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Muy buenos días tengan todos
ustedes. Es un gozo estar aquí para compartir
la palabra de Dios. Cuando somos adoptados como hijos
de Dios, hay dos cosas importantes que
tenemos que hacer. Una es conocer más y mejor a
nuestro Padre Celestial. y otra es hacer discípulos, es
decir, hacer más hijos para nuestro Padre Celestial. Y hablando de conocer más y mejor
a nuestro Padre, Él tiene muchas virtudes y características
de tal manera que jamás podríamos terminar de hablar, contar y
explicar las maravillas de Dios. Yo podría pasar toda mi vida
y ustedes también y toda la población de la tierra hablando de las
maravillas de Dios y sus virtudes y nunca podríamos terminar. Dice
la palabra de que muchos libros escribirían que llenarían la
tierra y no alcanzarían para explicar todo lo que Jesucristo
hizo en el tiempo que estuvo aquí en medio de nosotros. Una
de las características, virtudes, atributos de Dios, nuestro Padre,
es la omnisciencia. La omnisciencia es la característica
mediante la cual Dios posee todo el conocimiento. Dios sabe todo. por eso el título de este sermón
es Dios sabe lo que estás pensando porque tal vez podrían decir
ahora que hay cámaras en todas partes bueno pues las autoridades
saben lo que se hizo en tal lugar pero Dios va mucho más allá Dios
sabe lo que estás pensando en este momento y en cada momento
de tu existencia no hay nada oculto para él vamos a abrir
nuestras biblias a la epístola a los hebreos, el capítulo 4,
y vamos a leer desde el versículo 1 hasta el versículo 13. Dice
así Hebreos 4, del 1 al 13. Temamos, pues, no sea que permaneciendo
aún la promesa de entrar en su reposo, alguno de vosotros parezca
no haberlo alcanzado. porque también a nosotros se
nos ha anunciado la buena nueva como a ellos, pero no les aprovechó
el oír la palabra por no ir acompañada de fe en los que la oyeron. Pero los que hemos creído entramos
en el reposo, de la manera que dijo, por tanto juré en mi ira,
no entrarán en mi reposo, aunque las obras suyas estaban acabadas
desde la fundación del mundo. Porque en cierto lugar dijo así
del séptimo día, y reposó Dios de todas sus obras en el séptimo
día, y otra vez aquí, no entrarán en mi reposo. Por lo tanto, puesto
que falta que algunos entren en él, y aquellos a quienes primero
se les anunció la buena nueva no entraron por causa de desobediencia,
otra vez determina un día, hoy, diciendo después de tanto tiempo
por medio de David, como se dijo, Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis
vuestros corazones, porque si Josué les hubiera dado el reposo,
no hablaría después de otro día. Por tanto, queda un reposo para
el pueblo de Dios, porque el que ha entrado en su reposo también
ha reposado de sus obras como Dios de las suyas. procuremos,
pues, entrar en aquel reposo para que ninguno caiga en semejante
ejemplo de desobediencia. Porque la palabra de Dios es
viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos,
y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas
y los tuétanos, y disierne los pensamientos y las intenciones
del corazón. y no hay cosa creada que no sea
manifiesta en su presencia. Antes bien, todas las cosas están
desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que
dar cuenta. Oremos. Padre bendito, gracias
Señor por esta oportunidad de hablar de ti, de hablar sobre
tu omnisciencia, hablar sobre tu conocimiento maravilloso,
Ayúdanos, Señor, a asombrarnos, a estar agradecidos por esta
virtud maravillosa que tú tienes. Ayúdanos, Señor, a aprovechar
este conocimiento maravilloso y aplicarlo a nuestras vidas.
Ayúdanos, Señor, a ser agradecidos, a humillarnos, a arrepentirnos
y a estar en permanente oración ante tu presencia. Guíanos, Señor,
en el nombre de Cristo. Dios es omnisciente. Y vamos
a ver en esta mañana cinco puntos. El primer punto es que Dios es
omnisciente. El segundo es cómo es el incrédulo
ante la omnisciencia de Dios. El tercero es cómo es el creyente
ante la omnisciencia de Dios. El cuarto es la confianza que
podemos tener en el futuro. Y el quinto es el asombro, la
admiración y la adoración a Dios con motivo de la omnisciencia.
