00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Seguimos, hermanos, en el libro
de Éxodo, y estamos viendo en Éxodo 27, 1 al 8, el altar de
bronce y el bosquejo. Podemos ver su posición, dónde
se encontraba su patrón. ¿Y qué es la patrón? Pues madera de acacia, bronce,
su tamaño, su altura, los cuernos, las ofrendas, los utensilios,
un enrejado y también los anillos con sus varas que están al final.
Acabo de comentar hace poco que es imposible entrar en este lugar
sin sacrificio. Si usted piensa que va a entrar
al reino de los cielos con por sus obras, por sus méritos, por
otro mediador que no sea el Señor Jesús, es imposible. Todos entraban
con su sacrificio, todos entraban con su oveja, con su becerro,
y era la única manera. Y honestamente, ellos mismos
tenían que llegar ante el altar, Ellos no podían hacer nada sobre
el altar, eso no les pertenecía. Solamente les tocaba hacer una
sola cosa. Llegar ante el altar y degollar
su sacrificio. Imagínense ese sacrificio ya
degollándolo. La cantidad, así cuando yo les
muestro los dibujos, Honestamente, todos van a decir, wow, qué hermoso,
pero hermanos, así no se veía. Era algo sangrienta. Al degollar
su sacrificio, la sangre, la palabra derramaba. No es suficiente
porque se imagina el impulso, la fuerza con que Yo sé que en México les gusta
ocupar la palabra chorreaba, pero yo no puedo ocupar esa palabra
para… Brotaba así con fuerza. ¿Se imaginan un becerro? Era
algo que de veras fue completamente sangrienta. Y al hacer eso, ellos
se daban cuenta, esta ofrenda que yo traigo, Hebreos nos dice claramente que
no quitaba sangre, no pudo quitar la sangre, era imposible. Pero
de una manera simbólicamente apuntaba a Cristo y expiaba,
que significa cubría, de una forma temporal hasta la venida
de nuestro bendito Señor. No se parecía a esto, tal vez
en el principio, antes de su primer sacrificio, pero sí, es
importante cuando nosotros, ellos se daban cuenta cuando el animal
pateaba, perdía sus fuerzas, la reacción tan drástica del
animal, se daban cuenta, está muriendo en mi lugar, en vez
del pecador, y cuánto más nosotros, hermanos, que debemos pensar
en todo lo que hizo Cristo, el justo por los injustos, muriendo
en vez del pecador. Bendito sea nuestro Redentor,
el Señor Jesús. Ahí uno entraba, ahí por la puerta
del atrio, y lo primero que encontraban Era el altar de bronce. Además,
quiero comentar, ya no podían tomar ni un pie más adelante. Eso era zona exclusiva. para los sacerdotes. Y gracias
a Dios porque nos ha hecho un reino de sacerdotes y veremos
lecciones en ocho días acerca de esto. Entonces aquí vemos
su posición entre la puerta del atrio y el tabernáculo, el lugar
santo, el lugar santísimo, y todo lo que es afuera es de Eso es lo que vemos aquí en esta
parte. Entonces, el altar del holocausto
era de madera de acacia con cubierta de bronce, lo que ya
vimos. Era cinco codos de largo, cinco
codos de ancho, o sea, cuadrado, tres codos. ¿Y qué podemos aprender
acerca de esto? Primeramente, la madera de acacia,
como toda madera. Aquí vivimos en una zona pues
que es llena de árboles y mucha venta de muebles de madera. Y
algo que es muy importante es que para que podemos hacer cualquier
mueble, se toma ese árbol vivo, y se tiene que cortar. ¿Qué dice
Isaías capítulo 53? Que nuestro Señor Jesús, nuestro
Salvador, dice que fue cortado, su vida fue cortada entre los
vivientes, así como un árbol que se corta para hacer un mueble,
así el Señor dio su vida también. También la Septuaginta, que es
la traducción griega del Antiguo Testamento, no ponen ahí madera
de acacia, ellos ponen madera no corruptible. Porque lo importante
es algo que no se corrompe, no se apolilla fácilmente, como
mucho de lo que conseguimos hoy. Algo resistente, ¿por qué? Porque
dice la Palabra de Dios en Hechos 2, 31, Y 32, ni su carne vio
corrupción. A este Jesús resucitó Dios, de
lo cual todos nosotros somos testigos. No vio corrupción. Y nos gozamos en que el Señor
Jesús resucitó. ¿Y por qué Él vive? Nosotros
también tenemos vida, gloria a su nombre. El bronce es lo
que mencioné antes, siempre está en conexión y relacionado con
el fuego, algo que ha pasado por el juicio y cuando Cristo
llegó a Gólgota y llegó a la cruz en los momentos de oscuridad,
el padre descendió y juzgó a su propio hijo. Dice la palabra
que Cristo mismo en Salmo veintidós que él fue desemparado él fue
desemparado para que nosotros podemos estar unidos en comunión
con Dios y el fuego cayó sobre Cristo el juicio de Dios y como
salió Cristo en Apocalipsis uno con sus pies dice Cristo brillando, porque su gloria,
Él resucitó después de morir por nosotros. Era una solemne
vista de muerte, de sangre, y sobre el altar instrumentos de muerte. Ya la mayoría de ustedes han
escuchado suficiente para saber que hay una práctica en las iglesias
modernas que me molesta mucho. ¿Por qué te molesta mucho eso?
