i Muy bien, entonces vamos a comenzar
nuestra escuela dominical. Vamos a estar de pie y vamos
a orar al Señor, por favor. Padre bueno y Dios, tú que moras
en las alturas de los cielos, en esta mañana nosotros te alabamos,
te bendecimos, te glorificamos, te damos las gracias, Señor,
porque una vez más nos das esta oportunidad a nosotros que somos
tus hijos de estar aquí reunidos en tu nombre para así participar
de esta hermosa escuela dominical. Es hermosa, Señor, porque hemos
de aprender de tu palabra, porque hemos de ser edificados, desafiados,
fortalecidos y animados, Señor. como tu mano, tu palabra. Te
suplicamos, Padre, que nuestros corazones, nuestros sentidos
estén atentos, Señor, a participar y escuchar estas enseñanzas que
se han preparado para nuestra edificación. Padre, que no haya
ningún estorbo que nos impida de una manera eficaz recibir
estas enseñanzas para ponerla por obra. Gracias te damos también
porque en este día tú nos has concedido ese hermoso privilegio
de congregarnos, de tener una iglesia local donde reunirnos,
donde desarrollar, poner a producir los dones y los talentos que
tú nos has dado, Señor. Gracias te damos por ello. Señor,
estamos en tus manos. Permítenos también, Señor, ser
instrumentos para que muchas otras iglesias y locales puedan
ser establecidas en nuestro país, iglesias bíblicas, cristocéntricas,
iglesias donde se predique el Evangelio puro y sin mácula que
hemos recibido, Señor. Que nosotros seamos esos instrumentos,
te los suplicamos, Padre, que estos dones que tú has puesto,
que tú nos has dado, pues podamos ponerlo a producir, Señor, y
así podamos contribuir, podamos contribuir a lo que es el avance
de tu reino aquí en la tierra, especialmente aquí en República
Dominicana. Señor, esto te lo pedimos en
el nombre de Cristo Jesús, nuestro Salvador. Amén y Amén. Bien, mis hermanos, en esta mañana
nosotros vamos a comenzar una nueva serie de estudios vamos
a estar hablando acerca de la iglesia local la iglesia local
nosotros como iglesia local y en esta mañana nosotros vamos a
tener el capítulo 1 de este libro que se llama así Lamentablemente
no lo pude conseguir. Solamente está en formato Kindle.
Aquí no lo venden. Así que si a alguien le interesaría,
pues tiene un pequeño costo para tenerlo de formato electrónico
en sus dispositivos. Si no, pues anímense y participen
con libertad y con preguntas. para que no queden dudas en su
corazón y así usted pueda entonces también ser edificado acerca
de lo que es la iglesia local. La importancia que reviste la
iglesia local, que muchas veces ha sido subestimada por muchos,
incluso personas que se hacen llamar creyentes, no le dan la
importancia debida a lo que es la iglesia local. Y eso es lo
que yo quiero enfatizar. Desde la óptica, claro está,
de lo que es una iglesia local presbiteriana, con un sistema
de gobierno presbiteriano. Porque esa es nuestra forma de
gobierno, que con el favor de Dios ya podremos darle forma
completa a partir del año que viene. Entonces, yo quiero invitarles
a que busquemos en nuestras Biblias el libro de Efesios, la carta,
Efesios capítulo 1, vamos a leer desde el verso 15 hasta el verso
23. Efesios 1, versos 15 al 23, página 1201. de nuestras Biblias, versión
nueva Biblia de las Américas. Dice así la palabra del Señor. Por esta razón, también yo, habiendo
oído de la fe en el Señor Jesús que hay entre ustedes y de su
amor por todos los santos, no ceso de dar gracias por ustedes
mencionándolos en mis oraciones, pido que el Dios de nuestro Señor
Jesucristo, el Padre de Gloria, les dé espíritu de sabiduría
y de revelación en un mejor conocimiento de Él. Mi oración es que los
ojos de su corazón le sean iluminados para que sepan cuál es la esperanza
de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de
su herencia en los santos y cuál es la extraordinaria grandeza
de su poder para con nosotros los que creemos conforme a la
eficacia de la fuerza de su poder. Ese poder obró en Cristo cuando
lo resucitó de entre los muertos y lo sentó a su diestra en los
lugares celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad,
poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no sólo en este
siglo, sino también en el venidero. y todo lo sometió bajo sus pies
y a él lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en
todo. Verso 23, 22 y 23. Y todo lo sometió bajo sus pies
y a él lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia.
