00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Ok, vamos a estar en el libro
de Romanos. Les invito a que abran sus Biblias
en Romanos 13. Cubriremos los versos 11 al 14. Y tenemos aquí un pasaje que
nos presenta una exhortación muy necesaria para el tiempo
que estamos viviendo, para todo tiempo. Obviamente esto fue escrito
hace mucho tiempo y es vigente. y nos puede ayudar para que examinemos
nuestra manera de vivir. si realmente estamos aprovechando
o no la vida que el Señor nos ha dado el día de hoy. Hay algunos
factores que definen la eficacia de una vida y este es un factor
importantísimo el que Pablo presenta aquí. Y Pablo hace allí una llamada
al despertar del sueño espiritual. a vivir estando conscientes del
llamado del Señor, siendo que vivimos en un mundo que nos ofrece
múltiples distracciones y múltiples tentaciones todo el tiempo. Debemos
buscar entonces cómo vamos a aplicar estos principios que contiene
este texto. donde el enfoque principal tiene
que ver con esperar la venida del Señor Jesucristo y esto debe
afectar la vida del creyente todos los días. Así que vamos
a ver la importancia de vivir preparados para encontrarnos
con el Señor sabiendo que desechar y que tomar. El punto uno es
esperando el día y el segundo es viviendo como de día. El texto
dice así en Romanos 13, del 11 al 14, en la Nueva Biblia de
las Américas. Y hagan todo esto conociendo
el tiempo, que ya es hora de despertarse del sueño, porque
ahora la salvación está más cerca de nosotros que cuando creímos.
La noche está muy avanzada y el día está cerca. Por tanto, desechemos
las obras de las tinieblas y visitámonos con las armas de la luz. Andemos
decentemente como de día, no en orgías y borracheras, no en
compromiscuidad sexual y lujurias, no en pleitos y envidias. Antes
bien, vístanse del Señor Jesucristo y no piensen en proveer para
las lujurias de la carne. Oremos, Padre, queremos pedirte
ayuda para comprender este texto. Queremos rogarte, Señor, que
nuestra mente esté concentrada aquí, nuestro corazón esté tomando
de esta palabra, Señor, que lo guardemos, meditemos en ellos
y obrimos de acuerdo a lo que tú nos indicas aquí, Señor. Que
sirva como una motivación, Señor, como un impulso para seguir adelante
en esta vida que nos llamas a vivir, esperando tu venida. Úsame Señor,
permíteme estar bajo la autoridad de Tu Palabra en entregar este
mensaje. Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo. Amén y
Amén. El texto de la Nueva Biblia de
las Américas dice, y hagan todo esto. El texto de la Biblia Textual
dice, y esto añado. Y el texto de la Biblia de la
Reina Valera dice, y esto. Obviamente hay unas palabras
agregadas aquí en la traducción de la Biblia de las Américas
y la Nueva Biblia de las Américas. La intención de los traductores
es para que tenga sentido lo que dice aquí, no para alterar
algo en su significado. Por eso la Nueva Iglesia América
dice y hagan todo esto. Y el contexto es que Pablo continúa
instruyendo a la iglesia en Roma en cómo vivir la vida que han
recibido por la justificación, por medio de la gracia, por medio
de la fe. En otras palabras, esto es como se ve una persona
que ha sido regenerada, una persona que ha recibido el perdón de
sus pecados y Cristo su Señor y Salvador, esta descripción
que Pablo da aquí y que ha estado dando. Esta es una persona justificada
delante de Dios, a esta persona no le espera ningún juicio, para
esta persona no hay condenación, tiene la garantía de la vida
eterna por la obra de Cristo Jesús. Y hacemos bien, Iglesia,
en escuchar estas palabras y dejar que este sea el estándar que
gobierne nuestra manera de vivir. Miren, de lo que hemos estado
estudiando, empezando, bueno, todo el libro de Romanos, pero
cuando él empieza el capítulo 12, es una sola, no es una sola
frase, pero es una sola sección, capítulo 12 y capítulo 13. La
manera como comienza el capítulo 12 y como termina el capítulo
13 tiene mucho que ver con todo lo que ha dicho en medio de eso,
lo que hemos estudiado por semanas. Así que esta es prácticamente
la motivación principal por la que usted puede vivir todo lo
que hemos estudiado las semanas pasadas. Esta es esa motivación
principal. Si esto no está, me atrevo a
decir, como dice el apóstol Pablo, en Corintios, cuando dice el
que no espera la venida del Señor sea maldito, anatema. La persona
que no ora por la venida del Señor es descrito por la Biblia
como alguien maldito, como alguien que no ama a Dios, como alguien
que no es conocido por Dios, así es descrito. y una persona
que no espera la venida del Señor sino que vive el día de hoy para
sí mismo y sus propios propósitos es una persona que no puede vivir
en santidad no puede, no tiene la capacidad, no tiene la motivación,
no tiene el deseo, no tiene la fuerza No tienen nada para vivir
en santidad, absolutamente nada. Este tema es central en lo que
Pablo está enseñando aquí. El concepto de la venida del
Señor Jesucristo es clave para el creyente. Punto uno, esperando
el día, versos 11 al 12a. Y hagan todo esto, conociendo
el tiempo que ya es hora de despertarse del sueño, porque ahora la salvación
está más cerca de nosotros que cuando creíamos. Como dije al
principio, hagan todo esto, capítulo 12 desde verso 1 hasta este punto
en el capítulo 13. Toda la descripción de lo que
es la vida de un creyente, lo que es tener una actitud humilde,
lo que es usar los dones del espíritu para servir y edificar
al prójimo, lo que es tener un amor sincero, no hipócrita, lo
que es tener una disposición para servir continuamente, lo
que es el amor a los enemigos, lo que es pagar con bien cuando
se nos hace mal, lo que es bendecir cuando somos maldecidos, lo que
es confiar en que nosotros no somos llamados nunca a pensar,
ni siquiera a considerar la venganza, eso le pertenece al Señor. Cuando
nos habla también de la sumisión a las autoridades terrenales,
los que gobiernan como establecidos por Dios. Toda esa lista que
Pablo está dando allí es cuando dice, y hagan todo esto, se refiere
a eso, a lo que ha estado diciendo. Y cómo, dice, conociendo el tiempo. que ya es hora de despertarse
del sueño, porque ahora la salvación está más cerca de nosotros que
cuando creímos. Y aquí encontramos cuatro referencias
al tiempo. Conociendo el tiempo, ya es hora,
pero ahora la salvación está más cerca. Cuatro veces está
hablando del tiempo el apóstol Pablo aquí. Conocer el tiempo
es conocer la realidad de la próxima venida del Señor Jesucristo,
la inminencia de su regreso por su iglesia. Eso es conocer el
tiempo. Ya es hora entonces de despertarse
del sueño. Es como cuando en la mañana usted
va a levantar a sus hijos para ir a la iglesia y le dice, ya
es hora, ya tienes que salir de la cama. o cuando suena su
despertador en la mañana para ir al trabajo, ya es hora, ya
no puedes estar en la cama. O cuando suena el timbre, tiene
que regresar de su descanso para continuar trabajando, ya es hora,
ya no puedes estar descansando, ya es hora, ya es hora de despertar
del sueño. ¿Y cuál es ese sueño? en que
caen muchas personas. El sueño es esas distracciones
que hay aquí en la tierra, donde las personas se centran en invertir,
en esperar, en dar aquí en la tierra, pensando que lo que tienen
aquí es lo que van a tener y nada más. Y se olvidan de la inversión
que el Señor llama al creyente en el reino de los cielos, del
sacrificio que cuesta, de la renuncia que cuesta para poder
servir a Él. y parece como que van medio caminando
y no corriendo hacia el Señor parece como que van cruciendo
en la vida pero no corriendo para encontrarse con el Señor
Jesucristo ya es hora de despertarse del sueño ya es hora ya es hora
de parar con ese pecado con que usted ha estado jugando ya es
hora ya es hora de parar de darle tiempo a esas distracciones su
teléfono, su computadora ya es hora Ya es hora de abandonar
esa relación donde usted no crece en su relación con Cristo, sino
que le aleja y le aleja de Él. Ya es hora. Ya es hora de pensar,
de parar de pensar que no está próxima la venida del Señor.
