00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Saludos hermanos, que Dios nos
bendiga en este día. Una vez más estamos aquí en nuestro
tiempo de lectura, en nuestro tiempo de meditación, nuestro
tiempo de oración. Hoy nos corresponde leer el libro
de los hechos, dos capítulos específicamente los capítulos
once y doce. Tenemos una historia bastante
interesante acerca de lo que fue la iglesia en sus inicios,
la iglesia del nuevo pacto en el siglo primero. Así que le
invito, por favor, lea conmigo, lea conmigo si está a su alcance.
Si no, preste atención a esta lectura. Comenzamos con lo que
es el capítulo once. Nos dice así la palabra del Señor. Los apóstoles y los hermanos
que estaban por toda Judea oyeron que también los gentiles habían
recibido la palabra de Dios. Cuando Pedro subió a Jerusalén,
los que eran de la circuncisión le reprocharon. Tú entraste en
casa de incircuncisos y comiste con ellos. Entonces Pedro comenzó
a explicarles en orden lo sucedido. Estaba yo en la ciudad de Hopi
orando y vi en éxtasis una visión, un objeto semejante a un gran
lienzo que descendía bajado del cielo por las cuatro puntas y
vino hasta mí. Cuando fijé mis ojos en él y
lo observaba, vi cuadrúpedos terrestres, fieras, reptiles
y aves del cielo. También oí una voz que me decía,
levántate Pedro, mata y come. Pero yo dije, de ninguna manera,
Señor, porque nada impuro o inmundo ha entrado jamás en mi boca. Pero una voz del cielo respondió
por segunda vez, lo que Dios ha limpiado no lo llames tú impuro. Esto sucedió tres veces y todo
volvió a ser llevado arriba al cielo. En aquel momento se aparecieron
tres hombres delante de la casa donde estábamos, los cuales habían
sido enviados a mí desde Cesarea. Y el Espíritu Santo me dijo que
fuera con ellos sin dudar. Estos seis hermanos fueron también
conmigo y entramos en la casa de aquel hombre. Y él nos contó
cómo había visto al ángel de pie en su casa, el cual le dijo,
envía unos hombres a Jope y haz traer a Simón, que también se
llama Pedro, quien te dirá palabras por las cuales serás salvo tú
y toda tu casa. Cuando comencé a hablar, el Espíritu
Santo descendió sobre ellos tal como lo hizo sobre nosotros al
principio. Entonces me acordé de las palabras
del Señor cuando dijo, Juan bautizó con agua, pero ustedes serán
bautizados con el Espíritu Santo. Por tanto, si Dios les dio a
ellos el mismo don que también nos dio a nosotros después de
creer en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo para poder impedírselo
a Dios? Al oír esto, se calmaron y glorificaron
a Dios, diciendo, Así que también a los gentiles ha concedido Dios
el arrepentimiento que conduce a la vida. Ahora bien, los que
habían sido esparcidos a causa de la persecución que sobrevino
después de la muerte de Esteban, llegaron hasta Fenicia, Chipre
y Antioquía, no hablando la palabra nadie, sino sólo a los judíos. Pero había algunos de ellos,
hombres de Chipre y de Sirene, los cuales al llegar a Antioquía,
hablaban también a los griegos, predicando el evangelio del Señor
Jesús. La mano del Señor estaba con
ellos, y gran número que creyó se convirtió al Señor. La noticia
de esto llegó a oídos de la iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé
a Antioquía, el cual, cuando vino y vio la gracia de Dios,
se regocijó y animaba a todos para que con corazón firme permanecieran
fieles al Señor, porque era un hombre bueno y lleno del Espíritu
Santo y de fe. y una gran multitud fue agregada
al señor. Bernabé salió rumbo a Tarso para
buscar a Saulo y cuando lo encontró lo trajo a Antioquía y se reunieron
con la iglesia por todo un año y enseñaban a las multitudes
y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en
Antioquía. Por aquellos días unos profetas
descendieron de Jerusalén a Antioquía, y levantándose uno de ellos,
llamado Agabo, daba a entender por el Espíritu Santo que ciertamente
habría una gran hambre en toda la tierra, y esto ocurrió durante
el reinado del emperador Claudio. Los discípulos, conforme a lo
que cada uno tenía, determinaron enviar una ayuda a los hermanos
que habitaban en Judea, Y así lo hicieron, mandándola a los
ancianos por mano de Bernabé y de Saulo. Capítulo 12 Por aquel tiempo el rey Herodes
echó mano a algunos que pertenecían a la iglesia para maltratarlos,
e hizo matar a Espada Jacobo, el hermano de Juan. Y viendo
que esto agradaba a los judíos, hizo arrestar también a Pedro.
