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por razón del aniversario de
la iglesia, he querido escribir un mensaje basado en el texto
de la gran comisión en el libro de Mateo. Es un texto rico en
conocimiento, en entendimiento del propósito de Dios, y yo creo
que es importante a este punto, 21 años donde hemos visto cómo
Dios nos ha sostenido, Dios nos ha ayudado, nos ha enseñado,
nos ha rescatado, nos ha levantado, nos ha humillado también, y Él
ha mostrado que Él es el centro, el que merece el honor y la gloria.
Entonces, conocer el corazón de Dios es esencial para nosotros
como iglesia. Es muy importante que tomemos
tiempo para entender más y más acerca del corazón del Señor.
¿Cómo es el corazón de Dios? Y este sermón tiene ese propósito
y hay una demanda grande aquí. El título es La Iglesia y su
Misión en la Tierra. Mateo 28, 18 al 20. La Iglesia
y su Misión en la Tierra. Vamos a leer el texto y de allí
entramos en materia. Mateo 28, versos 18 al 20. Acercándose Jesús les dijo, toda
autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Vayan,
pues, y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en
el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, enseñándoles
a guardar todo lo que les he mandado. Y recuerden, yo estoy
con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. Padre, oramos,
Señor, pidiéndote entendimiento en lo que vamos a estudiar ahora,
dirección en nuestra mente, nuestros pensamientos, y que nuestro corazón
respondamos en obediencia lo que tú ordenas aquí, Señor, en
el nombre de Jesucristo, amén y amén. Entonces, el Señor Jesucristo,
perdón, el Mateo, uno de los apóstoles, cuando escribe el
libro de Mateo, la parte que él escogió para terminar la narrativa
de la vida del Señor Jesucristo es aquí. Cuando él, después de
haber resucitado, está con sus discípulos, les está enseñando
por cuarenta días acerca del reino, Y en esos 40 días, algo
importante que el Señor hace es darles a ellos una misión
que cumplir en la tierra. Y esta es la misión como está
descrito aquí. Y cuando el Señor da esa misión,
lo primero que dice allí en el verso 18 es toda autoridad. Y por ahí por donde quiero empezar
en el punto número uno, toda autoridad. Toda autoridad me
ha sido dada en el cielo y en la tierra. ¿Qué clase de autoridad? necesita una misión que abarca
alcanzar a todo el mundo. ¿Qué clase de autoridad se necesita
allí? Pensemos en esto. Tenemos un
alcalde en la ciudad de Siris, un alcalde en la ciudad de Modesto,
en la ciudad de Turlock, donde quiera que vivamos hay un alcalde.
Ese alcalde ha recibido una autoridad. Y la autoridad de ese alcalde
se limita a donde es esa ciudad. Fuera de allí ya no tiene autoridad.
Tenemos el departamento de policía, el sheriff, la highway patrol. Y cuando ellos atienden alguna
situación, hay límites. Hay límites entre la autoridad
de la policía y la autoridad del highway patrol. y entre ellos
hablan quién va a atender esta situación. O si es parte de la
ciudad o es el sheriff, es diferente el sheriff que la policía. La
manera como funcionan los departamentos es diferente. Y cada uno tiene
una autoridad designada. Si miramos una escuela, hay un
príncipe, le tiene cierta autoridad para delegar ciertas cosas. Cuando
nos acercamos al hogar, hay una autoridad delegada en el hogar,
que Dios se la ha dado al hombre, al esposo. Cuando miramos una
nación, hay una autoridad, que es un presidente, que trabaja
con un equipo. En la historia de antes, cuando
Jesucristo dice esto, la autoridad la daban a los reyes. Había reyes
que usaban una autoridad casi absoluta en la región que ellos
gobernaban. Pero Jesucristo dice, toda autoridad
se me ha sido dada, ¿en dónde? En el cielo y en la tierra. ¿Por qué dice que en el cielo
y en la tierra? Si él asciende a estar sentado
en el trono de Dios. porque está hablando de las autoridades
y de las potestades espiritualmente hablando. Entonces Cristo está
afirmando que él tiene autoridad sobre lo que vemos y sobre lo
que no vemos. Y lo que indica cuando dice toda
autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra es que
su autoridad no tiene límites. no tiene un horario, no tiene
una región designada, está hablando de que todo lo que existe, todo
lo que es, está bajo su autoridad. Y con esta autoridad, él está
delegando esta autoridad ¿a quién? A sus discípulos en este texto.
¿Y eso se extiende a quién? A la iglesia del Señor. Fuera
de la iglesia, Dios no tiene ningún plan. Dios le está dando
esta autoridad a la iglesia. ¿Por qué? Porque la tarea que
la iglesia tiene que hacer es alcanzar ¿a quién? A todo el
mundo. A todo el mundo. Es cuando dice,
por eso vayan. Llegan discípulos de todas las
naciones. Entonces, él es el poderoso,
el hijo de Dios, el Cristo resucitado, y le está dando esta misión a
sus discípulos. Y les está diciendo, este es
el tipo de autoridad que necesitan. Nosotros tenemos esa autoridad.
Pero quiero que miremos algunos textos que nos hablan de la autoridad
del Señor Jesucristo. Colosenses 1, versos 16 al 19. El apóstol Pablo habla de la
autoridad del Señor Jesús. Colosenses 1, 16 al 19 dice,
porque en Él, hablando de Cristo, fueron creadas todas las cosas.
¿Qué dice eso de Jesús? Que Él es el creador. Si Él es
el creador, Él es el dueño. Entonces, fueron creadas todas
las cosas, tanto en los cielos como en la tierra, visibles e
invisibles. Esa es la autoridad que Jesucristo
proclama, ya sean tronos o dominios o poderes o autoridades. todo ha sido creado por medio
de Él y para Él, y Él es antes de todas las cosas, y en Él todas
las cosas permanecen. Está indicando que Jesucristo,
a través de Él, se hizo toda la creación, todo le pertenece
a Él. Sin Él, la manera como lo está explicando Pablo, nada
existe y nada se sostiene. Un punto importantísimo aquí
en la autoridad del Señor Jesucristo, como el Creador, como es presentado
así en Colosenses. Él hizo la creación, pero no
está por allá sentado desde lejos mirando, a ver qué pasa con la
creación ahora, o le puso un reloj. Hay teólogos a veces que
dicen que Dios hizo la creación, le puso un reloj, y que el reloj
va a llegar a su fin, nomás el reloj lo está corriendo y la
creación sigue por sí misma. Eso es falso, ese no es Dios,
ese no es el Dios de la Biblia. Pablo está afirmando que por
medio de él existe todo, es decir, que él está sosteniendo todas
las cosas con autoridad de su poder. Cuando llueve, ¿usted
se ha puesto a pensar cuántas gotas de agua caen cuando llueve? Caen exactamente las que Dios
diseñó que cayeran en esa lluvia, en esa región, a esa hora y en
ese lugar. Es Dios. ¿Usted sabe cuántas
veces vamos a respirar, si pudiéramos contar? No sabemos, pero Dios
sí sabe. Y va a ser hasta que Él diga
que demos el último suspiro aquí en la tierra. Todo le pertenece
a Dios. Él es el que sostiene todas las
cosas. Jesucristo es Dios. Acuérdense ayer, el pastor Connors.
nos compartió en diez minutos la deidad del Señor Jesucristo,
lo hizo de una manera magistral, lo que le estaba presentando
aquí, él es el hijo de Dios, es decir, su naturaleza es la
de Dios, él es Dios, y lo que Pablo está diciendo aquí, verso
dieciocho, él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia.
Fíjese, voy a terminar de leer la declaración de Pablo, pero
quiero que nos regresemos al verso dieciocho para que miren
el énfasis que se encuentra aquí. Él él es también la cabeza del
cuerpo que es la iglesia, Él es el principio, el primogénito
entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía,
porque agradó al Padre que en Él habitara toda la plenitud.
