00:00
00:00
00:01
Transcript
1/0
no no no Música Música Música Música Vamos a la palabra de nuestro
buen y gran señor en la mañana de hoy y para tal propósito les
pido que abran sus Biblias en el primer libro de Juan primera
de Juan capítulo número uno leeremos tres versículos primera de Juan
número uno. Los versículos que leeremos son
el octavo el noveno y el décimo dice la palabra del Señor. Si
decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos
y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados,
Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos
de toda maldad. si decimos que no hemos pecado
le hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros. Damos gracias al Señor por su
palabra queridos amigos y rogamos que nos conceda un hermoso tiempo
en el que podamos deleitarnos en las verdades pocas pero sustanciosas
que hay en este texto El título que tenemos en la mañana de hoy
es ¿Qué necesita usted para que sus pecados sean perdonados?
Es un título sencillo O se lo pongo de esta manera si lo quiere
tomar de esta manera ¿Qué necesita el que no es salvo para ser salvo? Sigue con base en este texto
Digamos algunas cosas para ponerlo de una manera que lo podamos
comprender. Cuando hablamos del ser humano,
estimado amigo y hermano, hablamos de una criatura, de una criatura
que fue adornada por Dios mismo con grandes capacidades que no
tiene el animal. La capacidad de pensar, razonar,
Tenemos la capacidad volitiva o la voluntad del individuo y
tenemos la capacidad de comunicarnos con Dios. Cuando usted lee por
allá en Génesis y creó Dios al hombre, hizo Dios al hombre a
su imagen y semejanza, el mensaje que usted debe entender es que
somos seres morales como Dios es el ser esencialmente moral. Luego, cuando hablamos y preste
atención a esto, por favor, cuando hablamos de un ser moral, hablamos
de un ser que por definición. Sabe qué es lo bueno y qué es
lo malo, pero pastor al niño no hay que enseñarle qué es lo
bueno y qué es lo malo. O por supuesto, todos hacemos
eso. Lo que le estoy diciendo es que el hombre, usted y yo
y todos los demás fuera o dentro de iglesias, fue creado con un
sentido de la divinidad. o algo a lo que los teólogos
le llamaban sensus deitatis o sensus divinitatis. ¿Qué significa eso? Es el sentido innato en el hombre
que le dice hay un Dios. Mira hacia el cielo, hay un Dios. No lo niegues, no lo puedes negar.
Pero entre muchas otras cosas, que podríamos hablar de nosotros
los hombres como criaturas tenemos que decir que fuimos creados
con la capacidad de comunicarnos con Dios ¿Cómo nos comunicamos
con Dios? Nuestro espíritu se comunica
con Dios el problema es que usted y yo queridos amigos nacimos
muertos en nuestros delitos y pecados ese es el gran problema eso no
quiere decir que no podamos pensar porque podemos pensar eso no
quiere decir que no tengamos sentimientos porque tenemos sentimientos
eso no quiere decir que no tengamos voluntad porque tenemos voluntad lo que eso quiere decir es que
pese a que las facultades del alma quedaron aporreadas y desfiguradas
por el pecado hubo una que literalmente quedó muerta y es su capacidad
de comunicarse con Dios el hecho de que usted abra su boca y diga
en medio de sus pecados y de su incredulidad es que yo no
necesito ser cristiano porque Dios me guarda no se equivoque
Yo se lo digo con respeto esto es una frase ignorante Es tan
ignorante como si usted dijera yo no necesito ser cristiano
porque todas las mañanas tengo mi desayuno bien servido Usted
no sabe, no ha escuchado que por misericordia Dios le da el
pan al bueno y al malo ¿No ha escuchado usted que por misericordia
Dios cuida tanto al bueno como al malo para sus propósitos? El hecho de que usted tenga el
pan en la casa prueba que Dios existe pero no prueba que Dios
es su Dios El hecho de que usted sufra un accidente y sea preservado
prueba que Dios existe y que tiene un propósito muy particular
para usted al haberlo salvado pero no prueba que usted es salvo ¿Por qué todo esto antesala?
Porque es muy importante recordar estos asuntos en medio, lo digo
con mucho respeto, en medio del catolicismo romano arraigado
en todas las esferas con las que interactuamos Nosotros también
poco a poco vamos pensando de una manera inapropiada, nos vamos
formando una cosmovisión que no es la adecuada. Bueno, amigo
no creyente, yo le hablo a su corazón si Dios me concede ese
gran favor y yo le digo usted tiene necesidades. No solamente las necesidades
alimenticias, No solamente las necesidades laborales, necesito
un trabajo, necesito ubicarme para ganar este dinero, hay necesidades. Una de las necesidades que más
frecuentemente experimentamos los seres humanos, cuál es? La
necesidad de un medicamento. Tenemos necesidades, todos los
seres humanos tenemos necesidades. una persona que está enferma.
