00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
Salvador Jesucristo ayúdanos
aquí en lo práctico en este momento a no distraernos a que no nos
gane el cansancio Señor no estamos aquí por quedar bien estamos
aquí porque necesitamos de Ti y somos conscientes de que esto
es alabanza también para Ti Señor Alabanza, honra y gloria sea
a ti, oh creador del universo. Te pedimos, guíanos, guíame en
la predicación de tu palabra, que puedas ser fiel. Te pido,
Señor, a mí que soy el más pequeño de tus hijos, úsame para cumplir
tu voluntad. Gracias, Señor, te damos y te
pedimos todo esto en el nombre de Cristo. Amén. amen hermanos
pues les preguntaba hace un momento acerca de en verdad nosotros
preferimos a Cristo o decimos que preferimos a Cristo esto
viene a colación porque estamos ante una lista de deberes de
cosas que hacer como Y pregunto esto porque tal vez
leemos a través de estos capítulos finales de Romanos y decimos
Esto es demasiado pesado Esto no lo puedo cumplir No puedo
hacerlo Y si bien como vimos hace 15 días no vamos a hacer
todas estas cosas perfectamente Si es algo que caracteriza la
vida del Hijo de Dios Entonces, por ejemplo, hermanos, algunos
de ustedes, tal vez la mayoría aquí, saben el gozo que da cuando
te ascienden de puesto en tu trabajo. Sienten la satisfacción,
el orgullo de que, wow, ahora estoy un peldaño más arriba en
mi trabajo. Y lo más seguro es que las responsabilidades
aumentan, no disminuyen, ¿verdad? pero yo no he visto a nadie que
lo haciendan y vaya más triste al trabajo aunque tiene más responsabilidades
va más gozoso porque ahora es el gerente hermanos no podemos hacer una
analogía aquí con la vida cristiana si estábamos muertos y ahora
se nos ha dado la vida Se nos ha dado la salvación. ¿No deberíamos
también tener una actitud de gozo para hacer todas estas cosas? Como vimos anteriormente en Romanos,
no sólo es el gozo, sino que es algo natural de la persona
que está regenerada, de la persona que tiene una nueva vida. Por eso reitero mi pregunta,
¿preferimos a Cristo? La persona que no es regenerada,
que no es hijo de Dios, no puede preferir a Cristo. Y preferir
a Cristo no solamente es proclamarnos hijos de Dios, Y como decía nuestro
hermano Paco en la mañana Recibir todos los beneficios que esto
conlleva Pero a me vas a pedir cosas ya no prefiero a Cristo Entonces, hermanos, vamos a aprender
a través de esta lista que sí, esto, estas enseñanzas, estas
palabras que nos dejó Dios, el Espíritu Santo a través de nuestro
hermano Pablo, sí son nuestro deber, esto es nuestro deber
cristianos, pero lo hacemos en gozo porque estamos capacitados
para ello por medio de aquel que nos amó No solamente se nos está exigiendo
algo hermanos Y hemos visto este patrón, este mismo patrón que
encontramos en Éxodo No es obedezcan para que yo sea
su Dios Es al revés, ¿cierto? Porque yo soy Jehová su Dios
Que le saqué de la tierra de Egipto de casa de servidumbre
Por tanto, hace esto y viene el decálogo Entonces, lo primero
que debemos entender aquí cuando nos topamos con listas que parecen
muy complicadas es que Dios nos ha capacitado para llevar a cabo
cada una de estas cosas ¿Por qué parece difícil esto para
nosotros? ¿Por qué parece doloso aún cuando
sabemos que ya somos hijos de Dios? Cuando hemos recibido la
recompensa del amor más grande que ha existido Porque hay remanente
de pecado y todas estas cosas que aquí se enlistan chocan Con
varios de los pecados recurrentes Que seguimos teniendo como seres
humanos Vemos en el versículo 9, recuerdan que les dije Hace
15 días usé el versículo 9 Tanto como conclusión del sermón pasado
Como apertura de este sermón ¿Por qué? Porque todo parte del
amor No podemos ir por el mundo diciendo Que somos cristianos
si no tenemos amor Cuando nuestro Señor Jesucristo Dios mismo Resume
toda la ley en amor Amor a Dios y amor al proje Entonces vamos
a partir de este amor Que el versículo nueve nos describe
Como amor sin fingimiento Un amor que aborrece lo malo y que
busca lo bueno. ¿Nosotros tenemos ese amor, hermanos? Sí. Si te estoy llamando, hermano,
y has sido regenerado, sí. Sí tienes ese amor. Nos cuesta
trabajo a veces, ¿verdad? Pero lo tenemos, porque se nos
ha sido otorgado, al igual que la salvación no viene de nosotros.
