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planes esta Navidad para ir a Chicago
para visitar a la familia de mi esposa. Cada año lo hemos
hecho y siempre es un tiempo muy especial para ella, como
ella tiene que vivir muy lejos de su familia. Solamente dos
o tres veces al año puede ver a su familia y siempre es de
mucho ánimo para ella, pero Tristemente, este año los vuelos todos se
cancelaron y no pudimos ir para ver a su familia. Fue un poco
difícil para Allison porque no pudo pasar ese tiempo con su
familia. Muchos de ustedes conocen ese dolor. Algunos de ustedes
no han visto sus familias por años y saben lo difícil que es
no poder pasar tiempo con la familia. Y en segundo Timoteo
4, Pablo también estaba sintiendo ese dolor, pero no tanto de su
familia física, pero de su familia espiritual. Y nos muestra a nosotros
cuán importante es nuestra familia. No solamente nuestra familia
física, pero aún más a veces nuestra familia espiritual. No
todos tenemos familia cerca de nosotros. Y los que tenemos familia
cerca de nosotros, a veces por causa de diferentes cosas, a
lo mejor por causa del hecho de que ellos no aman al Señor
y no quieren nada que ver con el Señor, a veces no nos sentimos
muy cerca a la familia física. Pero todos tenemos una bendición
muy grande de tener una familia espiritual. Y Pablo está diciéndonos
en este pasaje que una de las bendiciones más grandes de Dios
es nuestra familia en Cristo. Una de las bendiciones más grandes
que Dios nos da es nuestra familia en Cristo. Y vamos a empezar
a leer aquí en segundo de Timoteo 4 y el versículo 9. Segundo de Timoteo 4, versículo
9, dice, Procura venir pronto a verme. porque Demas me ha desamparado
amando este mundo y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a
Galacia y Tito a Dalmacia. Sólo Lucas está conmigo. Toma
a Marcos y tráele contigo porque me es útil para el ministerio.
A Tíquico lo envié a Éfeso. trae cuando vengas el capote
que dejé en trojas en casa de carpo y los libros, mayormente
los pergaminos. Alejandro el caldero me ha causado
muchos males. El Señor le pague conforme a
sus hechos. Guárdate tú también de él, pues
en gran manera sea opuesto a nuestras palabras." Otra vez recuerda
que Pablo está escribiendo eso al final de su vida. Lo más probable
es que muy pronto va a ser matado por Nerón. Entonces, esos son,
por lo que sabemos, sus últimas palabras aquí en la Tierra. Y
una de sus últimas cosas que menciona aquí es su familia en
Cristo. Tanto los que han sido de bendición
y los que no han sido de tanta bendición. Y vemos aquí su interés
en su familia en Cristo. Y la primera cosa que quiero
enfatizar aquí es, es una bendición grande cuando somos fieles a
nuestra familia. Es una bendición grande cuando
somos fieles a nuestra familia. Y vemos eso en verdad en ese
pasaje en dos maneras negativas. La primera es Demas en versículo
10, y dice allí, Demas me ha desamparado. Sabemos no mucho
de Demas, pero la Biblia sí menciona a Demas en dos ocasiones más. Primeramente, al final de Colosenses
en capítulo 4 y versículo 14, dice así Pablo, escribiendo a
los Colosenses, dice, Os saluda Lucas, el médico amado, y Demas. No dice nada más, pero parece
cuando él escribe Colosenses que Demas estaba con él ayudándole,
sirviendo con él en el ministerio. La única otra ocasión cuando
lo menciona es en Filemón. Y en Filemón dice en versículo
24, Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores. Entonces sabemos que Demas estaba
con Pablo en algunos, por lo menos de sus viajes, que era
un colaborador, que era alguien que ayudaba a Pablo, que servía
con Pablo. Pero ya cuando Pablo más le necesitaba
al final de su vida, Demas le desampara. Y es interesante que
usa esa palabra desamparado. Se sintió muy fuerte ese hecho
de que Demas le había dejado cuando más necesitaba un amigo
y otras personas. Y da la razón ahí porque amando
este mundo se ha ido a Tesalónica. No sabemos exactamente a qué
refiere porque no nos dice. Algunos piensan que a lo mejor
como Pablo era un prisionero y estaba en Roma y ahí él era
emperador. Y además, no es que había negado
la fe, no es que había hecho algún pecado grande, pero solamente
no quería arriesgar su vida. Y amó más este mundo presente,
su vida, que estar con su hermano en Cristo y animarle. Entonces
se fue a otro lugar que a lo mejor era un poco más seguro.
