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capítulo 5 Marcos capítulo 5
siguiendo aquí con nuestra serie expositiva acerca de este libro
extraordinario este evangelio extraordinario de Marcos Marcos
capítulo 5 versos 21 al 23 y Marcos capítulo 5 versos 35 al 43 la resurrección de la hija de
Jairo ese es el tema dice el versículo 21 Pasando otra vez
Jesús en una barca a la otra orilla, se reunió alrededor de
Él una gran multitud, y Él estaba junto al mar. Y vino uno de los
principales de la sinagoga, llamado Jairo. Y luego que le vio, se
postró a sus pies, y le rogaba mucho, diciendo, Mi hija está
agonizando. ven y pon las manos sobre ella
para que sea salva y vivirá." Verso 35. Mientras él aún hablaba,
vinieron de casa del principal de la sinagoga diciendo, tu hija
ha muerto, ¿para qué molestas más al maestro? Pero Jesús, luego
que oyó lo que se decía, dijo al principal de la sinagoga,
no temas, cree solamente. Y no permitió que le siguiese
nadie sino Pedro, Jacobo y Juan, hermano de Jacobo. Y vino a casa
del principal de la sinagoga y vio el alboroto y a los que
lloraban y lamentaban mucho. Y entretanto les dijo, ¿Por qué
alborotáis y lloráis? La niña no está muerta si no
duerme. Y se burlaban de él. Mas él,
echando fuera a todos, tomó al padre y a la madre de la niña,
y a los que estaban con él, y entró donde estaba la niña. Y tomando
la mano de la niña, le dijo, Talitacumi, que traducido es,
niña, a ti te digo, levántate. Y luego la niña se levantó y
andaba, pues tenía 12 años, y se espantaron grandemente, pero
él les mandó mucho que a nadie dijesen eso, o que nadie lo supiese,
y dijo que se le diese de comer. Amén. aquí vemos a nuestro señor
en este contexto de la resurrección de la hija de Jairo que continúa
demostrando el reino de Dios hemos señalado en sermones anteriores
que a través de estos milagros nuestro señor se hallaba demostrando
el reino de Dios pero también se hallaba en ese contexto revelando
ese reino a los ojos de la humanidad. Por medio de este milagro en
particular, en donde vemos al Señor resucitando a una difunta,
a una niña que había fallecido, nuestro Señor nos demuestra su
poderío o su poder sobre la muerte. nosotros vimos en el mensaje
anterior el milagro por el cual el señor había expulsado una
legión de demonios de la vida del que se llama en la biblia
el endemoniado de gadareno o de gadara Allí vimos cómo Dios, el Hijo,
demostró su poder, su potestad, su señorío sobre las fuerzas
demoníaca, sobre las fuerzas de Satanás. Y aquí lo vemos ahora
desplegando su poder y su señorío sobre los poderes de la muerte
demostrando su señorío sobre los poderes de la muerte es lo
que encontramos aquí en este pasaje de ahí que a través de
este milagro nuestro señor nos prueba y demuestra nos prueba
y demuestra su poder ante la muerte. Él a través de estos
milagros nos expresa de manera vívida, de manera clara y precisa
que nuestro Dios está en los cielos. y que Él está allí presto
y listo para responder a nuestras oraciones a fin de satisfacer
cada una de nuestras necesidades, no importa lo extrema que sean
esas necesidades. Nuestro Dios a través de estos
milagros nos pone en evidencia que Él está vivo y además está
activo haciendo su voluntad en los cielos y en la tierra al
responder nuestras oraciones. Vemos en este milagro que Nuestro
Señor está en los cielos vivo y activo, reemplazando el reino
de Satanás por Su propio reino en el corazón y en la vida de
los seres humanos. Este pasaje, donde encontramos
este grandioso milagro, nos demuestra que Dios está aquí, listo y dispuesto
siempre para liberar del poder de Satanás para liberar del poder
de los demonios para liberar del poder del pecado y aún para
liberar del poder de las enfermedades y la muerte a todos aquellos
que pertenecen a su reino que pertenecen al imperio de su gracia
veamos primero en este milagro cómo nuestro Señor lleva a cabo
la resurrección de la hija de Jairo. Nos dice Marco, en los
versos 21 al 23, que cuando Jesús había cruzado de nuevo en la
barca a la otra orilla, se congregó alrededor de Él una gran multitud. Y él estaba junto al mar, y vino
uno de los principales de la sinagoga llamado Jairo. Cuando
