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Mi dámole al Señor que nos bendiga
ahora por medio de su palabra. Señor Jesús, gracias por tu presencia
entre nosotros. Gracias porque tu espíritu nos
trae luz, nos trae esperanza, nos trae fe. Tu palabra es el alimento del
alma. Señor, ahora te pedimos que nos
nutras que nos des fuerza para seguir caminando adelante en
los caminos que has puesto enfrente de nosotros. Te pedimos Señor
que nos acompañes ahora que tu espíritu nos haga entender algo
bueno, algo nuevo, algo edificante y algo que nos traiga al arrepentimiento
para poder ser más fuerte contra nuestro pecado de incredulidad. y tener más fe y ser más como
Tu Hijo Jesús, Señor. Haznos ver ahora entonces en
qué confiamos. Gracias, Señor, por lo bueno
que Tú eres, en el nombre de Jesús. Amén. La segunda parte ahora de la
historia de Ruth. Vimos la vez pasada los primeros
dos capítulos del libro de Ruth y cómo se relacionan con el libro
de jueces. Si se acuerdan, el libro de jueces
terminó en tragedia, en catastrofía, en lo maligno, con hombres que
han hecho tan mala cosa contra las mujeres de su pueblo y también
entre ellos se han matado en guerra, hermanos, primos, tíos,
padres, abuelos. Es una nación donde no hace falta
el pecado y de donde parece imposible que va a salir el Redentor, el
Rey de Jerusalén. Pero aquí en Ruth nos encontramos
con una historia pequeña, linda, una historia que nos llena de
esperanza, de un hombre bondadoso, boós, y de una mujer virtuosa,
Ruth. Hemos entonces llegado a este
punto en donde Ruth y Noemí han regresado a Israel a Canaán,
y ahí entonces están buscando de comer, y entonces Ruth se
fue a un lugar donde ella pudo recoger
para comer, y espigó en el campo, en pos de los cegadores, ahí
Ruth, en el capítulo 2, y ahí alguien se fijó en ella, Boós,
Boaz se fijó en ella y él cuidó de ella. Y dice en el
verso 23 del capítulo 2, y ella Ruth se quedó cerca de las criadas
de Boaz, espigando hasta que se acabó la cosecha de cebada
y de trigo, y vivía con su suegra, es decir, pasaron algunas semanas,
fue un buen lugar para parar, ¿verdad? Pasaron unas semanas
ahí ella espigando junto con los siervos de Boós y vivió con
su suegra, en pobreza todavía, pero Boós se aseguró que ellos
tenían que comer y aseguró también de que Ruth iba a ser cuidada
de cualquier peligro que hay en el país en esos días. Si se
acuerdan, los hombres de este tiempo, que es en los tiempos
de los jueces, eran hombres malos que hacían lo que querían con
las mujeres de ese lugar. Y esta idea de que la mujer estaba
en peligro, es una idea clave para lo que vamos a ver en el
capítulo 3. Así es que tenganlo en mente. La mujer está en peligro constantemente
aquí, en el país de Canaán, entre los hombres de Israel, porque
los hombres de Israel no tienen ningún respeto a la mujer. y
hacen de ellas lo que quieren. Así es que lo que ocurre en el
capítulo 3 es algo que es muy bueno, relevante,
aún para estos días. Vean pues, vamos a leer Ruth
capítulo 3. Después su suegra Noemí le dijo,
hija mía, ¿no he de buscar seguridad para ti, para que te vaya bien?
Ahora pues, ¿no es vos nuestro pariente con cuyas criadas estabas? He aquí en la vienta cebada en
la era esta noche. Lávate pues, úngete y ponte tu
mejor vestido y baja a la era, pero no te des a conocer al hombre
hasta que haya acabado de comer y beber. Y sucederá que cuando
él se acueste, notarás el lugar donde se acuesta. Irás, descubrirás
sus pies y te acostarás entonces. Él te dirá lo que debes hacer. Y ella le respondió, todo lo
que me dices haré. Descendió, pues, a la era e hizo
todo lo que su suegra le había mandado. Cuando Boós hubo comido
y bebido y su corazón estaba contento, fue a acostarse al
pie del montón de grano. Y ella vino calladamente, descubrió
sus pies y se acostó. Y sucedió que a medianoche el
hombre se asustó, se volvió, y aquí que una mujer estaba acostada
a sus pies. Y él dijo, ¿Quién eres? Y ella
respondió, Soy Ruth, tu sierva. Extiende pues tu manto sobre
tu sierva, por cuanto eres pariente cercano. Entonces él dijo, Bendita
seas del Señor, hija mía. Has hecho tu última bondad mejor
que la primera, al no ir en pos de los jóvenes, ya sean pobres
o ricos. Ahora, hija mía, no temas, haré
por ti todo lo que me pidas, pues todo mi pueblo en la ciudad
sabe que eres una mujer virtuosa. Ahora bien, es verdad que soy
pariente cercano, pero hay un pariente más cercano que yo.