la cual es su cuerpo, la plenitud de aquel que lo llena todo en
todo. Cabeza de la iglesia y cuerpo
de Cristo. ¿Quién es Cristo y la iglesia? Empezamos, como les dije hoy,
una nueva serie de lecciones y debido a que una de nuestras
tareas como iglesia es la de ser iglesia, debemos saber lo
que es la iglesia. Si una de nuestras principales
tareas es ser iglesia, nosotros debemos de saber lo que es la
iglesia. La Biblia contiene mucha información
sobre el asunto y sobre la base de ella los teólogos han escrito
mucho y grandes tomos, grandes libros sobre la iglesia y todos
esos libros son dignos de ser leídos Pero en estos estudios,
en estas lecciones que vamos a tener acá a partir del día
de hoy, pues no vamos a hacer un estudio tan profundo, ni tampoco
vamos a hacer un estudio exhaustivo del tema, sino que lo que buscamos
es hablar acerca de la Iglesia local, o sea, la manifestación
de la Iglesia en esas congregaciones particulares, a fin de que podamos
poner en práctica lo que aprendamos de este estudio. La manifestación
de la Iglesia en congregaciones particulares, es decir, esta
Iglesia local. ¿Cómo debe de funcionar esta
Iglesia local? ¿Cuál debe de ser nuestras demandas
como Iglesia local con respecto a cada uno de nosotros como parte
de la Iglesia local? La base de nuestro estudio es
la Biblia, claro está, siempre estudiamos la Biblia. Lo que
ella nos dice es la autoridad máxima en asuntos de fe y de
conducta. Nosotros no tenemos opción para
añadirle ni quitarle nada a la Palabra de Dios, porque precisamente
ella es Palabra de Dios. Entonces Dios mismo nos habla
y nos instruye en la Palabra. Ella es nuestra guía. y como
iglesia estamos en proceso ya de constituirnos como iglesia
presbiteriana desde que comenzamos este proceso nosotros hemos dicho
que creemos y que hemos adoptado como nuestros lo que son los
credos esos credos que también se utilizan por muchas iglesias
porque este libro no es parte de la denominación pero viene
de una denominación presbiteriana esos credos que nosotros encontramos
en las primeras hojas de estos ignarios que en otras ocasiones
nosotros hemos leído. Ahí tenemos lo que es el credo
de los apóstoles, el credo de Niceno, el credo de Calcedonia
y también el credo de Atanasio. Entonces creemos esto porque
entendemos que allí se resumen las grandes verdades del cristianismo
que trascienden los siglos. que no solamente es algo que
se escribió en un momento y fue de importancia en aquel momento,
sino que todavía en el siglo XXI sigue siendo de importancia. Y también nosotros creemos lo
que es la confesión de fe, que es lo que le da forma a las doctrinas
que sostienen nuestra iglesia, como la confesión de fe de Westminster
y sus catecismos mayor y menor, del cual siempre leemos una porción
cada domingo en el culto de esta confesión de fe y de
estos catecismos. ¿Por qué creemos esto? Porque
entendemos que estos credos y esta confesión de fe resumen las enseñanzas
de las Escrituras. Y aunque ellos no están al mismo
nivel de la Biblia, ni son del mismo valor, no están al mismo
nivel de la Biblia, ni son del mismo valor, pues son dignos
de guiar nuestros pensamientos a través de estos catecismos,
confesión y credos. Amen. Nosotros también utilizamos lo
que es el libro de orden, que es un convenio entre las iglesias
de cómo nos vamos a gobernar. Eso ustedes no lo conocen, pero
yo, como parte de mis estudios, tuve que leerlo por completo,
estudiarlo, participar de una serie de lecciones impartidas
por uno de los pastores de la denominación, y representa este
libro de orden lo que es el concepto presbiteriano del gobierno de
la iglesia. Es precisamente un convenio,
no tiene autoridad, la misma autoridad de la Biblia, tampoco
tiene la misma autoridad de los credos, pero sí representa nuestra
solemne palabra que nosotros hemos empeñado en convenio con
otras iglesias. Eso comenzó en el momento en
el cual yo vine a estar bajo cuidado de la denominación en
octubre del 2016, que fue reafirmado cuando fui licenciado como ministro
del Evangelio en octubre del 2021 y que llegará ya a su completa,
vamos a decir, finalización en, si Dios quiere, en enero de este
año cuando la iglesia sea constituida y ya yo sea también reciba lo
que son las credenciales como ministro ordenado de la denominación. Entonces este libro de orden
pues representa la experiencia de la historia y la sabiduría
de nuestros hermanos y por esa razón lo tomamos muy en serio,
es lo que rige, lo que gobierna a las diferentes iglesias que
pertenecen a esa denominación. Pero vamos a entrar en materia,
vamos a hablar de lo que es la iglesia local, la iglesia local
nos referimos a nosotros, la iglesia local es una institución
especial del Dios Todopoderoso, es una institución especial del
Dios Todopoderoso que ha creado en medio de este mundo perverso
y rebelde ha creado a esta institución para que esta institución glorifique
a nuestro Redentor y Señor Jesucristo. Ese es el objetivo de esa iglesia
local, Dios la ha creado. La iglesia local no es una invención
humana, fue creada por Dios con el objetivo de que en medio de
una generación maligna y perversa esa iglesia, esa institución
glorifique a Dios. Las iglesias no se crean a sí
