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Vamos hermanos a buscar el Salmo
número 44. Es el texto que hemos estado
meditando. Salmo número 44. Salmo número 44, versículo 18
hasta el 26. No se ha vuelto atrás nuestro
corazón, ni se han desviado nuestros pasos de tu senda. Sin embargo,
nos has quebrantado en la región de los chacales. y nos has cubierto
con la sombra de la muerte. Si nos hubiéramos olvidado del
nombre de nuestro Dios o extendido nuestras manos a un Dios extraño,
¿no se habría dado cuenta Dios de esto? Pues Él conoce los secretos
del corazón. Pero por causa tuya nos matan
cada día. Se nos considera como ovejas
para el matadero. Despierta. ¿Por qué duermes,
Señor? Levántate. No nos rechaces para
siempre. ¿Por qué escondes tu rostro y
te olvidas de nuestra aflicción y de nuestra opresión? Porque
nuestra alma se ha hundido en el polvo. Nuestro cuerpo está
pegado a la tierra. Levántate. Sé nuestra ayuda y
redímenos. por amor de tu misericordia. Amén. Aquí, hermanos, seguimos
viendo este hermoso Salmo cuarenta y cuatro, y hemos estado viendo
hasta aquí cómo el salmista había sido enseñado, había sido instruido,
había conocido a Dios. Pero además de eso, vemos que
él está pasando por tribulaciones presentes, aflicciones presentes. Y precisamente ese conocimiento
que aprendió de sus padres fue lo que le ayudó a poder enfrentar
las situaciones presentes. Él veía que era la voluntad del
Dios soberano que fuera humillado él y su pueblo. Él veía que era
Dios que había traído esta vergüenza y dolor a su vida. Pero en el versículo que estamos
meditando del Salmo 44, dice el versículo 18, no se ha vuelto
atrás nuestro corazón, ni se han desviado nuestros pasos de
tu senda. Una de las cosas que los hombres
hacen cuando están pasando por tribulaciones es que se apartan
del Señor. Cuando una persona ha estado
en abundancia, con dinero, con bienes terrenales, y llega un
momento en que ya no tiene nada, que ya no le pagan, que ya no
le cumplen con sus compromisos, una de las primeras cosas que
hace es que deja de congregarse, deja de orar, deja de leer la
biblia y es una forma de rebeldía en el corazón es una forma de
rebeldía nuestra porque sabemos que dios está en control pero
dios no ha querido cambiar nuestras circunstancias y nos revelamos
neciamente nos revelamos porque es una evidencia de necedad y
el salmista dice que él se cuidó de eso versículo 18 no se ha
vuelto atrás nuestro corazón. Yo he permitido que mi corazón
se desvíe a pesar de que tú has traído esta aflicción a mi vida. Y aunque él no se había vuelto
atrás y se mantenía firme, él veía el quebrantamiento que venía
del Señor y en el versículo 19 expresa algo muy interesante
que a veces los creyentes se dan cuenta claramente porque
hay ciertas pruebas que no le afectan a más nadie solamente
a nosotros y nos damos cuenta que la única persona afectada
soy yo nadie se afecta la gente ni se da cuenta pero yo me siento
afectado y ahí yo me doy cuenta que Dios está tratando con mi
alma. Versículo 19. Sin embargo, nos
has quebrantado en la región de los chacales y nos has cubierto
con la sombra de la muerte. La región de los chacales representa
como un lugar de soledad y de peligro. Un lugar de soledad
donde tú como creyente te sientes solo en medio de la prueba porque
tú sabes que te están probando, pero tú no encuentras de dónde
agarrar alguna ayuda. En lugares de chacales, en lugares
de animales peligrosos, de circunstancias peligrosas, en lugares de sombra
de muerte, donde solamente estoy yo pasando por esas amarguras
y tristezas. Y vemos aquí que él continúa
meditando en el versículo 20. Si nos hubiéramos olvidado del
nombre de nuestro Dios, o extendido nuestras manos a un Dios extraño,
¿no se habría dado cuenta Dios de esto? Pues él conoce los secretos
del corazón. Observen que el salmista conoce
muy bien a Dios. Él sabe que Él es omnisciente. Es decir, sus ojos están en todo
lugar, aún dentro de nuestro corazón. Y cuando nos quejamos
y explotamos, Dios conoce lo que está pasando en el corazón.
Y cuando nos endurecemos y maldecimos, Dios conoce lo que está pasando
en el corazón. Y el salmista ha pensado en sus
caminos. y en medio de la amarguria de
la prueba ha tenido un cuidado muy especial de no quejarse de
no maldecir el camino del señor y de no desviarse de la palabra
hermano esto es un cuidado muy especial que él está expresando
aquí porque él conoce al dios al que él está sirviendo Él conoce
el amor del Señor. Él conoce la fidelidad del Señor.
Entonces, si Dios ha sido fiel por un año entero y un día te
ha dado gripe, ¿cómo tú te quejas por un día de gripe? Dios ha sido bondadoso contigo
durante mucho tiempo y tú y yo nos quejamos por un momentico
de aflicción. un momento de lucha. El salmista
se dio cuenta de esta aflicción y lo primero que guardó, hermanos,
amados hermanos, fue su corazón. Y esto es importante para nosotros.