Quédate esta noche y cuando venga la mañana, si Él quiere redimirte,
bien que te redima, pero si no quiere redimirte, entonces yo
te redimiré. Vive el Señor. Acuéstate hasta
la mañana. Y ella se acostó a sus pies hasta
la mañana y se levantó antes que una persona pudiera reconocer
a otra. Y él dijo que no se sepa que
ha venido mujer a la era. Dijo, además, dame el manto que
tienes puesto y sujétalo. Y ella lo sujetó, y él midió
seis medidas de cebada y se las puso encima. Entonces, ella entró
en la ciudad. Cuando llegó a donde estaba su
suegra, esta dijo, ¿cómo te fue, hija mía? Y le contó todo lo
que el hombre había hecho por ella. Y dijo, me dio estas seis
medidas de cebada. Pues dijo, no vayas a tu suegra
con las manos vacías. Entonces Noemí dijo, espera hija
mía hasta que sepas cómo se resolverá el asunto. Porque el hombre no
descansará hasta que lo haya arreglado hoy. En los versos 1 al 9 del capítulo
3, podemos observar la fe de Ruth. Pues es Noemí que la manda. Noemí
tiene una buena idea, parece. Noemí dice, No es vos nuestro
pariente, y también dice, no he de buscar seguridad para ti,
para que te vaya bien, es decir, se me ocurre algo, tengo una
idea, yo creo que esto va a trabajar. ¿Y qué es? No es vos nuestro pariente, es
decir, no es él alguien que pueda comprar los terrenos míos y usarlos
y así entonces sacarnos de la pobreza en la cual estamos? Pues
parece que sí. En el verso 3 dice, Lávate, úngete,
ponte tu mejor vestido. ¿Por qué? ¿Qué se le ha ocurrido a Noemí? Pues, si una mujer se viste,
se unge, en ese tiempo era como se arreglaban el pelo, y se pone
su mejor vestido, de seguro se pone su mejor maquillaje, y se
viste de lo mejor que ella tiene. Si una mujer hace eso, ¿cuál
es la intención? Bueno, en estos días es tal vez
para tomarse un selfie, pero en esos días Era para buscar
esposo. Pero lo que ocurre aquí es algo
más serio que eso. Porque Noemí ha observado cómo
encontrar a Boaz solo. Y no solo eso. En el verso 7
dice, cuando Boaz hubo comido y bebido y su corazón estaba
contento. es decir, bodacho. Vos estaba medio, bueno lo que dirán, estaba contento. Pues lo que había recogido era
mucho, había ganado su dinero con un buen trabajo y comió bien,
y así cansado, satisfecho, se tomó su vino y quedó alegre, tranquilo. Cuando el hombre está así, es
una gran debilidad. Y cuando a Noé le ocurrió esto,
¿qué le pasó a Noé? Cuando él se emborrachó, los
hijos le hicieron una maldad, que es de la misma naturaleza
de lo que se está implicando aquí. Y cuando Lot quedó dormido,
sus hijas lo violaron a él. Aquí tenemos un cuadro de algo
muy, un momento tan importante y crucial,
como que aquí va a ocurrir algo tremendo, que va a determinar
el camino del pueblo. Porque si Boós actúa de la misma
manera que han actuado los hombres de su pueblo, ¿Qué es lo que va a pasar con
Ruth aquí? Con una mujer joven y bella,
vestida de lo mejor y voz borracho. Y parece que se está ofreciendo
a él, ella. descubrirá sus pies dice el verso
4 y qué quiere decir eso y han habido muchos comentaristas que
han dicho eso me parece que está implicando algo más y tal vez
Noemí sí está implicando algo más tal vez ella ha dicho descubre
sus pies entre comillas ¿Dónde está la fe de Noemí? No
sabemos la verdad. Y yo creo que el autor de Ruth
quiere mostrarnos que Noemí está todavía por ahí, por allá, no
se sabe. Pero el autor de Ruth nos está
diciendo que Ruth sí, ella sí está firme en su fe. Tal vez Noemí no tanto. pero
