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Y es interesante la manera como
Dios nos ha creado en que nos adaptamos a los cambios que vienen
en la vida. No hay nada que sea estático.
No hay nada que quede como antes. ¿Y sabes por qué? Porque Dios
es vida, es vivo. y por lo tanto nosotros como
sus hijos somos sabios en adaptarnos a esos cambios con el único y
objetivo propósito de seguir adorándole y sirviéndole, porque
eso es el todo del hombre. Nuestra vida aquí es pasajera,
es vana y se va en un pensamiento, pero lo que hagamos para Dios
y lo que seguiremos haciendo para Dios, eso es eterno. Realmente yo he estado en un
trabajo que voy a seguir haciendo toda la vida, adorar a Dios. porque no hay otra razón por
la que estamos aquí en la Tierra, sino es adorar a Dios. Y ha sido
mi ministerio y el tiempo en que ustedes también puedan aprender
cómo adoran ustedes a Dios, porque ese es el servicio que le rendimos
a Dios. No es la manera como nos plazca
o nos parezca, eso ya lo sabemos desde siglos mileniales, Pero
es la manera como vamos a continuar tú y yo sirviéndole a Dios. Porque
ese es el todo del hombre cuando Dios puso a Dan y Eva en el huerto
del Edén. ¿Cómo será nuestra vida en el
cielo? Hemos ido entrando diferentes
aspectos bastante profundos y en otros arañando un poquito lo
que será la eternidad. Y creo que aquí entramos a la
parte más difícil porque estamos todavía sujetos a un cuerpo,
estamos sujetos a un ambiente físico, estamos sujetos al tiempo. Y es algo que nuestra mente y
corazón, por más que tengamos el Espíritu Santo, no lograremos
entender del todo cómo será nuestra vida en el cielo. Pero como usted
vio el domingo anterior, es una familia feliz, ideal, es una
familia en que no van a ver ni los problemas fuera ni los problemas
dentro porque aquí no hay una felicidad total así que esta
es una vida de continuo gozo estar en la presencia en la delicia
del señor para siempre estar en su presencia vamos a terminar
leyendo Apocalipsis capítulo 21 Y recordar rápidamente un
poquito lo que ha sido por qué el apóstol Juan y el Espíritu
de Dios en la revelación de Jesucristo nos dice que la Nueva Jerusalén
está en un nuevo cielo y en una nueva tierra. Y aunque no ha
sido tampoco el énfasis de cómo será este nuevo cielo y esta
nueva tierra, se han hecho ustedes una gran idea en cuanto a esto. Vamos a leer el versículo 22
del capítulo 21 en adelante. Y esto fue la clave de todo realmente
lo que hemos hablado en las semanas anteriores. No vi en ella templo
alguno, porque su templo es el Señor, el Dios Todopoderoso y
el Cordero. La ciudad no tiene necesidad
de sol ni de luna que la iluminen, porque la gloria de Dios la ilumina
y el Cordero es su lumbrera. Las naciones andarán a su luz,
y los reyes de la tierra traerán a ella su gloria. Sus puertas
nunca se cerrarán de día, pues allí no habrá noche, y traerán
a ella la gloria y el honor de las naciones. Jamás entrará en
ella nada inmundo, ni el que practica abominación y mentira,
sino sólo aquellos cuyos nombres están escritos en el libro de
la vida del Cordero. Después el ángel me mostró un
río de agua de vida resplandeciente como cristal, que salía del trono
de Dios y del Cordero, en medio de la calle de la ciudad, y a
cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce
clases de fruto, dando su fruto cada mes, y las hojas del árbol
eran para sanidad de las naciones. Ya no habrá más maldición. El
trono de Dios y del Cordero estará allí y sus siervos le servirán. Ellos verán su rostro y su nombre
estará en sus frentes y ya no habrá más noche y no tendrán
necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque el Señor
Dios las iluminará y reinarán por los siglos de los siglos.
Y me dijo, Estas palabras son fieles y verdaderas. El Señor,
el Dios de los espíritus y de los profetas, envió a su ángel
para mostrar a sus siervos las cosas que han de suceder enseguida.
Por tanto, yo vengo pronto. Bienaventurado el que guarda
las palabras de la profecía de este libro. Yo, Juan, soy el
que oyó y vio estas cosas. Y cuando ahí vi, me postré para
adorar a los pies del ángel que me mostró estas cosas y me dijo,
no hagas eso. Yo soy consiervo tuyo y de tus
hermanos los profetas y de los que guardan las palabras de este
libro. Adora a Dios. También me dijo, no selles las
palabras de la profecía de este libro porque el tiempo está cerca. Que el injusto siga haciendo
injusticias, que el impuro siga siendo impuro y que el justo
siga practicando la justicia y que el que es santo siga guardándose
santo. Por tanto, yo vengo pronto y
mi recompensa está conmigo para recompensar a cada uno según
sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el
primero y el último, el principio y el fin. Bienaventurados los
que lavan sus vestiduras para tener derecho al árbol de la
vida y para entrar por las puertas a la ciudad. Afuera están los
perros, los hechiceros, los inmorales, los asesinos, los idólatras y
todo el que ama y practica la mentira. Yo Jesús he enviado
a mi ángel a fin de darles a ustedes testimonio de estas cosas para
las iglesias. Yo soy la raíz y la descendencia
de David, el lucero resplandeciente de la mañana. El espíritu y la
esposa dicen ven, y el que oye diga ven, y el que tiene sed
venga, y el que desee que tome gratuitamente del agua de la
vida. Yo testifico a todos los que oyen las palabras de la profecía
de este libro. Si alguien añade a ellas, Dios
traerá sobre las plagas que están escritas en este libro. Y si
alguien quita de las palabras del libro de esta profecía, Dios
quitará su parte del árbol de la vida y de la ciudad santa
descritos en este libro. El que testifica de estas cosas
dice, si vengo pronto. Amén. Ven, Señor Jesús. La gracia del Señor Jesús sea
con todos. Amén. Señora, leer Tu Santa Escritura,
Tu Palabra, ciertamente es lo que ha de permanecer para siempre.