¿Qué hace la persona que está enferma? Averigua dónde hay un
buen médico y hace la fila para entrar al consultorio o se va
de emergencias. ¿Y cuál es el punto? Por naturaleza,
es decir, por naturaleza, cada uno de ustedes busca suplir sus
necesidades. Se lo pongo de esta manera. Usted
es una persona que tiene hambre. Usted que hace? Ay que rico tener
hambre, voy a aguantar hambre hasta mañana. No, la naturaleza
suya le dice vaya y abra la nevera y mire que hay y supla su necesidad. No es así, es así. Estas cosas son básicas. Ustedes
las entienden. Usted tiene necesidad de trabajo.
Qué hace? Ay, qué glorioso estar sin trabajo tan maravilloso.
No, usted busca una fuente de empleo, busca solucionar esa
necesidad. El asunto es. que aquí en Colombia somos muy
buenos y digo aquí en Colombia porque en otras naciones pues
a las personas les pagan por vivir, les pagan por cada hijo
que tengan, les pagan por tener una casa y si no tienen la casa
también le pagan y le ayudan a pagar los impuestos y lo sostienen
literalmente. Por cierto, contrario a lo que
nos dicen las Sagradas Escrituras, que el que no trabaja no coma. Pero bueno, ese no es el punto
de este sermón. El punto de este sermón es que aquí en Colombia
nos toca estar abusados. Nosotros no nos vamos a pedir
una cita, no nos vamos al hospital donde nos dieron la cita cinco
minutos antes porque sabemos las colas. no vamos a reclamar
el medicamento a la hora que nos dijeron porque sabemos las
colas somos personas muy pero muy diligentes tratando de solucionar
esas necesidades corporales y eso eso no está mal son las providencias
en las que Dios nos ubicó esas cosas no está mal pero yo quiero
hablarle a su alma como lo dije hace un minuto si me lo permite
el Señor Y quiero decirle cada uno de nosotros Pero más aquel
que no ha creído en Cristo Jesús Como su Rey, Señor, Dios y Salvador
Cada uno de nosotros tiene necesidades Mucho más grandes que las alimentarias
Que las de salud, que las laborales Cada uno de nosotros Y el hecho
de que usted no sienta esa necesidad, escúcheme bien, no quiere decir
que no la tenga. Yo quizás pudiese decir o poner
el ejemplo de la persona que no siente que tiene algo adentro,
pero el que tenga algo dentro de su cuerpo no quiere decir
que no exista, el que él no lo sienta no quiere decir que no
exista. Bueno, lo mismo le digo en el plano espiritual. Cada
uno de ustedes, queridos hermanos, estimados amigos que no son creyentes,
tiene una necesidad de índole espiritual. Vuelvo y repito,
no importa si usted siente esa necesidad o no la siente, usted
la tiene, porque es algo que todos tenemos. El ser humano
tiene necesidad de estar en paz con Dios. El asunto, hermanos
y amigos, es que en el pecado de cada hombre, cada hombre se
ha inventado maneras para estar en paz con Dios. Unos han hecho
del sol su Dios, otros han hecho de la luna su Dios, otros han
hecho de las penitencias su Dios, otros han hecho de hombres su
Dios. Cada uno se ha desviado intentando
estar en paz con Dios. Pero solamente hay una manera
en la que el hombre, usted y yo, podemos estar en paz con Dios.
Por favor, no me tilde de extremista, no me tilde de Ike de las otras
religiones. No, yo le estoy diciendo lo que
dice las sagradas escrituras. eso le estoy hablando eso le
estoy predicando y lo que digo se lo garantizo querido amigo
de los demás que sean apartados buscando su propio Dios en sus
propias concupiscencias yo no le respondo yo le estoy hablando
lo que dice la palabra del Señor y usted si no me equivoco vino
aquí para escuchar la palabra del Señor así que escucha lo
siguiente usted tiene una necesidad en su alma todos tenemos necesidades en
el alma. Particularmente, repito, todo
aquel que no se ha humillado delante de Dios para pedir perdón
por sus pecados y por ende que no sea reconciliado con Dios,
él o ella tiene una gran necesidad en su alma moribunda. Luego es claro, que su alma necesita
a Cristo como médico y el Evangelio como remedio. Porque no hay solución
para suplir la necesidad de su alma aparte del Señor Jesucristo
y aparte del Evangelio de Cristo. Usted puede buscar darse paños
de agua tibia en otras religiones. No, yo me siento tan espiritual
cada vez que voy a esta pequeña iglesia. Usted se puede dar paños
de agua tibia. Usted se puede dar moral a usted
mismo diciendo No, yo no le hago mal a nadie Yo no soy tan malo
como ese sinvergüenza Que le hizo mal a una niña de 11 años
Siempre, siempre el ser humano está buscando A otros que hayan
cometido peores pecados que él Para sentirse que no está tan
mal como él No se engañe a usted mismo, ni siquiera pierda el
tiempo Yo hoy le digo usted tiene una necesidad Y vuelvo y le repito
con paciencia Aparte de Cristo que es el médico de las almas
Y aparte del evangelio No hay solución para esa necesidad ¿No
ha escuchado usted los casos de las personas Que tienen ciertas
enfermedades Y van de un lado para otro ¿No lo ha escuchado?