A lo mejor era por causa de un trabajo que le ofrecían en Tesalónica
y allí se fue para poder ganar más dinero. A lo mejor fue por
familiares o amigos. A lo mejor fue por otra cosa. No sabemos. No nos dice la razón. Pero lo que sí nos muestra es
que Demas amó más este mundo, su propia comodidad, su propia
vida, seguridad, lo que sea, que su familia en Cristo. No
fue fiel a Pablo cuando Pablo más lo necesitaba. Había un tiempo
cuando estaba con Pablo, sirviendo con Pablo, animando a Pablo,
pero entonces las cosas del mundo le atraían y él se fue del Señor
y también dejó a Pablo cuando Pablo más necesitaba. Tristemente,
muchos cristianos son así. Lastimosamente, hay algunos cristianos,
para los que hemos estado en la iglesia por muchos años, que
antes fielmente estaban aquí, sirviendo al Señor, escuchando
el mensaje del Señor, animándonos, sirviendo y enseñando las clases,
pero ya no están aquí. Y algunas de las razones son
por el amor al mundo. A lo mejor por un trabajo, a
lo mejor por un deporte, a lo mejor por vacaciones, a lo mejor
por alguna otra razón, solamente por comodidad de quedarse en
casa. Se hicieron flojos y amando al mundo ya no están aquí para
animarnos. Y para los que hemos estado aquí
por mucho tiempo y conocimos a los hermanos, duele. Duele
no verlos aquí con nosotros otra vez. Duele no tener el compañerismo
que ellos antes nos dieron. Y es difícil ver a hermanos dejar
de ser fieles a la iglesia y de animarnos y de servir al Señor
con nosotros. Entonces, Vemos que para poder
ser una bendición y ser fieles, tenemos que amar a nuestra familia
en Cristo más que el mundo que está alrededor, más que nuestra
propia comodidad o a la aceptación de otros. Pero vemos a otra persona
que también se mostró infiel en versículo 14. y nos dice Alejandro,
el caldero me ha causado muchos males. El Señor le pague conforme
a sus hechos. Guárdate tú también de él, pues
en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras. Otras. Nosotros no sabemos nada más
de Alejandro. Algunos piensan que a lo mejor
fue el mismo Alejandro que menciona al final de capítulo 1, cuando
dice allí en la primera de Timoteo, en primera Timoteo 1 versículo
20, cuando habla de personas que han naufragado en cuanto
a la fe, de los cuales son Imeneo y Alejandro, a quienes entregué
a Satanás para que aprendan a no blasfemar. A lo mejor fueron
ellos. fue él a la misma persona, pero no sabemos. Como menciona
aquí que es un calderero y no menciona eso en primera Timoteo,
a lo mejor está diciendo eso es otro Alejandro, pero no sabemos. Pero lo que sí sabemos es que
ese Alejandro no solamente dejó a Pablo, pero causó muchos problemas
para Pablo. Algunos piensan, como dice ahí,
que hizo muchos males, que a lo mejor fue Alejandro quien le
había entregado a los romanos. Recuerda, de lo que sabemos,
al final de hechos, Pablo está en Roma como prisionero. Pero
parece, por lo que leemos en las otras escrituras, que fue
libertad. Y fue y viajó un poco más, a
España u otros lugares. Y entonces fue capturado y arrestado
otra vez. Y ya es donde está escribiendo
el Segundo de Timoteo. Y a lo mejor fue Alejandro. A
lo mejor antes había sido un amigo, un fiel hermano en la
iglesia, pero por causa del dinero o algo más había entregado a
Pablo para ser arrestado. A lo mejor solamente había hablado
mal de Pablo en el ministerio. A lo mejor había hecho otras
cosas. No sabemos exactamente lo que había pasado, pero lo
que sí sabemos es que Alejandro causó tantos problemas que Pablo
dice a Timoteo, mira, tienes que tener mucho cuidado con él. porque él va a causar muchos
problemas. Es triste que muchos no solamente
no son fieles por amor del mundo, también algunos son fieles no
porque dejan la iglesia, pero porque parece que solamente causan
problemas para otros. A lo mejor es por chismes. Y muchas veces hay personas que
solamente les encanta hablar mal de otras personas en la iglesia
y criticar todo lo que están haciendo, lo que no están haciendo.