Y conforme vamos leyendo, también entendemos que Tu Pueblo comprende,
Tu Pueblo entiende cada día más, gracias al Espíritu Santo que
mora en nosotros. Gracias, Señor, por el tiempo
que nos has permitido vivir aquí en esta tierra. No sabemos cuánto
tiempo más quedará, pero ciertamente la expectativa y la esperanza
es gloriosa, es eterna. Nada más con saber que es la
gracia la que nos sostiene. La gracia es que nos sigue enseñando
y encaminando en este camino de la vida. Oramos, Padre, que
tú salves a aquellos que has de salvar. Concedas fe y arrepentimiento. Ayúdanos a servirte, a honrarte
como es debido. Ayúdanos, oh Señora, que guardemos
nuestra vida con fiel testimonio en el mundo. Y Señor, sobre todo
somos bienaventurados si podemos oír y entender y practicar las
cosas que están en toda Tu Escritura conforme Tu buena voluntad. Enséñanos a hacer Tu voluntad,
hagas en el cielo como en la tierra Tu voluntad, y que Tu
venida por nosotros sea presta, sea pronta, oh Dios, en el nombre
de nuestro Salvador. Amén. Que viene muy pronto, ya
ustedes saben. Y le vamos a ver cara a cara. Muy bien. Entonces, es una vida
de continuo gozo, hay plenitud de gozo a su diestra, pero también
vamos a ver hoy en día cómo será nuestra vida en el cielo. Y claro,
lo preguntamos desde un punto de vista humano, físico, sujeto
al tiempo, en que no nos parece a nosotros que vamos a cantar
por siempre y como que eso sea una actividad continua, el cantar,
que por supuesto el cantar está dividiendo a muchas iglesias
desde tiempos inmemoriales, también milenial, en cómo se debe cantar,
cómo se debe alabar, que si se debe poner esto, si se debe poner
este o otro instrumento, y hay que ver la manera como muchas
veces iglesias o personas, individuos se dividen por esto en un tiempo
en que Las plagas, las pandemias, nos exhortan más bien a mantener
una unidad, una unidad básica, importante, porque no somos buen
ejemplo del testimonio cuando nos criticamos a nosotros mismos.
Cuando la gente, por ejemplo, trata de poner todos los errores
de las iglesias, o pastores, o líderes, o sacar ese pecado
de los pastores y líderes que los tienen, y con mucha razón
en algunos de los casos, Una vida, por lo tanto, de continua
adoración, de continuo servicio. Y lo hemos visto al leer no solamente
Apocalipsis, capítulo 22, el versículo 3, sino también cuando
vemos nosotros Apocalipsis, el capítulo 7 y el versículo 15,
hay hechos que van ocurriendo. Y por supuesto uno ha aprendido,
uno no termina de aprender. Tú no lo sabes todo, nosotros
no lo podemos saber todo. Nadie tiene el dominio de la
verdad continuamente en todo tiempo porque si no, no fuéramos
seres que creciéramos. La verdad va poseyéndonos poco
a poco. Jesucristo es el camino, la verdad
y la vida. Y muchas cosas que antes nos
parecían que era de una manera realmente aprendemos que a veces
no es de esa manera. Por eso el cristiano y los pastores
somos enseñables, en el sentido de aquello que realmente la Biblia
y la Escritura nos enseña. Y a veces no es el tiempo, a
veces es que, ¿para qué pensar, por ejemplo, cuando yo tenía
10 y 15 años con quién me iba a casar? No es el tiempo, pero
probablemente si tú pasas los 25, 27, 30 años, es lógico que
pienses cómo y con quién te vas a casar, a menos que en el pasado
pues mucha gente ya 14, 15 años y ya estaban buscando pareja
o era parte de la vida sobre todo, hablando siglos atrás. era una vida muy de agricultura
y todavía probablemente mucho de nuestra familia, abuelos o
bisabuelos que se casaron 14 o 15 años, tan pronto podían
tener una vida reproductiva, pero eso no es el tiempo ahora,
o sea que vamos creciendo, nuestra sociedad, nuestra civilización
ha ido creciendo y desarrollándose en muchas formas y en muchas
maneras, o sea no se ha quedado, tú y yo sabemos mucho más que
Adán, cuando fue creado en el huerto de Lenei, después de la
caída por cierto, Tú y yo tenemos dominio de muchas áreas de la
ciencia que antes no lo teníamos. O sea, el ser humano ha ido creciendo
y desarrollándose producto de que conocemos más, no solamente
de cómo son las cosas en el mundo, un mundo que Dios ha creado,
sino nosotros mismos como creyentes vamos creciendo en la mente de
Cristo. Él es nuestra formación espiritual ideal, vamos mirando
a esa meta. puesto los ojos en Jesús de continuo
servicio. Entonces, en este estado intermedio
que hemos hablado anteriormente, capítulo 7, en el versículo 15,
también nos dice así, por eso están delante del trono de Dios
y le sirven día y noche en su templo, y aquel que está sentado
en el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. Así que tú y yo
hemos entrado en el reposo de Dios y recuerda que ya han pasado
todas estas cosas, ya ha venido el fin del mundo, ya ha pasado
el juicio final, ya nosotros hemos sido resucitados, ya tenemos
un cuerpo glorioso, ya el tabernáculo de Dios está aquí en la tierra,
una tierra nueva a base de la vieja Un cielo nuevo que no entendemos
cómo va a ser, pero todo indica que los nuevos cielos y la nueva
tierra que explicaremos en Segunda de Pedro de ir mediante, es que
hay una nueva tierra. muy parecida a esta, pero vamos
a morar, o sea, el cielo está aquí en la Tierra, va a estar
aquí en la Tierra. Y como leímos en Apocalipsis
22, la gran diferencia es que tú y yo vamos a poder mirar a
Dios. No es como será su persona, no
es como Miguel Ángel lo concibió en la Capilla Sextina, No es
que porque el hombre ha sido creado imagen y semejanza de
Dios, él tiene una cabeza y tiene pelo canoso o es un ser que tiene
mucha seriedad. Dios es espíritu. Hoy no entendemos
aquello más que por las teofanías. Cuando el Señor Jesucristo es
la parte visible de Dios o hablamos de la parte visible de Dios,
es todas las teofanías de Jesús en el Antiguo Testamento. La
parte visible de Dios para el ser humano ahora es Jesucristo.
Toda la divinidad se ha incorporado en él. Por eso el debate del
cristianismo es si Cristo es Dios o no. Recuerda que toda
la salvación está en el mundo entero, en que si tú crees que
Jesucristo es Dios o no, y si Él es el Señor y Salvador, y
que no hay otro camino para salvarse porque Él es el único que se
encarnado, ha venido aquí a la tierra y ha muerto por nuestros
pecados. Y Apocalipsis, el énfasis que hace una y otra vez es el
Cordero inmolado. y por eso somos reyes y sacerdotes,
sacerdotes en el sentido de que ahora vamos a ver, contemplar
el rostro de Dios. Y se ha pasado el antiguo pacto
en el sentido de que Dios le dijo al pueblo a través de Moisés,
yo voy a hablar contigo, pero no con el pueblo. El pueblo no
va a ver mi rostro. Así que solamente Dios le habló
a Moisés directamente y no vio su rostro. Quiso una vez. Es interesante cuando tú y yo
podemos hablar de Apocalipsis o hablar de Dios cuando tienes
toda una base de la Escritura. Pero cuando Cristo vino a la
Tierra, dijo, el que me ha visto a mí ha visto al Padre. Nosotros
sabemos que Dios le ha hablado a Moisés, pero ¿a ti quién te
ha hablado? Y él era el rostro de Dios, era la misma persona
de Dios. Cuando él hablaba, él hablaba
la palabra de Dios y la ejecutaba y la cumplía, no como nosotros.
