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Nos dice aquí el Salmo 40, es
que Dios libera de la desesperación, no tienes que estar desesperado. Porque Dios libera de la desesperación,
debes confiar en Él en medio de los problemas. Dios libera
de la desesperación, debes confiar en Él en medio de los problemas. No sé si alguna vez habéis visto
un juego que se hace de vez en cuando, a veces lo hacen en fiestas,
a veces lo hacen en como... bueno, en Estados Unidos se hace
por lo menos, donde cogen un cerdito, le atan un billete al
cuello, o a lo mejor de 25 o de 100 dólares, se lo atan al cuello,
y luego lo engrasientan, le ponen grasa o aceite por alrededor
del cerdo, Y entonces lo que hacen es lo sueltan en medio
de una multitud. Y entonces el punto es intentar
coger ese billete, ¿no? Ese billete de lo que sea, la
cantidad que hayan puesto. Y entonces tú ves a la gente
corriendo detrás del cerdito y están intentando coger el cerdito. ¿Y qué pasa? Que por la grasa
y por el aceite... le sale y sale volando el cerdito
por ahí y toda la gente ahí saltando por el billete y es tan cómico
ver esa gente corriendo detrás de un cerdito y que no lo pueden
alcanzar y se están cayendo y están por todas partes y le tienen
rodeado al cerdito pero el cerdito aún sale de ahí pero llega un
punto que lo cogen siempre siempre llega un punto que ya la grasa
se ha quitado o lo que sea y siempre le cogen ahora a nuestro punto
de vista Es cómico, vas corriendo detrás de un cerdito, pero ponte
al lado del cerdito. Toda la gente está alrededor
intentando cogerte, intentando pararte, intentando para que
no te muevas, para que te puedan quitar el billete, ¿no? Y... O sea, cuando te pones en
esa situación, a veces, quizás nos hace recordar a un punto
en nuestra vida, o quizás nos hace recordar en la situación
en la que nos encontramos ahora mismo, donde parece que los problemas
nos vienen de todos los lados. Nuestros enemigos nos quieren
atrapar de todos los lados y nos tienen rodeados, y lo único que
quieren hacer es tumbarnos, pararnos, y quitarnos nuestra vida. Y a
veces nos sentimos de esa forma, que los problemas vienen de todos
lados y como que nos agobiamos, nos desesperamos porque no sabemos
qué hacer, no sabemos dónde correr, no sabemos cómo pararlo. Y esta
es la situación en la que se encuentra el salmista y lo que
él quiere que veamos es que Dios libera de la desesperación. Dios
libera de la desesperación, por eso debes confiar en Él, en medio
de los problemas, cuando parece que vienen de todos los lados,
y parece que hay males sin número, y nuestro corazón nos falla,
ahí es cuando Debemos de aprender a acercarnos a Dios, no alejarnos
de Él. No a enfocarnos en las circunstancias
y pensar ¡Wow! ¡Qué grandes son estos problemas!
¡No los puedo malabarear! ¡No los puedo controlar! Yo, por mí mismo,
no tengo los suficientes brazos, no tengo la capacidad mental.
¡Necesito ayuda! ¡Necesito ayuda! Y así es en
la situación del salmista, y empieza hablando, dando un testimonio
de la liberación que Dios ha dado, y luego muestra confianza,
dedicación a él, y luego por último termina esperando, en
esta esperanza de que va a haber liberación de Dios, porque Dios
es un Dios que libra de la desesperación. Ahora, esto es un Salmo de David,
y vemos la confianza que tiene en Dios, porque sabe que Dios
puede y va a librar, y se basa en situaciones anteriores, en
sus circunstancias anteriores. Y lo único que puede hacer es
recordar las maravillas de Dios y lo que Él ha hecho. Depender
en el carácter de Dios, en su justicia, su fidelidad, su salvación,
su misericordia, su verdad, que son de testimonio, de que Dios
realmente escucha. Y por eso empieza el Salmo. En
Salmo 40, versículo 1, vemos este rescate, porque dice, pacientemente,
pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la
desesperación del lodo cenagoso, puso mis pies sobre peña y enderezó
mis pasos. Puso luego en mi boca cántico
nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos y temerán,
y confiarán en Jehová. Bienaventurado el hombre que
puso en Jehová su confianza, y no mira a los soberbios ni
a los que se desvían tras la mentira. Has aumentado, oh Jehová,
Dios mío, tus maravillas, y tus pensamientos para con nosotros.
No es posible contarlos ante ti. Si yo anunciaré y hablaré
de ellos, no pueden ser enumerados. Entonces en esos primeros cinco
versículos lo que vemos es que debes demostrar confianza en
Dios dando testimonio de su liberación. Dando testimonio de su liberación.
Debes demostrar confianza en Dios dando testimonio de su liberación. Ahora, ¿por qué escribe este
Salmo? David, pues está hablando de... ¿Hay alguna maldad presente?
