domingo, y si podemos el jueves,
y si podemos alguna reunión de sábado, según los ministerios
que hay, si pensamos que solamente eso es ser cristiano y que solamente
eso es ser iglesia, entonces no hemos entendido en absoluto
lo que es el evangelio y lo que es ser iglesia. El evangelio
es la buena noticia que dice que por medio de Jesucristo Dios
está llamando a los pecadores a volverse a él. Arrepiéntanse
de su rebelión. Arrepiéntanse de sus pecados.
Acérquense porque el reino de los cielos se ha acercado y ha
llegado a ustedes. Dios mismo por medio de la persona
de Jesucristo Ahora nos llama a comunión, a abandonar nuestros
pecados, a volvernos a él y a estar en comunión, amando y sirviendo
a nuestro Dios, a nuestro amo, a nuestro creyente. Y en el caso de nosotros que
hemos creído en él, nuestro Padre. Es precioso para ti. Es el bello
deseable. Es el modelo para seguir en fidelidad. pasando al segundo punto, la
iglesia, piedras vivas y sacerdotes de Dios. Voy a leer los versículos
5, 9 y 10. El versículo 4 termina diciendo,
comienza diciendo, viniendo a Él, al Señor, a Cristo Jesús, como
una piedra viva. Verso 5. También vosotros, como
piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un
sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables
a Dios por medio de Jesucristo. Pero vosotros sois linaje escogido,
real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión
de Dios, a fin de que enunciéis las virtudes de Aquel que os
llamó de las tinieblas a su luz admirable. Pues vosotros en otro
tiempo no erais pueblo, pero ahora sois pueblo de Dios. No
habíais recibido misericordia, pero ahora habéis recibido misericordia."
Y la parte más importante de todo lo que vamos a hablar en
este punto se encuentra al principio del verso 4. Aunque hemos visto
el 5, 9 y 10, el verso 4 es importante porque dice, viniendo a él, al
acercarse a él, Jesucristo el Señor, ustedes como iglesia son
edificados. Es imposible y realmente resulta
en una pérdida de tiempo procurar santificación o la vida cristiana
si estamos lejos de Jesucristo. No hay una vida real cristiana
o de evangelio lejos de la persona de Jesucristo. Despójense de
toda amargura, perdón, no amargura, malicia, dicen los primeros versículos
de este capítulo. Despójense de toda envidia, hipocresía,
deseen como niños recién nacidos la leche espiritual. Y acercándoos
a él, viniendo a él, Jesucristo. sede edificados. No hay otra
forma sino por medio de Jesucristo. Por medio de Él, la iglesia es
edificada piedra por piedra hasta completar la obra, que es una
casa para su presencia, un sacerdocio que ofrezca continuamente sacrificios
de vidas santas. Cuando yo estaba leyendo esto,
me acordaba de esos pasajes en Reyes, especialmente en Primeras
Reyes capítulo 6, donde Salomón ya comenzó la edificación del
templo, y dice de una forma interesante, que ahí en Jerusalén, cuando
estaban edificando, no se escuchaba el sonido de martillos ni de
trabajo en las rocas o en las piedras que habían traído para
la edificación, porque todas las piedras habían sido preparadas
en la cantera, es decir, ya listas, ya en medida, cortadas o como
sea, las llevaron hasta Jerusalén listas para ser nada más puestas
o ensambladas en el lugar y en la posición que tenía que ser.