Son dones de Dios. Y si partimos de un amor sin
fingimiento, es que podemos entender por qué Pablo dice todo lo que
aquí exhorta. Amaos los unos a los otros con
amor fraternal. En cuanto a honra, prefiriéndoos
los unos a los otros. Y aquí entra el primer pecado
que choca, ¿verdad? Y es el orgullo. Nosotros como cristianos lidiamos
con el orgullo. Recordamos que todas las exhortaciones
que se dan en la Biblia no son un puñado de consejos que se
lanzan a ver a quien le cae. Todo tiene un porqué. Si Pablo
está escribiendo a los romanos estas exhortaciones, es porque
podía notar los problemas que había en esa iglesia, los problemas
que tenían algunos hermanos. Decimos aquí en México, de qué
patita cojean. Y no somos diferentes a nuestros
hermanos en la iglesia en Roma. lidiamos con el orgullo lidiamos
con el hecho de preferir a otros antes que a nosotros mismos de
poner en mayor honra a otros antes que a nosotros mismos decimos
que no ¿cierto? pero se ven cosas tan pequeñas
pero de verdad tan pequeñas y tan prácticas como tal vez puede
ser la comida A veces decimos, sí, yo amo a mi hermano, pero
si veo que ya se está acabando, me le meto al hermano para que
yo sí alcanzo y él no. Y es un ejemplo muy, si quieren,
absurdo, pero se puede ver desde esos pequeños detalles cómo está
nuestro corazón. Porque a veces, si no preferimos
a otros antes que a nosotros mismos en cosas tan pequeñas,
no lo haríamos en cosas grandes. ¿Estamos de acuerdo? Si tal vez
no podemos dejar el plato de comida, voy a dar la vida por
mi hermano. ¡No! Y va más allá, adentro de nuestros
corazones ¿Cómo pensamos de nuestros hermanos en Cristo? ¿Cómo los vemos? ¿Cómo nos sentimos
nosotros en comparación con ellos? Puede ser que ahí mostramos orgullo,
aunque no lo decimos con la boca, ¿verdad? Pero, ¡ah! Pues ese
hermano no sabe ni dónde queda el libro de Joel en la Biblia.
