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primer libro de Timoteo capítulo
3 vamos a leer en el primer libro
de Timoteo capítulo 3 y también leeremos en Tito capítulo
1 primer de Timoteo capítulo 3 palabra fiel, si algún anhela
obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo
sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente,
decoroso, hospedador, apto para enseñar. No dado al vino, no
pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable,
apacible, no avaro. que gobierne bien su casa, que
tenga a sus hijos en su gestión con toda honestidad, pues el
que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia
de Dios? No un neófito, no sea que envaneciéndose
caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga
buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito
y en lazo del diablo. TITO CAPÍTULO 1 VERSÍCULO 5 Por esta causa te dejé en Creta,
para que corrigieses lo desdiciente, y establecieses ancianos en cada
ciudad, así como yo te mandé. El que fuera irreprensible, marido
de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados
de disolución ni de rebeldía, porque es necesario que el obispo
sea irreprensible como administrador de Dios, no soberbio, no iracundo,
no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas,
sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo,
dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel tal como ha
sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza
y convencer a los que contradicen. Amén. Vamos a orar, hermanos,
que el Señor en esta noche nos bendiga al gritar en Su palabra. Oremos. Señor y Dios y Padre
nuestro, nosotros encomendamos nuestros corazones, nuestras
almas delante de Ti, pidiéndote, Señor, que Tú nos bendigas, pidiéndote,
Padre, que Tú nos renueves y fortalezcas Rogando, que Tú tengas misericordia
de Tu pueblo, y nos lleves, Señor, a andar conforme a Tu Palabra
en el temor a Ti. Prepara nuestras almas para recibir
Tu Palabra, y háblanos que Tus siervos oyen. En el nombre de
Cristo nuestro Salvador y Señor te lo pedimos. Amén. Mi hermanos, en esta noche, si
el Señor nos permite, tendremos el último mensaje en cuanto a
las cualificaciones para el oficio pastoral. Y nosotros nos encontramos
en ese proceso de evaluación o de preparación para la evaluación
de los pastores de esta iglesia. Estamos estudiando las cualificaciones
de este oficio que se encuentra en I Timoteo 3 y también en la
carta a Tito. Y los últimos mensajes evaluamos
las áreas del carácter de forma positiva que debe poseer todo
ministro. Y aquellos patrones o hábitos
negativos que de poseerlo un hombre de Dios, no solamente
un ministro sino un hombre de Dios, también le descalificaría
para el servicio a Dios o para el oficio pastoral. Quiero que
en esta noche el Señor nos ayude y veamos las últimas cualificaciones.
Veremos tres, una más amplia, y dos un poquito más recortaditas. La quebrera más amplia es esta,
la que encontramos en I Timoteo capítulo 3 donde se nos habla
en el versículo 3 capítulo 3 versículo 3 que el obispo debe ser apto
para enseñar y esta cualificación toca una parte esencial en el
ministerio puesto que si nosotros pudiésemos resumir el oficio
pastoral, podríamos usar dos palabras, la de gobernar y enseñar. En 1 Timoteo 5.17 nos habla de
que los ancianos que gobiernan bien se han tenido por dignos
de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y en
enseñar. El hombre de Dios ha sido llamado
a gobernar la iglesia, como administrador, como vemos que dice Tito en el
capítulo 1, porque es necesario que el obispo
sea irreprensible como administrador de Dios. Ha sido llamado a ser
un mayordomo en la casa de Dios, no es el dueño de la casa de
Dios de la iglesia, es el administrador, el mayordomo de parte de Dios.
Y este mayordomo tiene como llamado el gobernar, pero también tiene
como llamado el predicar y enseñar. El hombre de Dios ha sido llamado
a esto. Y aquí se nos enseña que las dos avenidas para instruir
al pueblo de Dios es la predicación. La predicación de la palabra
por medio de la cual se trae un discurso oral en público.