Pues yo no veo la gran cosa. En muchas iglesias modernas hablan
mucho de ven adelante, ven al altar, preséntate al altar. Hermanos, el altar es Cristo. Así no hay un altar que nosotros
podemos aquí adelante que sea mágica, que sea, que puede perdonar. Y en algunos dicen, a ver, ¿cuándo
fuiste salvo? ¿Cuándo pasaste al altar? Y ellos
están diciendo, ¿cuándo pasa? Como si esto pueda ser algo.
A quien tenemos que llegar para ser salvo es Cristo. Él es nuestro
altar. Ahí está muerte, la sangre, instrumentos
de muerte. y era completamente cuadrado. Ahora, cuando yo pienso en este
aspecto cuadrado, es que un lado no es más que otro. Todos sus
lados son completos. Y cuando yo pienso de los cuatro
lados de la muerte de Cristo, yo pienso en su redención, en
su reconciliación, en su sustitución, en su propiciación. Entonces, redención, aunque haya
tres palabras griegas en sí, se relacionan con lo mismo. Un pago hecho por el Señor Jesús
para asegurar la libertad de un esclavo. Esos esclavos éramos
nosotros, si has nacido de nuevo. Si has nacido de nuevo, usted
era esclavo del pecado. Si no ha nacido de nuevo, sigue
esclavizado su pecado. Por eso no cambia. Usted tiene
buenas intenciones de cambiar. Dice, ahora sí voy a echar ganas. Y usted no cambia, sigue igual.
Su vida sigue empeorando. Su familia se sigue destruyendo. Y no hay mejoría, ¿por qué? Porque
no has entregado tu vida al Señor. No has sido nacido de un abuelo,
pero cuando Cristo redime, ¿sabes lo que Él hace? Él hace el pago
por su sangre preciosa y Él da libertad a los esclavos. Cristo dijo, el que peca pues
esclavo del pecado es. Y Cristo da libertad. Él rompe
las cadenas del pecado y Él da libertad. Y ese es un aspecto
de lo que Cristo hizo en la cruz. Él nos redimió. También la reconciliación
esto conlleva y implica que estamos alejados de Dios. Estábamos separados
de Dios como aquellos que estaban afuera viendo la cortina todo
blanco, separados y mirando hacia afuera, dándose cuenta que todavía
no son parte del pueblo de Dios. Pero Cristo, el velo del templo
fue rasgado, ¿para qué? Para que podamos estar reconciliados
con Dios, unidos. su novia del cordero, su pueblo
y él, nuestro Dios. También sustitución. Ahí en Gólgota
podemos decir que cuando ellos ofrecían sus sacrificios, estos
animales, ellos se daban cuenta, eso debería ser yo. Yo debo sufrir,
yo debo morir. Yo debo ir a una condenación
eterna, pero Cristo, con un solo sacrificio, santificó a su pueblo. Esa es la grandeza de su obra,
y él cumplió la sustitución, el justo por los injustos. Propiciación. Esta palabra es
un poco más difícil para otros, pero significa esto. que Cristo
hizo el pago para aplacar, para apaciguar la ira de Dios. La
palabra de Dios es muy claro que el que no tiene el Hijo,
la ira de Dios está sobre él. No hay paz para el impío. Él tarde o temprano tendrá que
venir cara a cara con su creador. Por eso la palabra dice prepárate
para venir al encuentro de tu Dios porque no habrá paz para
el impío. ¿Y qué hizo Cristo por su pueblo?