¡Yo sí! Hermanos, eso es totalmente contrario
a lo que enseña la Biblia. la honra que tiene tu hermano
debería ser mayor a la tuya o así lo deberías ver porque es hijo
de Dios punto no hay otro motivo espiritualmente hablando no hay
otro motivo y eso es lo que nos importa a nosotros no nos importa
quién es licenciado y quién es doctor y quién tiene tres maestrías
felicidades pero espiritualmente eso no es lo que nos importa
espiritualmente lo que nos importa es es hijo de Dios igual que
yo es mi hermano lo honro como tal el va primero
que yo y les digo tal vez no nos atrevemos
a veces a externarlo pero nuestras actitudes Hablaba también nuestro hermano
Pablo en la clase, de hacer grupitos, de ser selectivo. Claro que encajamos
más con algunas personas, es normal. Pero cuando haces sentir mal
a tu hermano, ya es algo que tienes que cuidar. tenemos que
ser cuidadosos hermanos porque no demostramos amor a nuestros
hermanos si nuestro orgullo prevalece y creo que eso aplica para cada
uno de nosotros y cada quien puede rellenar en su corazón
soy orgulloso y no honro no le doy la honra a mi hermano no
lo veo como superior a mi en tal y tal y tal y tal y tal área ¿Qué cuidemos? Eso. Debemos amarnos los unos a los
otros con amor fraterno y en cuanto a honra, prefiriéndonos
los unos a los otros. Versículo once, dicen lo que
requiere de diligencia, no perezosos, fervientes en espíritu, sirviendo
al Señor. Pecado número dos, Aquí no, a
lo mejor en Italia la tendencia es a la pereza. La ya famosa procrastinación. Y nos sentimos culpables, luego
luego veo las caras y yo también. Obviamente que... Un cristiano
vive disciplinadamente, pero aquí estamos hablando y seguimos
hablando de las cosas espirituales. ¿Qué cosas espirituales, qué
cosas de la iglesia requieren de diligencia? Pues veíamos, por ejemplo, el
estar aquí, el evangelizar, El apoyar a nuestros hermanos, estar
para ellos, hacer obras de misericordia, ayudar al necesitado, los que
tengan el don de enseñanza, predicar, aconsejar. Todo eso requiere
diligencia porque son cosas que el Señor mandó. La tendencia es a la pereza. Si nos exhortan a ser diligentes
y fervientes en espíritu, entonces debemos cuidar las áreas en las
que somos perezosos. Y quizás puedes preguntarte,
bueno, es un buen consejo, sí, es la palabra de Dios, pero ¿eso
cómo afecta mi amor con mis hermanos? ¿Cómo no les demuestro amor a
mis hermanos cuando yo soy perezoso? Precisamente porque a veces dejamos
de ser bendición para nuestros hermanos. Y eso tiene mucho que
ver con lo de ser diligentes para usar nuestros dones. Y hay muchos. Hay muchos hermanos. Pero ¿cómo le puedo decir y mirar
a los ojos a mi hermano y decirle te amo hermano? y mis dones los
estoy desperdiciando y estoy siendo flojo y no estoy haciendo
lo que Dios me manda para bendición de otros, para crecimiento de
otros, para ayuda de otros debemos de fijarnos cuáles son las áreas
en las que cogeamos porque si lo hacemos hermanos que nunca
leamos estas listas como de ay esos hermanos de Roma si estaban
bien desviadotes, no lee estas listas poniendo tu
nombre ahí sean fervientes en espíritu sirviendo
al Señor eso debería de darnos el ánimo que necesitamos Si estamos
sirviendo a nuestros hermanos, si estamos apoyando aquí, si
estamos haciendo lo que es debido, pero todo lo estamos haciendo
a fin de cuentas para el Señor. Eso no te impulsa, hermano. No te impulsa a servir aquel
que te salvó. Por eso decía, si no es así,
Y reitero, no estoy hablando de que falles de vez en cuando.
Pero si tu corazón no quiere nada de esto, tal vez es buen
momento para analizarte. Porque esto es un resultado natural
de la salvación, de la unión con Cristo. A veces destacamos
más en unas cosas que otras y tenemos que trabajar más unas cosas que
otras. Pero hermanos, éste debe ser nuestro anhelo. Eso es lo
que debemos buscar cada día y conscientemente. No es de que nos levantemos y
pues espero que hoy mejore en estas cosas. Es algo consciente. ¿Tenemos parte en nuestra santificación? Sí. ¿En nuestra regeneración?
No. Pero una vez que somos salvos,
Dios si prepara buenas obras para nosotros. Que andemos en
ellas, que seamos conscientes de, ok, ya identifique mi orgullo,
ya identifique mi pereza, vamos a seguir viendo los pecados.
