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Marcos, capítulo 7, versos 1
al 13, nos dice aquí la palabra. Se juntaron a Jesús los fariseos
y algunos de los escribas que habían venido de Jerusalén, los
cuales, viendo a algunos de los discípulos de Jesús comer pan
con manos inmundas, esto es, no lavadas, los condenaban. Porque los fariseos y todos los
judíos, aferrándose a la tradición de los ancianos, Si muchas veces
no se lavan las manos, no comen. Y volviendo de la plaza, si no
se lavan, no comen. Y otras muchas cosas hay que
tomar para guardar, como los lavamientos de los vasos de beber
y de los jarros, y de los utensilios de metal y de los lechos. Le preguntaron, pues, los fariseos
y los escribas, ¿Por qué tus discípulos no andan conforme
a la tradición de los ancianos, sino que comen pan con manos
inmundas? Respondiendo, Él les dijo, Hipócritas,
bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito, Este pueblo
de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano
me honran enseñando como doctrinas mandamiento de hombres. Porque
dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de
los hombres. los lavamientos de los jarros
y de los vasos de beber, y hacéis otras muchas cosas semejantes. Les decía también, bien invalidáis
el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición. Porque Moisés
dijo, honra a tu padre y a tu madre, y el que maldiga al padre
o a la madre muere irremisiblemente. Pero vosotros decí, basta que
diga un hombre al padre o a la madre, Es Corban, que quiere
decir, mi ofrenda a Dios, todo aquello con que pudiera ayudarte,
y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre, invalidando
la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido,
y muchas cosas hacéis semejantes a estas. Amén. Nuestro Señor Jesucristo, como
podemos notar en este pasaje, acusó a los fariseos y a los
escribas de ser culpables de abandonar el mandamiento de Dios
para aferrarse a las tradiciones de los ancianos. Esta generación
donde vivió el Señor Jesucristo habían convertido la tradición
de los hombres en una máscara detrás de la cual escondían sus
corazones cargado de todos aquellos pecados que se describen en los
versos 21 al 23. De una generación a otra, se
pasaban esa misma máscara de la hipocresía con la cual encubrían
su identidad espiritual, su verdadera y auténtica identidad espiritual. Con sus labios alababan a Dios,
pero su corazón se hallaba lejos de él, porque ningún camino de
manufactura humana llevará al hombre hasta la presencia de
Dios. Si ellos hubiesen vivido en el
estricto estudio y conocimiento de la ley de Dios, habrían identificado
el camino que desciende del cielo, del tercer cielo, para llevar
a los hombres hasta Dios. ¿Por qué? ¿Qué enseña Pablo en
Gálatas capítulo 3, verso 24? De manera que la ley ha sido
nuestro tutor, nuestro ayu, para llevarnos a Cristo, para que
seamos justificados por la fe. Si aquella generación hubiese
seguido los pasos en este contexto, del apóstol Pablo, habrían llegado
al mismo lugar donde llegó el apóstol Pablo, habrían llegado
hasta Cristo, para que Cristo allí fuese su salvador por medio
de la fe. Y mis hermanos, esto es de vital
importancia, porque una persona, una iglesia, o cualquier religión
será falsa o verdadera dependiendo de la fuente de la cual la misma
se nutra. Una persona, una iglesia, una religión será falsa o verdadera
dependiendo de la fuente de donde se nutra. Si su fuente de nutrición
no es la leche espiritual no adulterada, el resultado siempre
será el mismo. Que cosecharon aquella generación,
que Cristo aquí está acusando de ser unos hipócritas, que habían
reemplazado la ley de Dios por la tradición de los ancianos. Bien profetizó Isaías acerca
de vosotros, hipócritas, como está escrito, este pueblo me
honra de labios, pero su corazón está lejos de mí. En vano me
rinde inculto, enseñando como doctrina los mandamientos del
hombre. porque dejando los mandamientos
de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres. Le decía también,
bien desecháis el mandamiento de Dios para establecer vuestra
tradición. Ese era su fallo. Ese fue su error. Este fue el clima de su pecado. Y hermanos, los dos mil años
de historia de la iglesia, de la iglesia apostólica, nos enseñan
a nosotros, y no hay que ir muy lejos para hacer ese descubrimiento,
que de su seno han salido cientos y cientos de grupos sectarios. ¿Y cuándo fue que esas personas
esas iglesias o movimientos eclesiásticos se convirtieron en sectas, se desviaron y se convirtieron en
personas o grupos apóstolatas? ¿En qué momento de la historia
de la vida de ellos aconteció ese hecho? Bueno, si usted echa
un vistazo a su historia, descubrirá que su apostasía empezó en el
mismo momento en que se apartaron de las doctrinas bíblicas para
aferrarse o por aferrarse a las doctrinas, a las enseñanzas,
a las ideas, a las filosofías de manufactura humana. Desde el momento en que empezaron
a rendirle culto a Dios, enseñando como doctrinas los mandamientos
de los hombres, ahí empezó su desbarajute. Ahí empezó su apostasía. Ahí empezó su declinación hacia
el pantano de la herejía. Desde el momento en que desecharon
el mandamiento de Dios para establecer su tradición, su interpretación
fuera de contexto, de pasajes de la palabra de Dios, ahí empezó
su apostasía. Desde el momento en que empezaron
a reemplazar la Biblia por sus propias revelaciones e inspiraciones,
según ellos, dada por el Espíritu Santo. Ahí empezó su apostasía. Hermanos, ¿dónde se desviaron
los católicos romanos? ¿En qué punto de la historia? Citábamos el párrafo noventa
y siete de su Catecismo, donde dice, la santa tradición y la
Sagrada Escritura constituyen un único depósito sagrado de
la Palabra de Dios. Esta transmisión viva, llevada
a cabo en el Espíritu Santo, es llamada la tradición, en cuanto
distinta de las Sagradas Escrituras, aunque estrechamente ligada a
ella. Por ella, la Iglesia, con su
enseñanza, su vida, su culto, conserva y transmite a todas
las edades lo que es y lo que cree. Termina la cita. Hermanos, ahí empezó esa iglesia
en Roma a desviarse del camino de la verdad, del camino de la
vida, del camino de la gracia, para convertirse en la gran ramera. en lo que es, en la gran ramera,
la gran apóstata, que hoy la distingue. Ahora, ¿dónde se desviaron
o dónde se desvió el que inspiró el nacimiento, primero de los
adventistas y después de los testigos de Jehová? ¿Dónde se
desviaron? Hermanos, en el mismo lugar.
