00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Los voy a invitar a que abran
conmigo su Biblia, Romanos 12,1. Y esa es la palabra del Señor,
su santa e inspirada palabra, y dice así en Romanos 12, 1.
Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de
Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo
y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional. Padre, te damos gracias por tu
palabra. En esta tarde Señor pedimos Señor que Tu Espíritu
Santo Señor tome nuestras mentes, nos abra nuestros corazones y
nuestro entendimiento para mirar lo que Tu Palabra nos enseña
Señor y dar Señor, darnos a nosotros a Ti y ofrecer Señor nuestros
cuerpos como sacrificio vivo, santo aceptable a ti, Señor,
que es nuestro culto racional. Pedimos, Señor, que tu Espíritu
Santo nos abra este texto y nos deje ver, Señor, las profundidades
que hay en él para nuestra vida. En el nombre de Jesús lo pedimos.
Amén. Les voy a pedir que se imaginen
conmigo un poco. de que tú te endeudas. Vamos
a usar la imaginación y vamos a a a a a a a a a a a a a a a
a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a a Vamos a suponer de que alguien te demandó
y pasó algo en el cual tú eres culpable y debes una cifra astronómica,
pero viene un millón súper millonario y él paga tu deuda y te libera
del peso de esa deuda. Déjame te pregunto dos preguntas.
Qué le dirías tú a esa pregunta a esa persona? Te atreverías
tú a ir con esa persona que acaba de liberarte de una deuda extraordinaria
y decirle algo como ¿Puedo yo tratar de ver cómo le hago para
repagarte esa magnitud, esa suma astronómica que ni siquiera puedo
yo enumerar? Yo lo que quiero es empezar a
restituirte. Creo que es mi deber no deberte
nada. Y yo quiero empezar a pagarte
poco a poco. ¿Y con cómo empiezo? ¿Con cuánto
empiezo? Tú lo aceptarías como un acto
de pura gracia y le dirías algo completamente diferente. Algo
como, quiero mostrarte a ti mi eterna gratitud que yo tengo
hacia ti por todo lo que tú hiciste por mí pagándome una deuda. tomando
el peso de algo que yo debía y pagándolo por completo y haciéndome
un hombre libre, ¿cómo puedo yo demostrarte a ti mi eterna
gratitud? ¿Cuál actitud crees tú que sería
más apropiada? Dado el peso de los eventos,
¿cuál actitud piensas tú que sería más aceptable? ¿Una de restitución imposible
o una de agradecimiento sincero en que tú quieres demostrar a
esa persona tu agradecimiento y no más hasta ahí? ¿No quieres
restituirle, pagarle para atrás lo que él ha hecho? Pues hermanos,
hemos mirado Aquí ya en esta carta a los romanos que Cristo
Jesús hizo posible todas las misericordias de Dios para tu
vida. Él es el que ha alcanzado, Él
es el que ha presentado una ofrenda de su cuerpo, una ofrenda una
sola vez y para siempre para santificarnos, Él alcanzó todo. en una perfecta vida y su muerte
como sacrificio en la cruz de Gólgota y en su resurrección
y en su ascensión a lo alto. Él lo alcanzó todo. Hemos recibido
y experimentado en él, en el evangelio que él nos ofrece las
misericordias de Dios que son gratuitas para todo aquel que
cree en Jesús. Dios lo ha pagado todo lo ha
alcanzado todo. Yo creo que es normal de que
en veces se nos vengan a nuestros pensamientos, pensamientos como
en los cuales nosotros preguntamos y decimos con qué pagaré al Señor
por todos sus beneficios para conmigo. O sea, yo no puedo hacer,
yo no puedo pensar en nada, no tengo nada, no tengo nada de
valor, no tengo nada que yo tenga que pueda ofrecer, no hay nada
que yo pueda hacer que se compare a todo lo que Dios ha hecho por
mí, pero quiero hacerlo, o sea, quiero mostrarle a Dios algo,
pero en veces se nos viene pensamientos con qué pagaré, pues sabes qué,
lo bueno es de que Dios ¡No quiere que nosotros le recompensemos!
Alto por tú, Dios no quiere que nosotros le paguemos para atrás,
por decirlo así. Todo lo que Dios pide es de que
nos ofrezcamos a Él como un sacrificio vivo y agradable a Él, el todo
mí, el todo yo, alma y cuerpo ofrecidos en el altar de agradecimiento
a nuestro Dios por lo que Él ha hecho. Ahora, tomando en consideración
todo lo que hemos recibido de Dios, todas las grandes misericordias,
todas las grandes misericordias que miramos la semana pasada.
¿Qué debería ser nuestra respuesta, ya que nosotros hemos recibido
tanto? ¿Cuál es una respuesta adecuada? ¿Cómo nosotros respondemos en
una manera adecuada, ya que hemos recibido tanto de parte de Dios?