¿Qué voy a hacer con esto? No estoy demostrando amor, ni
a mis hermanos, ni a Dios, si no sigo estos mandatos. Versículo 12, es un versículo
muy hermoso dice, gozosos en la esperanza, sufridos en la
tribulación, constantes en la oración Es como si alguien se
me acercara para pedirme un consejo de la vida cristiana, le leería
este versículo Y es que resume perfectamente nuestras vidas
¿Por qué? aquí en el mundo pasamos tribulación
sufrimos todos y cada uno de nosotros no hay quien no, no
hay quien este exento a esto pasamos pruebas, pasamos por
el fuego a veces ya no queremos levantarnos pero la Biblia misma nos manda
a gozarnos en esas pruebas Pero oye ¿Cómo me voy a gozar
en esas pruebas si mi mamá se está muriendo? ¿Cómo me voy a
gozar en esas pruebas si perdí mi trabajo y tengo cuatro hijos?
¡Tú estás loco! ¿Cómo me pides que me goce en
esas pruebas? Bueno, si eres Hijo de Dios,
tu gozo, como dice el versículo 12, está en la esperanza Tú resistes la prueba aquí Sostenido
en la esperanza Sostenido en lo que Cristo hizo por ti Porque no es en vano Si Cristo murió en la cruz por
ti Lo que vives aquí no es en vano Y por eso escuchamos grandes
hombres de Dios que componen himnos como nos pueden despojar
de bienes nombre hogar el cuerpo destruir más siempre ha de existir
de Dios el reino eterno ¿Dónde está la mira? En Dios, en sus
promesas Ahí descansas ¿Y cuál es tu arma? ¿Aquí? tanto para resistir la
prueba como para permanecer aferrado a la esperanza, la oración. Gozosos en la esperanza, sufridos
en la tribulación, constantes en la oración. La oración soporta
a las otras dos hermanos. La oración, nuestra unión con
el padre, que podemos hablar con él, estar ante su trono por
medio de nuestro señor Jesucristo, por él intercediendo por nosotros,
nos ayuda, hermanos, y es lo que sostiene, nos sostiene tanto
en las pruebas, tanto en la esperanza. Que no menospreciemos la oración
y eso lo podemos ver también como parte de ser constantes en la oración. Todo eso son cosas que podemos
nosotros ver y analizar en nuestro interior, ver y analizar y pedirle
al Señor que escudriñe también nuestros corazones y ver no solamente
tengo que cumplir esto, esto, esto, esto, esto, esto, sino
como vimos en el avivamiento que me está estorbando para cumplir
esto, esto, esto, esto, y esto. ya identificamos algunos pecados
podemos identificar cada quien el suyo pasamos a cosas más prácticas
obviamente todo ya les dije romanos hasta el final es muy práctico
pero cosas aún más directas de lo que Dios pide y de cómo podemos
demostrar amor a otros, a nuestros hermanos y aún a los incrédulos. Dice el versículo trece, compartiendo
para las necesidades de los santos, practicando la hospitalidad. Hermanos, si pensamos también
en lo que vimos en el versículo diez, en cuanto a la honra para
otros, en cuanto el amor para otros, así lo podemos practicar. porque ya vimos la parte espiritual
ya vimos la parte donde no debemos ser perezosos para ejercer nuestros
dones pero también está la parte física a veces hay necesidades
físicas me gusta mucho un pastor que
dice lo primero que tienes que hacer cuando tu hermano necesita
ayuda es orar pero si tu hermano está enfermo y tú tienes la billetera
llena No nada más ores, da Si tu hermano
se quedó sin casa Y tú tienes un cuarto en tu casa vacío No
nada más ores, claro que tienes que orar Pero tienes el medio
que Dios mismo Te ha provisto para poder ser de bendición Y
mostrar amor a ese hermano, hermana hazlo Son cosas a las que debemos estar
siempre pendientes y dedicarnos a ellas. Como veíamos en la mañana,
