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Señor te damos gracias gracias
por tu iglesia gracias porque nos reunimos en tu nombre pero
no solamente es en tu nombre sino también señores porque queremos
conocerte más queremos queremos ser transformados queremos estar
con iglesia juntos señor entendiendo tus verdades y siendo transformados
por el poder de tu espíritu señor obrando en nosotros Ayúdame,
Señor, a exponerlo fielmente. Ayúdame a entorpecer lo menos
posible, Señor, en la transmisión de este mensaje. Pero a la vez,
Señor, también prepara los corazones de quienes están escuchando la
predicación de tu palabra, Señor. Confiamos en el poder de Tu Espíritu
obrando en nosotros, que Tu Palabra, Señor, va a ir haciéndonos pensar,
contemplar, meditar, corregir también, Señor, áreas de nuestra
vida. Y a veces, Señor, como con esto
parecen ser verdades tan obvias, pero a la vez, Señor, en las
que no hemos pensado, no hemos considerado lo suficiente. Padre,
te pido que sea este un tiempo donde tú nos estés hablando a
nosotros, en el nombre de Jesús. Amén. Voy a leer la versión de la Biblia
de las Américas, pero previo a pasar al pasaje que está en
Santiago 3, 1, 12, vamos a leer algunos pasajes, por la extensión
no vamos a leer todo, obviamente, que hemos ido viendo ya de Santiago.
Vamos a empezar desde el capítulo 1. Santiago 1, Voy a ir pasando
por algunos pasajes. Santiago capítulo 1 verso 5 dice,
Pero si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que le
pida a Dios, el cual da a todos, abundantemente y sin reproche,
y le será dado. Versículo 13. Que nadie diga
cuando es tentado, soy tentado por Dios, porque Dios no puede
ser tentado por el mal y Él mismo no tienta a nadie, sino que cada
uno es tentado cuando es llevado y seducido por su propia pasión.
Después, cuando la pasión ha concebido, da a luz el pecado,
y cuando el pecado es consumado, engendra la muerte. Amados hermanos
míos, no os engañéis. Verso 19. Esto sabéis, mis amados
hermanos, pero que cada uno sea pronto para oír, tardo para hablar,
tardo para la ira. Pues la ira del hombre no obra
la justicia de Dios. Por lo cual, desechando toda
inmundicia y todo resto de malicia, Recibid con humildad la palabra
implantada, que es poderosa para salvar vuestras almas. Sed hacedores
de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos. Verso 26. Si alguno se cree religioso
pero no refrena su lengua, sino que engaña a su propio corazón,
la religión del tal es vana. Capítulo 2, verso 14. ¿De qué
sirve, hermanos míos, si alguno dice que tiene fe, pero no tiene
obras? ¿Acaso puede esa fe salvarlo?
Si un hermano o una hermana no tiene ropa y carecen del sustento
diario, y uno de vosotros les dice, id en paz, calentaos y
saciaos, pero no les dais lo necesario para su cuerpo, ¿de
qué sirve? Así también la fe por sí misma,
si no tiene obras, está muerta. Pasamos al capítulo 3. Hermanos
míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos
un juicio más severo, porque todos tropezamos de muchas maneras.
Si alguno no tropieza en lo que dice, es un hombre perfecto,
capaz de también desfrenar todo el cuerpo. Ahora bien, si ponemos
el freno en la boca de los caballos para que nos obedezcan, dirigimos
también todo su cuerpo. Mirad también las naves aunque
son tan grandes e impulsadas por fuertes vientos, son sin
embargo dirigidas mediante un timón muy pequeño por donde la
voluntad del piloto quiere. Así también la lengua es un miembro
pequeño y sin embargo se jacta de grandes cosas. Mirad qué gran
bosque se incendia con tan pequeño fuego. Y la lengua es un fuego,
un mundo de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros
miembros, la cual contamina todo el cuerpo. es encendida por el
infierno e inflama el curso de nuestra vida. Porque todo género
de fieras y de aves, de reptiles y de animales marinos se puede
domar, y ha sido domada por el género humano. Pero ningún hombre
puede domar la lengua. Es un mal turbulento y lleno
de veneno mortal. Con ella bendecimos a nuestro
Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres. que han sido hechos
a la imagen de Dios. De la misma boca proceden bendición
y maldición. Hermanos míos, esto no debe de
ser así. ¿Acaso una fuente por la misma
abertura echa agua dulce y amarga? ¿Acaso, hermanos míos, puede
una hiera producir aceitunas o una vid higos? Tampoco la fuente
de agua salada puede producir agua dulce. Voy a leer la verdad principal.
El creyente no debe tomar por poco lo que habla, lo que sale
de su boca. Al contrario, el control de la
lengua pone de manifiesto un corazón transformado, por lo
que el creyente debe esforzarse por hablar verdad sazonada con
gracia. Y cómo se introduce Santiago
a hablar sobre el poder de la lengua es interesante porque
empiezan los versículos uno y dos, cuando nos habla de no tomar
por poco, el enseñar. Santiago dice, hermanos míos,
que no se hagan maestros muchos de ustedes sabiendo que recibiremos
un juicio más severo, porque todos fallamos de muchas maneras.
Si alguien no falla en lo que dice, es un hombre perfecto,
capaz también de refrenar todo el cuerpo. Y acá, de manera directa, está
apuntando a los maestros de la iglesia, a los maestros que están
enseñando a la iglesia, a los miembros de la iglesia. Pero
sin embargo, por aplicación, no solamente debemos restringirlo
a los maestros bíblicos, sino en general a quienes se enseñan.
