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están pendientes, ya lo tienen,
probemos. Padres, damos muchas gracias
por tu providencia que nos ha traído a cada uno de nosotros,
al culto del día de hoy, y le pedimos que nos ayudes a sacar
el mayor provecho de lo que vamos a escuchar, a encontrarnos nuevamente
en tu palabra, ubicarnos, y con este tema que es sumamente importante
examinarnos a nosotros mismos y con la ayuda de tu palabra y
tu espíritu hacer lo que sabemos que debemos hacer. Damos muchas gracias por este
momento y damos las gracias por tu palabra. En el nombre de Cristo
Jesús. Amén. Comienza aquí, a esto llegaremos. Hay muchas cosas en el Eclesiastés. Tenemos más de una miniserie
sobre este libro. Yo prediqué hace muchos años
una serie sobre este libro. Creo que Mark también hizo lo
mismo en tiempos más recientes. El libro de Eclesiastés presenta,
yo estoy convencido, el arrepentimiento de Salomón. Después de haber
predicado tan fuertemente En el libro de Proverbios, en contra
de todo tipo de cosas, pero específicamente en contra de los ídolos del corazón,
el poder, el placer, el dinero, en esos mismos pecados cayó Salomón
con sus 40.000 caballos de Egipto y con sus toneladas de oro y
con sus mil concubinas, incluso llegó prácticamente al punto
de apostatar. Y en el libro de Eclesiastes
tenemos en síntesis su arrepentimiento recapacitándose por el milagro
y la gracia de Dios en su vida. en conformidad con las promesas
hechas a su padre. David, todo esto sucedió, no
vamos a discutirlo. Y en forma de, es una secuencia
cíclica en el Eclesiastes va descartando todos aquellos ídolos,
¿no? Todas las cosas en las cuales
hizo tremendas pruebas para ver si le podrían satisfacer. Y termina con el argumento con
el cual comienza el libro, vanidad de vanidades, todo es vanidad,
todo es en vano, es vacío, es periodo de tiempo, es algo en
realidad aún peor que lo que estas palabras significan. Y
es una descripción de la vida sin Dios y todo lo que esto conduce
a quien sea, comenzando con el mismo Salomón. Ahora, en la parte
final del libro viene una lista de aplicaciones tremendas. El
libro termina con el fin de todo el discurso, oído es este, teme
a Dios, guarda sus mandamientos, porque esto es el todo del hombre,
porque Dios traerá toda obra a juicio, el cual será sobre
toda cosa oculta, mala o buena. Así termina el libro. Ahora,
en uno de los textos, en la parte final del libro, nos vamos a
meter aquí para leerlo, porque aconseja a sus lectores, no a
sus oyentes, así lo vamos a decir como predicador. Hacer esta obra
tan misteriosa en el capítulo 11, estamos en la Codicia Stesh,
hay que apurarnos aquí, y la pura lectura por el momento.
Echa tu pan sobre las aguas, que después de muchos días lo
hallarás, lo volverás a encontrar. Reparta 7 a 1 a 8 porque no sabes
el mal, qué mal vendrá sobre la tierra. Si las nubes se llenaran,
se recargan de agua, o es singular aquí en la versión antigua, sobre
la tierra, la derramarán. Y si el árbol cayere al mediodía
o al norte, en el lugar, es justo en el lugar donde caiga, ¿no?
Ahí quedará, se va a quedar ahí el árbol caído. El que al viento
mira no sembrará y el que mira a las nubes, el que se queda
mirando, es un gerundio en la mayoría de las traducciones,
no cegará. Y como tú no sabes cuál es el
camino del viento y cómo se crían los huesos en el vientre de la
mujer, la mujer embarazada aquí, así ignoras, desconoces, no comprendes,
es la mejor traducción, la obra de Dios el cual hace todas esas
cosas. Por la mañana siembra tu semilla. A la tarde no dejas
reposar tu mano. Porque tú no sabes cuál será
lo mejor, ¿no? Si esto o lo otro, o si las dos
cosas, si ambas cosas serán igualmente, es una de las traducciones, si
las dos cosas serán buenas. Ahora, no pierdan de vista este
texto. Y pasan nuevamente a nuestro
texto en 1 Corintios 9. Aquí hemos estado detenidos desde
hace algunas semanas. Estamos en, lo que nos condujo
a quedarnos atrapados aquí es todo este tema de Nuestro servicio
y lo que hacemos con la palabra de Dios, el tema de las recompensas
y los premios y la pérdida de esas recompensas que es lo que
va a sufrir una gran mayoría de personas creyentes. Y ahora
volviendo a nuestro texto aquí en que hemos estado detenidos
desde hace algunos domingos. En el contexto, Pablo argumenta
acerca de su responsabilidad de anunciar el Evangelio en el
versículo 16. Porque aunque anuncio el Evangelio,
no tengo de qué gloriarme, ¿no?, jactarme, porque le había sido
encargado, y esto es un gran tema, ¿no?, una administración,
es un tema más profundo en relación con la palabra mayordomía, de
tal modo que hay de mí, y como lo hemos visto ya, es hay de
todos los clientes que no anuncian el Evangelio. Y luego dice que
si lo hago de buena voluntad, premio tendré, pero de todos
modos lo tengo que hacer, ¿no? En el versículo 17. Y como un
tipo de paréntesis dice, ¿cuál es mi recompensa? Y su argumento
es que se negaba a recibir apoyo económico, ni siquiera menos
un sueldo. Al predicar el evangelio, estos
pueblos gentiles lo hacían, en la versión antigua dice, de balde,
de manera gratuita. para no abusar de su poder en
el evangelio como el gran apóstol, ¿no? Que pudiera haber exigido
como los charlatanes y farsantes, mentirosos, engañadores en todo
el mundo que dame tu casa, dame tu coche, dame tu cuenta bancaria,
¿no? Y no voy a decir más. Estos charlatanes
y mentirosos están por todos lados. Y luego en nuestro tema,
en 19, por lo cual, siendo libre, y esto es el gran tema de la
esclavitud, ¿se acuerdan? Lo hemos estado viendo. hombre
nacido libre para con todos. ¿Qué es lo que hizo en su servicio
cristiano? Se esclavizó a todos, me he hecho
esclavo, deulos, la palabra griega que conocemos de todos, ¿no? Se había esclavizado a todos
y seis veces, este tema ya lo conocemos, explica por qué de
esclavizarse a otras personas. Dice que lo hizo para ganar y
la fórmula técnica al mayor número posible. No es que se van a salvar
más o menos personas en conformidad con lo que tú y yo hacemos, ni
siquiera en conformidad con lo que él hacía. sino que Dios va
a usar a alguien para alcanzar a sus escogidos y Pablo quiere
ser el instrumento para ganar al mayor número de estas personas.
Y luego viene todo un gran argumento, heme hecho a los judíos como
judío con el mismo fin para ganar a los judíos, a los que están
sujetos a la ley, aunque no estaba sujeto a la ley como medio de
salvación, como sujeto a la ley con el mismo fin de ganar a los
que estaban los judíos en aquel entonces. sujetos a la ley, a
los que sin ley son los pueblos gentiles, no como si él fuera
una persona sin ley, sino su relación con la ley de Dios.
Cristo la guardó, la cumplió y su obra perfecta, su vida perfecta
es acreditada a la cuenta de cada creyente. Y el mismo Cristo
que la cumplió en nuestro lugar ahora dice se me aman, guardo
mis mandamientos. Eso es un gran tema en este pequeño
paréntesis en la ley de Cristo. No cada creyente se relaciona
con la ley a través de la unión espiritual con Cristo, pero dejando
ese tema, vuelve a decir, todo esto lo hacía para ganar, y la
idea es al mayor número de estos pueblos gentiles, a esto vamos
a volver, y luego a los débiles, débil, con el mismo fin, la misma
meta, para ganar a los débiles, la palabra flaco, ¿no?, en nuestra
versión antigua, y el juego de palabras, a todos me he hecho
todo, a todos me he hecho todo, para ganar de todos modos, de
todas maneras, ¿no? Y aquí se refiere a todos los
medios lícitos para evangelizar con el fin, por sexta vez lo
dice, para salvar a algunos. Y todo esto lo hacía para hacerse
copartícipes, otro gran tema en el versículo 23 del Evangelio.
Termina Este pasaje, con el texto que hemos visto tantas veces,
en donde se compara a sí mismo con los atletas profesionales
en lo que eran en aquel entonces los juegos previos a los modernos
juegos olímpicos griegos, y dice, no sabes que los que corren en
el estadio, todos a la verdad corren más. En aquel entonces,
un solo ganador, ¿no? Tan solo uno llevaba el premio.
¿Se acuerdan? Todos los creyentes estamos en
esta competencia y todos los creyentes podemos ganar. recompensas
y premios en relación con nuestro servicio, corre de tal manera
que le obtengáis. Luego pasa al tema de la lucha,
al boxeo. y la necesidad de comportarse
como si fuera un atleta profesional en el 27 obligando, sujetando
su cuerpo a una disciplina como lo hacen estos en el atletismo
y obligando su cuerpo a obedecer, sujetándose a sí mismo a una
disciplina rigurosa para que, vean, habiendo predicado a otros,
no se quedara, y esta famosa palabra tan discutida, reprobada,
es traducida, descalificada la competencia. Como ya hemos visto,
muchos creyentes por las obras tan pobres que realicen en su
vida, van a perder su recompensa. Otros por ser mal motivados perderán
su recompensa. Otros por no obedecer las reglas,
¿no? Se quedarán descalificados de la competencia. Y el apóstol
Pablo, al mismo tiempo en este texto que dice que se esclavizaba
a medio mundo, en su relación con los demás, se sujetaba a
sí mismo a este, escuchen el argumento aquí, a este régimen,
y a esto vamos a volver, la cosa que tú y yo buscamos cuando miramos
a los atletas en cualquier tipo de competencia, cuanto más a
nivel profesional, es que hagan todo lo que puedan. O sea, se
perdió el equipo y las primeras quejas a una lista de jugadores
medio dormidos, a una lista de jugadores negligentes, irresponsables,
no cumplieron con su deber a la mera hora del partido. Hay una
lista de actores, protagonistas en cualquier competencia, y si
nos damos cuenta de que estas personas no se entregaron de
todo corazón, que su rendimiento tan pobre fue consecuencia de
lo que estoy señalando aquí, de no haber dado, a fin de cuentas,
si pierden y sabemos que se entregaron de todo corazón, que prácticamente
se murieron ahí, Entonces, estábamos dispuestos a aplaudir y decir,
los mejores ganaron, pero los nuestros se entregaron con todo.