Van de un lado para otro, de un médico a otro Buscando, buscando,
buscando y no son sanas ¿No recordamos la mujer con el flujo de sangre?
Que fue donde todos los médicos conocidos y que gastó todo lo
que tenía ¿No recuerdan ustedes eso? Claro que sí ¿Y quién la
sanó? Cristo Nadie más que Cristo la
pudo sanar Bueno es lo mismo con el alma de quien no está
reconciliado con Dios Solamente Cristo, el médico de las almas,
como lo solían llamar los queridos puritanos, sólo Él como médico
de su alma la puede sanar. Él la conoce bien. Él la formó. Él sabe lo que hay en ella. Él
sabe los pecados que usted comete. Él sabe los pecados que usted
esconde. Él lo conoce todo. Y no así esto
es lo maravilloso no así un Dios ofendido con el pecado dispuesto
a perdonar al pecado eso es maravilloso y ese es el Dios que vengo a
predicar en la mañana de hoy amigos un Dios ofendido con su
pecado pero tierno dispuesto justo para
perdonar ese es nuestro buen y gran Señor qué triste es, no es así qué
triste es que usted pase su vida 40 años, 50 uno llega a los 50
hermano yo no sé usted pero y luego 60 y ya la muerte ya puedes no
visualizarla porque tú no conoces la cara ni el color 70, 80 años y te vas a presentar delante
de tu Creador, no estando en paz con Él. ¡Wow! ¡Qué temerario eres tú! Te podrás
responder de muchas maneras, pero yo respondo con las Sagradas
Escrituras. Sean diligentes supliendo su
necesidad de salud. Sea diligente buscando empleo
si lo necesita. Sea diligente saciando el hambre
si puede. pero por favor sea diligente
con su alma no hay cosa más desagradable que entrar en una casa desordenada,
polvorienta sea diligente con su alma porque Dios dice busquen
primeramente el reino de Dios y su justicia busquen primeramente
estar en paz con el Señor busquen primeramente que sus pecados
sean perdonados antes de cualquier otra cosa quizás el impío podrá
responder ah pero bueno que me gano yo con que Dios me perdone
los pecados con el estómago vacío oh no nunca puede comparar la
necesidad corporal con la necesidad espiritual Dios proveerá el pan
o mendiga pan y alguien te lo dará pero lo que nadie te puede
dar es la salvación que sólo hay en Cristo nadie esa no la
podrás encontrar en ningún lugar y donde don Atanasio en la esquina
y donde doña La señora del frente en ninguna otra parte Podrás
encontrar el perdón de tus pecados Que solamente hay perdón de pecados
En el nombre de Cristo Así que aparte de Cristo No hay esperanza
para tu alma Y eso es una verdad Que puede ser mejor articulada
Pero la articulo en estos momentos Con tanta o tan poca sabiduría
y tacto Como el Señor me conceda La mayor necesidad de su alma Es que usted conozca algunas
cosas La persona que no ha confiado
en Cristo muy a menudo dice Si, si, si, si, no yo sé Yo sé que
yo no soy perfecto Yo sé que no soy perfecto Yo sé, me excusan
hablar en estos términos Yo sé que Diosito me perdona Ellos
siempre dicen así no los he escuchado Usted tiene necesidad y esta
es la primaria Usted necesita saber quien es Usted Una de las razones por las que
Usted no ha venido Humillado a los pies de Cristo es porque
Usted no sabe quien es Usted Usted cree que sabe quien es
Usted pero me temo que no solamente usted no sabe quien es usted
sino usted no tiene la mas mínima idea de quien es el Dios de la
Biblia ese es el problema yo le voy a decir quien es usted
si me lo permite en términos tan pulidos como el Señor me
conceda la grasa usted es un pecador no se crea usted no es
un santo el que no ha creído en Cristo el que no ha confiado
en la vida perfecta en su muerte sustitutiva y en su resurrección
gloriosa para salvación no es ningún santo es un condenado
y usted entonces es una persona que vive en el pecado de hecho
nació en el pecado vive en el pecado abraza el pecado practica
el pecado y no obstante Usted no ve el pecado como Dios lo
ve. Usted ve el pecado como no, pues todos somos humanos, todos
fallamos. Ese es el problema. Usted ve el pecado como una falla
de personalidad o carácter. Y no es así, mis amados. Hablar de pecado es hablar de
una violación de los santos mandamientos de Dios. Usted es un violador de la ley
de Dios, sabía. Haga de cuenta que usted va en
un coche y tiene una señal pare y usted sigue y tiene una señal
vire a la derecha y usted vira a la izquierda y tiene una señal. Usted es una persona que siempre
ha estado violando la ley de Dios y eso es gravísimo. El pecado es una violación de
la ley de Dios. La ley de Dios presupone un legislador
o un dador de esa ley y cuando usted viola la ley de Dios, usted
tiene una deuda por pagar al legislador. Lo que le quiero
decir en palabras claras es que si usted no ha venido a Cristo
y no ha confiado en Cristo, usted tiene cuentas pendientes con
la justicia de Cristo. Usted puede evadir la citación
que le hace un juez. Usted puede no pagar una multa
que le hace un juez o dos o tres o veinte, pero usted no puede
evadir la justicia del Dios viviente. Note el asunto. Pero sigamos hablando de usted.