Y en este caso, por ejemplo, podría aplicar incluso para los
padres que tenemos la labor de enseñar a nuestros hijos. Y con
esto no debemos confundirnos porque Santiago no está diciendo
que entonces nadie enseñe porque es una labor muy peligrosa. Más
bien nos está diciendo que prestemos atención, que entendamos que
es de mucha responsabilidad. Cristo, bueno, más bien Pablo
en Efesios 4 explica que precisamente el ser maestro es un ministerio
que Cristo ha dejado a la iglesia. Entonces, claramente acá no está
diciendo Santiago que nadie se haga maestro, es decir, que no
haya maestros en la iglesia, pero sí entender que lo que vamos
a hablar debe ser primero pensado, sí, y debe de ser cuidado. Y tal vez incluso estaba detrás
del fondo el contexto de los falsos maestros. Hay que entender
que los falsos maestros, por motivaciones egoístas, Ellos
tuercen las escrituras. Ellos sacan de contexto la palabra
de Dios y le hacen decir lo que realmente no dice. Por eso vamos
a ver que generalmente los falsos maestros no leen porciones largas
de la palabra, sino van saltando de pasaje en pasaje. Porque así
es más fácil hacerle decir lo que tú quieras que diga. Tristemente muchos de nosotros
hemos estado en casos así o hemos visto casos así y nos han contado
casos así o tal vez incluso alguno de ustedes ha vivido casos así,
casos de falsos maestros. Por tanto aquí dice cuidado,
que entendamos que lo que estamos enseñando puede ser de bendición
o puede ser de tropiezo. Y es interesante porque cuando
conocemos más la doctrina y no como verdades frías sino como
verdades que transforman nuestra vida, y nos vamos dando cuenta
y esto me han enseñado de esta manera esto yo pensé que significaba
esto ahora probablemente no ha sido
en todos los casos por falsos maestros pero probablemente ha
sido por maestros que en su conocimiento han tratado de transmitir cosas
que ellos pensaban que estaba bien y hay que entender aquí
el cuidado que está hablando de ser maestro El versículo 2 dice, porque todos
ellos, porque todos fallamos de muchas maneras. Si alguien
no falla en lo que dice, es un hombre perfecto, capaz también
de refrenar todo el cuerpo. Y este versículo 2 está apuntando
a una verdad que no debemos ignorar. Como seres humanos que somos,
y como todavía estamos en este cuerpo que no ha sido glorificado,
aún vamos a fallar. Y si hablamos hay una posibilidad
real de fallar en lo que vamos a decir. Cuando aquí dice, todos
fallamos de muchas maneras, si alguien no falla en lo que dice
es un hombre perfecto, no es la primera vez que Santiago está
mencionando la idea de hombre perfecto. ¿A qué se está refiriendo
alguien que no comete errores? Lo más probable es que no, pero
se está refiriendo a alguien de cierta manera pleno, Se está
refiriendo a alguien cabal. Se está refiriendo a un hombre
maduro. Pero no maduro en edad. No he
entrado en años y ya tenga canas. No, sino más bien maduro en el
carácter. Y si vamos viendo y cada vez
que leemos más la Biblia, que vamos aprendiendo más, nos damos
cuenta que precisamente la vida cristiana se trata de mucho de
ser renovados en nuestro entendimiento e ir creciendo en carácter. Ir madurando en qué? En carácter. La meta como cristianos es ir
creciendo en madurez y no quedarnos como bebés espirituales. Esto
requiere intencionalidad de nuestra parte y voluntad también para
someternos al Señor. Voluntad y dependencia al Señor.
Y en general, el creyente maduro va a tener más capacidad de cuidar
lo que va a hablar. Por tanto, tal vez va a ser menos
veces de tropiezo para otras personas. Y después de introducir esto,
Santiago se pone a colocar las ilustraciones. y va a hablar
sobre el potencial poder destructor de lo que hablamos. Santiago 3 verso 3 al 5. Si ponemos el freno en la boca
de los caballos para que nos obedezcan, dirigimos también
todo su cuerpo. Mirad también las naves, aunque
son tan grandes e impulsadas por fuertes vientos, son sin
embargo dirigidas mediante un timón muy pequeño por donde la
voluntad del piloto quiere. Así también la lengua es un miembro
pequeño y sin embargo se jacta de grandes cosas. Mirad qué gran
bosque se incendia, con tan pequeños fuegos. Y acá Santiago nos está ilustrando
con esa paradoja, ¿no? Algo tan grande dominado por
algo tan pequeño. Voy a leer otra vez el verso
3, pero voy a leerlo en la nueva traducción viviente. Podemos
hacer que un caballo vaya a donde queramos si le ponemos un pequeño
freno en la boca. Y otra vez la idea es la importancia
de lo que nosotros hablamos. En ocasiones hemos hablado, por
ejemplo, de honrar nuestro compromiso, porque otra vez es importante
lo que nosotros hablamos. Hablar verdad, porque otra vez
es importante lo que nosotros hablamos. Y lo que hablamos en
muchas ocasiones va a determinar nuestro rumbo. El freno en la
boca del caballo es una herramienta que se utiliza para darle, transmitirle
órdenes al caballo. o para que el caballo haga movimientos
específicos. Yo no sabía, pero por medio del
freno se logra transmitir diversas gamas de comandos al caballo. Queremos que el caballo corra,
entonces lo podemos hacer por medio de esos comandos en el
freno del caballo. Queremos que el caballo cambie
de dirección, también lo hacemos así. Queremos que se detenga,
también va a ser por medio de ese freno. ¿Qué podemos concluir
con esta primera ilustración que Santiago está mencionando?