¿Será mucho pedir de que Dios nos pida nuestro ser? ¿Será mucho que de que Dios nos
pida, yo quiero tu cuerpo? ¿Será mucho que Dios diga, yo
he alcanzado todo para ti, en mi gracia, en mi misericordia,
te he salvado, te he redimido, te he hecho mi hijo, te he hecho
heredero, solamente por Cristo Jesús Será mucho que pedir que
Dios nos pida nuestro ser. Porque mire, piénselo, porque
Pablo lo que va a hacer es de que él nos va a empujar, él va
a tratar de llevar nuestro razonamiento empujándonos a que pensemos y
usemos la lógica. Hemos visto a Pablo ya por 11
capítulos armando un argumento teológico sobre argumento teológico. Y aquí por primera vez va a apelar
a lo que es lógico, a lo que es racional, a lo que es aceptable,
a lo que es una consecuencia. Si has recibido tanto de Dios,
es lo único lógico es de que tú te entregues alma y cuerpo. Es como Si Pablo nos estuviera
atrapándonos, dejándonos sin escapatoria, dejándonos con la
única realización de que la única conclusión a todo lo que se podría
decir acerca de lo que Dios ha hecho por nosotros, lo único
lógico, lo único racional es de que le devolvamos a Él todo
lo que somos. Esa es la conclusión. Esa Pablo nos está empujando
a que lleguemos y concordemos con esa conclusión de que el
acto supremo de adoración es una vida que rebosa en agradecimiento. Es a lo que Pablo quiere que
nosotros Nos apuntemos, nos quiere empujar a esa trayectoria. En Colosenses 2.6, Pablo dice
esto, Por tanto, de manera que recibiste a Cristo el Señor,
andad así en él, firmemente arraigados y edificados en él, y confirmados
en vuestra fe, tal como fuiste instruidos. Rebozando en gratitud. Rebozando. O sea, eso es lo que
Dios quiere. Eso es lo que Él quiere que nosotros
le presentemos. Ahora, hemos estado mirando este
versículo. Este versículo aquí de este nuevo
capítulo donde hace todo un giro esta carta. Es como si la bisagra
de la puerta diera todo un giro y ahora se está enfocando de
lo práctico de la vida cristiana. Yo me acuerdo que ayer estaba
platicando con mi esposa y ella me dijo que cuando iba a llegar
yo a esa parte de presentar nuestro cuerpo pues ahora ya hemos llegado
a esa parte y hemos mirado bien la conexión de esta nueva sección
de todo lo que se ha dicho antes del capítulo 1 al capítulo 11
tiene algo que ver en nuestro en nuestra respuesta hacia Dios
En por consecuente, la semana pasada miramos la motivación
que debe impulsarnos a vivir una vida dedicada a Dios. ¿Y
sabe qué fue lo que concluimos la vez pasada? Todas las misericordias
de Dios es lo que es ese motor que nos motiva, nos impulsa a
vivir una vida ofrecida, dedicada a Dios. Y hoy miraremos la presentación
de Dios más bien hacia Dios, la presentación que Dios desea
de nosotros. Pero primero me gustaría recalcar
algo muy importante aquí. La palabra hermanos nunca debe
de olvidarse, nunca debe de tomarse a la ligera. Esta palabra que
Pablo dice aquí hermanos es sumamente importante. ¿Por qué? Porque
Son los hermanos, los hijos de Dios, por medio de la fe, los
miembros de la familia de Dios que han recibido las misericordias
de Dios por el Evangelio. Son sólo ellos a los que se les
puede rogar de que lleven a cabo esta dedicación. Solamente a
los que han recibido las misericordias de Dios. Solamente a ellos se
les puede pedir tal cosa. Podríamos decir que los que son
hermanos no son los que se reúnen los domingos, sino los que han
experimentado, han tenido una experiencia de la misericordia
de Dios por ellos y en sus vidas. Es por eso que Pablo empieza
Romanos 12.1, por consiguiente, hermanos, Hermanos, os ruego
por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos
como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro
culto racional. La meta De esta presentación, la meta
que debe ser esta presentación a Dios es de ser agradable a
Dios. Esa es la meta. Y un incrédulo,
por lo más sincero que él sea y que él quiera ser ante toda
la gente, no puede ser aceptable a Dios Porque ha rechazado el
Evangelio de Dios. No ha recibido el Evangelio.
Un incrédulo no ha sido justificado por la fe, porque no tiene fe.
No ha creído en Cristo. Lo ha rechazado. No ha sido redimido. No ha sido comprado de la escravitud
del pecado en la que aún vive. No ha sido transformado. No ha
sido regenerado. no anda en vida nueva como Pablo
nos ha estado mostrando, no tiene al Espíritu Santo como Pablo
nos mostró en Romanos 8, por lo cual un incrédulo, por lo
más que él quiera ser honesto y sincero, él no puede ofrecer
un sacrificio aceptable. Le voy a invitar que vaya conmigo
a Romanos 8, del 7 al 8, y ahí vamos a mirar de que Pablo dice
de que la mente Romanos 8 del 7 al 8 dice Ya que la mente puesta
en la carne es enemiga de Dios porque no se sujeta a la ley
de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo. Y los que están en la
carne no pueden agradar a Dios, no pueden. O sea, es imposible.