Está hablando que Él es el creador, está hablando del universo, está
hablando de la autoridad y el poder del Señor Jesucristo. Pero
en el verso 18, de ahí de Colosenses 1, dice, Él es también la cabeza
del cuerpo que es la iglesia. ¿Por qué Pablo pone la iglesia
allí cuando está hablando de todo el universo? Porque de todo
el universo, la iglesia es el único lugar donde Dios tiene
un plan. Fuera de la iglesia no existe
plan. No existe ningún plan. Por eso
es tan esencial y tan importante que la iglesia camine en unidad,
prestando atención a lo que Dios está haciendo en cada iglesia. Entendiendo el corazón de Dios
como Él lo muestra, en la manera como Él quiere usar a cada iglesia
en particular. Y dice que Él también es la cabeza
del cuerpo que es la iglesia. Y el cuerpo es los creyentes. los que son llamados, acuérdese,
iglesia, eclesía, significa llamados afuera, llamados de un lugar
a otro. ¿De dónde nos llamó el Señor?
Del mundo, a formar parte de qué? Del cuerpo de Cristo. ¿Y
qué es el cuerpo de Cristo? La iglesia. ¿Quién es la cabeza
del cuerpo de Cristo? Es la cabeza de la iglesia, la
cabeza del cuerpo de Cristo es Cristo, obviamente. Y la iglesia
es la que recibe la misión de parte de Cristo Jesús con esta
autoridad. Entonces no tenemos otra autoridad
sobre nosotros que sea más que Cristo Jesús, el creador, sustentador
y dueño de todo, afirmando así una autoridad universal. Y Jesús
clama esa autoridad cuando le habla a sus discípulos y cuando
le habla a su iglesia. Tenemos esa autoridad, tenemos
una cabeza que es Cristo Jesús. ¿Por qué razón Immanuel lo compartió
ahora? El año pasado, en el mes de agosto, nos estábamos reuniendo
con los diáconos. ¿Qué hacemos? El gobierno dice
que no nos podemos reunir. ¿Qué hacemos? Preguntémosle al
Señor qué dice él. Hebreos 10, 24, 25, no dejen
de congregarse. Ok, aquí hay una orden. ¿Quién
da la orden? Jesucristo. ¿Qué dice el gobernador?
Que no. ¿Qué dice Cristo? Que sí. ¿Qué
hacemos? Vamos a agradecerle al Señor. desgraciadamente para
muchas iglesias. El gobernador le dice salten
y le preguntan qué tan alto quiere que saltemos. Pero Cristo le
dice una mujer no puede predicar y la ponen a predicar. ¿Quién
es la cabeza en esas iglesias? No es Cristo. Yo no creo que
es Cristo. Yo creo que otra persona es la
cabeza y parece que el gobierno es la cabeza de esas iglesias.
O sea, son iglesias sin cabeza. Porque la iglesia del Señor,
la cabeza es Cristo, el que tiene la autoridad es Cristo. Entonces,
teniendo Cristo esta autoridad, la iglesia se detiene. Y piensa,
¿qué dice el Señor? ¿Qué hacemos? Contradice lo que
el mundo dice. ¿Quién importa? Es irrelevante
lo que el mundo dice ante lo que Cristo dice. ¿Quién tiene
la autoridad en el cielo y en la tierra? Es Cristo. Cristo en la cabeza de la iglesia,
¿cierto? ¿Estamos de acuerdo? Entonces,
¿por qué vamos a escuchar a un gobernante? ¿Por qué? Entonces,
¿por qué vamos a escuchar a los que manejan la salud? ¿Por qué? ¿Qué hay? ¿De dónde funciona
esto? Son sistemas del mundo. ¿Hablan ellos la verdad? No,
no hablan la verdad. Se manejan con mentiras todo
el tiempo, con política, con manipulación, con control sobre
la gente. Pero nuestra cabeza dice el texto
de Jesucristo, toda autoridad me ha sido dada en el cielo y
en la tierra. Entonces como iglesia nos detenemos y escuchamos a
nuestra cabeza, Cristo Jesús. ¿Y qué hacemos? Lo que Cristo
dice, lo que Cristo dice. y la iglesia se fortalece. Iglesia
del Valle Central a través de la pandemia se ha fortalecido
más que nunca y el alcance que la iglesia ha tenido se expandió,
se multiplicó. Fuera de aquí, ayer hablábamos
de eso, el alcance de la iglesia es mucho más que lo que estamos
aquí, es bien grande, es por fuera de aquí. ¿Pero por qué
la iglesia ha podido hacer eso? Porque dijimos, ¿Quién es la
cabeza? Es Cristo. Entonces hagamos como Él dice,
no dejemos de congregarnos. No dejemos de congregarnos. Jesucristo
nos ordena que nos congreguemos. Mateo dieciséis dieciocho, mire
lo que dice el texto allí, miremos un poquito más de la autoridad
del Señor Jesucristo. Vamos a acampar aquí en la autoridad
del Señor Jesucristo, porque yo creo que esto define con mucha
claridad y contundencia qué es la iglesia y cuál es la parte
de la iglesia en todo el mundo. Y Jesucristo lo define en esas
palabras de Mateo veintiocho. Mateo dieciséis dieciocho, dice
así el texto, yo también te digo que tú eres Pedro y sobre esta
roca edificaré mi iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán
contra ella. ¿Quién está hablando con Pedro?
Cristo. ¿Cuál fue la pregunta que primero
hizo? Ayer lo escuchamos. ¿Quién dicen ustedes que soy
yo? Y Pedro dice tú eres el Cristo el hijo de Dios viviente. Entonces
Jesucristo le dice sobre esta roca ¿Cuál roca? ¿Es Pedro la
roca? No. Sobre la declaración de Pedro. ¿Cuál fue la declaración de Pedro?
Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Esa es la roca.
Sobre esa roca yo edificaré mi iglesia. Sobre esa declaración. Tú eres el Cristo, el Hijo del
Dios viviente. Esa declaración está hablando
de que Jesucristo es Dios. Está reconociendo la autoridad
del Señor Jesucristo. Completamente, plenamente. Hay
una entrega, una devoción total a la autoridad del Señor Jesucristo. ¿Y qué dice Él con esa autoridad? Dice, yo edificaré, ¿qué? ¿Clubes en la tierra? ¿Grupos
de amigos que se reúnan en la tierra? ¿Programas sociales en
la tierra? ¿Gobiernos en la tierra? Absolutamente
no, nada, cero. edificaré mi iglesia. Mi iglesia. Él es el hijo de
Dios. Y los que hacen esa declaración
pertenecen a su iglesia y él, el que tiene la autoridad sobre
el cielo y la tierra, está edificando la iglesia. Entonces, los gobiernos,
¿qué son los gobiernos frente a esto? ¿Se ha leído Isaías cuarenta
últimamente? ¿Sabe lo que dice de los gobiernos?
Las balanzas que usaban antes para pesar, para vender y comprar,
se ponen la pesa en un lado y con lo que se va a comparar al otro
lado. Isaías usa ese lenguaje y dice que las naciones son como
el polvo que queda en las pesas. Y se va. Esas son las naciones
delante de Dios. Son como una gota que cae en
un cubo de agua. Eso son las naciones. Frente
a qué? Frente al poder de Dios. Jesucristo
dice, toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra.
Y con esa autoridad, bajo la declaración, esta roca de que
Cristo es el Hijo de Dios, yo estoy edificando qué? Mi iglesia. Iglesia, hermanos, no hay nada
más valioso que lo que usted pueda hacer en toda su vida,
que dedicar su servicio a la iglesia del Señor. Créamelo.
Créamelo. Todo lo que usted haga fuera
de la edificación de la iglesia, hay cosas que son necesarias,
pero todas van a pasar, se van a quedar. Pero la edificación
de la iglesia, eso permanece por la eternidad, porque el que
está edificando allí es Cristo. Y Jesucristo le dice a Pedro,
yo te daré las llaves del reino de los cielos. Quiere decir que
entonces Jesucristo le dio esa autoridad a Pedro para que él
esté en la puerta del cielo y él decide quién entra y quién sale.
A mí, ¿quién entra porque no quién sale? No. La tradición,
una tradición dice eso. ¿Es tonto pensar eso? Porque
el dueño del cielo, ¿quién es? Es Dios. Entonces, ¿qué significa?
Cuando Jesús le dice a Pedro, te daré a ti las llaves del cielo.
Cuando usted lee Hechos capítulo 2, encuentra la respuesta. Después
de que Jesucristo resucita, están los 120 en el aposento alto.