Y por esa causa, muchas veces causan división y problemas en
la iglesia. A lo mejor es por causa de ira
o enojo, amor por amargura, que esa persona hizo algo o no hizo
algo, y por eso yo no voy a hablar con ellos, y no voy a orar por
ellos, y voy a tener amargura en contra de ellos. A lo mejor
por otras cosas, solamente nuestro orgullo a veces causa muchos
problemas, egoísmo, tantas otras cosas que causa división, que
daña a otras personas y no solamente somos infieles en dejarles, pero
a veces somos infieles en dañarles en vez de ser de bendición. Y
tenemos que ver que la familia en Cristo es de suma importancia. Y cuando somos fieles en amar
a otros más que el mundo, más que nuestra comunidad, que somos
fieles en apoyar en vez de criticar y dañar a otros como Alejandro,
entonces podemos ser de gran bendición para los que están
alrededor. podemos ser de mucha bendición para la iglesia. Yo
puedo pensar en cada uno de ustedes y muchas personas en el pasado,
pero una familia que siempre viene a mi mente que todos ustedes
conocen es la familia Cimentat. Fue la primera familia que estuvo
aquí en la iglesia y han sido fieles a través de los años.
Muchos tiempos ya tienen que pasar allí en Arizona ayudando
a la madre de Estela, pero siempre cuando están aquí son fieles.
Siempre son fieles no solamente en estar aquí, pero en animar
a otros. Yo recuerdo cuando nació mi hermanito
Felipe. Eso fue hace ya. Muchos años,
30 años, ya 35 años, ni sé cuántos. Que Mi padre fue con mi madre al
hospital, pero ya éramos cuatro niños no muy tranquilos. La familia Cemental ofreció guardar
a todos los cuatro mientras que mi familia fue al hospital. Mi
hermanito nació en en el 23 de diciembre, entonces fue el tiempo
de Navidad y obviamente ellos tenían muchas otras cosas para
hacer dos días antes de Navidad con sus hijos y con su familia,
pero sacrificaron su tiempo para cuidar sé de nosotros y tener
que tener mucha paciencia con los cuatro de nosotros. En verdad,
es uno de mis mejores recuerdos recordando pasar esa noche con
la familia cimental. En todos los años, la hermana
fue mi maestra de la Escuela Dominical por muchos años. Yo
recuerdo muchos días saliendo con el hermano cimental a tocar
puertas y evangelizar. Él me enseñó mucho de cómo explicar
el evangelio a otros y el amor por el Señor. Y cuando las personas
son fieles, cuando hermanos son fieles a la iglesia, son de bendición
para todos. Una de las razones por las que
yo estoy sirviendo al Señor es por causa de los hermanos fieles
de esta iglesia. Muchos de ustedes que están sentados
aquí. Vemos que la fidelidad a nuestra familia es una bendición
grande. Cuando no son fieles, como Alejandro
y Demas, por causa del amor del mundo, por causa de maltratar
a otros, causan muchos problemas y dolores. También podría contarle
tristemente de muchos hermanos que por un tiempo fueron fieles,
pero por amor del mundo, por criticar a otros, han causado
muchos dolores a otros en la iglesia. Y todavía tenemos esas
cicatrices de esos hermanos que tristemente dejaron de servir
al Señor y no fueron fieles. Pero gracias a Dios por ustedes
y que oremos los unos por los otros, que seguimos fieles en
animarnos los unos a los otros, en servir a los unos a los otros.