Ahora, no nos dice exactamente qué es. Los Salmos anteriores,
como el 38 y el 39, mencionan enfermedad, mencionan enemigos,
mencionan pecado. Pero definitivamente, David está
dando testimonio de la fidelidad de Dios, de que realmente podemos
depender de él, de que Dios sí rescata de los problemas, de
que Dios sí escucha al clamor de su Hijo, que debemos de alabar
a Dios por su salvación, aún en la angustia y en la presión
Dios es el que alivia. Dios es el único en quien podemos
confiar. Entonces, quiere reenforzar nuestra
paciencia en Dios al recordar la salvación que Él ha provisto
y esa liberación. Entonces, lo que quiere hacer
es... Dios quiere que estemos animados
aún en los problemas. Dios quiere que aunque estemos
agobiados en el sentido de que los problemas nos están rodeando
y como que nos están tragando, podemos buscar alivio en Dios,
podemos animarnos por las maravillas de Dios. Y por eso anuncia las
maravillas y da testimonio, dando a conocer la justicia, la fidelidad,
la salvación, la misericordia y la verdad de Dios. Y entonces,
Dios está cerca en la aflicción. aun cuando parece que esperamos,
y esperamos, y esperamos, ¡y esperamos! Y como que, ¿dónde
está la salvación, por favor? Dios trae liberación. Y por eso
es interesante porque en el primer versículo esa idea de, dice,
pacientemente esperé, en realidad repite una palabra, esperar. Y es la idea de esperar, como
que esperé... Podrías poner un tiempo indefinido. Esperé... Es la idea de esperar sin respuesta,
pero esperas pacientemente. Y esperas. No ves la respuesta
inmediatamente, pero esperas. Y por eso, pacientemente, esperé
en Jehová. ¿Por qué? Porque está esperando
con entusiasmo, está esperando ansiosamente para recibir esa
respuesta, con ese deseo. Y espera. Ahora, esperar es difícil. Pero lo que demuestra es confianza. ¿Y qué pasa? Cuando el Hijo clama,
Dios escucha atentamente, y por eso dice ahí a la mitad del versículo
1, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Entonces vemos, aquí está, el Hijo de Dios, no
tiene el poder para salvar, no tiene el poder para librarse
a sí mismo, necesita ayuda, y está esperando, y clama. Y dice, y
se inclinó a mí, y oyó, oyó mi clamor. Esa idea de inclinar
tiene que ver con extender. Extender su oído. Y escuchó,
y oyó. Tiene que ver con atender. ¿A
qué? A mi clamor. Y esa idea de clamor,
literalmente es un grito de ayuda. Un grito de ¡Ayúdame! ¿Qué necesito? Ayuda. ¿Qué necesito? Por favor. provee el alivio que necesito,
pidiendo ayuda. ¿Por qué? Porque se encuentra,
nos dice el versículo 2, se encuentra en un pozo en el cual no puede
salir. Y vemos esta expresión de de esperanza en Dios en varios
salmos como en salmo 38 versículo 15 dice porque en ti oh Jehová
he esperado tú responderás Jehová Dios mío salmo 39 versículo 7
y ahora señor que esperaré mi esperanza está en ti incluso
en salmo 37 Versículo 4, dice, deleítate a sí mismo en Jehová
y Él te concederá las peticiones, o sea, los deseos de tu corazón.
Encomienda a Jehová tu camino y confía en Él, y Él hará. Exhibirá
tu justicia como la luz y tu derecho como el mediodía. Dice
versículo 7, guarda silencio ante Jehová y espera en Él. Tiene esa idea de paciencia,
¿no? Espera en Él. Salmo 37, versículo 7. No te
alteres con motivo del que prospera en su camino, por el hombre que
hace maldades. Tiene esa idea de paciencia,
de esperar en lo que Dios va a hacer. Y entonces aquí volviendo
a Salmo 40, vemos que en primer versículo está esperando pacientemente,
espera y espera. ¿Y qué ocurre? Dios escucha el
clamor e inclina su oído en el sentido de que escucha para actuar,
escucha para obrar, para hacer, para librar. Y por eso, versículo
2 dice, y me hizo sacar del pozo de la desesperación y del lodo
cenagoso, puso mis pies sobre peña y enderezó mis pasos. Esa idea de sacar tiene que ver
con elevar, ¿no? Con hacer ascender. Entonces
me hizo sacar del pozo. Tiene que ver con una cisterna.
Incluso a veces lo usan como una especie de prisión, ¿no?
Un sitio de muerte. Como cuando a José le tiraron
una cisterna. Muchas de esas cisternas estaban
vacías porque durante el invierno recaudaban agua, pero en el medio
del verano ya se había ensecado. Incluso aquí nos dicen que... que había lodo, a la mitad del
siglo II, y de expresión de lodo cenagoso, que literalmente es
barro mojado. No sé si alguna vez habéis intentado
escalar un monte y hay barro que está húmero, incluso casi
pantanoso. Es casi imposible salir de ahí.
Porque siempre te estás escurriendo, siempre vas cayendo. Y esa es
la idea. Está en una cisterna, y está lleno de barro, y como
que le está viniendo encima. Incluso esa idea de desesperación. Dice, me hizo sacar del pozo
de la desesperación. Literalmente esa desesperación
tiene que ver con ruido de aguas. Un ruido de escándalo, de alboroto. De desolación, de ruina. Entonces, en esa situación donde
está rodeado y no puede, no tiene un pie firme, sino que se está
escurriendo, incluso como que le está tapando ese barro y no
puede salir. Y ese es el pozo de la desesperación.
