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estarme con ustedes una vez más. Hemos estado estudiando en el
libro de Mateo y aquí estaremos por, pues si Dios quiere, largo
tiempo. Mejor sería el regreso de nuestro
Salvador a este mundo, pero esperando eso, pues seguimos adelante siempre
predicando el Evangelio, ensayando en el Evangelio. Aquí estamos.
Entonces les invito a abrir sus Biblias hoy al libro de Mateo,
el Evangelio según Mateo, capítulo siete, hemos llegado a a capítulo
siete, y antes de empezar debemos pedir la ayuda de nuestro Salvador. Oh Señor, venimos ante Ti en
el nombre de Cristo Jesús. Sabemos, Señor, que no podemos
entrar en Tu presencia sin la justicia de Él. y la expiación
que Él hizo en la cruz. Venimos ante Ti confiando en
Él y el poder de Su nombre. Entonces, venimos ante Tu trono
esta noche, Señor, pidiéndote, oh, por favor, abre corazones,
abre ojos, oídos, para entender Tu Palabra. Ayúdame en la presentación,
en la predicación. Ayúdame, Señor. Te amamos, te
adoramos. En el nombre de Cristo Jesús. Amén. Probablemente el versículo más
conocido en el mundo, especialmente entre inconversos, es 7.1. No juzguéis para que no seáis
juzgados. Hay muchos que dicen, no, no, solamente Dios puede juzgarme. no me juzguen." Y eso aplica
a cualquiera cosa. ¿Está diciendo Cristo eso? Pues, como siempre, hablando
de versículos de la Biblia, necesitamos escudriñar el contexto inmediato,
y también el contexto de la vida de Cristo en los Evangelios,
y también cómo fue aplicado por Sus apóstoles, ¿entendieron ellos
que nunca debemos decir nada en contra de nada, o nadie? Obviamente no, porque en este
pasaje Cristo nos da como instrucción cómo juzgar sin hipocresía, y
su punto fue un juicio injusto. Entonces, miramos otra vez a
1 a 6, no juzguéis, para que no seáis juzgados, porque con
el juicio con que juzgáis, seréis juzgados. y con la medida con
que medís, o será medido? Y por qué miras la paja que está
en el ojo de tu hermano, y no echas de ver a la viga que está
en tu propio ojo? O cómo dirás a tu hermano, déjame
sacar la paja de tu ojo, y aquí la viga en el ojo tuyo? Hipócrita. Saca primero la viga de tu propio
ojo y entonces verás bien para sacar la paja del ojo de tu hermano. No deis lo santo a los perros,
ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las
pisoteen y se vuelvan y os despedacen. Vemos aquí en el contexto inmediato
que Cristo está hablando de un juicio justo, que no seamos hipócritas. ¿Cuántas veces hemos visto que,
pues, en estos días hay una elección aquí en los Estados Unidos, y
un lado acusa al otro lado de las mismas cosas que están haciendo. ¿Por qué es eso? Pues somos hipócritas. Entonces, Cristo está hablando
de juicio justo. Miren conmigo a otros versículos. Como siempre, van a ejercer sus
Biblias hoy. Yo quiero que sepan, que sepan
que estos principios que enseño no son solamente un versículo
sacado, y no voy a construir un castillo sobre una piedrita. No, estamos aquí en, mira a Juan
7, Juan 7, 24. En Juan 7, 24, Cristo está hablando a los judíos. Y Él dice en 7.24, No juzguéis
según las apariencias, sino juzgad con justo juicio. ¡Justo juicio! ¿Has sido juzgado con juicio
injusto alguna vez? Pues yo sí. Fui acusado de cosas
horribles por un llamado hermano, y totalmente fue falso, pero
causó muchos problemas. Entonces Necesitamos mirar otra
vez, no juzguéis según las apariencias, sino juzgar con justo juicio. Y cuando hablamos de juzgar,
hay varios tipos de juicio. Por ejemplo, pasándome al mercado, y busco, por ejemplo, Y mirando a los aguacates, yo
veo que los aguacates de un vendedor están en malas condiciones, y
del otro, pues, parecen mejor. Y si tomo de uno y no el otro,
estoy juzgándolo pues en un sentido sí, porque estoy haciendo discernimiento. Aquellos aguacates no sirven,
pero estos sí. ¿Me entienden? Entonces no es
malo decir, no quiero aquellos, sino es buen discernimiento. Entonces, Cristo está hablando
de no juzgar según apariencias. A veces necesitamos más información. ¿Qué ha pasado aquí? Miren conmigo a un juicio en Segundo de Samuel. Segundo de Capítulo 11. Voy a leer unos versículos aquí. Aconteció al año siguiente, en
el tiempo que salen los reyes a la guerra, que David envió
a Juab, y con él a sus siervos y a toda todo Israel y destruyeron
a los amonitas, y sitiaron a Rabá, pero David se quedó en Jerusalén. ¡Oh, oh! ¿Por qué no fue con