le vio, se apostró a sus pies y le imploró mucho, diciendo,
Mi hija está agonizando, ven, pon las manos sobre ella para
que sea salva. Jesús fue con él. Aquí Marcos trae al escenario
de su evangelio a este hombre llamado Jairo, que era un pastor
de una sinagoga allá en Capernaum. ¿Y qué circunstancias movieron
a Jairo para buscar la ayuda, el auxilio de nuestro Señor Jesucristo? Él mismo responde, mi hija está
agonizando. Esa fue la razón, la causa, el
motivo por el cual este hombre llegó de manera apresurada al
encuentro con el Señor Jesucristo. Su hija estaba en un estado agónico
al borde de la muerte. Para este hombre esto era una
terrible realidad, una dolorosa realidad. Su única hija se hallaba
al borde de la muerte. Y mis amados hermanos, solamente
hay que tener hijos y verlos en esas condiciones para saber
lo que significa para este hombre una tragedia de esta magnitud. Este hombre se hallaba, sin lugar
a duda, en una circunstancia de gran aflicción, en donde ya
no tenía nada más a qué recurrir. No había otra alternativa para
él que no fuera clamar a Nuestro Señor y Salvador. Nos dice Lucas
8.42, que este hombre había venido a Cristo porque tenía una hija
única de 12 años que se estaba muriendo dice Lucas su niña estaba
para exhalar el último suspiro dice Lucas y es interesante observar
los detalles de cómo Jairo se acercó y abordó al Señor Jesucristo
dice cuando le dio se postró a sus pies y le imploró mucho
diciendo mi hijita está agonizando ven pon las manos sobre ella
para que sea salva y viva en ese cuadro vemos a Jairo que
se presenta y derrama su corazón delante del señor Lo primero
que nos dice Marco es que él vio al Señor Jesucristo. Y ciertamente, mis amados hermanos,
esto es lo primero que todo hombre debe de experimentar en su vida,
si ha de clamar y orar en la presencia del Señor. para que
alguien le pueda pedir al Señor lo primero que esa persona debe
de hacer es ver al Señor Jesucristo nadie pedirá nada a nadie sino
ve primero a esa persona a quien le va a pedir de hecho si usted
ve que alguien está pidiendo a la nada o a nadie usted concluirá
que esa persona tiene problemas en su mente, porque lo primero
que alguien debe de tener delante de sí para poder pedir es a la
persona a quien se le va a pedir. Este hombre vio a nuestro Señor Jesucristo como
Dios omnipresente, le dio como Dios omnipotente, lo vio como
un Dios sabio, infinito en su amor, para quien no hay absolutamente
nada, nada imposible de realizar. Es muy posible que este hombre
viera al Señor en muchas ocasiones, realizando milagros en esa sinagoga
donde él prestaba servicio como anciano o pastor. Cristo con
frecuencia visitaba las sinagogas y muchos de sus milagros los
llevó a cabo precisamente en esas visitas que Él hacía a las
sinagogas. Este hombre había sido posiblemente
un testigo presencial de esos milagros espectaculares mediante
los cuales el Señor sanaba enfermo y también sacaba los demonios
de aquellos que lo poseían. Observemos que este hombre, en
segundo lugar, se postró a los pies de nuestro Señor Jesucristo. Vemos que Él se postró de rodilla
a los pies de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Esto nos indica a
nosotros que este hombre vio la majestad, la majestad de nuestro
Señor y Salvador Jesucristo. La hormiga se debe de postrar
humillada delante del elefante. Con esa actitud este hombre vino
delante del Señor para buscar el favor, para implorar el favor,
para suplicar ese favor que tan encarecidamente él estaba necesitando. Tercero, le imploró mucho. O sea, le instó con insistencia
que le diera el milagro. Le solicitó con insistencia que
le diera ese milagro. Le suplicó con insistencia que
le concediera ese milagro que él estaba pidiendo. De manera
que si un hombre o una mujer desean un favor de Dios, Esta
es la escuela de la cual debemos de aprender. Este hombre vio
a Jesús, se postró delante de Jesús y le imploró mucho que
le concediera ese favor. ¿Cuál es tu necesidad? ¿Cuál
es tu circunstancia? ¿Cuál es tu oración y tu ruego
recuerda que esta mecánica fue la que le dio resultado a Jairo
y esa mecánica es permanente si deseas resultado de tu oración
