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El Evangelio según San Lucas,
el capítulo 18, voy a comenzarles a leer en el versículo 9. Ustedes
siguen con sus vistas de lectura de la Palabra de Dios. Lucas,
capítulo 18, comenzando en el versículo 9, dice así, hablando
de nuestro Señor Jesucristo, A unos que confiaban en sí mismos
como justos y nos preciaban a los otros, dijo también esta parábola. Dos hombres subieron al templo
a orar. Uno era fariseo y el otro publicano. El fariseo puesto
en pie oraba consigo mismo de esta manera. Dios te doy gracias
porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos,
adúlteros, ni aún como este publicano. Ayuno dos veces a la semana,
doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos,
no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que golpeaba el
peso diciendo, Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste
descendió a su casa justificado antes que el otro. Porque cualquiera
que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido. En este día tan especial de Navidad,
estamos estudiando 1 Timoteo 1, 15. Este es el texto para
hoy. 1 Timoteo 1, 15. Don el Apóstol San Pablo nos
escribe, 1 Timoteo 1, 15. Palabra fiel y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores.
de los cuales yo soy el primero. Estamos estudiando este versículo
conforme a sus tres frases principales. El versículo comienza con la
frase, palabra fiel y digna de ser recibida por todos. Notamos
que esta frase nos da a entender que es nuestro texto parte de
una serie de cinco palabras fieles que nos encontramos en el Nuevo
Testamento. Por supuesto, palabras inspiradas
por Dios. Y esto es lo que hace de nuestro
texto algo que podemos confiar, es fidedigno, podemos nosotros
creer las verdades de este versículo y podemos todos recibirla. También
confirmamos en esta mañana y notamos que la historia nos dice también,
no solamente la Biblia nos da esta palabra fiel, pero también
la historia confirma el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo para
morir por los pecadores. Estamos en el año 2011. ¿Por
qué? Porque hace 2011 años nació Nuestro
Señor Jesucristo. La segunda frase dice que Cristo
Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores. Cristo Jesús,
literalmente esto significa salvador ungido, nos habla de Cristo como
el elegido de Dios para salvarnos, como nuestro sacerdote, nuestro
profeta y nuestro rey. Notamos que la palabra vino nos
enseña de la preexistencia de Dios, Él no nació en Belén. Cristo Jesús vino, quiere decir
que Él ya existía. Y también notamos que esta palabra
nos habla de la humillación de Cristo. enviado por Dios, por
puro amor, Él vino a este mundo, un mundo lleno de pecado, lleno
de inmundicia, de corrupción, de enfermedad, de demonios, de
terrorismo, de ateísmo, religiones falsas, humanismo, e increíble,
Cristo Jesús vino a este mundo, y no vino para condenar, nuestro
texto nos dice que vino para salvar, no vino para ayudarnos
con la pobreza, no vino para ayudarnos con los problemas del
medio ambiente, Él no vino para tratar de salvarlos? Nuestro
texto nos dice que Él vino para salvar. ¿Pero salvar de qué? ¿Salvar a los pecadores de qué?
Obviamente de su pecado. El ángel profetizó y le dijo
a José, tienes que ponerle por nombre a Jesús. ¿Por qué? ¿Por
qué Jesús? Porque Él salvará a su pueblo de sus pecados. Entonces,
para eso vino nuestro Señor Jesucristo. Pero también esta salvación incluye
más y mucho más. Hablando negativamente, vimos
en esta mañana que Cristo vino al mundo para salvarnos del presente
siglo malo. Número 2, Cristo vino al mundo
para salvarnos del diablo. Número 3, Cristo vino al mundo
para salvarnos de la muerte. Cristo también vino para salvarnos
de la maldición de la ley. En último lugar vimos que Cristo
Jesús vino a este mundo para salvarnos de la ira venidera,
la ira de Dios. Muy bien, aquí nos quedamos.