Veamos entonces ahora que Dios es omnisciente. Dice el último
versículo que leímos, y no hay cosa creada oculta a su vista,
sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante
los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. Hebreos 4.13.
La vista de Dios No hay nada que pueda ocultarse a la vista
de Dios. Estamos ante Él completamente
desnudos. Pero algo también muy interesante
es que tendremos que dar cuenta. Un día tendremos que dar cuenta
de todos nuestros actos y todos nuestros pensamientos. Porque
Dios es omnisciente. Él lo conoce todo. Dios conoce
hasta lo posible. Dios conoce lo real, Dios conoce
lo que está aconteciendo en toda criatura del universo. Dios no
solamente conoce lo que ocurre, lo que ocurrió, sino lo que podría
ocurrir. Y esto me hace pensar en una
reunión que tuvimos los líderes en Atlanta, cuando sí, Si hubiera
pasado esto, ¿qué pasaría si ocurriera el otro? Dios conoce
el sí también. Dios conoce perfectamente todo.
Dios conoce el futuro. Dios conoce en detalle la vida
de cada ser, tanto en el cielo, en la tierra, como en el infierno.
Dice Daniel capítulo 2, versículo 22, Dios conoce hasta lo que
está en las tinieblas. no hay nada que escape al conocimiento
de Dios no hay nada que se escape a su atención no se le puede
esconder nada no hay nada que él pueda desconocer el salmista
David en el capítulo 139 de los salmos el versículo 6 dice tal
conocimiento es demasiado maravilloso para mí es muy elevado no lo
puedo alcanzar su conocimiento es perfecto Dios nunca se equivoca
Dios no cambia a Dios no se le escapa nada y tendremos que rendirle
cuentas un día vamos a tener que rendir cuentas a aquel a
quien no se le escapa nada David en el mismo capítulo 139 versículos
2 y al 4 dice tú conoces mi sentarme Tú conoces mi levantarme. Desde
lejos comprendes mis pensamientos. Tú escudrillas mi senda y mi
descanso. Y conoces bien todos mis caminos. Aún antes de que haya palabra
en mi boca, oh Señor, Tú ya la sabes toda. Antes que yo diga
algo, Dios ya sabe lo que yo iba a decir. Dios conoce mi descanso
cuando estoy durmiendo, cuando estoy descansando. Qué maravilloso
es Dios. Cada uno de sus atributos debería
ser honrado y tenido en cuenta. Cuando comenzamos a comprender
un poquito de su omnisciencia, no podemos hacer más que inclinarnos
ante él en adoración. Debemos meditar en su perfección. Dios lo sabe todo. ¡Cuán imponente
es Dios! Nada se le puede esconder a Dios,
dice Ezequiel capítulo 11, versículo 5. Yo conozco sus pensamientos. Dios sabe lo que estás pensando. Nosotros no podemos ver con nuestros
ojos físicos a Dios, pero Él sí nos ve a nosotros. No podemos
ocultarnos ni siquiera en la oscuridad de la noche. ni detrás
de la cortina más gruesa, ni siquiera en la prisión más profunda
que podamos encontrar, ningún pecador puede esconderse de la
omnisciencia de Dios. Adán y Eva no pudieron esconderse
en los árboles del huerto cuando Dios los buscó. Nadie vio a Caín asesinar a Abel,
pero el Creador fue testigo del crimen. Sara se rió incrédula
en su tienda, pero Jehová la oyó. Acán codició
y robó una barra de oro del botín y lo escondió bajo tierra, pero
Dios lo sacó a la luz. David escondió su iniquidad y
Dios, que todo lo ve, envió al profeta Natán para decirle, tú
eres ese hombre inícuo. Las tribus de Rubén y de Gad
decidieron establecerse al oriente del Jordán, se comprometieron
y Dios les dijo si no hacen así habrán pecado ante el Señor. Dios es omnisciente, Dios lo
sabe todo, no se le escapa nada. ¿Y cómo reacciona el incrédulo
ante la omnisciencia de Dios? Si pudiera, El hombre trataría
de despojar a Dios de su omnisciencia. Dice el apóstol Pablo en Romanos,
capítulo 8, versículo 7, la mente puesta en la carne es enemiga
