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Libro de Henesins, el capítulo
14, leyendo todo el capítulo. Aconteció en los días de Amrafel,
rey de Sinar, Ariok, rey de Al-Azhar, Quedolahomer, rey de Elam, y
Pidal, rey de Goim, que éstos hicieron guerra contra Bera,
rey de Sodoma, contra Birsa, rey de Gomorra, contra Sinab,
rey de Atma, contra Semeber, rey de Saboim, y contra el rey
de Bela, la cual es Soar. Todos estos se juntaron en la
valle de Sidín, que es el mar Salado. Doce años habían servido
a Quero-Laomer, y en el décimo tercero se rebelaron. En el año
décimo cuarto vino Quero-Laomer y los reyes que estaban de su
parte, y derrotaron a los refayitas en Astoro-Carnaim, a los usitas
en An, a los emitas en Sarve-Qiriatayim. y a los Orellos en la monta de
Seir, hacia la llenura de Parán que está junto al desierto. Y
volvieron y vinieron a Enbispat, que es Cádiz, y devastaron todo
el país de los Amalacitas y también el Amoreo que habitaba en hace
Son Tamar. Y salieron el rey de Sodoma,
el rey de Gomorra, el rey de Atma, el rey de Saboim, el rey
de Bela, que es Sobar, y ordenaron contra ellos batalla en el valle
de Sidim. Esto es contra Quirolaomé, rey
de Elam, Tidal, rey de Goím, Amafel, rey de Sinar y Ariok,
rey de Alasar. Cuatro reyes contra cinco. El
Valle de Sidim estaba lleno de pozos de asfalto y cuando huyeron
el rey de Sodoma y el rey de Gomorra, algunos cayeron allí
y los demás huyeron al monte. Y tomaron toda la riqueza de
Sodoma y de Gomorra y todas sus provisiones y se fueron. Tomaron
también a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma,
y sus bienes, y se fueron. Y vino uno de los que escaparon,
y lo anunció a Abram de Labreo, que habitaba en el encinar de
Mamre el Amoreo, hermano de Escol y hermano de Aner, los cuales
eran aliados de Abram. Oyó a Abram que su pariente estaba
prisionero. y armó a sus criados, y los nació
en su casa, 318, y los siguió hasta Dan. Y cayó sobre ellos
de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta
Oba, al norte de Damasco, y recobró todos los bienes, y también a
su pariente, sus bienes, las mujeres, y demás gente. Cuando
lo vía de la derrota de Kiel a la Homera y de los reyes que
con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al Valle
de Sarve, que es el Valle del Rey. Entonces, Melquisedec, rey
de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino. Y le bendijo, diciendo, Benito
sea, Abraham, del Dios Altísimo, Creador de los cielos y de la
tierra. Y Benito sea, el Dios Altísimo, quien entregó tus enemigos
en tu mano. Y le dio a Abraham los diezmos
de todo. Entonces el rey de Sodoma dijo
a Abraham, Dame las personas, y toma para ti los bienes. Respondió
Abraham al rey de Sodoma, he alzado mi mano a Jehová, Dios
altísimo, creador de los cielos y de la tierra, que desde un
hilo hasta una correda casado, nada, tomaré de todo que es tuyo,
para que no digas, yo enriquecí a Abraham, excepto solamente
lo que comieron los jóvenes y la parte de los varones que fueron
conmigo, aner, escol y mamre, los cuales tomarán su parte. Vamos a orar y pedirle a Dios
su ayuda en este servicio. Vamos a pedirle mucha atención
para que no seamos distraídos y para que podamos aprender de
Dios lo que necesitamos el día de hoy. Vamos a orar. Nuestro Padre, Tú ves el corazón. Tú sabes cuántas personas aquí
quieren Tu Palabra y cuántas no. Te pedimos que tú abras todo
corazón, cada uno aquí el día de hoy. Que tú quites las distracciones
de fuera o de nuestras mentes para que podamos demostrarte
el respeto y la reverencia que mereces. Y para que podamos glorificarte
por la obediencia a tu palabra que vamos a aprender. Te pedimos
en nombre de Cristo. Amén. Uno de los problemas posibles
cuando estudiamos la Biblia, especialmente cuando estudiamos
el Antiguo Testamento, es poner a los hombres de Dios en un pedestal. como ejemplos perfectos o como
hombres tan fuertes que en sí mismos podían hacer grandes cosas
para Dios. Creo que es por eso que la Biblia
también nos cuenta los pecados y los caídos de estos hombres,
para que no tengamos más alto concepto de ellos de lo que merecen. Necesitamos aprender cuando leemos
de cualquier victoria en las vidas de estos santos de Dios,
que cada una, que cada victoria sucedió debido a las fuerzas
de Dios y su poder y su ayuda, no debido al poder o la espiritualidad
del hombre. Y así que podemos aprender que
es lo mismo para nosotros hoy en día. En nuestras fuerzas no
podemos hacer nada nada, sino que es Dios que nos da la victoria
por medio de Jesucristo. Entonces, mientras estudiamos
la vida de Abraham en estos capítulos de Génesis, mientras meditamos
en su fe, en su obediencia a Dios, necesitamos recordar esto. Aún
cuando él obedeció, aún cuando él vivió por fe, de todos modos,
sus victorias no provenían de él, sino de su Dios. Esta verdad
se ve claramente en el pasaje de hoy, en el capítulo 14 de
Génesis. Es Melquisedec, rey de Salem, de quien vamos a hablar
mucho en este mensaje, quien nos provee con lo que es el tema
de este mensaje. En versículo 20, Él dijo a Abram,
Bendito sea el Dios Altísimo que entregó tus enemigos en tu
mano. Melquisedec reconoció que la
victoria que Abraham había recibido en la batalla vino solamente
de Dios. En contraste, el rey de Sodoma,
un incrédulo, no sabía eso. Vemos que él asignó todo el éxito
a Abraham. Pero Melquisedec, por su conocimiento
de Dios, sabía quién había provisto la victoria en esta batalla.