Si están en la carne, no pueden agradar a Dios y el incrédulo
vive en la carne bajo el dominio del pecado aún. Se acuerda cuando
Jesús dijo en Juan 4, 23 al 24, que Él está hablando con la mujer
samaritana y Él le dice, pero la hora viene y la hora es cuando
verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad,
porque ciertamente a los tales el Padre busca que le adoren,
o sea, los tales que adoran en espíritu y en verdad. Dios es
espíritu, dice el 24, y los que le adoran deben de adorarle en
espíritu. Y en verdad, un incrédulo no
puede hacer eso. ¿Por qué? Pues porque tú no puedes
adorar a Dios a través del sacrificio de tu vida si no has recibido
el sacrificio de Cristo por tu vida. O sea, es algo completamente
imposible. A un incrédulo no se le puede
vivir que haga algo para Dios. Si aún desprecia lo que Dios
ha hecho por él, a través de su Hijo, es algo completamente
imposible. Si él no cree, a él no se le
puede pedir que él presente su cuerpo como sacrificio vivo,
pero tú Si eres creyente en Cristo Jesús, amas el Evangelio, disfrutas
las misericordias de Dios, tú eres lo que el apóstol dice en
primera de Pedro, el apóstol Pedro dice en primera de Pedro,
así también vosotros como piedras vivas, o sea nosotros los creyentes
siendo edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo. O sea,
somos sacerdotes en un templo espiritual, en un sacerdocio
espiritual, llamado para ofrecer sacrificios espirituales aceptables. a Dios, aceptables a Dios, a
ofrecer sacrificios espirituales por medio de Cristo Jesús. En el Antiguo Pacto, usted se
acuerda en el Antiguo Testamento, era compuesto ese Antiguo Pacto
por un templo en Jerusalén, por un sacerdocio y sacrificios. Ese era el culto de antes en
el Antiguo Pacto, las cuales todas eran sombras que apuntaban
a algo más completo en Cristo Jesús. Jesús es ahora el verdadero
templo. Él es el verdadero sumo sacerdote. Él es el verdadero y único sacrificio. ¿Pero sabe qué? Nosotros también,
los que creemos en Cristo Jesús, somos un pueblo, un templo que
está siendo edificado, así como piedras vivas estamos siendo
edificados. Somos un reino de sacerdotes
y también presentamos sacrificios a nuestro Dios. Pero no sacrificios
vivos que después morían. Cristo ya solucionó todo eso.
Él es el sacrificio máximo. Más bien nosotros, ahora, como
creyentes en Él, presentamos nuestro cuerpo, nos presentamos
a nosotros mismos. Como un sacrificio, es la palabra
como, o sea, así de esta manera, como un sacrificio vivo, un sacrificio
santo y aceptable a Dios que es nuestro culto. Pablo dice
en Romanos 12 1, os ruego, os ruego por las misericordias de
Dios que presentéis vuestros cuerpos. Pablo comienza a usar
la idea de presentar, o sea, de traer, de mostrar una ofrenda
o un sacrificio. Él está mirándola y la está usando
en una manera como una analogía de que todo judío que había sido
educado bajo el Antiguo Testamento sabría y había experimentado
traer su ofrenda. Y también gentiles en el imperio
pagano de Roma también hubieran entendido de que a la Deidad
se le ofrece. O sea, tendrían el concepto de
que al Dios que sirves le ofreces, te ofreces a Él, te presentas
a Él. O sea, esa es la idea que Pablo
está tratando de tomar, y en esa idea es lo que está empezando
a edificar esta manera de vivir del creyente. Ahora, no cometamos
el error de que nuestra presentación de nuestra ofrenda hacia Dios
es para expiación por pecado. O sea, nuestra presentación no
nos quita pecados, no nos sirven pecados. Cristo Jesús solucionó
todo eso. El antiguo sistema de sacrificios
de sangre ha llegado a su fin en la ofrenda, en la única ofrenda
de Cristo Jesús, no más sacrificios muertos. No más sacrificios simbólicos,
ahora Dios los quiere vivos. O sea, esta presentación de esta
ofrenda no nos hace más salvables ante los ojos de Dios. Eso ya
lo miramos de Romanos 11 al 12 de que Cristo solucionó eso completamente
por nosotros y en gracia nos imparte su misericordia y somos
recipientes de su misericordia. En ese aspecto no estamos hablando
de eso y Pablo nos está enfocando en eso. Ahora, nuestra presentación es
solamente y únicamente de gratitud, de agradecimiento por todas sus
misericordias derramadas en nuestras vidas. Tome eso en cuenta. Esta
