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Gracias y paz hermanos, estamos
meditando en el lugar santo y hay tres muebles, entonces hoy estaremos
viendo la mesa de los panes y el próximo día del señor, el candelero
y el altar de incienso, que no se debe confundir con el altar
de bronce, es diferente. Y vamos a ver la necesidad de
comida para mantener la vida. Nosotros sabemos que la Biblia
constantemente habla acerca de Usa pan para hablar de vida. Cuando Cristo dice que es el
pan de vida, está hablando de lo esencial para tener vida. El placer de comer también es
importante. El Señor no solamente nos ha
dado comida para sobrevivir, pero de todos los colores, de
todos los sabores, y es algo hermoso que el Señor da. También
el compartir la comida es una expresión de comunión. Siempre
donde hay una mesa, donde dos están sentados, te invito a comer
en mi casa, el fin no es comer, ¿verdad? Nunca se me olvida cuando
la primera vez que subí a la sierra y dijo, pues entre en
su pobre casa, pásale, y dijo, para mí era extraño porque nunca
lo he escuchado en mi vida, lo han escuchado ustedes mil veces,
dice, solamente son frijoles pero con
mucho amor y cuando lo dijo pues sí ¿No? Que lo importante no
es lo que vamos a comer lo importante es la convivencia la comunión
con los hermanos y eso es lo que vemos aquí en Éxodo capítulo
veinticinco por favor Dice la palabra de Dios así,
harás así mismo una mesa de madera de acacia, su longitud será de
dos codos y de un codo su anchura, su altura de codo y medio. y
la cubrirás de oro puro y le harás una cornisa de oro alrededor. Le harás también una moldura
alrededor de un palmo menor de anchura y harás la moldura a
una cornisa de oro alrededor. Y le harás cuatro anillos de
oro, los cuales pondrás en las cuatro esquinas que corresponden
a sus cuatro patas. Los anillos estarán debajo de
la moldura. para lugares de las varas para
llevar la mesa. Harás las varas de madera de
acacia y las cubrirás de oro, y con ellas será llevada la mesa. Harás también sus platos, sus
cucharas, sus cubiertas, sus tazones, con que se libará. De oro fino los harás, y pondrás
sobre la mesa el pan de la proposición. delante de mí continuamente. Que Dios bendiga su palabra. Entonces, primeramente vemos
su lugar, su material, sus nombres, su pan, sus partes, y sus restricciones. Habrá aplicación para la cena
del Señor al entrar desde el oriente, pasamos por la puerta,
el primer velo, La puerta del atrio, llegas primeramente al
altar del holocausto, conocido también como altar de bronce.
Después pasas la fuente donde los sacerdotes lavaban sus manos
para poder entrar en el tabernáculo. Al entrar en el tabernáculo,
lo primero que veían en su lado derecho, que es el norte, Vean
la mesa de los panes, dos codos de largo, un codo de ancho y
codo y medio de alto también. Entonces, su material es de madera
de acacia, pero la diferencia aquí es que ahora vemos que ya
nada tiene bronce. Afuera del tabernáculo, todo
es de bronce. pero adentro del tabernáculo
ya todo es cubierto de oro. Esa es la diferencia. Entonces,
la madera cortada nos recuerda lo que dice Isaías 53, 8, por
cárcel y por juicio fue quitado Y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra
de los vivientes. Por la rebelión de mi pueblo,
fue herido. Ese es Cristo. Cristo, tomando
forma de siervo, también tomó la semejanza de hombre. y él
fue obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Él dio su vida,
así como se corta los árboles para hacer este mueble, también
Cristo, pero también está cubierta de oro porque nos habla de la
deidad de Cristo. La mesa de los panes tiene diferentes
nombres, pan de la presencia, que habla de la misma presencia
de Dios, que él está presente ahí en la mesa para tener comunión
con los sacerdotes. Ellos llegaban, no se sentaban
porque no había sillas. Nunca menciona sillas ni en el
tabernáculo ni en el templo. La única vez que se menciona
silla es en conexión con el sumo sacerdote Elí, el hombre gordísimo,
sobrepeso, un hombre que no era fiel al Señor y lo vemos sentado
en el tabernáculo. En el tabernáculo nadie debe
estar sentado, no hay sillas. Ellos estaban de pie alrededor
los sacerdotes. ¿Y qué hacían de pie? Comían
en la presencia de Dios, por eso decían pan de la presencia.
