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Vayamos a Mateo capítulo cinco verso diecisiete y dieciocho Mateo cinco diecisiete
nos dice No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas. No he venido para abrogar, sino
para cumplir. Porque de cierto os digo que
hasta que pase el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde
pasará de la ley hasta que todo se haya cumplido. Oremos. Señor y Dios Padre, nosotros
rogamos ahora para que en esta meditación nos abra el entendimiento
y nos dé luz para conocer la enseñanza exacta y precisa de
este precioso texto de tu palabra. Alumbra los ojos de nuestro entendimiento
para conocer tu voluntad y ponerla por obra. Bendice, nos rogamos
en el nombre de Jesús. Amén. En sermones anteriores
estuvimos considerando el hecho de que nuestro Salvador no vino
a este mundo para suprimir o derogar la ley de Dios, sino para cumplirla. Además, vimos en esta mañana
que nuestro Salvador no solamente vino para cumplir o dar fiel
cumplimiento a la ley, sino también para dar fiel cumplimiento a
cada profecía que acerca de él, que acerca de su reino y que
acerca de su pueblo en la Biblia se haya registrada. En el versículo
17 dice No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas,
no he venido para abrogar, sino para cumplir. Si hoy nos reunimos
aquí para celebrar la Santa Cena, justamente es debido a que nuestro
Señor y Salvador Jesucristo cumplió al pie de la letra con aquella
enseñanza o profecía que se llevaba a cabo a través de esa institución
de la que leímos aquí, Hace un momento nos referimos a esa fiesta
que Dios ordenó celebrar para conmemorar la redención de Israel
de la esclavitud allá en Egipto. En el versículo 18 de este mismo
pasaje, también dice, porque de cierto digo que hasta que
pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará
de la ley hasta que todo se haya cumplido. Básicamente, aquí se
nos está diciendo que todo detalle que tiene que ver con la vida,
obra y ministerio de Cristo verá su fiel cumplimiento, por pequeño
que sea el detalle, que tenga que ver con la vida de Jesucristo,
se cumplirá al pie de la letra. Cada doctrina que la Biblia nos
enseña es importante, no debe de ser desdeñada ni puesta en
un segundo lugar. porque todo lo que concierne
a la vida de Cristo fue dado para nuestra bendición y edificación
espiritual. En ese contexto debemos de afirmar
que no hay doctrina primaria y secundaria. Toda doctrina es
trascendentalmente importante y vital para el sostenimiento
de la vida espiritual de nuestras almas. Hay una tendencia hoy
en día a subdividir las doctrinas en primaria, secundaria y terciaria. Para mí, eso viene del infierno,
porque eso lo que básicamente están haciendo es restando la
importancia a las doctrinas bíblicas, no conforme al criterio de Dios,
sino conforme al criterio de los hombres que generalmente
desdeñan. De la palabra del Señor. Esta
mañana la profecía que Cristo llevó a cabo en su cumplimiento
cabal fue Isaías capítulo once como estuvimos considerando. Lo primero que observamos en
este texto es que Cristo recibió. El título de. Tronco de Isaí. La religión verdadera en ese
contexto decíamos que se origina en Cristo Jesús. La religión
verdadera no está separada de Cristo. La religión verdadera
nace del corazón de Cristo y solamente se mantendrá pura mientras el
hombre se mantenga adherido a ese tronco de Isaí llamado nuestro
Señor y Salvador Jesucristo. Saldrá una vara del tronco de
Isaí y un básago retoñará de sus raíces. nos profetizó el
profeta Isaías. En esta profecía se nos revelan
las cualidades que adornarán el carácter humano y el carácter
divino de nuestro precioso Señor y Salvador Jesucristo. Primero
que nada se profetiza que él recibiría un espíritu de sabiduría
y de inteligencia. También se asegura que el Mesías
sería dotado de un espíritu de consejo y de poder. También se anuncia que el Mesías
tendrá un espíritu de conocimiento y de temor de Jehová. Estas cualidades
revelan su naturaleza humana, ungida por el Espíritu de Dios. Pero también allí se destacan
cualidades divinas en el carácter de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Por eso, aquí se destaca la omnisciencia
