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Vamos a buscar nuestras Biblias,
el libro de Apocalipsis, el último de la Biblia, el libro de Apocalipsis,
capítulo catorce, puestos de pie, vamos a hacer una lectura
comenzando en el versículo seis, Apocalipsis, capítulo catorce,
y el versículo seis. Ustedes siguen con sus vistas
y permanecemos de pie para una oración. Apocalipsis, capítulo
catorce, y versículo seis. La apóstol Juan escribe, vi volar
por el medio del cielo a otro ángel que tenía el evangelio
eterno para predicar a los moradores de la tierra, a toda nación,
tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz, temed a Dios y dadle
gloria. porque la hora de su juicio ha
llegado, y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el
mar y las fuentes de las aguas. Otro ángel le siguió diciendo,
Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho
beber a todas las naciones el vino del furor de su fornicación.
Y el tercer ángel lo siguió diciendo a gran voz. Si alguno adora a
la bestia y a su imagen, recibe la marca en su frente o en su
mano, él también vivirá del vino de la
ira de Dios que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira, y
será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles
y del Cordero. y del humo de su tormento sube
por los siglos de los siglos, y no tiene reposo de día ni de
noche los que adoran a la bestia y a su imagen. ni a nadie que
reciba la marca de su nombre. Aquí está la paciencia de los
santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Oí
una voz que desde el cielo me decía, escribe, bienaventurados
de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice
el Espíritu, descansarán de sus trabajos porque sus obras con
ellos siguen. Oremos para que el Señor nos
ayude a entender su palabra. Para el Santísimo, te damos gracias
y podemos reunirnos en tu nombre. Te damos gracias por Cristo.
Él nos ha prometido su presencia. Donde estamos los dos reunidos
en su nombre, Él está con nosotros. Y te pedimos, Señor, por sus
méritos que sepamos de su presencia. que el man de su santo espíritu
nos ilumine, nos motive, nos salve, nos transforme, nos consuele.
Señor, tú nos has prometido gracia, que tú darás gracia. Te pedimos
que nos des gracia para tu gloria. Esta tarde, Señor, al hablar,
que hable conforme a la palabra de Dios, al ministrar, al predicar,
que hable conforme al poder que Dios da, para que entonces sea
nuestro Señor Jesucristo exaltado. En su bendito y santísimo nombre
te lo pedimos. Amén. Amén. Sentémonos, hermanos. Hay veces que es malo, muy malo,
es pecado preguntar por qué. Es pecado preguntar por qué en
un tono soberbio, en un tono arrogante, rebelde. Por ejemplo,
si tu mamá te pide que saques la basura, tú no debes de preguntar,
¿por qué? ¿Por qué siempre yo? ¿Por qué? No, no, no, no. Y también, por
supuesto, es pecado reclamarle a Dios. ¿Por qué? Con rebeldía,
preguntarle por qué me pasa esto. O por curiosidad soberbia, saber
por qué y queremos saber por qué. No debemos andar escarbando,
tratando de descubrir los secretos de Dios. Nos basta lo que Él
nos ha revelado en Su palabra. Y aquí pueden apuntar Deuteronomio
29, 29. Pero habiendo dicho eso, una
de las maneras más fáciles de meditar en ciertos temas en la
Biblia es preguntar ¿por qué? ¿Por qué Dios dijo eso? ¿Por
qué Dios lo dice así? Al hacer esa pregunta, nos ayuda
a pensar en las posibilidades, nos ayuda a buscar otros versículos
que nos ayuden a entender por qué Dios dijo eso o lo dijo así. Y claro, al preguntar aquí, entonces,
no lo hacemos con orgullo y soberbia, arrogancia y provocación, pero
lo hacemos con humildad, con reverencia, Y lo hacemos, por
supuesto, con el propósito de entender mejor la Palabra de
Dios y profundizarnos en ella. Y esto es lo que haremos esta
tarde. Meditaremos preguntando ¿por qué dice en Apocalipsis
14.6 que el Evangelio es eterno? El apóstol Juan nos dice en Apocalipsis
14 6, vi volar por el medio del cielo a otro ángel que tenía
el evangelio eterno. ¿Por qué dice aquí que el evangelio
es eterno? Pero antes de contestar esta
pregunta, unas breves notas sobre su contexto, es decir, los versículos
alrededor de este texto, de este versículo. Y la primera nota
es que el evangelio es predicado por un ángel. Esto es algo fuera
de serie. El versículo nos dice, vi volar
por el medio del cielo a otro ángel que tenía el evangelio
eterno para predicarlo. Apocalipsis no identifica quién
es este ángel. Hay algunos, y ustedes pueden
leer los comentarios y van a encontrarse, que algunos dicen que este ángel
simboliza a los grandes predicadores de la historia. Y puede ser. La palabra ángel significa mensajero
en griego. Entonces, no necesariamente es
un ser espiritual, pero puede ser un mensajero. O como se usa
en Apocalipsis 2 y 3, los ángeles de las iglesias pueden ser los
pastores, los predicadores, los mensajeros de la iglesia. Entonces,
puede ser que este ángel simbolice a los predicadores de la historia.