donde ellos empezaron a hacer malas exégesis, malas interpretaciones,
donde ellos sacaron texto de sus contextos y empezaron a meter
sus propias ideas humanistas. Ahí en ese punto se desviaron,
apostataron, reemplazaron la verdad bíblica por sus propias
opiniones personales por sus propias ideas, por sus propias
tradiciones, que de generación en generación se fueron pasando. En el mundo evangélico de hoy,
tenemos lo que se llaman cesacionistas y los continuistas. Y, hermanos, quiero retomar este
tema, porque es importante, es importante, es importante por
las implicaciones que esto tiene para la vida de la iglesia en
nuestra generación y en las generaciones venideras. Los cesacionistas creen que la
revelación de la ley de Dios terminó con el libro de Apocalipsis. Ahí se cerró lo que se llama
el canon, el conjunto de libros inspirado plenaria y verbalmente
por el Espíritu Santo para la iglesia a través de todos los
siglos de todas las edades hasta la segunda venida del Señor Jesucristo. Pero también tenemos lo llamado
continuistas, o sea, aquellos que creen que Dios en el día
de hoy continúa trayendo revelaciones por medio de apóstoles, profetas,
profetizas, dones de lengua e interpretación de lengua. Ellos creen que Dios
continúa, como lo hacía en el Nuevo Testamento, revelando su
voluntad. A través de esos canales o instrumentos
contemporáneos, Él sigue dando nuevas revelaciones que poseen
su plena voluntad comunicada para su pueblo a través de esos
medios. El apóstol B. W. Soho, en su
libro Sistema de Consolidación, Liberación, Bendición y Sanidad,
resume muy bien el pensamiento continuista. Dice él, El poder
de los sueños y las visiones hacen que podamos recibir en
nuestras vidas el programa de Dios que tiene para con nosotros. Y también recibimos lo que Dios
quiere hacer a través de nosotros a favor de los demás. Dios a
través de su Espíritu Santo te pone a soñar y comienzas a ver
lo que Dios tiene preparado para ti. todo lo bueno que ves se
cumple. La visión de Dios te revela la
Palabra y te pone a vivir en victoria porque se cumple aceleradamente
la Palabra de Dios contenida en esos sueños. Dios continuamente
te habla a través de los sueños y las visiones De esa forma el
Espíritu Santo que vive dentro de ti te comunica el pensamiento
de Dios, sus ideas y todo lo que Dios quiere hacer por ti
y contigo. Cuando comiences a recibir ideas
nuevas que te produzcan paz, eso es parte de los sueños y
las visiones. Generalmente los sueños y las
visiones se le adelantan a los años y tiempos venideros. Es a través de los sueños y visiones
que tú podrás ver lo que ocurrirá con tu futuro. Dice Él, usted
créale a Dios y confiesa esta palabra, declare esta palabra. Porque los sueños y las visiones
son el lenguaje creativo de Dios. Eso es nueva era, la nueva era. Una religión que anda por ahí
acabando con muchos. con muchos grupos y denominaciones.