Viene el Espíritu Santo. Ellos reciben el espíritu, empiezan
a hablar en idiomas, muchos idiomas diferentes. Algunos se burlan, otros no saben
qué está pasando porque todos entienden lo que están diciendo
en esas lenguas o idiomas. Los idiomas no son barbuceos,
son palabras entendibles en diferentes idiomas. Las lenguas es lo que
es. ¿Y qué hace Pedro? En el capítulo
12 para a predicar. El primer sermón del apóstol
Pedro, el que negó a Jesús tres veces. El que sacó la espada
y le cortó la oreja a Malco. Pedro, lleno del espíritu, se
levanta con la autoridad de Cristo Jesús en él y predica el evangelio
y se convierte en cinco mil personas. Es el primer sermón que se predica
en el libro de los hechos. Es el primer sermón, allí nace
la iglesia. Cinco mil personas el primer
día. Esas son las llaves del cielo. Eso quiere decir, tú eres
el primero que va a ver multitudes venir a Cristo. Tú tienes la
llave, tú tienes la oportunidad de ser el primero que va a predicar.
¿De dónde viene eso? De la autoridad que Cristo le
da a Pedro. Porque Jesucristo dijo que él
iba a edificar su iglesia. Las llaves ahí las tenía Pedro,
y así comienza la iglesia. Pedro no es la gran cosa como
persona, créame. Pablo lo está reprendiendo en
Gálatas capítulo 2, porque fue hipócrita. Era un hombre con
debilidades, pero el Señor quiso usarlo a él como el primero porque
fue el primero que hizo esa declaración y sobre esa roca, Cristo está
edificando lo que llamamos hoy en día iglesia, los llamados
a congregarse, a estar en comunión. Miren lo que dice Jesucristo
allí mismo en Mateo 16, 24, 25. ¿Para qué miremos la autoridad de Jesús? Entonces Jesús dijo a sus discípulos,
si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome
su cruz y que me siga. Porque el que quiera salvar su
vida la perderá, pero el que pierda su vida por causa de mí,
la hallará. ¿Qué está diciendo esto Jesús
aquí? Está condicionando cómo alguien se puede acercar a él.
gente que dice, oh, ya, Dios es amor, y kumbaya, y Dios es
amor, y es gracia, y puedes venir a Dios como tú eres, así como
tú estás. Cuando tú quieras, tú ven a Dios.
Tú no más de que tú crees en Dios, es todo lo que necesitas.
Jesucristo dice, no, el que quiera venir en pos de mí, tiene que
negarse, eso es autoridad, porque él está condicionando, ¿quién
puede acercarse a él? ¿Bajo qué condiciones? Las condiciones
son un despojamiento total. Es decir, la persona que viene
a Cristo no viene a su manera. Al contrario, debe venir temblando
delante de Él y agradecido que no ha derramado su ira para destruirlo
y le permite tener la fe para creer y ser salvo. Eso es autoridad. Jesucristo condiciona la manera
como él está edificando su iglesia, Jesucristo da la autoridad para
comenzar a edificar la iglesia, Jesucristo es la cabeza de la
iglesia, él tiene autoridad sobre el cielo y la tierra, y está
concentrada en su iglesia. Mateo cuatro, no vamos a ir allí,
pero el Espíritu Santo lleva al Señor Jesucristo al desierto
por cuarenta días. ¿Y con quién se encuentra el
Señor Jesucristo en el desierto? ¿Con el diablo? Con Satanás.
¿Y qué hace el diablo? Lo empieza a atentar. No sé si
usted ha escuchado las predicaciones de los predicadores de la prosperidad.
Usted nada más compare lo que el diablo dice, las tres tentaciones
que el diablo le da a Jesús. Compárela con lo que predican
los predicadores de la prosperidad, que son falsos maestros. Y es
exactamente el mismo mensaje. El mensaje de Satanás lo están
predicándole a grandes iglesias como si estuvieran hablando de
parte de Dios. Dios no está edificando eso. Eso es del hombre. Porque
Jesucristo, esas tres tentaciones, las vence a través de la palabra. Se dice, escrito está, escrito
está, escrito está. Y el diablo tiene que irse. Entonces,
¿qué muestra Jesús aquí? Autoridad sobre Satanás. Vence
a Satanás. Él vence a Satanás en ese momento.
Entonces, toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la
tierra. Jesucristo demuestra su autoridad. En Mateo 4, 23,
dice que al ir por Galilea sanó toda enfermedad y toda dolencia. Se cree que el Señor Jesucristo
erradicó cuáles enfermedades. ¿Todas? Dice que sanó toda enfermedad
y toda dolencia. La gente venía por multitudes,
por multitudes y venían a él. Y lo sanaba a cuáles, ¿a quiénes? A todos. Entonces, ¿qué demostró
el Señor Jesucristo? Autoridad sobre las enfermedades. En Mateo 5, 7 dice que muestra
autoridad para definir la ley, perdón, capítulos 5 hasta el
7, donde está el sermón del monte. Jesucristo demuestra tener autoridad
sobre la ley en el sentido que él la define como debe de ser
y confronta a los religiosos fariseos hipócritas que han cambiado
la ley y están manipulando a las personas. En Mateo 8, 23 al 27,
muestra autoridad sobre la naturaleza. Cuando van en una barca y piensan
que se van a ahogar, el Señor se levanta y dice, cálmate. Y
se calma el viento y se calma el mar. Y hay una gran bonanza,
bonanza. Es cuando usted mira el agua
y es como un espejo. Pero hace un segundo estaban
las olas casi volteando la barca y el viento azotándolos. Él mostró
autoridad. sobre la tempestad, mostró autoridad
sobre la naturaleza. ¿Por qué Jesús puede mostrar
autoridad sobre las enfermedades, sobre Satanás, sobre la naturaleza? ¿Quién creó al diablo? No como
diablo, pero ¿quién lo creó a él? Es Dios, es un ser creado, fue
un ángel que se reveló. ¿Quién creó los vientos, y los
mares, y las montañas, y los valles, y los desiertos? Jesucristo. Eres el creador. Colosenses lo
leímos. Todo fue creado por medio de Él y para Él. Y Él es el que
sostiene todas las cosas. Entonces se puede hablarle al
viento y el viento le va a obedecer. Le puede hablar una enfermedad
y una enfermedad le va a obedecer. Y es más, yo creo algo diferente
ahora con las enfermedades. Un paréntesis aquí, porque necesito
regresar al tema. Un paréntesis aquí. Debemos,
primero que todo, orar por los enfermos antes de correr con
los médicos. Y mi esposa me ha estado compartiendo
algo que ella estudió en el Antiguo Testamento, y he estado pensando
en algo que está en Santiago, donde me ha pegado muy fuerte
en considerar esto. Y en Santiago dice, venga con
los ancianos, o venga con los líderes, y pida oración. No corra con los médicos. Si
tiene que correr porque es un 911, váyase. Obviamente, sentido
común. pero busca a los líderes que Dios puso sobre usted para
que oren por usted, porque Dios puede sanar esas enfermedades
así si él quiere, si él quiere. Y seguimos orando unos por otros,
pero yo creo que eso es lo que más se parece a ese texto y viene
de la experiencia del rey Asaf. ¿Cómo? Usa. No, yo creo, bueno,
usa, OK. Después discutimos en la casa.
Aquí no, porque van a pensar que, OK. Este rey se enferma. Este rey
hizo bien toda su vida, pero se enferma. Dice que se enferma
de los pies y no buscó a Dios, buscó a los médicos. Y eso ofendió
al Señor. Busquemos a Dios y dámosle que
nos protejan estos tiempos de dificultad, que nos permita seguir
como Él quiere que sigamos. Y lo ha mostrado, sigamos confiando
en Él. ¿Quién tiene autoridad sobre
las enfermedades? Jesucristo. ¿Quién tiene autoridad sobre
los demonios? Y son reales los demonios. Jesucristo. ¿Quién
tiene autoridad sobre el diablo? Jesucristo. ¿Quién tiene autoridad
sobre las tempestades? Jesucristo. Toda autoridad se
me ha sido dada en los cielos y en la tierra. En los versos
28 al 34 ahí Mateo 8 está liberando a dos endemoniados gadarenos
que nadie les podía ayudar. En Mateo 7, 29 dice que enseñaba
como uno que tiene autoridad. ¿Por qué? Porque él obedeció
en todo al Padre, hablaba con autoridad. Juan XI muestra poder
y autoridad sobre la muerte cuando su amigo Lázaro lo llama, le
dice Lázaro ven fuera y resucita después de cuatro días que está
muerto. en el capítulo veinte de Juan, muestra autoridad sobre
su propia muerte, cuando él se levanta de los muertos, al tercer
día, como prometió que dijo, nadie me quita mi vida, eso es
autoridad, yo pongo mi vida, eso es autoridad, y la vuelvo
a tomar, eso es autoridad, toda autoridad me ha sido dada en
el cielo y en la tierra. Es el punto principal que quiero
hacer en el mensaje de hoy de la gran comisión. Estamos frente
a quien tiene toda la autoridad, Cuidado con quien escuchamos.