su ejército? ¿Pereza, posiblemente? ¡Oh! Fue ¿Distraído por algo? No sabemos. Y sucedió un día,
al caer la tarde, que se levantó David de su lecho, y se paseaba
sobre el terrado de la casa real, y vio desde el terrado a una
mujer que se estaba bañando, la cual era muy hermosa. Envió
David a preguntar por aquella mujer, y le dijeron Aquella es
Bethsabé, hija de Eliam, mujer de Urias, Eteo. Y envió David
mensajeros, y la tomó, y vino a él, y él durmió con ella. Luego ella se purificó de su
inmundicia, y se volvió a su casa, y concibió la mujer, y
envió a hacerlo saber a David, diciendo, Entonces, David está allí solito,
más o menos, pero leemos que alguien dijo que eso es aquella
mujer es Bethsabé. Él envió mensajeros. Entonces, algunos adentro del
palacio sabían lo que iba a pasar. ¿Y qué pasó? Pues, ella dijo,
estoy en cinta. Entonces, David trata de cubrir
su pecado, y toda la historia está allí en segundo Samuel,
no tenemos tiempo para todo, pero en el fin, por medio de
la batalla mató David a Urias. Y en versículo veintiséis dice,
Oyendo la mujer de Urias, que su marido Urias era muerto, hizo
duelo por su marido, y pasado el luto, envió David, y la trajo
a su casa, y fue ella su mujer, y le dio a luz un más esto que
David había hecho fue desagradable ante los ojos de Jehová. David piensa que, ya, es viuda,
yo puedo casarme con ella, aunque el bebé llegó un poco antes del Entonces Natán en capítulo 12
afrenta a David con su pecado y lo hace con una
historia de una persona que un rico que mata la oveja de su
vecino pobre y David se enoja y dice en 12.5, entonces se encendió
el furor de David en gran manera contra aquel hombre, y dijo a
Natán, Vive Jehová, que él que tal hizo es digno de muerte,
y debe pagar la cordera con cuatro tantos. Porque hizo la tal cosa
y no tuvo misericordia, entonces dijo Natán a Tú eres aquel hombre." Y en la misericordia de Dios, Dios concedió arrepentimiento
a David, pero las consecuencias no desaparecieron. porque hubo una maldición sobre
su casa después. Dice en versículo 10, Por lo
cual ahora no se apartará jamás de tu casa la espada. ¿Por cuánto
me menospreciaste y tomaste la mujer de Urias, Eteo, para que
fuese tu mujer? Así ha dicho Jehová, he aquí
yo borré levantar el mal sobre ti de tu misma casa. Yo haré, dice, perdón, yo haré
levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres
delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá
con tus mujeres a la vista del sol." ¡Uh, qué horrible que eso
pasó con Absalom. Hay un precio, una consecuencia
de pecado en una familia. Él dijo, el juicio debe pagar
cuatro. ¿Han pensado que David perdió
el hijito, el y luego perdió Absalom, luego
perdió Adonías y perdió Amnon. Cuatro hijos pago
cuatro veces. Debemos tener cuidado en nuestros
juicios pronunciados. Miren conmigo también ahora a
Mateo 7, una vez más. En Mateo 7, una vez más, porque
con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados, y con la medida
con que medís, os será medido. Y lo vimos ahí con David, pero
hay más. Miren conmigo a Proverbios Proverbios
18, versículo 17. Justo parece el primero que aboga
por su causa, pero viene su adversario y le descubre. Y versículo 19,
el hermano ofendido es más tenaz que una ciudad fuerte. y las
contiendas de los hermanos son como cerrojos de alcázar." Cuidado con nuestros juicios,
nuestras palabras. Y hemos visto que para ese primero
que aboga por su causa, yo he estado involucrado en en casos
ante la corte. Y siempre primero presenta el
gobierno y el caso en contra de la persona. Y al escuchar
todo eso, uff, esta persona es horrible, es esto y tal y tal,
y luego levanta su abogado y empieza a revelar, esto pasó y esto pasó, y escuchamos
a más evidencia, y a veces la evidencia está en contra del
gobierno y su historia. Entonces, en nuestra vida debemos
tener cuidado, especialmente con nuestros niños, con nuestros Hace muchos años estuve hablando
con un ancianito, que en su niñez tuvo él solamente una hermana. Ellos eran muy pobres, y una vez hubo un postre que
había hecho la mamá y secaron suficiente para la familia, para
una comida más, como cuatro pedazos de aquel postre. El hijo, pues no hizo nada, pero su hermana comió un pedazo del postre antes. a llegarse a la cena aquella
noche, descubrieron que, uh-oh, solamente hay tres pedazos, y preguntaron quién comió esto.
