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reconocer Bienvenidos a esta edición del
martes de Por Cristo y Su Palabra con el pastor y maestro Enrique
Zaria, pastor de Iglesia del Valle Central en Ceres, California. Cristo está amando a este hombre,
va camino con él, va fijo a cumplir una misión de levantar a esta
niña de los muertos y es interrumpido, verso 20, y aquí una mujer enferma
de flujo de sangre desde hacía 12 años. Se le acercó por detrás
y tocó el borde de su manto, porque decía adentro de sí, si
tocare solamente su manto, seré salva. Esta mujer tenía un flujo
de sangre, Levíticos 15, 19 al 20, no voy a ir allí, porque
ya prediqué esto en el libro de Marcos, así que resumí un
poco esta predicación. Ceremonialmente era una mujer
impura, era una mujer llamada como inmunda, ella no podía tener
contacto con sus familiares, si ella se sentaba en un asiento
era considerado inmundo, si se sentaba en la cámara era considerada
inmunda, si entraba a algún lugar era considerado impuro, todo
era contaminado por ella. Ceremonialmente era una mujer
contaminada, no tenía parte en la sinagoga, no tenía parte socialmente
con nadie. En Israel era una mujer completamente
aislada, segregada. La ley demandaba eso de una persona
así. Es una mujer que está enferma
por 12 años, de flujo de sangre, es como una muerta en vida. Si
la vida es difícil, hay cosas que se pueden disfrutar. Esta
mujer no tenía medios para disfrutar nada en la vida. Era una mujer
completamente rechazada. El libro de Marcos, cuando narra
esto, dice que ella había gastado una fortuna en médicos, pero
ninguno la había podido ayudar. La necesidad de esta mujer aparentemente
se ve como una necesidad física, pero hay que tener cuidado cuando
miramos el texto, está mostrando algo más que una necesidad física
y las palabras del Señor nos deja ver eso, lo vamos a ver
en un momento. El Señor hace todos estos milagros y estos
prodigios, pero el enfoque que el Señor tiene cuando está acercándose
a la gente, es perdonar sus pecados. Está en el mismo capítulo, está
en el mismo contexto, cuando sana al paralítico, le perdona
sus pecados. Está en el mismo contexto cuando
llama a Mateo, que era el peor de los pecadores entre los judíos,
y le dice, sígueme, lo perdona completamente. Está en el mismo
contexto cuando Jesús se sienta con los amigos de Mateo, que
eran prostitutas y borrachos y ladrones, y le dice yo no vine
por gente sana yo vine por enfermos por pecadores solo los pecadores
tienen acceso al señor jesucristo solamente los pecadores nadie
más obviamente todo mundo es pecador pero estoy diciendo esto
porque el concepto que presenta la palabra es el que reconoce
que es pecador que es inmundo y sucio delante del señor ese
tiene acceso al señor nadie más nadie más hay personas que piensan
de sí mismos que no son pecadores que no son malos tiene su propio
estándar de bondad y nunca pueden acercarse al Señor Jesucristo
porque nunca lo pueden adorar porque nunca puede reconocer
su propia maldad Jesucristo vino para perdonar los pecados para
dar vida a los que están muertos en sus pecados y delitos dice
Efesios 2 cuando sana al paralítico No podemos ver qué pasó en el
corazón de él. Dice que se levantó, ya vimos esa parte al principio
del capítulo 9, pero nos deja ver la narrativa de Mateo, que
algo más pasó en él y fue el perdón de sus pecados. ¿Cómo
explicamos el perdón de los pecados? ¿Cómo vemos el perdón de los
pecados? Algo espiritual no lo podemos ver, pero es una realidad
de lo que el Señor Jesucristo está haciendo. La necesidad física
puede acorralar a una persona y llevarla al punto de la desesperación,
pero su necesidad principal no es esa. La necesidad principal
es la salvación del alma, por eso odio y detesto con todo mi
corazón la predicación de la prosperidad. Los maestros de
la fe, detesto lo que ellos hacen, porque le enseñan a la gente
hoy tú puedes tener sanidad, hoy tú puedes tener riqueza,
hoy tú puedes ser prosperado nomás declararlo y lo tienes,
créelo fuertemente y lo tienes. Le están diciendo a las personas
tu vida es para aquí, es para ahora, es para hoy, para lo más
que puedas obtener ya. Eso es lo que el mundo cree,
pero en la iglesia se predica muchas veces. ¿Y qué pasa con
esas personas? Viene una tragedia. Viene la
realidad de la vida. Viene el sufrimiento. ¿Y cómo
quedan? Bien dañados físicamente, pero
peor. Sin ninguna esperanza. Porque
lo que esperaban no sucede. Y no esperan para el futuro.