Tú y yo hemos aprendido que cuando hablamos la palabra de Dios,
cuando vivimos la palabra de Dios, más y más nos parecemos
a esa imagen espiritual de Dios. Por lo tanto, cuando hablamos
de ese continuo servicio para Dios, es la continua adoración.
Y aquí voy a explicarles un poquito más. La palabra servicio le servirán,
ha confundido a mucha gente, porque seguiremos sirviéndole
a Dios. Todo lo que tú haces aquí es
para Dios y en el cielo seguiremos sirviéndole a Dios. Y la palabra
no es tulos. La palabra no es de un siervo
o de un esclavo, no es de un amo que manda a otro, simplemente,
o recuerda cuando tú eres mayordomo, que tú eres jefe, estás en una
posición más elevada y miras a lo demás por debajo. No, la
palabra de servir a Dios es la misma palabra de latreo, latreos,
de adoración O sea que ahora tú y yo aprendemos de que nuestro
servicio a Dios es adoración a Dios. Y hay algo siempre en
nuestra mente que está dividido como los hemisferios cerebrales,
en que la gente piensa que viene al servicio y es algo externo,
es cumplir como una religiosidad, una liturgia, no lo es. Y es
difícil porque has estado acostumbrado a ir a tu iglesia y a ir a un
servicio litúrgico, una misa, y por siglos se ha hecho así.
Y se piensa que, bueno, si yo voy y cumplo, cuando no puedo
ir por otras circunstancias no pasa nada. No. Y no importa cuánto
pretexto tú le puedas poner, cuando tú no escuchas presencialmente
o virtualmente la Escritura, la Palabra de Dios, de lo cual
Juan estaba realmente muy preocupado de que tú la oyeras, entonces
no estamos rindiendo el servicio para Dios ni la adoración a Dios. O sea, ¿cuándo tú adoras a Dios? Cuando oyes la Prédica. tú adoras
a Dios. Cuando tú cantas, tú adoras a
Dios. Por eso a través de los siglos
se le llama al servicio servicio de adoración. Cuando tú no oyes
la escritura, no cantas y no te congregas como la palabra
de Dios nos dice que nos congrega. Mire, a mí me ha agradado la
pandemia porque mucha gente pensaba de que el pastor o la gente,
los líderes quieren que la gente venga a la iglesia porque si
no, cómo van a dar su ofrenda y su diezmo. Y hay algunos que
en su mente piensan que hay que dar en una sola forma, una sola
manera. Pero la pandemia ha enseñado
a muchos a dar antes o después, no importa. Pero hay otras formas
en que nos tenemos que adaptar a cómo dar. ¿Por qué? Porque
la iglesia o el local o la administración tiene que continuar. Y porque
tú sabes dentro de tu corazón que es parte de tu adoración
a Dios, de tener un corazón generoso, una persona que no tiene un corazón
generoso y que pone cualquier otro tipo de pretexto, válidos
o no, no tienes un corazón generoso para Dios, tú trabajando, tú
produciendo o tú recibiendo, hay algo que tenemos que traerle
a Dios, es parte de nuestro servicio de adoración a Dios. O sea, cuando
tú adoras a Dios y todo un apocalipsis es adoración a Dios y adoración
a Dios no es vaguedad, no es holgazanería. Es que tú y yo,
nuestro punto con el cual fuimos creados para Dios, es adorar. Y Jesucristo cuando vino aquí
en la tierra, aunque yo no he hecho separación, dice queda
pues un reposo para el pueblo de Dios. Hemos entrado en su
reposo. Capítulo 14 de Apocalipsis, en
el versículo 13, nos dice lo siguiente. Entonces oí una voz
del cielo que decía, escribe, bienaventurados los muertos que
de aquí en adelante mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu,
para que descansen de sus trabajos, porque sus obras van con ellos.
Recuerda que el trabajo existía antes de la caída. Y el trabajo
cambió después de la caída y Dios añadió más maldición y carga. Pero hay teologías que piensan
que el trabajo es una maldición. Pero si el creyente vive bajo
la bendición de Dios, todo nuestro trabajo no puede ser un trabajo
de maldición. No importa el trabajo que tú
tengas hoy en día para mantenerte. Es un trabajo en que Dios te
ha permitido a ti para generar no solamente como te sustenta,
como cuida de los tuyos alrededor, cercanos o lejanos, como puedes
proveer para aquellos y también para aquellos otros que a lo
mejor no son directamente tu sangre, pero son salvos por la
gracia de Dios, igual que tú. Entonces el Señor nos dice que
el trabajo es una bendición y seguiremos trabajando en el cielo. Porque si yo veo el trabajo antes
de la caída, en el cielo seguiremos sirviéndole a Dios según su propósito. Y Mateo capítulo 11, versículo
28, el Señor nos dijo, Venir a mí todo lo que estáis trabajados
y cargados, que yo os haré descansar. Porque nuestro trabajo en la
tierra, en una tierra caída, es un trabajo que nos ha producido
mucha frustración y cansancio. Él promete un trabajo que da
descanso. Él promete un yugo que vale la
pena. Porque tú y yo, cuando pensamos
y hablamos de esto, me alegro que yo he trabajado también mucho
más que ustedes en algunas otras cosas, pero en relación a la
edad, no del trabajo físico. He estado más años en esta tierra
que muchos de ustedes y sé los trabajos que ustedes pasan. No
hay nadie que esté en esta tierra que no pase algún tipo de trabajo,
de lucha, en que no tenga otro trabajo
como mantenerse o como Dios se ha mantenido, lo ha mantenido
y ha subsistido hasta este tiempo. Así que sería tedioso estar en
la eternidad sin hacer nada, siendo holgazanes. Y esto es
el cambio y la introducción de algo en que nosotros trayendo
conclusión en el hecho de que mi servicio a Dios, mi adoración
a Dios, es un continuo adorar a Dios. No es sólo el cantar,
porque la gente pensaba antes, bueno estaré cantando nada más
en el cielo. Y era porque no era el tiempo
o a lo mejor no se sabía explicar que tú y yo en el cielo tendremos
trabajos asignados. ¿Cómo serán? No lo entendemos. La palabra, por lo tanto, nos
introduce, incluso aquí en la Tierra, cuando nosotros decimos
que todo lo que hagamos sea de palabra o de hecho debe ser para
la gloria de Dios. Todo lo que hagamos, si no rinde
una edificación para los hermanos ni para Dios, no lo es. ¿Quiere
decir que tú y yo hemos sido perfectos en eso? Claro que no.