El muchacho dijo, pues, yo no. Su hermana acusó a él. Él lo hizo. y los padres no escucharon al
niño, y castigaron a él pero fuerte por
la mentira de su hermana. Y les digo esto porque aquel ancianito
me habló de eso en sus ochentas Y todavía hubo rencor en su corazón
contra su hermana por su mentira y el castigo fuerte que él sufrió. Pues, ¿debería él perdonar a su hermana? Sí. ¿Debería ella Pues, arrepentirse
de eso y pedir perdón por él, probablemente, pero nunca pasó.
Ya ambos están, pues, en su debido lugar. Pero cuidado, en tus juicios,
papá, mamá, a veces Debemos esperar un poco para aprender toda la
historia. Vemos en capítulo 7 de Mateo,
versículo 3. Y ¿por qué miras la paja que
está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que
está en tu propio ojo. Cristo usa un modo de hablar
de hipérbole. Él no está diciendo que tienes
una viga de la casa en su ojo. Él está usando algo así exagerado
para mostrar un punto. y tenemos eso aquí. Vez tras
vez lo vemos como pasar un camello por una aguja. ¿Qué está diciendo? ¿Que es posible? No, es algo
tan imposible para mostrar la misericordia de Dios en salvar
a un pecador. Y aquí vemos que es con hipérbole,
siempre estamos listos para corregir a otro. Mira pues, qué hizo hermana
fulana, debemos disciplinarla, o algo así, en la iglesia. Cuidado. Debemos estarnos seguros de la
A veces sí tenemos que hacer disciplina en la iglesia. Eso pasa. Pero debemos hacerlo
con una mirada adentro primero. ¿Por qué me afecta tanto el pecado
de mi amigo, de mi hermano? ¿Es posible que tengo el mismo
problema? Y a veces yo he visto, los primeros
para acusar son los que tienen el peor problema,
y quieren proyectar a otros para que no se traen atención. Mira qué dice Santiago sobre
esto, Santiago capítulo 2, y les digo que Santiago es un sermón
expositivo del sermón del monte. Él refiere vez tras vez tras
vez a las mismas cosas. Él entendió las enseñanzas de
Cristo. Miren a Santiago 2, 1. Hermanos míos, que vuestra fe
en nuestro glorioso Señor Jesucristo sea sin acepción de personas. Porque si en vuestra congregación
entra un hombre con anillo de oro y con ropa espléndida, y
también entra un pobre con vestido andrajoso, y miráis con agrado
al que trae la ropa espléndida, y le decís, siéntate tú aquí
en buen lugar, y decís al pobre, estante tú allí en pie, o siéntate
aquí bajo mi estrado. No hacéis distinciones entre
vosotros mismos, y venís a ser jueces con malos pensamientos."
Así habla Cristo aquí en siete, y Santiago está aplicando aquella
enseñanza a nuestro tratamiento de personas adentro de nuestras
iglesias." Y Él dice que los ricos son los
que les abusan, y luego Él dice en versículo ocho, Si en verdad
cumplís la ley real conforme a la Escritura, amarás a tu prójimo
como a ti mismo vienes a él. Pero si hacéis acepción de personas,
cometéis pecado, y quedáis convictos por la ley como transgresores."