no nada más es cuando vienen a pedirme ayuda, sino activamente
ver en qué puedo ayudar. Y hermanos, lo más maravilloso
de todo lo que vamos a ver aquí es que tenemos el ejemplo perfecto. y así es, si volteamos a nuestro
alrededor nos vamos a encontrar con más personas como nosotros
atribuladas, cansadas y que a veces no damos lo que deberíamos de
dar pero otra vez si miramos a la Palabra de Dios y nos encontramos
con Cristo si vemos a Cristo como nuestro
estándar es muy distinto porque humanamente también tendemos
a ah si no vine a esto pero pues mira tampoco ninguno de los hermanos
vino y son diáconos no echemos culpas no busquemos
en quien descargar todo ese tipo de cosas miremos a Cristo nuestro
ejemplo perfecto aquel cuyo amor no tenía fingimiento Aquel quien fue ferviente, quien
fue fiel, quien no fue perezoso, jamás Quien dio todo lo que pudo, espiritualmente,
físicamente Él era Dios, claro Él sanaba, Él hacía actos de
misericordia Pero Él es nuestro estándar, hermanos A Él debemos
mirar cuando leemos todas estas cosas Y irónicamente nosotros tenemos
mucho más que dar que Cristo Estoy hablando de recursos Porque nuestro Señor no tenía
ni donde reposar la cabeza Y tú y yo hermano tenemos incluso
más de lo que necesitamos nos quejamos mucho pero tenemos mucho con que obrar
estas palabras siguiendo el ejemplo de Cristo nuestro Señor y algo que nunca vamos a encontrar
cuando leemos acerca de Cristo es que Él hacía esto de mala
gana que Él hacía esto porque tenía
que hacerlo No. Su amor era sin fingimiento,
sin mancha, aborreciendo lo malo y siempre buscando lo bueno, compartiendo para las necesidades
de los demás. Y la necesidad mayor, hermanos, porque Cristo se dio a sí mismo
para salvarte a ti y a mí Dios entregó a su Hijo, a su
único Hijo para morir por ti y por mí, pecadores y a Cristo no se le obligó, no
se le llevó encadenado Cristo estaba presto para hacerlo, Cristo
quiso morir Dice el himno, quien por nosotros quiso morir Hermanos, eso no es catimar nada,
eso es dar amor completo Ese es el amor más puro, el que
no espera nada No podíamos darle nada a Dios, no podíamos darle
nada a Cristo Pero aún en el caso que hubiésemos podido darle
algo Él no lo hizo por eso Su amor es incondicional y perfecto Que contemplemos a Cristo, que
contemplemos de verdad su manera de servir su manera de entregarse
por sus hijos. Dice en el versículo catorce,
ahora, por si estaba difícil la cosa, ahora más, bendecid
a los que os persiguen, bendecid y no maldigáis. Puedes decir, sí, Rubén, tal
vez todo lo demás estuvo muy padre, lo vamos a hacer es palabra
de Dios, pero esto sí es demasiado bendecir a los que me persiguen bendecir, tenemos idea del peso
de la palabra bendecir obviamente su antónimo es maldecir y todas
esas connotaciones que alguien maldito que alguien anatema tiene
que está separado de Dios que está condenado a la muerte eterna
y por el contrario alguien que es bendecido que es apartado
que es salvado que es parte de la familia de Dios no sólo es
desear bien hasta cierto punto de bueno ya me hizo esto pero
ojalá que le vaya bien va mucho más allá porque nosotros
entendemos algo más allá de todo lo que nos puedan hacer ellos
tienen un problema mayor que es el estado de sus almas todo lo que te puedan hacer aún
quitar tu vida no se compara con el problema que tienen ellos
si no son hijos de Dios hermano tú deberías de sentirte
triste por esas personas no deberías sentir coraje con ellos sino
triste deberías orar Que el Señor tenga
misericordia de ellos Porque tú no eres diferente a ellos
Lo que te hace diferente es que Dios te amó Una gran diferencia ¿verdad?