Pero ya que Apocalipsis no los identifica y no identifica a
este ángel aquí, nosotros tampoco lo vamos a identificar. Pero
les prometo, cuando estemos en el cielo estudiando el libro
de Apocalipsis, veremos la interpretación correcta. Así que esperamos a
ese día. La segunda nota. El Evangelio es para todo el
mundo. Porque el versículo nos dice
aquí, tenía el Evangelio eterno para predicarlo a los moradores
de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo. Ahora, esto fue una gran sorpresa,
fue de asombro en los días del apóstol Juan. Porque ellos creían
que la salvación nada más era para los judíos. Es por eso que
en otro lugar el apóstol Juan escribe que Cristo es la propiciación
por nuestros pecados, pero no tan solamente por los nuestros,
sino por los de todo el mundo. O como dice aquí, sin importar
nación o tribu y lengua, es para todo el mundo. En tercera nota,
el evangelio incluye la predicación del juicio final. El evangelio
incluye la predicación del juicio final. El ángel, nos dice, tenía
el evangelio eterno para predicarlo. ¿Y qué fue lo que dijo? Diciendo
en gran voz, temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su
juicio ha llegado. El ángel, como dice más literalmente
en el original, evangelizó con el evangelio y evangelizó advirtiendo
que el juicio había llegado. Esto quiere decir que la verdadera
predicación del evangelio incluye la enseñanza del juicio final.
Aquí pueden escribir y pueden leer después. Lucas 3, 16 al
18. Lucas 3, 16 al 18. Romanos capítulo
2 y versículo 16. Pero vean conmigo, y está muy
claro, en Hechos 24, 24. Hechos capítulo 24 y el versículo
24. Aquí Pablo se está defendiendo
ante Félix, el gobernador, y nos dice Hechos 24, 24. Jesús 24, 24. Algunos días después,
viniendo Félix con Drusilla, su mujer, que era judía, llamó
a Pablo y le oyó acerca de la fe en Jesucristo. Le oyó acerca
del Evangelio. Le oyó acerca de la salvación
por fe en Jesucristo. ¿Y de qué le habló? Versículo
25. Pero al disertar Pablo acerca
de la justicia, el dominio propio y el juicio venidero, Félix se
espantó y dijo, ahora vete, pero cuando tenga oportunidad te llamaré.
La predicación del Evangelio, la fe en Jesucristo, incluye
definitivamente, de alguna manera, la predicación del juicio venidero. Muy bien, la última nota del
contexto de nuestro texto, el evangelio tiene el propósito
final de la adoración de Dios. El evangelio tiene como propósito
final la adoración, la alabanza de Dios. Puesto que nos dice
el ángel en el versículo 2, perdón, Apocalipsis 14 y el versículo
7, diciendo a gran voz, temer a Dios y darle gloria, porque
la hora de su juicio ha llegado y adorada aquel, que hizo el
cielo, la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. Escuchen bien aquí, por favor.
El Evangelio, a lo último, no es para salvarnos del infierno.
