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Por favor, vayan en sus Biblias
a Romanos capítulo 10. Leeremos los versos del 11 al
15. Dice así. Pues la Escritura dice, todo
aquel que en él creyere no será avergonzado, porque no hay diferencia
entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos es
rico para con todos los que le invocan, porque todo aquel que
invocare el nombre del Señor será salvo. ¿Cómo pues invocarán
a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien
no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien
les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren
enviados? Como está escrito, cuán hermosos
son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas
nuevas. Nuestro enfoque estará en el
verso 15. Y quiero que entiendan algo acerca
del griego original. of them that bring good news
of good things." En inglés correcto, traducido desde el griego, dice,
¿cuán hermosos son los pies de aquellos que traen buenas nuevas
de buenas cosas? Todo en plural. So, good news
of good things. Buenas nuevas de buenas cosas. Y hay muchas verdades maravillosas
escritas por el apóstol Pablo en este capítulo. Leímos el verso
13. Porque todo aquel que invocare
el nombre del Señor será salvo. Eso sería un maravilloso sermón. la oferta gratuita del Evangelio
a cualquiera, todo aquel que invoque o llame al nombre del
Señor será salvo. Pero nuestro enfoque, como he
dicho, será en el verso 15. Otro maravilloso verso. Cuán hermosos son los pies de
aquellos que traen buenas cosas, buenas noticias, de buenas cosas. Vamos a notar en primer lugar
una verdad fascinante del verdadero predicador del Evangelio. Está muy claro en Romanos capítulo
10 que a Pablo le preocupa enfatizar que si cualquier pecador va a
ser liberado de sus pecados, tiene que oír el evangelio de
un predicador. Así que Pablo no ignoraba el
hecho de que muchos pueden escuchar el evangelio de un hablador ordinario. Pablo se deleitaba en cualquier
momento que cualquier persona proclamara el evangelio. Pero en este pasaje, Romanos
10, y otros pasajes del Nuevo Testamento, muestran que Dios
ha escogido especialmente pregadores. Dios ha escogido pregadores para
revelar las buenas noticias de la salvación de los pecados a
través de la fe en Jesucristo. El Señor ha escogido predicadores
para que sean heraldos del Evangelio de salvación a través de la fe
en el Señor Jesucristo. Otra vez el apóstol Pablo destaca
eso en los versos 14 y 15. ¿Cómo oirán ellos sin un predicador? ¿Cómo predicarán si no han sido
enviados? Y luego al final del versículo 15 Y entonces al final
del verso 15. Entonces Pablo hace una referencia
a un pasaje de Isaías 52 verso 7. Cuán hermosos son los pies
de aquellos que traen buenas noticias de buenas cosas. En Isaias 52, las buenas noticias
son acerca de la liberación de Israel. Y ahora Paul aplica la
verdad de Isaias 52 a sus lectores allí en Roma. Y entonces Pablo lo que hace
es aplicar aquellas buenas nuevas a las personas que escuchan en
Roma. Él tiene noticias alegres para
anunciar a ellos. No la liberación de esclavitud
física, sino la liberación de la esclavitud física, sino de liberación de la esclavitud
de Satanás, de la carne y de el mundo, vamos a decir. Perdón,
se me fue un poco. Y estas noticias son traídas
por personas con pies hermosos. Y puede que te hagas esta pregunta. ¿Por qué Pablo e Isaías antes
de él se refirieron a los pies del predicador del evangelio? Esta es una descripción fascinante
del predicador del evangelio, sus pies. Tal vez uno piensa que Pablo
se iba a referir a la maravillosa boca del predicador. Pero él habla de maravillosos
y hermosos pies. Así que déjenme darles una ilustración
para ayudarles a entender esto. Así que supongan por un momento
que ustedes viven en los años 1700, el siglo XVIII. Amigos suyos, una pareja casada, están esperando
el nacimiento de su primer hijo. En el siglo 18, los niños no nacían en hospitales,
eran nacidos en sus casas. Entonces el doctor iba a la casa. Los padres nunca estaban presentes
a la hora del nacimiento. Así que el que va a ser padre
está esperando en otro lugar, en otra habitación. Y su esposa, la que está en labor
de parto con el doctor, está en otra habitación. Así que el