predicación es únicamente de gratitud, de agradecimiento por
sus grandes misericordias derramadas en nuestra vida. Esta semana
estaba leyendo un comentarista que hizo esta observación. El
servicio judío contaba con varios tipos de sacrificios que podrían
reducirse a dos. El primero es de sacrificios ofrecidos antes
de la reconciliación y para obtenerla, que eran sacrificios por el pecado
y por la trasgresión. El segundo, los sacrificios ofrecidos
después de haber obtenido ya la reconciliación y que servían
para celebrarla. O sea, el holocausto completo
y la ofrenda de paz. Y Gaudé sigue diciendo, déjeme
se los cito, la gran división de la epístola a los romanos
a que hemos llegado se explica por este contraste. La idea fundamental
de la primer parte, o sea, de los capítulos uno al capítulo
once, fue del sacrificio ofrecido por Dios por el pecado y la transgresión
del mundo en Cristo Jesús. Estas son las misericordias de
Dios a las que Pablo apela aquí y cuyo desarrollo ha llenado
los primeros once capítulos. La parte práctica que comenzamos
del capítulo 2 en adelante, corresponde al segundo tipo de sacrificio. que fue el símbolo de consagración
después de haber recibido el perdón, el holocausto en que
la víctima fue completamente quemada, y de la comunión establecida
entre Dios y el creyente, la ofrenda de paz, seguida por una
fiesta en el patio del templo, el sacrificio, de expiación ofrecido
por Dios en la persona de su hijo debe encontrar ahora su
respuesta en el creyente, en el sacrificio de la consagración
completa y la comunión íntima. O sea, en otras palabras, Dios
proveyó el sacrificio que nos salva en todo aspecto y es gratis,
es en Cristo Jesús. Y después, de haber recibido
perdón y reconciliación, la ofrenda de paz y de consagración es completamente
presentada y completamente quemada en agradecimiento a Dios, no
para recibir nada, sino para celebrar lo que ya se ha alcanzado. Entonces Pablo dice, os ruego,
hermanos, Por tanto, os ruego por las misericordias de Dios
que presentéis vuestros cuerpos. Ahora, Pablo no dice, presenta
tu corazón, hermano, presenta tu corazón, dale tu corazón a
Dios. Pablo no dice eso. Pablo no dice presenta tu adoración
en cántico. No presentes tu adoración. Pablo no se enfoca en eso. Pablo
tampoco dice presenta tu tiempo a Dios. Preséntale tu tiempo.
Pablo lo que sí dice es presenta tu cuerpo porque es a través
de tu cuerpo que el sacrificio va a ser expresado solamente
ahí. Creo yo que Pablo en sí tiene
en mente lo que Él dijo en Romanos 6, o sea, Pablo está explicando
lo que Él tocó ahí y no explicó muy detalladamente, pero ahora
en Romanos 12, 1, Él va a mostrarnos cómo es de que se incorpora,
cómo se hace parte de la vida del creyente, Romanos 6, del
12 al 13, Pablo dijo ahí, Por tanto, no reine el pecado en
vuestro cuerpo, en vuestro cuerpo mortal, para que no obedezcáis
sus lujurias ni presentéis los miembros de vuestro cuerpo. O sea, presentar miembros. Ahí digo presentar. Aquí está
diciendo que nos presentemos a Dios nuestro cuerpo. En el 3 y en Romanos 6, ni presentéis
los miembros de vuestro cuerpo al pecado como instrumentos de
iniquidad, sino presentados vosotros mismos a Dios como vivos de entre
los muertos y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. Ahí está la idea de presentarnos
nosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, nuestro
cuerpo, nuestros miembros. Y si bajamos Los ojos poquito
más abajo en Romanos 6.19 Pablo dijo esto Hablo en términos humanos
por causa de la debilidad de vuestras carnes Porque de la
manera que presentáis vuestros miembros como esclavos a la impureza
y a la iniquidad para iniquidad Así ahora, presentad vuestros
miembros como esclavos a la justicia para la santificación. A Dios le importa mucho lo que
nosotros hacemos con nuestro cuerpo. A Dios le importa mucho. Aunque hoy en esos días casi
no se habla acerca del cuerpo, Se habla más del espíritu, se
habla más del alma, se habla más de del corazón, de los deseos,
de los sentimientos. No a Dios le importa mucho el
cuerpo. Podríamos decir de que Dios ya
ahora ya tiene nuestro corazón, ya tiene nuestra alma. Cuando
él nos transformó, él ahora anda detrás de nuestro cuerpo. Eso
es lo que le enfoca a Dios. Y Pablo nos está diciendo por