Y cuando yo estaba pensando en esto, solamente quiero aclarar,
no es mi intención forzar textos o imágenes, pero creo que es
interesante cuando pensamos en esta historia y lo comparamos
con la iglesia, cómo Dios está construyendo la iglesia. Dios
no ha salido al campo por decir, y solamente está buscando a ver
si encuentra una piedra que le sirva. está ahí caminando y pensando
a ver si va a encontrar o no algo que encaje con la otra piedra. Dios ha preparado desde antes
de la fundación del mundo quienes van a formar parte de este templo,
quienes van a ser estas piedras. creyente. Dios está preparando
ahora nuestras vidas y es es grandioso cuando pensamos en
la santificación porque en la santificación lo que Dios está
haciendo es pulir nuestras vidas, purificar nuestra vida. En el
capítulo uno dice que somos purificados por medio de las del fuego de
las pruebas. Creo que otra forma gloriosa
en la que Dios nos purifica es Proverbios dice que hierro con
hierro se agusa, y así también el hermano. Y entre las diferencias
que nosotros podemos tener, Dios está trabajando en nuestra santificación,
de modo que el amor sea real para nosotros. Igual en el capítulo
uno decía, puesto que en obediencia a la verdad, a Jesucristo, han
purificado sus corazones por un amor sincero, ahora ámense
unos a otros de corazón. Y creo que esto es realmente
grandioso porque Dios está levantando algo, no con piedras improvisadas
de nuevo. Él tiene todo listo, preparado. Dios está preparando las piedras
que somos nosotros de modo que nuestras vidas o el edificio
encaje todo perfectamente según la piedra angular o principal
que le ha puesto, que es Jesucristo. De modo que cuando todo el edificio
esté completo, No va a haber como nosotros encontremos una
falla y decir, qué rara esta piedra, parece que no debía estar
aquí. O qué rara esta parte de aquí
tiene como una deformación. No, Dios está preparando un edificio
perfecto, una casa perfecta para su gloria. Y si el templo de
Salomón fue asombroso y fue glorioso, Y tal vez no podemos ni imaginar
cuán majestuoso era, por la cantidad de oro, perfección, grandeza,
belleza que tenía ese templo. Imaginen el templo de Dios, la
iglesia. Apocalipsis la presenta de una
forma gloriosa al final de los capítulos del libro. Y creo que
esto es lo que Dios está haciendo. Somos piedras con las que Dios
está edificando el templo para su presencia eternamente. ¿Qué tan importante es una piedra
suelta para el edificio? ¿Alguno alguna vez ha logrado
hacer una casa con una piedra o con un ladrillo nada más? No
basta ni solo la piedra angular, o tampoco una piedra angular
y una piedra más. ¿Qué imagen nos da esto de la
importancia de vida de iglesia? La idea es de que ni yo, ni el liderazgo, tal vez cualquiera
de los miembros, ni ninguno de ustedes de una forma individuada,
es suficiente. sino que somos todos necesarios,
no sólo para el templo, para que esté completo, sino para
que sea edificado. Es decir, ¿queremos crecer como
templo de Dios? ¿Queremos ser esa casa y queremos
crecer como iglesia? No puedes hacerlo tú solo. Sólo
eres una piedra más en este templo o en este proyecto que se está
levantando. y necesitas de los demás, y los demás necesitamos
de ti. Los dones que Dios ha dado, la
gracia que Dios ha puesto en cada uno de nosotros, las cosas que Él nos ha confiado
son para la edificación del cuerpo. Pablo dice en Efesios, Él, Jesucristo,
dio a uno ser apóstoles, otros profetas, evangelistas, pastores
y maestros, a fin de capacitar a los santos para la obra del
ministerio, para la edificación. Noten, para la edificación, cada
persona don de esta lista, y aún de las otras que tal vez no se
mencione de una forma clara en todo el Nuevo Testamento, están
puestos para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos
nosotros lleguemos a la unidad de la fe, del conocimiento pleno
del Hijo de Dios, a la condición de un hombre maduro, no una iglesia
inmadura, caprichosa o rebelde, un hombre maduro, a la medida de la estatura de
la plenitud de Cristo. para que no seamos niños sacudidos
por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de
doctrina, por la astucia de hombres, por las artimañas engañosas del
error, sino que hablando verdad en amor, hablando verdad en amor,
crezcamos en todos los aspectos, en aquel que es la cabeza, es
decir, Cristo. de quien todo el cuerpo, toda