Esto sucedió durante los días de los panes sin levadura. Habiéndolo
arrestado, lo puso en la cárcel, entregándolo a cuatro grupos
de soldados para que lo custodiaran, con la intención de llevarlo
ante el pueblo después de la Pascua. Así pues, Pedro era custodiado
en la cárcel, pero la iglesia hacía oración ferviente a Dios
por él. Esa misma noche, cuando Herodes
estaba a punto de venir a buscarlo, Pedro estaba durmiendo entre
dos soldados, sujeto con dos cadenas, y unos guardias delante
de la puerta custodiaban la cárcel. De repente se le apareció un
ángel del Señor y una luz brilló en la celda y el ángel tocó a
Pedro en el costado y lo despertó diciéndole, levántate pronto. y las cadenas se cayeron de las
manos de Pedro. Vístete y ponte las sandalias,
le dijo el ángel. Así lo hizo, y el ángel añadió,
envuélvete en tu manto y sígueme. Y saliendo, Pedro lo seguía,
y no sabía que lo que hacía el ángel era de verdad, sino que
creía ver una visión. Cuando habían pasado la primera
y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que conduce
a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma. Entonces salieron
y siguieron por una calle, y de repente el ángel se apartó de
él. Cuando Pedro volvió en sí, dijo, Ahora sé en verdad que
el Señor ha enviado a su ángel, y me ha rescatado de la mano
de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos. Al darse
cuenta de esto, fue a la casa de María, la madre de Juan, llamado
también Marcos, donde muchos estaban reunidos y oraba. Cuando
llamó a la puerta de la entrada, una sirvienta llamada Rode salió
a ver quién era. Al reconocer la voz de Pedro,
de alegría no abrió la puerta, sino que corrió adentro y anunció
que Pedro estaba a la puerta. ¡Estás loca! le dijeron ellos. Pero ella insistía en que así
era, y ellos decían, es su ángel. Pero Pedro continuaba llamando.
Y cuando ellos abrieron, lo vieron y se asombraron. Y haciéndoles
señal con la mano para que guardaran silencio, les contó cómo el Señor
lo había sacado de la cárcel. Y les dijo, informen de estas
cosas a Jacobo y a los hermanos. Entonces salió y se fue a otro
lugar. Cuando se hizo de día, hubo un
alboroto no pequeño entre los soldados sobre qué habría sido
de Pedro. Herodes, después de buscarlo
y no encontrarlo, interrogó a los guardias y ordenó que los llevaran
para matarlos. Después de esto, Herodes descendió
de Judea a Caesarea y se quedó allí por un tiempo. Herodes estaba
muy enojado con los de Tiro y de Sidón, pero ellos, de común acuerdo,
se presentaron ante él, y habiéndose ganado a Blasto, camarero del
rey, pedían paz, pues su región era abastecida por el territorio
del rey. El día señalado, Herodes, vestido
con ropa real, se sentó en la tribuna y comenzó a hablarles.
Y la gente gritaba, ¡Vos de un Dios y no de un hombre es ésta! Al instante un ángel del Señor
lo hirió por no haber dado la gloria a Dios, y Herodes murió
comido de gusanos. Pero la palabra del Señor crecía
y se multiplicaba. Bernabé y Saúl los regresaron
de Jerusalén después de haber cumplido su misión, llevando
consigo a Juan, llamado también Marcos. Esta ha sido la lectura
del día de hoy, mis hermanos, Hebreos capítulo 11 y 12. Me
gustaría invitarle a que consideremos los que son los pensamientos
para el culto personal y familiar correspondientes a estos dos
capítulos. Preste atención a esta lectura. Dice así el capítulo 11. La visión de Pedro no introdujo
por primera vez la idea de incluir a los gentiles en la salvación,
ni tampoco inauguró este cambio. Esto fue profetizado en el Antiguo
Testamento. Lo leemos ahí en el Salmo 72,
versos 17 al 19. Fue predicho por Jesús en Lucas
24 44 al 47 y cumplido por su muerte en Efesios 2 12 al 15. La visión de Pedro confirmó el
cambio e impulsó a la iglesia a seguir a Cristo en la evangelización
y en dar la bienvenida a las naciones. ¿Por qué a veces somos
tan lentos para llevar el evangelio a grupos étnicos o culturas que
son diferentes a nosotros? ¿Por qué el Señor nos insta a
hacer esto? ¿Qué le parece, mis hermanos?