Es cuando vemos que esto no lo hacen, que tú y yo no lo vamos a aceptar. No es aceptable. Estamos viendo
el partido y decimos, el entrenador debería haber, a medio tiempo,
debería haber corrido a tal jugador. Decimos con el fútbol americano,
traigan el autobús, por favor. Lleguen al estadio, ni a las
vestidas, no, al autobús va este cuate, no, a patadas fuera. Cuando
vemos su pobre desempeño les costó la victoria, puede ser
un solo jugador, ¿no? Ese es el contexto aquí. En la
comparación, muchos dicen, no, todo depende aquí de la velocidad,
porque uno de los ejemplos es el maratón, Y la velocidad con
la cual la persona está corriendo, eso no es el asunto. El asunto
aquí es terminar exitosamente la carrera, no importando lo
más rápido. No, eso no es el punto. Lo que
es el punto es habiéndose entregado para desempeñar esto en relación con su capacidad. Hay muchas formas para decir
esto, ¿no? Y el tema aquí lo conocemos, todos los creyentes
estamos en el estadio, todos estamos metidos de por medio
en esta competencia, ningún creyente, lo vuelvo a decir, está en competencia
con los demás creyentes, Dios nos compara tan solo con su Hijo,
Y aquí yo voy a decir, debemos tomar el ejemplo del apóstol
Pablo y compararnos a nosotros mismos tan solo con él en este
asunto para ver cuál es nuestro desempeño. Y el único que te
puede obstaculizar, el único que te puede impedir, el único
que puede costarte la victoria de haber
cumplido el propósito de Dios en tu vida, eres tú. No hay ninguna otra persona que
te puede obstaculizar, porque tú tienes que, desde un principio,
tú tienes que vencer todo lo que traes por dentro, todo lo
que te pudiera obstaculizar. La única persona que puede superar
esos obstáculos eres tú, soy yo, somos nosotros, nadie más.
¿Y esto qué quiere decir? Que en aquel día de juicio, como
ya lo hemos visto hace un par de domingos, no vamos a echar
la culpa a nadie más por las cosas que no hicimos en nuestra
vida cristiana. Esto no va a suceder en el caso
de ningún creyente. Y no va a haber ni siquiera ni
un pretexto, ¿no? Entonces, esto es el tema que
hemos estado viendo. Y lo que vamos a hacer el día
de hoy, vamos a agarrar otra vez este hilo Y lo que vamos
a hacer es hacer, en el tiempo que nos resta después de terminar
aquí la introducción, una serie de observaciones y aplicaciones
acerca de todo este asunto, ¿no? Para llegar a nuestro texto en
Eclesiastes 11, ¿no? Ahora, Lo que hemos visto, y
no puedo resumir todos los temas en relación con este argumento,
pero lo que hemos visto a grandes rasgos es lo siguiente. En la vida cristiana, este asunto
del evangelismo, y este es el tema con el cual hemos estado,
hemos estado acercándonos a este tema y vamos a estar detenidos
por algunos domingos con esto. Este tema del evangelismo Se
acuerdan, exige de nosotros más que cualquier otra cosa. Pablo,
en estos modelos, se acuerdan tantos modelos, el modelo militar,
el modelo del atletismo, el modelo del arquitecto, constructor,
el modelo de procrear, de sembrar, de cosechar, todos esos modelos
del evangelismo y que son simultáneamente modelos de la vida cristiana,
no simplemente de la cuestión de nuestro evangelismo. De todos
los modelos usados por Pablo y los escritores del Nuevo Testamento,
este modelo del esclavo humilde, del siervo humilde, es el modelo
más destacado en la vida de nuestro Señor Jesús. Eso es lo que Cristo
mismo lo comentaba. Yo he venido como siervo, ¿no? Yo soy aquel que en mi encarnación,
habiendo dejado su gloria celestial, yo descendí del cielo para convertirme
en el esclavo de Jehová, el siervo, en uno de los temas en relación
con su oficio mesiánico. Y él hacía siempre la voluntad
de su Padre Celestial, entregándose en Filipenses hasta lo que esto
terminaría significando, la muerte de la cruz. Y entonces, esto
es el modelo, en el contexto de este argumento, en la primera
parte, en donde Pablo explica su servicio cristiano en estos
términos. Dice, y hay que entenderlo, este
hombre, el gran rabino, este hombre en su época, antes de
su conversión, probablemente el hombre más destacado en el
mundo académico teológico, este técnico del judaísmo de aquel
entonces, ese es el hombre, el gran perseguidor de la iglesia,
verdugo, de renombre, de fama, por su descendencia, por todo
el paquete de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos, y de la secta
de los fariseos, y todo el prestigio, toda la fama, todo el renombre,
su club de fans incluso. Y lo toma todo, ahora dice, excremento. Eso es el argumento en Filipenses
3. Excremento, ¿no? Estiércol. O sea, en contraste con el conocimiento
de Cristo, en contraste con la salvación en Cristo, en contraste
con el privilegio de servir a Cristo como un humilde esclavo. Todo
aquello perdió. Muchas traducciones, ¿no? Quiero
suavizar el asunto, pongo la palabra basura. Basura, no? Excremento, estiércol, no? Para no decir algo más ofensivo.
Ese es el argumento de este hombre. Y vemos aquí su compromiso con
el evangelismo en este contexto. Y ahora, esto es el hilo, lo
vuelvo a agarrar. Evangelizar a otras personas, tener una influencia
sobre la vida de otras personas en relación con este tema, ser
un instrumento en las manos de Dios para alcanzar a una sola
persona, exige más. que cualquier otra cosa en la
vida cristiana. Y eso es una parte de lo que
vamos a discutir en estas observaciones o aplicaciones. Por ejemplo,
exige, ya sabemos de esta lista, un gran esfuerzo, exige, y esto
no fue mi intención, pero es lo que vamos a tener que hacer,
mucha preparación. desde un principio para entender el mensaje, para
poder comunicarlo a los demás, para contestar y responder a
sus pretextos, argumentos, objeciones, etc. Exige la preparación, aquí
es parecida a lo que hacen los atletas profesionales. Exige
coraje y valor. Esto no es para cobardes, no.
Esto no es para personas vacilantes, tibias. Exige, como vamos a ver,
mucho celo, mucha entrega, mucho compromiso, mucho valor. Exige
persistencia, perseverancia. Los resultados no son instantáneos,
nunca en este asunto. Exige una vida sincera, libre
de apocresía. Una vida transparente en cualquier
punto en que las personas con quienes estamos comunicando el
Evangelio pueden ver alguna incongruencia, alguna inconsistencia, algo que
no checa, algo que no coincide con lo que les estamos diciendo.
Entonces nosotros mismos somos el obstáculo en relación con
nuestros esfuerzos evangelísticos. Tiene que ser no una vida perfecta,
no super santos tampoco. Y sin embargo, algo congruente,
en donde hay algún nivel de congruencia, de sinceridad en relación con
lo que les estamos diciendo, si ellos ven en nuestra vida
que no estamos viviendo lo que les estamos predicando, no nos
van a escuchar exige muchísima y a este tema volveremos lo vamos
a examinar más a fondo lo mencionamos hace unos domingos si no me equivoco
el domingo pasado mucha oración y una clase específica de oraciones
no está en este asunto pero todo aquello está resumido en la fórmula
más sencilla el evangelismo exige el verdadero amor el amor verdadero
Por eso esa es la prueba de ácido en relación con la profesión
de fe de muchísimas personas. En todo este asunto, lo que vemos
en el apóstol Pablo, ¿se acuerdan? Lo tengo que decir aquí de entrada,
a esto vamos a llegar también en unos momentos. ¿Se acuerdan
de la motivación del apóstol Pablo? Por un lado, ¿se acuerdan?
Lo vimos hace poco. Tengo gran tristeza y continuo
dolor en mi corazón. Este texto es el más controvertido
de los epístolos de Pablo por el uso de la palabra griega anatema.
Porque yo desearía o deseara yo mismo ser anatema, apartado,
separado de Cristo por mis hermanos, los que son mis parientes según
la carne. Y no estaba hablando de un pequeño
círculo de seres queridos suyos. en este lenguaje. No, a esto
volveré. Estaba hablando de la raza, ¿no?
En rebeldía, habiendo rechazado, habiendo crucificado a sus mesías.
Y Pablo tan lleno, viendo lo que esto traería a esa nación,
a ese pueblo, y también a sus almas, ¿no? Al final de sus vidas,
no podía quitar, dice, dice, lo vuelvo a citar, gran tristeza,
dice, dolor continuo en mi corazón. Y estos son motivos que fluyen
de qué? Que fluyen del amor. Y el otro,
hay un péndulo aquí. Si buscamos qué es lo que le
estaba motivando a este hombre, esta gran tristeza. Si tú puedes contemplar
la perdición eterna de quien sea, comenzando aquí con amigos,
conocidos o parientes y no sentir esto, ni eres creyente, eres
incrédulo, no? Pero si entiendes algo sobre
la perdición eterna, lo que significa ¿no? Pasar a la eternidad condenado
para siempre y las descripciones las más espantosas posibles,
¿no? Del lago de fuego, del gusano
que no muere, del llanto que nunca termina, del crujir de
dientes, de las tinieblas de afuera. Si entiendes algo sobre
esto, si crees algo sobre, y les aseguro, lo vimos hace algunos
domingos, así terminará este asunto con cada persona en conversa. y no tienes dolor, no tienes
tristeza, no te importa. Tu concepto de la soberanía de
Dios o las doctrinas de la gracia o la doctrina tan controvertida
de la elección por gracia te conduce a no sentir nada, a no hacer
nada. Lo has malentendido por completo.