mismos, son producto de la palabra de Dios, la Biblia. Entonces,
como es producto de la palabra de Dios, pues es menester que
haya palabra para que haya iglesia. Donde no hay palabra, no hay
iglesia. Donde hubo palabra, hubo una
iglesia, pero no necesariamente tiene que seguir siendo una iglesia. El mundo sigue a Satanás, eso
lo sabemos, ¿verdad? Usted lo sabía que el mundo sigue
a Satanás. La maldad, la influencia, la perversidad de Satanás se
ve manifestada en esas influencias que siguen todas las instituciones
humanas, de todo tipo, toda institución humana. Pero, la Iglesia que
es obra de Dios y que existe para glorificar a Jesucristo
pues como tal es llamada a marcar la diferencia y como institución
debe de velar para que los que están dentro de esa institución
pues sean personas que vivan acordes con el Evangelio, es
necesario eso, pero no todas las veces En esa iglesia local
va a haber esa actitud de que se viva acorde al evangelio,
que las personas vivan acorde al evangelio y en ocasiones podría
darse el caso de que esa iglesia pierda la esencia, la razón de
su existencia acá en la tierra. Entonces, ¿por qué? Bueno, porque
la iglesia vive, habita y convive en un medio hostil y adverso
del evangelio. y cuando los líderes de la iglesia
no se preocupan para mantener lo más posible la integridad
espiritual de sus miembros, si los líderes de la iglesia no
están vigilantes, pues como la iglesia está compuesta por personas
que están en el mundo, aunque no son llamados a ser del mundo,
pues puede darse el caso de que en un momento dado la corrupción
del mundo se infiltre dentro de la Iglesia, aunque eso no
debería de ser una constante. Pero se dan esos casos, se dan
esos casos. Y eso se da por diversas razones,
o porque los líderes perdieron la visión, la misión que tenían,
el llamado que Dios había puesto sobre ellos, o porque esos líderes
no fueron real y efectivamente capacitados teológicamente hablando
en la palabra para que pudieran discernir la verdad del error.
o porque fueron personas que fueron llamadas, instaladas a
puestos en los cuales ellos todavía no estaban preparados porque
eran personas inmaduras, eran neófitos. Y todos esos casos
se dan y se han dado en la historia de la iglesia y se seguirán dando
mientras estemos en esta tierra. Pero nosotros como parte de una
iglesia local tenemos que abogar para que eso no se dé en esa
iglesia local donde yo soy miembro. Tengo que abogar por eso. Tengo
que luchar, tengo que pelear por eso. Constantemente, porque
no es algo como que hoy luché y ya no voy a tener que volver
a luchar por eso porque ya la iglesia no va a recibir infiltraciones
del mundo. No, siempre va a haber esas batallas
hasta el fin del tiempo. Entonces siempre tenemos que
velar por ello. Y la mejor forma en que nosotros podemos velar
por ello es a través, claro está, de la oración, conocer la Palabra,
estudiar la Palabra y ante todo siempre ser guiados
por esa Palabra, por esas enseñanzas que encontramos en la Palabra,
porque no solamente es conocerla, sino que también esa Palabra
pueda irnos cambiando, irnos moldeando y también ir cambiando
y moldeando a todos los que forman parte de esa Iglesia local. Entonces,
para nosotros entender a la Iglesia tenemos que considerar dos cosas. En primer lugar, que es una creación
especial de Dios. Eso es lo primero, fue creado
por Dios. Y en segundo lugar, que habita la Iglesia en un ambiente
hostil. Tenemos que comenzar por allí.
Es una creación de Dios la Iglesia, no fue una invención humana.
Eso es lo primero. Y lo segundo, la Iglesia habita
en un mundo hostil al Evangelio y a las cosas de la Iglesia.
Siempre le van a llevar la contraria. Cuando la Iglesia trata de ser
Iglesia, el mundo se va a oponer a esa Iglesia. ¿La Iglesia tiene
una misión que cumplir aquí en la Tierra? Si yo le hiciera esa
pregunta a ustedes, ¿qué respuesta ustedes me darían? ¿Cuál es la
misión de la Iglesia? Dígame, si usted pudiera resumirlo
en poca palabra, usted puede decir, no, yo estoy pensando
en varias cosas. Ok, pero si usted pudiera decir una de esas,
que es la más importante, ¿qué usted diría? ¿Dice Wendy? ¿Dice Wendy, predicar
el Evangelio? ¿Quién más dice eso o dice otra
cosa? ¿Quién dice? sí sí pero si se predica el evangelio
tiene que ser de sana doctrina porque si no predica el evangelio
si no es de sana doctrina no va a predicar el evangelio pero
vámonos a primera de pedro a dígame usted representar el reino de
dios aquí en la tierra muy bien es vámonos a primera de pedro
capítulo 2 verso 9 vamos conmigo primera de pedro capítulo 2 Verso 9. ¿Lo tiene? Dice así, página 1250. Pero ustedes son linaje escogido,
real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión
de Dios, a fin de que anuncien las virtudes de Aquel que los
llamó de las tinieblas a su luz admirable." Entonces, la misión
de la Iglesia es anunciar en la Tierra las virtudes de Aquel
que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable. Lo que decía
Wendy, en pocas palabras, predicar el Evangelio. Predicar el Evangelio. Los ángeles y los santos glorificados
lo hacen en el cielo, pero la iglesia tiene que realizar sus
quehaceres en la tierra. Los ángeles y santos glorificados.