Lo repito, el evangelio a lo último no es para salvarnos a
nosotros del infierno. No es para que se nos perdonen
los pecados. Eso es dado. Pero eso es para que nosotros
alabemos y adoremos al Señor. El Evangelio es predicado no
para que nosotros vayamos al cielo a disfrutar comida, glotonería
por toda la eternidad sin ningún problema de salud. No se trata
de que vamos a ir al cielo a disfrutar durmiendo sin fin todo lo que
queramos y vamos a disfrutar y jugar todo lo que queramos
y volar como los ángeles y las calles de oro. El Evangelio lo
último no se trata de eso. El Evangelio se trata de Dios,
la alabanza y adoración de Dios. Muy bien, entonces ahora sí contestemos
la pregunta. Este es el contexto de esa frase
de expresión, el Evangelio eterno. ¿Pero por qué dice que el Evangelio
es eterno? En otras palabras, ¿cómo es que
las buenas noticias de salvación por fe en Cristo son eternas? ¿Cómo que esas buenas noticias
son eternas? No están limitadas a nuestro
tiempo. Están sobre el tiempo humano. Vienen desde la eternidad pasada
y no van a terminar en el futuro. Son eternas. Como diría una de
mis más queridas teólogas, están sobre la dimensión celestial.
Es otra cosa. Están sobre todo el tiempo. Están, por así decirlo, en la
edad divina, en el tiempo de Dios. ¿Cómo es posible esto? ¿Por qué dice esto? Bueno, podemos
contestar en primer lugar, el evangelio es eterno porque el
autor del evangelio es eterno. El Evangelio es eterno porque
el autor del Evangelio es eterno. ¿Quién es el autor del Evangelio?
¿De dónde comenzó la idea de que podemos ser salvos, perdonados
por Dios? ¿Quién fue la idea de querer
ir al cielo, querer ir a la gloria con Dios? ¿Acaso niños pensaron
Adán y Eva después de haber pecado y desobedecido a Dios? Bueno,
¿ahora qué vamos a hacer para que Dios nos perdone? ¿Eso fue
lo que pensaron? No, no, no, no. Ellos se escondieron
de Dios. Es más, Dios los encontró y se
excusaron. Adán dijo, la esposa que tú me
diste. Y la mujer dijo, la serpiente
me engañó. Ellos no pensaron, tenemos que
encontrar la manera de ser perdonados por Dios, de estar en comunión. No pensaron eso. Dios fue a buscarlos
y Dios les prometió un salvador a través del nacimiento de la
mujer. Dios es el autor del evangelio,
fue su iniciativa, fue conforme a su sabiduría y misericordia.
Por eso que en Romanos 1.1 nos dice que el Evangelio es el Evangelio
de Dios. En Romanos 1.16 nos dice y otros
pasajes también que pudiéramos citar. Porque el Evangelio es
poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. El Evangelio
es algo de Dios. Y esto es lo que da seguridad
y la mejor garantía del evangelio. El evangelio es de Dios eterno. Por eso es eterno. Cuando Dios
deje de ser eterno, entonces el evangelio dejará de ser eterno. Y es por eso entonces que tú
no puedes perder tu salvación. ¡Imposible! Porque Dios es eterno,
siempre te amará, siempre te perdonará por los méritos de
Cristo. El Evangelio es eterno. Muy bien,
en segundo lugar. El Evangelio es eterno porque
el amor de Dios es eterno. El Evangelio es eterno porque
el amor de Dios es eterno. Esto es de pensarse y meditar
mucho. ¿Por qué quiso Dios salvarnos? ¿Por qué quiso Dios que no nos
perdiéramos y envió a su primogénito, a su amado Hijo a este mundo?