Y después Melquisedec fue usado por Dios para bendecir y sostener
y fortalecer a Abraham para su guerra espiritual continua. Entonces,
este pasaje, aunque sin duda nos cuenta una historia de algo
que realmente pasó, por eso tantos nombres. Hoy estamos leyendo
y tú dices, ¿por qué una lista de tantos hombres? Para que entendamos
que esto realmente sucedió. Estos son detalles históricos.
Pero no solamente eso, es no solamente una historia con detalles,
sino también este pasaje contiene principios para los cristianos
en todo el tiempo. Que Dios es la fuente de toda
nuestra victoria y que Él nos sostiene y nos bendice en Cristo. La primera parte de la historia
parece muy clara, ¿verdad? Abraham entró en un conflicto
con los reyes de esta tierra para rescatar a Lot, y tuvo éxito. Él rescató a Lot y sus bienes,
y también toda la gente y sus posesiones. Pero la parte final
de la historia agrega algo, para que no sea solamente una historia,
y una batalla, y una victoria temporal. En la segunda parte
del capítulo leemos de un hombre que se llama Melquisedec. Y la
bendición de Melquisedec a Abram demuestra que eso no fue cualquier
batalla mundana, sino que Dios había dado la victoria a Abram. Dios en esta historia sigue bendiciendo
a su pueblo y preparando el mundo para Cristo, que es, si recuerdan,
el tema de Génesis. Dios bendice a su pueblo y prepara
el mundo para Cristo. Sigue haciendo eso aquí en este
pasaje por medio de Abram. Y vamos a aprender cómo todo
esto se aplica a nosotros hoy en día, en 2015. Que Dios provee
la victoria para sus hijos siempre por medio de Jesucristo. En primer
lugar, quiero que entendamos de este pasaje que solamente
Dios puede proveer la victoria en nuestras vidas. Solamente
Dios puede proveer la victoria en nuestras vidas. Vamos a pensar
en lo que sucedió en los primeros 16 reciclos, sin leerlos otra
vez, pensando en la historia. En los primeros reciclos leemos
de muchos reyes, ¿verdad?, y su guerra para controlar esta tierra. La verdad, no es tan importante
memorizar los nombres. sino que cuatro reyes formaron
una alianza y estaban causando devastación en esta tierra. En el versículo 8 leemos que
el rey de Sodoma y el rey de Gomorra y tres otros reyes también
hicieron una alianza para rebelar en contra de esos cuatro reyes,
pero fueron vencidos y huyeron y se escondieron, mientras la
alianza de los reyes tomó toda su riqueza y sus personas y se
fueron. Y todo esto hubiera sido nada
más de interés para los historiadores, si no fuera por el versículo
12. Ven conmigo. Dice, tomaron también
a Lot, hijo del hermano de Abram, que moraba en Sodoma, y sus bienes,
y se fueron. Entonces ahora es personal. Lot
fue capturado junto con todas sus posesiones. Y eso es lo que
provee el problema, es lo que provee la tensión en este capítulo,
en esta historia. Lot, por consecuencia de su pecado,
como vimos la semana pasada, de fijar sus ojos en el mundo
y en las cosas del mundo, fue capturado con los demás habitantes
de Sodoma. Eso vemos en el versículo 12,
¿no? ¿Qué dice? Lot moraba en Sodoma. ¿Ustedes ven eso? Ven,
por favor, no solamente me escuchen, vean sus Biblias. El versículo
12 dice que Lot moraba en Sodoma. ¿Por qué es importante? ¿Ustedes
recuerdan hace ocho días, en el capítulo anterior, estudiamos
que Lot había puesto sus tiendas hacia Sodoma? Primero, pero vemos
que muy pronto estaba viviendo en la ciudad misma con todos
esos hombres malos y pecadores contra Dios en gran manera. Entonces,
cuando vino este ejército, él fue tomado preso con los demás. Las consecuencias no eran solamente
para él, sino también involucraron ya a su tío Abraham, que se sentía
obligado a rescatar a su sobrino. Y vemos que Dios sí permitió
eso. Dios permitió que Ramse fuera para rescatar a Lot. Vemos
que Dios siguió fiel, aun cuando Lot no lo era. En la voluntad
de Dios, dice en el versículo 13, una persona escapó, lo anunció
a Ram, y cuando Ram oyó que su pariente estaba presionado, decidió
tomar acción, es decir, armó a sus criados, 318 de ellos,