Pero no depende de ti Si fuera por ti, si fuera por mí Seguiríamos
igual que esas personas que nos persiguen Igual que esas personas
que se proclaman en contra de Dios Somos Si no tenemos a Dios
Sus enemigos por definición Si no somos sus hijos Somos hijos
del diablo Estamos en oposición a Dios Somos enemigos de Dios
Antes de la salvación Todos y cada uno de nosotros Lo digas con
la boca o no Piensa en eso no te enojes, no te enfades,
no tengas rencor y resentimiento sino tristeza clama a Dios por
esas almas que están perdidas y que no lo saben están muertos y más prácticamente recuerda
que todo lo que te puedan hacer no se compara en nada a lo que
tú le hiciste a Dios no hay comparación hermano No hay comparación alguna
y llevémoslo al nivel más alto. Dios mismo, quien recibió todas
las ofensas, todo el pecado, todo el escarnio, todo el desprecio,
todo el rechazo, amó a sus enemigos. Y los bendijo Y no los amó de
dientes para afuera Fue a la cruz a morir por ellos Por los
que los persiguen, por los que le hicieron mal, por los que
pecaron contra Él Tú y yo El Dios del Universo muriendo, siendo clavado en esa cruz por
Ti y por mí. Qué estándar tan alto de bendecir
a los que os persiguen y de no pagar mal por mal, ¿verdad? En el versículo 15 nos dice,
gozaos con los que se gozan, llorad con los que lloran, unánimes
entre vosotros, no altivos, sino asociándonos con los humildes.
No seáis sabios en vuestra propia opinión. Y continúa, no paguéis
a nadie mal por mal. Procurad lo bueno delante de
todos los hombres. Y vemos esta parte de la convivencia
donde nos gozamos con los que se gozan, donde lloramos con
los que lloran, a lo que llamamos empatía. Pero va más allá, porque es realmente
sentirlo con esa persona. No es decir, ok, te pasó esto,
te entiendo o no te entiendo pero estoy aquí contigo, dos
palmaditas y sigue. No. ¿De verdad afecta tu vida
lo que tu hermano está sufriendo? ¿O tú sigues con tu vida normal
mientras tu hermano está pasando por ese valle de lágrimas o de
pruebas o de fuego? Y al revés, cuando tu hermano
está gozoso, ¿en verdad estás gozoso o hasta preferirías que
no le hubiera ido bien? Dice que debemos ser unánimes. Es decir, en un mismo sentir.
Y hermanos, digo, esto es lógico y natural, si somos salvados
por la misma sangre de Cristo, hijos del mismo Dios, ¿por qué
no habríamos de estar unánimes? Pues porque a veces somos altivos,
porque a veces nos separamos de personas que creemos que no
son dignas de estar con nosotros. Y una vez más miras a Cristo, comiendo con los pecadores, juntándose
con lo peor y amando a los enfermos. No sean sabios en su propia opinión. También es bien difícil, ¿verdad? no nos gusta que nos digan que
estamos equivocados y lo que yo digo es en afán de hacer funcionar el
cuerpo de Cristo en una armonía unánime estas cosas deben de
desaparecer no debe haber en la iglesia altivez
No debe haber falta de humildad. Hermanos, decimos, la Biblia
nos describe como la luz del mundo, la sal de la tierra, pero
¿somos de verdad eso? ¿Somos la luz del mundo? o somos un foquito de 20 watts
en un cuarto de 100 metros por 100 metros que apenas y se alumbra si somos
la sal de la tierra o estamos más bien amargando toda la comida hermanos nosotros también somos
testimonio para el mundo Muchas veces la gente, los incrédulos
no van a agarrar la Biblia Te van a ver a ti Eso debería dar miedo a veces,
¿no? Que el primer acercamiento de
personas incrédulas con Dios sea ver a uno de sus hijos que
no se está comportando como es debido y que aquella persona pueda decir,
tal vez, ah, no. Y hemos escuchado, ¿verdad? ¿Esos
son los cristianos? Pues mejor ni voy. Que no seamos así, hermanos,
no altivos, sino asociándonos con los humildes. En el versículo
diecisiete nos dice que no paguemos a nadie mal por mal y que procuremos
lo bueno delante de todos los hombres. El versículo dieciocho
hace excepción, dice, si es posible, en cuanto dependa de vosotros,
estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos,
amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios. Porque escrito
está, mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor Entonces,
también es tendencia humana querer tomar venganza por nuestra propia
mano Y usamos y descontextualizamos cosas como el ojo por ojo, o
como el que a hierro mata, a hierro muere Y ahí sí estamos presos,
¿no? Ahí hasta nos sale la inteligencia.