Él hizo la obra de propiciación, quitando la ira, quitando el
enojo, y ya para que podamos tener paz para con Dios, estar
reconciliados, estar unidos, Y esos son los cuatro aspectos,
brevemente explicado acerca de la obra de Cristo en la cruz. Con razón dice en 1 Juan 2, 2,
si alguno viere pecado, tenemos abogado para con el Padre. Y
dice que él es la propiciación, no solo de nuestros pecados,
sino de los de todo el mundo, creyentes en Israel, creyentes
en Estados Unidos, creyentes en Japón y todas las naciones
porque Cristo es el hijo de Abraham y en él fueron benditas todas
las familias de la tierra. Personas en todo el mundo salvos
gracias a él. También era de tres codos. No
llega ni siquiera a metro y medio. ¿Por qué? Es accesible. Ahí podemos llegar para poner
el altar. No es así tan alto que uno no
puede poner su sacrificio. Debemos llegar arrepentidos,
creyendo y creer que Jesucristo dio su vida por los pecadores. Y esto es algo muy hermoso. El altar de bronce es de madera
de acacia. El altar es cuadrado, subcubierta
de bronce. Y las cuatro esquinas tenían
cuatro cuernos. ¿Qué significa estos cuatro cuernos? Vamos a ver rápidamente el primer
libro de Reyes 1.50. En la casa acabamos, apenas terminamos
primer libro de Reyes. Fue de mucha, mucha bendición. Muchos detalles que se me habían
olvidado. Es importante repasar constantemente. Primer libro de los Reyes, capítulo
uno, verso cincuenta. Los cuernos, en hebreo la palabra
cuerno significa poder. Y aquí en el capítulo uno, verso
cincuenta, dice así. Más adonías temiendo de la presencia
de Salomón se levantó y se fue y se hació de los cuernos, ¿de
qué? Del altar. ¿De qué altar? Pues
de bronce. Entonces fue y lo tomó. ¿Por qué? ¿Qué temía? temía la
ira del rey verdadero. Este Adonías era un usurpador
del reino. Los pecadores también, ¿qué dicen
ellos? Yo no quiero que Cristo reina
mi vida. Yo mando mi propia vida. A mí nadie me dice cómo yo lo
voy a vivir y así. Eso es lo que hizo. Aquí en el
verso 50, Adonías. Él dijo, yo soy el rey, yo soy
el rey. Y cuando el verdadero rey llegó,
que en este caso era Salomón, él fue corriendo por su vida.
¿Y qué tomó? Los cuernos. ¿Qué buscaba? Misericordia. Los cuernos eran
rociados con sangre. y nos habla del poder de Dios
para tener misericordia de los pecadores. Es un refugio para
el pecador. Solamente que debamos tener mucho
cuidado de algo. ¿Y de qué vamos a tener cuidado? Que algunos han tratado de asirse
de los cuernos y los quitaron a la fuerza. ¿Por qué? Porque
eran falsos. que buscaban el perdón, pero
no buscaban cambiar. Y así fue. De los falsos aquí en el capítulo
2 vuelven a tomar. Y dice no, pues jálalo de los
de los pies y quítalo de ahí, porque. Nada más lo hace exteriormente,
busca perdón, pero no busca que Cristo sea el Señor de su vida.
También algo muy hermoso es lo que nos enseña Salmos 118. Muchos
pensamos que esto fue lo que cantó Cristo. Ahí históricamente
los judíos cantaban mucho Salmos 118 en la Pascua. ¿Y qué dice
aquí en el verso 27? Jehová es Dios y nos ha dado
luz. ¿Y dice? Atar víctimas, ¿con
qué? Con cuerdas a los cuernos del
altar. O sea, se imagina la fuerza de
un becerro y si lo degollas, pues se puede ir corriendo. Pero
lo ataban, lo ataban ahí con cuerdas a los cuernos. ¿Para qué? Para que no escape.