la iglesia, estando bien ajustada, unida por la cohesión de las
coyunturas que las coyunturas proveen, conforme el funcionamiento
adecuado de cada miembro, de cada individuo, se produce el
crecimiento del cuerpo para su propia edificación en amor. En ningún lugar esto te deja
pensar que es uno el que hace todo. Es Dios el que está edificando,
pero no es uno el que es la iglesia. No es uno solo el que es el don
a la iglesia. Es cada uno de los que han creído
en Jesucristo. Cada uno de los que han sido
escogidos por Dios, puestos para ser rociados con la sangre de
Cristo, santificados por el Espíritu. Cada uno de los que ha puesto
su fe es parte de este templo. parte vital para que siga siendo
edificado. Dios nos ha provisto dentro de
la iglesia dones cuya función es capacitarnos a fin de que
el edificio siga creciendo, siga siendo edificado. Lo fundamental
en todo lo que he leído de Efesios y también de Pedro es el amor,
por el cual si yo amo a la iglesia, Si yo como individuo amo a Dios
y amo a su pueblo, por amor a Dios y por amor a su pueblo, yo voy
a ser fiel al don, al rol y a la gracia que Dios me haya dado,
no para mí mismo, sino para el pueblo. Y si cada uno de ustedes
ama a Dios y ama al pueblo de Dios, entonces también debe ser
fiel en servir con lo que Dios le ha dado para que el cuerpo
siga creciendo. El fundamento es el amor, lo
que nos une es el amor. Pero lo que Dios nos ha dado
para crecer. Son los dones que Dios ha dado
a cada uno de los que forman parte de la iglesia, cada creyente. Otra imagen que utiliza Pedro
es de que la Iglesia es, o somos, perdón, sacerdotes del Altísimo. ¿Quiénes eran los sacerdotes
en el Antiguo Testamento? Básicamente podemos decir que
era una parte escogida y apartada del resto del pueblo para representar
al pueblo en un servicio consagrado delante de Dios. Lo que ellos
hacían era, estaban encargados de las cosas santas, el servicio
santo en el templo, ofrendas, sacrificios, rendir culto reverente
a Dios a diario. Volviendo primero a Pedro, el
versículos 5 y 9 dicen claramente que todos los creyentes somos
sacerdotes de Dios. No una persona. Si podemos pensar
en nuestra iglesia, no es el pastor Eduardo el sacerdote de
esta iglesia. Y Jaime y Eduard, que han sido
nombrados ancianos, no son los nuevos sacerdotes de esta iglesia. desde el más antiguo hasta el
más nuevo de los creyentes acá presente, es un sacerdote de
Dios. Y tiene una tarea delante de
Dios. ¿Qué significa esto? Significa
que nosotros ahora estamos encargados de ese culto santo y reverente
delante de Dios. Significa que ahora nosotros
estamos encargados de ofrecer sacrificios, pero no sacrificios
de sangre o animales, sino sacrificios de alabanza y de gratitud. Y algo más, de cuerpos vivos. Pablo dice, presenten vuestros
cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, porque
ese es vuestro culto racional. Un poco más adelante voy a leerles
Hebreos 13. Ahí creo que hay diferentes formas
en las que se muestran estos sacrificios. Toda la bondad,
toda la gracia y el amor de Dios se exhibe, y noten esto, se exhibe
a diario por medio de su pueblo o de sus sacerdotes, la iglesia. Pablo dice en Efesios 2 que todos
nosotros hemos sido creados en Cristo Jesús para buenas obras,
las cuales Dios preparó de antemano para que andemos en ellas. Esto
quiere decir que Dios tiene la intención de que nosotros como
individuos y también como comunidad de iglesia exhibamos esta bondad,
demostremos esta misericordia, demostremos su santidad, su verdad
y su justicia. Y esto es posible porque estando
en Cristo, el Espíritu Santo nos está conformando a cada uno
de nosotros a la imagen misma de Jesucristo para que lo representemos
correctamente. no solo afuera hacia los incrédulos,
sino especialmente también y primero dentro de la misma iglesia. Ninguno aquí es judío, creo,
menos levita si no es israelita. ¿Cómo podemos ser sacerdotes? Hay palabras interesantes que
Pedro utiliza, que tal vez nuestra traducción o nuestro idioma no
aprovecha esa riqueza, Cuando estuve exponiendo en el capítulo
uno, dice que hemos sido renacidos de una simiente incorruptible. No sé si se acuerdan, era la
semilla de la palabra de Dios. Y Pedro utiliza una palabra y
dice, ustedes son linaje escogido. Pero la palabra original, más
allá de solo linaje, o tal vez linaje nosotros lo entendemos