Nueva era. Dios le está revelando lo mucho
que hará con usted, créale a Él, declare esta palabra y verá su
cumplimiento así como los vio José. Termina la cita. Hermanos, de eso están llenas
las iglesias en el día de hoy, de esa clase de apóstoles trayendo
nuevas revelaciones. Ahora, durante dos mil años no hubieron
apóstoles en la iglesia. En esta generación ha habido
un resurgir del ministerio apostólico. Y naturalmente, hermanos, sigue
Dios en nuestros días comunicándose con su pueblo por medio de apóstoles. ¿Se sigue comunicando a través
de sueños y visiones profetas y profetizas por medio del don
de lengua? ¿Continúan vigentes los dones
extraordinarios a través de los cuales Dios reveló el Antiguo
y el Nuevo Testamento? Obviamente hay que hacerse esas
preguntas. Porque si en esta iglesia no
hay apóstoles, y eso es bíblico, que hayan apóstoles en esta generación,
andamos mal. ¿Qué usted cree? ¿Andamos mal? Mis hermanos, el reemplazo de
la Biblia por esas revelaciones basadas en sueños, visiones,
profecías y lenguas es realmente grave por las implicaciones que
eso tiene en el contexto de la edificación de la fe, de la edificación
de la piedad, de la adoración y de la relación del hombre con
Dios, tanto a nivel personal como a nivel eclesiástico. Estas revelaciones extra bíblicas
llevan a los creyentes al mismo lugar espiritual donde los escribas
y fariseos del tiempo de Jesús llevaron a Israel. Los llevan
al mismo sitio donde el Papa de Roma llevó a sus ovejas. Los lleva donde las demás religiones
de manufactura humana han llevado a sus seguidores. los lleva al
mismo lugar donde los demonios de Gadara llevaron a los cerdos. Los llevaron al despeñadero. Oiga bien, al despeñadero. Marcos 7, 6 al 7, dice, Bien
profetizó Isaías acerca de vosotros, hipócritas, como está escrito,
Este pueblo me honra de labio, pero su corazón está lejos de
mí, y en vano me rinde en culto, enseñando como doctrina los mandamientos
de hombres. porque dejando los mandamientos
de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres, le decía también,
bien que echáis el mandamiento de Dios para establecer vuestra
tradición. Amados hermanos y hermanas, estamos
rodeados de apóstoles, soñadores, profetas, profetizas,
habladores de lenguas, entre comillas, angelicales, que claman recibir revelaciones
extrabíblicas para comunicar la voluntad de Dios a la gente,
que profetizan a la gente las cosas que le están sucediendo
y las cosas que van a suceder en su vida. Mi pregunta es, ¿Es eso cierto? ¿Son conforme a la voluntad de
Dios? Mucha gente dice, bueno, si se
cumplen, es la voluntad de Dios. Si no se cumplen, no es la voluntad
de Dios. Y así avalan o validan esas revelaciones. Por eso, mis hermanos, es importante
que preguntemos ahora, ¿están vigentes los dones de apostolados
¿Están vigentes actualmente los dones apostolados? ¿Son verdaderos
representantes de Cristo? ¿Esos que por ahí claman ser
apóstoles, que sean autodenominados apóstoles, son auténticos representantes
de Cristo? ¿Han sido señalados por el dedo
de Cristo para que sean apóstoles suyos? ¿Qué dice la Biblia, más bien? El término hebreo para apóstol
es siliat, y significa una persona que actúa como representante
plenamente autorizado de otra persona. Eso es un apóstol, o
era un apóstol en los días del Señor Jesucristo. Persona que
actúa como representante plenamente autorizado de la otra persona
o de otra persona. Y amados hermanos, debemos de
aclarar que el hecho de que Dios nos envíe a hacer cualquier ministerio
de parte suya, eso no nos da el derecho de abrogarnos el título
de apóstoles, no nos da ese derecho. El que Él nos mande a evangelizar
a los perdidos, eso no nos da el derecho de abrogarnos, de
atribuirnos, de autoseñalarnos como apóstoles del Señor Jesucristo, que es lo que han hecho la mayoría
de lo que hoy se llaman apóstoles. ¿Cuáles eran los requisitos para
obtener ese título de las manos del Señor Jesucristo. ¿Cuáles
son los requisitos que debía de reunir la persona para obtener
ese título de nuestro Señor Jesucristo de sus mismas manos? Bueno, mire, para ser apóstol,
lo primero es que la persona debía de ser llamada y escogida
por el mismo Señor Jesucristo en persona mientras Él estaba
vivo, caminando y desarrollando su ministerio en la tierra de
Palestina. Ese es un requisito, fue un requisito
que la persona debía de llenar. para ser un auténtico y real
representante de nuestro Señor Jesucristo, investido con la
autoridad, con las credenciales para representarlo. Así lo enseña Marcos Mateo capítulo
10, versos 1 al 4. Para ser su representante autorizado
a fin de ir y actuar de parte del Señor, Esa persona debía
de ser llamada de manera particular y personal por el mismo dedo
del Señor Jesucristo. Es lo primero. Para ser apóstol,
la persona tenía que ser testigo ocular. Es lo segundo. De la vida, de la obra, del ministerio