Pero Dios, al escuchar, le hace salir. Le eleva. Pero no solamente le eleva, ¿qué
hace? Dice, puso mis pies sobre peña y enderezó mis pasos. Esa idea de... esa palabra que
puso, literalmente es hacer ponerse en pie, levantar para estar firme. Entonces está ahí levantado para
estar firme y le puso mis pies sobre peña, que es una roca sólida
y firme, y enderezó, en el sentido de que estableció mis pasos para
no resbalar. Entonces vemos esa salvación
de Dios, como que Dios no solamente escucha, sino que hace una acción
salvadora para ayudar, para liberar, para proteger, porque Dios está
cerca y Él escucha el clamor. En Salmo 27, Salmo 27, versículo
5, Salmo 27, versículo 5 dice, Porque
Él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal, me ocultará
en lo reservado de su morada, sobre una roca me pondrá en alto,
luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean y
yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo, cantaré
y entonaré alabanzas a Jehová. Entonces vemos esa idea de levantar
sobre una roca, poner en alto. Incluso en Salmo 61, Salmo 61,
versículo del 1 al 3, Dice, oye Dios mi clamor, a mi
oración atiende. Desde el cabo de la tierra clamaré
a ti cuando mi corazón desmayare. Llévame a la roca que es más
alta que yo, porque tú has sido mi refugio y torre fuerte delante
del enemigo. Porque Dios es el que da estabilidad.
Eso era Salmo 61, del 1 al 3. Viendo que Dios escucha y Dios
actúa. para estabilizar. Entonces en
el versículo 3 dice, puso luego en mi boca, esto es Salmo 40,
versículo 3, puso luego en mi boca cántico nuevo. Ahora, ¿por
qué tiene un cántico nuevo? Porque Dios ha salvado de una
manera especial, es algo fresco, es algo que no ha perdido su
sabor, porque tiene la salvación presente. Entonces, por eso dice,
es un cántico nuevo, es algo nuevo, es algo que está lleno
de alabanza, lleno de confianza porque Dios le ha salvado nuevamente. Tiene una nueva salvación que
provee una canción nueva para exaltarle, un fervor nuevo de
alabanza. Y entonces el propósito del salmista
es que otra gente lo vea y que otra gente tema a Dios al ver
su salvación y por eso da testimonio de ello. Y entonces aquí, después
de hablar del rescate, ahora está hablando de esta reflexión,
pensando en lo que Dios es para él. Y en versículo 4 dice, bienaventurado
el hombre que puso en Jehová su confianza, y no mira a los
soberbios ni a los que se desvían tras la mentira. Entonces bienaventurado,
afortunado, bendecido. ¿Quién? Aquel que ha puesto a
Jehová, al Yahweh, por su confianza. Y no ha mirado. Y aquí es interesante
porque ahora básicamente está destruyendo toda otra esperanza
que el hombre podría poner. Porque, por ejemplo, en Levítico
19.4 dice, No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros
dioses de fundición. Yo Jehová, vuestro Dios. De Triunomio
31.18 dice, Pero ciertamente yo esconderé mi rostro en aquel
día por todo el mal que ellos habrán hecho por haberse vuelto
a dioses ajenos en Deuteronomio 31.20 porque yo les introduceré
en la tierra que juré a sus padres la cual fluye leche y miel y
comerán y se saciarán y engordarán y se volverán a dioses ajenos
y les servirán y me enojarán e invalidarán mi pacto Entonces vemos la exhortación
del salmista de decir, mira, no te apartes de Dios, no pongas
tu confianza en las cosas vanas, en las cosas vacías. Y por eso
ahí a la mitad del Salmo de 40 versículo 4, ahí a la mitad del
versículo 4 dice, y no mira a los soberbios ni a los que se desvían
tras la mentira. Entonces no se enfoca en las
opciones que el mundo da, ni la soberbia, aquellos que se
jactan a esos arrogantes que jactan
de sí mismos y se desvían, que literalmente tiene que ver con
virar bruscamente, enredarse en falsedad, eso es lo que hacen,
se enredan en lo falso, en lo que es mentira, por eso dicen
que se desvían tras la mentira, tras la falsedad, porque han
puesto su confianza en otra cosa que no es Dios, y por eso la
exhortación del salmista dice Dios me ha librado. Podemos confiar
en Él. Él es el único en quien debemos
poner nuestra confianza. Y por eso está dando este testimonio. Da un testimonio de la liberación
de Dios. Y aquí en versículo 5, Salmo
40, versículo 5 dice, Has aumentado, oh Jehová, Dios mío, tus maravillas,
tus pensamientos para con nosotros. No es posible contarlos delante,
ante ti. Si yo anunciaré y hablaré de
ellos, no pueden ser enumerados. Entonces vemos esa repetición
de que no se pueden contar, no se pueden enumerar. Incluso si
los anunciaré, no puedo llegar al fin de ellos, porque tus maravillas
aumentan. Tus maravillas son numerosas. Esa idea de... del siglo V, dice,
has aumentado. Tiene que ver con numerosos,
de muy grande cantidad. Tus maravillas que es algo extraordinario. Dice, y tus pensamientos. Entonces vemos las obras de Dios,