Ruth sí. Y Ruth obedece la instrucción
de Noemí a la letra y no avanza nada más que eso. Ella descubre
los pies de Boós y no hace nada más. La fe de Ruth es obedecer
a Noemí buscando la bondad de vos y no seduciéndolo con su
cuerpo, que bien pudo haber hecho. Ella confió en algo mejor que
su propia persona. Confió en la bondad de vos y en la bondad de Dios. Pues ella se vistió bien, fue
a descubrir los pies y sintió frío, vos. Y ya saben, le descubren
los pies y si uno anda descalzo y la noche está fría en esos
días, en esos tiempos, en la cosecha de cebada, quién sabe,
tal vez es un tiempo frío, sintió frío, vos, se encogió su cuerpo,
pero después se asustó y sintió como que, hey, ¿quién me quitó
la colcha, la sábana? ¿Quién eres? Pues no la puede
ver. Soy Ruth, tu sierva. Extiende
pues tu manto sobre tu sierva, por cuanto eres pariente cercano. Noemí usó una palabra aquí, en
hebreo, en el verso 2, nuestro pariente, y es lo que indica
a alguien que puede comprar mi terreno. Pero Noemí no usa esa
palabra. Ella usa la palabra GAAL. Ella dice tú eres redentor. Ella eleva a vos más que sólo
un instrumento pragmático. Ella sabe de que Él representa
la salvación de Jehová. Entonces en el verso 10 seguimos
con la bondad de voz hasta el verso 18. Él dijo bendita seas
del Señor hija mía has hecho tu última bondad Es decir que
Ruth es bondadosa también. El autor de Ruth nos está enseñando
de que Ruth y Boaz son una gran conexión, un love connection. Ellos tienen tanto en común.
Y por eso, él dice que ella tiene bondad y han dicho de Boaz que
él es bondadoso. Son iguales. has hecho tu última bondad mejor
que la primera. No ir en pos de los jóvenes,
ya sean pobres o ricos. Es obvio que yo no soy el candidato
mejor para ti. Tú tienes para escoger aquí,
pero has venido a mí. Y por ahí sentimos de que vos
tal vez ya por haberla visto, ya la ha amado. Está enamorado
de ella. Pero él decía, está muy joven,
ella nunca se va a acercar a mí. Y la bondad de voz es de que
él, en cualquier día, pudo haber hecho algo con ella y nunca lo
hizo. Y en este momento, la mujer que él parece ya amar, se le
ha acercado, se le ha ofrecido, y vamos a ver. No hace nada malo con ella. ¿Has hecho tu última bondad ahora,
hija mía? No temas, haré por ti todo lo
que me pidas. ¿Por qué, en el verso 11, todo
mi pueblo en la ciudad sabe que eres una mujer virtuosa? En el libro de Proverbios, capítulo
31, verso 10, Proverbios 31, verso 10. Mujer hacendosa o otras traducciones,
mujer virtuosa. ¿Quién la hallará? Es la misma
frase hebrea. Todo mi pueblo en la ciudad sabe
que eres una mujer virtuosa. Su valor supera en mucho al de
las joyas. Y el verso 31. Darle el fruto de sus manos y
que sus obras la alaben en las puertas. ¿Cuáles puertas? Las
puertas de la ciudad. Es decir, toda la ciudad sabe
de la virtuosa mujer. Todo mi pueblo en la ciudad sabe
que eres una mujer virtuosa, así como dice el libro de Proverbios
31, en el verso 31, 31. Es decir, ella es la mujer virtuosa. Ahora bien, es verdad que soy
gaal, soy redentor, pero hay uno más, un redentor más cercano
que yo. Es decir, aquí la historia toma
un último momento de ¿qué va a pasar ahora si fuera una novela
y aquí terminara el capítulo? Hay otro, porque no nos podemos
juntar todavía. Y esto nos indica de que Boós
es un hombre honorable, tanto que le dice esto en el 13, quédate
esta noche porque es muy peligrosa la noche. Cuando venga la mañana, si Él
quiere redimirte, bien, que te redima, pero si no quiere redimirte,