Los santos glorificados son los que han muerto. Entonces los
ángeles y los santos glorificados siguen glorificando a Dios, anunciando
esas virtudes allá en el cielo, pero nosotros que todavía no
hemos sido glorificados, tenemos esa función aquí en la tierra.
Es aquí en la tierra donde nosotros, como Iglesia, tenemos que rendirle
al Señor culto y servicio, las dos cosas, culto y servicio. Y esos dos aspectos de la tarea
de la Iglesia, culto y servicio, están relacionados, pero no son
lo mismo y no debemos confundirlo. Sin embargo, ambos, culto y servicio
son encomendados a la iglesia aquí en la tierra. Amén. Entonces, tenemos un gran privilegio
y esto debería de maravillarnos a nosotros que el Señor nos ha
encomendado ese gran privilegio. Quizás cuando lleguemos allá
en la eternidad pues vamos a glorificar al Señor por ese privilegio que
nos ha dado en gratitud a Él. Pero mientras nosotros estemos
aquí en la tierra debemos de esforzarnos en lo más posible
de que cumplamos con ese encargo que el Señor nos ha puesto. Tenemos
que esforzarnos, rendirle culto y servicio a Él. Y para hacerlo
tenemos que vivir en obediencia a la palabra. Para yo rendirle
culto a Dios yo necesito saber qué es lo que a Dios le agrada,
no lo que a mí me agrada. No lo que a mí me gusta, es qué
es lo que Dios recibe como bueno y válido. Igual el servicio también. Por esa razón necesitamos saber
lo que la palabra de Dios dice y luego vivir en obediencia a
esa palabra. Si una iglesia descuida aquí
en la tierra, Este mandamiento de vivir en
la Palabra, de someternos a la Palabra, a las instrucciones
de la Palabra, ya sea por ignorancia o por desobediencia, no vamos
a cumplir con ese alto llamamiento de rendirle culto y servicio
a Dios como a Dios le agrada. Eso es lo que ha ocurrido en
muchas iglesias. Podemos decir que lo han hecho por ignorancia,
porque no conocen la Palabra, o por desobediencia, porque dicen,
no, eso no es bueno, no es bueno hacerlo así. pero nosotros como
iglesia local tenemos que esforzarnos en escudriñar las escrituras
para que así nosotros podamos conocer la mente de Dios en cuanto
a Él como Dios y lo que Él espera de cada uno de nosotros. Y también nosotros debemos de
entender que cada iglesia local es un instrumento especial, oiga
bien, es un instrumento especial para promover el reino de Cristo
en el mundo, como decía José Miguel. Nosotros somos los encargados
de dar a conocer y que este reino se expanda, crezca, se extienda, Cristo ya reina en los corazones
de aquellos que Él ha salvado. Nosotros como iglesia reformada
no creemos que Cristo va a reinar cuando Él venga. Él ya reina
ahora. Pero dice la palabra que nosotros
no vemos que todo dominio ha sido puesto bajo sus pies. Y
decimos, sí, es cierto, todavía todo dominio no ha sido puesto
bajo los pies de Cristo. Pero sí lo ha puesto. el dominio
de nuestras almas bajo los pies de Cristo. De aquellos que Él
va salvando, Cristo se va convirtiendo en su Rey y Señor. Entonces,
por esa razón somos llamados a promover el Reino de Dios. Ahora,
¿cómo promovemos ese Reino de Dios? Como decía Wendy, predicando
el Evangelio. Predicando el Evangelio. Toda
la actividad de la Iglesia los cultos, la obra misionera, la
evangelización, la educación, las obras de misericordia, las
organizaciones para eclesiástica, es decir, que están organizadas
para apoyar a las iglesias, la vida social, debe de orientarse
alrededor de esa verdad de que somos llamados a promover el
reino de Cristo en el mundo, que ese es un llamado especial
que Dios nos ha dado, que es nuestra responsabilidad, que
debe de ser una carga en nosotros para que el reino de Dios se
siga expandiendo y debe de ser una constante en
nuestras vidas La congregación local debe de
ser ese ambiente, debe de tener, debe de fluir en ella ese ambiente
sano donde todas sus actividades giren en torno a promover el
Reino de Cristo aquí en la Tierra. Primeramente, en los corazones
de aquellos que ya se identifican como cristianos, a través de
la enseñanza, a través de la capacitación, a través de la
preparación, a través de llevar a las personas a ese proceso
de madurez, porque mientras más madura es esa persona, más Cristo
reina en su vida, más es esa persona un ejemplo, un instrumento en las manos de Dios para que
real y efectivamente se convierta esa persona en luz, en medio
de las tinieblas que arropan a este mundo. pero también para
aquel que no conoce del Señor, para que también sea atraído,
para que también sea invitado. Es nuestro deber, es nuestra
responsabilidad proclamar el Evangelio, las verdades del Reino. Y eso es necesario hacerlo siempre
tomando en cuenta de que quien salva, quien convierte los corazones,
es el Señor. Y por esa razón todo esfuerzo
de alcance, llámese evangelismo, llámese proclamación, llámese
conferencia, llámese charla, llámese campaña, todo esfuerzo
evangelístico debe de estar imbuido, lleno de mucha oración. ¿Por qué? ¿Por qué es necesaria
la oración? ¿Por qué es necesaria la oración
cuando estamos evangelizando, cuando vamos a hacer un trabajo
de alcance a la comunidad? Porque es el Señor que convierte.