Disfrutaban tener comunión con su Señor. También se llama pan
continuo. Porque siempre que se comía los
panes, se reemplazaba con más pan. No se acaba. No es algo que dice, ¿sabes qué? Pues ya, ya no hubo pan hoy,
perdóname, pues ya se acabó. No, siempre había pan continuo. No hay algo más hermoso que un
hermano, un creyente, una hija de Dios que está ahí en dulce
comunión con su señor. Se nota en su vida, en sus palabras,
en su confianza, su carácter cambia completamente. Y eso es lo que más teme el diablo. Eso es lo que más causa ruido
con los demonios. Un creyente en comunión con su
Señor. permaneciendo en la vida, en
oración y disfrutando la presencia de su señor. Debemos recordar
a David. David estaba en el desierto,
huyendo de Saúl. Saúl lo quería matar y él huyendo. Llegó y primero de Samuel veintiuno
cuatro. Cuando le pregunta tienes pan,
Y el sumo sacerdote le dice, solamente tengo el pan sagrado,
hermanos, el pan sagrado. Ustedes conocen bien que nosotros
creemos firmemente, firmemente en la palabra de Dios y realmente
lo que tenemos que entender es que cada vez su pan era muy sagrado
no era para cualquiera cualquier persona y así le dijo a David
solamente tengo pan sagrado hermanos cuando celebramos la cena del
señor estamos conscientes que son símbolos pero no deja de
ser sagrado no deja de ser algo santo lo que hacemos cuando estamos partiendo el pan, moliendo y
haciendo en memoria del Señor Jesucristo. Es algo que siempre
debemos buscar que lo hagamos con mucho amor y adoración. También se llama panes de la
proposición. Este verbo viene de la palabra
proponer. En inglés es interesante, lo
llamamos showbread, como que pan que muestra algo, ¿no? Y este pan de proposición habla
de que Dios ponía pan y estaba proponiendo, estaba mostrando
su voluntad, estaba mostrando sus propósitos, lo que él quiere
hacer. ¿Y qué quiere? Quiere estar en
comunión con su pueblo. Quiere estar, quiere que su pueblo
esté cercano a él, permaneciendo en el Señor. También no es solamente
el Antiguo Testamento que menciona este término. Hebreos 9, 2, mira
lo que comenta aquí acerca de las figuras. También menciona
en Hebreos 9, 2, menciona este mismo nombre. De todos los nombres que pudo
haber escogido, sobresale el término de pan de proposición. Dice, porque el tabernáculo estaba
dispuesto así en la primera parte, llamada lugar santo, estaba el
candelabro, la mesa y los panes de la proposición. Y eso es algo muy importante,
que entendamos los propósitos de Dios en el pan. También vemos
que Dios mandó que los panes deberían estar en dos hileras.
Seis panes en cada hilera porque representa los doce tribus de
Israel. Están sobre la mesa. y estos
dos hileras con seis panes en cada hilera, pues de nuevo era
lo que hablaba acerca que representaba la unión del pueblo de Dios. Hay dos significados del pan
que vemos aquí y primeramente Hay dos panes que sobresalen
en el Antiguo Testamento. Primeramente, los panes sin levadura
que están en la Pascua. Cuando ellos comían la Pascua,
ellos tenían que comer panes sin levadura. Y Cristo dijo,
esto es mi cuerpo. Él estaba diciendo que esto simbolizaba
y hablaba de su sacrificio en la cruz por nuestros pecados.