A este hombre le conducía. ¿Quién entendió más sobre la
soberanía de Dios que cualquier de nosotros? ¿Quién hablaba de
estas doctrinas de la gracia más en la Biblia? Este es el
hombre. ¿Y qué es lo que vemos en este
hombre? Me he esclavizado a todos. Yo quiero ser el instrumento,
el argumento para ganar al mayor número posible. Él entendía que
no se salvarán más ni menos de los que Dios ha decretado. Y
sin embargo, No tenía nada de esta mentalidad filosófica, intelectual,
teológica, o como en tantos grupos, somos los reformados, nos dicen. Por favor, no. No evangelizando
a lo largo de siglos. Nadie en sus iglesias creyendo
que por el bautismo infantil se van a salvar los suyos. Por
favor, qué tontería, qué necedad. y no estoy condenando a todos
los reformados estoy ilustrando como tantos que dicen creer en
estas doctrinas no vemos semejanza alguna en estas personas y en
muchos incluso en nuestras iglesias en relación con lo que vemos
aquí las lágrimas de este hombre sin
discutir las lágrimas de nuestro señor Jesús a los que entendían
todo esto mejor que cualquier de nosotros Hicieron increíbles
sacrificios, ¿no? Así. Y yo iba al otro lado del
péndulum, lo explico en otros términos, hablando de encarcelado,
tratado como malhechor, perseguido hasta la muerte, en ese momento,
¿no? Preso, cuando escribe desde la cárcel y dice, todo esto lo
sufro, todo esto lo aguanto, todo esto lo estoy pasando, sufriendo. Por amor de los escogidos. Segundo
de Timoteo 2, y es por amor de los escogidos. Es un tema sobre
el cual voy a predicar en Gringolandia cinco domingos consecutivos,
voy a estar en diferentes ciudades. Y es triste que nuestra versión
en inglés dice, for the sake of the elect, por causa de los
escogidos o a favor de los escogidos y todas las versiones en español
la traducción es por amor por amor de los escogidos para
que ellos también obtengan la salvación que es en Cristo Jesús
entonces desde dolor y tristeza en el péndulo hasta lo que yo
estoy diciendo todo esto es este punto es por amor de estas personas,
que Pablo estaba dispuesto a que apurarnos aquí. Este amor, por
un segundo, ¿no? Me detengo para repetir una fórmula
que usamos siempre. Este amor es el deseo de que
otras personas sean, ¿se acuerdan?, ¿no?, buenas, santas y felices
para siempre. Y los términos son prestados
de J. I. Packard en su libro sobre
el evangelismo y la soberanía de Dios. Buenos quiere decir
perdonados, justificados con el boleto al cielo. Buenos, en
virtud de lo que Cristo hizo, declarados libres de culpa. Santos
es convertidos, transformados en la persona antes de partir
de este mundo, convertidos en la persona que Dios les destinó
a ser. Y cuando pasan al mundo venidero,
felices para siempre. Y esto es el verdadero amor,
no es egoísta, no es lo que yo quiero, no es lo que yo necesito,
no es lo que yo merezco, no es lo que tú tienes que darme o
te aborrezco. Esto es la falsificación del
amor. Esto es, yo quiero dar, yo quiero
edificar, yo quiero ayudar, yo quiero alcanzar, yo quiero hacer
algo en relación con la salvación de otras personas. Ahora, en
esta fórmula que vemos en este pasaje aquí en 1 Corintios 9,
en esta fórmula hay muchas controversias. Y se nos está yendo el tiempo,
por favor, Tomás. Escuchan. Los judíos corresponden
a personas religiosas hoy en día, ¿no?, en todo el mundo,
¿no? Los paganos gentiles corresponden
a una muchedumbre en las nuevas generaciones de gente atea, agnóstica,
incrédula, abiertamente, no son personas religiosas en sí, dominadas
por todos los ídolos de su corazón. Las personas débiles, nuestra
versión antigua usa la palabra los flacos, las versiones modernas
débiles, aquí viene una controversia. Yo estoy convencido de que se
refiere a personas enfermas, se refiere a personas discapacitadas,
se refiere a personas pobres, se refiere a todo un mundo de
gente que son las personas desechadas, menospreciadas, que no cuentan,
que no son de los ricos y famosos, que no son de nuestro nivel socioeconómico,
que no son personas ni siquiera con quienes quisiéramos tener
contacto. Lo que vemos a lo largo del ministerio
de nuestro Señor Jesús es enfermos, discapacitados, pobres y desechados,
la mayor parte de las personas evangelizadas por nuestro Señor
Jesús. Y muy poquitos de los ricos y
famosos. y los grupos carismáticos, los
que predican el evangelio de prosperidad en todo el mundo.
Vamos, y yo he hablado en ocasiones con este tipo de supuestos evangelistas
o misioneros o pastores, vamos a tratar con los ricos y famosos. A eso hemos llegado. Siguiendo el ejemplo de quién. Ayúdenme, ¿no? ¿De quién? Y no
pierdan de vista, no lo digo para que, no quiero que nada
de esto sea mal entendido, aunque entiendo que lo será. Yo pasé
15 años de mi vida trabajando en Ciudad Mesa. No había agua
potable en la mayoría de las casas, no había calles pavimentadas.
Nadie llegaba a los cultos en un carro, ni en una. Yo llegaba,
¿se acuerdan? Sombrero, música ranchera, el
dachshund golpeado, oxidado, se llamaba la bestia. Yo tuve
dos bestias. porque uno se descompuso por
completo, ¿no? Yo me acuerdo habernos regresado, ¿de dónde? Con Germán, con Rafa, de este
lugar, Macu. Hay una presa ahí, es una carretera.
En una de estas bestias íbamos, se nos apagaron las luces de
noche, por favor. El generador dejó de funcionar,
se prendió el foco, se apagaron las luces. Y yo saqué una lamparatita,
ahí estaba con la lámpara, a un lado de vidrio, tratando de ver
con Rafa, gritando, la presa y nos vamos para abajo, las aguas. ¿Qué es lo que estoy diciendo?
¿Qué es lo que estoy ilustrando? ¿No? No deberíamos haber ido por aquel
rumbo, es lo que muchos dicen. Magoo, ese lugar es famoso, no
voy a decir más, si no lo conocen. Incluso, estábamos regresando
del asunto de tifoidea. Por favor, no, Tomás. Fuimos
a ver a varias personas enfermas con tifoidea. Y, no, deberíamos
haber ido por otro lado, ¿no?, en aquel entonces. Pero, ¿cuál es el punto? ¿Cuál
es el argumento en esta lista de personas? ¿A quién sea iba
este hombre? ¿A quién fuera? Estaba dispuesto,
no cambiaba la verdad, no modificaba el mensaje, no negaba todo este
asunto del ofenso del evangelio, tampoco, como muchos toman todo
esto y dicen, no tenemos que modificar el mensaje, no tenemos
que quitar todo lo ofensivo. No, tú no puedes decir nada sobre
la palabra pecado, menos arrepentimiento, menos predicar el señorío de
Cristo a quien sea sin que se ofendan, sin que se enojan, ¿No? Pero, ya les pido perdón, perdimos
demasiado tiempo con este argumento. Ahora, en el tiempo que nos resta,
vamos a discutir una serie de puntos y el primer punto es lo
que sigo comentando aquí sobre nuestros motivos en todo esto. Los motivos de las personas que
dicen, vamos con tal clase de personas, ¿no? ¿Habrá alguna
duda sobre sus motivos? ¿Alguna duda? ¿Por qué con esa
clase de gente? El primer de Corintios 13, toda
la lista de cosas, hasta deshacerte de toda tu fortuna, tu hacienda,
tu patrimonio, tu cuenta bancaria, para alimentar a los necesitados,
y entregar tu cuerpo como sacrificio, te van a quemar vivo en la hoguera. Todo lo puedes hacer sin el verdadero
motivo. Y el único motivo es por amor
a los escogidos. En el texto segundo de Timoteo
2, aquí tengo esta Biblia abierta para poder volver a leerlo, no
volver a citarlo. El versículo 10 del capítulo
2. Ese es el motivo. Y esto explica
todo lo que vamos a ver aquí. Todas las fallas en relación
con el evangelismo comienzan y terminan con esto. Porque el
motivo por el cual hacemos algo nos dice mucho acerca de nosotros
mismos. Y eso es lo que nos va a animar,
lo que nos va a sostener, lo que nos va a obligar a no darnos
por vencidos. Ese es el motivo. Y esto va a
determinar el cómo lo hacemos. Pablo dice, no, yo me estoy capacitando,
yo me estoy autonegando y disciplinando como lo que hacen los atletas
profesionales para estar en las mejores condiciones y la ilustración
es física, pero aquí el argumento es espiritual, como vamos a ver. Yo estoy preparándome hasta lo
máximo para poder ser un instrumento usado en este gran conflicto. Ahora, estoy tratando de apurarme
aquí. La primera observación que vamos
a hacer aquí sobre este tema, en primer lugar, es lo siguiente,
y no tenemos tiempo, ni es necesario buscar los textos, los voy a
citar, ¿no? Tenemos que entender desde un principio que no hay
nada personal en esto. Y en un futuro hablábamos hace
ocho días de la distinción entre el evangelismo personal y esto
fue después del culto, y el evangelismo impersonal. Y hay muchas cosas
en esta distinción. El evangelismo personal tiene
que ver con personas que conocemos, comenzando con tu círculo de
seres queridos o amigos. Eso es el evangelismo personal.