de Nuestro Salvador, se destaca también la omnipotencia de Nuestro
Rey y Mesías. En ese contexto, como Dios y
hombre todopoderoso. Su palabra se cumple al pie de
la letra, sin la necesidad de una fuerza exterior para lograr
sus propósitos. En la Iglesia hay en la actualidad,
según las estadísticas, alrededor de mil millones de cristianos
evangélicos. y amados hermanos para someter
a la gente a la obediencia. A esos mil millones nunca se
ha necesitado una macana. Ni un cuerpo policial ni un ejército. Cristo con el poder de su palabra
nos somete a la obediencia. Es lo que hemos vivido aquí en
esta iglesia por más de 30 años. No hemos tenido que contratar
a un cuerpo policíaco para someter a la gente a la obediencia a
Cristo y a las leyes de su reino. Simple y llanamente, el poder
del evangelio es suficientemente extraordinario para someter la
voluntad del hombre a la voluntad de Dios. Y esto, mis amados hermanos,
es lo que se está profetizando aquí en Isaías. Se está profetizando
que el pueblo de Dios no necesitará de un ejército para someter al
pueblo de Dios en su obediencia. A Cristo como señor, rey y salvador. Y bendito sea el señor que por
2000 años ya ha cumplido esa profecía en medio de la iglesia. Ahora, en tercer lugar, a Isaías
no solamente se le reveló el vástago retoño o renuevo que
nacería de sus raíces, de las raíces de Isaí, sino que también
se les revela el bosque de la nueva creación que saldría de
ese vástago que nacerá del tronco de Isaí. Se les reveló cómo sería
nuestra vida espiritual ahora. Pero también se les reveló cómo
será nuestra vida espiritual, nuestra vida física después de
la segunda venida de nuestro señor Jesucristo en gloria. Eso
es lo que se nos narra en los versos seis al nueve de Isaías
capítulo once. Ahí se narra la condición. En que el mundo Habitará la condición, el clima,
el ambiente en que el mundo permanecerá o será transformado a partir
de la segunda venida de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Dice el versículo 6 morará el
lobo con el cordero y el leopardo con el cabrito se acostará. El becerro y el león y la bestia
doméstica andarán juntos y un niño lo pastoreará. La vaca y la osa pasarán, sus
crías se echarán juntas y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre
la cueva del áspid. Y el recién detestado extenderá
su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán
en todo mi santo monte. porque la tierra será llena del
conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar. Amados hermanos, aquí se describe. El panorama en el ambiente que
se vivirá a partir de la nueva creación, que se va a inaugurar
con la segunda venida en gloria de nuestro señor y salvador Jesucristo. Como dice alguien, con el nacimiento
del Mesías, Isaías vio la luz derramarse sobre la tierra que
estaba en oscuridad. Primero llega el Mesías y luego
por medio de él se hace posible la nueva vida para el pueblo
a escala universal y se ve transformada la propia vida de la naturaleza. Es lo que básicamente se está
narrando aquí, la transformación que vivirá la naturaleza, los
cielos y la tierra y todo lo que en ello habita será transformado. Eso es lo que nos está aquí anunciando
el profeta Isaías. La oscuridad en que mora la creación
en el día de hoy será reemplazada por un reino de luz y de gloria. Y amados hermanos, los pobladores
de esa nueva tierra y que morarán bajo esos nuevos cielos somos
nosotros. Es la iglesia redimida del Cordero. Es para ellos, para quienes se
crearán esos nuevos cielos y esa nueva tierra donde mora la justicia. Por eso el profeta Isaías nos
anima con esta promesa. Recordad que esta promesa es
para la generación en que vivió Isaías, para animarle en medio
de aquella desolación en que estaban viviendo. Pero esta promesa
no solamente tiene el poder para animarle a ellos, sino también
para animarlo a nosotros, con relación al panorama y al ambiente
de oscuridad y de pecado en que el mundo vive en el día de hoy.
Hay esperanza para nosotros y obviamente esa esperanza no está en los
gobernantes, no está en un viaje a los Estados Unidos, a Europa
para cambiar nuestro estado, nuestro estatus social y económico. Nuestra esperanza está cifrada
en el Cordero de Dios que quita y quitará el pecado del mundo.