y junto con sus aliados, se fue para seguir el ejército. Nosotros
sabemos que también fueron soldados de su alianza, porque dice en
el versículo 13, menciona Mamre, Escol, Aner, dice los cuales
eran tan lindo, aliados de Abraham. Entonces Abraham va persiguiendo
el ejército con sus criados, con sus aliados, lo atacan en
la noche y recoben todos los bienes, todas las personas, Alot
y sus bienes, las mujeres, la demás gente. Era una victoria
completa y una victoria humanamente hablando, totalmente inesperada. La pregunta es, ¿cómo es posible
que Abraham venció este ejército con tan poca gente? ¿Por qué
Abraham podía ganar la victoria sobre una fuerza superior? Pues
es la primera y la única vez que leemos de Abraham como líder
militar, en vez de solamente un hombre de fe mordando una
tierra prometida. Escuchen, todos. Abraham ganó la victoria aquí.
NO PORQUE DIOS SIEMPRE DA A SUS HIJOS LA VICTORIA FÍSICA O TEMPORAL
SOBRE LOS ENEMIGOS DEL MUNDO, PORQUE ESO NO ES LA VERDAD. SINO DIOS DIO A ABRAHAM LA VICTORIA
AQUÍ, COMO PARTE DE LA MANERA DE LA CUAL ESTABA DEMOSTRANDO
A ABRAHAM, ESA ES TU TIERRA, TE LA HA PROMETIDO Y VA A SER
TUYA. Aún con todos esos reyes y toda esa devastación, ese ejército,
Abraham, mi promesa va a ser cumplida. Esta tierra sí es tuya. Por favor, no leen este pasaje
y piensen, ah, ok, nunca voy a tener problemas en mi vida.
Dios me promete prosperidad. Dios me promete victoria siempre
en el mundo temporal. No, Dios no promete eso. Ojo,
hay muchas iglesias hoy en día en México que enseñan esto, el
evangelio de la prosperidad, que Dios promete riquezas y cosas
físicas. Dios no promete eso. Dios no
promete eso. Dios promete bendiciones espirituales
en Cristo. Es mucho más importante. Bueno,
no voy a regresar el mensaje hasta ocho días, porque es lo
que estudiamos. Si alguien quiere estudiar esto otra vez, puede
pedirme el CD. Pero aquí vemos, Dios dio la
victoria a Abraham, porque había prometido a Abraham esa tierra,
y quiere demostrar, no hay nadie, no hay nadie que pueda estrobar
mis planes para contigo, Abraham. La victoria en esa situación
provino de Dios, no de Abraham. Pero este pasaje es interesante,
porque no solamente vemos una victoria física en la guerra,
también vemos una tentación y una victoria espiritual. ¿Ustedes
se dan cuenta de esto? Después de haber vencido al enemigo,
después de haber recuperado la gente y sus posesiones, ven conmigo
en el versículo 21. Entonces el rey de Sodoma dijo
a Abraham, dame las personas y tomo para ti los bienes. el
rey de Sodoma ofreció a Abram el botín de la batalla. Dijo,
dame mis personas, dame mis habitantes de mi ciudad, y tú toma para
ti todos los bienes. Y esto hubiera sido justo ante
sus ojos, porque Abram había hecho todo. Abram había rescatado
todo su pueblo, entonces el rey quería tomar su pueblo y regresar
y dejar el botín para Abram. Humanamente hablado no tiene
sentido. A primera vista, nada parece mal de esto. Abraham fácilmente
pudiera haber pensado que esto fue parte de la promesa de Dios
para enriquecerle. Pero no, vemos cómo respondió
en los versículos 22 a 24. Respondió Abraham al rey de Sodoma,
El saludo de mi mano a Jehová Dios Altísimo, Creador de los
cielos y la tierra, que desde un hilo hasta una correa del
casado. Nada tomará de todo lo que es
tuyo para que no digas, yo enriquecí a Abraham. Abraham pasó la prueba. Abraham ganó la victoria en la
batalla espiritual exactamente como lo había hecho en la batalla
física. En vez de confiar en el hombre,
decidió confiar en Dios. En vez de vivir por vista, decidió
vivir por fe. Podría dar un gran testimonio
a este rey de Sodoma, a este rey incrédulo de Dios y su fe
en él, porque, ¿ustedes creen que este rey alguna vez en su
vida había experimentado eso? ¿Un hombre rehusando muchas riquezas? Nunca en su vida. Este hombre
es muy raro. Así, un buen testimonio de su
Dios a Brahm demostrando, no tengo que depender de ti, No
tengo que depender del hombre. No tengo que depender del mundo.