Así como para guiar el rumbo del caballo es que se usa el
freno en la boca de ellos, así también cuidar nuestro rumbo,
para cuidar nuestro rumbo debemos cuidar lo que hablamos y muchas
veces ponerle freno a nuestra boca. Es interesante, ya antes lo habíamos
mencionado, como Santiago es de los autores que más referencia
el Antiguo Testamento y puede ser porque su público era judío.
y especialmente referencia a proverbios. Y vamos a ver conexiones interesantes
a lo largo de esto. Proverbios 13.3 dice, el que
guarda su boca preserva su vida, el que mucho abre sus labios
termina en ruina. Para explicar este punto, Santiago
muchas veces va a usar hipérboles. Que la idea es enfatizar el poder
de la lengua. Y entonces va a poner ejemplos
que van a ser como, si quieres, inflados, para que podamos comprender
lo importante de lo que hablamos, el poder de lo que hablamos. Después pasa a un siguiente ejemplo
que todavía es más, más grande. Verso 4. Mira también las naves, aunque
son tan grandes e impulsadas por fuertes vientos, son sin
embargo dirigidas mediante un timón muy pequeño, por donde
la voluntad del piloto quiere. La nueva traducción viviente
dice, también un pequeño timón hace que un enorme barco gire
a donde desea el capitán, por fuertes que sean los vientos. parece ser algo tan difícil de
creer que algo tan grande como una embarcación o un barco sea
dirigido por algo tan pequeño. Y la verdad que este ejemplo
conforme iba averiguando, porque la verdad no conozco mucho sobre
los botes, y primero veía ¿no? que cómo son los timones, los
timones generalmente son de madera y son como una especie de volantes
¿no? han debido ver solamente que
con sus radiales mucho más grandes y la idea es que tengan sus radiales
sean más grandes para que nosotros podamos hacer palanca y girar
a donde nosotros queramos ¿no? a estribor o a vavor Pero algo tan pequeño dirige
embarcaciones donde a veces hay muchas personas, cientos de personas. Y algo interesante cuando investigaba
esto era cómo los botes modernos han reemplazado y los timones
ya no son como esos volantes, ahora son como joysticks pequeños,
como palanquitas pequeñitas, donde ni siquiera tienes que
hacer fuerza. Entonces, ¿se imaginan? Y cada
vez las embarcaciones son más grandes. Algo tan grande siendo
dominado por algo tan pequeño. Y algo que llamaba mi atención
en eso es que es algo tan pequeño, pero no por eso cualquiera lo
puede manipular, ¿verdad? No puede venir un niño y jugar
con eso como si fuese un joystick de un juego. ¿Quién tiene que
ir a hacer eso? El capitán del barco, que es
la persona capacitada para darle dirección al barco. Así también pasa con nosotros.
Realmente muchas veces no consideramos lo que nosotros hablamos. ¿Cuántas veces ha pasado por
tu mente el pensamiento de decir, por qué he dicho esto? No debí
decirlo. ¿Por qué lo dije? Pero ya lo hemos dicho. Y a veces eso genera todos esos
conflictos. Amistades se rompen, relaciones
familiares se rompen, hay conflictos en el hogar, y para colmo ahí entra en juego
el orgullo. Ahora no solamente es el tema
de lo que he dicho, sino que como tengo orgullo no quiero
reconocer que no debí haberlo dicho. ¿Cuán conscientes somos del poder
de lo que decimos? Probablemente seamos menos conscientes
del poder de lo que hablamos que de lo que nos habla, ¿verdad? Y tal vez incluso esto está magnificado
por algo cultural, pero somos muy rápidos, la verdad, cuando
alguien, por ejemplo, nos ofende, ¿no? Porque ahí recordamos cada
detalle de lo que nos han dicho, de lo que nos han ofendido. Ojalá
recordásemos así con lo que nosotros decimos. ¿Cuántas veces en discusiones
en las que yo he estado presente y probablemente en las que yo
he dicho algo decía, yo cuándo dije eso, en verdad yo he dicho
eso? Verso 5. Así también la lengua
es un miembro pequeño y sin embargo se trata de grandes cosas. Mirad
qué gran bosque se incendia con pequeño fuego. Si revisamos la historia y probablemente
lo primero que tenemos que hacer es revisar ejemplos bíblicos,
podemos ver una y otra vez cómo se incendian bosques completos
por pequeños fuegos. Pero estos ejemplos que vemos
en la historia no solamente se restringen a los ejemplos bíblicos.
Hay muchos ejemplos que podemos ver de conflictos que se han
iniciado por el poder de lo que hablamos. Hay varios ejemplos en la Biblia
que podríamos ver como un abucodonosor, por ejemplo, cuando dice algo
que no debería decir y sufre el juicio de Dios. Pero voy a mencionar otro caso.