Es decir, por mucho trabajo que hagamos, si el Señor no va con
nosotros, como dice el Salmo, en vano trabajamos, en vano velamos. Si Jehová no edifica la casa,
¿Qué dice? En vano trabajan los que la edifican.
Es así, mis hermanos. Entonces, por esa razón es que
la Iglesia es el blanco de Satanás, porque Satanás sabe que si ataca
a la Iglesia va a impedir que el Evangelio siga siendo proclamado,
que el reino de Dios se siga estableciendo aquí en la Tierra.
Satanás odia a la Iglesia y a todos los que formamos parte de ella.
La preocupación principal de Satanás es hacerle daño a la
Iglesia, destruir su capacidad de cumplir con esa tarea que
nos ha sido encomendada. como parte de la iglesia. Satanás
quiere su destrucción total, no solamente él quiere dañar
el testimonio de los creyentes individualmente, él quiere también
estorbar el desarrollo de la iglesia, porque la iglesia es
la encargada de hacer la obra de Dios en el mundo. A nosotros
que se nos ha sido encomendado Cuando un creyente cae en la
tentación y se rinde a la tentación, es una parte importante del daño
que causa la iglesia, haciendo más difícil que la iglesia cumpla
su comisión. Entonces se lo ataca de todas
formas posibles y hay que estar preparado para eso. Cuando una
iglesia pierde su buen testimonio, el daño que causa es incalculable. independientemente de que esa
iglesia siga allí con su mal testimonio o que se desintegre,
va a hacer daño. Pero también es verdad que cuando
una iglesia es fiel, cuando esa iglesia vive, cuando esa iglesia
actúa de acuerdo con las enseñanzas de las Escrituras, cuando sirve
a su Señor de todo su corazón, esa iglesia es una potencia. y también tiene un valor incalculable
para el bien, para la expansión del reino. Una iglesia fiel es algo bello
y causa admiración al mundo, aunque no lo reconozcan, porque
el mundo por naturaleza no reconoce, no reconoce en vida a nadie,
solamente después que se muere. Ya sí, porque el corazón que
no ha sido transformado por el poder del Espíritu Santo, un
corazón que es malagradecido siempre, no agradece por naturaleza. Pero en lo más profundo del ser
como tal, cuando un hombre que no es creyente ve el testimonio
de la Iglesia, se admira por ello, se siente a gusto por ello,
aunque no lo reconozca. Ahora, de todas formas, aunque
esa persona los reconozca o no, nuestra recompensa no depende
de ellos, sino del Señor. Amén. Y siempre debemos de hacerlo
para el Señor, porque a fin de cuentas es Él quien debe de llevarse
la gloria y la honra, no nosotros. Nunca debería de ser esta la
meta, ¡ay qué iglesia más buena es esa! No debería de ser esa
la meta, sino ¡guau! ahí sí habita el Señor, en esa
iglesia. Entonces, la iglesia fiel va
a sentir los ataques de Satanás, tendrá pruebas, tendrá problemas. Van a haber algunas pruebas y
problemas fuertes, pero también sentirá la presencia de Dios
y su poder cuando se humilla delante de él y busca su rostro
y va a experimentar su bendición. Amén. Entonces, vamos a hablar
un poquito acerca de lo que es la naturaleza de la Iglesia local.