Yo tengo confianza y fe en mi Dios. Entonces, Abraham ganó la victoria
en dos batallas. En la batalla física y también
la batalla espiritual. Y la fuente de su victoria en
las dos batallas era Dios. Hermanos, en nuestras vidas vemos
lo mismo. Es Dios, y solamente Dios, que provee la victoria
para nosotros. Y eso no es tanto para enfocarnos
en las cosas físicas, en las cosas mundanas, como estudiamos
hace 8 días, sin recordarnos que Dios dice en Efesios 6.12,
no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados,
contra potestades, contra los gobernadores del tenebres de
ese siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
No esperamos, hermanos, a vencer a cada enemigo temporal en esta
tierra. Pero sí podemos ver la fe y confianza
que Dios siempre nos da la victoria espiritual. Creo que eso tiene mucho que
ver con lo que estamos viendo en nuestro mundo de hoy. Terroristas,
guerra, muerte, explosiones, todo eso. No vivimos en un mundo
seguro. Hay más y más persecución de
los cristianos cada día. Pero, hermanos, esta no es nuestra
preocupación mayor. No deberíamos gastar todas nuestras
fuerzas en estar tan enfocados en los conflictos temporales
del mundo que olvidamos la batalla espiritual, que es mucho más
fuerte y mucho más importante. Eso no es para decir que podemos
ignorar todo y nunca hacer nada, pero el problema es que es mucho
más fácil y parece mucho más gratificante participar en protestas
y manifestaciones y poner cosas en nuestros muros en Facebook
en contra de la corrupción del gobierno. Es más fácil hacer
esto que luchar cada día en una batalla espiritual que es invisible. La batalla invisible es mucho
más importante porque involucra el alma y no solamente el cuerpo. Porque vamos a morir un día de
todos modos. Todos, ya sea por la edad avanzada,
por la enfermedad o por la violencia, vamos a morir. Todos nosotros
vamos a morir, no podemos evitarlo. Pero mucho más importante es
el estado de nuestros almas. estar seguros que estamos en
Cristo y salvos por su gracia, y no tan enfocados en la seguridad
de sus cuerpos. ¿Cuál es más importante para
ti? ¿Vivir de manera segura en tu país o estar bien con Cristo? La respuesta es obvia, ¿no? Pero
piensa si realmente es la verdad en tu vida o no. Todo lo que
está pasando en Siria, en París y todo eso, es muy triste, claro,
muy malo. Son los resultados del pecado.
Pero ese no es nuestro enfoque, hermanos, porque, como decíamos
hace ocho días, este mundo no es nuestro hogar. Somos peregrinos,
extranjeros, nada más. Nuestro hogar nos espera. Entonces, lo que aprendemos de
este pasaje no es que Dios da la victoria temporal en cada
situación en el mundo, sino que sabemos que la Biblia dice, vamos
a sufrir. Este pasaje sí nos enseña que
cualquier victoria que recibimos proviene de Dios y solamente
de Dios. Tenemos que trabajar, esforzarnos,
luchar en la guerra espiritual, claro. Pero mientras hacemos
nuestra parte y trabajamos y batallamos, siempre tenemos que recordar
y confiar en el hecho de que la victoria es de Dios. Las bendiciones
vienen de Dios. Él es la fuente de nuestra victoria
y nuestro éxito. Él entrega los enemigos en nuestras
almas y en nuestras manos. Pero no solamente que Dios nos
da la victoria y nos bendice, sino aquí vemos claramente también
cómo lo hace. Tú dices, bueno, eso está muy
bien, pastor. Estoy en Cristo, tengo victoria. Pero ¿cómo? ¿Cómo
funciona todo eso? ¿Cómo puedo tener la confianza
de que la victoria mía viene de Dios? Nos vemos en segundo
lugar. Dios nos sostiene y bendice por
medio de Cristo. Dios nos sostiene y nos bendice
por medio de Cristo. Y antes de que alguien se sienta
molesto, porque otra vez estamos hablando de Cristo cuando su
nombre no se menciona en este pasaje, Te quiero recordar de
la importancia de leer toda la Biblia en su contexto, la Biblia
en su totalidad, y en ver la importancia de poder relacionar
diferentes pasajes y diferentes libros. Hemos visto una y otra
y otra y otra vez en estos primeros capítulos de Génesis que Cristo
está en cada parte, que Cristo es el enfoque de toda la Palabra
de Dios, incluyendo el Antiguo Testamento. Espero que poco a
poco ustedes estén aprendiendo esto. Lo mismo aquí. Cuando yo digo que aquí vemos