Pasamos a Segunda de Reyes, capítulo 20. Segunda de Reyes, capítulo
20. Ezequías era el rey de Judá en
el tiempo del profeta Isaías. Durante gran parte de su vida,
la Biblia misma dice, en el capítulo 18, dice que Ezequiel hizo lo
recto delante de los ojos de Yahvé. En general, entonces, la primera
referencia que vamos a tener de Ezequiel es positiva. La Biblia
nos relata que él hizo derribar los ídolos que sus antepasados
habían edificado. Es más, la Biblia también nos
dice en el capítulo 18 que fue Ezequías quien hizo pedazos la
serpiente de bronce que Moisés antes había construido. ¿Por
qué? Porque al final había sido un
instrumento que había sido idolatrado por los israelitas. Entonces, esa persona que hizo
los rectos delante de Dios Y voy a leer parte del capítulo 18,
dice, Confió en Yahvé, refiriéndose a Ezequías, Dios de Israel, y
después de él no hubo ninguno como él entre todos los reyes
de Pudá, ni entre los que fueron antes de él. Porque se apegó
a Yahvé, no se apartó de él, sino que guardó los mandamientos
que Yahvé había ordenado a Moisés. Y Yahvé estaba con él. Pero después pasamos al capítulo
20 y nos va a relatar la enfermedad que ha atravesado Ezequiel. Y
es más, el profeta va y le dice que debía prepararse porque iba
a morir de esa enfermedad. Entonces él ruega a Dios que
lo sane y Dios responde positivamente a esa oración y lo sane. Sin embargo, después de esto
vemos el pecado de Ezequiel. El rey de Babilonia envía emisarios
llevando cartas y envía regalos y le dicen ya que estabas enfermo
y te has recuperado tienes regalos. Ezequiel los escucha y les muestra
toda su casa le muestra todos los tesoros, le muestra la plata,
le muestra el oro, le muestra su armamento, dice que Él no
oculta nada, que Él se los muestra todo. Isaías va donde Ezequías y le
dice, ¿qué han dicho esos hombres y de dónde han venido a ti? Y
Ezequías responde, han venido de un país lejano, de Babilonia. Y él dijo, ¿Qué han visto en
tu casa? Y Ezequiel respondió, ¿Han visto
todo lo que hay en mi casa? No hay nada entre mis tesoros
que yo no les haya mostrado. Entonces Isaías dijo a Ezequiel,
Oye la palabra de Yahvé. He aquí vienen días cuando todo
lo que hay en tu casa y todo lo que tus padres han atesorado
hasta el día de hoy será llevado a Babilonia. Nada quedará, dice
Yahvé. Y algunos de tus hijos que saldrán
de ti, de los que engendrarás, serán llevados y serán oficiales
en el palacio del rey de Babilón. Cuando leo este pasaje no se
me ocurre qué es lo que estaba pensando Ezequías para mostrarles
todos sus tesoros a personas extrañas. Me parece imprudente. Pero tal vez no lo hacía en un
sentido de querer presumir su poder. Tal vez incluso había
una motivación legítima en él. Tal vez quería mostrar la bondad
de Dios para con su pueblo y su fidelidad. Pero lo cierto es que hizo algo
imprudente. Y al final la profecía de Isaías
se cumple tal cual. Y podríamos revisar otras historias
más. Pero como les he dicho, no solamente
hay ejemplos en la Biblia de conflictos que se pueden generar
por lo que hablamos. A veces hablamos de más, a veces
hablamos mal. En 1653, Suecia y la República
de las Dos Naciones, que era una mancomunidad de Polonia y
Lituania, querían firmar un tratado de paz. Pero después de que el
rey sueco leyera el documento preparado, se enfureció. Al parecer,
encontró insultante que después de enumerar sus títulos en el
documento y otros, se repetía solo dos veces, mientras que
después del rey polaco, aparecía tres veces. El rey sueco ordenó
escribir una carta furiosa a los polacos. La diplomacia de entonces
no pudo resolver el caso y estalló una guerra de cinco años que
terminaron ganando los suecos. Todo por palabras y a la vez
por no poder resolver los asuntos con palabras. En 1834, un jefe
de una aldea africana culpó al jefe de otra aldea del robo de
su vaca. El conflicto verbal se tornó en conflicto armado
y dos años tarde ambas tribus se eliminaron por completo, a
partir de ese conflicto. Y realmente parecen conflictos
tontos, pero si revisamos nuestras vidas, ¿cuántas veces tenemos
ese tipo de conflictos tontos por lo que hablamos? Y si ahí añadimos otra vez el
orgullo, ¿cuántas amistades se han fracturado? ¿Cuántos matrimonios
se han fracturado? Y aunque es pequeño el órgano
de la lengua, es tremendamente poderoso, lo difícil que es controlar
lo que hablamos, Santiago 3, verso 6, Y la lengua es un fuego, un mundo
de iniquidad. La lengua está puesta entre nuestros
miembros, la cual contamina todo el cuerpo. Es encendida por el
infierno e inflama el curso de nuestra vida. Porque todo género
de fieras y de aves, de reptiles y de animales marinos se puede
domar. Y ha sido domado por el género humano. Pero ningún hombre
puede domar la lengua, es un mal turbulento y lleno de veneno
mortal. Acá Santiago está explicando
que el hombre ha podido domar fieras, ha podido domar aves,
ha podido domar reptiles, incluso animales marinos, siendo que
el hombre no es marino, pero ha fracasado en domar la lengua. La boca puede estar llena de
veneno mortal, porque tiene la capacidad y el potencial de envenenar
los corazones de las personas. A veces ya una palabra dicha,
una palabra hiriente y después no hay forma de retroceder el
tiempo de quitar esa palabra que ya hemos lanzado y que ya
como un veneno mortal ya está envenenando el corazón de las
otras personas receptoras de eso. Hay un ejemplo que quiero mencionar,
del cual fueron víctimas principalmente los judíos, donde una vez más
vamos a ver el poder de la palabra, el poder de lo que hablamos.