de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. debía de haber sido testigo ocular de la vida, la
obra y el ministerio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Solamente así podría ser un auténtico
representante autorizado para predicar el mensaje del Señor
Jesucristo, para hacer los milagros del Señor Jesucristo y para establecer
la iglesia o el fundamento de la iglesia de nuestro Señor y
Salvador Jesucristo. Esos requisitos, mis hermanos,
eran básicos y fundamentales. De hecho, es interesante observar
que cuando murió Judas Iscariote, uno de los doce, Los discípulos
intentaron de manera particular reemplazar a Judas. ¿Y qué hicieron? ¿Qué hicieron ellos para reemplazar
a Judas? Escogieron a un hombre llamado
Matías. E incluso, ellos en ese contexto
tiraron eso a la suerte para ver a quién señalaba el dedo
del Señor. Obviamente su intento por reemplazar
a Juda entre ellos fue fallido. Matías nunca fue reconocido por
el Señor Jesucristo como un discípulo apóstol. ¿Por qué? Porque no
fue él quien lo llamó. Él no lo llamó. Lo llamaron los
discípulos. y a ellos el Señor Jesucristo
no les dio instrucción por ningún lado para que sucedieran ajudas
para que les reemplazaran en ese contexto. Ellos no habían
recibido ningún tipo de información de parte del Señor para hacer
ese reemplazo. Por eso, cuando lo hicieron,
motus proprio, sin tener la aprobación y el mandato del Señor, se los
rechazaron. Por otro lado, observemos que
a quien Pablo, a quien Cristo tenía señalado para apóstol,
no era a Matías, sino a quién? A Pablo, al apóstol Pablo. Y para llamar a este hombre al
ministerio apostólico, se le apareció en persona, dando así
una demostración fehaciente para que no le cabiera duda a nadie
de que el apostolado era una función que solamente él podía
llamar a los hombres para que la desempeñaran y esto lo hacía
de manera personal. Como llamó a los primeros doce,
así también de manera personal, él llamó al apóstol Pablo para
que reemplazara a Judas. Ahora, no vemos por ningún lado
en la Biblia que se diera instrucción acerca de las cualificaciones
que debían de llenar los apóstoles sucesores. Y obviamente, hermanos, si el
ministerio de apóstoles hubiese sido un ministerio con sucesores
como el de pastores o ancianos, usted puede estar seguro que
habría una lista minuciosa y detallada acerca de cómo debían de llamar
a ese hombre, de cómo debían de equiparle, y además las cualificaciones
que ese hombre debía de llenar para ocupar el ministerio de
apóstol. Y nada de eso lo encontramos
en la Biblia. ¿Saben por qué no encontramos
requisito para apóstol? ¿Saben por qué no encontramos
llamamiento de apóstoles para reemplazar lo que iban muriendo? Porque ese ministerio fue exclusivo
para esos doce hombres. Por ende, todo quien clame en
el presente ser un apóstol, hermano, es un falsante. Es un falsificador
del ministerio. Es un charlatán, en otras palabras. Es un sinvergüenza. Porque clamar que este es lo
que no se es, es un acto de charlatanería. Yo soy dotol. ¿Y dónde tú estudiaste? No, yo no he estudiado, yo soy
empírico. Pero yo soy dotol. Es una charlatanería. Eso es una charlatanería. Hermanos,
en eso han convertido los ministerios serios y trascendentes de la
Iglesia en charlatanería. De hecho, es interesante que en los días de Pablo también
habían personas interesados en el carguito. Habían personas
interesadas en el carguito. De hecho, se proclamaban a sí
mismos apóstoles. En los días de Pablo, ¿no tenéis
el segundo de Corintios, capítulo 11, verso 13 al 15? Porque los tales son falsos apóstoles. Había en los días de Pablo personas
que clamaban ser apóstoles, obreros fraudulentos, disfrazados como
apóstoles de Cristo. Y no, es de maravillarse porque
Satanás mismo se disfraza como ángel de luz. Oye, qué interesante
esto. Así que no es gran cosa que también
sus ministros se disfracen como ministros de justificación, cuyo
fin será conforme a sus obras. Hermano, ¿cómo declara aquí el
apóstol Pablo a lo que osaban llamarse apóstoles? ¿Ministros de quién? De Satanás. Ministros fraudulentos. Estafadores. en otras palabras. Y esto, hermano, es una epidemia
que va azotando diferentes denominaciones, ministerios e iglesias. Y da
pena escuchar por los canales de televisión cómo estos hombres hacen mercadería
con el Evangelio. ¿Cómo convierten sus posiciones
de apóstoles en fuente de ganancia deshonesta? ¿Están vigentes los dones de
apóstoles en el día de hoy, hermanos? No están vigentes. Cuando usted
oiga el título de apóstol, que alguien se lo atribuye, diga,
aquí hay un ministro de Satanás. Es lo que dice el apóstol Pablo.
No lo digo yo, lo dice el apóstol Pablo. Usted está delante de
un ministro de satanás, de un ángel que se disfraza de ángel
de luz. ¿Pero quién es el ángel en realidad?