Ya es hora. Nuestro hermano José Luis estaba listo para la hora. Y lo vivió hasta el final. Muchas
personas en Israel, en noviembre 7, no estaban listas. Estaban
de fiesta, andaban de parranda. No todos, yo sé que no. Pero
hubo un grupo que estaba en fiesta, haciendo lo que estaban haciendo.
Y Pablo habla de eso aquí. No es hora de dormir. No es hora
de dormir. Hay una urgencia. Hay una necesidad
urgente. Hay una demanda para el creyente. Yo creo que Pablo está cerrando
este capítulo así para hablarle a los romanos, ya es hora de
despertar del sueño. La vida no es como se ve aquí
en la tierra, es mucho más que eso. Es muy diferente. Es el
tiempo de la salvación al que él se refiere. El tiempo fijado
por Dios y Dios va a cumplir su tiempo, es inminente. Nadie
puede cambiar los planes de Dios. Se mira cómo están sucediendo
todas las cosas, aún si con el concepto de los tiempos correctos
analizamos lo que está sucediendo en Israel y en el mundo, podemos
entender lo que Dios está mostrando a la humanidad a través de esos
eventos. Pero ya es hora de despertar. Ya es hora de parar, de seguir
caminando con la corriente del mundo. Ya es hora. Juan en el
Apocalipsis describe la inminencia de la venida del Señor Jesucristo
aquí en la tierra. Él va a traer juicio, Él va a
traer destrucción, pero la iglesia no va a ser encontrada dormida,
sino despierta, ese es el llamado, despiértate, tú que duermes,
dice Pablo también. Pablo afirma a los filipenses
lo siguiente, dice, estoy convencido precisamente de esto, que el
que comenzó en ustedes la buena obra, la perfeccionará hasta
el día de Cristo. Está hablando del tiempo. Y está
hablando de que la salvación en el creyente es completada
por el que la comenzó. El que comenzó la salvación es
Cristo. El que mantiene la salvación
es Cristo. El que la completa es Cristo y lo va a hacer hasta
el día de Cristo. Eso está en mano del Señor completamente. No hay condenación para un creyente,
pero el creyente tiene que responder de acuerdo a esa obra del Señor
a su favor. Y tiene que considerar los tiempos. Hagan todo esto conociendo el
tiempo que ya es hora de despertarse del sueño. Ya es hora de despertarse
del sueño. Piense en esto. Si usted verdaderamente
cree que Cristo ya viene y puede ser hoy o puede ser mañana. ¿Usted
está dando todo lo que usted puede dar para servir a su iglesia?
Usted está dando todo lo que usted puede dar para evangelizar
a sus vecinos, a sus hijos, a sus amigos. Usted está dando todo
lo que puede dar. Mira, es como si supiéramos que
en este lugar pudiera suceder una avalancha. No tenemos nieve,
yo me lo estoy inventando, así que no es un temor que se va
a quedar con nosotros, no se preocupe. Pero si nos dicen,
viene una avalancha, va a caer en un día, va a tardar un día
para llegar hasta aquí. ¿Qué va a hacer usted en ese
día? Ah, pues estoy cansado, tengo sueño. Como los que se
les pregunta, ¿ya le diste la Biblia? Ah, he estado muy ocupado.
Tengo mucho trabajo, las ocupaciones, he estado enfermo, las excusas. Es hora de despertar del sueño. No sea que la avalancha le arrastre
y usted termine en un lugar llamado infierno, donde no hay salida.
donde no hay esperanza, donde solamente es oscuridad, terror
continuo, donde Dios allí estará atormentando a quienes mueran
sin Cristo por la eternidad, sin esperanza de salir jamás.
Pero si usted está en Cristo, usted puede alcanzar a esos que
están así si usted se despierta, si usted empieza a hacer lo que
necesita hacer. si usted se acuerda que su ciudadanía
no está aquí sino en los cielos y usted espera ansiosamente a
un Salvador que le va a transformar a un cuerpo glorioso y usted
se da cuenta que trabajar por este cuerpo demanda lo que es
suficiente para mantenernos bien para servirle al Señor pero no
para hacer un templo de este cuerpo como si no fuera el templo
del Espíritu Santo y rendirle adoración a algo material cuando
Dios nos está llamando a vivir por lo espiritual Usted le dedica
todo al Señor, sus fuerzas, su cuidado, su disciplina, su pasión,
su compromiso a Él, porque Él viene, a Él lo esperamos. Como
cuando le dicen a un niño, ya viene tu papá del trabajo. Y
los niños aman a su padre, su padre los ama, ellos quieren
que el papá llegue. Y la mamá le dice, recoja los
juguetes para que él vea que la casa está ordenada, ahí están
los niños recogiendo, organizando, listos, alegres, ya viene papá. Y cuando él llega están listos
y corren y se tiran a él para abrazarlo y gritan junto con
él de alegría. Esa es la perspectiva del creyente
con el Señor Jesucristo. por eso demanda un estilo de
vida clarísimo de acuerdo con la palabra dice Pablo le dice
a los colosenses pongan la mirada en las cosas de arriba no en
las de la tierra en las cosas de arriba donde está Cristo sentado
a la diestra de Dios allí pongan la mirada aquí en la tierra esto
es pasajero esperamos la manifestación gloriosa
Romanos dice que la misma tierra gime esperando la manifestación
de los hijos de Dios. Pero está hablando de un tiempo.