que Dios nos sostiene y nos bendice por medio de Cristo, me refiero
a lo que vemos en los versículos 17 a 20. cuando Abraham se reúne
con Melquisedec, el sacerdote y rey de Salem. Y vamos a ver
aquí que Dios sostuvo y bendijo a Abraham por medio de Melquisedec,
un tipo de Cristo. ¿Qué quiere decir? Melquisedec
era un símbolo de Cristo, una persona que perseguraba a Cristo,
una persona cuando la estudiamos nos hace pensar en Cristo y en
lo que él iba a ser en el futuro. La primera cosa es establecer
este punto, porque ahora lo he dicho, ya tenemos que ver en
la palabra por qué digo eso. ¿Quién era Melquisedec conforme
a las Escrituras? ¿Y cómo es que podemos ver y
hablar de Cristo cuando estudiamos su persona y su obra? Entonces,
¿están poniendo atención? No es difícil, pero sí requiere
un poquito de pensar. ¿Está bien? Hay tres interpretaciones
en cuanto a quién era Melquisedec. La primera es que eres Zen, hijo
de Noé. Eso es algo que surgió de las
tradiciones judías y no tiene ningún sustento bíblico. Todo
esto ya no. La segunda interpretación es
que era Cristo mismo, una apariencia de Cristo en la tierra antes
de su encarnación. Esta interpretación sí es posible,
porque es la verdad de que Cristo apareció en el Antiguo Testamento
antes de su encarnación como bebé en Belén. De hecho, en algunos
capítulos más vamos a ver esto en la vida de Abraham, que Cristo
mismo vino y habló con Abraham. Pero yo no creo que sea así en
este pasaje, voy a explicar por qué en un momento. La tercera
interpretación es que Melquisedec era un rey cananeo que creó en
Dios, y que prefiguraba a Cristo en su persona y en su obra. Es la interpretación que creo
que es correcta. Pero para entender más del Mequisedec
y cómo simbolizó a Cristo, tenemos que comparar nuestro pasaje en
Genesis 14 con Hebreos 7. Todos viendo, por favor, en Hebreos
7. Enfatizo, no me gusta mucho cuando
estoy leyendo la Palabra y ustedes me están viendo. Leen sus Biblias,
por favor, y no confíen en mí. Ahora en Hebreos 7. Dejen sus
dedos en Genesis 14 porque vamos a regresar y ver los dos pasajes. Vamos a ver en Hebreos 7 y leer
los ciclos 1 a 3. Y pedimos que Dios nos ayude
a entender quién era Melquisedec y por qué nos habla de Cristo. Hoy en día hay iglesias que hablan
de que como el sacerdocio de Melquisedec para los cristianos
o algo tan raro hoy en día. No hay ningún sustento bíblico
para eso. Vamos a ver lo que la Biblia
dice. ¿Ok? Melquisedec, perdón. Hebreos
7. Versículos 1 a 3. Porque este Melquisedec, rey
de Salem, sacerdote de Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham,
que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien
asimismo dio a Abraham los diezmos de todo, cuyo nombre significa
primeramente rey de justicia, y también rey de Salem, esto
es, rey de paz, sin padre, sin madre, sin genealogía, que ni
tiene principio de días, ni fin de vida, sino de hecho, semejante
al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre. Y después, los
100 versículos hablan de la diferencia entre el sacerdocio de Melquisedec
y el sacerdocio de Levi. Ok, entonces, creo que es fácil
entender cómo una persona puede creer que Melquisedec era Cristo
mismo, Cristo en una apariencia antes de su nacimiento con el
bebé en Belén, porque, hablando ya en el versículo 3, dice, sin
padre, sin madre, sin tecnología, que le tiene principio de vida
y fin de vida. Por eso acepto que hay cristianos que creen
que el mequisedec era Cristo, y yo no quiero negar que puede
ser una interpretación posible. Al mismo tiempo, tenemos que
ver el contexto, tenemos que terminar el versículo. El versículo
3 dice si no hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote
para siempre. Como un comentarista dijo, esta
palabra traducida semejante, siempre supone dos identidades
distintas. Así que aquí se ve que es como
Cristo en muchos aspectos, pero no era Cristo mismo. Pero tú
dices, bueno, entonces, ¿cómo explicas tú que dice aquí que
no tiene padre, ni madre, ni genología, ni principio, ni fin?
Primero podemos pensar en cuán raro es, en esos principios,
en esos capítulos de Génesis, leer de alguien sin genología. Pienso conmigo, ¿cuántas veces
hemos leído genologías en esos primeros capítulos de Génesis?