recuerda que tú debes de ver al Señor Jesucristo tú debes
de postrarte a sus pies y tú debes también implorarle con
insistencia que te dé aquello que tú estás necesitando. Pedís y pedís mal, dice Santiago,
y la razón se debe precisamente porque la oración tuya se sale
de ese marco de referencia que nos ha dejado Jairo en este pasaje
a la hora de buscar del Señor la respuesta a nuestra necesidad. ¿Cómo respondió Jairo a su necesidad
de una obra milagrosa para su familia? Él respondió yendo a
Jesús para verlo. Respondió yendo a Jesús para
aportarse a sus pies. Respondió yendo a Jesús para
implorarle el favor que su familia necesitaba en esas circunstancias
tan adversas en que él se encontraba con su familia. ¿Cómo respondió
el Señor ante aquel que le vio? ¿Ante aquel que se postró a sus
pies? ¿Ante aquel que le imploró mucho? ¿Cómo respondió el Señor? Marcos, que Él fue con Él. Él fue con Él. ¿Cómo lo invitaron
a Él para que fuera? Ven, pon las manos sobre ella
para que sea salva y vivirá. Esa fue la oración de Jairo. Ese fue el clamor de Jairo, el
ruego de Jairo. ¿Y qué le dijo el Señor? Iré
contigo. Me iré contigo. Dice el versículo
24, Jesús fue con él. Él fue con él para hacer aquello
que la medicina natural no podía hacer, curar a su tierna adolescente. El Padre se aferró a Jesús como
su única tabla de salvación, y este hombre no fue defraudado
en su clamor, en su ruego, en su búsqueda de la intervención
del Señor con su mano poderosa en aquella necesidad apremiante
que había en la vida de su niña. Hermanos, qué bendición es para
una familia tener a un padre de la talla espiritual de Jairo
qué bendición es para el hogar tener en el hogar en la casa
a un papá de esa talla espiritual de Jairo un hombre que puede
ver a Jesús y en consecuencia de eso procurar una audiencia
con el Señor qué maravilla ¿Cuánto se publica muchas veces cuando
los padres tienen acceso al Palacio Presidencial para tener audiencia
con el Presidente, para tener cita con el Presidente, para
ver al Presidente? ¿Cuántos bombos y platillos se
da a la gente por eso? Mis hermanos, el mayor bombo
y el mayor platillo que se debe dar a un ser humano, ¿sabe cuál
es? poder ver a Jesús poder ver a Jesús qué bendición es para
una familia tener tener un padre en su seno que puede ver a Jesús
para tener audiencia con él, a un padre que es capaz de humillarse
a los pies de nuestro Señor Jesucristo para suplicar por cada una de
las necesidades que afligen y agobian la familia, porque no faltan
aflicciones. Pero qué bueno es tener un papá
que con mucha frecuencia tiene audiencias con el Señor Jesucristo. puede entrar a la presencia misma
del Señor Jesucristo humillado a los pies del Señor. Queridos padres, ¿cuántas veces
tus hijos te han encontrado postrado frente a tu cama o frente a tu
silla favorita, inclinado allí, derramando tu corazón delante
del Señor? especialmente oyéndoles, se quedan
allí tranquilos, no te molestan, tampoco dicen que están ahí,
pero te están oyendo, te están oyendo, intercediendo por sus
almas. Señor, mira a este muchacho,
mira a esta muchacha, Señor, dale un nuevo nacimiento, dale
la gracia de la salvación, dale Señor respuesta a sus necesidades
temporales, que son muchísimas. ¿Cuántas veces tus hijos te pueden
escuchar? derramando con lágrimas tu corazón,
pidiéndole al Señor esos favores que tus hijos tanto necesitan,
esas misericordias que tus hijos tanto necesitan. ¿Cuántas veces
tus hijos te han visto teniendo audiencia delante del trono de
la gracia, derramando tu corazón, intercediendo y suplicando por
ello en sus muchas y variadas necesidades? Hermanos, qué bendición tener
un padre como Jairo, una madre como Jaira. Créanme, esa niña jamás se habría
levantado de esa cama si no hubiese tenido un papá, un padre de fe
como ese hombre llamado Jairo. La historia de esa niña no estaría
registrada en la Biblia como un monumento a la oración de
un padre ferviente, como un monumento a la oración de un padre de fe,
si esta niña no hubiese tenido un papá del calibre espiritual
de Jairo. Hermano, qué bendición es tener
padres sacerdotes intercesores por sus hijos en el hogar qué
bendición es eso hermano note que dice Jesús fue con él