Es el tiempo de la venida del Señor Jesucristo. Jesucristo,
mire cómo habla en Mateo 16. Esto es consistente en la Biblia. Consistente. En todas partes
usted lo va a encontrar. Y siempre que usted encuentre
enseñanzas acerca de la venida del Señor, va a encontrar junto
a eso enseñanzas acerca de la santidad. Mateo 16, 3 dice, y
por la mañana hoy habrá tempestad porque el cielo está rojizo y
amenazador. Leamos desde el verso 1, creo
que vamos a entender mejor el contexto desde allí. Entonces
los fariseos y los saduceos se acercaron y poniendo a prueba
a Jesús, le pidieron que les mostrara una señal del cielo. Pero él les dijo, al caer la
tarde ustedes dicen, hará buen tiempo porque el cielo está rojizo
y por la mañana, hoy habrá tempestad porque el cielo está rojizo y
amenazador. ¿Saben ustedes discernir el aspecto
del cielo pero no pueden discernir las señales de los tiempos? No
pueden discernir las señales de los tiempos. Una generación
perversa y adúltera busca una señal y no le será dada señal
sino la señal de Jonás, dejándolo se fue. Pueden discernir las
señales del tiempo natural pero no las señales del verdadero
tiempo. Hay un tiempo que sobre todos los tiempos es el tiempo
del Señor. El tiempo de la venida del Señor Jesucristo. Mire en
Mateo 24. Mateo 24, versos 42 al 44. Por tanto, velen, esas son las
palabras de Señor Jesús, porque no saben en qué día viene su
Señor. Pero entiendan esto, si el dueño
de la casa hubiera sabido a qué hora de la noche iba a venir
el ladrón, hubiera estado alerta y no hubiera permitido que entrara
en su casa. Por eso, también ustedes estén
preparados, porque la hora que no piensan vendrá el Hijo del
Hombre. No piense que puede ser mañana, piense que puede ser
hoy. Es un error pensar que puede
ser mañana, puede ser hoy. De acuerdo con lo que el Señor
Jesucristo habla, lo que Él dice es Belén. Y ese velar se refleja
en la manera como la persona vive. Miremos Primera de Tesalonicenses
5, versos 1 al 3, donde Pablo está enseñando las señales que
se ven por la presencia de los falsos profetas, falsos maestros. a un falso maestro conocido mundialmente
que dice, vive tu mejor vida hoy. Es más, creo que tiene un
libro escrito así. Miren, ese concepto, vive tu mejor día hoy,
o tu mejor vida hoy, aquí. Es lo que el mundo quiere hacer
y celebrar. Y en realidad lo es. Él no está mintiendo, esa
persona no está mintiendo. Es verdad. Es la mejor vida que
una persona puede vivir porque cuando se vaya al infierno va
a recordar esta vida como si estuviera cerca del cielo. Eso
es lo que va a recordar para siempre. pero al revés, porque
va a trabajar en su contra como acusación. La mejor vida la vivimos no para
disfrutar meramente, para tener fan, no para pasarla bien aquí
en la tierra. Sufrimos, lloramos, nos duele,
hay muerte. Hay dolor. Nos encontramos con
la realidad de la vida. Y la perspectiva de la venida
del Señor Jesucristo es la motivación que nos ayuda a pensar correctamente. ¿Qué estoy haciendo con mi tiempo?
¿Qué estoy haciendo con mi vida? ¿Para qué uso mis fuerzas? Cuando
le doy gracias al Señor por esa comida que me estoy comiendo,
¿qué estoy pidiendo? ¿Para que me caiga bien? ¿Para
que me sepa bien? Sí, lo puedo disfrutar, Dios
quiere que la disfrute, pero ¿para qué voy a usar la fuerza
que me da? ¿Para qué? ¿En qué voy a dedicar mi tiempo? Mira lo que dice en 1 Tesoneríes
5.1.3. Ahora bien, hermanos, con respecto
a los tiempos, ahí está hablando de los tiempos y a las épocas,
no tienen necesidad de que se les escriba nada, pues ustedes
mismos saben perfectamente que el día del Señor vendrá así como
un ladrón en la noche, que cuando estén diciendo paz y seguridad,
Entonces la destrucción vendrá sobre ellos repentinamente como
dolores de parto a una mujer que está encinta y no escaparán. ¿Cuáles son las señales de los
falsos maestros? Vive tu mejor vida aquí, ahora.
Todo está bien. Dios tiene que bendecirte. Tú pídele a Dios y Él te va a
bendecir. Tú eres un hijo de Dios, entonces tienes la garantía
de las bendiciones de Dios. ¿Sí? Un hijo de Dios tiene todas
las bendiciones de Dios. Claro que sí, la palabra sí dice,
hemos sido bendecidos con toda bendición espiritual en los lugares
celestiales. ¿Para qué? ¿Para qué? ¿Para qué nos bendijo
Dios? ¿Para guardarlo? ¿Para engordarnos? No. Para servir, para darlo. Para
que nos moramos habiendo servido hasta el final. Para que nos
gastemos, para que aún si nuestra salud falla por razón del esfuerzo
de servir al Señor, que así sea. Mira una mujer, hace unos años,
ella tuvo varios hijos, tres hijos, y ella oraba, Señor que
mis hijos te sirvan a ti. el primero se fue como misionero
y murió en el campo misionero y cuando le trajeron la noticia
tu hijo murió en el campo misionero dijo murió sirviendo al señor
si señor que mi segundo hijo también te sirva que él se vaya
como misionero y su segundo hijo se fue como misionero y murió
en el campo misionero cuando le trajeron la noticia Le dijeron,
cuando le iban a decir, ella sabía, dijo, señor oro que mi
tercer hijo también te sirva así, hasta que muera sirviéndote. Y cuando murió el tercer hijo,
porque fue una zona muy peligrosa para predicar el evangelio, le
vinieron a dar la noticia y ella dijo, señor, quisiera tener mil
hijos para dártelos a ti, para que te sirvan a ti. Eso es tener una perspectiva
correcta del reino. La perspectiva falsa es pensar
que a mi hijo le vaya bien, que prospere en su trabajo, que compre
su casa, su carro, que haga sus viajes, que tenga sus sueños
hechos, que no le pase nada, que nunca se enferme. Señor,
protégelo, mira, ponle una barrera alrededor de él, que vaya como
en una burbuja. ¿Y el Evangelio? ¿Y los perdidos? ¿Y el reino de Dios? ¿Somos mundanos
o somos cristianos? ¿Esperamos a Cristo o estamos
levantando nuestro propio reino aquí en la tierra? ¿Quiénes somos? ¿Qué somos? ¿Cuál es nuestra
identidad? Pablo le está hablando a la iglesia,
a los romanos, acuérdense quiénes son ustedes en Cristo Jesús.
Recuerden lo que Cristo ha hecho por ustedes. El contexto está
escrito. En el contexto de la justificación
por la gracia. Cristo dio todo para salvarle
a usted. Él dio su vida para salvarle
a usted. Y Él le salvó. No para que usted esté bien y
cómodo. No ofrecemos eso cuando predicamos el Evangelio. Pero
para que vaya y haga discípulos, para que bautice personas que
están viniendo a Cristo. ¿Cuántos de ustedes han bautizado
un nuevo creyente en este último año? ¿Cuál es la evidencia de
que en verdad están esperando la venida del Señor? Pregúntese
usted esa pregunta. Mídase usted a ese nivel. No
se mida a otro nivel. No se conforme al sueño espiritual
donde muchos caen. No se quede allí. Sálgase de
allí. Párese. Levántese. Tome fuerza
en el Señor. Piense. ¿Cuánto tiempo tiene
usted para servirle al Señor? Y el tiempo que usted tiene es
para eso. La vida del creyente tiene que estar dirigida en esa
dirección, el cumplimiento del tiempo establecido por Dios. El logro final para el creyente
es que su salvación sea completada. ¿Por qué digo esto? Porque nuestra
salvación no está completa ahorita, por eso necesitamos fe. Cristo
ya lo hizo, la Palabra lo afirma. Dios promete. A los que justificó,
a los que llamamos a los que justificó, los que justificó
santificó, los que santificó también glorificó. Estamos hablando
de una obra ya completa de parte de Dios, pero nosotros no la
hemos visto todavía. Por eso la Palabra dice que persevere
hasta el fin, ese será salvo. ¿Qué quiere decir esto? ¿Que
se puede perder la salvación? No. Pero que usted tiene que
verificar si usted tiene la salvación. Pablo, háblase, verifique si
tienes la salvación. No habla de meter duda en su
corazón y en su mente, pero de caminar con certeza y con seguridad
de que usted tiene esa salvación. Y si usted tiene esa salvación,
entonces usted puede tener esta perspectiva de la venida inminente
del Señor Jesucristo y su vida va a estar dedicada en esa dirección. De lo contrario, no puede. Y
si usted no tiene esa perspectiva, déjeme le digo algo. Todo lo
que usted tiene es una religión más. Un pastor en San José, chafa,
porque yo creo que está mintiendo en lo que dice, le dijo a su
congregación, hablando de el budismo, Hablando del Mahometismo,
hablando de otras cosas, y dijo, y nosotros los cristianos tenemos
este concepto de Dios. Eso es basura. El cristianismo
no es una religión más en el mundo, eso es una farsa. Eso
es una negación. Decirle a las demás personas
que pueden creer lo que quieran, tú cree lo que quieras y yo creo
lo que yo quiero. Y está bien, no te voy a llegar a un par de
testigos de Jehová. y estoy evangelizando al que
están entrenando porque yo sé tengo tres, cuatro minutos con
el nuevo y le voy a dar pura palabra, palabra, palabra, palabra
y al final el que lo estaba preparando dijo está bien, tú crees en Dios
así, yo creo en Dios así y le dije no, tú estás mal o yo estoy
mal no podemos estar los dos bien alguien está mal aquí y
no creo que soy yo, eres tú, tú estás condenado el cristianismo
no es una religión más El cristianismo es la verdad
que Dios nos ha dado en las escrituras para que le sirvamos a Él. Es
el mensaje que anunciamos. Es la muerte de Cristo y su resurrección
entre los muertos y la promesa de la vida eterna para los que
creen en Él. Pero, solamente usted, la iglesia del Señor,
tiene la capacidad, tiene el conocimiento, tiene el poder
para hacerlo si es que usted está esperando la venida del
Señor. Piensa en esto, piensa en esto por favor, piénselo.