Pero también aquí, no solamente el pan nos habla de Cristo, sino
también el pan nos habla del pueblo de Dios. Y vamos a ver
por qué en unos momentos. Pero habla de unión y comunión. La mesa tenía diferentes partes. Números 4-7 dice, sobre la mesa
de la proposición, extenderán un paño azul, había una tela
de azul que se ponía y pondrán sobre ella los escudillas, las
cucharas, las copas y los tazones para libar. ¿Qué es eso? No dice librar,
es libar, es para libación, se llenaban con vino que se tomaba
el vino y se derramaba sobre el sacrificio. Eso lo vamos a
ver en un momento, por favor. Pero en la mesa, cuando lo construyeron,
había una moldura. ¿Para qué sirve la moldura? No
es algo solamente de adorno. Esta moldura era de seguridad,
pues, para mantener los panes sobre la mesa, que no se vaya
a caer. Había una protección. También
Dios en su gracia da seguridad a su pueblo. Hay confianza, hay
seguridad en Cristo. También dice que hay que ponerle
una cornisa. Cornisa es la palabra corona.
Tenía su corona, su adorno, y esto también nos habla acerca de la
obra de Cristo, dice Hebreos 2. que Cristo fue no solamente
resucitado, sino coronado con gloria. Y también los anillos
que nos habla de que su medio de transporte para moverlo para
que así puede ir siempre con el pueblo de Dios. Entonces dice
el verso 29, harás también sus platos, sus cucharas, sus cubiertas
y sus tazones con que se librará de oro fino los harás. Los platos era para poner el
incienso. Esta parte es muy importante
porque dice la palabra de Dios que la harina tenía que ser cernida,
era algo pura, no tenía defectos, era algo puro y también se puede
tomar cuando era cernida su harina pues está libre de todo tipo
de imperfecciones y así fue Cristo cuando él ofreció a sí mismo
al padre en la cruz dice la palabra de Dios eso esto que él ofreció
a sí mismo sin mancha delante de Dios. Cristo en su vida, se
puede decir que el padre lo puso a prueba, examinó todo su vida,
sus palabras, sus acciones, cada paso que él tomó, se examinó
a detalle y Cristo era completamente santo y puro en todo lo que hizo. Cristo es el incienso. porque
su vida era de olor grato. También los tazones que se llenaba
con el vino que era para libación, dice Filipenses 2, 17, es Pablo
hablando acerca de su vida, pero también aplica mucho más a Cristo. Pero Pablo dijo, y aunque sea
derramado en libación sobre el sacrificio. ¿El sacrificio quién
es? Es Cristo. Él es el Cordero de
Dios que se ofrendó, se sacrificó por nosotros. Y Pablo dijo, yo
me siento como el vino que es derramado sobre el sacrificio. El sacrificio es Cristo. Y él
dice, pero yo quiero que mi vida sea como este tazón lleno de
vino, y dice, señor, derrama mi vida sobre el sacrificio que
es Cristo. Como Cristo amó a la iglesia
y se entregó por ella, dice, señor, también yo derramo mi
vida como ese tazón de vino. Señor, toma mi vida. ¿Y cómo
podemos decir, Pablo, yo también quiero hacer eso? Si queremos
hacer ese vino derramada, esos tazones de libación, ¿cómo lo
podemos hacer? Mira lo que dice Filipenses 2,
17. Aunque sea derramado en libación
sobre el sacrificio y servicio de su fe. Me gozo y regocijo
con todos ustedes. Si quiere que su vida sea un
tazón de vino derramado sobre el sacrificio, solamente hay
que hacer una cosa, buscar la edificación de la iglesia, buscar
a los hermanos para servir su fe, buscar animarlos, darles
palabras de aliento cuando es necesario, reprenderlos y exhortarlos
con el fin de que el cuerpo sea sano. de que estemos bien delante
de dios porque queremos ver el cuerpo de cristo andando en pos
de su salvador y dice el señor la santidad conviene a tu casa
entonces es bueno que nosotros seamos derramados como lo dijo
el apóstol pablo también entonces Dice en Éxodo 25, 30, y pondrá
sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente. Nunca iba a faltar pan. Los sacerdotes
se reunían todos alrededor y ellos podían llegar a comer. Era comida