Estás tratando de comunicar el evangelio a personas con quienes
tienes una relación personal. Y luego hay un El tipo de evangelismo
que va por otro camino y es el uso de todos los medios, distribuir
folletos. Muchos creen, y llegaremos a
discutir esto, que hemos de pararnos aquí en el parque y predicar
en voz alta el evangelismo. En este sentido lo comprendan
como que al aire libre hay que pararte y con una bocina anunciar
el evangelio a personas que no conoces. Es algo impersonal. Si se trata de esto, si se trata
de repartir folletos en el metro, de ir, como lo hemos hecho aquí
a lo largo de tantos años, estoy seguro de que hemos repartido
más de un millón de folletos en la Ciudad de México. Esos
son los cálculos. Eso es evangelismo impersonado. Entregándoselo, ¿no?, un folleto
a personas que no conocemos. Ahora, rápido. Cuando hablo de
de que no hay nada personal en esto. No estamos, la fórmula
técnica aquí es la guerra, no es nuestra, es una fórmula que
se encuentra con Josapad en Segunda de Crónicas, Segunda de Crónicas
20, y es más y mejor el ejemplo con David y Goliat en Primera
de Samuel 17, en donde en sus palabras dirigidas a Ligante,
David le dice que la guerra es de Dios, la guerra es de Jehová. Hay distintas traducciones. La
fórmula más sencilla, la guerra en que estamos metidos, es un
conflicto cósmico, volveremos a verlo aquí, no es nuestra. Ahora, ¿qué quiere decir esto?
Quiere decir mucho, no lo voy a resumir. Que no estamos involucrados
en un conflicto en donde hay algún interés personal o algo
privado o personal nuestro metido de por medio en el asunto. Es
un gran tema. Lo hemos dicho tantas veces desde
el público, no predicamos nada en forma personal, o sea, atacando
o señalando personalmente a ninguna persona en esa forma. Y sin embargo,
todo lo que tratamos de comunicar, en la medida en que sea en conformidad
con la palabra de Dios, es personal entre esa persona y Dios. Más
que personal. ¿No? Pero el tema aquí es tremendo.
Lo voy a resumir. Y comienza con esto. Somos instrumentos,
como vamos a ver terminando. Diferentes tipos de instrumentos
están sobre la mesa aquí. Somos soldados, sí. Somos instrumentos
en la guerra en relación con el evangelismo. Esta guerra es
para la honra, la gloria, todo el asunto es teocéntrico desde
un principio. Y los propósitos, fines, metas,
reglas, cómo lo debemos hacer, los medios que hemos de usar,
cómo vamos a luchar y cómo vamos a pelear, todo el asunto es suyo,
no es nuestro. El privilegio de combatir es
nuestro, el privilegio de luchar es nuestro, el privilegio de
pelear es nuestro, sí. Pero nunca en términos egoístas,
nunca en términos personales. Tan solo somos instrumentos,
esclavos humildes, utensilios, como vamos a ver una palabra
técnica más adelante. Y este Dios no nos necesita,
ya lo hemos estado diciendo, todas sus grandes obras mientras
que estábamos dormidos, mientras que Abraham estaba dormido, soñando
con su necesidad de encontrar una pareja y se despertó. Ahí
estaba Eva. Todos sus grandes obras y la ilustración la vuelvo
a citar en el Getsemaní se ganó esta victoria previa a la cruz
con nuestro Señor Jesús sudando, luchando, combatiendo, cayéndose
al suelo prácticamente desmayándose, fortalecido por un ángel de Dios
y sus discípulos estaban dormidos. Dormidos. No nos necesitan. no está obligado a usarnos. Este
tema es tan fuerte, lo que acabo de decir. Esto quiere decir que
si tú no quieres ser usado por Dios, Dios no te va a usar en
este asunto. Y tú serás el perdedor. Punto. Es así el asunto. Ahora, a la
luz de esto, la segunda observación es esta. Escuchen bien. Hemos
de contentarnos, este es otro tema que conocemos, hicimos hace
tiempo una miniserie sobre este asunto. Hemos de contentarnos
en este gran conflicto cósmico con que tú y yo seamos actores
anónimos en el drama. Esto es, hemos de aceptar en
este asunto un nivel de anonimato. ¿Qué quiere decir eso? Es un
gran tema. Vean, aquí estamos en 1.49, busquen
en el capítulo 7 de 1 Corintios. Lo que vamos
a leer aquí explica lo que esto significa. Hay un gran argumento
aquí sobre la vocación, el trabajo, la chamba y cómo relacionarlo
todo con su servicio para con Dios. Ese es el contexto. En
el punto crucial llega a decir, si tú fuiste llamado a los pies
de Cristo siendo un esclavo, no te preocupes por eso, no menos
que te puedes librar lícitamente, ¿no? No debes preocuparte por
librarte. Y porque el que en 22, en el
Señor fue llamado siendo esclavo, es hombre nacido libre y invierte
los papeles, al mismo tiempo el que fue llamado a los pies
de Cristo siendo un hombre nacido libre, esclavo. Todo ese asunto
de Lo que vimos en relación con la investidura de dominio y su
juzgar y someter y dominar, todo el mundo anda tratando de sujetar
a los demás, pero el argumento aquí es, sujétate a Cristo, tú
eres esclavo de Cristo. ¿Se acuerdan? Este gran tema
lo vimos hace ocho días. Todo este asunto, escuchen con mucha
atención, está resumido en el versículo 17. con una fórmula
también sorprendente. La fórmula dice, estamos ahora
leyendo en 1 Corintios 7, 17. Pero cada uno como el Señor,
y esta es la palabra, le asignó. Cada uno como el Señor, en nuestra
versión antigua, le repartió. Esta es una palabra que habla,
y hay otras palabras en otros textos que se traducen así, de
una persona reclutada, de una persona a quien se le asigna
un puesto en el ejército, es uno de los ejemplos en otros
textos. Pero aquí, esto es tu biografía. Esto es la vida que
Dios te asignó. Esto es el gran tema que hemos
visto en la miniserie sobre nuestra identidad. ¿Cómo había una historia
previa a tu nacimiento? ¿Cómo es que nada al azar, nada
de manera arbitraria, tú fuiste enchufado en una historia preexistente
que llegó a ser tu historia en la medida en que comenzaste a
ser un protagonista? en esta historia, en las etapas
desde tu niñez hasta tu adolescencia, hasta ya ser una persona adulta,
esta historia en la cual es increíble todo el trasfondo de esto. ¿Quién
te asignó ese papel? ¿Quién te asignó, en el guión,
en la historia de tu vida, o la historia del mundo, que es más
grande que tu vida, quién te asignó, quién te repartió ese papel? actor invitado, aunque
no estamos actuando. Es la ilustración en el guión. ¿Quién podría ser el mejor para
desempeñar tal papel en esta historia? Y resulta que eres
tú en esta historia. Todo el argumento comienza así,
para decir que Concluye diciendo, bueno, así como Dios te llamó
a cada uno, en esta posición ande, en esta situación permanezca. No hagas nada para sacarte, moverte,
cambiar. Y estamos hoy en día con las
personas enojadas con el género que les fue asignado. ¡Oh, por
favor! ¡Qué necedad! Eso nunca lo van
a cambiar. Estamos al grado en que debaten
en el primer mundo, escuchen lo que voy a decir. Esto ya es
todos los días. Ya están diciendo los pastores,
dejan de usar la palabra género, por favor. Porque no se aplica. Mejor usan la frase sexo biológico. Desde una perspectiva apologética,
para discutir algo tienen la razón, ¿no? Olvídense de estos términos genéricos
a los cuales están dando definiciones falsas o tan flexibles que pueden
significar, quién sabe, mejor hablar de que te fue asignado
tu sexo biológico. Es una parte de esto. Pero nadie
contento con esto en el mundo del converso, ¿no? Nadie. Pero si tú crees que Dios es
el que te asignó el papel que desempeñas en esta vida, ahora
escuchen rápido, lo tengo que resumir, resulta que a casi todos
nosotros Dios nos ha asignado un puesto anónimo. ¿Qué quiero
decir eso? ¿Se acuerdan del tema? ¿Cómo
se llamaba aquel niño? ¿Qué día este niño que traía
en su, no sabemos, en su mochila, como cinco bolillos, cinco panes
y dos pececitos? ¿Cómo se llamaba ese cuate, este
pequeño? ¿Cuál fue su nombre? Vamos a
saberlo llegando al cielo. No, no hay nada sobre ni de cual
familia le quiere hacer a sus papás. Nada, cero, actor anónimo. Y esto es la historia del 99%
de los clientes. Es un gran argumento y lo que
estamos diciendo aquí al entender, estamos en un conflicto que no
es nuestro. Y nosotros somos como aquellos en el primer mundo
en los cementerios en Europa, en los Estados Unidos, Canadá,
etcétera. Hay estos cementerios y son cruces
blancas en los mayores casos. Miles y miles y miles de soldados
enterrados y un porcentaje de estos, known only to God. Es lo que
dicen en inglés. No hay ningún hombre ahí en la
lápiz. No. Conocidos tan solo por Dios. Y aquí están, ¿no? En este cementerio. Es un gran tema. Hay una tumba
dedicada a los soldados desconocidos que han fallecido en tiempo de
guerra en Washington. Es otro asunto. Por lo menos
con lo de Vietnam, hay un muro increíble, increíble, increíble. Setenta mil nombres en un muro
en relación con la guerra en Vietnam. ¿Cuál es el punto? Tú no saldrás en ningún libro
sobre la historia del cristianismo escrito por ningún ser humano.
Nuestras iglesias, incluso cuando escriben acerca de las iglesias
que creían en la gracia de Dios, Nuestro querido México, si escriben
en 100 años nuestras iglesias, a menos que tengan acceso a los
archivos de gobernación y los estatutos y confesión de fe,
será como si nunca hubiéramos existido. Ahora rápido, eso es
el anonimato. Es un gran tema, pero ahora vamos
a discutirlo con algunos detalles. Al mismo tiempo, no somos personas
desconocidas por este Dios. todo lo contrario si alguno ama
a dios el tal es conocido en primera corintios 8 no el criterio
es en base a lo que vemos el amor para con dios y el prójimo
en la vida esta persona es una persona convertida conocido por
dios dice pablo todas sus ovejas son llamadas por su propio nombre
en la palabra del Buen Pastor. Todas estas ovejas oyen y conocen
la voz del Buen Pastor. Todos esos creyentes en Isaías
49, en las palmas de mis manos, dice una persona muy misteriosa,
en las palmas de mis manos, llevo, te llevo y es tu nombre, grabado,
escrito en mis manos. ¿Quién será esta persona? Es
la persona que escribió estos nombres en el libro del Cordero,
en el libro de vida del Cordero antes de la fundación del mundo.