por la manera en la cual el Señor trae aplicación, trae enseñanza,
instrucción, amonestación, aliento al pueblo de Dios. Y la segunda
es la enseñanza, la explicación y aplicación de aquello que se
proclama en público o privado. Es decir, que el trabajo del
pastor es un trabajo que tiene que ver con el púlpito, pero
también tiene que ver con un trabajo de discipulado, de guía,
de instrucción al pueblo de Dios. Por eso el trabajo de consejería,
por eso el trabajo de guía, el trabajo de supervisión, cuando
se predica la palabra se supervisa para que las ovejas anden de
acuerdo a esa predicación, a esa enseñanza que se trae de la palabra. La enseñanza, por lo tanto, desde
el punto de vista de la predicación y desde el punto de vista de
ese trabajo de discipulado, de guía personal con las ovejas,
Es realmente un trabajo arduo. La enseñanza es esencial para
el ministerio pastoral. Lo hemos hecho en capítulo 6,
versículo 2, cuando se estaba descuidando la provisión de las
diudas de los griegos. Se fue a los apóstoles y se les
pidió que resolvieran el problema. Y la respuesta de los apóstoles
fue la siguiente. No es justo que nosotros dejemos
la palabra de Dios para servir a las mesas. No es justo que
dejemos la predicación, no es justo que dejemos la enseñanza,
por cuanto son el centro por el cual la iglesia es instruida,
fortalecida, animada, consolada, amonestada, guiada en el crecimiento,
como dice Efesios capítulo 4, donde la iglesia debe de crecer,
cada miembro debe de crecer a la imagen de Cristo. Eso no puede
ser, no será posible si los pastores dejan la enseñanza y la predicación
y se ponen a arreglar las sillas de la iglesia, a limpiar los
baños, a dar el desayuno. Imagínense que de aquí tengamos
que salir corriendo a servir para dar el desayuno. ¿Cómo ese
hombre podría prepararse para la predicación? Los discípulos veían como injusto
el descuidar lo que era el ministerio de la predicación y el ministerio
de la enseñanza de la Palabra, porque este era su ministerio
esencial y por cuanto toda la iglesia depende de la Palabra
de Dios. Hechos 20, 25 al 27, si me acompañan
allí, Veremos, y ahora aquí yo sé que
ninguno de todos vosotros entre quienes he pasado predicando
el reino de Dios verá mi rostro. Por tanto, yo os protesto en
el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos, porque
no he reunido a anunciaros todo el consejo de Dios. Estuvo predicando
la palabra de Dios y no reunió a anunciar el consejo, todo el
consejo, todo lo necesario para que ellos recibiesen y fueran
instruidos. Ya Pablo decía, yo soy libre
de la sangre de ustedes. yo me he ocupado con diligencia
de día y de noche como lo hizo con la iglesia de los corintios
durante todo un año predicando la palabra de Dios a tiempo y
fuera de tiempo la labor fundamental de los pastores es enseñar la
palabra de Dios a la iglesia y amados hermanos tenemos que
velar en oración y velar porque los pastores se mantengan en
este ministerio porque la iglesia se va a resentir se va a doler. Es como el cuerpo, cuando hay
una parte del cuerpo que le duele, todo el cuerpo se duele. En este
caso, el propio corazón del cuerpo se debilitaría por cuanto la
enseñanza, la palabra de Dios faltaría. Si la palabra de Dios
faltase, amados hermanos, los demás ministerios comenzarían
a morir. Cada uno de ellos comenzarían
a morir. Primero en Timoteo 4.6 se nos
dice, si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo,
nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que
has seguido. Esto Mande y enseña, versículo
13, entre tanto que hoy ocúpate la lectura, la exhortación y
la enseñanza. Ten cuidado de ti mismo y de
la doctrina. Persiste en ello. Habría muchas
cosas que se interpondrían. Timoteo, ahora hay un nuevo ministerio,
hay un nuevo trabajo que hay que hacer. Ah sí, manda a fulano
para que vaya. Pero tú eres el pastor. Sí, pero
yo debo estar ocupado de lo que debo estar ocupado. Es la predicación
y la enseñanza. Ese ministerio no lo puedo mantener
yo. No lo puedo llevar yo. El ministro, como dice Pablo