Pero hermanos, ¿saben qué? Cristo, cuando Él derramó su
sangre por nosotros, cuando Él dio su vida, no eran necesarias
cuerdas de hilo, cuerdas de cualquier material resistente. Sus cuerdas
eran cuerdas de amor. Eso fue lo que lo mantuvo ahí.
Él dijo, nadie me quita la vida. sino yo mismo lo pongo. Bendito sea el Señor. Entonces, las ofrendas importantes
ahí en el altar de bronce eran las ofrendas encendidas. También
hay las ofrendas elevadas, las que
se Se mecían las ofrendas mecidas y se mecían al Señor, pero estas
son las ofrendas encendidas que iban sobre el altar. Holocaustos
era completamente consumido. ofrendas de grano, ofrendas de
paz, ofrendas por el pecado y ofrendas por la expiación. Los primeros
tres son ofrendas de olor grato, que subía a Dios porque había
obediencia, había adoración. Pero los últimos dos era porque
había pecado, transgresión. Hermanos, mi pregunta es, ¿Solamente
llegamos ante Dios orando porque habíamos fallado? ¿Solamente oramos cuando necesitamos
algo? ¿Había más ofrendas para dar
a Dios por motivos de obediencia, por amor? Entonces, ¿qué padre
de nosotros no nos encantaría que nuestro hijo, que nuestra
hija llega y decir, papá, necesito algo. ¿Qué necesitas? Es que necesito dinero. Ah, bueno.
Pero si dicen, necesito un abrazo, te amo, papá. Nada más que llegan
porque quieren estar ahí en comunión y eso nos encantaría. Las primeras
tres ofrendas que se ponían sobre el altar era no era porque habían
pecado sino porque decían señor te amo quiero dar esto porque
lo mereces ya los últimos dos esos si eran por pecado y también
era necesario y son dados ahí en el libro de libítico pero
hermanos el sacrificio que más se daba ahí sobre el altar era
el cordero Por eso dice, todos juntos, en Juan 1, 29, todos
juntos, el siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él y
dijo, he aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. También Efesios 5, 2. Y andad
en amor como también Cristo nos amó y se entregó a sí mismo por
nosotros. Ofrenda y sacrificio a Dios en
olor fragante. Efesios 5, 2. ¿Qué es eso? Ofrenda y sacrificio a Dios en
olor fragante. Son los primeros tres sacrificios
que mencioné aquí en el libro de Levítico. Holocaustos, ofrendas
de paz. Estos eran los sacrificios de
olor grato. Entonces, escuchamos esto y espero
no confundir a nadie. Pero lo que quiero decir es esto.
Cuando Cristo se ofreció en Gólgota, no estoy blasfemando, escuchen
bien lo que voy a decir. No se ofreció a sí mismo, primordialmente
por nosotros. cuando él derramó su sangre ahí
en la cruz. No era solamente para perdonar
nuestros pecados. Él ofreció su vida sin pecado. Dice que ofreció a sí mismo sin
mancha a Dios. Él ofreció a sí mismo al padre
para obedecerlo, para decirle, como dice Proverbios diez uno,
que él amaba y honraba a su padre. Había un gran amor y esa es la
razón cuando dice que él ofreció a sí mismo en olor grato, era
para obedecer y para adorar a su padre. Pero también, dice Hebreos
9, 26 y 10, 12, todos juntos, De otra manera, le hubiera sido
necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo,
pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una
vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de medio
el pecado. Entonces, también ofreció a sí
mismo. ¿Por qué? Por nuestro pecado.
Y esos son el cuarto y el quinto ofrenda encendida en Levítico.
Ahí sí describe lo que Él hizo por nosotros para que se ha quitado
el pecado de nosotros. Hay muchos nombres hermosos de
Dios. Acabamos de cantar Rey de los
siglos, ¿verdad? El único que tiene el inmortal,
el invisible, tantos nombres de Dios. En el libro de Apocalipsis,
el nombre que más se menciona es el Cordero. Ese nombre tan
precioso de Cristo, el Cordero. Y eso es lo que tenemos en mente
cuando estudiamos el altar de bronce. La sangre de los sacrificios
expiaban pecados, pero no pudo perdonar ni justificar al pecador. Ningún sacrificio del pasado
ha quitado ni un pecado de alguna persona. Fuimos a visitar hace
15 días a una persona y casi me sacan de su casa. ¿Por qué se enojaron tanto? Porque
yo dije que las personas del Antiguo Testamento no fueron
salvos por obras. Y ellos dijeron, no, esa es falsa
doctrina, pues ya estás mal. Y empezaron a decir sus cosas.