Cuidado con los programas de televisión, con los noticieros.
Cuidado con lo que leemos en la internet, con los videos.
Cuidado. ¿Quién es la autoridad en su
vida, iglesia? ¿Quién es? Es Cristo Jesús. A él debemos escuchar. Y debemos
conocer de cerca todo lo que él dice. Las escrituras, sesenta
y seis libros. Hebreos 2, 8, mira lo que dice,
vamos allí, Hebreos 2, 8, seguimos mirando la autoridad del Señor
Jesucristo. Es maravilloso pensar que nosotros
podemos acercarnos al Señor con la confianza que nos permite
que nos acerquemos. Es maravilloso. Debemos temblar cuando estamos
considerando algún pecado en nuestras vidas frente a la autoridad
del Señor. Hebreos 2.8. Dice, todo lo ha
sujetado bajo sus pies. Es un absoluto. Porque al sujetarlo
todo a él, no dejó nada que no sea sujeto. Está haciendo una
afirmación usando una doble negación para hacer un énfasis súper marcado. Y dice, pero ahora no vemos aún
todas las cosas sujetas a él. Todo está sujeto a Él. ¿Quién
lo sujetó a Él? Dios, el Padre. ¿Por qué? ¿Acaso
el Hijo no es el Creador? Sí, pero cuando Él tomó la forma
de hombre, Jesucristo tiene que ganarse ese derecho en su humanidad. Así es. Y lo hizo. Porque jamás
pecó. Siempre vivió bajo la autoridad
del Padre y hablando y viviendo con la autoridad. Entonces Jesucristo
le dice a sus discípulos, acercándose a Jesús, le dijo, toda autoridad
me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Ante alguien con esa autoridad,
hermanos, no queda más que guardar silencio, escuchar y obedecer
lo que él tiene que decir. La única respuesta debería de
ser, yes, sir, claro, sí, señor, con todo mi ser voy a hacer todo
lo que tú me estás pidiendo. La orden que el Señor da en la
gran comisión es a su iglesia. a los que decimos que somos cristianos,
que somos hijos de Dios. Y no solo eso, pero vivimos de
acuerdo a lo que la palabra de Dios dice. No somos parte de
una religión, no somos parte de un grupo religioso, somos
miembros del cuerpo de Cristo. Piedras vivas que Él está poniendo
en el edificio para edificar a su iglesia. Los apóstoles que
recibieron esta comisión fueron autorizados para llevarla a cabo. ¿Cuáles apóstoles están recibiendo
esta comisión? Aparentemente hay 11 apóstoles
aquí que están recibiendo la gran comisión. Inicialmente fueron
12. Y estos 11 después reemplazaron
al 12avo que faltaba con Matías. Y cuando hacemos un estudio en
la vida de ellos, lo que la Biblia permite ver, con algunos es muy
poco, indica que todos hicieron lo que el Señor les ordenó, llevar
a cabo la gran comisión, excepto uno, Judas. Ese no hizo nada. Ese se opuso a lo que Jesucristo
estaba enseñando y terminó en el infierno. Pero los doce, incluyendo
Matías, que lo reemplazó a él, todos obedecieron al Señor. ¿Es
usted un discípulo de Cristo? ¿Es usted una persona que proclama
que Cristo es Rey y Señor sobre su vida? Ok, esta orden es para
usted y es para mí. Y la está dando el que tiene
autoridad en el cielo y en la tierra. Y de acuerdo a esto,
hemos sido autorizados para llevar a cabo la gran comisión. No depende
de regulaciones del gobierno, otra vez lo repito, no depende
de la Organización Mundial de la Salud, ni de las Naciones
Unidas, ni de las circunstancias, o de la seguridad que las autoridades
nos prometan. La iglesia depende de la orden
dada por su cabeza, el Señor Jesucristo. Hecho 529, el apóstol
Pedro, después de que estaban en la cárcel, fueron maltratados
por predicar el evangelio, les prohíben ¿Quién les prohíben? Las autoridades les prohíben
predicar el Evangelio. Y la respuesta de Pedro es, debemos
obedecer a Dios en vez de obedecer a los hombres. ¿Y qué hacen ellos? Salen de allí a predicar el Evangelio. Ignoran la orden de las autoridades. Las hacen a un lado como nada.
Yo estoy hablando de las autoridades en relación con la autoridad
de Cristo sobre la iglesia. El gobierno no tiene nada que
ver con la iglesia, nada. Los requerimientos del gobierno
para una iglesia solamente son los que tengan que ver con un
orden civil. Fuera de allí no tiene nada que
ver con la manera como la iglesia debe adorar, si la iglesia se
puede reunir o dónde se puede reunir, no tiene nada que ver
con eso. Jesucristo autorizó a la iglesia
cuando dice, toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en
la tierra, por tanto vayan. Y esa es la orden principal,
vayan. Y después describe qué significa ese vayan, qué es lo
que va a hacer la iglesia. Entonces, tenemos toda la autoridad
para llevar a cabo la misión. Una ilustración pequeñita antes
de seguir al siguiente punto. Usted tiene varios hijos y le encarga a su hijo mayor, bueno,
tú te vas a encargar de tus hermanos para que esté la casa así para
cuando yo regrese. Y ese hermanito trata con sus
hermanos mientras no están los papás y se hace el desorden y
le dicen, no, no pueden hacer esto. ¿Y por qué? ¿Y tú quién
eres? Mi papá me dio autoridad. para que no lo hagan. Ahí está
esa autoridad. ¿Sí? No como el niño de tres
años que el papá le dice, no vayas a abrir la puerta cuando
toquen. El niño se toma toda la autoridad y alguien toca y
dice, ¿Quién toca a Peta? Entonces, hemos recibido toda
autoridad porque Jesucristo recibió toda autoridad. Y no tenemos
que darle cuentas a nadie de lo que hacemos como iglesia.
Yo no estoy diciendo que seamos una iglesia rebelde contra lo
que es el bien común de la sociedad. No. Pero una necesidad muy grande
para la sociedad y es conocer el evangelio. No tenemos que
pedirle permiso a nadie para reunirnos. Vamos a cumplir con
los requerimientos de cómo marcan un edificio y lo que supiden.
pero espiritualmente no le rendimos cuentas absolutamente a nadie.
Créamelo. Créamelo. A Cristo Jesús. Fuera de él, nosotros somos completamente
libres. ¿Por qué digo esto? Mira, en
Canadá hay dos pastores que han parado en la cárcel. ¡Canadá!
Está tan cerca de Estados Unidos. No es un país tercermundista,
es un país avanzado. ¡Canadá! ¿Qué hizo el gobierno de Canadá?
Le dijo a las iglesias, no pueden reunirse. ¿Y qué hicieron estos
pastores? El Señor Jesucristo dice que
sí. Entonces se reunieron. Y uno de ellos paró en la cárcel.
Y el otro le escribió una carta. Estaba escuchándolo antier a
este pastor. Escribió una carta a la iglesia
preparándolos por si venía persecución. Eso es persecución contra ellos.
Resulta que vinieron por él y se lo llevaron a la cárcel. Ha estado
dos veces en la cárcel. ¿Cuál es el gozo que él siente?
La iglesia sabe que el gobierno no dicta si la iglesia se reúne
o no, y se siguen reuniendo los hermanos. Y cuando sale, vuelve
y se reúne. Está preparándose para su tercer
encarcelamiento. ¿Por qué? ¿Él lo está haciendo
para provocar a las autoridades? ¡No! Debe darnos temor y temblor
no reunirnos. Debe darnos temor y temblor ofender
al Señor ante quien tiene toda la autoridad en el cielo y en
la tierra y dice qué hacer y nosotros no hacerlo. La autoridad no tiene
nada que ver. Es irrelevante lo que ellos piensen
en relación con la iglesia. Es irrelevante. Y la iglesia
tiene que mantenerse firme en esa convicción de lo contrario.