Los nombres fueron escritos, los nombres que serán leídos
en el día de juicio. El mismísimo que dijo, gozaos, no
por ser usados, no por ser instrumentos, no, no, no, gozaos tan solo de
que vuestros nombres están escritos en los cielos. Y así, así, así. No temas, yo
te he redimido, te he llamado por tu nombre y eres mío. Isaías 43. Tantos textos dicen,
rápido hay que terminar con esto, que al mismo tiempo en este asunto
del evangelismo tú y yo seremos eslabones en una gran cadena,
personas desconocidas, en toda la maquinaria de comunicar el
evangelio a otros. Esa es la realidad. Seremos personas
muy conocidas, escuchan, por Dios, y si somos personas usadas por
Dios en esto, escuchan, en este asunto del evangelismo, seremos personas conocidas por
el diablo. Este gran tema, estos supuestos
exorcistas, ambulantes, vagabundos, dice nuestra versión antigua
en el libro de los hechos, que pretendían echar fuera los
demonios y resulta que no. Incluso fueron atacados por los
mismos demonios y dejados ahí en pedazos, ahí estaban, desnudos,
incluso les quitaron la ropa y a golpes los demonios se deshicieron
de ellos, sin decir más. Y en medio del tema, no es necesario
ni ver los textos, es Hechos 19. Viene este gran asunto cuando
dicen, no, todo esto, estamos haciéndolo y llegan los demonios
y dicen, pero ¿quiénes son ustedes? Y termina con, conocemos a Jesús y el lenguaje, Conocemos a Pablo, pero ¿quiénes son ustedes? ¿Quiénes son ustedes? No conocemos, no les conocemos
a ustedes. Ustedes no representan peligro
alguno para nosotros. Y el gran tema, ¿no? La pregunta.
¿Si acaso somos conocidos por el diablo? ¿Qué quiere decir
eso? Que Satanás y los ángeles caídos
no pasan por alto, no se contentan
con... ¿Quiénes son estos que vinieron
y fueron instrumentos para alcanzar a aquellos? Personas anónimas. ¿Quieren saber quiénes son estas
personas? ¿Y cómo es que han venido a hacer
esto? Porque son un peligro. para el reino de las tinieblas,
y piensan que estos vienen a robarnos
las almas. Sí. Y el gran tema, al mismo tiempo
que hay que aceptar el anonimato en tu servicio cristiano, esto
es un gran tema, no tocar la trompeta, no llamar la atención,
no, no, no, no buscar a tu club de fans, por favor, no. Conténtate con que tú eres una
persona muy conocida por Dios. Dios entregó a su propio Hijo
en tu lugar. No puede ser más este asunto. Específicamente por cada creyente
se entregó como si fuera la única persona, ese creyente. Y luego si tú quieres ser conocido, reconocido,
Mejor, hay que procurar que seamos conocidos. Hay un sermón muy
famoso en inglés, Being Known in Hell. El título lo mismo provocó
un escándalo el sermón. Se predicó ese sermón en los
60 en Gringolandia. A nivel nacional andaba de iglesia
en iglesia predicando sobre este tema. Y el título del sermón,
Siendo Conocidos en el Infierno. ¿Qué quiere decir esto? Quiere
decir lo que estamos explicando aquí. El infierno habla del inframundo
del diablo, los demonios, Satanás mismo. Procura que tú seas conocido
como un enorme peligro. Es el tema, es gigantesco, lo
dejo. ¿No has considerado a mi siervo
Job? Y Satanás, ni lo conozco. No,
no, nada de eso. Job, un desconocido. Persona
anónima. No. No. Y lo mismo. No has considerado a mis siervos.
Y la lista. Haz la lista. Abraham, Isaac,
Jacob, Samuel, David. No. Haz tu lista. Personas conocidas
por el diablo. ¿Cómo qué? Un enorme peligro. El diablo no sabe quiénes serán
o no, al fin y al cabo, salvados. Nunca ha visto los nombres en
el libro de vida del Cordero. Jamás. Incluso da por sentado
que todos los que hacen una profesión, una profesión pública de fe en
Cristo y se bautizan son personas engañadas, hipócritas, falsas,
no realmente convertidas. Da por sentado, como lo hizo
con Job. Este hombre, lo conozco muy bien, es el peor hipócrita
sobre la faz de la tierra, decía. en cuanto al mejor creyente de
aquel entonces. Entonces el diablo se lanza en contra de cualquier
persona que pudiera ser uno de estos instrumentos. Sí. Ahora vamos a segunda de
temoteo. Hay que apurarnos porque, no
pierdan de vista, tenemos que llegar a Ecclesiastes 11. Ahora vamos a segunda de temoteo.
¿No? Y aquí vamos a... Esa es la siguiente
aplicación, observación en relación con este asunto. Este... Biolchinin... Es un capítulo... Dos, ¿no? Segundo de Timoteo. Ahora, aquí
vienen otras cosas, algunas de las cuales vamos a tener que
ver en un futuro. Porque se dedica al joven precador
Timoteo y describe el ministerio cristiano como un campesino trabajando,
sembrando y cosechando. Describe el asunto como soldados,
¿no?, reclutados que no pueden enredarse en los negocios de
esta vida con el fin de agradar a aquel que lo tomó, es la misma
palabra, alistó, reclutó como soldados. Y luego habla de reglas
y la necesidad de competir legítimamente en conformidad, lo mismo lo que
está en 1 Corintios 9, para no ser descalificada la competencia. Y aquí mismo viene el argumento
de que van a tener que sufrir mucho estas personas. Y nuestro
texto, Por amor a los escogidos, es el versículo 10, lo que estábamos
citando. Por eso estoy dispuesto a sufrir
lo que sea. Y luego llega en el recículo
15 a la gran necesidad de prepararnos para trazar bien, para interpretar
correctamente, sin discutir el lenguaje, la palabra de verdad. Luego comenta acerca de dos hombres
que terminaron apostatando en relación con la sana doctrina,
Emineo y Fileto, en el versículo 17, que se descaminaron de la
verdad, diciendo que la resurrección ya es hecha, ya sucedió, y que
no hay ninguna cosa futura, y así trastornaban la fe, ven como
lo dice, de algunos creyentes. Y luego en 19, el fundamento
de Dios está firme teniendo este sello, conoce al Señor a los
que son suyos, como acabamos de decirlo, nos conoce, mejor
de lo que nos conocemos a nosotros mismos. Pero ahora viene este
gran punto de aplicación en cuanto a estos siervos, estos vasos,
estas personas involucradas en el evangelismo. Viene este tremendo
tema que no podemos detenernos a discutir a fondo. Véanlo. Apártese de eniquidad todo aquel
que invoca el nombre de Cristo. ¿Qué es esto? Es una cita del
Antiguo Testamento, según varios eruditos que no vamos a discutir.
Mas en una casa grande la ilustración es lo que nos interesa. No solamente
hay vasos de oro y de plata, sino de madera y de barro. ¿Se acuerdan que vimos sobre
este asunto de las recompensas que algunos construyen con materiales
de gran valor? Oro, plata, piedras preciosas. ¿Se acuerdan? Y otros construyen
con materiales de ningún valor comparativamente, madera, hojarasca,
esas cosas que son de lo más fácil de cultivar y fabricar
y se deshacen así, de poco valor. Esta misma ilustración de vasos,
lo hemos estado viendo entre semana en el éxodo sobre vasos
de misedicoria. y vasos de ira. Ya vemos de inmediato, ¿no? Vasos
de gloria y honra, vasos de vergüenza y deshonra. ¿Se acuerdan? En
Romanos 9. Esto es uno de los, uno de los,
este, una de las ilustraciones favoritas de Pablo, bajo inspiración
del Espíritu Santo, que aquí lo encontramos. Pero aquí lo
encontramos en relación con el servicio cristiano. No solamente
hay vasos de oro y de plata, sino de madera y de barro. Asimismo,
unos para honra y otros para deshonra. ¿Qué? ¿Qué dice? Así que si alguno se limpia,
se limpiare de estas cosas que vamos a explicar en un momento.
¿Ven lo que dice? Es nuestro tema. Queremos ser instrumentos. Quisiéramos ser usados por Dios
en el evangelismo. Tenemos dolor, tristeza en relación
con la perdición de personas específicas y un gran amor a
favor de estas personas y deseamos que sean convertidas a Cristo.
Quisiéramos ser los instrumentos para llegar a estas gentes, pero
¿qué dicen? Si alguno se limpia estas cosas,
será vaso para ondra, santificado, útil para los usos del Señor,
y la palabra técnica, aparejado, completamente preparado para
toda buena obra. Luego veremos lo que viene al
final. Ahora rápido, esto es la próxima
aplicación aquí. Ven con mucha atención. En la ilustración de la casa
grande, sin discutir aquí Todo lo que esto abarca, en el Nuevo
Testamento, de igual manera en el Antiguo, la Iglesia en el
Nuevo Testamento toma lugar del templo y el tabernáculo como
la casa de Dios. Y aquí, sin discutirlo, en cada
iglesia local se encuentra la casa de Dios, sin discutir eso
más. En esta casa de Dios, la Iglesia,
todos los creyentes son descritos en este texto como vasos o instrumentos. un tipo de un utensilio, la palabra
es técnica, del griego. Y nosotros lo entendemos de inmediato,
la ilustración es gráfica. Yo estoy tomando agua. Vamos
a suponer que esto fuera un vaso de oro. Yo estaría aquí chupándome
el agua. Ustedes estarían mirando el vaso,
un vaso de oro. ¿De dónde sacó el hermano ese
vaso de oro, no? Y si fuera de plata, ¿no? Hay
que decirlo para algunos que escuchen. Personas en muchos
lugares escuchen estos, por lo menos algunas partes de estos
sermones. Tengo que decir, estoy hablando de plata. antigua, monedas
de plata antigua. Por favor, si ustedes no tienen
idea alguna de a qué me refiero con eso, pero si fuera un vaso
de ese tipo de plata, no? Ah, pero si fuera un vaso de
madera, no? Taza, ¿no? O tazón de madera. Ya no es simplemente para tomar
agua, no es para comer algo. ¿Hamburguesas servidas sobre
un plato de oro? O de madera. Me dieron anoche,
antes de subirme al avión, una hamburguesa servida sobre una
de esas cosas redondas de madera. A mí me sucedió esto anoche.