Usted es una persona que ha procurado en ocasiones apartarse o no practicar
más el pecado. Por ejemplo, si usted es una
persona chismosa que le gusta hablar de otras personas, o si
es una persona que le gusta mentir, o si es una persona que le gusta
ver cosas inapropiadas, usted se ha apartado, ha hecho un esfuerzo
por apartarse de estas cosas. Pero luego ha vuelto a caer. Y esa es la prueba de que usted
no es libre del pecado. Otra de las cosas que que el
incrédulo y lo digo con respeto no conoce es de las consecuencias
de su pecado. Y no conoce de las consecuencias
de su pecado porque el incrédulo no conoce a Dios. Ojo con esto,
él sabe que hay un Dios o. Suponga usted, se lo voy a ilustrar
de esta manera, que vivimos en un mundo muy extraño y que el
vecindario donde vivimos es muy muy difícil, pero hay una casa,
hay un castillo y ahí sabemos que vive alguien muy dadivoso,
muy generoso. No lo conocemos, solamente lo
conocen las personas que han entrado al castillo y nosotros
las vemos saliendo con Con plátanos, con su papa, con su provisión,
tranquilos, sonrientes. Pero nosotros no, no hemos entrado,
no lo conocemos. Sabemos que hay alguien allí,
pero no lo conocemos. Luego les explico esto porque
una cosa es saber que hay un Dios y otra muy diferente es
conocer a ese Dios. No se le olvide eso. Bueno, las
personas que no han venido a abrazar a Cristo como su Señor y Salvador,
ellos saben que hay un Dios, pero ellos no conocen a Dios.
Pastor, no sea tan grosero, por favor. ¿Usted por qué es así? Hay que hacerle bien a las almas,
a tantas como se puedan, porque puede que mañana hayan menos
o más. Por lo tanto, hoy y siempre hay
que decir la verdad. Ninguno de nosotros puede crear
falsas expectativas al respecto de un incrédulo. Nosotros decimos
esas personas no conocen a Dios. Dios no es el Dios alcahuete
que esas personas se forman en sus mentes y que después de que
muera los va a salvar. La prueba, yo solamente voy a
mencionar una porque falta. La prueba o una de las pruebas
de que alguien no conoce a Dios y por ende no conoce lo que Dios
ha revelado en las santas escrituras. ¿Cuál es? Es el purgatorio. El
purgatorio es una de las pruebas reina de que no conocen al Señor. Si hubiese un purgatorio o hay
purgatorio o Dios es justo, escoja cuál de las dos quiere. Porque
no puede existir un Dios justo y un Dios que permita el purgatorio. No puede existir. Espero que
ustedes lo comprendan. Me gustaría tener más tiempo
para elaborar. No saben quién es Dios. Piensan que cuando las
escrituras hablan de un Dios de amor, entonces es un Dios
abuelito. Si me lo permiten de esa manera,
es un Dios abuelito a lo que todo dice si al nietecito. Dios no es así, mis amados. No
nos formemos imágenes falsas de un Dios que así no es. Recuerden
que pensar en un Dios diferente o aparte de la revelación es
idolatría, es formarse ídolos, claro. Ya comenzamos a adorar,
ya comenzamos a simpatizar con un Dios que nos diga sí a todo,
con un Dios que nos deje vivir como demonios y que luego de
unos años por allá no sé dónde, luego nos suba a vivir como santos.