esas maravillas que Dios ha hecho, y los pensamientos. O sea, las
ideas, las intenciones, esos planes. Dice, para con nosotros
no es posible contarlos. Literalmente es imposible ponerlos
en orden. Porque son tantos. Son muchos
en número. No se pueden enumerar, no se
pueden contar, no se pueden registrar por la sabiduría de Dios. Y por eso es sabio. Por eso es
bienaventurado aquel que pone, como dice el versículo 4, bienaventurado
el hombre que puso en Jehová su confianza. Porque las maravillas
de Dios están bien planeadas y bien pensadas. Incluso en Salmo
139, Salmo 139, versículo 13, Salmo 139, versículo 13 al 18,
dice, Porque tú formaste mis entrañas, tú me hiciste en el
vientre de mi madre, te alabaré porque formidables, maravillosas
son tus obras, estoy maravillado y mi alma lo sabe muy bien. Entonces
se está hablando de las maravillas de Dios. El siglo XV. No fue
encubierto de ti mi cuerpo, bien en oculto fui formado, y entretejido
en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y
en tu libro están escritas todas aquellas cosas, que fueron luego
formadas, sin faltar una de ellas. ¡Cuán preciosos me son, oh Dios,
tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos. Si los enumero, se multiplican
más que la arena. Despierto y aún estoy contigo. Entonces tiene esa misma idea
de que las maravillas de Dios no tienen número. Incluso Dios
lo ha planeado de antemano y sus pensamientos son perfectos. En
Salmo 92, Salmo 92, versículo 5 dice, ¿Cuán grandes son tus
obras, oh Jehová? Muy profundos son tus pensamientos. Esa idea de las obras de Dios
con los pensamientos, que lo tiene bien pensado, bien organizado,
incluso en Isaías 55. Isaías 55, versículo 9 dice,
¿Cómo son más altos los cielos que la tierra? Así son mis caminos más altos
que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos. Los caminos de Dios son más altos
que los caminos del hombre, y sus pensamientos más que los nuestros. Y porque Dios libera de la desesperación,
debes confiar en Él en medio de los problemas, primero dándote
simoño. mostrar confianza en Dios, dando
testimonio de su liberación. Pero por segundo, en el versículo
6, esto es en Salmo 40, del versículo 6 al versículo 10, vemos que
debes de mostrar confianza en Dios al dedicarte a Él. Y lo que hace el salmista es
primero empieza, bueno, mostrando su dedicación a Él, su dedicación
a Dios, incluso luego su proclamación a Dios, como quien lo anuncia
Anuncia su dedicación. Aquí en el siglo VI dice, Sacrificio
y ofrenda no te agrada. Has abierto mis oídos. Holocausto
y expiación no has demandado. Entonces dije, He aquí, vengo. En el rollo del libro está escrito
de mí. El hacer tu voluntad, Dios mío,
me ha agradado. Y tu ley está en medio de mi
corazón. He anunciado justicia en grande congregación. He aquí,
no refrené mis labios. Jehová, Tú lo sabes. No encubrí
Tu justicia dentro de mi corazón. He publicado Tu fidelidad y Tu
salvación. No oculté Tu misericordia y Tu
verdad en grande asamblea. Entonces, vemos que debes de
mostrar confianza en Dios al dedicarte a Él. Porque vemos
este Esta dedicación a Dios en el
sentido de que él se da cuenta de que Dios no solamente quiere
un sacrificio físico, sino él quiere el corazón. Él quiere
algo más especial porque se ha acercado tanto a Dios y por eso
en versículo 6 dice sacrificio y literalmente es un sacrificio
de comunión y ofrenda un regalo, no te agrada. Y dice, has abierto
mis ojos. Que tiene que ver con hacer un
agujero, cavar un agujero en mis oídos. Para crear mis oídos. Y lo que da a entender es que
me has hecho escuchar, me has hecho entender, me has hecho
percibir. Lo has abierto, has excavado
un pozo, como una cisterna dentro de mi
cabeza para que yo pueda escuchar. Entonces dice, Has abierto mis
oídos. Holocausto y expiación no has
demandado. Holocausto es una ofrenda quemada
de dedicación. Y expiación es una ofrenda por
el pecado. Y eso dice no has demandado,
o sea, no has requirido, ni deseado, ni pedido. Ahora, no está invalidando
todos los sacrificios. Lo que está diciendo es que es
más importante el corazón. y eso lo vemos vez tras vez en
las escrituras como en 1 Samuel 15, versículo 22 cuando vemos
a Saúl que no es sincero en su adoración, no es sincero en su
sacrificio y él hace un sacrificio rompiendo la ley de Dios y en
1 Samuel 15, versículo 22 al 23 Cuando se presenta Samuel dice,
¿se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como
en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente, el obedecer
es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la
grosura de los carneros. Porque como pecado de adivinación
es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra
de Jehová, Él también te ha desechado para que no seas rey. Entonces,
Dios quiere el corazón. Eso también en el Salmo 51. En