Un demonio. Eso es lo que dice ahí, hermano. No se maravillen porque Satanás
mismo se disfraza como ángel de luz, así que no es gran cosa
que también sus ministros se disfracen como ángeles de luz,
como ministros de justificación. En los días de Pablo habían usurpadores
de la función apostólica. Ahora, ¿qué hacían de ellos ministros
falsos? Hermanos, para ser apóstol era
un requisito fundamental ser llamado en persona por el Señor
Jesucristo. De hecho, el apóstol Pablo no
se autodeclaró apóstol. Observemos que en Hechos capítulo
9, verso 15 al 17, el mismo Dios se lo reveló a Ananías, capítulo 15 versículo capítulo
9 versículo 15 dice allí y con esto concuerdan las palabras
de los profetas como está escrito después de estos días volveré
y redificar el tabernáculo de David que está caído y repararé
sus ruinas y lo volveré a levantar verso 17 para que el resto de los hombres
busquen al Señor y todos los sentiles sobre los cuales es
invocado mi nombre. Capítulo 9, perdón. Capítulo
9. Estoy leyendo el capítulo 15,
estoy lejos yo. 9, 15. El Señor le dijo, vete porque
instrumento escogido mes este para llevar mi nombre en presencia
de los gentiles y de reyes y de los hijos de Israel porque yo
le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre en mi biblia está escrito en
rojo ese párrafo para indicar que esas fueron
las propias palabras, ¿de quién? Del Señor Jesucristo, las propias
palabras de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Fue entonces Ananía y entró en
la casa y poniendo sobre él las manos dijo, hermano Saulo, el
Señor Jesús que se te apareció en el camino por donde venías
me ha enviado para que recibas la vista y sea lleno del Espíritu
Santo. No solamente lo llamó sino que
también lo llenó del Espíritu Santo para cumplir la misión
para la cual fue llamado por el dedo del Señor Jesucristo
para ese trabajo. Hermanos, ¿están los profetas,
los soñadores y visionarios inspirados por el Espíritu Santo para revelar
la voluntad de Dios? El don de profecía, ¿qué era? Bueno, el don de profecía era
esa capacidad dada por el Espíritu Santo a hombres llamados y capacitados
por Dios primero para recibir y entregar mensajes dictados,
dictados por el mismo Señor. De manera plenaria, verbal y
gramaticalmente, lo que esos hombres recibían de parte de
Dios era, en toda su extensión, de manera absoluta, plena y completa,
la pura Palabra de Dios. En ello, estos hombres eran usados
para revelar la voluntad de Dios al pueblo mientras se escribía
el Antiguo Testamento y luego mientras se escribía el Nuevo
Testamento. Segunda de Pedro 1.21 dice, Porque
jamás fue traída la profecía por voluntad humana. Al contrario,
los hombres hablaron de parte de Dios. siendo inspirados por
el Espíritu Santo. ¿Y para qué eran estos hombres
inspirados por el Espíritu Santo? Primera de Timoteo 3, 15, para
que si me tardo sepas cómo te conviene conducirte en la casa
de Dios, que es la iglesia del Dios vivo, columna y fundamento
de la verdad. Hermanos, la iglesia es la columna
y el fundamento de la verdad. ¿De cuál verdad? De esa verdad
que no fue traída por voluntad humana, de esa verdad que hablaron
los hombres de Dios siendo inspirados por el Espíritu Santo. De esa
palabra nosotros somos columna y fundamento. Para ello fuimos llamados del
mundo. y constituido como una iglesia
local. Me encanta como lo enseña la
confesión de fe de Londres de 1689 cuando dice lo siguiente. en las sagradas Escrituras, a
las cuales nada en ningún momento ha de añadirse, ni por nuevas
revelaciones del Espíritu, ni por las tradiciones de los hombres. Textos, 2 Timoteo 3, 15 al 17,
Deuteronomio 4, 2, Hechos 20, 20, 27, Salmo 19, 7, etcétera, etcétera, etcétera. ni los sueños, ni las visiones,
ni las profecías, ni los apóstoles están vigentes en el día de hoy
porque tenemos una Biblia que nos dice todo lo que debemos
de saber para adorar a Dios en espíritu y en verdad para conocer
a Dios de manera plena y completa para amarlo y servirle todo lo
que necesitamos saber acerca de esos temas y todo lo tocante
en nuestra vida está plenamente revelado en la palabra de Dios
todo cuanto usted necesita conocer para alcanzar y experimentar
una vida santa en esta tierra justa y piadosa hasta que Cristo
retorne por segunda vez se haya en esa palabra infalible que
usted tiene en sus manos. Por eso, hermanos, debemos de
preguntarnos, ¿está Dios en la actualidad trayendo revelaciones
a través de esos hombres y mujeres
que claman ser profetas, visionarios, soñadores, Está Dios trayendo
nuevas revelaciones con el mismo sello de autoridad y autenticidad
de los 66 libros de la Biblia. ¿Podrán decir ellos, así dice
Jehová? ¿Los apóstoles actualmente pueden
decir, así dice el Señor? ¿Qué responderemos? ¿Qué responderemos
a ellos? No, no, no, no, no. ¿Por qué no? Porque desde el
nacimiento del Señor Jesucristo en adelante, Dios habló por su Hijo. el Señor Jesucristo Hebreo 1,
1 al 2, Dios habiendo hablado en otro tiempo muchas veces y