Vivimos en un mundo caído, todavía pecamos contra Dios. Quizá no
pecamos en relación al mundo, quizá ya no somos todos los inmorales
que debiéramos ser, no somos todos aquellos santos tampoco
que debiéramos ser. Creo que Lutero se le echa que
esta frase a él en que él decía tenemos que vivir como que si
Cristo hubiera muerto ayer, resucitado hoy, como si volviera mañana.
en el hecho de nuestro desarrollo, de nuestro crecimiento y la expectativa
que tenemos de nuestro Salvador. Por lo tanto, no va a haber en
el cielo ninguna frustración, no va a haber desilusión que
agote nuestras fuerzas. Porque cuando le hablaba de haber
vivido, trabajado igual que ustedes, no hay ninguno de ustedes que
no haya hecho algún tipo de trabajo en que al final no haya salido
no se hayan sentido frustrados. En que trabajaron horas y horas
y horas y se frustraron porque no salió. O donde usted ha trabajado
pero no ha logrado terminar. ¿Recuerda cuando hablábamos de
la muerte? En que a veces la muerte viene como obstáculo y
no nos deja terminar aquello que empezamos. Mira las grandes
obras en el catedrales del pasado, duraban siglos. Eso quería decir
que el que empezó murió y tenía que venir otro a que continuara
la labor. En esta vida nuestros trabajos
muchas veces terminan en frustración, nuestros trabajos terminan en
estar exhaustos, en que la gente no entiende que nos cansamos,
somos, nos cansamos. nos debilitamos, o quien quizás
no habrá llorado de frustración por el trabajo que tiene, pero
acá tienes la gran bendición de que terminas un trabajo y
empiezas otro. Hay de aquellos en nuestro país
en que tú quieres estar eterno en un solo trabajo porque no
hay otra forma, o te quedas sin trabajo, porque no dependemos
de Dios, de que Dios ha prometido, no importa donde estés, él va
a proveer lo necesario, lo suficiente para tu subsistencia. Así que
por lo tanto tú y yo no tendremos eso en el cielo, más bien estaremos
llenos de energía, una energía que no se agota. Interesante. Y sobre todo con provecho. Porque muchas veces podemos trabajar
exactamente y no hay provecho alguno. Probablemente los más
jóvenes o aquellos que empiezan en la vida todavía no entienden
lo que estoy hablando. y probablemente tienen fuerzas
y energías. Niños y jóvenes tienen energía,
pero tú y yo vamos decayendo y nos damos cuenta que las fuerzas
nos faltan. Ellos tienen la energía, nosotros
tenemos, comenzamos a tener la sabiduría y ponemos esos pretextos,
pero llegará un momento en que tú y yo decimos ya no puedo más.
Estás cansado, necesitas agua, necesitas descansar y por eso
Dios ha hecho el descanso. el descanso en cuanto a su adoración,
y es interesante mezclar todo esto del sábado de reposo de
la creación con el reposo que habla Hebreos de un descanso
eterno para Dios en que nuestro trabajo y servicio tienen provecho. Nunca nos desilusionamos, no
aramos en el mar, no estamos arando en el desierto, Y esa
es la razón cuando tú y yo entramos también en el cielo, en esta
santa ciudad. Notemos las veces también en
el servicio de adoración, en el capítulo 4 de Apocalipsis,
el versículo 11. En esta adoración a Dios, como
todo le rinde adoración a Dios, es servicio a Dios. Denota acción
y una sucesión de actos. O sea, sabemos que no habrá tiempo
como tú y yo lo entendemos ahora, pero van a haber hechos y actos
que se suceden. que ocurren y que por lo tanto
tenemos que estar al tanto y pendiente nosotros de las cosas, que ese
muy apocalipsis nos da un vislumbre de esto en el capítulo 4 y en
el versículo 11 cuando dice digno eres Señor y Dios nuestro de
recibir la gloria y el honor y el poder porque tú creaste
todas las cosas y por tu voluntad existen y fueron creadas o sea
el llegar a ser Estas cosas que Dios creó, que existen, son creadas,
no son inanimadas, no están estáticas como una planta vegetal artificial
en tu casa. Estas cosas que Dios creó tienen
vida, genera movimiento. Y por lo tanto aún cuando el
viento sopla, cuando hay tormentas, cuando hay plagas, cuando hay
vida y muerte por un lado, tú ves toda esta creación de Dios. Y la gente quiere hacerlo una
ciencia y no he entrado en cada uno de los puntos, pero tú puedes
unir los cabos a través de todos los mensajes en que si hay un
calentamiento o no terrenal y lo quieren volver político y por
qué estos incendios y por qué esto allá es nuestra culpa porque
queremos llenarnos los bolsillos y qué van a dar nuestras generaciones
al final es para traer caos esta creación quien tiene el orden
y quien la sustenta es Dios es el Señor y tú y yo tenemos que
rendirnos en adoración a Dios. Y claro, si podemos mejorar nuestra
situación terrenal y ayudar y tener partidos políticos o gobiernos
que nos ayuden en esto de vivir tú y yo en paz físicamente, bien. Y yo creo, por eso me puse esta
banderita, en que tú y yo tenemos que cumplir ciertos deberes cívicos
y debemos votar nuestra conciencia. No porque uno está a favor de
uno o de aquello. La gente es impía, mala. A mí
lo que me duele o a lo mejor lo que tienes que tener temor
es la perversidad del corazón humano que no tiene color. la
perversidad que existe en el hombre caído, sin importar el
color de su piel, de lo cual el Señor Jesucristo ha venido
para salvarnos. Entonces, cuando entramos en
este reposo de Dios y todo lo creado, todo lo que tú creaste,
capítulo 5, en el versículo 9, nos sigue diciendo, digno eres,
porque cantaban un cántico nuevo, o sea, el cántico nuevo que tendremos
en el cielo denota acción, el hacer algo, Si tú ves a un
artista que tiene toda aquella capacidad de cantar o lo que
sea, no voy a hablar de los bailes locos que hay hoy en día, pero
mira un cantante de ópera, una cantante de ópera, quizá puede
ser conocido, no conocido, puedes nombrar muchos de ellos, y tú
dices ¡qué maravilla! ¡qué voz que tiene! Dada por
Dios, porque Dios nos ha creado a todos. Pero algunos descuelan
más, descoyan más, Algunos sobresalen más que otros en esa actividad
cerebral, física, intelectual, emocional. Así nos ha creado
Dios. Y nota que aquí también tenemos
la habilidad de cantar toda la creación, toda la redención,
todos nosotros. Y dice así en este versículo. Digno eres de tomar el libro
y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado y con tu sangre
compraste para Dios a gente de toda tribu, lengua, pueblo y
nación. Otra vez, el evangelio no es
para una nación, El evangelio no es sólo para los hispanos,
el evangelio es para todo el mundo, todos los que Dios ha
llamado por su evangelio, todos los que están inscritos en el
libro de la vida del Cordero y los ha hecho un reino y sacerdotes
para nuestro Dios y reinarán sobre la tierra. subyugaremos
la tierra, reinaremos sobre esta tierra, pero no lo pienses en
poder, en que ahora éste me tiene que obedecer a mí y los otros
son esclavos. No, en que la tierra no es nuestro
enemigo. Qué bueno va a poder ser que
no va a haber esos incendios, no va a haber tormentas ni huracanes
a las cuales nosotros tenemos que estar atentos y pendientes
porque nos matarían. más bien estaremos llenos de
energía y habrá un control sobre todo esto. Y mire y oí la voz
de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes. O sea, no es que solo estaremos
nosotros, estará toda la creación de ángeles y seres vivientes
y de los ancianos. El número de ellos era miliadas
de miliadas y millares de millares que decían a gran voz, el Cordero
que fue inmolado es digno de recibir el poder, la riqueza,
la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza.