y aquí pasamos al aspecto positivo de la salvación de Dios. Y esto
es muy importante porque creo yo es lo que nos da más paz,
más seguridad, más esperanza y por así decirlo, más amor por
Dios. Nuestro texto nos dice Cristo
Jesús vino al mundo para salvar. Hay que tener en cuenta que esta
salvación incluye también que Cristo vino al mundo para salvarnos
de nuestros pecados, para llevarnos a Dios. Esta salvación es una
salvación que nos lleva a Dios. San Pedro nos dice, porque también
Cristo sufrió una sola vez por los pecados, el justo por los
injustos, para llevarnos a Dios. Entonces, ¿para qué vino Cristo
Jesús? ¿Por qué la Navidad? ¿Por qué
vino a este mundo? Para salvarnos de nuestros pecados,
claro, sí, básico, cierto. Pero ese no fue su propósito
final. Él vino a este mundo para librarnos
de nuestros pecados, para limpiar nuestras conciencias, para poder
llevarnos a Dios. Él no nos podía llevar a Dios
en pecado. Por supuesto que no, Dios es
Santísimo, Santo, Santo, Santo. Entonces, Para llevarnos a Dios,
que fue su propósito final, él tenía que limpiarnos nuestros
pecados, perdonarnos nuestros pecados, resolver el problema
de nuestra justicia. Entonces, sí, él podía llevarnos
al cielo, para con Dios. La semana pasada, fui a los lagos,
iba conmigo Jonathan, nuestro hermano Phillips, que nos está
visitando de Chihuahua, y él me preguntó, que si, ¿cuándo
iba a tener una casa así como la de esa colonia? Bueno, le
contesté, ¿sabes qué? Yo voy a tener una mejor. Yo
estoy esperando una mejor. Será muchísimo mejor. Porque
es una mansión que está preparada por Cristo. Eso será algo glorioso
en el cielo. Las mansiones que Dios nos está
preparando. Y no lo vemos de menospreciar.
Pero, lo más glorioso, lo más maravilloso, no son las calles
de oro, no es la mansión que se nos está preparando, lo principal,
lo más maravilloso, es que Cristo nos llevará al cielo para estar
con Dios. Para eso no salva a Cristo. Para
eso salva a Cristo a pecadores. Para llevarlos a que tengan comunión
con Dios. Que admiren a Dios. Que glorifiquen
a Dios por toda la eternidad. Y hermanos, ese es el gozo perfecto. Eso es las delicias para siempre
de la cual habla el salmista. Eso va a ser que causen en su
corazón, que exploten alabanza y gloria y gozo por toda la eternidad. No lo menciono en las calles
de oro, pero estaremos pidiendo a Dios, Dios, Dios mismo. Cristo para eso vino a este mundo,
para llevarnos con Dios. En segundo lugar, Cristo vino
al mundo para salvar. Esa salvación incluye, por supuesto,
que nos lleva al cielo, pero también esa salvación incluye
nuestra regeneración, nuestra justificación, nuestra santificación
y nuestra glorificación. Les leo los versículos. El apóstol
Pablo le dice, y confía exactito, Nosotros también en otro tiempo
éramos necios, desobedientes, extraviados, esclavos de deleites
y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles
y odiándonos unos a otros. Pero, cuando se manifestó la
bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor hacia la humanidad,
Él nos salvó. Él nos salvó, no por obras de
justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino conforme a su misericordia,
por medio del lavamiento de la regeneración y la renovación
por el Espíritu Santo, que Él derramó sobre nosotros abundantemente,
por medio de Jesucristo nuestro Salvador. para que, justificados
por su gracia, fuésemos ellos herederos según la esperanza
de la vida eterna. ¡Esa es la salvación! Y luego
les dice los corintios, ¿No sabéis que los injustos no heredarán
el reino de Dios? No os dejéis engañar, no os dejéis
engañar. Ni los inmorales, ni los idólatras,
ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones,
ni los avariciosos, ni los borrachos, ni los defamadores, ni los estafadores
heredarán el reino de Dios. Y éstos eráis algunos de vosotros,
¡pero fuisteis lavados! Fuiste santificados, fuiste justificados
en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios. Y leemos en último lugar en Romanos.
A los que predestinó, a esos también llamó, y a los que llamó,
a esos también justificó, y a los que justificó, a esos también
glorificó. Hermanos, para apreciar nuestra
salvación, para apreciar el mensaje de la Navidad, tenemos que entender
que cuando la Biblia dice que Cristo Jesús vino al mundo para
salvar, no significa que Él nada más vino y dijo, sean salvos.
No, no, no, no, no. Él tuvo que regenerarnos, tuvo
que hacernos nuevas criaturas, cambiarnos el corazón, cambiarnos
la voluntad, para que así pudiéramos creer, para que así pudiéramos
tener nuevos deseos, y para que así entendiéramos Su Palabra.