Porque cuando somos fieles a nuestra familia en Cristo, podemos ser
de mucha bendición y ser usados grandemente por el Señor. Una de las bendiciones más grandes
de Dios es nuestra familia en Cristo. Y es una bendición grande
cuando somos fieles a nuestra familia. Pero siguiendo leyendo
aquí en 1 Timoteo 4, regresando ahí a versículo 10, después de
hablar de Demas, dice al final ahí, Crescente fue a Galacia
y Tito a Dalmacia. Entonces, versículo 11, solo
Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo
porque me es útil para el ministerio. A Tíquico lo envié a Éfeso. A más luego, al final del capítulo,
en versículo 19, dice, Vemos aquí a varios diferentes
hermanos que ya por muchas diferentes razones no están con Pablo. Antes eran amigos, fieles ministros
de Pablo, pero ya no están con él. Vimos a Demas y Alejandro
que ya no están con él, pero por razones no tan buenas, por
no mantenerse fiel al Señor. Pero esos otros hermanos, cada
uno de ellos no están con Pablo, no por su falta de fidelidad,
pero simplemente porque Dios tenía otros planes para ellos.
Vemos aquí primeramente, otra vez en el siglo X, bien menciona
a Crescente y Tito. Parece que esos dos hermanos,
Dios solamente tenía otros ministerios en otros lugares para ellos.
Y Dios les llamó a ir a otros lugares. Por un tiempo estaban
con Pablo, sirviendo con Pablo, pero ya Dios tenía otros ministerios
para ellos. Lo mismo con Tíquico, que Pablo
envió a Éfeso. Algunos piensan que él iba a
tomar el lugar de Timoteo. Como menciona al principio, él
quería que Timoteo viniese para estar con Pablo. Algunos creen
que típico fue el reemplazo para pastorear la iglesia en Éfaso.
No sabemos, pero es posible. Entonces, a veces hay hermanos
en la iglesia, pero no siempre van a estar aquí. Y la segunda
cosa que vemos es no solamente es una bendición cuando somos
fieles a nuestra familia, pero también es una bendición cuando
aprovechamos el tiempo con nuestra familia. Tenemos que reconocer
que somos una familia en Cristo, pero no siempre vamos a estar
juntos. A veces, tristemente, es por falta de fidelidad de
otros hermanos que dejan al Señor. Pero a veces no es por eso. Solamente
es porque Dios tiene otros planes para ellos. Y primeramente vemos
que algunos es porque tiene otros ministerios. Pienso más recientemente
en personas como Marcio, que creció aquí un poco en la iglesia
y ya Dios le ha llamado para ser un ministro ahí en Minnesota. Igual con Francisco ahí en Wisconsin. Y pienso en muchos hermanos que
antes estaban aquí. Pienso en Yo puedo hablar de
muchas diferentes personas que algunos ya no conocen porque
fue hace mucho tiempo. La hermana García acaba de mencionar
la familia Ramírez, que Dios ya ha llamado acá en el sur.
Pienso en la familia Alcocer. Sus hijos fueron muy amigos de
mí y ellos también están lejos. Pienso en la familia Velázquez,
que ya está ahí al sur, en California. La familia Shapiama, David y
Silvia, que ya están en Perú. Cada una de esas personas, de
lo que yo sé, están sirviendo al Señor fielmente. Pero tristemente,
ya no puedo tener compañerismo con ellos. El tiempo que pude
tener compañerismo con ellos tanto ya ha pasado. Y si no disfruté
de ese tiempo, si no me aproveché de ese tiempo, ya no tengo esa
oportunidad. Lo mismo a veces nos puede ir
a otros ministerios. Habla allí en versículo 20 de
Trófimo. Trófimo dice que era enfermo.