Jesús fue con él ¿Qué nos indica esto a nosotros? Que nuestro
buen Señor no le dirá que no a nadie que le pida en favor
de su familia, no le dirá después, no le dirá ahora no puedo, no
le dirá en otra ocasión, no. Preocupada que esté su agenda,
el Señor siempre irá contigo. Noten que allí había una multitud,
y de seguro que había allí una multitud de gente plagada de
muchas, variadas y grandes necesidades. Ahora, esta gente estaba allí
por los panes y los peces, no por el Señor. no porque fueran
realmente creyentes, discípulos del Señor estaban allí porque
andaban buscando favores materiales simple y llanamente otros estaban
allí porque eran espectadores, esas cosas llaman la atención
ahora este hombre fue allí porque creía realmente en el Señor creía,
tenía fe, confianza y seguridad de que un solo toque de la mano
del señor era suficiente para cambiar de manera radical la
circunstancia de muerte en que se encontraba esta niña de 12
años de edad. Nuestro Señor no le dijo que
no a este hombre que clamaba por su hija y no le dirá que
no a nadie que de sus hijos venga a Él con apuro, venga a Él con
fe, venga a Él con humildad, venga a Él con reverencia buscando
apoyo, refuerzo y respuesta para sus necesidades temporales y
espirituales. Así como él fue con Jairo, irá
contigo. Así como él fue con Jairo a la
casa de Jairo, asimismo también estará dispuesto para ir contigo
donde quiera que sea necesario. No importa donde tú estés o donde
tú vivas, él puede llegar al palacio en una limusina y puede
llegar montado en un burriquito a la choza, pero Él estará ahí
contigo. Él irá contigo. Él irá contigo. Ven, pon tus manos para que seas
salva y viva. Ese fue su clamor. Ese fue su
ruego. Eso fue suficiente para que el
Señor le acompañara. Ahora, observemos también la
triste noticia que le dan a Jairo. mientras él iba de camino a su
casa en compañía de Jesús. La triste noticia que a Jairo
le dan mientras iba de regreso a su casa acompañado de la solución
de su problema, de la solución a su necesidad, de la solución
a su circunstancia aflictiva. Hermanos, qué terrible noticia
le dieron a este hombre. La dejó agonizando. Pero en unas
solas horas, en unas pocas horas, la situación se agravó y lo que
se estaba esperando finalmente llegó. Llegó Doña Muerte a la
casa de Jairo. Algo que él quería evitar, algo
de lo cual estaba huyendo, buscando auxilio, finalmente Llegó tarde,
llegó tarde. Él aún hablaba, él aún hablando. Vinieron de la casa del principal
de la sinagoga diciendo, tu hija ha muerto. ¿Para qué molestas
más al maestro? Hermanos, está sin lugar a duda
que es la noticia más triste, la noticia más desgarradora que
jamás un corazón humano pueda recibir. Es la noticia de que
su hijo, de que su hija ha fallecido. Y recordemos que era la hija
única, de 12 años de edad. Imaginémonos el encariñamiento
que este hombre tenía con su hija única. Cómo esa niña le
había robado el corazón de su padre, era la única. Todo era
para ella. En la casa ella era la fuente
de alegría y de gozo, la fuente de expectación para dejar Prole. ¿Qué padre, qué madre no quiere
dejar Prole? Su única esperanza de Prole era
esa niña. De manera que había muchos factores
que evidentemente creaban una atadura emocional extraordinaria
entre esta familia y esa hija única. y en esa circunstancia
a este hombre le dan la amarga noticia, tu hija ha muerto, tu
hija ha muerto. Mis amados hermanos Allí no solamente habían creyentes,
también habían incrédulos. No de la manera en que a él le
dieron la noticia, pero también la reprensión que le hicieron
en esa circunstancia tan triste y amarga en que él se encontraba. ¿Para qué molestas más al maestro? ¿De qué habla eso? De insensibilidad. pero también de falta de juicio
de esos individuos que estaban allí rodeando a nuestro Señor
Jesucristo. Hay de todo en la vida. Falta
de tacto. Óigame, este hombre acaba de
morir su única hija a los 12 años de edad. Y en lugar de consolarle,
en lugar de alentarle, en lugar de brindarle apoyo, ¿nota lo
que le dan? Un palo. ¿Por qué molestas al
maestro? Ya no hay nada que hacer. Déjalo
tranquilo. Oh, pero venga acá. ¿El maestro
me puede consolar? ¿El maestro me puede animar?