¿Cuántas veces esta semana usted oró diciéndole al Señor, Señor,
ven pronto? ¿Cuántas veces lo hizo? Paulo está hablando de un sentido
de urgencia aquí. Hagamos todo esto conociendo
el tiempo, conociendo, está hablando de una acción continua, que no
para, que es constante, que es todo el tiempo. Con razón él
decía, para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Estoy
listo para morirme sirviéndole al Señor Jesucristo como sea.
Cuando le dijeron, no vayas a Jerusalén porque te van a apresar y te
van a matar. Él dijo, ¿qué están haciendo?
¿Para quién vivo yo y para quién muero yo si no es para Cristo?
Que su vida sea así, que su vida cuente. El Señor va a completar esa obra
de salvación en nosotros y mientras nosotros estamos viviendo una
vida apasionada por Él. De lo contrario, estamos viviendo
una religión, una religión llamada cristianismo. A mí me gusta decir,
a mí me gusta decir que soy cristiano cuando hace una semana casé a
mi hijo y en la forma que el condado pide tengo que poner
qué religión soy. No me gusta pero la ley así lo
pide y tengo que poner cristiano, cristiano. Muchas personas dicen
soy cristiano y pregúntenles qué saben de Cristo. Muchas personas
dicen soy cristiano y pregúntenle a quién están esperando el día
de hoy. No saben, no tienen idea. Son parte de una religión nada
más. Aquí hay gente que es parte de
la religión cristiana, hay gente que está aquí que no están en
Cristo. Usted lo va a saber porque la Biblia le da la medida y yo
le insto en el nombre del Señor Jesucristo que se arrepienta.
que abandone su concepto errado de la religión cristiana y usted
ponga su vida a los pies del Señor Jesucristo. Usted se arrepienta
de sus pecados y se aferre a Él como el Señor y el Salvador de
su vida. Como ese salvavidas que es la única esperanza que
tiene cuando está en el mar a punto de ahogarse. Y nada más. No se
quede con una religión. No presente una religión. No
representamos una religión. Somos de Cristo y para Él vivimos
y en Él estamos completos. Verso 12, la segunda parte dice,
la noche está muy avanzada, el día está cerca. Es una metáfora
para referirse en cuán cerca está, cuán inminente es la venida
del Señor. Es como cuando usted tiene una
de esas noches en que está enfermo, pasan las horas y le duele y
está volteando en la cama y está esperando nada más que amanezca.
¿Cuándo va a amanecer? Como que se siente más el dolor
en la noche. Así son las enfermedades. Hebreos 10, 24, 25, un texto
que usamos mucho, miren. A mí se me hace fascinante lo
que Pablo escribió allí inspirado por el Espíritu Santo. Fascinante
la manera de cerrar esta porción que hemos estado estudiando y
el llamado que encontramos aquí que le está haciendo allí a los
romanos. Verso 24, consideremos cómo estimularnos unos a otros
al amor y a las buenas obras, no dejando de congregarnos, como
algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros
y mucho más al ver que... ¿Cuál día? ¿Cuál es ese día? Por eso el título del mensaje,
cómo vivir preparados para el día. ¿Cómo vivir preparados para
el día? Aquí se está hablando de una
manera práctica de mostrar esto. Yo recuerdo cuando mi esposa
y yo nos casamos en el 92. Ella tenía como tres trabajos,
me acuerdo. Yo era estudiante en el college y full time. Trabajaba muy poquito, ganaba
muy poquito dinero. Y con el dinero de ella, yo no
me casé con ella por el dinero, pero con el dinero de ella pagamos
la luna de miel en Hawái, nos fuimos para Hawái. Y estando
en Hawái, nos fuimos para el volcán Aleacala, está a 10.000
pies de altura. Y el plan era llegar arriba del
volcán. antes de que amaneciera, o sea,
teníamos que estar allá tipo cinco de la mañana, antes de
que amaneciera. Y nos fuimos. Y antes de ir allá
fuimos a un thrift store y compramos calcetines, calcetines gruesos
que alguien había vendido allí para usar los de guantes, porque
en Hawái, andábamos en shorts y camiseta, ir a diez mil pies
de altura y a comprar suetes o camisetas que nos pudiéramos
poner dobles para llegar allá, no estábamos preparados. Pero
llegamos allá. Y al estar allá, estábamos arriba
de las nubes, a 10 mil pies de altura. Hermoso ese lugar, obviamente
es de noche. Pero estábamos esperando, porque
para eso fuimos. Había mucha gente allá esperando
que amaneciera, porque cuando amanece, el sol se ve de abajo
de las nubes. Y cuando el sol empieza a salir,
produce unos reflejos de luces por el agua de las nubes, increíble,
algo hermosísimo. Pero nosotros estábamos ansiando,
esperando el amanecer, esperando el día, queríamos que llegara
el día. Y fuimos preparados, hicimos
el viaje a tiempo, dormimos mucho menos para estar allá, para observar
eso, para tener esa experiencia. Así es como Pablo habla. La noche
está avanzada, el día está cerca, ya se está terminando el tiempo
que tenemos que pasar aquí en la Tierra, como el apóstol Pedro
dice, si es necesario que algunos de ustedes tengan que sufrir.
Mientras viene el día, esperamos ese día, tenemos esa ansiedad
para que llegue ese día y encontrarnos con el Señor Jesucristo. Tengo
una pregunta aquí. ¿Quién de ustedes sabe cuándo
viene el Señor Jesucristo por su iglesia? No sabemos, yo hace
años estaba en un parque con un grupo de aquí de la iglesia
y pasó un hombre repartiendo unos folletos y diciendo, voy
a inventar la fecha porque no recuerdo exactamente, el 24 de
noviembre viene el Señor Jesucristo. Yo lo escuché y dije, ¿qué? Que
el 24 de noviembre viene el Señor Jesucristo. Esa es la fecha que
el profeta no sé quién nos dijo. Y yo dije, ¿qué estás hablando?