de muchas maneras a los padres por los profetas en estos últimos
días nos ha hablado por sueños, revelaciones, lenguas, no hermano,
dice por el Hijo, por el Hijo. Por ello, debemos preguntar,
¿están vigentes esos dones a través de los cuales estos profetas
y apóstoles reciben nuevas revelaciones? Hermanos, no, no están vigentes. ¿Y el don de lengua, por el cual
también se traen revelaciones de Dios? ¿Está vigente? Lo primero es que debemos aclarar es lo siguiente lo que se llama hoy don de lengua
que claman hablar los carismáticos no tiene el más mínimo soporte
bíblico por varias razones número uno la lengua que hablan hoy
los carismáticos no tiene nada que ver con un idioma ni siquiera
con un dialecto ni del pasado, ni del presente. El don de lengua,
de cara a la Biblia, era esa capacidad que daba el Espíritu
Santo para hablar en un idioma que nunca antes se había hablado,
porque no lo había estudiado naturalmente, ni tampoco había
vivido esa persona en esa cultura. Usted, sin haber estudiado chino,
podía hablar en chino. sin haber estudiado inglés, podía
hablar en inglés, sin que nunca en su vida hubiese estudiado
esos idiomas. Una capacidad especial. Yo a usted le ponía en su cabeza
un diccionario completo, con frases, oraciones, para que usted
las pudiera hablar y comunicar a estas personas que sí hablaban
esos idiomas y que entendían perfectamente lo que usted les
estaba hablando. ¿Y no hablan esto pardo, medo y lamita? Sin
embargo, esta gente nunca habían estado ni en... ni en el AMA, ni en ninguna de
esas ciudades donde se hablaban esos dialectos, pero la estaban
hablando. ¿Por qué, hermano? Porque Dios le dio la capacidad
de hablar en esos idiomas sin que previamente lo hubiesen estudiado. Como bien lo expresa Hecho, capítulo
2, versos 8 al 10, Según los expertos en lingüística
que han investigado el fenómeno de las lenguas entre los carimáticos,
aquello no es más que un balbuceo estático producido en el contexto
de un éxtasis o fervor emocional que nada tiene que ver con idiomas,
nada tiene que ver con dialectos mediante los cuales se comunican
los seres humanos. Otros aseguran que están hablando
un lenguaje angelical que sólo Dios puede entender. Sin embargo,
es interesante observar que cada vez que los ángeles hablaban
en el Antiguo Testamento, hablaban en el lenguaje que las personas
con que ellos se iban a comunicar hablaban. Con Abraham, ¿En qué
lenguaje hablaban? En un lenguaje que Abraham no
entendía. ¿No, hermano? ¿Hablaban en el lenguaje de Abraham
que él hablaba? Con Lot, con Jacob, vemos ángeles
hablando. ¿Y en qué lenguaje hablaban esos
ángeles? En el lenguaje que esos personajes
históricos hablaban. Así se comunicaban con ellos. muchas veces usa 1 Corintios
12.1 para justificar el supuesto lenguaje angelical. Sin embargo,
hermano, no entienden que Pablo ahí está hablando en un lenguaje
irónico, está usando una ironía. Si yo hablara, si yo hablase
en lenguas angelicales y no tengo amor, vengo a ser como un metal
que resuena, sin ningún tipo de articulación entendible. Y es interesante ver que la foto
de Pablo usa ese lenguaje que no existe para decir él soy como un metal que resuena. ¿Qué lenguaje tienen los metales
que usted le da? ¿Qué dice eso? ¿Qué le dije yo? Nada. No le dije nada, ¿verdad? ¿Qué le estoy diciendo? Nada.
Así también es el lenguaje de los ángeles, eso no existe, eso
no existe. Los carismáticos afirman que
el hablar en lengua es una expresión que prueba el bautismo del Espíritu
Santo. Y mis hermanos, 1 Corintios 12
a 13 dice, por un mismo espíritu fuimos todos ¿qué? Bautizados. El bautismo en el Espíritu Santo
es la demostración o más bien es el acto mediante el cual una
persona cuando es regenerada es introducida dentro del cuerpo
del Señor Jesucristo para formar parte de la iglesia mística de
la iglesia universal para eso somos bautizados de hecho nadie
que no haya sido bautizado con el Espíritu Santo o en el Espíritu
Santo es creyente no pertenece al cuerpo de Cristo no ha sido
sumergido en esas aguas maravillosas del Cuerpo Místico del Señor
Jesucristo. De manera que el bautismo del
Espíritu nos hace miembro del Cuerpo de Cristo y nos une con
la muerte y la resurrección del Señor Jesucristo. Y todo aquel
que ha conocido a Jesús como Salvador ha experimentado esas
bendiciones en su vida. y no tiene que esperar ser bautizado
con el Espíritu, para, como una bendición posterior, para, ser
hecho partícipe de esas bendiciones. Y hermanos, resulta muchas veces
infructuoso y frustrante discutir con estas personas que creen
esto. Resulta infructuoso y frustrante
Discutir con personas que tienen su relación con Dios basada en
experiencias. Es que yo lo experimenté. Y es
difícil bregar con eso. Muy difícil. Bregar con la experiencia. Ahora, algo que yo siempre he
tomado muy en cuenta es lo siguiente. Engañoso y perverso es el corazón
del hombre más que todas las cosas. ¿Quién lo conocerá? ¿Quién
lo conocerá? Ahora, ¿están vigentes los dones