para los sacerdotes. Dice, los cuales lo comerán en
el lugar santo. Hermanos, todos los días la razón
por qué enfatizamos los devocionales no es para poner carga sobre
ustedes. No es para que, ah, pues ustedes
son, yo soy mejor y a ver, tú lo hiciste y no es así algo mecánica. Es lo que nos revelan las escrituras. que es el gran, no solamente
privilegio, pero es nuestro deber de ver solos con nuestra familia
y también con la iglesia del Señor comer el pan que es Cristo
en la presencia de Dios. Mira lo que dice Otra vez, dice que es flor de
harina. ¿Por qué flor? Flor de harina
es harina cernida, harina completamente sin defectos. El incienso es
la gloria de Cristo, su obediencia al Señor. Y Jesucristo mismo
dijo que Él es el pan. En Juan 6, 31, nuestros padres
comieron el maná en el desierto, y como está escrito, pan del
cielo les dio a comer. Jesús les dijo, de cierto, de
cierto, les digo, no les dio a Moisés el pan del cielo, mas
mi padre les da el verdadero pan del cielo, porque el pan
de Dios es aquel que descendió del cielo y da su vida al mundo. Y le dijeron, Señor, danos siempre
este pan. de vida. Jesús les dijo, yo soy,
el pan de vida, el que a mí viene, nunca tendrá hambre, y el que
en mí cree, no tendrá sed, jamás. Ellos tenían el gran privilegio
de recoger pan, el manán, el desierto, todos los días. No
se podía guardar para el ya empezó a pudrir. Entonces también, hermanos, yo
sé que es fácil creer, ah, pues ya tengo muchos años en el Señor,
ya conozco la Biblia mucho, no, el pan es para cada día, hermanos. Tenemos que, por más tiempo que
conocemos al Señor, por más conocimiento que podemos haber adquirido a
través de los años, hermanos, mañana usted tiene que comer
de nuevo para el esfuerzo para el día de mañana. No podemos
confiar en lo que hemos Leído en el pasado, necesitamos este
pan. Dice, en cuanto a la cornisa,
en Hebreos 2, 9, pero vemos a aquel, este es el bendito Señor Jesucristo,
que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, ¿cómo lo
vemos? coronado de gloria y de honra,
por eso se llevaba esa cornisa, a causa del padecimiento de la
muerte, que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos. Es Cristo que da su cuerpo, su
pan, porque lo dio para dar vida a los muertos, y dice que por
la gracia de Dios, gustase la muerte por todos. Y qué hermoso es saber que somos
contados dentro de ellos. La moldura otra vez habla de
Cristo como rey. Esa seguridad, los anillos. Se
llevaba esta mesa a donde quiera que iba el pueblo. Se iba con
ellos, no se quedaba atrás. Ustedes tal vez ya han escuchado
acerca de Mefiboset. Mefiboset, para recordarles de
algo muy importante, es el hijo de la familia que eran enemigos
de David, de la familia de Saúl, de Jonathan, Y ahí este hijo,
Cristo quiso, perdón, David y el Señor, quiso mostrar misericordia
a Mefiboset. Y al mostrar misericordia a él,
le invitó a sentar a la mesa para comer pan con el rey. ¿Y
cómo responde? ¿Cómo puedo yo? siendo un perro
muerto, ¿Qué hago yo aquí comiendo en la mesa de rey David? Y hermanos, yo estoy seguro que
los que hemos conocido la gracia de Dios, podemos decir lo mismo
de nosotros, podemos identificar con decir también yo era de la
familia enemiga del mundo Cristo viene a juzgar al Podemos pensar en David otra
vez, ahí en 1 Samuel capítulo 21. Capítulo 21, cuando él huía
de Saúl, ya estaba cansado. Hermanos, yo sé que pasamos por
tribulación, por pruebas, por dificultad, pasamos por muchas
cosas. Pero a veces no podemos comparar
con lo que sufrieron muchos en las escrituras. Nada más piensa
en David. Siendo el verdadero rey, está
como un preso ahí andando por el desierto. ¿Qué necesitaba
allá afuera en el desierto? ¿Qué buscaba? Tenía hambre y
quería pan. Y había pan sagrado. para David. Y por eso es tan importante que
vemos que había anillos, había varas para transportarlo. Lo
que estoy diciendo es, es que no importa que tan difícil sea
su situación, Cristo que dio su vida por ti es suficiente.