Ah, el hermano me dijo tal cosa. Pues se la voy a guardar y cuando
diga esto yo le voy a decir. Ahí planeamos. Perfecto. Y no se diga también con personas
que están afuera, ¿no? Ay, el vecino ya me desacomodó
aquí mi bote de basura, me lo tiró en mi jardín. Ahora yo voy
a ver también cómo le hago. Y les digo, estos son ejemplos
muy cotidianos y muy pequeños. Pero habla de cómo está nuestro
corazón, queremos venganza. Nos gustaría ver cómo pagan por
lo que nos hicieron. Oh, Juan, digno somos nosotros,
que nadie nos toque. pero la palabra dice todo lo
contrario la venganza no nos pertenece
a nosotros hermanos pertenece a Dios y no sé si algunos aquí
recuerden hace un tiempo que predicaba Abdias libro del profeta
Abdias acerca de el juicio es de Jehová no tuyo, tú no eres
lo suficientemente justo tú no eres lo suficientemente sabio
ni santo el juicio perfecto, la venganza perfecta es de Jehová,
no tuya, no pagues mal por mal tienes el ejemplo de tu Señor
Jesucristo que no pase por tu mente la venganza mantén con
todo tu fervor, la paz. Está bien con todos los hombres.
Hay una excepción, ¿verdad? Dice, si es posible, en cuanto
dependa de vosotros, hay veces en que no depende de nosotros,
hay veces en que hay violencia de fuera, o más importante aún,
hay veces donde no vamos a sacrificar la verdad por la paz. La verdad
siempre debe ser primero. No vamos a estar en paz con alguien
que niega la Deidad de Cristo, por ejemplo, o cosas de verdad
importantes. Pero aún en esos casos, la venganza
no es nuestra. Tal vez no podamos mantener la
paz, tal vez no podamos mantener la convivencia, pero tampoco
debemos buscar la venganza. Solo el Señor dice, mía es la
venganza, yo pagaré. Solo el Señor. Y el versículo 20 dice Así que
si tu enemigo tuviera hambre dale de comer Si tuvieres sed
dale de beber Pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre
su cabeza Y es interesante porque vemos en
otras partes de la escritura también esta parte de dar de
comer al hambriento, dar de beber al sediento, y sabemos que es
algo que debemos hacer, pero lo interesante es que dice, haciendo
esto, ascuas de fuego amontonará sobre su cabeza y muchos intérpretes
a lo largo de la almacenadas o amontonadas el
juicio de Dios sobre su cabeza. Pero yo pienso también y leyendo
otros comentarios que el juicio de Dios lo tienen. Creo que también lo que he estudiado
acerca de este versículo nos habla acerca de la vergüenza
y lo que puede ocasionar para bien en cuanto a nuestro testimonio
para esas personas incrédulos. Es decir, si una persona te trata
horrible, sólo busca tu mal, se dedicó todo el tiempo a tratar
de que tú cayeras y cuando Él está en la situación contraria
y tú lo ves a Él mal y tú vas y le ayudas eso puede ser de gran testimonio
porque puede decir ¿qué está pasando aquí? esa persona yo
la odio y sólo le echo el mal Y cuando yo necesito, Él me está
ayudando Inconscientemente estás apuntando
a Dios Porque eso es lo que hizo Dios con todos nosotros Nosotros nos cansamos de odiarle,
de rechazarle y de ser sus enemigos Y cuando Él llegó a nuestro encuentro
para salvarnos en tiempo No dijo, me las vas a pagar todas. Dijo,
te amo, hijo. Y si eso no quebranta tu corazón,
no creo que haya algo que pueda hacerlo. Cierra el capítulo diciendo,
no seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal. Y esta es nuestra esperanza aquí.