a Timoteo, debe de ocuparse de la doctrina, de la palabra de
fe, que debe de nutrir a la iglesia, a los nuevos creyentes, al cuerpo
de Cristo. Por eso el apóstol le dice, exhorta,
enseña, ocúpate, predica. No descuides la doctrina. Cuídate
tú, como hombre de Dios, de descuidarla. Y hay otro pasaje de la Escritura
que nos dice, porque de esta manera te salvarás y salvarás
a los que te vienen. Miren al mano la importancia,
lo básico, lo esencial que es la predicación, la enseñanza. Descuidar esto por ministerios,
sería descuidar el llamado esencial del ministro. Por eso es imprescindible
que el hombre llamado o confirmado en este ministerio sea apto para
enseñar. Por eso es imprescindible, por
cuanto eso es lo básico en la iglesia, en el pueblo de Dios,
por cuanto es la palabra de Dios lo básico, lo que no debe de
faltar por esa causa, Quienes sean confirmados o quienes sean
llamados al ministerio de predicar la palabra debe ser apto, debe
estar capacitado por Dios para enseñar. ¿Qué implica ser apto,
apto para enseñar? En primer lugar implica el tener
un carácter que cualifique al pastor Cuando I Timoteo 3.2 nos
dice, apto para enseñar, se encuentra envuelto en el conjunto de aspectos
del carácter que son necesarios en el ministro. Dice I Timoteo
3.2, pero es necesario, no puede faltar, eso es lo mínimo y reducible. No puede faltar. Es necesario
que el obispo sea irreprensible. Marí una sola mujer, sobio, prudente,
decoroso, hospedador, apto para enseñar. Aunque este hombre tenga
buen conocimiento de la palabra, Si no posee este carácter de
escrito, no es apto para enseñar. Aunque este hombre tenga una
buena verborrea, como diríamos algunos, si no es prudente, si
no es decoroso, si no es sobrio, si no es de una sola mujer, si
no es hospedador, ese hombre, aunque tenga una buena verborrea,
no es apto. No está apto. No está llamado por Dios para
el ministerio. Se espera que el pastor posea
gentileza, las gracias del espíritu necesarias a la hora de ejercitar
dicho ministerio. Que si alguien se molesta por
la predicación, sea más por el contenido de esta, porque el
contenido lo ofende, y no por la rudeza, la aspereza y la falta
de dominio propio de este hombre al predicar. Primero Timoteo
4.12 dice, Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sea ejemplo
de los creyentes en palabras, conducta, amor, espíritu, fe
y pureza. Es decir que no solamente la
palabra, no solamente la enseñanza, si esa enseñanza no va acompañada
de amor, conducta, una conducta, una fe, una pureza, ese hombre
no está apto para enseñar. Capítulo 2 de Tito, versículo
7 dice, presentándote tú, Pablo dice a Tito, en todo como ejemplo
de buenas obras, en la enseñanza mostrando integridad y seriedad. Observen hermanos, como las buenas
obras, como el carácter cristiano, como esas gracias del Espíritu
acompañan la predicación. No puede faltar una. Si falta
una de las dos, ese hombre no es apto. No está apto, no está
llamado para predicar. Primera de Pedro 5, 2 al 3, Apacentad
la Grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, si
no siendo ejemplos de la Grey. Ese cuidado, ese apacentar debe
estar también apoyado por el ejemplo de este hombre en su
vida. Por esa causa, amados hermanos,
el estar apto para enseñar implica en primer lugar tener un carácter
que le califique. un carácter que le califique
al pastor. En segundo lugar, ser apto para
enseñar implica ser retenedor de la palabra fiel. Tito 1, versículo
9, retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada. La palabra retener la encontramos
usada por el Señor Jesucristo en Mateo 6.24 y en Lucas 6.13. En Lucas 16.13 vemos que el Señor
dice, ninguno puede servir a dos señores porque aborrecerá al
uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro.
No puede servir a Dios las riquezas. La palabra estimar es la utilizada
en Tito, retenedor. o estimar. Significa dedicar
nuestra lealtad o devoción a la palabra de Dios. Los pastores
deben amar profundamente la palabra de Dios. Deben estar comprometidos
con la verdad de Dios. No puede servir a dos señores.