de Dios porque no se sujeta a la ley de Dios pues ni siquiera
puede hacerlo. los impíos odian la perfección
divina dice que el que no es hijo de Dios es enemigo de Dios
porque su mente es carnal odian la perfección divina pero al
mismo tiempo se ven obligados a admitirla porque cada vez que
su llamada ciencia descubre algo todo eso es creado por Dios El impío desearía que no existiera
ningún testigo de sus pecados. Pero Dios lo ve todo. Dios escudriña
sus corazones. Dios es el juez de sus acciones. El impío intenta olvidar a Dios,
no quiere ni que le hablen de Dios. El profeta Oseas en el
capítulo 7 versículo 2 dice, no consideran en su corazón que
yo recuerdo toda su maldad. Es impresionante. Dios no olvida
la maldad de los impíos. El Salmo 90, versículo 8 dice
algo que hace temblar a los que rechazan a Cristo. Dice, has
puesto nuestras iniquidades delante de ti nuestros pecados secretos
a la luz de tu presencia. ¿Tienes algún pecado secreto?
Lo siento, nunca fue secreto. Todos tus pecados están publicados
y exhibidos ante Dios. No hay nada que pueda ocultarse
ante los ojos de Dios. ¿Y cómo reaccionan los creyentes
ante la omnisciencia de Dios? La omnisciencia de Dios es un
consuelo, debe ser un consuelo para todo creyente, porque Job
dice, Él sabe el camino que tomo. Puede ser a veces misterioso
e incomprensible cómo Dios puede conocer todo, Pero Él sabe de que estamos hechos. Salmo 103, 14 dice, Él se acuerda
de que somos polvo. Dios sabe, Él conoce, Él comprende
nuestra situación porque Él se hizo carne y Él pasó las aflicciones
que pasamos nosotros aquí en la tierra. Como creyentes, a veces somos
asaltados por la duda y por la desconfianza. Pero David, en
el Salmo 139, versículos 23 y 24, nos dice, escudriñame, oh Dios,
y conoce mi corazón. Pruébame y conoce mis inquietudes,
y ve si en mí hay un camino malo, y guíame en el camino eterno. Desde hace algunos años, cada
día yo le pido a Dios en mis meditaciones que Él escudriñe
mi corazón y que me guíe por el camino recto. Cada uno de
nosotros debería pedirle eso a Dios. Cada día, escudriñame,
límpiame. No dejes que haya ninguna impureza
en mi corazón y guíame por el camino eterno. El creyente a
veces fracasa. Y ante el fracaso, cuando nuestros
actos desmienten lo que siente nuestro corazón, cuando nuestras
obras repudian nuestra devoción a Dios, podemos oír lo mismo
que oyó el apóstol Pedro. Esa pregunta escrutadora, ¿me
amas? Y podemos decir como Pedro, Señor,
Tú lo sabes todo. tú sabes que te amo. Juan 21 17 muestra el gran amor
de Dios. Pedro reconoce que Dios lo sabe
todo. Pedro sabiéndose pecador admite que Dios lo sabe todo y que Dios
nos ama y que nosotros lo amamos a él en agradecimiento. Encontramos en Pedro arrepentimiento
y oración. Y como creyentes sabemos que
nuestras peticiones son oídas. Nuestras lágrimas y nuestros
suspiros no se escapan a la atención de Dios. Él conoce nuestros pensamientos
y las intenciones de nuestro corazón. Por lo tanto, no existe
ningún riesgo de que nuestras oraciones se pierdan en el camino,
se desvíen, o que como Dios tiene que atender millones de oraciones
cada instante, bueno, no escuche la mía. Dios no pasa por alto
ninguna oración. Su mente infinita presta atención
a millones de oraciones y al mismo tiempo a la que tú estás
elevando a Dios. A todo el que le busca, Él le
encuentra. Inclusive, puede que no encuentre
las palabras apropiadas para orar a Dios. Puede que te sientas
incapaz de expresar los anhelos de tu alma. Dios oye eso también
y Dios te entiende aún lo que tú no puedes decir. Dice el Salmo
147, versículo 5. Antes que ellos clamen, yo responderé. Aún estarán hablando y yo ya
habré oído. Grande es nuestro Señor y muy
poderoso. Su entendimiento es infinito. Está más allá de nuestra comprensión.