Es ahí, hermano, donde está cifrada nuestra esperanza. Y créanme, una de las cosas que
hacen en la Iglesia de Cristo. Las situaciones trágicas como
las que se viven en Haití. Es que le quita la mirada a la
gente. De las cosas baladíes de este
mundo y los pone a mirar las cosas de arriba. Las cosas de
arriba los pone a vivir a la luz de la expectativa de la segunda
venida del Señor Jesucristo. Por eso, mis amados hermanos,
es trascendental estudiar estas profecías, porque fueron dadas
para animarnos a mirar. Y a aguardar el cumplimiento de la segunda venida de nuestro
Señor Jesucristo y lo que seguirá para nosotros a partir de allí. Los primeros versículos se hace
énfasis en la obra que él llevará a cabo en esta presente dispensación
y en la segunda parte de los versículos se hace énfasis en
la obra que él llevará a cabo a partir del fin de esta dispensación. A partir de la segunda venida
en gloria. Desde los cielos. Primero, en el versículo 6 encontramos. Que habrá una reconciliación. De aquellas antiguas enemistades. Y desaparecerán los viejos temores
que habitaban en los corazones y en la vida, en la naturaleza
de los seres creados. Morará el lobo con el cordero. Y el leopardo con el cabrito. ¿Qué hará el leopardo con el
cabrito? Se acostará junto a él. El becerro y el león y la bestia
doméstica andarán juntos y un niño lo pastoreará. Amados hermanos,
esta profecía nos anuncia que las bestias domésticas se van
a reconciliar con las bestias salvajes. Que le llenan de pavor, de temor,
de miedo. Porque sabemos que ellas se alimentan
de las mismas. ¿Quién no ha visto una gacela
corriendo delante de una leona o de un leopardo? ¿Quién no ha
visto un león matando a un leopardo? ¿Quién no ha visto a una fiera
alimentándose de cualquier bestia doméstica. Pero amados hermanos, viene el
día en que habrá una reconciliación entre el lobo, el leopardo, el
león y las presas de que estos se alimentan. Es lo que nos dice
el profeta aquí. Es lo que nos anuncia el profeta
que la paz entre esas especies será una realidad. Cuando venga
por segunda vez el cordero, la paz que habrá entre las bestias
domésticas y las salvajes será tan estable y segura que un niño
de teta podrá usarla como mascota. para entretenerse con ella. Un niño podrá ejercer dominio
sobre ellas. Sin temor a ser devorado por
una de esas bestias. Ahora, ¿a qué apunta eso, mis
amados hermanos? Ese es un recordatorio de que
el Edén será recuperado. Es un recordatorio de que la
tierra en todos sus continentes volverá al estado original. La tierra en cada continente
será un oasis, un oasis de vida. No solamente para los seres humanos,
sino también para los animales. Eso es lo que se está anunciando
aquí, mis amados hermanos. Será un oasis de vida, un oasis
de paz, un oasis de alegría y de gozo. Porque usted no tendrá
temor de que un león ande por ahí rugiendo. No tendrá miedo. Es que lo natural que usted sienta
cuando oye el rugido de un león, o el rugido de un oso, o el rugido
de cualquiera de esas fieras que influyen en pavor y temor,
miedo, porque tienen unos colmillos que son letales. Y que no tienen el más mínimo
reparo en clavárselo. A sus víctimas. Pero amados hermanos,
en este tiempo en que Cristo venga por segunda vez, El mundo
y el ambiente que se vivirá en el mundo. Entre todas las especies
que habitarán en el mundo, será un ambiente de armonía y de paz,
de concordia. Será un ambiente de convivencia
pacífica, porque allí no habrán violentos y obviamente tampoco
habrá violencia. entre ninguna de las especies. ¿Sabe cuántas bombas nucleares
hay reservadas en los almacenes de los países poderosos? Tienen más de 40 años almacenando