las misericordias de Dios. Ahora tú preséntate a Dios en
cuerpo. Ese es tu servicio racional. Preséntate santo, vivo, aceptable
a Dios. Es tonto pensar que Dios ya tiene
mi corazón, por lo cual yo me quedo con mi carne y hago lo
que a mí se me pegue la gana con mi carne. Eso es algo completamente
tonto. Dios está enfocado y Dios quiere
tu cuerpo. Pablo en 1 Corintios 6 dice,
¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo
que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois
vuestros? Pues por precio habéis sido comprados. O sea, tú has sido comprado por
precio el precio de la sangre de Cristo. Por tanto, ahí está
un por consiguiente. Por tanto, glorificada Dios en
vuestro cuerpo y en vuestro espíritu. O sea, la parte espiritual que
ya es de Dios en nuestro cuerpo y en nuestro espíritu, los cuales
estos dos son de Dios. En otras palabras, Dios. Quiere
ahora. que la nueva creación se presente
delante de él en el cuerpo en donde existe. ¡Qué maravilla
hubiera sido de que Dios en el momento de fe en Cristo Jesús
nos hubiera raptado de esta vida, de este mundo caído a la gloria
eterna! y dejar este cuerpo de muerte
aquí en esta tierra y entrar a la gloria después de haber
recibido a Cristo. Pero no, Dios nos dejó aquí en
este cuerpo de muerte, en donde aún reside nuestra humanidad,
esta humanidad caída. Ahí es donde está nuestra mente,
nuestros deseos, la voluntad caída, los deseos humanos caídos. Ahí a todos estos es lo que la
Biblia le llama carne. y en la carne sabe que reside
a un pecado Pablo lo dijo en Romanos 7 que no soy yo el que
peco sino el pecado que habita en mí es por eso que Pablo dice
os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros
cuerpos por la razón de que no haya acto más supremo que lo
abarca todo de que un creyente como verdadero adorador puede
hacer, sino que ofrezca su cuerpo en sacrificio a Dios. No hay
acto más supremo que ofrecer nuestro cuerpo en dedicación
a Él. Hermanos, el ser cristiano no
solamente es una religión del intelecto, no solamente una religión
de la mente o del corazón, No simplemente eso, sino más bien
que es una realidad que empapa a todo el hombre, aún hasta el
comportamiento en su cuerpo. ¿Sabe cómo sabemos eso? Pues 1 Tesalonicenses 3 al 5
nos dice eso. Nos dice de que el cristianismo
no solamente Algo que vive dentro de tu corazón, algo que vive
en todo en tu mente. Dios tiene una voluntad para
el hombre. Y Pablo ahí en primera Tesalonicenses
4 del 3 al 5, Pablo dice Esta es la voluntad de Dios. O sea,
para ustedes, Tesaloni de Tesalónica, esa es la voluntad de Dios. Vuestra
santificación, es decir, que os abstengáis de la inmoralidad
sexual. Cada uno de vosotros. sepa cómo
poseer su propio vaso, su propio cuerpo en santificación y honor,
no en la pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen
a Dios. Esa es la voluntad de Dios. No
es algo que solamente habita en el corazón y habita en la
mente, y lo puedes resumir Teológicamente es algo que se traslade, se traduce
a tu cuerpo, o sea, tu cuerpo se involucra en esto que Dios
está haciendo en ti. Antes de que viniéramos a Cristo,
el cuerpo proyectaba la vieja naturaleza. Ahora La voluntad
de Dios hacia nosotros es de que nuestro cuerpo proyecte la
nueva naturaleza. No sé si lo nota, pero también
en Primera de Corintios 6, 13, Pablo le dice en esa sección
que miramos ahorita de Corintios, donde dice que el cuerpo es el
templo del Espíritu Santo, Pablo les dice en el 13, sin embargo,
el cuerpo no es para fornicación, sino para el Señor. Y el Señor
es para el cuerpo. Por eso Pablo dice en Romanos
12.1, os ruego por las misericordias de Dios que os presentéis vuestros
cuerpos como sacrificio. Ahora, no tenga la idea de que
sacrificio significa, pues a qué me voy a limitar, o qué voy a
tener que soportar, qué tengo que dejar de hacer Las cosas
que me gustan, ¿qué tengo que dejarlas de hacer y sacrificarlas
a Dios? ¿O qué cosas que no me gustan
voy a tener que empezar a hacer, así como son los niños? La idea
de sacrificio no es esa. La idea de sacrificio es presentar. Esa es la idea del Antiguo Testamento.
Presentarle algo a Dios. Es la idea de sacrificio. No
es la idea de sacrificio aquí dejar de hacer y no, pues es
que me gusta, pero no quiero y que Dios me lo está pidiendo.