Algunos por enfermedad y tristemente por muerte ya no están con nosotros. Sabemos recientemente de la mano
de Elber. Ya no podemos disfrutar de comunión
con Él como antes. Y si no aprovechamos del tiempo
que tuvimos con Él, ya tenemos que esperar para estar en el
cielo para aprovecharnos de esa comunión. Yo puedo hablar de
muchos más. Recientemente la hermana Esther
y otros. Cuando yo era joven, el hijo
de los hermanos Velázquez, Oscar, y muchos otros que ya han ido
delante de nosotros y por causa de la muerte ya no podemos disfrutar
de la comunión con ellos. Pensamos también en Mi habla
y en versículo 19 de Prisca y Aquila y la casa de un escífero. Ellos
no se mudaron. Ellos quedaron. Estaban y Pablo
tenía que dejarles a ellos. Yo pienso en diferentes lugares
donde he podido servir cuando estaba en Caliudes Sur por seis
años. Ahí estaba en una iglesia y fue
un tiempo muy dulce con la familia que tenía ahí en Cristo. Pero
ya solo tenía esos seis años y ya Dios me llamó otra vez para
acá. A veces, por tiempos más cortos, pasé varios veranos en
México y sirviendo con una iglesia en Cuernavaca y hablando en un
complemento allí. Fueron tiempos muy dulces, pero
ya tenía que venir para acá para seguir sirviendo al Señor. Tenemos
que reconocer que, hermanos, no siempre vamos a estar juntos
todos. Y tenemos que aprovecharnos del
tiempo que tenemos juntos. Tenemos que reconocer que no
todos van a estar aquí siempre. Algunos de ustedes a lo mejor
en unos años van a mudarse a otro lugar o Dios va a llamarles a
otro ministerio y no vamos a estar juntos siempre. Entonces tenemos
que dar gracias al Señor por el tiempo que tenemos juntos
y aprovecharnos de ese tiempo con nuestra familia. Este año
vamos a tratar, vamos a ver si funciona o no, vamos a tratar
de ir al campamento en julio. He querido hacer eso por muchos
años porque por los que han estado aquí recuerdan de los campamentos
que antes hacíamos. Y por los que fuimos, a lo mejor
los nuevos han escuchado a los viejos nosotros hablar de esos
días. Fue de mucha bendición. ¿Y por
qué? Porque nosotros pudimos apartarnos no solamente por una
hora, pero por dos o tres días enteros y solamente estar juntos. 24 horas al día, escuchando a
los hermanos roncar al lado de mí, pasando tiempo juntos. Fue de mucha bendición porque
pudimos aprovecharnos de un tiempo de compañerismo. Lo mismo lo
hicimos este verano con los varones. Y aunque fue solamente una noche,
nos aprovechamos. Algunos se aprovecharon y no
dormieron y pasaron toda la noche ahí juntos. ¿Verdad? ¿Y qué bendición
es poder pasar tiempo juntos? Y debemos aprovecharnos de las
oportunidades que tenemos. Yo sé que no siempre podemos
estar en cada servicio de la iglesia por causa de la salud,
por causa del trabajo. Necesitamos a veces hacer otras
cosas y no podemos. Pero cuando tenemos la oportunidad,
Que tratemos de estar en la iglesia cuando podemos y cuando podemos
ir a reuniones especiales de oración, otras cosas. Que aprovechemos
esas oportunidades. Que nos invitemos los unos a
los otros a comer o a tomar un café y solamente orar juntos
y animarnos. Necesitamos ese tiempo juntos.
Y no sabemos cuánto tiempo tenemos juntos. No sabemos si Dios nos
llama a otro lugar o Dios nos llama a estar con Él en la gloria.