Ese Dios no existe, no se engañe y tenga cuidado. Pero sobre todas
las cosas usted necesita conocerse, conocer a Dios, pero necesita
ser honesto. Tiene que ver la honestidad con
la salvación. Mucho piensa en esto. El pecador
necesita ser honesto. Recordemos que el texto nos dice
en el versículo 8, leamoslo por favor. Si decimos que no tenemos
pecado. Si usted dice que no tiene pecado
Ojo con lo que está diciendo a continuación Usted se está
engañando a sí mismo Es fácil Todo aquel que diga no tengo
pecado Es un engañador Es un mentiroso Está hablando mentiras
Porque la palabra testifica De que todos somos pecadores Entonces hermanos sea honesto
Amigos sea honesto con usted mismo Reconozca que es un pecador
Es más, le sugiero Si usted no ha venido a Cristo Arrepentido
y en fe Reconozca que es un practicante del pecado malicioso con el pecado,
sabe cómo esconderlo, sabe cómo tratar su conciencia de tal manera
para que no le moleste mucho. Reconózcalo, dele gracias a Dios
que no tiene que pasar delante de alguien que quizás es más
pecador que usted. Reconozca su pecado, reconozca
que se ha apartado de Dios. Reconozca que es un violador
de las leyes de Dios. Sea valiente, reconozca que merece
el castigo por su desobediencia. No esconda estas cosas. Así que
le hago esta invitación, sea honesto ahora mismo con usted
mismo. No diga como muchos dicen, No
tengo pecado. Porque la palabra de Dios nos
dice en Eclesiastes 7 20. Ciertamente no hay hombre justo
en la tierra que haga el bien y no peque. No lo hay. Nunca se presenta delante de
Dios. Señor, a qué es lo que tengo
que venir delante de ti? Porque yo no tengo pecado. No
lo haga. Recuerda el texto que estamos
considerando. Miren el sandwich. Versículo 8 Si decimos que no
tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos. Versículo
10 Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a el mentiroso. Nosotros
pecamos. Por tanto, la necesidad más grande
que tiene su alma es que Dios perdone sus pecados. más que
el pan que come y más que el agua que bebe, su alma aclama,
gine por perdón de pecados. Ah, usted se cree muy listo y
muy astuto porque ha amortiguado esos pangs de la conciencia,
los ha amortiguado para que no le den tan duro. Ah, muy listo,
qué listo, qué astuto. Aprendió a amortiguar los golpes
de la conciencia. Ya usted ya usted ya lo sabe
manejar, ya no le dan tan duro. No le haga ese mal a su alma.
No esconda el pecado. Reconozca. Bueno usted dirá Pastor voy a
tomar su consejo Voy a tomar su consejo Voy a reconocer que
hay pecado Pero, pero mis pecados son pocos
Pastor eh, pocos Mejor no haga nada, váyase para su casa Si
usted en verdad quiere estar en paz con el Dios vivo Entonces
haga las cosas de acuerdo a la revelación del Dios vivo Reconozca
que en usted hay pecado pero reconozca Que sus pecados no
son pocos por amor a Cristo Cuántos años lleva usted apartado de
Él Sus pecados no son pocos son grandes No dice Isaías 59 12 porque nuestras
rebeliones se han multiplicado delante de ti y nuestros pecados
han atestiguado contra nosotros. No dice el Salmo 40. Dígame si
no es cierto. No dice el Salmo 40 que que las
rebeliones se han multiplicado más que los cabellos de su cabeza. Por favor. Entonces no es suficiente
decir si soy un hombre pecador Es suficiente Es deber ser honestos
y decir Señor soy un hombre pecador Y mis pecados me han sobrecogido
Ya no los puedo recordar Ya no los puedo contar Solamente sé
que están sobre mí oprimiéndome cada día Oh mis amados Escúcheme
esto con paciencia por favor pero no diga ahora bueno yo voy
a reconocer que soy pecador eso lo voy a hacer y bueno bueno
también entiendo que mis pecados son muchos voy a reconocerlo
pero yo reconozco de que todo ese pocotón de pecados que son
muchos me los pueden perdonar en un confesorio ya pero quien le enseñó a usted
¿Quién le enseñó a usted que un sacerdote, que un ser humano
puede perdonar los pecados? no nos dice las sagradas escrituras
que solo hay un sacerdote eterno y solo ese sacerdote eterno tiene
el poder para perdonar nuestros pecados no nos dice hebreos que
cristo es ese sacerdote eterno y dice hebreos 7 25 y que solo
el puede salvar perpetuamente a los que se acercan a dios solo
el ni el Pastor César, ni el Abelardo, ni el Padre Juan, ni
el, ni los llamados Papa. Nadie puede perdonar pecados
si no el Hijo de Dios. Nadie. Entonces de nada hacemos,
de nada hacemos y bueno soy pecador, bueno tengo muchos pecados, pero
voy a ir donde el Padrecito Pepe porque él me los perdona. No,
nadie los puede perdonar. por favor por favor tampoco cometa este
error por favor se lo suplico no lo cometa es el típico error
lo digo con respeto es el típico error de quien se cree mejor
que los demás estaba yo hace pocos días en
una ciudad cerca donde se encontró. El cuerpo maltratado de una niña
de 12 años. Villagorgona, si no estoy mal,
es un pueblo que queda cerquita a Cali. Oh, y vaya tristeza, comienzan
los desfiles de frases. Yo no lo perdono. Si yo hubiera sido el papá hubiera
hecho esto No estoy negando el calor y el
dolor Y todas las cosas inherentes a esa tragedia Ojo con eso que
no lo estoy haciendo Pero empiezan a desfilar las frases de Ese
pecado no tiene perdón de Dios Yo no estoy diciendo de que me
oponga totalmente a la pena de muerte o a una pena real perpetua
para ese tipo de personas. No, eso no lo voy a exponer aquí.