¿Cuál es el testimonio que le vamos a dar al mundo? De no ser
así, venimos a ser parte del mundo. Un programa más, otro
que hay por allá. Es ahí donde voy los domingos
y me encuentro con gente que me gusta, me caen bien ya. Pero
entre semana vivo como el diablo. ¿O somos o no somos? Yo creo
que somos. ¿21 años? Yo creo que somos. Hemos aprendido mucho. Y es importante
recordar la autoridad del Señor. Entonces, tenemos toda la autoridad
para llevar a cabo la misión. Segundo. Verso diecinueve de
Mateo veintiocho. Para llevar la misión ¿a quién? A todas las naciones, ese es
el punto. El alcance que tiene la misión es ¿a cuáles naciones? A todas las naciones. Entonces,
¿cuál es un tipo de preguntas que nosotros deberíamos hacernos
el día de hoy? ¿Cuáles naciones no hemos alcanzado? Deberíamos preguntarnos eso.
¿Cuáles naciones son las que no hemos alcanzado? Y en lo positivo,
¿cuáles son las naciones que sí estamos alcanzando? ¿Podemos alcanzar a otras naciones
desde aquí? Absolutamente. Son 30 más o menos las que estamos
alcanzando a través de estos mensajes. Y son cuatro a través
de misioneros específicamente. Y eso se está multiplicando a
otras naciones. Entonces el Señor dice vayan
pues y hagan discípulos de todas las naciones. Y esto implica
que la vida de cada creyente debe ser gastada hasta el último
respiro, llevando a cabo su misión aquí en la tierra. Usted tiene
una misión. Hay gente que anda pensando, ay, ¿para qué estaré
yo aquí en la tierra? ¿Cómo quisiera saber cuál es
mi propósito aquí en la tierra? aquí está el que tiene toda autoridad
en el cielo y en la tierra está diciendo vayan hagan discípulos
a todas las naciones voy a pasar el papel en blanco un día de
esto lo voy a pasar la verdad que no lo he pasado y le voy
a pedir ahí que ponga su nombre y que escriba cuáles son las
personas que usted está disipulando o que ponga en la lista por lo
menos a cuántas ha disipulado. Usted que dice que es cristiano.
Porque esta orden viene del que es cabeza de la iglesia y solamente
lo pueden escuchar y entender y obedecer los que son de él.
Los que no son de él no lo van a poder ni escuchar, ni obedecer,
ni entender. No pueden. Porque es algo del
espíritu. Esto no es humano. Esto es divino.
Implica que la vida de cada creyente se gasta hasta el último respiro
llevando a cabo la misión que Cristo le ha dado aquí en la
tierra en conjunto con su iglesia. Alcanzar a las naciones con el
evangelio del Señor Jesucristo. A todas las naciones. Y toda
la misión debe ser llevada en el contexto de la iglesia. Porque
¿qué está edificando Cristo? La iglesia. ¿De quién es cabeza
él? De la iglesia. Entonces, ¿cuál nación nos falta
por alcanzar? Esa debe ser la pregunta. Piense
en esto. Pensemos en Estados Unidos. Si,
no nos salgamos de aquí. ¿Cuántos habitantes hay en Estados
Unidos? ¿320 millones? No como el presidente
que dice que 350, no sé dónde saca sus números, pero son 320
millones de habitantes. ¿Cuántos nos faltan? ¿Cuántos
habitantes hay en Stanislavskante? ¿Alguien sabe cuántos hay en
Ciris? ¿Cuarenta mil? ¿Cuántos nos faltan? ¿Cuántos nos faltan? ¿Cuántos
hay en Modesto? Doscientos cuarenta mil más o menos. ¿Cuántos nos
faltan en Turlock? ¿En Newman? ¿Cuántos nos faltan? ¿En Riverbank? ¿Cuántos nos faltan
de los que viven allí? ¿Estamos orando por ellos? ¿Por
lo menos estamos orando por ellos? Gloria a Dios por el testimonio
de Dan Merino el día de ayer. Gloria a Dios por el testimonio
de este hombre. Cuando la iglesia estábamos en Sunrise, en Modesto,
en el año 2000, 2001 estábamos allí. Tuvimos varios años en
la iglesia nazarena. Yo pasaba de mi casa a la oficina
por un edificio de una iglesia testigo de Jehová. Y decía, ellos
no han sido alcanzados. Ellos han sido engañados con
un mensaje diabólico que los separa del Dios verdadero. Ellos
no conocen a Dios. Ellos tienen que ser alcanzados.
Y empecé a orar por los testigos de Jehová. Y he orado estos 20
años por testigos de Jehová. Cuando yo escuché el testimonio
de Adán Merino, me impresionó porque dije, Señor, pensé que
no iba a haber fruto de mi oración. Y cada testigo de Jehová que
ha llegado a mi casa, créanme, se ha ido bien evangelizado.
Bien evangelizado. Sin falta. A lo mejor por eso
ya no visitan mi casa, porque no quieren escuchar el Evangelio.
Pero el Señor dice que alcancemos a todas las naciones, que alcancemos
a nuestras comunidades, que pensemos fuera del contexto donde nos
movemos, el contexto nuestro nos lleva a llamar a las personas
para que vengan a Cristo. Y nos llama a hacerlo en un contexto
de comunión entre nosotros juntos. la labor clave tiene que ver
con establecer, entonces, ¿qué? Si lo que Cristo está edificando
en el mundo es iglesia, su iglesia, ¿qué es lo que se debe establecer
en el mundo? Iglesias. Entonces, hacemos misiones de
esa manera, predicamos de esa manera, queriendo, tengo en mi
corazón una iglesia en México, no creo que yo pueda plantarla,
pero tengo en mi corazón y creo que debemos orar por doña Marta.
Por doña Marta, por Laura, por Lalo, que el Señor está transformando
ese hogar. El Señor ha mostrado su gracia
en esa casa. Y ellos necesitan ser bautizados, los que ya creyeron,
e ir y predicar en las calles, y llamar a las personas, y creer
que Dios puede levantar una iglesia allá y donde quiera que el Señor
nos pida que vayamos. Tenemos una misión que cumplir.
Y no hay límites para esa misión más que la tierra misma. y qué
es lo que llevamos a la nación, en versos diecinueve, bautizándolos
en el nombre del Padre, el Hijo, el Espíritu Santo, enseñándoles
a guardar todo lo que les he mandado, y recuerden, yo estoy
con ustedes todos los días hasta el fin del mundo. El que tiene
toda la autoridad en los cielos y en la tierra dice, así van
y esto es lo que hacen. Disípulos, ¿cómo se hacen discípulos? Bautizándolos. ¿Cómo hacen los
discípulos primero? Evangelizando, predicando el
evangelio. ¿Cuántas semanas llevamos estudiando
el evangelio, iglesia? bien preparada en el evangelio. Bien preparados en el evangelio. Capítulo uno, verso dieciséis
en adelante, Pablo está hablando del evangelio. Y vamos casi terminando
el capítulo cuatro, varias semanas. Usted sabe que es el evangelio.
Usted tiene herramientas para predicar el evangelio. Pero no
termina allí, la gran comisión allí nada más comienza. ¿Qué
sigue después de eso? Dice, bautizándolos. ¿Qué significa
bautizándolos? Bautizándolos no es como que
una persona, oh, ya creo, voy a meter en la tina de mi casa
y ya estoy bautizado. Nuestros hijos cuando estaban
pequeños en la parte de atrás, en el backyard, les poníamos
piscinas de plástico, era todo lo que podíamos hacer. Y ellos
ahí se ponían a jugar y cuando los veíamos se estaban bautizando.
Se bautizaban, yo no sé cuántas veces se bautizaron, muchas veces
andaban bautizándose. Y hay cristianos adultos que
piensan que pueden hacer eso. ¿Cómo voy a bautizar en la yarda
de mi casa, en mi bacta? No, bautizándolos en el nombre
del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo está hablando de algo público.