En medio de la aflicción, antes de usted cerrar la puerta para
no se vaya a meter un ladrón, cierre la puerta de su corazón
para que no vaya a salir nada indebido contra el Señor, pero
tampoco para que se vaya a desviar. en medio de la aflicción, atienda
los caminos de tu corazón, examina cómo andas, porque la aflicción
tiende a entontecer. Es como usted ve esos boxeadores
que están peleando, hay un momento que le dan un golpe tan fuerte
que el boxeador echa para atrás, pero usted no ve que él baja
los brazos, él sube los brazos. está golpeado pero mantiene los
brazos arriba porque si baja los brazos más duro le dan hermano
en medio de la aflicción no dejes de orar en medio de la prueba
mantente cerca de la palabra En medio de la lucha que tú tienes,
mantente cerca de la adoración a Dios, porque es a través de
esos medios públicos y privados que Dios va a dar respuesta a
la necesidad de tu corazón. Porque tú estás clamando en el
dolor de tu corazón en medio de la prueba y Dios va a responder.
Pero si Él responde y tú no estás presente, porque tú te dejaste
amargar en medio de la prueba. No, examina tu corazón y si tú
ves que está débil, fortalécelo, ponle doble porción de palabras,
doble porción de oración. Eso fue lo que hizo el salmista,
se cuidó, porque él sabía que Dios estaba tomando en cuenta,
en medio de la prueba, las decisiones de su corazón. Dios estaba tomando
en cuenta cómo respondía en medio de la adversidad porque Dios
había traído esta adversidad versículo 22 y quiero que vean
ahora el corazón de un hombre o de una mujer que se abre y
le muestra a Dios su dolor versículo 22 por causa tuya nos matan cada
día se nos considera como ovejas para el matadero Despierta, ¿por
qué duermes, Señor? Levántate, no nos rechaces para
siempre. ¿Por qué escondes tu rostro y
te olvidas de nuestra aflicción y de nuestra opresión? Porque
nuestra alma se ha hundido en el polvo, nuestro cuerpo está
pegado a la tierra. Levántate, sé nuestra ayuda y
redímenos por amor de tu misericordia. hermano estas no son afirmaciones
esto no es que el salmista pensaba que Dios lo había olvidado aquí
lo que vemos un corazón que se abre para expresar la angustia
de su alma porque él anteriormente en los versículos anteriores
él habla sobre la salvación del señor versículo 6 habla sobre
la salvación del señor porque yo no confiaré en mi arco ni
me salvará mi espada pues tú nos has salvado versículo siete
él sabía él sabía que Dios lo salvaba pero amados hermanos
qué bueno que tenemos un Dios que conoce comprende nuestro
dolor y nuestra angustia que a un momento que podemos decir
en oración señor no me desampare pero tú sabes que Dios no te
desampara Pero hay un dolor como que tú lo expresas así. Y el
salmista expresaba esto. Despierta. ¿Acaso Dios está durmiendo? No. ¿Dios no está durmiendo? Sin embargo, él expresa lo que
siente en su corazón. Y pienso que esto es importante
verlo para nosotros. Porque muchas veces vemos la
aflicción y no oramos como el corazón desea orar. En muchas
ocasiones lo que deseamos es llorar. Y entonces, tal vez de
una manera inapropiada, lo retenemos. Lo escondemos. Escondemos nuestro
dolor. Como que Dios no lo conoce. Dios
no lo conoce. Por eso, amados hermanos, aunque
este salmista hablaba sobre el Dios soberano que había tenido
aflicción, aunque él hablaba de que Dios conocía lo más íntimo
de su corazón, él, en oración, abría su alma y la dejaba que
libremente se desparramara en oración delante de su Dios. Abría
su alma y mostraba su angustia y su corazón. Miren cómo él sentía
su alma se ha hundido en el polvo. Esto es una forma poética de
expresar que estaba hundiéndose en una profunda depresión. Estaba
hundiéndose en un profundo dolor. Nuestro cuerpo está pegado a
la tierra. Miren cómo muchas ocasiones no
sabemos qué decir. El Libro de los Salmos nos expresa,
nos enseña qué decirle a Dios. En el Libro de los Salmos puedes
aprender a hablar con el Señor y abrir tu corazón. Levántate.
Sé nuestra ayuda. Redímenos. por amor de tu misericordia
observen que no ha quitado los ojos del señor porque sigue mirando
al señor y su misericordia al final concluye en este clamor
y en esta expresión de dolor levántate se nuestra ayuda y
redímenos por amor de tu misericordia que tu amor se revele que tu
misericordia sea con nosotros que el amor del señor se revele
en nuestras oraciones y en nuestro dolor y en nuestra angustia que
el amor de dios se revele al él salir a nuestro auxilio y
que la misericordia de dios también nos acompañe estamos en un en
un ambiente estamos cada uno en circunstancias difíciles Cada
uno estamos pasando por muchas aflicciones o muchas enfermedades
o muchas carencias, necesidades. Queridos hermanos, vayamos al
Señor como el salmista, esperando en su misericordia y en su amor. Así concluye él. Esperemos en
su amor, esperemos en su carácter misericordioso.
Guardando el corazón en medio de la tribulación
Series Los Salmos
Guardando el corazón en medio de la tribulación
| Sermon ID | 101923157532371 |
| Duration | 15:29 |
| Date | |
| Category | Devotional |
| Bible Text | Psalm 44:18-26 |
| Language | Spanish |
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