O amas a la palabra de Dios o amas otra cosa. Lo digo en la palabra
de Luca. Su corazón debe ser lleno de
la palabra de Dios. El pastor no debe de vender nunca
la verdad, como dice Proverbios 23, 23, sino que es un hombre
devoto a la palabra, estima la palabra, retiene la palabra en
su propio corazón, para su propio alimento espiritual, para su
familia y para la iglesia. Este hombre debe de amar la palabra
de Dios. Por eso dice, debe ser retenedor
de la palabra de Dios, debe retenerla de manera fiel, como ha sido
enseñada. en la forma como ha sido enseñada,
con el corazón con que ha sido enseñado. Cuando la iglesia se
ha desviado de la palabra, el mal es muy probable que haya
empezado por el pastor, que haya empezado por el propio desvío
de este hombre. que ha perdido el contacto con
la Palabra de Dios, ha dejado de ser un hombre devoto de la
Palabra de Dios, ha dejado de vivir y de morir por la Palabra
de Dios. Ya la Palabra de Dios es simplemente
un libro de enseñanza práctica, un libro de moral y cívica. Ahí
viene este hombre, abre la Palabra en un texto y comienza a explicar
ese texto. De tal manera que no habla el
corazón, de tal manera que no trata con el pecado, de tal manera
que no edifica a los creyentes. Porque su objetivo, su corazón
no está en la palabra. Su corazón no está en la palabra.
Ha perdido su amor, su pasión por la palabra de Dios. Hoy en
día en muchos lugares se tiene el eslogan de solo escritura. esto ha dejado de ser un estándar
para las vidas es solamente un eslogan bonito esto solo suena en el mensaje
o en los mensajes como eslogans bonitos porque la vida de los
creyentes y de muchos pastores lo que viven y creen es solo
libertad cristiana ha dejado de ser solo escritura Ahora es
sólo libertad cristiana. Y por lo que muchos creyentes
dieron su vida, la Palabra de Dios, hoy ha dejado de ser predicada
con fidelidad en muchos púlpitos, para cantar coritos, para hacer
dramas, para dar pasos a conciertos en el Día del Señor. El problema
se encuentra en quienes gobiernan y enseñan la Palabra de Dios. Obviamente, la iglesia se va
detrás de ellos. Los pastores, la generación de
gigantes que murieron por la palabra de Dios, que luchaban,
que corrieron de un lugar a otro para poder traducir la preciosa
palabra del Señor, ha sido sucedida por una generación de enanos
espirituales. que para poder esconder su falta
de amor, su falta de entrega, su falta de estudio, su falta
de devoción a la Palabra de Dios, han llenado la adoración de actividades
y de sustitutos comparados con el bobo que se le da a los niños,
que no alimenta, que no fortalece, pero solamente entretiene. Ahora, el bobo, el bobo de las
actividades, el bobo de los conciertos, el bobo de aquello, de lo otro
es dado a la iglesia y la iglesia tristemente también va perdiendo
la nobleza vereana la nobleza vereana Hechos 17, 11 y 12 y
estos eran más nobles de los que estaban en Tesalónica, hablando
de los de los hombres en Berea, pues recibieron la palabra con
toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para
ver si estas cosas eran así. Así que creyeron muchos de ellos,
y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres. Muchas mujeres de distinción,
y no pocos hombres. Por lo tanto, amados hermanos,
ese espíritu, esa mente, ese corazón noble vereano en muchos
hombres y mujeres se ha perdido. Hombres y mujeres creyentes que
no son pastores se ha perdido. Por lo tanto, amados hermanos,
si deseamos atesorar, asegurar que nuestra iglesia persista
por muchas generaciones unidos a la palabra de Dios en enseñanza
y práctica, confirmad, elegid pastores, amantes, devotos y
fieles a la verdad. Si eligen otra cosa, le queda
muy poco a esta iglesia. ¡Hombres que puedan dar sus vidas
por la palabra de Dios! Y podemos saber que un hombre
está pegado a la verdad por dos cosas, por su apego o unión a
las doctrinas cardinales de las Escrituras, y por su carácter. por su apego a la Palabra de
Dios y aquellas doctrinas cardinales de la Palabra de Dios y por cómo
vive. Porque muchos predican de un
antiguo calvinismo, pero viven con un mundanalismo mucho también
de igual antiguo. Ambas cosas de la mano. Un hombre, podemos saber que
un hombre está apegado a la verdad por esas dos razones, unión o
apego a las doctrinas cardinales de las Escrituras y por cómo
vive, por su carácter. El pastor debe ser un hombre
que no cambie la verdad por la actualidad o lo que funciona. Él se ha anclado a la verdad
y la obedece y la proclama, y no se deja amedrentar porque se
está viendo quedando solo. ¡Cuán necesarios son hombres
así, de carácter ferro y fiel a Dios y a Su Palabra, como un
Elías! que con gran debilidad mantuvieron
la verdad en alto, aunque 850 profetas de Baal decían lo contrario. Un solo hombre. Necesitamos hombres
como el profeta Micaías, que no profetizaba lo que los reyes
de esta tierra querían oír, sino lo que Dios tenía que decir. Acab decía, 1 Reyes 22.8, Mas
yo le aborrezco, decía Acab, aborrezco a mi Caías, porque
nunca me profetiza bien, sino solamente mal. 1 Timoteo 4.16 dice, Ten cuidado
de ti mismo y de la doctrina, persiste en ello, pues haciendo
esto te salvarás a ti mismo. y a los que te oyeron. Amados
hermanos, de lo que estamos hablando es algo muy serio. De lo que estamos hablando es
algo muy serio. La iglesia no puede medalaganariamente elegir
a hombres por la necesidad Tenemos necesidad de una mejor alabanza.