Nosotros tenemos que descubrir lo que la Escritura nos enseña
acerca de la Iglesia misma, porque hay mucha confusión en nuestros
días sobre la Iglesia. Hay asociaciones religiosas que
se forman, que se le llaman Iglesia, pero que no siguen las pautas
bíblicas, sino que se modelan de acuerdo a alguna organización
humana, Ahí tenemos la Iglesia Católica Romana, que sigue un
sistema de organización al estilo Imperio Romano, por eso se llaman
así, Católica Romana. Es decir, muchos términos que
usan en sus niveles jerárquicos tienen
esa herencia del Imperio Romano. Pero también hay instituciones
que se han convertido en clubes sociales. Clubes sociales. ¿Qué es un club
social? Bueno, es un lugar donde se reúne un grupo de personas
que dan una cuota mensual para pertenecer a él y hacen ciertas
actividades al año. Y hay iglesias que se han convertido
en eso, en clubes sociales. También hay muchas instituciones
cristianas organizadas para cumplir con propósitos especiales, con
buen trabajo, pero que no son iglesia. y esas instituciones
tampoco pretenden serlo, pero que sí representan cierto modelo
a la mente popular acerca de lo que la iglesia es. Entonces
una institución cristiana puede tener un gran enfoque social
y la gente piensa la iglesia debe de estar enfocada en lo
social y no debe de ser así, ese no debe de ser el enfoque
primario. También está la idea de que hay
algunas personas que piensan que la Iglesia debe de tener
un grupo de personas con punto de vistas afines, intereses
afines, quienes manejan sus asuntos democráticamente y cada uno tiene
igual derecho para manejar los asuntos de la organización. Y delante de la sociedad o delante
del gobierno, pues toda Iglesia debe de estar compuesta con un
sistema de gobierno similar. pero no debe de quedarse en ese
aspecto de ser una asociación sin fines de lucro. En resumidas
cuentas la Iglesia no puede concebirse como meramente una asociación
voluntaria de personas de intereses similares. La Iglesia tiene que
pensar de sí como lo que real y efectivamente la Palabra de
Dios nos dice que somos. Cuando nosotros leímos ese pasaje
de Efesios, para los que llegaron de último, Efesios capítulo 1,
verso 15 al 23, esos versos 22 y 23 nos dice que la iglesia
es el cuerpo de Cristo y que la cabeza de ese cuerpo es Cristo
mismo, por lo tanto la iglesia es gobernada por Cristo, por
su Rey. Todo cuerpo es gobernado por
el cerebro, por la cabeza. Asimismo la iglesia, el cerebro
de la iglesia, la cabeza de la iglesia es Cristo Jesús. Y ahí está la iglesia local.
Ahora bien, cuando nosotros hablamos de Iglesia Local también tenemos
que hacer una diferenciación entre Iglesia Local, que somos
nosotros los visibles, los que nos reunimos en un lugar geográfico
con regularidad, y también está la Iglesia Universal. ¿Cuál es la Iglesia Universal?
Todos los creyentes comprados por precio. Ese es el pueblo
redimido por la sangre de Cristo. Es la novia de Cristo, la nueva
Jerusalén. Ahora bien, ¿cómo yo puedo saber cuando alguien es parte de esa
iglesia universal? Alguien podría decir, no, por
su testimonio. Ok, podría ser por su testimonio,
pero hay muchas personas de bien. Hay mucho filántropo en la sociedad.
Y eso no quiere decir que esa persona sea parte de la iglesia
universal. Cuando nosotros nos vamos a las
escrituras, mis hermanos, nos daremos cuenta de que siempre que la Biblia hace mención
a una asamblea, a una iglesia, siempre se enfoca en un grupo
de creyentes específicos. Siempre es así. Puede hablar
los redimidos del Señor, pero siempre dice la iglesia que está
en tal lugar. Ese es el lenguaje que nosotros
vemos en el Nuevo Testamento. Si usted gusta, váyase conmigo. Exactamente, son los que forman
parte de una iglesia local. Vaya conmigo a Hechos capítulo
13. para los que tienen la nueva
Biblia de las Américas, páginas 1127. Hechos 13.1 dice, en la
iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros. Bernabé, Simón llamado Níger,
Lucio de Sirene, Manaín, que se había criado con Herodes,
el Tetrarca y Saulo. Dices, ahí se habla de la iglesia
que estaba, ¿a dónde? Antioquía. ¿Qué era eso? Una
ciudad. Era una ciudad. Primera de Corintios. Vámonos. Un poquito más adelante. Capítulo 1, 1ª de Corintios,
capítulo 1, página 1168, dice, capítulo 1, verso 2, a la Iglesia de Dios que está
en Corinto, a los que han sido santificado en Cristo Jesús,
llamado a ser santos, con todos los que en cualquier parte invocan
el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro. La Iglesia de Dios que está en
Corinto. Entonces, mis hermanos, la Iglesia es una manifestación
verdadera y legítima de la Iglesia Universal. Mire lo que le voy
a decir ahora, preste atención. No se puede pertenecer a la Iglesia
Universal sin estar relacionado con la Iglesia Local. No se puede pertenecer a la Iglesia
Universal sin estar relacionado con la Iglesia Local. ¿Y por
qué yo digo eso? Porque la Biblia así lo presenta.