Esperan para ahora. Y cuando no lo tienen ahora,
algunos terminan blasfemando al Señor. Eso es del mundo. Dios condena
eso. La necesidad física puede acorralar
a una persona, pero su necesidad principal es su alma. Ningún
médico puede llegar a tocar el alma. Ningún tratamiento trata
con el problema del alma. Ningún método capacita a una
persona para ser salva de la condenación que trae el hacer
pecados contra Dios. La gente piensa que porque hace
autoayudas y porque tiene pensamiento positivo ya están bien con su
vida. Hablan bien, hablan positivo,
qué bonito día, buenos días, mira el sol, mira las aves, está
bien contemplar todo eso. Pero eso en nada les ayuda a
la condición de pecado en su corazón, nada puede hacer eso.
Solamente les espera condenación de parte de Dios. Lo mejor que
el mundo le puede ofrecer al hombre, lo mejor que el hombre
ha desarrollado es la psicología. Y si usted compara la psicología
con la palabra de Dios, es paja. ¿Sabe qué es paja? Lo que comen
las vacas, ¿cierto? Ese pasto seco, eso es paja.
Eso es todo. Si usted prende una llamarada
de paja, hace una llamarada bien grande, pero a los dos minutos
ya no hay nada. Eso es todo. Es puro ruido, pura
bulla. ¿Y cómo tiene el mundo la psicología
hoy en día? O, psicólogo, hay que hacer lo
que dice el psicólogo. ¿Y la palabra? ¿Puede llegar
el psicólogo al corazón cuando ellos mismos sus hijos se suicidan
muchas veces? ¿Cuando ellos mismos se divorcian? ¿Cuando ellos mismos
están practicando pecado? ¿Están siendo condenados por
Dios? hombre no tiene la respuesta para el hombre solamente Jesucristo
tiene la respuesta para el hombre el hombre no tiene potestad ni
autoridad en esta área depende completamente de la compasión
del señor para poderse transformar en su corazón y tener acceso
a la vida eterna la mujer del flujo de sangre cuando se acerca
a Jesús sabe que Él la puede sanar y esta fe la ha llevado
a creer que así es porque Él es el Hijo de Dios, ella ha escuchado
eso, ella ha visto los milagros, ella ha creído quién es el Señor
Jesucristo, socialmente ella no tiene acceso a Él, socialmente
ella no tiene acceso a ningún intermediario que la lleve con
Jesús, ella tiene que ir por sí misma y hay un contraste aquí que vale
la pena notar Jairo viene, habla personalmente con ese Señor Jesucristo,
presenta su petición. Esta mujer ni siquiera quiere
ver la cara del Señor Jesucristo. Todo lo que anhela en su corazón
es poder tocar la punta de su manto. Es todo lo que ella anhela.
La vergüenza de su condición tal vez la pone en esa posición
y quiere pasar desapercibida mejor. La ley le prohíbe que
se acerque a otras personas y menos a un hombre. Todo lo que anhela
es tocar la punta del manto de Jesús. Y se dice a sí misma,
si tocares solamente su manto, serés salva. Nadie puede animar
a esta mujer. Nadie puede decirle, ten confianza,
acércate, porque nadie le habla a ella. Nadie puede venir y tomarla
de la mano y decirle, vente, yo te acompaño, yo te llevo,
porque nadie la toca a ella. y ella se dice a sí misma si
tan solamente tocar el manto entonces seré salva Jairo pide
que Jesús ponga su mano sobre su hija esta mujer solamente
poder tocar algo de la ropa de Jesús Jesús está disponible para
todo aquel que le busca con un corazón contrito y humillado
no importa las condiciones en que esa persona viene No importa
si sabe o puede hablar en público, no importa si es notable su acercamiento
o es desapercibido, no importa. Él está siempre disponible. No
necesita hacer una cita, no tiene representantes que contestan
sus llamadas por él, no tiene personas que oran en su nombre
para que entonces algo suceda. no está encerrado en un monasterio,
no está lejos, Él está aquí, Él está ahora aquí entre nosotros,
Él está viendo su corazón, Jesucristo está viendo su condición, Él
conoce cada uno de sus pensamientos, Él sabe cuál es su necesidad,
pero usted tiene que creer en Él, usted tiene que acercarse
confiadamente al Señor Jesucristo con una actitud de adoración,
de despojamiento total ante Él, Él no le va a rechazar, La mujer
de flujo de sangre confió, no en su habilidad para meterse
entre la gente y lanzarse a tocar el manto del Señor, no en eso.