el Salmo 51 vemos esta idea de que Dios quiere el corazón más
que los sacrificios. Entonces, lo que el salmista
está intentando decir es que en cuanto a niveles es más importante
el corazón, pero aún así hay que seguir sacrificando para
Dios. Y aquí en Salmo 51, versículo
16 dice, porque no quieres sacrificio, que yo lo daría. No quieres holocausto. Los sacrificios de Dios son el
espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado
no despreciarás tú, oh Dios. Entonces esa es la idea aquí
en Salmo 40, Salmo 40 versículo 6 cuando dice Sacrificio y ofrenda
no te agrada, has abierto mis oídos, holocausto y expiación
no has demandado. Entonces lo que Dios quiere es
el corazón, Dios no quiere que seas que no seas sincero. Él quiere sinceridad, Él quiere
humildad, Él quiere dedicación a Él. Y por eso el salmista se
da cuenta de eso y muestra esta dedicación. Incluso en versículo
7, que luego ahí en hebreos lo aplica a Cristo, dice, entonces
dije, he aquí, vengo, en el rollo del libro está escrito de mí,
el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está
en medio de mi corazón. si vamos a Hebreos 10 versículo
5 al 10 vemos como aplica este pasaje a Cristo lo cual vemos una sumisión total
a Dios, a Dios Padre una dedicación total a Dios Padre y aquí en
Hebreos 10 versículo 5 dice por lo cual entrando en el mundo
dice sacrificio y ofrenda no quisiste mas me preparaste cuerpo
holocausto y expiaciones por el pecado no te agradaron, entonces
dije, he aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad, como
en el rollo del libro está escrito de mí, diciendo primero, sacrificio
y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no quisiste, ni
te agradaron, las cuales cosas se ofrecen según la ley, y diciendo
luego, he aquí que vengo, oh Dios, para hacer tu voluntad,
quítalo primero, para establecer esto último. En esa voluntad
somos santificados mediante la ofrenda del Cuerpo de Jesucristo
hecha una vez para siempre. Entonces incluso aquí en el Salmo
40 apuntando al Mesías que iba a venir y que va a ser el sacrificio
perfecto que iba a invalidar los sacrificios anteriores y
por el Cuerpo de Cristo y por el sacrificio de Cristo nos dice
ahí no se hace perfectos para siempre.
En versículo 14 dice, porque con una sola ofrenda hizo perfectos
para siempre a los santificados. Entonces, viendo aquí, volviendo
al Salmo 40, versículo 7, esta sumisión total del Mesías, incluso
dice, en el rollo del libro está escrito de mí, solamente hablando
de la ley de Dios, y vemos, versículo 8, esta dedicación al hacer la
voluntad de Dios, El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado. O sea, tomo placer en hacerlo. Y tu ley está en medio de mi
corazón. Entonces, en el hombre interior. Y luego hemos visto esta dedicación
y ahora esta proclamación de anunciar, ¿no? Porque dice en
Versículo 9, He anunciado justicia en grande congregación. He aquí, no refrené mis labios. Jehová, Tú lo sabes. Entonces,
hablando de la rectitud de Dios, hablando de lo bueno que es,
de esa idea de justicia es legalmente justo, lo que es recto. Dice,
y no refrené mis labios, que tiene que ver con hacer callar,
mantener en prisión mis labios sin decir nada. Dice, no lo hice.
Dice, Jehová, tú lo sabes, tú lo das a conocer, tú lo has visto,
lo percibes. Y es interesante porque en cierta
forma vemos como en ese entonces parte de la adoración realmente
era con compartir la liberación que Dios había provisto. La salvación
que Dios había provisto. E incluso lo ve como una especie
de voto. Porque si vamos al Salmo 116,
Salmo 116 Vemos este voto hacia Dios, el
comunicar la justicia de Dios, el comunicar la libertad que
Dios ha provisto. Por eso Salmo 116 dice, versículo
1. Amo a Jehová, pues ha oído mi
voz y mis súplicas. Porque ha inclinado a mí su oído,
por tanto, le invocaré en todos mis días. Me rodearon miradoras
de muerte, me encontraron las angustias del Seol. Angustia
y dolor había yo hallado. Entonces, invoqué el nombre de
Jehová, diciendo, ¡Oh Jehová, libra ahora mi alma! Clemente
es Jehová, y justo. Sí, misericordioso es nuestro
Dios. Jehová guarda a los centillos, estaba yo postrado, y me salvó. Vuelve, oh alma mía, a tu reposo,
porque Jehová te ha hecho bien. Pues tú has librado mi alma de
la muerte, mis ojos de lágrimas y mis pies de resbalar. Andaré
delante de Jehová en la tierra de los vivientes. Creí, por tanto
hablé, estando afligido en gran manera. Y dije en mi apresuramiento,
todo hombre es mentiroso. Versículo 12 ¿Qué pagaré a Jehová
por todos sus beneficios para conmigo? Tomaré la copa de la
salvación e invocaré el nombre de Jehová. Ahora pagaré mis votos
a Jehová delante de todo su pueblo. Estimada es a los ojos de Jehová
la muerte de sus santos. Oh Jehová, ciertamente yo soy
tu siervo. Siervo tuyo soy, hijo de tu sierva.