de una forma muy limitada, tiene que ver con gen o con los genes
que uno tiene. Y eso, si podemos hacer una línea,
va totalmente ligado a cuál es la fuente por la cual nosotros
hemos nacido de nuevo. Y es la semilla de la palabra
de Dios. Somos un linaje o un gen escogido
porque hemos nacido ahora de Dios. Cuando dice que somos nación
santa, Nacido no, nosotros lo entendemos solamente como un
lugar donde hemos nacido o como un país, un lugar, los límites
geográficos tal vez, no de un lugar, pero lo que está hablando
es de una etnia, una etnia santa, un grupo. Y creo que la imagen
de nuevo que en este caso utiliza Pablo ya también en Segunda Corintios
es nuevas criaturas. un nuevo tipo de gente. Esos somos nosotros. Pueblo de
su posesión es lo que somos. No porque seamos judíos, o levitas,
o israelitas, naturales, nacidos de algún ancestro de allá, sino
que Pablo dice, todos los que son de la fe en Jesucristo son
hijos de Abraham. Todos nosotros en Jesucristo
somos sacerdotes de Dios. Quiero leer lo que dice Hebreos
capítulo 13 para que pueda entender de una forma más explícita qué
son estos sacrificios. Mientras buscan Hebreos 13, les
leo Juan 4 y Romanos. Juan 4 dice, la hora viene cuando
ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Pero la hora
viene, y ahora es, dijo Jesús, cuando los verdaderos adoradores
adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque ciertamente
a los tales el Padre busca que le adoren. Y Romanos 12 dice
así, Les ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros
cuerpos como sacrificio vivo, santo, aceptable a Dios, que
es vuestro culto racional. No os adaptéis al mundo, transformados
mediante la renovación de vuestra mente, para que verifiquéis cuál
es la buena voluntad de Dios, lo que es bueno, aceptable y
perfecto. Y todo esto solamente abre camino
para lo que igual desarrolla el capítulo 12, que es el servicio
mutuo en amor de cada miembro de la iglesia. Ahora sí leo Hebreos
13. Ustedes pueden seguir la lectura.
Yo he cortado los versículos para no hacerlo muy largo y solamente
tener las partes clave. Dice así verso 1. No sé cómo titula sus bíbles,
pero en lo que yo estaba leyendo tenía un título interesante,
Sacrificios Hacer Agradables a Dios. Y creo que cada uno de esos puntos
es una forma en la que como sacerdotes de Dios, como Iglesia del Altísimo,
ofrecemos estos sacrificios. Dice uno, permanezca el amor
fraternal. Dos, no os olvidéis de mostrar
hospitalidad. Tres, acordaos de los presos,
los hermanos que estaban presos por causa de la fe, como si estuvierais
presos con ellos y de los maltratados. 4. Sea el matrimonio honroso
en todos. 5. Vuestro carácter sea sin avaricia. 7. Acordaos de vuestros guías
o líderes los que os hablaron la palabra de Dios. Imitad su
fe. Jesucristo es el mismo ayer,
hoy y por los siglos. 9. No os dejéis llevar por doctrinas
diversas y extrañas. 13. Así pues, salgamos a él fuera
del campamento, llevando su oprobio, porque no tenemos aquí una ciudad
permanente, sino que buscamos la que está por venir. 15. Por
tanto, ofrezcamos continuamente mediante él Jesucristo, sacrificio
de alabanza a Dios, es decir, fruto de labios, que confiesan
su nombre. 16. No os olvidéis de hacer el
bien y de la ayuda mutua, porque de tales sacrificios se agrada
a Dios. 17. Obedeced a vuestros pastores
y sujetaos a ellos, porque ellos vuelan, velan, perdón, qué mal
estoy leyendo, por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta. Creo que este capítulo, o estos
versículos que les he leído, muestran de una forma real y
muy práctica qué tipo de sacrificios Dios espera de nosotros, no el
domingo, sino cada día. Así que, que sea el Espíritu
Santo por su palabra iluminando y dirigiendo nuestros corazones
de modo que hagamos su voluntad. Solo recordemos, antes de pasar
al siguiente punto, toda la trama de la santificación y la puesta
en práctica depende de una cosa. al acercarse a Él, Jesucristo
el Señor, ustedes son edificados. Es imposible que seamos edificados
como un templo lejos de Cristo. Tercer punto, el precioso valor
de la piedra angular. Versos 6 al 8. El valor incalculable atribuido
por el Padre al Hijo conlleva consecuencias eternas para quienes
creen o quienes desobedecen a la verdad. A los que creen Él es
precioso y recompensa de salvación. Dice así versos 6 y la primera
parte del 7. Esto se encuentra en la Escritura.