aunque tu padre y tu madre te abandonara, dice el Señor, me
recogerá. Él es suficiente, no importa
qué es lo que estamos pasando, tenemos que creer que el pan
que Dios da, esa comunión, es mejor que cualquier persona que
nos abandone. Con razón David dijo, Aderezas
mes adelante de mí en presencia de mis angustiadores. Salmo 23, 5. Él sabía lo que
era encontrar pan en el desierto. Y por eso añadió eso al Salmo
23 tan famoso. Pero podemos pensar en Lázaro,
Lázaro que estuvo muerto. Como nosotros estábamos muertos
en nuestros delitos y pecados, en Lázaro, que Cristo dio una
orden, suéltalo y déjalo ir libre. Ese mandamiento que Cristo dio
a los suyos de dar libertad a Lázaro, hay un sermón Pero cuando llegamos,
ese es Juan capítulo once, cuando llegamos a Juan capítulo doce,
encontramos a Lázaro sentado en una mesa. ¿Y qué hace? Come
con Cristo. ¿Qué mensaje hay para nosotros?
Que si estamos muertos y Cristo es el que nos resucita y nos
da vida, Si hemos muerto con Cristo, si hemos sido sepultados
con Cristo, si tenemos vida nueva en Él, ¿qué debemos hacer? Sentar
a la mesa con Cristo en dulce comunión, disfrutando su presencia
como María que estaba a los pies de Cristo. ¡Qué privilegio tenemos,
hermanos! que no debemos, debemos aprovechar
estas oportunidades. Lázaro nos habla de esa comunión
cercana con Cristo, pero me gustaría también hablar de la mesa de
los panes y compararlo con la cena del Señor, hermanos. Mateo
veintiséis veintiséis dice y mientras comían, tomó Jesús el pan y bendijo,
lo partió y dijo a sus discípulos, tomad, comed, esto es mi cuerpo. Yo no tengo dudas de que el pan
simboliza el cuerpo de Cristo. Pero lo que pocos saben. Es que
el pan también simboliza no solamente el cuerpo físico del Señor, sino
el cuerpo del Señor que es la Iglesia. Mira lo que dice 1 Corintios
10, 14. Por tanto, amados míos, huyen
de la idolatría. Como a sensatos les hablo, juzguen
ustedes lo que digo. La copa de bendición que bendecimos
no es la comunión de la sangre de Cristo, Ojo con esto, el pan
que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo? Claro que
sí. Mira lo que dice después, diecisiete,
siendo uno solo el pan, nosotros con ser muchos, así, la iglesia
somos muchos en todo el mundo, pero también la iglesia en todo
el mundo, los creyentes somos, Un solo pan. Mira lo que dice. Dice, siendo uno solo el pan,
nosotros con ser muchos somos un cuerpo, pues todos participamos
de aquel mismo pan. Miren a Israel según la carne. Los que comen los sacrificios
no son participantes del atar. ¿Qué digo? Pues que el ídolo
es algo o que sea algo lo que se sacrifica a los ídolos. Antes
digo que lo que los gentiles sacrifican a los demonios los
sacrifican y no a Dios. Y no quiero que ustedes hagan
partícipes con los demonios. No pueden beber la copa del Señor
y la copa de los demonios. No pueden participar de la mesa
del Señor y de la mesa de los demonios. ¿O provocaremos celos
al Señor? ¿Somos más fuertes que él? Y
la respuesta es claro que no. Hermanos, no podemos como creyentes. amar y adorar a dos señores,
ni a dos amos. El señor pide lealtad. Él es un dios celoso, no es algo
que solamente de éxodo veinte, sigue siendo un dios celoso,
y no podemos coquetear con el mundo y andar en doble vida y