Tú has roto mis prisiones. Te ofreceré sacrificios de alabanza
e invocaré el nombre de Jehová y a Jehová pagaré ahora mis votos
delante de todo su pueblo. en los atrios de la casa de Jehová,
en medio de ti, oh Jerusalén, aleluya". Es interesante mencionar
ahí varias veces el pagar los votos delante de la congregación,
que es no solamente el venir ante Dios para ofrecer sacrificios
y restablecer la comunión, pero también es comunicar la gran
liberación que Dios ha provisto para él. Y de la misma forma,
nosotros como creyentes, ¿quién más? podría gozarse de la gran
salvación que Dios ha provisto. No solamente física, sino espiritual
también. Y entonces vemos aquí cómo que publica la libertad
que Dios ha provisto, esta libertad física, en este caso, Salmo 40,
versículo 10, dice, no encubrí tu justicia dentro de mi corazón. Entonces empieza a hablar sobre
el carácter de Dios, porque menciona, no encubrí mi justicia dentro
de mi corazón, perdón, tu justicia dentro de mi corazón, he publicado
tu fidelidad y tu salvación, no oculté tu misericordia y tu
verdad en grande asamblea". Pues hablando de la rectitud
de Dios, su honestidad, su piedad, no lo cubrió, no lo encubrí. Hablando de la fidelidad, que
Dios es firme y cumple su trabajo, o sea, que es confiable. O sea,
de salvaciones, rescate. No lo escondió, no lo ocultó.
Y esa misericordia que menciona es la palabra Gesed, que tiene
que ver con amor leal, amor de acuerdo al pacto, su fidelidad. Y luego habla de su verdad. En
lo que Él dice permanecerá, en lo que Él dice es seguro, es
firme y tiene continuidad. Entonces aquí nos está exhortando
a gozarnos en la bondad eterna de Dios. Porque eso es lo que
es la salvación de Dios, eso es la libertad que Él da, es
gozarnos en la bondad de Dios. Entonces, Dios libera de la desesperación. Debes confiar en Él en medio
de los problemas. Primero, mostrando tu confianza
en Dios, dando testimonio de su liberación. Y debes de mostrar
confianza en Dios al dedicarte a Él. Y por último, muestra tu
confianza en Dios esperando en su liberación. Porque aquí está
el salmista. Acaba de dar testimonio de la
liberación de Dios en los primeros cinco versículos, luego menciona,
del versículo seis al versículo diez, esta dedicación que tiene
a Dios, pero la angustia aún está presente, aún está ahí. Aún hay quienes le atacan, tiene
problemas, tiene dificultades, y aún en esas dificultades encuentra
sitio para alabar a Dios. pero aún sigue esperando y confiando
en el Dios que puede librar y por eso nos está exhortando a mostrar
confianza en Dios esperando en su liberación porque aquí en
versículo 11 dice Jehová no retengas de mí tus misericordias tu misericordia
y tu verdad me guarden siempre porque me han rodeado males sin
número, me han alcanzado mis maldades y no puedo levantar
la vista. Se han aumentado más que los
cabellos de mi cabeza y mi corazón me falla. Quieras oh Jehová librarme,
Jehová apresúrate a socorrerme. Sean avergonzados y confundidos
a una, los que buscan mi vida para destruirla. Vuelvan atrás
y avergüénsense, los que mi mal desean. Sean asolados en pago
de su afrenta, los que me dicen, ¡Ea, ea! Gócense y alegrense
en ti todos los que te buscan. Y digan siempre los que aman
tu salvación, Jehová sea enaltecido. Aunque afligido yo y necesitado,
Jehová pensará en mí. Mi ayuda y mi libertador eres
tú, Dios mío. No te tardes. Entonces viendo
como que está pidiendo a Dios que no retenga sus misericordias,
sino que le muestre esa misericordia. Esa idea de retener ahí en versículo
11 tiene que ver con guardar, mantener en prisión, o sea, no
soltar. Y por eso le está pidiendo por favor, muestra tu misericordia. La primera palabra ahí traducida
a misericordia tiene que ver con compasión, sentimiento de
amor. La segunda es, Jesed otra vez,
ese amor leal, de acuerdo al pacto, y dice, y tu verdad tiene
que ver con esa seguridad, esa permanencia, esa firmeza, continuidad,
me guarden siempre, o sea, continuamente, sin parar, que me preserven,
que me protegen, que me protejan, que me ayuden, aún de mis maldades,
aún de mi pecado. o de las dificultades. El siglo
XII dice, porque me han rodeado males sin número. Otra vez, que
no se pueden contar. Le han alcanzado, le han rodeado. me han rodeado males sin número
y me han alcanzado mismo a la vez y no puedo levantar la vista,
o sea, no tienen la habilidad ni la capacidad para ayudarse
a sí mismo y por eso clama, dice no puedo, se han aumentado incluso,
dice, se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza y mi
corazón me falla Esa idea de fallar, literalmente es abandona. Mi corazón me abandona. Porque