Dice, claro, por eso Ellos fueron salvos por obedecer la ley y
por eso ofrecían sacrificios. Yo dije esos sacrificios no quitaron
ni un pecado. Claro que sí, no. Ni uno. Siempre es. Salvación por gracia,
por medio de la fe. Cuando ellos ofrecían sus sacrificios,
miraban hacia adelante. al Señor Jesucristo que iba a
venir. Nosotros miramos atrás y nosotros,
nuestra fe es en que Cristo murió, pero ellos estaban esperando
al Mesías que iba a venir a dar su vida, el Cordero Prometido. Su fe estaba en él y así fueron
perdonados por gracia, por medio de la fe, no por obras, para
que nadie Se gloria, y ahí también dice, solamente por la sangre
del Señor Jesucristo podemos tener perdón, justificación,
redención y salvación. Entonces, los utensilios son
interesantes. Perdón por, hay un poquito de
inglés aquí, pero no pasa nada. Los tazones, ¿para qué servían
los tazones? era para guardar el contenido
de la sangre derramada. Cuando se derramaba su sangre,
se guardaba la sangre para poder poner en diferentes partes. Entonces, esto sirve porque la
sangre se valoraba. ¿Sabe qué hace? yo no quiero
decir el cristiano falso que no es cristiano para nada pues
ese dice ah pues dios me va a perdonar de todos modos él él ve como
el evangelio como un pretexto para pecar él le gusta la idea
yo creo en cristo pero solamente lo usa para pecar más no pecar
menos pero el que es de la fe verdadera Como estos tazones,
guardaban, apreciaban y aplicaban la sangre para no caer al piso
porque es preciosa, se valora. También los braceros donde se
guardaba aquí en medio, estos recipientes que guardaba
el fuego. contenía el fuego que era puesto
en el altar. El fuego, como veremos en unos
momentos, Dios inició el fuego. Ellos no podían encender su propio
fuego. Dios dio el fuego y lo tenían
que mantener. También las paletas con el caldero,
otros utensilios, los calderos y paleta figuran la fe en el
sepulcro vacío. ¿Por qué? Porque recogían. ¿Qué
recogían? después de quemar, las cenizas
lo guardaban y daba evidencia que murió y sufrió y ya como
un acta pasada. Nosotros también vemos el sepulcro
vacío y nosotros reconocemos que Cristo murió pero ahora resucitó
y ascendió y está a la diestra También están los garfios, esos
instrumentos tipo tenedor para mover los sacrificios sobre el altar. Dice así, y le harás un enrejado
de bronce de obra de rejilla. Sobre la rejilla harás cuatro
anillos de bronce a sus cuatro esquinas y la pondrás dentro
del cerco del altar abajo. Llegará la rejilla hasta la mitad
del altar. Entonces era de la misma altura
de la mesa de los panes, la misma altura del arca del pacto, porque
ahí es el momento preciso donde el sacrificio era dado. Tenía acceso para la ceniza para
pasar por el enrejado y era prueba del sacrificio. También tenía
que ser un lugar limpio para santificar altar alrededor y
había evidencias del sacrificio consumido para la purificación
de los inmundos, por eso. Ahora estamos en en Levítico 6, 12 y 13, y dice así, y el fuego
encendido sobre el altar no, ¿qué dice? No se apagará, sino
que el sacerdote pondrá en él leña cada mañana y acomodará
el holocausto sobre él y quemará sobre él las grosuras de los
sacrificios de paz. El fuego ardará continuamente
en el altar. No se apagará. Dios fue que inició
el fuego. Él hizo que descendiera ese fuego
sobre el altar, no fue prendido por el hombre. ¿Y qué significa
eso para entender el Evangelio más? Cuando Cristo sufrió en
la cruz, no era sencillamente y solamente un mártir sufriendo
de manos de pecadores. Era Dios mismo, su fuego, su
juicio que cayó sobre Cristo. Era su ira y su juicio que cayó
sobre él. Y eso es el sacrificio perfecto.
Y Dios dijo, no puede ser fuego humano. Y por eso Dios les advertió,
no dejes que se apague. ¿Qué pasó en capítulo 9, verso
24? Y salió fuego de delante de Jehová
y consumió el holocausto con las grosuras sobre el altar.