llegar a la iglesia y participar de la cena, Porque eso provoca al Señor a
celos. Mira lo que dice, por favor,
Levítico 22. Este es muy importante porque
también tiene que ver con las restricciones de la mesa. Personas preguntan continuamente,
Hermano, ¿quién puede participar de la Cena del Señor y quién
no? Y hermanos, tenemos que ser responsables. ¿A qué me refiero con eso? Me
refiero que si usted va a invitar a una persona a venir a la Cena
del Señor, por favor, hablen con ellos. Hablen con ellos acerca
de qué se trata la Cena del Señor. Diles si pueden participar o
no pueden. Porque lo que pasa muchas veces
es que esperan que nosotros les digamos. Pero como vienen de
visita, llegan tarde. Y ni hay tiempo. Y es difícil
que con un minuto antes de la cena que estemos explicando. Si usted invita a una persona
Es importante que le explica de qué se trata la sala del Señor,
quién puede participar y quién no. Entonces, aquí hay unas indicaciones
que nos va a ayudar mucho para saber quién puede y quién no.
Levítico 22, verso 10, dice así, ningún extraño comerá
cosa sagrada. El huésped del sacerdote Y el
jornalero, no comerán cosas sagradas. Ahora, ¿a qué se refiere con
el extraño? Esta persona es una referencia
a los gentiles que no conocen a Dios. La Biblia dice que éramos
extraños, éramos extranjeros, éramos. Pero este mandamiento
nos explica que ningún inconverso, claro que no puede participar
de la cena del Señor. Tienen que haber sido, haber
nacido de nuevo. También dice ningún huésped del
sacerdote, porque para poder comer ya tienes que ser hijo
de Dios, sacerdocio del sacerdote del Señor. Entonces, no por ser
mi invitado, no por ser mi huésped, ya usted puede participar, ¿no? Tiene que ser convertido, parte
del sacerdocio santo del Señor. Uno que es invitado, pero no
convertido, no puede participar. También dice que el jornalero
no puede. ¿Quién es el jornalero? Pues
es uno que llega a tu casa y está ahí porque busca un sueldo. Él trabaja, recibe su pago, pero
eso espiritualmente nos habla de que no podemos participar
por obras. No es que yo pago o yo trabajo
y ya puedo participar. No, no es por obras. Tenemos
que ser salvos por gracia, por medio de la fe, para poder participar. Ninguna otra persona puede participar. Pero hay una advertencia muy,
muy importante, hermanos, para el pueblo de Dios. Tampoco el
sacerdote inmundo puede participar. Mira lo que dice Levítico 22,
4 y 6. Dice, cualquier varón de la descendencia
de Arón que fuera leproso o padeciera flujo, no comerá de las cosas
sagradas hasta que esté limpio. Lo he comentado antes y es muy
importante, somos responsables delante del Señor aquí no hay
policía para investigar si usted ah es digno para tomar las en
el señor o no no se hace un examen para preguntar a ver cómo viviste
en esta semana ah pues lo deberían hacer no ¿Por qué? ¿Qué dice Examínense cada uno a sí mismo. Pruébese a sí mismo. Cada uno es responsable de que
si participan, claro, que si son creyentes al Señor o no. Y hay unos momentos cuando es
obvio cuando una persona está en disciplina porque dice que
no pueden participar cuando todavía están en inmundicia. Tiene que pasar un tiempo. Dice que puede volver a participar
cuando esté limpio. También dice, no comerá de las