¿El maestro puede traer palabras de aliento a la familia, sí o
no? Ahora, esta gente eran unos insensibles,
insensatos, falto de sabiduría. Eran gente sin discernimiento. Sin discernimiento. Hay de todo
en la viña. Hay de todo en la viña. ahora todo esto básicamente lo que revela es
la incredulidad de esos que se hallaban allí acompañando al
Señor la reprensión que le dieron a Jairo salió de corazones incrédulos
de hombres y de mujeres que no habían reconocido quién estaba
en medio de ello. Simplemente esa pregunta que
le hacen a Jairo revela ese detalle, su incredulidad le hacía ciego
para ver que ahí se encontraba entre ellos el señor de la vida
y el señor de la muerte para ellos era una pelea de tiempo
seguir molestando al maestro porque allí lo que había simplemente
era un maestro que podía enseñar textos del antiguo testamento
y aplicarlo y aplicarlo a la gente pero allí no estaba el
autor de la vida que podía tomar un cadáver e infundirle vida
de nuevo ellos creían en el maestro pero en un maestro humano no
en un maestro divino lleno lleno de la infinita naturaleza de
Dios. Ellos no creían eso, su fe no
llegaba hasta ahí. Básicamente eso fue lo que ellos
dieron a entender y a conocer por medio de su pregunta, ¿para
qué molestas más al Maestro? Su incredulidad le cegó para
ver que ahí estaba el que da vida y el que quita la vida. incluyendo la de esa niña, la
de ellos y también la nuestra. Pero bendito sea el Señor, mis
hermanos. La muerte no le puso final a
la vida de esa niña. ¿Saben por qué? Porque ahí estaba
el autor de la vida en carne y en hueso. Ahí estaba nuestro
Señor Jesucristo. Observe las palabras de ánimo
que Él le dio a Jairo. No temas, sólo cree. no te llene de temor, de miedo,
de espanto, solamente cree, que crea que, que el Cristo tenía
poder, no solamente para sanar la niña, sino también para resucitar
ese cadáver. No importa que la muerte le hubiese
invadido y sacado la vida de ese cuerpecito de 12 años. Cree
solamente. No le haga caso a esos impíos. No le haga caso a esos incrédulos. No le haga caso a esos insensatos. No le haga caso a esos mensajeros de la muerte. No le haga caso a esos mensajeros
de la desesperanza. no le haga caso a esos mensajeros
de la desesperación. Y mis amados hermanos, esto también
se le aplica a nosotros. ¿Cuántas veces no nos vemos en
circunstancias muy desventajosas, muy adversas,
en circunstancias en donde la mano humana terminó Y no hay
nada que hacer. ¿Y qué nos dicen? Bueno, consuélate, tú sabes. La Providencia lo quiso así,
y empezamos a aplicar teología y aplicarla a la situación. Pero
muchas veces eso no es más que... ¿Sabes qué? Incredulidad. Incredulidad. Es una fe corta
de brazo lo que estamos revelando con eso. Somos incapaces de ver
la mano omnipotente que puede cambiar la vida en muerte y viceversa
la muerte en vida. Ese es el problema básico que
hay de fondo. Incredulidad, no temas, solo
cree. Hermano, los que eligieron a
Jairo también nos lo dicen a nosotros. ¿Cuál es tu circunstancia? cuál
es tu situación que te afecta a ti o que afecta a tu familia
que dice cristo no temas crees solamente cree solamente fe Jairo es lo que
tú necesitas nada más solamente fe es lo que tú necesitas para
que veas las maravillas del señor para que vea el poder de Dios
obrando para cambiar tus circunstancias. Solo fe, Jairo, y nada más. Solamente eso. ¿Por qué, hermanos? Porque lo
que es imposible para el hombre, retornar a alguien del mundo
de la muerte, es perfectamente posible para el brazo omnipotente
del Señor Jesucristo. Por eso la receta del Señor fue,
¿cuál? No temas, cree solamente. No temas, cree solamente. Esa fue la receta que le dieron
a Jairo. Y mis amados hermanos, esa receta
es medicina universal para todas y cada una de nuestras circunstancias,
sean grandes circunstancias, o sean pequeñas circunstancias.
Cree solamente. Observemos tan sólo la historia
del pueblo de Dios transcurrir en su día a día. ¿Y qué es lo
que encontramos allí? La realización continua de aquellos
hechos espectaculares en respuesta a la fe sola, cree solamente. Las respuestas espectaculares
a la fe sola, en la cual los miembros del pueblo de Dios han
descansado en el Señor. Salmo 22, 4. Nuestros padres
esperaron en ti, esperaron y tú los libraste. Isaías 26, 3 al
4, tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti
persevera, porque en ti ha confiado. Confiate en Jehová para siempre,
porque Jehová es la roca de la eternidad. Isaías 43, 2 al 3. Cuando pases por las aguas, yo
estaré contigo. Y cuando pases por los ríos,
no te inundarán. Cuando andes por el fuego, no
te quemarás. Ni la llama te abrazará. Porque
yo soy Jehová tu Dios, el Santo de Israel. ¿Y termina? Tu Salvador. Eso lo concluye
todo. Tu Salvador. Cree solamente. ¿Qué debe de hacer? Creer. ¿Cuál es el requisito? ¿Para
que el Señor te acompañe mientras tú pasas por las aguas? Creer. ¿Cuál es el requisito para que
el Señor te acompañe mientras tú cruzas ese río caudaloso de
aguas negras? Cree solamente. ¿Cuál es el requisito para que
el Señor te acompañe Cuando andas por ese fuego de prueba donde