No, no es algo en que sufrimos por ello. Es algo que nosotros
en gratitud lo ofrecemos delante de Dios en agradecimiento. Es
como por ejemplo, un esposo, yo como esposo trato de ofrecerme
completamente a mi esposa para que ella se agrade. Me visto
de esta manera para que ella se agrade. Ahorita no le gusta
mucho mi cabello pero ya me lo voy a cortar porque ya no está
muy agradable mi cabello para ella. Pero yo todo lo que yo
hago es Para agradarle a ella. ¿Y sabe qué? ¿Sabe? Yo no digo,
ay, ya mi esposa ya me pidió que haga esto. Ay, ya mi esposa
me pidió que sea así con ella. Ay, ya mi esposa ya me pidió
lo otro. No. Yo lo hago. porque yo quiero porque yo quiero
ofrecerme a ella y estoy seguro de que ella también lo hago por
amor lo hago por agrado y Pablo aquí está diciendo por las misericordias
de Dios hermanos presentéis vuestros cuerpos como un sacrificio de
En contraste a los sacrificios muertos del Antiguo Testamento
que eran continuamente ofrecidos para morir usando diferentes
y diferentes animalitos durante el transcurso de los años, Cristo
Jesús vino y alcanzó completa y eterna salvación y no más sacrificios
para morir. Ahora lo que Dios le agrada de
sus redimidos son sacrificios vivos. desde hoy hasta el final
de tu vida Dios quiere tu cuerpo ofrecido en agrado a Dios eso
es lo que Dios quiere Pablo dijo en Romanos 6, 12 Por tanto, perdón, Romanos 6,
4 y 11, por tanto, habiendo sido sepultados con él por medio del
bautismo para muerte, a fin de que como Cristo resucitó entre
los muertos para la gloria del Padre, así también nosotros andemos
en novedad de vida, en vida, en vida nueva. Y en el 11, Pablo
dice ahí de Romanos 6, así también vosotros, considerados muertos
para el pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús. Dios quiere tu sacrificio vivo. O sea, algo que tú haces perpetuamente
vivo para vivir para Él. Como Pablo dice a los filipenses,
para mí el vivir es que Cristo para mí el vivir es Cristo y
el morir es ganancia y Pablo dice presentéis vuestros cuerpos
como sacrificio vivo y santo o sea esta palabra tiene la idea
de ser apartado de pertenecer dedicado para un uso especial,
para un uso separado, separado de lo común, separado de lo mundano,
separado de lo temporal y enfocado en lo eterno. Esa es la idea
que está detrás de esta palabra, separado para un uso exclusivo
de Dios. No es santidad definida por preferencias
de hombres. ¿Sabe qué es santidad definida
por preferencias de hombres? Es fácil. Yo le voy a imponer
a usted todo lo que yo no batallo. Y le voy a decir, vive de esta
manera, porque yo no batallo con ella. Pero cosas que la Biblia
me van a decir, pues esto que sí batallo, esas las voy a ignorar
y voy a decir, no. ¿Quieres ganarte el cielo? Compórtate
de esta manera. Yo no batallo con ella. Y así
es como te vas a ganar el cielo. Esta desantificación no es eso.
Eso de santificación no es preferencias de hombre, sino dedicación creada
por el Espíritu Santo que habita en ti y guiada por la Palabra
de Dios. ¿Se acuerda que en el Antiguo
Testamento Dios requería una ofrenda pura y sin mancha? Y
ya ve que en Malaquías Dios se enoja porque les empieza a decir
al pueblo, ni a su propio rey me le traen a ellos una ofrenda
de animales tuertos y ciegos y todos quebrados, ni a su rey
lo hacen, ¿por qué lo hacen conmigo? Y Dios pedía algo especial, algo
separado, algo sin mancha. Y la idea que Pablo aquí está
presentando es de que debemos presentar nuestros cuerpos en
dedicación entera en el altar de agradecimiento exclusivo para
Él. Nuestras manos son dadas a Dios.
¿Qué es lo que hacemos con nuestras manos? Nuestros ojos deben ser
dados a Dios, presentados a Él. ¿Qué es lo que nosotros miramos
con ellos? Nuestra boca es dada a Dios. ¿Qué es lo que hacemos
con nuestra boca? ¿Qué clase de comentarios decimos?
Nuestros pies, ¿qué es lo que hacemos? ¿Para dónde andamos?
¿Para dónde nos conducimos? Nuestros pensamientos, y puedo
seguirle y seguirle, pero no sé si nota, Dios quiere ¡Todo! Dios nos quiere todos en dedicación
completa. Nos quiere vivos y nos quiere
apartados para su uso. Ahora, esta es la tercera, aceptable
a Dios. Esta es la ambición. que debe
estar dentro de nosotros. Vivir y ofrecernos de tal manera
que somos agradables y aceptables a Él. Esa debe ser tu ambición,
esa debe ser mi ambición. ¿Cuántos esposos no tienen la
ambición de mirarse y comportarse de tal manera que su mujer esté,
que se agrade ella? Que ponga una sonrisa en su boca. ¿Cuántos hermanos aquí hacen