bombas atómicas. Nada más las han usado dos veces. pero tienen 40 años fabricando
y almacenando armas atómicas cada vez más sofisticadas. Amados hermanos, la especie más
peligrosa no son los leones, la especie más peligrosa es el
ser humano. Si no averígulo, averígulo preguntando
cuántas bombas atómicas hay guardadas en los almacenes de los grandes
ejércitos. De esos países poderosos. Y usted
podrá allí corregir cuán peligrosa es. La especie humana. Corrompida por el pecado. Pero amados hermanos. todas las
especies, incluyendo los animales, serán transformados. Esa es la
seguridad que nos da la bendita palabra de Dios. En segundo lugar,
se nos anuncia el cambio que habrá en la naturaleza de los
animales. De ahí, de ahí, el nuevo clima,
el nuevo ambiente, el nuevo panorama, la nueva realidad en que vivirá
la raza humana sobre la faz de la tierra. La vaca y la osa paserán,
sus crías se echarán juntas y el león como el buey comerán paja. ¿Qué implica eso? Un cambio de
su naturaleza. ¿Qué comen los felinos? Paja. No, comen carne. Aquí se nos dice que la vaca
y la osa en aquel tiempo comerán el mismo alimento. El león y
el buey en aquel tiempo comerán el mismo alimento. ¿Por qué? Porque obviamente habrá un cambio
de su naturaleza y habrá un cambio de sus hábitos alimenticios. Y lo que aquí se nos está anunciando
es un regreso al patrón alimenticio que hubo antes de que el pecado
entrara al mundo. como bien lo expresa Génesis
capítulo 1 versículo 30 donde dice y a toda bestia de la tierra
y a todas las aves de los cielos y a todo lo que se arrastra sobre
la tierra en que hay vida a toda planta verde. Toda planta verde
le será para comer. Y concluye y fue así. ¿Qué comían las bestias salvajes? ¿De qué se alimentaban los leones,
los tigres de bengala, etcétera? De toda planta verde, dice ahí. De toda planta verde. Porque
esa fue la dieta con la que el Señor le ordenó que se alimentaran
porque su naturaleza fue creada para ser nutrida. Con plantas
verdes, como dice ahí la palabra de Dios. Dice y fue así. O sea, lo que Dios le estableció
como dieta, eso comían, eso es lo que dice ahí. El buel comía
hierba, Los animales carnívoros comían
hierba también. Eso es lo que nos anuncia la
palabra de Dios que volverá a suceder. A partir de la segunda venida
de nuestro señor y salvador Jesucristo. En tercer lugar, en el versículo
8 se nos avisa que la maldición que pesaba sobre la tierra a
partir del pecado original también va a desaparecer. Por eso dice
el versículo 8. Y el niño de pecho jugará sobre
la cueva del áspir y el recién detestado extenderá su mano sobre
la caverna de la víbora. La enemistad que hubo entre las
simientes de la mujer y la serpiente o Satanás también brillará por
su ausencia. En la nueva creación. Satanás,
como sabemos y por lo que nos narra Apocalipsis capítulo 20.
Versículo 10. será lanzado al lago de fuego
y azufre. Por eso no vemos a Satanás en
el escenario. De la nueva creación. Todo aquello
que estaba bajo el influjo de Satanás desaparecerá de la faz
de la tierra. Todo lo que Satanás había dañado
y corrompido y usado para sus propósitos malignos. Será limpiado de la faz de la
tierra. Es lo que nos enseña. Apocalipsis
capítulo 21. Habrá una inocencia absoluta
en la creación y habrá una ausencia de maldad absoluta. En la nueva
creación. A partir de la segunda venida
del Señor Jesucristo. La tierra será vaciada del pecado,
vaciada del mal. Será librada. de Satanás y de todos sus secuaces. Qué es lo que contemplaremos
sobre la faz de la tierra? El reinado de nuestro señor y
salvador Jesucristo. Eso fue lo que se les reveló
a Juan. Capítulo 21 de Apocalipsis. ¿Qué fue lo que Juan vio aquí?