Vamos a poner un pastor ahora de alabanza. Tenemos necesidad
ahora de... de... de predicar afuera a todo
el mundo. Pongamos ahora un pastor para
que salga afuera. Ahora tenemos la necesidad de... Por la necesidad. Por la necesidad. Amados hermanos, que el Señor
nos conceda un corazón muy entendido en lo que estamos haciendo no de porcentaje no, no, el pastor
Guzmán, el pastor Anderson, son hombres no, no de porcentaje
nada no de porcentaje nada evalúe
a estos hombres según la palabra de Dios porque Dios esto como
no se oye porque Dios le va a pedir cuenta a usted por su voto si ese hombre no es lo que Dios
quiere para esta iglesia. Apto para enseñar significa debe
tener la capacidad de enseñar a otros, Tito 1.9. debe tener
la capacidad de tomar la verdad, dice Albert Martin, debe tener
la capacidad de tomar la verdad revelada e impartirla a los santos
para su edificación y a los pecadores para su conversión. El pastor
debe tener la capacidad de presentar la verdad de forma clara, es
decir, de forma obvia, de forma patente, esclarecida, evidente,
Debe tener la capacidad de presentar la verdad de forma sencilla,
fácil, asequible, elemental, simple. Debe tener la capacidad
de presentar la verdad de forma inteligente, es decir, lúcida,
ingeniosa, astuta, despejada, aguda. Este hombre puede transmitir
enseñanzas desde su mente y su corazón a la mente y al corazón
del pueblo de Dios. debe ser apto para estas cosas. Apto para enseñar implica un
carácter cualificado, implica retenedor de la palabra de Dios
como ha sido dada, implica tener la capacidad de enseñar a otros. Pasemos a la cuarta cualificación.
El pastor debe ser un creyente maduro probado. El pastor debe ser un creyente
maduro, un creyente maduro probado. Primero Timoteo 3.6 Dice la palabra, no un neófito,
no sea que envaneciendo se caiga en la condenación del diablo. La Biblia de las Américas nos
dice, no un recién convertido. ¿Eso es lo que está diciendo?
No debe ser llamado al pastorado un recién convertido. El original,
la palabra, es una planta nueva, una planta recién sembrada, no
un nuevo creyente en la fe. Esto debe ser considerado por
nosotros. No debemos de pensar un candidato
al ministerio que sea un nuevo creyente por la falta de discernimiento
del mismo. Porque este nuevo creyente puede
caer, no solamente por falta de discernimiento, sino puede
caer, como dice el pasaje, en embanecerse. No un neófito. no un neófito,
no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. Y ese envanecer es engreimiento,
endiosamiento, soberbia, vanagloria. A eso se refiere que no debe
ser un nuevo creyente. Sin embargo, es importante resaltar
que aquí no está hablando en esencia de tiempo. Muchos pueden
permanecer en inmadurez con mucho tiempo en la iglesia. ¿Cuáles
son los aspectos más importantes de la madurez o experiencia cristiana? Nos dice el pastor Martin, deberían
ser al menos un amor probado por la persona de Cristo. Un
hombre maduro, un hombre maduro con experiencia cristiana, es
un hombre probado en el amor a Cristo, devoto y apegado a
Cristo. Es un hombre con conocimiento
personal y perspicaz de las operaciones fundamentales del pecado y de
la gracia en el alma. Ese hombre maduro es un hombre
con una pulida disposición a la humildad, a la desconfianza de
sí mismo y a la presencia de un profundo y creciente amor
al prójimo. El creyente maduro posee un amor
probado a la persona de Cristo, en la persona de Cristo. Este
es un hombre maduro que ha sabido y ha aprendido a tomar su cruz
y a ir en pos de Cristo. Camina con Cristo, crece con
Cristo, obedece día a día a Cristo. Cristo para él no es desconocido.