¿No has leído lo que dice el Señor en Mateo 24 donde dice
que nadie sabe ni el día ni la hora? Y me levanté detrás de
ese hombre que estaba en el parque, diciéndole y repartiendo esa
información a toda la gente, le decía, no le crean, es un
falso maestro, no le crean, los está engañando, no le crean,
el señor no viene en esa fecha. ¿Por qué puede hacer un creyente
algo así? porque está verdaderamente esperando
al Señor y podía ser en ese momento que el Señor viniera por ellos
y por este hombre que estaba engañado. ¿Por qué un creyente
se va a quedar callado cuando el Señor está siendo mal representado
y cuando la gente está siendo engañada con un mensaje que no
es cierto, dándoles una esperanza falsa, apartándonos de la realidad? Si el creyente se queda callado
es porque no tiene convicción, creo yo. No veo otra explicación. ¿Qué seguridad tenemos del regreso
del Señor? ¿Cómo sabemos que esto es cierto?
Que cuando Pablo habla del tiempo, esto es verdad. ¿Qué seguridad
tenemos? ¿Hay evidencias físicas? Obviamente
tenemos el hecho histórico de que el Señor Jesucristo resucitó
de entre los muertos hace más de dos mil años. La tumba quedó
vacía. Los discípulos lo vieron, él
dijo, mira mi cuerpo, tengo carne y hueso, no soy un espíritu.
Y Tomás lo ve y se postra, dice,
mi señor y me dio salvadora. Y el señor le dice, tienen algo
de comer y come con ellos. El señor se aparece a más de
500 testigos, dice Primera de Corintios, capítulo 15. Ahí está
esa evidencia. Pero pensemos en otras evidencias.
Dios escogió a una nación aquí en la tierra con un hombre llamado
Abraham miles de años atrás y le prometió, y le prometió a él
que sería una nación. Que las naciones serían bendecidas
a través de su simiente. Pero le prometió una nación.
Esa nación se levantó de Egipto. Fueron llevados a Canaán. Fueron
dispersos después. Pero en las profecías del Señor,
Él les prometió a ellos que ellos iban a regresar a su tierra.
Y ya regresaron. Y el Señor les prometió a ellos
que los iba a salvar como nación. Ellos están allí como nación,
no han creído todavía, pero allí está la evidencia. Alguien preguntó,
demuéstrame que Dios existe con una palabra, Israel. Esa es la
prueba de que Dios existe. Miles de años, y si Dios no cumple
con Israel lo que él prometió, ¿para qué esperar a ese Dios?
Yo no quiero esperar a un Dios que miente. Los eventos que están sucediendo
ahora ya, miren hermanos, yo creo que es todo lo que va a
causar Es más revuelto a nivel mundial porque más naciones se
han levantado contra Israel. ¿Por qué? Porque Satanás es el
que gobierna el mundo. ¿Y el mundo cómo va a aceptar
lo de Dios si Israel es una muestra de la bondad de Dios? ¿Qué va
a causar eso? Más conflictos que van a llegar
al punto donde va a salir alguien que va a traer promesas de paz.
Y la gente está acostumbrada a escuchar falsos profetas. Por miles y por millones los
buscan. Les gusta como ellos les hablan.
Los charlatanes le hacen cosquillas en los oídos y se alegran escuchando
lo que les dicen. Hay paz, todo está bien. Tú pídele
a Dios, Él te va a bendecir. Tú proclámalo, va a ser tuyo. Eso es satanás, usando estos
hombres dentro del cristianismo. Por eso no me gusta usar tanto
la palabra cristianismo. Para preparar al mundo para el
anticristo, cuando venga el anticristo. Las falsas promesas de paz. Las
falsas promesas de traer solución al mundo. Y el mundo ya lo hizo
con el COVID, con las vacunas y con la manera como controlaron
a todo el mundo. Y mucha gente ha seguido eso.
Las vacunas, las máscaras, toda esa onda. La gente está lista
para correr donde les digan, hermanos. Pero no a la iglesia. Esta manera de escribir de Pablo
a los romanos, él les está diciendo, ustedes no son como los demás
romanos. Ustedes no son como el mundo.
Ustedes no son de allí. Ustedes no esperan lo que ellos
esperan. Ustedes no siguen lo que ellos
siguen. Ustedes no anhelan lo que ellos anhelan. Ustedes no
trabajan por lo que ellos trabajan. Ustedes trabajan por un Señor
y un Dios y tienen que esperarlo. Tienen que despertarse de su
sueño espiritual. Despiértese de su sueño espiritual. La noche está avanzada. Ya es
la hora. Hay que despertar de sueño. Hay
creyentes que tristemente se pierden en lo terrenal, se desvían
de lo que tienen que esperar. Ponen tanto su enfoque en lo
pasajero que tienden a olvidar lo eterno. Hay que despertarle
sueño. La salvación es ahora, está más
cerca que nunca. Pablo dice que está más cerca
ahora, hablando de su tiempo. ¿En qué tiempo escribió Pablo
esto? En el siglo I. Estamos en el
siglo XXI. Han pasado 2.000, más de 2.000
años, bueno, 2.000 años, un poquito menos de 2.000 años, desde la
fecha de esta carta, Y Pablo esperaba que en su tiempo el
Señor iba a venir. ¿Sabe quién más esperó eso? Los
que leyeron la carta. ¿Y saben quién más? Los que hicieron
la copia de esa carta. ¿Y sabe quién más? Los miles
y miles y miles y miles que han leído esta carta a través de
cientos de años. Han vivido así, esperando la
venida del Señor. ¿Por qué nosotros no? ¿No estamos
más cerca nosotros que ellos? ¿No tenemos más evidencia nosotros
de la venida del Señor aún que ellos? Tenemos unidad global
ahora. Hermanos, despierta del sueño
espiritual. Mira lo que está sucediendo.
No asumas que las cosas van a estar mejor. No para el creyente. Bueno, sí en el sentido del cumplimiento
de sus promesas, pero no como si viviéramos esperando lo mejor
aquí en esta tierra, porque no, no es así. Los hermanos me trajeron dos
botellas de agua, así que voy a predicar bien largo hoy. Gracias
por su amabilidad. Entonces, Pablo está llamando
a los creyentes a velar. Hay que velar, hermanos. Hay
que estar alerta. Le voy a dar un tip que para
mí está funcionando mucho. Tal vez le pueda ayudar. Algunos
van a decir, a mí no, pero está bien. Esto es enriquecedor, no
es biblia, aunque tendría que buscar cuál es el concepto bíblico
y no voy a hacer eso ahora, pero he aprendido a usar la palabra
distracción. Cuando estoy haciendo algo, yo
trabajo mucho en la computadora, leo mucho, tengo cerca de 5.000
libros en mi computadora y tengo mucho research que hago. Y cuando
estoy leyendo, a veces buscando algo, me desvío un poquito porque
algo me llama la atención. y he aprendido a decirme a mí
mismo, estoy distraído. No es malo, creo que es bueno,
creo que es importante, pero no ese es el momento para que
yo lo mire. Este momento demanda de mí esta atención porque hay
que atender esto. Usted tiene que aprender a decir
cuando usted abre su teléfono y va a mirar un texto, Usted
dice mira el texto y lo cierra, de lo contrario es una distracción.
Usted tiene que aprender cuando está en su mesa. Yo he visto
sin contar, no puedo contar las veces donde en reuniones Todo
el mundo está hablando, alguien saca el teléfono y esto es lo
que sucede, mire cómo es. Cómo se pierde uno en las distracciones.