marido, el padre a ser, está muy ansioso, está esperando en
esta habitación. Quiere saber que su esposa ha nacido. Está
caminando de aquí para allá en la habitación. Y luego comienza a escuchar un
sonido. Entonces él comienza a escuchar
un sonido. Y él escucha el sonido de pies. Él comienza a escuchar los pasos
de esos pies caminando por el pasillo dentro de la casa. Y
esos pies abren la puerta. Y los pies del doctor se dirigen
directamente al padre. Y él le dice, tengo buenas noticias
para ti. Eres ahora el padre de una hermosa
niña. Así que los pies del doctor trajeron
estas buenas noticias al padre. Así que para ese padre los pies
del doctor son hermosos. Pero tú continúas observando
esta escena. Y el doctor levanta sus manos. Pero, espera, óyeme, escúchame. Tengo aún más noticias buenas
adicionales. Eso no es todo. Tu esposa también
ha dado a luz un niño. Eres padre de gemelos. Así que los pies de este doctor
anuncian buenas cosas de buenas noticias. Noten que no anunció
una buena cosa, sino buenas cosas en plural a este padre. Y eso es lo que el predicador
del evangelio hace. Él anuncia buenas cosas a sus
escuchas, a las personas que oyen. No solo una cosa, sino
muchas buenas cosas. Así que ahora consideremos, en
segundo lugar, la descripción de algunas de
esas buenas cosas del Evangelio. Ahora, el Nuevo Testamento nos
dice muchas buenas cosas acerca del Evangelio. Muchas de esas buenas cosas las
disfrutamos ahora. Pero muchas de esas otras buenas
cosas son para ser disfrutadas en el futuro. Bueno, vamos a
comenzar considerando una de esas buenas cosas. En el Evangelio,
creyendo en los pecadores, reciben perdón gratuito y libre para
todos los pecadores. Volvamos a Mateo 9, versículo 2. Aquí
leemos la historia de los pecados de un hombre siendo libre y totalmente
perdonado. Aquí escuchamos la historia de
un hombre y sus pecados siendo perdonados. Mateo 9, verso 2. Y sucedió que le trajeron un
paralítico tendido sobre una cama, y al ver Jesús la fe de
ellos, dijo al paralítico, ten ánimo, hijo, tus pecados te son
perdonados. Noten las palabras del Señor
Jesús. Ten ánimo, Hijo. Tus pecados son perdonados. Claramente este hombre paralítico
había escuchado reportes acerca del Señor Jesucristo. Él había
escuchado que el Señor Jesucristo podía curar personas que habían
estado paralíticas. Él había escuchado que el Señor Jesucristo
podía curar personas que habían estado paralíticas. curar a la gente espiritualmente. Él también había escuchado los
reportes de que el Señor Jesucristo había sanado personas enfermas
espirituales. Así que él es traído a la presencia
de Jesús. Y el Señor pronuncia las palabras,
tus pecados te son perdonados. Y noten entonces lo que este
hombre paralítico hace Miren lo que él hizo para recibir
perdón. ¿Trabajó él para recibir perdón? No, él no trabajó para recibir
perdón. ¿Presentó a el algún regalo al
Señor Jesucristo para recibir el perdón? No, él tampoco le trajo ningún
regalo al Señor Jesucristo. No le dio dinero. Tampoco le
dio regalos. No le dio nada al Señor Jesús. Él simplemente creyó que el Señor
Jesucristo tenía la capacidad y el deseo de perdonarlo. Y eso es lo que debemos proclamarle
a los pecadores. Pero noten que el Señor Jesucristo
confirmó la validez de que Él había sido perdonado al alcanzar
a Él. Pero entonces vemos que el Señor
Jesucristo confirmó la validez de su perdón al sanarlo. Y le dijo, levántate, toma tu
lecho y ve a tu casa. Y entonces él se levantó, tomó
su lecho y se fue confirmándole a todos los presentes que él
había sido perdonado. Así que ustedes tal vez estén
en sus mentes pensando en ocasiones, ¿Han sido todos mis pecados perdonados
por el Señor Jesucristo? Si tú entiendes la realidad del
pecado remanente, En ocasiones puede que luches
con esta realidad, con este pensamiento, ¿he sido yo perdonado? Y puede que alguien diga, bueno
pastor, yo no lucho con eso. Y me imagino, sospecho que algunos
pastores aquí puede que luchen con ese pensamiento y fui yo
perdonado. Especialmente cuando tu ves en
tu propia vida el pecado remanente de esa irritación, de esa irascibilidad
y falta de paciencia para con tu esposa. O puede ser el pecado de lujuria
sexual por otra mujer. O puede ser amargura en tu corazón