Hace un par de días veía un documental que explicaba la guerra psicológica
que Adolf Hitler hacía para con sus enemigos, para con sus aliados
y para con su ejército. Además, porque no conocía mucho
de esto, pude conocer un poquito de la campaña de marketing que
él hacía para promover su causa. Para que tengamos una idea, la
primera vez que el partido nazi se presentó a elecciones apenas
alcanzó 800 mil votos. Por tanto, prácticamente no tenía
presencia en el orden político alemán. Obviamente, Adolf Hitler
no se quedó ahí y empezó a hacer campañas. Él visitaba lugares
y hacía sus famosos discursos. Posterior a sus discursos, en
su segunda elección, el partido nazi obtuvo 14 millones de votos. A raíz de esas elecciones, Hitler
fue el próximo canciller de Alemania. ¿A raíz de qué? Sus discursos. Hitler enarbolaba tres directrices,
disciplina, orden y fuerza. La propaganda de Hitler fue tremendamente
eficaz, tanto así que logró convencer a millones y en especial a los
del ejército alemán de que su causa era la correcta. Estas personas del ejército alemán
estaban sinceramente equivocadas y creían que estaban haciendo
lo correcto. Hitler había adoctrinado tan
bien a su ejército que los soldados nazis realmente se creían superhombres,
realmente se creían superiores a los demás seres humanos y por
tanto como tenían la convicción de que eran superiores a los
demás seres humanos creían que tenían mayores privilegios. Una vez que Hitler fue canciller
de Alemania, tuvo más poder, los soldados eran adoctrinados
para que luego puedan cometer los peores crímenes, que hemos
debido leerlo, que hemos debido verlo en películas, y no tenían cargo de conciencia.
¿Por qué? Porque habían sido adoctrinados
en eso, habían sido persuadidos en eso. Según ellos más bien estaban
haciendo un bien, estaban limpiando el mundo de las etnias y las
religiones indeseables, como afrodescendientes, gitanos y
principalmente judíos. Pero al final, Estos soldados
del ejército alemán también fueron responsables de uno de los peores
genocidios de la época moderna. Y la pregunta es, ¿cómo es que
han pasado de 800 mil a 14 millones de seguidores? Por el poder de lo que Hitler
hablaba. Para llevar a cabo esta labor,
Hitler estableció un ministerio específico que era de ilustración
pública y propaganda, que tenía a Josef Goebbels como su ministro. Esta persona preparaba a los
generales del ejército para que continúen con su discurso, y
además Goebbels estaba detrás de la preparación de los discursos
de Hitler. Eran tan minuciosos con lo que
se iba a decir, con el discurso, con la persuasión, Hitler tenía un mensaje y debía
difundirlo. Sus discursos eran preparados
para complacer a sus seguidores, para seducir a escépticos y para
amedrentar a los opositores. La campaña de marketing que tuvo,
principalmente a partir de sus discursos, de lo que él hablaba,
fue una de las principales razones del asombroso éxito de Hitler. Hitler acaparó los medios de
comunicación y en las radios se escuchaba combinado noticias,
entretenimiento y los discursos de Hitler. Goebbels aprovechó la música
y el cine para grandes actos de propaganda. Probablemente
iba a ser a día de hoy visto como un gurú y un avanzado en
marketing. y posiciona la imagen de Hitler
como casi divina. Por tanto, si la imagen de Hitler
era casi divina, no iba a ser cuestionada. ¿Dónde hemos visto cosas semejantes?
¿En las sectas o los falsos maestros hacen cosas semejantes? ¿Discursos para complacer a sus
seguidores? para seducir a escépticos y para
amedrentar a los supositores. Y sabemos en qué ha terminado,
¿no? Un terrible genocidio. Otra vez, podemos revisar la
historia y poder ver caso tras caso y podemos ver lo peligroso
y realmente el poder que tiene lo que hablamos. ¿Cómo se originan
o cómo se detonan las guerras entre naciones y pueblos? ¿Cómo
se fracturan las familias? Incluso hoy en día, las organizaciones
oficiales usan la comunicación, usan lo que hablan para guiar
el rumbo de las naciones. Buscan controlar el rumbo de
las masas. buscan imponer una narrativa
que sea la narrativa oficial. No les importa si esa narrativa
es verdadera o no, pero la buscan imponer. Por ejemplo, con la
ideología de género. Es algo que ya está impuesto
como si fuese verdad, como si fuese algo real, cuando ni siquiera
es científico. O con las actuales medidas sanitarias.