Es un hombre que camina con Él y crece en derechosa comunión
por la oración con Cristo, no dejándose ahogar por las muchas
actividades que les enfocan de la verdad, de aquella fuente
de vida y de piedad que es Jesucristo. Esto es un hombre maduro, un
hombre que ha visto a Cristo y no se despega de Cristo, ama
a Cristo, sirve a Cristo, camina con Cristo. Filipenses 1,21 dice,
porque para mí el vivir es Cristo, es aquí un hombre maduro, que
no se va a llevar de las actividades, de los quehaceres, de las muchas
cosas, de los ministerios, ministerio, ministerio. Su unidad, su unión
con Cristo es lo básico, lo que mantiene caminando todo en completa
hegemonía. Un hombre maduro, el creyente
maduro y probado, es aquel que conoce las operaciones del pecado
y lucha contra éste, no jugando con él mismo, sino dándole muerte,
pues vivir en santidad por la gracia de Dios, operando en él,
es su objetivo. Él busca vivir para la gloria
de Dios y por eso está en guardia. contra el pecado. No duerme contra
el pecado. He ahí a un hombre maduro. Un
creyente maduro y probado posee una disposición humilde a someterse
a la Palabra de Dios en todas las áreas de su vida, sin esconder
el mal, creciendo en una desconfianza de sí mismo y una creciente confianza
en la obra del Espíritu de Dios, quien le aplica a sí mismo, en
su propio corazón, la Palabra. Y allí un hombre que crece, ama
la Palabra de Dios, estima la Palabra de Dios, sirve a la Palabra
de Dios y lo hace en la intimidad, en su propio corazón, se somete
a la Palabra de Dios. Y hay un hombre maduro. Es el
hombre que puede discernir entre lo malo y lo bueno, dentro de
lo bueno, entre aquello que es mejor y lo que es más excelente.
Sus sentidos están ejercitados. por el continuo uso y aplicación
de la Palabra de Dios para sí mismo y para sus situaciones
en la vida diaria. Él prueba el poder del Espíritu
a través de la Palabra de Dios. Amados hermanos, ¿cómo podría
un neófito, una nueva planta o un creyente inmaduro, que por
no aplicar su alma a la Palabra de Dios no ha crecido, Se ha
quedado enano. ¿Cómo podría este hombre predicar
alguno a Cristo? ¿Cómo podría este hombre predicar
a Cristo sin su vida? Hay dudas de esa devoción a él. ¿Cómo podría ese hombre hablar
las almas de la realidad del infierno y del cielo eterno si
él mismo no medita en estas cosas? Si él mismo no tiene sus pensamientos
en estas cosas. Si está fanado y turbado. ¿Cómo
puede defender una palabra que no ama, que no aplica a su vida? ¿Cómo puede hablar de confiar
en Dios cuando no lo ha ejercitado en sus propias necesidades? Amado
hermano, es un neófito, aunque tenga 40 años en la iglesia.
No debe ser llamado al ministerio. Un predicador de apellido Whitfield
exclamó, Nunca predicarás con poder y sensibilidad mientras
trates de negociar fácilmente con verdades que no sientes.
Sólo serán pobres, secas y vanas tonterías que harán que tus feligreses
salgan de la iglesia tan fríos como entraron. Por mi parte,
yo no predicaría a un Cristo desconocido ni por mil mundos. Y eso, hermano, es una realidad.