no se presenta a personas como Eterias viviendo la vida allá
solos y miren mis hermanos que cuando nosotros vemos iglesia
como Corinto era una iglesia que tenía muchísimos problemas
muchísimos problemas porque no hay iglesia local que sea perfecta
aquí en la tierra pero a pesar de eso se le llama como se le
llama iglesia de Dios Pablo la llama iglesia de Dios Entonces,
la manera que usted tiene para afiliarse a la Iglesia Universal
es perteneciendo a la Iglesia Local. Es indispensable eso. Es indispensable. Nosotros debemos de enfocarnos
en tener en alta estima lo que es la Iglesia Local. porque es una representación
en la tierra de la Iglesia Universal. Y a través de esas características
que debe de tener la Iglesia Universal, pues debemos de extrapolar
las prácticas diarias de la Iglesia local. Cuando nosotros nos vamos al
Nuevo Testamento, nosotros nos damos cuenta que el modelo de
la iglesia local del Nuevo Testamento se halla en la sinagoga. A pesar
de que siempre el concepto de sinagoga es algo mal visto, pero
el modelo de la iglesia local del Nuevo Testamento se halla
en la sinagoga. El apóstol Juan, en el Evangelio,
menciona la palabra sinagoga como sinónimo de la iglesia. Juan capítulo 16, verso 2. Esa
palabra sinagoga que es griega y corresponde, viene del latín
que significa congregación. Y esas dos palabras se pueden
traducir como reunión al español. En hebreo 10.25 Ese famoso pasaje que siempre
leemos, no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre,
y más cuando veáis que aquel día se acerca. La palabra griega,
no dejando de congregarnos, es sinagoguear. No dejando de sinagoguear. como
es también en Juan capítulo 11, verso 52, que en nuestra Biblia
se traduce como reunir, la palabra sinagoguear, y Mateo 18, 20 y
muchos otros textos. Entonces nosotros vemos que la
sinagoga, antes de la venida de Cristo, antes de su manifestación,
era el lugar de la predicación. Y muchas de esas sinagogas fueron
convertidas en iglesias cuando recibieron la verdad del Evangelio,
de que el Mesías Jesús había llegado. Acuérdense que la sinagoga
era el lugar donde se reunían los judíos para leer la ley,
para leer los profetas, para leer los escritos. antes de venir
el Mesías, que la sinagoga comenzó a tener forma y gran énfasis
en la comunidad judía, luego de que los judíos fueron llevados
al exilio en la época de Nabucodonosor, comenzaron a surgir esos lugares
de reunión donde se reunían los judíos para leer el Antiguo Testamento
que era lo que tenían en aquel entonces. Cuando viene Cristo, muere, resucita, asciende al
cielo, deja la comisión a esos primeros apóstoles que todos
eran judíos. La encomienda que les da es que
los judíos en primera instancia sepan que ese Mesías que ellos
habían esperado por tanto tiempo había venido, había cumplido
lo que los profetas habían profetizado acerca de él y que era necesario
entonces que ellos lo reconocieran como que real y efectivamente
Jesús era el Mesías. Por esa razón hay algunas personas
que dicen, no, lo que sucede es que algunos pentecostales,
de los barrios, no de las urbanizaciones, de los barrios, algunos pentecostales
dicen, no, lo que sucede es que Pablo no tuvo que prepararse
para estudiar y lanzarse al ministerio, eso no es necesario hacerlo.
Ellos no entienden que Pablo duró 14 años en Arabia, duró
muchos años allá, pero no solo eso, Lo que ellos no entienden
era que Pablo era una persona preparada, doctorada en la ley. ¿Cuál ley? La ley que nosotros
leemos, el Pentateuco, los cinco primeros libros de la Biblia.
Él había sido preparado en eso, así que en pocas palabras lo
único que él tenía era que entender que esas profecías que hablaban
del Mesías ya se habían cumplido en Cristo en su primera venida.