Repito, no estamos solos en esta lucha No estás caminando solo
Tienes tu gran ejemplo quien es Cristo Y tienes el Espíritu
Santo que mora en ti Dios mismo que te guía, que te alienta,
que te ayuda Sé diligente No solo en leer la Biblia Sino
en guardarla aquí en meditarla tanto que eso sea
lo que vives. Porque si eres regenerado en
tu naturaleza, en tu nueva naturaleza está ese bien. No seas perezoso. No lo veas como algo imposible,
sino apunta tu mirada a Cristo. Quizás estás escuchando este
sermón y has escuchado la palabra y las referencias a Cristo un
montón de veces y te diste cuenta de que no conoces a ese Cristo Amigo, amigo, amiga, visita persona
que lo ve por Internet Si no conoces a ese Cristo, ese
es tu problema mayor. No te centres en lo que acabamos
de ver, en cuanto a amar, en cuanto a no pagar bien por mal,
en cuanto a no ser perezoso, en
cuanto a no ser orgulloso, en cuanto a no ser todas estas cosas. Porque ese no es tu problema
mayor, tu problema mayor es que no tienes a Dios, no tienes al
Cristo por quien recibimos salvación porque en todas estas cosas son
posibles entonces te animo a correr a Cristo en el mejor sentido
de la palabra a reconocer quien eres a reconocer que tal vez
nunca habías siquiera pensado en todas estas cosas reconocer
cuán alejado estás de Dios, pero reconocer también y reclamar
la promesa de que Él no echa afuera a los que vienen a Él.
El día de la salvación puede ser hoy, porque como mencioné,
este Dios, este Cristo, ama a sus enemigos y no les paga mal por
mal. sino que bendice a los que le
maldicen Así que, con confianza, arrepiéntete y cree en este Cristo
como tu Salvador y estarás con Él cuando mueras o cuando Él
regrese Y hermano, si tú eres su hijo, aférrate a esta esperanza
No veas estas instrucciones como una carga o algo imposible de
hacer, sino como un resultado de lo que Cristo ya hizo por
ti. Gózate en cada una de estas palabras,
esfuérzate cada día por parecerte más a Cristo, por acercarte más
a la estatura del varón perfecto. esfuerzate, no estás corriendo
en vano, como dijo Pablo, al terminar dirás, he corrido la
buena carrera, he terminado la carrera, he guardado la fe, recibirás
de tu Dios, aquellas palabras, bien hecho, siervo, que recordemos el sacrificio
de Cristo como leíamos en la Cena del Señor el versículo final
que dice cuando Cristo ya ha instituido la Cena del Señor
y Él dice ya no volveré a probar el jugo de esta vida hasta que
lo haga con ustedes en el Reino de los Cielos Cristo después
de esa cena iba a la muerte para garantizarte a ti y a mí que
ese día donde volvamos y donde él vuelva a probar el jugo de
la vida va a llegar y estaremos juntos con nuestro salvador por
la eternidad gloria a Dios hermanos vamos a orar quien eres, primeramente, por
lo que nos enseñas, porque esto no es pesado, señor, es resultado
del amor que tú nos diste primero. Ayúdanos a esforzarnos, a ser
diligentes en cada área de nuestra vida cristiana, señor. Recordando
nuestra recompensa, pero no Basando nuestro avance solamente en querer
tenerla Señor, sino en el amor En el amor que sintamos por Ti,
amor sin fingimiento Y ayúdanos a hacer eso también para con
todos Nuestros hermanos, nuestro prójimo Los incrédulos Señor
Permítenos de verdad ser luz y sal en este mundo. Te alabamos
y te bendecimos, Señor. Y te agradecemos por tu gran
obra y por el sacrificio de nuestro Salvador, tu Hijo Cristo. En
su nombre te pedimos y agradecemos todo. Amén.
Cristiano, esto es tu deber
Series Estudio de Romanos
| Sermon ID | 102232147514849 |
| Duration | 52:09 |
| Date | |
| Category | Sunday - PM |
| Bible Text | Romans 12:9-21 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.