Esto es serio. Porque cualquiera que guardare
toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de
todos. ¡Cuidado! ¡Cuidado! Entonces, debemos juzgar con
juicio verdadero. Regresamos a siete. Versículo cuatro. O como dirás a tu hermano, Déjame
sacar la paja de tu ojo, y aquí la viga en el ojo tuyo. ¡Hipócrita! Saca primero la viga
de tu propio ojo, y entonces verás bien para sacar la paja
de rojo de tu hermano. Entonces es juicio verdadero
y justo, y aún, sí, debo escudrinar mi corazón
propio primero, y arrepentirme de cualquier cosa que hay allí,
pero no debo dejar a mi hermano allí en su propio pecado tampoco. Miren conmigo a 2 Corintios 7. Vemos allí en versículo 8, Pablo dice a ellos, habiendo
escrito 1 Corintios, ya él escribe esto en 2 Corintios, porque aunque
os contristé con la carta, refiriendo a la primera, no me pesa, aunque
entonces lo lamenté. porque veo que aquella carta,
aunque por algún tiempo, os contristó. Ahora me gozo, no porque hayáis
sido contristados, sino porque fuisteis contristados para arrepentimiento. No ejercemos discernimiento en la vida de
otros solamente para lastimarles o regañarles, sino nuestro deseo
debe ser rescatar y restaurar. Para arrepentimiento, porque
habéis sido contristados según Dios, para que ninguna pérdida
padecieses por nuestra parte, porque la tristeza, que es según
Dios, produce arrepentimiento para salvación. De que no hay
que arrepentirse, pero la tristeza del mundo produce muerte. Entonces, a veces hay personas
que, oh, qué triste de mí, estoy sufriendo tanto. ¿Han conocido algún borracho? Oh, está muy triste de lo que
hizo anoche y promete cosas que no puede cumplir. Es la tristeza del mundo, produce
muerte. Arrepentimiento verdadero es
otra cosa, que lleva consigo un cambio, un cambio de dirección,
cambio de pensamiento, cambio de vida. Entonces necesitamos usar juicio
verdadero. Saca primero la viga. Y luego, Cristo habla de algo
muy curioso aquí en versículo seis. apareciendo que esto es
juzgar. No deis lo santo a los perros,
ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que los
pisoteen, y se vuelvan y os despedacen." Hay varias cosas aquí. Hay tiempos que no vale la pena
meter la cuchara, ¿me entienden? Por ejemplo, han tratado de predicar
el Evangelio a borrachos, como a leer borrachos. Mayormente,
no siempre pero mayormente, Estamos malgastando nuestro tiempo tratando
de hablarles del Evangelio porque están borrachos, no entienden
nada. No van a recordar mañana de lo que hemos hablado. Mejor
dejarlo hasta que sale de su vino, o el vino sale de y luego hablarles
de su condición. Y en ese caso es no echar perlas
ante los cerdos, porque no vale la pena. A veces cuando la gente
es tan agitada, mejor callarnos y hablarles más tarde. Hay tiempos para discernir cuál
es la acción correcta en este caso. Miren conmigo a 1 Corintios 5. Esto es que pasó de que habló
Pablo antes que hablamos antes de 2 Corintios 7. Esto fue la causa de su tristeza. En 1 Corintios 5, 1, de cierto
se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación
cual ni aún se nombra gente de los gentiles. tanto que alguno
tiene la mujer de su padre. Es interesante que Pablo no refiere
a la iglesia como gentiles, aunque eran, porque ya son el pueblo
de Dios. Pero aquí tienen pecado, pecado
obvio de fornicación, adentro de la iglesia. y vosotros estáis embarazados."
¿Por qué? Porque dicen, ellos tienen orgullo
de ser, somos tan amorosos, aceptamos a todos, todos están bienvenidos
aquí. A veces no. ¿No deberíais más bien haberos
lamentado? para que fuese quitado de en
medio de vosotros el que cometió tal acción?" Él está sorprendido
por la situación. Ciertamente yo como ausente en
cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al
que tal cosa ha hecho. ¡No juzguéis! Él ha juzgado. Ha mirado la evidencia
y ha dicho eso es malo. No debe ser. Necesitamos hacer
algo. ¿Pronunció Él sentencia de muerte
en sobre este? No. Eso es lo que significa que
no debemos juzgar. Es el sentido de pasar sentencia. sobre la persona. Yo sé que necesitas. Mayormente es algo físico que
queremos hacer. No debemos hacer eso. Cuando
Cristo habla de juzgando, está hablando de no discernir. Esto incorrecto no debe pasar. En el nombre de nuestro Señor
Jesucristo, Reunidos vosotros y mi Espíritu, con el poder de