Y podríamos pensar en otros casos más. Cuando leía Santiago 3,
generalmente tendía a pensar que cuando hablaba del poder
de la lengua solamente hablaba de groserías, maldiciones, insultos,
y obviamente como creyentes debemos cuidarnos de eso. Y es una contradicción
que como creyentes estemos hablando groserías, estamos diciendo maldiciones,
estemos lanzando insultos. Pero después de estudiar este
pasaje he podido ver que es mucho más amplio que eso. Y el problema en sí no es el
órgano de la lengua, ¿no? Porque si no, ¿cuál sería la
solución? Cortar la lengua. Jesús, ¿qué dice Lucas 6.45? El hombre bueno, del buen tesoro
de su corazón, saca lo que es bueno. El hombre malo, del mal
tesoro, saca lo que es malo. Porque de la abundancia del corazón,
habla su boca. Y es ahí cuando se pone difícil, porque ya no había sido un temazo
de lo que está saliendo de nuestra boca, porque en realidad es de
lo que está en nuestro corazón. Y es ahí cuando fracasa la confesión
positiva, que tristemente también se ha ido metiendo en las iglesias. El problema está en el corazón. Una vez, o mejor dicho, varias veces he
visto situaciones semejantes. le preguntas a alguien cómo está
creyente y te dice aunque esté mal te tengo que decir que estoy
bien porque creen que es un tema de confesión positiva entonces que la pregunta va ¿tenemos
que mentir? ¿Dios nos está llamando a mentir? el problema es lo que está en
nuestro corazón Mateo capítulo 15 Mateo capítulo 15, verso 10,
en adelante. Y llamando junto así a la multitud
les dijo, oíd y entended, no es lo que entra en la boca lo
que contamina al hombre, sino lo que sale de la boca, eso es
lo que contamina al hombre. Entonces acercándose los discípulos
le dijeron, ¿sabes que los fariseos se escandalizaron cuando oyeron
tus palabras? Pero Jesús contestó y dijo, Toda planta que mi Padre
Celestial no haya plantado será desarraigada. Dejadlo, son ciegos
guías de ciegos, y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán
en el hoyo. Respondiendo, Pedro le dijo,
Explícanos la parábola. Y Jesús dijo, ¿También vosotros
estáis aún faltos de entendimiento? ¿No entendéis que todo lo que
entra en la boca va al estómago y luego se elimina? Pero lo que
sale de la boca proviene del corazón, y eso es lo que contamina
al hombre. Porque del corazón provienen
malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, robos,
falsedad, falsos testimonios y calumnias. estas cosas son
las que contaminan al hombre pero comer sin lavarse las manos
no contamina al hombre y obviamente acá no está hablando de que no
debemos lavarnos las manos antes de comer sino que nos está hablando
que es más importante aún que eso lo que nosotros hablamos el problema está en nuestro corazón
Y otra vez hay que entender que Santiago le está hablando a un
público judío y hay que entender el contexto de lo que ellos entendían
por corazón. Y aunque ya lo hemos dicho varias
veces, lo volvemos a repetir, el corazón era el centro de la
vida física, mental y espiritual del ser humano. Para el judío
no solo incluían los sentimientos, sino también los pensamientos
e incluso la voluntad misma. En otras palabras, la corrupción
de lo que sale de nuestras bocas viene del interior más que del
exterior. Y como había mencionado, ahí
está el fracaso de la confesión positiva. Porque en la confesión
positiva no estás atacando el problema real, solamente estás
atacando los síntomas. Como si se tratase de algo esotérico. Dios quiere transformar nuestros
corazones y que mayormente nuestras palabras sean de bendición. Y obviamente se habla de transformación
del corazón, no de apariencias. Porque es interesante, ¿no? Como
a veces, y como la Biblia dice, nuestro corazón es engañoso y
entonces podemos querer aparentar y hablar con un lenguaje dentro
de la iglesia y hablar con otro lenguaje fuera de la iglesia. A veces el pastor Eduardo ponía
el ejemplo, ¿no? Cuán difícil es, por ejemplo, manejar, conducir
acá en Bolivia, cuando todos están rompiendo las reglas. O cuando aún lo que nos están diciendo
puede ser a lo que nos duela y nuestra tendencia va a ser
responderle con mal también. Me está haciendo mal y tendencia
es querer hacerle mal también. Otra vez el problema es nuestro
corazón y es ahí donde debemos de atacar. Nuestro corazón debe
ser transformado y el problema es que el ser humano no puede
cambiar su corazón. Ahí la contradicción, por ejemplo,
para aquellos jóvenes que se pueden fijar en alguien que no
es creyente y dicen, es una persona excelente, cuida a sus papás,
es buen estudiante o es buen profesional, pero no es creyente,
solo le falta eso. Cuando eso es un abismo de diferencia
porque su corazón no ha sido regenerado. Todavía tiene un corazón de piedra. Verso 9, Santiago capítulo 3. Con ella bendecimos a nuestro
Señor y Padre, y con ella maldecimos a los hombres hablando de la
lengua, que han sido hechos a la imagen de Dios. De la misma boca
proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe de
ser así. ¿Acaso una fuente por la misma
abertura hecha agua dulce y amarga? ¿Acaso hermanos míos puede una
higuera producir aceitunas o una vid higos? Tampoco la fuente
de agua salada puede producir agua dulce. Los ejemplos que pone Santiago
son tan claros. Una higuera no puede producir
aceitunas, una vid no puede producir higos. De nuestra misma boca va a salir
maldición, mentiras, chisme, insultos. Queramos o no, es una contradicción. Y acá debemos evitar la dualidad,
el doblez en nuestras vidas. Donde por un lado puedo estar
bendiciendo a Dios, puedo compartir la palabra, puedo compartir el
Evangelio con otros, pero con la misma boca estoy maldiciendo
a los hombres. Y no solo en un sentido de desearles
mal, sino también de ser tropiezo para ellos. de ser tropiezo para
mi prójimo, ¿no? Y mi prójimo puede ser en forma
de mi cónyuge, en forma de mis hijos, en forma de mis padres,
en forma de mis compañeros de trabajo, en forma de mis amistades,
en forma de mis hermanos en Cristo. Y entonces vuelvo a sacar la
pregunta, ¿estamos siendo bendición o más bien tropiezo para otros? Y en esto podemos ser tan sutiles.