has sido metido, cree solamente. ¿Cuál es el requisito para que
las llamas no te abracen y te devoren? ¿Cuál es el requisito? Cree solamente. Hermanos, esa
es la palabra de Dios que está hablando. Él te dice, cree. Lo que le dijo a Jairo es para
ti en esta mañana. Cree. Fe sola. sólo fe, sólo, qué más, sólo
gracia, sólo escritura, sólo gloria, sólo gloria, sólo, no
más de ahí. Ahora bien, mis hermanos, los
milagros son banquetes, banquetes que solamente van a disfrutar,
¿quiénes? Los que tienen esa fe sola, los
que creen solamente, esos serán los invitados exclusivos para
disfrutar del banquete de los milagros y de las intervenciones
poderosas de Dios en sus vidas, en sus familias, en la iglesia,
en el mundo, en el contexto donde ellos se encuentren. La fe, mis
amados hermanos, es la carta de entrada a ese banquete de
los milagros de Dios. Noten lo que dice el versículo
37, y no permitió, oiga bien esto, y no permitió que nadie
le acompañara sino Pedro, Jacobo y Juan, el hermano de Jacobo. a este banquete de milagros al
cuarto de la difunta solamente había entrada para cinco personas
para cinco personas los tres discípulos más el padre y la
madre de la muchacha no cabían más en el banquete no cabían
más en el banquete porque los que estaban allí estaban desprovistos
desprovisto, mis amados hermanos, de ese pique de entrada para
contemplar las maravillas del Señor interviniendo en los asuntos
de este mundo. ¿Por qué sólo cinco en ese milagro
espectacular? ¿Para que fueran testigos presenciales? ¿Por qué solamente cinco? Pienso
humildemente que por dos razones. Primero, para que la muchacha
no se llevara un susto extraordinario al ver esa multitud de ojo cuando
ella saliera de ese trance agudo de la muerte donde había caído.
Por amor a la niña. Era una tierna adolescente de
12 años. El señor sabía el efecto que
le podía crear a esa niña el haber o el ver tanta gente allí
reunida. Y recuerden que estaban dando gritos.
Unos momentos atrás estaban todo el mundo gritando allí. Todo
el mundo desaliñado en un murtuorio de una gente
importante, porque este hombre no era cualquier hombre. Era
un anciano de Israel. Era un tipo de posición con muchas
relaciones. Allí había un gentío grandísimo
de gente en ese murtuorio. Pero también pienso que fue para
decirnos a nosotros que solamente los ojos creyentes tendrán acceso
a la contemplación de los milagros de Dios. Solamente esos ojos,
los ojos creyentes, los ojos de Jairo, tendrán acceso a los
milagros espectaculares mediante los cuales el Señor interviene
de manera espectacular en los asuntos temporales de esta tierra. Podemos ver aquí la escena de
luto, alboroto, llanto y lamento que envolvía todo aquel escenario
donde llegó el Señor a esta familia. Lo primero que el Señor observa
en este lugar es un tremendo alboroto. Recordemos que en esos
días se contrataban plañideras para gritar al muerto. Aquello no era más que un teatro
lo que se montaba. Porque qué sentimientos reales
puede tener alguien a quien le pagan uno cuarto para que grite
un muerto. que no es ni ariente ni pariente,
que en su vida nunca lo ha visto además. Qué sentimientos reales,
qué emociones reales hay allí. Era un teatro, un teatro montado
para dar un show de tristeza, de dolor y de grandes sentimientos
de aflicción. Pero en realidad allí había un
simple espectáculo. Dice Cristo, ¿por qué hacéis
alboroto y lloráis? La niña no ha muerto, sino que
duerme. Ahora, es notable ver cómo esta
gente cambió el alboroto y el llanto por burla y por risa cuando
el Señor dijo, la muchacha no está muerta, está dormida. dice que ellos se burlaban de
él. Cambiaron los gritos por burla
y por risa. Ahora, con ese telón de fondo,
burla, risa, fue donde el Señor tomó al padre, a la madre, a
los tres discípulos y entró a ese cuarto, a esa habitación donde
estaba la niña. Y contemplemos el escenario.
Allí estaba la cama, con sábana blanca. Estaba el cuerpo de la niña,
de 12 años, una niña blanca, de pelo bueno, pálida, con la
palidez de la muerte, rígida, fría, con sus ojitos cerrados. envuelta en una mortaja, lista
para ser despachada para el cementerio. Ese es el cuadro que está delante
del Señor cuando Él entra allí a la habitación, a la habitación
de luto, donde yacía la niña. Ahora, ¿qué hizo el Señor cuando
entró a esa habitación? Dice que Él tomó la mano de la
niña, El papá le pidió al señor que fuera a su casa y le tocara
a la niña. El señor siempre da mucho más
de lo que le pedimos. Él no simplemente se quedó en
un toque, él tomó la mano de la niña. Ahora, ese acto de tomar
la mano de la niña, yo entiendo que con ese acto el señor extendió
su brazo infinito para llegar a la región de la muerte donde
yacía el alma de la niña tomó allí el alma de esa niña y la
retornó al cuerpo de la bebé la tomó de la mano llegó allí
a ese lugar donde yacen los muertos y tomó esa alma la retornó a
su cuerpo, la retornó al lugar de donde había partido para asumir
de luto y de dolor a esa familia. El Señor nos da mucho más abundantemente
de lo que pedimos. El hombre fue a buscar un milagro
de sanidad y el Señor lo premió con un milagro de resurrección.