¿Por qué permitió que muriera horriblemente, vergonzosamente
en la cruz, en nuestro lugar? ¿Por qué? La respuesta la tenemos
en pasajes como Jeremías 31.3. Con amor eterno te he amado,
por lo tanto te prolongué en misericordia. Con amor eterno. Pero vean conmigo Efesios 1.3,
más conocido que Jeremías. Efesios capítulo 1 y versículo
3. Efesios capítulo 1 y versículo
3. Bendito sea el Dios y Padre de
nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió
en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos
y sin mancha delante de Él. ¡En amor! en amor, habiéndonos
predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo,
según el puro afecto de su voluntad para la alabanza de la gloria
de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el amado, en
quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados,
según las riquezas de su gracia. El evangelio es eterno porque
el amor de Dios con el cual nos escogió, con el cual nos predestinó,
con el cual nos perdonó, es eterno. Esa fuente del evangelio, el
origen del evangelio viene de la eternidad pasada o como dice
aquí, antes, antes de la fundación del mundo. eso quiere decir que
esto viene antes de que nosotros existiéramos obviamente nosotros
no estábamos ahí antes de la fundación del mundo es por eso
que en Romanos 9 el apóstol Pablo se atreve a decir antes de que
nosotros hubiéramos hecho bueno o malo Dios ya nos había escogido
porque no depende de nosotros depende de la misericordia eterna
de Dios Entonces, esto quiere decir que el Evangelio, la salvación
de Dios, no tiene nada que ver con nosotros. Si el evangelio
viene del amor eterno de Dios, por amor eterno, antes de la
fundación del mundo, antes de que existiéramos, nos escogió,
nos predestinó, nos perdonó en Cristo, entonces no tiene nada
que ver con nosotros. Es algo totalmente de Dios. O como dijo Jonás, la salvación
es de Jehová. O como dijo aquí el apóstol Pablo
en Efesios, fue el puro afecto de su voluntad. No nuestra voluntad,
pero la voluntad de Dios, el puro afecto de la voluntad de
Dios. Nada de nuestras obras, nada. Aún las mejores obras. Vean segunda de Timoteo capítulo
1 y versículo 8. Segunda de Timoteo capítulo 1
y versículo 8. Dos versículos dignos de ser
subrayados. Segunda de Timoteo, capítulo
uno y versículo ocho. El apóstol Pablo dice, por tanto,
no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí preso
suyo, sino participa en las aflicciones por el evangelio según el poder
de Dios. quien nos salvó y llamó con llamamiento
santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito
suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de
los tiempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifestada
por la aparición de nuestro salvador Jesucristo, el cual quitó la
muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio. Entonces, el Evangelio es eterno
porque el amor de Dios, la misericordia de Dios, la gracia de Dios es
eterna. Y entender esto, hermanos, nos
va a llevar a bendecir a Dios como Efesios 1, 3. Si entendemos
Efesios 1, eso nos va a llevar a cantar, a alabar, a bendecir
a Dios. Nos va a llevar a amarle, obedecerle,
adorarle y nos va a dar la absoluta seguridad de salvación. Descubrir,
no se trata de algo que yo hago. Antes que yo existiera, antes
que yo hiciera algo bueno o malo, Dios por puro amor, por pura
misericordia, con amor eterno, ya me había salvado, predestinado,
escogido, perdonado en Cristo. Esto es por la razón por la cual
el apóstol Pablo termina. No lo van a buscar, pero van
a reconocer inmediatamente las palabras. tan preciosas de este
capítulo de gran seguridad y salvación. Antes, en todas estas cosas,
somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó, por
lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles,
ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos
podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor
nuestro. Esa es la seguridad del cristiano,
el amor eterno de Dios en Cristo Jesús. Muy bien, en tercer lugar,
el evangelio es eterno porque fue confirmado con un pacto eterno. Fue confirmado con un pacto eterno. A mí me gusta terminar los cultos
con la bendición de Hebreos 13, 20. Hebreos capítulo 13 y versículo
20. y el Dios de paz que resucitó
de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el gran Pastor de
las ovejas, por la sangre del pacto eterno. Por la sangre del pacto eterno,
os haga aptos en toda obra buena para que hagáis su voluntad,
haciendo Él en vosotros lo que es agradable delante de Él, por
Jesucristo, al cual sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. El Evangelio es eterno
porque está basado en un pacto eterno entre Dios Padre, Dios
Hijo y Dios Espíritu Santo. En la eternidad pasada, Dios
pactó, por así decirlo, se comprometió con su Hijo para salvarnos. El
Hijo viviría entre nosotros, obedeciendo la ley de Dios, moriría
por nosotros en la cruz y sería resucitado para así Dios declararnos
justos por la vida y muerte de Cristo. y se pactó con el Espíritu
Santo, que Él, el Espíritu Santo, aplicaría la redención de Dios,
dándonos el don de la fe, concediéndonos el arrepentimiento, produciendo
su fruto en los creyentes, el amor, gozo, paz, paciencia, es
fruto del Espíritu Santo por ese pacto eterno. Entonces, ya
que ese pacto fue hecho entre las personas de la divinidad,
no puede ser quebrantado. Las promesas de Dios al Hijo
siempre se cumplirán. Las promesas del Hijo y del Espíritu
Santo al Padre, por supuesto que siempre se cumplirán. Entonces,
cristiana, cristiano, tú puedes razonar, como decían los puritanos,
Tú puedes razonar. Yo siempre seré salvo. Yo siempre seré perdonado por
Dios. Yo tengo mi eternidad segura
por las promesas del pacto eterno de Dios Padre, Dios Hijo y Dios
Espíritu Santo. Mi salvación, mi transformación
y mi glorificación están más que aseguradas. No tengo por
qué temer al futuro. No tengo por qué temer a la muerte
por el pacto eterno. Por eso el evangelio es eterno. En penúltimo lugar, el evangelio
es eterno porque sus efectos son eternos. Sus efectos son
eternos. Aquí vamos a sumar varios versículos.