Entonces, que aprovechemos esos tiempos de compañerismo juntos
para la honra y la gloria del Señor. En primera edad en los
licencias, hablé de eso hace unos años cuando empecé el estudio
en primera edad en los licencias. Capítulo 2, vemos que Pablo otra
vez habla de eso en versículo 17, y dice, Pero nosotros, hermanos,
separados de vosotros por un poco de tiempo, de vista, pero
no de corazón, tanto más procuramos con mucho deseo ver vuestro rostro,
por lo cual quisimos ir a vosotros. Dijo Pablo ciertamente una y
otra vez, pero Satanás nos estorbó. Porque ¿cuál es nuestra esperanza
o gozo o corona de que me gloríe? ¿No lo sois vosotros delante
de nuestro Señor Jesucristo en su venida? Vosotros sois nuestra
gloria y gozo. Una de las bendiciones más grandes
de Dios es nuestra familia en Cristo. Entonces aprovechemos
de las oportunidades que tenemos para pasar tiempo juntos, para
animarnos y orar los unos por los otros, porque no siempre
vamos a tener esas oportunidades. Entonces, es una bendición cuando
somos fieles a nuestra familia. Es una bendición cuando aprovechamos
el tiempo con nuestra familia. Y entonces, regresando a 1 Timoteo
4, versículo 9, dice Pablo, procura venir pronto a verme. Él está hablando aquí a Timoteo
y aunque Pablo era un cristiano muy maduro, era un apóstol usado
por el Señor grandemente, todavía necesitaba ánimo de otros cristianos.
Y por eso dice a Timoteo, por favor, lo más antes posible venga
a verme. Necesito estar contigo. Necesito tu ánimo. Necesito tu
consuelo en ese tiempo de tanta dificultad. Recuerda, estaba
a punto de morir. Y dice, en ese tiempo de necesidad,
lo que más necesito es estar con otros cristianos. Necesito
la presencia de Timoteo. En el versículo 11 dice lo mismo
de Lucas, dice solo Lucas está conmigo. Lucas, el mismo que
escribió el evangelio de Lucas, el libro de los hechos y vemos
en el libro de los hechos que especialmente en la segunda parte
de la vida de Pablo, casi siempre Lucas estaba con Pablo. siempre
viajando con él, siempre animándole. Algunos piensan que como Pablo
tenía muchas necesidades físicas y Lucas era médico, que siempre
estaba cuidando de él físicamente. Y es una bendición tener a esos
hermanos con nosotros. Entonces, no solamente es una
bendición cuando Somos fieles a nuestra familia cuando aprovechamos
el tiempo con nuestra familia. Pero es una bendición cuando
ayudemos a nuestra familia en tiempos de dificultad. Cuando
ayudemos a nuestra familia en tiempos de dificultad, animándonos
mutuamente. Pero en versículo 11 habla de
otra persona. Dice, toma a Marcos y tráele
contigo porque me es útil para el ministerio. Marcos, me encanta
Marcos porque fue una persona como nosotras, no siempre perfecto. Si mira en Hechos capítulo 15,
nos habla un poco más de Marcos. Hechos 15, él fue un primo, sobrino
de Bernabé. Y Bernabé y Pablo llevan a Marcos
en su viaje misionero, pero a la mitad del viaje, Marcos los deja
y regresa a su casa. Y entonces, cuando regresan y
ya empiezan su segundo viaje misionero, Bernabé dice, vamos
a llevar otra vez a Marcos. Y vemos lo que pasa. en Hechos
15, versículo 37. Y si Hernábez quería que llevasen
consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos. pero
a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado
de ellos desde Panfilia y no había ido con ellos a la obra.