Pongo en sillón una piedra escogida, una preciosa piedra angular.
El que crea en él no será avergonzado. Este precioso valor es, pues,
para vosotros los que creéis. No necesitamos pensarlo mucho. Dice, el que crea en él. ¿En
quién? en Jesucristo, en la piedra escogida
por Dios. Esta persona que crea no va a
ser avergonzado, no va a ser decepcionado o defraudado, como
sería de una forma más literal. ¿Qué podemos decir a esto? ¡Gloria
a Dios! El que crea en Él no va a ser defraudado. Recuerdo la imagen en el progreso
del peregrino, cuando Cristiano... de la vida y está cruzando el
río, que significa o representa la muerte. Y él tiene temor. Este hombre sabe que ha pecado
y le ha fallado a su Señor, y tiene miedo de no lograr pasar el río. Y evidentemente, mientras pasa
el río, se empieza a hundir por su duda. Pero nuestra salvación no depende
de cuán fiel seamos nosotros, sino cuán fiel es el que ha prometido. Y fiel es Dios que ha comenzado
la obra y la va a completar. Avergonzado nos hace pensar muchas
veces que tal vez aquí en el mundo es que no vamos a pasar
cosas duras. Y cuando pasamos cosas duras y sufrimos vergüenza,
podemos preguntar a Dios, ¿qué ha pasado? Pero el sentido real
de estos versículos no es la vergüenza, sino el no ser defraudados
o el no recibir aquello que se ha prometido por decir. La historia
desde el Antiguo Testamento, el Nuevo y la historia de la
Iglesia está llena de gente que ha muerto por la fe y el Evangelio. Y si pensamos solamente en esto,
como que han sido avergonzados, podemos decir Dios les ha fallado.
Pero la respuesta es no. Dios no ha fallado. Dios es fiel. Y cada persona que ha muerto
por causa del evangelio, aún como dice Hebreos 11, yo creo
que ellos han tenido realmente una recompensa gloriosa cuando
estaban delante de Dios, porque han visto la promesa cumplida.
Y la promesa es de que iban a estar eternamente con él, en su presencia,
disfrutando. Por eso el capítulo 13 de Hebreos
dice, no buscamos una ciudad terrenal, sino una celestial,
una eterna. Y yo creo que como Esteban, que
cuando estaba muriendo, apedreado, y él logró ver el cielo, y al
hijo del hombre puesto en pie, aunque no lo haya visto con ojos
físicos cada una de estas otras personas, yo creo que sí fue
glorioso porque no fueron defraudados. Cualquiera que me confiese delante
de los hombres, yo le confesaré delante de mi padre y de sus
ángeles, dice Jesús. Y fueron fieles porque su Dios
es fiel. Y es lo mismo para nosotros.