No estoy diciendo que me oponga a eso. Lo que me causa un poquito
de inquietud es que las personas que están apartadas de Cristo
sean los jueces de otros apartados de Cristo. Vaya, vaya hipocresía. personas bajo la misma condenación
queriendo ser jueces de otros que están bajo condenación no
cometa el error de decir nunca no yo lo único que hago es robar
huevos en la esquina de don Atanasio pero yo no soy ningún violador
No, yo lo único que hago son las mentiritas piadosas que yo
hablo con Doña Gertrudis cuando viene a hacerme visita, pero
yo no soy ningún violador. ¿A usted quién le dijo, dígame
quién le enseñó que Dios pone a los violadores en el infierno
y a los mentirosos, ladrones o chismosos los lleva al cielo?
¿Quién le enseñó a usted esas cosas? Es que el católico romano es
justo en su propia opinión y rechaza a Cristo. No necesita Cristo. Sépalo usted que la necesidad
de su alma demanda la presencia y el reino de Cristo en su corazón. No se engaña entonces creyendo
que un pecado es más grande que otro y todo lo demás No, pecado
es pecado y la paga del pecado es muerte No diga Dios mira mis
buenas obras Yo hice esto muy malo, pero yo doy un mercadito. Miren cómo vamos echándole vaselina
a nuestras conciencias. Yo hice esto muy malo, yo hice
esto que es más malo de lo del otro, pero no, no, yo tengo que
ir a hacer una buena obra. Voy a dar un mercadito, mejor
voy a dar dos, tres para sentirme mejor. Esas cosas le hacen creer
al pecador que Dios ya le perdonó es como un constante peco y empato
de cualquier otra manera parte de Cristo no crea que sus mercados o sus
misericordias o benevolencias va a causar que Dios perdone
sus pecados Ustedes conocen el famoso versículo de Isaías 64
6 Todos nosotros somos como suciedad Y todas nuestras justicias como
trapo de inmundicia No hay obra alguna que nadie pueda hacer
Que le dé el perdón de pecados que su alma merece Ninguna Ninguna vengamos ya si se me permite al proceso donde ya vamos aterrizando
el sermón y que por cierto no he respondido la pregunta ¿Qué
cosas necesita usted para ser perdonada o perdonado? Yo diría en la luz o a la luz
de este contexto Hay cuatro puntos que debemos tener claro Si alguno
de ustedes en realidad Ha sido tocado por el Señor o ya lo fue
Y está inquiriendo en cómo estar en paz con Dios Note esto, es
algo sencillo Primer punto, reconozca que tiene pecado O sea, haga
de cuenta que cuando éramos niños Cómo yo le escondo a mi mamá
que quebré una matera cuando la matera destruida está allí
y yo estoy aquí al lado. Hijo quebró la matera. Dígale
la verdad al Señor. Usted no necesita que Dios lo
descubra. Todo lo que usted dice, hace
y piensa está siempre delante del Señor. Dios lo sabe todo. comienza entonces con lo más
básico versículo 8 si decimos que no tenemos pecado nos engañamos
bueno no queremos vivir más en el engaño entonces reconozcamos
nuestro pecado primero con nosotros reconozcamos que somos pecadores
este también es un mensaje para creyentes reconozca usted también
que ha pecado reconozca usted también que ha faltado en su
trabajo Reconozca a la esposa que no ha hecho esto Reconozca
el marido que no ha hecho aquello otro Reconozcamos nuestros pecados
No lo esconda más Confiésele Eso es lo segundo que debemos
tener en claro No solamente reconocerlos como hacia adentro Sino confesarlos
hacia afuera No necesitamos a nada ni nadie
que no sea nuestro Señor piensa en un enfermo mi amado
usted va donde el enfermo el doctor le quiere tratar la enfermedad
y luego le dice como estamos acostumbrados ¿en qué le puedo
servir? y el enfermo lo mira ¿en qué
le puedo servir Señor? Señor hermanos que beneficio puede
obtener el enfermo si él no confiesa y no cuenta de manera fidedigna
lo que le aqueja bueno en ese mismo orden de ideas mis amados
hermanos el texto 9 el que está ahí en medio del sandwich que
describimos ahora el versículo 9 nos dice si confesamos nuestros
pecados Así que Dios perdona todo aquel
que viene arrepentido a confesar sus pecados vamos a ver ahorita
lo de la fe pero por ahora digamos solo puede existir perdón de