Él da mucho más de lo que pedimos, hermanos. Él da mucho más de
lo que pedimos. lo da en abundancia lo da en
abundancia como el señor trató con este
cuerpo pálido, frío, muerto allí en aquel lugar note sus palabras
talita kumi que traducido es niña a ti te digo levántate y
enseguida la niña se levantó y andaba pues tenía 12 años nos
dice Marco Comentando ese pasaje, Mateo Henry dice, este imperativo
no sólo es un mandato, ya que los muertos no tienen en sí mismos
el poder para levantarse. Con el mandato del Señor va también
el poder para hacerlo efectivo. El poder para que la vida retorne
otra vez a cada célula de ese cuerpo. Cristo obra lo que manda
y obra mediante el mandato, obra lo que manda y obra a través
del mandato y por ello puede mandar lo que le plazca, incluso
que se levante un muerto como en efecto eso mismo sucedió. Lo mismo hace el Evangelio, dice
él, con los que por naturaleza están muertos en sus pecados
y delitos, y por su propio poder no son capaces de levantarse
de su estado, como tampoco estaba esta muchacha capacitada para
levantarse de su lecho de muerte. Eso mismo también hace Cristo
en el plano espiritual, dice Mateo Vengre. Ahora, finalmente,
hermano, vemos la reacción de la niña. A la voz omnipotente
de Cristo, ¿cómo respondió esta muchacha? Dice, y enseguida la
niña se levantó y andaba, pues tenía 12 años. Amados hermanos,
La voz omnipotente y creadora de nuestro Señor Jesucristo colocó
el alma de esta muchacha exactamente en el lugar de donde había salido
previamente. Por eso dice, y enseguida la
niña se levantó. Enseguida la niña respondió al
mandato que el Señor le había dado. Dice la Biblia que la salvación
la recibimos de manera tan instantánea como abrir y cerrar un ojo. Así también esta niña recibió
la vida en un instante, en un abrir y cerrar de ojo. Volvió a esta niña. el alma con
toda la vida que se había esfumado de su cuerpo. Ahora, ¿cómo reaccionaron
los incrédulos que estaban fuera allí, expectantes? Imagínense
ustedes el cuadro. El Señor se entra a la habitación
solamente con cinco. La multitud está allí afuera,
expectantes. viendo a ver qué va a pasar.
Sabían que la niña estaba muerta. Y este loco llega a este lugar
y afirma que la niña está dormida, que no lloraran porque la misma
iba a despertar. Estarían preguntándose, ¿irá
a suceder eso? ¿Será posible que esta niña retorne
otra vez a la vida? colóquese en su lugar. ¿Qué usted
hubiera pensado? Se le muere a usted un muchacho,
llega a su casa el Señor Jesucristo y dice cállense la boca, no griten
más, aquí habrá una resurrección. Echa a todo el mundo para afuera,
entra a la habitación con papá, con mamá y con tres discípulos. Cuarto bate, no sé quienes estaban
ahí, eran tres cuartos bates, Pedro, Juan y que más? Y Jacobo, tres cuartos bates,
fue que él entró allá, a ese lugar. Dice, bueno, vamos a hacer
aquí un milagro ahora mismo. ¿Cómo usted cree que estará la
multitud allí? Cincuenta gente, sesenta, cien
personas allí, esperando a ver qué va a suceder. ¿Qué va a suceder? Bueno, miren aquí cuál fue la
reacción. Y quedaron, ¿cómo? Atónitos. Y la palabra es boquiabiertos. Se maravillaron, no podían creer
lo que allí había sucedido. Era algo imposible, algo espectacular,
grandioso. lo que había acontecido en esa
habitación donde había primero llanto, dolor, lágrimas y ahora
de repente instantáneamente había vida, alegría y gozo sin par
solamente imagínese al papá y a la mamá Solamente imagínese a papá
y a mamá cuando ven que esta muchacha se levanta llena de
fuerza, energía, vitalidad y salud de ese lecho donde antes estaba
inerte, fría, pálida por la muerte. ¿Cómo se le llama eso? Milagro. Se le llama milagro, se le llama
a eso una intervención de Dios para hacer lo imposible de hacer
para el hombre, retornarle a un cadáver, la vida. Finalmente
vemos que el Señor le manda diciendo que no se lo digan a nadie. que
no publiquen ese milagro recuerden que los judíos estaban buscando
a un mesías para que le liberara del yugo de los romanos y este
tipo de cosas llaman la atención imagínense ustedes un pueblo
que estaba orando por año para que Dios le mandara un libertador
y de repente aparece un individuo que es capaz de levantar de la