¿Qué quiere decir eso? O como el texto dice, ¿qué dice? Levarro. Levarro. Y es otro modismo, en todas sus
epístolas tenemos el tesoro del conocimiento del verdadero de
Dios y la salvación y la moral del Espíritu Santo como creyentes
y siempre lo dice, vasos de barro, tú y yo somos esos vasos de barro,
invariablemente lo dice, vasos de barro. Ah, pero sorpresivamente
aquí hay vasos de oro. y de plata. Y termina el argumento diciendo,
no, en realidad hay tan solo dos tipos aquí, vasos de hondra
y vasos de deshondra. Podríamos discutir, no vamos
a hacerlo, vasos extraordinariamente preparados como oro y plata. Para fabricar un vaso, razón,
lo que sea, de oro y plata, es un trabajo extraordinario de
por medio en el asunto, hasta el día de hoy. En contraste con,
yo voy a ir por este camino, vasos comunes. Nosotros entenderíamos
la idea con vasos desechables. Este es un vaso desechable, que
no me gusta. No voy a decir el por qué. No
tiene nada que ver con el vaso en sí. No, tiene que ver con una gran
mentira acerca del uso de todo lo que Dios nos ha dejado aquí
en la tierra. No, dicen, a menos que sea de este tipo de vaso,
va a destruir la ecología de la tierra. Por favor, por favor,
por favor. Por eso no me gusta esto. Es
una mentira. Si nunca lo has entendido, es
un argumento falso de principio a fin y sin decirlo más. Ahora están descubriendo que
esto puede hacer más daño a la ecología que lo que nos decían
que estaba dañando la ecología, ¿no? Si no, por favor, ya no.
Ya vemos la ilustración. Los vasos de deshonra en este
contexto son Jimeneo y Fileto que por sus malas enseñanzas
y prácticas desviaban a otros creyentes. Sin decir más en el contexto. Ellos son estos vasos de deshonra. Ahora, la diferencia en el argumento
es lo que nos interesa. Es la más sencilla. Porque de
inmediato el asunto ya no es lo que yo tardé 10 minutos diciendo. Mi esposa siempre me está diciendo,
tardas mucho para decir algo, Tomás. Sí, les pido perdón. Es un defecto de realidad mía.
No. Ahora de repente veo algo en
este vaso. ¿Puedes verlo? ¿Qué es lo que
trae? Ya no puedo tomar nada de este
vaso. Está contaminado. Está sucio. Esto fue mi duda anoche. Me sirvieron
una hamburguesa. No voy a decir en cual lugar.
Muy barato. Pero buenísimas hamburguesas,
hermano. Te lo aseguro. Pero en uno de estos, como un
plato de madera redondo que se veía como manchado, ¿de qué? Yo de inmediato agarré el cargamento
precioso que llevaba el plato, agarré la hamburguesa y la envolví
en unas servilletas, ¿no? Así, y moví así. El vaso que me sirvieron
atrás, ya no, aquí traigo el cargamento. No, está bien. Esto es el punto aquí. Lo que
hace la diferencia entre estos vasos es que algunos son limpios
y otros no lo son. Es lo que dice el texto. La diferencia es esa, no hay
otra cosa. Entonces, ¿qué quiere decir? Ah, quiere decir que a
condición de que tú y yo seamos vasos limpios, y vamos a explicar
esto en un momento, cómo lograr esto, ven las promesas. El 21, la lista aquí es increíblemente
fuerte. Ah, los vasos limpios serán vasos
para Ondra. ¿Qué es esto? para honrar y glorificar
al Señor, serán vasos santificados. ¿Qué es esto? Apartados del uso
común y consagrados a Dios, apartados de cualquier contaminación. Como vamos a ver un momento,
esto se explica cuál contaminación. Y luego dice, a condición de
que seamos estos vasos limpios. ¿Qué dice? Seremos muy útiles. Muy útiles. Útil. Hablábamos de este texto en el
instituto y yo les decía, perdónenme si no va por lo que algunos piensan
en la ilustración. Estos son los vasos de melusos. Melusos. Yo le estaba hablando
en el seminario en los primeros años como asistente pastor, tú
eres el plomero, tú eres el electricista, tú eres el albañil, tú eres el
pintor, tú eres el jardinero, tú eres el chofer, tú y la lista
de todas las cosas que tienes que hacer. Y tú tienes que, en
la iglesia en donde yo estaba en Denver, escuchen, yo hacía
el aseo, el pastor periódicamente Había bancas, hay bancas, no
hay nada de esto en las iglesias, bancas de madera preciosa muchas
veces. El pastor llegaría con su guante blanco, así llega y pasa con su guante
blanco, está buscando polvo en las bancas para ver si se hizo
bien el aseo o no. de tal modo que yo terminaba
de hacer el aseo en el templo y traía mi guante blanco. Porque me lo iba a reclamar,
¿no? De mil usos, ¿no? los candidatos para el ministerio.
Aquí esto es a de veras, útiles para lo que sea. El texto dice,
yo voy a meter la palabra, múltiples usos del Señor, útiles. Y la palabra técnica, completamente
aparejado, preparados, capacitados para toda buena obra. Así, así,
así. Ahora, como se nos está yendo
el tiempo, viene la explicación de todo esto al final, porque
la limpieza, la purificación, la santificación aquí es en la
doctrina y la vida, según el contexto, con los dos ejemplos
de hombres que se descaminaron en esos dos puntos. Entonces,
la idea de ser limpios o de limpiarnos, ¿no?, es en ese sentido, pero
ahora está delineado en una forma directa esto, dice en forma negativa
huye de los deseos juveniles, el lado negativo. ¿Qué es esto? Esto es como limpiarte,
es como limpiarnos. Y es otro gran argumento, la
palabra técnica salir huyendo de un peligro, la palabra griega,
salir huyendo con el fin de escapar de algún peligro real que pone
en peligro tu vida. Sí, pero el peligro aquí es espiritual. Hay que salir huyendo de... ¿Cuáles
peligros espirituales? La misma palabra, escuchen rápido,
no vamos a ver los textos. La misma palabra, escuchen en
los textos. Hay que huir de la idolatría en todas sus formas.
En 1 Corintios 10-14, salir huyendo de todos los ídolos del corazón.
En 1 Corintios 6, hay que salir huyendo
de la inmoralidad sexual. En todas sus perversiones. Salir
huyendo del amor al dinero. Salir huyendo en 1 Timoteo 6. Salir huyendo de doctrinas falsas. Incluso aquí mismo, eso es una
parte del argumento. Salir huyendo de la boca de Juan el Bautista.
Salir huyendo de la ira venidera. Aquí Pablo lo resume todo de
los deseos que dominan a los jóvenes en su madurez, en su
adolescencia, salir huyendo, no jugar, no negociar. Es José
que sale huyendo de los brazos de aquella mujer. Salió huyendo
y le trató de quitarse su ropa incluso para incriminarlo y acusarlo
de acoso sexual. Salió huyendo, José, de la esposa
de Potifar. Ese es el argumento. Hay que
salir oyendo, los deseos que dominan los jóvenes son pasiones
sexuales, ambiciones egoístas, soberbia, orgullo, autoindulgencia,
flojera, impulsos caprichosos, incluyendo todo este asunto del
materialismo, el amor romántico, la música, es todo un mundo. De este mundo hay que salir oyendo. Esto es lo que significa, ven
como lo dice, la parte negativa, es lo que significa apartarse
de eniquidad, es lo que significa limpiar el vaso. Limpiar el vaso, y si tú eres
el vaso y, no vamos a llegar a Cristo este día, si tú eres
el vaso y Dios ve ahí algo de esto contaminándote, simple y
sencillamente no te va a usar. La contraparte, si te limpias,
te va a usar. Pero ven la parte positiva. ¿Ven
lo que dice? Hay que seguir. Es la contraparte,
hay que perseguir. Es una palabra que significa,
en vez de salir huyendo, David salió corriendo hacia Goliat. Es correr atrás. Es perseguir
firmemente. Es el maratón, es el atleta,
es todo lo anterior. El soldado en tiempo de guerra
y resulta que no es un cobarde. Es lo peor de lo peor de lo peor.
En algunas de esas películas de Hollywood, no, ahí está, oh,
por favor, no, no. El cobarde y los demás se salieron
huyendo. No. No. Opham salió huyendo. Los demás salieron para enfrentarse
con el enemigo. Ese es el tema aquí. Pero vean
lo que dice. Hay que seguir la justicia. Yo
voy a decir la santidad. Hay que seguir la fe. Hay que
seguir el amor. Hay que perseguir el amor como
si fuera un objeto, perseguir la paz con todos los que invocan
al Señor. Y esto es el tema que hemos estado
ilustrando cada vez. El corazón puro aquí es de motivos
puros. Aquí está el corazón y sus motivos,
¿no? Manifestándose. O sea, si tú realmente quieres
ser usado por Dios en el evangelismo motivado por amor, esto es lo
que vamos a ver en alguna medida en tu vida. Esto es lo que harás
con tu vida. El vaso es la transformación
de tu personalidad para que tú seas cada vez más un instrumento
útil en las manos de Dios. Ahora vamos a concluir leyendo
Eclesiastes y nada más, ¿no? Déjeme revisar aquí el reloj. En Eclesiastes 11 habíamos comenzado,
¿no? Con la pura lectura empezamos
el sermón y aquí tenemos, hay más cosas,
pero aquí tenemos todo lo anterior en una forma más directa a través
de una lista de ilustraciones. Y no estamos negando que el lenguaje
aquí es ilustrativo y hay una lista de símbolos en este texto.
Pero el texto comienza con que O sea, si entiendes, estoy peleando
en algo en donde yo no tengo nada personal mío de por medio.