Como no teníamos justicia ni santidad, Él nos revistió de
justicia y santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Él nos revistió
con esa justicia y santidad de Cristo. y al final Él nos glorificará,
es decir, nos presentará delante de Dios sin pecado, sin tentaciones,
perfectos en Cristo. De eso se trata la salvación,
de eso se trata de que Dios nos salva, de que el Señor nos salva,
que el Señor nos llama, nos regenera, nos justifica, nos santifica
y nos glorifica. Todo eso, hermanos, no lo tuviéramos
si no hubiera la Navidad. Pero además, número tres, Que
Cristo vino al mundo para salvarnos, incluye que nos dio la vida eterna. Cristo dijo en un evangelio,
yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en
abundancia. Famoso versículo de Juan 3.16,
ustedes lo conocen. Porque de tal manera amó Dios
al mundo, que ha dado a su Hijo un ingenito, para que todo aquel
que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque
no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino
para que el mundo sea salvo por Él. Entonces, Ser salvos significa
no perdernos, no morir eternamente, pero tener vida eterna. Es decir, vida real. Vida plena. Vida conforme a la
de Dios. Vida abundante. Vida con Dios
para siempre. Entonces, esencialmente, de eso
se trata que Cristo nos salva. Todas estas cosas, pero podríamos
añadir muchísimas otras bendiciones que tenemos por la salvación
de Cristo. Por la salvación de Cristo leímos
en Juan capítulo 1, versículo 12, todos somos adoptados, hijos
suyos tenemos la autoridad, el poder de ser hechos hijos de
Dios. Nosotros que creemos en Él somos salvos, de eso se trata. Podríamos añadir también, tenemos
acceso directo al trono de la gracia para el oportuno socorro. Podemos orar y Dios recibe en
esas oraciones porque Cristo nos salva, se nos da el Espíritu
Santo, se nos da entendimiento, tenemos libertad en Cristo, tenemos
la providencia de Dios, la protección de los ángeles. Hebreos capítulo
1 nos dice que los ángeles son aquellos que nos guardan, son
ministros para cuidar a los que serán herederos de la salvación. Todo eso y más tenemos porque
Cristo vino al mundo para salvar. Entonces, de verdad la Navidad
tiene mucho significado. Que Cristo vino para salvarnos
incluye muchas bendiciones. Un pensamiento más sobre esta
palabra salvar. ¿Qué tuvo que hacer Cristo para
salvar? Él vino, dio un buen ejemplo,
por supuesto, vivió entre nosotros, hizo milagros, predicó, y ya,
para eso vino. Hay más aquí, hermanos. Hay mucho
más. Porque para salvarnos, si Él
tuvo que humillarse y nacer como humano, para salvarnos el tuvo
que vivir una vida perfecta bajo la ley de Dios tuvo que resistir
las tentaciones del diablo tuvo que cumplir toda justicia como
le dijo a Juan el Bautista pero también tuvo que ser juzgado
tuvo que ser condenado azotado y nos dice el profeta Isaías
tuvo que ser herido de Dios y abatido al nacer en Belén Él ya sabía
para qué venía a este mundo, a vivir entre nosotros. Él ya
sabía lo que iba a pasar a lo último. Él venía a este mundo
a nacer, sí, y vivir, sí, pero Él venía a este mundo a morir
en la cruz por nosotros, y todo eso por pecadores. El apóstol
enfatiza esto porque en nuestro texto dice, Palabra fiel y digna
de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino al mundo para
salvar a los pecadores. Pero en el original no está así.
En el original dice, Cristo Jesús vino al mundo, pecadores a salvar. Es lo que dice en el original.
Cristo Jesús vino al mundo, pecadores a salvar. Yo creo que esta palabra
pecadores la escuchamos tanto como cristianos que a lo mejor
ya ha perdido su peso. Pecadores son los que pecan contra
Dios, los enemigos de Dios, como dicen Romanos 5, o como dice
el versículo 9 aquí de 1 Timoteo capítulo 1. Los pecadores son
los transgresores, son los desobedientes, los irreverentes, los que orien
a Dios, los que matan a sus padres y a sus madres. Los pecadores
son los mentirosos, los sensuales, los ególatras, los fornicarios,
los hombres que se casan con hombres, los secuestradores,
los sicarios. son pecadores, pero también vemos
que pecadores son los que no cumplen la ley de Dios. Pecadores
son los que no adoran a Dios como Él lo requiere, los que
no santifican su nombre, los que no cuidan y santifican su
día, ni honran a sus padres, los que adulteran, matan, roban,
chismean, tienen rencores en sus corazones, mienten, codician,
son flojos, Los pecadores somos nosotros. Nosotros. Entonces, hermanos, ¡qué gran
salvación! ¡Qué maravilloso que Cristo Jesús
vino al mundo, pecadores, a salvar! Entonces, hermanos, hay que creer
esta palabra fiel. Cristo nos puede salvar por más
pecadores que seamos. Y noten que Cristo no vino a
salvar a los buenos, así dice, Él vino pecadores a salvar. Este es el problema de los feliceos
en el tiempo de nuestro Señor Jesucristo, y creo que también
es el problema de muchos en nuestros días. ¿Se creen buenos? Pues,
Según ellos no desobedecen los mandamientos de Dios, nunca han
matado, nunca se han robado ni una uva del súper y creen ellos
de alguna manera van a pasar la prueba del juicio final. A
lo mejor usted esa tarde se cree bueno, relativamente, honesto, los días de Navidad compra el
periódico hasta le da 20 pesos de más al periódico, al que vende
los periódicos, A lo mejor, sí, se enoja, pero es que porque
lo provocan y se le sale una mala palabra, pero una vez al
mes o una vez al año se le sale una mala palabra y sí, a veces
dicen mentiritas blancas, pero son mentiritas piadosas. Amigo,
o se le falta confrontarse con la verdad que Dios es tan santo,
tan santo, tan santo, que por una mentirita blanca, Él lo condena
al infierno eterno. Dios es tan santo, tan santo,
tan santo, que por ver a un anuncio a una mujer y la codicia en tu
corazón, Él te declara adúltero, te declara codicioso, te condena
al infierno eterno. Pero las noticias son buenas.