pecados si hay una confesión arrepentida de mis pecados. Otra aclaración no piense ¿Qué
confesión de pecados es? Bueno, sí, yo he pecado, sí,
yo he hecho algunas cosas que... No, así no es la confesión que
podemos aprender en las Sagradas Escrituras. Usted tiene un Dios
que aunque ofendido por su pecado, escucha la confesión arrepentida
de sus pecados. Él ya lo sabe todo. No le esconda
nada. Confíese sus pecados. Usted tiene
un Dios que es fiel y que cumple sus promesas para perdonar incluso
al más vicioso de todos los pecadores y aún el pecado más escandaloso
de todos los que podamos concibir. Pero debemos confesar nuestros
pecados arrepentidos hermanos. ¿Qué significa una confesión
de pecados verdaderamente arrepentida? Bueno, significa de que somos
conscientes que hemos ofendido a Dios. Eso es lo primero. Si usted no es consciente de
que frente a usted está de un Dios airado por sus pecados,
ya comenzamos mal. Usted debe ser consciente, por
favor, de que hay un Dios, Dios que creó los cielos y la tierra,
está ofendido por esos pecados. Una confesión arrepentida debe
mostrar un corazón dolido por el pecado, no un corazón que
termina de cometer un pecado, está feliz con el resultado del
pecado y viene luego a decir, sí señor, yo cometí ese pecado. Una confesión arrepentida presupone
dolor en el corazón. Hemos ofendido al Dios único
y verdadero, una confesión arrepentida o con esto es una confesión de
alguien que realmente no quiere seguir más en esos pecados aquí
se forma como una disyuntiva para el hombre y por eso el hombre
escoge la segunda disyuntiva no la primera o el segundo camino
no el primero aquí hay una disyuntiva aquí se para el hombre a decir
¿Qué prefiero yo? ¿A Cristo? ¿El perdón de pecados
en él? O lo bueno de mi pecadito. Y aquí fíjense cómo trabaja la
mente del hombre. Y aquí el hombre dice, no, yo me voy a ir por
lo bueno de mi pecadito, sabiendo de que yo mañana volveré a Cristo,
sabiendo de que él no es así como lo predica ese señor feo.
Y en ese camino de engaño mueren muchos creyendo que algún día
pueden volver cuando hay días abiertos y ese día de salvación
es hoy. Hoy, aquí y ahora. ¿Saben por
qué se los digo? Porque ninguno de ustedes sabe
si al salir de este local Dios le va a dar la oportunidad de
volver a pensar en él. Ninguno. El día de salvación es hoy y
es aquí y es ahora. Pero tercero, ¿de qué serviría
reconocer que soy pecador? ¿De qué serviría confesar mi
pecado si yo no creo que Dios está dispuesto a perdonarme? De nada. Bendito sea el Señor que nos
dejó claro en su sagrada palabra que Él es fiel y justo para perdonar
nuestros pecados. La Escritura afirma a lo largo
y ancho de sus páginas que Dios está airado con el pecador, que
Dios no tiene comunión con el pecador, que Dios castiga al
pecador, que Dios aborrece lo que el pecador ama, y que Dios
nunca tendrá por inocente al pecador que es culpable. Luego,
con todo eso nos preguntamos ¿Puede Dios perdonar al pecador
enredado en el pecado y viciado del pecado? ¿Qué dicen ustedes? Ojo, primero, no sólo Dios puede
perdonar. Segundo, no sólo Dios quiere
perdonar, Tercero, no sólo Dios se complace en perdonar. Cuarto,
sino que Él es el único que perdona los pecados de quienes arrepentidos
vienen a Él con la convicción de que en Él tendrán perdón de
pecados. Vuelvo y repito la frase que
ya he repetido tres veces con esta. que maravilloso que un
Dios ofendido con el pecado esté dispuesto a perdonar al pecador
que confiese sus pecados que maravilloso pero ya voy a terminar
mis amados pero aquí a un lado tenemos al Dios ofendido aquí
al otro lado tenemos al hombre pecador que quiere confesar sus
pecados. Pero en medio del uno y del otro
hay un precipicio infinito que no puede ser construido por el
hombre para acercarse a Dios y que Dios por su justicia no
se acerca a ese pecador que grave problema ahora pues tenemos 40
minutos hablando de este asunto y llegamos pues al final del
sermón y vemos que hay un sisma inseparable, una distancia infinita
entre el Dios Santo y el pecador ¿Cómo puedo solucionar esto?