Vamos a sumar en primer lugar, Isaías 45, 17. ¿Se acuerdan? Ahora en la mañana les dije no
se olviden de este versículo para el sermón de la tarde. Isaías Isaías, entre paréntesis, no
terminé el sermón, a ver, otro año lo termino, faltó mucho que
decir y les iba a dejar de tarea, por cierto, lean Isaías, no en
una semana, a lo mejor en un mes lean los 66 capítulos y no
sé por qué, bueno, es la palabra de Dios, yo lo leí la semana
pasada y muchos de los versículos Fueron como si nunca los hubiera
leído en toda mi vida. He leído por supuesto Isaías
muchas veces, pero como que fueron tan frescos, tan nuevos, fue
una gran bendición leerlos de nuevo. Yo le reto que usted lea
Isaías, la tarea después del sermón de esta mañana. Bueno,
estamos en 45.17, Isaías 45.17. Israel será salvo en Jehová con
salvación eterna. con salvación eterna. No os avergonzareis
ni os afrentareis por todos los siglos. Suman a ese versículo
segunda de Corintios 5 1. Segunda de Corintios 5 1. Porque sabemos que si nuestra
morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios
un edificio, una casa no hecha de manos, eterna en los cielos,
o como dice en Lucas, una morada eterna. Y a ese versículo le
vamos a sumar segunda de Tesalonicenses capítulo 2 y versículo 16. Segunda
de Tesalonicenses capítulo 2 y versículo 16. y el mismo Jesucristo Señor
nuestro y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación
eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones
y os confirme en toda buena palabra y obra. Consolación eterna. Segunda de Timoteo 2.10 Segunda
de Timoteo 2.10 Segundo de Timoteo 2 10. Por
tanto, todo el apóstol Pablo dice, por tanto, todo lo soporto
por amor de los escogidos para que ellos también obtengan la
salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna. Y el último versículo que hay
que sumar. Bueno, hay dos más. Me equivoqué. Otro más. Hebreo
9 12 Hebreos 9 12. Hebreos 9, 12. Y no por sangre
de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, nuestro
Señor Jesucristo, entró una vez para siempre en el lugar santísimo,
habiendo obtenido eterna redención. eterna redención. Ahora sí, el
último versículo. Quiero que ustedes me ayuden.
Lo repitan de memoria en voz alta que se escuche a través
del micrófono. ¿Listos? Juan tres dieciséis. Porque de
tal manera vida vida eterna. En Cristo tenemos vida eterna,
redención eterna, consolación eterna, moradas eternas, salvación
eterna, y todas las demás bendiciones espirituales en los lugares celestiales
en Cristo. Y ese es el Evangelio. Y esas
buenas noticias de Dios se cumplen. Todos esos efectos del Evangelio
se cumplen. Son interminables. Dios nunca
los quita, nunca los borra, nunca se cancelan. Porque como dice
el apóstol Pablo, irrevocables son los dones y el llamamiento
de Dios. Por eso, el Evangelio es eterno. no fuera eterno si la vida celestial
se acabara, si Dios no nos pudiera consolar de algo, si no tuviéramos
una morada en los cielos por toda la eternidad, o si pudiéramos
perder el perdón de Dios, su redención. pero tenemos la palabra
de Dios, el Dios que no miente, que todos los efectos del evangelio
son eternos. El evangelio de seguro es eterno. Entonces, cristiano, cristiana,
por así decirlo, visualízate en esa realidad eterna por el
evangelio. ¿Has creído en Cristo? ¿Crees
en Cristo? ¿Estás creyendo en Cristo? Entonces,
incluyete en estas bendiciones eternas. Todo depende de Dios. Estás ya en la eternidad en Él,
en los lugares celestiales con Cristo. Y amigo, amiga, no hay
otro evangelio. no va a cambiar, es eterno. Esa
es la única manera de que puedes ser perdonado y recibido por
Dios. No hay otra manera de obtener
perdón y las bendiciones en Cristo, la vida eterna. Arrepiéntete
y cree el evangelio eterno de Dios. Y hermana, hermano, si
esto es cierto, si evangeliza con el evangelio eterno, Eso
es lo que te hace a ti un ángel. Eso es lo que te hace a ti un
ángel. Evangelizar con el Evangelio.