Y todo lo queremos medir desde
nuestro contexto, ¿no? Entonces, es que esa persona se ofende
de todo. Dios conoce mi corazón, sabe
con qué corazón se lo he dicho. O podemos llegar a decir entonces,
esas frases populares, esos refranes populares, en boca cerrada no
entran moscas, entonces mejor no hablo. O porque si hablar
es plata, callar es oro, ¿habían escuchado eso? O este otro, por
algo Dios nos ha dado dos orejas y una sola boca, ¿no? Que probablemente
incluso en contextos evangélicos lo hemos escuchado, porque debemos
aprender a escuchar más que, más que hablar o hablar menos.
Y esto habla de que es mejor quedarse callado que equivocarse
al hablar. Y es más, vamos a ser bíblicos
y entonces vamos a tomar las palabras de Salomón en Eclesiastes,
vamos a decir hay un tiempo señalado para todo, hay un tiempo para
cada suceso bajo el cielo, hay tiempo para rasgar, tiempo de
rasgar y tiempo de coser, tiempo de callar y tiempo de hablar.
Vamos a tomar las palabras de Salomón también en Proverbios
y vamos a decir, aun el necio cuando calla es tenido por sabio,
cuando cierra los labios es tenido por prudente. Entonces parece que la receta
es callar. Qué fácil, entonces mejor no
digo nada. Pero el mismo Salomón en Proverbios
dice, el hombre se alegra con la respuesta adecuada. Y una
palabra a tiempo, cuán agradable es. Si bien callar o hablar menos
es un muy buen punto de partida, entonces estoy siendo muy imprudente,
a veces no mido mi lengua, más rápido hablo que pienso lo que
voy a hablar, entonces es un buen punto de partida el callar.
El problema va a ser si nosotros nos vamos a quedar solamente
en callar. porque si nos quedamos solamente
en callar los problemas no van a desaparecer probablemente incluso
van a crecer he escuchado a alguien y tal
vez lo decía genuinamente decía no voy a hablar más para no dañar
a nadie tal vez lo decía genuinamente
Pero lo cierto es que era lo más cómodo para guardar las apariencias. Es decir, solamente voy a atacar
los síntomas sin atacar el problema real. ¿El problema real cuál
es? El problema del corazón. Jeremías 17.9. Más engañoso que
todo es el corazón y sin remedio, ¿quién lo comprenderá? Entonces, ya sé, primer paso
es callar, para luego hablar con acierto, equivocarme lo menos
posible. Pensar primero antes de hablar,
y eso no suena obvio, ¿no?, pero... el problema es que ese hablar
con acierto no es fácil. Santiago dice, una higuera no
podrá producir aceitunas. Tampoco la fuente de agua salada
puede producir agua dulce. ¿Cuál es el problema ahí? Y esto
especialmente para aquellos que no han nacido de nuevo, que no
han confiado en Cristo. Que nuestro corazón, el corazón
no regenerado es negro. Entonces, ¿de una fuente de agua
salada va a poder salir agua dulce? No. Como diría alguien, eso es pedirle
pera salón. Pero aún para el creyente, así
como van a ser mis pensamientos, así va a ser mi hablar. Y ahí
es un conflicto. porque se trata de renovar mi
forma de pensar. ¿En qué están mis pensamientos? Nuestro corazón debe ser transformado.
Voy a leer algunos proverbios también. El hombre indigno hurde
el mal y sus palabras son como fuego abrazador. La boca del
necio es su ruina y sus labios una trampa para su alma. Las
palabras del chismoso son como bocados deliciosos y penetran
hasta el fondo de las entrañas. No podemos pedirle peras a Lolo.
Si no eres creyente, no va a poder salir agua dulce porque lo que
hay adentro es agua salada. Y como mencionaba bien en el
tiempo de la Santa Cena el hermano Sergio, es Dios quien lo hace
posible. Es solamente Dios quien puede
transformar nuestros corazones de piedra, por ejemplo, en corazones
de carne. Es solo Dios quien puede renovar
nuestra forma de pensar. Es solo Dios quien puede transformar
nuestros corazones. para aquellos que no son creyentes.