Yo que soy pecador como ustedes, amigos. Bueno, el hombre no lo puede
hacer. El genio divino lo hizo en la segunda persona de la Trinidad. Pero no lo podía hacer en espíritu. La segunda persona de la Trinidad
debía humillarse a lo sumo tomar forma de hombre para que siendo
Dios perfecto y hombre perfecto representará a todos los que
creen en él porque a menos que haya un mediador que traiga al
hombre delante de Dios y que satisfaga la justicia de Dios
y que aplaque la ira de Dios No puede haber reconciliación
entre Dios y el hombre No la puede haber Así que necesitamos
a un mediador Y no ningún mediador Mediadores de paz que no sirven
para nada Mediadores de una cosa, mediadores de otra cosa Oh el
pecado del hombre es grande y la necesidad del alma del ser humano
es infinitamente grande por lo que necesitamos un mediador que
se, ojo con esto, se identifique perfecta y plenamente con Dios
y que se identifique perfecta y plenamente con el hombre Un
mediador menos que ese que acabo de describir no le sirve a nadie y el único nombre que Dios le
ha dado al hombre para ese mediador es el nombre de Cristo Jesús. El hijo de Dios porque es Dios
y el hijo del hombre porque es hombre verdadero también. Aquel que como lo confesamos
fue concebido por el poder del Espíritu Santo nació de María
la Virgen por lo tanto fue concebido sin pecado, nacido sin pecado pero Cristo Jesús vivió la vida
que ningún ser humano puede vivir una vida en obediencia perfecta
a sus padres, una vida en obediencia perfecta a las autoridades y
sobre todo una vida en obediencia perfecta a Dios como legislador
y a su bendito ley. Si Cristo hubiera cometido, esto
es hipotético, esto es para que ustedes vean el punto nomás,
un solo pecado, la oveja entonces no sería aquella sin mancha el
sacrificio no sería acepto y todos nosotros estuviéramos aún muertos
en nuestros delitos y pecados pero ese cordero sin mancha fue
santo en el pleno sentido de la palabra y vivió una vida perfecta
a favor de todos los que creen en él y cargó voluntariamente
yo no cargo a menos que sea una señora de edad cierto pero yo
no cargo voluntariamente un racimo a un señor que tiene más fuerzas
que yo aunque lo cargue él pero nuestro Cristo voluntariamente
cargó la mochila infinita de nuestros
pecados y no porque el padre le dijo cárguela sino porque
el quiso cargarla y con ese pecado Con la carga del pecado sufrió
a la cruz del calvario Y por llevar ese pecado sobre él En
la cruz del calvario recibió el infierno Que nosotros merecemos ¿Usted me está diciendo que si
no creo en Cristo, me voy para el infierno toda la vida? ¿Cómo
es posible de que si creo en Cristo, ya me libre del infierno? Sí, porque el infierno de Cristo
fue tal que en un espacio reducido de seis horas, así usted no lo
comprenda. ¿Y sabe por qué no lo va a comprender?
Porque ninguno de nosotros con mente finita puede entender verdades
infinitas. en un espacio reducido de seis
horas soportó el infierno que merecen todos los que creen en
él y derramó toda su sangre a favor de todos los que creen en él
para cubrir la multitud de sus culpas allí en la cruz recibió
el castigo divino y allí en la cruz murió para apaciguar la
ira de Dios contra de todos los que creen en él es pues es pues
mediante la fe en Cristo que nosotros podemos andar sobre
ese precipicio infinito y podemos acercarnos a Dios así que querido
amigo es usted uno de los que confía
en él ¿Es usted uno de los que cree que él murió por usted? De que él llevó sus pecados,
no los pecados del pastor Los pecados del otro hermano, no
¿Cree usted que Cristo llevó sobre sí sus pecados? ¿Y que
por esos pecados fue castigado por Dios? ¿Y que por ser castigado
por Dios ¿Usted se puede reconciliar con Dios? ¿Y quien murió por
usted para que usted pueda vivir delante de Dios? ¿Lo cree? ¿O no lo cree? Bueno, he ahí el Salvador que
salva a todos los que confiesan sus pecados creen que Dios es grande y bueno
para perdonar y se acercan a él mediante ese gran mediador que
es la persona de Cristo. Le resumo los puntos, por amor
a su alma, reconozca que ha pecado, no hay punto de esconder el pecado,
confiese su pecado, tenga la certeza de que si se acerca arrepentido
a pedir perdón, será perdonado, pero jamás se olvida que el perdón
de sus pecados se basa en la vida, en la persona, en la muerte,
en la obra y en la resurrección de Cristo. Aparte de una confesión
arrepentida y aparte de la fe en Cristo, la necesidad de su
alma nunca, nunca podrá ser saciada. no no no Música Música Música Música
¿Qué se necesita para que nuestros pecados sean perdonados?
Series Sermones Evangelísticos
Hay necesidades corporales, laborales y de órdenes diferentes. Pero aún si los pecadores no son conscientes de ella, hay una necesidad más apremiante que todas las anteriores, y es la necesidad de su alma. Su alma necesita ser sanada, liberada, perdonada...
En este sermón, los cuatro (4) puntos que no se deben perder de vista: Reconocimiento de pecado, Confesión de pecado, Fe de que Dios perdona su pecado y claro, un Mediador (Cristo Jesús) mediante el cual sus pecados son perdonados.
| Sermon ID | 10222434491502 |
| Duration | 59:52 |
| Date | |
| Category | Special Meeting |
| Bible Text | 1 John 1:8-10 |
| Language | Spanish |
Documents
Add a Comment
Comments
No Comments
© Copyright
2026 SermonAudio.