Estaba pensando al terminar el año eclesiástico, es decir, después
de octubre 12, qué temas, qué doctrinas, qué pensamiento,
qué versículos, qué doctrina pudiera enfatizar en este nuevo
año eclesiástico. Pensé en dos cosas. La primera
es la reverencia a Dios. Y la segunda es el evangelizar. A reverencia a Dios. Más de esto
después. Pero otra cosa, y siempre lo
hemos dicho y lo hemos enfatizado, claro, pero quisiera que lo enfatizáramos
más este próximo año eclesiástico. Evangelizar. Nosotros tenemos
el evangelio eterno. No hay otra manera de que nuestros
amigos, nuestros vecinos, nuestros parientes, sean perdonados y
puedan llegar al cielo. No hay otra manera. El evangelio
no cambia. Entonces, debemos evangelizar. Ve a tus vecinos cuando los saludas.
Ellos van a eterna perdición o la eternidad con Dios. A tus compañeros en el trabajo,
tus amigos en la escuela, velos. Ellos van a eterna perdición,
como dice en Segundos y Trincenses que leímos, o a la eternidad
con Dios. Si tú tienes el evangelio, tienes
la llave, la clave, comparte con ellos el evangelio, invítalos,
danles un folleto, darles una tarjeta de la iglesia, tienen
la dirección. Ellos puedan escuchar el evangelio
de Dios. En último lugar, en último lugar,
El Evangelio es eterno porque el propósito de Dios es eterno
y es en Cristo Jesús, Señor nuestro. El Evangelio es eterno porque
el propósito de Dios es eterno y es en Cristo Jesús, Señor nuestro. Uso este vocabulario por lo que
nos dice Efesios 3 8, Efesios capítulo 3 y el versículo 8. Efesios capítulo 3 y el versículo
8. Es el apóstol Pablo, una vez
más, hablando y testificando a mí, que soy menos que el más
pequeño de todos los santos. Me fue dada esta gracia de anunciar
entre los gentiles el evangelio de las inescrutables riquezas
de Cristo, de aclarar a todos cuál sea la dispensación del
misterio escondido desde los siglos en Dios. que creó todas
las cosas para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada
a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades
en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo
en Cristo Jesús Señor nuestro nuestro señor, en quien tenemos
seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él. A veces nos proponemos algo que,
aunque no queramos, a lo último no podemos hacer, no podemos
cumplir. Por ejemplo, Voy, estoy planeando, tengo el propósito.
Es un ejemplo. No lo voy a hacer, pero es un
ejemplo. Estoy planeando ir a Tucson en el fin de semana largo del
20 de noviembre. Estoy planeando ir a Tucson.