Muchas veces, ¿verdad? ¿Por qué? Porque era muy importante
ver quiénes eran los papás, quiénes son los descendientes, quiénes
son los antepasados. pero Melquisedec es diferente,
es como el único personaje importante en Génesis que aparece sin saber
de dónde vino. Entonces aquí el autor de Hebreos
está enfatizando eso, no sabemos nada de Melquisedec en cuanto
a su parentela, nada, no sabemos de su padre, madre, nada, su
genealogía, Y así que no deberíamos enfocarnos en sus antepasados
o descendientes, porque no sabemos nada de ellos, sino nada más
entender que Melquisedec existió por una razón, para que nosotros
pensemos en Cristo. Pero también, para explicar cómo
esas descripciones pueden ser la verdad para Melquisedec, Tenemos
que entender que en el contexto de Hebreo 7, el autor está explicando
por qué el sacerdocio de Melquisedec, y así de Cristo, es mejor que
el sacerdocio de Levi. Bajo la ley de Moisés, solamente
los levitas podían ser sacerdotes. Nadie que no estaba en la línea
física de Leví, nadie que no estaba en la genealogía de Leví,
podía ser sacerdote. ¿Entendemos eso? Pero Cristo
es un sacerdote, el perfecto sacerdote. Pero Él vino de la
línea de Judá, no de Leví. Y para explicar esto, el autor
de Hebreos explica que Cristo es el sacerdote de Melquisedec.
sin padre, sin madre, sin genealogía, en el sentido de que su sacerdocio
no depende de la línea física, no depende de su genealogía.
Entonces, el punto no es decir que Melchizedek era eterno, sin
padre, sin madre, sin principio ni fin, sino el punto aquí es
enfatizar que su sacerdocio no dependía de una descendencia
física. Y eso es esencial, porque también
el sacerdocio de Cristo es lo mismo, no era de Levi, sino es
un sacerdote conforme al sacerdocio de Melquisedec, un sacerdocio
que no depende de madre, ni padre, ni genealogía. ¿Entendemos? Pero también pensamos en descripciones
de Melquisedec, entendemos que ni se aplican precisamente a
Cristo tampoco. Jesús tenía padre. Tiene Padre,
que es Dios, y en cuanto a su encarnación, en cuanto a su humanidad,
Jesús también tenía madre, María. Jesús sí tenía una genología,
la vemos en Mateo 1 y Lucas 3. Entonces, el punto aquí no es
decir que ni Melquisedec, ni Cristo tenían padres, ni genealogía. El punto es demostrar que el
sacerdocio de los dos no depende de esos requisitos, como fue
la verdad para los levitas, porque su sacerdocio es mejor. Lo mismo con sus descripciones
sin principio de días, ni fin de vida. No significa que Melquisedec
no nació y nunca murió. se refiere a su sacerdocio. Los
levitas solamente podían servir como sacerdotes por 20 años,
desde sus 30 años hasta sus 50 años, y después ya tenía que
jubilarse como sacerdote. Pero Cristo, dice Reyes, es un
sacerdote para siempre, un sacerdote eterno. Entonces, Cristo no puede
ser sacerdote conforme la ley de Levi. sino de Melquisedec,
no de principio, no de fin. Es un sacerdocio completamente
diferente y mucho mejor. Los Melquisedec es puesto en
este capítulo para hablarnos de Cristo, para que meditemos
en Cristo, para que entendamos qué iba a ser Cristo en el futuro,
en su persona, en su obra. ¿También estamos bien? ¿Sí? Ok. Entonces, todo eso para decir,
un cristiano sí puede tener una de esas dos interpretaciones,
que el mequisedeque era Cristo mismo, o que era un rey canemeo
que prefiguraba a Cristo y creó en el Dios verdadero. Pero yo
creo, precisamente, que por un entendimiento correcto de Hebreos
7, que era un rey canemeo que creó en el Dios Altísimo. Entonces, ¿qué significa todo
esto para nosotros? Algunos dicen, OK, está bien,
ya conozco eso, pero ¿cómo me aplica? ¿Qué puedo aprender de
eso? Vamos a ver si regresamos a Génesis
14. Mantengan sus dedos en el brazo
7, porque vamos a regresar. Vamos a ver ahora Génesis 14
y ver lo que pasó en esta historia con Melquisedec y Abraham. Génesis 14. reciclos 18 a 20. Dice, entonces Melquisedec, rey
de Salem y sacerdote de Dios altísimo, sacó pan y vino. Y
le bendijo, diciendo, Bendito sea Abram, del Dios Altísimo,
Creador de los cielos y de la tierra. Y bendito sea el Dios
Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio a Abram
los diezmos de todo. ¿Qué pasó aquí? Melquisedec salió
y fortaleció a Abram con pan y vino. Después le bendijo, en
el nombre del Dios Altísimo. Melquisedec fortaleció a Abram
después de su batalla con los reyes y también le bendijo para
sus futuras batallas. Ayudó a Abram a dar la gloria