nuestro Señor Jesucristo, el tal sea entregado a Satanás para
destrucción de la carne, a fin de que el Espíritu sea salvo
en el día del Señor Jesús." ¿Esto es serio? ¿Dejándolo en la mano
de Satanás? A veces Una cosa, podemos orar a Dios
que la persona que sufre, pues, que sea miserable
en su pecado, para que arrepienta. No es para castigar, sino buscamos
restauración. restauración en Cristo. Entonces, Pablo dice al fin del
pasaje, él dice en once, Más bien os
escribí, que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano,
fuere fornicardio, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o
ladrón, con el tal ni aun comáis." No está hablando de ellos en
contra de todos alrededor, sino adentro de su número. Porque,
¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis
vosotros a los que están dentro? porque a los que están fuera
Dios buscará. Quitad pues a ese perverso de
entre vosotros. Hace poco, una iglesia aquí en
los Estados Unidos, tuvo uno de sus pastores, era un predicador
famoso. Yo he escuchado a él en sus predicaciones. Fue tremendo en sus predicaciones. pero descubrieron que estuvo
viviendo Ed en pecado abierto con otra mujer. ¿Qué hicieron
ellos? Pues, somos muy amorosos y aceptamos
a todos. ¡No! Dijeron a Ed, ya no eres
pastor, y no serás. y empezaron a tratar de disciplinarlo
en la iglesia, y él rechazó todo eso, y salió. ¿Por qué pasan tales cosas? Pues
a veces es, a veces, que están revelando que no fue realidad
antes. aunque era buen predicador, aunque
agregaba sana doctrina, no le aplicó a su propia vida. Hermanos, cuidado de eso. En
nuestras vidas, el que está parado debe tener cuidado, porque se
puede caer. Cuidado, Tenemos otro caso, en Hechos
5, el primer caso de disciplina en la iglesia antigua. En Hechos 5, esto es, pues, espantoso
lo que pasa aquí. En Hechos Uno, pero cierto hombre
llamado Ananias, con Zafir su mujer, vendió una heredad, y
sustrajo del precio. Sabiéndolo también su mujer,
y trayendo sólo una parte, la puso a los pies de los apóstoles. ¡Fue una mentira! ¡Oh, estamos
donando, ofrendando, todo de del precio." Y no fue. Y dijo Pedro, Ananías, ¿por qué
llenó Satanás su corazón para que mienteses al Espíritu Santo
y sus trajeces del precio de la heredad, reteniéndola no se
te quedaba a ti? No fue un requisito donar a y vendida no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres
sino a Dios." El versículo antes dice, mintieses
al Espíritu Santo, has mentido a Dios. El Espíritu Santo es
Dios. Al oír Ananías estas palabras
cayó y expiró y vino un gran temor sobre todos los que lo
oyeron, y lo mismo pasó con su esposa después. Pues, como pastor, han sido tiempos cuando esto parece buena cosa en una
iglesia. Estoy bromeando, hermanos, pero
a veces sentimos así, ay, ¡que salgan de aquí por siempre! Pero Dios mostró con ellos como
los hijos de Aarón que fueron quemados ante el templo, como un gran ejemplo de la santidad
de Dios. Miren conmigo también a Judas. Judas, allí el penúltimo libro, Judas antes de Apocalipsis, un
solo capítulo, es una carta, y él habla De esto, de juicio adentro de
la iglesia, de meterlos en algo así. Mira Judas
22, versículo 22. Algunos que dudan, convencedlos. A veces hay personas que están
dudando. Necesitamos ayudarles para entender. a otros salvar, arrebatándolos
del fuego. Está en serio. Necesitamos rescatarlos. Y de otros tener misericordia
con temor, aborreciendo aún la ropa contaminada por su carne. Necesitamos tener cuidado en
tratando de rescatar a alguien de un una situación así, especialmente
en el pecado. ¡Cuántos pastores han caído en
pecado con una persona quien ellos están aconsejando! ¡Muy peligroso! Siempre tuve miedo, temor de
Y algunas cosas que hice yo durante mi tiempo como pastor, si una
mujer pidió consejo, solamente quise hablar con ella
con mi esposa presente con nosotros, nunca solo. O, más que eso, la
pasé a una consejera mujer para aconsejarla, y yo no. Tuve tanto temor de eso." Entonces,
es algo serio. Y también, entonces, hay los
que dudan convencerlos. Debemos tener paciencia. Hay personas que no han entendido
todavía. sana doctrina, pues yo duraba
años y años aprendiendo, aprendiendo, y sigo aprendiendo más. A otros salvar arrebatándolos
del fuego. Yo recuerdo como tiempo cuando
yo era mucho más joven. Estuve con un amigo Y la mamá de él llamó a él y