está casi sin esperanza. Porque lo que está describiendo
es que está siendo atacado de todos los lados. Ni siquiera
puede ver a sus adversarios. Le están persiguiendo, le están
rodeando. Y le están alcanzando. Y cuando estás en una situación
así, es fácil desesperarse. Si pensamos en Elías, por ejemplo,
es un ejemplo en 1º de Reyes 19, 1º de Reyes 19, justo después que Elías tiene
una victoria sobre los profetas de Baal, en el cual los los destruye destruye a los profetas de Baal
aquí en 1º de Reyes 19, versículo 1 acá dio a Jezabel la nueva
de todo lo que Elías había hecho y de cómo había matado a espada
a todos los profetas entonces envió Jezabel a Elías un mensajero
diciendo así me hagan los dioses y aún me añada si mañana a estas
horas yo no he puesto tu persona como la de uno de ellos viendo
pues el peligro se levantó y se fue para salvar su vida y vino
a ver Seba que está en Judá y dejó allí a su criado y él se fue
por el desierto un día de camino y vino y se sentó debajo de un
enebro y deseando morirse deseando morirse o sea está desesperado
dijo basta ya oh Jehová quítame la vida pues no soy yo mejor
que mis padres y entonces vemos el consuelo
de Dios Y aquí se metió en una cueva
donde pasó la noche y vino a él palabra de Jehová, el cual le
dijo, ¿qué haces aquí Elias? Él respondió, versículo 10, He
sentido un vivo celo por Jehová, Dios de los ejércitos, porque
los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares
y han matado a espada a tus profetas y sólo yo he quedado y me buscan
para quitarme la vida. Entonces ahí se está viendo como
que está solo, está rodeado, le quieren matar y está desesperado
y entonces vemos como que Dios se revela a él en versículo 12
como un silbido apacible y luego bueno, el punto es que
luego en la historia dice que en versículo 18 dice que Dios
se ha reservado a 7000 cuyas rodillas no se doblaron ante
Baal y cuyas bocas no lo besaron. Entonces le está diciendo que
mira, no estás solo. Hay 7000 más, ¿no? Pero el punto
en esta historia de Elías, vemos esta desesperación que tienen
los enemigos alrededor, que le están... que... que les... Está desesperado porque dice,
¿dónde puedo ir? Me van a matar, me tienen rodeados. ¡Quítame
la vida! Y por eso el salmista está en una situación similar,
pero la exhortación es, no te desesperes. Porque Dios libera
de la desesperación, debes de confiar en Él en medio de los
problemas. Porque Él está en control. Ahora
aquí en versículo 12, ha estado hablando de que le han rodeado
sus males. Y por eso vemos el ejemplo de Elías, ¿no? Que parece
que se va a caer, le van a destrozar sus problemas, le van a matar.
Dice, me han alcanzado mis maldades y no puedo levantar la vista.
Se han aumentado más que los cabellos de mi cabeza y mi corazón
me falla. Ahora, básicamente lo que Samhita
nos está diciendo es que mira, puedes tener victoria, puedes
tener salvación, puedes tener libertad de los problemas durante
un tiempo. Pero prepárate, porque el día
de mañana va a venir algo más. Porque acaba de mencionar el
testimonio de la gran salvación de Dios y su dedicación a Dios,
pero aún está en problemas. Aún tiene dificultad. Y por eso
está exhortando de que podemos confiar en Dios aun cuando los
problemas continúan en venir. Aun cuando no cesan. Y por eso
siempre debemos, en cierta manera, siempre estar esperando en la
liberación de Dios. Porque Dios libera de la desesperación,
por eso debes de confiar en Él, en medio de los problemas. Pero
entonces aquí vemos el salmista y dice, los males sin número,
me han alcanzado mis maldades. Incluso dice, mi corazón me falla,
se han aumentado, ni siquiera los puedo contar. Y en versículo
13, esta petición personal, dice, quieras o Jehová, Quieras tiene
que ver con ser favorable, por favor, trata con favor. Quieras,
oh Jehová, librarme, rescátame, hazme escapar de estos problemas,
de estos enemigos. Librame, Jehová, apresúrate,
date prisa a socorrerme. Tiene que ver con dar apoyo,
dar ayuda. En Salmo 44, versículo 1, En 1 al 4 dice, oh Dios con nuestros
oídos hemos oído, nuestros padres nos han contado la obra que hiciste
en sus días en los tiempos antiguos. Entonces está recordando las
maravillas anteriores que han pasado, por el testimonio de
los padres se lo han pasado, en el siglo II. Salmo 44, 2.
Tú con tu mano echaste las naciones y los plantaste a ellos, abrigiste
a los pueblos y los arrojaste, porque no se apoderaron de la
tierra por su espada ni su brazo los libró, sino tú diestra y
tu brazo y la luz de tu rostro, porque te complaciste en ellos.