Alguien saca el teléfono y los demás sacan sus teléfonos y hay
silencio total en ese cuarto. Nadie habla con nadie, nadie
se comunica con nadie. Inmediatamente hay una distracción,
se pierde el concepto de la realidad de una manera instantánea, facilísimo. A los niños desde chiquitos les
dan teléfonos. Los entretienen con los... Le
están enseñando a los niños a seguir ese patrón. No los están entrenando. No los entrenan para que piensen
diferente. Es otro mundanito. Tiene que haber una diferencia
para el cristiano. Nosotros no somos del mundo. Tenemos que
entrenarnos a pensar de una manera diferente para esperar lo que
verdaderamente necesitamos esperar, que es la venida del Señor. Segundo,
viviendo como de día. Entonces, estamos esperando el
día. Fíjense cómo Pablo habla aquí cuando dice viviendo como
de día. Verso 12, la segunda parte de ese verso dice, por
tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con
las armas de la luz. Andemos decentemente como de
día, no en orgías y borracheras, no en promiscuidad sexual y lujurias,
no en pleitos y envidias. Siendo que sabemos Mire Iglesia,
sabemos de la venida del Señor, ¿cierto? Es verdad, esperamos
la venida del Señor. Antes de cerrar el punto uno,
que ya lo había cerrado, pero un poquito atrás, le ruego en
el nombre del Señor Jesucristo que usted empiece a orar por
la venida del Señor. Le ruego que usted incluya eso
en sus oraciones. Yo sé que usted pide por sus
necesidades, por su trabajo, por sus enfermedades, por sus
familiares. ¿Cuánto pide usted por la venida
del Señor? Fíjese en la oración del Padre nuestro nada más. ¿Cuándo
es esa oración? Todos los días. ¿Qué pide? Venga a nosotros tu reino. ¿De qué está hablando? Señor,
ven. Reino, rey. Reino es un lugar
aquí en la tierra, sentado en el trono de David. Venga a nosotros
tu reino, Señor. Hágase tu voluntad aquí en la
tierra como en el cielo. Ven, Señor Jesús. Ven. Que venga el
Señor. Incluya eso en su oración todos
los días. Incluyelo. Usted va a ver, la
perspectiva suya va a cambiar. Y la manera de vivir va a cambiar.
Su nivel de santidad y pureza va a crecer mucho. Ahora, viviendo
como de día, sabiendo que el Señor viene, lo que se espera
en nosotros es una vida que sea consecuente con la venida del
Señor. Por ejemplo, pongamos una ilustración
fácil. Hay un matrimonio, va a haber una boda. Está el novio,
está la novia, están comprometidos. Ya tienen la fecha. ¿Qué creen
ustedes que hace la novia? en esos días antes de la boda.
¿Ustedes creen que anda subiendo por allá una montaña arriesgándose
que se pueda caer? ¿Que va a buscar tirarse de un
paracaídas? ¿O que se vaya al mar a nadar en unas diez millas
adentro sin saber si puede regresar? ¡Va a estar ocupada! Ya tiene
la cita para que le hagan las uñas. Ha mirado quién sabe cuántos
vestidos. Está cuidando su dieta. Tiene
amigas que le ayudan para prepararse. Y obviamente una novia cristiana
está purificando su corazón, guardándose delante del Señor.
Quiere llegar a ese momento en pureza. Quiere llegar a ese momento
en pureza. ¿Qué es la motiva para eso? El
matrimonio. ¿Por qué? Porque se va a encontrar
con el novio. ¿Qué es la iglesia? La novia
de Cristo. ¿Qué viene para la iglesia? ¿Cuál
es lo siguiente para la iglesia? Las bodas del Cordero. ¿Cuántos
han sido invitados a las bodas? Si es de la novia, vamos a estar
en las bodas de Cordero. Y la novia se prepara con el
mejor vestido, con la mejor disposición. Cuenta los días. Yo me acuerdo
cuando Verónica le pedí la mano de ella el día de su cumpleaños,
en julio del año 92. Quedaban cinco meses para casarnos. Y dije, qué locura, esto va a
ser muy rápido. Pero contaba. Y me di cuenta que eran exactamente Bueno, pero contaba las semanas
y los meses y eran, no eran meses completos, eran cuatro meses
y medio o algo así. Y empecé a contar. Y ya pasó
un mes. Y ya pasó otro mes. Y ya falta
uno. Y empecé a contar las semanas
y los días. Y después empecé a contar las
horas. Y después a contar los seguros. Lo segundo, yo estaba enamorado
de Verónica. Quería vivir con ella como mi
esposa. Esperaba ese momento. Anhelaba
ese momento. Para él que llegó bien tarde
el día de la boda. Como una hora después me tocó esperar. Pero así es nosotros con el Señor. Tiene que haber, miren, yo sé
que hablo de pasión, yo sé que hablo de disciplina, hablo de
entrega, pero tiene que haber esa emoción en nosotros. Tiene
que haber ese deseo por encontrarnos con Él. Tiene que ver ese anhelo,
eso que nos motive, que nos mueva para llegar allí, para estar
en la mejor presentación que nosotros podamos tener delante
del Señor. ¿Cuál va a ser? En santidad,
pareciéndonos a Él. Eso es lo que Pablo está hablando
aquí. Para hacer esto efectivamente hay que describir las tinieblas
y llamarlas como lo que son. Hace años, trabajando en San
Francisco de noche, en Uber, un día de noche fui, di rides
en unas partes de San Francisco y me quedé. ¡Ah! Cómo la gente
estaba vestida, los lugares que estaban abiertos, el nivel de
actividad que había en esa parte de la ciudad en la noche. That
was disgusting. Dice, no vuelvo a trabajar allí.
En esas horas, en esos lugares, no. eran las obras de las tinieblas,
gente buscando las tinieblas, para hacer las cosas de las tinieblas.
Pablo dice, no, no, tú apuntas a las tinieblas no para juzgar
a los que están en las tinieblas, pero no para andar en las tinieblas,
para separarte de las tinieblas, porque tú eres luz. Miren las
calles donde no hay luz, abunda más el crimen. Sí o no, si se
daña el foco, en mi casa afuera hay un foco de esos de la calle,
cuando se funde, uf, oscuro. Yo mismo llamo a la ciudad, vengan
porque hay más riesgo de crimen cuando no está iluminada la calle.
Es peligroso, no quieres pasar por allí en la noche. Estar velando
por la venida del Señor, tomar acción, hay que tomar acción.