Es por eso que sigo diciendo, los creyentes que están preocupados
en este asunto tan solo por sus seres queridos, y con tal que
o sus papás, o sus hijos, o su pareja sean convertidos, se acabó
el asunto. No están entendiendo este tema. Hay algo más que mal contigo,
creyente, si no estás con dolor y tristeza y amor en relación
con tus seres queridos. Esto no lo comprendo. Y hay una
muchedumbre de creyentes, ¿no? Se interesan por todo tipo de
cosas en relación con el universo socioeconómico de sus hijos,
dicen ser creyentes, pero en relación con esto, nada. Están poniendo todo en duda al
actuar así. Están manifestando que no están
actuando con un corazón puro en todo este asunto, o que no
entiendan nada de esto. Yo estoy hablando aquí de preocuparnos
por personas con quienes no hay ningún interés personal. Y lo digo como una persona, llegué
a México a los 27 años de edad, ahora tengo 67. Y cuando yo decía
a Dios, déjame con mi familia, con mis seres queridos, con los
míos, con mi nación, Dios me dijo, no. Si tú me vas a servir,
te voy a enviar a otro lugar. Entonces, ¿por qué me meto de
por medio y les pido perdón? No porque yo soy el ejemplo perfecto
en nada, sino para decir, yo no estoy simplemente predicando
sobre algo del cual no sé nada, 40 años de mi vida, lejos de mis
papás, lejos de mi familia, lejos de mis seres queridos, ¿no? Y no estoy quejándome, estoy
ilustrando, punto. Y cuando vemos a tantos creyentes,
y vamos a discutir los medios de bancarismo, volviendo a todo
este asunto de cómo prepararnos para ser mejores instrumentos
en esto, pero lo que estoy diciendo es, si nunca has salido de tu
pequeño mundo, para preocuparte por alguien que no sea de tu
círculo, todavía estás fallando increíblemente en esto. Si todos
sus creyentes hicieran eso en Gringolandia, yo no estaría aquí,
ni ningún misionero en ningún lugar en el mundo, hablando de
los que habrán salido de Gringolandia, nadie. No hay un énfasis sobre
esto, hay una maquinaria, hay llanto, hay oraciones, hay gritos
a nivel nacional en esa nación para enviar el evangelio a otros. En ese mundo tengo que enredarme y les voy a hablar de esto en
mis viajes próximamente. El texto dice, echa tu pan sobre
las aguas, rápido, el bosquejo. La palabra pan es un símbolo,
una figura, ¿no? En donde está todo nuestro tema
encapsulado. Tu pan, ¿no? El elemento es personal. Tu pan es la palabra de Dios
y lo que esta palabra ha hecho como pan de vida, en tu vida. Esto es el elemento personal.
Y este testimonio de la palabra de Dios en tu vida, que podríamos
discutir por muchos argumentos, que abarca muchas cosas, es el
instrumento, el medio que vas a usar para alcanzar a otras
personas. Es la palabra de Dios, sin discutirlo
más. Primero. Segundo, se presupone
aquí que hay muchos obstáculos. mucho para desanimarte, mucho
para obstaculizarte, mucho para impedir que tú hagas esto, lo
que vamos a ver aquí en el bosquejo, ¿no? Y se da por sentado de que
si tú pretendes ser un instrumento para, es como la ilustración
de Cristo con pan, ¿no? Pan de vida para comunicar el
evangelio a otras personas, habrá tanta oposición por dentro y
por fuera, Problemas, obstáculos de todo tipo. La vida de este
apóstol Pablo lleno de obstáculos. El ministerio público de nuestro
Señor Jesús, ni un día, prácticamente ni un día de reposo en relación
con ataques interminables en su contra. Muchísima oposición
surgirá en esto. Y el texto dice, sin embargo,
en la medida en que tú haces esto, volverás a encontrar este
pan. ¿Después de qué? Muchos días. A pesar de toda la oposición,
estás trabajando en algo que no puede fallar. en donde hay
promesas de parte de Dios, de por medio, ¿no? Todo el argumento
se acuerda, firmes, constantes, creciendo, siempre creciendo,
como esto es el tema aquí lo vamos a ver en un momento, y
no habrá sido en vano en ninguno de los casos, según 1 Corintios
15, no es en vano, no será algo, no será un desperdicio, no será
una pérdida, no será olvidado, nada de esto, Este mismo Dios
dice, mi palabra, el simbolismo, no tan solo de pan, sino toda
palabra de Dios, mi palabra no me volverá a mí vacía. Y otros
argumentos de la boca de Cristo de que los que trabajan en esto
recojan fruto para vida eterna y reciben salario. En Juan 4,
el tiempo no nos permite analizar el argumento, es el mismo tema.
Todos los que están trabajando en el evangelismo es el símbolo
de todo esto, lo vamos a comprobar. Es tan obvio para los que pueden
ver la interpretación espiritual de los símbolos, que no nos permite
el tiempo enredarnos en eso. Y luego el argumento, no vas
a tener, como ya lo hemos visto, ningún resultado instantáneo,
no. No, se requiere mucha paciencia, perseverancia, fidelidad. Esos son los padres desde un
principio. Orando desde chicos, vas a orar 5, 10, 15, 20 o más
años por la conversión de tus propios hijos, te lo aseguro. A menos que Dios te intervenga
antes, seguirás orando por ellos por tiempo indefinido. Pero el
argumento, a su tiempo, En Gálatas 6 habrá una cosecha, a su tiempo
cegaremos, a condición de que no nos hayamos desmayado. No
es que los que se desmayen son los que se dan por vencidos.
Los que no entiendan que esto no es de vez en cuando evangelizar,
no es de vez en cuando orar por alguien, no es de vez en cuando,
no, con una enfermedad, un accidente, una crisis, comenzar a pensar,
caramba, llevo todo este tiempo no habiendo, no habiendo orado,
no habiendo evangelizado, ¿y ahora qué voy a hacer? No, no
es eso. Es algo muy diferente. Ven lo
que dice, rápido, en el versículo 2, reparte a siete a una ocho. ¿Qué es esto? ¿Qué quiere decir
esto? Hay que aprovechar cada oportunidad.
Cada oportunidad de comunicar la palabra de Dios por el medio
que sea o aprovecharnos de la oportunidad. Y muchos quieren
saber, bueno, ¿hasta cuál punto soy yo responsable en este asunto
del evangelismo? Y la respuesta es, nuestra responsabilidad
corresponde en forma directa con nuestra oportunidad o oportunidades
de evangelizar. Esa es la respuesta. En la medida
en que haya oportunidades de las cuales tú no estás aprovechándote,
estás fallando en tu responsabilidad. Tu responsabilidad corresponde,
se presupone quién te da la oportunidad de compartir con siete, el mismo
que te da la oportunidad de compartir con ocho. El argumento es tremendo
y el cálculo no es humano. No se trata simplemente de números.
Yo mencioné un millón de proyectos. No se trata simplemente de algo
así. El punto, nadie puede hacer demasiado en esto. No es posible
testificar demasiado, no es posible esforzarte demasiado, no es posible
prepararte demasiado, no es posible limpiarte demasiado. Es un gran
argumento. No te vas a empobrecer, no vas
a echar a perder tu vida, todo lo contrario. Y la mayoría de
los creyentes ni llegan a dos, ni hablar de siete, ni hablar
de ocho o más personas. No viendo lo que esperaban, una
conversión instantánea, piensan que están perdiendo su tiempo.
Luego el texto dice, no sabemos lo que vendrá. Y no es simplemente
en la historia del mundo sobre la faz de la tierra. Es más,
no sabemos cuándo se nos van a acabar estas oportunidades.
No sabemos cuándo ya no tendrán las puertas abiertas, las oportunidades,
las amistades, las relaciones. Estoy hablando aquí en una forma
extendida en tu vida, ¿no? Lo más seguro es que con el paso
del tiempo, el círculo de personas en cuyas vidas tú puedes tener
este testimonio se va a ir reduciendo y reduciendo y reduciendo y reduciendo
para que sean cada vez menos personas. Y esto es todo el tema del control
que Dios tiene sobre el tiempo, cómo el tiempo nos ha sido distribuido,
cómo es el instrumento de sus propósitos, cómo es que nadie
sabe, no, si vivirá el día de mañana y el punto, si lo que
pretendes hacer en esto es real, hay que hacerlo ahora. Estas personas que en un futuro
indefinido se van a dedicar a hablar con con medio mundo. No, no,
no, no van a hacer nada, ni siquiera con su dinero, sus recursos ahora,
lo van a poner en el último testamento para que ya habiendo fallecido
y salido de este mundo, para que, ah, entonces este dinero
lo pueden usar en la obra del evangelismo. Por favor, no. Y rápido, estamos aquí, luchando
para concluir. El versículo 3 dice, No, si las
nubes se llenan de aguas, ¿es para qué? Para que derramen agua,
¿no? Lluvia. ¿Qué es esto? ¿Qué es esto? Son tremendas ilustraciones,
¿no? Todo lo que Dios te ha dado,
todo lo que tú sabes, todo lo que tú comprendes, todo lo que
tú vas entendiendo, todo el paquete de bendiciones espirituales en
tu vida, ¿es con cuál fin? Es Dios cargando las nubes de
agua para que las aguas caen sobre la tierra. Y el punto,
este Dios que te quiere usar como un instrumento, ha llenado
tu vida de toda la clase de bendiciones y privilegios y oportunidades,
pero no es, no es simplemente para tu beneficio. La gente que, y perdónenme, ¿no? Gran Bretaña por, si no 400 años,
mínimo 200 años, la base misionera del mundo, en el momento en que
los británicos dijeron, toda esta prosperidad increíble es
para nosotros. La reacción en cadena. El Reino
Unido es un, no es un reino, no es un nido, es una farsa en
todo el mundo. Sin decir más, la tragedia increíble,
con sus templos convertidos en sinagogas de Satanás, musulmanes
y sectas, y increíbles desastres a nivel nacional. En el momento
en que los gringos piensan, y ya hemos repasado, ya hemos llegado
a ese límite, todo esto es para nuestra nación, que Dios nos
ha bendecido. O sea, las nubes se llenan de
agua, y tú piensas, el agua está solo para mí. Lo habrás mal interpretado por
completo. Y luego viene rápido, estoy bosquejándolo
para nada más, hay mucho aquí que no estamos diciendo. Viene
este gran tema del fin de tus oportunidades, el árbol que cae,
ahí se queda. El tiempo en todo esto es limitado.