Cielo nuevo y tierra nueva. Eso fue lo que le anunciaron
a él. Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer
cielo y la primera tierra pasaron y el mar ya no existía más. Y yo, Juan, vi la santa ciudad,
la nueva Jerusalén, descender del cielo de Dios, dispuesta
como una esposa ataviada para su marido. Qué fue lo que Juan vio descender
del cielo? La iglesia del señor. Esa iglesia triunfante. Que ha estado habitando en el
cielo desde la desde la. Aparición del pecado original. Hay una iglesia que habita en
el cielo porque el señor. con la muerte los lleva hasta
allí. Qué fue lo que Juan vio? Juan
vio a la iglesia descender. Del cielo para ocupar. La tierra. Esa tierra nueva. Yo, Juan, vi la Santa Ciudad,
la Nueva Jerusalén, descender del cielo de Dios, dispuesta
como una esposa ataviada para su marido. Todos aquí hemos sido
testigo de una boda. ¿Quién no ha visto aquí a una
novia vestida nerviosa? de pie en el altar. Allí mirando a los ojos a su
prometido. Amados hermanos, ese es el panorama
que nos que nos pinta aquí el apóstol. Él vio la iglesia vestido
con ese traje blanco y esa cola larga. Con eso maquillaje que usted
ni reconoce quién es. Pues tan bonita, la ponen tan
bonita, tan bella, tan exquisita, que ustedes no la reconocían. Será que la cambiaron, porque
yo no la reconocieron. Porque las embellecen, le quitan
todo vestigio de mancha, arruga o cualquier cosa que le haga
ver, que le haga ver fea. les resaltan
los rasgos de su belleza a su máxima expresión. Y exactamente
eso fue lo que Juan aquí vio, vio a la iglesia dispuesta, oiga
bien, como una esposa ataviada para su marido. Y oí una gran
voz del cielo que decía He aquí el tabernáculo de Dios con los
hombres y él morará con ellos y ellos serán su pueblo y Dios
mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima
de los ojos de ellos y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto,
ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas pasaron. Y el
que estaba sentado en el trono dijo aquí yo hago nueva todas
las cosas. Eso incluye a las criaturas.
Esas criaturas de las que está aquí hablando el profeta Isaías. Yo hago nueva todas las cosas. Y me dijo, escribe porque estas
palabras son fieles y verdaderas. Y me dijo, hecho está, yo soy
el alfa y la omega, el principio y el fin. Al que tuviera sed,
yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida. El
que venciere, heredará todas las cosas y yo seré su Dios y
él será mi hijo. Pero los cobardes e incrédulos,
los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros,
los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que
arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. ¿Ven por qué no habrá tragedias
en la nueva tierra? porque todos los elementos. Que
provocan que causan tragedias en el hombre y en el mundo van
a desaparecer para siempre. Por eso se habla de cielos nuevos
y tierra nueva. Es lo que nos enseña y la palabra
de Dios. En toda la faz de la Tierra morará
el reino de nuestro Señor Jesucristo. Por eso la paz, la armonía, la
santidad y el conocimiento del Señor lo llenará todo. E influenciará no solamente a la
especie humana, sino todo lo creado, todo lo creado será influenciado
y lleno del conocimiento de Jehová. Muy posiblemente los animales
no alaban al Señor con todas sus
potencialidades. por causa de las limitaciones
que nuestros pecados han causado en ellos. Pero el día que Cristo venga,
esas limitaciones con que nuestros pecados han dañado y corrompido
la naturaleza de las especies creadas van a desaparecer. Y obviamente, Escuchar a un ruiseñor
cantar después de la nueva creación, me imagino que será un espectáculo
extraordinario. Escuchar a un burro cantar, ¿te
has oído un burro rebugnando? Imaginaos lo que será aquel espectáculo
cuando ese animal empieza a sonar, esa poderosa garganta que posee,
para alabar y exaltar a su creador. Porque creo afirmemente que a
partir de los nuevos cielos, nueva tierra, toda especie humana
será afinada en todo su potencial para poder exaltar y glorificar
al trino Dios en todas sus capacidades, sin limitaciones. Sin limitaciones. Será algo maravilloso, muy expectante
que llegue ese día, expectante. Ver a una mariposa, amados hermanos,
en sus bellos coloridos será un espectáculo en aquel día. Ver cualquiera de las especies
en las que nos deleitamos observándola en el día de hoy será un espectáculo
extraordinario. Por eso se le llamaba al cielo
paraíso. Jardín del Edén. Cuando alguien
quiere expresar que algo es bueno, qué dice? Eso es un paraíso.