Y Pablo dice, desechemos. tirar a un lado, sacar a un lado,
para desechar usted, mire usted lo que hace para poder desechar
es esto, usted aparta lo que sirve de lo que no sirve, y lo
que no sirve lo tiene que tirar, y lo tira a la basura, y se asegura
que no lo ve más, pero tiene que categorizarlo, eso demanda
un juicio. Eso se llama hacer un juicio,
tomar una determinación sobre algo y calificarlo como lo que
es en base a la palabra y hacerlo a un lado. Entonces el creyente
hace eso y rechaza. ¿Qué? Pablo dice, no en orgías
y borracheras y lo da en pares. Orgías y borracheras que son
parrandas, huerca, banqueteo. Y se encuentra en tres textos
de la Biblia. Gálatas 5, 21, 1 Pedro 4, 3 y ese texto de Romanos. Y el sentido que le da la escritura
es borrachera, fiesta de borrachera. Ocasión para comer o beber excesivamente
con libertinaje moral como resultado. Orgías y borracheras, de eso
habla. Este es el primer par, el segundo
par, no en promiscuidad sexual y lujurias, está hablando la
inmoralidad sexual y las lujurias tienen que ver con libertinaje,
desenfreno, es asociado por el apóstol Pedro con Sodoma y Gomorra,
es hablado por Pablo como el mundo pagano, es el exceso sexual
en todo tipo. guarde sus ojos, guarde su mente. No hay pleitos y envidias, conflictos,
disensión, contienda, hablar con discordia, discutir, rivalidad. Las envidias, es bien interesante
porque la palabra envidia en griego se escribe zelo, con zeta,
zelo, se diría así, se pronuncia bien, pero nosotros pronunciamos
celos. Tiene que ver con resentimiento, rivalidad, competencia. Hay que
desechar esto, que son las obras de las tinieblas, para poderse
entonces vestir de las armas de la luz. Usted tiene que desechar
algo para poderse poner, digamos, voy a poner un ejemplo, yo tengo
un saco, corbata ahora, y uno de ustedes me dice, Enrique,
vamos a jugar basquetbol. Ok, ahí está. Pero tienes que
ponerte la camiseta, es una camiseta apretada. Yo no me la puedo poner
con esto, no puedo jugar con esto. Me tengo que quitar esto
y cambiarme, ponerme otra ropa. Tengo que desechar algo que no
va a servir para lo que tengo el propósito de hacer. El cristiano
ha sido llamado para vivir esperando la venida del Señor, mostrando
santidad, entonces tiene que desechar, tiene que desechar
el pecado, tiene que desechar lo que es de las tinieblas, identificarlo
como que es y hacerlo a un lado. Y Pablo da ese contraste entre
la luz y las tinieblas, entonces se reviste de luz, o se reviste
de Cristo. Mire Colosenses 3, 12 al 17. El apóstol Pablo da una
lista allí a los colosenses y él está hablando de esto, de poner
la mirada en el cielo, en las cosas del cielo. Dice, versos 12 al 17, entonces
ustedes, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de
tierna compasión, bondad, estas son las almas de luz, compasión,
bondad, humildad, mansedumbre y paciencia, soportándose unos
a otros y perdonándose unos a otros. Si alguien tiene queja contra
otro, como Cristo los perdonó, así también hagan ustedes. Sobre
todas estas cosas, vístanse de amor, que es el vínculo de la
unidad. Nada que ver con las obras de
las tinieblas, que van a llevar al conflicto, a la contienda,
a la disensión, a la división y a la inmundicia que el mundo
celebra, que nosotros no podemos celebrar. Entonces, desechamos las obras
de las tinieblas y nos vestimos de las armas de la luz. ¿Qué
hace la luz? Penetra en las tinieblas. Nos
estamos viendo ahorita porque las luces están encendidas. Pero
si apagáramos esas luces, sería difícil podernos ver. Sería difícil
distinguir y discernir. Necesitamos la luz. El mal se
vence con el bien. Las tinieblas se conquistan con
la luz. Y Pablo resume la toma de acción de parte de creyente
con dos inspirativos. Vístanse y no piensen. Dice ahí
en el verso 14. Antes bien, vístanse del Señor
Jesucristo, lo que estamos viendo. Entonces, para vestirse del Señor
Jesucristo, ¿qué tienen que hacer? Tienen que conocerlo. Tienen
que conocer al Señor Jesucristo. Él tiene que ser su deleite día
a día. Salmo 1 dice que el que ama al
Señor se deleita en su palabra. ¿Cuándo? De día y de noche. Por eso digo que no me gusta
mucho, no es pecado usar el término devocional. Porque el término
devocional suena como que ya leí mi Biblia, mis 5, mis 10
minutos de esta mañana, ya hice mi devocional. Hay creyentes
que piensan, ya me llené de Cristo. No. No. Para conocer a Cristo,
usted necesita buscarlo a Él todo el día. Tal vez usted no
pueda tener la Biblia frente suyo cuando está manejando, pero
la puede escuchar. Tal vez no pueda tener la Biblia
frente suyo cuando está trabajando, pero puede meditar en ella si
se han memorizado los textos. Pero necesita hacer eso y Pablo
habla de eso aquí. Entonces, ese debe ser su anhelo
principal. Ser más como Jesús, ser transformado
día a día a la imagen del Señor. Vivir así. Mire, esto es lo que
Pablo está diciendo, creo yo. Vivir así como si el día de la
venida del Señor ya está aquí. Vivir así como si el día es hoy. Hoy, como que no hay mañana.
No vivimos sin esperanza, no me tome mal, pero como que hoy
es. ¿Por qué esperar? ¿Esperar a
qué? ¿Por qué ponerlo en el calendario? Tal vez voy a vivir 10 años más
aquí y en 15 el Señor venga. No, hoy puede ser ese día. Vivir
como que es hoy. Así está hablando Pablo. Hacerlo
así. No es como el que ve que su jefe
no se encuentra cerca y hace como quiere. Es otra persona.
Pero si el jefe viene, muy fiel, muy ordenado, muy listo para
trabajar, muy esforzado. No, el Señor Jesucristo habla
de eso. Más bien vive como que su señor está enfrente de él,
lo está viendo, está viviendo para él y quiere encontrarse
con él. La vida de creyente ya está iluminada por el fulgor
del día venidero. Y es bajo esa luz que nos movemos. No en la oscuridad, sino en la
luz. Por eso desechamos todo lo que tiene que ver con las
tinieblas. Y usted dirá, pero yo no voy a San Francisco de
noche. Yo no hago lo que la gente allá
hace. No es la única ciudad, nomás
es que pasó que yo andaba por allá, ¿sabes? ¿Pero qué cuando
usted prende el televisor? ¿Qué cuando usted deja entrar
en su casa por la ventana del televisor? Prostitutas, ladrones, criminales,
asesinos, mentirosos, fornicarios, adúlteros y todo tipo de obras
de las tinieblas. Calasas 3, 27 dice que estamos
revestidos de Cristo. Romanos 6, 12 al 13 habla de
si estamos en Cristo, hemos sido muertos con Cristo, sepultados
con Cristo, resucitados con Cristo, ¿cómo vamos a vivir en pecado?
Pablo dice así. Habla de una vida en santidad.
Mire el verso 12 y 13 de Romanos 6. Dice, por tanto, no reine
el pecado de su cuerpo mortal para que ustedes no obedezcan
a sus lujurias, ni presenten los miembros de su cuerpo al
pecado como instrumento de iniquidad, sino preséntense ustedes mismos
a Dios como vivos de entre los muertos y sus miembros a Dios
como instrumento de justicia. Muy parecido a Romanos 12, 1.
Está hablando de la vida en santidad. ¿Y cómo? Pablo dice ahí en Romanos
13, mire, verso 14 de nuevo. No pensemos en proveer para la
lujuria de la carne. Acuérdese, lujuria es el libertinaje
y el desenfreno. No pensar en proveer, ni siquiera
lo considere, no lo considere. Mire usted, su mente le está
diciendo a usted lo que está en su corazón. ¿Y en su mente
qué va a estar? Lo que usted lee, lo que usted
ve, lo que usted escucha, las conversaciones en las que usted
participa y los pensamientos que usted permite que se queden
allí. Un escritor decía, yo no puedo impedir que un pájaro se
pare en mi cabeza, pero sí puedo impedir que haga un nido y ponga
huevos allí. La ilustración es esta, yo no
puedo impedir que un mal pensamiento llegue a mi mente. Porque el
pecado habita en mí. No soy esclavo del pecado, pero
tengo esa lucha. Pero sí puedo evitar que el pecado
se quede allí, como nos enseñaron los hermanos en Santiago. Porque
si se queda allí, lo que va a producir es la muerte. Entonces, no provean
en sus pensamientos para las obras, las lujurias de la carne,
lo que alimenta el deseo carnal. Mire, un creyente, hermanos,
cuidado. Una persona puede estar muy llena
del espíritu, una persona fiel, que le sirve al Señor, que estudia
la palabra, que ama al Señor. Pero esa persona va a algún lugar
donde se descuida y para de cuidar sus pensamientos. va a empezar
a proveer para la carne y se empieza a deslizar poco a poco,
poco a poco. He hecho la ilustración varias
veces donde el creyente dice, bueno ahí está la línea, no voy
a pasar y se atreve, como los niños, ¿se han visto los niños?