Es Cristo, hay que ahorrar las obras del que me envió porque
la noche de la muerte viene. El tiempo que nos ha prestado
es el instrumento de sus propósitos. Si se cumplen estos propósitos
y se usa correctamente el tiempo, pero si no, el tiempo se nos
va a acabar. Punto. Punto. Y no habrá nada
que tú puedas hacer después. El Avocay se queda. Lo que no
hiciste, no lo hiciste. Lo que desaprovechaste, lo desaprovechaste. Y los que dicen, no, esto me
suena como el arminianismo. No, no es el arminianismo, es
la Biblia. Es Pablo, escuchen sus palabras y sus lágrimas,
escuchen de la boca de este mismo hombre, que es nuestro gran ejemplo
en términos humanos. Tres años en Éfeso y su testimonio,
estoy limpio de la sangre de todas estas personas, limpio. Es otro gran modismo, argumento
ilustrativo. ¿Qué es lo que quiere decir?
Yo no he sido el cómplice en la perdición de ninguna de estas
personas con quienes he tenido la oportunidad de compartirles
el Evangelio. Se suicidaron por su propia cuenta,
espiritualmente hablando. A mí no me van a reclamar, a
mí no me van a decir nada, a mí no van a acusar de no haber derramada
No, en este caso, de no haber tratado de compartir el pan de
vida, no me van a acusar a mí y ninguno de nosotros podemos
hablar así. No. Termina con más bombas atómicas
aquí. ¿Qué dice después? No, y los
que se quedan mirando al viento, y los que se quedan mirando las
nubes, no van a sembrar y no van a cegar. No habrá una siembra,
tampoco una cosecha. La ilustración de la misma boca
de nuestro Señor Jesús, la parábola del sembrador. Y estamos sembrando
la palabra de Dios. con nuestras vidas, con nuestros
hechos, con nuestras palabras, con nuestras oraciones. No estoy
hablando simplemente de agarrar a alguien y tratar de, no, estamos
sembrando. Y el argumento, cualquier pretexto
es suficiente para los que no quieren sembrar, para los que
no quieren trabajar, ¿no? El viento, las nubes, cualquier,
obstáculos reales o no reales. Todos los obstáculos, toda la
oposición, hay que entenderlo, son pruebas de nuestra fe. Son
pruebas de nuestra motivación. Son pruebas, son obstáculos que
Dios mismo ha permitido, que Dios mismo está controlando,
que Dios mismo está usando para probarnos. Y si no estamos dispuestos a
enfrentarnos con el obstáculo, que sea. Y por la gracia, la
ayuda de Dios, vencer el obstáculo. Entonces, no vamos a sembrar. Las personas que están esperando,
en un futuro habrá un momento conveniente, las circunstancias
serán más favorables y más. Y les digo, no puedo evitarlo. Cuando venimos a México, la mitad
de los pastores en Inglaterra me cuestionaban, ¿qué haces en
México? ¿Ya los comunistas tomaron el
control de México? Y misioneros que habían trabajado
aquí en los 50s y 60s y 70s, todos estaban yendo de este país.
Un éxodo masivo de misioneros. Se empacaron, se fueron, y yo
estoy ahí yendo. Estuvimos en 70 iglesias en más,
en menos de seis meses desde California hasta Florida, y la
mitad de los pastores ¿No entiendes, Tomás, que México ya se volvió
comunista? ¿No hay libertad religiosa en
esa nación? ¿No te van a dar visa? ¿No te van a ayudar? ¿No
te van a permitir nada? ¿Tendrás que ir ahí como turista?
¿Tendrás que entrar de manera clandestina? ¿Tendrás que lograr
que sus hijos se nazcan de este lado, no de aquel lado de la
frontera? ¿En cualquier momento te pueden expulsar? Tenían la razón. Yo no debería
de haber venido a México. Debería haberles hecho caso.
Debería haberme mirado de cerca diciendo, no, ¿cómo me voy a
soltar? ¿Cómo me voy a meter? ¿Cómo me voy a enfrentar con
estos obstáculos? Yo tan solo les decía, ask God,
don't ask me. Pregúntale a Dios, no a mí. Yo tan solo tengo que ir. y así miembros de sus iglesias.
No, no vamos a ayudar a ningún misionero más que pretende ir
a México. No. Han de ser soñadores, han
de ser, quién sabe, los que dicen que sí. Se fueron todos aquellos
y aquí estamos nosotros todavía. ¿Por qué? Por lo que estoy ilustrando.
El asunto termina con la obra de Dios. Tú no sabes cuál es
el camino del viento ni cómo se crían los huesos en el vientre
de la mujer embarazada y así no comprendes
la obra de Dios. el cual hace todas estas cosas. Ese es el gran tema de la semilla
que automáticamente produce fruto en Marcos 4, ¿no? El campesino
se va a dormir y el texto automatos la palabra griega, la semilla
produce el efecto deseado por el verdadero sembrador en la
parábola, el texto dice es Cristo mismo. ¿No somos? No. El que está sembrando esta
semilla es el que dice, no, tú no sabes nada de estos misterios.
Esto es la obra de Dios. No es tu obra. Ah, tú tienes
el privilegio de sembrar. Yo te estoy involucrando. Yo
te estoy incluyendo. Yo te estoy usando. Y yo te voy
a premiar. Los que los que reparten en el
argumento en Juan 4 que no vimos, dice, recojan fruto para vida
eterna, dice, y reciben salario. Reciben salario. Es nuestro tema
de las recompensas. Pero el punto, un esfuerzo pobre,
débil, es un gran tema. Lo que decíamos con el atletismo
al principio del sermón, ¿qué decíamos? Ahí está este cuate,
le están pagando muchísimo dinero. Y ya lo tienen grabado, y luego
ponen los clips en los blogs, en internet, el 30, 40% del partido. Casi no se movía este cuate. Y yo no estoy hablando de verdadero
fútbol, hay que entenderlo bien. Y los fans enfurecidos por su
pobre desempeño, ¿no? Y aquí dice, con tal que tú,
¿qué es lo que este argumento quiere decir? Todo se resuelve
en el artículo 6, la interpretación es correcta. Miren, dice Por
la mañana, siembra tu semilla. Y en la tarde, no dejas reposar
tu mano. ¿Qué es esto? Aprovecharte de
todas y cada una de las oportunidades. Porque tú no sabes cuál será
el resultado. Que puede ser el uno o el otro
bueno, o las dos cosas buenas, ¿no? ¿Qué es esto? dejar los
resultados en las manos del gran sembrador. Y hay que concluir diciéndolo.
Muchos interminables debates hay acerca del evangelismo, la
obra misionera en el primer mundo, son temas de mucha controversia
hasta el día de hoy. Y yo concluyo con esto. Voy a ir a visitar iglesias,
algunas de las cuales nos han apoyado desde hace más de 40
años. Les voy a volver a ver sus rostros,
algunos que no he visto desde hace mucho tiempo. ¿Saben ustedes
lo que va a pasar? Me van a preguntar, hermano,
¿qué has estado haciendo a lo largo de tantos años en ese país?
¿Y saben ustedes lo que les voy a decir? Yo predico la palabra de Dios. y oro. No soy administrador,
no soy constructor, no soy hombre de finanzas, no, y la lista de
todo lo que no soy y no puedo hacer es muy larga. Entonces,
les voy a decir, no, all we do is preach and pray. Y el gran actor, el protagonista, es Dios. ¿Qué harás tú con esto, creyente? Estoy convencido de que nuestras
iglesias en todo el mundo, en la mayor de los casos, no están
haciendo más que lo mínimo en estos temas y que podríamos hacer
muchísimo más. Pero yo no creo en esto de obligar,
forzar, No, de nada sirve eso. Si lo que has escuchado aquí
no te da un ataque de conciencia, y si no te obligas a escondreñar
tu vida, tu corazón, y lo que has hecho hasta este momento
con tu profesión de fe cristiana, yo no puedo decir más. Lo voy a dejar en las manos de
Dios. Padres, damos muchas gracias por el tiempo, por la paciencia
de los oyentes. Ayúdanos a salir de nuestro pequeño
mundo, de nuestros problemas, de nuestra pequeña vida. Y por tu gracia, dedicarnos a hacer
vasos útiles, en tus manos, entendiendo que no hay otra cosa
más importante, nada más grande, nada trascendental como esto. Y por todos los clientes presentes
que se han esforzado en el evangelismo personal y en el evangelismo
impersonal, Y por todos los que siguen orando por sus seres queridos
y sus hijos y sus amigos, te pedimos que este tema sea un
gran estímulo para cargar sus pilas. Te pedimos que nos ayudes a ver
esta gran ciudad en la cual vivimos, con tantas personas que no saben
lo más mínimo del Evangelio de Cristo, y entender que nos ha sido asignado
un papel en esta ciudad, y que nos has colocado aquí a
propósito, en este momento de la historia, y que tendremos que rendirte cuentas
por lo que hacemos, o no, en esto. Y tan solo te suplicamos
que nos ayudes a arrepentirnos de indiferencia, de flojera, de cualquier obstáculo. Y te pedimos que nos ayudes a
hacer instrumentos útiles en tus manos. Por los que no te
conocen, te pedimos para que entiendan que no han hecho nada
tampoco, pero en este sentido, con su responsabilidad de arrepentirse,
creer en Cristo, nada, nada, en que si siguen viviendo así,
serán los autores de su propia destrucción. Y por eso te pedimos,
para que puedan salir huyendo de la ira venidera a los brazos
de Cristo. Que lo pedimos en su nombre.
Amén. 423 es lo que me dicen aquí. 423 es
el himno que conocemos. 423 por favor, vamos a ponerlos de
pie.
Oidores Expositivos 31
Series Oidores Expositivos
El evangelismo exige más que cualquier otra cosa en la vida Cristiana.
| Sermon ID | 10423037512990 |
| Duration | 1:45:08 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 1 Corinthians 9:16-27; Ecclesiastes 11:1-6 |
| Language | Spanish |
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