Y oí decir a toda cosa creada que está en el cielo o sobre
la tierra, debajo de la tierra y en el mar, y todas las cosas
que en ellos hay, al que está sentado en el trono y al cordero,
sea la alabanza, la honra, la gloria y el dominio por los siglos
de los siglos. Y los cuatro seres vivientes
decían amén, y los ancianos se postraron y adoraron. Es interesante que cuando uno
lee los mandamientos, El Señor le dice, yo soy Jehová tu Dios. Y aunque ustedes no lo crean,
para perder el tiempo hay mucha gente que debate si este es el
primer mandamiento o no. Y es muy claro, no es. Es mi
relación con Dios. Dios establece una relación.
Si yo tengo mi adoración y mi servicio para con Dios, hay maneras
en que tengo que hacerlo. Hay reglas que tengo que servirle.
Entonces el Señor comienza. Y lo primero que hacen con su
identidad, Dios, es decirle, yo soy Jehová tu Dios que te
redimí del pecado, que te saqué de la esclavitud de Egipto. Eso no ha cambiado para ti y
para mí. Él es mi Dios que me redimió del mundo, me redimió
de la vida de pecado y de la condenación. Todo creyente debe
estar claro en eso. No te harás ninguna imagen, ni
arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni lo que está bajo las aguas. Nada de lo que ha sido creado
debe ser usado para pensar que es Dios o adorar a Dios por el
mero hecho de que haya sido creado por Dios. Y oí decir a toda cosa creada
que está en el cielo sobre la tierra, debajo de la tierra,
y en el mar y a todas las cosas que en ellos hay. Tú eres el
único de ellos. ¿Tú sabes cuál es la mayor bendición
que tú y yo podamos tener en cualquier momento de nuestra
vida? Es que tú adores al yo vivo y verdadero. Y que lo haremos
por toda la eternidad. Y me encanta poder hacer la comparación
porque a ti te enseñaron, o a lo mejor hay mucha gente que puede
estar oyendo y viendo, de que te debe dar temor acercarte a
Dios. Y que debes acercarte a Dios por otra gente, por otras personas. Porque a Dios no puedes ir directamente,
si bien Él es el Rey, y aquel tú no puedes ir a ver al Rey
ni a ningún presidente porque te dé la gana y toca la puerta.
Tienes que seguir un protocolo. Sin embargo, este Rey y este
Creador no, dice ven a mí. Venir a mí y todo lo que estáis
trabajados y cargados que yo os haré descansar. Es más, Él
ha venido a nuestro encuentro, en su humillación. Y para que
entendamos que es de gracia, Él ha venido a nuestro encuentro,
Él viene a nosotros. Y tú y yo a veces tenemos la
desfachatez de decir, voy a esperar, todavía me falta conocer más
de este Evangelio, cuando Él ha venido. Pero cuando llega
tu cita, llega nuestra hora, nos doblamos delante de Dios,
nos quebrantamos y decimos, tú eres mi Dios. Tú eres mi Señor
y no adoras a nada más, ni a nadie más, porque Él es tu Rey y Señor,
y a Juan el apóstol está diciéndonos que toda la creación, todo lo
que ha sido creado y que entra en este plan de redención de
Dios servirá al propósito de adorar a Dios. Esto nos llevará
no sólo en un servicio, sino también nos llevará a un conocimiento
de Dios más profundo. Porque no vamos a llegar a ser
igual a Dios, recuérdalo. Cuando comenzamos a darle mente
y corazón espiritual a esto, si llegáramos a ser igual a Dios,
como a veces hay sectas que lo tratan de hacer, entonces ya
no hay nada más que hacer. Tú no vas a llegar ni yo, llegaremos
a conocer las profundidades de Dios. Estaremos mucho más cerca
de Él. Y no es que vamos a ser seres
infinitos en el sentido de que no vamos a morir, por supuesto
que no vamos a morir, pero somos seres finitos porque hemos sido
creados como los ángeles. No somos seres infinitos, no
seremos. Sí tendremos la vida eterna y
ojalá que estos me lo puedan comprender y entender, pero el
éxtasis llenará nuestras almas al aprender más y más de su ser
y sus caminos. O sea, el estar en el cielo y
ver el rostro de Dios, y que ya no haya el estorbo del pecado,
de la maldición, ni del cansancio, ni de las frustraciones, aunque
ya no hay más muerte, no habrá nada que impida mi correcta adoración
a Dios, seguiremos creciendo. Y siempre hay varios pasajes
en el Antiguo Testamento que nos dan ilustración de esto.
¿Por qué Moisés fue a ver esa salsa que no se consumía? Porque de la vida sabemos muy
poco. De la vida lo que sabemos es que se acaba con la muerte
física. Pero cuando hablamos de Dios
es una vida que no se acaba. Y que Él decidió compartir esa
vida con nosotros. Ese ser en que yo soy un ser
inteligente, racional, emocional, que puedo entrar en contacto
con Dios. Perdónenme un momentito, les
estoy diciendo, no es que ustedes no importen, es que tú, individualmente,
puedes tener relación, comunión con Dios. pero no lo ha dejado
Dios solo porque ahí entra nuestra comunión nuestra congregación
de todos los creyentes de todos los tiempos y de toda la eternidad
que Dios concibió en su mente en que tú y yo interactuaremos
con Dios y Moisés dijo bueno yo voy a ver porque hay zarzas,
hay incendios que se forman tú lo sabes bien pero la zarza no
se consumía Y Dios le habla a Moisés, quita
las sandalias de tus pies porque el lugar en que tú estás es santo.