No te puedes pasar de aquí, ahí están. Y están pisando y están
mirando cuánto pueden avanzar. El creyente hace eso. Como que
juega con el pecado y dice, ¿puedo tocar? ¿No me he pasado la línea? Y piensa que se acercó un poquito
más, pero no se ha metido del todo, así piensa. ¿Pero sabe
qué? La línea está atrás, ya la dejó
atrás. Usted no se da cuenta, ya la
dejó atrás. Su mente le empieza a engañar, porque el pecado trabaja
para engañarle y Satanás lo tienta para que usted crea mentiras.
Y si usted deja el estándar de Dios, que es la palabra, y el
anhelo del creyente que es vivir para él y usted pone su mirada
en eso, que usted puede tomar riesgo, usted se pierde allí,
se pierde. Yo no sé si usted ha visto personas
que a veces pueden hablar solas por horas y horas y horas y horas
y horas y no paran. Esas personas, sus mentes no
tuvieron restricción por alguna razón. No tuvieron restricción
en sus pensamientos. Y dejaron los pensamientos nomás
fluir. Los dejaron, y los dejaron, y
los dejaron. Y llega a un punto de no regreso. La mente se pierde. La mente
es tan poderosa, pero la mente se pierde allá. Usted tiene que
guardarla. Es un instrumento que Dios le
dio. No provea, dice Pablo, no piense en proveer para la lujuria
de la carne, no lo deje que ni siquiera se haga un plan en usted
jamás. Algo que no coincide con lo que
el Señor dice, algo que no coincide con estar listo para encontrarse
con él, algo que no coincide para estar limpio, lavado, purificado,
para encontrarse y abrazar a su Señor. Tener el corazón limpio
es una necesidad imperante para el creyente, así que cuide lo
que usted ve, cuide lo que usted oye, cuide lo que usted lee.
Por eso Pablo dice que nos vistamos mejor de Cristo. La vida de Cristo,
¿cuál es? Agradar al Padre. ¿Cómo? Obedeciendo
todos sus propósitos. ¿Cómo? Conociéndolos. Jesucristo
creció en conocimiento y sabiduría, dice la palabra. ¿Conociendo
qué? La palabra del Padre, para obedecerlo en su humanidad. Y
esto nos lleva a Romanos 12, 1, donde todo comenzó. Pablo
dice, por tanto, hermanos, les ruego por la misericordia de
Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo y santo,
aceptable a Dios, que es el culto racional de ustedes. Y no se
adapten a este mundo, sino transformense mediante la renovación de su
mente para que verifiquen cuál es la voluntad de Dios, lo que
es bueno, aceptable y perfecto. Nos da esa lista de los dos capítulos
que hemos estudiado. y nos lleva a terminar aquí.
Consideremos el tiempo. Despertemos del sueño espiritual. El Señor está muy cerca. Muy
cerca, más de lo que usted cree. Muy cerca. ¿Cómo quiere usted
que el Señor le encuentre? Si Él viene hoy, ¿qué le va a
presentar usted a Él? Señor, mira, estos son mis discípulos.
Señor, mira, esto es lo que yo he hecho por ti. Usted no va
a perder su salvación, no se preocupe por eso. No estamos
hablando de eso. ¿Pero cómo se quiere presentar usted delante
de él? ¿Qué le va a decir? Señor, yo te he amado con todo
mi corazón. He fallado, pero allí sigo peleando,
luchando. Señor, yo he orado por tu venida.
Seguido oro por tu venida, Señor. Miro este mundo y la inmundicia
que noto alrededor mío. No menosprecio a las personas,
pero sí al mundo. Y digo Señor, ven pronto y mientras
ayúdame a alcanzar más de los que están allí. ¿Qué le va a
presentar Usted al Señor? ¿Qué le va a decir a Él cuando
se encuentre con Él cara a cara si Él viene hoy? Usted que no
está viviendo en santidad, que ciertamente no tiene pasión por
el Señor Jesucristo, Usted sabe. Usted que no le interesan las
escrituras, no ora. Obviamente eso no le hace salvo,
pero es una característica de quien ama al Señor. Están sus
pecados. Si el Señor viene hoy, ¿cómo
se va a encontrar con él? Solamente hay una respuesta como
juez. Al hombre le he dado morir una vez y después el juicio,
a ser su juez. Y créame, Dios como juez no pasa
por alto ni un solo pecado, ni un solo pensamiento que sea impuro.
Nada queda por fuera de lo que Dios ya conoce de usted, no hay
secretos para él. Perdón, hermanos. Considere el
llamado del Señor hoy. Es el día de la salvación para
usted. Usted no tiene que irse de este lugar igual. No tiene
que irse pensando que no sea hoy su último día aquí en la
tierra. Hoy puede ser. Hoy es el día de la salvación.
Y si usted está en Cristo, esté esperando el día. Viva como de
día. Haga a un lado sus pecados, haga
a un lado la negligencia en lo que usted ha estado siendo negligente,
en lo que usted sabe que el Señor espera de usted. Levántese, despiértese,
póngase de pie firme en el Señor, revístase de Cristo, deseche
las obras de las tinieblas, sepárese del mundo y viva para el Señor,
corra como para encontrarse con él viviendo en santidad. Vamos
a orar, ¿por qué no nos ponemos de pie? Si está bien con usted,
vamos a orar. Señor, gracias por este llamado
que encontramos en la Escritura. A despertar, Señor. Es nuestra
tendencia, me incluyo yo, Señor. Es nuestra tendencia a bajar
la guardia. Es nuestra tendencia a ocuparnos,
Señor, de lo cotidiano. Y es cierto, hay que atenderlo,
pero sin perder la perspectiva de para qué hacemos todo lo que
hacemos. Es para Ti, Señor, es para encontrarnos contigo. Ayúdanos
a invertir en lo que nos lleva a traer honor y gloria a Ti,
Señor. Ayúdanos a desechar, a hacer
a un lado completamente todo lo que nos ensucia la mente,
el corazón y nuestro caminar. Todo lo que nos puede apartar,
Señor, de gozar la comunión que nos ofreces contigo y con la
iglesia. ayúdanos a estimularnos señor
con mensajes como estos a llamarnos unos a otros a la pureza de la
santidad y ayudarnos juntos caminar así señor a levantarnos cuando
estamos caídos a fortalecernos cuando estamos débiles señor
Padre, oramos por quienes no están en Cristo. Y tu venida
es inminente, Señor. Puede ser hoy o puede ser la
muerte. No sabemos, Señor. Eso te pertenece
a ti. Oramos, Señor. Que tengas compasión
y misericordia de quienes no te conocen. Que les ayudes a
tener fe, Señor. Convicción de pecado para que
vengan a tus pies, Señor. Te lo pedimos, Dios mío, en nombre
de tu Hijo Jesucristo. Padre, oramos que tu venida sea
pronto Ven, Señor Jesús Ven por tu iglesia, Señor Ven por nosotros
y ayúdanos a estar preparados para encontrarnos contigo Ven,
Señor Jesús Amén
COMO VIVIR PREPARADOS PARA EL DÍA
Series Romanos
Esperando el Día vs. 11-12a
Viviendo como de Día vs. 12b-14
| Sermon ID | 11132375217518 |
| Duration | 1:09:46 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Romans 13:11-14 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.