por eso como creyentes podemos tener absoluta confianza en el
futuro porque Dios conoce todo lo que sucedió en el pasado en
cualquier parte Dios conoce todo lo que está ocurriendo en este
momento en el universo no solamente aquí en esta ciudad o en otro
país sino en otros planetas y al otro lado de la galaxia Dios
conoce todo lo que tendrá lugar en el porvenir Dios conoce el
futuro completo, el pasado, el presente, porque el futuro depende
completamente de Él. Si es que alguna cosa pudiera
ocurrir sin la directa intervención o permiso de Dios, sería un evento
independiente. Entonces Dios dejaría de ser
un Ser Supremo. Todo lo que ocurre en el universo
está bajo el conocimiento y el control de Dios. Dios conoce
el futuro no solamente como una idea, como conocerlo, sino con
un propósito, porque Dios ha designado todo lo que va a ocurrir
y lo que Él ha designado ocurrirá. Su palabra es infalible. Dice
Daniel 4.35 más él actúa conforme a su voluntad en el ejército
del cielo y entre los habitantes de la tierra. Nadie puede detener
su mano ni decirle qué has hecho. En Proverbios 19, 21 dice, muchos
son los planes del corazón del hombre, más el consejo del Señor
permanecerá. Por lo tanto, lo que Dios dice
está garantizado. su sabiduría y su poder son infinitos. Es imposible que los consejos
de Dios no se ejecuten. Es imposible que Dios mienta.
El futuro, entonces, no es algo incierto en cuanto a sus promesas. Ninguno de sus decretos es dejado
a la casualidad. Ningún suceso futuro es una simple
posibilidad, algo que pueda acontecer o no. porque en Hechos capítulo
15 versículo 18 dice dice el Señor que hace saber todo esto
desde los tiempos antiguos todo lo que Dios ha decretado es inexorablemente
cierto porque Dios no cambia Dios no dice una cosa y después
dice no ya no ya Dios no varía y Dios nos descubre el futuro
en el libro de las revelaciones de apocalipsis capítulo 1 versículo
1 dice las cosas que deben suceder pronto todo lo que está escrito
en apocalipsis va a suceder pronto y él no miente el conocimiento
de dios es perfecto y lo podemos comprobar por medio de las profecías.
El Antiguo Testamento está lleno de predicciones sobre su pueblo
Israel que fueron cumplidas hasta en los más pequeños detalles
siglos después. Hay docenas de predicciones en
la Biblia sobre la vida del Mesías, del Señor Jesucristo en la tierra,
que fueron cumplidas en forma literal y perfecta. y estas profecías
solamente pudieron ser dadas por uno que desde el principio
conocía el final. Su conocimiento se basa en la
certeza absoluta del cumplimiento de todo lo preanunciado. El Antiguo
y el Nuevo Testamento contienen muchos anuncios todavía futuros
que deben cumplirse porque fueron dados por Dios, pero su causa
no es la omnisciencia de Dios, ni el conocimiento del futuro.