Ahora recuerda que Juan, el cielo, ya no hay templo, es el tabernáculo
de Dios. Tú y yo somos la nueva Jerusalén.
Estamos continuamente viendo el rostro de Dios. Nuestras sandalias
ya han sido quitadas, nuestras ropas han sido lavadas. O sea,
hemos sido preparados para estar en la presencia bendita de Dios.
Y cada día, seguiremos aprendiendo más, y más, y más, y más, y más,
por todos los siglos, por sécula, seculorum. Conforme tú y yo entendamos
de los siglos de los siglos, no son centurias. Y esto es congruente
con lo que venimos diciendo, porque no es meramente un milenio
de mil años, sino que por los siglos de los siglos es ayón
en ayón, ciertamente amén y amén, Es algo que no se acaba cuando
Dios quiso traer la autoridad para su pueblo, porque siempre
el ser humano, siempre, no hay ninguno, hijos se rebelan contra
los padres, normal, natural, pecaminoso, por cierto, para
encontrar su propia vida y su propio rumbo, hicieron bien o
hicieron mal. Siempre tenemos un problema de
rebeldía contra la autoridad y la autoridad mayores de Dios. Entonces, cuando a Arón, Dios
le dijo, tú vas a ser el sumo sacerdote, Dios le dijo, aunque
a Moisés, que es tu hermano, yo le voy a hablar a él, tú vas
a santificar al pueblo y tú eres el que vas a ser tal o cual cosa,
fue Dios quien lo dijo. ¿Qué dijo el pueblo? Así, amén.
No. Todos nosotros somos santos,
todos podemos hacer esto. Perfecto. Dijo Dios, separen
una vara de cada una de las tribus. y se apararon las varas de cada
tribu y al día siguiente había una vara que había florecido
y había dado fruto en el paso de una noche y eran varas secas,
no es que estaban remojaditas como un cogollito, una ramita,
como tú le llames en tu país y lo pones allí y tienes que
esperar que le salga raíz y lo siembran. No, en el espacio de
un día crecieron las hojas, los almendros de la tribu de Levi, es Dios
quien nos da la vida, es Dios quien la toma. Por lo tanto,
cuando tú y yo estemos en el cielo no será holgazanería, sino
que iremos aprendiendo cada día más y más de este Dios maravilloso. Y no es un truco de prestidigitador. ¿Qué quiere decir entonces cuando
hemos leído Cielos Nuevo y Tierra Nueva? Implica no sólo una nueva
realidad espiritual, sino también física. Y nota que está entre
paréntesis, porque ocuparemos algún tipo de espacio Estaremos
en una nueva tierra. Seremos administradores de esa
nueva tierra. Se nos darán nuevas y notables
tareas. Mira que este Charles Hodge escribió
para los 1700 y él decía, la futura felicidad de los santos
involucrará la indefinida expansión de todas sus facultades, un constante
crecimiento en conocimiento y en el útil ejercicio de todos sus
poderes, una posesión segura y eterna de todo bien posible
y unas circunstancias externas que servirán a su bienaventuranza
en aumento. Dice que la luz de los justos,
el juicio de los justos, la sabiduría de los justos es como la luz
de la aurora que va en aumento. Así que la vida en el cielo contrasta
con nuestra vida terrenal en que siempre será demasiado corta.
pero la vida en el cielo es eterna, pero en nuestro interior tú y
yo somos conscientes de muchos dones y somos conscientes de
muchos recursos sin cultivar, de talentos y cualidades de los
cuales somos apenas conscientes. Y una de las grandes maravillas,
o sea, es la experiencia que tú y yo vivimos en que aprendemos
en este país muchas cosas. Este país he dicho muchas veces
que nos hace humildes, Contrario, hay alguna gente que se daña,
¿no? Pero nos hace humildes. Y recuerda que Dios está en control
de todas las naciones. De Él es la plenitud del cielo
y de la tierra. Pero Él logra ciertos propósitos.
Es humilde, por ejemplo, en el hombre hispano. En el hombre
hispano que en su casa nunca hizo nada y que todo mandaba
a hacer a la mujer. ¡Hay decepciones! No te la voy
a negar. ¿Usted me entiende? Estamos hablando
de cultura y nacionalidades o de experiencia en nuestro idioma
de lo que era el hombre macho hispano. Pero muchas veces eso
ha sido un error, no solamente un error de considerarlo, sino
en el hecho de trastocar la autoridad. Y por eso en la mayoría de nuestros
países es la Virgen la Santa Patrona y no el hombre. No sabemos hacer buenos hombres
que tomen liderazgo de acción, de cosas que tienen que hacer
para Dios. No es la mujer, es el hombre. Tenemos que ser buenos
hombres en ese aspecto. Y por eso digo, aquí vienen muchos
hombres a aprender, aunque sea como en la máquina de lavar.
Hay alguno que es inconcebible y eso es culpa de las mamás que
no le enseñaron, por cierto. No puedes poner una tetera de
agua a hervir. Porque tu hijo, Dios no lo quiera
o cualquier cosa en la vida tiene que ayudar. O sea, el matrimonio,
la casa es de los dos. No es que hay ciertas tareas,
aunque pueden ser muy claramente divididas, pero es el hombre
que dirige su hogar. Eso es lo que Dios nos enseña
sobre todo a los hombres cristianos. Es el que toma las decisiones
espirituales. No importa cuántos años pueda
tener una mujer en la vida cristiana, Dios, la autoridad, la ha delegado
en el hombre. El hombre es la cabeza del hogar.
El hombre es el que decide y toma las decisiones en ese aspecto.
Ahora, no me vaya al extremo, no que no vaya a oír, no que
no sea un buen comunicador, pero en el pasado, el hombre hispano
hacía lo que le daba la gana y la mujer ni sabía ni lo que
ganaba, no le importaba las cosas de la casa. Él con dar nomás
su diario, pues eso es suficiente, con ser un proveedor, pero no
se preocupaba de la educación, intelecto, el desarrollo emocional
de los hijos. Tú eres igual, que vamos a ver
cómo va en la vida. Tú vas y bien harías de escuchar
esos consejos habiendo criado yo dos hombres en ese aspecto.