Y hubo tal desacuerdo entre ellos que se separaron el uno del otro,
Bernabé tomando a Marcos navegó a Chipre, y Pablo escogiendo
a Silas salió encomendado por los hermanos a la gracia del
Señor. Entonces Marcos había sido infiel,
débil. No sabemos exactamente qué pasó
y dejó a Pablo y Bernabé. Y la segunda vez cuando Bernabé
quería llevarlo, Pablo dijo no. Y era tan firme en su no que
se dividió de Bernabé porque dijo tú puedes llevar a Marcos,
pero yo no voy contigo porque yo no confío en él. Nos va a
dejar otra vez. Quién sabe. Pero ya que dice
Pablo, en 2 Timoteo 4 dice trae a Marcos la misma persona que
antes Pablo dijo tú yo no voy a ir no quiero que Marcos vaya
conmigo de tanto que no si tú vas a llevar a Marcos no voy
a ir contigo no quería nada que ver con Marcos y ya dice trae
a Marcos contigo porque me es útil para el ministerio Había
visto a Dios fortalecer a Marcos y cambiar a Marcos. Y ya en vez
de rechazarle y no querer nada que ver con él, él dice específicamente,
una de las personas que más quiero que estén conmigo en mi tiempo
de necesidad es Marcos. Que bendición ver como el Señor
cambia a las personas. Es un ánimo y por eso necesitamos
la familia en Cristo. Aún cuando hermanos no son fieles
y fallan al Señor, necesitan a nosotros para venir a su lado
y decir, está bien, el Señor, perdón, el Señor todavía puede
usarte. Y a veces esas personas que cayeron
y fallaron al Señor llegan a ser una de las personas más usados
por el Señor. Y gracias a Dios por el perdón
que Pablo da a Marcos y gracias a Dios por la manera que Dios
puede restaurarnos y usarnos. Y una de las razones por qué
hace eso es porque personas como Bernadette siguen animando, siguen
teniendo confianza aun cuando fallamos y viene a nuestro lado.
Y eso es lo que nosotros necesitamos. Necesitamos a personas que vienen
a nuestro lado cuando caemos y necesitamos ser esas personas
que vienen al lado de otras personas cuando se desaniman, cuando caen,
cuando se alejan del Señor. Y decimos Dios todavía puede
usarte. Regresa al Señor. Él quiere usarte. Él quiere bendecirte. Versículo
13 dice, hablando otra vez a Timoteo, trae cuando vengas el capote
que dejé en Troas, en casa de Carpo, y los libros, mayormente
los pergaminos. Vemos otra vez, es una bendición
cuando ayudamos a nuestra familia en tiempos de dificultad, animando
a nuestra familia, como Timoteo iba a hacer con Pablo, olvidando
del pecado pasado, animando a los que han caído, pero también ayudando
con necesidades físicas. Pablo era humano. Estaba en una
prisión y habla luego al final que quería, en versículo 21,
procura venir antes del invierno. Pronto iba a venir el invierno
y Pablo tenía frío. y necesitaba su abrigo, su capote. Y dice, por favor, tráeme eso
porque tengo frío y necesito, yo no puedo salir. Yo no, parece
que no tenía dinero para comprar un abrigo. Y dice, por favor,
tráeme eso porque necesito eso. Y también necesito algo para
leer. No sabemos exactamente qué era.
Probablemente, por lo menos, algunos de esos libros eran el
Antiguo Testamento, la Palabra de Dios. A lo mejor aún eran
algunos de los evangelios que a lo mejor ya se habían escrito.
No sabemos. A lo mejor eran solamente otros
libros. Sabemos que él leo desde muchas
diferentes cosas. Habla de poetas y otras cosas
que leo. Pero él quería algo para leer,
para poder pasar el tiempo y seguir aprendiendo y creciendo. Y él
no podía agarrar esas cosas. No tenía una manera para tenerlo
y necesitaba otro para traerle esas necesidades. Y a veces nuestra
familia necesitamos ayudar a los que están en la ciudad por suplir
sus necesidades físicas. por traer comida a los enfermos,
por visitar a los ancianos, por medio de a lo mejor dar una ofrenda
a los que están en necesidad o ayudar con sus necesidades
físicas y ser una bendición de esa manera cuando están en dificultad. Y finalmente en el siglo 18 dice
y el perdón. Versículo 22 dice y el Señor
Jesucristo esté con tu espíritu. La gracia sea con vosotros. Amé. ¿Por qué es de tanta bendición
la familia de Cristo? Porque son instrumentos de la
gracia de Dios. Y en verdad, no es nosotros. Nosotros sabemos que cada uno