tumba a un muerto ¿a quién ustedes van a elegir? si fueran ustedes
para que lo liberaran de ese yugo poderoso de un imperio como
es romano ¿a quién ustedes van a elegir? a Jairo o a un milagroso como
este hombre. Naturalmente le iban a elegir
al Señor Jesucristo. De ahí su ruego de que no lo publicaran
porque corría el riesgo de ser capturado por estos judíos, busca
redentores y hacerlo un rey. Bueno, de hecho, más adelante,
como sabemos, en la cruz que le pusieron allá
arriba. En tres idiomas. Rey de los judíos. Rey de los
judíos. Por eso le pidió encarecidamente
a ellos que no publicaran el asunto. Yo quiero aquí, para
concluir, tener dos breves aplicaciones. Una para los adolescentes. Una
para los jóvenes y los adolescentes. Oigan bien quién estaba aquí
muerta. Una mujer de 80 años. De 60. De 70. ¿Verdad? ¿Quién estaba muerto
aquí? Tenía 12 años nada más. Una niña
que estaba en la misma plenitud de la vida en que tú estás en
el día de hoy. La muerte puede alcanzar a los
viejos y a los niños por igual. De ahí la importancia de que
tú le entregues tu vida a nuestro Señor y Salvador Jesucristo a
tu temprana edad. Porque tú no sabes el día y la
hora en que la muerte pueda llegar a las puertas de tu familia. Para buscarte, para buscar, no
a tu hermanito, ni a tu hermanita, para buscarte a ti. Porque la
idea es, no, yo no, es mi hermano que se va. O mi hermano la que
se va. Puede ser tú también. O tú crees que eres inmune a
la muerte. la muerte puede llegar por ti,
no por tu hermanito o tu hermanita, por ti la muerte puede llegar
ahora piensa nada más en cuántas veces te ha enfermado desde que
naciste cuántas veces ha ido al médico, al pediatra cuántas
veces ha tenido que inyectarte muchas inyecciones tomarte muchos
jarabes cuántas veces ha habido que tratar montones de parásitos
que se te han alojado en el vientre. ¿Cuántas veces que te pudieron
haber matado? Hace unos años atrás aquí morían
montones de niños comidos por los parásitos, porque eso no
existía, antiparasitarios. La muerte puede traer sus colmillos
afilados para apresar a niños, adolescentes, adultos y ancianos
por igual. Dejad a los niños venir a mí
y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de los
cielos. ¿Para quién es esa promesa? Para
ti. Para ti también hay lugar en
el reino de los cielos. a los amigos que están aquí.
Le invitamos y le urgimos en el nombre del Señor para que
se levanten de ese lecho de pereza, para que se levanten de ese lecho
de despreocupación, para que se levanten de ese lecho de indiferencia
y de apatía, de ese lecho de muerte y de excusas donde han
vivido todos los días de su vida hasta este momento. Te invitamos
solemnemente. a que te levantes de ese lecho
y vengas a Cristo Jesús. Él tiene vida y vida en abundancia
para colmar y llenar cada célula de tu alma a fin de hacer de
ti un hombre nuevo con una vida nueva, una mujer nueva con una
vida nueva. ¿Cómo el Señor invitó a esta
joven para que volviera a la vida? yo te pregunto a ti talito en
buen dominicano tu talito para venir al señor en buen dominicano tu talita
para irte con el señor tu talita para irte con el señor tu talita
tu talito para ir con el señor o venir al señor tu talito ojalá
y tu responda como respondió la muchacha que se levantó instantáneamente
tan pronto le dijeron talita ven talito ven a ti es la invitación
en esta hora A ti es a quien dice el Señor en esta mañana.
¡Talito, ven! ¡Talita, ven! Es a ti a quien
te hacen la invitación. No te quedes sentado ahí. Sí,
venir a la vida que te ofrece nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Para tu felicidad personal y
para su gloria, Él te invita diciendo, Talito, Talita, ven,
ven a la vida y disfruta de ese maravilloso, extraordinario y
grandioso milagro de una resurrección espiritual. Para tu felicidad
y para la gloria de Dios, Calito, Calita, ven a Cristo Jesús.
La resurrección de la hija de Jairo
Series Evangelio Marcos
La resurrección de la hija de Jairo
| Sermon ID | 1122458116265 |
| Duration | 1:00:56 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | Mark 5:21-23 |
| Language | Spanish |
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