Mira, tú eres hombre, tú tienes que trabajar, mantener un hogar,
lo que te mantengan. Tú eres persona que tienes que
guiar y tus hijos van a ver tu ejemplo. ¿Cómo tú eres en ejemplo
en cosas espirituales? Otra vez vuelvo atrás cuando
la gente decía, no, yo quiero que mis hijos sean más que yo.
La único motivo que yo te puedo aceptar eso es que si mis hijos
son más que yo en lo espiritual, eso sí es crecimiento. Si no
son más que yo espiritualmente, entonces no, la otro no me interesa,
porque estando aquí van a ganar más, van a poder estudiar más
y eso no los va a hacer mejor que yo. que cualquiera de ustedes
como padres. Pero muchas veces los hijos piensan
que es así, porque lo oyeron, o pasa en los genes, o porque
los abuelos dicen, no, yo soy más que mi papá, yo soy más que
esto, tengo ahora una mayor tecnología. No, no pienses eso, es parte
de la vida para que tú puedas enfrentar a otros problemas que
vendrán. Pero ningún hijo es mejor que
los padres en ese aspecto, salvo en lo espiritual. en que si tú
tienes un discernimiento espiritual, y que tú lo ves, y yo lo veo
en muchos jóvenes, lo veo en muchachos que han crecido en
hogares cristianos, y donde se ve el ejemplo, no son perfectos,
pero van creciendo bien, van creciendo en relación a Dios,
porque tú y yo no estaremos en esta tierra. Nosotros no vamos
a estar aquí, eternamente, pero nos gustaría verlo en el cielo.
La única forma es si ellos adoran a Dios y le sirven a Dios aquí
en esta tierra. Y esas tareas y ese crecimiento
de lo cual nosotros somos conscientes, imagínate estar en el cielo con
la sabiduría de Salomón pero sin pecado. Y cuando digo que este país no
se ha hecho humilde, el punto también era en que has aprendido
a hacer muchas cosas. Y yo he hecho varias cosas en
que me he sentido, wow, yo nunca hubiera imaginado que hubiera
hecho tal o cual cosa. Me encanta la pesca y eso requiere
una técnica, pero hace como más de 10 años que no voy a pescar.
Me encanta el mar, hace muchos años que no disfruto el mar como
debiera por diferentes circunstancias. Me encanta ir a un muelle y pescar.
Hace años, mis hijos los llevaba cuando eran menores. pero ya
muchas de esas cosas han quedado a un lado. Pero mi hobby favorito
es agarrar un carro viejo, usado, y darle vida otra vez. Mi hobby
es, así yo puedo reparar esto, y sabemos hacerlo. Y nos ahorramos
un dinerito, a veces es eso, pero también hay que saber hacerlo.
Igual tú aprendes muchas cosas en tu casa. Pero hay ciertas
personas o gente que piensa que lo puede hacer todo. No, no tienes
que conocer tus limitaciones. Pero te sorprendes en las cosas
que tú haces y qué bien te quedaron. Y ves y explotas todo ese recurso
que Dios te ha dado en la tierra y eres capaz de hacer cosas que
tú no pensabas que harías. Pero está ahí. Por eso a veces
hay gente que le cae un rayo y cantan o hablan otro idioma
y tocan música como nunca. Debiera caernos un rayo de vez
en cuando. A veces en personas discapacitadas
tienen lo que se llama genialidad y idiótica, algo así sería la
traducción, en que desarrollan, ¿no? tocan el piano sin haber
estudiado. O sea, las capacidades que tenemos
son verdaderamente increíbles. Y lo admiramos en la belleza,
lo admiramos en los cuadros, aunque muchos pintores murieron
pobres, pero bueno, qué arte, ¿no? Es su arte y el desarrollo,
la habilidad que tiene. O tú ves a una persona que puede
resolver algún tipo de problema manual que Dios le ha dado. ¿O cómo cantan? Y uno dice, wow,
jamás cantaré yo así. Bueno, el elefante no puede cantar
como un canario. En primer lugar, imagínate la
jaula que tendríamos que tener para tener el elefante en la
casa y el canario que cante. O sea, hemos sido construidos,
hechos por Dios para cierta forma y manera. Por lo tanto, cuando
tú miras, uno dice, wow, ¿Cuánto no será en el cielo? Que lo que tú te quejas de tus
frustraciones aquí, no ocurrirá en el cielo. Porque muchas veces
Dios nos ha limitado aquí para que entendamos lo que es hacer
su voluntad y someternos a Dios. Así que de esas cualidades que
apenas nosotros, tú y yo, somos conscientes, en el cielo no habrá
ninguna limitación. y por eso me encantó ese verso
que les puse el domingo anterior. Entonces conoceré como fui conocido. Entonces tú serás conocido por
aquello que Dios te creó antes de la caída y después de la caída,
en que tú eres redimido, en que seremos hecho a la imagen y semejanza
de Cristo, en que nos purificamos en esta tierra. Así como él es
santo y así como él es puro, vamos creciendo. Ahora, ¿comeremos
y beberemos en el cielo? Muchos dicen, bueno, pero cuando
el Señor resucitó había un pez ahí, comió con los discípulos
y pasaba a las paredes. Por lo tanto, la nueva creación
no será atemporal, sino incluirá una sucesión infinita de momentos. Y esto está en Wade Grunin, en
su Teología Sistemática, es un teólogo bastante moderno, en
la página 1225. Pero en Apocalipsis 21-24, que
también leímos en esta mañana, nos dice lo siguiente, que no
hubo templo, no hay luz, la ciudad no tiene necesidad de sol ni
de luna. Dice, las naciones andarán a
su luz y los reyes de la tierra traerán a ella su gloria. Este
versículo, muchos teólogos y muchos comentaristas dicen, es como
el gran desfile de la reina de Sabá cuando fue a ver a Salomón.
O sea, los protocolos que tenemos en las grandes ciudades y que
en la Nueva Jerusalén, siendo una nueva ciudad, nosotros traeremos
todo lo que es nuestra capacidad para Dios. Yo te recuerdo algo. Cuando Dios
puso a Adán en el huerto, ¿Cuál fue su primera tarea? Ponle nombre. Ponle nombre a todas las cosas. Los nombres que hoy conocemos
son los nombres que... Y es interesante porque cada
padre que va a ser padre, cada madre, tiene que ponerle un nombre
a sus hijos. Puede ser que no te guste, que
puedas tener conflictos que no te gusten, que quieras cambiar
el nombre. Y Dios te va a poner un nombre nuevo en el cielo,
te identifica en tu total servicio que vas a hacer para Dios, en
que tú vas a ser conocido como fuiste conocido. Hoy ves por
espejo, puramente, Pero entonces conocerás cómo Dios te vio, cómo
Dios te conoció. Porque muchas veces nos hacemos
imágenes aquí, aún te equivocas como tú piensas que tú eres.