de nosotros somos fallados. Cada uno de nosotros a veces
no decimos la cosa correcta. A veces no siempre hacemos lo
que debemos hacer. Pero aún nosotros podemos ser
usados porque Cristo está obrando por medio de nosotros. Y Pablo
ora y dice a Timoteo, todo lo que necesitamos es la gracia
de Dios. Y una de las maneras que podemos tener esa gracia
es cuando nuestra familia en Cristo nos ayuda en tiempos de
dificultad y somos los instrumentos de Dios en esos tiempos de necesidad. Vemos eso con la iglesia en Filipenses. En Filipenses capítulo 4 dice
en el versículo 10, En gran manera me gocé en el Señor, de que ya
al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí. de lo cual también
estaba en solicitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo
digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera
que sea mi situación. En el siglo XIV, sin embargo,
bien hiciste sin participar conmigo en mi tribulación. Y sabéis también
vosotros, o filipenses, que al principio de la predicación del
Evangelio, Cuando partí de Macedonia, ninguna iglesia participó conmigo
en razón de dar y recibir, sino vosotros solos. Pues a una tesalónica
me enviasteis una y otra vez para mis necesidades. No es que
busque dádivas, sino que busco fruto que abunda en vuestra cuenta. Pero todo lo he recibido y tengo
abundancia. Estoy lleno habiendo recibido
de Epafrodito lo que enviaste, solor fragante. Sacrificio aceptado,
agradable a Dios. Mi Dios pues suplirá todo lo
que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. Al Dios y Padre nuestro sea gloria
por los siglos de los siglos. Amén. Es interesante, muchos
leen en el siglo XIX, mi Dios pues suplirá todo lo que falta.
Y dicen, no importa lo que hago en la vida, Dios tiene que darme
todo lo que quiero. Pero que es el contexto aquí?
El contexto es que la iglesia en Filipos habían dado a Pablo,
sacrificado para Pablo. Y Pablo dice, como ustedes sacrifican
para otros, Dios va a suplir lo que necesitas. Entonces vemos
que tenían un corazón para ayudar, para servir a Pablo en ese capítulo
de una manera financiera, físicamente. Entonces, una de las bendiciones
más grandes de Dios es la familia en Cristo. La pregunta para nosotros
esta noche es, ¿En verdad estamos siendo fieles o somos como demás? Como Alejandro que en vez de
animar a otros y ser fieles en servir a otros, amamos más a
nuestra comodidad, al mundo, o causamos más problemas que
somos de ayuda. Tenemos que pedir al Señor a
ayudarnos a ser fieles a la familia que Dios nos ha dado, en servir
los unos a los otros. Tenemos que aprovecharnos del
tiempo que tenemos juntos. No sabemos cuánto tiempo tenemos
juntos. No sabemos que Dios nos va a
llamar a nosotros a otro lugar o si va a llamar a otros a otro
lugar. Entonces aprovechemos del tiempo
que tenemos juntos. Es una bendición poder pasar
tiempo con otros hermanos y ayudemos los unos a los otros, especialmente
cuando hay necesidad. Que seamos instrumentos de la
gracia de Dios para su honra y su gloria. Oremos. Padre, gracias por tu palabra.
Gracias por la familia que tenemos en Cristo. Gracias porque como
cualquier familia saludable, siempre, por la gracia de Dios,
estamos añadiendo nuevos miembros a la familia. Y es de tanta bendición
ver a nuevos miembros venir. Pero ayúdanos a siempre darte
a ti gracias por la familia que nos has dado. y poder disfrutar
de la bendición que viene por medio de estar con nuestra familia
y también buscar maneras para ser de bendición a nuestra familia
en Cristo. En nombre de Cristo pedimos estas
cosas. Vamos a terminar cantando, gracias
Dios por tu salvación. Siempre si usted necesita oración,
si tiene cualquier pregunta, siempre estamos aquí para servirles.
Vamos a ponerles de pie y quedarnos a despedirnos. Gracias, Dios,
por tu salvación. Gracias, Dios, por tu bendición. Gracias, Dios, por darme en Jesús
la vida eterna, perdón y luz. Señoras y señores, los hermanos
están despidos.
Compañeros fieles
Series Epistolas Pastorales
| Sermon ID | 11623421587694 |
| Duration | 38:19 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | 2 Timothy 4:9-22 |
| Language | Spanish |
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