Cristo vino pecadores a salvar. Cristo vino pecadores a salvar. Y el diablo como que nos lleva
de un extremo al otro. Unos son muy buenos, según ellos,
pero otros se creen demasiado malos, demasiado pecadores. Hay
hermanos que, según ellos, Cristo no los puede perdonar, porque
antes eran ateos, ladrones, adúlteros, mentirosos, y aún de niños y
de jóvenes llegaron a pegarle a su madre. A lo mejor usted se siente demasiado
pecador. Una vez drogado, usted por el
periférico aquí, enfrente de aquí del McDonald's, atropelló
a una señora. Iba usted drogado. Nadie vio. Usted huyó y se fue. Usted piensa yo soy demasiado
pecador, yo caigo y caigo en esos deseos lasciviosos, yo me
enojo tan fácilmente, yo tengo tan desnudas, yo soy tan incrédulo. Cristo no me puede salvar, déjame
decirte esta tarde, tú tienes mucha esperanza, porque aquí
dice, Cristo vino pecadores a salvar, y no hay límites, no hay condiciones,
no hay límite de tipo de pecado. El apóstol nos anima diciéndonos
en la última frase, de los cuales yo soy el primero. Palabra fiel y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores,
de los cuales yo soy el primero. Y el apóstol Pablo aquí no nos
habla con una falsa modestia. Es verdad que él fue el peor,
peor que Herodes, peor que Pilato, peor que Manasés. El versículo
13 de aquí, de esta carta de 1 Timoteo, él confiesa que él
era el peor de los pecadores y nos explica que aparte de los
pecados con los cuales suele pecar el hombre, él fue un blasfemo,
un perseguidor, un agresor, un incrédulo. Él fue peor que Tortemada,
ese gran inquisidor. Él nos dice, yo blasfeme el nombre
de Cristo, yo perseguí a hombres y mujeres hasta la muerte. Los
encarcelaba, los torturaba y los perseguía hasta la muerte. Él
confiesa eso en el libro de los sellos. Pero... Cuando iba a
Damasco y fue llegado con la majestad del Señor, se dio cuenta
que tan santo es el Señor, se dio cuenta que Dios no tan solamente
condena por las cosas que hace la gente, pero también nos condena
por las cosas que pensamos, por las cosas que decíamos, y entonces
reconoció que de verdad Él era el peor de los pecadores. Y quiero
que se fijen, cristianos, creyentes, quiero que se fijen en el versículo
bien. Veanlo con sus propios ojos otra
vez, por favor. Palabra fiel y digna de ser recibida
por todos. Que Cristo Jesús vino al mundo
para salvar a los pecadores, de los cuales yo fui el... ¿Me equivoqué? Me equivoqué. palabra fiel y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores,
de los cuales yo soy, yo soy el primero. Entre uno es más
cristiano y más conoce de Dios, más va a reconocer su pecado
y el engaño de su corazón. y que la salvación es por pura
gracia, por pura misericordia. El punto, hermanos, es si Cristo
Jesús salveó al peor de los pecadores, ciertamente te puede salvar a
ti. Lógico. Usted me dice, pero es
que yo pequé tan feo y yo ya me había bautizado. Yo pequé, hermano. No te imaginas. Qué triste. Yo nací en una familia
cristiana. Yo sabía que estaba mal. Y lo
hice. Pero aquí no dice que Cristo
Jesús sólo salva a pecadores que no sean de familias cristianas.