hacia alguien en la iglesia que te ha ofendido. La amargura es
una raíz de pecado en el corazón que destruye la bondad en la
gente. Entonces nosotros volvemos a
un pasaje como Mateo capítulo 9. Entonces vemos que el Señor Jesucristo
es capaz y tiene el deseo de perdonar nuestros pecados. Los cristianos deben continuamente
ir al Señor Jesucristo para buscar el perdón de sus pecados y ser
lavados de ellos. Y eso incluye a los pastores. Solo porque tú tienes el título
de pastor antes de tu nombre, eso no te excluye de cometer
pecado. Y ser pastor no lava instantáneamente
tus pecados. Predicar como el apóstol Pablo
tampoco remueve tus pecados. Año tras año servir al pueblo
de Dios tampoco es algo que lave tus pecados. Pastorear de uno a uno, cara
a cara a las ovejas de Dios tampoco limpia tus pecados. Nunca debes
perder de vista que eres un pecador que necesita salvación del Señor
Jesucristo. Porque cuando tú recuerdas quién
eres como pecador, y recuerdas quién es el Señor
Jesucristo como tu Salvador, puedes entonces anunciar el Evangelio
con hermosos pies. Vayamos a Marcos capítulo 3 y
verso 28. Marcos capítulo 3, verso 28, leeremos allí. Marcos 3, 28. De cierto os digo
que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres y
las blasfemias cualesquiera que sean. Leamos también el 29, dice, pero
cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo no tiene jamás
perdón, sino que es reo de juicio eterno. Hay cristianos, hay pecadores
que leen estos versos y se enfocan en la excepción. Y se les olvida lo que el Señor
Jesucristo dice realmente en el verso 28. La excepción está
ahí. Pero también está la verdad del
verso 28. Y tus hermosos pies deben revelar
la verdad de esto a los pecadores. Todos sus pecados serán perdonados
a los hijos de los hombres. Sí, el Señor Jesús da una excepción.
Pero Él dijo también que todos sus pecados serán perdonados
a los hijos de los hombres. En la iglesia de la Trinidad
Baptista tenemos a algunos individuos que son antiguos homosexuales. En nuestra iglesia nosotros tenemos
individuos que son ex-homosexuales. Es un pecado grave y malvado. Es contra naturaleza. Está lanzando por la borda el
diseño de Dios. Es una abominación a los ojos
de Dios. Pero estos ex-homosexuales que
ahora son cristianos se deleitan en Marcos 3.28. Todos los pecados
serán perdonados a los hijos de los hombres. Y por supuesto que el apóstol
Pablo reveló esto cuando les escribió a los corintios. No sean engañados. Los homosexuales
no entrarán al reino de los cielos. Los que practican la homosexualidad
no entrarán al reino de los cielos. Ni tampoco los adulteros. Ni
tampoco los borrachos. Gente que continúa practicando
la borrachera. Pero cuando estos pecadores se
vuelven a Cristo y se convierten, todos ellos alcanzan el perdón
de sus pecados. Y eso fue lo que Pablo les escribió,
tales eran muchos de ustedes. Y esos son hermosos pies que
les dicen a estos pecadores, tú puedes obtener el perdón de
todos tus pecados en Cristo Jesús. Así que esa es una buena cosa
que debes proclamarle o declararle a la gente. Completo y gratuito perdón de
sus pecados. Pero una segunda buena cosa es
la siguiente. En el Evangelio, pecadores creyentes son revestidos con la perfecta
justicia del Señor Jesucristo. Vayamos a Romanos capítulo 1,
versos 16 y 17. Vamos allá, Romanos capítulo
1, los versos 16 y 17. porque no me avergüenzo del Evangelio,
porque es poder de Dios para salvación. A todo aquel que cree,
al judío primeramente y también al griego, porque en el Evangelio
la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito,
mas el justo por la fe vivirá. Ahora vamos a Romanos capítulo
3, versos 21 y 22. Pero ahora, aparte de la ley,
se ha manifestado la justicia de Dios testificada por la ley
y por los profetas, la justicia de Dios por medio de la fe en
Jesucristo para todos los que creen en Él, porque no hay diferencia. Es una maravillosa bendición
saber que tus pecados han sido perdonados. Pero estos pasajes en el libro
de Romanos revelan que aquellos pecadores que reciben al Señor
Jesucristo alcanzan el perdón de todos sus pecados. Confiar en el Señor Jesucristo
solamente, todo pecador que cree, Es revestido con la justicia
dada por el Señor Jesucristo. La justicia de Cristo es perfecta.