entonces yo te redimiré, y esto lo pone en el nombre de Jehová. Acuéstate hasta la mañana, es
decir, quédate ahí, por allá, no tan cerca, Ella se acostó
a sus pies, es decir, no con él. Y esto es algo muy claro
que nos dice la palabra, que él no se aprovechó de ella. Eso
es claro. Y lo pudo haber hecho y no lo
hizo. se acostó a sus pies, se levantó antes que una persona
pudiera reconocer a la otra, y él dijo que no se sepa que
ha venido mujer a la era, es decir, ni que haya implicación,
ni que haya nada. Él no la podía dejar ir en la
noche porque es muy peligroso, pero tampoco él quería que la
vieran en la mañana saliendo de ahí. Así es que en este momento
era el único momento donde ella pudiera ir, donde no la viera
nadie y también no se exponiera al peligro de la noche, porque
hay animales y hay hombres malos. Dijo además, dame el manto que
tienes puesto y sujétalo y ahí él se preocupa también de darle
de comer a Noemí. Cuando llegó a donde estaba su
suegra, ésta dijo, ¿cómo te fue? Y así entonces en el 18, espera
hija mía hasta que sepas cómo se resolverá el asunto. Y ahora
Noemí, parece que el Señor le está dando esperanza otra vez.
Espera a ver cómo se resolverá el asunto. En estos días, exactamente,
ha habido una prueba para todos, bueno, para nuestra familia en
esperar. Y esto es importante. La fe espera. Hermano y hermana, hay cosas
que nos ocurren que parece que no hay solución. Ese es tiempo de esperar. Y yo
sé que es difícil. Y yo sé que duele. Tengo que
hacer algo. Tengo que hacer algo. Pero hay
veces donde esperar es exactamente lo que se tiene que hacer. La fe de Noemí se está restaurando
aquí. Y así el Señor está otra vez
redimiéndola a ella. Y esto de esperar es algo que
tanto nos cuesta al ser humano. Pero ¿cómo se espera? ¿Cómo se
espera? Esperar, no estar en una sala
de espera, sentado, sin hacer nada, viendo la pared. ¿Cómo
se espera? Se espera haciendo lo que uno
hace como cristiano. Y eso es adorando a Dios por
medio de su palabra, es decir, leyendo la palabra, estudiando
la santa teología que nos da la palabra. escudriñándola por
sus temas, por sus historias, por su teología, por sus figuras,
por su belleza ¿Qué es otra forma de esperar?
Es estar conviviendo con otros cristianos viniendo a la iglesia,
asistiendo con su pueblo, visitándose unos a otros Esto es lo que es
esperar y también conducirse bien en el trabajo como un buen
cristiano. Con estas tres cosas, uno está
esperando a Dios para que Él haga lo que Él va a hacer para
solucionar el problema, orando siempre, diciendo, Señor, Tú
sabes mi petición. Pero voy a seguir adorándote
a ti. No deje que se consuma su oración con lo que le preocupa. Mejor consumase en adoración
a Dios. Porque Él no descansará hasta
que lo haya arreglado. Ese es nuestro Dios. Ese es Jehová. Esa es la bondad de Dios. Sigamos
en el 4 para terminar ya el libro de Ruth. Leamos. Y Boaz subió
a la puerta y allí se sentó, y aquí el pariente más cercano
de quien Boaz había hablado iba pasando y le dijo, ¡Ey tú, ven
acá y siéntate! en el idioma hebreo, dice tú
el que so and so, vos, bueno no vos porque vos se llama vos,
pero el que sea, no nos da un nombre, solo dice hey tú, ven
acá y siéntate, y él vino y se sentó como para indicar qué tan
no importante es este hombre, que no es lo digno como lo es
vos. no es el mismo hombre de tal
fidelidad. Y Boaz tomó diez hombres de los
ancianos de la ciudad y les dijo, sentados aquí, y ellos se sentaron.