Ella confió en Él. Ella confiaba en el poder que
había en Jesús como el Hijo de Dios para poderla salvar. Ella
creyó, se arriesgó, caminó y tocó el manto del Señor. Verso 22,
pero Jesús volviéndose y mirándola dijo, ten ánimo, hija, tu fe
te ha salvado. Y la mujer fue salva desde aquella
hora. No fuera un fariseo con el que
ella hubiera ido, porque le hubiera hecho, ¿cómo te atreves cuando
la ley te prohíbe que te acerques a la gente? El Señor le dice,
ten ánimo, hija. Nadie la podía animar. Nadie
la podía apoyar en esta necesidad. Y la respuesta de Jesús es una
respuesta de amor. Jesús la mira. Y yo no creo que
Jesús la mira y mira su apariencia. No. Jesús la mira a sus ojos.
Jesús está viendo el corazón de esta mujer. Jesús está amándola
en su manera como se refiere a ella. y habla palabras de bondad
y de compasión que ella no podía recibir, su condición se lo impedía
Jesús pudo haber seguido su camino ella fue sana cuando lo tocó,
Jesús pudo seguir iba a atender a una niña que estaba muerta
o estaba moribunda o estaba según la narrativa que leamos era algo
delicado donde él iba, era algo que demandaba su presencia inmediata
pero Jesús se detiene aunque va camino a levantar a la hijita
de Jairo, se detiene. No necesitaba detenerse, pero
se detiene. Marcos dice que mucha gente lo estrujaba, y en la cultura
del Medio Oriente, como en mucha cultura latinoamericana, Es fácil,
sí o no, cuando usted va a un lugar en Latinoamérica, hay una
línea, una cola para ir a un lugar, la gente se está empujando,
están pegados. O si usted se sube a un tubo,
la gente se toca unos con otros, todo el mundo está apretado,
esa cultura así es. Mucha gente así alrededor de Jesús, muchos
están tocando y estrujando al Señor Jesucristo. Pero nadie
lo había tocado como lo hizo esta mujer. Ella solamente tocó
su manto. Jesús no podía sentir eso físicamente,
pero Él supo lo que pasó. Y Él honra la fe de esta mujer
y afirma el milagro que ha sucedido en ella. La restaura completamente
como una persona aceptada por Dios, aceptable ante la sociedad,
la limpia, la deja pura y la deja libre completamente. Y le
dice, tu fe te ha salvado. No es la fe caprichosa que tercamente
quiere tocar a Jesús para buscar un beneficio propio. Es la fe
de haber creído en Él. El término griego que usa Mateo
para describir tu fe te ha salvado o salvado es SOSO, S-O-Z-O. Y este término quiere decir salva
de sus pecados. Jesucristo le está diciendo tu
fe te ha salvado, eres salva de tus pecados. Has sido perdonada
porque has creído. Si hubiera hablado de sanidad
física hubiera tenido que usar el término terapeuto, terapeuo
en griego, donde se deriva terapéutico, que tiene que ver con sanidad
física, o el término iaomai, que significa sanado de una aflicción
física, pero usa el término soso, es decir, está hablando del perdón
de los pecados. Me tomó el tiempo de poner estas palabras porque
es importante entender el punto que Mateo está haciendo en todo
este capítulo es el mismo. Este capítulo está unificado
aunque muestra milagros, aunque muestra sanidades, muestra un
llamamiento. Todas estas cosas que muestran
están unidas por un solo tema. El tema central es el perdón
de los pecados. Solamente por medio de la fe
una persona puede ser salva en Cristo Jesús y lo que Mateo está
presentando. No hay otro medio. Jesús es el camino, la verdad
y la vida. Verso 23. Al entrar Jesús en
la casa del principal, continuó a su camino, viendo a los que
tocaban flautas y la gente que hacía alboroto, le dijo apartados
porque la niña no está muerta sino duerme y ellos se burlaban
de él. En esta cultura era la costumbre
cuando alguien moría en el Talmud, es un libro que usan los judíos
para su religión. estaba prescrito que tenían que
contratar flautistas y lloronas profesionales. Las lloronas profesionales
lo que hacían era un escándalo, un lloradero, un gritadero, era
un escándalo, pero les pagaban para hacer eso cuando moría alguien.