La justicia del Señor Jesucristo no tiene manchas o puntos de
sucio. Su justicia es inmutable, no
cambia. Y porque todo pecador creyente
está revestido con esa justicia, es recibido, revestido por Omniscient
God. Es revestido y abrazado por el
omnipresente Dios, el omnisciente Dios. Omnisciente, ciertamente. El Señor, Dios, sabe todo acerca
de ti. Dios sabe todos los detalles
de tu vida. Pero unido al Señor Jesucristo,
tú eres revestido con su justicia. Todos los justos mandamientos
de la ley de Dios fueron completados, llenados por el Señor Jesucristo.
Él vivió una vida perfecta en tu lugar si eres un creyente.
Él vivió la perfecta vida en lugar tuyo como creyente. Y al
colgar en la cruz, Él recibió la ira de Dios en tu lugar para
que tú no tuvieras que sufrirla. Y al mirarte a ti como un pecador
creyente, él ve la justicia de Cristo que ha sido imputada sobre
ti. Y es por esto que el apóstol
Pablo pudo hacer esta pregunta. Entonces, ¿quién va a poder acusar
a los elegidos de Dios? Es Dios el que justifica. Ustedes son conscientes de sus
pecados remanentes. Cuando Dios mira a ti y ve en
ti la perfecta justicia de su Hijo Jesucristo. Y por tanto, ahora, ahora hay
no hay condenación para aquellos que creen en el Señor Jesucristo. Tienes que predicar este evangelio
a ti mismo. Tienes que saber y conocer el
evangelio tú mismo. Tienes que experimentar el evangelio
tú mismo. Para que entonces pueda tener
hermosos pies para ir a proclamar el evangelio a los demás. Una tercera buena cosa que tenemos
en el Evangelio es esta. En el Evangelio, los pecadores
creyentes son adoptados en la familia de Dios. Vayamos a Romanos capítulo 8, los versos 15 al 17. Romanos 8, versos 15 al 17 nos
dice, Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para
estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu
de adopción por el cual clamamos Abba Padre. El Espíritu mismo
da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos,
herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos
juntamente con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. En los días del apóstol Pablo, los jóvenes adultos de buen carácter eran aquellos que ordinariamente
eran adoptados por los ricos. Ricos que no tenían hijos. personas ricas que querían tener
un hijo, un varón, para continuar con o para llevar
el nombre de su familia. Así que ellos buscarían jóvenes
varones de buen carácter. A esos ellos adoptarían. Pero ese no es el método de adopción
de Dios. Dios ha escogido a los nadie
del mundo. Dios ha escogido a los débiles
de este mundo. Dios ha escogido a los moralmente
sucios. Aquellos sin buen carácter. Aquellos sin promesa de hacer
o lograr nada bueno. Los rebeldes. Los que no tenían
ayuda. Y aquellos que no daban esperanza. A esos ha escogido Dios para
salvarlos y adoptarlos en su familia. Así que tú como cristiano necesitas
recordar esto. Que esta es una maravillosa bendición
que tú tienes en Jesucristo. Perdonado de todos tus pecados. Revestido con la justicia de
Jesucristo. Y adoptado en la familia de Dios
mismo. Y entonces tú puedes ir a Dios
con confianza. Con santa confianza, confiando en
Cristo y su sangre solamente. Tienes acceso al trono de gracia. Ya no es el trono del terror,
es el trono de gracia. Y necesitas creer, necesitas entender
que tú eres amado por el Dios del Universo. Y Él te ha adoptado
a Su familia. Y Él te ha adoptado dentro de
su familia. Y no te va a desheredar. Si tú
continúas confiando en Jesucristo. Si dejas de confiar en el Señor
Jesucristo, entonces tú das como evidencia pruebas que nunca fuiste
adoptado en la familia de Dios. Así que muchos de ustedes, estoy
seguro que tienen hijos. Yo tengo tres. Ellos ya son adultos. Pero todavía ahora como adultos. Ellos saben que pueden llamarme
o venir a mí para cualquier cosa. Ellos me hablan. Ellos me dicen
cosas. Ellos consiguen consejo. Ellos piden ayuda. Eso es una
verdadera bendición que yo tengo. Pero yo simplemente soy un hombre.