Jamás sucedió o sucederá algo sólo porque Dios lo sabía. No,
por eso no ocurren las cosas. La causa de todo es la voluntad
de Dios. Todo lo que va a ocurrir ocurre
no porque Dios lo sabía, sino porque Dios lo quiso. Las estaciones del año continuarán
sucediéndose en forma regular estamos en invierno y así continuarán
hasta el final de la tierra porque Dios lo ha establecido así en
Génesis capítulo 8 versículo 22 dice mientras la tierra permanezca
la siembra en la ciega el frío el calor el verano y el invierno
el día y la noche nunca cesarán pero su conocimiento de esto
no es la causa de que esto ocurra sino su voluntad su voluntad
perfecta. Entonces, todo esto a nosotros
como creyentes debe causarnos asombro, admiración y adoración. El conocimiento de Dios no viene
de que las cosas son o serán, sino que Él las ordenó de esta
manera. Él conocía y predijo la crucifixión
de Su Hijo siglos antes de que Él viniera a este mundo. porque
en su propósito el Mesías era el Cordero inmolado desde la
fundación del mundo, dice Hechos 2.23, entregado por el plan predeterminado
y el previo conocimiento de Dios. La muerte de Cristo no fue algo
evitable. El conocimiento infinito de Dios,
entonces, debería llenarnos de asombro. porque Dios es ilimitadamente
superior al hombre más sabio que jamás pudiera existir. Nosotros
no sabemos lo que va a pasar mañana, no sabemos lo que va
a pasar hoy día más tarde. Esta mañana recibí en mi celular
un aviso de tornado. Tornado. Pero Dios que es omnisciente,
Él ve el futuro entero. y que nosotros sepamos que el
conocimiento de Dios es infinito, debería llevarnos a obedecerle,
apartándonos del mal, porque eso es lo que Él nos manda. Nada de lo que nosotros hacemos,
decimos o pensamos, se escapa al conocimiento de Dios y a quien
un día le daremos cuenta de todos nuestros actos y nuestros pensamientos. Dice Proverbios capítulo 15,
versículo 3, En todo lugar están los ojos del Señor, observando
a los buenos y a los malos. Dios sabe lo que estás pensando.
Si meditaras más sobre esto, frenarías muchos de tus pensamientos. Y no debemos ser indiferentes
a la omnisciencia de Dios. Debemos decir junto con agar la esclava de Abraham, tú eres
un Dios que ve. Génesis 16, 13. Agar, cuando
estaba en el desierto y se sentía a morir y ver a su hijo morir
también, a Ismael dijo, tú eres un Dios que ve. El infinito conocimiento de Dios
debe llevarnos a nosotros a una actitud de adoración. y que podamos
decir, junto con Agar, mi vida está abierta a tu mirada, oh
Dios, desde el principio, desde antes de mi existencia. Dios previó mis caídas, mis pecados,
mis reincidencias, Sin embargo, Dios fijó su corazón en mí. Dios
me amó. Comprender eso solo me hace postrarme
ante Dios en una actitud de admiración y de adoración. Dios lo sabe todo. Dios sabe
lo que estás pensando. Y un día vamos a tener que rendirle
cuentas. La diferencia entre un impío
y un creyente es que el creyente sabe que es hijo de Dios, que
ha sido perdonado y que tenemos un abogado en Cristo, que va
a abogar por nosotros y que Él pagó el precio por nuestros pecados.
Con la mirada siempre puesta en Jesucristo y sabiendo que
Dios todo lo ve, tengamos confianza en el futuro. oremos padre bendito gracias señor por
saber que tú lo sabes todo que nada escapa tu conocimiento y
que podemos confiar en tu palabra que todo lo que tú has dicho
se cumplirá porque tú ya conoces el futuro por tu voluntad ha
ido el señor a vivir santamente a ser obedientes y a buscar agradarte
y a vivir permanentemente en una actitud de adoración hacia
ti, porque te amamos y estamos agradecidos por todo lo que tú
has hecho por nosotros. Te alabamos en el nombre de Cristo.
Amén.
Dios sabe lo que estás pensando
-Dios es omnisciente.
-El incrédulo y la omnisciencia.
-El creyente y la omnisciencia.
-Confianza ante el futuro.
-Asombro, admiración y adoración.
| Sermon ID | 118221534361854 |
| Duration | 29:09 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Psalm 139:2-6; Psalm 139:23-24 |
| Language | Spanish |
© Copyright
2026 SermonAudio.