a Dios porque dijo en el reciclo 20 que fue Dios que había entregado
a sus enemigos en su mano. Melquisedec salió, fortaleció
a Abram, bendijo a Abram. Hermanos, eso es exactamente
lo que Dios hace para nosotros por medio de Cristo. Nuestra
victoria se encuentra en Él, nuestro Rey. Cristo intercede
por nosotros ante el Padre como un sacerdote. Cristo, por medio
de la palabra, nos fortalece y nos bendice con bendiciones
espirituales porque estamos en Él, porque somos los hijos de
Dios. Y podemos entender esto aún más
personalmente, más específicamente, si regresamos a Hebreos 7, y
si damos otra vez las descripciones de la persona y la obra de Melquisedec
de manera muy clara. Hebreos 7, 2 dice que su nombre
de Melquisedec significa, primeramente, Rey de Justicia. ¿Ustedes lo
ven? Rey de Justicia. Melquisedec era Rey de Salem,
que iba a ser Jerusalén, un rey con control y soberanía sobre
su reino. Era un rey justo, dice el rey
de justicia. Pero el punto no es pensar mucho
en Melquisedec, sino pensar en la persona que el Melquisedec
representa. Eso nos habla de Cristo, el rey
de reyes, quien es perfectamente justo. Cristo vivió en este mundo
bajo la ley de Dios y nunca pecó ni una vez. Cristo vivió en perfección
y por eso cuando murió podía aplicar su perfecta justicia
a nosotros, su pueblo, para que podamos ser salvos y reconciliados
con Dios. que nos lleva a la siguiente
descripción aquí de Melquisedec, que simbolizando a Cristo dice,
era rey de paz. Salem significa paz. Melquisedec
fue llamado rey de paz. Pero hermanos, solamente hay
un rey de paz perfecta, solamente hay un rey que puede reconciliarnos
perfectamente con Dios, un solo mediador entre Dios y los hombres,
Jesucristo, hombre. Entonces, cuando pensamos aquí
en Melquisedec como Rey de Justicia y Rey de Paz, el punto es que
nosotros pensemos en Cristo, y cómo Cristo cumplió estas descripciones
perfectamente. Cristo es el Príncipe de la Paz,
quien reina en justicia perfecta. Él es nuestra paz. Él nos ha
salvado porque nos ha vestido con su propia justicia. Si tú nunca has recibido la justicia
de Cristo para cubrirte tus pecados, todavía estás intentando a merecer
tu salvación por tus obras, por ser buena persona. Deja de hacerlo. Cristo murió para salvarte con
sus méritos, no con los tuyos. Cristo vino para darnos paz con
Dios, porque no puedes tener paz con Dios, ni con cualquier
otro ser humano, si no estás en Cristo. Es imposible tener
la paz con Dios, mientras tú sigues en tus pecados, y no te
arrepientes, y no buscas a Dios. Solamente Cristo puede lavarte
tus pecados y reconciliarte con Dios, porque me quise ver en
nada más un símbolo. Aunque era rey de justicia, rey
de paz, Melquisedec nunca podía cubrir al ser humano con perfecta
justicia. Melquisedec nunca podía dar una
paz permanente y verdadera. Melquisedec solamente prefiguró
a Cristo. Melquisedec solamente simbolizó
lo que Cristo iba a ser. Pero gracias a Dios, Cristo vino,
la luz vino, el cumplimiento vino, el hombre perfecto, el
sol de la justicia, para reconciliarnos con Dios y darnos la paz que
no podemos tener nosotros mismos. ¿Ustedes ven el Evangelio en
Génesis? Es el Evangelio aquí en Génesis
14 con el quisedec. Cristo vivió perfectamente. y
murió por nosotros en nuestro lugar para que no tengamos que
sufrir la condenación y el castigo de Dios. Hoy, hoy tú puedes tener
la paz con Dios. No porque eres bueno, porque
no es bueno. No porque haces siempre lo correcto, porque no
hay nadie que siempre hace lo correcto. Todos naturalmente son enemigos
de Dios, no hijos de Dios. Pero necesitamos la paz con Dios,
que es solamente posible por medio de Jesucristo. Sin Cristo no hay salvación.
Sin Cristo no hay acceso a Dios. Y sin Cristo no hay vida eterna. También aprendemos aquí en Hebreo
7. Dice que Melquisedec era un rey y un sacerdote, los dos al
mismo tiempo. algo que no fue permitido bajo
la ley de Moisés. Ustedes recuerdan que cuando
Saúl, como rey, ofreció sacrificios, fue castigado. Dios quitó el
reino de él. Dios dijo, rey, sacerdote, son
cosas diferentes. ¿Para quién Melquisedec es rey
y sacerdote? ¿Qué nos dicen? Que él es exactamente
como Cristo. Cristo es nuestro rey. y nuestro
sacerdote y nuestro profeta. ¿No tenemos el tiempo para en
el Salmo 110? Si alguien quiere leer más adelante, vemos que
David enfatiza esta verdad, en la quesidad como rey y sacerdote. ¿Pero por qué eso es importante?