Eso es un jardín del Edén. Y obviamente con eso lo que se
quiere destacar son las cualidades extraordinarias, exquisita, que
son para el deleite de los ojos, para el deleite del olfato y
para el deleite del gusto. Eso sabe a paraíso, dice la gente,
cuando algo está sabroso. Cuando el pecado desaparezca
de la faz de la tierra y todas las criaturas retornen a su estado
original, entonces conoceremos en toda su plenitud la belleza
de las cosas. en que fueron creadas originalmente. Entonces conoceremos la dulzura
de las cosas en que fueron creadas originalmente. No solo porque nuestras capacidades
de ver, gustar y apreciar serán liberadas de las limitaciones
impuestas por el pecado, sino porque esos objetos que están
limitados por causa del pecado del hombre tendrán todo su potencial
desarrollado. Toda su belleza en su máxima
expresión, como salieron de las manos del Creador, ¿Sabe lo fea que es una avispa
cuando saca esa ponzoña? ¿Pero no la tendrá en aquel tiempo? Lo feo que se ve un león cuando
saca esos colmillos así, amenazando. Eso es una cosa tenebrosa. Pero amados hermanos, en esos
tiempos no habrá un león que a usted le salga de repente y
usted se cae para atrás y el susto que se da. No en vano romanos capítulo 8
versos 18 al 23 dice porque el anhelo ardiente de la creación
es el agualdar la manifestación de los hijos de Dios. El anhelo ardiente. Y qué significa la palabra ardiente? Cuando usted habla de que algo
está ardiente, es porque está demasiado de caliente. Eso está
ardiente. O sea, está a fuego vivo. Esa
es la idea. El anhelo ardiente de la creación
es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios, porque
la creación fue sujetada a vanidad. Mírenlo ahí. La creación no es
lo que debería de ser, porque fue sujetada por causa del pecado
a todas las consecuencias que el pecado ha creado en este mundo. De ahí que la Biblia sentencia. Caldos y espinos te producirás. La creación fue sujeta a vanidad,
no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en
esperanza. Porque también la creación misma
será liberada de la esclavitud, de la corrupción, a la libertad
gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda creación
geme a una y a una está con dolores de parto hasta ahora. Y no solo
ella, sino también nosotros mismos que tenemos las primicias del
espíritu. Nosotros también gemimos dentro
de nosotros mismos, esperando la adoción, la redención de que No del alma, porque ya la del
alma sucedió. La redención del alma nuestra
ya ocurrió. La resurrección de nuestras almas
ya ocurrió. ¿Qué falta? La del cuerpo, eso
es lo que dice ahí. Esperando la adoción, la redención
de nuestro cuerpo que va a acontecer con la resurrección. Amados hermanos,
estamos llamados a vivir en esa esperanza. Y como siempre he afirmado, lo
bueno que el mundo tiene es lo malo que se está poniendo. Porque
obviamente. tal y como la palabra lo anunció
los tiempos irán de mal en peor, como una evidencia puesta por
Dios para animar a la iglesia a observar atentamente. El día en que nuestro señor y
salvador Jesucristo vendrá en gloria a este mundo. Por eso,
ante la expectativa que tenemos, Celebremos. Con alegría y gozo. La redención de nuestras almas,
porque eso es lo que estamos celebrando ahí. Estamos celebrando la redención
de nuestras almas, así como Israel celebraba la redención de su
esclavitud en Egipto, así también nosotros celebramos la redención
de nuestras almas, de la esclavitud, del pecado. en el ejido de este
mundo donde aún moramos. Pero amados hermanos, a través
de esta santa cena también anunciamos. La bienaventurada es la bienaventurada
esperanza de que nuestros cuerpos también serán redimidos, de que
toda la creación, toda toda será redimida. y convertida en nuestra
morada eterna. Eso es lo que estamos anunciando
con la Santa Cena. Por eso, celebrémoslas, celebrémosla
con gozo y con la expectación de que Jesús vendrá otra vez. Vendrá por su pueblo. Vendrá
para crear nuevo cielo y nueva tierra donde mora la justicia.