eso para sus esposas? Seguro que todos, pero ¿sabe
qué? ¿Cuántos de ustedes han tenido
tiempo en que no son agradables a su mujer? Y la riega y la riega
feo, y su esposa es muy pronta para decirle, ¿sabes qué? Esto
no me gusta de ti, no me gustó esto de ti. Pues ¿sabe qué? Así
también puede ser ante Dios. Es posible vivir en una cierta
manera en la que no estamos viviendo ofreciendo nuestros cuerpos en
una manera aceptable a Él. Ahora, no estoy hablando acerca
de nuestra posición delante de Dios. Nuestra posición delante
de Dios, Dios nos mira siempre aceptables en Cristo Jesús porque
estamos cubiertos de la perfecta justicia de Cristo. Eso no me
estoy refiriendo yo. A lo que sí me estoy refiriendo
es de que podemos vivir en temporadas de nuestra vida que no estamos
respondiendo adecuadamente a todas las misericordias de Dios que
Él nos ha mostrado en el Evangelio. Lo miramos cuando empezamos a
leer hoy en esta tarde la confesión de pecado de David. Él pasó por
un tiempo donde él no fue agradable y ¿sabe qué Dios hizo? Dios en
su gracia mandó a su profeta a mostrarle a David que estaba
mal y él no estaba viviendo en agrado Dios mandó a Natán para
que David se diera cuenta lo que tú estás haciendo David la
manera en que tú estás viviendo no es agradable y luego luego
le cayó el balde a David Dios estoy mal y se arrepiente de
su pecado ¿vinieron las consecuencias? claro que vinieron pero Podemos
llegar a vivir en tal manera donde no somos aceptables, donde
no somos agradables ante Dios. Pero, ¿sabes qué? El Espíritu
Santo es muy bueno para conviccionarnos y decirnos, ¿sabes qué? Tú estás
mal. Tú estás, lo que acabas de hacer
está mal. La manera en cómo vas, estás mal. ¿Y sabes qué? Si tú
nunca sabes, si tú no sabes qué es la convicción del Espíritu
Santo, quizás tú no seas cristiano. Porque todo cristiano tiene ese
remordimiento, esa, esa vocecita al Espíritu Santo diciéndote,
¿sabes qué? Estás mal. Eso no le agrada a
Dios. Cambia. Arrepiéntete. Y sabes
que también la Palabra de Dios nos dice muchas veces que nosotros
debemos de tratar de conducirnos en una manera que le agrada a
Dios. Por ejemplo, Efesios 5.8, ahí lo tengo escrito en sus notas. Por ejemplo, leo varios pasajes
de Pablo. Mira lo que dice Efesios 5.8 al 10, porque antes erais
tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor, andad como hijos
de luz, andad como hijos de luz, porque el fruto de la luz consiste
en toda bondad, justicia y verdad, examinando ¿Qué es lo que le
agrada al Señor? Tienes que examinarlo. Tienes
que mirar. Tienes que examinar, aprender
qué es lo que le agrada a Dios. Yo llevo 11 años tratando de
aprender qué es lo que le agrada a mi esposa. Y sigo aprendiendo. ¿Y sabe qué? Ella siempre me
dice, las flores me encantan y las flores me hacen feliz.
Y yo batallo cada vez que voy al City Market en agarrarle flores. Todavía batallo, pero mi ambición
es ser agradable ante ella y vivir en una manera en que le agrado
a ella. Por ejemplo, Segunda de Corintios
5 del 6 al 9, Pablo dice, Por tanto, amados, siempre y sabiendo
que mientras habitamos en el cuerpo estamos ausentes del Señor,
porque por fe andamos, no por vista. Pero cobramos ánimo y
preferimos más bien estar ausentes del cuerpo y habitar con el Señor.
Por eso, ya sea presentes o ausentes, ambicionamos. Ahí está la ambición. Ambicionamos serle agradable. ¿Sabe qué? La ambición de ser
aceptables a Dios no comienza. Esa ambición de ser aceptables
en nuestro cuerpo no comienza en la gloria. Comienza aquí. Pablo está diciendo, si estoy
con Él, quiero ser aceptable. Si estoy aquí, quiero conducirme
en una manera aceptable. Comienza aquí, cuando confiamos
en Cristo, servimos a Cristo. nuestro cuerpo. Entonces, esta
es la presentación de nuestro cuerpo. Santa, viva y agradable
a Dios. Y lo Pablo dice, que es vuestro
culto racional. Ahora, déjeme simplificarle esto. ¿Qué es lo que Pablo está tratando
de decir con esto? Es fácil. Pablo está diciendo, pesa las
básculas. Pablo está diciendo, piensa,
razona, después de que todo lo que Dios ha hecho por ti, después
de que todo lo que Dios ha hecho por ti Después de que lo hayas
considerado todo, después de que tú has considerado y has
pesado todas sus bondades, después de que todo lo que Dios ha hecho
por ti y las has tomado en cuenta, después de que hayas hecho todos
los cálculos y toda la matemática, pesa, razona, usa la lógica,
calcula las pérdidas, y las grandes ganancias que ahora tienes en
Cristo. O sea, Pablo nos está empujando.