Y todavía soy un pecador. Un cristiano, pero todavía un
pecador. ¿Cuánto más deberíamos ir con
confianza a la presencia de nuestro Padre Celestial? Si nuestros
hijos del mundo saben cómo venir a nosotros como padres, ¿cuánto
más deberíamos ir a nuestro Padre Celestial? Si nuestros hijos terrenales
pueden venir con confianza hacia nosotros, sus padres terrenales,
cuanto más nosotros podemos ir en confianza completa a nuestro
Padre Celestial. Pero ahora una cuarta buena cosa
que viene a aquellos pecadores que han creído. En el Evangelio,
pecadores creyentes van a recibir liberación final. de la presencia de todo pecado
y vida eterna en la presencia del Dios trino. Ser perdonado de todos tus pecados
es una bendición más allá de la descripción. Ser revestido en la perfecta
justicia del Señor Jesucristo es una bendición que va más allá
del mundo y más de las palabras. Y ser adoptado en la familia de
Dios es el más alto privilegio posible. Pero estas no son las últimas
o máximas bendiciones las cuales los creyentes en el
Señor Jesucristo recibirán en la resurrección. Los creyentes serán levantados
en gloria. Serán abiertamente reconocidos
ante todo el universo, como aceptados por Dios en Cristo Jesús. y serán hechos perfectamente
bendecidos en el disfrute completo de Dios
por toda la eternidad. Hermanos, ustedes tienen que
ser celestialmente recordados. Tienen que pensar, piensen en estas maravillosas
bendiciones que son suyas en Cristo Jesús. Y estas bendiciones que les esperan
a ustedes en el día de la resurrección. Y en la Biblia leemos acerca
de algunas de estas bendiciones. Vamos a Apocalipsis capítulo
21. Apocalipsis capítulo 21, versos
1 al 5. Versos 1 al 5 del capítulo 21.
Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo
y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y
yo, Juan, vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender
del cielo de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para
su marido. Y oí una gran voz del cielo que
decía, He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él
morará con ellos, y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará
con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de
los ojos de ellos, y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto,
ni clamor, ni dolor. porque las primeras cosas pasaron.
Y el que estaba sentado en el trono dijo, He aquí, yo hago
nuevas todas las cosas. Y me dijo, Escribe, porque estas
palabras son fieles y verdaderas." Noten aquí estas maravillosas
buenas cosas aquí en el Evangelio. En la vida por venir, todo creyente en Jesucristo estará
con Dios mismo. Lo ven ahí en el verso 3. Dios mismo estará con ellos como
su Dios y será su Dios. Y Él enjugará toda lágrima Toda
lágrima de los ojos de ellos. Hay muchas, muchas lágrimas en
este mundo. Cristianos profesantes que te
traicionan. Cristianos profesantes que hablan
mal de ti. Amigos que después se convierten
en enemigos tuyos. Hijos que se apartan de la fe. Hay muchas, muchas lágrimas en
este mundo. Pero en ese día, Dios enjugará toda lágrima. Y la muerte ya no será más. No
más llanto, no más dolor. Todo habrá pasado. Vamos al capítulo
22 de Apocalipsis. Los versos 3 al 5. Y no habrá más maldición, y el
trono de Dios del Cordero estará en ella, y sus siervos le servirán,
y verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. No habrá
allí más noche, y no tienen necesidad de luz de lámpara ni luz del
sol, porque Dios el Señor los iluminará, y reinarán por los
siglos de los siglos. En ese día veremos su rostro. Yo entiendo que es una violación
de la ley, es un romper el mandamiento tener una imagen de lo que nosotros
creemos que es Jesucristo. Pero en ese día veremos su rostro real. ¡Qué hermosa realidad! Cuando me vaya de República Dominicana
y regrese a mi casa en Nueva Jersey, Les voy a extrañar. Pero espero poder ver la cara,