¿En dónde se bautizó Jesús? En el río Jordán. ¿Quién estaba
allí? Juan el Bautista. ¿A quién estaba bautizando? A
multitudes que llegaban allí. ¿Cuál era el propósito del bautismo?
Algo público que demandaba que creyeran, que se arrepintieran. Juan nos estaba llamando a eso.
Cuando en Hechos capítulo 2, Pablo predica que tiene la llave
del cielo, es decir, el primer mensaje, 5,000 personas se convierten,
¿qué dice? Todos se bautizaron. ¿Y dónde
creen ustedes que se bautizaron? Ellos no tenían tina en sus casas. Es más, no tenían agua en sus
casas. Tenían que ir al río. Multitudes bautizándose públicamente,
dando testimonio. ¿Eso de qué habla? De comunión.
de comunión, la iglesia junta para celebrar algo público, una
declaración pública. Entonces, vayan y hagan discípulos
la evangelización, alcancemos a las personas donde estamos,
llevemos a alguien con nosotros y bautizarlos en el nombre del
Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. ¿Cuántas personas ha bautizado
usted? O si hay un orden en la iglesia que mantenemos con el
liderazgo, ¿cuántas personas ha traído usted a las aguas del
bautismo? y dice que bautizándolos y enseñándoles. Entonces también el trabajo de
discipulado requiere enseñar, ¿sí? Esto viene de la enseñanza, la
predicación, usamos ese tiempo para revisar las predicaciones
en los grupos de hogar, en los grupos de hogar usted está discipulando
y siendo discipulado. ¿Sabe cuándo se termina el discipulado
de una persona? Cuando se muere. porque siempre
tenemos que cambiar. Siempre. Y siempre Dios está
usando a otras personas que me disipulan en ciertas áreas que
yo necesito ser disipulado y otras personas con las que él me usa
para disipular a esas personas. Nadie está fuera del disipulado,
créame que no. Solamente Jesucristo. Solamente
Jesucristo. Entonces, hacer discípulos, está
hablando de ganarlos, traerlos, ¿a dónde? a la comunión con la
Iglesia del Señor. ¿Cuántas personas ha traído usted
a la comunión con la Iglesia del Señor? ¿Cuántos? Piénse en
eso. ¿Cuántos quiere usted al final?
Dios, no, no pones número, ni vamos a competir, por eso no
decimos los números. ¿Pero cuántas personas le vamos
a presentar al Señor? Depende de la capacidad que Dios
le dará a cada uno, pero hay que llamar a las personas y a
la comunión con la iglesia, enseñarlos, bautizarlos en las aguas. Entonces,
para llevar a cabo la misión, necesitamos ¿Cuánta autoridad? toda la autoridad, toda la autoridad. ¿Y a dónde llevamos la Gran Comisión?
A todas las naciones. Y en el punto 3, todas las cosas,
verso 20, enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado. El
discípulo es un aprendiz y debe ser enseñado en qué? Todas las
cosas que él nos ha mandado. Entonces, ¿con qué autoridad
se enseña todas las cosas? Con la autoridad que el Señor
nos dio. ¿A quién? A todas las naciones. Haciendo
los discípulos, enseñándole todas las cosas que él nos ha ordenado. ¿Dónde están todas las cosas
de Dios? ¿Dónde? En la Biblia, 66 libros. Entonces
usted disipula ¿con cuál libro? ¿Con el libro de Números? Hablaba
con mi hijo el otro día acerca del libro de Números, creo que
hablamos hace unos meses. Le decía yo, mira, la importancia
del libro de Numerosos es que te muestran nombres de familias
específicas, en lugares específicos, para propósitos específicos,
lo cual te está indicando que la Biblia es un libro histórico,
preciso, y que indica una vida que Dios les dio a ellos, y aquí
te la está narrando con nombres y con detalles, lo cual debe
afirmar mucho tu fe en la creencia, en la palabra. personas que piensan
que la Biblia es otro libro más, o que por ahí lo escribieron
y pues cada quien va y lo interpreta como quiere. Eso es una negación
de la verdad de Dios. La Biblia son las palabras de
Dios. ¿Y cuánto de la Biblia debemos usar de acuerdo a lo
que Cristo dice? Toda autoridad me da en el cielo
y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las
naciones enseñándoles ¿Cuáles cosas? Todas las cosas, si se
fijan, toda autoridad, todas las naciones, todas las cosas.
Segunda de Timoteo tres dieciséis dice toda la escritura es útil
para enseñar, corregir, para enseñar, redarguir, corregir
e instruir en justicia. Toda la escritura desde Génesis
hasta Apocalipsis. Si usted usa el capítulo uno
de Génesis para discipular a una persona, es grandioso lo que
usted le puede mostrar del carácter de Dios, del poder de Dios, del
dominio, de la autoridad de él. Nada más en ese capítulo. Entonces,
toda la palabra, y por eso como iglesia hemos decidido prevalecer
en la predicación expositiva, es decir, donde enseñamos verso
por verso qué es lo que quiso decir Dios. ¿Por qué? Porque
queremos todo el consejo de Dios, toda la palabra de Dios. Ayer
leímos el Salmo 19, lo leyó Manuel. El Salmo 19 habla que la palabra
es poderosa para cambiar el corazón, para iluminar a las personas,
para dar sabiduría. Es la que puede cambiar las personas,
con qué guardará el joven su camino, con qué limpiará el joven
su camino, con guardar su palabra. Y lámpara es a nosotros, su palabra,
que nos guía en el camino. En Hechos 20, 27, mira lo que
Pablo le dice a la iglesia de Éfeso, cuando se está despidiendo
de ellos. Hechos 20, 27. pues no rehuí declararles, y
aquí está otra vez, todo el propósito de Dios. Si Pablo no les rehusó
el declararles todo el propósito de Dios, ¿qué fue lo que él hizo?
Le declaró todo lo que él conocía de la verdad de Dios, en un tiempo
donde no tenían Biblias. Todo lo que él conocía se los
declaró a ellos. No rehuyó, declararles. Entonces, para llevar a cabo
la misión, necesitamos toda la autoridad. Necesitamos llevarla
a todas las naciones. Y necesitamos hacer discípulos
enseñándoles todas las cosas que Jesús nos ha enseñado. La misión abarca todo, nada queda
por fuera de la vida de una persona, punto cuatro. Toda la seguridad
todos los días. del verso 20 de Mateo 28. En la segunda parte del verso
dice, y recuerden, Jesucristo está hablando. Yo estoy con ustedes,
¿cuántos días? Todos los días. Entonces, ¿por
qué no han hecho discípulos? Los que no han hecho discípulos.
¿No está Jesús en su vida? Es una indicación posiblemente. Piénselo, de veras, piénselo,
piénselo de todo corazón. ¿Por qué usted no ha hecho discípulos?
Porque Él dice todos los días. Entonces, ¿cuáles días Jesús
no ha estado allí? ¿Qué pasó? ¿Cuál es la desconexión? Recuerden, yo estoy con ustedes
todos los días. ¿Hasta cuándo? hasta el fin del
mundo. ¿Cuál es el propósito? Alcanzar
al mundo. Pero el Señor está diciendo aquí
que el mundo tiene un fin. Entonces, hay un tiempo límite
donde se puede hacer esa obra. Y Él está con nosotros todos
los días. En Mateo 1, 23, cuando el ángel habla del Señor Jesucristo
que va a nacer, ¿cuál es el nombre que le da antes de Jesús? Emanuel. ¿Qué significa Emanuel? Dios
con nosotros. Al comienzo de Mateo, se usa
ese nombre para referirse al Dios con nosotros. Al final de
Mateo, Jesucristo está diciendo, yo estoy con ustedes todos los
días. Él es Dios. Él es Dios con nosotros. Les
afirma este nombre. Él está con nosotros por medio
de su espíritu. Está con nosotros por medio de su palabra. Está
con nosotros manifestando su cuidado providencial con su divina
presencia. Aparte de que nos rodea con la
familia de la fe, nunca estamos solos para llevar a cabo la misión.
Hay detalles pequeños que nos recuerdan que Él está con nosotros.
Lo que pasa es que olvidamos recordar quién es el que lo hace
a veces. Por ejemplo, cuando usted dice,
señor, gracias por estos alimentos, te pido por los de cada día.