dijo, mira pues, tu hermano está en un lugar muy peligroso, una
cantina donde hay mala gente, drogueros y todo eso adentro. ¿Puedes sacarlo de ahí? Y mi amigo dijo, necesitamos
irnos. Mamá me llamó, pide mi ayuda. puedes ayudarme?" Sí. Pues en
aquel tiempo ni pasaban las balas adentro de mí. Pues mi amigo y yo entramos en
un lugar, fue abajo de un edificio en un sótano donde estuvo aquella
cantina, pero un lugar tremendo. pasamos adentro y llena de mala
gente. Mi amigo y yo, con una sola vista
en su hermano, entramos, no dijimos nada a nadie, agarramos a él
y llevamos a él fuera de allí. Y pues fue el principio de un
rescate de él de su condición. pero así hicimos, sin tocar nada,
arrebatándolo de allí. A veces tenemos que hacerlo así
espiritualmente de una persona. Debemos tener misericordia con
temor aborreciendo aún la ropa contaminada por su carne. Hay
tiempos Entonces regresándonos a Mateo 7, no deéis los santos a los perros,
ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las
pisoteen y se vuelvan y os despedacen. la manera de escribir de éstos
como Mateo, Pablo, Pedro, otros, en nuestro modo de pensar como
del Occidente. Si hablamos de varias, como dos
o tres cosas, y sus resultados, siempre hablamos de los uno o
dos casos y luego repetimos en el mismo orden esto y esto. Lo hacemos muchas
veces, hablándose de, pues, hay este problema, y este problema,
y este problema, y aquí es cómo resolver cada cual en orden. Los griegos no pensaban así. Es interesante en su manera de
hablar, si hubo como dos o tres cosas, luego el resultado viene al revés,
empezando con el último, regresando al primero, como un espejo. Entonces para entender este versículo
mejor es No deis los santos perros, ni echéis vuestras perlas delante
de los cerdos." Y luego empieza con los cerdos,
no sea que las pisoteen. Eso es los cerdos. Y se vuelvan
y os despedacen. Eso es los perros. vemos los
cerdos y luego los perros y lo vemos en otros lugares hablando
de otras cosas y es un principio de interpretación para discernir
de qué está hablando y muchas veces está en el orden al revés
como pensamos nosotros eso es Eso es gratis, solamente una
instrucción para entender mejor. Pero el punto de Cristo es, a
veces, necesitamos discernir nuestra audiencia. Por eso vemos
en Cristo que ni habló a Herodes. Él habló un poco con Pilato. pero ni pronunció una palabra. A Herodes, ¿por qué? Probablemente esto. Él no iba
a echar perlas ante los árboles. Entonces, hay tiempo para discernir qué
debo decir en este momento. A veces hay oportunidad de, pues,
predicar el orquello. A veces abren una puerta y yo
me meto con todo el camión cargado adentro. Pero a veces necesitamos
solamente decir una palabra. Les comparto algo. Estuve en
en un avión hace mucho, viajando por Perú a los Estados
Unidos. A mi lado estuvo una joven de
Holanda regresando a su país. Yo estuve sentado en la ventana,
ella en medio, alguien más a otro Y mirando en la ventana la madrugada
del sol, y eso fue tremendo, allí en el avión viendo las nubes
y los colores, yo dije a ella, pues en un tiempo, y
yo pensaba que eso fue por accidente, ocurrió por chance. Y luego regresé a leer mi libro. Como cinco minutos más de silencio,
la joven me dice, ¿pues? Yo dije, ¿pues qué? ¿Qué piensas
ahora? Gracias por preguntarme. y empecé
a compartirla, el Evangelio, por como cuarenta y cinco minutos
o casi una hora, hablando del Evangelio con ella. Y la regalé
un Nuevo Testamento. No sé qué pasó con eso. Eso es
el problema de mi Salvador. Pero en aquel, aquel caso, hubo
oportunidad para hablar más, pero a veces no hay, pues haz
lo posible en el momento. Pues eso es la enseñanza de hoy,
y les invito a orar conmigo. Oh Señor, toma Tu Palabra hoy,
y aplícale Tu Palabra a nuestros corazones. Gracias, por Tu juicio
justo, Tu juicio que se cayó, no sobre nosotros, sino sobre
nuestro Salvador. Gracias por lo que hizo Él en
la cruz, tomando mi lugar. ¡Oh, Señor, que eso sea realidad
en la vida de Gracias Señor por tu Palabra,
en el nombre de Cristo Jesús. Amén.
Discernimiento Evangelico
Series El Evangelio según Mateo
| Sermon ID | 102824031485009 |
| Duration | 58:21 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | 2 Samuel 11; Matthew 7:1-6 |
| Language | Spanish |
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