Porque eso es lo que tú piensas que tú eres, pero ¿cómo te ven
otros? ¿Cómo te pueden clasificar a
ti otros? ¿Y cómo realmente eres? en el cielo seremos realmente
para Dios. Por lo tanto, la creación presente
es temporal, la nueva creación durará una eternidad. Tenemos
una fuerte motivación para vivir, por lo tanto, como aplicación,
una vida piadosa que acumula tesoros en el cielo. Sin lugar a dudas, estamos en
el principio del fin. Puede ser que todavía el Señor
tarde unos milenios si Él quiere, tarde unos días para Él. Pero
para nosotros, que somos seres temporales en el cielo, no será
temporal nada. Será algo eterno. En que tú,
no importa si eres hombre o mujer, estaremos rindiéndole un servicio
a Dios. y durará por toda la eternidad.
Como criaturas finitas, más bien vamos a vivir momentos que nunca
tendrán fin. Todo nos saldrá bien. Es una
familia ideal. No habrá el cansancio que trae
el trabajar sin fuerza, sin energía. Todo lo negativo habrá quedado
a un lado. Tu vida será como la salsa, que
nunca se quema, nunca se agota. y por eso el apóstol Pedro nos
enseña y nos dice, y creo que todo Apocalipsis, a pesar que
las circunstancias no sean aparentes, si nos ponemos en unos segundos
en lo que estaba pasando el apóstol Juan en su vejez, lo que nos
dicen todos los demás apóstoles, todo esto es temporal. ¿Pero
ves cómo tú y yo muchas veces nos abocamos a lo material? No
sin razón. Porque va bien, pero como dije,
debe ser frugal. Frugal en el sentido de que hay
un equilibrio, un dominio propio, en que tú y yo tenemos que ser
buenos mayordomos de Dios porque a Él le vamos a dar la cuenta.
Hoy somos responsables del tiempo, pero tú y yo queremos oír al
Señor bien, buen, ciervo y fiel. Sobre poco has sido fiel, sobre
mucho te pondré. Ven, entra en el gozo de tu Señor.
Entonces, la manera como tú has vivido aquí, faltaría tiempo
para hablar de que sí hay lugares en el cielo donde tú y yo vamos
a estar haciendo diferentes tareas. Lo cierto es que todos miraremos
el rostro de Dios. Y Pedro nos dice lo siguiente,
puesto que todas estas cosas han de ser destruidas de esta
manera, y se está refiriendo que antes que venga el Cielo
Nuevo y la nueva Tierra, Cielo Nuevo y Tierra Nueva, llueve
fuego del Cielo. Purifique esta Tierra. Las cosas aquí se van a acabar,
amado hermano. Por eso es muy corto el tiempo
para andar perdiendo el tiempo en cosas que no edifican. en que a los jóvenes les gusta
perder mucho tiempo con videos o juegos o películas. No que
no tengas distracción. A veces nosotros como padres
o adultos también estamos dedicando más tiempo a lo material. Puede
ser muy importante arreglar las cosas de la casa y hacer muchas
de las cosas que son normales para nuestra vida. Pero ¿estamos
haciendo tesoros en el cielo? No estamos descuidando la vida
espiritual. La gente cuando nos mira a nosotros,
¿qué está pensando de ti? Si estás preocupado en cosas
materiales, en que como que tú vas a vivir eternamente aquí
y no que vas a ir al cielo a morar con Dios y ahí seguir trabajando
y laburando y adorándole. Padre nuestro que estás en los
cielos, vénganos tu reino. hagas de tu voluntad así en el
cielo como en la tierra. Procuremos tú y yo que en este
tiempo que vivimos y claro vamos a explicar y hablar más de esto
en Pedro pero estas cosas van a ser destruidas. Fíjate el ánimo
que nos da Pedro. ¿Qué clase de personas no debéis
ser vosotros en santa conducta y en piedad? Esperando y apresurando
la venida del día de Dios en el cual los cielos serán destruidos
por fuego y los elementos se fundirán con intenso calor. Pero
según su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra
en los cuales mora la justicia. Apóstol Pedro, ex pescador, pasó
dos veces la noche tratando de pescar inútilmente. Se dedicó
a la pesca y dijo, bueno, me voy a ocupar en ir a pescar otra
vez. Y muchos fueron a pescar, pero no sabía que el maestro
estaba ahí y que ese maestro que pasó por la orilla de su
vida le dijo, yo voy a ser de ti, pescador de hombres. Y ¿sabes qué, querido hermano?
Todos nosotros debemos ser pescadores de hombres. Eso es lo único que
será eterno. Por eso, como dijo un sabio teólogo,
el cielo es dos veces cielo para mí, si te veré allí. Si te veo
allí. porque eso es eterno. Las cosas
aquí en la Tierra son pasajeras. Y el Señor Jesús dijo, el abundancia
del corazón habla la boca. Lo que está en tu corazón, eso
debe salir, ahí está tu tesoro. No olvidemos que nuestro trabajo
en el Señor no es en vano. No solamente no es en vano, Dios,
durará para siempre. Y aunque no sabemos las cosas
en el cielo mismo, nos basta que miremos tu rostro. Nos basta que día tras día te
adoraremos sin la sombra de tentación, sin la sombra de una caída, de
un pecado. Permite, por lo tanto, que aquí
podamos hacer lo que es tu voluntad, como Cristo dijo, Que si somos
tus discípulos, debemos enseñar estas verdades a toda criatura.
Debemos amarnos los unos a los otros. Debemos en lo más que
pueda no deberle nada a nadie, sino el amarnos unos a otros.
Enquintar todas las rencías y rencores que podamos tener con nuestros
padres y madres, con nuestros hermanos. Señor, así como tú
nos has perdonado, que podamos vivir una vida siempre continua
de comunión contigo aquí en la tierra y cuando tú nos llames
a tu presencia seguir esa comunión vivamente presencialmente en
la que seremos librados de toda nuestra aflicción en que tú enjugarás
toda lágrima de nuestros ojos. La gloria y la honra sea para
ti por siempre y siempre y siempre. Amén.
7 marcas en Apocalipsis: Vida de continua adoración
-Cómo será nuestra vida en el cielo?
-Continua adoración y servicio: Reposo de Dios, conocimiento.
-Cielos y tierra nuevos.
-El tiempo.
-Vida piadosa, tesoros en el cielo.
| Sermon ID | 10420227266190 |
| Duration | 1:02:54 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Revelation 5:9-14; Revelation 21:22 |
| Language | Spanish |
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