de sanidad y hacer milagro que tenían ciertos discípulos? Y
que hoy vemos grandes despliegues y anuncios de campaña, de jornada
para realizar esos actos mediante los cuales se convoca a la gente
para que lleva a los enfermos, que allí van a ser sanados, serán
llevados ciertos personajes que tienen esos dones de hacer esos
milagros espectaculares. Si usted quiere sanar, usted
va a tener que llevar allí a esa persona. Bueno, hermanos, el don de sanidad,
como lo presenta la Biblia, era esa capacidad que Dios le daba
a ciertos personajes, a ciertos hombres, para llevar a cabo grandes
y extraordinarios ministerios como por ejemplo el apóstol Pablo
en hecho capítulo 19 versículo 11 al 2 Dios hacía milagros extraordinarios
por medio de las manos de Pablo dice aquí ello de tal manera
que hasta llevaban pañuelos o delantales que habían tocado su cuerpo para
ponerlos sobre los enfermos imagínese usted ¿Qué esta fama corrió? Pablo corriendo para que no le
echen mano a los delantales, para que no le echen mano a la
camisa, porque, óyeme, si le echen mano, si me llevo un pedazo
de camisa de Pablo y se lo pongo a este enfermo en el cáncer,
se va a sanar inmediatamente. Pero oiga bien, de tal manera
que hasta llevaban pañuelos o delantales que habían tocado su cuerpo,
el de Pablo, para ponerlos sobre los enfermos, y las enfermedades
se iban de ellos, y los espíritus malos salían de ellos. Hermano, eso es poder de Dios
en acción. Eso es poder de Dios en acción. Ahora, esos poderes no estaban
en manos de todo el mundo. No estaban en manos de todo el
mundo. Dios llamó a ciertos hombres y les invirtió con esa capacidad
extraordinaria, como se puede observar en el texto. Ahora también podemos observar,
y esto es interesante, que ya al final de los ministerios de
Apóstol Pablo, cuando ya estaba llegando al final su ministerio, vemos que él se encontró con
Epafrodito, su gran amigo, estaba enfermo sin embargo él no usó
ese don para sanar a Epafrodito su gran amigo Timoteo también
estaba enfermo de un problema estomacal y es interesante observar
que él le manda a que tome un poco de vino por causa del estómago no lo mandó a que fuera donde
un hombre que tenía el don de sanidad para que lo liberara
de ese problema estomacal, lo mandó a beber vino para tratar con ese mal que afectaba
a su estómago. Entonces, hermano, ¿cómo debemos
de interpretar hoy en día el don de sanidad? ¿Acaso Dios ha
cesado de hacer milagro en medio de su pueblo? Claro que no. Claro que Dios no ha cesado de
hacer milagro. Dios no solamente puede curar,
sino que realmente sana en respuesta no a la oración de un sanador
profesional que ha sido dotado con ese don de hacer milagro. No. Dios responde en respuesta
a la oración de su pueblo. Cuando su pueblo se humilla y
clama delante de él, él despliega su poder y su gracia para cambiar,
para revertir ese estado de enfermedad por un estado saludable, por
un cuerpo sano. Es lo que hemos visto aquí en
esta iglesia a través de la historia. Santiago capítulo 5, versos 14
al 15, hace una pregunta y enseguida da un mandamiento. ¿Está enfermo
alguno de vosotros? ¿Qué manda Santiago? Llévenlo
donde que tiene el don de sanidad en la iglesia. ¿Sabe lo que dice? No dice eso. Dice, llame a los
ancianos de la iglesia y que oren por él. uniéndole con aceite
en el nombre del Señor, y la oración de fe dará salud al enfermo,
y el Señor lo levantará. El Señor lo levantará. En respuesta
a esa oración de fe, Esos dones fueron dados, hermano, por el
Espíritu Santo para autentificar su revelación del Nuevo Testamento
y de manera particular a esos hombres que tenían la responsabilidad
de traernos la revelación de la Palabra de Dios. Para eso,
esos dones extraordinarios de milagro fueron dados a esos hombres
para acreditarlo como los auténticos portadores del mensaje evangélico
que luego habría de escribirse en un texto para que usted y
yo hoy lo podamos disfrutar y así cada generación. Así lo podemos
observar claramente en la palabra de Dios. Ahora, hermano, para
terminar, más que nada, ¿por qué sabemos
que esos dones cesaron? Por la opinión de una iglesia,
por la opinión de Francisco Guzmán. porque así lo enseña la Palabra
de Dios 1 Corintios capítulo 13 versículos 8 al 12 nos dice
el amor nunca deja de ser pero las profecías se acabarán cesarán
las lenguas y se acabará el conocimiento porque conocemos sólo en parte
y en parte profetizamos pero cuando venga lo perfecto entonces
lo que es en parte será abolido Cuando yo era niño, hablaba como
niño, pensaba como niño, razonaba como niño, pero cuando llegué
a ser hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos oscuramente
por medio de un espejo, pero entonces veremos cara a cara.
Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré plenamente
así como fui conocido. Hermano, ¿de qué habla eso? ¿De
esos dones extraordinarios? En el verso 11, mediante un lenguaje
metafórico, el apóstol nos dice que el Antiguo Testamento era
la revelación infantil de Dios. ¿Qué era el Antiguo Testamento?