Entonces dijo al pariente más cercano, Noemí, que volvió de
la tierra de Moab, tiene que vender la parte de la tierra
que pertenecía a nuestro hermano, el Imelec. Y pensé informarte,
diciéndote, cómprala en presencia de los que están aquí sentados
y en presencia de los ancianos de mi pueblo. Si la vas a redimir,
redímela. Y si no, dímelo para que yo lo
sepa. Porque no hay otro aparte de
ti que la redima. Y yo después de ti. Y él dijo,
la redimiré. ya no vos la va a redimir este
otro individuo entonces vos dijo el día que
compres el campo de manos de Noemí debes adquirir también
a Ruth un pedacito de información que no le dijo antes la Moabita dice este hombre No, debes adquirir
también a Ruth la Moabita, viuda del difunto, a fin de conservar
el nombre del difunto en su heredad. Y el pariente más cercano respondió,
no, no puedo redimirla para mí mismo, no sea que perjudique
mi heredad. Es decir, si voy a tener hijos
con esta otra señora, ellos van a heredar el terreno y tal vez
me quitan el mío. No, no lo voy a hacer. Así no. No sea que perjudique mi heredad.
Redímela para ti. Usa tú mi derecho. De redención,
pues yo no puedo redimirla. Y aquí el autor nos da un paréntesis
histórico y arqueológico. La costumbre en tiempos pasados
en Israel tocante a la redención y el intercambio de tierras para
confirmar cualquier asunto era ésta. Uno se quitaba la sandalia
y se la daba al otro, y ésta era la manera de confirmar en
Israel. El pariente más cercano dijo
a Booz, cómprala para ti, y se quitó la sandalia. Entonces Boós
dijo a los ancianos y a todo el pueblo, vosotros sois testigos
hoy, que he comprado de la mano de Doemí todo lo que pertenecía
a Elimelech y todo lo que le pertenecía a Kelion y a Malón. Además, he adquirido a Ruth,
la Moabita, la viuda de Malón, para que sea mi mujer a fin de
preservar el nombre de difunto en su heredad. para que el nombre
del difunto no sea cortado de sus hermanos, ni del atrio de
su lugar de nacimiento. Vosotros sois testigos hoy. Verso
11. Y todo el pueblo que estaba en
el atrio y los ancianos dijeron, testigos somos. Haga el Señor
a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales
edificaron la casa de Israel, y que tú adquieras riquezas en
Efrata, y seas celebre en Belén. Además, sea tu casa como la casa
de Fares, el que Tamar dio a luz a Judá por medio de la descendencia
que el Señor te dará, de esta joven Boaz tomó a Ruth y ella
fue su mujer y se llegó a ella y el Señor hizo que concibiera
y ella dio a luz un hijo entonces las mujeres dijeron a Noemí bendito
sea el Señor que no te ha dejado hoy sin Redentor que su nombre
sea celebre en Israel sea él también para ti restaurador de
tu vida y sustentador de tu vejez porque tu nuera que te ama y
es de más valor para ti que siete hijos le ha dado a luz. Entonces Noemí tomó al niño,
lo puso en su regazo y fue su nodriza. Y las mujeres vecinas
le dieron un nombre diciendo, le ha nacido un hijo a Noemí.
Y lo llamaron Obed. Él es el padre de Isaí, padre
de David. Estas son las generaciones de
Fares. Fares engendró a Hezrón. Hezrón
engendró a Ram. Ram engendró a Minadab. A Minadab
engendró a Naazón. Naazón engendró a Salmón. Salmón
engendró a Boaz. Boaz engendró a Obed. Obed engendró
a Isaí. Isaí engendró a David. Y de ahí sale el Rey de Jerusalén. La fidelidad de Boaz, podemos
ver de que él es un hombre tan fiel y justo, que él puede llamar
a 10 hombres, 10 ancianos de la ciudad y ellos vienen y se
sientan en el verso 2, sentados aquí, y ellos se sentaron. Un
hombre tan buenísimo, uno de los mejores hombres que he leído
en la Palabra. Es un hombre ejemplar. Joven, jovencita. Si tú buscas un novio, fíjate
en Boós. Él es el gran ejemplo. Él ama
a Dios y respeta a Ruth. Y esa es la primera seña de un
buen hombre. Él respeta las costumbres y leyes
del pueblo también y hace todo de acuerdo a cómo se debe hacer.