otra vez, de mi esposa. Tengo una foto de ella en mi
celular. Es una hermosa mujer. Pero la foto en mi celular no
es lo mismo que ver su rostro. Cuán hermoso será ver el rostro
real de Jesucristo. Tener sus ojos viéndome a mí. Y saber que él me amó desde antes
de la fundación del mundo. Y él me eligió. Y me salvó. E ignoró a muchos
otros. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Fue porque
yo era más inteligente? más dotado mentalmente? ¿O porque
yo era mejor de alguna manera? No. Él me sacó del drenaje del pecado. Perdonó todos mis pecados. Me revistió con la perfecta justicia
del Señor Jesucristo. Me adoptó en su familia. Y me llevó con seguridad a la
gloria. Y allí estaré por siempre con
mi Señor. Y con todos los redimidos de
todas las edades. Estas son algunas buenas cosas
que debes proclamarle a los pecadores y a los santos. ¿No es acaso una maravillosa
realidad que cuando vayas a dormir en la noche, si mueres mientras duermes, estarás en la presencia de tu
Salvador? Sí, resucitarás en el día final, cuando tu cuerpo será levantado
y glorificado, y reunido con tu ya glorificado
espíritu, y estarás por siempre con el Señor. Es una maravillosa
cosa saber que puedes ir a dormir Y es algo maravilloso pensar
que puedes ir a dormir y si mueres mientras duermes, serás levantado
a vivir con el Señor. Poner tu cabeza sobre la almohada
en la noche y saber que todos tus pecados
fueron perdonados. Conocer todas estas verdades
espirituales para ti mismo, para tu alma, y esto debes tú
proclamarlo también. Estos son los hermosos pies del
predicador del Evangelio. Vamos a un pasaje más. Apocalipsis
22, verso 17. Y el espíritu y la esposa dicen,
ven. Y el que oye diga, ven. Y el
que tiene sed, venga. Y el que quiera, tome del agua
de la vida, gratuitamente. Esto es lo que tú debes proclamarle
a todos. Debes decirle a los pecadores,
no sientas y esperes No te sientes a esperar que Jesucristo
venga a ti. Ve tú al Señor Jesucristo. No
caminando hacia el frente de acá en el altar, en la iglesia. Ni tampoco levantando tu mano.
Sino en tu corazón. Clama al viviente Señor Jesucristo. Sálvame de mis pecados. Y tú, como un predicador, tienes
que invitar a los pecadores. Tienes que verdadera y sinceramente
decirles, ¡Ven! Ven. Ven a Jesucristo. No esperes. Charles Spurgeon
dijo que si él estuviera plantado en África en medio de caníbales Quienes no saben nada acerca
de la Biblia, Él les declararía. Ustedes fueron creados por el
Dios del Cielo. El Dios del Cielo que creó los
cielos y la tierra. Y ese Dios mandó a su Hijo a este
mundo. Para tomar la sangre y la sangre
humana. para hacerse humano en carne y sangre. Y él vivió una vida completa
de justicia en esta tierra. Y hizo esto por pecadores como
tú. Y Dios ahora te manda a ti que
te alejes de tus pecados, de tu canibalismo. y pongas tu confianza en Jesucristo,
el Hijo de Dios. No esperes más. Ven. Ven a Jesucristo.
Ese es el Evangelio. Es para pecadores, como tú y
yo, y todos en este mundo. No necesitas intentar descubrir
quién es el elegido. No tienes que tratar de averiguar
quién fue elegido. A ver, ¿quién fue? Ese no es tu trabajo. Pero sí
es tu trabajo invitar pecadores a venir al
Señor Jesucristo. ¡Qué maravilloso Salvador! ¡Qué maravilloso Salvador! Que
salva pecadores, pecadores pecadores como tú y yo. Quien salva a los
pecadores, aquellos que no tenían manera de ser salvados. Y los cambia. Los transforma. Los hace perfectamente santos
un día. Para entonces estar por siempre
con el Señor. Prediquen el Evangelio. Prediquen el Evangelio en todo
lugar. Prediquen el Evangelio a todos.
Y oren al Señor que salve pecadores. Amén.
El ministerio cristiano #4
Series Conferencia pastoral 2023
El ministerio cristiano
| Sermon ID | 112023431493722 |
| Duration | 53:24 |
| Date | |
| Category | Conference |
| Bible Text | Romans 10:11-15 |
| Language | Spanish |
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