Esa es una verdadera una terrible realidad. ¿Cómo convenceríamos
a las almas? ¿Hablaríamos a las almas? Y como
dice el apóstol, os ruego, ¿cómo rogaríamos a las almas? Si nosotros
mismos andamos débiles, enflaquecidos, debiluchos, lejos de nuestro
Salvador. Por esa causa, amados hermanos,
un neófito no está llamado al pastorado. Y la quinta codificación,
1 Timoteo 3, 7, también es necesario que tenga
buen testimonio de los de afuera para que no caiga en descrédito
y en lazo. del diablo los pastores deben
tener una buena reputación en el mundo andar sabiamente para
que los de afuera redimiendo el tiempo Colosenses 4.5 andar
sabiamente para que los de afuera el pastor debe ser un hombre
contra el cual no se pueda levantar acusación realmente justa digo
realmente justa porque habrá acusaciones Habrá acusaciones. Mientras se predique la verdad,
habrá acusaciones. Habrán ataques. Habrá gente que
tratará de burlarse, de reírse en la cara de este hombre y de
una manera pública. ¡Mira eso! Dice el patrón. ¡Ha, ha, ha,
ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha,
ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha,
ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha,
ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha, ha Fulano, tú eres pastor." El pastor debe ser un hombre
contra el cual no se pueda levantar una acusación que sea realmente
justa, porque seremos atacados. Mateo 5.11 habla de la bienaventuranza
de aquel que sufre injustamente la persecución por causa de la
justicia. Cuando somos atacados por causa
de Cristo, somos entonces bienaventurados. Sin embargo, todo hombre que
anda desordenadamente por incumplidor, por no terminar sus trabajos,
por no entregar a tiempo sus trabajos, éste destruye el testimonio
de Cristo y será utilizado para destruir a la Iglesia del Señor
Jesucristo. Un hombre así no debe ser llamado
al Ministerio Pastoral. Esto se puede ver claramente
en el empleo. ¿Cuál es el testimonio de su trabajo? ¿Trabaja su pastor? Vaya a su empleo y pregúntale
a su empleador. Dime, ¿cómo se porta fulano? ¿En qué está él? ¿Se faja? ¿No cumple con su trabajo? ¿Hay
desconfianza hacia su persona? ¿Desaparece lo que le dejan al
lado de él? llega tarde, no cumple con sus compromisos,
dinero prestado, no paga, es un empleador el que está siendo
evaluado, es ese empleador que está siendo evaluado para el
Ministerio Pastoral abusivo, que no cumple su palabra, que
hace negocios y cuando bien le parece los rompe a conveniencia,
da su palabra para hacer su trabajo y no cumple etcétera etcétera
etcétera todo hombre que es confirmado o que está siendo evaluado debe
ser examinado en su lugar de trabajo y se debe de ver qué
piensa su empleador de ese hombre y no me estoy ocultando, yo trabajo
es decir que ya saben por dónde entrar amados hermanos Tenemos que velar y orar. Como iglesia necesitamos velar
y orar para que al involucrarnos en la evaluación de los pastores
de esta iglesia estemos claros en las exigencias de la palabra
de Dios. Recuerden, son las exigencias
de Dios. Usted no puede ser más bueno
que Dios. No le baje ni un chin. Usted no puede ser más bueno
que Dios. Esos hombres deben tener un carácter
irreprochable, irreprensible. Deben tener un hogar irreprensible. debe ser el hombre de una mujer
de forma irreprensible, debe ser apto para enseñar, maduro,
y debe tener un buen testimonio para los de afuera. No le baje
más de ahí. Esa es la voluntad de Dios. Esa es la voluntad de Dios. Hermanos, son estos los hombres
que debemos anhelar, anhelar ver en el ministerio. No debemos
partir de que necesitamos. No, porque necesitamos tal cosa.