Si tú no has confiado en Cristo y su obra en favor tuya, el ánimo
es que te arrepientas de tu maldad y que confíes en Cristo como
tu Señor, como tu Salvador, y que hoy sea el día de tu salvación
y el resto de tus días, los días de tu santificación. Y para aquellos que hemos nacido
de nuevo, que somos creyentes, no por eso va a ser un acto mágico
que va a pasar y que a partir de ahí alguien va a poner manos
sobre nosotros y después vamos a hablar solamente bendición. Va a ser un esfuerzo de parte
nuestra en dependencia del Señor. Y enseguida voy a hablar sobre
lo que significa depender del Señor en esta parte. Como creyentes nuestro énfasis
debe ser el conocimiento de Cristo, un conocimiento transformador
de adentro hacia afuera. Si nuestro corazón está siendo
transformado, en consecuencia lo que vamos a hablar mayormente
va a ser de bendición. Pero si nuestro énfasis no es
Cristo, Probablemente vamos a seguir pensando como antes pensábamos
en muchas áreas de nuestra vida. Si me acompañan con sus Biblias
a Efesios capítulo 1, por favor. Efesios capítulo 1. verso quince en adelante Pablo está hablando y dice por
esta razón también yo habiendo oído de la fe en el Señor Jesús
que hay entre vosotros y de vuestro amor por todos los santos no
ceso de dar gracias por vosotros haciendo mención de vosotros
en mis oraciones pidiendo que el Dios de nuestro Señor Jesucristo,
el Padre de Gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación
en un mejor conocimiento de Él. Mi oración es que los ojos de
vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza
de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de
su herencia en los santos. cual es la extraordinaria grandeza
de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la
eficacia de la fuerza de su poder, el cual obró en Cristo cuando
le resucitó de entre los muertos y le sentó a su diestra en los
lugares celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad,
poder, dominio y de todo nombre que se nombra. no solo en este
siglo sino también en el venidero y todo sometió bajo sus pies
y a él le dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia
la cual es su cuerpo la plenitud de aquel que lo llena todo en
todo ¿Cómo se va a dar esa renovación
de nuestro corazón? solo por la obra de Dios que
Él va a hacer en nosotros, usando su palabra. No hay atajos. Hay una frase que se le atribuye
a Jonathan Edwards, que leí hace poco y quiero compartir con ustedes,
y que me llama la diligencia en el conocimiento de su palabra.
Si Dios tiene cosas tan grandes que enseñarnos, no deberíamos
hacer poco para aprenderlas. Si Dios tiene cosas tan grandes
para enseñarnos, no deberíamos hacer poco para aprenderlas. Casilla para terminar, Juan 17,
3. Y esta es la vida eterna. Que
te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien
has enviado. Ese es nuestro llamado, hermanos. estamos llamados a saber hablar
seguramente vamos a hablar menos que los insensatos por lo menos
tal vez vamos a hablar menos para no pasar por insensatos
pero como hemos visto hoy día no se trata solamente de que
todo el tiempo callemos y no hablemos sino se trata de que
nuestros corazones sean transformados por el poder de Dios en su palabra y que fruto de ello, no como
confesión positiva, sino que más bien hablemos verdad, pero
sazonada con gracia. Porque también muchas veces hemos
dicho, no, yo no peco de hipócrita, yo no quiero ser hipócrita, yo
no quiero ser mentiroso, yo hablo verdad, pero no sazonada con gracia. Todo partiendo del evangelio
es que recibimos gracia del Señor todo el tiempo. Manifestemos también esa gracia
con nuestro prójimo. Voy a leer la verdad principal
para terminar. El creyente no debe tomar por
poco lo que habla. Al contrario, el control de la
lengua pone de manifiesto un corazón transformado, por lo
que el creyente debe esforzarse por hablar verdad sazonada con
gracia. Perseverad en la oración, velando
en ella con acción de gracias, orando al mismo tiempo también
por nosotros, para que Dios nos abra una puerta para la palabra,
a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también
he sido encarcelado. Para manifestarlo como debo hacerlo,
andad sabiamente con los de afuera, aprovechando bien el tiempo,
Que vuestra conversación sea siempre con gracia, sazonada
como con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada
persona. Vamos a orar. Señor, te damos gracias por tu
palabra, por la obra que tu Espíritu Santo hace. Porque sólo tú puedes
cambiar corazones de piedra en corazones de carne. Porque sólo
tú nos puedes mostrar nuestra maldad, Señor, y aún movernos
arrepentimiento. Oro hoy, Señor, por aquellos
que no te conocen. Oro para que hoy sea el día de
su salvación, para que puedan volverse a ti en arrepentimiento
y fe. oro también Padre para que nos
ayudes a a tener más cuidado con lo que
hablamos primero a tener más cuidado con lo que pensamos cómo
pensamos a saber callar más hablar menos Señor pero sabemos que
no solamente debemos atacar los síntomas sino el problema de
fondo y el problema de fondo aún es nuestro corazón nuestros
pensamientos a veces nuestros sentimientos Ayúdanos, Señor, a transformarlo.
Que tú nos ayudes, Señor, que tú nos des la sabiduría para
saber cuándo callar, para saber cuándo hablar. Que tú nos ayudes
también a no devolver mal por mal. Que tú nos ayudes, Señor,
a no hablar como antes hablábamos. Que tú nos ayudes a no hablar
con doblez, Señor, de una forma en un lugar y de otra forma en
otro. De una forma de manera verbal y de otra forma por texto. Ayúdanos, Señor. Ayúdanos, Señor, a no olvidar
lo que estamos aprendiendo, no solamente con este sermón, sino
lo que Tú nos vienes hablando en este último tiempo. Ayúdanos
a crecer en madurez, en carácter, a entender que no hay atajos,
a entender que no se trata de confesión positiva, sino que
se trata de depender de Ti, confiar en Ti y buscarte, Señor, para
que nuestro entendimiento, nuestro corazón sea renovado. Ayúdanos
a hablar verdad sazonada con gracia. En el nombre de Jesús
te lo pedimos. Amén.
El poder de lo que hablamos
Series Santiago
Verdad principal: El creyente no debe tomar por poco lo que habla (lo que sale de su boca). Al contrario, el control de la lengua pone de manifiesto un corazón transformado. Por lo que el creyente debe esforzarse por hablar verdad sazonada con gracia.
Escrituras tomadas de La Biblia de las Américas® (LBLA®), Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation. Usadas con permiso. www.LBLA.com
| Sermon ID | 1215222049584855 |
| Duration | 1:01:03 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | James 3:1-12 |
| Language | Spanish |
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