cuando Pedro se asombra de que los centiles estaban recibiendo
el Espíritu Santo fue por hasta cierto punto ignorancia de las
escrituras porque ya había sido profetizado porque ya Jesús lo
había hablado también entonces nosotros somos llamados a evangelizar
a todo el mundo no podemos limitarnos no podemos pensar de que Dios
está puede atraer a alguien a salvación y a otro no quizás aquel otro
me va a hablar mal y por eso no quiero hacerlo mire este caso
mire esta situación que nosotros leemos acá como Pedro pensaba
que los gentiles no podían merecer y también los hermanos cuando
reciben a Pedro y le dicen pero tú comiste con gente incircuncisa
y fue necesario que el señor interviniera que Dios interviniera
y les mostrara a ellos que la salvación estaba abierta desde
el Antiguo Testamento tanto para los judíos como para los gentiles.
Seguimos leyendo, mis hermanos, pensamientos para el culto personal
y familiar correspondientes al capítulo 12. Nos dicen así. La razón por la cual Jacobo fue
muerto y a Pedro se le permitió vivir por varios años más es
un misterio divino. Dios habría podido salvar tanto
a Pedro como a Jacobo sobrenaturalmente. Mostró su soberanía al permitir
que Pedro hiciera más en la tierra, mientras que Jacobo entró antes
a la presencia de Cristo. Cuando somos tentados a comparar
nuestras circunstancias de vida con las de otros, ¿de qué manera
puede enseñarnos lo que le sucedió a Jacobo y a Pedro para someternos
a Dios? qué le parece a usted porque
ahí nosotros tenemos el caso de este Jacobo que murió tempranito
en la iglesia en los inicios de la iglesia del nuevo pacto
mientras que Pedro vivió mucho más años y Juan murió de viejo
entonces Realmente Dios es soberano. Dios es el que determina cuándo
es el fin de nuestra vida en esta tierra. A algunos Dios lo
preservará más tiempo que a otros. Lo que nosotros sí debemos de
saber y aprender es que somos llamados ante todo a serles fiel
al Señor en lo que Él nos ha mandado a ser, cualquiera que
sea nuestra situación. en este momento. Hay que aprovechar
el tiempo que el Señor nos da en esta tierra para seguir proclamando
el mensaje del Evangelio, para seguir hablándole a la gente
con ese denuedo que debe de caracterizar, que debe de caracterizar lo que
es el siervo de Dios que ha sido salvado por gracia. ¿Qué le parece? ¿Qué le parece
a ustedes, mis hermanos? Yo le invito a orar. Vamos a
aclamar a nuestro Dios de una manera especial para que nos
dé esa gracia de entender estas verdades que nosotros podemos
ver en esta porción de las Escrituras. Padre bueno y Dios, Tú que moras
en las alturas de los cielos, en este día, Señor, nosotros
te alabamos, te glorificamos, te damos las gracias, Señor,
por esta porción de las Escrituras que hemos leído. Gracias porque
también nos desafían ellas a predicar tu palabra, a estar dispuesto
a sufrir, si es necesario, a causa del testimonio que somos llamados
a dar a todos los que nos rodean. Te pedimos, oh Señor, que tu
Espíritu Santo siempre esté con nosotros y que nuestra vida pueda
ser acorde a estos principios, a estos mandatos que tú has expuesto
en tu palabra. Danos esa gracia, Señor. para
que el pueblo pueda oír de ti en nuestros labios y en nuestras
vidas, Señor. Esto te lo pedimos, Padre, por
Cristo Jesús, nuestro Señor y Salvador. Amén y amén. Que Dios nos bendiga, mis hermanos.
Nos veremos mañana, si Dios quiere. Que la pasen bien.
308-(Hechos 11-12) tiempo de lectura, meditación y oración
Series Leamos la BIBLIA
El nombre "cristianos" fue empleado por primera vez con los discípulos y creyentes de Antioquía; el nombre expresa la estrecha relación entre Cristo, que significa "el ungido", y Su pueblo, que comparte Su unción en el Espíritu Santo.
Lee, medita y ora conmigo la BIBLIA en 52 semanas; en la versión Nueva Biblia de Las Américas (NBLA).
Comunícate con nosotros a través del número: (809)234-7795 y el correo electrónico: [email protected]
YouTube: https://www.youtube.com/c/RamonSosatavarez
Facebook: https://www.facebook.com/IBAPVI/
SermonAudio: https://www.sermonaudio.com/solo/irpavi/
Twitter: https://twitter.com/ramonmsosa
Las meditaciones están basadas en la Biblia de Estudio Herencia Reformada: https://herenciareformada.com/
| Sermon ID | 113221926335464 |
| Duration | 16:01 |
| Date | |
| Category | Devotional |
| Bible Text | Acts 11-12 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.