Era lo que él tenía que entender y ya, y así lo entendió. Por
eso podemos decir que Pablo no necesitaba una gran preparación
teológica porque ya teológicamente hablando él había sido preparado
desde pequeño. Entonces esas son cosas, pequeños
detalles que siempre me gusta tomar como referencia para que
entendamos esa relación que existía entre la sinagoga, que era el
lugar de reunión de los judíos antes de Cristo, y luego de venir
Cristo, estos creyentes judíos que se encargaron de comenzar
a predicar el evangelio en las sinagogas, primeramente. Luego,
según va creciendo el cristianismo, entonces ellos se van enfocando
a otros grupos no judíos y el llamado primario de Pablo fue
predicarle a los no judíos mientras que Pedro fue llamado a predicar
a los judíos. Pero la sinago era el punto focal
donde la iglesia del Antiguo Testamento se reunía durante
el exilio, durante el exilio babilónico. Nosotros vemos que
después, en Hechos capítulo 8, se desató una gran persecución
murió Esteban un evangelista y todos fueron esparcidos a excepción
de los apóstoles que se quedaron en Jerusalén por toda la región
de Judea y Samaria y nos dice Hechos 8 4 que los que fueron
esparcidos iban por todos lugares adivinen que Lamentándose porque
lo estaban persiguiendo, porque habían dejado la casa, porque
habían perdido la tierra, porque habían perdido los animales que
cuidaban. Se iban lamentando por eso. Iban predicando el evangelio
en medio de gran persecución. Por todas partes anunciando el
evangelio. Dice hecho 8.4. Anótelo, anótelo. Es decir, que no hay excusa de
que no se puede predicar ahora porque el gobierno se opone,
que no se puede hacer esto porque las condiciones no están dadas,
porque la gente se va a ofender, porque la gente se va a sentir
mal si le decimos. Eso nosotros no lo vemos en las
escrituras. No lo vemos. Hechos 11-19. Búsquelo. Quiero terminar con este pasaje
bíblico. Hechos 11, 19. Página 1126. Dice así, ahora bien, Los que habían sido esparcidos
a causa de la persecución que sobrevino después de la muerte
de Esteban llegaron hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, no hablando
la palabra a nadie sino sólo a los judíos. Pero había algunos
de ellos, hombres de Chipre y de Sirene, los cuales al llegar
a Antioquía, hablaban también a los griegos, predicando el
Evangelio del Señor Jesús. La mano del Señor estaba con
ellos, y gran número que creyó, se convirtió al Señor. La noticia
de esto llegó a oídos de la iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé
a Antioquía, el cual cuando vino y vio la gracia de Dios, se regocijó
y animaba a todos para que con corazón firme permanecieran fieles
al Señor, porque era un hombre bueno y lleno del Espíritu Santo
y de fe, y una gran multitud fue agregada al Señor. Bernabé
salió rumbo a Tarso para buscar a Saulo y cuando lo encontró
lo trajo a Antioquía y se reunieron con la iglesia por todo un año
y enseñaban a las multitudes y a los discípulos se les llamó
cristianos por primera vez ¿dónde fue? en Antioquía. Al principio mis hermanos estos
judíos solamente le predicaban a los judíos verdad porque ellos
entendían de que el mensaje tenía que ser dado a conocer a los
judíos no le hablaban a más nadie pero hubo alguien que dijo pero
esto no puede ser así porque el evangelio es poder de dios
para todo aquel que cree como dijo pablo a los judíos digo
todavía no lo había dicho cuando eso porque pablo está recién
convertido a los judíos primeramente pero también a los griegos, es
decir, al que no es judío y algunos de ellos le predicaron a los
gentiles y dice, acuérdese, los gentiles son los que no son judíos,
a la vista de un judío todos nosotros somos gentiles, usted
y yo somos gentiles, es decir, le predicaron a esos que no eran
judíos y estos que no eran judíos formaron una nueva iglesia en
Antioquía y mire qué sorpresa nos encontramos
aquí en el relato, si usted sigue leyendo en su casa, no ahora,
síguelo leyendo en su casa dice que esa vino a ser la primera
iglesia misionera la primera iglesia misionera esa fue la
primera iglesia que envió misioneros a los que no eran judíos Entonces
la iglesia de Antioquía es la iglesia madre de todas las iglesias
no judías. Esa fue la primera iglesia misionera. De allí, ese fue el instrumento
que Dios usó. No fue Jerusalén, la iglesia
en Jerusalén. Fue la iglesia en Antioquía. Entonces de ella
estaremos hablando, si Dios quiere, el próximo domingo, la Iglesia
de Antioquía. Yo le invito a que usted se lea
Hechos, desde el capítulo 11 hasta el capítulo 13, para que
tenga una idea de por dónde vamos a ir. Así que, mis hermanos,
el modelo a seguir de lo que es una iglesia particular lo
encontramos, en primer lugar, en las Escrituras, en segundo
lugar, el concepto, la forma de organizarse de la Iglesia
Primitiva fue siguiendo el mismo orden que tenían las
sinagogas. También hemos aprendido en esta
mañana que no se puede ser parte de la Iglesia Universal si no
se es parte de la Iglesia local. Es imposible. El Señor ha establecido
la iglesia local. Cuando la Biblia habla de la
iglesia, siempre hace referencia a una iglesia local. Siempre
hace referencia a una iglesia local. Y allí se desarrollan
los dones y los talentos que Dios ha dado a ese grupo selecto
de personas que forman parte de la iglesia universal. ¿Por
qué? Porque no todo el que pertenece a la iglesia local necesariamente
es parte de la iglesia universal. Esa es otra verdad que abordaremos
más adelante. Así que vamos a dejarlo hasta
acá, mis hermanos. Y si usted tiene alguna pregunta, este es
el momento propicio para que usted la haga.