No es la necesidad lo que debe de marcar nuestras pautas para
elegir hombres que no debieron asumir nunca esa responsabilidad. Algunos dirán, no, porque la
carga se arregla en el camino. No, madre mía. Aquí no se juega de esa manera. aquí no se evoca de esa manera
porque ningún provecho traerán al pueblo de Dios como dice Jeremías
23.32 ningún provecho por esto es que debemos utilizar la revelación
de Dios creceremos si lo hacemos así si nos sometemos a la palabra
de Dios aunque hay mi querido hermano el pastor Francisco,
no porque el pastor Dante, ese si son mis hermanos Si nosotros
nos llevamos a las pasiones del emocionalismo, no creceremos
en la Palabra de Dios. No creceremos en el proceso de
santificación en el cual Dios nos está involucrando ahora. No creceremos en la aplicación
de la Palabra de Dios. Como iglesia estaremos como pigmeos. como iglesia no creceremos como
el cuerpo local del Señor Jesucristo no creceremos nos estancaremos
y cuidado sin el trayecto no desaparecemos no son ni una ni dos las iglesias
que porque el hermano tu sabes que tiene mucho tiempo y el va
a mejorar no son ni una ni dos las iglesias
que tienen treinta, cuarenta años y no pasan de quince miembros
porque eligieron hombres que no eran aptos para el ministerio y los que están, como decía el pastor Guzmán ahorita,
están ya en la garrapata, con muchísimos problemas lío y lío,
lío y lío, lío y lío y ¿señora hasta cuándo? ¿Hasta cuándo qué? Si yo le di mi palabra y usted
la menospreciaba. ¿Hasta cuándo qué? Si yo le di
mi palabra y la tuvieron en poco para hallar gracia delante de
un hombre. Dios espera que dijamos o confirmemos
a hombres que amen la verdad, que posean un carácter irreprensible,
un carácter digno de imitar, que amen a Cristo y que posean
un buen testimonio. Oremos, oremos para que Dios
nos bendiga, nos guíe en este proceso y procuremos glorificar
a nuestro Dios. Porque créame, y se lo digo con
todo mi corazón, y sé que hablo también por el pastor
Guzmán, preferimos sentarnos allá atrás, en el fondo, que por nosotros
ver la iglesia destruida, por nuestra falta de carácter, por
nuestro pecado, esa carga en mi alma no la quiero llevar yo
prefiero la última silla calladito y contentándome con todo lo que
se paran y a dirigir porque sería un juicio de Dios
para nosotros eso el que nosotros elijamos hombre porque hay Tú
sabes, eso hablaría de la inmadurez nuestra como iglesia y de nuestra falta de fe en Dios
y Su Palabra. No traería bendición, amados
hermanos, no traería bendición. Amigo que estás aquí, observa
la manera en la cual anhelamos que Dios bendiga a Su iglesia
a través de hombres que sean fieles en el pastoral. Anhelamos
esto porque es el medio que Dios nos ha dado para que muchos vengan
al conocimiento del Señor Jesucristo por la predicación fiel del Evangelio. Y queremos exhortarte a que tú
vengas en este día a los pies de nuestro Señor Jesucristo.
Él es el buen pastor, y el buen pastor dará pastores a su iglesia,
para apacentar a su iglesia, para ministrar a su iglesia,
para salvar a su iglesia. Que en este día tú te reconciles
con aquel Dios eterno que te creó y envió a su Hijo para sanarte
y para salvarte. Para que no andes por el mundo
por ahí vagando, sino para que tengas pastores que velen por
tu alma. Que el Señor en este día te traiga con cuerdas de
amor, en arrepentimiento y fe. ¡Cree! ¡Confiesa tu pecado! ¡Arrepiéntete! Ya hace tiempo que andas por
ahí, sin Dios, sin esperanza y sin pastor. Hoy es el día para
ti de salvación. Que el Señor en este día te ayude
y te traiga con misericordia y bondad a sus pies en arrepentimiento
y fe. Vamos a orar. Señor y Dios y Padre nuestro,
damos gracias por Tu bendita y gloriosa Palabra. Queremos
implorarte que tú tengas misericordia de nosotros como iglesia, porque
anhelamos que tú nos hagas crecer en madurez, en fidelidad a ti,
en amor a ti y a tu palabra. Tu palabra es nuestra lámpara
para estas decisiones, tu luz. Evalúanos, dirígenos, porque
es bueno, Señor, y deleitoso el obedecer Tu Palabra. Es el
gozo de nuestros corazones, es nuestra sabiduría e inteligencia. Haznos una iglesia sabia que
toma Tu Palabra y con humildad la escudriña y pone por obra
esa bendita Palabra. Daznos esa honradez y esa humildad
de poner por obra en esta evaluación Tu bendita y preciosa Palabra. Glorifica Tu nombre, Señor. Bendícenos
en ello. En el nombre de nuestro apreciado
Salvador, el Señor Jesucristo. Amén.
Cualificaciones pastor IV
Series Oficio pastoral
El ministerio esencial del oficio pastoral es la enseñanza y los pastores deben debe ser irreprensible en este aspecto tan relevante de su ministerio.
| Sermon ID | 102113192009 |
| Duration | 50:02 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Language | Spanish |
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