Es absolutamente esencial que entendamos que Cristo es rey
y sacerdote. ¿Por qué? Porque nadie puede
ser salvo si no se somete a su autoridad. Si tú no quieres someterte a
la soberanía de Dios, si tú todavía crees que sabes mejor que Dios
en cuanto a lo que es mejor para tu vida, no puedes hacer salvo.
Tienes que someterte a Dios porque Cristo es nuestro Rey y Cristo
reina en soberanía absoluta. Pero también es un sacerdote.
intercede por nosotros. Dicen hebreos más adelante, Cristo
ya vive para interceder por nosotros. Por otra vez, el equilibrio.
Cristo no va a interceder por ti si tú no te metes a él. Cuando egoístas somos, esperamos
bendiciones de Dios cuando no le obedecemos. No funciona así. Cristo es rey y sacerdote. Por eso hay salvación en él,
porque intercede por nosotros ante Dios, nos reconcilia con
Dios, pero después reina sobre nosotros. Entonces, en vez de
leer Genesis catorce y solamente ver una batalla, una reunión
con un hombre desconocido y así pensar que no es muy importante.
Por favor, mediten. en el hecho de que Dios es la
fuente de toda victoria, y siempre nos fortalece y nos bendice por
medio de Cristo. Parte de la meta de este estudio
del libro de Génesis es para que ustedes puedan aprender cómo
leer sus Biblias, cómo leer el Antiguo Testamento, y entender
no solamente lo que estaba sucediendo en esos días, también sacarlo
aplicable para el día de hoy. Entonces necesitamos estudiar
todas las Biblias, porque si tú lees Génesis 14 y no sabes
nada de Hebreos 7, vas un poquito confundido. Tienes que estudiar
toda la Biblia, Antiguo Testamento, Nuevo Testamento, y ver cómo
va todo junto. Es esfuerzo. No va a suceder
si tú solamente vienes aquí los domingos y no haces nada en tu
semana. ¡Qué perezoso eres! ¿Qué perezoso
soy? Nosotros esperamos ser bendecidos
por Dios y crecer y recibir entendimiento cuando no nos esforzamos, cuando
no trabajamos. A veces creo que hay personas
que piensan, ¿por qué el pastor enfatiza tanto la escuela medical?
No, yo vengo para el servicio, está bien. ¿No quieres aprender
más de tu Dios? Ese día es tuyo, de todos modos.
Ese día no es de nosotros. Entonces, ¿por qué no aprovechar
todo el día que es de Dios para estudiar de Él, aprender de Él
y demostrar que no somos hipócritas? Entonces, tenemos que estudiar
nuestras Biblias de esta manera, siempre buscando a Cristo, no
inventando a Cristo, sino buscando dónde está realmente en cada
pasaje. Entonces aquí vemos Dios vio
la victoria de Abraham y promete la victoria para nosotros también.
No es victoria siempre temporal, es la victoria espiritual por
medio de Cristo quien venció la muerte y nos salvó con Su
sangre. No hay nada de victoria en nuestras
propias fuerzas, pues siempre triunfamos en Cristo. Ni la muerte,
ni las pruebas de la vida diaria pueden vencernos. porque Cristo
ganó sobre Satanás, compró la salvación y así no hay nada ni
nadie que puede vencernos a nosotros. Cada día podemos ver fortalecidos
y bendecidos por medio de Cristo quien es nuestra justicia, nuestra
paz, nuestro Rey, nuestro sacerdote, nuestro todo. Vamos a orar. Padre, damos gracias por Tu Palabra
y la oportunidad de estudiarla. Te pedimos que Tú nos convenzas
de nuestros pecados, de no tener el hambre y la sed para la justicia,
para Tu Palabra. Perdónanos por ser tan perezosos.
Perdónanos por enfocarnos tanto en nuestros trabajos y en nuestras
casas entre semana que olvidamos a Ti. Perdónnos como iglesia de actuar
en tanta hipocresía a veces y venir a la iglesia con sonrisas y todo
pareciendo bien cuando no estamos bien contigo. Señor, salva a los incrédulos
aquí por medio de tu Hijo, por su preciosa sangre. Por favor, cumple tu promesa
de darnos la victoria espiritual siempre en Cristo. FORTALECENOS,
BENDICENOS EN EL, TE PIDEMOS EN SU NOMBRE AMEN.
La fuente de toda nuestra victoria
Series Estudio sobre Génesis
Dios es la fuente de toda nuestra victoria, y nos sostiene y bendice en Cristo.
I. Solamente Dios puede proveer la victoria en nuestras vidas- vs. 1-16, 21-24
II. Dios nos sostiene y bendice por medio de Cristo- vs. 17-20
| Sermon ID | 1129152012320 |
| Duration | 46:36 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Genesis 14 |
| Language | Spanish |
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