La siguiente comida que usted se está comiendo, Dios se la
proveyó. Usted piensa que porque fue a
la tienda y compró. Usted piensa que porque dio la
estufa y cocinó. Créame que no. para poder ir
a la tienda, usted tuvo que ver, tuvo que pensar, tuvo que conducir,
tuvo que caminar, tuvo que dar dinero, tuvo que hacer cuentas
en su cabeza, llegar a la casa. ¿Quién le dio la capacidad de
hacer todo eso? Esa comida que usted se va a
comer o si la compró, alguien tuvo que hacer todas esas cosas.
La palabra afirma, como leímos en Colosenses, que él tiene toda
autoridad porque él creó todas las cosas y él sostiene todas
las cosas y por medio de él todo existe, todo es. Entonces cuando
se sienta a comer, usted reconoce, señor, gracias porque ayer te
pedí por esta comida y aquí está. Todos los días Dios está con
nosotros. Todos los días. Él dice, recuerden. ¿Por qué
dice recuerden? Porque nuestra tendencia es olvidar
y pensar que yo tengo salud, yo me tomo mis vitaminas, yo
tomo el agua que tengo que tomar, descanso las horas, yo, yo. Diga al débil fuerte soy. Y que
crea que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga. Recuerden,
yo estoy con ustedes todos los días, dice el Señor Jesucristo.
Nunca estamos solos para llevar a cabo la misión total de alcanzar
a todas las naciones, bautizándolos y enseñándoles toda la verdad
de Dios y recordando que Él está con nosotros todos los días. ¿Para qué está Dios con nosotros
todos los días? No es como el insulto que se
puede hacer al Señor. Él es mi copiloto. ¿Es lo que
Él dice aquí? o el insulto que, oh, el Señor
va conmigo aquí y allá, yo hago mis compras y allí yo estoy seguro. De acuerdo a este texto, no es
eso lo que Cristo dice. Yo estoy con ustedes para que
ustedes lleven a cabo la misión que les he dado con toda la autoridad
que he recibido en el cielo y en la tierra. No usemos el nombre
de Dios en vano. Cuidado con eso. Él está con
nosotros. porque hay un propósito que él
va a cumplir a través de nosotros y es una misión que tenemos aquí
en la tierra. Y esa misión es de ir y llevar
el evangelio para que las personas sepan del Señor Jesucristo. Y
nunca estamos solos para llevar a cabo esa misión. No es fácil,
créame. Si fuera algo fácil, ¿para qué
Cristo nos diría, toda autoridad me da a los cielos y la tierra?
Si fuera algo fácil. No tiene sentido. Mejor saco
mi permiso, tengo mi licencia, tengo mi horario, marco mi tarjeta,
lo hago de cierto requerimiento, ya acabé, ahora me voy a la casa
a ver televisión, a crecer la barriga. No. No. Él nos ha dado esa autoridad
y la tenemos por una razón. Y Él dice la razón. No es lo
que el mundo le está diciendo a usted, que es el cuidado de
su salud. No es. No es lo que el mundo
le está diciendo a usted, que son los logros que usted puede
tener con sus inversiones. No es. No es lo que el mundo
le está diciendo a usted cuando usted logra sus sueños y sus
deseos. No es. no es. Al contrario, él dice,
tiene que morir a sí mismo, para que entonces se pueda acercar
a mí. Entonces, él está con usted. Entonces, recuerden, yo estoy
con ustedes, dice el Señor. Creo que miremos una ilustración
de la presencia del Señor cumpliendo su propósito en un personaje
en el Antiguo Testamento, Deuteronomio 31, verso 7 al 8. Deuteronomio
31, verso 7 al 8. En este punto, Moisés está al
final, casi al final de su vida, y él está pasando la batuta o
el liderazgo a Josué. Josué fue su discípulo. Si usted
lee con atención, al principio siempre dice que Josué andaba
con Moisés todo el tiempo. Donde Moisés iba, ahí andaba
Josué. ahí andaba pegado con él. Y dice aquí en el verso siete
y ocho de capítulo treinta y uno de Deuteronomio. Entonces Moisés
llamó a Josué y le dijo en presencia de todo Israel se firme y valiente
porque tú entrarás con este pueblo en la tierra que el Señor ha
jurado a sus padres que les daría y se la darás en heredad. Está afirmando una promesa que
Dios hizo. Pero mire cómo lo va a hacer. Verso ocho. El Señor
irá delante de ti. Él estará contigo, no te dejará
ni te desamparará, no temas ni te acobardes. No temas ni te
acobardes. El Señor está contigo para todo
lo que tienes que hacer. Josué tenía que entrar a la tierra
prometida, una tarea monumental, porque habían, creo que eran
siete naciones mucho más superiores que Israel, y tenía que conquistarlas. Por la afirmación principal en
este texto es que Dios está con él, que no lo dejaría, que no
lo desampararía. Y le dicen no temas ni te acobardes. Josué uno, uno, para ver el cumplimiento
de esta promesa. Esa es la promesa del toronomio
treinta y uno. Miremos su cumplimiento. Bueno,
su cercanía al cumplimiento, porque a este punto Dios habla
con Josué, y Josué está a punto, ya Moisés murió, ya Josué está
en frente de Israel, y aquí Josué está, está frente a Jericó, casi,
para capítulo uno, verso uno, después
de la muerte de Moisés, siervo del Señor, el Señor habló a Josué,
hijo de Num, y ayudante de Moisés, y le dijo, vamos a saltar al
verso cinco. Dice, nadie te podrá hacer frente. En todos, preste atención a los,
cuando se encuentran a los absolutos en la Biblia, acuérdese, eso
solo le Nadie, es un absoluto, te podrá
hacer frente en todos esos otro absoluto, los días de tu vida.
Así como estuve con Moisés, estaré contigo, no te dejaré ni te abandonaré. Es una promesa de todos los días,
es una promesa de todas las batallas que ellos tenían que pelear,
que Dios le está haciendo allí a José. Miremos el verso nueve
allí mismo. Dice, no te lo he ordenado yo, Sé fuerte y valiente,
no temas, ni te acobardes, porque el Señor tu Dios estará contigo
dondequiera que vayas. la autoridad, el poder, la fidelidad
de Dios la que se ve allí para llevar a cabo una obra que era
imposible que ninguna nación llevara a cabo la conquista de
Canadá. A menos que Dios estuviera allí no se podía hacer. La gran
comisión cuando Dios se la da a esos doce discípulos era imposible
porque no habían medios de comunicación, ni teléfono, ni internet, ni
Facebook, ni ni siquiera existía la imprenta,
ni siquiera existían vehículos para viajar rápido, todo se hacía
a pie, en barcos, en caballos, y les iba bien. Y Jesús le da
la gran comisión. Toda autoridad me ha sido dada
en el suelo y en la tierra. Vayan y hagan discípulos. ¿A
quién? A todas las naciones. Un ejemplo de esto lo tenemos
en Pablo, le creyó al Señor. y hace declaraciones como, para
mí el vivir es Cristo, y morir es ganancia. Y si para mí el
vivir es Cristo, ¿qué es eso? Oh, en el nombre de Jesús, eso
no es vivir en Cristo. Oh, yo soy cristiano, eso no
es vivir en Cristo. El que vive en Cristo vive para
los propósitos que Cristo le dice que tiene que hacer en esta
vida. ¿Y cuál es ese propósito? Iglesia. Está definido la misión de la
iglesia. Vayan y hagan discípulos a todas
las naciones. Vayan y hagan discípulos. No
vaya a salir de aquí. Por favor, no salga de aquí pensando
que usted no tiene que hacer discípulos. No vaya a hacer eso.
Si usted ha llevado una vida acostumbrado a no hacer discípulos,
por favor, arrepiéntase. Es Cristo el que tiene autoridad
en el cielo y en la tierra el que está diciendo estas palabras.
No salga de aquí igual que como usted entró. Si usted no está
haciendo lo que él dice, no se vaya a ir así. No lo haga, se
lo suplico. Se lo suplico en el nombre del
Señor Jesucristo. No lo haga. Pídale ayuda al Señor. Pídale
a Él que le ayude, si usted está en Cristo, y si usted se está
dando cuenta que usted no está en Cristo, porque Cristo no está
con usted, entonces arrepiéntase, venga a los pies del Señor Jesucristo,
confiese sus pecados, y proclámenlo a Él como el Señor y el Salvador
de su vida, porque nadie se acerca a Él con sus propias condiciones.