La revelación bebé de Dios. Y él compara su propia vida,
y usa su propio cuerpo, su propia vida, como metáfora para decirnos,
miren, cuando yo era un bebé, así también fue la revelación
de Dios, un bebé. ¿Dónde encontramos ese bebé en
la infancia de Pablo? ¿Dónde encontramos ese bebé en
la infancia del Antiguo Testamento? Ahora, ¿dónde encontramos a Pablo? Bueno, cuando llegó a la edad
adulta. ¿Dónde encontramos la revelación
adulta? En el Nuevo Testamento. En el
Nuevo Testamento. Ahí encontramos la revelación
adulta de Dios. ¿Qué era el Antiguo Testamento? La revelación infantil. ¿Qué era ¿O qué fue el Nuevo
Testamento? La revelación adulta de Dios. Y Él, no solamente usa su cuerpo como
una metáfora para hablar del Antiguo y del Nuevo Testamento,
sino que también usa otra metáfora. ¿Cuál? En el verso 12 dice Él, Ahora
vemos oscuramente por medio de un espejo. ¿A qué se refiere
eso? Al Antiguo Testamento. ¿Qué era
el Antiguo Testamento? Una revelación como aquella de alguien que se
para delante de un espejo y el espejo está un poco opaco. No
puede ver toda la figura, no puede ver sus ojos, no puede
ver claramente los matices de la piel, las particularidades
de la piel no la puede ver porque el espejo está opaco. Así era el Antiguo Testamento,
una revelación parcial. Ahora, el Nuevo Testamento, ¿qué
es? La revelación cara a cara, la revelación plena de Dios.
¿En quién? En Cristo Jesús. Él es la imagen
visible del Dios invisible. ¿se podía ver esa imagen visible
del Dios Invisible en el Antiguo Testamento? No. Porque no estaba
completa la revelación. Era un espejo aún opaco. Ahora,
cuando vino la revelación plena de Dios en Cristo Jesús, es como
cuando usted se para delante de un espejo resplandeciente,
limpio, con una gran iluminación. Y sobre todo, ciertos espejos,
que usan las mujeres para ampliarse sus facciones cuando se paran
delante de él. Se ven todo más grande. Es un espejo con aumento. El
espejo con aumento permite ver los detalles, aquellas cosas
que no se ven a simple vista, las menuncias, se ven en ese
espejo con aumento, con una gran iluminación. siempre tienen unos
tremendos focos adelante ahí para que le alumbren la cara
y en ese espejo de aumento se ve todos los detalles hermanos eso era el antiguo testamento
y eso fue el nuevo testamento eso es y seguirá siendo el nuevo
testamento la plena revelación de la imagen visible del dios
invisible Por eso debemos de usar más que nada, mis amados
hermanos, el Nuevo y el Antiguo Testamento, porque
en ellos está la plena, total y absoluta revelación de Dios. Finalmente, hermanos, ¿Cuál es el problema de la falsa
doctrina? ¿De las doctrinas que no tienen aval bíblico? ¿Cuál
es el problema básico de eso? Son tres. Primero, impiden el
crecimiento en la gracia de Dios. Impiden el crecimiento en la
gracia de Dios, como lo enseña Efesio 4, 14 y 15. Pero también
destruyen la fe evangélica. como lo enseña Segunda de Timoteo
2, 18. Pero evita las profanas y vanas
palabrerías, porque conducirán más y más a la impiedad, y la
palabra de ellos carcomerá como gangrena. Entre ellos se encuentran
Imeneo y Fileto, quienes se extraviaron con respecto a la verdad, sosteniendo
que la resurrección ya ha ocurrido, y trastornan la fe de algunos. Hermanos, Jimeneo y Fileto cogieron
un camino equivocado. ¿Y qué pasó con ellos? Fueron
carcomidos por la herejía como carcome la gangrena. ¿Usted ha
visto un pie gangrenado? ¿Cómo se pone? ¿Usted ha visto
un cuerpo gangrenado? ¿Cómo se pone ese cuerpo? Así hace la falsa doctrina con
el alma, la gangrena. Hacen la fe vana y sin provecho. Hebreos 13, 9. No se ha llevado
de acá para allá por diversas y extrañas doctrinas. ¿Por qué,
mis hermanos? Porque ellas impiden el crecimiento
en la gracia de Dios y ellas gangrenan la piedad de nuestras
almas. Hermanos, estudiemos estudiemos,
oigamos, creamos, obedezcamos, enseñemos, prediquemos los mandamientos
de la Palabra de Dios, las promesas de la Palabra de Dios, las advertencias
y amenazas de la Palabra de Dios. Recordad que esas cosas son inerrantes, infalibles, provechosas,
útiles, eternas, inmutables y poderosas, para bendecir nuestras almas
en el tiempo y en la eternidad. Que Dios nos conceda atesorar
y valorar la inimitable, inerrante y poderosa
palabra de Dios.
La preeminencia de la ley
Series Evangelio Marcos
La preeminencia de la ley
| Sermon ID | 11224555318047 |
| Duration | 1:05:00 |
| Date | |
| Category | Sunday - AM |
| Bible Text | Mark 7:1-13 |
| Language | Spanish |
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