No somos fieles para no pasar vergüenza aquí, Somos fieles
porque fiel es el que ya ha prometido y el que nos ha escogido y el
que está haciendo esta obra ahora en nosotros. ¿A dónde nos lleva
esto? Yo creo como estábamos aprendiendo
filipenses, 3, 8, 9, que dice, aún más, teniendo delante de
nosotros todo esto, esta promesa de Dios. Aún más, dice Pablo,
yo estimo como pérdida todas las cosas. Todas las cosas, todo
logro, toda recompensa terrenal, toda fama, toda riqueza, toda
relación o vínculo que pueda ser familiar o cualquier otro. Todo, todo, todo lo estimo como
pérdida. En vista del incomparable valor
de conocer a Cristo Jesús mi Señor por quien lo he perdido
todo, lo considero como basura a fin de ganar a Cristo y ser
hallado en Él. ser hallado en él, confiando,
descansando, refugiándome en él, no teniendo mi propia justicia,
sino la que es por la fidelidad de Jesucristo, la justicia que
procede de Dios sobre la base de la fidelidad de Cristo. ¿Qué somos nosotros la iglesia? Pedro dice, hablando de los impíos,
Ellos habían sido destinados para esto. Ellos fueron puestos
para esta tropieza y caída, pero vosotros sois real sacerdocio,
perdón, linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo
adquirido por Dios, para que anunciemos las virtudes de Aquel
que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. A los desobedientes, ¿qué les
queda? tropiezo y destrucción. A los que no creen, dice el verso
7, la segunda parte, para los que no creen, la piedra que desecharon
los constructores, esa en piedra angular se ha convertido en piedra
de tropiezo y en roca de escándalo. Tropiezan porque son desobedientes
a la palabra o a la verdad. ¿Se acuerdan en vista que nosotros
hemos nacido de nuevo? puesto que en obediencia a la
verdad. También dice en versículo uno,
dos, hemos sido elegidos para obedecer a Jesucristo, pero de
ellos dice, ellos son desobedientes a la palabra y para ello estaban
destinados. ¿Qué es la ley, los profetas
sin la persona de Cristo Jesús? No tiene sentido. No tiene sentido
abrazar el Antiguo Testamento, la ley y los profetas si rechazas
a Cristo. Y es lo que pasó al pueblo de
Israel. Fue tropiezo. Roca de escándalo y tropiezo
para caída. No sirve de nada decir hasta
aquí llegué, al menos comencé la carrera, tal vez podrían decir
eso los judíos, habiendo creído en Moisés y en los profetas.
No sirve de nada si ese comienzo no los lleva a Cristo. Es como
que llegando hasta la puerta y hasta el puente de la puerta,
ellos hubieran visto el marco, el dintel, todo, Las rechazan
y en vez de abrir y pasar, dan la vuelta y regresan por el camino
que volvieron o se desvían a la izquierda o a la derecha. No
entraron. ¿De qué sirve comenzar el camino
si no pasas por la puerta? Eso es rechazar a Cristo. Eso
es. Teniendo los planos, que son
los leiloprofetas, el plano del edificio, me refiero, al momento
de comenzar la construcción podemos imaginar esta idea. Rechazaron
la piedra, la vieron, no les gustó y la tiraron. ¿Cómo la
vuelven a encontrar después? ¿Cómo la recuperan? No se puede. Isaías 8, 13, 15 dice así, Ayahue
de los ejércitos, esa quien ustedes deben tener por santo, o santificado,
como dice la reina Valera. Sea él vuestro temor, sea él
vuestro terror, y entonces vendrá a ser santuario, pero piedra
de tropiezo y roca de escándalo, ¿para qué? Para ambas casas de
Israel. Lazo y trampa para los habitantes
de Jerusalén. Muchos tropezarán y caerán, y
serán quebrantados, serán enlazados y apresados. Pensando en Cristo como piedra
de tropiezo, Creo que es una cosa muy dura porque está hablando
de dos cosas. Que Dios puso y preparó esta
piedra para tropiezo también, no solo para salvación, pero
también que Dios puso a esta gente para que tropiece y caiga
y no crea. Si Dios preparó de antemano al
cordero, si Dios preparó de antemano a los que iban a creer, Entonces
es de entender que hay gente que él no preparó para que crea
en Jesucristo. Dios puso y preparó esta piedra. Fue lo que su madre María escuchó
de Simeón cuando dijo, vio al niño cuando lo estaban llevando
al templo y dijo, de aquí este niño ha sido puesto para la caída
y el levantamiento de muchos en Israel. Y para ser señal de
contradicción, para caída y levantamiento, Y es también lo que dice Juan,
después de decir, de tal manera amó Dios al mundo. Dice, el que