No dice aquí nada de eso. Pero, pero hermano, es que todavía
peco. Todavía peco. Y caigo en tentaciones
muy feas, horribles, si supieras. Aquí no dice que Cristo Jesús
sólo salva a pecadores con arrepentimiento perfecto. Aquí no dice que Cristo
Jesús sólo salva a personas que tienen mucha fe y que nunca vuelen
a pecar. ¡No dice eso! ¡No dice eso! Aquí dice que Cristo Jesús vino
a salvar a pecadores. a los peores pecadores. Tales
como son de pecadores, por más débiles que sean, por más necios
que sean, Cristo tiene misericordia de ellos. Los perdona todos los
días y los ayuda a llegar al cielo. Por eso vino Él. y cumplirá su propósito en nosotros. Como veíamos en esta mañana,
el que comenzó en nosotros la buena obra de salvación, él la
perfeccionará para gloria de Dios Padre. Entonces, cree esta
palabra, cree esta palabra fiel. Dí al Señor, Señor, sé propicio
a mí, pecador. Señor, es cierto, soy pecador. soy pecador, ¡sálvame!" Y es
cuando entiendes, como cristiano, es cuando entiendes que por pura
misericordia Cristo te salva como pecador y pecador crónico,
es entonces que te motivas a lavarle de corazón. Y así termina este
pasaje, 1 Timoteo 1.15. palabra fiel y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores,
de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a
misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda
su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en Él
para vida eterna. Por tanto, al Rey de los Siglos,
inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria
por los siglos de los siglos. Amén. Este es el Evangelio. Este es el mensaje de Navidad. Oremos. Este es una palabra fiel y digna
de ser recibida por todos, cristianos y no cristianos. todos debemos
aceptarla porque es de Dios. Es de Dios. Es confiable. Si usted no es
cristiano esta tarde, lo invito a considerar porque estamos celebrando
la Navidad. ¿De qué se trata esto a lo último? Que se acerque a Dios. Él se
va a acercar a usted. Usted arrepiéntense Venga a Cristo,
acérquese a Él por fe. Dígale, Señor, yo no sé qué hacer,
yo no tengo fe, yo no sé cómo orar. Señor, ayúdame. Es cierto,
soy pecador. Ayúdame. Llévame con Dios. Si usted es cristiano, esta tarde
yo Predico a cristianos que vivamos este Evangelio, que esta Navidad
la pasemos con mucho gozo y alegría, sabiendo que, aunque somos pecadores,
Dios muestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores,
Cristo murió por nosotros. Él vino para salvarnos, Él cumple
Su propósito. Muchas veces Dios nos deja en
nuestros pecados. Para que dependamos más de Él
y aprendamos la lección, es por pura misericordia. Es cierto,
soy pecador. Va a ser por pura misericordia.
Y es cierto, Cristo es el que salva. Yo no me salvo. Cristo
es el que salva. Sal con gozo de las puertas de
esta iglesia entonces cristiano. Esta navidad, pásala con mucha
alegría, con mucha paz. El diablo te va a decir, mira
lo que hiciste este año. mira lo que no cumpliste, mira
no terminaste la lectura de la Biblia, mira no cumpliste con
tus resoluciones, mira cuánto fallas, mira lo que viste, mira
lo que hiciste, mira... Dile si es cierto, Diablo, soy
pecador, y un pecador crónico, pero la Biblia dice que Cristo
Jesús vino al mundo a salvar a pecadores. Y abrázate y acérrate
de esa promesa. desde este día hasta el final
de tu vida y llegarás al cielo porque Cristo te llevará con
Dios si crees su Evangelio si en algo te puedo ayudar, hay
hermanos aquí que te pueden ayudar a aprender de estas cosas tú
sigue leyendo la Biblia, sigue viniendo a la iglesia, sigue
buscando a Dios acércate a Dios, Él se acercará a ti. Pero en
su mano Martínez es tan amable de orar por nosotros
La navidad es el evangelio (2/2)
Series Navidad (Christmas)
La navidad, palabra fiel y digna de ser recibida por todos. La navidad es el evangelio: “Que Cristo vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”. ¿Has recibido tú esta palabra fiel? Acércate a Cristo, ahora mismo, y reconoce que por pura gracia Él vino a este mundo para darte la salvación y la paz que necesitas.
| Sermon ID | 112121427330 |
| Duration | 28:52 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | 1 Timothy 1:15 |
| Language | Spanish |
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