Los flautistas lo que hacían era que tocaban melodías desentonadas,
que fueran de acuerdo con la ocasión, es decir, era un revoltijo
el que hacían ahí para mostrar el dolor de la persona, de los
que estaban dolidos por la muerte del otro. Y el Talmud prescribía
que la persona más pobre lo menos que podía hacer o tenía que hacer
era contratar a dos flautistas profesionales y por lo menos
una llorona profesional. Era lo que tenía que hacer. Ahora,
Jairo era el principal de la sinagoga. Jairo tenía dinero. Tal vez había pasado un día entre
la muerte de la niña y cuando Jesús ya... Leemos y pensamos
que, oh, está ahí en la otra esquina. No, Jesús va caminando,
puede que un día de camino, yo no sé, el texto no dice. Pero
el hecho de que ya hubieran lloronas y flautistas, quiere decir que
había pasado cierto tiempo. Cuando Él llega, ya los encuentra
en este desafinamiento, en este desorden, en este ruido, cuando
llega a la casa, e inmediatamente Jesús les pide que se vayan.
Jesús no les está pidiendo que se vayan, en realidad Él los
está corriendo porque Él sabe lo que ellos están haciendo allí.
Les ordena que salgan, les dice que la niña no está muerta sino
que duerme. Inmediatamente el Señor expone
el corazón de esta gente cuando les habla así porque la respuesta
de ellos es burlesca. Estaban llorando, estaban haciendo
mucho ruido, mucha lamentación y de repente se voltean a burlarse
del Señor Jesucristo. Una persona que está dolida no
hace eso. Esta gente no está dolida en nada, nomás están haciendo
desorden allí. Era la tradición, era normal
entre ellos. Se burlan. De inmediato quedas
puesta a la condición de su corazón. No les importa el dolor de la
familia por la muerte de la niña. Están allí porque les están pagando
para hacer eso. Ellos no creen en Jesús, ellos
saben de Jesús. Jesús ha sanado a todo mundo
en esa región. Jesús prácticamente, el Señor
Jesús ha erradicado las enfermedades y las dolencias en Palestinas
de tantos miles y miles de milagros que Él ha hecho. Mateo nos deja
ver y vamos en el número 7, en el número 8 estamos entrando
de milagros. Pero son miles y miles de milagros, miles de personas
sanadas por el Señor. Esta gente que está llorando
según ellos, los lloronas, los flautistas, ellos saben de Jesús,
pero ellos no creen en Jesús. ¿Por qué? Tienen su posición,
tienen su dinero, tienen lo que saben hacer y se burlan del Señor
Jesús. Y el Señor Jesucristo usa El
término de la niña duerme. Es el mismo que usa en Juan 11,
cuando el amigo del Señor Jesús muere, Lázaro, y le dice a Marta,
no, le dice a los discípulos antes de ir a donde está Marta.
Lázaro no está muerto sino que duerme, pero Lázaro lleva cuatro
días muerto. Entonces el Señor Jesucristo
no está hablando de dormir como cuando una persona se va a dormir,
está hablando de la muerte, pero refiriéndose en el sentido de
que se van a levantar otra vez. Eso es lo que le estaba hablando. Verso 25. Pero cuando la gente
había sido echada afuera, entró y tomó de la mano a la niña,
y ella se levantó, y se difundió la fama de esto por toda aquella
tierra. Marcos dice que Jesucristo le
dijo a la niña Talitacumí, que significa niña, a ti te digo,
Levántate. Jesucristo no tenía que decir
nada. Acuérdese cuando sanó al siervo
del centurión, ni siquiera fue a la casa. Cada acción, cada
palabra de Señor Jesucristo debemos prestar atención y mirar de cerca
como con una lupa. ¿Por qué la narrativa presenta
esto así del Señor? ¿Por qué estas palabras? Yo lo
que veo allí es la compasión, el amor del Señor Jesucristo. y cómo él se identifica íntimamente
con las personas que está atendiendo. Así que cuando el señor le toca
su mano y le habla, él se está conectando emocionalmente con
la situación que está allí de una manera profunda. Dice que
la niña de inmediato se levanta, no tienen que hacerle CPR, no
tienen que ponerle una máscara de oxígeno, no tienen que aplicarle
una inyección, no tienen que hacer nada y ya se levanta. Completamente
restaurada. Acuérdense, su cerebro ya no
funcionaba, su corazón, ni sus nervios, ni sus músculos, todo
estaba muerto. El señor la llama, la niña se
levanta. No hay ningún enemigo que Jesucristo
no pueda conquistar. En Mateo 4 dice que se enfrentó
contra Satanás en el desierto y lo venció. En Mateo 5 se enfrentó
contra la ley y la religión de los fariseos, la puso abajo y
puso la verdad enfrente. En Mateo 8 empieza a narrar las
sanidades que hace gente que nadie jamás se acercaría a ellos
y los sana, los limpia, los toca, los ama, los restaura. Ahí mismo
Mateo 7, 8 cuando van en la barca y se levanta la tormenta ¿Quién
se puede salvar de una tormenta que los va a hundir? Ese Señor
Jesucristo se levanta, le habla el viento, le habla el agua y
todo queda en bonanza. ¿Acercarse a un pecador? ¿Cómo? Si a eso se acerca, los ama y
los restaura. ¿Sanar a un endemoniado? ¿Liberar
a un demoniado? ¿Quién puede contra un demonio?