cosas sagradas antes de que haya lavado su cuerpo con agua. Y este claramente está hablando
de la palabra de Dios. Cristo también dijo que Si tenemos
problemas con nuestro hermano, si hay pecado entre los dos y
no están reconciliados, deja tu ofrenda ahí y vuélvete después. Si nosotros andamos en doble
vida, si andamos en pecado, no debe participar. Pero quiero
advertirles de algo, porque personas han ocupado esta enseñanza y
incluso han ocupado los hermanos como pretexto para seguir pecando,
porque somos muchos que hemos enseñado esto. Les voy a dar
un ejemplo muy claro de cómo personas ocupan esta enseñanza
para seguir pecando. Entonces, se visitó una casa,
¿les digo con nombres o sin nombres? Sin nombres. hermano, he notado que no está
participando de la cena del señor. No, pues no. Y la hermana dice,
yo tampoco, hermano. ¿Por qué? Es que estamos peleando. Bueno, pero no ha participado
en dos meses. Ah, pues, estamos peleando dos
meses. entonces Cristo lo que nos enseña
ahí en primera Corintios once el apóstol Pablo el señor nos
enseña que tenemos que dejar todo lo demás deja tu ofrenda
deja todo y dice reconcíliate con tu hermano y vuelve Un ejemplo, ¿no? Si por alguna
razón llega a los gritos domingo en la mañana por cualquier razón
y ya se están ofendiendo. Escuchen, eso pasa a las 8 de
la mañana. Hay gritos y se ofenden. ¿Pueden
participar a las 10? A ver, Chucho, por favor, diles.
Chucho es el único que contestó. El hermano dijo que sí y estoy
de acuerdo. ¿Por qué? Porque a las ocho y
cinco ya se están pidiendo perdón, ya se están reconciliando, pero
la razón por la cual personas no participan es porque no quieren
reconciliarse, no quieren humillarse, no quieren cambiar, quieren seguir
duros y llegan acá y dicen, es que no puedo participar. No,
hay que arrepentirse, hay que humillarse y hay que venir, aunque
hace dos horas. ¿Se dijeron de cosas? Pueden
participar porque han ido con Cristo, se han arrepentido, se
han confesado, porque y eso demuestra que la ofrenda de Cristo es real.
Que es que que en verdad Dios su vida por nosotros y el perdón
es real. Y aunque de una manera práctica
no somos dignos en base de nuestras acciones, sí somos dignos porque
hemos confiado en la obra de Cristo que nos santifica. Así ninguno está aquí participando
bajo su mérito, ninguno. Estamos aquí porque realmente
confiamos que la obra de Cristo es suficiente. Entonces, hermanos,
no tienen por qué seguir alejados, no tienen por qué seguir diciendo,
no voy a participar, porque Cristo ya hizo todo para que pueda llegar
en su presencia y comer. Ya hizo todo. Entonces, si se
mantiene lejos. ¿Por qué no participa? Es que
yo hice esto. Por eso Cristo murió. Por eso
dio su vida. Es que estoy peleando con mi
esposa. Por eso Cristo murió. Dejen de pelearse, humíllense
y sigan al Señor. Por eso Cristo murió. para que
podamos estar en su presencia. Y comer el pan. El pan de la presencia. Y adorarlo en espíritu en verdad,
porque Cristo da vida a su iglesia.
El lugar santo: mesa de los panes
Series Exodo
la mesa de los panes
| Sermon ID | 10824157194667 |
| Duration | 43:12 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Exodus 38 |
| Language | Spanish |
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