en él cree, no es condenado. Pero el que no cree, ya ha sido
condenado. No en un tiempo futuro, sino
en un tiempo pasado. Ya ha sido, porque no ha creído. Y entender que Dios puso a la
gente para esto, para esa desobediencia y caída, también es difícil,
pero es una doctrina que está en la palabra. Jesucristo es
la piedra de juicio de Dios contra los altivos soberbios que se
rebelan contra Dios y sus designios. La palabra que en nuestras traducciones
dice como que han sido destinados, es una palabra que tiene una
connotación no solo de eso, sino de que han sido puestos para
eso. Es como alguien que toma una
piedra y la pone ahí para que otra persona que está despisada
o tropiece Y es algo intencional, no es algo a aceptar. Esto demuestra la soberanía de
Dios, pero también la responsabilidad humana. Si Dios fijó a unos para
la obediencia, implica que hay uso a otros, no con esta seguridad. no para que tengan ojos para
ver y ni corazón para creer. Pero esto no los absolve de su
responsabilidad, porque desde el principio el llamado es, crean
toda la creación del testimonio de Dios. Y aún cuando Juan el
Bautista y cuando Jesús estuvieron acá, el mensaje era, arrepiéntanse
porque el reino de los cielos se ha acercado. El que cree en él dice, Juan,
no es condenado. El que no cree ya ha sido condenado
porque no ha creído en el unigénito Hijo de Dios. La condenación
no es ya ha sido condenado porque Dios lo ha destinado a esto,
sino que la condenación es porque no ha creído el mensaje. Porque
habiendo escuchado y habiendo tenido la oportunidad de ver
y escuchar, no ha creído. Y dice, este es el juicio, la
luz vino al mundo. Y los hombres amaron más las
tinieblas que la luz, pues sus acciones eran malas. Tú que estás escuchando hoy,
¿de qué lado te encuentras? Mi pregunta para ti no es si
has hecho una oración para recibir a Jesús como tu Señor y Salvador.
Mi pregunta para ti no es si vienes y participas en las reuniones
de esta o de cualquier otra iglesia. Mi pregunta es, ¿es Jesucristo
precioso y de valor para ti? ¿Puedes ver tu gran pecado y
rebelión contra Dios de modo que aprecies totalmente a Jesucristo
como Salvador para librarte de esta ira y destrucción que viene
delante? Si tu respuesta es no, no he
creído, Entonces este es el día aceptable en el cual Dios te
dice, arrepiéntete y vuelve a mí, porque el reino de los cielos
se ha acercado. Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo. Y que ninguno que no cree o que
no quiere creer se le ocurra acusar a Dios de que lo ha puesto
para caída, porque si hoy tienes la oportunidad de escuchar, es
su misericordia. Delante de ti, como un río desbordando. Cree, arrepiéntete, evalúa tus
caminos, si estás en la senda angosta o en la ancha, hacia
la salvación o hacia la destrucción. Pero si tú sí has puesto tu confianza
en Jesucristo y eres linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,
pueblo de la posesión de Dios, Entonces reconoce tu parte como
una piedra en esta gran construcción, en esta gran casa que Dios está
edificando. Ocúpate en tu salvación, crece
en la santidad, buscando seguir el ejemplo y la conducta de tu
fiel salvador. Y seamos diligentes para ofrecer
sacrificios aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Oremos,
hermanos. Padre, te doy gracias. por tu palabra, por tu espíritu. Si dependiera de nosotros, nunca
te hubiéramos escogido, Señor. Hay tanta corrupción en nuestro
corazón y tanto desvío. Nuestros corazones son duros. Pero Tú nos has salvado, Señor,
y te damos gracias. Abre nuestros ojos para que veamos
las maravillas de tu ley. Y si nos concedes seguir viviendo,
concede que vivamos, Señor, para obedecer y guardar tus mandamientos
y dar gloria a tu nombre, Señor. En el nombre de Jesús. Amén.
Templo y Sacerdocio Santo y Espiritual
Series 1 Pedro
Verdad Principal: La iglesia, el cuerpo de creyentes en Cristo Jesús son el Templo espiritual y son quienes a diario ofrecen sacrificios aceptables a Dios por medio de Cristo Jesús.
Escrituras tomadas de La Biblia de las Américas® (LBLA®), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.LBLA.com
| Sermon ID | 1218221926372940 |
| Duration | 1:02:12 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Peter 2:4-10 |
| Language | Spanish |
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