Tú, oh Dios, eres mi Rey. Manda salvación a Jacob. Entonces la idea de esos versículos
es que el hombre no se puede librar a sí mismo, Dios es el
que libra. Incluso en la historia de Israel
siempre vemos a Dios librando, salvando, peleando por Israel. Entonces por eso dice, puedes
confiar en Dios por las maravillas que Él ha hecho anteriormente,
porque Él obra. Entonces les está pidiendo a
Dios que ahora obre, en Salmo 40, versículo del siglo XIII,
¿no? Dice, quieras o Jehová, ¡líbrame!
¡Librarme! Quieras o Jehová, ¡librarme!
Jehová, apresúrate, ¡asocorrerme! Entonces, tiene esta petición
contra los enemigos, del siglo XIV al XV, dice, sean avergonzados
y confundidos a una. O sea, en su comunidad sean avergonzados,
que tengan vergüenza en extremo, que sean confundidos, o sea,
sentirse avergonzados. Los que buscan mi vida para destruirla,
que buscan hacer desaparecer mi vida, que quieren quitarme
la vida, vuelvan atrás, o sea, retrocedan, que se encojan y
caigan atrás, ¿no? Vuelvan atrás y avergüencense,
que reciban desgracia, humillación, Confusión. Los que mi mal desean. Mi mal tiene que ver con ruina,
¿no? Con los que quieren mi ruina, los que quieren mi daño, mi miseria.
Quieren que tenga más problemas. Quieren dañarme. En el versículo
15 dice, desean asolados en pago de su afrenta. Asolados tiene
que ver como hacer un desierto. Desolar. Los que me dicen, ¡ea,
ea! Entonces, que sean como un desierto,
que eso sea su pago, ¿no? La consecuencia, y la consecuencia de su afrenta,
de su vergüenza, y entonces esa idea de ea ea, es una expresión
de gozo malévolo. Cuando le va mal al enemigo,
y dicen ea ea, ¿no? Como se están gozando, y es un
gozo malévolo, que quieren su destrucción, entonces por eso
está pidiendo a Dios que le libre. Y luego aquí en el siglo XVI
tiene petición para otros, los que puedan ver. Dicen, gócense
y alegrense en ti todos los que te buscan. Porque aquellos que
buscan a Yahweh, que buscan a Dios, realmente están confiando en
Él. Están dedicándose a Él. Es como sinónimo, ¿no? Buscar
a Yahweh es sinónimo con confiar y estar dedicado a Él. Estar
dedicado a Yahweh, a Dios, implica sumisión y dependencia en Él. Por eso dice, gocense y alegrense
en ti todos los que te buscan. Y digan siempre, los que aman
tu salvación, Jehová sea enaltecido. O sea, que Él sea engrandecido. Que Él sea grande. ¿Por qué?
Porque Dios es el que rescata. El que continuamente está ahí.
Por eso digan siempre, continuamente, los que aman tu salvación, tu
liberación, tu rescate. Y entonces termina el Salmo en esta necesidad. aún está afligido
y está necesitado, pero él reconoce de que Dios le cuida, y que Dios
tiene un plan para él, y que Dios está pensando en él. Por
eso dice, aunque afligido yo, y necesitado, sería de afligido,
tiene que ver con humillado, sobrecargado, en mucha necesidad. Entonces, aunque afligido yo
y necesitado, o sea, pobre, que tiene mucha necesidad, Jehová
pensará, o sea, me considerará, Jehová pensará en mí. Mi ayuda
y mi libertador eres tú. Libertador es el que trae un
escape, el que trae a un lugar seguro. Dice, Dios mío, no te
tardes, no te demores, no te retrases, sino que ven a librarme. Porque Él reconoce Que Dios libera
de desesperación. Y por eso debes de confiar en
Él en medio de los problemas. Y por eso tenemos este Salmo. Porque quiere dar a entender
que después que hay victoria, hay que estar preparado para
el desánimo. Quiere recordar que Dios está cerca para librar
de aflicción. Quiere dar a conocer la justicia,
la fidelidad, la salvación, la misericordia y la verdad de Dios.
Anunciar las maravillas de Dios. Porque lo que muchas veces nos
ocurre es que cuando hay problemas y nos tienen rodeados, nos desesperamos. En vez de pacientemente esperar
en la salvación de Dios. Y aquí, en este salvo, donde
la exhortación es, confía en el que te libera del pozo de
la desesperación. Porque Dios es el que libera
de la desesperación. Debes confiar en Él, en medio
de los problemas. Entonces, no te desesperes de
los problemas. No tengas temor de los problemas.
No te enfoques en ello, sino enfócate en el que está en control
de todas las cosas y te puede ayudar. Y por eso, muestra confianza
en Dios, dando testimonio de su liberación. Muestra confianza
en Dios al dedicarte a Él y al esperar en su liberación, porque
Dios libera de la desesperación. Debes confiar en Él en medio
de los problemas. Vamos a terminar en oración.
Libertad del Pozo de Desesperación
Series Salmos
| Sermon ID | 10171423387 |
| Duration | 53:14 |
| Date | |
| Category | Sunday Service |
| Bible Text | Psalm 40 |
| Language | Spanish |
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