Cristo puso las condiciones. El que quiera venir a mí, niéguese
a sí mismo. Tome su cruz y sígame. El que
quiera salvar su vida, la perderá. Pero el que la pierda por causa
de mí, la ganará. Venga, Cristo. No se quede allí. Y si usted proclama que es cristiano,
no viva como alguien que no hace discípulos. No acepte eso. Es
una mentira del diablo. No lo acepte. Luche, pelee, invierta,
gaste su vida en lo que el Señor nos ha dicho que hagamos. Él
tiene autoridad en el cielo y en la tierra. Eso tiene todo y Él
promete estar con usted todos los días. Todos los días. Días
buenos y días malos. Días buenos y días malos. Hace
poco fui a Florida por la muerte de mi hermano. Y en medio de
la presión emocional que produce algo así, Me doblé y le dije,
Señor, ayúdame a no quitar mis ojos de Ti. Ayúdame. Ayúdame a no dejar que mis emociones
gobiernen qué es lo que voy a hacer, pero que mis ojos estén puestos
en Ti. ¿Qué más frente a la muerte? ¿Qué más frente a la vida? ¿Qué
más frente a las alegrías y los gozos que tenemos? ¿Qué más frente
a las dificultades? ¿Qué más podemos hacer? mantener
nuestra mirada puesta en el Señor. ¿Para qué? Para obedecerle a
él. Para mí el vivir es Cristo, el
morir es ganancia, dice el apóstol Pablo, debe ser así para nosotros,
porque él promete estar con nosotros dondequiera que vayamos, así
como lo hizo con Josué. Y Josué entró y ganó todas las
batallas, a excepción de una donde pecaron contra Dios, y
fue temporal nada más. El rey David le creyó al Señor. David nunca perdió una sola de
sus batallas, ni una sola. porque él creyó que Dios iba
con él, y Dios iba con él. Él, Dios, hace esta promesa aquí
en Mateo 28, el que tiene toda la autoridad, todo el dominio.
La misión de la iglesia entonces, porque hemos visto la autoridad
del Señor Jesucristo, la misión de la iglesia entonces es posible,
es posible. Todo lo que se necesita es creer
y vivir de acuerdo a esta orden que el Señor Jesús nos ha dado
completamente seguro de que está con nosotros todos los días hasta
el fin del mundo. Pablo le creyó al Señor y ellos
evangelizaron todo el imperio romano. Roma nunca fue conquistado
por ningún imperio externo. Se dividió internamente cuando
cayó, pero ellos no fueron conquistados. No hubo otro imperio que pudiera
contra ellos. Pero ellos mismos hacen esta declaración, estos
cristianos que tienen volteado el imperio romano. Estoy parafraseando. Lo que el Señor Jesucristo dice
es verdad. La autoridad que el Señor Jesucristo
nos ha dado es total. Ya tenemos el permiso, ya tenemos
la autorización, ya tenemos lo que necesitamos para hacer este
trabajo. y no somos nosotros, es Cristo
a través de nosotros. Entonces, para llevar a cabo
la misión necesitamos toda la autoridad. ¿La tenemos? ¿La tiene
usted? Necesitamos llevarlo a todas
las naciones. Deje que crezca en su corazón
todas las naciones. Como el Señor lo quiera usar
a nivel local, mundial, está bien. Necesitamos hacer discípulos. ¿Está usted haciendo discípulos?
No me conteste para que no hagamos comparaciones aquí. ¿Está haciendo
usted discípulos? Y le está enseñando a obedecer
todas las cosas que Jesús le ha enseñado. Y cuarto, ¿Tiene
usted toda la seguridad todos los días hasta el fin del mundo
basado en la promesa que hizo Jesucristo? Y aquí yo estoy con
ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. La misión es
posible, pero requiere fe. Requiere fe de nuestra parte.
Que Señor nos ayude a creerle y a mover nosotros 21 años más,
si él no ha llegado, o el tiempo que él quiera, para llevar a
cabo la gran comisión. Créale a Dios. crearle a Dios. Vamos ahora, ¿por qué no nos
ponemos de pie y vamos delante del Señor? Debe apasionarnos lo que le apasiona
a Dios en su corazón. La gran comisión es a la pasión
del Señor. Hay textos que dice que Dios
no quiere que nadie se pierda, sino que todos vengan al arrepentimiento. Señor, gracias, porque es verdad. Tú recibiste toda autoridad en
los cielos y en la tierra, hablando en tu humanidad, porque tú eres
Dios. Pero en tu humanidad era necesario
que esto sucediera, y lo hiciste. Señor, gracias, porque era necesario
un intermediario entre Dios y los hombres, que fuera un hombre,
y tú, Cristo Jesús, en tu humanidad, viniste como el intermediario
para traer reconciliación entre Dios y los hombres, y lo hiciste
para quienes creen en ti. Señor, gracias, porque era necesario
que los hombres creyentes tomaran esta misión Pero necesitábamos
esa autoridad y no podíamos ganarla. Ninguno de nosotros puede proclamar
eso, pero tú, Señor Jesucristo, tú recibiste toda autoridad en
los cielos y en la tierra, y nos la has dado a tu iglesia. Señor,
andábamos viviendo sin entender qué era esto de la vida. ¿Para
qué estamos aquí? ¿Cuál es el propósito del trabajo,
del sufrimiento, las enfermedades, las alegrías, las pérdidas? ¿Para
qué? Y tú viniste y nos dijiste, vayan y hagan discípulos a todas
las naciones. ¿Y cómo es esto de hacer un discípulo?
Y tú dijiste, enseñen, bautícenlos y enseñenles todas las cosas
que yo les he mandado. Pero Señor, ¿y cómo vamos a prevalecer
si solamente somos personas limitadas? Y aquí yo estoy con ustedes todos
los días hasta el fin del mundo. Señor, gracias. Ayúdanos a creer,
ayúdanos a recordar tu orden que viene con indicaciones y
trae una gran promesa, Señor. Ayúdanos a considerar esto. Permite
que no salgamos de aquí y olvidemos estas palabras, pero que tomemos
el tiempo para pensar, para revisar cómo es mi calendario, cómo es
mi día. ¿Qué tanto hay de esta obediencia
a la gran comisión? Señor, y si es que nos alegremos
y procuremos hacerlo más. Y si no, quede una pausa para
considerar dónde estamos parados. ¿Quién es realmente nuestro Señor? ¿A quién servimos? Gracias padre,
oramos por la salvación de quienes no te conocen, que tú les des
la convicción de pecado y la fe para creer en Cristo Jesús.
y por quienes somos parte de la iglesia, Señor, que nos ayudes
a recordar que tú estás con nosotros para que llevemos el mensaje
del evangelio a todas las naciones. Gracias por tu bondad estos 21
años. Gracias por la certeza que nos
das de tu protección. por la claridad del camino que
debemos llevar aquí en la tierra. Gracias Dios. Gracias por esta
familia de la fe. Gracias por lo que estás haciendo
en cada uno de nosotros. Gracias Señor. Oramos que así
sea más tiempo y más personas conociendo Señor. Lo que tú quieres
hacer en sus vidas y quién eres tú Señor sobre todo. Te bendecimos,
Señor, te adoramos. En el nombre de tu Hijo Jesucristo,
gracias. Amén y Amén.
La Iglesia y Su Misión en la Tierra
Series La Iglesia
Mateo 28:18-20 (NBLA)
Que tipo de autoridad se necesita para que la iglesia lleve a cabo su misión en la tierra?
Con cuantas naciones debe llevar a cabo la misión?
Como debe llevar a cabo la misión?
Cuanto de la palabra debe enseñar para llevar a cabo la misión?
Estas preguntas son cubiertas por el pastor Enrique al ir a las palabras del Señor Jesus y mostrar la importancia de Su autoridad, el alcance de Su orden a la iglesia, y la promesa de su presencia para que se lleve a cabo. Haciendo que la misión sea totalmente alcanzable
| Sermon ID | 10521453156867 |
| Duration | 1:12:36 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Matthew 28:18-20 |
| Language | Spanish |
© Copyright
2026 SermonAudio.