Ese es mi propósito. Pero puede ser que se me pierda
la visa. Puede ser que se descomponga
el carro. Puede ser que los amigos con
que iba, a lo mejor siempre, no, no van a poder ir. Me desanimo,
entonces no voy a ir. O las largas filas en el precoz
o en la frontera, pues me quitan las ganas. Está tardando mucho
para cruzar ahora. Entonces, no, mejor no. El caso
es que no cumplimos con ese propósito. Pero eso no pasa con Dios. Es
imposible. Todos los propósitos de Dios
se cumplen porque Él es Dios. Dios es infinitamente sabio,
infinitamente poderoso. No hay nadie que lo detenga y
le diga, ¿qué haces? No, por supuesto que no. Ahora,
aquí nos pudiéramos extender en cuál es el propósito de Dios. Y definitivamente, como nos dice
en el contexto en este versículo, es para la avanza de la sabiduría
ante todos los seres celestiales. Por supuesto, como repite tres
veces en el primer capítulo, es para la avanza de la gloria
de su gracia. Y nos pudiéramos extender en
esto el propósito de Dios, el propósito eterno de Dios. Pero
lo que hay que subrayar aquí es que es un propósito eterno
en Cristo. Versículo 11, una vez más, conforme
al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor. El propósito de Dios eterno fue
en Cristo. Esto es lo que hace que el propósito
de Dios sea segurísimo, sea eterno, porque lo hizo en Cristo, su
Hijo, nuestro Señor. Es imposible que deje de ser. ¡Imposible! por así decirlo a
lo mejor si estuviera basado en alguna condición de los ángeles
que los ángeles tenían que cumplir o en alguna condición de los
hombres que somos tan débiles y vayamos muchas veces pero aquí
es en Cristo En su Hijo, quien es Dios, por supuesto. Entonces, es imposible que el
propósito de Dios sea cancelado, abolido o cambiado. Por eso el
Evangelio es eterno. Por eso no puede haber otro Evangelio. Es tan seguro, tan eficaz, porque
es en Cristo. Alguien ha dicho, no sé si el
primero fue Juan Piper. Tiene un libro que enfatiza esto. El evangelio es Cristo. A lo
mejor fue él. Y esto es muy cierto. A lo último,
el evangelio es Cristo. Y hermanos, si entendemos el
evangelio bien, vamos a confiar totalmente entonces que seremos
perdonados de todo, de cualquier pecado, porque es en Cristo. Vamos a estar confiados totalmente
al 100% a la hora de nuestra muerte, que nos espera la gloria
eterna, porque todo está basado en la persona y la obra, los
logros de Cristo. Y lo principal de todo lo que
hemos dicho, Es que esto no se trata de nosotros. Al último,
el Evangelio no se trata de nuestro perdón o que somos rescatados
del infierno y que vamos a la gloria eterna, pero se trata
de que adoremos a Dios. ¡Por Cristo! ¡Que apreciemos
la obra de Cristo! ¡Que amemos a Cristo! ¡Que adoremos
a Cristo! ¡Ese es el gran propósito final
de Dios! ¡Que a Él sea el primogénito
entre muchos hermanos! ¡Que Él obtenga toda la gloria! Por eso el Evangelio es eterno.
Por eso Juan nos dice que el último vio volar por el medio
del cielo a otro ángel que tenía el evangelio eterno. para predicarlo
a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua
y pueblo, diciendo a gran voz, temer a Dios y darle gloria,
porque la hora de su juicio ha llegado, y adorar a aquel que
hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas. Apocalipsis 14, 6 y 7. Oremos
al Señor. Adresantísimo, Dios soberano,
sabemos, Señor, que tú nos has traído a tu casa y hemos escuchado
esta palabra, este mensaje que tú tenías para nosotros hoy.
Para cada uno de nosotros te pedimos que de las bendiciones
que tenemos en Cristo en los lugares celestiales derrames
tu gracia para tu gloria. para nuestros hijos, para los
que escuchen el evangelio. Oh, Señor, te pedimos que conforme
a tus promesas, tú los salves, porque el evangelio es para nosotros
y para nuestros hijos, para los que lo quieren, los que están
cerca y los que están lejos. Oh, Señor, ten compasión de nosotros
y nuestros hijos. Esta semana te pedimos que como
iglesia podamos compartir el Evangelio, que sembremos esa
gloriosa, la semilla del glorioso Evangelio de Dios. Te pedimos
para cada uno de nosotros tengamos la confianza, la seguridad, el
gozo de nuestra salvación. Saber que es una obra que viene
desde la eternidad pasada y que durará por todos los siglos,
que el Evangelio es eterno porque está basado en tu amor, en tu
misericordia eterna. O Señor, llévanos a Cristo. Podemos
aferrarnos a Él. Lo pedimos en Su nombre y para
Su gloria nada más. Amén.
Por qué el evangelio es eterno?
Estudiamos porque Dios describe el evangelio como "eterno".
| Sermon ID | 111823164625519 |
| Duration | 39:50 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Revelation 14:6-7 |
| Language | Spanish |
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