Y viéndolo todo el pueblo, ¿qué hicieron? Alabaron y sepostraron. Después leemos acerca de fuego
extraño. dejaron que se apagara el fuego
y prendieron su propio fuego humano, y ese es pecado. También ahí habla de las varas,
las varas y también los anillos, pero cuando transportaban el
altar de bronce, que era pues grande, ¿verdad? Pues tenían
sus varas y lo cubrían de una tela que era de color el color
real que es ahí cuando viajaban el altar estaba cubierto con
púrpura dice números cuatro trece y catorce este es el único mueble
que fue cubierto con el color real y predica a Jesucristo el
que dio su vida como rey de reyes y señor de señores explica que
el que dio su vida también es rey de los siglos Y estas varas
que ocupaban para cargar, no podían tocar el altar. Lo cargaban
sobre sus hombros, lo llevaban sobre las varas, era transportado. Y nos dice Hebreos 13, 5, que
tenemos una promesa preciosa de Dios. No te dejaré, ni te
desampararé. ¿Y por qué esto es importante?
porque el que dio su vida por nosotros nos dará también juntamente
con Cristo todas las cosas. Casi, casi pecamos cuando dudamos
si podemos pagar la luz o no. Es casi absurdo, ¿no? Que Cristo está dispuesto a derramar
su sangre por nosotros en la cruz, pero no me puede ayudar
a pagar la luz. Así se imagina eso. Pasamos,
hay hermanos que de veras están pasando por, y han pasado años
de sufrimiento en el matrimonio con familiares, con hijos. Y saben que su fe está firme. Su fe está firme, ¿por qué? Porque
Dios tiene cuidado de nosotros. Él va con nosotros ahí al desierto. Ahí fue el pueblo, al desierto,
a la dificultad. Yo mencioné hace ocho días acerca
de, no sé si fue miércoles, no prediqué hace ocho días, ¿verdad?
Mencioné el miércoles acerca de un caso muy triste que Un
pastor de nuestra ciudad participó en la separación de
un matrimonio. Así están casados y dijo, no,
déjala porque no te trata bien. Y ahora resulta que ese joven
la va a casar el próximo sábado con su propia hija. Y pues, ¿qué
te diré? Su, ayer tienen una niña y ayer
el papá llevó la niña al ensayo y la mamá está llorando y destrozada
de que cómo pudo llevar a mi hija a lo que es adulterio. Hermanos, yo pregunto esto, ¿qué
le dirías a ella? ¿No te preocupes? ¿No pasa nada?
¿O qué le dirías? Yo le dije, Cristo, que dio su
vida por su iglesia, tiene cuidado de su pueblo. Y algunos dirán, ¿es todo? Sí,
hermanos, es suficiente. Es suficiente. Pasamos por momentos,
mira, pasamos por momentos muy difíciles en diferentes momentos
dados. Pero lo maravilloso es esto,
que el Dios de todo el universo, siendo nosotros pecadores, descendió,
fue a Gólgota, la ira de Dios cayó sobre él, él hizo todo eso
para salvarnos. Y Cristo dice, no importa lo
que tú pasas, tus momentos más difíciles en tu vida, no te dejaré
ni te desempararé. Para mí eso basta. Eso basta,
hermanos. Yo sé que para ustedes también.
Entonces, hermanos, eso es el significado de las varas, de
los anillos. A mí me gusta la palabra anillos
porque me hace recordar del pacto matrimonial, que Cristo está
comprometido con su iglesia, la ama, dio su vida por ella. y garantiza que la va a cuidar. Que Dios bendiga su palabra. Solamente termino con esto, si
lo podemos leer todos juntos, Hebreos 13, 10 al 13. Tenemos un altar del cual no
tienen derecho de comer los que sirven al tabernáculo, porque
los cuerpos de aquellos animales cuya sangre a causa del pecado
es introducida en el santuario por el sumo sacerdote son quemados
fuera del campamento, por lo cual también Jesús para santificar
al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta. Salgamos, pues, a él, fuera del
campamento, llevando su vituperio.
El altar de bronce
Series Exodo
el altar de bronce
| Sermon ID | 1082415011322 |
| Duration | 40:28 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Exodus 27 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.