Jesucristo echa afuera a los demonios. Él es el creador del
universo. Él es el que sostiene todas las
cosas con su palabra de poder. No hay petición que Jesucristo
no pueda suplir. No hay necesidad que Jesucristo
no pueda suplir. Y si decide no hacerlo, Él es
poderoso para no hacerlo. Un amigo de Dick Connors nos
compartía esto, se enfermó gravemente. Y él estaba contento porque dijo,
ya la muerte está cerca, ya pronto voy a estar con mi Señor. ¿Qué
mejor que esto? Estaba triste por sus familiares,
pero estaba contento por él, porque estaba lleno de esperanza
en lo que Dios prometía. Y él dijo, yo sé que Dios es
poderoso para haber evitado esta enfermedad en mí, pero también
igual es de poderoso para haber permitido que esta enfermedad
esté en mí y sea la que me quite la vida. Y él estaba lleno de
esperanza. Porque esta vida aquí en la tierra,
esto es pasajero y depende completamente de cómo el Señor la quiera sostener
y hasta dónde él la quiera sostener. Eso es esperanza. Mateo nos está
presentando quién es el Señor Jesucristo con esta evidencia. Nuestra parte al escuchar el
mensaje es tomar una decisión. ¿Creemos en esto? ¿Verdaderamente
creemos que esta niña existía? De verdaderamente creemos que
hubo un hombre llamado Jairo que caminó allí en Palestina
que era un judío fariseo de los enemigos de Jesús y que se postró
a los pies del Señor Jesús y seguramente perdió todo después de eso pero
ganó a su hija y la salvación de su alma creemos que había
una mujer que estuvo 12 años enferma de flujo de sangre completamente
aislada de la sociedad de su familia rechazada sin ninguna
oportunidad de ser ayudada había gastado todo lo que tenía en
lo que estaba disponible con los médicos y no había recibido
nada creemos que ella verdaderamente alcanzó y tal vez con la punta
de sus dedos tocó el manto de señor Jesús y fue sanada El Señor
le dice, tu fe te ha salvado, has sido perdonada de tus pecados.
Eso nos toca a nosotros decidir. Y si usted no cree todavía, clame
a Dios. Que le dé fe para que pueda creer.
Que pueda postrarse verdaderamente a los pies del Señor Jesucristo.
de acerrar leyendo este texto, Juan 11, 25, dice, yo soy la
resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque esté
muerto... Usted ha estado escuchando al
Ministerio Radial de Iglesia del Valle Central con el Pastor
y Maestro Enrique Zaria, Pastor de Iglesia del Valle Central
Ceres, California. Las enseñanzas del Pastor Enrique
están disponibles en nuestra página de Internet, iglesiadelvalle.com. Para más información o para recursos
gratis visite nuestro sitio web iglesiadelvalle.com o llame al
teléfono 209-872-9792 de martes a viernes de 9 a.m. a 1 p.m. La versión completa de este mensaje
fue predicado en la Iglesia del Valle Central en Ceres y lo puede
encontrar en nuestra página de internet en iglesiadelvalle.com por siempre
Jesús y la Muerte parte 2
Series Mateo
¿La pregunta que surge es, porque viene Jairo buscando ayuda con alguien a quienes sus amigos y compañeros de religión detestan tanto? Está desesperado. Este hombre en su desesperación sabe sin ninguna duda en su corazón que Jesús es el único que le puede ayudar.
Jairo es una de las muy pocas excepciones entre los enemigos de Jesús. Al igual que Nicodemo, va por encima del rechazo que esto puede provocar en su contra y se acerca a Jesús en busca de ayuda.
| Sermon ID | 11918133377 |
| Duration | 25:06 |
| Date | |
| Category | Radio Broadcast |
| Bible Text | Matthew 9:18-26 |
| Language | Spanish |
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