Y así entonces Él dice, yo voy a hacer, yo la voy
a redimir si tú no lo haces, y lo hace. Esta es la fidelidad
de vos. En el verso 11 vemos en adelante
la redención de Noemí. Pues Noemí estaba vacía cuando
se fue. Pero ahora ella no está vacía,
ella está llena con amor y felicidad. En el verso 14, bendito sea el
Señor, que no te ha dejado hoy sin Redentor, que su nombre sea
celebre en Israel. Entonces se cumple al fin la
promesa de Génesis 38 29. Bueno, no se cumple al fin, pero
se cumple el próximo paso de Génesis 38 29. Si quiere ir de
regreso ahí por. Por un momento. No, ese no es. Está equivocado. Génesis 49. Me equivoqué. ¿Cuál es esa? ¿Cuál es esa profecía? Génesis 49, de 49 verso 10. El cetro no se apartará de Judá,
ni la vara de gobernante de entre sus pies. Es decir, Este es el
rey, la familia del rey Judá, hasta que venga Siló, hasta que
venga paz. Y a él, el rey de Jerusalén,
se ha dado la obediencia de los pueblos. ¿Se ha cumplido esto
ya? ¿Se cumplió en David? ¿Obedecen las naciones al rey
David? ¿O a Israel? ¿Estamos ahí ya? Yo creo que no. Israel es uno
de los países más pequeños y más atacados del mundo. Pero esta promesa está por venir
y se ha cumplido también a la vez. En Efesios capítulo 1, verso
7 al 14 nos dice la palabra en Él, ¿de quién habla? tenemos redención mediante Su
sangre el perdón de nuestros pecados según las riquezas de
Su gracia así el Señor ha redimido a Israel Y así el Señor nos ha
redimido a nosotros, los que lo amamos a Él. que ha hecho abundar para con
nosotros. En toda sabiduría y discernimiento
nos dio a conocer el misterio de su voluntad según el beneplácito
que se propuso en él, es decir, según lo que él hizo, según sus
propósitos, según el plan que él formó y ejecutó. con miras a una buena administración
en el cumplimiento de los tiempos, es decir, de reunir todas las
cosas en Cristo, tanto las que están en los cielos como las
que están en la tierra, en Él también hemos obtenido herencia,
redención y herencia. habiendo sido predestinados según
el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo
de el libre albedrío de alguna persona. No, el consejo de su
propia voluntad a fin de que nosotros que fuimos los primeros
en esperar en Cristo seamos para la alabanza de su gloria. En
él también vosotros, después de escuchar el mensaje de la
verdad, el evangelio de vuestra salvación, habiendo creído, fuiste
sellados en él con el Espíritu Santo de la promesa que nos es
dado como garantía de nuestra herencia con miras a la redención
de la posesión adquirida de Dios para alabanza de su gloria. ¿Qué
dice esto? Que Él está y ha trabajado y
no ha descansado hasta cumplir la redención de su querido pueblo. Y eso lo está haciendo ahora. Hermano y hermana, que no le
quede duda que el Señor está trabajando. Esperemos en Él.
Tengamos fe en Él y fuerza en Él. Pues porque Él está obrando
todo el universo con sus brazos poderosos para adquirir a su
pueblo y rescatarnos y salvarnos. ¿En qué más hay que esperar que
en Dios? Oremos. Gloria sea tu nombre,
Señor, por la historia de Ruth. Nos has bendecido con este pequeñito
libro que contiene tanta belleza y un cuadro tan claro de lo que
debemos de pensar en ti, Señor. Tú obraste en la vida de Ruth,
de Noemí, de Boaz, y aún después de la tragedia de la muerte de
Elimelech y los dos hijos por medio de eso tú trajiste redención
Señor cuando a nosotros nos caiga ese sufrimiento que podamos acudir
a tu bondad como lo hizo Ruth para confiar en ti y seguir adelante,
Señor. Eres bueno, siempre eres bueno. En el nombre de Jesús. Amén.
De La Ruina a La Redención Parte 2
Series Rut
Segunda parte de la nueva miniserie sobre Rut
| Sermon ID | 102019162912272 |
| Duration | 40:39 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Ruth 3; Ruth 4 |
| Language | Spanish |
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