Alabado sea su nombre para siempre. Te damos gracias, oh Dios, por
tu palabra en la que en esta noche hemos meditado. Oh Padre,
gracias por esa expectativa gloriosa que hay delante de nosotros acerca
de tu segunda avenida en gloria, pero también acerca del nuevo
cielo y nueva tierra donde moraremos como tu pueblo. Gracias por la
expectativa que tenemos de la resurrección, la cual también
anunciamos que ha de acontecer como sucedió nuestra redención
espiritual. Bendícenos ahora dándonos el
gozo y la alegría de tomar el pan y el vino para recordar la
redención de nuestras almas y para anunciar la redención de nuestros
cuerpos. Oh, bendice, nos lo rogamos en
el nombre de Jesús. Amén. Por favor, los diáconos, si nos
pueden ayudar. No te hay que ir para todas las
helis, ¿verdad que no? y y y y y ah y Subtítulos por la comunidad de
Amara.org ah ah y Bien, concluyeron abajo. Concluyeron
abajo. y y Bien. Dice la palabra de Dios
en 1 Corintios capítulo 11. Verso 23 Porque yo recibí del
Señor lo que también os he enseñado, que el Señor Jesús, la noche
que fue entregado, tomó pan y habiendo dado gracias, lo partió y dijo
Tomad, comed. Esto es mi cuerpo que por vosotros
es partido. Haced esto en memoria de mí.
Asimismo, tomó también la copa después de haber cenado, diciendo,
Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre. Haced esto todas las
veces que la bebierais en memoria de mí. Así pues, todas las veces
que comierais este pan y bebierais esta copa, la muerte del Señor
anunciáis hasta que él venga. tomar todo de él. Gracias a Dios. Porque con esta
copa recordamos. La sangre que fue vertida desde
la cruz. Para alabarnos y santificarnos.
De nuestros pecados. Gracias padre por tu santo espíritu. El consolador y el santificador
de nuestras almas. porque él nos ha traído tu palabra
en esta mañana y nos los ha traído en esta tarde. Gracias por el
privilegio de guardar tu día santo. Adorándote en la mañana
y cerrando el día. Con la adoración de Espertina.
Y gracias sobre todo por. El privilegio de la comunión
de los hermanos. la cual podemos disfrutar a través
de la mesa del Señor. Gracias por tantos hermanos y
hermanas. Que con la sangre de Jesús han
sido han sido lavados, lavadas. Y hoy aquí nos sentamos en tu
mesa. Para gustar del don celestial. Por ello te alabamos y damos
gracias y te engrandecemos en esta hora. Y nos rogamos encarecidamente
por aquellos hermanos que por diferentes razones no pudieron
estar aquí en esta noche para celebrar junto a nosotros esta
ocasión donde la copa y el pan nos recuerdan. la muerte vicaria
y sustitutoria de Cristo por nosotros. Te pedimos especialmente
que los visite en sus hogares y le concedas remover aquellos
impedimentos que le impiden congregarse de manera regular y particularmente
en este tiempo de Santa Cena. Si sus razones son pecaminosas,
darle convicción de pecado y de justicia, así como también de
juicio, para que se arrepientan de sus pecados. Vuelvele en sí
como al hijo pródigo para retornar a la casa de nuestro Padre Celestial. Los que están aquí sin Jesucristo
y por ende privado de poder celebrar la redención de sus almas, obra,
obra en sus corazones por amor a sus almas eterna obra en sus
almas la redención de su esclavitud a las tinieblas del pecado. A
la esclavitud. A la maldad de sus corazones.
Vuelvele. Vuelvele, señor, a la vida. Resucítale
de la tumba. De sus delitos y pecados donde
yacen. Retórnale, señor. a esa vida
espiritual que tú ofreces gratuitamente a quienes oyen, creen y obedecen
a tu evangelio. Ven, bendícenos en esta tarde,
en lo que resta de esta noche, señor. Y prospera la vida y el
ministerio de esta iglesia. Para ganar a los perdidos y edificar
a los santos. Lo pedimos para tu gloria, oh
Dios, en el nombre de Jesús. Amén.
Jesucristo y las profecias 2
Series Evangelio Marcos
Jesucristo y las profesias 2
| Sermon ID | 118211828581237 |
| Duration | 56:48 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Matthew 5:17 |
| Language | Spanish |
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