Piensa. Pesa todo lo que has perdido
y pesa todo lo que has adquirido. ¿Qué has perdido? ¿Qué has perdido
tú como creyente? Te has perdido del juicio. ¿Te
has perdido de la condenación eterna? ¿Has sido justificado
gratuitamente en Cristo Jesús ante el tribunal de la ley de
Dios? ¿Has perdido tu pecado? ¿Tu pecado
ha sido completamente perdonado? ¿Tu enemistad ha sido borrada? Tu extrañamiento hacia Dios ha
sido reconciliado. Has ganado adopción. Has sido
adoptado a la familia de Dios y esperas una herencia en Cristo
Jesús que nos será revelada cuando Él regrese. Has perdido tu unión
con Adán y has ganado unión con Cristo. Y puedo recapitular todo
lo que hemos estado mirando, pero la cosa es esta. después
de calcular todo lo que has perdido es bueno que perdiste todas estas
cosas y has adquirido Todas las grandes misericordias Pablo te
está diciendo a ti en esta tarde Pésalo Pésalo que has perdido
y pésalo que has ganado Lo menos que tú puedes hacer es voluntariamente
ofrecerte en alma y cuerpo como un sacrificio vivo, santo, aceptable
en servicio a Dios Eso es lo menos que tú puedes hacer Cualquier
otra respuesta sería irracional, ilógica. Cualquier otra respuesta,
todo ha sido dado por ti. La mejor
respuesta es ofrecerte todo en servicio Dios. O sea, en otras palabras, dejémoselo
rebrujo de otra manera. Pablo nos está animando a que
usemos la inteligencia, que voluntariamente elijamos lo que es lógico y lo
que es adecuado, dado el peso de todo lo que Dios ha hecho
y comprado. regalado y empapado y y y y está
rebozando tu copa de todas sus grandes bondades y misericordias
¿Cómo es posible que pueda seguir viviendo para ti? ¿Cómo es posible? ¿Cómo es posible? Después de
tanto que has culto racional, ahora la palabra
culto eso es lo que significa esa respuesta racional ahora
la palabra culto también necesitamos mirarla por decirlo así, esta
reunión aquí donde estamos nosotros reunidos no es el servicio que
Dios tanto quiere aunque Dios le agrada cuando sus santos se
reúnen adorarle el servicio que Dios quiere de ti es fuera de
aquí Es en tu tiempo solo, en tu tiempo libre, cuando tú estás
con gente que no piensa igual que ti. Es fácil venir aquí y
todos nosotros, los hermanos, pensamos igual, adoramos igual,
andamos igual. Es fácil aquí. Lo que Dios quiere
es Tu 24-7. Eso es lo que Dios quiere. La
presentación de tu cuerpo en servicio a Él. Ese es el verdadero
servicio. Ese es el verdadero culto. Esa
es la verdadera alabanza y adoración a Dios. La verdadera alabanza
y adoración a Dios no es venir y cantar por 15 minutos y decir,
ok, yo ya hice mi alabanza y mi adoración, ya hice mi culto.
No. Tu culto es tu vida. Ese es tu culto. El verdadero
culto es el derrame de la adoración de un corazón pasmado de tantas
misericordias de Dios que lo único que puede hacer es ofrecerse
en agradecimiento a un Dios que le ha dado tanto. Esa es la verdadera
oración. Ese es el verdadero servicio.
Ese es el verdadero culto. Ofrecerte a ti. A Dios. Cuerpo. Cuerpo. Entonces yo te pregunto, tomando
en consideración todo lo que hemos recibido de Dios, todas
las gran misericordias que miramos la semana pasada, que debería
ser nuestra respuesta. ¿Y a qué hemos recibido tanto?
¿Qué debería ser nuestra respuesta? ¿Será mucho pedir? Déjame te
lo pongo ¿Será mucho pedir de que Dios nos pida nuestro ser?
¿Será mucho pedir eso? Después de tanto que Dios ha
alcanzado y te lo ha dado gratis ¿Será mucho pedir de que Dios
diga, quiero ver tu agradecimiento tu manera de conducirte, en la
manera en cómo tú te comportas, cómo te comportas con tu cuerpo.
Será mucho que Dios entre en esa área y te diga, si realmente,
si realmente estás agradecido por todas las misericordias,
quiero que tu cuerpo, tu vida, tu alma y todo tu ser Lo refleje. ¿Será mucho pedir eso? Voy a
terminar como terminó Pablo, apelando a la lógica. ¿Será mucho
pedir? ¿Será mucho pedir? Yo diría que
es difícil, claro es difícil, todavía batallamos con este cuerpo,
pero es lo más lógico. es lo más racional por eso Pablo
dice que es vuestro culto racional ahora si entra el intelecto después
de tanta teología y después de tantas verdades ahora si Pablo
dice responde adecuadamente podrás responder adecuadamente será
mucho pedir que Dios te pida todo tu ser Con eso te dejo hoy
en esta tarde. Oremos. Padre, ayúdanos a mirar tu verdad y
cómo nosotros somos faltos. Ayúdanos Señor. Mirar que Tú
nos has dado todo. Lo menos que nosotros podemos
hacer es ofrecernos en agradecimiento a Ti. Es lo menos que podamos
hacer. Ayúdanos Señor, a ofrecernos
nuestro cuerpo humildemente, honestamente, en agradecimiento
por lo que Tú has hecho Ayúdanos ver, danos ojos para ver todo
lo que Tú has alcanzado y que ese peso Señor se transfiera
de nuestra mente a nuestros miembros Ayúdanos, Señor, que tu Espíritu
Santo nos ayude y nos dé de tu gracia para poder, Señor, vivir
una vida de agradecimiento. Lo pedimos, Señor, en el nombre
de Jesús tu Hijo. Amén.
La Presentación del Cuerpo según Romanos
Series El Evangelio según Romanos
| Sermon ID | 112921330342830 |
| Duration | 50:39 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Romans 12:1 |
| Language | Spanish |
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.